Cartas Marruecas; José Cadalso

Literatura española del siglo XVIII. Neoclasicismo literario. Género epistolar. Estilo. Temas. Costumbres. Patriotismo

  • Enviado por: Bluefire41
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
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Cartas marruecas

  • Artificio narrativo

  • En Cartas marruecas Cadalso utiliza el artificio narrativo del “apócrifo”, es decir, que atribuye la obra a un autor ficticio. En la introducción el autor explica que las cartas llegaron a sus manos a través de un amigo, pero dentro de la introducción también siembra la confusión porque ya no se sabe con exactitud quién es el autor, si es el amigo fallecido, el moro Gazel o incluso el mismo Cadalso.

    “Acabó su vida mi amigo antes que pudiese explicarme se eran efectivamente cartas escritas por el autor que sonaba o si era pasatiempo del difunto...”

    Un ejemplo de este artificio lo encontramos en la carta LXXI:

    “Aquí estaba roto el manuscrito, con lo que se priva al publico de la continuación de un asunto tan plausible”.

    Al final todo queda aclarado en la “Protesta Literaria del Editor” donde acaba por completo con la ficción del apócrifo.

    Esta técnica utilizada anteriormente por autores como Cervantes, es empleada por Cadalso para crear una sensación de alejamiento del autor y para darle mayor verosimilitud a la obra, y por tanto mayor objetividad a sus críticas.

    En cuanto al uso del género epistolar, es una técnica muy utilizada en el siglo XVIII (en obras como las Cartas persas de Montesquieu) como afirma Cadalso en la introducción. Usa una técnica muy innovadora en su época: utilizar tres corresponsales en vez de ser sólo dos. Esto le permite ofrecer más variedad en los diferentes puntos de vista y conseguir una visión más rica de la realidad; por otro lado, los tres personajes le permiten a Cadalso exponer los pros y los contras sobre alguna cuestión. Al enfrentar la mentalidad de un oriental con la realidad española de la época, el autor consigue poner de relieve lo particular del país visitado, que casi siempre era absurdo o chocante para el extranjero.

  • Criterio Organizador

  • Las cartas no están agrupadas por temas o por autores sino con un criterio aparentemente cronológico. Probablemente Cadalso las escribió sin ningún plan determinado; aunque es posible que ese aparente desorden tenga el propósito de darle mayor amenidad a las cartas y, a la vez, un carácter familiar y natural como si realmente fueran auténticas. Esto responde bien a la mentalidad ilustrada ya que intenta darle a la obra el mayor realismo posible.

  • Temas

  • El abanico de temas que analiza o por lo menos menciona Cadalso en sus Catas Marruecas es muy amplio. Aparte de cómo afecta la historia de un país en su desarrollo y sus costumbres (tema del que hablaremos más tarde) Cadalso aborda otros muchos temas, éstos son los más destacados: los abusos de la filosofía escolástica, la falta de protección a las ciencias con su consiguiente atraso, la falsa erudición, la inutilidad social de las gentes ociosas en especial de la nobleza, la educación de la juventud, la corrupción administrativa, la ambición de los políticos sólo preocupados por sus intereses personales. Es importante destacar que muchos de los temas de los que tratan las cartas están relacionados con la educación y el saber en general, rasgo muy común en la literatura del XVIII.

    En el análisis que hace Cadalso acerca de los españoles, cabe destacar el hincapié que el autor hace al analizar la resistencia de éstos a variar sus costumbres e ideas. A pesar de la mentalidad ilustrada de su época, la sociedad española no entendía que para progresar era necesario el cambio:

    “Por cada español que oigas algo tibio en la fe habrá un millón que sacará la espada si oye hablar de tales materias. Por cada uno que se emplee en un arte mecánica, habrá un sinnúmero que desean cerrar sus tiendas para ir a las Asturias o a sus Montañas en busca de una ejecutoria.”

    A través de toda la obra hay un tema que se repite: el concepto de hombre de bien. A propósito de él se discuten otras cuestiones: la amistad (carta XI), el patriotismo (del que hablaremos más tarde), la fama póstuma (carta XXVII), y la vida retirada (carta LXX).

    Es importante recordar la afirmación que Cadalso hace al comienzo de la obra donde justifica que evita enredarse en algunos temas “peligrosos”: religión y gobierno, pero es precisamente el mismo tono de la frase lo que delata su pensamiento crítico con estas cuestiones.

  • ¿De dónde proceden los rasgos de los habitantes de un país?

  • Cadalso supone que esos rasgos proceden de las condiciones naturales: climáticas, geográficas, etc. Pero también de las formas de gobierno. Con relación a España, Cadalso cree que sus mayores defectos en la actualidad proceden de errores políticos realizados en el pasado, por ello analiza la historia, para intentar rectificar aprendiendo de lo que se hizo mal anteriormente.

    La opinión de Cadalso acerca de la “España Imperial” la encontramos en la carta XXXIV pero sobre todo en la carta III, y podemos observar que es muy negativa. Desde los Reyes Católicos, España había estado gobernada por una dinastía extranjera que no elegía lo mejor para el pueblo español, sino la satisfacción de sus ambiciones personales. Felipe II con sus guerras religiosas incesantes dejó a su muerte un país arrasado y con una mentalidad muy atrasada para la época. Por esta razón, y a pesar de poseer innumerables riquezas venidas de América, los españoles se olvidaron completamente del progreso y el desarrollo de su país. En vez de dedicar el oro de las colonias a mejorar el comercio, la industria y las artes mecánicas para ponerse a la altura de Europa, se malgastaron multitud de caudales en guerras religiosas que no aportaban ningún progreso al país:

    “Murió (Felipe II) dejando su pueblo extenuado con las guerras, afeminado con el oro y plata de América, disminuido con la población de un mundo nuevo, disgustado con tantas desgracias y deseoso de descanso.”

    Según Cadalso, en el siglo XVIII España todavía sufría las consecuencias de estos nefastos gobiernos:

    “...en la muerte de Carlos II no era España sino el esqueleto de un gigante.”

    5. Patriotismo

    En Cartas marruecas podemos ver numerosos ejemplos de patriotismo sobre todo en las cartas de Nuño. Cadalso piensa que el patriotismo es la única manera de lograr el bien común de la sociedad y al leer la obra nos damos cuenta que Cadalso es claramente un patriota. Pero entonces ¿por qué aborda el tema de España desde la crítica? Como ilustrado se da cuenta que durante el siglo XVIII España estaba en decadencia y que en tiempos pasados fue un gran país. Por eso quiere analizar el pasado, para aprender de él y poder remediar los males que tenía en aquella época. Cadalso hace todas las críticas con el afán de que su país se regenere y crezca para volver a ser lo que fue antes de que llegaran los Austrias al poder.

    La inutilidad social de una clase noble es una muestra de esas críticas, ya que considera degradante el trabajo manual sin el que un país no puede existir, pero a demás no participaba en el cultivo de las ciencias ni en la política salvo para preservar sus propios intereses.

    La educación de la juventud también es un tema que le preocupa: si los jóvenes no se dedican al estudio no habrá personas sabias en el futuro por lo que el país estaría perdido. Sin el estudio no será posible el cambio que Cadalso quiere para España.

    La censura del sistema escolástico y sobre todo el elogio a las ciencias positivistas (geografía, física, medicina, geología...) también denotan un carácter patriótico. Es este tipo de ciencias el que contribuye al desarrollo del país (frente a otras ciencias como la filosofía o la retórica que no ayudan a que la sociedad progrese económicamente).

    Las críticas al lujo, a la rígida estructura social, la degradación a las costumbres o el lento crecimiento de la población, suponen también, en el fondo, la visión de los problemas que frenan su progreso.

    Cadalso no es tan inconsciente como para amar a su patria ciegamente y sin criterio propio ya que en numerosas ocasiones previene a aquellos que si lo hacen:

    “El amor de la patria es ciego, como cualquier otro amor; y si el entendimiento no le dirige, puede muy bien aplaudir lo malo, desechar lo bueno, venerar lo ridículo y despreciar lo respetable.”

    Su mentalidad ilustrada le permite darse cuenta de los defectos de su patria que no duda en criticarlos. Esto le produce dolor, pero sin el análisis del problema no se puede llegar a la solución. Podemos decir, por tanto, que la crítica de Cadalso es una crítica constructiva.

  • Opiniones de extranjeros y españoles sobre España

  • Según Cadalso los extranjeros tienen una visión de España negativa. Esto se manifiesta en la carta LXXXIII cuando dice que los extranjeros piensan que la literatura española es de mala calidad:

    “...muchos hombres, cuyas composiciones serían útiles a ellos mismos y honoríficas a la patria, las ocultan; y los extranjeros, al ver las obras que salen a la luz en España, tienen a los españoles en el concepto que se merecen.”

    En este caso Cadalso les justifica, ya que piensa que en nuestro país las obras de calidad suelen quedarse sin publicar.

    En la carta LXXVIII también se menciona la creencia extranjera de que los españoles son “bárbaros”, y una vez más Cadalso propone la solución. Por tanto esto nos indica que Cadalso sabe que las críticas extranjeras son exageradas pero tienen fundamento:

    “...se ha de haber mudado el sistema científico de España, y entonces verán las academias extranjeras si tiene motivo para tratarnos con desprecio.”

    En la carta XXXVIII Gazel dice que los europeos afirman que los españoles son orgullosos, pero él no está de acuerdo y da numerosos ejemplos para demostrar que la afirmación no es cierta (dice que las personas de alta posición social son humildes mientras que los que menos tienen se enorgullecen y presumen de ello en exceso).

    Pero quizá la carta más representativa sea la IX en la que describe la conquista de México por Hernán Cortés. El tono utilizado muestra claramente su postura contra los europeos que critican a los españoles.

    “Si del lado de los españoles no se oye sino religión, heroísmo, vasallaje y otras voces dignas de respeto, del lado de los extranjeros no suenan sino codicia, tiranía, perfidia y otras no menos espantosas.”

    Cadalso dice que los extranjeros se permitían tachar la conquista de “monstruosa” cuando son ellos los que capturan africanos para venderlos como esclavos en EE.UU.

    En general, Cadalso analiza las críticas, y cuando cree que son ciertas las admite e intenta remediarlas pero cuando encuentra hipocresía en el carácter extranjero lo critica duramente.

  • Actitud respecto a la creencia ilustrada en el progreso indefinido de ser humano, ¿personajes buscan serenidad individual o se creen el deber de participar en la vida social xa mejorar hombre en lo que sea posible?

  • La actitud de Cadalso ante la cuestión del progreso indefinido del ser humano es una mezcla entre optimismo y pesimismo. Cadalso no es tan ingenuo como para pensar que el ser humano es capaz de evolucionar hacia mejor de manera indefinida. Él se da cuenta de que la sociedad apenas cambia ya que siempre perduran los vicios de épocas anteriores:

    “Desde la época en que ellos fijan la de su cultura, hallo los mismos delitos y miserias en la especie humana, y en nada aumentadas las virtudes y comodidades.”

    Como el mal y la adversidad existen, Cadalso propone combatirlos con el bien, el saber, la fortaleza y la virtud, a pesar de que en numerosas ocasiones este trabajo se ve truncado por los valores negativos que abundan en la sociedad.

    El pensamiento ilustrado creía que la participación del individuo en la sociedad era fundamental para mejorar. Cadalso, como ilustrado, está de acuerdo con esta idea y la refleja en los dilemas de sus personajes. En las cartas LXIX y LXX tenemos un ejemplo claro acerca de esta idea. En la primera Gazel describe la vida de un terrateniente que le parece envidiable. Es un hombre que nació en una aldea, después estuvo en la universidad, más tarde en el ejército y luego en la corte, por lo que deducimos que es culto. Pero su éxito debió despertar envidias y probablemente le causaría disgustos por lo que se dio cuenta de que ninguno de esos tipos de vida le convenía.

    “El mérito oculto en el mundo es despreciado, y si se manifiesta, atrae contra si la envidia y sus secuaces. ¿Qué ha de hacer, pues, el hombre que lo tiene? Retirarse a donde pueda ser útil sin peligro propio.”

    En esa época se dedicaba a llevar una vida sencilla con una familia agradable ocupándose de sus tierras.

    Pero opinión de Nuño reflejada en la siguiente carta es opuesta al pensamiento de Gazel. Nuño piensa que el estado no debe perder a hombres valiosos (sabios) como el que conoció Gazel ya que son útiles para los intereses de la patria. Nuño cree que las personas deben renunciar a los intereses personales en pro de los intereses de la patria, ya que es un deber el contribuir como cuidado.

    “...tu huésped y sus semejantes están en la edad de servirla (a la patria), y deben buscar las ocasiones de ello aun a costa de toda especie de disgustos.”

    La opinión de Cadalso la podemos deducir de lo que dice Nuño, con quien parece identificarse más. Cadalso piensa que la tentación del hombre (en vista de que todo el mundo le censura haga lo que haga) es retirarse para tener una vida más tranquila (como en la carta LXXXI) pero piensa que el hombre debe anteponer sus obligaciones con la patria a sus intereses personales. A Cadalso no le basta con ser hombre de bien sino que también debe de ser buen ciudadano.

  • ¿Cómo podrías definir el estilo utilizado por Cadalso en la obra? Señala la función de la caricatura y la ironía en la obra.

  • El estilo que utiliza Cadalso en las Cartas marruecas está acorde con el de su pensamiento ilustrado. Se alternan los periodos sintácticos largos con muchas enumeraciones (fruto del afán ilustrado por la ejemplificación y la precisión) y las frases cortas. Hay numerosas clasificaciones presentadas con dígitos, fruto de su obsesión por el orden. Apenas hay diferencia entre la manera de hablar de los personajes, aunque en las cartas de Ben Beley se nota un estilo más serio y grave con frases más cortas y contundentes (probablemente por su elevada edad).

    Cadalso huye de los extremos ya que su lenguaje no es vulgar pero tampoco usa expresiones en desuso que estaban de moda en la época (como prueba de ello se burla de aquellos escritores que abusan de este tipo de expresiones para presumir de sus dilatados conocimientos). Usa gran número de preguntas retóricas para conseguir una cierta complicidad con el lector y poder convencerle de su postura. En algunos momentos ofrece una visión poco objetiva (a pesar de que intenta ser imparcial), como por ejemplo en el pasaje dedicado a Hernán Cortés:

    “Descubre con notable sutileza y castiga con brío, a los que tramaban una conjuración contra su heroica persona y noble proyecto.”

    En esos párrafos utiliza numerosos adjetivos valorativos y epítetos épicos (el gran Cortés, por ejemplo). Es muy frecuente también el uso de pequeños relatos para ejemplificar situaciones y la aparición de metáforas para explicar mejor su idea al lector:

    “...para igualar nuestra patria con otras naciones, es preciso cortar muchos ramos podridos de este venerable tronco, ingerir otros nuevos y darle un fomento continuo..”

    En Cartas marruecas la ironía y el sarcasmo son muy frecuentes. Se trata de dar a entender lo contrario de lo que se dice para ridiculizarlo y poner más en evidencia los defectos. Podemos encontrar ejemplos de esta parodia en la carta XXXV o la carta XI:

    “Los que encontré en la calle o en la tertulia a la segunda vez ya eran mis amigos, a la tercera ya la amistad era antigua...”

    Este es un recurso utilizado por Cadalso para conseguir la complicidad con el lector de manera que se sienta identificado con las ideas críticas que presenta. Dando a entender lo contrario de lo que se dice, el texto resulta más atractivo y más ameno, pues la ironía es un recurso humorístico.

  • ¿Qué aspecto de la lengua española contemporánea se crítica en varios pasajes?

  • Cadalso lamenta la decadencia de la lengua castellana producida según él por los malos traductores y por los escritores del siglo XVII (en contra de los cuales estaban posicionados siempre los ilustrados). Pero el aspecto de la lengua que Cadalso critica es el elevado número de extranjerismos que había en esa época, especialmente galicismos. Cadalso es consciente que el lenguaje muda con el paso del tiempo y la adquisición de nuevas palabras es necesaria ya que hay nuevas costumbres que antes no existían, pero en la carta XLIX queda patente su opinión crítica en esta cuestión al enumerar claramente las consecuencias negativas de la excesiva introducción de nuevas palabras extranjeras al español. La carta XXXV es el más claro ejemplo de la aversión del autor hacia los galicismos. Gazel escribe a Ben Beley sobre una carta de la hermana de Nuño que el propio Nuño no podía entender a causa del gran número de galicismos que contenía. En la carta se parodia el afrancesamiento sin causa (muy frecuente en los sectores más adinerados de la sociedad de la época).

  • ¿Qué visión manifiesta la obra sobre las creencias religiosas? ¿Cuales son las principales enseñanzas que pueden extraerse de las cartas?

  • Sobre temas religiosos apenas hay mención en las Cartas Marruecas, lo cual no impide que Cadalso deje traslucir su pensamiento respecto a este tema. En varios pasajes hace leves insinuaciones que critican los comportamientos supersticiosos de la sociedad contemporánea, algo propio de un ilustrado. Pero el ejemplo más claro lo podemos observar en la carta LXXXVII en que Cadalso ridiculiza la supuesta intervención del apóstol Santiago combatiendo contra los moros en las filas españolas. Utiliza las preguntas retóricas para burlarse de esta creencia popular:

    “¿había menester las fuerzas humanas, la presencia efectiva de Santiago, y mucho menos de su caballo blanco, para derrotar el ejercito moro? El que ha hecho todo de la nada, con solas palabras y con solo su querer, ¿necesitó acaso una cosa tan material como la espada?...”

    La religión no le interesa como objeto de culto sino como fuente de enseñanzas y moral. De la religión Cadalso saca la parte que enseña a los hombres a ser buenos. Las enseñanzas más importantes tienen que ver con el amor a la patria y el deber de los ciudadanos a servirla incondicionalmente.

  • Valoración general y personal de la lectura, analizando su actualidad o caducidad, así como los valores de la época que expresa. ¿Qué aspectos te han llamado más la atención? ¿Por qué?

  • Cartas marruecas es una obra cuyos temas están relativamente vigentes en la actualidad. Es obvio que la sociedad del siglo XVIII no tiene nada que ver con la presente, pero ya se estaban empezando a plantear cuestiones de la era moderna. Cadalso, en su análisis del país, plantea temas como la fama, la educación de la juventud, la falta de protección a las ciencias (que causa un atraso respecto a otros países), la ambición de los políticos o el abandono de la agricultura son temas todavía vigentes. Pero la diferencia es que Cadalso los trata desde una perspectiva claramente patriota mientras que hoy en día estos temas se tratan de manera más global.

    Expresa unos valores que en su época eran muy comunes. El pensamiento ilustrado es en muchos casos la base de las ideas de Cadalso. El afán por saber, la idea de progreso, la exaltación de la propia nación o la crítica

    a temas religiosos son cuestiones que en el siglo XVIII se planteaban gran cantidad de ilustrados.

    En conclusión, los ideales de cadalso están en auge en el siglo XVIII y entre ellos el más característico de Cadalso: la capacidad de criticar a lo que se ama para poder mejorarlo.

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