Cartas marruecas; José Cadalso

Literatura española del siglo XVIII. Prerromanticismo. Neoclasicismo literario. Género epistolar. Costumbres de España y de Marruecos. Argumento

  • Enviado por: Hugo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 17 páginas
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ÍNDICE

  • Introducción al siglo XVIII y a José Cadalso . . . . . . . . . . . 3

  • Descripción formal de la obra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5

  • Análisis temático . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6

  • Características del siglo XVIII . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

  • Relación entre el espíritu ilustrado de cadalso con la intencionalidad de la obra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16

  • Parentesco con el Ensayo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17

  • - Introducción al siglo XVIII y a José Cadalso

    En el siglo XVIII predomina la cultura francesa en toda Europa, y la lengua francesa se puso de moda. En España reinan los Borbones, de origen francés. La influencia del país vecino fue enorme. El pensamiento del siglo XVIII descansa sobre dos principios que paulatinamente se habían gestado en el siglo anterior: el racionalismo y el naturalismo. Por el primero la razón se va a erigir en guía de la verdad; la verdad -decían- es la claridad; y ver claro es lo racional. Luz, mucha luz que desterrará las tinieblas. Será, pues, el Siglo de las luces. La fe había sido una venda que había impedido la claridad. Por el segundo, la naturaleza se convierte en ideal del hombre; es una naturaleza cuyos límites son racionales. En perfecta coherencia con este pensamiento se acuñan expresiones como religión natural, derecho natural, estado natural, moral natural etc. Razón y naturaleza son los dos puntales en que se apoya el mundo nuevo, en el que no cabe ni la Revelación ni lo Sobrenatural.

    Con estas nuevas ideas intentaron crear una época llena de ilusión y optimismo. Se afirmaba: el hombre es bueno por naturaleza; se llegará a la felicidad mejorando las injustas condiciones sociales de la vida mediante un fortalecimiento económico y una adecuada instrucción del pueblo.

    Objeto prioritario de filósofos y escritores fue el planteamiento serio de la cultura heredada de sus predecesores ante la que adoptaron una actitud crítica. Se dedicaron a pasar por el tamiz las ideas, creencias, sentimientos y actitudes de sus antepasados, unas veces abiertamente, otras bajo el disfraz literario de cartas, marroquíes. De esta manera fueron socavando los principios en que se apoyaba el Antiguo Régimen.

    A esta revolución del pensamiento europeo se la ha llamado con acierto crisis de la conciencia europea.

    España inicia el siglo XVIII con la guerra de sucesión a la Corona Española. Con la muerte de Carlos II finalizaba la dinastía de los Austria. Las armas dieron la victoria a Felipe V. Con él se introducía en nuestro país la dinastía de los Borbones, de procedencia francesa. Al compás de la monarquía -y a veces de su mano- penetraba en España el pensamiento europeo.

    José Cadalso (Cádiz 1741- Gibraltar 1782) Escritor español. Cursó estudios en el seminario de nobles de Madrid, y siendo muy joven viajó por diversos países europeos. Luego se dedicó a la carrera militar. Se enamoró de la actriz María Ignacia Ibáñez, cuya muerte prematura le sumió en la desesperación, hasta el punto de intentar desenterrar su cuerpo. Ascendido a coronel, fue destinado al bloqueo de Gibraltar, donde resultó muerto por una granada inglesa.

    Cadalso inició su carrera literaria con una tragedia neoclásica, Sancho García, de tema medieval y aliento épico, que protagonizó María Ignacia. Poco después publicó Ocios de mi juventud, un libro de versos que resucitaban la anacreóntica, una forma olvidada desde el barroco, y en los que trataba asuntos diversos en torno al tema de la juventud, con gracia, sencillez y desenfado, que ejercieron notable influencia en su tiempo. Muchas de las composiciones las dedicó a Filis, nombre que Cadalso daba en sus escritos a María Ignacia. Su primera obra en prosa, y la que le valió ser conocido y apreciado, fue Los eruditos a la violeta, en la que tuvo ocasión de desplegar su agudo ingenio y su vasta cultura europea, y que constituye una sátira de cierta erudición vana y superficial en que se concretaban las modas de las clases altas de la época. Póstumamente apareció una obra breve en prosa, las Noches lúgubres, evidente preludio romántico, así como su creación más importante, las Cartas marruecas. Tomando como modelo a los autores extranjeros, que utilizaban el recurso a un supuesto viajero que observaba con ojos irónicos y distanciados la realidad de sus países (el paradigma de este género son las Lettres persannes de Montesquieu), Cadalso desarrolló con gran inteligencia los males de España, las causas de su decadencia, la existencia improductiva y ociosa de cierta nobleza, el atraso de la España interior, etc. Fue un genuino representante de la Ilustración y un prosista elegante y ameno, que suavizaba el pesimismo de sus críticas con una amable ironía.

    - Descripción formal de la obra

    Las Cartas Marruecas de Cadalso son un ejemplo de convivencia y contraste de culturas.

    Estas cartas fueron escritas entre 1773 - 1774. La obra fue publicada siete años después de la muerte de Cadalso (1775).

    La obra al principio se habla sobre la vida de Cadalso, le precede una pequeña introducción y se compone de noventa cartas (de las cuales leeremos cuarenta y cinco) que entrecruzan tres corresponsales (Gazel, Ben-Beley y Nuño). Gazel es un joven marroquí que viene a España acompañando al embajador marroquí y se ha quedado en España. Ben-Beley es un anciano marroquí maestro de Gazel, que adoptó a éste como hijo cuando quedó huérfano (carta 18). Nuño es un español con quien Gazel ha trabado amistad, y que se encuentra en un momento de su vida propenso a la melancolía y con un cierto escepticismo sobre los asuntos que le rodean (carta número 1 "se encuentra encerrado en sí mismo"). Nuño ayuda a Gazel a comprender los asuntos de España y advertir los asuntos verdaderos de los falsos. Además éste se identifica claramente con Cadalso.

    Al final del libro se concluye con una protesta literaria del editor.

    Las cartas no están ordenadas por fechas, además la mayoría de las cartas son escritas por el mismo remitente.

    En ellas se tratan temas comunes de la época y se sitúan en marcos históricos y geográficos de la vida real.

    El hecho de que haya tres interlocutores y no sean del mismo país es una característica muy común del género epistolar. Cadalso ofrece un retrato íntimo de los pensamientos y sentimientos de los personajes.

    Montesquieu tuvo mucha repercusión con su obra “Cartas Persas” en las cuáles utilizó el género epistolar para criticar a las instituciones francesas, esto hizo que nuestro autor hiciese una réplica pero con nuestro país.

    Rousseau uno de los escritores más elocuentes de la ilustración, expuso la teoría que defendía que la ciencia, el arte y las instituciones sociales han corrompido a la humanidad, lo cual también debió influir en Cadalso.

    Su estilo epistolar se puede comparar a la carta de Santiago, esta contiene muchas figuras y símiles, recurriendo a cosas físicas, vegetación, mar, etc.

    para ser entendible y respaldar de manera vívida los argumentos que en ella se exponen. El empleo de preguntas directas y el uso de imperativos hacen de ella una epístola dinámica. El argumento inductivo que presenta la obra provoca que Cadalso llegue a la finalidad que busca. Las cartas presentan cierta subjetividad lo que les da ese espíritu burlesco. Se alterna el dialogo, la narración, la descripción y la exposición. El lenguaje es claro y preciso.

    - Análisis temático:

    • Variedad de España y de sus regiones

    II: Gazel le dice a su amigo Ben-Beley que es muy difícil formar una verdadera opinión del país al que se viaja; intenta que lo entienda. Su amigo desde África parece que ansía conocer cosas de Europa. Lo único que alcanza a decirle es que los europeos no parecemos vecinos. Somos externamente serios, pero por dentro cada país tiene unas leyes diferentes. Dentro de un país hay variación en sus provincias. Pero quiere documentarse para hablarle con más profundidad. De momento sólo le hablará de su salud.

    XXVI: Gacel habla a Ben-Beley sobre la diversidad de las provincias de España:

  • Cantabria: los que hablan el vizcaíno; honrados; los primeros marineros de Europa; gran población, aunque muchos emigran a América; Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y el reino de Navarra (pacto de unidad).

  • Asturias: produjo la reconquista de toda España con la expulsión de los musulmanes; la mayoría trabajan como criados; oficiales con mérito en ejército y marina.

  • Galicia: tierras pobres; realizan los trabajos más duros; robustos; soldados excelentes para la infantería porque están acostumbrados a las penurias.

  • Castilla: los más leales; honrados.

  • Extremadura: grandes conquistadores y guerreros; poco dados al estudio.

  • Andalucía: fama de arrogantes; influidos por la meteorología; pesa más lo físico sobre lo moral; desprecian la pobreza de Galicia, la aspereza de Vizcaya y la sencillez de Castilla; sus gentes han dado honor a España (Trajano, Séneca); belleza de las andaluzas.

  • Murcia: carácter de los andaluces y de los valencianos; ligereza debida al clima; los valencianos son los que más progresos hacen en ciencias y lenguas muertas.

  • Cataluña: donde más industria hay; útiles en paz y en guerra; campos cultivables; genios poco notables; florecerá si no se ennoblecen los artesanos y si no se introduce el lujo.

  • Aragón: cultivo de las ciencias; lucha contra los franceses.

  • Hubo muchas guerras cuando todos estos pueblos estuvieron divididos; hablaron lenguas diferentes, pero el odio ha llegado a aniquilarse.

    • Juicios sobre la historia de España

    III: Gazel pide a su amigo Nuño que escriba algo de la historia de España para su amigo Ben-Beley. Le dice que no pierda detalle porque es la clave precisa para que entienda los usos y costumbres de España. España es rica en recursos naturales y es lógico que haya sido codiciada por los fenicios y otros pueblos. Numancia resistió durante tres ejércitos. Los romanos, gracias a sus riquezas, se hicieron con España. Los godos españoles huyeron a Asturias, salieron mandados por Pelayo. A partir de aquí, ocho siglos de guerra con los moros. Hubo muchos habitantes cuando entraron Fernando e Isabel: unión de Castilla y Aragón. Llegó el odio a Europa por exceso de ambición. España después de la muerte de Carlos I era el esqueleto de un gigante.

    Resumen del marroquí:

  • La península no ha gozado siempre de paz, y es sorprendente que tenga todavía algunos recursos naturales.

  • La religión es el motivo de las guerras.

  • Es normal que miren con desprecio y temerosos las nuevas industrias.

  • Por ese desprecio puede que haya nacido más de un noble.

  • Riqueza de América.

  • XLIV: Nuño cuenta a Gazel la grandeza que tuvo España hacia el año 1600 calificándola de casa grande que fue magnifica y sólida, pero el decurso de los siglos han hecho que ésta caiga y coja debajo a sus habitantes.

    • Defensa de la acción española en América

    V: Gazel le comenta a Ben-Beley que ha leído la toma de Méjico por los españoles, y un extracto que los historiadores han escrito las conquista de esta nación. Todo lo que ha leído esta escrito por españoles así que leerá lo escrito por extranjeros para comparar las proezas escritas y poderle contestar acerca del tema en próximas cartas.

    IX: Gacel lee algo sobre América escrito por los europeos. Por el lado de los españoles no hay otra cosa que no sea religión, heroísmo. Por el lado de los extranjeros, codicia y tiranía. Gacel se lo comunica a Nuño y piensa que los mismos europeos que hablan tanto de América son los mismos que van a África y compran esclavos para llevarlos a América y venderlos; con ese dinero escriben libros sobre y contra H. Cortés, por lo que hizo, que no fue sino aceptar el cargo de mandar unos cuantos soldados para la conquista; llegar a Cozumel; ordenar a las tropas que derriben los cultos que eran horrendos para la humanidad; hallar sucesos benévolos a través de una serie de casualidades; pelear dentro del río Grijalva para facilitar el desembarco; ganar una batalla (más bien debido a que eran más numerosos en soldados que los nativos). Se demuestra la heroicidad de Cortés, pero también se considera la crueldad de los actos. Una mujer le sirve de intérprete. Tiene unas conferencias con Moctezuma, se humilla ante aquellos a quien va a conquistar. Escribe a su soberano dándole parte de lo que había conquistado. Construye Veracruz, castiga a los que conjuran sobre su persona, quema sus naves para no volver, lucha como los romanos contra una tribu. Moctezuma quiere enemistar al jefe de esa tribu con H.Cortés, y éste lo frena. Castiga la deslealtad de Cholulo. Hace que Moctezuma reconozca a Carlos V como su sucesor y señor legítimo de Méjico. En el Perú mataron a muchos a sangre fría, y dura aún la venta de esclavos negros.

    • Defensa de la Ilustración

    VI: Gazel cuenta a Ben-Beley que en España quien no se dedique a la escolástica, estará muerto de hambre, porque el resto de las ciencias no están reconocidas. Hace poco que habló con un sabio escolástico y se refirió a esas “cosillas” para hablar de diferentes ámbitos de la cultura. Gazel cree que si les diesen reconocimiento a los científicos, habría más, pero no hay protectores.

    Nuño estuvo escribiendo una obra, y mientras pensaba qué hacer con ella y cómo escribirla, no paró de escuchar muchas recomendaciones. Finalmente se cansó y se la dedicó al mozo que traía agua a su casa: Domingo, un muchacho gallego.

    Le dice cómo ha de comportarse si quiere parecer un hombre culto, en pos de la dedicatoria. Le ensalza para hacer la parodia. Es un “mecenas” para Nuño, y como tal lo trata. Hace alusión a la envidia y a Ovidio, que la retrata muy bien. Esto lo hace porque está inspirado por la alta dicha de favor de Domingo (parodia). Ensalza también su noble oficio, exagerando, con alusiones mitológicas para dar mayor sensación de grandeza.

    XXXII: Ben-Beley responde a Gacel que ha recibido libros de diferentes obras europeas y los ha separado:

      • Matemáticas: extensión y acierto.

      • Filosofía escolástica: sistema filosófico de la E. M., en que dominan los libros de Aristóteles, y aplicados por los cristianos a la Teología. En Europa esto se acabó en el XVI, pero en España todavía existía en el XVIII.

      • Medicina: mayor conocimiento que en África.

      • Anatomía: cuya lectura fue la que dio origen al cuento del vidrio (Licenciado Vidriera).

      • Leyes: reforma de las costumbres.

      • Naturaleza: física.

      • Poesía: delicioso delirio del alma.

    El resto de las obras le parecieron inútiles.

    LXXVIII: Gacel a Ben-Beley:

  • Crítica a la escolástica: los maestros escolásticos enseñan sólo lo que a ellos les han enseñado sus maestros, y siempre dentro de la misma línea, sin tener en cuenta las nuevas teorías de sus contemporáneos.

  • Apología de la apertura en la enseñanza: Nuño cree que hay que enseñarlo todo, sin excluir lo novedoso, y que sólo así se conseguirán avances en España.

  • LXXXVIII: Ben-Beley a Gacel: Frenar el lujo, que lleva a un país a la ruina, es tarea imposible. Critica las costumbres europeas:

      • Jóvenes inútiles a su patria porque están dedicados a los placeres mundanos.

      • Mujeres que sólo piensan en acicalarse.

    • Mala educación de la nobleza

    VII: Gazel comenta a Ben-Beley que en Marruecos todos son iguales en el concepto de emperador / plebe. En Europa hay varias clases de vasallos en el dominio de cada monarca.

    • Los nobles con herencia de sus padres gozan del favor inmediato del rey.

    • Los nobles que trabajan en el ejército son muy numerosos.

    • Los hay que no son plebeyos por algún mérito sobresaliente que hayan hecho.

    En cuanto a la educación, en Marruecos no hay diferencias en el modo de criar a los hijos. En Europa sí.

  • El que nace en la clase más baja no necesita estudios, sino aprender el oficio de su padre.

  • El de clase media necesita una educación para desempeñar el empleo de su futuro.

  • Los de la clase más alta, han de estudiar con más dedicación, porque a los 25 años ya gobiernan sus estados. Dispondrán de grandes rentas, y frecuentarán palacios.

  • No hay exactitud en esta teoría de la educación, y es algo que le falta a España en este siglo.

    Nuño le puso el ejemplo de que él mismo, un día en Cádiz se encontró con un muchacho de buena clase y le invitó a su casa. Al hablar con el muchacho, Nuño se dio cuenta que tenía un tío que había sido marino, y el sobrino no soportaba más sus charlas acerca de navío, batallas, etc. (esto se opone a la educación que se supone que ha recibido). Nuño le llegó a preguntar cómo le habían educado. El muchacho respondió que a su gusto, al de su madre y al de su abuelo. No estudió apenas, su hermano sí, era historiador. El tío Gregorio fue un personaje con el que se iban los mozos de este rango a comer, beber, fumar y jugar. Estuvo un mes en la cárcel y el “caballero” tuvo el placer de conocer a toda la gente que conocía al tío Gregorio y su ambiente flamenco. El muchacho se preguntó si realmente era así como se criaban las juventudes que tenían talento. Un hombre serio le respondió: sí, señor.

    Quien tiene talento tiene otro tipo de educación y, por tanto, otro tipo de reconocimiento dentro de su clase social, porque en la sociedad en general no lo tiene.

    XII: Gazel cuenta a Ben-Beley que en España hay familias nobles y provincias nobles, también por herencia. Critica a la nobleza. El cochero no le llevó donde quería porque vinieron unos vasallos a besarle la mano.

    XIII: Gazel comenta a Ben-Beley que, según Nuño, la nobleza hereditaria es que una persona posea la suficiente vanidad para asegurar que en tiempos pasados hubo un hombre con el mismo nombre que él, y que fue un hombre de provecho, aunque él no lo sea.

    XXXVIII: Gazel explica a Ben-Beley que uno de los defectos de los españoles, según los europeos, es el orgullo. Esto lo nota Gacel de forma extraña, pues casi no lo aprecia. Los nobles se familiarizan con sus criados (también con sus antiguos parentescos). Los nobles de las ciudades no son así.

    • Crítica y sátira de vicios sociales de la época

    XI: Gazel explica a Ben-Beley la amistad existente entre ciudadanos y la hospitalidad con los forasteros. La España moderna es una gran familia formada por todos. Se habla mucho y muy deprisa, tanto que el moro se ahoga y habla entre dientes.

    Nuño le lleva a una tertulia. Hace amistad con mujeres. Gacel se sorprende del afán de comer todos juntos. Esto le parece bien, porque él habla así. Cada día es más sociable. Nuño le dice que estas cosas son buenas por un lado, pero por otro son malas (rosa).

    XLI: Gazel está imposibilitado a explicarle a Ben-Beley el significado de la palabra lujo, porque en su país no saben lo que es. Lujo es abundancia y variedad en las cosas superfluas de la vida. Los autores europeos están divididos en si conviene o no esta abundancia; de la variedad surge la vanidad, y de ésta la industria.

    El comercio del lujo empobrece a España, la esclaviza al capricho de la industria extranjera: agotarán el oro y la plata de España. Hay dos medios para evitar que el lujo sea la ruina total de la nación:

      • No es posible que se desbanquen (que las fábricas españolas desbanquen a las europeas).

      • La imitación existe.

    Los españoles no aprovechan la abundancia de América. En este siglo los lujos son diferentes a los de los siglos anteriores.

    LXIV: Gazel cuenta a Ben-Beley que recibió por carnaval tres memoriales, uno del gremio de costureras de sombreros, otro del de sastres y el otro del de zapateros. En los tres le piden inspiración marroquí para que su gremio siga adelante. Nuño le anima a hacerlo, porque según él se necesita innovación en las industrias y le daría fama a Gacel. Se hace una crítica de la locura de la moda que invade los salones del XVIII.

    LXXII: Gacel a Ben-Beley: Tacha de barbarie el derramamiento de sangre en las corridas de toros. Ahora cree Gacel que los españoles pudieran cometer hechos atroces a lo largo de la historia.

    LXXV: Gacel a Ben-Beley: Carta que recibe de una joven cristiana que ha enviudado seis veces y se queja de que sean los padres los que deciden los matrimonios. Pide a Gacel que le diga cómo se realizan los matrimonios en Marruecos. Crítica que aparece en El sí de las niñas.

    LXXVI: Gacel a Ben-Beley: Gacel recibe cartas de mujeres, que después remite a Ben-Beley para divertirle, porque todo sabio necesita de vez en cuando disfrutar de las cosas sencillas. Una de esas cartas es la de una “coqueta”. En ella explica que la “coquetería” es “un engaño que la mujer hace a cuantos hombres se presentan”. Los franceses, cuando lo descubren van a por otra mujer. En cambio, los españoles, como son más serios para las cosas del amor, se desesperan. La coqueta se enorgullece de que sus víctimas sufran por sus engaños.

    La coqueta que remite la carta está dispuesta a enseñar a las mujeres marroquíes esta “ciencia”. Se percibe cierto ápice de feminismo en la carta: “prometo en breve tiempo sacar, entre mis lecciones y las de otra media docena de amigas, suficiente número de discípulas para que paguen los musulmanes a pocas semanas todas las tiranías que han ejercido sobre nosotras desde el mismo”.

    LXXX: Gacel a Ben-Beley: Crítica de Nuño a la “donimanía”: en el pasado se llamaba don sólo a las personas de alta posición; poco a poco este uso se convierte en abuso, llamando don a cualquiera. Referencias al Quijote, Fray Gerundio y a Quevedo. Nuño aprovecha esto como prueba que “los hombres corrompen todo lo bueno [...] en todas partes hay hombres que toman posesión de lo que no es suyo”.

    LXXXII: Gacel a Ben-Beley: Los petimetres viven una juventud repleta de superficialidades y al llegar a la senectud no tienen nada sólido. Nuño se refiere a la posición social más que a otra cosa.

    LXXXV: Gacel responde a Ben-Beley que ya no quedan apenas personas con deseo de fama póstuma. Son muchos los que llevan una vida semejante a la del huésped de Gacel de la Carta LXIX.

    • La guerra y sus males

    XIV: Gazel expone a Ben-Beley las características de la victoria:

      • Un ejército que pierde y se retira.

      • Un ejército que gana.

    Dilogía de la palabra, ajena en ambos casos a la familia de los fallecidos.

    XXVIII: Ben-Beley expone a Gacel la gloria que obtiene un guerrero después de ciudades asaltadas, naves incendiadas, provincias despobladas, campos arrasados, etc. Ya que en el futuro lo recordaran como un hombre que destruyó medio millón de hermanos suyos; nada más.

    • Patriotismo bien y mal entendido

    XVI: Gacel halla entre los manuscritos de su amigo Nuño la Historia heroica de España. Lo copió y se lo remite. Prólogo: las ceremonias se vuelven culto en una sociedad patriótica. El pueblo inglés es el único que deja que sus gentes y sus méritos se eclipsen por los mitos anteriores. Las demás naciones son ingratas con sus antepasados. Ya no hay patriotismo porque ya no hay patrias (Francia y España). Nuño intentó escribir una historia heroica de España, desde d. Pelayo. Cree que sería honroso para la juventud crecer a la vista de las cenizas de esta gente (Roma).

    XXI: Nuño a responde a la carta anterior de Ben-Beley diciéndolo que confíe en él, y en lo que le dice (contraste con el principio, en el que Gacel se apoyaba en todos los testimonios de Nuño). Dice que el comportamiento de los españoles es el mismo que el que tenían hace siglos, que hay una decadencia del carácter nacional. No se distingue entre el vicio y la virtud porque se dejan llevar por las modas, o por lo que convenga en cada momento.

    Nuño critica igual a las personas que siguen las modas, que a los reaccionarios tradicionalistas, tachándoles de ignorantes en el fondo, como el erudito “a la violeta”, con la de ser además fanático.

    XLIV: Nuño comenta a Gazel el actual patriotismo y él de un siglo atrás. Hace un siglo, toda España era respetada y temida, de aquí el patriotismo; pero éste decae debido a la decadencia a laque España a llegado y está.

    LVI: Gacel a Ben-Beley: a Gacel le gusta la definición que Nuño le ha dado en su diccionario a “fortuna” y “hacer fortuna”. Hay dos formas de hacer fortuna: una mediante el mérito, y la otra con las trampas que proporciona el vicio. El hombre tiene la facultad de elegir un camino u otro, o los dos dependiendo de las circunstancias.

    • El ansia de adquirir fama

    XXVII: Gazel comenta la fama póstuma, la fama después de la muerte. Gacel no entiende que alguien que sabe que va a morir quiera dejar una fama para los que están vivos. Lo ve absurdo.

    XXVIII: Ben-Beley cuenta a Gazel que cree que esa fama póstuma se debe al exceso de orgullo y de amor propio. Tal vez como ejemplo a los que están vivos sí que podría servir. Pero, también dejar el nombre a los que vienen sirve para que los sabios se rían de los que han pensado tal cosa en tal momento.

    • Ideal de hombre moderno

    XXVIII: Ben-Beley se remite Gacel criticando el actual ideal que se tiene de hombre. Le asegura que los hombres no dejarán de asombrarse al escuchar pronunciar el nombre de algún famoso hombre de armas, para escucharlo con tedio, hasta que el género humano no conozca que su verdadera gloria y ciencia consiste en la virtud.

    XXXIII: Gacel a Ben-Beley: Gacel viaja por la península mientras que Nuño le envía cartas desde Madrid. Le remite Gacel una de ellas a Ben, en la que Nuño habla de Ben, sin conocerle. Dice en la carta que envió a Ben las cartas que le dejó. Espera con ansía la respuesta de Ben para confirmar las virtudes que éste posee y de las que tanto le ha hablado Gacel.

    XLIX: Gacel escribe a Ben-Beley una carta dividida en tres partes:

  • Apología del clasicismo en materia de lengua: claridad, sencillez. Compara el español con el francés.

  • Critica a los que menosprecian el español en favor de otras lenguas, e introducen extranjerismos.

  • El sistema de traducción de Nuño le sirve a Gacel para ensalzar la lengua de los autores de los siglos XVI y XVII, que a su juicio son la fuente de muchas obras extranjeras (francesas). Las únicas obras que son dignas de traducción al español son las científicas, porque en los otros países están más adelantados.

  • LXIX: Gacel escribe a Nuño comentándole que la vida ideal y realmente envidiable es la del hombre virtuoso e inteligente que tiene una esposa y unos hijos como él, y vive apartado de la ambición.

    LXX: Nuño responde a la carta de Gacel diciéndole que es normal que Gacel simpatice con aquel hombre tan virtuoso, pero según Nuño no basta con ser un hombre bueno, sino que además debe ser “buen ciudadano”. Este patriotismo lo encontramos también en don Justo de El delincuente honrado de Jovellanos.

    LXXI: Nuño responde a Gacel: Es normal que Gacel simpatice con aquel hombre tan virtuoso, pero según Nuño no basta con ser un hombre bueno, sino que además debe ser “buen ciudadano”. Este patriotismo lo encontramos también en don Justo de El delincuente honrado de Jovellanos.

    • Elogio de Francia

    XXIX: Gacel escribe a Ben-Beley contándole que ha viajado a Francia y a Inglaterra. Los europeos, según él, sienten preocupación por Francia. Este país mantiene las costumbres más puras. Todos los viajeros tienen la mala costumbre de sentir desprecio por todo lo que no es Francia. Alusión a Montesquieu, pues procura indagar el carácter verdadero de los franceses, sin realizar juicios superficiales.

    • Defensa del idioma

    XXXV: Gazel comenta a Ben-Beley que el lenguaje muda con el paso del tiempo. La conciencia de la historia de la lengua necesita crear palabras, porque hay nuevas costumbres que antes no existían. Lee Nuño una carta de su hermana, con muchos términos a la francesa (sarcasmo). Cree Gacel que cada año se ha de fijar la lengua para el año siguiente.

    LXXXVII: Gacel responde a la petición de Ben-Beley contestándole que no es verdad que se apareciera Santiago ni que matara moros, pero sí es cierto que la idea de que un Ser Supremo vela por nosotros, nos da fuerza, aunque en realidad seamos nosotros los que consigamos las cosas con nuestro esfuerzo. Este es un pensamiento propio de los deístas, que no negaban totalmente la existencia de Dios. Crítica a los que lo niegan de forma total.

    • Política ilustrada y malos políticos

    LV: Gacel remite a Ben-Beley un comentario de Nuño. Éste dice que uno haría fortuna para favorecer a sus amigos, lo cual es loable, pero no sería justo con otras personas que merecen tanto o más esos favores y que no son de su entorno de amigos y familiares. Crítica el favoritismo de forma muy sutil, ofreciendo las dos caras de la moneda. Se muestra solidario con los más necesitados cuando dice que en realidad son los únicos que tendrían derecho a desear “hacer fortuna”.

    LXIII: Gacel cuenta a Ben-Beley la opinión que tiene Nuño de los políticos, contando que Nuño piensa que todos los políticos son actores necios, que se dejan manejar como marionetas, para ser elegidos como los mejores por la sociedad; y, según Nuño, lo único que les falta es entendimiento.

    • Persecución que se ejerce sobre los españoles ilustres

    LXXXIII: Gacel cuenta a Ben-Beley los peligros que corre una persona con talento, como Cervantes, Quevedo o Fray Luis; y el temor que tienen a publicar, como pudo ser el caso de Cartas Marruecas y Noches lúgubres, hasta 1789.

    - Características de la prosa del siglo XVIII presentes en la obra, Cartas Marruecas.

    • La prosa del siglo XVIII se utiliza fundamentalmente para la crítica y para la sátira. En este siglo, no se concibe la prosa para entretenimiento o diversión del espectador. En esta obra, Cartas Marruecas, José Cadalso hace una critica la mayoría de los distintos puntos que trata.

    • En este siglo, la prosa está totalmente constreñida por las normas y reglas, por lo que se ve obligada a renunciar a la expresión de sentimientos íntimos y apasionados. En todas las cartas remitidas entre Ben-Beley, Gazel y Nuño; en ningún momento José Cadalso expresa sentimientos apasionados o íntimos de los personajes; lo único que éstos expresan son opiniones a los comentarios.

    • En la prosa del siglo de la obra, la orientación es fundamentalmente didáctica y moralizante, dirigida a la sociedad. La prosa en este siglo se divide en tres géneros: Erudición, Ensayo y Novela didáctica. De estos tres géneros, él “estrella” es el Ensayo, aplicado a todo tipo de materias. Cartas Marruecas, está considerada como Ensayo ya que Cadalso trata, en la obra, diversas materias como historia, política, economía, demografía,...

    - Relación entre el espíritu ilustrado de cadalso con la intencionalidad de la obra

    José Cadalso tuvo mucha influencia en Montesquieu y Voltaire que fueron los más importantes ilustradores de la época. Nuestro autor realizó una obra totalmente parecida a la obra de Montesquieu, “Cartas Persas” en la que se critica las instituciones francesas.

    El nombre de cartas marruecas, se debe según la introducción del libro a que Cadalso, dentro de su ficción, busca un país con el que España tenga relaciones efectivas, y por casualidad en 1766 había tenido lugar la visita del embajador de Marruecos, llamado precisamente el Gazel. Además fue casualidad ya que Cadalso buscaba un viajero venido de lejanas tierras muy diferentes a las de la Península en todos los aspectos y así exponer sus ideas sobre nuestro país.

    La intención de Cadalso es que éstas ideas, éstas críticas, estén en cabeza de todos, sociedad, políticos, etc.; para así mejorar nuestro aspecto tanto dentro del país como fuera y dar una buena imagen, no ser tan diferente unas zonas de otras, y como buen ilustrado, recomienda el amor a la verdad, el trabajo la virtud y el mérito como normas de conducta.

    - Parentesco con el Ensayo

    Esta obra, Cartas Marruecas, tiene parentesco con el Ensayo debido a que esté se define como un género literario escrito en prosa, que trata problemas actuales o pasados desde puntos de vista muy variados (sociológico, económico, filosófico, científico, etc.), y que tiene una finalidad didáctica o divulgativa, aunque en ocasiones adquiere forma de reflexión crítica sobre los hechos de la vida en general; y en esta obra se reflejan básicamente estas características.

    Además, el ensayo queda sellado con unas inconfundibles características de estilo, que le dan su aire y su personalidad. Y, ante todo, ese sesgo conversacional que adopta la prosa, el estilo del ensayo aparecerá dócilmente plegado a las condiciones personales de su autor, lleno de los matices de su individualidad, abandonado por definición el sometimiento a normas exteriores y retóricas, ajenas a la personalidad del ensayista. No es un estilo cerrado, sino abierto e incitante el que predomina en el ensayo; pero esta generosa apertura no excluye, sino que intensifica, lo personal del escritor, cuyo modo de ser y de pensar se transluce en su estilo. Vivacidad, naturalidad, fuerza expresiva y amenidad son las características más notables.

    Estas características se dan en ensayistas ilustrados como Melchor G. Jovellanos, José María Blanco-White y como no, en Cadalso, que expone ideas a distintos aspectos de una serie de argumentos que él ve cuando llega a su país natal.

    En esta obra se tratan temas de forma salpicada que daría lugar al ensayo moderno. Al aparecer los temas salteados es una idea magnífica que Cadalso pone de manifiesto.

    En “Cartas Marruecas”, su autor busca una finalidad didáctica, y es objetivo, no porque defienda su idea, sino porque hace un relato idealizado de cartas.

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