Carnaval

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  • Enviado por: Daniel Alejandro Aquino Sánchez
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 6 páginas
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CELEBRACIÓN DE LOS CARNAVALES EN EL MUNDO

Enero 2004

CARNAVAL REPUBLICA DOMINICANA.

El carnaval dominicano es un de las tradiciones más coloridas y celebraciones más alegres de la República Dominicana. En el mismo participa todo el pueblo, que se lanza ala calles a disfrutar, compartir y celebrar con alegría.

Su mayor intensidad ocurre a finales del mes de Febrero en su último fin de semana, aunque dependiendo de la región, se celebra todos los fines de semana de Febrero incluso hasta los inicios de Marzo. Existen otras fechas particulares en las que algunas poblaciones celebran carnavales aislados, pero con la misma creatividad y entusiasmo mostrado en Febrero por toda la nación.

Pero es Febrero el mes de carnaval en la República Dominicana y el jubilo y la celebración masiva en las calles y clubes sociales son el sello que distinguen estas fechas.

HISTORIA.

En 1844 los dominicanos expulsaron a los haitianos que los ocuparon durante 22 años luego de que en 1821 llegaran a un acuerdo amistoso de independencia con la corona española.

En busca de su propio destino y un futuro mejor, la colonia española en Santo Domingo se preparo de España de forma no bélica mediante transacciones pacíficas.

Sin embargo él hacia de libertad e independencia de los habitantes de la parte española de la isla de Santo Domingo se vio cercenado con la inesperada invasión de ese país por él ejercito de la vecina nación Haitiana.

Durante 22 años ocuparon los haitianos el territorio e intentaron eliminar sus idiomas y costumbres. Obligaron a publicar los documentos oficiales en francés y otras medidas que tentaban contra la esencia misma de las tradiciones y cultura de lo que vendría a ser más tarde el pueblo Dominicano. Con disfraces y mascaras, diablos cojuelos y desfiles de comparsas en las calles, bailes de disfraces en los clubes sociales y alegría general, exaltan cada año su independencia, mezclándola con el tradicional carnaval pre-cuaresma celebrado en otros países católicos.

DISFRACES

Los dominicanos celebran el carnaval disfrazándose de diablos y demonios con trajes de vistosos colores, adornos con espejos, cascabeles y otros accesorios. Uno de los aspectos más llamativo del atuendo carnavalesco lo constituye la máscara, típicamente de gran tamaño y con enormes cuernos, representando demonios y animales.

De singular importancia en la celebración de los festejos en las calles es la vejiga de vaca, tradicionalmente curada con limón cenizas y sal. Modernamente son reforzadas con material plástico en su interior y cubierta con telas para protegerlas. Secas e infladas, sirven para acertar duros golpes en los espectadores y otros demonios. Si bien estos golpes so ciertamente dolorosos, por la naturaleza misma del instrumento usado para golpear, infligen daños mínimos duraderos en quien los recibe.

Existen también en algunas zonas, como en Santo Domingo, la acostumbre de algunos disfraces de “indios”, con el torso al desnudo y de pantalones un atuendo de hiervas y matas, así como otros envadurnan su cuerpo con betún negro y deambulan con el torso y las piernas tiznadas a los desnudos.

Estos atuendos en particular y otras variantes tiene una clara raíz africana, siendo bastante similares a algunas de las vestimentas rituales y de celebración usada por tribus africanas, miembro de las cuales presumiblemente fueron traídos a la isla como esclavos en tiempo de la colonia.

TRADICIONES.

En la República Dominicana la celebración del tradicional carnaval que precede a la cuaresma se encuentra entremezcladas por la conmemoración de la dependencia nacional.

En los festejos populares de las calles participan todos los miembro de la sociedad, transladandose algunas personas de una localidad a otra y viajando cientos de kilómetros para participar de la distintas costumbres del carnaval en cada región.

BAILES DE DISFRACES:

Con motivos de las fiestas de carnaval son organizadas en los clubes sociales privados, centros nocturnos y discotecas bailes de disfraces en los cuales se acostumbra premiar los atuendos más originales y llamativos.

Los disfraces típicos para los bailes populares y fiesta populares consisten en vistosos trajes de demonios armados de fuetes o látigos y vejigas de res infladas para azotar con ellas a los espectadores y otros participantes de las actividades.

COMPARSA:

Las comparsas son grupos de bailes que escogen un tema tradicionalmente festivo o alegórico a cosas típicas dominicanas organizando una presentación de música, baile y color que da vida a los animados desfiles de carnaval, en los cuales se premia las comparsas mejor preparadas y ejecutada.

En los clubes sociales de importancia, también existe una preparación y premiación paralela de comparsa, conjuntamente con sus bailes de disfraces.

Durante meses los participantes de la comparsa ensayan su número y los organizadores coordinan la preparación de los atuendos, accesorios y escenarios (en los casos de la comparsa con carrozas), involucrando una gran cantidad de personas en la preparación de los eventos.

HISTORIA DEL CARNAVAL DE SANTA CRUZ DE TENERIFE.

Indagar en la historia del carnaval de Santa Cruz de Tenerife significa remontarse al siglo XVIII. Según el testimonio de los escritores y viajeros de la época, las familias pudientes de la isla acostumbraban entonces a realizar bailes de disfraces en sus casas.

La plebe también festejaba sus propios carnavales en las calles, aunque la autoridades civiles y eclesiásticas prohibían los bailes y las bromas de mascaras en la vía pública.

Los antecedentes de las mascaras del carnaval son, sin duda alguna, las denominaciones tapadas de Santa Cruz quienes acudían a las fiestas de la calle el pilar con los rostros cubiertos.

Tras la caída de la segunda República, se veta el carnaval hasta 1945, año en que los tinerfeños lo recuperan de forma clandestina, y convierten sus casas en foro encuentro de máscaras.

La creciente popularidad de las carnestolendas derivo que en 1965 se solicitara que la fiesta invierno, como así se denominaban, fuera declaradas de interés turísticos internacional, hecho que sucedió dos años más tarde, como consecuencia de este intento de captación turísticas de fiesta de invierno, comenzó a realizarse un cambio de representantes de los carnavales de Santa Cruz de Tenerife y Puerto de la Cruz, con los de Dusseldorf (Alemania), que hoy en dia mantienen la capital chicharrera y la ciudad alemana.

Ya sin las censuras que caracterizaron la dictadura franquista, las fiesta de invierno en 1976 para dotar la determinación de carnaval. Sin embargo fue el 18 de Enero de 1980 cuando el carnaval de Santa Cruz de Tenerife alcanzo el más alto reconocimiento, al ser declarado fiesta de interés turístico internacional por la secretaria de estado para el turismo.

En 1987 las fiesta chicharreras escribió una página histórica al reunir más de 200.000 personas en un baile celebrado al aire libre lo que le valió la entrada en el Guiness Book of Records. En aquella ocasión, el numeroso público asistente vibra al ritmo de la reina de salsa, Celia Cruz, y la popular orquesta venezolana Billos Caracas Boys.

En la actualidad, los diferentes grupos del carnaval siguen pasando en nombre de la isla de Tenerife por todo el mundo, erigiendo al carnaval chicharrero en el segundo más reconocido internacionalmente, después del que se celebra en Río de Janeiro (Brasil).

Entre estas dos regiones existen algunas semejanzas como la búsqueda de colores llamativos, el querencia del pueblo hacia esta tradición, el reciente apoyo del Gobierno, las máscaras utilizadas en los disfraces se asemejan buscando en estas las representaciones de diablos, o animales salvajes, ambas sociedades buscan la llegada de turistas a través de la celebración de los carnavales.

También existen diferencias como que los carnavales en República Dominicana se celebran los carnavales desde un principio con apoyo del Gobierno, mientras que Santa Cruz de Tenerife tuvo que luchar contra el Gobierno hasta lograr que este aceptase las fiestas carnavalescas. Otra diferencia notable es que en República Dominicana estas celebraciones duran todo un mes, y en algunos lugares se celebran particularmente en otras fechas adicionales a la habitual, mientras que en Tenerife se celebra una sola vez al año pero los festejan con mayor intensidad.