Capitalismo

Economía. Sistemas económicos. Adam Smith. Modelo económico capitalista. Expansión y crisis

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I N D I C E

INDICE

INTRODUCCIÓN

EL SISTEMA ECONOMICO CAPITALISTA .........................................................................................

01

NACIMIENTO Y EVOLUCION .................................................................................................................

02

CICLOS ECONOMICOS .............................................................................................................................

10

FASES DEL CICLO .....................................................................................................................................

11

a) LA EXPANSION ECONOMICA .........................................................................................................

12

b) LA CRISIS ECONOMICA ...................................................................................................................

12

c) LA CONTRACCION ECONOMICA ..................................................................................................

14

d) LA REANIMACION .............................................................................................................................

15

CUAUSAS DEL CICLO ...............................................................................................................................

15

CORRIENTES DEL PENSAMIENTO CAPITALISTA ………..............................................................

16

CONCLUSIÓN

BIBLIOGRAFIA

INTRODUCCION

En el siguiente trabajo voy a exponer el Sistema Económico que rige nuestros días, el Sistema Económico Capitalista. Lo podríamos definir como el “sistema social y económico basado en la propiedad privada de los medios de producción y en el cumplimiento de las funciones productivas por parte de entidades privadas que actúan buscando un lucro”. Este lucro o ganancia no es un medio para la satisfacción de necesidades vitales materiales del hombre, sino que más bien este debe adquirir, porque tal es el fin de su vida. Para el común sentir de las gentes, esto constituye una "inversión" antinatural de la relación entre el hombre y el dinero; para el capitalismo, empero, ella es algo tan evidente y natural.

Trataremos su nacimiento y evolución, sus ciclos económicos, las corrientes del pensamiento capitalista, así como su importancia en nuestros días.

EL SISTEMA CAPITALISTA

Sistema social y económico basado en la propiedad privada de los medios de producción y en el cumplimiento de las funciones productivas por parte de entidades privadas que actúan buscando un lucro.

El sistema capitalista se fundamenta en la libre empresa. Este criterio de libre empresa es heredado del liberalismo concebido en la Revolución Francesa. "Laissez-faire", "Laissez- passer" (dejar hacer, dejar pasar) han sido las frases famosas que han dado esencia al liberalismo. Dejar libertad plena en todos los ordenes: político, económico, filosófico, etc.

El padre de la economía liberal, Adam Smith, ha tomado estos conceptos y los ha llevado al plano económico. Por eso, al analizar el concepto libre empresa, hemos de tomar en cuenta la frase en su conjunto. Es decir, la libertad plena y la empresa. Ya antes hemos dicho que la empresa es la unidad económica en la cual se realiza el proceso de la producción. También hemos dicho que la finalidad de la empresa es la maximización de los beneficios que es el resultado de un precio mayor que el costo de la producción. Hemos dicho también que los instrumentos que intervienen en ese proceso de la producción son el trabajo y el capital.

De todo lo anterior se desprende que la libre empresa significa que los instrumentos de la producción son puestos a funcionar libremente por todos aquellos que los poseen. En otras palabras, quienes tengan capital y quieren contratar manos de obra para ponerlas a producir conjuntamente con ese capital, tienen la más absoluta libertad para hacerlo.

Para Adam Smith, el Estado no debería intervenir bajo ningún concepto en la actividad económica. Por supuesto que esta concepción liberal es cada vez menos observada.

En resumen el sistema capitalista se fundamenta en que los factores de la producción, (trabajo y capital) estén en manos privadas.

NACIMIENTO Y EVOLUCIÓN

I.- El descubrimiento de nuevas rutas para el comercio con África y Asia y la colonización del continente americano, fueron acontecimientos de gran importancia para la intensificación del comercio, lo que a su vez facilitó el desarrollo de los mercados y, con ellos, de las manufacturas, pues estas últimas requerían la producción de un volumen mínimo. Ya a fines del siglo XVIII la revolución industrial completó este proceso, pues representó la introducción de nuevas técnicas de producción que permitieron el crecimiento notable de las fábricas y con ello el aumento de la eficiencia de los métodos de producción.

Los nuevos inventos también afectaron a los transportes; la adopción del vapor produjo, un mejoramiento notable de la navegación e hizo

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posible la construcción de los ferrocarriles; los transportes, a su vez, facilitaron el comercio. En la misma época (fines del siglo XVIII) surgió el liberalismo, cuyo auge en el terreno político facilitó también su aplicación a lo económico.

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Todos estos factores permitieron la expansión del capitalismo, que llegó rápidamente a imperar como sistema económico y social dominante en Europa.

II.- A través de su desarrollo, el capitalismo ha ido asociándose con una serie de elementos que le han dado sus características actuales. Uno de ellos es la especialización en la producción, la que fue posible en virtud de la modalidad de producir para un mercado amplio, en vez de hacerlo para un núcleo restringido o para el consumo personal de los propios productores. Cada fábrica se dedica a producir unos pocos tipos de artículos, por lo cual la mano de obra y la dirección técnica pueden lograr una experiencia notable en el proceso; además, la producción en gran escala que esto significó, hizo posible la

adopción de métodos de producción en serie, los que aumentaron los rendimientos. Otro de los elementos ha sido la competencia. El capitalismo del siglo XIX se caracterizó precisamente por la intensidad

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con que los empresarios se disputaban los mercados. Esto los impulsó a buscar constantemente la introducción de métodos más eficientes de producción, para reducir los costos y ofrecer al público mayor calidad o nuevos productos. Durante el siglo actual, sin embargo, comenzó a notarse en el mercado de numerosos productos una disminución de la competencia, por la concentración de las pequeñas empresas en grandes establecimientos que dominan el mercado. Todos estos factores dieron al régimen capitalista su fisonomía de sistema eficiente y dinámico. La producción aumentó en forma notable, permitiendo un mejoramiento del nivel de vida.

También se fue desenvolviendo paulatinamente el papel preponderante de los bancos en la economía capitalista, a tal punto que se afirma que el capitalismo actual es financiero y no industrial o comercial, con lo que se quiere significar que los bancos son los verdaderos directores del sistema económico; en algunas teorías que explican la forma en que se produce el ciclo económico, se reserva un papel muy importante a los bancos.

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III. - Prácticamente, desde su expansión en el siglo XVIII, el sistema capitalista ha estado sujeto a numerosas críticas. Algunos de los autores que más fuertemente lo han atacado han sido Karl Marx y los componentes de su escuela, si bien numerosos escritores de distintas tendencias también han señalado los defectos que se resumen a continuación.

Una de las críticas se refiere a los períodos de depresión que suceden a los de prosperidad durante el ciclo económico. En estos períodos se produce desempleo que, además de sus serias consecuencias sociales, significa derroche de recursos económicos. Durante la crisis de 1930, por ejemplo, en los países de Europa y América las proporciones de recursos sin utilización eran muy considerables. Karl Marx ha afirmado que las crisis del capitalismo irán en constante aumento y que este proceso conducirá a la destrucción del sistema.

Otra de las objeciones que se hacen al capitalismo se vincula con las desigualdades económicas y sociales a que da lugar; ellas están también relacionadas con las grandes concentraciones de poder económico en pocas manos y con la tendencia hacia el monopolio observada en algunos campos de la actividad económica privada. Las desigualdades más pronunciadas no obedecen generalmente a una razón justa, pues no están basadas siempre en la diferencia del esfuerzo productivo realizado, sino que se deben, en muchos casos, a la posesión de capital o al ejercicio de una posición privilegiada, como ocurre en el caso de los monopolios. Estas desigualdades se perpetúan por la herencia, que además de otorgar a los hijos de familias acomodadas los ingresos provenientes de la posesión del capital en si, les facilita además el acceso a las ocupaciones mejor remuneradas, creando desigualdad de oportunidades. No sería entonces el aumento de la producción el único objetivo de un sistema adecuado para regir la sociedad. Sería también necesario que dicha producción se repartiera en la forma más igualitaria posible. En los últimos años, a la razón ética se ha agregado otro argumento de índole puramente económica: el de la utilidad marginal decreciente del ingreso, según el cual la satisfacción máxima de la colectividad se obtiene cuando los ingresos están distribuidos en forma totalmente igualitaria; esta tendencia se conoce con el nombre de economía del bienestar.

La aparición de monopolios también da lugar a otra objeción. La competencia, órgano motor de progreso en el capitalismo liberal del siglo pasado, ha sido sustituida en algunos casos por formaciones alejadas de la misma, en las que, precisamente, falta este elemento fundamental que impulsa la introducción de mejoras técnicas y la mayor eficiencia productiva. Las crisis internas de los países capitalistas más adelantados serían combatidas, según algunos escritores marxistas, sólo a cambio de la explotación de los países menos evolucionados, a quienes se mantiene en una condición de productores de materias primas exclusivamente, las que a su vez son adquiridas a precios demasiado bajos. Este proceso, que se denomina imperialismo, es negado por los autores de las escuelas liberales.

Finalmente, se señala que la empresa privada, base del régimen capitalista, no se muestra dispuesta a encarar aquellos tipos de actividad que requieren grandes inversiones o que presentan un grado considerable de riesgo. El estado, en cambio, por no estar apremiado por la obtenci6n de beneficios seguros a corto plazo, y por disponer de mayores medios, los acomete con mayor facilidad. Se citan como ejemplos las investigaciones atómicas. Diversas inversiones en países subdesarrollados.

IV. - Las características del régimen capitalista han variado notablemente a través del tiempo, y aun en cada época ha presentado formas distintas de uno a otro país. En el terreno te6rico hay en el momento presente dos posiciones extremas (lai88ez-faire absoluto y planeaci6n total), y toda una gama de matices intermedios. En el campo práctico, puede decirse que en términos generales el capitalismo liberal y competitivo del siglo pasado ha sido sustituido por formas que asignan cierto papel al Estado, y en las que la competencia está más restringida y condicionada, llegándose en el presente, en cada país, a posiciones intermedias entre las dos citadas más arriba. En todos estos casos, sin embargo. se conserva la propiedad de los medios de producci6n básicamente en manos privadas, aunque en muchos de ellos se acepta que ciertos sectores del capital del país sean de propiedad del estado (servicios públicos, mercados en los que hay tendencia al monopolio, etc.). Los casos extremos prácticamente no existen en la realidad.

La corriente intervencionista ha obedecido en muchos casos a la necesidad de solucionar algunos de 1os defectos del capitalismo, de que se hab1ó la sección III, tratando al mismo tiempo de mantener sus aspectos positivos, en especial la eficiencia para producir. Así ha nacido el control de los mercados para evitar monopolios, la utilizaci6n de la política fiscal o monetaria para detener las crisis, el control del comercio exterior para desarrollar los países menos industrializados, y la política de redistribución de ingresos destinada a evitar las desigualdades más flagrantes. También se acepta generalmente la conveniencia de que el estado realice inversiones en los sectores de gran riesgo o de magnitud apreciable. Esto ocurre especialmente en los países subdesarrollados, en los que también se reconoce la conveniencia de cierta acción estatal destinada al fomento de algunas actividades, o a la mejor distribuci6n de recursos, escasos (la que puede justificar la realizaci6n de cierta planeación, si se la aplica con métodos moderados).

Se rechazan en cambio otras formas de intervencionismo que, con su regulaci6n excesiva o sus: métodos inconvenientes, traban innecesariamente la acción de las empresas privadas.

La discusión relativa al futuro del régimen capitalista aún no ha terminado. Por un lado están quienes afirman, con Marx, que las contradicciones de que adolece este régimen lo conducirán a su destrucci6n; al mismo tiempo niegan que la eficiencia productiva sea inherente al sistema capitalista. Por el otro se hallan quienes señalan que las ventajas del sistema compensan sobradamente sus defectos, los cuales, a su vez, no se verían mejorados en los otros regímenes económico-sociales. Finalmente, una tercera tendencia, que ha incrementado su importancia después de la crisis de 1930: afirma que el poder de adaptación del capitalismo le permitirá continuar su desarrollo en forma indefinida.

CICLO ECONÓMICO

Un ciclo supone siempre el camino que recorre un objeto partiendo de un lugar de origen y pasando por diversas fases para retornar nuevamente al punto de partida.

Concepto de Ciclo Económico

Un ciclo económico, en consecuencia, son los movimientos económicos oscilatorios, cuyas fases son coyunturas de al- tas y bajas posiciones en las actividades económicas.

La experiencia ha demostrado que en todos los sistemas ocurren estas altas y bajas económicas: sin embargo algunos economistas socialistas no aceptan tales coyunturas para ese sistema; en cambio nadie las niega para el sistema capitalista. En consecuencia, no tiene discusión la existencia de los ciclos en el sistema capitalista.

Por otra parte, hay que admitir que la propia estructura del sistema capitalista es causa de los ciclos económicos.

Las Fases del Ciclo

Los ciclos económicos tienen dos fases principales que son la expansión económica y la contracción económica y dos interfases que son la crisis económica y la reanimación económica.

a) La expansión económica es la fase del ciclo económico que se caracteriza porque todos los instrumentos de la producción, tanto de bienes como de servicios, se desarrollan a plena capacidad y rinden resultados óptimos.

Es decir que las empresas productoras crean bienes al máximo, utilizando toda la mano de obra, la materia prima y el dinero del mercado. Esto trae consigo grandes ingresos a la población que a su vez lo gasta en las empresas de consumo que también trabajan a pleno rendimiento.

El signo más sobresaliente de esta fase es el empleo pleno. Es decir que todo quien sabe hacer un trabajo encuentra colocación en esa actividad que puede realizar. Este concepto es propio para los países desarrollados. En los subdesarrollados a lo sumo se debe hablar de alta tasa de empleo.

b) La Crisis Económica

La expansión da paso a la contracción pero el punto de conexión entre estas dos fases es la crisis económica, que es un período de estancamiento y de bajo rendimiento en la actividad económica.

La crisis la engendra la propia expansión, al estar en pleno uso todos los instrumentos de la producción. Toda empresa para poder adquirir nuevos recursos, en una época de expansión, ha de ofrecer más por los efectos de la ley de la oferta y la demanda, y como los mejores recursos están empleados, los que se adquieren son cada vez más costosos o menos productivos o ambas cosas a la vez.

Para mantener un equilibrio en los costos, se emplean más medios, que genera un incremento en la productividad y los productos son mayores que los deseados en el mercado; se almacenan grandes cantidades de productos; el aumento del cos- to hace que los artículos extranjeros puedan venderse a precios más bajos que los nacionales, con lo que disminuye la demanda de estos; las empresas van teniendo cada vez menos beneficios y las instituciones financieras reducen o dejan de otorgar los créditos por lo que se tiene que pagar recursos sin producir, sobre todo trabajo; en esta situación las empresas comienzan a perder, disminuye el capital; las grandes subsisten, pero las pequeñas quiebran y tienen que despedir trabajadores que al estar desempleados no tienen poder de compras, disminuyen las ventas en el comercio y, consiguientemente, las compras a los almacenes son disminuidas e igualmente los pedidos de los almacenes a las fábricas.

Pongamos un ejemplo de 10 que significa una pérdida empresarial:

Supongamos que una fábrica de muebles produce mensualmente muebles que vendería por la suma de

$60.000

paga por los instrumentos de la producción, ya que están sumamente caros

70,000

Perdería

$10,000

Eso significa que si esta empresa contaba con un capital de $100,000 al perder $10,000 ya para el próximo mes sólo tendrá $90,000 y su producción disminuye en 10% que es la merma del capital, por tanto ya no producirá $60,000 sino $54,000 y como no vende todo, sino que quedarán grandes cantidades almacenadas, sus disponibilidades serán cada vez menor, no podrá pagar ni a los suplidores de insumos ni a los trabajadores, porque los bancos tampoco prestan. En esta situación viene el desaliento general, el pesimismo se apodera de los inversionistas y empresarios, la caída es inevitable.

c) La Contracción Económica

La contracción o recesión económica es una fase depresiva en la cual las empresas operan a bajo nivel.

Esto significa que el desempleo abunda, los precios están por el suelo, muchas empresas han quebrado, no se hacen in- versiones. En resumen, la economía ha descendido a los niveles más bajos.

d) La Reanimación

La reanimación es una coyuntura económica en la cual la actividad económica comienza lentamente a ascender y a su- perar el colapso que sufrió en la contracción.

En esta fase ya las empresas que han subsistido comienzan a tener beneficios; nacen empresas nuevas; los inversionistas se animan a invertir; los bancos comienzan a prestar con más liberalidad; aparecen nuevos empleos, etc.

Las Causas del Ciclo

Existen una serie de teorías sobre las causas del ciclo eco- nómico, pero la que encuentro más importante de todas ellas es la que considera que éste se debe a la inversión en bienes de producción.

La razón principal de esta teoría explica que los bienes de producción se han de renovar cada cierto tiempo y que en la época de su renovación, como es natural, se requiere una mayor inversión que en la época en que se producen sólo o fundamentalmente bienes de consumo. Por eso los ciclos económicos tienen una duración de 8 a 10 años que es precisa- mente el período regular de duración de estos bienes de producción.

CORRIENTES DEL PENSAMIENTO CAPITALISTA

La vida social y política del siglo XIX se halla en buena medida condicionada por la presencia de grandes corrientes ideológicas que tienden a explicar su visión de la realidad social y a proponer mecanismos de justificación, reforma o cambio radical.

Desde puntos de partida diferentes, el liberalismo, el nacionalismo o el marxismo propondrán modelos teóricos y formularán esquemas y herramientas de transformación de la realidad social. Aplicados a un ámbito más cultural o artístico, el realismo y el romanticismo serán las corrientes de pensamiento dominantes, aplicando al mundo artístico una visión particular que tendrá también su plasmación en actitudes y modelos de comportamiento. Por último, el positivismo surge como un paradigma teórico aplicado al ámbito científico y al mismo tiempo contribuye a conformar una visión optimista del mundo basada en el progreso. Ciencia y fe pugnan a partir de ahora como modelos explicativos acerca del mundo y el ser humano.

La experiencia revolucionaria francesa, y su profundo impacto en la mayoría de las naciones europeas, habían suscitado un fuerte recelo hacia los excesos del liberalismo y obligaron a una adaptación de esta doctrina a las nuevas circunstancias de la Europa de la Restauración.

El liberalismo podía parecer sospechoso para los sectores conservadores, pero tenía una permanente voluntad de compromiso que le llevaba a no dejarse desbordar por las exigencias de los radicalismos igualitaristas. La idea de democracia, aunque permanente en el horizonte del ideario liberal (esa preocupación es central en la obra de Alexis de Tocqueville), tenía un significado amenazador cuando se intentaba utilizar a corto plazo. En la parte occidental de Europa se consolidaron, desde los años treinta, sistemas políticos constitucionales y representativos, en los que se hacía una aplicación de los principios liberales en beneficio de una reducida oligarquía.

La vida política de esos regímenes giró en torno al establecimiento de la responsabilidad de los gobiernos ante los representantes de la nación y la rebaja de las exigencias económicas establecidas para ser elector (ampliación de la franquicia). En los márgenes del sistema político quedaron quienes pretendían instituciones plenamente democráticas, que muchos veían como un peligro, si no eran atemperadas por la defensa de unos intereses materiales o por la posesión de un cierto nivel de instrucción. También quedaron al margen los sectores que añoraban el Antiguo Régimen y rechazaban el principio político de la soberanía nacional. En la Europa oriental, por el contrario, se mantuvo una estructura fuertemente autoritaria en lo político y con un carácter acusadamente aristocrático en cuanto a la organización social. Las instituciones representativas y la seguridad jurídica parecieron objetivos difícilmente alcanzables, así como la garantía de las libertades individuales. A los planteamientos del liberalismo moderado o doctrinario se enfrentaban las exigencias de los radicales, que proclamaban la soberanía popular y luchaban por el sufragio universal. Eran, por lo general, personas dedicadas a las actividades liberales o al periodismo que manifestaban, por añadidura, una cierta sensibilidad frente a los desequilibrios sociales y económicos que se venían produciendo con la implantación del sistema capitalista.

Para la consecución de sus objetivos empleaban las campañas políticas y de agitación, pero tampoco descartaban el recurso a los métodos violentos, ya que las condiciones normales de la vida política tampoco permitían albergar grandes esperanzas sobre las posibilidades de conseguir cambios profundos por una vía pacífica.

La revolución, por lo tanto, permaneció en el horizonte de la vida política hasta que se produjo el fracaso de los movimientos revolucionarios de 1848 y 1849.En cualquier caso, los grandes beneficiarios de los sistemas políticos eran los componentes de la oligarquía (gran burguesía y aristocracia) que nutría las filas del liberalismo moderado. Frente a ellos, los tradicionales órdenes privilegiados podían considerarse plenamente desplazados, mientras que la pequeña burguesía y las clases trabajadoras encontraban dificultades para alcanzar el nivel económico, o la capacidad profesional, que les permitiera acceder a las decisiones de la vida política.

CONCLUSION

El Sistema Económico Capitalista es un sistema que acumula enormes cantidades de riqueza y poder en pocas manos, mientras crea pobreza y miseria para los muchos. Este se mantiene por medio de un sistema de una explotación llamado esclavitud asalariada. El capitalismo puede de un forma u otra perjudicar al individuo carente de medios, haciendo que los ricos se hagan cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

Pero también hay que decir que el capitalismo como sistema social promueve la libertad del individuo a hacer con sus propiedades lo que desee pues el hombre como individuo racional necesita de la libertad para moverse dentro de la sociedad, y así descubrir los recursos necesarios para su propia supervivencia. También, el capitalismo es el único sistema en el cual la movilidad de clase social es posible, vemos cómo las personas pueden nacer ricas y morir pobres, o nacer pobres y morir ricas. En éste sistema cada persona debe trabajar para poder superarse.

BIBLIOGRAFIA

  • Fundación Humanista Integral (FHI). Introducción a la Economía

7ma. Edición, 1999. República Dominicana

  • Diccionario Enciclopédico Quillet, Capítulo II

  • Mankiw, N. Gregory. Principios de Economía

McGraw-Hill, 1era. Edición, 1998. Madrid

  • Mochón, Francisco. Economía, Teoría y Política

McGraw-Hill, 3era. Edición, 1993. Madrid