Caperucita Roja; Charles Perrault

Literatura infantil clásica. Cuentos populares. Características del lenguaje literario. Versiones del cuento. Historia. Representaciones de Caperucita

  • Enviado por: Inés
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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INDEX

  • - Introducción. 2

  • - La literatura y su uso. 2

  • - Características del lenguaje literario y sus recursos. 4

  • - Literatura oral, maravillosa, y su aparición. 8

  • - Caperucita Roja. 9

  • 2.1 - Versión tradicional del cuento. 9

    2.2 - Resumen de la versión "políticamente correcta" de J.F.G 12

    2.3 - Aspectos irónicos y su explicación. 13

    2.4 - Explicación del significado "políticamente correcto", y mi opinión personal sobre la versión 19

    • - Las Caperucitas a través de la historia. 20

    • - Museo. 20

    • - Descripción de tres ilustraciones 21

    • - Diferencias a lo largo de los años 23

  • - Ilustraciones de Caperucita Roja (plástica). 24

  • - Documentos adjuntos 25

  • - Introducción

  • 1.1 - La literatura y su uso

    La palabra literatura proviene del latín, de la expresión littera dura, que quiere decir obra que permanece en el tiempo.

    La literatura es un arte dónde se valora las palabras, pero principalmente es lo que antes se llamaban bellas artes, es decir, el arte que tiene como fin la expresión de la belleza y los sentimientos por medio de palabras. La literatura se consideraba entonces, como una de las formas de expresión estética; en el mismo sentido que la pintura o la música. Pero también se habla de literatura cuando se refiere a otro significado igual de importante, como puede ser un repertorio bibliográfico o conjunto de obras.

    Hay diferentes géneros literarios, estos son las distintas variedades que ofrece la creación literaria al autor/a. Estos géneros pueden ser, la lírica, la narrativa o la dramática.

    La lírica es un género en el que el escritor expresa sus propios sentimientos, el verso es el medio más habitual en que se expresa la lírica. El verso es aquel en que se impone el ritmo del lenguaje, hay unas normas fijas que dan lugar a estrofas y poemas.

    La narrativa es un género que consiste en que el escritor narra unos hechos que tienen lugar en un mundo exterior a él, normalmente la prosa es el medio por el cual se transmite, esta forma de expresión literaria respeta el ritmo espontáneo e irregular del lenguaje, la largada es fluctuante, es decir, variante, y se agrupan en párrafos.

    La dramática es otro género literario, en el cual se narran unos hechos

    a través de unos personajes, en este caso el dialogo es el medio más común.

    Dentro de estos tres géneros principales, se pueden llegar a clasificar más aun, aquí hay un esquema de algunos de ellos.

    1.2 - Características del lenguaje literario y sus recursos.

    El lenguaje literario tiene diversas formas de enriquecer el contenido de su mensaje, muchas veces, juega con los significados de las palabras, o con el lugar que ocupan en las frases, etc. , cambiando así su significado. A esta diversidad se le llama recursos literarios. Pero para clasificarlos tenemos que tener en cuenta la fonética (recursos fonéticos), la semántica (recursos semánticos), la morfología (recursos morfológicos) y la sintaxis (recursos sintácticos).

    Como recursos fonéticos se pueden encontrar la aliteración, la onomatopeya, y la paronomasia, entre otros. La aliteración consiste en repetir mucho uno o más sonidos para producir una sensación, las onomatopeyas son muy parecidas a la aliteración, pero tienen una característica propia, que no es repetir un sonido, sino imitarlo, pongamos por ejemplo el maullido de los gatos, este como onomatopeya sería miau. La paronomasia se produce cuando dos o más palabras se pronuncian igual o de forma muy parecida, pero sus significados son completamente distintos, son ejemplos azar/azor, poyo/pollo, haya/aya, etc. Con esto se quiere conseguir un fuerte contraste entre los dos términos usados.

    La semántica tiene más recursos literarios disponibles, entre ellos esta la comparación, la metáfora, la personificación, el juego palabras, el calambur, la antítesis...

    La comparación conocida por todos, consiste en poner en relación dos signos cuyo contenido tienen algún parecido entre ellos. Ejemplo: "...pasa un bergantín, en popa, como un gamo...

    En la metáfora se asocian dos términos, (uno real y otro imaginario). El término real, no se dice y es sustituido por el termino imaginario, ejemplo: "una ascua ardiente se hundía en el horizonte"

    La personificación consiste en atribuir a un ser inanimado o irracional, aspectos propios de un ser vivo. Ejemplo: "Con mi llorar las piedras enternecen su natural dureza y la quebrantan..."

    El juego de palabras, es un recurso literario que juega, y nunca mejor dicho, con las palabras, en el se utilizan los homónimo, es decir que se usan palabras que se escriben o se pronuncian igual pero que tienen significados diferentes. Del juego de palabras hay muchas variante, una de ellas es el calambur, este consiste en juntar o separar sílabas de diferentes palabras para formar una nueva, o cambiar su significado. De calmbur hay una adivinanza muy conocida que es así: "Este banco esta ocupado por un padre y por un hijo el padre se llama Juan y el hijo ya te lo he dicho", o también la de: "Oro parece, plata no es, el que no lo adivine, tonto es", pero por poner un ejemplo en que se junten las sílabas, pondremos el también conocido soneto que le hizo francisco de Quevedo a la reina, este suena así:

    "Entre el clavel

    y la rosa,

    su majestad

    escoja"

    Otro recurso literario de la semántica es la hipérbole, en este caso, se intenta exagerar los términos y se aumentan o se disminuyen desproporcionadamente las cualidades o acciones. En este recurso también Quevedo destacó con una de sus obras, al igual muy conocida.

    "Érase un hombre

    a una nariz pegada.

    Érase una nariz

    superlativa.

    Érase una nariz

    sayón y escriba"

    También existen los recursos semánticos tales como la antítesis, la metonimia, la diología, entre otros.

    Los recursos morfológicos son el sustantivo y el adjetivo. El sustantivo se usa por acumulación de estos, de esa manera se consigue describir las cualidades de un entorno, de una persona, de un objeto... En cambio el adjetivo se usa, escribiéndolo delante del nombre, de esa manera se añade viveza y colorido, pues se puede prescindir de él, ya que es la cualidad del sustantivo al cual acompaña. Ejemplo: " Por ti la verde hierba, el fresco viento, el blanco lirio y colorada rosa..."

    Los recursos sintácticos son el hipérbaton, la anáfora, el quiasmo, etc. El hipérbaton consiste en cambiar el orden lógico de los elementos en una oración cualquiera. Ejemplo de Rafael Alberti:

    "¡Si yo pudiera, oh Cádiz, a tu vera, hoy, junto a ti, metido en tus raíces, hablarte como entonces, como cuando descalzo por tus verdes orillas iba a tu mar robándole caracolas y algas!"

    La anáfora consiste en repetir varias veces palabras al principio de varios versos u oraciones. Ejemplo:

    "Un cuerpo padece mi agonía... Un cuerpo o multitudes que mi piel no depone."

    El quiasmo es una ordenación de forma cruzada, de los elementos que componen dos grupos de palabras. Ejemplo:

    "Por casco sus cabellos, (relacionante + N) (det + N)

    su pecho por coraza" (det + N) (relacionante + N)

    En el asíndeton se suprimen los nexos, es decir los enlaces que unen las palabras u oraciones, de esta manera, con la acumulación de verbos separados por comas, se consigue mayor viveza y dinamismo. "Por la libertad sangro, lucho, pervivo.". El polisíndeton, en cambio es todo lo contrario. Es la repetición constante e innecesariamente de nexos.

    "Hay un palacio y un río,

    y un lago y un puente viejo,

    y fuentes con musgo y hierba

    alta y silencio...un silencio."

    1.3 - Literatura oral, maravillosa, y su aparición.

    La literatura oral es la base de la literatura escrita. Esta literatura no se sabe cuando apareció, pues se remonta más allá de la edad media, aunque fueron los trovadores y los juglares quienes la difundieron más ampliamente, en la edad media Europea, a pesar de que, con anterioridad, ya se habían dado estas gestas como la Ilíada y la Odisea de Homero, y el Ramayana de la hindú.

    La literatura oral también esta basada en cuentos, historias y leyendas que se vienen trasmitiendo de padres a hijos desde tiempos muy remotos. El propósito de esta literatura de origen popular es: enseñar el origen de los antepasados, las inquietudes espirituales, morales, hechos heroicos, etc... Estas narraciones forman parte de la denominada "literatura de ficción", y son conocidas popularmente como "cuentos maravillosos", "aventuras fantásticas", "cuentos de hadas", "cuentos mágicos", "cuentos infantiles", etc.

    Los cuentos o literatura infantil se remontan a las épocas que sólo existía, con infinitas variantes, la literatura oral. La literatura infantil escrita nace, por así decir, en Francia el año 1697, con la publicación de un recopilatorio de algunos cuentos.

    La literatura oral no se extinguió al aparecer la escrita, una y otra han seguido manteniendo una relación desde entonces, tanto en la estructura misma de los textos literarios, como en sus medios de expresión. El teatro, los recitales poéticos, las canciones, son solo unos ejemplos de cómo se han ido extendiendo los dos géneros.

  • - Caperucita Roja

  • 2.1 - Versión tradicional del cuento.

    La versión más conocida hoy en día de Caperucita Roja, es la que incluye un leñador quien logra rescatar del vientre del lobo a Caperucita y a su abuelita. Esta versión es de los Hermanos Grimm (quienes recopilaron los cuentos que circulaban durante la Edad Media y el Renacimiento). Pero la verdadera historia de la Caperucita Roja fue escrita originalmente por el francés Charles Perrault hace más de 300 años.

    La versión de los Hermanos Grimm dice así:

    "Había una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchacha la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.

    Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el lobo.

    Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas...

    De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.

    - ¿Adónde vas, niña?- le preguntó el lobo con su voz ronca.

    - A casa de mi Abuelita- le dijo Caperucita.

    - No está lejos- pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.

    Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores:

    - El lobo se ha ido - pensó -, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.

    Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.

    El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó enseguida, toda contenta.

    La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.

    - Abuelita, Abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!

    - Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.

    - Abuelita, Abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!

    - Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.

    - Abuelita, Abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!

    - Son para ¡comerte mejoooor!- y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la Abuelita.

    Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que estaba.

    El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita estaban allí, ¡vivas!.

    Para castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó.

    En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron más que un gran susto, pero Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió a su Abuelita no hablar con ningún desconocido que se encontrara en el camino. De ahora en adelante, seguiría las juiciosas recomendaciones de su Abuelita y de su Mamá."

    -FIN-

    2.2 - Resumen de la versión "políticamente correcta" de J.F.G

    Érase una vez una persona de corta edad, llamada Caperucita Roja. Vivía en un bosque con su madre, y un día, ella le pidió que fuera a casa de su abuela, para traerle un poco de comida...

    Por el camino, se encontró, con el lobo, quien le preguntó qué llevaba en la cesta, y Caperucita respondió:

    - Comida para mi abuela, que como persona adulta que es sabe, cuidarse de si misma.

    El lobo dijo a Caperucita que ese bosque era peligroso para una niña como ella, y ella encontró esta observación sexista y de extremo insultante. Caperucita siguió su camino, pero el lobo cogió un atajo y llegó antes a casa de la abuela, y se la comió adoptando una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro...

    Caperucita entró en la casa, y el lobo se tiro sobre de ella, pero ella chilló, y un operario maderero, la oyó, y entró dispuesto a cortarle la cabeza al lobo. Caperucita lo encontró una acción sexista, terrorista, y racista, así que se lo dijo al operario. Al oír esto, la abuela salió de la panza del lobo, cogió la hacha del madero, y le cortó la cabeza al hombre...

    Desde aquel día la abuela, el lobo, y Caperucita, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos.

    2.3 - Aspectos irónicos y su explicación

    Ironía: n. f. Burla fina y disimulada. 2. Forma de expresión que consiste en modificar o cambiar el valor de las palabras, en hacer entender lo contrario de lo que se piensa. 3. Oposición, contraste que parece una broma insultante: las ironías del destino.

    Érase una vez una (1)persona de corta edad llamaba Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino (2)porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, (3)gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era.

    Así, Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque. Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por lo contrario, (4)poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginaría tan obviamente freudiana.

    De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lobo que le preguntó qué llevaba en la cesta.

    - Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, (5)es perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es - respondió.

    - No sé si sabes, querida - dijo el lobo -, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques.

    Respondió Caperucita:

    - (6)Encuentro esa observación sexista y es extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial - en tu caso propia y globalmente válida - que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, di me perdonas debo continuar mi camino.

    Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, (7)liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, (8)adoptando con ello una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro. A continuación, (9)inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho.

    Caperucita Roja entró él la cabaña y dijo:

    - Abuela, te he traído (10)algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de (11)sabia y generosa matriarca.

    - Acércate más, criatura, para que pueda verte - dijo suavemente el lobo desde el lecho.

    - ¡Oh!- repuso Caperucita -. (12)Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo. Pero, abuela ¡qué ojos tan grandes tienes!

    - Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.

    - Y, abuela, (12) ¡qué nariz tan grande tienes!... relativamente hablando, claro está, y a su molo indudablemente atractiva.

    - Ha olido mucho y ha perdonado mucho, querida.

    - Y... ¡Abuela, qué dientes tan grandes tienes!

    Respondió el lobo:

    - Soy feliz de ser quien soy y lo que soy - y, saltando de la cama, aferró a Caperucita Roja con sus garras, dispuesto a devorarla.

    Caperucita gritó; (13)no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal.

    Sus gritos llegaron a oídos de un (15)operario de la industria maderera (o técnico en combustibles vegetales, como él mismo prefería considerarse) que pasaba por allí. Al entrar en la cabaña, advirtió el revuelo y trató de intervenir. Pero apenas había alzado su hacha cuando tanto el lobo como la Caperucita Roja se detuvieron simultáneamente.

    - ¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo? - inquirió Caperucita.

    El Operario maderero parpadeó e intento responder, pero las palabras no acudían a sus labios.

    - (16)¡Se cree acaso que puede irrumpir aquí como un Neandertalense cualquiera y delegar su capacidad de reflexión en el arma que lleva consigo! - prosiguió Caperucita - ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre?

    (17)Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela saltó de la panza del lobo, arrebató el hacha al operario maderero y le cortó la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, (18)decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre.

  • Aquí llamar a Caperucita “persona de corta edad” en vez de niña, a muchas personas puede parecerles una exageración, ya que la palabra "niña" o similares no pueden ofender a nadie salvo personas muy susceptibles.

  • En este caso llama la atención el simple hecho que llevar un cesto a casa la abuela no “… lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad”, es una manera políticamente correcta de no dar a entender que el acto tan simple como llevar un cesto con comida a alguien puede ser tarea de mujeres.

  • Las menciones a la abuela “Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era”. Al mencionar esto da por entender que la idea, ya extendida de que, la abuela de Caperucita es ya una persona mayor y debilitada, no es verdad.

  • El significado del bosque: “Caperucita Roja, por el contrario, poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana”. Este comentario es necesario para deshacer la idea de que una "chica de corta edad", pueda encontrar demasiado peligroso un bosque.

  • Vuelve a suceder lo mismo que en la aclaración del numero tres.

  • Las observaciones y replicas de Caperucita, como: “Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante”, son una muestra que Caperucita, en vez de reaccionar pensando en las consecuencias o las intenciones de las personas, responde resaltando posibles conductas sexistas, racistas, etc.

  • Menciones de Caperucita al lobo como “pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial -en tu caso propia y globalmente válida- que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar.” y “liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propio de occidente”, hacen pensar que Caperucita intenta excusar al lobo por su mala conducta, dándole la culpa, de alguna manera, a la sociedad, o dando a entender que por esa razón el lobo conocía un atajo.

  • Justificar que el lobo se coma la abuela: “devoró a la anciana, adoptando con ello una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro.”. Como si fuera algo desnaturalizado y salvaje, se entiende que un lobo tiene una conducta normal a la hora de comer a sus presas, pero no hace falta que se exagere tanto esta cualidad.

  • Que el lobo sea “inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino” cuando “se puso el camisón de la abuela”. En este caso pienso que quiere destacar que no es muy normal que un lobo se vista como una persona, así que de una manera políticamente correcta esa seria la manera de no ofender a un lobo, aunque creo que un lobo no tiene la capacidad de elegir en vestimenta.

  • La comida que lleva la abuela “te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio”, no tiene porque ser una comida tradicional, sino que también pueden ser los actuales dictámenes dietéticos y alimentarios.

  • Da a entender que no se ha de menospreciar a las personas mayores, sino que se les ha de respetar, ya que son una gran fuente de riqueza.

  • En vez de decir “que no se ve” o un similar, Caperucita le dice a la abuela “Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo”, es una manera algo exagerada a mi modo de ver de no molestar a toda aquella gente que necesita gafas.

  • Cuando dice: “¡qué nariz tan grande tienes! … relativamente hablando, claro está, y a su modo indudablemente atractiva”, Caperucita se refiere que no necesariamente una nariz grande a de ser lo más horrendo, sino que al igual que cualquier otra puede ser atractiva.

  • Que Caperucita grite, “no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal.”. Aquí hay una lección de tolerancia gratuita y innecesaria.

  • Al llamarle al leñador “operario de la industria maderera” o “técnico en combustibles vegetales”, es al modo políticamente correcto, dar a entender que ser un leñador no tiene porque ser un trabajo igual que importante i respetable.

  • La misma explicación que en el número seis.

  • De una manera (o al menos se intenta), políticamente correcta, el cuento intenta explicar que la abuela, al oír el apasionante discurso de la Caperucita salta de la panza del lobo y le corta la cabeza al leñador. Pongo en duda que sea políticamente correcto cortarle la cabeza a un leñador.

  • Finalmente, “Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre.”. Es muy extraño que ciertos rivales lleguen a entenderse nunca.

  • 2.4 - Explicación del significado "políticamente correcto", y mi opinión personal sobre la versión

    Aquellas obras literarias que se dice que son "políticamente correctas", son aquellas que no discriminan a nadie ni a nada, sino que intentan respetarlas al máximo. El significado de políticamente correcto esta destinado a caracterizar una eliminación de un conjunto de prácticas y usos lingüísticos discriminatorios presentes en le lenguaje que utilizamos a diario, discriminación que suele afectar a personas o grupos definidos por características tales como la raza, el sexo, las preferencias sexuales, la nacionalidad, la edad, las discapacidades físicas, etc. El castellano, se puede decir que es una lengua políticamente correcta, ya que se intenta no discriminar a nadie, aunque muchas veces no se consigue. Por ejemplo a los obreros se les llama "productores", las "empleadas del hogar" en otros países se les llama sirvientas, y podríamos poner muchos más ejemplos de la lengua.

    El cuento de la Caperucita Roja, en versión políticamente correcto, me ha parecido algo extremado. Encuentro un gran avance que se haya escrito en una versión políticamente correcta, pero hay escenas demasiado irónicas, escenas que te hacen pensar que el escritor, en verdad, esta criticando a esa o a la otra persona. A pesar de todo me ha parecido algo moderno, y un cuento no ya para niños sino para personas ya adultas, pues hay ironías que un niño no es capaz de entender.

  • - Las Caperucitas a través de la historia

  • 3.1·- Museo

    Situada en la Biblioteca de Catalunya, la sala de exposiciones (de la Biblioteca) es una habitación más o menos cuadrada, de estilo claramente gótico que se adivina por el techo, este es del año 1638. De cada esquina se alzan unos arcos de media punta que se dirigen hacia el centro, todo el techo está suspendido por una bóveda de crucería.

    En el centro de la sala se encuentran diferentes mesas donde en ellas están las versiones más viejas de la famosa Caperucita Roja.

    3.2 - Descripción de tres ilustraciones.

    La primera ilustración que me sorprendió más fue una de Carlos Fernández del Castillo, en esta se puede ver a Caperucita sentada, con la capucha puesta, con una cara (o almenos es lo que a mí me parece) un poco pilla, como si estuviera escondiendo alguna cosa... Si te vas fijando en el dibujo, te das cuenta de que lo que verdaderamente esconde es que su sombra no es la normal de una persona, sino que es la del mismo lobo.

    Este hecho me sorprendió mucho, pues al principio, notaba que algo no encajaba en ese dibujo, pero luego me di cuenta de la sombra, y me asombró mucho la idea del dibujante. La sombra era muy fácil de apreciar, y fácil de descubrir la forma que hacía, pues los contornos estaban bien definidos.

    El segundo dibujo que me causo más impacto uno que descubrí casi por casualidad, pues la verdad es que no destacaba ni por su tamaño, ni por los colores que había utilizado el autor... Vaya, que era un simple dibujo...

    Era de Alberto Urdiales Valiente, y encontré una ironía la idea del dibujo. En el se podía ver la Caperucita, quitándose la ropa, para poderse bañar desnuda en un pequeño lago que tenia delante... Escondido entre los arboles, estaba el lobo vigilando cada movimiento de Caperucita...pero la más chocante, fue ver, que Caperucita no era una niña, sino un niño. Me pase un buen rato intentando descubrir que le había hecho pensar eso al autor, pero no lo he descubierto aún. Supongo que es una manera de llevar la contraria a la popularidad del cuento, ya que todo el mundo cuenta que Caperucita es una niña. Este cuento se nota extremadamente que es nuevo, pues en otra época, otro año, no podría haberlo dibujado, ya que estaba mal visto.

    La tercera ilustración no tuve el placer de descubrirla yo sola, pues me vinieron de repente, diciéndome que la tenia que ver. Esta era de Mercè Canals, la idea era muy original.

    Se veía una radiografía de las caderas de una persona, i dentro de ellas a una pequeña Caperucita, medio perdida en aquel mundo. El significado de la ilustración es que el cuento se acaba que Caperucita a sido engullida por el lobo feroz.

    3.3 - Diferencias a lo largo de los años.

    He podido comprobar que las versiones de los muestrarios que están en el centro del museo son más clásicas que los dibujos colgados en las paredes.

    Esto se demuestra muy fácilmente. La Caperucita de siempre ha ido con una falda, con trenzas, toda ella de rojo y con la capucha puesta. Ahora, los tiempos han cambiado, las Caperucitas de hoy en día, ya no son tan buenas, sino que se revelan y enseñan su lado más oscuro, por así decirlo. Lo mismo paso con el lobo, en las versiones tradicionales, el lobo, animal siempre muy marginado por la sociedad, ha sido durante siglos el malo de la película, por suerte, al igual que le ha pasado a Caperucita, su papel en el cuento ha ido cambiando, pues, a pasado de ser el malo, a ser el amigo de la protagonista, o, ya no digo el amigo, pero la gente ya no siente el sentimiento de rechazo hacia el en la historia.

    Las versiones más nuevas son más originales que las antiguas, ya sea por la libertad de expresión, ya sea por los cambios que ha sufrido todo en general, pero la libertad de expresión ha hacho que en los modelos nuevos sean muchos más libres, o más aun, se valoren por su originalidad, todo lo contraria que años atrás.

    4. - Ilustraciones de Caperucita Roja (plástica).

    5. - Documentos adjuntos.

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