Caperucita en Manhattan; Carmen Martín Gaite

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa (novela) de posguerra. Argumento y personajes

  • Enviado por: Anna Giner
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
publicidad
cursos destacados
Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información

Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información

publicidad

RETRATO DEL PERSONAJE PRINCIPAL

SARA ALLEN

Sara Allen es una niña de 10 años. Su piel es blanca y pecosa. Tiene los ojos claros y expresivos. Su pelo es ondulado y de color claro. Es mas bien delgada. Lleva un vestido y un impermeable; sus zapatos son rojos. Es una niña soñadora con una gran fantasía, a la que le gusta dejar volar su imaginación pensando en historias en las que ella es la protagonista. Por encima de todo desea ser libre. Es muy espabilada y aprendió a leer muy pronto. Empezó a hablar antes que andar. No paraba de hacer preguntas, quería saberlo todo. Le gustaba inventar finales diferentes para cada cuento que leía. Le gustaba inventarse palabras y su preferida era “miranfú” que significaba “va a pasar algo diferente” o “me voy a llevar alguna sorpresa”. Sus principales aficiones eran leer y viajar con la imaginación.

Desde que oyó hablar de Manhattan se había convertido en una obsesión para ella.

Tenía un plano de Nueva York que le había regalado y le gustaba desplegarlo e imaginarse recorriendo todas las calles. Se veía acurrucada en una especie de nido en lo mas alto de la Estatua de la Libertad.

CARTA AL AUTOR

Apreciada Carmen,

Acabo de leer el libro “Caperucita en Manhattan” y le escribo para comentarle algunas cosas sobre el mismo.

En primer lugar le diré que me ha parecido una novela muy interesante con una idea muy original.

Es como si el tradicional cuento de “Caperucita Roja” hubiera evolucionado en el tiempo. Es inevitable hacer comparaciones entre el cuento tradicional y los hechos que se relatan en la novela. Tanto Caperucita como Sara Allen quieren disfrutar de su libertad, y este es el motivo de que decidían actuar por su cuenta.

En el caso de Sara Allen el escenario no es el bosque sino el barrio de Manhattan en Nueva York. En esta historia no hay un lobo malvado que engañe a Caperucita disfrazándose , pero en su lugar está Edgar Woolf, dueño de una pastelería, que tiene debilidad por las tartas de fresa, que es el único pastel del que no tiene la receta, y ésta es su ambición. Con el fin de conseguir la receta de Rebeca, abuela de Sara, se las ingenia para hacer un trato con la niña…

También tengo curiosidad por saber cómo surgió la idea de basarse en este cuento y no en cualquier otro.

¿Ha pensado alguna vez en que la novela sirviera de argumento para una película? En mi opinión creo que esta idea tendría éxito, especialmente entre el público más joven.

Le deseo sinceramente que continúe escribiendo novelas que nos hagan pasar ratos agradables, en los que podamos dejar volar la fantasía, tan necesaria en el mundo actual, cada vez más materialista, en el que todo, o casi todo, se nos da hecho.

Gracias por dedicar una parte de su tiempo a la carta de una lectora que la admira.

Cordialmente,

ARGUMENTO

Cada sábado Sara va con su madre a casa de su abuela a llevarle una tarta de fresas, pero ella quiere ser libre, quiere ir sola por Manhattan, y una día se escapa y va sola a llevarle la tarta. En el metro, Sara tiene remordimientos por haberse escapado, pero entonces conoce a Mrs. Lunátic, y empieza una gran amistad. Se intercambian secretos y Mrs.Lunátic le confiesa que es la modelo de la Estatua de la Libertad. Al despedirse, en Central Park, Mrs.Lunátic le obsequia con una moneda que le permitirá entrar en una alcantarilla para poder acceder a la Estatua de la Libertad, que es una de las grandes ilusiones de Sara.

En el parque conoce a E. Woolf, quien le pide un trozo de la tarta de fresas que lleva, para probarla, cautivado por su olor. Este le solicita la receta de la misma, a cambio de concederle un deseo.

Sara tiene un deseo: ir el limusine, pero sola y le explica que la receta la tiene su abuela, y le da su dirección.

Sara le habla de su abuela a E.Woolf. Esta había sido cantante de Music-Hall, y su nombre artístico era Gloria Star. E. Woolf recuerda que en su juventud iba siempre a escuchar a Gloria Star, de quien llegó a estar enamorado, así que se le ocurre una idea para conseguir la receta: irá a verla sin que lo sepa Sara en otra limusine. Previamente E.Woolf ha dado instrucciones al chófer de la limusine de Sara, Peter para que alargue el recorrido y la distraiga, con el fin de llegar a casa de la abuela antes que la niña. Pero el trayecto se hace tan largo que Sara se duerme en el coche. Cuando se despierta le pide a Peter que la lleve a Battery Park . Sara se escapa y se va a una alcantarilla, al lado de un poste en donde hay una ranura por donde puede poner la moneda que le dio Mrs.Lunátic, para poder ir a la Estatua de la Libertad. Peter la encuentra antes de que pueda introducir la moneda en la ranura, y no le da tiempo de ver como se abre la alcantarilla.

Por fin Sara llega a casa de su abuela Rebeca en donde sorprende a E. Woolf bailando una canción de Gloria Star, así que decide irse sin que la vea nadie para volver a intentar entrar en la alcantarilla. Por fin logra introducir la moneda y entrar…

Caperucita en Manhattan

Carmen Martín Gaite