Cáncer de pulmón

Oncología. Tumores. Pulmones. Diagnóstico. Tratamiento. Coductas de riesgo

  • Enviado por: Gray
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
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Cáncer

Pulmonar

Índice

Introducción

Los pulmones

¿Que es el cáncer al pulmón?

Desarrollo y propagación

Causas

Efectos del cigarrillo

Tejido de un fumador

Síntomas

Diagnostico

Tratamiento

Conclusión

Bibliografía

Introducción

El proceso del cáncer
Todos los tipos de cáncer se desarrollan en la célula, la unidad básica de vida del cuerpo. Para entender lo que es el cáncer, es útil saber lo que sucede cuando las células normales se hacen cancerosas.

El cuerpo está compuesto de muchos tipos de células. Normalmente, las células crecen, se dividen y producen más células cuando son necesarias para mantener el cuerpo sano y para que funcione adecuadamente. Algunas veces, sin embargo, el proceso se altera y las células siguen dividiéndose cuando no es necesario que haya células nuevas. La masa de células sobrantes forma un crecimiento o tumor. Los tumores pueden ser benignos o malignos.

Los tumores benignos no son cancerosos. Generalmente se pueden extirpar y, en la mayoría de los casos, no vuelven a aparecer. Las células de tumores benignos no se diseminan a otras partes del cuerpo.

Los tumores malignos son cancerosos. Las células en los tumores malignos son anormales y se dividen sin orden ni control. Estas células cancerosas pueden invadir y destruir el tejido en su alrredor. Las células cancerosas pueden también desprenderse del tumor maligno y entrar en el torrente sanguíneo o en el sistema linfático .Con este proceso, llamado metástasis, es como se disemina el cáncer del tumor original (primario) para formar tumores nuevos (secundarios) en otras partes del cuerpo.

Factores que afectan el desarrollo del cáncer ( sist. Resp.)

FUMAR El consumo de cigarrillos es responsable del 85% de los casos de cáncer de pulmón entre los hombres y del 75% entre las mujeres; una media general del 83%. El fumar provoca aproximadamente el 30% del total de las muertes por cáncer. Los fumadores de dos o más paquetes de cigarrillos presentan porcentajes de mortalidad por cáncer entre 15 y 25 veces superiores a los no fumadores.

NUTRICIÓN El riesgo de cánceres de colon, mama y útero se incrementa en personas obesas. Las dietas con alto contenido de grasa pueden contribuir a la aparición de determinados cánceres, como el de mama, colon y próstata. Una dieta variada con gran cantidad de verduras y frutas ricas en vitaminas A y C pueden reducir el riesgo de cáncer de laringe, esófago, estómago y pulmones.

ALCOHOL Los cánceres de boca, laringe, garganta, esófago e hígado tienen una alta tasa entre los bebedores habituales de altas dosis de alcohol.

TABACO El uso del tabaco en sus variedades de mascar y de inhalar (rapé) incrementa los riesgos de cáncer de boca, laringe, garganta y esófago.

Pulmones

Mientras que el pulmón derecho tiene tres lóbulos, el pulmón izquierdo sólo tiene dos, con un hueco para acomodar el corazón. Las dos ramificaciones de la tráquea, llamadas bronquios, se subdividen dentro de los lóbulos en otras más pequeñas y éstas a su vez en conductos aéreos aún más pequeños. Terminan en minúsculos saquitos de aire, o alveolos, rodeados de capilares. Cuando los alveolos se llenan con el aire inhalado, el oxígeno se difunde hacia la sangre de los capilares, que es bombeada por el corazón hasta los tejidos del cuerpo. El dióxido de carbono se difunde desde la sangre a los pulmones, desde donde es exhalado.

¿Qué es el cáncer de pulmón?
Los cánceres que empiezan en los pulmones se dividen en dos tipos principales: cáncer de pulmón de células no pequeñas y cáncer de pulmón de células pequeñas, lo cual depende de cómo se ven las células en el microscopio. Cada tipo de cáncer de pulmón crece y se disemina en forma diferente y se trata en forma también diferente.

El cáncer de pulmón de células no pequeñas es más común que el cáncer de pulmón de células pequeñas y, en general, crece y se disemina con más lentitud. Hay tres tipos principales de cáncer de pulmón de células no pequeñas y toman el nombre del tipo de células en donde se desarrolla el cáncer: carcinoma de células escamosas (también llamado carcinoma epidermoide), adenocarcinoma y carcinoma de células grandes.

El cáncer de pulmón de células pequeñas, a veces llamado cáncer de células en avena, es menos común que el cáncer de pulmón de células no pequeñas. Este tipo de cáncer de pulmón crece con más rapidez y es posible que se disemine a otros órganos del cuerpo.

Desarrollo y propagación del cáncer

El cáncer de pulmón se inicia cuando las células epiteliales que recubren el tracto respiratorio empiezan a reproducirse de forma descontrolada. Estas células invaden el tejido que las rodea formando una masa denominada tumor o carcinoma. Las células cancerosas pueden invadir los vasos sanguíneos y linfáticos, y ser transportadas a través del organismo hasta que alcanzan una zona por la que no pueden progresar. En este punto se asientan y forman un nuevo tumor. La metástasis, la propagación del cáncer desde su localización original a otras partes del organismo, es la característica más destructiva de la enfermedad.

Causas

Radón. El radón es un gas radiactivo invisible, sin olor y sin sabor, que ocurre en forma natural en la tierra y rocas. Puede dañar los pulmones, lo cual puede llevar al cáncer de pulmón. Las personas que trabajan en las minas pueden exponerse al radón y, en algunas partes del país, hay radón también en las casas.

Asbesto. Asbesto es el nombre de un grupo de minerales que ocurren como fibras en forma natural y se usan en algunas industrias. Las fibras de asbesto tienden a romperse con facilidad en partículas que pueden flotar en el aire y pegarse a la ropa. Cuando las partículas son inhaladas, se pueden alojar en los pulmones, dañando las células y aumentando el riesgo de cáncer de pulmón.

Contaminación. Los investigadores han encontrado una relación entre el cáncer de pulmón y la exposición a algunos contaminantes del aire, como los productos que resultan de la combustión del diesel y de otros combustibles fósiles.

Enfermedades de pulmón. Algunas enfermedades de pulmón, como la tuberculosis (TB), aumentan las posibilidades de una persona de desarrollar cáncer de pulmón. El cáncer de pulmón tiende a desarrollarse en las áreas del pulmón que tienen cicatrices de tuberculosis.

Antecedentes personales. La persona que ha tenido cáncer de pulmón una vez tiene más probabilidad de desarrollar un segundo cáncer de pulmón cuando se compara con una persona que nunca lo ha tenido. Dejar de fumar después de que se diagnostica el cáncer de pulmón puede prevenir el desarrollo de un segundo cáncer de pulmón.

EFECTOS DEL HUMO DEL CIGARRILLO SOBRE EL APARATO RESPIRATORIO

El polvo, la polución del aire y más concretamente el humo del cigarrillo, irritan las paredes del árbol bronquial. Después de un largo período de tiempo, la irritación aumenta a un punto tal, que el cuerpo produce moco en abundancia para tratar de calmar la irritación bronquial que conduce a la bronquitis o al enfisema pulmonar.

Uno de los productos químicos más irritantes presentes en el humo del cigarrillo es la nicotina. Una vez en el interior de los conductos aéreos, uno de sus efectos es paralizar el movimiento de los cilios (pestañas vibrátiles de algunas células de la mucosa que tapizan los bronquios) y los hace incapaces para arrastrar el moco hacia el exterior. Eso contribuye al aumento de producción de moco.

'Cáncer de pulmón'

Otra consecuencia posible de la larga exposición a los agentes químicos presentes en el alquitrán del humo del cigarrillo, es una enfermedad muy seria llamada cáncer de pulmón.
El cáncer es una enfermedad en la que las células empiezan a duplicarse, sin control, desplazando a las células normales.
En el sistema respiratorio este proceso de crecimiento provoca el bloqueo de los conductos aéreos. Si el cáncer no es frenado, seguirá creciendo hasta tal punto, que dificultará o llegará a hacer imposible la entrada de aire a los alvéolos, o llegará en cantidad tan reducida, que el resultado final será la muerte del paciente.

Ocasionalmente el cáncer ocurre por que hay un defecto en una célula. Frecuentemente sin embargo, el cáncer de pulmón está provocado por la exposición de la mucosa del árbol bronquial a ciertos agentes químicos (carcinógenos). El humo del tabaco contiene muchos productos que han sido identificados como causantes de cáncer, principalmente un tipo de hidrocarburo, el benzopireno, que se forma durante la combustión del tabaco o del papel de los cigarrillos

El humo del cigarrillo contiene también un número de gases peligrosos. Uno de estos gases, el monóxido de carbono (no confundirlo con dióxido de carbono), tiene la posibilidad de pasar a través de las paredes de los alvéolos al interior de la sangre mucho más fácilmente que el oxígeno. Por lo tanto la presencia de monóxido de carbono impedirá que la sangre tenga su tasa normal de oxígeno. En consecuencia será necesario respirar más deprisa y el corazón deberá trabajar más fuerte para que el cuerpo reciba la cantidad normal de oxígeno que necesita (taquicardia). Esto tensiona al corazón, especialmente si el pulmón de la persona está continuamente expuesto al humo del cigarrillo.

Tejido pulmonar de un fumador

Los pulmones tienen unas diminutas bolsas o sacos llamados alveolos, donde el dióxido de carbono del organismo se intercambia por oxígeno del aire. Varias enfermedades que afectan a los pulmones destruyen los alveolos de manera directa, como lo hace el enfisema, o deterioro de la capacidad de los alveolos para intercambiar gases. Esta imagen muestra los efectos del enfisema (causado por el humo del tabaco) sobre el tejido pulmonar.

El reconocimiento de los síntomas
Los signos y síntomas comunes de cáncer de pulmón son:

  • Una tos que no se quita y que empeora con el tiempo

  • Dolor constante de pecho

  • Tos con flema que tenga sangre

  • Silbido, ronquera o falta de aire

  • Problemas de pulmonía o bronquitis que se repiten

  • Hinchazón del cuello y de la cara

  • Pérdida de peso o falta de apetito

  • Fatiga

El diagnóstico de cáncer de pulmón


Para confirmar la presencia del cáncer de pulmón, el médico necesita examinar tejido del pulmón. Una biopsia es la extracción de una pequeña muestra de tejido para ser examinada en el microscopio por un patólogo y puede mostrar si una persona tiene cáncer. Varios procedimientos se pueden usar para obtener este tejido. Broncoscopia. El médico pone un broncoscopio (un tubo delgado, luminoso) por la boca o por la nariz hasta llegar a la traquea para ver dentro de las vías respiratorias. A través de este tubo, el médico puede recoger células o muestras pequeñas de tejido. Aspiración con aguja. Una aguja es insertada en el tumor a través del pecho para extraer una muestra de tejido. Toracentesis. Por medio de una aguja, el médico extrae una muestra del líquido que rodea los pulmones para buscar células cancerosas. Toracotomía. A veces es necesaria la cirugía para abrir el tórax y poder diagnosticar el cáncer de pulmón. Este procedimiento es una operación mayor que se realiza en el hospital.

Estadificación de la enfermedad
Si el diagnóstico es de cáncer, el médico querrá saber el estadio (etapa o extensión) de la enfermedad. La estadificación se lleva a cabo para determinar si el cáncer se ha diseminado y, si es así, a qué partes del cuerpo. El cáncer de pulmón se disemina con frecuencia al cerebro o a los huesos. El saber el estadio (etapa) de la enfermedad ayuda al médico a planear el tratamiento. Algunas de las pruebas que se usan para determinar si el cáncer se ha diseminado son: Escanograma de TAC o tomografía computarizada. Una computadora conectada a una máquina de rayos X crea una serie de imágenes detalladas de las áreas internas del cuerpo. IRM (imágenes de resonancia magnética). Un imán poderoso conectado a una computadora produce imágenes detalladas de las áreas internas del cuerpo. Estudios con radionúclidos. Los escanogramas con radionúclidos (isótopos radiactivos) pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado a otros órganos, como al hígado. El paciente ingiere o recibe una inyección de una sustancia ligeramente radiactiva. Una máquina (escáner) mide y registra el nivel de radiactividad en ciertos órganos para revelar las áreas anormales. Escanograma óseo. El escanograma óseo, un tipo de estudio con radionúclidos, puede mostrar si el cáncer se ha diseminado a los huesos. Se inyecta en la vena una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva que viaja por el torrente sanguíneo y se concentra en las áreas de crecimiento óseo anormal. Un instrumento llamado escáner mide los niveles de radiactividad en estas áreas y los registra en película de rayos X. Mediastinoscopia/Mediastinotomía. Una mediastinoscopia puede ayudar a mostrar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del tórax. Usando un instrumento óptico luminoso llamado endoscopio, el médico examina el centro del tórax (mediastino) y los ganglios linfáticos cercanos. En la mediastinoscopia, el endoscopio es insertado a través de una pequeña incisión en el cuello; en la mediastinotomía, la incisión se hace en el tórax. En cualquiera de los dos procedimientos, el endoscopio se usa también para recoger una muestra de tejido. El paciente recibe anestesia general.

Tratamiento para cáncer de pulmón
El tratamiento depende de una serie de factores, incluyendo el tipo de cáncer de pulmón (de células pequeñas o no pequeñas), del tamaño, sitio y extensión del tumor, y de la salud general del paciente. Se pueden usar muchos tratamientos diferentes y combinaciones de tratamientos para controlar el cáncer de pulmón o para mejorar la calidad de vida al reducir los síntomas.

La cirugía es una operación para extirpar el cáncer. El tipo de cirugía que realiza el médico depende de la localización del tumor en el pulmón. Una operación para quitar sólo una pequeña parte del pulmón se llama resección segmentaria o en cuña. Cuando el cirujano remueve todo un lóbulo del pulmón, el procedimiento se llama una lobectomía. La neumonectomía es la extirpación de todo un pulmón. Algunos tumores son inoperables (no se pueden extirpar con cirugía) a causa del tamaño o del sitio, y algunos pacientes no pueden tener cirugía por otras razones médicas.

La quimioterapia es el uso de fármacos anticancerosos para destruir las células cancerosas por todo el cuerpo. Aun después de que se haya extirpado el cáncer del pulmón, células cancerosas pueden todavía estar presentes en el tejido cercano o en otra parte del cuerpo. La quimioterapia se puede usar para controlar el crecimiento del cáncer o para aliviar los síntomas. La mayoría de los fármacos anticancerosos se administran por inyección directamente en la vena (vía intravenosa) o por medio de un catéter, un tubo delgado que se coloca en una vena grande y permanece allí por el tiempo que es necesario. Algunos fármacos anticancerosos se administran en forma de píldoras o tabletas.

La radioterapia es el uso de rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. La radioterapia se dirige a un área limitada y afecta las células cancerosas sólo en esa área. La radioterapia se puede usar antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor o después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado en el área tratada. Los médicos usan también la radioterapia, con frecuencia combinada con quimioterapia, como tratamiento primario en vez de cirugía. La radioterapia puede también usarse para aliviar síntomas como la falta de respiración. La radiación para el tratamiento de cáncer de pulmón con más frecuencia procede de una máquina (radiación externa). La radiación puede también proceder de un implante (un recipiente pequeño de material radiactivo) que se coloca directamente dentro del tumor o cerca de él (radiación interna).

La terapia fotodinámica, un tipo de terapia con rayos láser, consiste en el uso de un compuesto químico especial que se inyecta en el torrente de la sangre y que es absorbido por las células en todo el cuerpo. El compuesto químico sale rápidamente de las células normales pero permanece por más tiempo en las células cancerosas. Una luz láser dirigida al cáncer hace reaccionar el compuesto químico, el cual mata entonces las células cancerosas que lo han absorbido. La terapia fotodinámica puede ser usada para reducir los síntomas del cáncer de pulmón—por ejemplo, para controlar el sangrado o para aliviar los problemas de respiración debidos a que las vías de respiración están bloqueadas cuando el cáncer no se puede extirpar por medio de cirugía. La terapia fotodinámica puede también usarse para tratar tumores muy pequeños en pacientes para quienes los tratamientos ordinarios para cáncer de pulmón no son adecuados.

Los estudios clínicos (estudios de investigación) para evaluar formas nuevas de tratar el cáncer son una opción para muchos pacientes con cáncer de pulmón. En algunos estudios, todos los pacientes reciben el tratamiento nuevo. En otros, los médicos comparan terapias diferentes al dar el tratamiento nuevo a un grupo de pacientes y la terapia ordinaria (estándar) al otro grupo. Por medio de la investigación, los médicos están explorando formas nuevas y posiblemente más efectivas de tratar el cáncer de pulmón. Se puede encontrar más información acerca de los estudios de tratamiento en la publicación del NCI.

Etapas en su evolución

La clasificación del cáncer de pulmón de células no pequeñas pasa por las siguientes etapas:
- Etapa oculta: Se encuentran células cancerosas en el esputo, pero no se puede encontrar ningún tumor en el pulmón.
- Etapa 0: El cáncer se encuentra localizado en una sola área, en algunas capas celulares únicamente y no presenta crecimiento a través del recubrimiento superior del pulmón. Otro término para referirse a este tipo de cáncer de pulmón es el de "carcinoma in situ".
- Etapa I: El cáncer se encuentra únicamente en el pulmón y está rodeado por tejido normal.
- Etapa II: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos.
- Etapa III: El cáncer se ha extendido a la pared torácica o al diafragma cerca del pulmón; o el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el área que separa los dos pulmones (mediastino); o a los ganglios linfáticos al otro lado del tórax, o a los del cuello.
- Etapa IV: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
- Recurrente: El cáncer ha reaparecido después de haber recibido tratamiento.

En la clasificación del cáncer de pulmón de células pequeñas se habla de las etapas que siguen a continuación:
- Etapa limitada: El cáncer se encuentra sólo en un pulmón y en los ganglios linfáticos cercanos.
- Etapa extensa: El cáncer se ha diseminado fuera del pulmón donde se originó a otros tejidos del tórax o a otras partes del cuerpo. Etapa recurrente La enfermedad ha vuelto a aparecer después de haber sido tratada, ya sea en los pulmones o en otra parte del cuerpo.
- Etapa recurrente: La enfermedad ha vuelto a aparecer después de haber sido tratada, ya sea en los pulmones o en otra parte del cuerpo.

Conclusión

Cancer al pulmon Es un cáncer que se trata en primer lugar con cirugía o radioterapia. En algunos casos se puede realizar una quimioterapia. El pronostico y la elección de tratamiento dependerán de la etapa de extensión en que se encuentra el cáncer, del tamaño del tumor, o el tipo de cáncer del pulmón.

Entre los varios factores que pueden causar cáncer la preponderancia del humo del tabaco representa un gran riesgo para la salud pública.
El humo del cigarrillo contiene más de dos docenas de productos químicos capaces de ocasionar cáncer.

El fumar excesivamente es la principal causa del cáncer de pulmón y contribuye a desarrollar también otras clases de cáncer, incluyendo: cáncer de boca, laringe, estómago, páncreas, riñón y vejiga.

Evaluaciones realizadas indican que el humo del cigarrillo es responsable al menos de una de cada tres muertes ocasionadas por cáncer.

El vivir con una enfermedad grave, como el cáncer, es un reto. Aparte de tener que enfrentarse a los retos físicos y médicos, las personas con cáncer se enfrentan a muchas preocupaciones, sentimientos e inquietudes que pueden hacer la vida difícil. Pueden darse cuenta de que necesitan ayuda para sobreponerse a los aspectos tanto emocionales como prácticos de su enfermedad. De hecho, la atención a la carga emocional y psicológica de tener cáncer con frecuencia es parte del plan de tratamiento del paciente. El apoyo del equipo de atención médica (médicos, personal de enfermería, trabajadores sociales y otros), los grupos de apoyo y las redes de contacto entre pacientes pueden ayudar a las personas a que se sientan menos solas y perturbadas y mejoran la calidad de sus vidas.

Bibliografía

Microsoft Encarta

Enciclopedia 2002

Web

Nacional cancer institute

www.medicinatv.com

www.cancer.gov