Cambio social

Ciencias sociales. Burke. Estrategias narrativas. Historia. Naturaleza. Kant. Moda: Simmel. Nisbet. Direccionalidad

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“Historia, acontecimientos y renacimiento de la narración”

Burke en su texto nos aclara el concepto e narración. El contraste y conflicto entre la historia narrativa y estructural.

Burke entra en las diferentes estrategias narrativas.

1)Plantea el dilema le dilema consistente en que u optamos por una historia narrativa que sigue los acontecimientos cronológicos, o una historia estructural que centra su atención en el análisis de las estructuras. Las estructuras no son narrables sino elementos que coexisten en el tiempo. La historia estructural es no narrativa.

Lo adecuado se sitúa en medio de ambos extremos. La historia es a la vez estructural y narrativa, debemos tener en cuenta el grado de narratividad de las diferentes historiografías.

La historia estructural da cuenta de aquello que nunca cambia, que permanece estático en el tiempo. Las estructuras son órdenes de permanencia., esta historia es autodestructiva, es la destrucción de la historia ( da cuenta del cambio) por la historia (estructural)-

La historia narrativa solamente es autodestructiva siendo un repertorio de anécdotas singulares que no explica el porqué de los hechos.

Debemos tener en cuenta las relaciones entre estructura y estructurado.

Los acontecimientos surgen de las estructuras, pero al mismo tiempo acaba en ellos.

2)Estrategias narrativas la narración dominante es la lineal que calca la narración dominante de la ficción ( Quijote).

  • La novela del s.XX utiliza estrategias no lineales, el flashback y el individuo hacia el futuro).

  • L a narración desde el punto de vista de convergencia de historias desconectadas. Contar la historia no desde un único punto de vista.

  • Deberíamos contar las cosas a partir de diferentes puntos de vista que se mezclan y entrelazan en un marco histórico.

  • Otra técnica es aquella en la que el autor se muestra, da muestras de la construcción de ese mundo por él.

  • Aparición de múltiples finales. La estrategia de la microhistoria como variante que retrata un mundo de vida desde anécdotas peculiares.

  • No existe posibilidad de elaborar la historia si no es a través de la narración.

    BURKE ( FORMAS DE HACER HISTORIA )

    “obertura: la nueva historia, su pasado y su futuro”

    Los estudios de cambio social deben reorientarse en términos históricos.

    De una visión sintética de cómo se construye la historia en la actualidad. Actualmente asistimos a un nuevo discurso histórico que replantea el objeto, método y tipo de conocimiento que se produce en el campo de las investigaciones históricas.

    Podemos llevar a cabo una distinción entre la vieja y la nueva historia.

    Trata de fijar las señas de identidad de la nueva historia, contratándolos con la vieja historia.

    En todo caso se deduce la pluralidad en la historia, existen múltples historias. Debemos analizar las relaciones entre las múltiples historias y la Sociología.

    • Aproximación al concepto de historia en general

    El concepto de historia es sintético: sintetiza múltiples planos de significación que posee el concepto de historia.

    Es un concepto equívoco, desde la Sociología existen cuatro planos de significación del concepto interesantes:

  • Hª se identifica con el pasado.

  • Hª como algo relevante.

  • Hª como una indagación

  • Hª es el relato.

  • En función de esta síntesis cada uno limita a los otros.

  • Hª referida al pasado.

  • Sobredeterminada en términos temporales que han finalizado y que son por ello incambiables.

    Ese pasado se refiere al hombre, al mundo ...

    La historia se predice de todos los objetos posibles, siempre y cuando se sepa que han tenido pasado.

  • Hª como relevante.

  • Todo acontecimiento que establezca una ruptura es cesura, se considera un acontecimiento histórico.

    Lo significativo desde el punto de vista de la historia son cosas del pasado que tienen una determinada relevancia

    Sólo forma parte de la historia aquello pasado.

  • Hª indagación.

  • La historia es una testificación de ciertas cosas relevantes que sucedieron en el pasado.

    El conocimiento histórico es resultado d la indagación del testimonio de aquellos que asistieron a los hechos. (Tucididos) sólo se verifican los hechos por testigos presenciales.

    Para construir la historia debo apostar por un método crítico, por ello el historiador debe dar cuenta de los métodos que utiliza.

    Modernamente, la testificación se sustituye por los documentos que nos dicen aquello que ocurrió.

  • Hª como relato

  • Todo relato o narración cuenta una historia ( ficción o realidad)- History - Story

    La historia como relato no tienen porque ser resultado de una indagación crítica sino que puede ser típicamente una historia de ficción.

    Lo que nos interesa es un “relato que surge de una indagación crítica que trata de fijar aquello relevante en el pasado de los humanos”.

    • Historia

    La historia que interesa es la historiografía, síntesis de los cuatro planos de significación.

    La Sociología debe relacionarse con la historiografía ( los 4 planos)

    Burke propone una clara bifocación entre la vieja y la nueva historia. En los modos de considerar el pasado, lo relevante, los métodos de indagación y el relato.

    Entre la nueva y la vieja historia existen 7 diferencias d criteri


    LO NUEVO

    LO VIEJO

    OBJETO HITÍRICO

    Ampliación del objeto de indagación histórica

    Todo hecho del pasado es susceptible de investigación histórica.

    Todo tiene un pasado que puede reconstruirse y relacionarse con el resto, de ahí la historia total. El historiador debe seleccionar lo relevante.

    Los fenómenos políticos - militares.

    VON RANKE

    CENTRO DE LA HISTORIA

    La hª debe atender al análisis de las estructuras.(opacas)

    Aquellos soportes que definen las condiciones de posibilidad de los acontecimientos y que tienden a durar en el tiempo, lo inmóvil por detrás de acontecimientos puntuales (Braudel ”espuma”)

    Se describen

    Importancia de la cronología de los acontecimientos irrepetibles pero relacionados entre sí.

    Narración de acontecimientos irrepetibles pero relacionados entre sí, aquello que sucede en un determinado momento y desaparece.

    ACTORES

    La historia desde abajo, de la cultura popular, de las multitudes sin nombre y voz.

    Interesan los hechos cotidianos de los humildes

    Se centra en las grandes hazañas de los individuos que protagonizan los acontecimientos. Crónica de reyes. No se creía relevante el esto de la población.

    FUENTES

    Se centra en el mundo no intencional, las condiciones que fijan las estructuras spbre la acción.

    Se centra en el mundo no intencional. Las consecuencias no intencionadas de la acción visibles desde su lógica.

    Es la realidad el verdadero agente de la historia

    Se exploran los actos independientemente de la intención. Esto añade un plus de realismo.

    Se deja de lado la empatía tradicional.

    Documentos escritos en el pasado.

    Reconstrucción del mundo intencional de los individuos protagonistas del periodos

    ¿ qué esperaban con sus actos?

    NUEVO

    VIEJO

    FUENTES

    Se amplía el universo e las fuentes historiográficas. Cualquier huella del pasado fidedigna y analizada críticamente puede ser una fuente historiográfica

    Basada en el testimonio presencial.

    VON RANKE desconfía de ellos y sólo toma documentos escritos en el pasado.

    PRETENSIÓNES

    Es ingenuo el pretender un conocimiento objetivo y absoluto.

    Porque los hechos no hablan solos y deben ser interrogados e interpretados-

    Negociación de las fuentes netas y claras.

    La historia es multidosciplinar.

    En el s.XIX la historia se presenta separada y delimitada del resto La historia es radicalmente objetiva, el observador refleja fielmente el pasado sin ningún tipo de modificación.

    En el s.XIX la historia se presenta separada y delimitada del resto de las ciencias sociales

    Se establecen fronteras netas


    Cada uno de los términos de la historia determina a los demás. La historia de las historias es plural.

    ¿ Qué significa eso del pasado histórico?

    Pasado histórico tal y como lo configuran los historiadores:

    Si se califica ese pasado como histórico es porque no todo pasado es histórico. Ese pasado histórico es la síntesis de un conjunto de aspectos temporales.

    Para conocer esa síntesis se requieren tres pasos aclarativos que aclaren unos conceptos temporales y la distinción entre saber y contar, suponiendo que los historiadores cuentan lo que saben.

    Experiencias temporales:

  • Experiencia retrospectiva ( saber) vs experiencia propectiva (contar) En la experiencia retrospectiva miramos hacia el pasado, atrás en el tiempo. (memoria). Invertimos la experiencia vivida. El historiador está abierto a realizar esta retrospección.

  • En la experiencia prospectiva miramos nuestro futuro que es: a) abierto, y por ello no puede saberse lo que ocurrirá, futuro cercado por b) la incertidumbre

    El saber del historiador se construye retrospectivamente y el contar se construye prospectivamente.

  • El tiempo histórico sintetiza estas experiencias temporales y también de los tiempos referidos al pasado

  • Tiempo histórico Pasado presente: pasado tal y como está en el presente

    Presente pasado

    Futuros pasados

    Pasado presente cualquier acto de memoria, para hablar de éste debemos habernos dejado algún tipo de huella = pasado presente.

    El historiador construye a través de las huellas del pasado, un pasado presente. Recuerdas algo que pasó y al recibirlo lo haces presente.

    Las huellas humanas pueden ser escritos o no, y se convierten en fuentes historiográficas

    ( restos dejados)

    Presente pasado aquello que ocurrió en el pasado cuando constituía una experiencia presente para los actores. Revivir el pasado cuando era presente ( videos, fotos..) ( lo has vivido).

    Futuro pasado conjunto de cosas que para nosotros son futuros en relación a otros acontecimientos del pasado.

    El pasado histórico es síntesis al construirse a partir de unas huellas que tratan de crear un presente pasado, que para dar cuenta de ello utiliza futuros pasados.

    1er principio: La Naturaleza tiene inscritos fines.

    Kant trata de contraponerse a la tradición que dice que la Naturaleza es el reino de causas eficientes, pero es un despropósito concebirlo como reino de las causas finales. Podemos hablar con sentido de causas finales, aunque no puede decirse que la Naturaleza tenga fines aunque se conciba como si los tuviera. Aquello que se informa con fines es un sujeto y la Naturaleza no lo es, es directiva; instrumento que hace inteligible para entender un campo.

    Todos los seres poseen disposiciones, actitudes , poseen la capacidad de hacer algo con el propósito de activarlas y usarlas.

    2º principio: La Naturaleza se tiene que resolver en la historia

    La naturaleza debe desembocar irremediablemente en la historia. La disposición actitudinal o actitudinal principal del hombre es la razón, ésta marca que los seres humanos son razonables y el fin de la Naturaleza es que lleguen a ser racionales, y para ello se requiere tiempo, el tiempo de la especie, de ahí que el cumplimiento del fin de la Naturaleza necesite de la historia. La historia de la humanidad es la historia del aprendizaje racional. La historia de la humanidad es la historia de su progresiva Ilustración.

    3 er principio: Reconciliación de Naturaleza y libertad.

    Elimina la antítesis Naturaleza ± Libertad

    Determinismo Autodeterminación

    En la historia humana no se debe concebir así, el hombre ha sido hecho por la Naturaleza con pocos instintos, pocas pautas heterónomas, la Naturaleza aboca al hombre a regirse por sí mismo; el hombre está condenado a ser autónomo. La libertad es el destino del hombre al que le aboca la naturaleza.

    4º principio: los medios de los que se sirve la naturaleza son muy específicos.

    El fundamento es el antagonismo de las disposiciones humanas y la esencia.

    La historia es conflicto, un drama en el que se contraponen los hombres entre sí, “ La insociable sociabilidad”. Los hombres tienen la pulsión intrínseca a unirse, pero esos mismos seres son egoístas y entran agónicamente en conflicto entre sí. Une la tradición de los antiguos

    ( Aristóteles zoom politikom ± Hobbes homo homini lupus)

    Kant

    Gracias a ello la historia es posible, sino ésto no hubiese sucedido. Crean y destruyen órdenes y en función de ello mejora la historia humana.

    La fábula de las abejas” Mandeville

    Los beneficios públicos resultan de los vicios privados, mecanismo psicológico de la creación de riqueza y bienestar humano.

    Kant lee la historia bajo la lógica de las sociedades del mercado.

    5º, 6º y 7º principios: fijan el fin de la historia

    5º,6º meta particular de la historia que será la creación de una sociedad administrada por el derecho, constituciones que aseguren por las leyes la libertad de cada individuo en el marco de resto de individuos.

    Kant replantea el problema cristiano de la Teodicea, el origen del mal no es el pecado, sino que proviene de una mala organización social. El derecho debe regir también en las relaciones entre los estados

    Meta General de la historia (fin).

    8º Principio

    Resume y explora hasta que punto la evidencia empírica que poseemos corrobora la hipótesis , las sociedades se encaminan a la mejora. La hipótesis no se corrobora totalmente.

    Su filosofía de la historia se fundamenta en términos de reflexibidad, si actuamos en consecuencia acabaremos en el reino de la libertad.

    La Moda. Simmel.

    Hay una tendencia a fundirnos con el grupo social y a destacar fuera de él nuestra individualidad. Se manifiesta, por tanto, un dualismo en el que se contraponen herencia y variación. Hay una necesidad social y psicológica.

    La moda es un fenómeno cambiante en nuestra especie. Es la imitación de un modelo dado y como tal proporciona al individuo la seguridad de no encontrarse solo en su actuación, la satisfacción de apoyo social lo libera de la aflicción de tener que elegir y le hace aparecer como un producto del grupo, pero tb el individuo puede hacer, suya, la vida del grupo, haciendo una extensión de esa vida del grupo a su vida individual. La moda lo conduce por el camino por el que todos transitan y facilita una paute general que hace de la conducta de cada uno un mero ejemplo de ella. Hace que la moda sea adoptada por personas delicadas y originales que la usen como máscara. El sentimiento de vergüenza se diluye, como es característico en las acciones de masas, puesto que el aspecto individual es menos importante que el valor social, así se puede llegar a atrevimientos que personalmente serían impensables. Hay apoyo en el grupo social en el que se imitan unos a otros y en el que el individuo puede eximir su responsabilidad. Pero la moda también es una de las formas con la que el hombre intenta salvar lo más posible su libertad íntima, es una moda personal que constituye un caso límite de moda social.

    La moda nunca llega a formarse de forma completa, se debate entre la necesidad de cohesión y la de diferenciación, puesto que nace con la intención de permanencia y de lograr una expansión cada vez más amplia y completa, pero cuando llega a ser realizado verdaderamente por todos, entonces pierde su condición de moda. Entra en contradicción con la consecuencia de su propia finalidad, no puede alcanzar a extenderse universalmente. Contrasta su tendencia a la difusión y a la transitoriedad. El ritmo con el que se mueven individuos y grupos influye en la relación con la moda, así las masas de los estratos inferiores son poco móviles y de lento desarrollo, y por otra parte los estratos superiores son más conservadores.

    Las modas son siempre modas de clase, diferenciándose las de la clase alta e inferior. Significa la inclusión de un grupo de iguales que cierran su círculo a los que se sitúan más abajo el mismo. Comienza en los estratos superiores y los inferiores se apropian de ella. La esencia de la moda es que sólo una parte del grupo quién la ejerce mientras el conjunto se limita a estar camino de ella. Los estratos inferiores raramente poseen modas específicas. Ofrece la inmersión en los más amplios canales sociales y la posibilidad de destacar a través del ornato individual de su personalidad.

    Actualmente la moda adquiere una enorme primacía en la cultura contemporánea, que no es más que la concreción de un rasgo psicológico de la época. Además se va insertando cada vez más en los objetivos del funcionamiento de la economía. La frecuente modificación de la moda supone que se abarate, en cuanto más se incita al consumo y al cambio más rápido es el ritmo de producción. Los movimientos del mercado se tienen que prever mejor y con más exactitud, calculando las necesidades por anticipado. Esto supone una esclavización del individuo. Se producen artículos con la finalidad de que se pongan de moda. A veces lo impone lo útil, lo absurdo, la práctica, etc; es la desvinculación de las normas prácticas de la vida. Los terrenos sometidos a la moda son en la mayor parte, accesibles a la imitación externa, como la mera posesión del dinero. También se importa preferentemente del exterior.

    La moda es novedad en las impresiones y en la forma de vida. Ir a la moda requiere usar con frecuencia trajes nuevos, en los pueblos primitivos ésta tiene menos impacto y las modas son más estables. Está el loco por la moda caracterizado por la exageración y el antimoderno intencional, que la niega. Puede suceder que se ponga de moda ir contra la moda.

    Para la dualidad igualación-individualización, ejemplifica la proclividad de las mujeres a seguirla en una época en la que les fue negada la libertad individual de movimientos y de desarrollo personal. Compensaban con modas extravagantes y exageradas en la vestimenta. Por otro lado supone el rechazo a los cambios en el ámbito exterior y la indiferencia frente a las modas de la apariencia externa, asociándose a una actitud típicamente masculina. Así explica Simmel que la mujer emancipada tiende a imitarlo.

    “INTRODUCCIÓN. EL PROCESO DEL CAMBIO SOCIAL” (NISBET)

    Los argumentos de los que parte para conceptualizar el cambio social es la crítica al evolucionismo clásico.

    Existe una tendencia a identificar el cambio social con la evolución social siendo el cambio un concepto más amplio.

    Parte de la diferenciación característica del cambio con los evolucionistas clásicos.

    Evolucionismo Nisbet

    Constante excepcional

    Endógeno exógeno

    Continuo discontinuo

    Necesario contingente

    Direccional adireccional

    Nisbet pretende demostrar la incoherencia de caracterizar el cambio de modo evolucionista, y esto se debe a que consideramos a las sociedades como organismos.

    Solo podemos hablar de cambio social si nos atenemos a unas coordenadas temporales.

    Los evolucionistas ordenan atemporalmente creyendo lo contrario, utilizan la variable de la complejidad social creyendo que está hablando del tiempo y eso produce una ordenación lógica pero no muestra la sucesión de unas a otras y cómo se engendran en el tiempo.

    En la formación del pensamiento sociológico Nisbet destaca el hecho de la excepcionalidad del cambio en las sociedades, éstas no están sometidas a constantes transformaciones, sino que están arraigadas y en ellas reina la norma y la tradición.

    Nisbet comienza tratando de explicar el concepto de cambio, como sucesión de diferencias en el tiempo en una identidad persistente.

    En esta definición de cambio se perciben tres elementos vitales; la observación de diferencias, la situación en el tiempo e identidad persistente.

    La observación de las diferencias es el principio de toda conciencia de cambio, pero para que éstas sean un cambio han de ser sucesivas en el tiempo y sobre una identidad que persiste a lo largo de todas las diferencias sucesivas.

    Para que esta cambio exista debe existir un área determinada, se debe situar en el tiempo y en el espacio.

    La definición que se nos propone excluye del cambio los procesos revolucionarios, es decir, el paso del ser al no ser (destrucción), del no ser-ser (generación).

    En el paso del ser-ser, tampoco considera cambio los procesos de aumento y disminución (cuantitativos), ni el puro movimiento de los individuos o fenómenos en el espacio, sólo quedaría el cambio cualitativo pero sin embargo los cambios relevantes sólo se producen ligados a procesos revolucionarios. El concepto de Nisbet es deficiente y esto se deriva de la sobredeterminación en su polémica con los evolucionistas, marcando una relevancia en la existencia de una identidad persistente, olvidando la destrucción y la generación.

    Smith, sucesión de acontecimientos que en el curso del tiempo modifican o reemplazan pautas o componentes particulares por otros nuevos.

    En su caracterización del cambio lo hace partiendo de oponerse a los evolucionistas, los fallos de Nisbet se deben a la extrapolación tan grande que crea, olvidándose de posibilidades intermedias.

    • CONSTANTE * EXCEPCIONAL.

    Para reconocer los mecanismos de cambio hay que reconocer los mecanismos de fijación y persistencia en la sociedad. La cultura persiste, existe una resistencia al cambio. Una vez efectuado una adaptación se desarrollan fuertes impulsos para preservarlo.

    Todo elemento tiende por inercia a la persistencia debido a su utilidad, es su funcionalidad la que explica la persistencia del objeto.

    El ser humano una vez acomodado se encarga de crear nuevos tipos.

    Levi-Strauss lleva a cabo la diferenciación de dos tipos de sociedades:

  • Sociedades frías; poseen poderosos mecanismos de preservación de la tradición, en éstas el cambio no solo es la excepción sino además es exógeno.

  • Sociedades calientes; sociedades que poseen la conciencia de ser históricas y conciben la historia en orden de diferencias.

    • NECESARIO*CONTINGENTE.

    ENDÖGENO*EXÖGENO.

    Se considera que a partir de una estructura podemos predecir el cambio, éste está predeterminado en la estructura, en este caso el cambio es necesario y además endógeno puesto que se genera a partir del objeto que se va a transformar, no depende del entorno.

    Nisbet propone la contingencia del cambio, se abren diferentes cursos de acontecimientos. (Weber demostró que los cambios no pueden explicarse por causas endógenas, participan relevantemente causas exógenas).

    Para no incurrir en error al asignar razones internas a los cambios de estructura deberás distinguir dos fenómenos: El cambio dentro de la estructura que no afecta a la forma estructural de la sociedad. “Reajuste”. Y el cambio en una sociedad por alteraciones de evolución interna tiene impacto desde fuera, cambia su forma estructural.

    • CONTINUO*DISCONTINUO.

    El tiempo no es lo mismo que cambio, el cambio tiene lugar en el tiempo pero este fluye inexorable a irremisiblemente incluso en circunstancias de la más absoluta inmovilidad.

    Los cambios no se producen genéticamente, a modo de secuencias, mediante la acumulación. (Kuhn).

    • DIRECCIONAL*ADIRECCIONAL.

    El cambio no es direccional en el sentido que la entidad siga un camino del mismo modo que un organismo, tal direccionalidad está en la mirada de la que contempla.

    La direccionalidad sólo podría existir si el cambio fuese un atributo de la estructura social, constante de la conducta humana. (= La ciudad de Dios de San Agustín, la humanidad estaba sometida a un desarrollo continuo).

    La creencia en la direccionalidad no es sino una construcción de la mente.

    Nisbet nos propone una serie de alternativas para abordar el estudio del cambio social. Para que la Sociología aborde adecuadamente el estudio del cambio debe convertirse en una Sociología histórica doblemente al abordar fenómenos históricos y el modo de estudiar el pasado similar al historiador.

    Debe existir una aproximación al discurso histórico, narración de los acontecimientos “aquello que ocurriendo rompe la normalidad del mundo”.

    PROBLEMAS TEXTUALES Y METODOLÓGICOS DE LA SOCIOLOGÍA HISTÓRICA

    1.IDENTIDAD DE LA SOCIOLOGÍA HISTÓRICA

    Al abordar la identidad de la sociología histórica nos encontramos con dos dificultades iniciales: la etiqueta está sometida a disputas y los límites que enmarcan ese tipo de indagación son cambiantes.

    En la primera Tilly, al abogar por una convergencia entre la sociología y la historia en el campo de los estudios sobre el cambio social, previene que no está hablando de algo llamado “sociología histórica”. Su prevención viene del lógico temor de que, adoptando tal etiqueta, se convierta en un campo de especialización con una ortodoxia propia, métodos codificados y máximos sacerdotes.

    La sociología histórica no puede concebirse como una especialidad estricta o un subcampo de la sociología, ya que se ha convertido en una corriente de estudios transhistóricos, transdisciplinares y multiparadigmáticos. Son transhistóricos porque han ido expansiéndose hacia la tematización del entero ámbito de la historia. Transdisciplinares porque abordan universos temáticos de las más diversas especialidades sociológicas. Y por último multiparadigmáticos porque en el empeño coexisten estudiosos de muy distinta orientación teórica: marxistas, weberianos, etc.

    Abrams llega a la conclusión de que la sociología histórica no se pueda definir por su interés en el estudio de los procesos históricos pertenecientes al pasado.

    La identidad de la sociología histórica no se define, pues, por su objeto, sino por innovaciones radicales en el campo teórico y metodológico: concebir las realidades sociales como acontecimientos y procesos temporales y hacerlas comprensibles por medio de narraciones.

    2.VARIANTES DE LA SOCIOLOGÍA HISTÓRICA

    Dos variables fundamentales se han utilizado para ordenar la diversidad de sociologías históricas: la comparación y la cambiante presencia de una explícita teorización del material histórico estudiado.

    Skocpol y Somers, por un lado, y Tilly por el otro, han propuesto tipologías tripartitas y cuatripartitas. La tipología tripartitas de las primeras ordena las variantes de sociología histórica según la comparación: que cumpla tareas de ejemplificación o demostración, proporcione el material para distinguir singularidades, o proporcione las evidencias necesarias para construir generalizaciones con base inductiva. Tilly, por su parte, distingue cuatro variantes según sea el ámbito del material estudiado y el alcance de los conceptos analíticos construidos. Aquél puede incluir muchos o pocos casos históricos; éste puede ser generalizador o especificador.

    Skocpol ha argumentado la tipología tripartita que aparecía en su trabajo con Somers. Lo que viene a plantear es que existen tres variantes básicas de sociología histórica según: sea dominante la aplicación de un modelo teórico a un material histórico más o menos extenso, el modelo se construya a partir del estudio de ese material, o haya una resistencia firme a la teorización o la generalización

    En cualquier caso, lo interesante de estas propuestas es que, implícita o explícitamente, vienen a ordenar las variantes de sociología histórica en razón de los fundamentos problemas con los que no pueden evitar enfrentarse los que han hecho aportaciones sustanciales al campo.

    3.NARRACIÓN, ANÁLISIS Y COMPARACIÓN: PROBLEMAS TEXTUALES.

    Los problemas puramente textuales, entendiendo por éstos los que plantea la construcción de un texto unitario que integre esas tres estrategias discursivas. Es evidente que tanto la comparación de múltiples casos como, sobre todo, una alta densidad analítica rompe la fluidez o seguibilidad del relato historiográfico, pudiendo acabar por fragmentarlo, al quebrar y dificultar las funciones coligadora y totalizadora de las tramas narrativas. Es también evidente que cuanto mayor sea el número de casos comparados, tanto más tendera el relato historiográfico a perder riqueza informativa o, dicho de otra manera, tanto más tenderá a hacerse genéricamente sinóptica. En razón de estos dos razonamientos podemos esperar que, a nivel puramente textual, habrá dificultades de integración de análisis, comparación y narración.

    4. NARRACIÓN, ANÁLISIS Y COMPARACIÓN: PROBLEMAS METODOLÓGICOS.

    No son los problemas textuales los de más difícil solución. Hay otros que trascienden lo textual, se sitúan en el campo de la metodología y se originan también en esa relación a tres bandas: relación de la comparación y la narración, de la comparación y el análisis y, por último, del análisis y la narración. Analicemos los tres casos, empezando por el primero reseñado.

    Si se atiende a la historia del método comparado en la ciencia social, resultará evidente que aquél ha sido utilizado fundamentalmente en investigaciones de comparación básicamente espacial en las que se ha hecho típicamente abstracción de la historia. El análisis comparado también debe ser histórico. Cada caso evoluciona temporalmente, y esa dinámica misma debe formar parte de nuestra explicación de su estructura. Se muestra así la tensión sustancial entre narración y comparación, tensión que, con todo, no es percibida por la mayoría de los sociólogos históricos, para los que no existe solución de continuidad entre ambas.

    Si son claras las dificultades de integración de la comparación y la narración, no son menores las que se encuentran cuando se intentan ensamblar la comparación y el análisis teóricamente informado. Las dificultades son viejas y han sido el centro de atención de la literatura sobre comparación en las ciencias sociales, básicamente sociológica y ciencia política.

    En las relaciones conflictivas entre comparación y análisis, Bonnell plantea que hay dos

    tipos de comparaciones características de la sociología histórica: las ilustrativas y las analíticas. En realidad, lo que nos viene a decir es que, en unos casos, se parte de teorías o, más modestamente, de modelos previos para intentar ilustrarlos por medio de comparaciones; la comparación se puede considerar aquí escaparate o banco de pruebas de una teoría. En otros casos, la comparación es el punto de partida para llegar, finalmente, a la construcción de algún modelo teórico o, simplemente, de alguna generalización de corto o medio alcance; la comparación se puede considerar, en tales circunstancias, la palanca o pista de despegue para el análisis. Por lo demás, tras el enfrentamiento de estas dos estrategias comparativas se esconde el de dos maneras de relacionar evidencia empírica y elaboración teórica: en el primer caso, se hace según la lógica del modelo hipotético-deductivo; en el segundo, según la de la inducción. El primero subordina la comparación al análisis, mientras que el segundo subordina el análisis a la comparación.

    Los problemas surgen también cuando se abordan las relaciones entre el análisis y la narración. Para hacer justicia a esta propuesta hay que tomar en consideración: qué se entiende por narración y en que sentido la narración ha de primar en el estudio de lo histórico y cuál es el estatuto lógico de la narración. En relación con lo primero, se entiende por narración “la representación de los fenómenos sociales como historia temporalmente ordenadas, secuenciales, en despliegue y abiertas, cargadas de coyuntura y contingencias”. Sobre la realidad histórica se dice que se despliega en forma de secuencias, contingencias y singularidades. Por último, se supone que la narración propiamente dicha integra ya, sin más, la explicación: “la narración es tanto una forma retórica como una genérica”.

    5. LA PARADOJA DE LA SOCIOLOGIA HISTÓRICA

    El cuadro resultante es el siguiente:

    1 (a) Análisis, comparación, narración (b) Análisis, narración, comparación. Un ejemplo de la primera sería Los sistemas políticos de los imperios, de Eisenstadt. La estructura fundamental de la obra muestra que se parte de una teoría general de los sistemas políticas y que, en su marco, se quiere explorar una variante regional, la de los sistemas burocráticos históricos. En la segunda se parte de la Teoría del sistema mundial o economía mundo, para proceder a contar una historia que da cuenta, del desarrollo, la expansión y la mundialización.

    2 (a) Comparación, análisis, narración (b) Comparación, narración, análisis. Un ejemplo de la primera sería la obra de Skocpol, Los estados y las revoluciones sociales. El tipo 2.(b) lo presento como un conjunto vacío, pues no se acomoda, a mi entender, a ninguna de las investigaciones fundamentales de la sociología histórica.

    3 (a) Narración, análisis, comparación (b) Narración, comparación, análisis. Un ejemplo de la primera sería el que proporciona Mann en Las fuentes del poder. Se realiza una crítica de las teorías del poder y se esboza una alternativa que se presenta como provisional a la espera de que la narración histórica la asegure y enriquezca. El tipo 3.(b) de Wolf, Las luchas campesinas del siglo XX, el libro se despliega como una serie de narraciones históricas sucesivas que van dando cuenta de la historia de las distintas sociedades estudiadas.

    6.A MODO DE CONCLUSIÓN

    En los próximos años la sociología histórica siga desarrollándose, acomodando en su interior nuevos paradigmas teóricos y ampliando su campo de investigaciones sustantivas. Ha de convertirse en la columna vertebral de los estudios sobre Cambio Social, posibilidad que ya se ha demostrado fehacientemente en algunos campos cruciales.

    La ética protestante y el espíritu del capitalismo.

     Weber comienza su exposición con una introducción que tiene como objetivo encontrar las raíces del capitalismo occidental, su desarrollo y busca las causas de la aparición de un espíritu del capitalismo como él lo llama, que no significa la avidez y el lucro a toda costa, sino el compromiso disciplinado con el trabajo, este espíritu se basa en combinar la ganancia de dinero mediante la realización de actividades económicas legítimas con un uso moderado de estos ingresos en cuanto al consumo personal.

    Para tratar de situar el capitalismo, Weber busca las diferencias entre las culturas europea - occidentales y las orientales. Diferencia los rasgos de estas culturas en lo referente al pensamiento, arte, costumbres, órdenes políticos y sociales, etc.

    Todos estos supuestos básicos de cada cultura, han sufrido en occidente y sólo en occidente un cambio importantísimo, fuera de occidente, todo esto se ha conocido de modo rudimentario [...] y lo mismo ocurre con el poder más importante de nuestra vida moderna: el capitalismo

    Una vez adoptado el punto de partida propuesto por la investigación de Max Weber, nos encontramos ante el hecho de intentar acercar esa actividad económica, a saber, capitalismo, a otras esferas de la estructura social, y más concretamente en relación con la religión.

    Antes de continuar con la exposición, han de quedar soslayados dos aspectos importantes de la obra de Weber. El primero es, que para entender su síntesis final y para no interpretar mal muchas de sus afirmaciones, es necesario que se haga un esfuerzo para poder situarnos en los orígenes del capitalismo moderno, ya que, desde “el nuestro” actual, tan salvajemente desarrollado y extendido, no podríamos relacionar adecuadamente estos estudios con la realidad social alemana de principios de siglo. Y en segundo lugar, y quizá más importante aún, hemos de considerar esta obra a la luz de sus restantes trabajos, como aquellos sobre China, India e Israel cuyos análisis funcionalistas revelan sus resorte íntimos y muestran la interdependencia de cultura y sociedad 

    Weber no afirmó en parte alguna que la única causa del surgimiento del capitalismo fuera la ética protestante. Incluso si en algunos casos el autor sobrestimó la eficacia de las creencias religiosas en la conducta determinante en materias económicas, consideró ambas direcciones de influencias. Explica la anulación y desmoronamiento del capitalismo en el mundo antiguo en función de las estructuras de poder sin presentar la “ética económica” como un factor independiente.

    Weber comenta el carácter eminentemente protestante tanto de la propiedad y empresas capitalistas, como de las esferas superiores de las clases trabajadoras; sugiriendo que este fenómeno se encuentra en los lugares donde el capitalismo ha sufrido un avance considerable y la sociedad se ha organizado en capas sociales y profesionales. Los motivos históricos que lo impulsaron: la adscripción a una determinada confusión religiosa no aparece como causa de fenómenos económicos, sino más bien como consecuencia de los mismos.

    Tras la Reforma, se vislumbra en Alemania una “ruptura” con el tradicionalismo (concepto, éste, que se analizará más adelante), aunque esto no significó, en absoluto, la eliminación del poder eclesiástico sobre la vida; así se entiende la perdurabilidad de pueblos con una fisonomía económica moderna que soportan el dominio de la Iglesia católica la cual castiga al hereje, pero es indulgente con el pecador. El hecho de que, precisamente, los países económicamente más progresistas y aparentemente más reformadores, se viesen sometidos de forma tan clara a una tiranía puritana, hasta ese momento desconocida, centra el análisis de Weber y pone las bases para entender al mayor participación de los protestantes en la posesión del capital y la dirección de la economía. Se vislumbra así, el verdadero espíritu del capitalismo, el cual se ve presionado y encuentra en el protestantismo un lugar de desarrollo ideal.

    A la hora de trazar las diferencias que pueden existir entre el catolicismo clásico y el protestantismo, Weber se refiere a los aspectos que delimitan su actividad social y son fiel reflejo tanto de la estructura social alemana, como de la forma de vida allí desarrollada. En un principio señala las diferencias que encuentra entre el tipo de enseñanza que dan a sus hijos los padres católicos con relación a los protestantes. Se desglosa en este aspecto que la formación católica es de tipo humanística, mientras que los estudios técnicos y para profesiones de tipo industrial y mercantil son cursados en número notablemente mayor por los protestantes. Todos estos elementos nos llevan a postular que han sido siempre los protestantes, los que como oprimidos u opresores, mayoría o minoría han mostrado una tendencia más marcada hacia el racionalismo económico. La razón a estas conductas tan diferentes hay que buscarla, según Weber, en alguna característica personal determinada y permanente, y no sólo en un cierta situación histórico - político de cada confesión.

    El protestante opta por comer bien, mientras que el católico prefiere dormir tranquilamente, este símil metafórico puede darnos una idea aproximada del impulso motivado que llevó al protestantismo a adelantarse en la moderna actividad económica capitalista. Pero si lo que se pretende es profundizar más, habrá que eliminar estas generalidades y habría que pensar que si toda esa supuesta oposición entre alejamiento del mundo, áscesis y piedad de una parte, y participación en la actividad capitalista de otra, no debería quedar más bien convertida en un íntimo parentesco.

    Todos estos supuestos fallan cuando se da al mismo tiempo en una persona o colectividad, la “virtud” capitalista del sentido de los negocios y una forma de piedad intensa que impregna y regula todos los actos de la vida, y esto no se da aisladamente, sino que precisamente constituye un signo característico de grupos enteros de las sectas e iglesias más importantes del protestantismo, especialmente en el calvinismo, cuando éste se desarrollaba en un territorio con posibilidades reales de evolución capitalista.

    A la hora de desarrollar el concepto de “espíritu del capitalismo”, Weber comenta,lo característico de esta “filosofía de la avaricia” es el ideal del hombre honrado digno de crédito y, ante todo, la idea de una obligación por parte del individuo frente al interés de aumentar su capital.

    Se expresa así un verdadero ethos económico y justamente en esta cualidad es como se analiza. Con esta exposición llegamos a un punto determinante de la exposición, es que la ganancia pierde su sentido original como medio para la satisfacción de necesidades vitales, materiales del hombre, sino que más bien , éste debe adquirir, porque tal es el fin de su vida.

    La ganancia de dinero toma aquí su acepción de representar, dentro del orden económico moderno, el resultado y la expresión de la virtud. El orden económico capitalista actual es como un cosmos extraordinario en el que el individuo nace y al que, al menos en cuanto individuo, le es dado como un edificio prácticamente irreformable, en el que ha de vivir, y al que impone las normas de su comportamiento económico, en cuanto que se halla implicado en la trama de la economía.

    El espíritu del capitalismo tuvo que luchar, en primer término, con una especie de mentalidad y de conducta que se puede designar como tradicionalismo. El tradicionalismo fue un hecho que no se dio en la clase trabajadora alemana; se prefería trabajar menos a cambio de ganar menos dinero; no se preguntó cuanto podría ganar al día rindiendo el máximo posible de trabajo, sino cuánto tendría que trabaja para seguir ganando lo justo para cubrir sus necesidades tradicionales, esto derivó, a que numerosos empresarios rebajaron los tipos de salarios para forzar a los trabajadores a trabajar más. El capitalismo siguió, y sigue en algunos sitios, esta ruta, y ha sido y es un artículo de fe que los salarios inferiores son productivos y que aumentan el rendimiento del trabajador.

    Continuando con las causas que permitieron el surgimiento del capitalismo, Weber realiza otra observación, la consideración del trabajo como fin en sí, como profesión, que es lo que el capitalismo exige, es cuando se vislumbran las posibilidades prácticas para superar el tradicionalismo que, el nuevo tipo de educación religiosa hace imposible.

    Podemos inferir entonces que, el espíritu del capitalismo, tal y como se ha intentado describir no sólo formaba parte de los empresarios capitalistas del patriarcado comercial, sino más bien de las capas más audaces de la clase media industrial. Pero este nuevo espíritu no se introdujo de modo pacífico. Una ola de desconfianza, de odio más bien y de indignación moral envolvió de ordinario a los primeros innovadores.

    A pesar de todo el nuevo espíritu encarnaba cualidades éticas específicas, de distinta naturaleza que los que se adaptaban al tradicionalismo de los tiempos pasados.

    El racionalismo económico fue un concepto ampliamente utilizado por Max Weber. Éste denomina racionalización, al sometimiento de la vida social a regulación precisa, a la extensión del cálculo exacto a la economía, y a la aplicación de los métodos científicos a la producción. La considera la tendencia más importante de la sociedad occidental, aunque afirma, al mismo tiempo que estos rasgos, que denomina formalmente racionales, entra con frecuencia en conflicto con la racionalidad material o satisfacción de la necesidad humana.

    Este proceso de racionalización en la esfera e la técnica y la economía influye también sobre el “ideal de vida” de la sociedad burguesa: la idea de que el trabajo es un medio al servicio de una racionalización del abasto de bienes materiales a la humanidad, ha estado siempre en la mente de los representantes del “espíritu capitalista” como uno de los fines que han marcado directrices a su actividad. El racionalismo es, pues, un concepto histórico, que encierra un mundo de contradicciones, y es menester investigar de qué espíritu es hijo aquella forma concreta del pensamiento y la vida racionales que dio origen a la idea “profesión” y a la dedicación abnegada al trabajo profesional que era y sigue siendo uno de los elementos característicos de nuestra civilización capitalista. Max Weber centrará su estudio, una vez asentadas las bases que definen el movimiento económico, en este elemento irracional que se esconde detrás del concepto de profesión; para ello intenta definirlo desde su concepción luterana. Este es el punto álgido y tema central de su investigación y, por consiguiente, de este análisis de su obra.Incluso en la misma palabra “profesión” (beruf en alemán y calling en inglés), existe alguna reminiscencia religiosa, que no es otra que la de la idea de ser una misión impuesta por Dios. La palabra nace precisamente de traducciones de la Biblia, y no del espíritu del texto original, sino precisamente del espíritu del traductor. Lo verdaderamente innovador era considerar que el más noble contenido de la propia conducta moral consistía justamente en sentir como un deber el cumplimiento de la tarea profesional en el mundo. Este concepto sagrado de profesión se traduce a todas las confesiones protestantes. Su significación total se impuso a medida que fue creciendo su oposición a los “consejos evangélicos” del monaquismo católico dictados por el diablo. Aquellos círculos eclesiásticos que más entusiastamente ensalzan el hecho de la Reforma, no son en modo alguno amigos del capitalismo, en ningún sentido.

    En definitiva, lo importante aquí, es que el sentido religioso de la profesión era bueno para obtener con garantías la bienaventuranza, esto es, la vida eterna. Sucede entonces un hecho que Max Weber supo vislumbrar astútamente: “Resulta así que el tradicionalismo económico, que al principio es resultado de la indiferencia paulina, es fruto más tarde de la creencia, cada vez más fuerte en la predestinación que identifican la obediencia incondicional a los preceptos divinos.”

    De este modo, el concepto de profesión, mantuvo en Lutero un carácter tradicionalista. Así, la profesión se convierte en aquello que el hombre ha de aceptar porque la providencia se lo envía, a pesar que en Lutero y en la iglesia que representaba, fueron muy inseguras las bases psicológicas para una ética racional de la profesión....

    La hª que analizamos es la síntesis.

    Historografía