Cajas de Ahorro

Origen. Evolución # Activitat financera. Recursos de clients. Caixa Catalunya

  • Enviado por: Jordi Jubierre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 25 páginas
publicidad
cursos destacados
Trading FOREX con Price Action
Trading FOREX con Price Action
Con nuestro curso de Trading Forex aprenderás a negociar cualquier par de monedas en diferentes ambientes y marcos de...
Ver más información

Certifícate PMP - Plan Platino ¡Garantizado!
Certifícate PMP - Plan Platino ¡Garantizado!
¡CURSO 100% TELEPRESENCIAL!



Otorga las 35 Horas de...
Ver más información

publicidad

LAS CAJAS DE AHORRO:

EL ORIGEN DE LAS CAJAS DE AHORRO:

El objetivo de este trabajo no es la descripción particularizada de la historia de las cajas de ahorro. Remarcaremos sólo algunos aspectos esenciales en su creación y evolución.

Hemos de constatar en primer lugar que el origen de las cajas de ahorro está atado históricamente a las instituciones de tipo benéfico, especialmente de los montes de piedad. Instituciones ya presentes en el
S. XV, generalmente apoyadas por la iniciativa eclesiástica. En el S. XVIII, los montes de piedad están patrocinados por la iniciativa real, manteniéndose la inspiración benéfico - religiosa de su funcionamiento. El concepto más moderno de <<caja de ahorro>> aparece en Europa (concretamente en Gran Bretaña) durante la segunda mitad del S. XVIII. Este concepto tiene sus bases en el pensamiento de Jeremy Bentham
(1748-1832 ), la filosofía del cual consiste en considerar las cajas de ahorro como un instrumento de mejora de las condiciones de vida de las clases trabajadoras, mediante la remuneración del ahorro y creando un nivel de seguridad económica superior. A finales del S. XVIII y principios del siguiente se constata la expansión de estas instituciones por toda Europa, destacando Gran Bretaña.

En España, la introducción de las ideas promotoras de las cajas de ahorro empiezan en el trienio liberal (1820-1823), especialmente con la vuelta de los exiliados después de la muerte de Fernando VII.

Las sociedades Amigos de París son, en general, las que asumen la promoción de las cajas de ahorro. Esta realidad es muy notable en Madrid, donde se fundó una en el año 1838, poco después de que en el año 1834 un concurso para la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, premiando la memoria sobre el establecimiento y fundación de una caja de ahorros.

El año 1834 funcionaba una caja de ahorros en Jerez de la Frontera; echo que consta en la real orden del 3 de Abril de 1835. Este real decreto exhorta a la creación de cajas de ahorro.

Como consecuencia de esta iniciativa oficial del año 1835 serán creadas, a parte de la caja de ahorros de Madrid, las de Granada (1839), Santander (1839), Sagunt (1841), Valladolid (1841), Sevilla (1842), la Coruña (1842), Barcelona (1839-1844), Valencia (1851). En todos los casos nombrados, las cajas de ahorro quedan vinculadas a los montes de piedad, sean de creación anterior como la de Barcelona, o de creación simultánea en la misma caja. La razón de esta vinculación, debajo de la inspiración benéfica i filantrópica que las patrocina, está en la falta de confianza en el crédito oficial. Este, en otros países europeos, era el destino principal de las inversiones hechas con los fondos de las cajas de ahorro.

La irregularidad en la gestión de la deuda pública i la desconfianza hacia ella, impedía que este tipo de funcionamiento, fueran estímulos básicos para el ahorro popular sobretodo cuando se afirmaba que una de las principales características de las cajas de ahorro era la seguridad y la confianza. Esta es la razón de la vinculación con los montes de piedad. Esta vinculación, dificultaba la expansión de las cajas de ahorro, como le pasaba a la de Madrid que encontraba muchas dificultades para colocar sus capitales, ya que los montes de piedad sólo podían absorber una parte.

Precisamente entorno este tema de la colocación de fondos de las cajas para asegurar la remuneración al ahorrador, la Junta Promotora de la caja barcelonesa había propuesto que el rendimiento del capital se realizara mediante el préstamo a fabricantes y comerciantes. Esta propuesta fue descartada seguramente porque no se encontraba dentro del espíritu benéfico y el ambiente de confianza que caracterizarían las cajas de acuerdo con la disposición del año 1835.

Desde un principio, la actividad de la caja barcelonesa, bajo la vinculación inicial al Monte de Piedad de la Virgen de la Esperanza y después a su propio monte de piedad, era realizar operaciones de crédito a instituciones públicas y privadas. La caja barcelonesa mantenía también depósitos remunerados en la banca.

El segundo impulso en la creación de las cajas de ahorro proviene del decreto del 29 de junio del año 1853. Este decreto representa la primera normativa de carácter reformista y de una rigidez excesiva, calidad típica de la legislación española. El decreto pretendía una regulación completa del funcionamiento y carácter de las cajas, obligándolas a la adaptación de sus estatutos a la del modelo de la caja madrileña. Tal decisión dejó patente un intento uniformizar e intervenir sobre las cajas ya creadas y las de nueva creación. El decreto obligaba a la creación de cajas en todas las capitales de provincia, a iniciativa del gobernador civil, menospreciando la diversidad de cada provincia, tanto con relación a la cpacidad para crear cajas, como en relación de los que tenían que ser los promotores.

La consideración legal de todas las cajas como establecimientos municipales de beneficencia, remarcando su carácter público, manifestó este carácter uniforme.

La disposición más importante del decreto está a escala práctica en el artículo número 4, obligando a depositar en la Caja General de Depósitos y Consignaciones el capital no invertido en los montes de piedad. Esta Caja General era un organismo estatal que tenía la función de invertir en títulos de déficit consolidado.

Por primera vez aparece la vinculación de las cajas de ahorro al financiamiento del déficit público. Vinculación que provocó la protesta de las juntas rectoras de las cajas de ahorro por desconfianza en la solvencia financiera del Estado español.

Esta desconfianza se manifestó en la baja importante de las imposiciones desde el año 1853 hasta 1855.

Como sucede normalmente con las disposiciones uniformes, alejadas de la realidad, el decreto del año 1853 no fue aplicado al pie de la letra, como le hubiese gustado a la administración central.

Ni fueron creadas cajas en todas las capitales de provincia, ni fueron respetadas las normas de las inversiones a la Caja General de Depósitos y Consignaciones. Hasta el año 1880, fecha de la nueva regulación de las cajas de ahorro, fueron promocionadas las cajas de Málaga, Córdoba, Alcoi, Zaragoza, la Coruña, Alicante, Segovia, Ávila, Linares, Oriola, San Sebastián, Pontevedra y Santiago. En Cataluña fueron creadas las cajas de ahorro de Sabadell (1859), Layetana de Mataró (1853), Manresa (1865) y Terrassa (1877). Cualquiera puede observar que la nueva creación de las cajas de ahorro no se ajusta a la intención de cubrir todas las capitales de provincia, ya que se han creado en algunas que no lo eran.

En cuanto a la colocación de fondos, la crisis financiera que afectó parcialmente la cotización del déficit público a partir del año 1865 demostró la verdadera desconfianza en el mecanismo de la Caja General y provocó dificultades a las cajas de ahorro, incluso la fallida de la Caja de Valencia. El hecho de no respetar absolutamente la correspondiente disposición oficial permitió a las cajas de ahorro catalanas de sobrepasarse a las dificultades derivadas de la crisis financiera, aún y sufrir un descenso importante en el volumen de imposiciones.

Las inversiones de las cajas de ahorro catalanas eran repartidas entre los montes de piedad, la inversión obligatoria a la Caja General y los préstamos remunerados a propietarios e industriales de la ciudad. Incluso algunas cajas como la de Sabadell, no contaban con un monte de piedad propio. Este hecho indica la lejanía del funcionamiento real de las cajas respeto a su origen benéfico i de vinculación a los montes de piedad.

La otra disposición importante en relación con las cajas de ahorro se produce en el año 1880, durante el periodo de la restauración borbónica. La ley del 29 de junio del año 1880 tiene un carácter totalmente opuesto a la anterior de 1853: anula los aspectos uniformes y respeta la realidad diversa en la gestión y promoción en las cajas de ahorro.

En este sentido, la aprobación de los reglamentos y estatutos de las cajas no está sujeta a su homologación, ni a un modelo determinado. La ley del año 1880 remarca el carácter benéfico de las cajas, pero sin someterlas al régimen uniforme de las instituciones de carácter municipal, y reconoce el origen privado de muchas de las cajas en funcionamiento.

Las similitudes más importantes entre la disposición del año 1853 y la del año 1880 se refieren a la continuidad de voluntad de promover la creación de cajas donde no existían y a la recomendación de vincular cada caja a un monte de piedad. Como resultado de esta ley, el movimiento de expansión en la creación de cajas de ahorro se concretó en Cataluña con la nueva aparición de las siguientes cajas: Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Lérida (1880), Caja de Ahorros de Palafrugell (1880), Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Figueras (1884) y Caja de Ahorros de Manlleu (1896).

El movimiento de expansión d las cajas de ahorro catalanas se manifestó también con la creación de un número considerable de estas instituciones y en el crecimiento cuantitativo de sus recursos. En el periodo de los años 1874-1900 los depósitos en las cajas catalanas pasaron de 5.972 miles de pesetas a 26.600 miles de pesetas.

En este periodo el número de cajas pasó de 12 a 49, y en Cataluña de 4 a 9, hecho indicativo de la anterior implantación de las cajas de ahorro a Cataluña con relación al conjunto de España.

La posterior evolución de las cajas está atada a la transformación del concepto de beneficencia y la progresiva sustitución de este por el concepto de seguro social. La introducción de sistemas de seguros sociales tarda más en llegar a España que en el resto de Europa. El Instituto Nacional de Previsión se creó en el año 1908 y el sistema de seguros sociales cubría solamente una pequeña parte de los ricos y las necesidades de los asalariados, fundamentalmente las pensiones para la vejez. Paralelamente en el año 1902 nace, en Barcelona, la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorro, como intento privado de desarrollar los seguros obreros. El nacimiento de la Caja de Pensiones se produce después de los movimientos revolucionarios del mismo año, como un intento de integración social de los trabajadores y como fórmula que reste la posibilidad de acciones revolucionarias, al dar una base más estable y segura a los ingresos obreros promoviendo un sistema de seguro social. Las instituciones promotoras de las cajas de ahorro son: l'Ateneu Barcelonès, el Foment del Treball, la Sociedad Económica de Amigos del País, la Cambra de Comerç, la Lliga Industrial i Comercial, l'Institut Agrícola Català de Sant Isidre y el Cercle de la Unió Mercantil.

La constitución formal de la Caja de Pensiones se produce el 11 de abril de 1904, y las oficinas se abren al público el mes de julio del año 1905. Si primera concepción es la libre afiliación y privatización del sistema de seguros de obreros. Se ha de destacar la absorción por parte de la Caja de Pensiones de un gran número de cajas locales y de mutuas en toda Cataluña y las Islas Baleares. La vinculación de la Caja de Pensiones al Instituto Nacional de Previsión explica, en gran parte, el crecimiento de esta caja y su acceso al primer lugar entre las cajas catalanas y españolas.

Desde entonces hasta nuestros días el número de cajas ha ido en aumento, manteniéndose, más o menos, ceñidas al objetivo por el cual nacieron, dar un servicio público al cual tenga acceso toda la población.

EN LA ACTUALIDAD:

Finalmente veremos algunas características de una de las cajas más importantes en la actualidad, Caixa de Catalunya, para empezar veremos sus:

Orígens i evolució

Caixa Catalunya va iniciar l'activitat a Barcelona amb el nom de Caja de Ahorros Provincial de la Diputación de Barcelona el 26 d'octubre de 1926, després de ser inaugurada pel Rei Alfons XIII. La primera seu fou el Palau de la Generalitat. El primer President de l'Entitat va ser Josep M. Milà. El capital fundacional (fons de dotació) aportat per la Diputació Provincial de Barcelona fou de 50.000 pessetes.

La finalitat de Caixa Catalunya era captar recursos per invertir-los principalment en crèdits, en una cartera de títols i en obra immobiliària, mantenint una tresoreria disponible. L'objectiu era contribuir al desenvolupament dels interessos agrícoles, industrials i comercials de la província. Així, doncs, des del començament, Caixa Catalunya va intentar que les seves activitats cobrissin un ampli ventall de necessitats col·lectives. També des de l'inici va aplicar criteris avançats en l'operatòria normal, com per exemple la liquidació d'interessos per dies.

Un dels primers serveis prestats exclusivament per Caixa Catalunya fou el compte del contribuent, per a la liquidació dels tributs de l'Estat a la província. D'altra banda, una modalitat innovadora d'estalvi oferta per l'Entitat fou el compte per als nounats.

Amb l'arribada de la Segona República i la reinstauració de la Generalitat, les diputacions catalanes foren dissoltes i les seves funcions absorbides per la nova Institució. El 24 d'agost de 1931 l'Entitat va canviar de nom i va passar a dir-se Caixa d'Estalvis de la Generalitat de Catalunya. El nou President de la Caixa fou llavors el President de la Generalitat, Francesc Macià.

En 1935, com a conseqüència de la creixent activitat de Caixa Catalunya, va ser inaugurada la nova seu central, situada al carrer de Fontanella, de Barcelona.

Acabada la Guerra Civil, una comissió gestora va fer-se càrrec de la Diputació i l'Entitat va tornar a canviar de nom per dir-se de nou Caja de Ahorros Provincial de la Diputación de Barcelona.

Un fet important és que els estalvis fets pels impositors durant els anys de la guerra foren acceptats com a vàlids, un cop acabada aquesta, després d'aplicar-los només un petit coeficient reductor.

A partir del 1953 Caixa Catalunya inicia el seu desenvolupament, aprofitant les possibilitats d'una legislació que, encara que molt lentament, començava a ser menys intervencionista.

En 1957 Caixa Catalunya inaugura la nova seu central, que avui encara ocupa, situada a la plaça d'Antoni Maura/avinguda de la Catedral de Barcelona, en un edifici que anteriorment havia ocupat el Banc d'Espanya.

El 1962 s'aprova la Llei de Bases d'Ordenació del Crèdit i la Banca, que assenyalava noves funcions i operacions de les caixes d'estalvis.

S'inicià així el camí d'equiparació operativa entre caixes i bancs que culminà a final del 1988, amb la publicació del Decret que va derogar el règim limitatiu per a les caixes d'estalvis d'expansió fora del territori de la comunitat autònoma d'origen.

A la segona meitat de la dècada dels setanta, Caixa Catalunya es va anar convertint, pas a pas, en una entitat financera moderna, que actuava en un mercat competitiu amb una àmplia gamma d'instruments financers. Aquesta dinàmica positiva va ser propiciada pel procés paral·lel de liberalització del sistema financer espanyol i per la progressiva aproximació, des del punt de vista operatiu, entre bancs i caixes.

L'any 1977, l'Entitat prengué la denominació actual de Caixa d'Estalvis de Catalunya.

A partir del 1986, ja sota la presidència d'Antoni Serra i Ramoneda i la direcció de Francesc Costabella i, posteriorment, de Josep M. Loza, Caixa Catalunya viu una etapa important de la seva història, amb notables canvis i millores en tots els aspectes d'activitat, que l'ha portada a ocupar el tercer lloc del rànquing de dipòsits de les caixes d'estalvis espanyoles i la novena posició dins del sistema financer espanyol.

Al llarg d'aquest període recent Caixa Catalunya ha potenciat la infraestructura tecnològica, amb la construcció d'un Centre Tecnològic que li ha permès aconseguir els alts nivells de competitivitat que exigeix actualment el mercat financer.

També correspon a aquest període la compra de l'edifici de la Pedrera, monument arquitectònic obra del genial arquitecte Antoni Gaudí, declarat Patrimoni Cultural de la Humanitat per la UNESCO, que acull la Fundació Caixa Catalunya, creada el 1987 i dedicada a la difusió de l'art i la cultura. Aquest edifici ha estat objecte d'una profunda rehabilitació i condicionament que li ha tornat l'esplendor original.

A 31 de desembre de 1998, Caixa Catalunya té més de 3,3 bilions de pessetes en actius consolidats i disposa d'una extensa xarxa de punts de venda, que a 31 de desembre de 1998, està composta per 884 oficines i complementada per una potent xarxa de 1.071 caixers automàtics. Així mateix, a final del 1998 tenia una plantilla de 4.686 empleats.

Pel que fa al Grup Caixa Catalunya, creat amb l'objecte de posar a l'abast dels seus clients una major i millor oferta integrada de productes i serveis financers i parafinancers, està format, juntament amb Caixa Catalunya, per una gestora de fons d'inversió (Caixa Catalunya Gestió), una gestora de fons de Pensiones (Caixa Catalunya Pensiones), una gestora d'actius titulitzats (Gestió d'Actius Titulitzats), un holding d'assegurances format per dues companyies (Multinacional Asseguradora i Ascat-Vida), una corredoria d'assegurances (Medibarna), una societat de cartera (Invercartera), dos establiments financers de crèdit (Liscat, especialitzat en leasing, i Factorcat, especialitzat en factoring i confirming), una societat de serveis generals (Caixa Catalunya Consulting), un holding immobiliari (Procam), un centre d'oci (Centre Lúdic Diagonal), una empresa hotelera (Sabel Serveis) i un centre comercial (Barnasud). També és detacable la participació en Acesa, Repsol i Retevisión Móvil.

Dins de la contribució que anualment fa al desenvolupament cultural, docent, sanitari, assistencial i de recerca del país a través de la seva Obra Social, el 1998 Caixa Catalunya ha destinat més de 4.100 milions de pessetes al manteniment de la seva important xarxa de 143 equipaments socials (60 corresponents a l'àmbit de la tercera edat, bàsicament els clubs de jubilats Sant Jordi i la Llar Sant Jordi; 74 dedicats a l'obra cultural, com ara la Fundació Caixa Catalunya, el Centre Cultural Caixa Catalunya, les sales de lectura i els centres de cultura; 4 a l'àmbit de la sanitat, 3 destinats a l'ensenyament, i 2 a la defensa del medi ambient, com ara la Fundació Territori i Paisatge) i a la concessió d'ajuts i subvencions a altres entitats i institucions públiques i privades per a la realització d'activitats de marcat caràcter social. El pressupost per a l'any 1999 que és de 4.460 milions de pessetes.

Ahora estudiaremos la actividad financiera que tubo la Caixa de Catalunya durante el Curso anterior:

ACTIVITAT FINANCERA

RECURSOS DE CLIENTS:

Més de 2,9 bilions de recursos de clients, que creixen d'un 15,5%

Els recursos de clients totals de Caixa Catalunya han experimentat un fort creixement de 392.900 milions i del 15,5%, fins a deixar el saldo en 2.923.836 milions. Si bé l'evolució dels recursos del balanç també ha estat positiva, d'un 11,1% (per sobre de la mitjana del sector), han estat les modalitats externes (fons d'inversió, fons de Pensiones i productes d'assegurances) les que han crescut de forma més notòria (increments de 165.197 milions i del 34,6%), fins a arribar a un saldo de 642.504 milions (les cessions d'actius efectuades a aquestes modalitats externes depassen de poc els 100.000 milions). Entre les modalitats de dins el balanç, es destaca l'evolució dels dipòsits en comptes corrents, que han acabat l'any amb un saldo de 581.646 milions de pessetes i amb un augment del 22,2%, gràcies a la positiva evolució dels nous comptes corrents a interès variable i, sobretot, de la Llibreta Total.

INVERSIÓ:
Crèdits:

Continua l'elevada activitat creditícia dels darrers anys, amb un creixement el 1998 del 14,4%

El finançament vigent a final del 1998 era d'1.673.856 milions de pessetes, xifra que significa un increment de 211.103 milions i del 14,4% (al nivell consolidat, el saldo del crèdit arriba a 1.771.691 milions). La major part del finançament correspon, com és tradició a Caixa Catalunya, al concedit a través dels préstecs hipotecaris, molt especialment aquest darrer any a través del Crèdit Total Primera Llar, que ha crescut de prop de 110.000 milions. Aquest exercici, el conjunt del crèdit amb garantia real concedit per l'Entitat ha depassat la frontera del bilió de pessetes (cosa que significa un 63,4% del total). No obstant això, de l'evolució de l'any es destaquen també els préstecs personals i els comptes de crèdit, que han crescut, en conjunt, d'un 25%. El finançament concedit a través del descompte d'efectes ha augmentat vora el 40%, fins a 400.000 milions.

Nova rebaixa de la taxa de morositat fins a situar-se en el 2%

Un aspecte especialment positiu de l'any, en relació amb la inversió creditícia, ha estat la notable reducció assolida per la taxa de morositat, que ja s'ha situat en el 2% (0,6 punts per sota la de l'any anterior). En aquest sentit, és significatiu que, tot i l'elevat augment de la cartera de crèdits, el saldo d'actius morosos també s'hagi reduït sensiblement, fins a 33.732 milions, un 11,7% menys que l'any anterior. El grau de cobertura d'aquesta cartera, després de fetes les provisions de l'any i incloent-hi les garanties hipotecàries, era del 137%.

VALORS:

La cartera de valors creix d'un 34,1% i supera els 650.000 milions de pessetes

El saldo de la cartera de valors, tant deute de l'Estat com títols de renda fixa privats o participacions i accions, s'ha situat a final d'any en 656.376 milions, amb un creixement del 34,1% en relació amb el final de l'exercici anterior. Aquest augment ha estat degut, bàsicament, al fort volum de compres fetes, com a inversió ordinària, de bons i obligacions de l'Estat. Una tercera part d'aquesta cartera correspon a títols privats, que, en conjunt, també han crescut, en aquest cas d'un 45%.

Important generació de plusvàlues com a conseqüència de les desinversions efectuades

Entre les inversions en renda variable efectuades per Caixa Catalunya el 1998 sobresurt l'adquisició del 3% de Retevisión Móvil, que s'afegeix a les inversions que hi ha en cartera, entre les que sobresurten els 38.454 milions en Repinves (titular de les accions de Repsol) i els 17.161 milions corresponent al 5,09% d'Acesa. D'altra banda, al llarg del 1998 s'han generat importants plusvàlues, a conseqüència de diverses desinversions efectuades per readequació de l'estratègia inversora o per l'aprofitament de situacions financerament avantatjoses. Aquests han estat els casos de la venda del 5% de Catalana Occident, del 5% de la societat tèxtil Dogi, del 6,99% d'Immobiliaria Zabalburu, del 10% de Cable i Televisió de Catalunya i de la filial Segurcat.

RESULTATS:

El marge bàsic de negoci augmenta d'un 10,5%

El marge financer ha millorat d'un 7,5%, fins a 69.905 milions de pessetes, gràcies, bàsicament, al més bon comportament dels rendiments de la cartera de valors. Així mateix, l'elevat augment de les comissions, d'un 25,2%, ha fet arribar el marge bàsic de negoci fins a 86.059 milions, amb un increment d'un 10,5%. D'altra banda, les despeses d'explotació han mostrat un increment de 8.517 milions (un 14,9%), que deixen el total en 65.672 milions. Aquest augment, degut a l'increment de les despeses generals, a causa de les tasques que s'han fet d'adaptació a l'euro (i també per la prevenció de l'efecte 2000) i del fort pla d'expansió desenvolupat, fa que el marge d'explotació hagi caigut d'un 4,9%, fins a 25.864 milions.

Els resultats operatius del 1998 creixen d'un 50%, fins a arribar a 27.813 milions de pessetes

Els resultats operatius de Caixa Catalunya abans de deduir-ne els impostos arribaven a final d'any a 27.813 milions de pessetes, un 50% més que un any abans. En l'obtenció d'aquests positius resultats han estat determinants la millora del marge bàsic del negoci i les plusvàlues obtingudes en operacions de desinversió en renda variable.

Al nivell consolidat, els resultats operatius han estat de 38.279 milions (un 49% més). Aquests elevats resultats de l'exercici han permès dedicar un volum important de recursos a efectuar un profund sanejament del Grup Assegurador, que li assegurin la salut financera òptima per afrontar amb garanties d'èxit els reptes que el sector assegurador té plantejats.

Finalment, una vegada fetes les dotacions extraordinàries de l'exercici, el resultat comptable de Caixa Catalunya és de 5.850 milions de pessetes (a nivell consolidat, els resultats són de 10.990 milions), import que, després de la provisió per a l'Impost sobre societats, permetrà fer la corresponent dotació al Fons de l'Obra Social, per un import de 3.896 milions, i de destinar els 1.000 milions restants a Reserves.

Els actius totals Catalunya creixen d'un 18,1% i depassen els 3,2 bilions de pessetes i els 19.700 milions d'euros

Els actius de Caixa Catalunya han ultrapassat els tres bilions dos-cents mil milions de pessetes (exactament, 3.289.372 milions), amb un augment de 503.335 milions i d'un 18,1%. La meitat d'aquest volum correspon a la cartera de crèdits, mentre que, des de la perspectiva del passiu, el gran pes recau en el saldo de recursos de clients, que representa un 69,4 del balanç total. A nivell consolidat, la xifra total d'actius arriba a 3.374.446 milions de pessetes (20.300 milions d'euros).

25