Bulimia y Anorexia nerviosa

Psicopatologías. Trastornos alimentarios. Síntomas. Factores influyentes: familia, sociedad, moda y cultura. Testimonios. Dietas peligrosas

  • Enviado por: Adrián Y Bárbara
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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Introducción

A partir de ésta investigación hemos comprobado que en los últimos años las intensas presiones para realizar dietas, populares en el mundo occidental, aumentaron los trastornos de la alimentación.

Esta presión tiene su origen, a menudo, en los medios de comunicación, que, generalmente, muestran personas triunfadoras con cuerpos perfectos y un peso muy inferior al biológicamente posible. Esto explica por qué mucho de los síntomas que permiten diagnosticar un trastorno de la alimentación no son considerados anormales por la mayoría de las personas comunes. De esta manera existe una desvalorización hacía aquellas personas que no tienen esos cuerpos perfectos, y que muchas veces son resistidas por una sociedad estética. En este contexto surge el sentimiento de querer ser aceptado, llegando a tener una preocupación obsesiva por ser y permanecer delgada, un temor muy grande hacia la comida y a volverse gorda. Estos sentimientos conducen a dos trastornos alimentarios muy comunes en la sociedad actual: La anorexia y bulimía nerviosa”.

A continuación se reflejara nuestra intención de demostrar que la discriminación de la sociedad hacia aquellos que no poseen un “un cuerpo perfecto”, de irreal delgadez, constituye en la actualidad el principal factor desencadenante para llegar a la anorexia y bulimía nerviosas.

Anorexia: Se puede considerar como una alteración por defecto, de los hábitos y/o comportamientos involucrados en la alimentación. Las personas que lo padecen dedican la mayor parte de su tiempo a temas alimentarios y todo lo que esté relacionado con ello. La preocupación por la comida y el temor a ganar peso forman lo esencial de este trastorno, junto con la inseguridad personal para enfrentarse a este problema. Niegan la enfermedad y se perciben gordas en alguna parte de su cuerpo a pesar de presentar un aspecto esquelético. Sobreviene la irregularidad menstrual y más tarde la amenorrea o la impotencia en varones.

Síntomas de la anorexia:

  • Negativa a mantener el peso corporal por encima de un peso normal mínimo para la edad y altura, por ejemplo, mantener el peso en 15 por ciento por debajo del esperado.

  • Intenso temor a aumentar de peso o engordar, aún cuando tenga peso insuficiente.

  • Percepción distorsionada del peso, tamaño o figura de su cuerpo.

  • En las mujeres, la ausencia de por lo menos tres ciclos menstruales consecutivos.

  • En general, podemos estar absolutamente seguro de que una persona tiene anorexia si observamos las siguientes tres señales de alarma constantes y esenciales:

  • Peso corporal anormalmente bajo.

  • Mantenimiento deliberado de ese peso corporal mediante dieta, ejercicio, abuso de laxantes o diuréticos, o una combinación de los tres.

  • Síntomas de inanición

  • El rasgo común de este desorden alimenticio, es el intentar a como de lugar, mantener el control sobre la cantidad de comida que se ingiere. Periodos de ayuno, conteo obsesivo del contenido calórico de los alimentos, el ejercicio compulsivo, y/o la purgación después de una comida regular, son los síntomas otros de estos síntomas. En muchos casos estas personas aparentan tener hábitos alimenticios normales con algunos periodos de restricción. Los anoréxicos son conocidos por comer "galguerías", particularmente dulces, toman grandes cantidades de café y/o fuman.

    Bulimía: Como síntoma, describe episodios incontrolables de comer en exceso. Como síndrome hace referencia a un conjunto consistente de síntomas entre los cuales destaca la preocupación por el peso y forma corporal, la pérdida de control sobre la ingesta y la adopción de estrategias que contrarresten los efectos engordantes de sus síntomas bulímicos. El paciente siente una necesidad imperiosa por ingerir grandes cantidades de comida, generalmente de elevado contenido calórico. Una vez que termina de comer, al paciente le invaden fuertes sentimientos de autorrepulsa y culpa. Ello le induce a mitigar los efectos, autoinduciéndose el vómito entre otras estrategias.
    Galeno describió ya la "kynos orexia" o hambre canina como sinónimo de bulimia, considerándola como consecuencia de un estado de ánimo anormal y posteriormente, apareció reflejada en los diccionarios médicos de los siglos XVIII y XIX como curiosidad médica. A finales de los años 70 fue descrita y traducida como el síndrome de purga y atracones o bulimarexia. Aparece por primera vez en 1980 con la denominación de bulimia y, finalmente se adopta el término de bulimia nerviosa en 1987.

    Síntomas de la bulimía

  • Episodios recurrentes de atracones de comida.

  • Una sensación de perdida del autodominio durante los atracones de comida.

  • El uso regular de vomito autoinducido, laxantes o diuréticos, dieta estricta o ayuno, o ejercicio muy energético para evitar el aumento de peso.

  • Un mínimo de dos episodios de atracón de comida a la semana durante al menos tres meses.

  • Preocupación exagerada por la figura y el peso corporal. Las bulímicas están continuamente obsesionadas por su aspecto y trabajan duro para ser lo más atractivas posibles, porque se ven diferentes.

  • Antecedentes de dietas frecuentes. Muchos estudios han revelado que casi todas las personas que desarrollan bulimia han realizado frecuentes intentos de controlar su peso.

  • Síntomas de depresión. Incluyen pensamientos melancólicos o pesimistas, ideas recurrentes de suicidio, escasa capacidad de concentración o irritabilidad creciente.

  • Excesivo temor a engordar. En un estudio reciente, el 92 por ciento de las pacientas bulímicas encuestadas dijeron que sentían pánico o mucho temor a engordar.

  • Comer en secreto o lo más inadvertidas posible.

  • 10.Mantenimiento de al menos un estándar normal mínimo de peso. A diferencia de las anoréxicas, las bulímicas no tienen una figura demacrada que las traicione. Por supuesto, muchas mujeres con anorexia también desarrollaran bulimia

    Factores influyentes

    No podemos hablar de una única causa o causas específicas que desarrollen el trastorno pero sí de unos factores influyentes:

  • Factores culturales: Una de las imposiciones culturales mas perniciosas ha sido el mandato terminante de hacer dieta y controlar estrictamente el peso para satisfacer normas irreales de delgadez. Muchas mujeres jóvenes se encuentran dominadas por un ideal de cuerpo que no coincide con las formas reales que posee la mayoría en nuestra sociedad.

  • Como consecuencia de ello muchos jóvenes entre los 15 y los 26 años están insatisfechas con su silueta, y se sienten culpables de comer aunque sean porciones razonables. Se someten así a dietas desbalanceadas y sin control médico que pueden desembocar directamente en una serie de síntomas, como comer por atracones y sufrir abruptos cambios en el estado anímico. El ideal de delgadez extrema ha penetrado, tanto en nuestro sistema de valores, que mucho de los síntomas de los desordenes de la alimentación no son considerado anormales para la gente común. Se ha demostrado, por ejemplo, que este tipo de trastornos no se desarrolla solo en personas con perturbaciones de personalidad o problemas familiares.

    Dadas las presiones culturales para conseguir o mantener la delgadez, no es difícil de entender como muchos mujeres, especialmente las inseguras, llegan a la conclusión de que sus fracasos personales están relacionadas solo con su peso. O que ser absolutamente flacas puede mejorar probablemente su autoestima.

    1.1 Dedicado a la moda: Según las estadísticas, el noventa por ciento de quienes padecen anorexia y bulimia son mujeres de temprana edad -entre los 12 y los 25 años- dentro del sistema educativo, entre el 15 y el 20 por ciento presentan desordenes de la

    alimentación. "Desde muy jóvenes -expresa el Dr. Olkies-las representantes del sexo femenino están sometidas a una gran presión para satisfacer cierto ideal de belleza que la moda impone con rigor y sin consideraciones. Para los varones esto ocurre en menor medida". Esta especie de dictadura de la moda exige máxima delgadez, la cual debe ser alcanzada sin reparar en los costos. Desde la pantalla y las revistas desfilan diariamente los máximos exponentes del "genero". Si te encontrás entre ellos estas IN, en caso contrario, pasa a formar parte de los OUT.

    La vida continua sugiere otras referencias. En contraposición a la delgadez de las modelos, que se transforman en ideal, recientes investigaciones han dado cuenta de que en la ultimas tres décadas el peso promedio de las adultas jóvenes se ha incrementado. Cada vez es mayor la brecha entre la realidad y el campo ideal. Así, la delgadez se transforma mas que en una expresión de un modelo social, en un producto vendido con exagerada insistencia a través de los medios de comunicación.

    1.2 Influencia de los medios de comunicación:

    Adelgazar sin esfuerzo. También contribuyen los medios de comunicación con la publicidad de prendas de vestir, cosméticos etc. y la presencia de estrellas del espectáculo y modelos de moda que lleva a muchas mujeres a pensar "si ella tiene ese aspecto yo también lo tendré " (a cualquier precio, aún el de la propia salud). Además en esta sociedad de consumo donde el modelo de delgadez se vende como un producto más y siempre como sinónimo de éxito, las jóvenes reciben otro mensaje contradictorio que promueve el consumo de alimentos: "fast food", gaseosas, golosinas, cada vez más tentadores pero de poco valor nutritivo y de alto valor engordante. Víctima de todos estos mensajes la joven queda en muchos casos atrapada en esta trampa que le tiende la cultura reinante. Desde luego que esto sólo no basta porque todo el mundo se ve afectado por estas presiones pero no todo el mundo desarrolla un trastorno alimentario. El entorno familiar, la presión del grupo de pares, el rol de la mujer en la sociedad y determinados rasgos de personalidad contribuyen a que algunas personas estén en riesgo. Por eso es importante estar alerta e informar a través de campañas publicitarias para contrarrestar los efectos dañinos de otras. De hecho, mas allá del trabajo de médicos, psicólogos, nutricionistas y educadores para esclarecer e informar, ya se ven algunos intentos como por ejemplo la firma de ropa SAIL que incluye en sus campañas gráficas o televisivas advertencias sobre estas enfermedades.

  • Factores educativos: La familia juega aquí un papel muy importante, a veces el exceso de proteccionismo deja poca iniciativa al individuo, de manera que no se educa a los hijos para saber enfrentarse a la vida, fomentando por contra la falta de habilidades para tomar decisiones progresivamente más importantes. Por otro lado a veces la propia sociedad en que vivimos nos lleva a un nivel de exigencias desmedidas.

  • 3. Factores familiares: Los factores negativos dentro de la familia, posiblemente tanto hereditarios como ambientales, desempeñan una función importante en la provocación y perpetuación de los trastornos del comer. Un estudio encontró que el 40% de las niñas entre las edades de 9 y 10 años están tratando de perder peso, generalmente por recomendación de las madres. Algunos estudios han encontrado que las madres de los anoréxicos tienden a estar sobreinvolucradas en la vida de sus hijos, mientras que las madres de los bulímicos son críticas y distantes. Aunque las madres pueden tener una influencia grande sobre sus hijos en lo que respecta a los trastornos del comer, los padres y los hermanos excesivamente críticos también pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de anorexia en las niñas. Los estudios reportan que las personas con cualquiera de los trastornos del comer tienen mayor probabilidad de tener padres que sufren de alcoholismo o abuso de sustancias que la población en general. Parece que existe entre las mujeres con trastornos del comer una incidencia mayor de abuso sexual; los estudios han reportado tasas de abuso sexual de hasta un 35% en las mujeres con bulimia. Las personas con bulimia también tienen una mayor probabilidad que las personas con otros trastornos psiquiátricos de tener un padre obeso o de haber sido ellas mismas obesas en la niñez.


    4. Factores de vulnerabilidad personal: No aceptarse como persona, tener una baja autoestima, falta de seguridad, ser demasiado perfeccionistas, tener autoexigencias desmedidas, preocuparse en exceso por lo que los demás piensen de uno, percibir que se tiene poco control sobre la propia vida, ser poco habilidosos en las relaciones sociales... perfil psicológico que conforma el caldo de cultivo adecuado para el desarrollo de este tipo de patologías.
    5. Factores temporales: Experiencias de fracaso, conflictos interpersonales, separaciones / divorcios, cambios corporales en la adolescencia, cambios de colegio, cambios de cultura (viajes al extranjero)... aspectos todos ellos, que pueden desbordar a una persona con falta de madurez.
    6. Otros factores: Tener familiares obesos o que padezcan también alguna de estas enfermedades y en definitiva convivir con personas que le den mucha importancia al peso y a la apariencia física.
    Tampoco debemos olvidar que debajo de esta moda se encuentra toda una "industria de adelgazamiento" que se mueve por intereses económicos, sin importarle las terribles consecuencias que de ello se puedan derivar. Así, nos bombardean con anuncios de publicidad que proponen dietas milagrosas, productos "Light", etc. fomentando la idea de que el secreto de la felicidad se encuentra en conseguir un cuerpo femenino delgado y un cuerpo musculoso y atlético en varones.

    En el caso de la mujer la presión es, sin duda alguna, mucho mayor. La sociedad exige la delgadez para triunfar, pero es una delgadez caracterizada por un cuerpo asexual, rectilíneo, más propio de un cuerpo de niña que de mujer, una moda absurda que es imposible seguir ya que está en contra de toda naturaleza y lógica. Estas variables se encuentran internalizadas en la sociedad actual, e

    influye principalmente sobre mujeres jóvenes. En esta misma línea, han mostrado que las anoréxicas y adolescentes valoraban a la mujer delgada como más atractiva, saludable, segura de sí misma y popular que las mujeres adultas.

    Testimonios:

    • Soy Fernanda y tengo anorexia me estoy volviendo loca desde un mes me dieron de alta después de estar seis meses en un tratamiento en Cuba con Alejandra Cortes mi doctora ella es una de las personas que se encargan de la asociación Cubana de trastornos de alimentación, ahí me ayudaron pero la verdad es que, todos creen que estoy curada pero no es así yo sigo teniendo anorexia, necesito hablar con alguien tengo 18 años y ya no se que hacer, esto ha empeorado ,porque siempre he querido ser modelo y fui a un casting y me escogieron para ir a una convención en la cual voy a pasar delante de todas las agencias de modelos mas fuertes del mundo y eso me esta empeorando porque se que tengo que estar súper bien. He bajado peso de (43 kilos) y mido 1.70 y así me he conservado, como bien pero hago ejercicio pero quiero estar mas flaca para ir a la convención de modelos no se me estoy volviendo loca y no se si este va a se mi forma de vida siempre, siempre preocupada por lo que tengo que comer yo no se que hago aquí porque yo misma se la cura de esto pero yo no quiero o no se si quiera me gusta estar flaca y así quiero s ser siempre. Bueno si alguien me puede decir que hacer estoy muy confundida y necesito ayuda por favor. (24-8-99)

    • Me llamo Violeta Tengo 19 años y hace dos tuve anorexia. Podríamos decir que era un principio de anorexia, mido 1,63 CMS y pesaba 45 kilos, claro que a veces subía, sobre todo en los veranos, para que mis padres no se dieran cuenta, además de usar más ropa de lo normal en invierno. He tenido dos recaídas y el año pasado tuve una excelente mejora, llegue a pesar 56 kilogramos, lo cual no me preocupo mucho, pero este año empecé con el mismo problema y me asuste mucho. Me gustaría bastante contactarme con chicas que necesiten una esperanza. Yo comía muy poco durante unos dos años (16 y 17 años), soy muy perfeccionista y no sé como se inicio todo, pero actualmente he visto fotografías mías de ese entonces y las encuentro horribles. No me gustaría hablar públicamente lo que hacía, porque no quiero dar ideas, para seguir con esto. Es una enfermedad terrible y no quiero volver a tenerla, fueron tiempos malos, en donde el espejo se convirtió en mi peor enemigo. Suerte y animo. (3-7-00)

    • Mi nombre es Abril Gonzáles, soy de Almagro, Bs. As. Hoy por primera vez en mi vida me he preocupado por mi salud. Me duele todo el cuerpo. Tengo 22 años, mido 1.70 m y peso como 48 kilos. Siempre he sido delgada, desde que nací, mi madre todo el tiempo se ha empeñado en verme con más peso. Desde que tengo uso de razón he detestado la obesidad. Un día cuando pesaba alrededor de 53 kilos alguien me dijo "oye, como que estás embarneciendo" fue como un balde de agua helada, el subtexto era "estás engordando". Siempre le he temido a la anorexia, de hecho no creo estar enferma, lo que sucede es que ahora tengo mi horario escolar repleto y hay días que no me queda tiempo de comer y otros solo como una vez. hago mucho ejercicio porque estudio artes escénicas y debemos estar en "forma". Hoy me siento un tanto confundida, porque hay ocasiones en que siento un hambre terrible, y empiezo a comer y en menos de tres bocados ya quedé satisfecha. Todos me preguntan ya comiste? qué comiste? en dónde? comer! comer! comer! Yo no me privo de las cosas que me gustan como los helados, pero nunca puedo terminarme lo que me sirvo. Si alguien puede orientarme se los agradecería, ya que en los últimos meses he bajado más de peso y me he enfermado más frecuente, pero el caso es que como y no puedo, no puedo terminar.

    (19-8-00)

    Atención!! Mensaje para los jóvenes:

    ¿La vida o la dieta?

    En la proximidad del verano y el culto al cuerpo que el aire libre convoca impulsa tantos programas dietarios alternativos como potenciales gustos del consumidor. Las tendencias suelen tener que ver con modas impuestas, a veces por intereses creados. Otras dietas estan mas relacionadas con la publicitada novedad de ciertos productos, mas que por su garantía científica.

    Dietas que enferman:

    Autodietas compulsivas: La obsesión de seguir dietas desequilibradas sin atención médica o ayudar de manera compulsiva puede ocasionar gravísimos riesgos. Así comienza en la mayoría de los casos, la bulimía y anorexia nerviosa.

    Dieta del Dr. Atkins: Hace subir el ácido úrico y el colesterol a niveles alarmantes, fue desautorizada por la “American Medical Association”

    Pastillas: Todavía existen tratamientos con pastillas que contienen anfetaminas, laxantes y diuréticos. Sin un control médico son muy peligrosas.

    Lipoaspiración: No es una dieta, sino una cirugía estética para quienes no quieren hacer esfuerzo para adelgazar. El riesgo es altísimo. Raquel Mancini estuvo al borde de la muerte por esta cirugía.

    Autodietas vegetarianas: Sin control medico o sin conocimientos reales sobre el vegetarianismo estas dietas son peligrosas.

    Macrobióticas: Conocida también como “La dieta de la cocina ZEN”. Se relaciona con las vegetarianas pero es muy rígida y puede alterar los valores proteínicos, por este motivo la “American Medical Association” la desautorizo.

    Para contrarrestar la idea publicitada de estas dietas, sería necesario asimilar esta frase: “... No hay dietas milagrosas. - muchas veces se juega con la ilusión de la gente...”

    Conclusiones:

    Tanto la anorexia nerviosa como la bulimía han sido juzgadas históricamente como desordenes complejos, pero en la actualidad la tendencia es explicarlas como el resultado de un interjuego de factores, no solo psicológicos, familiares, biológicos, sino también fundamentalmente culturales y psicosociales.

    La distinción entre las causas y los factores desencadenantes de estas enfermedades demuestran la necesidad de contar con programas de prevención y ofrecer tempranamente el tratamiento correspondiente. Ya que la discriminación estética - cultural es el principal factor desencadenante de estos trastornos alimentarios.

    Bibliografía

    • Dr. Cormillot. “Enciclopedia del Dr. Cormillot”. Ediciones Parma. Buenos Aires. Tomo 2.

    • Diario “Clarín”. Sección Información General. 5 de julio de 1997. Buenos Aires

    • Diario “La Nación”. Sección 2. 18 de enero de 2000. Buenos Aires.

    • “El gran libro de la salud”. Enciclopedia médica de selecciones del Reader's Digest.

    Monografía sobre la bulimía y anorexia nerviosa

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