Bola de sebo; Guy de Maupassant

Literatura francesa decimonónica. Narrativa y novela realista y postromántica gala. Guerra Franco-Prusiana. Existencia humana. Costumbrismo francés

  • Enviado por: Max Antonio Mendoza Ornelas
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 9 páginas
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Universidad Autónoma de Aguascalientes

Centro de Bachillerato y Secundaria

Departamento de Filosofía y letras

Literatura Mundial

Análisis de Bola de Sebo

Alumno:

Grado: 3° Grupo: “E”

Maestra:

1. BIOGRAFIA DE GUY DE MAUPASSANT

El 5 de Agosto de 1850 nace René Albert Guy de Maupassant en el castillo de Miromesnil en el distrito de Tourville-sur-arques, según la versión oficial. Parece que hay 'Bola de sebo; Guy de Maupassant'
alguna duda respecto del lugar dado que es posible que sus padres inventaran esta localización toda vez que ambos aspiraban a la gloria de una nobleza bastante dudosa. Su hijo Guy continuará esta tradición. Su padre, Gustave Maupassant, era descendiente de una familia lorenesa establecida en Normandía desde el siglo XVIII. El apellido Maupassant probablemente derivaba de mauvais passant. Su esposa Laura Le Poittevin nació en Rouen en 1821. Esta, hija de armadores, pertenecía a la alta burguesía normanda. Laura y su hermano Alfredo habían sido amigos de infancia de Gustave Flaubert, hecho decisivo en la posterior andadura de Guy en el terreno literario. Laura se casó con Gustave Maupassant en 1846.

La infancia de Guy se vio entristecida por las continuas disputas entre un padre disoluto y violento y una madre neurótica. Su padre era un cabeza hueca y un mariposón. Traicionaba a su mujer a mansalva. En 1856 nace Hervé (Tanto Guy como su hermano más joven, Hervé, heredaron una enfermedad de origen venéreo que les conduciría a ambos a la locura y a la muerte). La maternidad recompensó en parte a la señora Maupassant de sus diferencias conyugales que culminaron en la separación en 1862.

En 1859 y 1860, realizó sus estudios en el Liceo Napoleón, en el colegio eclesiástico de Yvetot, de donde fue expulsado, y finalmente en el Liceo de Rouen, donde el joven Maupassant mantuvo una relación epistolar con Louis Bouilhet, gran amigo de Flaubert. Estudios, vagabundeos y borracheras, lecturas y descubrimientos. La adolescencia del escritor estuvo conformada por estas fecundas contradicciones y por la presencia imperiosa de una madre que acababa de separarse del marido. Poco a poco, Flaubert representará en la imaginación del adolescente y más tarde, del escritor, el papel de padre. Fue precisamente este último quien le corrigió las primeras poesías y los primeros cuentos enseñándole el arte de escribir.

Maupassant fue llamado a las armas y hubo de participar en la guerra franco-prusiana. Tras su regreso a la vida civil, en 1872, trabajó como empleado en el ministerio de Marina. La vida de oscuro funcionario y la atmósfera kafkiana del ministerio le inspirarán una de sus obras maestras: L'Heritage. Repartía su tiempo libre entre la creación literaria bajo la guía de Flaubert, amigo de su madre, y las excursiones a lo largo del Sena en compañía de jovencitas fáciles y remeros.


En 1876 y merced al padrinazgo de Flaubert, Maupassant comienza a colaborar en diversos periódicos y revistas con el seudónimo de Guy de Valmont. Se hace construir una casa donde fueron representadas privadamente algunas de las obras de teatro que escribió en esta época.

Su debut literario está ligado al relato Bola de sebo (Boule de suif, 1880), aparecido en el volumen Las veladas de Médan (Les soirées de Médan), especie de manifiesto del naturalismo, que reunía cuentos sobre el tema de la guerra de 1870 escritos por varios escritores que constituían el llamado grupo Médan, dirigido por Emile Zola y frecuentado por J.-K. Huysmans, Paul Alexis, León Hennique y Henry Céard. Maupassant hizo alarde en él de su talento de narrador gracias a una aguda capacidad de observación; fustigaba con violencia satírica a pequeños y grandes burgueses, desenmascarados en su bellaquería por la guerra; y presentaba con una dureza grotesca el penoso sacrificio de una prostituta inmolada al pudor de las damas y a la oración de dos monjas.
Lógicamente se había establecido que el relato de Zola tuviera prioridad sobre los demás. Maupassant fue el último en leer su relato. Apenas acabada la lectura, le aclamaron a coro y en un impulso de entusiasmo, típicamente francés, le proclamaron maestro.
Curiosamente casi nadie, a simple vista, había intuido el genio de Maupassant; Zola contó a Frank Harris que en la época de Las veladas de Médan nadie esperaba nada de él.
El éxito es inmediato. Maupassant entra en la vida literaria como un meteoro.

Así lo describe su amigo Frank Harris cuando lo conoció en 1881: " Maupassant no parecía un hombre genial. Apenas de estatura media, era robustísimo y guapo; la frente alta y cuadrada, el perfil griego, la mandíbula fuerte y sin dureza, los ojos gris-azulados profundamente hundidos, el bigote y el pelo casi negros. Tenía modales perfectos, pero al primer momento parecía reservado y poco propenso a hablar de sí mismo o de sus obras..."

En 1881 vio la luz su primer volumen de relatos, La casa Tellier (La maison Tellier), seguido por Mademoiselle Fifí (Mademoiselle Fifi, 1882) y luego por novelas de gran éxito: Una vida (Une vie, 1883), delicada trama narrativa centrada en un aspecto femenino de ascendencia flaubertiana,y Bel Ami (1885), que explota el tema del arribismo social a través del periodismo y las mujeres para condenar políticamente el mundo de las altas finanzas especulador y colonialista. El éxito obtenido con sus primeras obras le permitió no sólo vivir de la pluma, sino también poder realizar sus sueños: el lujo, la inagotable actividad amatoria, los largos y solitarios viajes por mar en su yate Bel Ami y el ingreso en la buena sociedad de Cannes y de Paris, donde se ganó una fama de seductor inveterado. Curiosamente estaba más orgulloso de sus empresas amorosas que de sus obras literarias: "¿Quién puede prever si mis historias sobrevivirán? ¿Quién puede saberlo? Hoy te consideran un gran hombre y la próxima generación te tira al mar. La gloria es cuestión de suerte, una jugada a los dados, mientras el amor es una sensación nueva arrancada a la nada".
Era deportivo, practicaba el piragüismo y estaba orgulloso de su fuerza. Solía decir: "Dentro del buen animal encontramos al buen hombre". Su vigor físico era increíble y aseguraba que después de un día de piragüismo por el Sena, todavía podía remar la noche entera. Le atraían los ejercicios violentos aún cuando llevara la peor parte.

Con la publicación de Mademoiselle Fifí, Maupassant se convierte en el escritor de moda, lo que hoy llamaríamos un autor de best-sellers, y sus derechos de autor le proporcionan muy buenos ingresos, y, en el giro de unos años, una verdadera fortuna: tiene por esos años un piso en París -más un picadero para encuentros clandestinos con mujeres-, una casa de campo en Etretat y un par de residencias en la Costa Azul, amén de su yate Bel Ami. Son también años de frecuentes viajes -Italia, África, Inglaterra...

En 1883 nace su primer hijo, fruto de sus relaciones con Joséphine Litzelmann. Guy tendría otros dos hijos con la joven, pero nunca quiso reconocerlos, aunque sentía por ellos mucho cariño y siempre se preocupó de atender a sus necesidades materiales.

Hacia el final de su vida, la adulación de la aristocracia le confirió un ligero tinte de esnobismo y dice la leyenda que en el interior de su sombrero sus iniciales iban presididas por una corona de marqués y que ni siquiera tenía derecho a la preposición con la que hizo preceder siempre su apellido.



En el final de su carrera, una buena cantidad de cuentos está inspirada por la idea fija del suicidio, la obsesión de lo invisible, la angustia. Ya había cumplido con negar a la Providencia y considerar a Dios como "ignorante de todo lo que hace". También había cumplido con describir una ruta de pesimismo, diciendo que el Universo es un desencadenamiento de fuerzas ciegas y desconocidas, y que "el hombre es una bestia escasamente superior a las demás"-El pesimista Maupassantt acentúo para sus últimos años la hostilidad hacia los demás y terminó consumido en una soledad que solamente lo nutrió de fantasías como "El miedo". Este y otros cuentos escritos en lo últimos años de su vida, los tomaron los psiquiatras como fieles testimonios de su progresiva locura. Cuentos de terror y angustia como El miedo, demostraron no sólo a los psiquiatras que Maupassantt era todo un maestro de los cuentos fantástico, haciendo recordar la grandeza de Edgar Allan Poe.

La noche del 1 de enero de 1892, intentó por tres veces abrirse la garganta con un cortaplumas de metal, atacado por problemas nerviosos (a consecuencia de la sífilis). Sus amigos y el fiel Françoise Tassart, lo trasladaron a París; allí fue internado el 7 de enero en la clínica del doctor Blanche, donde moriría al cabo de dieciocho meses -el 6 de julio de 1893-, periodo que transcurrió en una inconsciencia casi total, aunque con periódicas crisis violentas que obligaban a los enfermeros a ponerle la camisa de fuerza. Está enterrado en el cementerio de Montparnasse en París.

2. Marco histórico

El marco histórico de la obra se ubica en la Guerra Franco-Prusiana, a la cual Guy de Maupassant fue llamado, como la biografía anterior no lo expresa; la causa de esta guerra fue la siguiente:

Prusia buscaba la unificación general de Alemania en torno a sí. Francia por su parte tenía intenciones de anexionarse Luxemburgo y otros territorios. Cuando el general español Juan Prim visitó al príncipe Carlos Antonio de Hohenzollern-Sigmaringen, para explorar la posibilidad de que su hijo Leopoldo aceptase el trono de España, el canciller prusiano Otto von Bismarck intervino para forzar una aceptación. En julio de 1870 la noticia de la aceptación fue recibida en París. La opinión pública exigió una respuesta del estado francés. Francia presionó, consiguiendo que se retirara el nombramiento. Sin embargo, el emisario francés presionó aún más y exigió a Guillermo I una promesa de que nunca volvería a apoyar la candidatura de un Hohenzollern para el trono de España. Guillermo I no quiso volver a recibir al emisario por tercera vez, y Bismarck aprovechó para hacer público un comunicado en tono insultante hacia Francia. Como resultado de esto, Francia declaró la guerra a Prusia el 19 de julio de 1870.

Las consecuencias de esta guerra fueron :

Guillermo I fue nombrado Kaiser en la Galería de los Espejos del palacio de Versalles y con ello se concretó la unificación alemana.

Por el Tratado de Fráncfort, Bismarck impuso una dura paz a Francia: le fueron arrebatadas las provincias de Alsacia - Lorena.

Bismarck creó la Triple Alianza (1882) de la que formaban parte Prusia, Austria e Italia. En oposición a este bloque, Francia formó la denominada Triple Entente de Francia, Inglaterra y Rusia.

Provocó la caída de Napoleón III y la proclamación de la III República francesa.

3. Características del realismo

Eliminación de todo aspecto subjetivo: En la obra de Bola de Sebo el autor nunca sale de la realidad, la guerra, los lugares y las costumbres son totalmente reales de esa época.

Análisis riguroso de la realidad: Los escenarios en los que transcurren los hechos son siempre reales, no presentan ningún aspecto inverosímil; además, son descritos con gran minuciosidad y atendiendo siempre a la realidad. Como ejemplo esta descripción de Ruán esperando ser tomada por los alemanes:

“Después, una profunda calma, una espera aterrada y silenciosa se habían cernido sobre la ciudad. Muchos burgueses barrigudos, debilitados por el comercio, esperaban ansiosamente a los vencedores, temblando por si se consideraban armas sus asadores o sus grandes cuchillos de cocina.

La vida parecía detenida, las tiendas estaban cerradas, la calle muda. A veces algún habitante, intimidado por aquel silencio, se deslizaba rápidamente a lo largo de las paredes.

La angustia de la espera hacía deseable la llegada del enemigo.”

Problemas de la existencia humana: estos poseen gran interés en describir detalladamente a los personajes física y psicológicamente tal como podemos observar a continuación:

“Antiguo dependiente de un vinatero, hizo fortuna continuando por su cuenta el negocio que había sido la ruina de su principal. Vendiendo barato un vino malísimo a los taberneros rurales, adquirió fama de pícaro redomado, y era un verdadero normando rebosante de astucia y jovialidad.

Tanto como sus bribonadas, comentábanse también sus agudezas, no siempre ocultas, y sus bromas de todo género; nadie podía referirse a él sin añadir como un estribillo necesario: "Ese Loiseau es insustituible".

De poca estatura, realzaba con una barriga hinchada como un globo la pequeñez de su cuerpo, al que servía de remate una faz arrebolada entre dos patillas canosas.”

El realista nos transporta al lugar donde acontece la obra y nos hace percibir el ambiente local:

“Había, sin embargo, un algo especial en el ambiente; algo sutil y desconocido; una atmósfera extraña e intolerable, como una peste difundida: la peste de la invasión. Esa peste saturaba las viviendas, las plazas públicas, trocaba el sabor de los alimentos, produciendo la impresión sentida cuando se viaja lejos del propio país, entre bárbaras y amenazadoras tribus.”

El autor nos expone una descripción de sucesos y costumbres muy detallada como se puede ver a continuación:

“Las voces de mando, chilladas guturalmente, repercutían a lo largo de los edificios, que parecían muertos y abandonados, mientras que detrás de los postigos entornados algunos ojos inquietos observaban a los invasores, dueños de la ciudad y de vidas y haciendas por derecho de conquista. Los habitantes, a oscuras en sus vivencias, sentían la desesperación que producen los cataclismos, los grandes trastornos asoladores de la tierra, contra los cuales toda precaución y toda energía son estériles. La misma sensación se reproduce cada vez que se altera el orden establecido, cada vez que deja de existir la seguridad personal, y todo lo que protegen las leyes de los hombres o de la naturaleza se pone a merced de una brutalidad inconsciente y feroz. Un terremoto aplastando entre los escombros de las casas a todo el vecindario; un río desbordado que arrastra los cadáveres de los campesinos ahogados, junto a los bueyes y las vigas de sus viviendas, o un ejército victorioso que acuchilla a los que se defienden, hace a los demás prisioneros, saquea en nombre de las armas vencedoras y ofrenda sus preces a un dios, al compás de los cañonazos, son otros tantos azotes horribles que destruyen toda creencia en la eterna justicia, toda la confianza que nos han enseñado a tener en la protección del cielo y en el juicio humano.”

Podemos encontrar una gran afición al detalle a lo largo y ancho de las paginas, en ejemplo de ello es esto:

“Avanzaba lentamente a paso corto. Las ruedas se hundían en la nieve, la caja entera crujía con sordos rechinamientos; los animales resbalaban, resollaban, humeaban; y el gigantesco látigo de mayoral restallaba, sin reposo, volteaba en todos sentidos, enrollándose y desenrollándose como una delgada culebra, y azotando bruscamente la grupa de algún caballo, que se agarraba entonces mejor, gracias a un esfuerzo más grande.”

Claramente vemos que hay una imitación fotográfica en el texto como se puede comprobar a continuación:

“La mujer que iba a su lado era una de las que llaman galantes, famosa por su abultamiento prematuro, que le valió el sobrenombre de Bola de Sebo; de menos que mediana estatura, mantecosa, con las manos abotagadas y los dedos estrangulados en las falanges -como rosarios de salchichas gordas y enanas-, con una piel suave y lustrosa, con un pecho enorme, rebosante, de tal modo complacía su frescura, que muchos la deseaban porque les parecía su carne apetitosa. Su rostro era como manzanita colorada, como un capullo de amapola en el momento de reventar; eran sus ojos negros, magníficos, velados por grandes pestañas, y su boca provocativa, pequeña, húmeda, palpitante de besos, con unos dientecitos apretados, resplandecientes de blancura.”

La obra posee culto a la forma pues tiene un lenguaje trabajado y expresa la realidad exactamente como es.

Envueltos por la satisfacción ajena, y sumidos en la propia necesidad, ahogados por las emanaciones provocadoras y excitantes de la comida, el conde y la condesa de Breville y el señor y la señora de Carré-Landon padecieron el suplicio espantoso que ha inmortalizado el nombre de Tántalo. “

En la novela se analizan minuciosamente las motivaciones de los personajes y las costumbres de los personajes como se hace con Cornudet a continuación:

Hacía 20 años que salpicaba su barba rubia con la cerveza de todos los cafés populares. Había derrochado en francachelas una regular fortuna que le dejó su padre, antiguo confitero, y aguardaba con impaciencia el triunfo de la República, para obtener al fin el puesto merecido por los innumerables tragos que le impusieron sus ideas revolucionarias.”

Cada autor, según sus ideas, denuncia lo que para el es un mal de la sociedad: Maupassant nos da sus opiniones sobre la guerra en la boca de uno de sus personajes:

“La guerra es una salvajada cuando se hace contra un pueblo tranquilo; es una obligación cuando sirve para defender la patria.”

La mayoría de las veces el las tramas se centran en el dinero o en las cosas materiales, y aun más porque esta es la época en la que es la burguesía la clase dominante:

“Se derretían la sesera inventando embustes verosímiles, fingimientos engañosos que salvaran su dinero del peligro en que lo veían, haciéndolos aparecer como infelices arruinados.”

4. Descripciones

Bola de Sebo: el personaje principal de la obra, es una prostituta que recibió ese sobrenombre debido a su gordura. Era bajita, con una figura llena de redondeces pero un rostro fino y bello. Aunque se podría decir que su profesión no era muy honorable, ella era muy decente y patriota pues a pesar de su trabajo ella no quería tratar con los enemigos. Era amable y generosa, ingenua y al parecer no tenia ninguna mala intención.

Cornudet: es un hombre entristecido, insociable, comprometido con la política de su país, alimentado con un patriotismo exagerado, que piensa conocer el destino de Francia, apoya la idea de la república francesa, es un febril bebedor de cerveza y un hombre un tanto vengativo pues pese a que no le parece bien el trato que está recibiendo la prostituta lo transige, a modo de venganza debido a que Bola de Sebo no quiso estar con él.

El señor Loiseau: era almacenista de vino, que había hecho fortuna de forma fraudulenta vendiendo vinos de dudosa calidad; este era de baja estatura y algo gordito, era tramposo y timador, pero también era un simpático bromista y tenía un gran sentido del humor, por lo cual, era muy querido. El señor Loiseau representaba al vulgo, al pueblo común, pero su considerable fortuna les confería un grado superior, la burguesía.

5. Ubicación de las circunstancias

Introducción: se narra la evolución de la guerra, de cómo el ejército francés va cediendo terreno y replegándose ante la ofensiva prusiana, y donde también nos presenta a la comitiva, su partida en diligencia hacia Dieppe, y el trayecto hasta Tôtes.

  • Ruán: Los últimos jirones del ejército francés, forzados por lo penoso de su situación física y su inferioridad numérica frente al adversario, tomaron la determinación de abandonar la zona, dejando la ciudad a expensas del enemigo.

  • Ruán: Unos pocos de los habitantes de Ruán, cansados ya de aquella sumisión forzada, decidieron huir de la ciudad, en dirección a otras tierras dominadas todavía por el ejército francés: los condes de Brèville, los señores de Carre-Lemadon, el matrimonio Loiseau, Cordounet, dos monjas cristianas y una señorita de “innobles” oficios, a quien su obesidad innata había otorgado el sobrenombre de Bola de Sebo.

  • Camino en la diligencia: la llegada se retrasa a causa del temporal. El hambre aumenta entre los pasajeros. Bola de Sebo ha sido previsora y abastece de alimento a todos los viajeros. Momentáneamente desaparecen las diferencias sociales y Bola de Sebo adquiere un respeto breve, igual de duradero que su cesto de alimentos.

Nudo: el nudo abarca el problema de la prohibición de paso por parte del mando prusiano. En él se narra como al enterarse del motivo de la retención, la comitiva trama un plan a espaldas de Bola de Sebo, que consiste en convencerla sutilmente de que satisfaga la petición del oficial, para poder así continuar su viaje.

  • Tôtes: el Oficial llama a Bola de Sebo y le manifiesta por primera vez sus deseos, con el consiguiente rechazo de la muchacha.

  • Tôtes: tras descubrirse el porqué de que los caballos no sean enganchados, la presión comienza a recaer sobre de Bola de Sebo, que en un principio es respaldada por el resto de la comitiva.

  • Tôtes: la prostituta es empujada a brazos del Oficial alemán, por unos compañeros de viaje conspiradores, cínicos, hipócritas y egoístas

Desenlace: nos narra como después de que Bola de Sebo pasa la noche con el oficial, la rechazan por el hecho de haberse acostado con un prusiano.

  • Camino en la diligencia hacia Dieppe: la comitiva mostró un gran desprecio hacia Bola de Sebo, quien abatida por la traición de sus conciudadanos, sintió la hipocresía de sus compañeros durante el resto del camino.

6. ¿Porqué se habla de una mujer caída en esta obra?

En esta obra podríamos hablar de Francia como una mujer caída, está a merced de un país enemigo con remotas posibilidades de levantarse, su ejercito está muy debilitado y su general es deficiente, además de tener un conflicto interno debido a la intención de volver a la republica, pero en realidad la mujer caída de la que habla la obra es una moza, una prostituta humilde y bondadosa con sus semejantes, pero debido a que en esos tiempos, y aun ahora, es una profesión menospreciada por la sociedad, era vista de manera denigrante; cuando las personas que acompañaban a Bola de Sebo tuvieron la necesidad de tomar de los alimentos que ella les ofreció con gran caridad, inmediatamente todos se pusieron las máscaras de la hipocresía y la trataron “como si fuera uno de ellos”; ellos criticaban a Bola de Sebo a sus espaldas y se mostraban amistosos ante ella cuando necesitaban de nuevo de su ayuda para seguir su camino; la moza, ingenua, fue convencida por los demás de hacer algo que no quería pero que ellos necesitaban y así cuando la ayuda de Bola de Sebo fue innecesaria las personas “respetables” la abandonaron y la volvieron a ver como algo inferior, sucio, inmoral, y siguieron su camino como si no la hubieran necesitado nunca, como si fuera un estorbo. Los sentimientos de la moza fueron destrozados por las personas por las que se sacrificó y ahora todos la desprecian, se dio cuenta de que no habían cambiado su forma de ser con ella y que siempre la habían discriminado, de que solo la habían utilizado como un objeto, como un medio de solución para sus problemas, se dio cuenta de la crueldad de la sociedad.

Este no es solo un problema de discriminación de los siglos pasados, es un problema de la sociedad actual, tal vez en nuestra sociedad ya no se haga presente la diferencia de razas pero la discriminación se encuentra en cualquier lugar debido a la falta de cultura y educación. La gente menosprecia a las personas pobres, a los inválidos, a los altos, a los bajos, a los gordos, a los flacos, la sociedad discrimina a las personas incluso por su forma de hablar o caminar, hasta a los que son más inteligentes y responsables sufren este fenómeno social que solo puede superarse con tolerancia, educación y cultura.

Maupassant Guy de, Bola de Sebo, segunda edición, Publicaciones Cultural, México, 1991, Pág. 1 y 2

Ibíd. Pág. 5 y 6

Ibíd. Pág. 3

Ibíd. Pág. 2

Ibíd. Pág. 5

Ibíd. Pág. 7

Ibíd. Pág. 10

Ibíd. Pág. 7

Ibíd. Pág. 16

Ibíd. Pág. 21

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