Beneficios y prescripción del ejercicio físico

Deporte. Educación física. Actividades. Estado. Infancia. Adolescencia. Pospubertad. Adultos. Tercera edad. Características. Capacidades

  • Enviado por: Jeniffer Breton Jimenez
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
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Ed. Física

“Beneficios y prescripción del ejercicio físico; actividades físicas según las diferentes etapas de la vida.”

Beneficios y prescripción del ejercicio físico

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades, es importante inculcar en la población una serie de hábitos de vidas saludables.

Los efectos de las actividades físicas sobre la salud humana estado desde siempre y su falta se ha asociado directamente con la perdida de las funciones intelectuales.

Durante el envejecimiento se produce una disminución de la tolerancia al ejercicio, debido a una reducción de la capacidad aeróbica máxima y de la potencia muscular.

La mayoría de ancianos están funcionando por debajo de los justo o en el limite de su capacidad física.

El ejercicio de moderada intensidad es altamente beneficioso para el aparato cardiovascular, ya que mantiene los órganos en mejor estado y un mejor llenado de sangre en el corazón por la actividad y ayuda a mantener la variabilidad de la frecuencia cardiaca propia de los jóvenes.

Los riesgos del ejercicio físicos son variados e incluyen lesiones osteomusculares, alteración de la función endocrina, acaloramiento súbito o accidentes cardiovasculares, entre otros. Hay que llevar una dirección correcta de los programas de ejercicios, y siguiendo con atención cualquier señal de alarma y los principios de prevención específicos.

La actividad física protege contra la muerte prematura por enfermedad de las arterias coronarias; cuanto mayor sea la actividad física realizada, menor será el riesgo de enfermedad en dichas arterias.

Es mas seguro que un corazón sufra un paro cardiaco cuando no hay actividad física alguna, mientras que las personas que se preocupan por su salud realizan actividades son doblemente afortunadas y menos asequibles a infartos o paros cardiacos.

Prescripción del ejercicio.

Objetivos generales:

  • Analizar la evolución histórica de la condición física en el paciente.

  • Generar en el individuo la necesidad de requerir del ejercicio diario enérgico para mantener sus capacidades físicas.

  • Generar la necesidad de la estimulación regular de todo el cuerpo, mediante un ejercicio vigoroso para producir mayor fuerza y resistencia.

  • Objetivos específicos:

  • Evaluar y diagnosticar la condición física.

  • Analizar la resistencia aeróbica y anaeróbica, la velocidad y la fuerza.

  • Desarrollar la condición física: resistencia, fuerza y sus respectivas variantes.

  • Desarrollar la condición física individualiza, utilizando como base las diferentes tesis realizadas.

La evaluación detectara el estado físico en general, lo que permitirá prescribir o no una actividad física o un determinado deporte y establecer unos puntos de referencia para, posteriormente, valorar la evolución de la condición física de la persona.

La intensidad puede determinarse de diversas formas a través de la frecuencia cardiaca máxima, mediante tablas por edad y sexo, pruebas de esfuerzo o mediante coeficientes. Existen tablas que permiten conocer el porcentaje de la frecuencia cardiaca que debería alcanzarse durante la actividad, y que oscila, en personas sanas, entre el 30 y el 90% de la frecuencia cardiaca máxima.

Actividad física según las diferentes etapas de la vida.

Actividad física durante la infancia.

  • En la edad preescolar, entre los 5 y 6 años, no se debería entrenar la fuerza.

  • Se debe intentar realizar una gran diversidad de actividades físicas (favoreciendo la adquisición del esquema corporal y de la coordinación), ejercicios dinámicos de grandes grupos musculares y en los juegos.

  • Además, conviene practicar en distintos medios y entornos naturales.

  • Es importante no prohibir sin una razón objetiva la práctica físico deportivo en caso de enfermedades crónicas.

  • Frecuencia: diaria.

  • Intensidad: moderada, vigorosa.

  • Duración: mas de 30 minutos.

Hay edades más idóneas que otras para el aprendizaje o el desarrollo optimo de las diferentes condiciones motrices. Así:

  • Equilibrio dinámico: 12-15 años

  • Equilibrio en los movimientos rotatorios: de 11 a 14 años.

  • Exactitud en los movimientos en los que se utiliza la mano derecha alejada del cuerpo: 10 a 13 años.

  • Reacción de estímulos ópticos: 22 años.

  • Reacción de estímulos táctiles: 18 años.

El crecimiento en adolescentes y niños es necesario para su crecimiento físico normal y desarrollo motor, pero también para el equilibrio psicológico.

Actividad física durante la adolescencia y la pospubertad.

En esta etapa, las capacidades físicas van alcanzando progresivamente su máximo desarrollo.

  • Todo tipo de actividad física y deportiva.

  • Las actividades más recomendables son las que pueden seguirse practicando durante toda la vida.

  • Ejercicios de flexibilidad.

  • Deportes y actividades al aire libre.

  • Frecuencia de 3-5 días a la semana.

  • Intensidad: moderada vigorosa.

  • Duración: mínimo de 15 a 60 minutos.

Actividad física en adultos.

En esta fase (25-65 años) comienza a manifestarse una perdida progresiva de las capacidades físicas. Sin embargo, la actividad física regular puede ayudar a frenar dicho proceso. El ejercicio tiene efectos preventivos y terapéuticos, sobre todo en las enfermedades cardiovasculares, metabólicas y osteoarticulares; también posee efectos beneficiosos en el embarazo, mejoramiento de la salud no solo para la madre sino también para la criatura.

  • Ejercicio aeróbico y de acondicionamiento muscular.

  • Ejercicios dinámicos.

  • Actividad física informal: subir escalones, hacer trabajos domésticos.

  • Complementar los anteriores con ejercicios de flexibilidad.

  • Frecuencia: 3-5 días a la semana.

  • Intensidad: moderada vigorosa y en algunos caso ligera.

  • Duración: mínimo 15-60 minutos.

Actividad física en personas mayores de 65 años y tercera edad.

La inactividad parece asociarse con la perdida de funciones intelectuales, pero también influye en la disminución de la capacidad aeróbica, tanto del músculo cardiaco como de los esqueléticos.

  • Ejercicio aeróbico.

  • Actividad física informal.

  • Caminar.

  • Actividades de tiempo libre.

  • Frecuencia: diaria.

  • Intensidad: ligera.

  • Duración: de 15 a 60 minutos.