Beneficia a México el TLCUEM

Economía. Mercado. Organismos internacionales. Comercio internacional. Tratado de libre comercio. Relaciones comerciales México. Negociaciones

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Universidad del Valle de Atemajac

¿Beneficia a México el TLCUEM?

Organismos Internacionales

Santiago LLoret Monraz

Licenciatura en Comercio Internacional

Guadalajara, Jalisco. México.

a 12 de abril de 2011

¿Beneficia a México el TLCUEM?

Tratado de Libre Comercio

Unión Europea – México

En este ensayo se analizaran las relaciones políticas y especialmente comerciales que ha tenido México con las potencias europeas desde finales de la década de los cincuenta y que ha iniciado una nueva etapa con la entrada del siglo XXI. Primero se analizarán los antecedentes y posteriormente la evolución hasta la llegada de la última década del siglo XX en la cual se marcó un nuevo camino de cooperación e interés de la Unión Europea y México por establecer vínculos más cercanos. Por último se hará un análisis del comercio entre ambas economías a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio Unión Europea – México y una conclusión personal de los logros, los retos y sobre todo las ventajas que tienen las empresas mexicanas para entrar en un mercado tan grande y fuerte como es el europeo.

Las negociaciones del TLCUEM inician desde 1995 durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo con la intención de finalizar su gobierno con la entrada en vigor de este tratado y con el que pretendía disminuir el déficit mexicano con la apertura y diversificación de mercados abriendo las puertas a México a la Unión Europea que para ese entonces contaba ya con 15 países miembros que eran: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Reino Unido y Suecia, por lo que el enorme interés del presidente de establecer una alianza comercial y política de esa magnitud fue lo que llevo a México a incrementar las relaciones bilaterales entre ambos de una manera formidable a partir de la negociación.

Desde décadas anteriores, inclusive cuando la Unión Europea no estaba completamente integrada y solo existía la CEE, pudiendo creer que México por sus fuertes vínculos históricos y la herencia cultural que Europa dejó en América, pero por el contrario, las relaciones entre México y la Unión Europea eran de indiferencia ya que México tenía puestas todas sus expectativas en Estados Unidos que para ese entonces ya estaba posicionado como potencia mundial.

Ya para la década de los sesenta comenzaron a notarse las intenciones de México en acercarse a la CEE pero a partir de esa década y las 2 posteriores el avance fue muy lento, ya que Europa tenía muy pocas prioridades en América Latina ya que las naciones como México aun seguían teniendo retrasos en muchos aspectos comerciales y de deuda externa, que fue motivo de muchos desacuerdos entre Europa y México.

Fue hasta la década de los ochenta que comenzó a verse entre las naciones el fenómeno de la globalización en donde aparecen los grandes bloques económicos que dividieron las economías de los países en regiones estratégicas y que se convirtieron en la estrategia comercial que perdura hasta nuestros días, y que gracias a esto y con la integración de España y Portugal que son los dos países con lazos históricos y culturales más fuertes para América Latina, comenzaron a abogar por los intereses y necesidades de integración a la globalización de ésta región.

Entonces a partir de esto, las expectativas para México de entablar un acercamiento a Europa crecieron y hasta cierto punto también para la UE hacia México, y mucho influenciado por la integración de México al TLC de América del Norte, lo cual convertiría en un punto sumamente estratégico al país debido a varios factores como su geografía privilegiada ya que es puerta de entrada tanto de el norte del continente como de América Latina, además de contar con extensas zonas costeras a ambos océanos; por otro lado, la demografía del país es favorable en todos sentidos para el desarrollo y crecimiento de empresas extranjeras que decidieran invertir aquí ya que cuenta con una enorme fuerza laboral debido a su población joven y que ha seguido en aumento hasta nuestros días, así como el enorme crecimiento comercial de México que lo ha convertido en un país mucho más dinámico e integrado a los asuntos internacionales y que por tanto se ha convertido en un receptor importante de inversiones extranjeras. Y por último y más importante es la enorme red de tratados comerciales con los que cuenta México que lo convierte en una atractiva plataforma comercial.

A partir de esto es que la UE diseña una estrategia que promovería el apoyo de ambas regiones en aspectos políticos y económicos dentro del nuevo sistema globalizado y regionalista.

Por su parte en Europa comenzaron a darse varios fenómenos como la caída del muro de Berlín que dio como resultado la unión de las dos Alemanias y también en Rusia se dio un golpe de estado que termino por desintegrar a la Unión Soviética y así terminar el bloque socialista, que trajo en el mundo y especialmente en Europa una severa crisis que los obligó a buscar nuevos horizontes en donde invertir y desarrollar nuevas estrategias económicas y comerciales, y México para finales de los ochenta y principios de los noventa ya contaba con una nueva imagen gracias a la nueva dirección política y económica del presidente Carlos Salinas de Gortari, que limpiaba a México de sus viejas tendencias proteccionistas en este sentido, que permitió al país convertirse en el más abierto comercialmente hablando e integrarse al GATT, y lo más atractivo para los Europeos fue la integración de México en el TLCAN.

Durante la primera mitad de la década de los noventa, fue entonces cuando se reafirma el ímpetu de ambas partes, UE y México, a una serie de acercamientos mediante reuniones y visitas oficiales con el fin de reunir elementos suficientes que permitieran la creación del TLCUEM, que se consolidó con la firma de la Declaración Conjunta solemne, entre México y un embajador francés.

Fue ya a finales de los años noventa cuando finalizaba al mismo tiempo el gobierno del presidente Zedillo, quien estaba muy interesado en la consolidación del tratado más ventajoso para México que podría haber formado con uno de los bloques económicos más fuertes en el mundo, con un enorme mercado que además tiene muchas diferencias culturales entre ellos y que se convierte en ventaja para México al poder diversificar su mercado de una manera mucho más extensa, por lo que en 1997 comienza la firma de los diferentes acuerdos que consolidaron el TLCUEM y que entró en vigor en el año 2000.

Según este tratado, para México tendría muchas ventajas y oportunidades como el acceso preferencial de los productos mexicanos en Europa, la diversificación del mercado mexicano en el sector exportaciones, impulsar a las pequeñas y medianas empresas, fortalecer a México como importante centro de negocios, fomentar la inversión extranjera directa y de manera general para todas estas ventajas el intercambio de tecnologías que permitiría a las empresas mexicanas un enorme desarrollo económico.

A partir de 1996 la balanza comercial volvió a ampliar sus valores deficitarios; por lo que la política económica de Ernesto Zedillo buscó reducir la dependencia mexicana hacia los Estados Unidos y quien mejor socio que Europa”

Tesis profesional presentada por

Lorena Ortega Mondragón

Por tanto, el TLC entre México y la UE, que para entonces contaba con 15 países miembros, entró en vigor oficialmente el 1 de julio del año 2000 y que para el año 2002 en la misma fecha permitió el ingreso de mercancías de ambos con modalidad preferencial. En general este acuerdo permite el intercambio del comercio de bienes y servicios.

Durante los inicios de las relaciones comerciales entre ambas economías, el promedio de aranceles a los productos mexicanos fue reducido del 5.7% en el año 1999 a sólo 0.1% en el año 2003. Los datos señalan que durante el primer año de la entrada en vigor del TLCUEM el comercio entre ambos creció un 25%, que por su lado las exportaciones mexicanas crecieron un 39% y las europeas un 20%.

Actualmente se han dificultado bastante las exportaciones europeas a México debido al constante cambio del valor del EURO, ya que para principios del 2003 se valoraba 1 EUR = 10.05 MXP, cuando a finales del 2004 1 EUR = 14.08 MXP, para principios del 2008 se valoraba 1 EUR = 18.25 MXP y ahora a principios del 2011 se valora en 1 EUR = 17.05 MXP; esto indica que a los consumidores mexicanos se les dificulta el acceso a los productos europeos.

Otra problemática que se ha presentado en las relaciones comerciales entre México y la Unión Europea es que el comercio abarca en su mayoría en intrafirmas europeas, por lo que la mayoría de las importaciones desde Europa a México son de empresas que tienen sus filiales en nuestro país como la Volkswagen o empresas como Inditex que manejan marcas como Zara y Massimo Dutti, por lo que no presenta un valor real en las cifras que incremento en las exportaciones.

Es importante destacar que México no ha logrado beneficiarse de este acuerdo en el sentido de diversificación de mercado ya que del monto total de las exportaciones a la UE, el 87% son destinadas solo a 6 países que son Alemania, España, Italia, Francia, Reino Unido y los Países Bajos, y de estos 6, el 73% de las importaciones provenientes de la UE son de ellos, cuando actualmente la UE cuenta con 27 países miembros con diferentes culturas entre ellos mismos y que podría ser una ventaja competitiva para las industrias mexicanas.

Los puntos tratados en el TLCUEM fueron once, que hablan del acceso a los mercados, de las reglas de origen, normas técnicas, normas sanitarias y fitosanitarias, salvaguardas, inversión y pagos relacionados, comercio de servicios, las compras del sector público, competencia, la propiedad intelectual y también se habla de la solución de controversias. Como parte del tratado, se pretendía una progresiva apertura comercial, por su parte el comercio de bienes en vigor en el 2000 y para el comercio de servicios un año después de la entrada en vigor del tratado, el 1 de marzo del 2001. Poco a poco las barreras arancelarias de diferentes sectores económicos han sido eliminadas, que para la exportación de bienes mexicanos fueron eliminados completamente el 2005, para las exportaciones europeas hacia México en el 2007 y la total liberalización del comercio de los servicios fue acordado para el año 2010.

Pero por otro lado, muchos críticos y analistas aseguran que este acuerdo fue desequilibrado para México ya que según la clausula democrática que habla de los ‘principios democráticos y los derechos humanos fundamentales’ no fue hecho vinculante, de forma que ningún gobierno está obligado a intervenir en los muchos problemas por los que cruza el país latinoamericano como son la pobreza extrema, enfermedades, falta de servicios médicos y sociales, desempleo, migración y mas recientemente la militarización del país debido a la ola de violencia que se desató desde el comienzo de la llamada “Guerra contra el narco”, pero los países europeos hacen caso omiso a los informes de organismos como Naciones Unidas y Amnistía Internacional, de que están siendo privados los derechos humanos en México. Además de mencionarse que el tratado fue una trampa política por parte del presidente Zedillo y su partido político, ya que fue elaborado y pactado de una manera muy rápida (tan solo 2 años) y que el Congreso mexicano no pudo revisarlo con tiempo ya que el documento no fue traducido a tiempo; tampoco hubo consultas públicas y no fueron tomados ninguno de los sectores económicos del país. Y por otra parte, muchos de los temas de negociación tratados fueron ocultados del conocimiento público, así como tampoco fueron tomados en cuenta los sectores más débiles y vulnerables de México para ser respetados por las potencias económicas de la Unión Europea.

Entre otros acuerdos que fueron tratados entre la UE y México fue que las empresas europeas tuvieran la capacidad de demandar al gobierno mexicano en instancias internaciones y que las resoluciones serian obligatorias, por lo que se considera que las leyes mexicanas quedan en un segundo término. Y como caso grave, la reglamentación de las empresas europeas con inversión directa en México reciben trato nacional, lo cual deja desprotegidas a las empresas pequeñas y medianas mexicanas ya que gran parte de los apoyos y subsidios que el gobierno oferta son absorbidos por extranjeros y deja a los mexicanos con menores oportunidades.

Gracias a esta apertura, muchos sectores del país se han visto afectados, como por ejemplo la industria farmacéutica que, al ser México un país maquilador y con una enorme necesidad de creación de empleos, las industrias europeas han sabido aprovechar las desventajas mexicanas maquilando aquí sus productos farmacéuticos pero de patentes europeas.

Ya a más de diez años de la entrada en vigor del TLCUEM, el déficit mexicano está ahogando a las empresas mexicanas ya que, a pesar del incremento de las exportaciones mexicanas, el déficit ha crecido de una manera un poco más rápida y que la economía internacional no ha permitido cambiar la balanza que el país ha venido arrastrando durante muchos años.

En conclusión, son muchos los beneficios que podrían extraerse del TLCUEM a pesar de las enormes desventajas con las que cuenta México como la explotación de sus recursos naturales que a pesar de ser un país con una gran diversidad ecológica, también tiene uno de los más altos índices de deforestación, así como de sus minas que fueron concesionadas a muchas empresas extranjeras como las canadienses, además de las desventajas como la acaparamiento de Estados Unidos en el mercado mexicano debido a su cercanía y al idioma, ya que Europa es ampliamente pluricultural y por tanto dificulta la aplicación de los mismos protocolos para cada país.

Las mayoría de las empresas mexicanas no están al tanto de las facilidades con las que cuentan y que el gobierno modestamente ha tratado de promover como las asesorías, incubadoras de negocios y préstamos que brindan organismos como ProMéxico ya que, teniendo en cuenta que la Unión Europea es un enorme mercado y con la simplicidad de que las normativas se han unificado para exportar, son oportunidades que podrían aprovechas muchos sectores del país que están descuidados y que no han sido debidamente apoyados para su crecimiento y diversificación, por lo que México y la UE se encuentran en una etapa que pasaron décadas para poderse conformar en todas estas ventajas, aunque no se han aprovechado y en cierta medida por los grandes problemas económicos a los que se ha enfrentado el mundo durante ésta última década.

Por lo que, en respuesta a la pregunta formulada, el TLCUEM para México puede decirse que es incluso mucho más ventajoso y amplio que el tratado hecho con Canadá y Estados Unidos y esto debe alentarse ya que podría zafar un poco a la economía y mercados mexicanos de la dependencia que tiene con el TLCAN, pero que actualmente no se ha visto un cambio radical desde la entrada en vigor de este tratado.

Referencias

1. Bolpress. (2007, marzo 8) Artículo “El TLCUEM a 7 años: Un caso más de ‘espejitos por oro’”, por Rodolfo Aguirre Reveles y Manuel Pérez Rocha L.. [On line]. Disponible: http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007030802

2. Ecoportal, ( 2004, julio 20) Artículo “México y la Unión Europea”, por Jan Döhler y Gustavo Castro Soto. [On line]. Disponible: http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Economia/Mexico_y_La_Union_Europea

3. GestioPolis. (2002, julio) Redacción “Tratado de libre comercio México – Unión Europea”, por Karen K. Rodríguez Palacios.

4. Journalmex, Periodistas de México. (2011, enero 1) Artículo “A 10 años del TLCUEM, diferencias normativas limitan exportaciones mexicanas”. [On line]. Disponible: http://journalmex.wordpress.com/2011/01/01/a-10-anos-del-tlcuem-diferencias-normativas-limitan-exportaciones-mexicanas/

5. Ortega Mondragón, Lorena. (2004, octubre) Tesis profesional “El Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM)”. Lic. Relaciones Internacionales, Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

6. Voltairenet, Red de Prensa No Alineados. (2008, julio 25) Artículo “Los favorecidos del TLCUEM”, por Nydia Egremy. [On line]. Disponible: http://www.voltairenet.org/article157803.html