Barroco literario español

Arte del Siglo XVII. Literatura barroca española: Conceptismo y culteranismo. Quevedo y Góngora

  • Enviado por: Javier Tejada
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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EL BARROCO

INTRODUCCIÓN:

El barroco fue un periodo que sucedió al renacimiento, entre finales del siglo XVI y finales del siglo XVII, impregnó todas las manifestaciones culturales y artísticas europeas y se extendió también a los países hispanoamericanos.

Como etapa preparatoria, que coincide cronológicamente con el renacimiento y el barroco, debe tenerse en cuenta el manierismo. La palabra barroco tuvo originalmente un sentido peyorativo, ligado con la extravagancia y la exageración, que aún se mantiene en ciertos tópicos del lenguaje no especializado. Se dice que el término deriva del portugués barroco (castellano barrueco), que significa `perla irregular'. También suele relacionarse con baroco, nombre que recibe una figura del silogismo.

Desde el punto de vista estético, sobresale la búsqueda de la novedad y de la sorpresa; el gusto por la dificultad, vinculada con la idea de que si nada es estable, todo debe ser descifrado; la tendencia al artificio y al ingenio; la noción de que en lo inacabado reside el supremo ideal de una obra artística. La búsqueda de la novedad y de lo extraño explica la admiración del barroco por pintores flamencos como El Bosco, Arcimboldo y Brueghel el Viejo: así lo demuestran, entre otros textos, los Sueños del escritor español Francisco de Quevedo.

Culteranismo y conceptismo

La retórica barroca puede sintetizarse en la coexistencia de dos corrientes: el conceptismo y el culteranismo. Aunque generalmente suele afirmarse que se trata de dos estilos opuestos, lo cierto es que los dos buscan la complicación formal. El culteranismo pretende crear un mundo de belleza atendiendo, sobre todo, a valores sensoriales y al cudado de la forma. Para ello acude a la acumulación de los recursos expresivos ya existentes en la literatura renacentista: uso audaz e intensivo de la metáfora, del neeolofismo, del hiperbatón, de alusiones a la mitología, etc. Con ello, pretende coonseguir imágenes brillantes y una expresión culta y refinada.

He aquí un ejemplo:

Era de mayo la estación florida

en que el mentido robador de Europa

—media luna las armas en la frente

y el sol todos los rayos de su pelo—,

luciente honor del cielo,

en campos de zafiro pace estrellas.

El conceptismo busca la ingeniosidad en la asociación de las ideas y palabras (conceptos). Pretende la “sutileza de pensamiento” y la “agudeza en el decir”. Para conseguirlo, retuerce el lenguaje habitual artificiosamente, buscando significados y contenidos nuevos y violentando la sintaxis. A veces , ese afán de agudeza se reduce a juegos verbales de doble significado, de semejanzas fonéticas, de contraposición de palabras o frases, ... .

Hay muchos poetas barrocos, pero se conocen a tres principalmente: Luis de Gongora, Lope de Vega y Francisco de Quevedo.

LUIS DE GONGORA:

Poeta español, cima de la elegancia de la poesía barroca y modelo de poetas posteriores.

Vida

Nació en Córdoba en el seno de una ilustre familia y estudió en la Universidad de Salamanca. Recibió órdenes religiosas y en su juventud ya era bastante famoso puesto que Cervantes habla de él cuando Góngora sólo tiene 24 años. Obtuvo un cargo eclesiástico de poca importancia pero que le permitió viajar por España con frecuencia y frecuentar la Corte en Madrid. Se establece en esta ciudad y consigue que Felipe III le nombre su capellán. A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, en Góngora, ni la religión ni el amor, pese a algunas aventuras juveniles, ocupan un lugar importante en su vida o en su poesía. Parece que le domina un solo sentimiento, el de la belleza, pues el amor y la naturaleza, asuntos de los que trató con perfecto dominio, más que sentimientos en él aparecen como pretextos para la creación poética. Al final de su vida, agobiado por las deudas, se traslada a Córdoba, donde muere.

PRINCIPALES POEMAS:

Gongora escribió muchos poemas, y uno de ellos es el de A CORDOBA:

ARGUMENTO: Este soneto escrito por Gongora es una disculpa del autor hacia la ciudad de Cordoba.

ESTRUCTURA EXTERNA: Este poema es de arte mayor, ya que los catorce versos son endecasílabos. A su vez, está dividido en cuatro párrafos, dos cuartetos y dos tercetos, en los que los versos son de rima consonante ABBA ABBA CDE CED. Dicho esto, solo falta decir que este sublime inconmesurable poema es un soneto.

ESTRUCTURA INTERNA: En el primer párrafo Góngora se dedica a describir Cordoba mediante una serie de ajetivos calificativos y de recursos estilísticos. Primero describe los muros y las torres “coronadas”, mediante una personificación y unas exclamaciones, para más tarde, con una topografía describir al río mediante un símil, ya que lo compara con un gran rey. Concluye el cuarteto con una metáfora.

En el segundo cuarteto, también describe a Cordoba produciéndose otra topografía en la que incluye una metáfora; ya que cuando dice sierras levantadas, se refiere a que los montes y montañas de Cordoba son muy altas. Al final, concluye con una exclamación que es a su vez una metonimia, porque cuando dice lo de las plumas y las espadas se refiere a los guerreros, militares,... .

En los tercetos llegamos a la conclusión en la que el autor dice que si la historia de esta ciudad no le gusta, que no se merece ver a los monumentos y ruinas que la misma posee.

PLANO SONORO: Respecto al plano sonoro o fónico solamente se puede decir que este poema es de rima consonante y que tiene el característico ritmo de un poeta culteranista como fue Góngora.

PLANO MORFOSINTÁCTICO: En este punto hay que comentar que hay muchos recursos de tipo gramatical. En el primer párrafo hay un paralelismo y un asindetón. A su vez, en el segundo cuarteto también hay recursos como la anáfora.

PLANO SEMÁNTICO: Aquí, respecto a la transcendencia semantica y significativa de este poema, hay que decir mucho. Para empezar, el texto está cargado de hipérboles repartidas por las cuatro estrofas, y también de exclamaciones, las cuales se encuentran principalmente en los primeros cuartetos y en el último. También se puede ver una topografía en los dos primeros párrafos y una personificación en el segundo verso cuando dota de cualidades humanas a unas torres. A su vez, también hay diversas metaforás y una metonimia al final del segundo cuarteto.

COMENTARIO CRÍTICO: Pienso que este poema es muy bonito e interesante aunque un poco confuso debido a que recarga demasiadola poesía de metáforas y recursos, en parte causado por las tendencias barrocas.

Luis de Góngora también escribió otras poesías como la que relata la amargura y la muerte de una viuda.Esta última poesía está dividida en estrofas de ocho versos cada una, y cada verso de cinco o seis sílabas. Este poema tiene anáforas y repeticiones ya que entre las estrofas hay dos pequeños versos de rima consonante que dicen así: “Dejadme llorar / orillas del mar”

Otra de sus poesias es la que habla sobre el mar. Esta última poesía está dividida en estrofas de cuatro versos cada una siendo a su vez los versos octosílabos. En este poema podemos encontrar hiperbatones (por todo el poema), exclamaciones (en la segunda y novena estrofa), hipérboles e aliteraciones.

FRANCISCO DE QUEVEDO:

Escritor español, que cultivó tanto la prosa como la poesía, y que es una de las figuras más complejas e importantes del barroco español.

Vida

Nació en Madrid en el seno de una familia de la aristocracia cortesana. Era el tercero de los cinco hijos de Pedro Gómez de Quevedo, que ocupó cargos palaciegos, y de María de Santibañez. Estudió en el colegio de la Compañía de Jesús en Madrid y en la Universidad de Alcalá (Madrid); después cursó estudios de teología en la Universidad de Valladolid (1601-1606), pues allí se había desplazado la Corte. En esta época ya destacaba por su gran cultura y por la acidez de sus críticas contra Luis de Góngora. En 1606 marcha a Madrid en busca de éxito y fortuna a través del duque de Osuna que se convierte en su protector; también entabla un pleito por la posesión del señorío de La Torre de Juan Abad, pueblo de la provincia de Ciudad Real, en el que hasta 1631 gastó una gran fortuna y muchas energías.

En 1613 viaja a Italia llamado por el duque de Osuna, entonces virrey de Nápoles, el cual le encarga importantes y arriesgadas misiones diplomáticas con el fin de defender el virreinato que empezaba a tambalearse; entre éstas intrigó contra Venecia y tomó parte en una conjuración. El duque de Osuna cayó en desgracia en 1620 y Quevedo sufrió destierro en La Torre (1620), después presidio en Uclés (1621) y, por último, destierro de nuevo en La Torre. Esta etapa azarosa y desgraciada marcó todavía más su carácter agriado y además entró en una crisis religiosa y espiritual, pero desarrolló una gran actividad literaria. Con el advenimiento de Felipe IV cambia algo su suerte, el rey levanta su destierro pero el pesimismo ya se había hecho dueño de él.

En 1643, es un hombre acabado y se retira a La Torre para después instalarse en Villanueva de los Infantes donde el 8 de septiembre de 1645 murió.

PRINCIPALES POEMAS:

Este magnífico poeta escribió muchos poemas y de gran calidad todos ellos, pero tan solo comentaré a fondo uno, el archiconocido SALMO XVII:

ARGUMENTO: Este poema de Quevedo trata sobre un hombre ya mayor que vuelve a su

aldea natal, y a su casa después de un tiempo.

ESTRUCTURA EXTERNA: Este poema es de arte mayor, ya que los catorce versos son

endecasílabos. A su vez, está dividido en cuatro párrafos, dos cuartetos y dos tercetos, en los que los versos son de rima consonante ABBA ABBA CDE CDE. Si reunimos todas estas características, podremos decir que este poema es un soneto.

ESTRUCTURA INTERNA: En el primer párrafo, Quevedo, mediante una topografía describe la edad, la vejez y la decrepitud de los muros de su patria, y finaliza con una personificación de estos.

En el segundo párrafo, también con una topografía describe ahora el campo con una cierta melancolía, y con una serie de similes.

En las últimas estrofas parece que llega a la conclusión donde el poeeta nos descubre lo que ha estado describiendo con detalle anteriormene. Allí, en su antigua casa, en una “anciana habitación” (persosinificación), hay algo que le trae malos recuerdos sobre alguans muertes.

PLANO SONORO: En este poema, el plano sonoro o fónico no tiene muchas intervenciones, aunque si importantes. Tine rima consoonante y el único recurso que se puede encontrar es el asindetón.

PLANO MORFOSINTÁCTICO: Respecto al plano gramatical hay que destacar que hay varios recursos de tipo gramatical. Hay asindetones y pleonasmos.

PLANO SEMÁNTICCO: Aquí, en este punto sobre la trasccendencia semántica hay que decir mucho. Lo primero que los dos primeros párrafo son una topografía con personificaciones añadidas como la del verso tres la de los versos cinco y seis. También podemos observar una metafora cuando escribe: “vi que le sol bebía / los arroyos del yelo desatados”, ya que se refiere a la evaporación del agua que los arroyos llevaban debido a los deshielos. También hay una metáfora con una personificación ya que cuando dice: “vencida de la edad sentí mi espada”, se refiere a que su espada ya estaba vieja.

COMENTARIO CRÍTICO: Este poema me ha gustado mucho aunque es un poco confuso debido a sus numerosas metáforas, las cuales te impiden entender el verdadero sentido del poema.

Quevedo, a parte de escribir este poema escribió muchos más, principalmente sonetos de temas mitológicos, de amor, etc. También escribió alguno que otro a su “enemigo” el sr. Góngora, al cual le escribió el de: “A UN HOMBRE DE GRAN NARIZ”.