Banca valenciana

Historia económica. Banco de Valencia

  • Enviado por: Nacho Corbin
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 14 páginas
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1.- INTRODUCCIÓN

La historia de la banca Valenciana se inicia a comienzos de S. XV, con la creación de la Mesa de Cambio. La actividad de los cambistas no era meramente cambiar, sino que fueron ampliando sus operaciones hacia operaciones de admisión de depósitos, apertura de cuentas corrientes, etc.

La gran depresión económica que siguió al a peste, supuso la ruina de muchos cambistas; como respuesta se creó en Barcelona Taula de Canvi en 1401, banco público que coexistiría con los banqueros privados. A semejanza se creó en Valencia, la Taula de Canvi de València, en 1407.

La historia de la Taula de València puede dividirse en tres periodos:

1/ Desde su fundación hasta su desaparición.

2/ Nova Taula, desde su nueva constitución en 1519 hasta su extinción en 1649.

3/ Novíssima Taula, desde la fecha anterior hasta su desaparición por orden de Felipe V en 1719, desaparición inscrita en el proceso de centralización y la perdida de los fueros Valencianos.

La Taula de Canvi Valenciana estaba situada en la Lonja y no contó con sucursales en otras ciudades hasta 1587. La taula no hizo nunca ningún préstamo a particulares, acentuando así el carácter edilicio de sus funciones: proporcionaba socorro a los funcionarios locales, aseguraba las naves que iban a cercar cereales, contabilizaba los libramientos de los arrendatarios de impuestos y de los funcionarios que los administraban y era la Caixa de Compensación de los Ingresos i gastos eclesiásticos.

Después del S. XVIII tiene Lugar el nacimiento de un monte de piedad de Crédito en Valencia, con fin de ayudar a la producción agrícola y artesanal; Habrá que esperar hasta mitad del siglo XIX para que tenga Lugar el Nacimiento de las nuevas entidades bancarias en el País Valenciano.

2.- LA BANCA VALENCIANA A MITAD DEL S. XIX

El sistema financiero valenciano se reduce , excluyendo los casos de la sucursal del banco de España y la Caixa d'Estalvis, a sociedades de crédito, ya que los sucesivos proyectos que hubieron de creación de bancos emisores o hipotecarios fracasaron. Hasta el 1846 la única institución de crédito valenciano fue la “ Caixa d'Estalvis i Mont de Pietat”

Los primeros planteamientos a fin de crear en España Cajas de Ahorro, se producen alrededor de los años 1830. Pero su éxito y propagación están vinculados a la idea asociada de institución antirrevolucionaria aunque también es cierto que sus fundadores trataron de favorecer el ahorro popular.

La creación de la Caixa-Banc en Julio de 1842 fue promovida por la REIAL SOCIETAT D'AMICS DEL PAÍS, de València. La gestación de esta idea había sido larga. Se trataba del tercer proyecto desde 1831, pero con una novedad básica respecto a las anteriores; la consideración de que era imposible la creación de una caja de ahorros sin crear a la vez un Banco de Socorro o Monte de Piedad.

En 1852 se inicia una nueva etapa en la vida de la Caja Banco, bajo la dirección de la Sociedad Valenciana de Fomento. Pero poco después, en 1853, la aprobación de un Real decreto sobre creación y reorganización de Cajas de Ahorro abre lo que seria un periodo crítico para estas. La novedad sustancial del decreto fue el cambio de orientación de las inversiones: El auge de los depósitos hizo que el gobierno se replanteara el problema de la colocación de los fondos, optando por transferir los depósitos de las Cajas no absorbidas, a la Caja de depósitos y Consignaciones. Estos fondos eran utilizados no solo para financiar la caja de depósitos , sino que el gobierno a través de las caja, también invertía las contrapartidas de los fondos provenientes del ahorro canalizado por las cajas en deuda consolidada, pudiendo así financiarse o dar subvenciones al ferrocarril u otras obras que necesitaban de mucha inversión pública. Esto produjo una reacción negativa tanto a nivel de juntas de Gobierno como a nivel de prensa, que se tradujo en desconfianza. Después del real decreto de 1853 las cajas de ahorro ya no pudieron contribuir directamente a la formación de capital industrial por causa de su conexión con la financiación del Gobierno.

La Sociedad Valenciana de Fomento fue concebida en términos totalmente revolucionarios e innovadores. Su objeto social era el fomento i desarrollo de la riqueza agrícola, industrial y mercantil. Nacía así en España un nuevo tipo de banca, la banca mixta, que combinaba la actividad tradicional de la banca comercial Inglesa con la promoción industrial de empresas, seis años antes del nacimiento del Crédito Nobiliario francés y nueve antes de que en España se legislara sobre las sociedades de crédito. Los primeros negocios de la Valenciana fueron inmobiliarios, mas tarde se invirtió en aguas potables, pero desde el principio de la década del año 1850, el ferrocarril constituirá, para la Sociedad Valenciana de Fomento, así como para otra sociedades de crédito, el principal campo de inversión. A partir de este momento, y cada vez mas, los intereses de la Valenciana de Fomento y los del ferrocarril serán íntimamente conectados. La Valenciana canalizará prácticamente todos sus esfuerzos hacia la Sociedad del Ferrocarril del Grau.

Transcurrida la crisis de 1857, sin graves dificultades para la Valenciana de Fomento, el año 58 fue tempestad para ella, ya que supuso el fin del monopolio que esta tenia sobre el crédito en Valencia. El 19 de Marzo de 1858, el Banco de España (antiguo de San Fernando ), fue autorizado a abrir una sucursal en Valencia, el 2 de Agosto del 58, un grupo de banqueros y comerciantes valencianos crean una nueva sociedad bancaria de crédito en Valencia, “ La Societat de crèdit Valencià “. Pero el problema mas grave al que se enfrento la Valenciana de Fomento, fue que la sucursal del Banco de España, exigió la recogida de los “pagares a nombre del presidente”, que la Valenciana había estada emitiendo, por entender que violaban abiertamente el derecho de privilegio de emisión del Banco de España en Valencia. La perdida de este importante pasivo y el tenso ambiente, afecto gravemente a la Valenciana de Fomento. Pero a toda esta problemática se le unió otro gran problema: la deficiente situación financiera de la sociedad financiera de ferrocarril del Grau. La primera batalla entre los partidarios de la libertad bancaria y los defensores del monopolio de emisión, había sido ganada por los últimos ( Banco de España ), ya que aunque la Ley de Bancos de 1851, estableció que las cortes podían aprobar la creación de nuevos bancos, y se hicieron solicitudes en este sentido, los trámites se alargaron hasta el 56. Esta ley establecía el principio de pluralidad de emisión, con la interpretación desfavorable para el banco de España ( antiguo de San Fernando ).

En 1859 la Valenciana se transformo definitivamente en sociedad de crédito. De 1865 al 69, el activo de la Valenciana fue descendiendo rápidamente y alrededor del 65 la cuente de perdidas y ganancias figuraba en el activo, mostrando pues un balance en perdidas. La otra gran sociedad del Sr. Campo, La Sociedad Española de crédito, también se hundió. No hay ninguna duda que la Valenciana y la Central fueron desangradas por Campo para la construcción del ferrocarril de la línea Valencia- Tarragona.

Alrededor de 1867, y a diferencia de lo que sucede en todas las sociedades de crédito, se aprecia un extraordinario incremento de las cifras correspondientes al movimiento de cuentas corrientes en la sucursal del Banco de España, que se acelera en los años siguientes. Esto se debió al temor de los cuentacorrentistas y depositarios, que preferían la mayor seguridad que ofrecían los bancos emisores a la ganancia por el pagamiento de intereses en las sociedades de crédito, produciéndose pues un traslado de capital. Así pues, la otra gran fuerte sociedad de crédito, “La Societat de Crèdit Valencià”, también se hundió, junto con otras dos sociedades valencianas, la Caixa Mercantil i el Credit Mercantil , cuya importancia era mucho menor (activos máximos de 30 quintes frente a los 70 de La Societat de Credit o los 125 de la Valenciana. ). En Valencia no hubo suspensión de pagos de las sociedades de crédito, pero a lo largo de los 70 fueron desapareciendo una detrás de la otra. Ya no se podrá hablar de banca valenciana hasta el año 1927, con la compra del Banco de Valencia por parte del capital local.

En el decenio que siguió a la crisis de 1864-66, el sistema bancario español sufrió un cambio decisivo. Por un lado se redujo de manera drástica los establecimientos bancarios ( 1856 = 60 y en 1874=15 ) repercutiendo sobre todo en las sociedades de crédito ( quedaron solo 4 ). Por otro lado a partir del Decreto de Echegaray del 19 de Marzo de 1874 y debido a la desesperada situación de hacienda y la necesidad de recurrir al Banco de España se produjo la total desaparición de la banca emisora y por tanto el monopolio del Banco de España.

3.- LA BANCA EN EL SIGLO XX.

En el país valenciano, la actividad bancaria de primeros del siglo XX estuvo ligada también al sector exportador, aunque su dinamismo no corresponde con el auge experimentado por la agricultura valenciana.

Es a partir de la crisis de 1866 y del fallo del modelo alternativo de inversión de capitales propuesto por la aristocracia financiera valenciana de mediados del siglo XIX, cuando se dio básicamente la canalización de capitales hacia la agricultura.

Por otra parte es también entre los años 70 y 80 del siglo XIX, cuando se da un cambio decisivo en la estructura de la propiedad de la tierra. En primer lugar se asiste a la consolidación del proceso de la pérdida de posición hegemónica tradicional por parte de la nobleza y el clero, como poseedores de la tierra, hueco que ocupará la burguesía. Durante estos años la agricultura valenciana inició una etapa dorada, fuertemente vinculada a la exportación de vino, naranja, arroz, hortalizas, y frutas fundamentalmente.

El tipo de cultivo valenciano en expansión esta fuera de la órbita de productos españoles más afectados por la competencia de los productos ultramarinos. La única excepción es el arroz durante la década de los 80, ya que desde principios de la década siguiente se inició la recuperación, como consecuencia del dominio del mercado de las Antillas. En cuanto al vino, el auge fue brutal y se extendió el cultivo a tierras marginales, como sustituto de cereales y olivos, como consecuencia de la invasión de la filoxera en las viñas francesas, y también después del tratado comercial con Francia en 1882.

Posteriormente cuando las viñas francesas empezaron a recuperarse y Francia denunció el tratado comercial diez años después, las viñas españolas fueron atacadas por la filoxera, pero el panorama en el País Valenciano no fue dramático pues según Teresa Carnero la demanda valenciana cubría en gran parte la oferta.

Por otra parte, es indiscutible aunque no está calculado, el enorme volumen de capital que se debió acumular durante estos años.

Según Teresa Carnero , los beneficios obtenidos trabajando con suposiciones mínimas, con unas tasas del 15% sobre el total exportado, según ella irrisorias, puede suponerse que se llegó alrededor de 400 millones de pesetas como mínimo, y sólo en el decenio de 1879-88. Esta cifra tiene todo el sentido si comparamos con los beneficios obtenidos por el capital Vasco-Navarro en la exportación de hierro entre 1881-1913 que fue de 571 millones de pesetas.

EXPORTACIÓN DE MERCADERÍAS

(millones de pesetas)

1.844

1.874

1.904

Alicante

3,9

44,1

46,6

Castellón

0,2

6,3

19,7

Valencia

2,7

47,7

78,8

País Valenciano

6,7

98,1

146,1

Fuente: Lluch, E.: La vía valenciana, Eliseu Climent, Valencia, 1976. P.50.

REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE LA EXPORTACIÓN DE MERCADERÍAS

MILLONES DE PESETAS