Bajarse al moro; José Luis Alonso de Santos

Literatura contemporánea en España. Teatro independiente español. Obras dramáticas. Crítica sociedad tradicional. Vida

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ANALISIS DE TEXTO DE LA OBRA “BAJARSE AL MORO” (de J. L. Alonso de Santos)

ÍNDICE.

I.- El Autor Y su Contexto Cultural.

II.- Contexto Histórico de la Obra.

III.- La Obra y su género.

IV.- Análisis Del Contenido. (Tema, Argumento y Plan Ideológico)

V.- Análisis Formal Del Texto.

VI.- Análisis Estructural Del Texto.

VI. a.- Estructura interna de la obra dramática o “mundo dramático”.

1º.- El ambiente. (Espacio y Tiempo)

2º.- Los Personajes. (Principales y Secundarios)

3º.- La acción e instancias dramáticas.

Presentación

Desarrollo, nudo y clímax

Desenlace

VI. b.- Estructura externa de la obra dramática.

Actos

Cuadros

Escenas

VII.- Análisis Crítico Del Texto.

I.- EL AUTOR Y SU CONTEXTO CULTURAL

José Luis Alonso de Santos pertenece al movimiento del Teatro Independiente español. Movimiento surgido desde el descontento de una serie de autores que en los primeros años sesenta iniciaron su andadura teatral. Sus posturas políticas y criterios estéticos, cerraban para ellos las vías de inserción en los escenarios españoles.

Por esas razones, y al amparo de corrientes e influencias como el Mayo Francés, los modelos comunales y los modos de producción igualitarios, nació la fórmula del “grupo independiente” como alternativa vital, cultural, política y profesional.

Más que un estilo común estos grupos independientes compartían características comunes como la itinerancia y la busca de nuevo público, la pura investigación escénica, la lejanía de los centros teatrales, la lucha contra la estructura política, contra el modo de hacer teatro al uso, contra las costumbres y contra la tradición.

Por el Teatro Independiente hicieron su entrada escuelas y tendencias teatrales, apoyadas en nombres de hoy en día tan asumidos como Stanislavsky, Grotovsky, Meyerhold, y lógicamente, Brecht.

En los primeros años 80 va teniendo lugar una cierta disolución del movimiento independiente, al empezar a integrarse sus nombres más importantes en otras formas de producción. Se ha producido, además del cambio en el país, un lógico cansancio entre sus componentes, a la vez que el teatro empieza a dejar de ser vehículo de contestación política. Los nuevos grupos, a diferencia de los anteriores, en los que se daba una cierta anarquía administrativa adoptan fórmulas legales diversas (cooperativas, sociedades anónimas, etc.) impensables en otras épocas, pero necesarias ahora para acceder a las ayudas y circuitos oficiales, ya que la Administración se erige como el principal empresario teatral del país. Es el fin de la “independencia” y el comienzo de la creación individual por parte de estos autores, en la cual debe inscribirse “Bajarse al Moro”.

II.- CONTEXTO HISTÓRICO DE LA OBRA.

“Bajarse al moro” fue escrita en 1985. Cuatro años antes había fracasado el intento de golpe de estado del Teniente Coronel Antonio Tejero, y en 1982 el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) había ganado las elecciones llevando al poder al primer gobierno de Izquierda desde el final de la guerra civil. La democracia parece consolidada, los peores años del proceso político que condujo del franquismo al sistema democrático y que se conoció como “La Transición” ya han pasado y el clima político es más distendido, aunque la sociedad continua estando aún fuertemente polarizada..

En ese contexto, el contenido político que en los 60 y 70 había impregnado toda la creación cultural en España deja de tener sentido. Es el momento de lo nuevo y de la modernidad, de recuperar el tiempo perdido, de la “movida madrileña”. El fin del Régimen franquista obliga a los autores de la clandestinidad a modificar su discurso. La creación artística ya no es un modelo de acción política y sus obras deben adaptarse a la nueva realidad social. La crítica política se convierte en crítica social.

III.- LA OBRA Y SU GÉNERO.

Se trata de un fragmento de la obra “Bajarse al Moro” del año 1985.

No resulta fácil encuadrar esta obra en un género concreto. Aunque presenta ciertos rasgos de la comedia, principalmente en el uso del lenguaje y en el tratamiento de algunos personajes (Jaimito, madre de Alberto, vecino, etc.), lo cierto es que constituye en esencia un drama, con la intención de actuar sobre la conciencia del lector más allá del mero entretenimiento. El conflicto planteado se corresponde a una situación de la vida real, donde no hay lugar para el enredo ni la confusión artificiosamente creada, típica de la comedia.

IV.- ANÁLISIS DEL CONTENIDO.

El tema es claramente una crítica a la sociedad tradicional, a la que el autor acusa de hipócrita y represiva con la libertad individual.

Para ello crea un argumento en el que a través de un triángulo afectivo (Chusa, Jaimito y Alberto) roto por un agente extraño (Elena), queda reflejado el conflicto que se produce entre las opciones de integración en el Sistema tradicional de valores y los intentos de otras propuestas al margen del Sistema.

Para el autor, el círculo afectivo inicial se basa en la comunidad de los tres miembros a la clase trabajadora. Sólo con la introducción de un personaje burgués, se desencadena el conflicto.

En el Plan ideológico del texto, el autor toma claramente partido por una opción. En el conflicto planteado entre Sociedad alternativa / Sociedad establecida, los personajes no son presentados de manera neutra. Así Chusa y Jaimito representan valores positivos (amistad, generosidad, desinterés, solidaridad, libertad e independencia) frente a unos valores claramente negativos (egoísmo, interés, hipocresía, conservadurismo) de la Sociedad establecida, que si en un principio están mejor representados por personajes secundarios acaban siendo los valores propios de Elena y Alberto.

V.- ANÁLISIS FORMAL DEL TEXTO

Aunque siempre con un estilo coloquial y llano, el lenguaje es utilizado como signo distintivo según que personajes, dada la pretensión de realismo social de la obra, de acuerdo con su situación generacional y cultural. El empleado por Chusa y Jaimito es la Jerga callejera característica entre los jóvenes del Madrid de los años 80. Alberto y Elena, en cambio se expresan a medio camino entre esta Jerga y un lenguaje más correcto.

El parlamento se forma de frases muy cortas con abundantes exclamaciones, interrogaciones y frases coloquiales, que le dan a la obra un ritmo ágil y de lectura muy sencilla.

VI.- ANÁLISIS ESTRUCTURAL DEL TEXTO

VI. a.- Estructura interna de la obra dramática o “mundo dramático”.

1º.- El ambiente.

Por lo que respecta al espacio, toda la obra transcurre en un pequeño apartamento de la zona vieja de Madrid, cumpliendo la regla de unidad del lugar en la obra dramática. El lugar es el principal instrumento del que se sirve el autor para definir el concepto de una forma de vida alternativa. Todos los elementos representados (música, cómics, posters, etc.) son iconos contraculturales. De esta manera cualquier elemento del sistema introducido en la escena crea un conflicto con el ambiente (por ej. Jaimito se sorprende de que Elena tenga un periódico o un libro)

Respecto al uso del tiempo, podríamos dividir la obra en dos grandes espacios de tiempo dramático cada uno de un par de días, separados por una semana de tiempo aludido o elíptico.

2º.- Los Personajes.

Los personajes principales se estructuran en torno a una relación amorosa triangular, más Jaimito quien actúa como Juez de esa relación. Comparten como característica común la juventud. Los personajes principales son los jóvenes.

- Chusa. Es sin duda la protagonista de la acción. Representa una de las fuerzas del conflicto que veremos a lo largo de la obra porque no sólo es el extremo del triángulo, sino que personifica la opción de convivencia planteada por el autor. Es un personaje plenamente positivo encarnando valores fundamentales como generosidad, solidaridad y libertad.

- Elena. Antagonista de la obra, es la creadora de un conflicto que sería inexistente sin su presencia. A su vez representa la otra opción de vida integrada en el sistema. Es un personaje claramente negativo para el autor, se vislumbran en ella gestos de egoísmo y caprichos de niña consentida.

- Alberto. Hace las funciones de objeto buscado por protagonista y antagonista. Aunque en un principio es un personaje neutral, adquiere matices negativos según avanza la acción. Acaba traicionando a sus mejores amigos.

- Jaimito: Se podría decir que es el juez y el intermediario de todas las acciones. Opera a modo de conciencia colectiva.

Todos los personajes secundarios son adultos y responden a arquetipos de la sociedad burguesa tradicional (por lo tanto negativos). Parecen ridículos cuando critican moralmente la forma de vida del apartamento, y descubrimos sus verdaderas personalidades.

- Madre de Elena. Se presume como mujer culta, de clase media-alta, personifica a los afortunados del sistema Aún así parece ser una mujer abandonada.

- Madre de Alberto. Mujer iletrada, de clase baja, ludópata, ladrona y alcohólica. Evidentemente es la cara opuesta del sistema. Pese a todo ello, defensora a ultranza de la “moralidad tradicional”

- Padre de Alberto. Otro perdedor. Delincuente encarcelado.

- Vecino sacerdote. La visión más conservadora de nuestra sociedad. Cascarrabias y ampliamente ridiculizado.

- Atracadores. Son una excepción en el abanico de personajes secundarios pues también son jóvenes. No obstante son de clase alta y no actúan por necesidad con lo que su acción es aún más despreciable.

3º.- La acción. El autor ha planteado el conflicto con un desarrollo tradicional de la acción en tres instancias dramáticas.

• Exposición o presentación de los personajes y planteamiento inicial del conflicto.

En esta instancia nos es definido el ambiente en el que va a desarrollarse toda la obra, los personajes principales y sus circunstancias. El conflicto se plantea desde el momento en que Elena entra en escena invitada a la casa por Chusa. Elena ya no pertenece a una clase social trabajadora. Vive con su madre, es “estudiante” y de educación tradicional (virgen). Sabemos que Elena se ha fugado en anteriores ocasiones de casa, lo que nos indica que busca algo fuera del sistema movida posiblemente por la curiosidad o por simple capricho pues siempre ha regresado a su hogar. Es decir, sabemos que Elena jamás formará parte de esta comunidad.

Sin embargo es aceptada, y desde ese momento comienza su ritual iniciático con la pérdida de la virginidad, como paso necesario para transportar la droga desde Marruecos.

• Nudo o desarrollo de la acción. Los personajes actúan para alcanzar sus objetivos, aumentando el conflicto hasta alcanzar el “clímax” donde el problema alcanza su máximo grado.

Alberto es el elegido para ello, pero son interrumpidos por su madre quien le da la noticia de que su padre ha salido de la cárcel. A partir de aquí, el conflicto aumenta, pues ya no es sólo Elena la que no pertenece al círculo sino que es el propio Alberto quien ve la posibilidad de salir de él para integrarse en el Sistema.

Jaimito se insinúa a Elena pero es rechazado, con lo que se confirma la visión tradicional que ella tiene de su relación con Alberto. Lo que para Chusa era un acto de generosidad, Elena lo ha convertido en un acto de apropiación típicamente burgués.

Cuando esa noche Jaimito llega a casa, Alberto y Elena están en la habitación. En un ambiente enrarecido que vislumbra un desenlace conflictivo, Chusa y Jaimito están atentos y recelosos por lo que pasa en la habitación. Chusa refleja su dolor haciéndose daño físicamente y Jaimito insultando a Alberto. Nos encontramos en el clímax de la acción dramática.

De repente, aparecen dos compradores desconocidos y al no encontrar material los amenazan con una navaja. Hacen salir a Alberto y Elena de la habitación desnudos y en una atmósfera de tensión y peligro, Jaimito consigue ahuyentar a los atracadores, pero poco después es accidentalmente herido de bala por Alberto, quien no parece preocuparse demasiado por su amigo sino de su propio interés. El círculo afectivo que les unía se ha roto por completo.

• Desenlace de la acción y solución del conflicto planteado.

VI. b.- Estructura externa de la obra dramática.

Actos: La obra se compone por dos actos. Cada acto representa un tiempo dramático de dos días aproximadamente, ambos separados por una semana de tiempo aludido. En el primer acto se incluyen presentación y desarrollo de la acción, en el segundo se plantea en desenlace y solución del conflicto.

Cuadros: Al cumplir la obra la regla de unidad de lugar, no se dan cambios de cuadro.

Escenas: La obra se compone de siete escenas, cuatro para el primer acto y tres para el segundo. El cambio de escenas se produce por medio de oscuros, produciéndose entradas y salidas de personajes dentro de cada escena.

VII.- ANÁLISIS CRÍTICO DEL TEXTO.

La obra contiene un alto grado de subjetividad, algo lógico si pensamos que el tema es una crítica social.

También es lógico que el propio autor tome partido por una de las opciones en conflicto y que incluso pretenda convencer al lector de ello.

Sin embargo, el problema del texto radica el tratamiento del tema. Para conseguir sus objetivos evita comprometer al lector a la hora de posicionarse, porque todo nos es dado. Así, en los personajes priman los arquetipos sociales por encima del análisis psicológico, sin ningún matiz, todos son positivos o negativos de acuerdo con su posición ideológica respecto del tema planteado, casi hasta el punto de poder clasificarlos como “buenos y malos”.

Un tratamiento así de simplista, que impide cualquier reflexión personal requiere de otros elementos que la sostengan. Para ello el ambiente y el lenguaje son hábilmente empleados para sugerir una ilusión de realismo.

En todo caso la obra debe ser valorada en el contexto social de su tiempo. Para un espectador de mediados de los 80 el sistema represivo del franquismo aún seguía vigente en numerosos elementos del sistema. así podemos comprender el altísimo grado de negatividad que para el autor y el lector de su tiempo representa el personaje de Alberto policía.

La radicalidad de los personajes no es más que un reflejo de la sociedad fuertemente polarizada de la joven democracia de 1985 (recordemos que tan solo cuatro años antes se había producido el golpe de estado).