Autismo

Psicopatologías. Historia. Socialización. Tratamientos y terapias: aprendizaje y farmacológicas. Adultos. Infantil. Intervención social. Entrevistas

  • Enviado por: Yesa
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 205 páginas

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¿ PRISIONEROS ?

Dos veces lo ví atrás de la reja...

Índice

1. Introducción.

2. Introducción al autismo.

3. ¿Qué es el autismo?

3.1. Historia del autismo.

3.1.1. Antecedentes.

3.1.2. Los investigadores.

3.1.3. Las definiciones y diagnósticos relacionados con el autismo.

3.1.4. Los nuevos avances y nuevas teorias del autismo.

  • 3.2. Descripción del autismo.

  • Enfermedades relacionadas con el autismo.

  • Protocolos de observación.

  • Comportamiento autista.

  • Socialización.

  • Las alteraciones sociales en el autismo.

  • 4.1.1. Desarrollo social y autismo.

    4.1.2. Desarrollo social a partir de los dos años.

    4.1.3. El mundo social del autista adulto.

    4.1.4. Programas de intervención social en autismo infantil.

    5. Tratamientos y terapias.

    5.1. Terapias de aprendizaje.

    5.1.1. Métodos educativos.

    • 5.1.2. Tipos de escuelas y métodos que utilizan.

    5.2. Tratamiento específico de Antonio Hernández Fernández.

    5.3. Tratamientos farmacológicos.

  • Modelo estructurado de práctica.

  • 6. Entrevistas.

    • 6.1. Entrevista a Rosa Aldebuch (madre de un autista)

    6.2. Entrevista a Temple Gardin.

    7. Conclusión.

    8. Anexos.

    Anexo 1: Estudio estadístico.

    Anexo 2: Procesos lingüísticos.

    Anexo 3: Casos.

    9. Bibliografía y Videografía.


    1.- INTRODUCCIÓN.


    Para empezar queremos explicar los motivos que nos llevaron a elegir el autismo, como tema de nuestro trabajo. Su elección como tema de investigación fue una verdadera casualidad.

    Una de las primeras dudas que se nos plantearon, cuando en 1º de Bachillerato nos empezaron a introducir cuales serían las posibles pautas para realizar el trabajo fue: ¿De qué tema trataremos?.

    En un principio nos interesamos por los temas de biología, pero los que nos daban a elegir en el departamento no nos interesaban demasiado; hasta que un día se nos encendió la bombilla en la clase de Filosofía. Estábamos estudiando la inteligencia y el profesor nos había pasado una fotocopia de una entrevista a Gardner, donde se trataban las inteligencias múltiples, y se hizo una referencia a los casos de niños con autismo. Después de comentar los pocos conocimientos que teníamos sombre el tema y el entusiasmo que demostramos por aprender cosas nuevas, decidimos, entre todos los componentes de grupo, que este sería el tema de nuestro trabajo de investigación. Hay que decir que un par de los componentes que en un principio formaban el grupo, tuvieron que repetir y no pudieron seguir adelante con el trabajo.

    Aquel mismo día comentamos a nuestro profesor de Filosofía, y ahora tutor del trabajo, la posibilidad de enfocar el trabajo hacia este ámbito.

    Finalmente nuestra propuesta fue aceptada, y hay que decir que este fue el primer escalón de nuestro trabajo.

    La segunda parte de la introducción está enfocada como un diario, de como hemos ido avanzando en el trabajo, de como ha ido cogiendo forma, de como nuestros primeros propósitos se han ido transformando y han dado como resultado lo que veremos a continuación.

    La iniciación a nuestro trabajo fue un poco complicada, sobre todo la recopilación de información; pero a medida que pasaba el tiempo encontrábamos nuevas fuentes de información pertinentes, como podían ser nuevos libros, nuevos autores, Internet..., y se convirtió en una búsqueda más amena y sencilla.

    En primer lugar nos dirigimos a varias bibliotecas y aulas de estudio, como las bibliotecas Can Xumarru, la Bóbila, o el aula de estudios Barrades, y allí, en las secciones de psicología encontramos los primeros diccionarios en los que aparecian breves definiciones de autismo, y de donde extraimos algunos libros que hablaban de trastornos infantiles. Pero finalmente esta bibliografía no fue utilizada para la elaboración del trabajo, ya que era demasiado genérica.

    La información de internet la conseguimos a través de varios buscadores, introduciendonos en los campos de la psicología y la psiquiatría.

    Nuestra intención era recopilar la mayor información posible, leerla y después elaborar un primer índice de los posibles apartados del trabajo, de los cuales trataríamos después. Así que nos fuimos de vacaciones con un montón de libros y fotocopias para leer.

    Uno de los problemas más importantes que surgió cuando empezamos a procesar la información fue el lenguaje técnico, y demasiado especializado de muchos de los textos y libros de los que disponíamos, por lo que tuvimos que dar un paso atrás y empezar a revisar información menos técnica, como podían ser enciclopedias tanto de medicina como de psicología y comprender muchos de los términos que después necesitaríamos para entender los textos; así que esto paralizó un poco nuestro trabajo.

    Una vez asimilada y clasificada la información, empezaron a surgir las primera dudas. La mayor parte de lo que creíamos saber sobre el tema antes de haber empezado el trabajo era erróneo, y nos dimos cuenta que en verdad más que una enfermedad era un misterio.

    Otra de nuestras grandes preguntas era: ¿Cómo conseguiremos un buen trabajo, si ni siquiera los especialistas lo tienen claro?. Esta pregunta nos ha acompañado a lo largo de toda la investigación, y es por esta razón, que hemos pretendido enfocar el trabajo desde los diferentes puntos de vista y opiniones aportadas por los diferentes investigadores, pero manteniéndonos siempre en la línea de que este tema es un enigma para todos y tiene todavía muchas dudas por resolver.

    Nuestro propósito era hacer un trabajo que no sólo fuera bibliográfico, es decir que también tratara puntos más prácticos, como podían ser entrevistas, encuestas, películas... porque de esta manera sería más ameno.

    Una vez que ya habíamos procesado toda la información nos dimos cuenta de lo poco que sabíamos sobre el tema , y sentimos curiosidad por saber si el resto de la gente tenia el mismo concepto erróneo que nosotras, o por lo contrario tenían conocimientos sobre el tema. Nos decidimos a preparar una encuesta en la que nos interesábamos por que conceptos y conocimientos tenía la gente. Una vez que las teníamos preparadas nos lanzamos a la calle con la idea de hacer después un estudio estadístico.

    Al mismo tiempo también preparamos el primer índice provisional, que como es lógico tuvimos que retocar durante el transcurso del trabajo.

    En el índice definitivo incluimos los siguientes apartados:

    • Introducciones: Este trabajo presenta dos introducciones, una es la presentación del trabajo y la otra la del autismo. Decidimos incluir una segunda introducción porqué considerabamos necesario que la persona que leyese el trabajo tuviera una idea general de lo que era el autismo.

    • ¿Qué es el autismo?: En este apartado hemos descrito la evolución que ha sufrido la investigación del autismo a lo largo de los años, las diferentes teorias de sus estudiadores. Éste fue el primer apartado del bloque ya que consideramos que era indispensable para poder entender los apartados que le seguian, como son las enfermedades relacionadas con el autismo y el comportamiento....

    • Socialización: Vimos conveniente insertar este otro bloque en el trabajo ya que habla del autismo en el mundo, de cómo los niños autistas se relacionan con sus familias y los que les rodean. Y como pueden conseguir integrarse en la sociedad.

    • Tratamientos y terapias: Decidimos concluir con este apartado porque creímos que en el orden de sucesos del trastorno, después de diagnósticos, descripción de comportamientos, etc, el último paso era el como mejorar su calidad de vida, ya fuese por tratamientos farmacológicos o por terapias de aprendizaje.

    • Conclusión: Era indispensable acabar el trabajo haciendo una pequeña síntesis de todo lo aprendido, como en todo buen trabajo.

    Después de haber concertado varias entrevistas con el tutor para revisar la información que teníamos, y para resolver las posibles dudas que podían surgir nos repartimos entre las componentes del grupo los apartados del trabajo y empezamos su redacción. Esta fue la parte más técnica, pues cada una de nosotras revisaba aquellos textos, libros.. que contenían la información para redactar su parte del trabajo, y después de haberlo hecho nos reuníamos todas las componentes; revisábamos todos los apartados y dábamos nuestra crítica sobre los puntos que se podían mejorar.

    Entretanto también vimos algunas películas, que tenían como tema principal el autismo, o otras en las cuales lo trataba como tema secundario con la intención de someterlas a unos criterios de diagnóstico para saber si realmente una de las razones por las que teníamos ideas erróneas sobre el autismo eran debidas a las películas porque en algunas de ellas se trata mal el tema, o sin embargo si que lo hacían bien. Algunos de los títulos son: Mercury Rising, Nell, El niño Salvaje, Testigo en Silencio, ¿Quién ama a Gilbert Grape?....

    Mientras continuábamos con la redacción del trabajo, seguíamos concertando entrevistas con el tutor para exponer lo que habíamos hecho. Esta entrevistas empezaron siendo citas semanales y acabaron siendo cada quince días o más.

    Otra de nuestras ideas principales, que era hacer entrevistas fue la que nos causó más problemas, pues la conexión con centros autistas era casi imposible. Intentamos localizar números de teléfono de centros de autismo, de asociaciones de padres o de centros pedagógicos. Pudimos localizar una gran lista que sacamos de Internet, pero la idea de que la entrevista solo podía ser en persona, nos reducía la lista, solamente a aquellos centros que estuvieran en Barcelona.

    Intentamos ponernos en contacto, tanto con centros de niños autistas, como con asociaciones de padres y pedagogos especializados en el tema, pero todos ellos desembocaban en un único número de teléfono perteneciente a una asociación. Cuando intentamos establecer contacto con esta asociación no se mostraron interesados en ayudarnos, pues siempre que intentábamos conectar nos daban nuevos números de teléfono o nos indicaban que llamáramos otros días a diferentes horarios, pero nunca nos aseguraron nada.

    Finalmente tuvimos la gran suerte que un familiar de una de nosotras tenía una profesora con un hijo que padecía este trastorno. A través de esta persona pudimos establecer contacto con la madre del niño, la cual se ofreció desinterasadamente a establecer una cita con nosotras en la cual le haríamos una entrevista sobre su hijo y su familia.

    Otro de nuestros intentos por hacer una entrevista a una persona especializada, como podía ser un pedagogo, nos surgió fuera de los centros en los que habíamos buscado anteriormente. Nuestro tutor nos informó que en nuestro propio instituto había un par de psicopedagogas que venían semanalmente para atender a los niños con dificultades de aprendizaje, y que una de ellas había estado durante algún tiempo trabajando con niños con este síndrome, esta entrevista no fue incluida en el trabajo porqué no nos aporto nada nuevo.

    Nuestro último paso, fue el de reunirnos por última vez para elaborar la conclusión, unificar el trabajo y comprobar los últimos detalles.

    Nuestro trabajo estaba terminado, en el habíamos incluido todos aquellos apartados que teníamos pensado incluir, es decir habíamos terminado el trabajo con éxito y ya solo quedaba pensar en la exposición oral.


    2.- INTRODUCCIÓN AL AUTISMO.

    Con esta introducción al mundo del autismo no pretendemos dar ningún dato especialmente relevante, tan sólo nos limitaremos a aclarar algunas ideas erróneas, que envuelven este tema, a exponer varias curiosidades y a facilitar algunos datos básicos.

    El autismo constituye una de las alteraciones más dramáticas del desarrollo humano. Ha llegado a convertirse en un enigma científico y terapéutico que ha impulsado muy variados esfuerzos por comprenderlo y curarlo. La psicología, la psiquiatría y la medicina lo han convertido en objeto de disputas teóricas y prácticas y la extraña fascinación que ejerce ha llegado incluso al gran público.

    Pero ¿qué sabemos realmente sobre la naturaleza de este trastorno y las personas que lo padecen?

    Hemos realizado una encuesta a la gente de la calle, y después de un estudio estadístico, hemos llegado a la conclusión que la gente tiene una vaga idea de lo que es el autismo a muy grandes rasgos, pero entre las personas encuestadas encontramos a bastantes que tenían ideas muy confusas sobre el trastorno autista.

    Así que esta introducción, lo que pretende es servir como aclaración de algunas de esas dudas.

    Antes de empezar con la redacción del trabajo en sí, quisiéramos aclarar un mito que todavía se acerca a la mente de las personas que conocen poco el tema. A continuación lo expondremos ya que nos parece muy importante; es el de la "madre refrigeradora", que durante mucho tiempo, se definía como la principal causa del trastorno.

    Es fácil pensar que una madre despegada e intelectual, que se sirve de libros para ayudarse en la crianza de su hijo, en vez de confiar en sus instintos, y por lo tanto se olvida de la importancia del corazón, superior a la del intelecto, tenga como resultado un niño deprivado emocionalmente, que huya de un mundo que no le proporciona ningún tipo de satisfacción.

    Pues bien, esto es falso, ni la madre, ni la falta de afectividad son los causantes del

    trastorno. Está comprobado que un niño autista puede proceder de cualquier tipo de madre, tanto si es fría como afectiva.

    Aunque no negamos que el desarrollo de un niño, al lado de una madre que se muestra fría con él, nunca será igual al del que se ve envuelto de afectividad.

    Otro punto que nos puede resultar curioso; es la relación ente el autismo y la literatura, desde tiempos en los que todavía no se habían iniciado los estudios psicológicos, han aparecido diversos personajes que mostraban una cierta cercanía con el autismo.

    Así que se podría decir que el autismo ha presentado una fuerte influencia en la literatura, aunque de una manera indirecta o involuntaria. Dejando a su paso infinidad de obras de gran valor literario.

    Un gran ejemplo de esto, son: "Las florecillas de San Francisco" y "Sherlock Holmes"

    .

    La primera obra mencionada es una colección de leyendas escrita en el siglo XIII, mucho antes de que se descubriese el autismo, que tienen un gran valor histórico ya que representan tradiciones orales de la 1ª y 2ª generación de franciscanos. Entre ellas aparece una sección, que comprende 14 leyendas, en la que se relatan las historias más curiosas, las de un hermano con un comportamiento bastante peculiar llamado Junípero. Pero si se analiza desde el punto de vista actual, el comportamiento de este individuo no es tan peculiar, y encaja perfectamente en la vida de un individuo autista. A continuación expondremos una de las leyendas que protagoniza fray Junípero:

    "Fray Junípero corta un pie a un cerdo para ofrendarlo a un fraile enfermo"

    En esta leyenda, Fray Junípero va a visitar a un fraile enfermo; y éste le dice que si pudiera llevarse a la boca una patita de cerdo, se sanaría de toda enfermedad (ésto lo dice de manera figurada y sin intención de que en verdad, Fray Junípero se la lleve). Enseguida corre, Fray Junípero hacía una un campo donde pacen algunos cerdos, y con el cuchillo que lleva en la mano le corta el píe a uno, dejándolo cojo. Así que no es difícil imaginar el lío que se genera cuando el campesino encuentra a su cerdo, y enseguida va a pedir explicaciones a San Francisco.

    Según cuenta la leyenda a San Francisco esto no le impresionó porque no era la primera vez que cerca de Fray Junípero ocurría una anécdota similar; y cuando le preguntó a éste el porqué de su acción, Fray Junípero tan solo dijo la verdad, quería salvar la pobre salud del fraile enfermo.

    Ya veremos más adelante que éste tipo de comportamiento es propio de autistas, la comprensión literal de los mensajes es una característica muy específica de su comportamiento.

    También habíamos hablado de Sherlock Holmes, y como no, tampoco vamos a dejar de comentar algo, sobre este popular detective, del que en más de una ocasión alguna de sus historias nos ha llenado de intriga. Éste protagonista, Sherlock Holmes, encaja dentro de los cánones del comportamiento de las personas autistas más inteligentes. Su extravagancia es similar a la de ese tipo de autistas: una extravagancia que implica la buena posesión de capacidades de observación y deducción, que no están contaminadas por las emociones cotidianas de las personas comunes. Gracias a esa mentalidad fría y totalmente lógica es capaz de encontrar solución a todos los misterios que le visitan, en cada una de sus historias. Y también presenta el mismo tipo de comportamiento obsesivo hacia alguna cosa, en su caso, guardaba una monografía sobre las cenizas de 140 variedades diferentes de tabacos de pipa, puro y cigarrillo.

    Hemos mencionado a Holmes, pero no es el único detective que muestra ese tipo de comportamiento, Hércules Poirot y Nero Wolfe son otros dos claros ejemplos de personajes, detectives en este caso, con rasgos claramente parecidos a los de los autistas de mayor capacidad. Al igual que Holmes éstos poseen sus propias obsesiones, en el caso de Poirot, éste mantenía una incesante obsesión por las orquídeas y por sus rígidas rutinas; Wolfe en cambio estaba obsesionado por la limpieza y rectangularidad en todos los aspectos (tan sólo comía bollos de pan cuadrados, y no los corrientes bollos redondeados).

    Los autistas de mayor capacidad también han sufrido otras comparaciones, en éste caso hablaremos de la comparación "autista-robot", se puede decir que los robots sirven bastante bien como metáforas del autismo en varios aspectos.

    La marcha rígida, característica de los adultos autistas, sigue el modelo de ejecución de movimientos de los "seres" de metal. Además, los robots realizan actividades para las que están especializados, con precisión y, sobre todo, manteniendo rutinas invariables. Pues bien, como ya hemos dicho, cuando hablábamos de los populares protagonistas de las historias de intriga, éste tipo de conducta mecánica, recuerda en muchos aspectos la conducta autista: en ella se ven reflejados los mismos movimientos de carácter repetitivo, estereotipados y la falta de expresión emocional.

    Así pues, la metáfora del robot capta, de forma simbólica, el fuerte contraste, presente en algunos autistas, entre los importantes logros intelectuales y la capacidad insuficiente, en las relaciones personales.

    Los mitos y leyendas anteriormente citados, tan sólo son eso; es cierto que son reales y que se encuentran en el autismo, pero el número de individuos autistas con semejantes capacidades es mínimo. La gran mayoría presentan un retraso del desarrollo grave y por tanto en ellos no se ven reflejadas estas capacidades tan asombrosas.

    Después de diferentes estudios, se ha establecido que la población autista viene a ser unos 4,5 por 10000, en la población de ocho a diez años, entre los cuales son más numerosos los niños, 2,6 niños por cada niña. Y en esta población autista, tres de cada cuatro individuos presentan retraso mental. Con lo que se afirma que tan solo una pequeña proporción encaja dentro del marco de los mitos...

    Un factor que tan sólo hemos mencionado y en el que deberíamos hacer un mayor hinca pié, es el hecho de que el número de autistas varones sea mayor. Las pruebas, como ya hemos dicho, indican que aproximadamente hay tres niños por cada niña, pero otro dato curioso es que, por término medio, las niñas autistas presentan una mayor deficiencia que los niños. Estas también, suelen obtener peores resultados cuando se miden las habilidades para la vida diaria, y peores en lenguaje y pruebas perceptivas. Sin embargo, en términos de juego y capacidad afectiva, o en su capacidad para relacionarse con las personas, las niñas presentan el mismo tipo de incompetencia que los niños.

    Por último aclarar que un niño autista puede proceder de una familia de cualquier clase social, y volvemos a remarcar que el tipo de afectividad que muestre la madre con el niño, no es la causa del autismo.

    Aunque es bien cierto que la procedencia social es aleatoria, en muchos estudios se ha demostrado que hay mayor número de autistas de clases sociales altas. Pero esto tiene una sencilla explicación, los padres de clases sociales superiores pueden tener más conocimientos acerca del autismo, mayores probabilidades de tener los contactos adecuados para su diagnóstico, y suelen contar con los medios necesarios para realizar largos viajes a los mejores centros psiquiátricos, con expertos en autismo.

    Para concluir esta pequeña introducción al mundo autista, quisiéramos pedir prestado a Jorge Luís Borges, un fragmento de su relato "Funes el memorioso", que creemos que es una, aunque reducida, perfecta descripción de un individuo autista.

    "Dos veces lo vi atrás de la reja, que burdamente recalcaba su condición de eterno prisionero: una, inmóvil, con los ojos cerrados: otra, inmóvil, también, absorto en la contemplación de un oloroso gajo de sontonina."

    3.- ¿ QUÉ ES EL AUTISMO ?

    3. ¿Qué es el autismo?

    3.1. Historia del autismo.

    3.1.1. Antecedentes.

    3.1.2. Los investigadores.

    3.1.3. Las definiciones y diagnósticos relacionados con el autismo.

    3.1.4. Los nuevos avances y nuevas teorias del autismo.

    • 3.2. Descrición del autismo.

    3.2.1 Enfermedades relacionadas con el autismo.

    3.2.2. Protocolos de observación.

    3.3.3. Comportamiento autista.3.1. Historia del autismo.

    3.1.1. Antecedentes.

    Aunque el Autismo es una enfermedad que se ha definido hace relativamente poco, ( hace aproximadamente unos 60 años), no debemos suponer que sea una anomalía moderna, sino que casi podemos afirmar la existencia del autismo desde un tiempo indefinido .

    El estudio de los procesos mentales y del comportamiento, al igual que el de los inicios de los diagnósticos de casos, no se empezaron a investigar hasta hace muy poco.

    De esto precisamente es de lo que hablaremos en esta parte del trabajo, de los antecedentes del autismo, de los casos que anteriormente eran tratados con otros términos, y que ahora después de años de estudios y investigación, se han clasificado como casos de autismo.

    La aparición de estos casos , que trataremos de antecedentes, no sólo significó un

    fuerte valor histórico, sino que lo más interesante fue que gracias a las observaciones que recogieron algunos científicos , ahora podemos examinar dos casos posibles de autismo, que en aquellos momentos fueron temas de debate y que todavía hoy siguen manteniendo una gran importancia.

    Entre los antecedentes que expondremos más adelante podemos distinguir entre los siguientes grupos muy diferenciados:

    • Los niños salvajes.

    • Los “idiot savant”.

    • Unos individuos que eran admirados en Rusia, Los idiotas benditos de la vieja Rusia.

    De este último caso podemos decir que no fueron reconocidos como autistas hasta hace poco.

    Dentro del grupo de los niños salvajes, podemos destacar el caso de Víctor que conmovió a la sociedad de la época, y aunque no se dispone de toda información necesaria, casi se ha podido afirmar que padecía este síndrome.

    Con esta pequeña introducción sobre los antecedentes del autismo lo que pretendíamos era introducirnos en la idea de que un fenómeno no existe porque se descubra, sino que se descubre porque existe. Es por esto que podemos decir que es posible que el autismo nos haya acompañado durante toda la existencia de la espécie humana.

    3.1.1.1. Los niños salvajes.

    La definición de qué es un niño salvaje es muy clara y precisa, son niños que crecieron en el bosque, sin ningún tipo de contacto humano. El término del niño salvaje procede de Homo Ferus, ja que se la designó como una especie diferente del sistema lineal. Esta clasificación probablemente fue otorgada a causa de la ignorancia de la época y del miedo a estar clasificado en la misma especie de un individuo con un comportamiento tan desconcertante.

    Para poder adentrarnos en el mundo de los niños salvajes nos centraremos en dos casos que datan de finales de s. XVII y principios del s. XIX.; el del salvaje de Aveyron, del que se ha hecho una película de la que hablaremos en su correspondiente apartado, y el de Kasper Hauser. También hablaremos de diferentes casos más cercanos a las fechas actuales.

    • El niño salvaje de Aveyron.

    El caso del niño de Aveyron, es posiblemente uno de los mejor documentados si tenemos en cuenta que fue aproximadamente hace unos dos siglos. Los síntomas y comportamiento de Víctor, que así es como fue llamado, han provocado grandes discusiones sobre su posible autismo. Muchos fueron los que dijeron que no se trataba de un caso autista, pero en los últimos años, y basándose en las descripciones hechas de él, por doctores de la época, la balanza se inclina más hacia la idea de que Víctor era un niño con un trastorno profundo del desarrollo, es decir, un autista.

    • La historia de Víctor.

    En los últimos años del s. XVIII, todo el mundo, incluyendo la alta sociedad se vio conmovida por el caso del niño salvaje encontrado en un bosque en la región central de Francia. El niño tenía 12 años, no hablaba y no respondía a preguntas ni a los ruidos de su entorno.

    Cuando lo encontraron no llevaba ropa y tenía el cuerpo lleno de heridas, según los criterios de la época era el prototipo ideal de un ser humano desarrollado fuera de la sociedad..

    Los primeros doctores que lo trataron terminaron atribuyendo su aislamiento y su mudez a una “imbecilidad constitucional”. Con esto también pretendían explicar por qué había crecido en el bosque; sus padres al ver a su hijo con ciertas características decidieron abandonarlo. Por esto se llegó a la conclusión que la causa de su autismo no tuvo por qué ser su aislamiento, sino todo lo contrario que su autismo hizo que sus padres lo abandonaran.

    La pregunta que todo el mundo se hacía en este momento era la de si podrían educar a Víctor, si lo podrían transformar en un muchacho normal. Itard fue quien se enfrentó e intentó dar una respuesta positiva a esta pregunta.

    Itard lo recogió en 1801, en su propia casa para educarlo, enfrentándose a la idea dada por Piel, un médico de la época que había examinado a Víctor, y decía que éste padecía un “retraso cognitivo”. Pero a pesar de esto Itard demostró que la educación mejoraba el nivel de vida del niño.

    Aunque Víctor nunca aprendió el significado básico de algunos valores sociales como el de la amistad, la comparación... y demostró siempre un cierto egoísmo, cabe destacar los importantes progresos que Itard consiguió en el lenguaje del niño, ya que éste consiguió desarrollar un lenguaje de signos. En su informe final, Itard, decía que la educación de Víctor era incompleta y que probablemente lo sería siempre.

    Cuando Itard murió, Mme. Guérin, fue la encargada de cuidar de Víctor, y ésta se encargó de el hasta su muerte a la edad aproximada de 40 años.

    En los últimos años de su vida Víctor fue examinado por Edouard Séguim, uno de los fundadores de la psicología como ciencia, que deduce que se trataba de un “ auténtico idiota ”.

    Lo que más llama la atención del salvaje de Aveyron, fue que este fue capaz de sobrevivir 12 años en un bosque, pero en cambio fue incapaz de convivir en sociedad.

    ¿Era Víctor un autista?

    Harian Lane en uno de los estudios sobre el salvaje de Aveyron, expone en sus teorías el comportamiento de Víctor (1977). Lane parte de la idea de que hay una multitud de similitudes entre los síntomas autistas y el comportamiento del niño de Aveyron, pero en su conclusión rechaza el hecho de que Víctor pueda ser autista. Llegó a esta conclusión basándose en los siguientes criterios:

    • Víctor mostraba cambios rápidos de humor provocados, normalmente, por las interacciones con las personas.

    • No estaba profundamente aislado de las personas, él mostraba afecto a aquel que se mostraba amable con él, aunque también cabe decir que se enfadaba con aquel que le provocaba.

    • No mostraba ninguna obsesión por el orden.

    • No mostraba ninguna dificultad para realizar maniobras prácticas.

    • Presentaba lenguaje gestual, y dentro de sus limites se comunicaba.

    Pero estos criterios no se pueden tener en cuenta para diagnosticar cualquier tipo de autismo, ya que la sintomatología de un autista cuando es pequeño, no es la misma que cuando es mayor.

    También podemos decir que los criterios de Lane no tienen el suficiente fundamento como para utilizarlos como base de diagnóstico.

    Pero si tenemos en cuenta los conocimientos actuales ninguna de las objeciones que presenta Lane pueden excluir el diagnóstico de autista en el caso de Víctor.

    Descripción de las pruebas de autismo realizadas a Víctor.

    • Pruebas de deficiencia en las relaciones sociales recíprocas.

    Conclusiones:

    “ Limitación en sus conocimientos. No quiere a nadie; no está ligado a nadie. Muestra alguna preferencia por la persona que lo cuida, pero como expresión de necesidad, no como sentimiento de gratitud; lo sigue, porque éste se preocupa de satisfacer sus necesidades y calmar su hambre... Un día lo dejé en casa de Rodat... todo estaba preparado para darle la bienvenida. Se habían preparado habas, patatas, castañas y nueces, que era la único que Víctor comía en principio. La gran cantidad de comida le gustó mucho. Sin prestar atención a las personas que estaban a su alrededor, cogió la habas, las puso en cuenco, les añadió agua y las puso al fuego .

    Esta anécdota la podemos comparar con una muy parecida que vivió Margaret Dewey (investigadora de nuestra época) con otro joven autista.

    Margaret invitó a un joven autista, con una buena capacidad académica, a cenar a su casa, para tener una primera entrevista con él. Justo después de entrar en su casa, Sidney se dirigió directamente a la cocina, donde aliñó toda la cena a su gusto. Fue después de esto cuando él volvió a la entrada y aceptó el saludo de Margaret.

    En el caso descrito por Bonatere, alguien puede pensar que había una falta en la educación en las maneras sociales.

    Pero se puede valorar mejor lo raras que eran las relaciones de Víctor a partir de los informes posteriores, cuando ya hacía años que vivía bajo la tutela de Itard. Fue en este periodo en el que se afirma que Víctor no demostraba ningún tipo de agradecimiento a la persona que lo alimentaba, y éste no entendía que nadie estaba obligado a dárselo.

    Estas observaciones son tan observables en los niños autistas como en el caso de Víctor. Todos estos matices de su comportamiento apuntan hacia la característica más representativa del autismo “ la soledad mental” .

    • Pruebas de incompetencias intelectuales especificas.

    Conclusiones:

    “No reflexiona sobre nada, por lo que no tiene juicio propio, ni imaginación ni memoria. Todo se manifiesta en su mirada y no fija su atención. también se hace patente en sus vocalizaciones, que son discordantes y que pueden oírse día y noche. Su marcha siempre es al trote o al galope. Sus acciones carecen de propósito y determinación”.

    En esta valoración global de la capacidad intelectual de Víctor, se mencionan tres aspectos peculiares: La mirada , la voz y la marcha, anomalías no verbales, también reflejadas en los niños de más de 10 años.

    El signo de inteligencia ocult en Víctor, es su capacidad para cocinar habas. El hecho de planear y coordinar sus movimientos no se podría esperar si éste fuese un retrasado mental severo, pero sí como una rutina habitual en un autista.

    • Pruebas de alteraciones características de la atención sensorial.

    Ni los gritos más estridentes ni los sonidos más armoniosos parecen impresionar sus oídos.. no muestra ninguna conciencia de ruidos que se producen junto a él, pero si se abre la alacena en las que están sus comidas favoritas, si se cascan cerca de él nueces, a las que es muy aficionado... se vuelve para mirar”

    A casi todos los niños autistas se les ha considerado en algún momento sordos, pero por otra parte se ha demostrado que tienen extraordinarias facultades para percibir ciertos sonidos . En el caso particular de Víctor era capaz de escuchar el ruido de una nuez al partirla, incluso a ciertos metros de distancia, pero sin embargo se mostraba indiferente a grandes estruendos. A Víctor también le llamaba mucho la atención el sonido de la o y es por eso que le pusieron el nombre de Víctor.

    Además el hecho de que sólo presta atención a ciertos sonidos se puede considerar como un símbolo de cierto egoísmo autista, es decir, en el caso de Víctor, nada más sentía interés por aquellos sonidos que le estimulaban, los que eran verdaderamente importantes para él.

    • Pruebas de falta de juego imaginativo y estereotipados.

    “ Normalmente se despierta boca abajo: luego, se sienta y se enrolla la cabeza y el cuerpo con la manta. Se balancea hacia adelante y hacia atrás y , de vez en cuando, se echa, hasta que llega el momento del desayuno. Durante estos periodos, que podrían llamarse de recreo, no quiere ni levantarse y comenzar el día ni abandonar la habitación... (luego, por la tarde) cuando no tiene habas que desenvainar, se retira a su habitación se echa sobre la paja, se enrolla la manta y se pone a balancearse o se va a dormir”

    Se dice que Víctor era indiferente a todos los juegos propios de su edad, y que cuando lo dejaban solo se dormía ya que después de comer no tenía nada mas que hacer. Su entrenamiento predilecto era pasar el rato poniéndose palitos de paja entre los dientes, todo esto seguramente debido a la falta de imaginación y de interés social.

    Las pruebas a las que nos hemos referido nos permiten suponer con una cierta seguridad que Víctor era autista.

    • Kaspar Hauser

    Podemos decir que el caso de Kaspar es similar en ciertos aspectos al caso del niño salvaje de Aveyron, ya que los dos se criaron en una soledad social. El único aspecto a destacar es la posibilidad de que Víctor fuera un niño autista, mientras que en el caso de Kaspar no se da. Debido a las similitudes (refiriéndonos al aspecto social) en el que los dos niños se criaron y las diferentes formas de reaccionar, han sido la clave que nos ha indicado que el autismo producido en Víctor, no ha estado influenciado por un factor sociológico, sino biológico.

    Respecto a este caso se ha escrito una novela épica basada en los datos del caso narrada por el celebre novelista Jakob Wasserman y se ha filmado una magnifica película titulada con su propio nombre “ Kaspar Hauser”, de Werner Herzog.

    La historia de Kaspar

    Apareció en la Unschlittplatz de Nuremberg en 1828. Parecía mover los pies sin saber caminar y daba la impresión de que no comprendía absolutamente nada. La gente penso que estaría bebido o loco.

    Llevaba una carta en la que entre otras cosas aparecía su fecha de nacimiento: El 30 de Abril de 1812; el joven tendría 16 años. Sabía escribir su nombre pero era incapaz de hablar. Por su extraña apariencia y su conducta parecía que había vivido toda su vida encerrado y sin ver nunca a su guardián. Pronto se dedujo que siempre le habían alimentado a pan y agua porque rechazaba cualquier otro alimento y que su única compañía había sido un caballo de madera al que anhelaba constantemente.

    Después de que hubiese sido adoptado por diversas familias, la ciudad de Nuremberg le adoptó oficialmente.

    Finalmente fue asesinado por una persona desconocida sólo cinco años después de su aparición.

    Cuando Kaspar fue encontrado sólo podía decir un numero limitado de frases de carácter fragmentario y que juntaba sin un orden concreto, sin embargo aprendió el lenguaje rápidamente.

    Al principio, Kaspar prefería la oscuridad y se sentaba en el suelo con las piernas extendidas, esto nos da una idea de las condiciones del lugar donde había estado encerrado. Él no apreciaba la constancia de tamaño ni las claves de profundidad , pero su percepción visual fue mejorando poco a poco. Parecía tener una agudeza sensorial superior en ciertas percepciones y en cambio su agudeza visual, auditiva y olfatoria demostraron ser muy discriminativas, sólo fijaba su atención en aquello que le interesaba. Lo más importante de todo es que Kaspar se hizo consciente de sus propios estados mentales y pudo hablar acerca de ellos. El caso es muy diferente al del niño salvaje de Aveyron que nunca dio pruebas de tener esa consciencia y es por esto que nos planteamos la pregunta de si Kaspar es verdaderamente un autista.

    ¿Era autista Kaspar?

    Kaspar tenía un desarrollado sentido común, facultad no destacable en una persona autista. Incluso en los autistas más capaces, que pueden llegar a tener buenas capacidades verbales y unos conocimientos impresionantes, llama la atención la falta de sentido común.

    Algunas de las observaciones acerca de Kaspar podrían tomarse como pruebas de autismo: como son las peculiaridades de su percepción sensorial, su aspecto general desmañado, su amor por el orden, la pobreza relativa de su lenguaje... pero todas estas características pueden explicarse como efectos de una deprivación social prolongada y seria.

    Los deterioros sensoriales y motores podrían ser consecuencia directa de haber estado encerrado en una celda oscura sin tener apenas oportunidad de ver y de moverse. Las peculiaridades de su lenguaje pueden deberse al hecho de que lo aprendió muy tarde.

    La razón principal por la que se rechaza el diagnóstico de autismo en el caso de Kaspar es que en el no hay nada que indique la “ soledad autista”. Todo lo contrario, contamos con muchos ejemplos de buena comunicación y un buen contacto afectivo. Hay otras características importantes de autismo que Kaspar tampoco presenta, y es que éste dedica muchos de los momentos en que está solo para jugar con un caballo de juguete.

    En conclusión se podría decir que éste es otro caso de deprivación social, y que no tenemos que confundir con autismo.

    • El caso de Genie

    Lo cierto es que el caso de Genie es, un caso moderno, similar al de Kaspar Hauser.

    La historia de Genie

    Genie fue una niña encontrada en 1970 , después de 13 años de extremada deprivación física y social. Había estado atada a una silla, en una habitación pequeña y cerrada, durante la mayor parte de su vida, recibiendo sólo los cuidados mínimos. Cuando la encontraron estaba completamente sin socializar, era incapaz de hablar o de mantenerse en postura erecta.

    ¿ Era Genie autista?

    Podríamos haber extraído conclusiones acerca del autismo que se da en los casos anteriores, si hubiésemos tenido la oportunidad de ver a Kaspar y a Víctor antes y después de su aislamiento. Es en el caso de Genie en el que se da esta situación.

    En el caso de Genie existen pruebas médicas , que demuestran que era un bebe con un desarrollo normal. Pero a Genie le sucedió un hecho terrible, que impidió su desarrollo desde los 5 años aproximadamente.

    Podemos decir que Genie tampoco se trataba de una persona autista, que igual que en el caso de Kaspar, deseaba comunicarse con otras personas, y era capaz de establecer vínculos afectivos.

    Aprendió a hablar fácilmente, aunque siguió mostrando anomalías, este fue un descubrimiento que da mucha luz a la idea de que existe un periodo crítico en el desarrollo del aprendizaje del lenguaje .

    Genie al los pocos días de ser liberada se entregaba, con facilidad, a juegos sociales con balones, juguetes,... Mostraba una viva curiosidad, buena coordinación oculo-manual, visión y audición adecuadas y capacidad de respuesta emocional.

    Es por esto que podemos decir que si en estos casos, descritos anteriormente, que presentan los rechazos emocionales y la deprivación social más extrema, no producen autismo, es imposible que los estados más suaves lo provoquen.

    • Las niñas-lobo de Midnapore

    Estas eran 3 niñas que se encontraron en el bosque, de las que se dedujo que sus padres habían muerto cuando ellas eran muy pequeñas y que habían vivido entre lobos.

    Lo más asombroso de la descripción de su comportamiento fue que las niñas presentaron unas características asombrosamente parecidas.

    De su comportamiento podemos destacar:

    • La indiferencia que mostraban y su desinterés total, ya fuese por objetos , palabras, o por otros niños.

    • Su timidez, la presencia de otras personas las intimidaba.

    No fue muy difícil el averiguar el pasado feral de estas niñas, si comparamos su comportamiento con el de los lobos, o con el de otros animales, ya que presentan muchas similitudes:

    • Mantienen un lenguaje similar; gritos inarticulados, salvajes y penetrantes.

    • Comportamiento moroso y meditativo: pasaban la mayor parte del tiempo encerradas en sí mismas, “ como lobos pensativos”, indiferentes al mundo exterior, en estos momentos era imposible distraer su atención.

    • Difícil adaptación al nuevo medio.

    • Movimientos corporales similares a los de los animales; caminaban a cuatro patas.

    Aunque estas niñas presentan un comportamiento parecido al de los niños autistas, podemos casi afirmar que esto es debido a su pasado feral, como expondremos a continuación:

    Su mejor visibilidad en la obscuridad era debido a que de esta manera habían aprendido a orientarse en la selva, su desarrollado sentido del olfato nos acerca a la idea de su antecedente feral. Su manera de comer era un reflejo condicionado aprendido de los lobos. No percibían ni el frío ni el calor. Preferencia por los alimentos crudos. Afición a deambular desnudas. Recelo a la luz. Incapacidad de las niñas para reír.

    Una de las mayores diferencias entre las niñas y los autistas, es que éstas eran incapaces de mantenerse en posición erguida, en cambio, los autistas aunque se caracteriza porque se arrastran o caminan a cuatro patas, sí que son capaces de andar erguidos.

    Normalmente los niños autistas sufren traumas por situaciones mínimas, en cambio estas niñas no tenían aspecto de estar traumatizadas por su vida anterior.

    Con el relato de estas historias podemos concluir con la idea de que los niños encontrados en la selva no son autistas porque el medio los haya transformado, sino que si en alguno de estos casos el afectado padece el síndrome esto no ha sido consecuencia de su vida en soledad. Todo esto es más preciso si se entiende que aunque las características de los autistas sean similares a las consecuencias que tiene un niño/a debido a su deprivación social , una cosa no deriva de la otra.

    3.1.1.2. Los idiotas benditos de la vieja Rusia.

    Los idiotas sagrados ( “o benditos”) fueron venerados en la vieja Rusia durante siglos. Se escribió un artículo en el que se explicaban las extraordinarias semejanzas que existían entre los idiotas sagrados y los autistas, basándose en el diagnóstico actual de autismo . La conclusión fue que muchos de los idiotas sagrados era en realidad personas que sufrían autismo.

    La palabra “bendito” connota, al mismo tiempo, inteligencia limitada e inocencia a los ojos de Dios.

    Los rasgos que más les podían caracterizar como autistas eran: una conducta excéntrica e irracional, insensibilidad aparente al dolor, una vida fuera de sociedad, ingenuidad e indiferencia a las convenciones sociales. Además el hecho de que llevaran cadenas sugiere que estas se utilizaban para mantenerlos encadenados cuando era necesario, por lo que podemos deducir que sufrían epilepsia , un signo claro de patología cerebral, que presentan en una alta proporción los pacientes autistas adultos.

    Muchos eran mudos. Los que hablaban, no respondían a preguntas, únicamente repetían lo que habían oído. Muchas de las emisiones que se pudieron obtener eran estereotipadas. El interés especial que tienen, para nosotros, los idiotas sagrados, se debe a que, al menos en alguno de ellos, existen pruebas de “soledad mental”. Esta no consiste tanto en una evitación directa de las personas, sino en una incapacidad para relacionarse con ellas de una manera normal.

    Descripción de un idiota sagrado.

    Podemos obtener estas descripciones gracias a que todavía viven algunos testigos que pueden recordarlo. Uno de ellos nos describió al idiota , que vivió en la ciudad de Leningrado antes de la Revolución:

    “Era una figura terrible: delgadísimo, descalzo y harapiento, con aquellos ojos que miraban a las personas como si no las vieran, y su pelo largo y despeinado .Siempre llevaba cadenas alrededor del cuello...Los niños de las cercanías corrían detrás de él, riéndose y gritando su nombre. Las personas mayores, por lo general miraban a Grisha con respeto y un poco de miedo, especialmente cuando sufría uno de sus ataque periódicos y se ponía a gritar y desvariar. En esas ocasiones los adultos que lo rodeaban, se arremolinaban a su alrededor y escuchaban lo que decía porque creían que el Espíritu Santo se manifestaba a través de él.

    Verdaderamente según las descripciones hechas por todos los ciudadanos que todavía vivían de algunos de los idiotas, podemos decir que su comportamiento era similar al de los pacientes que padecen este síndrome, pero aun así no ha habido ningún investigador que se haya atrevido a decir que los “ idiotas sagrados” padecían autismo

    3.1.1.3. Los “idiots savants”.

    Estos niños fueron descubiertos en el siglo pasado. Eran niños con asombrosas facultades verbales y una memoria prodigiosa, que a menudo iba acompañado de grandes defectos en la capacidad de razonar.

    Podemos decir que estos niños era “loros”, ya que aunque a edades tempranas eran capaces de leer, recordar e incluso repetir grandes textos, éstos eran incapaces de entender una sola palabra de lo que decían. Para verlo con más claridad explicaremos brevemente un par de casos:

    • Un niño era capaz de recitar un libro leído una sola vez, pero demostró su incapacidad de razonar de la siguiente manera. Una de las veces que estaba leyendo un libro para después recitarlo, se saltó por error una línea, error que enseguida corrigió volviendo atrás y repitiendo el párrafo de nuevo. Cuando empezó a recitar y llegó a este fragmente lo hizo de la misma manera que la primera vez, cometió el error, y luego lo corrigió.

    • Un niño era capaz de recitar los 9 volúmenes de una enciclopedia de música que su padre le había leído, pero éste al hacerlo, lo hacía con la voz del padre.

    Más recientemente los médicos han descrito a los “idiots savants”, como personas con extraordinarias capacidades corporales, capaces de realizar maniobras acrobáticas y proezas atléticas con gran capacidad.

    Los primeros médicos que observaron estos fenómenos suponían que sus habilidades eran consecuencia de una hipertrofia en una sola facultad mental.

    3.1.2. Los investigadores.

    En este apartado podemos observar fácilmente que el autismo es un campo de investigación muy complejo, pues como más adelante observaremos durante toda su historia se han dado múltiples definiciones de las cuales no podemos decir que ninguna sea incorrecta, únicamente unas han ido mejorando en algunos aspectos o incorporando nuevas formas de entender el autismo, a las otras.

    Antes de empezar a describir lo que cada uno de los investigadores introdujo en el tema haremos un breve resumen de cómo ha evolucionado este tema hasta llegar a ser lo que es ahora.

    En la primera época de investigaciones predominaba una concepción dinámica llena de errores y mitos:

    • En la primera época de estudio , que podíamos simplificar en los años 1943-1963, se creía que el autismo era un trastorno emocional producido por los factores emocionales y afectivos inadecuados en relación del niño y las figuras de crianza . Los mitos creados en esta época, todavía perduran en la visión popular, y que todavía existen personas que relacionan el autismo con el retraso mental.

    • La segunda época la resumimos en los años 1963-1983. En esta etapa se cree que las deficiencias del lenguaje, comunicación, etc..... eran fruto de una alteración cognitiva .

    • En la década de los 60, 70, 80, la educación protagoniza el trato principal del autismo .Los investigadores se dedican a intentar descubrir métodos para enseñar a los niños autistas. Iniciado principalmente por los siguientes factores:

    · Incremento de procedimientos de modificación de conducta

    · Creación de centros educativos dedicados específicamente al autismo.

    · Se demuestra que se pueden utilizar métodos para modificar la conducta para tratar el autismo, fue a partir de aquí que se crearon programas de aprendizaje y primeras asociaciones de familias afectadas.

    • Por último hablaremos del enfoque actual :

    · El cambio en el enfoque general consiste en considerar el autismo desde una perspectiva evolutiva, como un trastorno del desarrollo. En esta ultima época se suceden unos cambios en la manera de presentar el autismo que serán básicos para entender el concepto que se tiene de él hoy en día.

    · Cambios en las explicaciones: Se descubrió una incapacidad de los autistas llamada “Teoría de la mente” . También ayuda a descubrir posibles causas del autismo la neurobiología, genética, neuroquímica, electrofisiología..., con esto queremos decir que el avance en otras ciencias como son esencialmente la genética, la farmacología... nos ayudan a descubrir nuevos conceptos y a eliminar los que son erróneos.

    · Cambios en los procedimientos de tratamiento: La educación se centra en la comunicación como núcleo esencial del desarrollo y la farmacología ha facilitado substancias para tratar algunas alteraciones asociadas.

    · Aparición de nuevos temas de interés como es el autismo en los adultos, no sólo en los niños. Gracias a este nuevo interés se pudieron descubrir casos de personas adultas con un autismo muy leve, que describían su caso, y es por ésto que hemos llegado a entender parcialmente lo que sienten

    Desarrollo:

    No podemos hablar del autismo si no nos referimos a Bleur (1911) , él fue el que introdujo el termino autismo, y lo definió como un trastorno básico de la esquizofrenia, que consiste en la limitación de las relaciones con las personas y con el mundo externo. Esta limitación podría describirse como una retirada, por parte del paciente, del mundo social para sumergirse en sí mismo.

    De aquí vienen las palabras “autista” y “autismo”, del termino griego autos, que significa “sí mismo”.

    Después de que Bleur definiera por primera vez el autismo muchos investigadores se vieron atrapados por este tema por el cual se interesaron y decidieron aportar sus conocimientos y teorías como es el caso de Stern.

    Stern reconoce en 1914 que lo más importante es la pérdida de nuestra primera experiencia, porque nos tenemos que limitar a especular sobre ella, por lo que la experiencia del lactante es más intensa que la de un niño de más edad o del adulto. Estas experiencias en un adulto resulta ampliamente filtradas pero en un lactante todo el concepto del si mismo y de los otros carece de sentido, esto nos señala que la distinción entre sujeto y objeto es un desarrollo posterior. Es por esto que cabe la posibilidad , que los niños autistas sean : “ seres humanos que conservan hasta una edad más tardía el modo de percibir y experimentar el mundo y a sí mismos, propio de la infancia."

    Puede que sean niños que permanecen detenidos en este estadio del desarrollo emocional y intelectual.

    Pero esta definición sería remplazada por otras ,pues hay grandes rasgos que diferencian a los niños autistas de los lactantes, podemos destacar entre ellas :

    • Aunque hay niños autistas tan solipsistas como los lactantes en su contacto con la realidad, y tan poco comunicativos, están en cambio mucho más desarrollados corporalmente.

    • El lactante tiene menos capacidad para manejar objetos y por supuesto no puede manejar los complejos.

    Es de aquí de donde se extrae la hipótesis de: “ Ciertas acciones y reacciones, o la ausencia de ellas no se debe a ninguna carencia de potencial mental, sino al hecho de que por una u otra razón ese potencial no ha sido actualizado.”

    Fue en el año 1943 , y basándose en las teorías de Stern, cuando Kanner describe por primera vez el autismo como un trastorno grave de la infancia. y es desde entonces que se presenta como un mundo lleno de enigmas, tanto por sus causas, explicaciones, remedios, y diversas investigaciones que se han hecho.

    Kanner basándose en la idea de que las relaciones humanas son recíprocas, llegó a la conclusión de que si nosotros al relacionarnos con un autista tenemos la sensación de opacidad, impredecibilidad e impotencia, podemos pensar en cierta forma que son las sensaciones que nosotros producimos sobre ellos; y es por esto que surgió la nueva definición de autismo: “ Persona para la cual los otro resultan opacos y impredecibles, vive como si estuviese ausente mentalmente, ausente respecto a los presentes, y por todo esto se siente incompetente para regular y controlar su conducta por medio de la comunicación."

    Kanner centrándose en esta Hipótesis, y después de estudiar muchos casos comentaba las características comunes, refiriéndose a tres aspectos:

    • Las relaciones sociales: Indica que el hecho que define mejor el síndrome autista es la incapacidad para relacionarse normalmente con las personas y las situaciones.

    • La comunicación y el lenguaje: Destaca un amplio conjunto de deficiencias y alteraciones en la comunicación y el lenguaje.

    • La insistencia en la invariabilidad del ambiente: La inflexibilidad, la adherencia regida a rutinas y la insistencia en la igualdad de los niños autistas. La capacidad para percibir o conceptualizar nuevos conceptos coherentes, y la tendencia a presentar las realidades fragmentadas o de forma parcial.

    Síndrome de Kanner

    Podemos decir que la definición que Kanner dio sobre el autismo continua vigente en la actualidad con sus tres núcleos de trastorno:

    • Trastorno cualitativo de relación.

    • Alteraciones de la comunicación y el lenguaje.

    • Falta de flexibilidad mental y del comportamiento.

    Kanner después de observar casos y de definir el autismo definió el llamado Síndrome de Kanner , el cual definiremos, para intentar unificar todas las investigaciones hechas en este campo.

    En la definición de síndrome de Kanner viene incluida la definición de la DSM-IV es un intento de poner objetividad en un terreno especialmente subjetivo, como el diagnostico clínico en psicopatología. Facilita que todos los profesionales hablen en un mismo lenguaje y que las investigaciones se basen en diagnósticos compartidos.

    Aspereger fue el investigador que continuó el estudio realizado por Kanner, pero hay algunas diferencias entre ellos, mientras que Kanner centra su investigación en el comportamiento, Asperger decidió basarse en la educación, y dio una nueva idea del autismo:

    Para Asperger, el autismo era un trastorno de la personalidad que planteaba un reto complejo para la educación especial: como educar niños que no tienen los requisitos motivacionales que llevan a las criaturas de nuestra especie a establecer profundas relaciones afectivas y a identificarse con los miembros adultos de la comunidad.

    Igual que Kanner dio su propia definición del trastorno autista, explicado anteriormente, Asperger creó el suyo, en el cual no implica limitaciones formales del lenguaje.

    • El trastorno de Asperger

    Para algunos investigadores las personas que tienen este síndrome no son mas que autistas de nivel intelectual y lingüístico elevado, pero no hay una diferencia cualitativa entre ellos y los retrasados graves.

    En realidad las diferencias principales entre el trastorno de Asperger y el trastorno autista clásico de Kanner son dos:

    • Los niños y adultos con el síndrome de Asperger no presentan diferencias estructurales en su lenguaje, incluso pueden tener buenas capacidades.

    • Tienen capacidad normal de inteligencia impersonal y fría, y a veces competencias extraordinarias en campos restringidos.

    Después de una gran etapa en la que se creía que las definiciones dadas por Kanner y Asperger eran las que más se acercaban a la realidad , Lotter (1966) demuestra que entre las cosas que parecen claras del autismo, no todas lo eran.

    Este hizo un estudio y descubrió que 4.5/10.000 de los niños presentaban cuadros parecidos a los descritos por Kanner. Lotter después de las observaciones separó a los niños en dos grupos:

    • Los nucleares : presentan de una manera muy acusada los dos síntomas descritos por kanner, trastorno de la relación y deseo obsesivo de la invariabilidad .

    • Los no nucleares: Con síntomas menos marcados.

    Los estudios hechos por este investigador fueron más importantes para confirmar los datos dados en otras investigaciones, que no por la información dada.

    Hubo otro investigador que siguiendo las mismas pautas para definir el trastorno autista estableció el llamado trastorno de Rett. Éste, a diferencia de los otros, es un trastorno que siempre va acompañado de un gran nivel de retraso mental. Lo podemos definir como una alteración evolutiva que se produce después de un periodo de 5 o 6 meses de evolución normal, el cual se cree que podría ser una mutación del cromosoma X por lo cual sólo se daría en niñas.

    El comportamiento de estas niñas sería similar al de los autistas :

    • Los movimientos de las mano son estereotipados y estas no hacen su actividad funcional.

    • Retraso importante en el desarrollo de la capacidad de caminar.

    • Pérdida de la capacidad de relación, y falta de competencias simbólicas y del lenguaje.

    • Presentan microcefalia progresiva y alteraciones de patrones respiratorios.

    • Síntomas del síndrome de Rett

    Es la pérdida de unas funciones que, los niños, en un principio habían adquirido con normalidad como son, por ejemplo: El lenguaje, la comunicación, las relaciones sociales y conductas adaptativas. Podemos decir que para que un niño presente este síndrome se tiene que producir una pérdida de un mínimo de dos de las cinco siguientes áreas:

    • Lenguaje expresivo y receptivo

    • Competencias sociales y adaptativas

    • Control de los esfínteres vesicales i/o anales.

    • Juegos

    • Destrezas motrices.

    3.1.3. Las definiciones y diagnósticos relacionados con el autismo.

    Cualquiera que trate el tema del autismo tiene que empezar por referirse a los primeros investigadores, que podemos considerar que son Leo Kanner y Hans Asperger, que con independencia el uno del otro, fueron los primeros en publicar las descripciones de este trastorno.

    La publicación de Kanner se realizó en 1943 , la de Asperger en 1944 . Las dos contenían una primera iniciación a la definición de autismo. Hemos de decir que cuando ellos se referían a “autista”, lo hacían según la definición establecida por Eugen Bleur, en 1911. Bleur se refirió al autismo como un trastorno básico de la esquizofrenia, que consiste en la limitación de las relaciones con las personas y con el mundo externo, una limitación tan extrema que parece excluir todo lo que no sea el mismo.

    Tanto Kanner como Asperger tienen dificultades para presentar las primera teorías sobre el autismo , los dos pensaban que en los autistas se producía un trastorno fundamental, desde el nacimiento, que más tarde daría lugar a los problemas característicos del autismo.

    Más tarde, también se dieron cuenta que estos niños presentaban una gran incapacidad para mantener relaciones afectivas normales con las personas, por lo tanto descartaron la posible definición de Bleur, ya que la esquizofrenia permite la comunicación con otras personas. Esta posible definición también es descartada cuando se descubre que la esquizofrenia es una enfermedad que no se presenta desde el nacimiento, en cambio el autismo sí.

    Sobre el libro escrito por Kanner podemos decir que para él las características más importantes del autismo eran:

    • Con respecto a la “soledad autista”:

    El trastorno principal , es la incapacidad que tienen estos niños, desde el comienzo de su vida, para relacionarse normalmente con las personas y situaciones.

    Hay, desde el principio, una extrema soledad por la que el niño, siempre que es posible, desatiende, ignora, excluye todo lo que le viene de fuera.

    Tiene buena relación con los objetos; le interesan y puede jugar con ellos, feliz durante horas..., pero una profunda soledad domina toda su conducta.

    • En relación al “deseo de invarianza”:

    Los sonidos y movimientos del niño, todas sus actividades, son tan monótonamente repetidas como sus emisiones verbales. Existe una marcada limitación de la diversidad de sus actividades espontáneas. La conducta del niño se rige por un deseo ansiosamente objetivo la mantener la monotonía.

    • Respecto a los “islotes de capacidad”:

    El sorprendente vocabulario de los niños autistas que son capaces de hablar, la excelente capacidad para recordar los episodios que han sucedido varios años antes, la fenomenal memoria mecánica de poemas y nombres, y el precioso recuerdo de patrones y secuencias complejas, indican la existencia de una buena inteligencia.

    Así que debemos suponer que estos niños han venido al mundo con una incapacidad para formar los lazos normales, de origen biológico, de contacto afectivo con las personas, del mismo modo que otros niños vienen al mundo con otras deficiencias físicas o mentales.

    Es de esta manera que Kanner define el trastorno autista como:

    • Un trastorno cualitativo de relación.

    • Alteraciones de la comunicación y el lenguaje.

    • Falta de flexibilidad mental y del comportamiento.

    Las definiciones, descripciones y conclusiones dadas por Asperger no fueron tan ricas en matices, pues se dedicó más a la simple descripción de casos.

    Para Asperger los niños autistas tienen en común un trastorno fundamental que se manifiesta , de forma muy característica, en todos los fenómenos del comportamiento y la expresión. Un trastorno que produce dificultades considerables y muy típicas de la integración social.

    Los fenómenos del comportamiento y la expresión eran conclusiones de la siguiente observación:

    “Nunca deja de estar presente esa peculiar característica de su mirada... No establecen contacto ocular... parecen abarcar las cosas con breves miradas periféricas.

    Los gestos y expresiones faciales son pobres..., sin embargo, hay muchos movimientos estereotipados. Estos no expresan significados.

    Los niños siguen sus propios impulsos, con independencia de las exigencias de medio.

    No están preparados para aprender de los profesores o de los otros adultos.

    Tienen áreas de interés aisladas.

    Pueden tener una excelente capacidad para el pensamiento lógico abstracto.

    Hay creaciones originales de palabras.”

    En resumen, podemos decir, que Asperger definió el autismo como un trastorno fundamental de la esquizofrenia que produce dificultades considerables de la integración social.

    También podemos mencionar otras definiciones, aunque éstas no hayan sido tan importantes en la historia del autismo:

    Persona para la cual los otros resultan opacos, e imprescindibles, vive como si estuviese ausente mentalmente, ausente respecto a los presentes y por todo esto se siente incompetente para regular y controlar su conducta por medio de la comunicación.

    También sería pertinente mencionar las definiciones dadas por Rett, Lotter..., pero estas ya han sido evaluadas en el apartado 3.1.2.

    A través de la colaboración internacional, los expertos se han puesto de acuerdo para utilizar ciertos métodos para diagnosticar el autismo, estos criterios se han hecho explícitos en algunas obras que han salido a la luz pública, el esquema más detallado y reciente es el que se describe en el Manual Diagnostico y estadístico de la asociación Americana de Psiquiatría (DSM-III-R) .

    Otro esquema diagnostico muy similar se encuentra en la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-10), promovida por la Organización mundial de la Salud. En estos manuales, podemos encontrar las definiciones más actuales del autismo, los cuales lo definen como:

    • Deficiencias cualitativas de las pautas de interacción social recíprocas.

    • Deficiencias cualitativas de la comunicación verbal y no verbal, y de la actividad imaginativa.

    • Repertorio muy limitado de actividades e intereses.

    De estos nuevos manuales podemos destacar que se basan en la definición dada por Kanner, por lo cual podemos decir que ésta todavía sigue vigente.

    El síntoma principal de Kanner la “soledad autista”, sigue siendo todavía el primer síntoma, y el más importante, en todos los intentos de diagnóstico. También se ha estipulado, que el trastorno debe aparecer en un periodo temprano del desarrollo, aproximadamente antes de los tres años de edad.

    Un criterio diagnóstico importante en la actualidad, es el que se refiere a los trastornos del lenguaje y la comunicación, y esto podría ser debido a que es la causa principal por la que se busca ayuda clínica.

    También prestan especial atención a la falta anormal de actividad imaginativa. Con ello se hace referencia a la ausencia de juego de ficción y la falta de interés por las historias de ficción.

    Un criterio diagnóstico permanente es el que se refiere a los diversos fenómenos de tipo repetitivo, como podrían ser las rutinas elaboradas, pero también los rituales, las preocupaciones peculiares y los intereses raramente limitados son características únicas de los autistas.

    3.1.4 Los nuevos avances, y nuevas teorías del autismo.

    Podemos decir que el autismo es un trastorno del cual se sabe muy poco, por lo que todavía se sigue investigando, sobre todo en uno de los campos en los que aparecen más incógnitas, que es el de las causas.

    Podemos decir que los investigadores ya son capaces de describirnos y explicarnos aquellas partes del trastorno que no tienen que ver con las causas. Por ejemplo tienen bien clara cual es la conducta que presenta un niño autista. Los investigadores saben que el autismo afecta a muchos aspectos de la conducta humana como el movimiento, la atención, el aprendizaje, la memoria, el lenguaje, el carácter y la interacción social. También nos dejan claro cómo podemos detectarlo: en los movimientos de bebés que se dan la vuelta, se sientan, gatean y andan de forma extrañamente descordinada. A los 18 meses, un autista no señala, no comparte la atención con otros, ni sigue las expresiones de otra persona. A los 2 o 3 años, los niños autista presentan una profunda falta de atención hacia los demás. Muchos no hablan; por el contrario, pueden embarcarse en rituales, como agitar los brazos, que estimulan su cuerpo. Les disgusta cualquier cambio.

    Otro de los temas que no se tienen demasiado claro es el de qué grado de autismo presenta cada niño. Según Marie Bristol-Power los síntomas del autismo varían de leves a graves, pero es imposible evaluar en qué punto intermedio se puede encontrar un niño que padece el trastorno. Según unas investigaciones llevadas a cabo en EE.UU se ha podido saber que el autismo clásico en su forma más grave, que provoca retraso mental, se da en 1 de cada 1000 nacimientos, en cambio las formas más leves de autismo como el Síndrome de Asperger, la incidencia es de 1 cada 500.

    Sigue siendo, sin embargo, el tema de las causas el que más preocupa a los investigadores, los cuales recientemente, inspirados por los recientes hallazgos sobre el desarrollo del cerebro animal antes y después de nacimiento, están presentando nuevas y sugestivas teorías para explicarlo.

    Hace 50 años los investigadores creían que el autismo estaba causado por madres frías y padres débiles y ausentes. Hoy, los científicos centran la atención en los genes. Esta teoría se ha podido deducir de los casos de los gemelos idénticos, si uno padece autismo, hay un 90% de probabilidades de que el segundo también lo padezca.

    Según Bennett Leventhal, al autismo contribuyen cinco genes. Hasta el momento, los estudios sobre hermanos autistas indican que estos genes se encuentran en los cromosomas 7, 13 y 15, aunque su función todavía no se conoce.

    Tras el nacimiento, diversos genes comienzan a crear conexiones mientras que otros provocan la muerte de las células de crecimiento y reducción. Pero el crecimiento y la elaboración del sistema nervioso es un proceso continuo y si se produce un trastorno grave al comienzo, todo el desarrollo posterior se puede ver perturbado, pero todavía no se ha determinado cuando y dónde.

    Ahora expondremos algunas de las teorías que se han llevado a cabo para descubrir en que fase del desarrollo y en qué zona del cerebro se producen las complejas interacciones de los genes que provocan la enfermedad.

    Patricia M. Rodier , cree que el fallo cerebral en el autismo se produce entre los días 20 y 24 de la gestación, antes de que la mujer sepa que está embarazada.

    Esta embrióloga tiene pruebas de que genes hox , están mutados en el autismo.

    La doctora Margaret L. Banman , considera que el defecto puede producirse antes de la mitad del segundo trimestre del embarazo. La doctora L. Banman basa esta teoría en su extenso conocimiento sobre cómo y cuándo se conectan ciertos circuitos. Afirma que algunas células se pueden “perder” sólo si el defecto tiene lugar en la mitad del desarrollo del feto.

    Banman y sus investigadores llevan estudiando desde 1983 tejido obtenido de autopsias de autistas. Aunque grandes porciones de los cerebros que han estudiado parecen normales, en general son más grandes y pesadas que la mayoría. Y lo que es más importante, presentan anomalías en tres regiones relacionadas con la conducta social (lóbulos frontales, sistema límbico y cerebelo). Por lo que podríamos deducir que los síntomas de autismo se pueden asociar a problemas en cada una de estas regiones.

    Eric Courchesne , explica que el problema podría también producirse después de que el bebe naciese.

    En octubre de 1999, los investigadores detectaron el defecto genético especifico de un trastorno, el Síndrome de Rett, que en algún momento se diagnosticó equivocadamente como autismo. Los niños que padecen este síndrome nacen y se desarrollan normalmente hasta una edad aproximada comprendida entre los 6 y los 24 meses. Los investigadores pudieron descubrir que lo que ocurre en estos niños es que un gen reprime otros genes por lo que estos últimos no consiguen la eficacia necesaria. Como consecuencia los otros genes no pasan a la acción y los niños dejan de crecer, se retuercen las manos y padecen trastorno mental. Courchesne y otros investigadores creen que en el autismo se puede dar un proceso similar.

    De ser esto cierto, según Courchesne, el cerebro infantil estaría todavía experimentando un gran proceso de construcción creado por la integración de genes y entorno. Según este científico, es posible que las alteraciones de esta construcción diesen lugar al autismo.

    Nancy J. Mishew , sostiene que según algunos investigadores, esta teoría se ve respaldada por el hecho de que la cuarta parte de los niños autistas parecen normales hasta los 14-22 meses y después experimentan la aparición repentina de los síntomas autistas. O podría dispararse por algún factor ambiental que interactuase con el niño genéticamente vulnerable.

    Como hemos podido observar faltan muchos años para comprender la genética y la neuroquímica de la enfermedad, y por lo tanto para obtener un tratamiento eficaz, por lo tanto tenemos que seguir confiando en los tratamientos y terapias que hay actualmente.

    Mientras, la terapias intensivas individuales que enseñan a los niños a controlar sus movimientos y relacionarse socialmente tienen éxito entre un 30% y un 50% de los casos tratados, siempre que el tratamiento comience pronto, idealmente entre los dos y tres años.

    El objetivo es interceptar la conexión errónea del cerebro autista y, mientras el cerebro se desarrolla, ayudarle a establecer las conexiones que precisa. Aun así según Marie Bristol-Power en muchos niños autistas la enfermedad no se diagnostica hasta los cinco o seis años, cuando van al colegio. La mayoría de los pediatras y médicos de familia creen todavía que el autismo es una afección relativamente rara y no están formados para detectar los síntomas. Se debería evaluar a todos aquellos niños que con dos años todavía no han comenzado a hablar.

    Portia Iverson , afirma: “El hecho de que el cerebro de los niños sea dinámico y elástico es nuestra mayor esperanza. La propia esencia del ser humano es su interacción con el medio ambiente. Si esa interacción no se realiza adecuadamente la primera vez, podemos completarla con terapias restauradoras y generadoras para el cerebro. Quizá no hagamos que los niños sean completamente normales, pero podemos cambiar el curso de la enfermedad.

    3.2. Descripción del autismo.

    3.2.1. Enfermedades relacionadas con el autismo:

    En este apartado del trabajo intentaremos explicar qué tipos de enfermedades se relacionan con el autismo, y expondremos las similitudes por las cuales se relacionan y por el contrario, las diferencias por las cuales no es considerada la misma enfermedad.

    En primer lugar nombraremos las enfermedades que, frecuentemente se relacionan con el autismo y pasaremos, seguidamente, a exponer las diferencias y similitudes con el autismo.

    Autismo y esquizofrenia:

    La esquizofrenia, enfermedad mental en la que el afectado sufre una división o dislocación de su personalidad, se suele relacionar, habitualmente, con el autismo, aunque, en realidad existen nombradas diferencias entre una y otra. Pasemos a ver estas diferenciaciones.

    Entre el autismo y la esquizofrenia parecen existir diferencias en cuanto a la edad de comienzo, ya que el trastorno autista suele aparecer a una edad temprana (primera infancia) y en cambio la esquizofrenia tiene una aparición más tardía, normalmente en la adolescencia.

    También existen diferencias en cuanto a la predisposición familiar, ya que en el autismo es infrecuente y, por lo contrario existe una muy frecuente predisposición familiar en la esquizofrenia. En cuanto a la presencia de delirios y alucinaciones suele ser muy frecuentes en el enfermo esquizofrénico y adversamente muy raros en un enfermo autista, aunque esto no quiere decir que ningún enfermo autista sufra alucinaciones y delirios.

    En la esquizofrenia existen episodios de normalidad o próximos a ella y en el autismo la persistencia de la enfermedad no se ve interrumpida por ninguno de estos episodios, ya que en los autistas no existen dichos periodos.

    Las crisis epilépticas son muy frecuentes en el trastorno autista en ¼ de dicha población y, por lo contrario muy infrecuentes en los esquizofrénicos.

    Estas son algunas de las principales diferencias entre ambas enfermedades.

    La incidencia de dichas enfermedades en la sociedad es bastante similar siendo los porcentajes 4/5x10.000 enfermos autistas y 8/10x10.000 enfermos esquizofrénicos.

    Esquizofrenia infantil” se suele referir a lo que ahora llamamos “Autismo”, aunque en algunos círculos se sigue utilizando el primer término.

    Autismo y retraso mental.

    Entre autismo y retraso mental existen también diferencias a pesar de que alrededor de las ¾ partes de los niños autistas tienen también retraso mental.

    En ambos grupos se presentan accesos epilépticos; sin embargo hay una marcada diferencia en la edad de comienzo (frecuentes durante la primera infancia en el retraso mental y durante la adolescencia en el autismo).

    Se diferencian también, según investigaciones médicas, en la distribución por sexo (ligero predominio masculino en el retraso mental frente a una proporción de 4 a 1 en el autismo).

    Los niños autistas tienen una mayor probabilidad de fracasar en tareas que requieren habilidades de lenguaje y uso de significados, así como también tienden a discriminar las señales socioemocionales, hábito que los niños con retraso mental no tienen.

    Autismo y trastornos severos del desarrollo del lenguaje receptivo:

    Las similitudes existentes entre el autismo y los trastornos severos del desarrollo del lenguaje receptivo han llevado a algunos autores a formular la hipótesis de una continuidad entre autismo y afasia o difasia receptiva, a concebir, incluso, el autismo como una afasia receptiva grave que conduciría a alteraciones de la conducta, efectivas, de relación, etc. de los niños autistas.

    Hay estudios realizados entre los autistas y los diafásicos que vienen a mostrar que el autismo no es sólo una diafasia, es algo más, y ese algo más se relaciona con los mecanismos de comunicación prelingüística o no lingüística (por ejemplo, gestual) y con el hecho de que en el lenguaje de los niños autistas aparecen anomalías que indican la existencia de pautas en el lenguaje claramente alteradas.

    Diferencias entre autismo y Trastorno severo lingüístico:

    El autismo se diferencia de los trastornos del lenguaje receptivo en la incidencia que en el autismo es de cuatro varones sobre una niña y en los trastornos lingüísticos hay un predominio masculino. También difieren en cuanto al pronóstico ya que en el autismo es peor que en el trastorno del lenguaje.

    Los problemas de conductas socioemocionales son muy persistentes en enfermos autistas, en cambio, son más limitados en el trastorno del lenguaje receptivo. En el autismo también hay una persistente inhabilidad comunicativa.

    Hay bastantes enfermedades que provocan en los niños la aparición de síntomas similares a los del autismo. También, en ocasiones, determinados daños cerebrales han causado la aparición de síntomas de autismo en algunas personas. Algunas de estas enfermedades son:

    • Sordera.

    Algunos niños que tienen síntomas de autismo resultan ser sordos. Antes de concluir un diagnóstico de autismo, se debe comprobar siempre el correcto funcionamiento auditivo del niño.

    • Trastorno de Heller.

    Desarrollo normal hasta los 3 o 4 años y brusca aparición de ansiedad, negativismo y aislamiento. Pérdida gradual del lenguaje.

    • LKS

    Es una enfermedad poco común. Se caracteriza por el desarrollo normal y lenguaje apropiado en los primeros 3-7 años; pérdida del lenguaje receptivo; lenguaje telegráfico con pocos verbos; sospecha de sordera; frustración del niño, sorprendido por su propio cambio; comportamientos similares a los del autismo; Coeficiente intelectual (IQ) no verbal normal o superior a la media; anomalías en el EEG

    Algunos expertos sospechan que ciertos casos de CDD o de aparición tardía de autismo podrían ser en realidad LKS.

    • PKU (Fenilcetonuria).

    Trastorno genético del metabolismo que produce daños cerebrales durante los primeros años de vida, a menos que se apliquen medidas dietéticas especiales.

    Los síntomas incluyen retraso mental y alguno de los síntomas del autismo. La PKU se ha eliminado revisando sistemáticamente a todos los niños inmediatamente después del nacimiento para que se les pueda poner una dieta adecuada para evitar los daños.

    • Síndrome de Rett.

    Es un defecto neurológico que sólo afecta a las niñas. A diferencia del autismo, las niñas presentan primero un desarrollo normal y luego aparece. Los síntomas iniciales incluyen algunos asociados al autismo como por ejemplo un desarrollo prenatal y postnatal aparentemente normal, desarrollo psicomotor aparentemente normal, perímetro craneal normal en el nacimiento.

    Después de un período de tiempo de desarrollo normal aparecen los siguientes síntomas: deceleración del crecimiento craneal entre los 5 y 48 meses, pérdida entre los 5 y 30 meses de habilidades manuales funcionales adquiridas previamente, aparición de descoordinación en la forma de andar o de mover el tronco, etc.-

    • Síndrome de Tourette.

    Condición de raíz genética y que causa tics incontrolables motrices y/o vocales.

    Se ha encontrado en varias ocasiones, en las personas autistas, aunque no se puede generalizar como una enfermedad vinculada al autismo

    • OCD.

    El OCD es un trastorno neurológico de causa incierta. Sin embargo, se suele confundir con obsesiones o compulsiones causadas por enfermedades mentales o simple neurosis, de la misma forma que el término “Autismo” se utiliza para referirse a personas que son exageradamente retraídas.

    Sus síntomas suelen aparecer en ciertas etapas de la vida; durante la infancia aparecen, normalmente, las obsesiones por contar y clasificar, la compulsión por el orden aparece en la pubertad y las reflexiones obsesivas aparecen, habitualmente, en la madre.

    • Síndrome de Asperger.

    Similar al autismo excepto en el hecho de que el desarrollo del lenguaje es normal. Algunas personas lo asimilan al autismo de alto funcionamiento (HFA).

    • PDD o PDD-NOS.

    El término PDD se utiliza en individuos que no se encuadran completamente en los criterios diagnósticos del autismo.

    Se debe utilizar este término cuando hay un trastorno profundo y generalizado del desarrollo de las relaciones sociales, habilidades de comunicación verbales y no verbales, o cuando aparecen comportamientos pero no se cumplen los criterios de otro trastorno.

    • Hiperlexia.

    Consiste en el desarrollo precoz, de la lectura junto con un aprendizaje desordenado del lenguaje y carencias sociales y de comportamiento.

    En la actualidad es objeto de discusión el considerar la Hiperlexia como un tipo de autismo o síndrome de Asperger.

    • Depresión maníaca.

    Los niños autistas que aparentemente no sufren daños neurológicos que puedan provocar esa disfunción podrían estar sufriendo un tipo de enfermedad maníaco-depresiva temprana heredada.

    • Síndrome de Angelman.

    Se parece al autismo sólo superficialmente debido a que los afectados sufren retraso profundo. Otro nombre que se le da a este síndrome es el de “muñeco feliz” porque las extremidades suelen estar rígidas y separadas del cuerpo, y los niños casi siempre sonriendo.

    • Acidosis láctica.

    Tendencia a acumular ácido láctico en la sangre.

    Su conexión con el autismo se debe al hecho de que se ha confundido tantas veces con el autismo que no parece una simple casualidad.

    • Síndrome de X-Frágil.

    Anormalidades del lenguaje que recuerdan a las del autismo.

    Del 10% al 20% de los niños autistas sufren una anormalidad cromosómica, siendo la más probable la del X-Frágil.

    La enfermedad toma su nombre de la presencia de un punto frágil en el cromosoma X.

    Estas enfermedades son algunas de las que hacen aparecer en los niños síntomas parecidos a los del autismo, aunque como hemos visto no se las puede considerar autismo, ya que solo cumplen algunas características de dicha enfermedad.

    3.2.2. Protocolos de observación.

    Protocolo: conjunto de reglas que rigen un ceremonial y que han sido establecidas por decreto o por costumbre. Normas de cortesía que deben seguirse en un comportamiento determinado.

    Con esta breve definición de protocolo, queremos introducir el apartado de “protocolos de observación”. Como dice la definición un protocolo son normas o actitudes que han de cumplirse en un comportamiento específico. En nuestro caso, expondremos las actitudes que un niño adopta o no y de si se le puede diagnosticar a este “comportamiento autista”.

    El autismo, como ya hemos dicho anteriormente, es un trastorno generalizado del desarrollo caracterizado, básicamente, por trastornos en la relación con personas, trastornos en la comunicación y trastornos en la conducta. Por este motivo los protocolos que describiremos se basan, mayoritariamente, en el aspecto social (comportamiento).

    3.2.2.1. Protocolos.

    Uno de los protocolos más utilizados, por los expertos, en este tipo de trastornos es el DSV-IV y según el cual se han de cumplir un total de seis o más síntomas de los tres grupos de manifestaciones clínicas que se exponen en él.

    • DSV-IV.

    Manifestaciones clínicas: ( se han de cumplir un total de seis o más síntomas)

  • Trastorno de la relación con las personas.

  • Trastorno de la comunicación.

  • Resistencia a los cambios del entorno.

  • Además se han de cumplir, también, como mínimo dos características de 1/, 2/ y 3/. Este grupo de manifestaciones sintomatológicas, son las siguientes:

    • Trastorno cualitativo de la relación con las personas, expresada como mínimo por la manifestación de dos de las características siguientes:

  • Importante alteración del uso de diversos comportamientos no verbales, como por ejemplo el contacto ocular, la expresión facial, las posturas corporales i los gestos reguladores de la interacción social.

  • Incapacidad para el desarrollo de las relaciones con los compañeros, adecuados a su nivel de desarrollo.

  • Ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas, placeres, intereses y objetivos ( no mostrar, llevar o señalar objetos de interés).

  • Falta de reciprocidad social y emocional.

    • Alteración cualitativa de la comunicación, expresada, como mínimo, por dos de las características siguientes:

  • Retraso o ausencia del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado por intentos de compensarlo mediante formas alternativas de comunicación, como la mímica)

  • En sujetos con habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar una conversación con otras personas.

  • Utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrático.

  • Ausencia de juego realista espontaneo, variado o de juego imitativo social propio de su nivel de desarrollo.

    • Patrones de comportamiento, actividades e intereses restringidos, repetitivos y estereotipados, expresados como mínimo por una de las características siguientes:

  • Preocupación exclusiva por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que es anormal, o en su intensidad o en su objetivo.

  • Adhesión aparentemente inflexible a rutinas, o rituales específicos no funcionales.

  • Manierismos motores estereotipados y repetitivos (por ejemplo: girar las manos o los dedos, balanceos del cuerpo, aleteo de los brazos).

  • Preocupación persistente por las partes de los objetos.

    • También hay que considerar el retraso o el funcionamiento anormal, antes de los tres años de edad, como mínimo en una de las áreas siguientes:

  • Interacción social.

  • Lenguaje utilizado en la comunicación social.

  • Juego simbólico o imaginativo.

  • Cuestionario para detección de riesgo de autismo a los 18 meses (CHAT)

    Con este cuestionario se pretende determinar posibles casos de niños con autismo en la exploración evolutiva rutinaria de los 18 meses por parte de los Médicos Generales (MG) o Visitadores Sanitarios (VS). Se tarda alrededor de 20 minutos en completarlo.

    Actualmente, el autismo se detecta hacia los tres años. El estudio llevado a cabo por Baron-Cohen y sus colaboradores en 1992, pretende establecer si es posible detectar el autismo a los 18 meses de edad. Es especialmente importante para aquellos niños de alto riesgo, que tienen hermanos mayores con autismo.

    En general, los pedíatras no tienen un conocimiento muy específico del autismo. Este hecho, unido a la poca frecuencia del trastorno y a la dificultad para detectar síntomas de autismo en una revisión normal a edades tan tempranas tiene como consecuencia la detección tardía del autismo.

    Sección A: Preguntar al padre/madre:(contestar si o no)

  • ¿Disfruta su hijo al ser mecido, botar en sus rodillas, etc.?

  • ¿Se interesa su hijo por otros niños? (*)

  • ¿Le gusta a su hijo subirse a los sitios, como a lo alto de las escaleras?

  • ¿Disfruta su hijo jugando al escondite?

  • ¿SIMULA alguna vez su hijo, por ejemplo, servir una taza de té usando una tetera y una taza de juguete, o simula otras cosas? (*)

  • ¿Utiliza alguna vez su hijo el dedo índice para señalar, para PEDIR algo?

  • ¿Usa alguna vez su hijo el dedo índice para señalar, para indicar INTERÉS por algo?(*)

  • ¿Sabe su hijo jugar adecuadamente con juguetes pequeños (p.ej. coches o bloques), y no sólo llevárselos a la boca, manosearlos o tirarlos?

  • ¿Alguna vez su hijo le ha llevado objetos para MOSTRARLE algo? (*)

  • Sección B: Observación del MG o VS: (responder si o no)

  • ¿Ha establecido el niño contacto ocular con Vd. durante la

  • observación?

  • Consiga la atención del niño, entonces señale un objeto interesante en la habitación y diga: “¡OH, mira! ¡Hay un (nombre juguete)!”. Observe la cara del niño. ¿Mira el niño lo que usted está señalando?(1).

  • Consiga la atención del niño, entonces déle una tetera y una taza de juguete y diga: “¿Puedes servir una taza de té?” (*), (2).

  • Diga al niño: “ ¿Dónde está la luz?”. ¿Señala el niño con su dedo índice a la luz? (*), (3).

  • ¿Sabe el niño construir una torre de bloques? Si es así, ¿cuántos? (número de bloques,...).

  • (*) Indica las preguntas críticas que son las más indicativas de la existencia de rasgos autistas.

  • Para contestar Si en esta pregunta, asegúrese de que el niño no ha mirado sólo su mano, sino que realmente ha mirado el objeto que usted señala.

  • Si puede lograr un ejemplo de simulación en cualquier otro juego, puntúe Si en este ítem.

  • Repítalo con: “¿Dónde está el osito?” o con cualquier otro objeto inalcanzable, si el niño no entiende la palabra “luz”, Para registrar si en este ítem, el niño debe haber mirado a su cara en torno al momento de señalar.

  • Como se puede ver, esta lista, examina la presencia de las conductas de juego simulado y atención conjunta, entre otras cosas.

    El estudio de Baron-Cohen halló que, dentro de un grupo de niños de 18 meses (niños = 50; edad: 17-21 meses), aleatoriamente seleccionados, mientras algunos carecían de señalar protodeclarativo y algunos carecían de juego simulado, ninguno carecía de los dos a la vez.

    En este trabajo fueron examinados, también con el CHAT un grupo de hermanos de niños ya diagnosticados con autismo (n = 41; edad = 18-21 meses), suponiendo que el 2-3% de ellos desarrollaría autismo por razones genéticas. El punto clave de interés es que 4 niños de este grupo de alto riesgo carecían, a los 18 meses, tanto del juego simulado como de atención conjunta, y continuaron recibiendo el diagnóstico de autismo a los 30 meses.

    La sección A evalúa 9 áreas del desarrollo, con una pregunta para cada área: juego brusco y desordenado, interés social, desarrollo moto juego social, juego simulado, señalar protoimperativo, señalar protodeclarativo, juego funcional, atención conjunta.

    La sección B se ha incluido para que el médico compruebe el comportamiento del niño, comprobando las respuestas de los padres dadas en la sección A.

    Diagnóstico de autismo en niños con Síndrome de Down

    No menos del 10% de las personas con Síndrome de Down puede también padecer autismo. Los datos exactos son difíciles de obtener. A la hora de hacer el diagnóstico, muchos profesionales bien no son conscientes de que las dos condiciones puedan coexistir, bien se muestran reticentes a dar el segundo diagnóstico.

    Diagnosticar el autismo es mucho más complicado que diagnosticar el Síndrome de Down: no hay análisis de sangre, ni marcador genético, ni características faciales u otras que se apliquen a todos las personas autistas.

    Sin una detección y una intervención precoces, la vida de una persona con autismo puede ser mucho más limitada que la de una persona con Síndrome de Down y a menudo los niños autistas viven en colegios-residencia más que en su casa debido a la imposibilidad de los padres y del sistema escolar para manejar el comportamiento del niño.

    Síntomas de autismo en el síndrome de Down.

    El área clave afectada en el desarrollo de un niño con síndrome de Down es el área cognitiva, el desarrollo del pensamiento, del razonamiento y de la comprensión: en dicha área son de esperar retrasos. Otras áreas del desarrollo son el área social y el área emocional. Estas áreas se desarrollan de modo más cercano a la normalidad en un niño con síndrome de Down, pero no así en un niño con autismo.

    Por lo tanto, las áreas clave que hay que vigilar en un niño con síndrome de Down cuyo diagnóstico se sospecha que pueda estar complicado con un trastorno del comportamiento como el autismo son el área social y el área afectiva. Algunos profesionales sostendrán que el desarrollo social y afectivo puede verse afectado por retrasos en el desarrollo cognitivo y que no existe evidencia de un trastorno distinto. Aquí es donde interviene la naturaleza subjetiva del diagnóstico de autismo.

    Algunos de los comportamientos clave que pueden señalar la posibilidad de autismo en un niño con síndrome de Down son:

  • Soledad autista extremada. El niño no se relaciona con la gente de un modo normal y prefiere que se le deje solo. El niño parece considerar a las otras personas como objetos y no como personas. No se integrará en un grupo de juegos con otros niños. A diferencia de los niños con síndrome de Down, que son muy afectivos y a los que les gustan los abrazos, el niño autista no quiere ser abrazado.

  • Deseo ansioso u obsesivo de que su entorno no cambie. Cualquier cambio en la rutina diaria puede causarle un gran disgusto.

  • Falta de contacto ocular. Es típico de las personas con autismo el que no establezcan contacto ocular, sino que no miren a la gente o miren “ a través” de los demás, como trasplantándolos.

  • Muestra movimientos repetitivos estereotipados, tales como sentarse un largo rato con un objeto en su mano, limitándose a moverlo hacia delante y hacia atrás y a mirarlo.

  • Diagnóstico de Autismo en el Síndrome de Down. Lista del DSM-IV.

    El autismo se diagnostica observando el comportamiento del paciente. Hay 16 síntomas descriptivos que examinar. Si se observa una combinación apropiada de ocho de ellos, se establece un diagnóstico de autismo.

    Estos síntomas se agrupan en cuatro áreas generales: interacciones sociales severamente deterioradas, imaginación y comunicación severamente deterioradas, intereses y actividades extremadamente limitados y síntomas observados por primera vez en la infancia o niñez temprana. En algunos casos, como en el síndrome de Down, el retraso mental puede enmascarar el autismo y el diagnóstico puede retrasarse o no darse nunca.

    Los criterios diagnósticos para el autismo están contenidos en la cuarta edición del DSM-IV, como ya hemos dicho anteriormente. Este diagnóstico es bastante complejo y es reconocido como válido cuando lo lleva, únicamente un profesional cualificado.

    Algunos comportamientos autistas, aparecen normalmente en las personas Down y esto no significa que el autismo esté presente.

    A continuación describiremos los criterios del DSM-IV que se encuentran normalmente en el síndrome de Down o es más indicativo de autismo. Al diagnosticar autismo en una persona con síndrome de Down, el profesional deberá examinar cada uno de los criterios viendo si es un rasgo normal en una persona con Down, si es un rasgo normal, es más severo de lo que se encuentra normalmente en una persona Down.

    • Deben cumplirse seis o más manifestaciones de (1), (2) y(3) cumpliéndose como mínimo dos elementos de (1), uno de (2) y uno de (3).

    (1) Trastorno cualitativo de la relación social.

  • Trastorno importante de muchas conductas de relación no verbal, como la mirada a los ojos, la expresión facial, las posturas corporales y los gestos.

  • . No se dan normalmente en el síndrome de Down, más indicativo de autismo.

  • Incapacidad para desarrollar relaciones con personas adecuadas al nivel evolutivo.

  • .No se dan normalmente en el síndrome de Down, más indicativo de autismo.

  • Ausencia de conductas espontáneas encaminadas a compartir placeres, intereses o logros con otras personas.

  • .Presente en alguna medida en el síndrome de Down, pero mucho más pronunciado en autismo.

  • Falta de reciprocidad social

  • .Presente en algunas personas con síndrome de Down, más pronunciado en el autismo.

    (2) Trastornos cualitativos de la comunicación.

  • Retraso o ausencia completa de desarrollo del lenguaje oral

  • .No se da normalmente en el síndrome de Down.

  • En personas con habla adecuada, trastorno importante en la capacidad de iniciar una relación

  • .Se da algo en el síndrome de Down.

  • Empleo estereotipado o repetitivo del lenguaje, o uso de un lenguaje idiosincrático

  • .Se da algo en el síndrome de Down.

  • Falta de juego de ficción espontáneo y variado, o de juego de imitación social adecuado al nivel evolutivo.

  • .No se da normalmente en el síndrome de Down.

    (3) Patrones de conducta, interés o actividad restrictivos, repetidos y estereotipados.

  • Preocupación excesiva por un foco de interés restringido y estereotipado, anormal por su intensidad o contenido.

  • .No se da normal mente en el síndrome de Down.

  • Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.

  • .No se da normalmente en el síndrome de Down.

  • Estereotipias motoras repetitivas.

  • .No se da normalmente en el síndrome de Down.

  • Preocupación persistente por partes de objetos.

  • .No se da normalmente en el síndrome de Down.

    • Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tres áreas: (1) Interacción social, (2) Empleo comunicativo del lenguaje, o (3) juego simbólico.

    Los niños con síndrome de Down presentarán normalmente algunos déficits en estas áreas, dependiendo de la profundidad de su retraso mental. Como estos déficits son esperados, se suelen ignorar en los informes y no se registran. Por lo tanto, cuando se diagnostica autismo a una edad más avanzada y se buscan los informes anteriores para ver las anotaciones sobre estas áreas, o bien no se encuentran en los informes oficiales del niño o bien han sido olvidadas porque no se consideraban relevantes en aquel tiempo. El profesional que esté realizando el diagnóstico podría descartar un posible diagnóstico de autismo porque aparentemente estas características no estaban presentes antes de los 36 meses de edad.

    • El trastorno no se explica mejor por un Síndrome de Rett o trastorno desintegrativo de la niñez.

    Cuestiones relativas al diagnóstico de autismo en personas con síndrome de Down.

    Existen algunas razones por las cuales no hay constancia de muchos casos de autismo en personas con síndrome de Down.

    Una de ellas radica en los criterios diagnósticos, que requieren la aparición de síntomas antes de los 3 años de edad. En el caso del síndrome de Down, los padres de un niño con síndrome de Down y los profesionales que los atienden están más preocupados con el síndrome de Down en sí y sus posibles complicaciones en cuanto a problemas cardíacos, leucemia y otros problemas.

    Dado que los retrasos son esperados, ni a los padres ni a los profesionales se les ocurre pensar que pueda haber autismo.

    Los padres, probablemente, no han oído hablar de los síntomas del autismo y desconocen la enfermedad, lo mismo puede ocurrir a los profesionales. Solo cuando el niño crece y debido a la insistencia de los padres puede verse con claridad que el autismo está presente. La cuestión de la aparición temprana constituye por lo tanto un obstáculo importante para el diagnóstico.

    Otra dificultad radica en el hecho de que en las personas con síndrome de Down se dan ya algunos criterios del DSM-IV como parte del propio síndrome de Down. Cuando el profesional intente detectar 8 de los 16 criterios específicos del autismo, puede caer en la tentación de descartar estos síntomas como característicos del síndrome de Down y no contabilizar los suficientes síntomas como para dar un diagnóstico de autismo.

    3.2.2.2. Protocolos aplicados a películas.

    Sinopsis de las películas.

    • Nell:

    En esta película se trata el caso de una niña, en la película ya una mujer, que ha sufrido desde pequeña una deprivación social, ya que como vivía en el bosque, alejada de la civilización, junto a su abuela y a su hermana, y ambas mueren, la niña ha de sobrevivir como sea sola, y sin poder depender de nadie, a causa de que la gente desconoce la existencia de la niña.

    Cuando la encuentran, Nell, sufre un gran trastorno en el lenguaje, en el comportamiento y en la relación social.

    Mediante una dura terapia de aprendizaje, la protagonista consigue avanzar en la normalización de su conducta, aunque no consigue normalizarla del todo.

    • ¿A quien ama Gilbert Grape? :

    En esta película el protagonista sufre un retraso mental importante, por lo que limita, en cierto modo, la relación con sus semejantes.

    El protagonista, muestra gran preocupación por objetos determinados .

    Durante la película el protagonista sufre varios “choques”, como la incomprensión de los niños de la ciudad, la pérdida de su padre, los problemas físicos y psicológicos que sufre su madre y por último, la muerte de la misma.

    Al ser un caso de retraso mental su conducta no mejora, ya que el retraso es irreversible.

    • Testigo en silencio:

    El protagonista de esta película sufre un grave trastorno autista.

    Todo empieza con el asesinato de los padres del niño y continúa con una agrupación de las pruebas y de los posibles asesinos.

    En esta película, gracias al niño, que es capaz de reproducir las voces de las personas, se averigua la persona que ha asesinado a sus padres.

    El niño sufre un grave trastorno en el lenguaje y en la interacción social. Presenta una enorme facilidad para reproducir voces, una habilidad que muy poca gente posee.

    • Mercury Rising (Al Rojo Vivo):

    El niño, al igual que en la película anterior, también sufre el trastorno autista, y por lo tanto dificultades a la hora de relacionarse y de comunicarse.

    El argumento de la película es muy similar al de la anterior, ya que el niño también vive el asesinato de sus padres.

    A lo largo de la película se va resolviendo el misterioso asesinato.

    El niño presenta una gran habilidad por los crucigramas, que en cierto modo ayudan a atar los cabos sueltos del asesinato.

    Al finalizar la película se observa una ligera mejoría en el niño, ya que reconoce a la persona que ha estado con él durante toda la película y le muestra una atención especial.

    Protocolo DSM-IV aplicado a las películas:

  • Trastorno cualitativo de la relación con las personas, expresada como mínimo por la manifestación de dos de las características siguientes:

  • 1 2 3 4

    Importante alteración del uso de diversos comportamientos no verbales, como por ejemplo, la expresión facial, posturas corporales y los gestos reguladores de la interacción social

    No

    No

    Incapacidad para desarrollar relaciones con los compañeros, adecuados a su nivel de desarrollo

    No

    Ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas placeres, intereses y objetivos

    Falta de reciprocidad social y emocional

    No

  • Alteración cualitativa de la comunicación, expresada por dos de las características siguientes:

  • Retraso o ausencia del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado por intentos de compensarlo mediante formas alternativas, como por ejemplo la mímica)

    No

    No

    En sujetos con habla adecuada, alteración importante de la capacidad de iniciar una conversación con otra persona

    No

    No

    No

    Utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrático

    No

  • Patrones de comportamiento, actividades e intereses restringidos, repetitivos y estereotipados expresados como mínimo por una de las características siguientes:

  • Preocupación exclusiva por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que es anormal, bien en su intensidad o en su objetivo

    No

    No

    No

    Adhesión aparentemente inflexible a rutinas, o rituales específicos no funcionales

    No

    No

    Manierismos motores estereotipados y repetitivos, por ejemplo: girar las manos o los dedos, balanceo del cuerpo,...

    No

    No

    Preocupación persistente por las partes de los objetos

    No

    No

    No

  • Nell

  • ¿A quién ama Gilbert Grape?

  • Testigo en silencio

  • Mercury Rising (Al rojo vivo)

  • En esta aplicación de los protocolos a las películas hemos observado si los protagonistas cumplen o no las características esenciales del trastorno autista.

    Hay películas como “Nell” y “¿A quién ama Gilbert Grape?, en las que los protagonistas no se presentan como casos de autismo sino como una persona privada socialmente y un retraso mental, respectivamente.

    Sin embargo aplicándoles el protocolo, en la segunda película nombrada, al niño se le podría diagnosticar este trastorno, ya que cumple las características que impone éste.

    Por este motivo nosotras pensamos, que el protocolo no es muy exacto, ya que diagnostica el trastorno a una persona retrasada mental, también se podría pensar que en realidad si que es autista, pero no se presenta como tal en la película.

    También hay que tener en cuenta que para los casos de retraso mental existe otro tipo de protocolo, ya explicado anteriormente.

    En Nell, no se puede diagnosticar el autismo ya que no cumple todas las características.

    En cuanto a las demás películas, en todas se puede diagnosticar el trastorno gracias al hecho que cumplen las características correspondientes.

    3.2.2.3. Cómo se puede ayudar a un niño autista.

    Uno de los aspectos que más llama la atención en los niños autistas es la dificultad de interactuar con otros. Por tanto, la intervención educativa y terapéutica se basa en el establecimiento de una relación emocional que de seguridad y proporcione ayuda por parte del maestro y el terapeuta.

    Comprender el mundo mental de las personas con autismo es básico para poder desarrollar actividades de enseñanza y aprendizaje que hagan de mediadores entre el mundo interno de los autistas, bastante alterado y la realidad que les envuelve, es decir crear los lazos necesarios entre el yo y el no-yo.

    Tenemos que ayudarlos a construir una identidad propia, diferenciada de los otros pero a la vez ligada a las personas como donantes de significado. Tenemos que ayudarlos a ver que la realidad no es fragmentada, que hay procesos mentales que la hacen coherente y que hay unos antes y otros después en cada experiencia vital; es decir, no solo hay presente, sino también pasado y futuro psicológico. Por lo tanto la tarea del educador es narrar en palabras, acciones y actividades, la dialéctica entre el mundo interno del niño autista, para hacérselo comprensible, y el mundo externo. Por esto, se ha de basar la técnica terapéutica en la anticipación y predicción del entorno de estas personas, estructurándolo o estimulando el recuerdo.

    Sin estas premisas, es muy difícil acceder a su mundo mental, donde las dificultades de percepción, motivación, atención, imitación, juego simbólico ponen de manifiesto una incapacidad de cohesión, condición necesaria para una integración personal y social.

    Toda la actuación educativa y terapéutica entorno a estos niños y niñas pasa, necesariamente, por una comprensión de sus dificultades por el diseño de los soportes necesarios en el entorno de estas personas, por el trabajo en equipo desde una óptica pluridisciplinar y por la orientación, soporte y seguimiento del entorno familiar.

    3.2.3. Comportamiento autista.

    “ Pedro es un hijo deseado y querido de una familia acomodada de Barcelona. Tiene una hermana dos años mayor que él. En su primer año de vida, no parecía diferente a cualquier otro bebé. Lloraba y reía ante el mismo tipo de cosas que otros niños e incluso que su hermana cuando tenía su edad. Su aspecto era el de un bebé hermoso y feliz; si en algún momento hubo algún tipo de síntoma anómalo, nadie lo notó. Los padres no empezaron a preocuparse hasta que no llegó esa edad en que todo niño empieza a moverse por sí mismo. A medida que pasaba el tiempo, las diferencias con otros niños de su edad se hacían más notorias. Pedro no dijo ni una sola palabra hasta mucho después de los doce meses, y no parecía comprender nada de lo que se le decía; no se volvía cuando se decía su nombre, ni mostraba ningún interés en escuchar o mirar a las personas que le hablaban. Podía permanecer completamente absorto, examinando minuciosamente un cubito de madera. Se sentaba en el regazo de las personas que le tomaban en brazos como si se sentara en un mueble y se mostraba igual de contento que si se sentaba, solo, en cualquier otra parte de la habitación. Cuando su madre iba a cogerle en brazos, él no levantaba los suyos, a diferencia de otros niños de su misma edad, que iban en busca de los brazos de sus madres. Al principio la familia pensaba que lo único que diferenciaba a Pedro de los otros niños era que él era un niño muy independiente y autosuficiente, que tardaba en empezar a hablar.

    Uno de los familiares, la abuela, sugirió que quizá sufriera algún tipo de problema auditivo, pero se comprobó que la audición de Pedro era normal y se vio, cada vez más claramente, que incluso respondía con una sensibilidad especial a los sonidos (el ruido de la cisterna le aterraba provocándole fuertes rabietas; en cambio le fascinaba escuchar los ruidos que producían los autobuses que pasaban por la calle).

    A diferencia que su hermana, a los dieciocho meses, el único pasatiempo que ocupaba a Pedro era alinear sus cochecitos de juguetes, no mostraba otro tipo de interés por ellos tan solo le distraía hacer largas filas con ellos.

    A los tres años, se le diagnosticó autismo, después de diferentes pruebas. En las pruebas psicológicas que exigían el empleo del lenguaje, su rendimiento fue muy bajo para su edad, pero en las pruebas en que tenía que asociar formas geométricas, su rendimiento fue extraordinariamente bueno. En su casa se convirtió en un genio haciendo rompecabezas, cosa que llevo a su madre a mantener la esperanza de que Pedro, al final, se convirtiera en un niño `sano' con un talento fuera de lo común.

    Al fin Pedro empezó a hablar, pero el lenguaje no le abrió las puertas de la comunicación; de forma extraña muchas veces repetía, como un eco lo que decían otras personas.

    Pedro era muy rígido en cuanto a sus hábitos. A veces, se le veía aleteando con las manos y mirándolas con el rabillo del ojo. De vez en cuando, estando en la calle o en una tienda, se ponía a dar gritos con una voz aguda, a dar saltos sin ton ni son, sin ninguna razón concreta.

    Después de cumplir los cinco años, el trato con Pedro fue haciéndose mucho más fácil. Su lenguaje mejoró considerablemente, aunque seguía repitiendo frases, como un eco, y utilizándolas de forma inadecuada. La hermana de Pedro fue la primera en darse cuenta de que se había aprendido todas las rutas de autobús de Barcelona, como su correspondiente número y destino. Nadie sabía muy bien cómo había logrado tal cosa ni porqué. Lo raro era que no demostró nunca demasiado interés en viajar en autobús.

    A los diez años, Pedro fue examinado por un psicólogo, que le pasó unas pruebas, en las que obtuvo una puntuación que correspondía a una inteligencia normal en las pruebas de carácter no-verbal; en las pruebas verbales, su puntuación correspondía a un retraso medio.

    Llegada la pubertad, en una ocasión Pedro consideró que una dependienta de un supermercado se había hecho amiga suya porque le sonrió al pagar una compra (no era capaz de entender bien qué es un amigo, por muchos esfuerzos que hicieron por explicárselo). A veces sufría crisis intensas de frustración e infelicidad, ya que se daba cuenta de que era diferente pero no podía comprender en qué ni porqué. La comprensión de Pedro era totalmente literal. Una vez, su madre le dijo que a su hermana se le había ciado la cara de vergüenza por algo que había sucedido, y él se puso a buscar ansiosamente por el suelo para ver si encontraba allí la cara de su hermana.

    Al terminar el período escolar, se quedó en casa. Se aficionó a los seriales de la televisión, los cuales seguía con avidez. No era capaz de desentrañar la trama, aunque se sabía todos los nombres de los personajes y gran parte de los capítulos, aunque no acabase de comprenderlos. Le gustaba que ganasen los buenos y perdiesen los malos, pero le confundían los personajes que tenían algo de bueno y algo de malo.

    Ahora Pedro tiene más de treinta años y aún vive en casa. Su vida es sencilla, ayuda en la oficina de su madre en las tareas más elementales, además hace trabajos de jardinería y ayuda en las labores del hogar.

    Pero sigue siendo completamente ingenuo y no comprende los asuntos mundanos, como por qué las personas engañan o mienten. La edad adulta no representa para él una fase de madurez, sino más bien de inmadurez permanente. La vida independiente con la que sus padres habían soñado, parece imposible de alcanzar.”

    Con la historia de Pedro, tan sólo queríamos introducir lo que es el comportamiento autista y parte de su evolución. Hemos creído conveniente que antes de empezar a hacer una descripción formal de los matices que definen o caracterizan a un individuo autista, sería mejor involucrarse con esta pequeña historia. Porque aunque en este caso Pedro sea un personaje inventado, siempre se ve todo desde un punto de vista diferente cuando aparecen nombres y situaciones propias de la vida cotidiana. Esperamos que Pedro sirva como base para entender lo que a partir de ahora y hasta que acabe este punto del trabajo se va a explicar.

    Así que para comprender mejor el comportamiento autista deberíamos tener siempre en mente el nombre de Pedro e imaginar que puede ser alguien que esté muy cerca, y, poner en él cada movimiento, habilidad o minusvalía de las que hablaremos.

    El comportamiento autista es verdaderamente complejo e intrigante. Quizá la postura autista que más nos conmueve es el rechazo hacia unos padres capaces de darlo todo por sus hijos. Nos podríamos hacer la siguiente cuestión, ¿cómo un niño pequeño que necesita indudablemente a unos padres, es capaz de mostrar total desinterés por ellos?. Ojalá se conociese una respuesta, pero no es así; en algún momento de la historia del autismo se pensó que esto seria debido algún tipo de trauma sufrido por el niño, pero en los últimos años la hipótesis del factor ambiental ha quedado prácticamente desplazada del marco del autismo.

    Como ésta, son muchas las aptitudes que hacen del autismo una enfermedad de lo más compleja, y a continuación intentaremos recoger, si no todas, las más importantes de ellas.

    3.2.3.1. Características generales de la conducta autista

    Como ya hemos mencionado, los niños autistas no muestran el habitual interés hacia sus padres u otras personas. Centran su actividad en ellos mismos, encerrándose en un mundo con las puertas cerradas al exterior. De bebés pueden no mostrar sonrisa social ni posturas anticipadoras para que se les tome en brazos cuando se acerca un adulto, por lo contrario pueden mostrar una cierta hostilidad al contacto físico con otras persona, tendiendo al aislamiento. Otro rasgo frecuente es un contacto visual anormal, suelen permanecer con la mirada perdida y evitan cruzar la mirada con otro individuo. Los niños autistas parecen no reconocer a las personas más importantes de su entorno -padres, hermanos y profesores- y pueden, no mostrar ningún tipo de ansiedad cuando se les deja en un ambiente no familiar y con extraños.

    Muestran una clara deficiencia o ausencia de comunicación lingüística, esto es comprensible, ya que por sistema en los niños autistas el habla suele retrasarse y en algunos caso no llega a establecerse. Además es frecuente que el lenguaje autista no sea comunicativo, suelen repetir frases sin sentido o fuera de contexto. El lenguaje autista, cuando existe, es átono, arrítmico, con falta de inflexiones, causando que no se produzcan expresiones de estado emocional. La deficiencia comunicativa se agrava ya que no son capaces de encontrar los dobles sentidos a las frases o palabras, por lo contrario, su comprensión de los hechos o frases es completamente literal.

    Sus reacciones y movimientos expresivos son excesivamente complejos (salvo que estén completamente fijados), y por ello, también, más relevantes que los de un niño normal de la misma edad.

    Cuando los niños autistas alcanzan la edad escolar, su aislamiento puede haber disminuido o no ser evidente, sobre todo con los niños con mayor funcionamiento. Por el contrario, puede fracasar para jugar con los compañeros o hacer amigos, y sobre todo, para desarrollar comunicación.

    Al final de la adolescencia, los niños autistas que han conseguido un mayor progreso, manifiestan deseos de tener amigos. Sin embargo su incompetencia para el acercamiento y su incapacidad para responder a los intereses, emociones y sentimientos de los demás se convierten en graves obstáculos para que establezcan amistades. Los adolescentes y adultos autistas tienen sentimientos sexuales, pero su incompetencia y la falta de destrezas sociales casi siempre les impiden establecer relaciones sexuales.

  • Conductas desafiantes y autismo.

  • Las conductas desafiantes son aquellas conductas que pueden provocar trastornos en el buen desarrollo del niño, y por tanto necesitan ser analizadas para más tarde ser intervenidas e intentar eliminarlas. Teniendo en cuenta las posibles alteraciones que pueden provocar este tipo de conductas en individuos autistas, hemos creído conveniente mencionarlas. Además, no tan sólo nos pueden aclarar dudas sobre el comportamiento de un niño autista, sino que también son señales de diagnóstico.

    Ante todo nos gustaría plantear si es verdad que hay una absoluta y clara relación entre el hecho de padecer una alteración grave en el desarrollo, como es el caso del autismo, y el hecho de tener graves problemas de conducta.

    Es inadecuado establecer una relación causal directa entre autismo y presencia de graves trastornos conductuales. Evidentemente, quizá las personas con autismo son más vulnerables, más propensas a manifestar entre sus comportamientos, conductas autolesivas y/o conductas estereotipadas que tanto nos llaman la atención.

    Esto nos puede llevar a considerar que las conductas problemáticas no son fruto de un síndrome sino que, la vulnerabilidad mayor o menor que produce el síndrome, y las ya mencionadas conductas están relacionadas con el entorno en el que se producen. La presencia de esas conductas retan al contexto, o entorno, en el que se producen. , provocando un enfrentamiento entre el individuo que se comporta “desafiantemente” y el entorno.

    Por lo tanto debemos cambiar de actitud y de punto de vista. Hemos de dejar de ver a las personas que realizan dichas conductas como personas “culpables” y aceptarlas como personas que necesitan una adaptación especial en el entorno en el que viven, y como personas que requieren que ese entorno se ajuste a sus condiciones individuales.

    A continuación, plantearemos los criterios que determinan la consideración de una conducta como desafiante.

    • Criterios más relevantes de determinación de conductas desafiantes.

  • Daño o riesgo de daño físico para la persona que realiza esa conducta o para las personas y/o objetos de su alrededor.

  • Este es un criterio de lo más evidente para la determinación de una conducta como desafiante y necesitada de intervención. Dicha intervención no debe estar basada únicamente en la implantación de mecanismos que imposibiliten físicamente la realización de la conducta. Lo que proporciona soluciones más efectivas y a largo plazo, es un conjunto de intervenciones que impliquen prevención y educación, y doten a la persona que realiza esas conductas de sistemas de ajuste personal, de autocontrol sobre la propia conducta.

  • Interferencia con la actividad educativa o rehabilitada.

  • Imaginemos a un niño que realiza una conducta estereotipada. Si la conducta se produce en un ambiente en el que niño puede disfrutar de beneficios o aprendizajes, y la presencia de esa conducta le priva de esos beneficios, esta conducta ha de clasificarse como desafiante (aunque no haya presencia de lesiones) y que requiere intervención. Por lo contrario, imaginemos al mismo niño que presentado la misma conducta ésta solo se manifiesta en determinadas situaciones que no afectan ni al aprendizaje, ni al desarrollo del niño; en este caso esta conducta no entra dentro del marco de las conductas desafiantes y a menos que sean muchas y muy diferentes puede prescindirse de intervención.

    Es decir, no se interviene ante “conductas” sino ante “conductas en contextos”. La clasificación de esas conductas como desafiantes la realizamos basándonos en los contextos en los que se realizan. Además la intervención no necesariamente implica siempre un objetivo de eliminación de la conducta (en este caso la estereotipa), sino que puede implicar, en otros, objetivos de reducción o control de los contextos en los que es interferente esa conducta.

  • Limitación a entornos que implican un mayor grado de restricción.

  • Hay conductas que ni son dañinas para la persona ni para los demás, y que tampoco interfieren en la actuación educativa, y, sin embargo, su presencia hace que la persona que las realiza no pueda beneficiarse de estar en entornos más normalizados. Un ejemplo de esto puede ser el siguiente: un adolescente con autismo se desnuda en público, especialmente en la calle, sin mediar señal previa. Esta conducta no es en sí lesiva, ni interfiere con la actuación educativa. Pero sí es una conducta que puede hacer que las personas, profesionales o familiares, que están cerca del adolescente le limiten el acceso a entornos normalizados.

    • La motivación de la conducta desafiante.

    Para analizar este punto recogeremos el análisis que el psicólogo estadounidense Edwar Carr (1985) realizó con respecto a las conductas autolesivas.

    En primer lugar deberíamos determinar si la motivación puede ser orgánica, si lo es, seria muy fácil darse por vencido y abandonar los intentos por modificar esa conducta. Pero hemos de pensar que, aún en el caso de que la fragilidad de la base orgánica sea la causante de este tipo de comportamiento, la educación psicológica es absolutamente necesaria y de cuya mano pueden venir los mayores beneficios mediante la implantación de conductas más adaptativas y de mayor grado de autocontrol.

    En segundo lugar, siguiendo con el análisis realizado por Carr, hemos de preguntarnos si la conducta autolesiva aumenta bajo alguna de las siguientes circunstancias:

  • cuando se presta atención a la conducta

  • cuando se retiran los refuerzos a conductas diferentes de la conducta autolesiva

  • cuando el niño o la niña están en compañía de adultos

  • “Si la respuesta a alguna de estas preguntas es SÍ, la motivación puede ser la obtención de refuerzo positivo.”

    También hemos de plantearnos otra pregunta; si la conducta autolesiva aparece preferentemente cuando se le plantean al niño o niña determinadas exigencias, o cuando se les prestan estímulos de naturaleza aversiva. Ante estas cuestiones `'si la respuesta es SÍ, la motivación puede ser el refuerzo negativo”11.

    En ocasiones las conductas autolesivas están ocurriendo y se mantienen por la presencia contingente de refuerzos positivos o negativos. Algunas personas se autolesionan para llamar la atención, en otras ocasiones, lo hacen para evitar la presencia de estímulos no deseados, o para evitar hacer una tarea. Este tipo de conductas se suelen producir en un medio social . Y esto nos ha de llevar a reflexionar sobre el sentido de la necesidad de acomodación y adaptación de ese medio social para proporcionar respuestas facilitadoras de conductas positivas y para reducir, en la medida de lo posible, la posibilidad del desarrollo de conductas autolesivas.

    La tercera cuestión, que Carr nos propone es la siguiente: ”¿Ocurre la conducta autolesiva principalmente cuando no hay actividades disponibles y/o cuando el ambiente es estéril?”11

    Un ambiente carente de estímulos es un campo abandonado para la presencia de conductas desafiantes. Esto quiere decir que el problema, a veces, es producido por la falta de actividades relevantes, motivantes, significantes, predecibles y ajustadas al nivel de a la capacidad y a los intereses de los niños y niñas que despliegan esas conductas. En definitiva, uno de los mejores métodos para afrontar y prevenir este tipo de conductas es crear ambientes motivantes, positivos y ajustados a los intereses y capacidades de las personas en las que se deja ver este tipo de comportamiento.

    En definitiva, cuando se estudian las conductas desafiantes hemos de examinar al niño que las realiza, los contextos en los que se realizan, teniendo en cuenta los elementos sociales, físicos e historico-culturales.

    • Forma y función, de una conducta desafiante.

    Cada conducta desafiante debe ser examinada desde dos puntos de vista:

    • Forma.

    • Función.

    La mayoría de funciones que desempeñan las conductas desafiantes son de carácter básicamente comunicativo. Las conductas desafiantes suelen realizarse con un propósito claramente comunicativo. Así pues, no es correcto suponer que, porque la forma de realizar la conducta no sea correcta la intención tampoco lo sea. Es necesaria hacer esa importante puntualización para comprender y ayudar mejor al niño. Cuando se interviene para eliminar la forma de actuar hemos de huir del intento de suprimir, también el propósito; para ello lo que se debe hacer es mostrar al niño otras maneras de actuar, más correctas, para conseguir su fin.

    Utilicemos un ejemplo. Cuando una persona se golpea la cabeza para recibir atención de la persona que le cuida. En primer lugar, y desde la perspectiva contextual, hemos de preguntarnos si la persona cuidadora está o no, por diversos motivos, prestando la atención necesaria en calidad y cantidad a la persona con discapacidad. En segundo lugar, hemos de realizar la división entre forma y función a la que estamos aludiendo en este apartado. La forma autolesiva (golpearse la cabeza) no es una forma adaptada. La función (llamar la atención) es, sin embargo, absolutamente necesaria y positiva en el desarrollo. Las personas necesitan medios para obtener la atención de los demás. Necesitan llegar a entender que sus acciones regulan las acciones de los demás, que sus actos "afectan" a las conductas de los otros. El problema en este ejemplo, por tanto, no reside en la función sino en la forma. Y la forma, a su vez, es quizá la consecuencia aprendida de un contexto incapaz de dar la respuesta adecuada a las necesidades de esa persona.

    Utilicemos otro ejemplo.. Una persona se muerde el dorso de la mano cuando está realizando una determinada tarea y cesa su autolesión cuando se le saca fuera de clase. En casos como éste, nos podemos encontrar con que el propósito de la conducta autolesiva es la evitación de una tarea. Aquí lo que cabe preguntarse es, en primer lugar, si la tarea es ajustada a la capacidad de la persona, y si es motivante, funcional y significativa. En segundo lugar, desde la división en forma y función, podemos plantear que la función que desempeña esta conducta, la de evitación, es una función también necesaria en el desarrollo, y que lo idóneo sería que se desempeñara esa función a través de códigos adaptados como lo son los comunicativos. Así, en casos como estos, la enseñanza de etiquetas comunicativas en las situaciones potencialmente débiles de esa conducta han sido el modo eficaz de intervención para la drástica reducción de la conducta autolesiva.

    • Análisis de las conductas desafiantes desde una perspectiva evolutiva.

    Ciertas conductas son catalogadas de desafiantes cuando son realizadas por personas con discapacidad, sin embargo, son también exhibidas por niños y niñas normales en algún momento de su desarrollo.

    Por ejemplo, se producen conductas motoras repetitivas en momentos de transición en el desarrollo; bebés, normales entre los cinco meses y los diecisiete presentan la conducta de golpearse la cabeza. “Los niños con graves retrasos pueden exhibir una conducta que es evolutivamente apropiada pero cronológicamente muy aberrante.

    Ahora nos centraremos en otros ejemplos. Las obsesiones y las manías. Es obvio que las personas con autismo o con otros trastornos profundos (generalizados) del desarrollo tienen mayor propensión a tener conductas que podríamos catalogar de obsesivas. Pero antes de ello, seria conveniente que cada uno de nosotros nos hiciésemos la siguiente pregunta; ¿quién de nosotros carece de manías, de obsesiones en mayor o menor grado?. Hablaríamos, por tanto, de un `continuum' que en uno de sus extremos supondria una seria interferencia con una conducta adaptada. Evidentemente estas obsesiones o manías tienen también momentos

    en el desarrollo de mayor o menor `magnitud'. Por ejemplo, un adolescente puede ser más “maniático” con el hecho de llevar puestas determinadas prendas de ropa de manera permanente. Si esto mismo lo encontramos en un adolescente con autismo se nos podrían plantear las siguientes dudas, ¿será producto de la alteración?, ¿será producto de la edad?, o ¿será producto de ambas cosas?. La respuesta que demos a las anteriores preguntas determinará claramente el camino de la posible intervención.

    Hay por último, otro proceso evolutivo que puede dar algo de claridad sobre algunas conductas consideradas como desafiantes cuando se presentan en personas con graves trastornos en su desarrollo.

    Escenas similares a las siguientes pueden servir de ejemplo:

    • Un bebé de dieciocho meses se acerca aun enchufe en presencia de su madre, pone los dedos cerca del enchufe, mira a la madre y se ríe, mientras esta se acerca exaltada diciéndole “no toques eso”.

    • Rosa, de nueve meses y medio de edad, se dirige gateando hacia la chimenea, dónde están los instrumentos para manejar el fuego, que son su gran atracción; su madre le dice “no, Rosa”, Rosa se detiene, se vuelve hacia su madre y sonríe con pícaramente, y sigue.

    Estos dos ejemplos nos informan que los bebés de corta edad ponen en marcha esquemas complejos de provocación social que les sirven para entender de manera más eficaz el intrincado mundo de las relaciones entre personas. Es decir, estos esquemas nos sirven como herramientas notablemente eficaces para la construcción social del conocimiento social. Cuando un niño con autismo tiene un comportamiento que denominamos `'búsqueda negativa de la atención'' para no precipitarnos en la crítica de ese comportamiento, deberíamos plantearnos las siguientes cuestiones:

    • ¿No será una expresión propia del desarrollo que utiliza para conocer la sociedad?

    • ¿No será el equivalente, cronológicamente inadecuado pero evolutivamente necesario, para provocar a la sociedad y verse involucrado en ella?

    Quizá el niño autista con todo esto, está aprendiendo a utilizar el poder que tenemos cada uno sobre el mundo social. Esto se puede decir que es imprescindible para el buen desarrollo del niño, para que pueda saber aprovechar lo que le puede dar el mundo social.

    Así pues, cuando en personas con autismo observemos esquemas de provocación social con topografías inadecuadas hemos de modificar la topografía pero debemos potenciar al máximo las oportunidades de poder regular el mundo social.

    Y, por lo tanto, desde una perspectiva evolutiva, podemos encontrarnos que algunas alteraciones no son tales sino que son manifestaciones de un punto concreto en el desarrollo social. En este sentido, podemos afirmar que estas conductas supuestamente desafiantes, son un desafío a nuestra propia comprensión de estas conductas.

    • El entorno social y su relación con la aparición de conductas desafiantes.

    Dentro del análisis que estamos haciendo les llega el turno a los propios profesionales. Han de tener en cuenta sus propias actitudes y aptitudes. Tan negativo es adoptar el papel de `superman' con relación a su percepción de su propia capacidad para actuar ante las graves alteraciones de conducta, como el adoptar papeles cómodos en los que la actuación ante estas conductas siempre recae en otros. Es absolutamente necesaria una labor de equipo, de consenso profesional, de responsabilidad compartida, para afrontar adecuadamente la intervención ante estas conductas. Obviamente, necesitan sistemas de formación para esta tarea, pero necesita también crear en sus entornos laborales sistemas que permitan la reflexión sobre su propia actuación, que permitan el análisis en equipo, y, por tanto, la intervención condensada.

    En este mismo sentido hemos de pensar cuando nos referimos a las familias de personas con autismo que presentan conductas desafiantes. Hemos de dejar de ver a las familias como personas incompetentes, provocadoras al menos parcialmente de esas conductas. Las familias de estas personas necesitan todo nuestro apoyo y el de toda la sociedad para proporcionar el entorno positivo que desean para sus miembros con autismo. El acercamiento de los especialistas y de los que no lo somos, ha de ser un acercamiento global, como sistema en el que todos sus miembros tienen arte y parte, y un acercamiento comprensivo y conciliador. Con esto quizá consigamos una total o por lo menos parcial integración en la sociedad de los miembros con autismo y sus familias.

    b) La mente autista.

    Nuestra comprensión de lo que ocurre en nuestro alrededor, se basa en un poderoso instrumento mental que poseemos todos los adultos normales y que empleamos con más o menos destreza, ese instrumento es la “Teoría de la mente”. No se trata de una teoría en el mismo sentido en que lo es una teoría científica, sino de algo que tiene un carácter mucho más práctico. Nos otorga la capacidad de establecer relaciones entre estados externos de hechos y estados mentales internos. A esa capacidad se le suele llamar “mentalización”.

    Las personas somos capaces de establecer interpretaciones coherentes de los estados mentales. Nuestra forma de hacerlo se parece más a una especie de percatación instantánea, en unos casos, o de lenta caída en la verdad, en otros. Pero los análisis demuestran que, para hacer esas interpretaciones coherentes, quizá tengamos que realizar, inconscientemente, muchos procesos de cómputo.

    Cuándo observamos una escena real, nuestras inferencias funcionan de la siguiente manera: tomamos nota de ciertas conductas, pero no nos quedamos ahí; las interpretamos, como si fuéramos psicólogos aficionados, con referencia a los estados mentales ocultos. Así podemos dar más coherencia a la información procesada que la que obtendríamos si nos limitáramos a relacionar las conductas con los hechos. Podemos interpretar adecuadamente lo que hacen las personas, predecimos, incluso, en ocasiones lo que van a hacer, porque damos por supuesta una teoría común sobre la forma en que funciona la mente humana.

    Así que se podría hacer una comparación con las arañas; ellas están destinadas a tejer telarañas, y nosotros hemos nacido programados para tejer información, formando tramas coherentes. Lo hacemos sirviéndonos de supuestos sobre la conducta y la mente, y sobre sus relaciones casuales.

    Si se entra en tantos detalles sobre los efectos de tener una teoría común de la mente, es porque tratamos de establecer un contraste entre lo que ocurre cuando se tiene esa teoría y lo que sucede cuando falta.

    Lo más probable es que los niños autistas carezcan de una teoría de la mente: para decir esto los expertos se basan en esa peculiar incapacidad suya para relacionarse con las personas.

    • Contacto afectivo y teoría de la mente.

    En los últimos años se ha ido desarrollando una serie de estudios bajo el nombre de "teoría de la mente" que pretenden atribuir al autismo un déficit específico a la hora de realizar inferencias sociales.

    Para desarrollar una teoría de la mente coherente, no basta con la capacidad de atribuir estados mentales, sino que también se necesita experiencia. Esta resulta imprescindible para tratar con personas que mantienen relaciones diversas y tienen diferentes intereses personales. Pero si el niño no absorbe la experiencia, si no la integra en su conocimiento previo, la experiencia, por sí sola, no sirve prácticamente para nada. A lo largo de nuestro desarrollo, las personas tenemos que elaborar teorías sucesivas, sustituyendo unas por otras a medida que descubrimos que las que tenemos no son adecuadas.

    Pero veamos desarrollada con más profundidad esta teoría.

    En 1985, Baron-Cohen, Leslie y Frith afirman haber descubierto un déficit cognitivo específico del autismo, un déficit que permitiría explicar los retrasos y alteraciones de la comunicación y de la comprensión del mundo social que presentan los niños autistas. Estos investigadores proponen que los autistas carecen de la capacidad meta-representacional básica que permite atribuir a otras personas estados mentales diferentes de los propios, inferir sus intenciones, creencias y conocimientos, y anticipar su conducta en función de tales interferencias.

    Se le han de atribuir al niño creencias acerca de las creencias de los demás, una representación sobre las representaciones de los demás.

    La posesión de una teoría de la mente es una especie de habilidad psicológica de gran valor adaptativo en el desarrollo filogenético del hombre.

    Diversos autores coinciden en que el niño desarrolla hacia los dos años la capacidad de construir representaciones de segundo orden. La "teoría de la mente", como tal, no sería así sino una manifestación más de esta evolución.

    Como se indicaba en un principio, poseer una teoría de la mente de los demás implica ponerse en el lugar de lo que el otro sabe y no ya de lo que ignora.

    El paradigma experimental de esta tarea consiste básicamente en una representación en que dos muñecas, con sus respectivos bolsos están en una habitación. Una de las muñecas (Inés) tiene en su bolso un caramelo, y la otra (Susi) no. Después de explicar todo esto al niño, se le cuenta que Inés se va de la habitación y entonces Susi aprovecha para coger el caramelo y pasarlo a su bolso. Inmediatamente después Inés vuelve a la habitación y entonces se le pregunta al niño:

    • ¿Dónde estaba el caramelo? (pregunta-memoria).

    • ¿Dónde está ahora el caramelo? (pregunta-realidad).

    • ¿Dónde va a buscar Inés su caramelo? (pregunta-creencia).

     

    Mientras que las dos primeras preguntas son para verificar la comprensión de la historia, en la tercera, el niño tiene que diferenciar entre su propio estado de conocimiento y la creencia de Inés para resolver la tarea.

    En 1983 se verificó que el 57% de los niños de cuatro a seis años, y el 86% de los niños de seis a nueve años resolvian la tarea correctamente.

    Figura 1.

    En 1985, Baron-Cohen, Leslie y Frith tratan de explicar los déficits cognitivos subyacentes al deterioro social de los niños autistas estudiando hasta qué punto los autistas tienen una teoría de la mente.

    En su experimento trabajaron con 20 autistas, 14 Down y 27 niños normales, pero tanto la edad mental no verbal como la verbal de los niños autistas era superior a la de los otros dos grupos. Sin embargo, mientras el 85% de los normales y el 80% de los Down resolvían la tarea, sólo el 20% de los autistas hacía lo mismo. La conclusión que se apuntó es que el déficit cognitivo que consiste en la incapacidad del autista de atribuir estados mentales, de conocimiento o creencias a otras personas es independiente de su C.I. El autista sería incapaz de ponerse en el papel del otro, interpretar su estado mental y resolver la tarea.

    Evidentemente, estos resultados son extraordinariamente importantes. Nuestra vida social se basa en la capacidad para atribuir estados mentales a otras personas, en la noción de que la experiencia fundamental de otras personas y la nuestra es básicamente idéntica, pero los estados transitorios de conocimiento y creencia pueden ser circunstancialmente distintos. Si esta capacidad está alterada tendremos como resultado una seria incapacidad para comunicarnos con los demás.

    El valor de las hipótesis de Baron-Cohen y su grupo es que nadie antes había sugerido que los niños autistas tenían dificultades en atribuir intenciones, creencias y deseos, e incluso había otras muchas explicaciones del retraso social de los autistas. Sin embargo, es muy discutible que la capacidad meta-representacional sea esencialmente de naturaleza cognitiva y que esté biológicamente determinada.

    Pinocho, por ejemplo, es el arquetipo del niño sin experiencia del mundo. En un primer momento, los astutos personajes que le rodean le engañan de mala manera, pero termina por aprender la lección: al final es capaz de diferenciar los amigos verdaderos de los falsos. Este no es el caso de los niños autistas: ellos también carecen de experiencia sobre el mundo, pero su experiencia es de una clase muy distinta. Se debe a que carecen de una cierta propensión básica a integrar una inmensa cantidad sobre sucesos, objetos, personas y conductas. Por eso, aun en el caso de que posean los prerrequisitos cognitivos que capacitan para atribuir estados mentales, sólo elaborarán “pequeñas” teorías sobre ellos, y no una teoría comprensiva de la mente. Se podría decir que los niños autistas son conductistas. Toman la conducta tal cual. Por eso, aquellas intenciones que cambian el significado de la conducta, como el engaño, la adulación, la persuasión y la ironía, se les hacen muy difíciles de comprender. Podría decirse que mientras que los autistas interpretan la conducta de forma literal, a los mentalistas compulsivos nos sucede lo contrario: no interpretamos las conductas en sí mismas, sino desde la perspectiva de las intenciones que hay tras ellas. Estos son los efectos de tener una teoría de la mente.

    Las personas son aveces hipocríticas. En ocasiones, tratan de hacer daño y, sin embargo, se comportan como si fueran sinceras. Para los autistas, todo eso constituye, al mismo tiempo, un riesgo y un rompecabezas sin sentido. En este contexto, se comprende esa afirmación que suele hacerse de que las personas autistas lo ven todo en “blanco y negro” y no entienden los matices del significado.

    Se debe distinguir entre la conciencia de la existencia de la mente y la conciencia de la existencia de las personas como agentes de procesos físicos. Si los niños autistas poseen sólo esta última clase de conciencia social, serán, sin duda, capaces de discriminar entre personas distintas, y lo son. También son capaces de distinguir expresiones emocionales, siempre que dependan de una sola clave. Y pueden distinguir a las personas buenas de las malas, siempre que la bondad y la maldad se expresen simple y llanamente mediante palabras o hechos.

    La deficiencia social, a que da lugar la incapacidad de atribuir estados mentales, no es una deficiencia global. No todas las interacciones sociales dependen de ella. La formación de vínculos emocionales no tiene por qué verse impedida por el hecho de que la capacidad de que la capacidad de atribución mentalista sea escasa. Al menos, no hay ninguna razón para pensar lo contrario. La “perturbación de contacto afectivo” del autista no es, tampoco, una perturbación global. Pero, si los autistas no conceptualizan bien los estados mentales, lo que ocurrirá será que no podrán empatizar con los estados mentales de los demás.

    Cuando tomamos en consideración los estados mentales de los demás, incluso en nuestras relaciones sociales más triviales, mostramos eso que se denomina “contacto afectivo”. Continuamente, las personas nos adivinamos los pensamientos unas a otras, seguimos el rastro del pensamiento de los demás. No nos resulta difícil hacerlo. Por el contrario, nos facilita integrar en un solo conjunto una gran cantidad de informaciones dispares.

    Las interacciones en que sólo se intercambia información explícita son diferentes de aquellas otras en que se producen respuestas emocionales implícitas. De ahí provienen los motivos de los comentarios, del niño autista, y eso es lo que determina su complacencia o, por el contrario su disgusto, ante las reacciones de los demás a esos comentarios. Por eso le enfadan o aburren las respuestas que no encajan con sus expectativas sobre los estados internos de las personas con las que se relaciona.

    La soledad del niño autista no consiste sólo en una deficiencia de expresión y comprensión de emociones. Para el autista hay otros estados mentales, además de las emociones, que también son un misterio para él: estados tales como conocer y creer. Muchas interpretaciones de estados mentales, propios o ajenos, se acompañan de una experiencia subjetiva que presenta una cierta cualidad afectiva. Ello forma parte de la teoría de la mente. Quizá las experiencias afectivas sean parte esencial del dinamismo que gobierna la cohesión y la desconexión de nuestros procesos centrales de pensamiento.

    • La evaluación de la inteligencia.

    La evaluación de intelectual de los niños autistas es muy difícil, y los resultados de las distintas pruebas suelen ser contradictorios.

    Tanto Kanner como Asperger quedaron impresionados por la “fisonomía sorprendentemente inteligente” de los autistas y por sus raras habilidades e intereses. Cuando uno trata, por primera vez, con niños autistas de corta edad, se sorprende de su apariencia, en parte atractiva: sus ojos son vivos, y su expresión muy diferente de esa expresión apagada que normalmente se asocia con la deficiencia mental. Pero no es sólo la apariencia lo que nos sorprende: muchas veces, la conducta de los niños autistas nos hace sospechar que tienen capacidades fuera de lo normal, o incluso algún talento especial.

    En contra la mayoría de la opinión popular, las primeras evaluaciones, si se hacen correctamente, predicen muy bien cómo se adaptarán a la larga, los niños con autismo, y cómo funcionarán en su vida real. Pero las baterías de tests de inteligencia, como las evaluaciones de los profesores o las observaciones de los padres, no permiten establecer diferencias individuales sutiles. Los tests bien construidos nos demuestran su valía cuando tratamos de detectar diferencias individuales muy pronunciadas y producidas por deficiencias cerebrales. Sin duda, estas medidas son mejores que los juicios subjetivos.

    Pero hay un problema al que tenemos que referirnos ahora: aunque la inteligencia que se mide sea baja por lo general, el rendimiento en ciertas destrezas aisladas puede ser sorprendente. La demostración más radical de este hecho es el fenómeno del idiot savant.

    El idiot savant autista.

    Hay personas raras que, a pesar de ser retrasadas mentales, tienen un rendimiento sobresaliente en un campo de interés concreto. Muchas veces su ejecución en ese aspecto es mejor que la de las personas de una inteligencia superior a la suya. La expresión idiot savant es expresiva: refleja la paradoja de una persona que, aun siendo a todas luces “idiot”, es sin embargo savant por poseer conocimientos o habilidades superiores en un aspecto concreto. De hecho, una proporción muy alta de estas personas tan sorprendentes, posiblemente un cincuenta por ciento, es autista.

    Podría deberse a que en los niños autistas clásicos se observa con frecuencia una capacidad fuera de lo común para concentrarse en una sola cosa. Si esta característica facilita el desarrollo de habilidades aisladas, el autismo proporciona las condiciones ideales para que florezca el fenómeno del savant.

    Debemos tener en cuenta que los casos verdaderamente excepcionales son raros, incluso en la población autista. Pero en muchas historias clínicas se menciona alguna capacidad que se considera excepcional. Las habilidades que se citan con más frecuencia se relacionan a la memoria mecánica y con destrezas espaciales o de construcción. Kanner acuñó la expresión “islotes de capacidad”; otros las denominan “astillas de habilidad”. Son dos términos que reflejan, de forma muy expresiva, el carácter aislado de esas <<puntas>> de ejecución.

    • Máximos y mínimos del rendimiento intelectual autista.

    No todos los niños autistas presentan el mismo perfil de puntuaciones en los tests, pero se distingue perfectamente un patrón concreto cuando se toman, en conjunto, los datos de su grupo. Este patrón se reconoce por tener dos polos opuestos: un punto máximo y uno mínimo; dos polos que se diferencian por muy grandes que sean las diferencias individuales entre los niños, por muy distintos que sean sus niveles de inteligencia, por muy variados que sean sus medios culturales. Incluso los niños autistas con nivel de inteligencia normal presentan éste patrón.

    El polo del peor nivel de actuación se define por los subtests que exigen un alto grado de competencia comunicativa. El más típico es el subtest de Comprensión. Esta prueba, pide respuestas de sentido común a preguntas sobre ciertas situaciones hipotéticas.

    El polo del mejor nivel de actuación se define por ciertos subtests cuyo ejemplo más típico es la prueba de cubos (este test consiste en copiar, en un plazo de tiempo limitado, un modelo de figuras abstractas, utilizando cubos de pequeño tamaño). Casi todos los autistas, a condición de que comprendan lo que se les pide, obtienen en esta prueba puntuaciones iguales o mejores que los niños normales de la misma edad.

    c) Comprensión de ironías y autismo: Hipótesis y predicciones.

    Como se ha podido ver, estos dos modelos sitúan la clave de la eficaz comprensión de las ironías en dos aspectos bien diferentes, aunque quizá no incompatibles, que pueden relacionarse con dos hipótesis explicativas del autismo: el déficit en teoría de la mente y la hipótesis de una mayor debilidad en el sistema de coherencia central. Así, según la definición propuesta por Frith (1989), el sistema de procesamiento central interpreta, compara, integra y almacena las distintas informaciones que han sido previamente percibidas e interpretadas por los sistemas periféricos, que a su vez, serían como módulos muy especializados de propósito específico. Según esta hipótesis, el problema de las personas con autismo infantil estaría fundamentalmente en que no serían capaces de integrar globalmente la información, lo que repercutiría en un rumbo hacia el procesamiento de detalles sin tener en cuenta el contexto global. El estudio de las posibles alteraciones que estas personas pudieran presentar en su comprensión de actos indirectos de habla puede ser un buen banco de pruebas para la mejor delimitación de esta hipótesis. El estudio de dichas alteraciones puede servir a su vez para delimitar el alcance explicativo de los dos modelos de procesamiento de ironías antes expuestos. Así, se sospecha que estos sujetos presentan un problema con la asimilación de la información dentro de un contexto global.

    Por otra parte, si se asume el modelo de relevancia y se adopta la hipótesis de que el autismo presenta fundamentalmente un déficit de teoría de la mente, las predicciones serían algo diferentes. Este planteamiento sitúa el énfasis de la comprensión de mensajes irónicos en el descubrimiento de la intención comunicativa del hablante, por lo que las dificultades de comprensión de este tipo de mensajes por parte de personas con autismo estarían explicadas por su dificultad de formarse representaciones sobre los estados mentales de los otros. Ambas formulaciones han recibido apoyo empírico desde el estudio de los problemas de comprensión pragmática que presentan sujetos con autismo con buen nivel cognitivo. Así, Happé (1993, 1994) realiza dos estudios en los que concluye que sólo los sujetos autistas capaces de realizar las tareas de segundo orden de teoría de la mente eran capaces de entender el significado intencional de los enunciados irónicos. Por su parte, Ozonoff y Miller (en prensa) realizan un estudio en el que evalúa la comprensión de distintos tipos de actos de habla indirectos (aunque no incluye la ironía) de un grupo de sujetos autistas de buen nivel cognitivo. En dicho estudio, los autores concluyen que estos déficits pueden ser explicados por un déficit del sistema de coherencia central, si bien dichos autores no excluyen que los déficits en teoría de la mente puedan jugar algún papel en los problemas de comprensión de actos de habla indirectos de estos sujetos.

    • Comprensión de emisiones sarcásticas.

    Los déficits pragmáticos de las personas autistas con buen nivel cognitivo pueden ser considerados como una limitación importante para su normal integración en los contextos sociales. La comprensión de emisiones sarcásticas y de otros actos de habla indirectos que los hablantes normales usan con frecuencia en sus conversaciones parece ser una tarea particularmente difícil para las personas autistas.

    La justificación del estudio de las dificultades de comprensión de actos de habla indirectos en sujetos con autismo infantil, viene fundamentada, por tanto, desde una perspectiva teórica como práctica. El estudio de las dificultades de comprensión de los sujetos puede ayudarnos a comprender y a ir completando el cuadro de déficits cognitivos básicos en el procesamiento e integración de información que presentan estos sujetos y, lo que es más importante, puede ser un buen banco de pruebas para la comprobación de algunas de las predicciones más importantes que pueden derivarse de dos de las hipótesis explicativas del autismo infantil con más repercusión en el momento actual, la hipótesis de un déficit en la capacidad de teoría de la mente y la hipótesis de un déficit en el sistema de coherencia central.

    Por otra parte, podemos encontrar justificaciones de índole aplicada desde una óptica de intervención educativa, ya que numerosos estudios han puesto de manifiesto las dificultades que presentan los sujetos autistas con un buen nivel cognitivo y lingüístico con la comprensión de los aspectos pragmáticos del lenguaje, llegándose a afirmar en algunos casos que el verdadero déficit en cuanto al desarrollo lingüístico de estos sujetos está, precisamente, en el componente pragmático. Se considera que entre las diferentes habilidades pragmáticas la comprensión de mensajes indirectos (o intencionales) ha sido el aspecto menos estudiado hasta el momento, si bien, en los últimos años, ha surgido un creciente interés por su estudio.

    De todos estos usos indirectos del lenguaje, nos hemos inclinado por introducir en este trabajo, una investigación sobre la ironía, ya que no tan solo puede tener connotaciones lingüísticas sino que también pueden suponer una gran limitación a la hora de la integración social.

    3.2.3.2. Descripción de casos.

    Disponíamos de diferentes cuadros clínicos de varios casos autistas, pero decidimos que era mejor exponer testimonios del autismo des del punto de vista de una persona afectada por el trastorno.

    Este punto no ha tenido ningún tipo de elaboración por parte nuestra ya que queríamos dejar reflejado perfectamente el punto de vista de estas personas y sus sentimientos; y no encontramos una mejor forma que transcribir sus escritos íntegramente.

    Ya, que como hemos dicho, éste apartado tan sólo nos ha llevado un trabajo de copia y es tan extenso, hemos decidido incluirlo como un anexo al final del trabajo (anexo 2).

    4.- SOCIALIZACIÓN.

    4. Socialización.

  • Las alteraciones sociales en el autismo.

  • 4.1.1. Desarrollo social y autismo.

    4.1.2. Desarrollo social a partir de los dos años.

    4.1.3. El mundo social del autista adulto.4.1. Las alteraciones sociales en el autismo.

    4.1.1 Desarrollo social y autismo

    El bebé autista viene al mundo con unas capacidades perceptivas más desarrolladas de lo que se creía hasta hace sólo unos pocos años. Además procesos perceptivos que implicaban aprendizaje como los de convergencia ocular, se desarrollan muy pronto. El bebé posee toda una gama de reflejos indispensables para la supervivencia, y es capaz de comprender fenómenos de condicionamiento clásico y operante.

    El bebé posee una serie de comportamientos sin finalidad aparente, de carácter predominantemente fisiológico y que se dan en un medio físico y social determinado, medio que va a reaccionar a sus comportamientos revistiéndolos de ciertos significados. Estas conductas se denominan expresivas, y sobre ellas se irán construyendo las posteriores habilidades del niño. A continuación, vamos a revisar las principales pautas o logros interactivos que se dan durante las primeras etapas del desarrollo.

    4.1.1.1. Programa de armonización y sintonización.

    En lo que al desarrollo social se refiere, tiene una relevancia absoluta el hecho de que el bebé esté preferentemente orientado para elegir aquellos parámetros de estimulación de su medio que se sitúan precisamente entorno a las características que definen a sus congéneres. Esta preferencia está marcada filogeneticamente y garantiza su supervivencia por su gran valor adaptativo. Los neonatos prefieren estímulos fuertemente estructurados, desde el punto de vista perceptivo, tridimensionales, móviles y relativamente complejos, dependiendo de la edad, estímulos de contornos curvilíneos, medianamente brillantes, coloreados y con elementos abultados. Algo semejante podría decirse de las preferencias sonoras de los bebés.

    Estos programas de “sintonización”, de orientación preferente hacia los miembros de su propia especie, son complementados por los programas de “armonización”, que parece preparar al bebé para dar respuestas a las estimulaciones de sus congéneres de acuerdo a ciertos esquemas de armonía.

    Estos esquemas de armonía pueden consistir en respuestas de grupos musculares “sincrónicas” a los estímulos auditivos de la voz humana, o en la emisión de respuestas propias semejantes a las presentadas por el estímulo social y que acaben en la competencia del bebé, o más general, en la acomodación del ritmo propio al ritmo del compañero social.

    Ya a este nivel, podemos estudiar si existen alteraciones en los programas de sintonía y armonización en niños autistas.

    En lo que se refiere a la sintonización, la observación clínica indica que estos niños no muestran preferencia por los ojos, cara, ni una atención especial a la voz humana en edad temprana. Pero aún no existen estudios experimentales que midan el grado de esta alteración.

    Por otro lado, los dos programas de armonización mejor estudiados son el de la sincronía interactiva y la imitación neonatal.

    a) Sincronía interactiva.

    El fenómeno de la sincronía interactiva se refiere a la relación o “armonización” que existen entre las verbalizaciones de la madre o de la figura de crianza y los movimientos del bebé.

    Los niños autistas dan múltiples respuestas al sonido como un eco, y, éstas, son más tardías en comparación con los niños normales, dando muestras así de una alteración en la sincronía interactiva.

    De ser cierto, este retraso en la sincronía alteraría totalmente el mundo perceptivo del niño, pero todavía deben discutirse estos estudios.

    b) Imitación neonatal.

    Meltzoff y Moore (1977) estudiaron la imitación neonatal en bebés de tres semanas en situaciones en las que un bebé veía al adulto pero el adulto no veía al bebé. El adulto hacía gestos sencillos con la cara y se iba filmando al bebé. Estos autores encontraron un aumento de los gestos realizados por el bebé. Se trata de una imitación no sistemática, de un aumento en la probabilidad de esas respuestas. Por otra parte, la imitación del niño es muy selectiva y sólo imitará aquellas formas que corresponden a su nivel.

    Debemos plantear la cuestión del papel que desempeña la imitación en la organización de ciertos comportamientos tales como el llamado juego cara a cara. Las expresiones faciales se organizan en el marco de un modelo de imitación, en un proceso que comienza a las seis semanas. Cuando, más adelante, las expresiones faciales del bebé empiezan a agruparse hasta formar “turnos” parecidos a un diálogo, el bebé ya ha estado observando e imitando durante meses.

    Aunque no se cuenta con datos de neonatos autistas, es bien sabido que la adquisición y uso de la imitación es una de las capacidades alteradas de los niños autistas.

    4.1.1.2. Percepción de contingencias.

    Durante muchos años los especialistas han aceptado la idea de qué posiblemente exista una motivación primaria a la relación social, algo que desde que nacemos nos lleva a acercarnos a los demás. Para los especialistas esto supone una posible explicación del desarrollo social desde el nacimiento.

    La repetición de los esquemas expresivos hace posible que el niño perciba el conjunto de todas sus conductas como un todo, es decir, que su comportamiento genera unas respuestas determinadas en el medio.

    Los estudios de J.S. Watson y C.T. Ramey (1972) indican que los mecanismos que coordinan las respuestas sociales y no sociales del niño son los mismos. Estos autores encontraron que bebés de ocho semanas daban respuestas a objetos inanimados cuando podían controlar el movimiento mediante la presión de la cabeza en una almohada experimental. A raíz de sus estudios, Watson, llega a la conclusión de que es la percepción de una relación de asociación entre las propias respuestas y una estimulación adecuada, el principal factor del que se vale el niño para diferenciar los objetos sociales y no sociales.

    Los objetos sociales proporcionan al bebé asociaciones estimulares a las respuestas del bebé antes de que éste pueda manejar objetos no sociales y además, las contingencias sociales son fundamentalmente imperfectas o variadas frente a la “perfección” de la contingencia no social. Pero es interesante remarcar, que aunque parezca mentira, los objetos no sociales son capaces de producir conductas sociales.

    Algunos autores han hipotetizado que la dificultad del niño autista para asociar respuestas propias con las contingencias estimulares del medio social podría ser la causa de las alteraciones en el comportamiento social, junto a los que le rodean, de los autistas.

    Por tanto, se debe valorar con especial detenimiento los juegos de repetición que se realizan entre niño y familia, esencialmente la madre, aproximadamente de los dos a los cuatro meses. En estos juegos, la madre, interpretando en términos de intención las respuestas del niño, va a provocar una y otra vez los mismos estímulos en el niño como consecuencia de tales respuestas.

    Estos juegos de repetición, que implican el mecanismo de percepción de contingencias, son el origen de la interacción intencional, porque cuando el adulto presenta estímulos contingentes y repetidos ante las distintas respuestas del niño, está estableciendo las bases de la predictibilidad indispensable en toda comunicación.

    4.1.1.3. Apego.

    Siguiendo con el análisis del primer año, conviene detenerse en dos procesos que aparecen entre los cuatro y los ocho meses y que son fundamentales para el logro de la relación social primaria.

    • Concentrar respuestas efectivas positivas en uno o dos individuos.

    • Aparición de respuestas negativas a individuos desconocidos.

    Estos dos procesos se refieren evidentemente al desarrollo de la vinculación y del apego.

    Mientras que hasta los cinco o seis meses se puede hablar de un apego inespecífico a los humanos, a partir de esta edad aparece una vinculación específica a una o varias personas. El desarrollo de esta vinculación (apego) provoca diferenciaciones en las personas que rodean al niño en base al mayor o menor grado de apego, proceso que derivará en el octavo mes en la crisis ante el extraño.

    A pesar de la ausencia de estudios precoces con niños autistas se pueden recomponer etapas muy tempranas de su vida en base a historias clínicas, en las cuales se revela que los autistas, cuando menos, adquirieron el apego específico a una edad normal, y que en los mejores casos tuvo un desarrollo posterior. Sin embargo, también se puede suponer - con lo sabido hasta ahora - que existe una seria alteración en su vinculación o apego inespecífico, mucho más primario y adaptativo.

    4.1.1.4. Conducta intencional.

    De los ocho a los doce meses aparecen las conductas intencionales. Si en la etapa anterior la madre era la encargada de iniciar la interacción y para que el niño pudíese insertar su repertorio, ahora es el niño el que trata de producir ciertos efectos en los demás. La diferenciación medios-fines, la crisis que aparece en el niño cuando empieza a reconocer a conocidos y a extraños y la posibilidad de coordinar esquemas de su comportamiento, frente a los objetos, con los de personas determinan el nacimiento de la conducta intencional.

    La anticipación, hace posible la aparición de conductas que son dirigidas a un fin, y que utilizan para lograrlo un instrumento, ya sean objetos o personas.

    Mientras el niño va desarrollando esta intención, la madre y el medio social no son neutros. Los adultos constantemente atribuyen intenciones que en realidad el niño no tiene.

    En el caso de niños autistas, la ausencia de respuestas confirmatorias por parte del niño a las atribuciones de su madre puede conducir a que la madre disminuya sus conductas de atribución y renuncie, en algunos casos, a seguir los intentos de comunicación. Evidentemente, esta renuncia recorta aún más las posibilidades de desarrollo de una conducta intencional posterior.

    Si nos fijamos en el desarrollo evolutivo de la conducta instrumental, observamos que en la fase en la que todavía no existe una verdadera comunicación intencional, si el niño quiere coger algo que está cerca del adulto, prescinde de él y dirige todos sus esfuerzos al objeto mismo. Más tarde, en el mismo caso, el niño coordina los esquemas dirigidos al objeto y los de persona y formula un protoimperativo.

    Bates (1976, 1979) y Harding y Golinkoff (1979) coinciden en que los comienzos de una la comunicación intencional pueden aparecer hacia los nueve meses, cuando el niño puede coordinar esquemas de interacción, orientados a personas, y esquemas de acción, orientados a objetos.

    La conducta intencional es una conducta que anticipa una meta:

    • Establece una meta posterior a la conducta.

    • Establece medios para lograrla.

    • Estos medios son flexibles.

    Las primeras conductas intencionales comunicativas tienen por meta el logro del objeto mediante una persona. Los dos sistemas comunicativos que aparecen en esta etapa del desarrollo del niño son los protoimperativos y los protodeclarativos.

    El protoimperativo surge cuando el niño se sirve del adulto para conseguir el objeto.

    Figura 2.

    Protoimperativo: Uso de un adulto para conseguir un objeto.

    Protodeclarativo: Uso de un objeto para conseguir un fin social.

    Hacia el final del año aparecen los protodeclarativos. En este caso, el objeto de la comunicación es compartir la experiencia con otra persona y el instrumento es el objeto. Los protodeclarativos implican un nivel de desarrollo mucho más alto a partir ya que se trata de compartir la experiencia con los otros.

    En general, los niños autistas no suelen servirse de los objetos para evocar la atención de los que les rodean, y conductas como señalar con el índice o tratar de dirigir la atención del otro por cualquier medio constituyen una carencia muy habitual.

    La aparición de los protodeclarativos indica el comienzo de la verdadera intención comunicativa y de la capacidad de relacionarse con las personas como personas, diferentes del “yo”.

    Es precisamente en este punto en la que los niños autistas fracasan, incluso en niveles de inteligencia altos, y presentan graves dificultades, que no consiguen superar a lo largo de su desarrollo. Este fallo en el desarrollo de los primeros esquemas intencionales, es lo que explicaría la incapacidad del niño autista para conocer las intenciones de los otros, reconstruirlas, aprender los patrones adecuados de la expresión de los sentimientos, comprender la naturaleza de la relación con los demás, entre ellos y con él, entender las creencias del otro...

    La comprobación de cómo actúan los niños autistas ante las conductasintencionales ofrece los siguientes resultados:

    • En primer lugar, los niños autistas tienden a comportarse en las situaciones comunicativas-personales del mismo modo que en las instrumentales. El más claro ejemplo es la conducta autista de tomar la mano del adulto como instrumento para sus deseos y manipulaciones. Este uso de la mano del adulto como instrumento no es más que la aplicación de un esquema de acción instrumental bien conocido.

    • Otra característica diferencial de los niños autistas consiste en que, mientras que los niños normales toman al adulto como una totalidad y van continuamente coordinando distintos esquemas de interacción, los autistas que mantienen ciertos esquemas interactivos carecen de la necesaria coordinación entre ellos. Por ejemplo, un niño podrá dar algo a un adulto (hacerle una petición) evitando establecer contacto ocular.

    4.1.1.5. La comunicación afectiva y la expresión de emociones.

    Parece que las bases afectivas entre el lactante y su madre o figura materna están en acción desde el nacimiento, y contribuyen al conocimiento psicológico del otro y a la distinción de los estados emocionales de los demás, permitiendo descifrar el significado de las acciones, llegar al mundo del otro y participar en la relación.

    A lo largo del primer semestre de vida, el niño va emergiendo como un ser humano social ayudado por una fuerte base biológica. El niño va a contar con unas capacidades perceptivo-motoras y afectivo-emocionales que le permitirán establecer intercambios sociales. La sonrisa y el llanto evolucionan pasando de ser una actividad refleja a constituir una respuesta social, que hacia los seis meses se convertirá en un comportamiento instrumental producido para provocar respuestas sociales.

    Esta interacción no tiene otra finalidad que la de estar juntos y disfrutar de ella. Implica la relación mutua de experimentar algún tipo de emoción.

    Por otro lado, esta base biológica se complementa al comportamiento materno específico. Como ya se ha observado, este comportamiento de la madre, su cara, su voz, cuerpo y las distintas expresiones son el material externo con el que el bebé comienza a construir su conocimiento y experiencia acerca de lo humano.

    Estas expresiones faciales que las madres adoptan ante sus bebés son exageradas en cuanto a tiempo y espacio;, y sirven como señales facilitadas del reconocimiento y aprendizaje de las expresiones humana; teniendo como finalidad el inicio, mantenimiento o evitación de la interacción social.

    En marcado contraste con esta consolidación espontánea y natural de las pautas interactivas en el desarrollo evolutivo normal, destaca la enorme dificultad que presenta el niño autista en sus primeros pasos hacia la interacción.

    Estudios clínicos y experimentales coinciden en que las expresiones faciales, gestos y vocalizaciones expresivas de emociones son, a menudo, anormales e idiosincráticas en los niños autistas de todas las edades y C.I.; a los niños autistas parece que les falta la coordinación intraindividual de la expresión y conducta afectiva del niño normal. Esta coordinación es sumamente importante para la obtención de patrones de conducta entre niños y adultos, especialmente si van a compartir sentimientos.

    Todavía no hay demasiadas investigaciones sobre la forma en que los niños autistas comprenden, perciben y reaccionan ante las expresiones emocionales de los demás, aunque han sido muy bien descritas las anormalidades de estos niños para expresar sus emociones y comprender las de los demás.

    4.1.2. Desarrollo social a partir de los dos años.

    Antes del año y medio o los dos años, la relación entre el niño y las figuras adultas de apego es básicamente didáctica. Estas interacciones didácticas se caracterizan por ser muy absorbentes, asimétricas y permisivas.

    A partir del año y medio, aproximadamente, se producen ciertos cambios en el niño, el entorno y en la propia relación entre ambos.

    El niño adquiere competencias motoras nuevas, mentales y lingüísticas que le permitirán una mayor autonomía y una representación de la realidad. Pero el niño aún no ha interioridad la moral, ni sabe ponerse en lugar de los demás.

    Los cambios que se refieren al medio giran en torno a exigir del niño más autonomía, control e independencia.

    A partir de esta situación tienen lugar los conflictos de rivalidad afectiva, conflictos en las relaciones con los iguales y conflictos con la autoridad que los adultos intentan imponer.

    Con todo, el proceso más importante que tiene lugar hacia los dos años es el nacimiento de la función simbólica.

    4.1.2.1. Desarrollo del simbolismo.

    Si admitimos que el niño comienza a simbolizar a través de un proceso que es esencialmente interpersonal en su naturaleza, podemos imaginar cómo una alteración de los mecanismos de identidad y de reconocimiento afectivo que están en la base de la interacción puede dar lugar a una fuerte alteración de la función simbólica.

    En este punto, sólo vamos a describir los orígenes de la función simbólica y las alteraciones sociales en autistas que se pueden relacionar con su carencia o deterioro.

    Desde un punto de vista simple, el simbolismo es la función que permite almacenar, crear o compartir referentes abstractos sobre los objetos o experiencias no presentes.

    El desarrollo del simbolismo es el proceso de “trascender” de la realidad concreta hacia referentes abstractos compartidos. El simbolismo es favorecido por el hecho de que no sólo los niños refieren diferentes objetos de la misma forma, sino también porque pueden referirse a un mismo objeto de diferentes formas.

    Así, las relaciones entre el mundo emocional y el mundo simbólico van a estar siempre presentes en el desarrollo del ser humano. En un sentido evolutivo, el mundo simbólico permite desdoblar la realidad, y permite al niño jugar y “simular” con el mundo emocional sin sufrir las condiciones que en el mundo real harían muy peligroso su desarrollo.

    En los autistas se encuentran serias alteraciones en todas las áreas que definen el mundo simbólico: lenguaje, juego simbólico, engaño, conducta cooperativa o competitiva, etc.

    Estas alteraciones simbólicas en autistas sólo pueden entenderse en el contexto de su origen interactivo y de las dificultades para percibir contingencias y, por lo tanto, para anticipar y predecir las conductas de los demás.

    4.1.2.2. El papel del juego en el desarrollo del niño.

    Aunque se considere que lo “social” abarca todas las actividades del niño, no quisiéramos cerrar éste apartado sin hacer una mención especial al juego que es, quizá, la actividad social más pura.

    El juego no es, fundamentalmente, una actividad placentera, sino que más bien el niño satisface ciertas necesidades a través del juego. El niño en edad preescolar entra en un mundo ilusorio e imaginario, en el que los deseos irrealizables encuentran cabida: este mundo es lo que llamamos juego. La imaginación constituye un nuevo factor psicológico para el niño.

    Durante el período sensoriomotor el juego consiste en la repetición de las habilidades motoras por el mero placer de ejecutarlas. Esta deformación de la realidad en beneficio de los esquemas de acción cumple una función importante: la consolidación de las acciones que previamente habían tenido que acomodarse a la realidad. En otras palabras, el juego surge cuando la conducta ha perdido su objetivo o función y se continúa o repite por el mero placer de su ejecución.

    Del ejercicio de estos esquemas motores surge el símbolo. Repitiendo el esquema de acción fuera del contexto, el niño adquiere una rudimentaria conciencia de “hacer como si”, de sustitución de la situación por el gesto que la representa.

    El juego, de dos a siete años, consiste en el ejercicio de que cualquier cosa puede representar a cualquier otra. Se trata también de compartir una experiencia más o menos lúdica entre al menos dos personas.

    Pero además, el juego es un método para la elaboración de normas sociales, para el control recíproco. Así se desarrolla el juego de reglas, de la regla procedente de los adultos a la codificación de ésta la discusión de cada aplicación. El juego de reglas es la subordinación de los niños a una regla común o norma.

    En autistas, el juego es una de las actividades más deterioradas que se pueden encontrar. Y esto es así, porque tal y como hemos venido exponiendo, las dificultades de anticipación, relación con iguales y simbolismo van a influir de una manera importante en el desarrollo del juego.

    Figura1: Tipos de juegos de los niños de preescolar.

    JUEGOS

    DESCRIPCCIÓN DE CONDUCTA

    • Juego desocupado.

    El niño no se compromete con otros niños; puede contemplar pasivamente las actitudes de los demás.

    • Juego solitario.

    Juega sólo de forma independiente. Jugar con juguetes es su primera finalidad.

    • El espectador.

    Observa a los otros niños jugando, y comenta o se ríe de lo que ve.

    • Juego paralelo.

    Los niños juegan próximos unos de otros, con los mismos juguetes y ocupándose en las mismas actividades. No es compartido.

    • Juego asociativo.

    Los niños juegan cerca y utilizan una gran variedad de intercambios sociales para dar a entender que reconocen al compañero: haciendo preguntas, mostrando éxitos, etc.

    • Juego cooperativo.

    Los niños compartene metas e interese comunes, hay una adptación de roles recíproca como en el caso de obedecer turnos, y compartir un sentido de identificación con el grupo, los líderes y las reglas formales del grupo.

    Aunque, en cada niño el nivel de juego dependerá del C.I., capacidad y comprensión lingüística, la mayor parte de los autistas mantienen juegos muy motores y repetitivos.

    4.1.3. El mundo social del autista adulto.

    En general, el autista adulto sólo muy recientemente ha comenzado a recibir atención de los investigadores. La juventud del mismo diagnóstico de autismo propicia que, por ejemplo, en España la población diagnosticada de autista tenga como estimación una media de edad inferior a los diez años. Y, sin embargo, qué duda cabe que el autista adulto requiere una atención especial por dos razones:

    • En primer lugar, porque se suele reconocer que el síndrome evoluciona. Esto significa que, conductualmente, el sujeto autista muestra cambios, aunque éstos no siempre estén bien definidos.

    • En segundo lugar, porque las necesidades educativas de los adultos autistas pueden ser diferentes de los de la etapa escolar. Una correcta comprensión de la problemática del autista adulto es fundamental para implementar servicios y centros educativos adecuados.

     

    Por lo general, con la edad mejora el contacto con el medio y pierde parte de su indiferencia hacia las personas, pero persiste su marcada ineptitud social cuando tratan de relacionarse con los demás.

    Evidentemente, la respuesta social del niño autista está mediatizada por el desarrollo simbólico lingüístico del sujeto y por la enseñanza recibida. Así, los niños autistas que no poseen lenguaje hablado tienden a tener un pronóstico social pobre, son muy pocos los que se ajustan bien socialmente y ninguno ha tenido un trabajo remunerado.

    Los niños autistas con un leve retraso desarrollan un conocimiento de sus propias limitaciones en la adolescencia. A menudo están angustiados por la falta de conexión entre sus deseos de hacer amistades y su incompetencia para las relaciones sociales; por ello, es útil un enfoque psicoterapéutico que les ayude a comprender y asumir sus emociones y a encontrar la manera de enfrentarse a sus incapacidades.

    En la medida en que el nivel cognitivo simbólico lo permite, van desarrollando conductas sociales más complejas, como juegos muy simples de interacción, conductas de cooperación o competencia, desarrollo de la habilidad de engaño, chistes..., pero siempre bajo el común factor de la ingenuidad.

    En muchos casos, la correcta enseñanza durante los años escolares ha contribuido, en buena medida, a corregir la magnitud de las alteraciones sociales que el sujeto podía mostrar. Así, es posible conseguir la eliminación de conductas sociales patológicas y alcanzar una tasa aceptable de contaco ocular e, incluso, una aceptación del contacto corporal.

    En todos los casos, la conducta social estará determinada por cierta rigidez o ritualismo, que hace que no exista uno de los principales rasgos distintivos de lo social: su espontaneidad, su flexibilidad, su capacidad de nuevas interacciones.

    El autista, invariablemente, sigue percibiendo la relación social como un esfuerzo, un trabajo para el que puede estar entrenado, pero que no le reporta ninguna satisfacción. Así, no iniciarán ellos una conversación y, a menos que se le pregunte, no participará, y lo hará de una manera obsesiva haciendo inagotables variaciones sobre el tema.

    La transición de la etapa escolar al trabajo es normalmente difícil hasta para un autista que ha hecho muchos progresos. En casi todos los casos, sus logros educacionales y sus trabajos han tenido que ser menos exigentes de lo que indicaba su C.I.. El éxito en el trabajo depende de una rutina regular.

    La experiencia clínica con autistas inteligentes proporciona constantes referencias a las dificultades de adaptación social, no consiguen entender los motivos o intenciones de la gente y son incapaces de anticipar conductas en los demás.

    Por último, no se puede cerrar este apartado sin el comentario sobre la propia percepción de su infancia de un autista que nos ofrece J. Bemporard (1 983). Se trata de un autista adulto que relata su infancia y podemos resumir en cinco puntos su percepción del mundo:

  • Desintegración del mundo perceptivo. No existen los procesos integrativos que organizan la realidad en unidades significativas y, por lo tanto, los procesos simbólicos estarán alterados.

  • Extraña fascinación ante ciertos objetos o ciertas partes de los objetos.

  • Imposibilidad para predecir y anticipar la conducta de los demás, y, por eso, la relación con las personas le produce miedo. El miedo es específico hacia las personas porque la conducta de los objetos en relación a su conducta le resulta mucho más predecible y anticipable.

  • Grandes dificultades en la comprensión del lenguaje oral, los demás hablan muy deprisa y le "exigen" habla. El resultado es que vivirá el lenguaje con una gran carga fóbica.

  • El mundo de los demás le resulta opaco. No se siente capaz de participar en las interacciones de los demás y se siente extraño para los demás.

  •   En resumen, donde más claramente se observa el cuadro de alteraciones sociales es en los niños pequeños, especialmente antes de los cinco años. Los estudios de seguimiento han probado que pueden producirse cambios al aumentar la edad. Aunque algunos niños no hacen progresos y un pequeño número empeora, aproximadamente el 25% se hacen menos resistentes a los cambios, participan menos en actividades estereotipadas, pierden su indiferencia hacia las personas, y desean sumarse a la vida social, pero sufren una marcada ineptitud social cuando tratan de relacionarse con otras personas.

    4.1.4. Programas de intervención social en el autismo infantil.

    Aunque los déficits sociales son los síntomas que dan nombre al síndrome de autismo y aunque originan unas discapacidades persistentes y fundamentales para la implantación de cualquier nuevo aprendizaje, este tipo de objetivo terapéutico ha sido menos estudiado.

    Entre otras, existen dos poderosas razones para este desconocimiento y también para situar exactamente la importancia de este área terapéutica:

    En primer lugar, los autistas no son un grupo homogéneo, ni en cuanto a resultados, ni por sintomatología presente. Aunque todos tienen alteraciones sociales, éstas varían de un niño a otro y su evaluación es importante de cara al pronóstico.

    En segundo lugar, la mayor parte de las técnicas terapéuticas de modificación de conducta, lúdicas, logopédicas, etc., requieren una adecuación especial a esos niños.

    Por tanto, en muchos casos, los programas tienen que comenzar por garantizar comportamientos que, en cierta medida, son sociales y que luego van a permitir futuros aprendizajes.

    El problema para los niños autistas reside, por un lado, en su falta de acercamiento social, y por el otro, en su falta de respuesta a las iniciativas de los demás hacia ellos. La solución está en que los padres o terapeutas tienen que hacer una intrusión deliberada en las actividades solitarias del niño autista. Por supuesto, esto debe ser hecho de manera que haga la interacción social agradable al niño. Pero el objetivo es estructurar ínteracciones, de manera que sean recíprocas y sociales en vez de solitarias.

    Hasta ahora, el trabajo sobre las incapacidades sociales que se refieren a las dificultades para experimentar empatía, en reconocer claves socio-emocionales o responder a iniciativas sociales es muy limitado y disperso. Sin embargo, hay evidencia de que la estructuración activa de experiencias sociales puede llevar a una mejora significativa en las interacciones sociales de los niños autistas.

    Se obtienen más y mejores respuestas sociales de los autistas cuando las otras personas son directivas y persistentes en su juego con ellos. En general, es más probable que los adultos, en vez de los niños, tomen los pasos necesarios para implicar a los autistas en las interacciones sociales, y esto, por la falta de respuesta social del niño autista a las interacciones de los demás.

    Sin embargo, se ha encontrado que los compañeros no autistas pueden ser activamente animados a jugar con niños autistas y que esto puede llevar a juegos sociales.

    4.1.4.1. Algunas claves para la intervención social en niños autistas

    • El entorno.

    La observación clínica y estudios experimentales coinciden en que la enseñanza sistemática en un entorno ordenado es más eficaz que los enfoques permisivos y más libres. Los ambientes ordenados aumentan las posibilidades de aprendizaje, disminuyen el aislamiento y las estereotipias. Una posible explicación de este fenómeno es que los ambientes estructurados favorecen la percepción de contingencias, percepción que, como veíamos anteriormente, está alterada en los niños autistas.

    Este punto también ofrece una explicación a un fenómeno sorprendente: cuando los procedimientos de modificación de conducta empleados con niños autistas no tenían un área dedicada a conducta social, era un hecho que sin embargo, comparativamente, los niños expuestos a estas técnicas "mejoraban" su tono social, aunque no hubieran alcanzado los objetivos conductuales propuestos. Estos niños aparecían más conectados, con disminución del aislamiento y aparecían respuestas sociales que consistían en anticipaciones o predicciones sociales.

    • Las alteraciones de conducta

    Alteraciones de conducta como negativismo, agresividad, conducta antisocial, etc., son eminentemente alteraciones en la conducta social.

    • Las dificultades de interacción

    Las dificultades de interacción de los niños autistas plantean más que nunca la necesidad de que el propio terapeuta tenga un valor positivo para el niño, como condición previa para un tratamiento eficaz.

    • Los procesos de aprendizaje

    Los procesos de aprendizaje social de los niños normales, imitación, aprendizaje "vicario" u observacional, etc., están severamente afectados en los niños autistas.

    Aunque el terapeuta debe desarrollar estos procedimientos, generalmente debemos utilizar procedimientos operantes en condiciones muy estructuradas y con reforzadores poderosos.

    • El área social

    Lo social, como área de trabajo, encaja perfectamente en los moldes de enseñanza. Es necesario perder "pudor" a trabajar tareas sociales, como saludar con la mano, guardar turnos, cooperar, etc., y podemos mantener en estas tareas el mismo tipo de control que con los demás.

    5.- TRATAMIENTOS Y TERAPIAS.

    5. Tratamientos y terapias.

    5.1. Terapias de aprendizaje.

    5.1.1. Métodos educativos.

    • 5.1.2. Tipos de escuelas y métodos que utilizan.

    5.2. Tratamiento específico de Antonio Hernández Fernández.

    5.3. Tratamientos farmacológicos.

    Modelo estructurado de práctica.5.1. Terapias de aprendizaje.

    5.1.1 Métodos educativos.

    En este apartado del trabajo nos centraremos en explicar qué terapias y métodos educativos existen para tratar el trastorno autista, es decir, para conseguir avanzar en la conducta de los afectados.

    Empezaremos por explicar los diversos métodos y centros que nosotras conocemos, haremos referencia al concepto de integración y por último hablaremos de un centro específico para impartir dichas terapias.

    Existen una gran variedad de métodos y técnicas que se usan en la educación de los niños autistas. Varios profesores usan una combinación de métodos. Algunos intentan individualizar el estilo de aprendizaje, ya que no todos los niños poseen las mismas habilidades; por ejemplo: hay algunos niños que tienen una gran capacidad visual, entonces el método educativo apropiado para ellos es el aprendizaje mediante dibujos gráficas, representaciones, etc.

    Los autistas, en general, tienen dificultades para generalizar conceptos, por lo que se considera una buena técnica darles muchas oportunidades de practicar sus habilidades, pero utilizando objetos reales, ya sea comida, dinero, lugares públicos (para enseñarles pautas de comportamiento)

    A continuación haremos referencia al concepto de Integración.

    En un principio, se intentó la enseñanza de niños autistas con profesores que no estaban preparados para la educación especial de estos niños y sin el aula adecuada. Se observó que el desarrollo de los niños en esos entornos era más favorable que el de los niños que iban a escuelas especializadas.

    De aquí nació el concepto de Integración, que postula que la separación de los individuos autistas de un entorno normal, ayuda a incrementar los síntomas.

    Los argumentos que apoyan la Integración son, entre otros, que los niños autistas tienen mejores modelos de comportamiento a su alrededor, se incrementan las posibilidades de relación social, y hay un mayor grado de exigencia por parte del profesorado.

    Por el contrario, los argumentos que desaconsejan la Integración son que en la educación específica aumenta la intensidad del entrenamiento de las habilidades sociales y se puede controlar más la enseñanza.

    En la práctica, pocos autistas, pueden acceder a una educación específica, por lo que la gran mayoría opta por la “Integración” o por las “Escuelas de educación especial con propósito general”

    La integración de alumnos con necesidad de una educación especial en la escuela ordinaria, recibió un gran impulso (en España) a partir de 1982 con la promulgación de un nuevo marco legal que regulaba la Educación Especial en la Comunidad Autónoma del País Vasco; desde entonces se han ido añadiendo numerosos recursos que han supuesto una mayor aceptación de la integración por parte de la sociedad y avances en la educación a personas con necesidades especiales.

    Con la finalidad de hacer real la integración social de estos alumnos, se plantea un modelo de atención educativa que, respondiendo a las necesidades de este alumnado, pueda impulsar también su desarrollo social en un medio lo menos restrictivo posible. Con esta doble finalidad surgen las aulas estables para alumnado con autismo en centros escolares ordinarios, cuyas características generales son:

    - son aulas creadas en centros ordinarios para atender al alumnado gravemente discapacitado que no puede hacer lo mismo que sus compañeros.

    - tienen asignados recursos estables: un tutor/a especializado en pedagogía terapéutica y una persona auxiliar. El material y equipamiento para conseguir el correcto desarrollo del grupo.

    - se comparten espacios comunes, horarios y calendario escolar, así como muchas actividades en grupo como por ejemplo: comedor, patios de juego, lavabos, cocina,...

    La mayor ventaja de estas aulas es que estos recursos específicos están incluidos en una sociedad normal en el que se dan numerosas posibilidades de interacción social.

    5.1.2. Tipos de escuelas y métodos que utilizan:

    Como en todo, la variedad también existe en los tipos de escuelas para niños autistas, es decir no hay una pauta estricta a seguir por los educadores de estos niños, ya que cada niño posee habilidades muy distintas a las de los demás y, por supuesto, no todos los profesores tienen las mismas técnicas para enseñar a sus alumnos, es por eso que existe una gran variedad de escuelas en las que se decantan por una educación específica.

    A continuación haremos referencia a algunas de las escuelas existentes en estos momentos.

    Hay algunas escuelas que enseñan el lenguaje de signos, porque consideran que es más fácil aprenderlo que el lenguaje hablado y porque se ha observado que algunos niños muestran más interés por las manos que por el rostro de las otras personas.

    También existe la llamada “terapia de la vida cotidiana”, que es un método desarrollado en Japón e importado a los EEUU. Incluye los elementos básicos para la educación de niños autistas, pero pone mayor interés en los ejercicios físicos. Dicen que los resultados obtenidos son muy favorables.

    Otro sistema utilizado es el de Comunicación por Intercambio de Dibujos (PECS), que enseña a los alumnos a dar un dibujo de algo que desean a otra persona a cambio de obtener el objeto deseado.

    Existe un método llamado Comunicación Facilitada (FC) en el que una persona llamada “el facilitador” toma la mano del niño, dejándole decidir qué tecla pulsar de un teclado o qué letra o signo tocar. Para la FC, normalmente, se utilizan ordenadores, pero también se suelen utilizar tablones o un “Comunicador Canon”.

    El “facilitador” opone resistencia a los brazos y dedos del autista para que este fuerce su movimiento hacia la opción correcta.

    Esta técnica ha sido muy aceptada, con la advertencia de que no se puede distinguir si el que se comunica es el niño o el “facilitador”. Hay algunas pruebas que demuestran que la “facilitación” permite una comunicación real.

    Este método se ha llegado a utilizar en las acusaciones legales de abusos a menores, en los casos en que la única evidencia de abuso ha sido la testificación de un niño autista.

    Centros específicos:

    A nuestras manos ha llegado información sobre dos centros específicos para niños autistas. A continuación hablaremos de ellos y veremos reflejado en la explicación los objetivos, métodos,...

    Uno de los centros, llamado Centro de Educación Especial Virgen de la Esperanza, se encuentra en la Comunidad Valenciana y su objetivo principal es la formación laboral del alumnado.

    En este centro se pretende diversificar, mediante el taller Granja, las posibilidades de trabajo del alumnado.

    Ellos mismos lo consideran un área interdisciplinar, ya que no queda ceñido a un área concreta como puede ser la Formación Laboral, algunos aspectos que le dan carácter interdisciplinar son:

    • Al pintar las paredes, puertas y espacios del gallinero están activando la Educación artística.

    • Al seleccionar bandejas de champiñones para utilizarlas como ponederos individualizados, están incluyendo en la experiencia del niño la de la Cocina del colegio.

    • En el área de Formación Humana también se desarrolla el contacto con otros alumnos de otros colegios, y con profesores.

    • Poseen otro taller (Horticultura-Floricultura) en el que se desarrolla el ámbito por las flores, hortalizas,...

    Los objetivos de este centro son:

    • Desarrollo de las habilidades básicas para una futura integración sociolaboral de los alumnos autistas

    • Desarrollo de la capacidad de trabajo en equipo.

    • Fomentar la atención y la concentración en el trabajo.

    • Iniciación a una cultura laboral en el que se reflejen diferentes actividades que permitan conocer las capacidades del alumno.

    • Valorar la importancia de los animales de Granja en la vida.

    El taller Granja es un trabajo, además de interdisciplinario, continuo y global, ya que trabajan todos los días. La duración media programada por el equipo es la de un curso.

    Esta ha sido una breve descripción del Centro de Educación Especial Virgen de la Esperanza.

    Otro de los centros, o más bien dicho, asociación de la que tenemos información, es la Asociación Nuevo Horizonte, cuyo objetivo, similar al del centro anteriormente descrito, es promover el bien común de las personas con autismo, mediante actividades culturales, deportivas y laborales.

    En la actualidad esta asociación es promotora del “Proyecto para el fomento de la calidad y el mantenimiento del empleo de personas autistas”.

    Nuevo Horizonte, está formado por padres de niños autistas que quieren ver como sus hijos se integran en la sociedad actual, y pueden conseguir un trabajo a pesar de las dificultades que la enfermedad les conlleva.

    Objetivos generales:

    • Formación de las personas autistas en habilidades profesionales con el fin de prepararles para su acceso al mercado laboral

    • Formación de técnicos y expertos en Empleo con apoyo para personas autistas

    • Experimentación y ensayo de nuevas técnicas para la mejora de la calidad y mantenimiento del empleo de las personas afectadas

    • Validación social de las nuevas técnicas de, Empleo con Apoyo aplicadas al ámbito de la integración socio-laboral de personas autistas.

    A continuación haremos un pequeño resumen de la entidad que promueve el proyecto (formación e integración laboral)y de las entidades colaboradoras.

    La entidad promotora del proyecto, como ya hemos dicho anteriormente es la Asociación Nuevo horizonte, a este proyecto se han unido varias entidades para colaborar como por ejemplo la “Asociación Centro Español del Autismo”, “Hospital San Rafael.Madrid”, “Centro comercial Burgo Centro. Las Rozas de Madrid”, “Librería. Las rozas de Madrid” y por último “Centro comercial. Pryca. Madrid”.

    5.2. Tratamiento específico de Antonio Hernández Fernández.

    En este apartado, únicamente haremos referencia al método o tratamiento que utiliza el logopeda, anteriormente nombrado.

    Para tratar las deficiencias del lenguaje, Antonio Hernández trabaja de la siguiente manera:

    El material que utiliza son, habitualmente, las secuencias de palabras largas y difíciles, y lo que hace es hacer que el afectado repita palabras cada vez más larga, aumentado a la vez la memoria a corto plazo.

    Otro material que también utiliza son folios con dos dibujos que expresen, por ejemplo: beso-peso, presa-fresa, e ir repitiendo estos partes semejantes hasta que el niño los distinga.

    Para que un niño/a con NEE, y sin ellas, escriba y lea, Antonio piensa que no hay que decantarse por un método u otro, sino que hay que conseguir que el niño adquiera conciencia fonológica, que es el primer paso para que la lecto-escritura se adquiera.

    La lectura y escritura ayudará a que el niño hable mejor y adquiera una mayor conciencia fonológica. En el caso del Español, se debe trabajar, la sílaba; en el inglés no es necesario ya que es un idioma muy irregular. El trabajo de la sílaba, estimula también la memoria a corto plazo.

    Antonio Hernández se plantea que no es suficiente con enseñar vocabulario, sino que se debería enseñar, además las reglas de composición, derivación y flexión, aunque aún no lo haya puesto en práctica, lo que si está claro es que para un niño autista, se debe incluir entre esa semántica cosas como: locativos, modificadores, cuantificadores, modificadores de tiempo y sucesión, ...; y la capacidad de flexionarlos, derivarlos y componerlos.

    ¿Cómo trabaja la comprensión y expresión de oraciones?

    En primer lugar, utiliza pictogramas, de una editorial determinada.

    También utiliza láminas de estimulación visual, que es un material muy estructurado, y que empieza con nombre + nombre, y terminas por estructuras muy complejas, pero este material no es muy aceptado por los chicos ya que es muy aburrido.

    Otro recurso que utiliza mucho es un test, el de Aguado, que se llama TSA de la editorial CEPE, que además de barato, permite trabajar estructuras oracionales comprensivas y expresivas.

    5.3. Tratamientos farmacológicos.

    Para la enfermedad tratada en este trabajo los tratamientos farmacológicos son de gran ayuda, es decir, tienen una gran importancia y por este motivo en este apartado nos centraremos en ellos, introduciendo el tema desde un punto de vista “histórico”, es decir, desde cuando se utiliza, en que países, con que frecuencia,... seguido de las limitaciones científicas que comportan, del uso adecuado o del abuso de ellos y por último haremos referencia a la estrategia aplicada por los expertos para determinar si un medicamento es apropiado o no para el paciente.

    A lo largo de los últimos 30 años se ha venido administrando una muy diversa gama de medicamentos psicotrópicos a las personas que presentan el Síndrome del Autismo. Se desconoce el porcentaje de las personas que reciben estos medicamentos en la Unión Europea; pero, se sabe que es superior al 11% encontrado, por ejemplo, para el caso de Francia.

    Así, algunos trabajos desarrollados en USA hace unos años, indican que es norma que la mitad o más de los atendidos (enfermos autistas) reciban, de manera continuada, medicación psicotrópica.

    Limitaciones científicas:

    Se sabe que los criterios diagnósticos que se les aplica al Síndrome de Autismo no son siempre compartidos por los diferentes investigadores de diferentes países, ni incluso son aceptados, en un mismo equipo, durante mucho tiempo. Estos cambios de criterios reflejan el continuo dinamismo del campo e indican el gran interés que se le presta al tema. La variedad de los criterios diagnósticos lleva a que las muestras de pacientes no sean todas iguales, y a que por tanto, la compatibilidad de varios trabajos, sea limitada.

    El Autismo, además, es una enfermedad poco habitual, por lo que las muestras de pacientes en las que se estudia la eficacia o ineficacia de un determinado medicamento son pequeña. Esa pequeña muestra hay que dividirla entre dos, una que recibe medicación y la otra que no, para observar de esta manera los cambios conseguidos con el medicamento. Así que estaríamos hablando de la mitad de los pacientes en los que los investigadores pueden aplicar el medicamento.

    Finalmente, para complicar más las cosas, los medicamentos han de ser adaptados para su uso en una determinada población. Estas adaptaciones deben estar acompañadas de unos estudios que demuestren la satisfactoria fiabilidad de este medicamento, esto es, que se pruebe que dos personas diferentes, observando el mismo fenómeno, puedan dar las mismas puntuaciones, ya que ambos partirán de unos criterios comunes.

    En el pasado, se llegó a decir que cuatro tipos de fármacos eran eficaces para el Autismo, es decir, actuaban sobre los aspectos fundamentales del autismo.

    Estos cuatro fármacos a los que nos referimos son los tranquilizantes, las megavitaminas, la penfluoramina y la más reciente, la naltrexona.

    En general, con estos medicamentos, se cumplían las condiciones siguientes:

    • Su uso se basaba en un primer trabajo que presentaba muchas limitaciones

    • Su eficacia no se comprobaba cuando otros grupos de investigadores replicaban el trabajo

    • Aparecían efectos secundarios que al principio pasaban inadvertidos

    Finalmente el uso de estos fármacos se abandonó, aunque hay que señalar que siempre se encontraban casos individuales en los que alguno de estos medicamentos mostraba su eficacia.

    Uso y abuso de los medicamentos psicotrópicos:

    Los últimos trabajos, como el de Quintana y colaboradores, son representativos del cambio que supone pensar que la terapia farmacológica no actuaría de una manera especial en estos problemas en el caso de las personas autistas, sino que lo haría de manera similar a como lo hace en otros grupos de pacientes con las mismas dificultades.

    Estos autores muestran, por ejemplo, como los fármacos estimulantes pueden ser eficaces para disminuir la hiperactividad y aumentar la capacidad de atención en el caso de las personas con Autismo con hiperactividad asociada, del mismo modo que son eficaces en el 70% de los casos de niños y niñas con hiperactividad y sin Autismo.

    Esta tendencia a utilizar los medicamentos con las mismas bases, sean estas suficientes o insuficientes, que fundamentan su utilización en el resto de la población es, para algunos positiva y para otros no tanto.

    En el Congreso (Congress Autism-Europe Barcelona96. Proceedings) se aplicó el siguiente decálogo, que expondremos a continuación para plantear un posible uso de los medicamentos psicotrópicos a personas con Autismo:

    • No existen medicamentos para el Autismo. Se han intentado muchos fármacos, pero ninguno cambia los problemas fundamentales que denominamos Autismo.

    • Sí que hay medicamentos que pueden ser en el tratamiento de trastornos psiquiátricos o en ciertos comportamientos de las personas con Autismo.

    • No se deben utilizar los medicamentos porque aún no seamos capaces de conseguir, con otros métodos, los avances deseados en una persona con Autismo. El Autismo, hoy por hoy, no tiene cura y los medicamentos pueden complicar, más aún la situación.

    • Sí que los medicamentos pueden ser un complemento del programa de tratamiento multimodal y facilitar el que otras intervenciones sean más eficaces.

    • No hay que utilizar los medicamentos como sustitutos de otros tratamientos sociales y educativos, ni por carencias estructurales como, por ejemplo, escaso personal cualificado.

    • Sí que hay que pensar que siempre, cuando se da un medicamento, estamos realizando una prueba, sin garantía de que vaya a funcionar. Ningún medicamento debe ser, en principio, para toda la vida.

    • No se deben administrar psicofármacos sin haberse descaratado previamente que los problemas de comportamiento tengan un orígen físico, especialmente en niños pequeños y personas no verbales.

    • Sí que hay que seguir siempre las instrucciones del personal sanitario: no aumentar o disminuir la dosis sin permiso; no acortar o prolongar los tratamientos sin debido control.

    • No hay que esperar que los medicamentos psicotrópicos crezcan de efectos secundarios. Casi todos los medicamentos tienen buenos y malos efectos y generalmente hay que valorar si unos superan a los otros.

    • Sí que hay que informar sobre las limitaciones, posibilidades y riesgos de los medicamentos a los familiares, a los profesionales implicados y a los propios afectados en la medida que ello sea posible. Los tutores tienen el derecho de otorgar su consentimiento al tratamiento, siendo obligación de los profesionales proporcionarles los datos necesarios para que lo hagan de manera informada.

    Se ha señalado, en dicho congreso, que la psicofarmacología es un tema empírico, pero ello no implica que no tenga principios que seguir.

    Siempre es un asunto de intento y error y, frecuentemente, hay tantos errores como intentos, pero aunque la visión terapeútica sea limitada no debe ser ciega.

    5.4. Modelo estructurado de práctica.

    Como acabamos de ver anteriormente, no se puede depender de manera absolutamente fiable de los estudios psicofarmacológicos, por lo que hemos decidido exponer a continuación la aplicación de una estrategia basada en dos aspectos posiblemente complementarios.

  • Más que plantearse si un paciente determinado se va a beneficiar de un medicamento, se trata de establecer si en un paciente dado un medicamento es eficaz para disminuir un problema que se ha detectado...¿Presenta este paciente con Autismo suficientes síntomas de hiperactividad/ baja capacidad de atención como para merecer un diagnóstico adicional y por consiguiente un tratamiento específico de dicho problema?...sino más bien...¿Mejora en este paciente el Metilfeniato su capacidad para atender y realizar actividades de manera tan significativa que se justifica el darle medicación?

  • Como puede apreciarse la diferencia está en el foco de interés. En el primer caso se debate la ausencia o presencia de un determinado síndrome; en cambio, en el segundo, se debate la eficacia o ineficacia de un producto. En el primero se da por supuesto que la Psiquiatría ha avanzado lo suficiente como para afirmar que si se es acertadamente preciso en el diagnóstico se deducirá automáticamente la terapia eficaz garantizada para el trastorno; en el segundo se plantea, humildemente, que es posible que un determinado fármaco sea eficaz para algunos de los problemas que el paciente presente., en base a la similitud de éste con otros pacientes a los que le ha funcionado.

  • Si se sigue el segundo razonamiento, el segundo aspecto a contemplar sería el cómo se va a ser capaz de establecer en el caso particular del paciente si la medicación le ayuda o no. Para ello hay que plantearse cada situación como un caso de diseño único. Cada paciente necesita una investigación individualizada ya que no todos presentan las mismas dificultades.

  • En síntesis, se trata de una vez seleccionado/s los medicamentos que pueden ser eficaces para el problema en particular que queremos eliminar, se intenta definir de manera operativa el problema a tratar, formar a las personas que rodean al paciente (padres y profesores) sobre la anotación de la variedad en los cambios que se observan y, posteriormente realizar el estudio individual con el medicamento.

    Puede haber muchas variaciones metodológicas pero, como mínimo, debería contarse con dos frases:

  • No se toma el medicamento.

  • Se administra el fármaco.

  • Según las circunstancias se puede empezar por una fase (a) de observación y anotación y continuar con la (b).

    Si se trata de una situación urgente se puede iniciar con la (b) y dejar para después la (a).

    Se pude ir alterando diferentes dosis (a) (b-primera dosis) (a) (b-segunda dosis) o alterando medicamentos (a) (b) (a) (c).

    Obviamente la duración de cada fase ha de ser proporcionada y durar más o menos en función del tiempo de latencia de cada medicamento para iniciar su acción.

    Con los datos obtenidos de las observaciones realizadas es posible determinar, en cada caso particular, si la medicación añade alguna ventaja significativa para la educación y el bienestar de la persona con Autismo, y de si esa ventaja supera los posibles efectos secundarios y el riesgo de efectos posteriores más a largo plazo.

    Esta metodología del diseño de caso único no es excesivamente complicada y se cree que debería ser, hoy en día, la buena práctica habitual a la hora de iniciar un tratamiento psicofarmacológico en todas las personas, incluidas especialmente aquellas que en función de sus discapacidades no pueden informar al experto eficazmente sobre sus vivencias al recibir la medicación, y, por supuesto también, a la hora de finalizar el mismo, cuando se trata de decidir sobre si merece o no la pena continuar el tratamiento.

    Sin embargo, durante la fase de mantenimiento de la medicación, sería más realista el no exigir, aunque teóricamente resultaría ideal, una continuada actitud investigadora por parte de familiares y profesionales.

    6.- ENTREVISTAS.

    6. Entrevistas.

    • 6.1. Entrevista a Rosa Aldebuch (madre de un autista)

    • 6.2. Entrevista a Temple Gardin.6.1.Entrevista a Rosa Aldebuch (madre de un autista).

  • Preséntese usted, y a su hijo.

  • Me llamo Rosa Aldebuch soy profesora en el I.E.S. Mercé Rodoreda, doy clases de Sociales y Geografía en bachillerato.

    Mi hijo, Carlos, tiene ahora 18 años; y cuando era pequeño presentó una serie de problemas y al cabo de unos años supimos que el problema grave que tenía, era que no sabían diagnosticar su caso. Como ya sabéis se conoce muy poco sobre este tema, y la información era insuficiente. Le diagnosticaron otros problemas, pero no éste.

  • ¿Qué signos le hacían sospechar que existía algún tipo de problema?

  • El problema del autismo sobretodo lo que tiene de especial es que la persona que lo padece es incapaz de relacionarse con los demás, es un problema de comunicación.

    Hay algunos que parece que tengan una especie de lenguaje, pero lo que en realidad hacen es repetir palabras, como los loros ¿sabéis?. Pueden llegar a decir una frase pero porque la han oído, pero no saben utilizarlas como capacidad comunicativa, simplemente repiten algo que han oído. Pero esto sólo algunos, porque la gran mayoría carecen de lenguaje; y hay otros que lo tienen y después lo pierden. Que es lo que le pasó a mi hijo.

    Mi hijo empezó a hablar cuando era pequeño y cuando tenía unos cuatro años empezó a perder el lenguaje que había adquirido, dejó de hablar. Desde ese momento no ha vuelto a decir ni una sola palabra. Eso configura un problema muy importante para su personalidad. Otro problema es que cuando empiezan ir a la escuela y la profesora les manda una tarea no la hacen con el grupo, y siempre quedan al margen. No participan con los otros compañeros en los juegos. No hay comunicación, no tienen amigos, ni compañeros con quien jugar. Normalmente se sientan solos, van haciendo sus juegos, sus obsesiones, sus preferencias pero no establecen comunicación con los demás.

  • ¿ En su familia ha habido más casos?

  • No, no, ha sido el único.

  • ¿Y usted durante el embarazo sufrió algún tipo de problema que hubiese podido ser la causa de la enfermedad?

  • No, no, pues la verdad es que no. El embarazo fue muy bien y el niño nació perfecto. Era un niño muy guapo, precioso, la verdad es que es un chico físicamente guapo. Pero los problemas empezaron a surgir cuando tenía varios meses. Los médicos, por las pruebas que le habían hecho, dijeron que estaba perfecto.

  • ¿Padece algún otro trastorno?

  • Sí, tiene un trastorno asociado, es una atrofia bilateral en el nervio óptico. No podía fijar bien la mirada, bueno eso lo hacen también muchos niños autistas, que no te miran directamente.

    Si habéis tratado el tema ya sabréis que a veces mantener el contacto visual les es muy difícil. Pero a parte él lo que tiene es una falta de visión, producida por una atrofia en el nervio óptico. Y entonces esto camuflaba una parte del problema. Porque habían reacciones que podían estar producidas por el problema visual y que cuando era pequeño eran difícil de sopesar.

  • ¿Qué grado de autismo presenta su hijo?

  • Mira, no se puede establecer un grado en los autistas, lo que sí te puedo decir es que no hay dos autistas iguales.

    Podríamos clasificarlos. Unos que presentan ciertas habilidades como el protagonista de la película "Rayman", pero que sólo tienen una incidencia del 20%. Pero la gran mayoría no poseen estas habilidades, ya que han ido perdiendo sus capacidades cognitivas a lo largo del trastorno En lugar de hablar de grados podríamos decir si el niño está muy o poco afectado.

    En mi caso es un chico severamente afectado.

  • ¿No presenta ninguna habilidad especial, como los ”idiots savants”?

  • No, el famoso “idiot savant”, pertenecería al grupo de "Rayman", es decir a ese 20% del que ya te he hablado. Pensar que la gran mayoría están más gravemente afectados.

  • ¿Cuándo le diagnosticaron el síndrome a su hijo?

  • El diagnostico de autismo, llego muy tarde, mi hijo tenia ya 12 años.

    Le habían detectado un retraso y otros problemas, como el de la vista e iba a una escuela especial. Pero el del autismo en particular no.

  • ¿Cuándo era pequeño, y le diagnosticaron el autismo, creyó que le iba a ser imposible actuar correctamente como madre?

  • Mira, yo lo que diría y pediría, que es más importante, sería la colaboración de la gente que está trabajando sobre el caso, y que haya una mayor información sobre lo que es el autismo.

    Por que claro yo como cualquier otra persona, de entrada desconocía totalmente el problema. De alguna manera yo lo que pediría es más información, porque de entrada tu ves una serie de síntomas que no puedes encajar. Vas muy desorientado, ves una serie de problemas que ni los médicos saben explicarte. Y si tuviera esa información sería más fácil asimilarlo.

  • ¿Cuándo le diagnosticaron el autismo lo asimilaron bien en la familia?

  • Sinceramente cualquier persona que diga que lo aceptó rápidamente, creo que miente. Una cosa es que se lleve bien y otra cosa es que no duela. Porque claro, todo el mundo cuando está esperando un hijo, espera que esté bien, y cuando te enteras que hay una enfermedad esto supone un shock. Es una situación tremendamente dura. De entrada hay una cierta resistencia y negación, pero que después desaparece porque tengan un nombre o tengan otro, es la realidad.

    La familia, ahora ya lo tiene aceptado y asumido.

  • ¿Cómo llevaron a cabo la búsqueda de información?

  • En el momento que se hizo el diagnóstico nos pusimos inmediatamente en contacto con profesionales, para recibir la información necesaria. Y después, por motivaciones personales, leyendo libros, artículos...

    Estar totalmente informado de los avances en el estudio de la enfermedad y participando en los diferentes congresos.

  • ¿Qué tipo de tratamiento ha seguido su hijo a lo largo de la enfermedad?

  • El tratamiento ha sido siempre la escuela, lo fundamental que deben aprender estos niños son hábitos de comportamiento, de saber estar (bien sentados, lavarse las manos, comportarse en la mesa adecuadamente...), cosas básicas para la vida de todos y que nosotros tenemos bien asumidas, pero que a ellos les cuesta un gran esfuerzo, incluso pueden necesitar años para aprenderlas.

  • ¿Se ha utilizado algún tipo de fármaco en el tratamiento de su hijo?

  • No hay una medicación concreta, no es como un dolor de cabeza que puedes tomar una pastilla. Hay diferentes familias de medicamentos y dependiendo de cada caso se debe aplicar una u otra, según los criterios del especialista. Aunque aveces esa medicación no es la correcta, y se ha de ir cambiando la dosificación, e incluso a veces, dependiendo del niño hay que cambiar el tipo de fármaco.

    A mi hijo le dieron una serie de fármacos que no le fueron nada bien, e incluso empeoraron su comportamiento, agudizaron su cuadro clínico. Ahora mismo utiliza otra familia de fármacos que le están yendo muy bien, aunque toma una dosis muy pequeña, le ayuda.

  • ¿Cuál de los dos tratamientos ha funcionado mejor, el del aprendizaje o el farmacológico?

  • Yo creo que se pueden complementar, depende del momento. Evidentemente el del aprendizaje es imprescindible. Los hábitos, el saber estar y el saber comportarse les ayuda a relacionarse, y a integrarse al máximo en una vida de familia. La integración social les ayuda a poder estar en lugares públicos, ya que si no acabarían encerrados en la casa sin salir.

    Esto se consigue a partir de mucho esfuerzo personal y de una colaboración continua entre la familia y la escuela.

    En la escuela consiguen adaptarlos a hábitos y rutinas, y cuando se tiene ésto, puede ser conveniente algún tipo de medicación.

    Mi hijo se ha empezado a medicar desde hace relativamente poco, ha estado siete años sin ningún tipo de medicación. Pero como sabéis la adolescencia es una época de cambios y en estas personas también se acentúan, pueden estar más nerviosos, irritables... incluso hay algunos que experimentan trastornos de sueño agudos.

  • ¿Cómo ha sido la relación entre la familia y los especialistas?

  • He de decir que en este aspecto los especialistas no han estado muy pendientes de mi hijo, ya que como sabéis se le diagnosticó muy tarde, y la información llegó también tarde y mal.

    Faltan más que especialistas, que los médicos de cabecera y pediatras esten mejor preparados, para que ante cierto tipo de síntomas, sean capaces de hacer un diagnostico fiable o de al menos guiarte hacia posibles especialistas.

  • ¿Entonces cree que deberían de haber especialistas preparados para tratar a las familias de los afectados?

  • Yo creo que también, aunque todo depende, hay familias que lo están llevando muy mal. Todo está en la manera de enfrentarse al problema, ya no sólo de alguien con un hijo con autismo, sino la de un drogadicto o la de alguien que ha sufrido un accidente. Todos necesitamos a alguien en quién apoyarnos.

    Cada uno lo lleva como puede; hay familias que se hunden y otras que reaccionan mejor.

    Pero es importante tener en especial, el apoyo de la familia.

    Aunque sí, debería de existir un grupo de especialistas que se encarguen de apoyarnos.

  • ¿Está su hijo en algún centro especial?

  • Sí, en uno de la Garriga. Es un centro especializado, que hace diferentes tipos de servicios terapéuticos. Hay una escuela de día, y cuando se hacen adultos participan en diferentes talleres, en los cuales se trabaja de una manera rutinaria. Mi hijo, ahora, esta allí de lunes a viernes, y los fines de semana los pasa en casa con nosotros.

  • ¿Cuándo vivía con ustedes en casa había estrés familiar?

  • Hace unos años había un importante estrés en la familia, pues era la época en la que todavía no sabíamos cual era la raíz del problema. Y cuando no se sabe qué ocurre la familia se llena de una cierta angustia. Que aunque se quiera disimular estaba presente. Siempre ha habido unos momentos mejores y otros peores. En el momento en que se supo lo que pasaba la situación mejoró ya que se conocía el camino que había de seguir.

  • ¿A nivel institucional, qué opina de las subvenciones o ayudas que proporciona el estado, si es que existen?

  • Son mínimas, sólo empiezan a tener importancia a partir de lo 18 años. Pero no tiene nada que ver la subvención recibida con los gastos que genera una persona con este trastorno.

  • ¿Cuál es su punto de vista en relación a las asociaciones que existen?

  • Hay muchas, bueno muchas... unas cuantas. Yo formo parte de una, no sé si habréis visto información en internet de alguna de ellas.

    De alguna manera hay que pensar que, las asociaciones surgieron delante de la necesidad de crear un centro. Ya que no habían centros especializados, estos niños estaban mezclados con muchos otros tipos de niños deficientes, o en un psiquiátrico. Las instituciones, ya que antes me hablabas de ellas, no se habían propuesto crear un centro adecuado para esta gente.

    En el caso de España las asociaciones de padres han sido los únicos responsables de crearlos, y contactar con profesionales que les ayudasen a gestionar los centros.

  • ¿Qué mejoras ha experimentado su hijo?

  • Han habido épocas; unas de regresión en las que parecía que experimentaba retrocesos en su conducta o que se sumaban trastornos; estaba más nervioso, más intranquilo, parecía que no se avanzase, y se necesitaba más medicación.

    Ahora está en un buen momento.

  • ¿Cuáles cree que son las expectativas de futuro para su hijo?

  • Que siempre será autista. A menos que se descubra, ahora, una fórmula milagrosa.

    Es una persona que padece este trastorno y que siempre lo padecerá. A los 18 años ha llegado a la cota de todo aquello que se podría consolidar en cuanto a hábitos y actitudes. Yo siempre mantengo la esperanza de que no vaya a peor. Pero también tengo presente que puede empeorar o deteriorar su comportamiento.

  • ¿Qué le diría a unos padres a los hijo de los cuales le acaban de diagnosticar autismo?

  • Es difícil. Es una pregunta muy difícil. Lo único que podría hacer es transmitirles mi experiencia. Podría decirles en aquellas cosas que yo me equivoqué, por desconocimiento, y así ellos podrían pasar a una fase siguiente, evitando todos esos errores. Y sobre todo decirles que no tienen un problema, ya que un problema es aquello que tiene solución. El autismo no es un problema, es una circunstancia, y que estará presente toda la vida.

    Tienen que tener bien claras las posibilidades de su hijo, y no hacerse falsas expectativas e intentar ayudarlo en todo lo que puedan.

    Si hacen todo lo que puedan por lo menos tendrán esa tranquilidad de espíritu que da el saber que has hecho todo lo que podían. Evidentemente lo que aconsejaría sería que se pusieran en manos de especialistas, que contactaran con centros especializados. Lo bueno es tener a alguien al lado, con quién no haga falta decir nada.

    6.2. Entrevista a Temple Grandin(autista adulta).

    "A un niño autista puede encantarle una aspiradora, otro puede temerla. Algunos niños autistas se sienten atraídos por el sonido del agua que corre o que salpica, y se pasarán horas tirando de la cadena del water, mientras que otros pueden hacerse pis de miedo ya que este ruido les suena como si fueran las cataratas del Niágara.

    Sé lo que significa que mi corazón se ponga a latir con fuerza cuando oigo la bocina de un coche en medio de la noche. Tengo una sensibilidad hiperaguda en el oído y una respuesta al miedo que se parece más a la de un animal que están cazando que a la de un ser humano.

    He observado una gran similitud entre ciertos tipos de cánticos y rituales oratorios y el balanceo de un niño autista."

    Extracto de "Pensando en fotografías y otros relatos sobre mi vida con autismo"

    HB: Dadas todas las variaciones que existen, ¿qué definición de autismo destacarías?

    TG: El autismo es un trastorno neurológico. El niño nace con ello. Está producido por un desarrollo inmaduro del cerebro (esto ha sido verificado con autopsias en el cerebro) y no es debido a la mala educación impartida por parte de los padres o a agresiones medioambientales.

    HB: Se solía decir que la causa eran unos padres fríos, una "madre nevera"

    TG: Definitivamente, esto es incorrecto. Es un problema neurológico.

    HB: ¿Han podido aislar las partes del cerebro afectadas?

    TG: Es la amígdala, el centro de las emociones, así como las partes inferiores del cerebro (sistema límbico y cerebelo), que controlan el movimiento e integran la sincronización de los distintos sistemas cerebrales. No es un tipo de daño como un tumor, es un desarrollo inmaduro. El grado de severidad del autismo varía con la severidad del nivel de inmadurez cerebral.

    Algunos estudios han encontrado circuitos adicionales en las partes del cerebro relacionadas con el pensamiento visual. Además, los cerebros de los autistas tienden a ser algo mayores. Existe un momento en la niñez en el que se elimina el exceso de circuitos. Se denomina eliminación selectiva de sinapsis. Algunos investigadores piensan que el cerebro autista es mayor porque parte de esta reducción selectiva no se llevó a cabo.

    HB: Por lo tanto, no hay solamente un subdesarrollo, sino también un sobredesarrollo.

    TG: En algunas áreas. Es como si fuera una computadora con un disco duro de 100 gigabytes, pero con poca capacidad de procesamiento. La persona tiene más capacidad de almacenamiento, pero a expensas de su capacidad de proceso.

    Si alguien me dice la palabra "barco", veo imágenes de barcos específicos. No tengo un concepto de barco. Entonces, ¿cómo me construyo un concepto de barco? Tengo que mirar todas estas diapositivas y videos de barcos concretos que tengo en mi memoria, y después preguntarme cuál es el denominador común que describe a todos los barcos. Bueno, todos flotan sobre el agua y se utilizan para transportes diversos.

    Además, mi forma de pensar es asociativa y no lineal. Es como hacer surf en el World Wide Web.

    HB: ¿No pensamos todos de manera asociativa?

    TG: Alunas personas piensan de una forma más lineal que otras. Si digo la palabra "barco", la mayoría de la gente tiene en mente como una especia de fotografía genérica de un barco. Para algunas personas verbales, no existe una fotografía de este tipo.

    HB: Vd. hace lo mismo que el resto de la gente, sólo que de una manera más consciente. Es Vd. más consciente de sus propios procesos.

    TG: Esto es cierto, mis procesos mentales no son procesos ocultos. Las únicas cosas que no veo en mi mente son un tipo de cosas, como por ejemplo, los caminos para andar.

    HB: El hecho de que sus procesos mentales sean más transparentes, ¿no le hacen sentirse más mecánica?

    TG: Algunos científicos especializados en inteligencia artificial creen que pueden construir una computadora que duplique al cerebro. Mucha gente piensa que esto no es posible. Yo pienso que es posible, porque puedo visualizar gran parte de mis procesos mentales.

    HB: Al leer sobre la supremacía del pensamiento visual en las personas autistas, no entendía cómo pueden los autistas sentirse atraídos por la palabra escrita. Después me enteré de la existencia de un grupo sobre autismo en Internet y me informaron rápidamente sobre la hiperlexia (una condición que incluye la obsesión por lo escrito junto con dificultades en la comunicación verbal y en la interacción social).

    Me di cuenta de que la escritura, que es un sistema formal con reglas y sin contacto cara a cara, era a menudo mucho más compatible con la personalidad autista que el hablar.

    TG: Muchos de estos niños que son hiperléxicos aprenden el significado de las palabras emparejándolas con las imágenes que corresponden a cada palabra. Para dar sentido y contenido a estas palabras, tienen que ligarlas con imágenes.

    HB: Le pregunté a una persona autista en Internet, que escribe realmente muy bien, cómo sería la comunicación en persona. Me respondió que sería mucho más difícil; mi cara no le proporcionaría más información que unas pequeñas ondulaciones en la superficie de un lago.

    TG: Así es como soy yo. No registro información al observar caras. Si puedo hablar con alguien por teléfono, a mí me sirve tanto como si lo estuviera viendo en persona; aquí si que capto los matices. Todo este tema del contacto visual.....

    HB: Es cierto, Vd. no me está mirando.

    TG: Sus ojos no me dicen nada.

    HB: ¿Qué ocurre cuando Vd. me mira a los ojos?

    TG: Siento cierto rechazo. Los ojos se mueven mucho. Prefiero concentrarme en el timbre de su voz. Quiero escuchar su tono. Esta es mi guía, la misma que usan los animales. Mi pensamiento se parece mucho al de los animales. Los animales son muy sensibles al tono de voz. El contacto visual significa una amenaza o un reto.

    HB: Oliver Sacks usó como título de su libro, Un antropólogo en Marte, una frase que Vd. utilizó para describirse a sí misma.

    TG: Tuve que aprenderlo todo sobre cómo actuar y cómo jugar. Cuando era una niña pequeña, sabía que era diferente, pero no sabía en qué. Después fui a la Universidad y leí en una revista que los hombres de las cavernas no podían fabricar herramientas a menos que tuvieran lenguaje. Me pregunté por qué necesitaban el lenguaje para desarrollar herramientas.

    No me di cuenta de la amplitud de esta diferencia hasta que no escribí "Pensando en imágenes", y empecé a preguntar a la gente. Lo mismo ocurre con los problemas sensoriales. Cuando era pequeña, el sonido hacía daño a mis oídos. No me di cuenta de que había algo biológicamente diferente en mí que me hacía más difícil escuchar los sonidos. Simplemente pensaba que los demás eran más fuertes. No entendía que mi capacidad sensorial era de alguna manera diferente.

    HB: Está el caso de Jerry Newport, una persona genial que nunca podía conservar un trabajo, en parte porque siempre se llevaba a uno de sus loros al trabajo con él. El programa "60 minutos" le dedicó una parte en la que describía que su momento clave ocurrió al ver la película Rain Man. Cuando al personaje autista le pedían que multiplicara mentalmente 4.343 por 1.234 en su cabeza, Jerry Newport dijo en voz alta 5.359.262 antes de que Dustin Hoffman diera la respuesta en la película. La gente sentada delante de él se volvió para mirarle. Y se dijo a sí mismo "Oh, oh, soy autista".

    TG: Jerry tiene una habilidad especial propia de un genio para los números; yo no soy capaz de hacer esto. Jerry no es tan visual como yo. Existe una escala continua. En un extremo están las personas como Jerry Newport (no muy visuales, con gran capacidad numérica y mucha memoria). En el otro extremo se encuentran las personas no verbales, con deficiencia severa, que necesitan estar supervisados durante toda su vida. A medida de que te vas alejando de Jerry, los problemas sensoriales tienden a agravarse. Es el caso de Donna Williams (autora de Nadie en ninguna parte: la extraordinaria autobiografía de una persona autista). Sus problemas sensoriales son tan graves que no puede ver y oír al mismo tiempo; no puede hacer las dos cosas simultáneamente.

    HB: Escribe Vd. sobre autistas que perciben el sonido como un color, que pueden captar y sentirse molestos por un aleteo en una lámpara de luz de 60 ciclos por segundo, y que pueden oír mucho más allá del alcance normal del oído.

    TG: A pesar de que tomo antidepresivos para calmar muchas de mis reacciones, puedo estar en un hotel y si alguien silba en la calle, literalmente, mi corazón empieza a palpitar.

    HB: Una señora describió a su hijo autista en Internet como un muchacho no verbal que se obsesionaba con las antenas de televisión y el funcionamiento de las televisiones. ¿Porqué esta fascinación con la televisión?

    TG: Nosotros tuvimos una televisión cuando yo tenía 5 años y veía el programa "Howdy-Doody Show". Yo sabía que el programa llegaba a través de la antena del tejado, así que una vez salí fuera para ver si podía observar las imágenes. Pensaba que venía una imagen después otra, como hojas de fotografías que entraban por la antena.

    Yo sabía donde se encontraba la estación emisora, era una torre muy alta, y nunca vi imágenes que salieran de ella. Me preguntaba cómo Howdy-Doody bajaba desde la antena hasta la televisión, cómo bajaba a través de los cables.

    HB: ¿Cómo ayuda a una persona autista el recibir un diagnóstico correcto?

    TG: En ese momento, él será consciente de que sus procesos mentales son diferentes.

    Yo solía pelearme en los trabajos de ingeniería. Me decía: ¿cómo pueden ser estos ingenieros tan estúpidos? ¿No se darán cuenta de que esto no va a funcionar?

    UB: Vd. ha escrito que una cierta cantidad de la rigidez autista tradicional puede serle beneficiosa. Le ayuda a terminar el trabajo.

    TG: Le proporciona a uno motivación. Si hubiese tomado antidepresivos en la universidad, a lo mejor no me hubiera ido tan bien. Posiblemente no hubiera tenido el suficiente impulso.

    Existe una tendencia demasiado grande por parte de los autistas a decir que el mundo debería adecuarse a ellos. Creo que es necesario que exista alguna compensación en lo referente a los problemas sensoriales. Pero lo que muchas personas necesitan es saber hacer algo muy bien, como por ejemplo el trabajo artístico, o la programación de ordenadores, algo que pueda ser un trabajo. Se tiende a quejarse demasiado y a no trabajar lo suficiente en los talentos.

    HB: En su primer libro, "Emergencia, rotulada autista", escribió sobre "la ansiedad de que mis emociones me venzan y no poder cumplir con mi destino". ¿Es frecuente en los autistas de alto funcionamiento el sentir que son especiales y que tienen un destino que cumplir?

    TG: Muchos no piensan así. Afortunadamente, tuve un buen profesor de ciencias que

    enfocó mis obsesiones hacia la ciencia.

    HB: "Emergencia" fue escrito con la ayuda de alguien. Se equilibraron las partes desniveladas. Vd. escribió su nuevo libro, "Pensando en imágenes", sola y contiene signos ocasionales de autismo, transiciones bruscas del pensamiento que no son fáciles de seguir para el lector.

    TG: Estos saltos mentales son obvios para mí. Voy a escribir otro libro en donde trataré de explicar que el pensamiento asociativo funciona como los enlaces en Internet. Uno puede encontrarse en una página sobre bicicletas y uno quisiera saber cómo cambiar de bicicletas a perros. Quizás sea algo como perros persiguiendo bicicletas. Y hay un enlace a una página en la que se trata de cómo entrenar a los perros para que sean obedientes. Existe una lógica en todo esto. No es totalmente irracional.

    HB: Vd. escribe: "Cuando quiero describir cómo me siento realmente con respecto a alguna cosa, me puedo expresar mejor por escrito".

    TG: Me siento más próxima a mis emociones por escrito que verbalmente. Cuando estoy haciendo una entrevista como ésta, tengo tantas cosas almacenadas para decir!

    HB: Mi trabajo consiste en poder superar eso.

    TG: No lo conseguirá.

    HB: Vd. hace dos tipos de analogías sobre sí misma: Una es sobre los animales.

    TG: Los animales no te piden demasiado. Son simples. Me siento muy tranquila cuando

    estoy rodeada de ganado.

    HB: La otra comparación es con el software y las máquinas, con el World Wide Web, con el Internet, con las computadoras...

    TG: Antes de usar este lenguaje de computadoras, me refería a fotografías y películas en mi cabeza. La razón por la que utilizo un vocabulario propio de Internet es porque no hay nada más cercano a la forma en la que pienso que el World Wide Web. La forma en que las páginas están entrelazadas es exactamente igual que mi forma de pensar.

    Le digo a la gente, si realmente quieres entender cómo pienso, ¿por qué no te vas a Internet e insertas la palabra "tranvía"?. Comienza aquí y esperas a ver a dónde te lleva.

    HB: En cierto modo, el día del autismo ha llegado, con la película de Rain Man, sus libros, Oliver Sacks, la película que piensa estrenar Steven Spielberg sobre Jerry y Mary Newport. Y Vd. indica que esto no ha sido del todo accidental. Estamos en la era del pensamiento asociativo, la era de Internet. Y estamos fascinados con la relación entre los hombres y las máquinas, con máquinas que pueden volverse hostiles o amables, con personas aprendiendo a sentirse como máquinas. Piense, por ejemplo, en las películas de Blade Runner y Terminator.

    TG: En cierto momento, Steven Spielberg estuvo interesado en hacer una película sobre mí. Una de las razones por las que no lo hizo es que no existía un romance. El quería un interés basado en el amor. Y simplemente, yo no lo tengo.

    Mi ansiedad empeoró con la edad. Si hubiera tomado antidepresivos en la universidad, hubiera dañado mi impulso y mi motivación. Si no los hubiera tomado al comienzo de la treintena, hubiera sufrido un colapso nervioso.

    La ansiedad es el gran problema para mucha gente con autismo. Convencí a dos de mis amigos para que tomaran Prozac, y dijeron que era sin duda alguna lo mejor que les había pasado. Les ayuda a calmarse y así pueden manejar bien las cosas en el trabajo. Una de estas personas es una señora que diseña circuitos para controlar el equipo automatizado de una fábrica, una vez más un trabajo especializado en el cual ella se ha convertido en una experta.

    Existe una fuerte base genética en el autismo. Muchos padres de niños autistas son doctores e ingenieros, brillantes y socialmente reservados. Se requiere mucho espacio en el "disco duro" del cerebro para tener el gusto de la socialización e integrar todas las emociones. Los autistas no tienen tanto espacio libre en su disco duro.

    HB: El personaje de Data, de Star Trek, era un héroe para Vd. Decía Vd. que si alguna vez conseguía toda la emoción humana que él deseaba, no, sería un tan buen calculador de alta velocidad.

    TG: Existen teorías sobre canalización en el cerebro, lo que significa que ciertos circuitos se rompen y todos los recursos del cerebro se canalizan hacia una cosa, como el pensamiento visual. Mis emociones y la información contenida en mi mente no están ligadas sin costuras. No se mezclan necesariamente. Puedo separar mis emociones de mis memorias. Conozco a gente que no puede ni siquiera activar su memoria sobre su divorcio, por ejemplo. Por lo menos, yo puedo abrir el archivo y mirar en él.

    HB: Vd. cita a Leo Kanner, el hombre que postuló el diagnóstico de autismo en 1943, diciendo que los autistas a los que les va bien son aquéllos que tuvieron alguna profunda experiencia de autoconocimiento durante la adolescencia.

    TG: Se dieron cuenta de que tenían que cambiar algo de su manera de ser. En mi caso, fueron mis mentores los que me ayudaron a comprender que tenía que cambiar algunas cosas.

    HB: ¿Cree Vd. que es posible que, para alguna gente, la influencia decisiva pueda venir de un libro?

    TG: Sí. Me han escrito otras personas autistas y me han dicho "He leído tu libro y me he dado cuenta de quién soy".

    HB: ¿Qué tipo de lecturas hace?

    TG: Muchas cosas sobre hechos concretos, científicos y revistas de noticias. Leer sobre

    buen diseño realmente me encanta. Algunos activistas de los derechos de los animales quieren cerrar las fábricas que procesan la carne. Yo quiero diseñar una forma práctica para mejorarlas. Mi diseño se usa en un treinta por ciento de los mataderos de vacuno en este país.

    HB: Vd. trata de minimizar la ansiedad que siente el animal.

    TG: Los animales se asustan de las mismas cosas que los niños autistas, algo fuera de su

    lugar, un charco de agua, un trozo de papel en el suelo, cosas brillantes, gente que se mueve allá arriba.

    HB: Vd. plantea la siguiente pregunta: "¿Por qué un leopardo enjaulado en un zoológico tiene similitud con el autismo?" ¿Cuál es la respuesta?

    TG: Los paseos dentro de la jaula. El leopardo los realiza por falta de estímulos sensoriales. El autista lo hace porque la estimulación sensorial es tan abrumadora que tiene que andar rítmicamente y mecerse para bloquear los estímulos dolorosos.

    HB: ¿Qué hay sobre los autistas y el humor?

    TG: El humor es también de tipo visual. Y muchas de mis emociones son muy simples,

    como las de un niño. Puedo estar caminando en el aeropuerto, riéndome. Estaciono mi

    coche en el parking y en tres viajes sucesivos veo una paloma muerta. Y empiezo a

    pensar: ¿qué pasaría si levanto la paloma muerta, dónde podría ponerla? Veía un pequeño agujero en el pasamanos del balcón, y pensé que la podría poner ahí, con medio cuerpo para afuera. Hay muchas esculturas en el aeropuerto, así que pensé que podría hacerlo pasar por parte de la escultura. Había pasado por encima de esta paloma muerta un montón de veces en el aeropuerto. En Denver, simplemente no se recogen las palomas muertas. Estaba pensando en que podría ponerla enfrente de la puerta del departamento de mantenimiento.

    HB: ¿Y el humor de otras personas?

    TG: Tengo que aprender a distinguir cuando las personas están bromeando. Tengo

    problemas con esto.

    HB: ¿Había otras cosas, aparte de Data y Spock, que te gustaron en Star Trek?

    TG: Tenía principios morales bien definidos. Me gusta que mis principios morales sean

    simples. En el campo científico o de diseño de equipos, tengo una inteligencia compleja, pero emocionalmente, soy una niña. He reemplazado la complejidad emocional con la complejidad intelectual.

    HB: ¿Usa Vd. todavía su máquina de dar abrazos?

    TG: Cuando estoy en casa. Pero casi nunca estoy en casa mucho tiempo. He aprendido

    a vivir sin ella. Empleaba la mayor parte del tiempo en evitar el estrés. De alguna manera, pensé que si pudiera entender mi mundo psíquico, estaría menos nerviosa. Estuve años haciendo esto, hasta que llegaron los medicamentos.

    HB: ¿Cómo se relacionan el estrés y la ansiedad con el pensamiento visual?

    TG: No creo que exista relación. Antes pensaba que debía existir una razón psicológica para la ansiedad. No sabía que era sólo biología, pura biología.

    HB: Simplemente un esquema de circuitos extraño.

    TG: Sí. Es parte del síndrome. El sistema nervioso está hiper, hiper, hiper. En mucha gente autista el sistema nervioso simpático está funcionando al máximo todo el tiempo.

    Tenía ataques de ansiedad por nada. Dado como es la mente, trataba de asociarlo con algo. Cumplir con mi destino tenía que ver con mi idea de que podía hacer desaparecer mi ansiedad. Un niño maltratado tiene una razón para la ansiedad. Está inducida por un trauma. Yo no tuve ninguno. Mi oído es hipersensible, mi sistema táctil es supersensible y los estímulos que son insignificantes para cualquier persona producían en mí una respuesta de ansiedad. Pura biología.

    HB: Al final de "Pensando en imágenes", dice Vd. que le gustaría que el lugar donde muere un animal se considerara sagrado: "Es necesario introducir un ritual en los mataderos tradicionales. Sin palabras. Solamente un momento de silencio. Me lo puedo imaginar perfectamente".

    TG: Matar a un animal no es lo mismo que cortar la hierba. Termina una vida. Esto es algo que debemos tomar en cuenta seriamente. ¿Qué significa la palabra "sagrada"? No se trata como si fuera una cosa ordinaria. Matar ganado no es lo mismo que moler grano en un molino.

    HB: ¿Cuáles son sus sentimientos sobre la religión?

    TG: Cuando estaba en el quinto curso, pensaba que era ridículo que una religión fuera mejor que otra. Es como las compañías de teléfono. Todas hacen lo mismo, ya sea MCI, ATT, British Telecom o Sprint.

    HB: Vd. ha dicho que cuando está con un animal, puede decir cómo se siente, de la misma manera que un médico debería hacer con un paciente.

    TG: Pero no lo ven así.

    HB: Lo cree literalmente así, no?

    TG: Creo que sí.

    7.- CONCLUSIÓN.

    Hemos llegado al final del trabajo, y con esta conclusión queremos hacer un balance de los conocimientos más relevantes que hemos adquirido.

    Después de varios meses, casi un año, de búsqueda de información, clasificación y redacción del trabajo, creemos que la idea con la que partíamos desde un principio se ha confirmado, es decir, en la investigación sobre este trastorno quedan todavía muchos interrogantes por resolver, que ni siquiera los especialistas han sabido concretar.

    Este problema lo hemos notado especialmente en el apartado de causas que provocan este trastorno, que en un principio pensábamos incluir pero debido a la escasa información y las numerosas contradicciones que existen entre ellas, hemos decidido no incorporar al trabajo.

    Nuestra conclusión está dividida en dos vertientes; una obtenida al finalizar la redacción completa de cada apartado del trabajo, y otra proporcionada por la experiencia que nos ha aportado la realización del trabajo. Hemos de decir que las dos conclusiones no se basan en ningún tipo de teoría científica, sino en nuestra propia opinión personal, que después de la información procesada, creemos que es lo suficientemente coherente y se ajusta bastante a las líneas de la realidad.

    Desde el primer momento que se definió la enfermedad se realizaron algunos estudios a diferentes sujetos, de otras épocas cuyos expedientes clínicos se conservaban, que presentando características similares a las de un sujeto con trastorno autista y que por tanto se consideraron afectados por este síndrome , pero que más adelante, siguiendo nuevos criterios se averiguó que el comportamiento de estas personas podía estar justificado por diversas situaciones como podían ser: malos tratos, deprivación social, retrasos,... Hoy por hoy estos errores son menos frecuentes, casi inusuales ya que se tiene muy claro el protocolo que se ha de seguir a la hora de efectuar el diagnóstico.

    Podíamos simplificar el contenido de estas líneas en una frase popular: "No es oro todo lo que reluce".

    Quizás muchas teorías antiguas , aunque sean de célebres investigadores, son demasiado cerradas y no permiten el paso a nuevas ideas, que es para lo que tenemos que estar preparados, es decir, para no caer en el error de centrarse en un único criterio sin dejar paso a otros.

    Existen varias enfermedades que se han relacionado a lo largo del tiempo con este síndrome, pero podemos decir que no existe ninguna que se pueda atribuir a todos los afectados de autismo, sino que dependiendo del paciente las enfermedades asociadas pueden variar. Siguiendo con las frases populares, "cada uno es un mundo".

    El comportamiento autista es un comportamiento muy específico, después de conocer todas sus características es fácil identificarlo, y es único y propio de los individuos que lo padecen. Podemos decir que si se tienen los conocimientos necesarios su diagnóstico es inconfundible.

    En el apartado en el que se hablaba de la inteligencia, llegando a la conclusión de que la mente autista es muy compleja y misteriosa, podríamos decir que incluso más que la nuestra. Se ha destacado una teoría en particular: "La teoría de la mente", creemos que Uta Frith y sus colaboradores han acertado en la elaboración de ésta, que muy posiblemente sea el mayor déficit en las personas autistas.

    Lo más difícil del estudio de la mente autista es que para que se realizase correctamente primero tendríamos que haber concluido con el estudio de nuestra mente, cosa que como ya sabemos no es así.

    La integración en nuestro mundo de los individuos autistas requiere un gran esfuerzo, tanto por su parte como por la nuestra, y aprendizaje. Los únicos que lo pueden conseguir son los que presentan una mayor capacidad, aunque lo hacen de una manera limitada, y los demás, que son la mayoría, deben conformarse con una pequeña adaptación en un centro especializado como podría ser el de la Garriga.

    Referente a las familias, éstas se ven expuestas a un gran sacrificio y a un cambio trascendental en su manera de vida, cuando aparece en el seno de la familia una circunstancia de estas dimensiones. La convivencia con autistas sólo se puede llevar a cabo con grandes sentimientos de afectividad y comprensión.

    Sabiendo que se trata de una enfermedad irreversible, por ahora, los tratamientos que se aplican a estas personas tan sólo pueden mejorar su manera de vida. Cada individuo necesita una terapia especifica, y ésta puede ser combinada con algún tipo de fármaco para ser más efectiva. Al igual que no hay dos autista iguales, tampoco hay dos tratamientos idénticos.

    Después de la realización del trabajo creemos que un individuo autista es comparable a una presona que lleva una armadura, es decir, que se protegen del mundo externo con una coraza pero que, interiormente, son igual o más sensibles que nosotros a pesar de su fría apariencia.

    En la segunda parte de esta conclusión hablaremos de lo que ha significado este trabajo para nosotras.

    Después de algunas dudas y agobios, finalmente estamos satisfechas de él, y de todo lo que nos ha proporcionado, no sólo en el aspecto de conocimientos, sino también a nivel personal, ya que nos ha ayudado a conocernos mejor entre nosotras gracias al esfuerzo y al trabajo diario realizado conjuntamente; y a comprender mejor la vida de estos individuos y la de sus familias.

    8.- ANEXOS.

    8. Anexos.

    Anexo 1: Estudio estadístico.

    Anexo 2: Procesos lingüísticos.

    Anexo 3: Casos.

    Anexo 1

  • ¿Sabe algo del autismo?.

  • ¿Cuándo cree que se descubrió el autismo como enfermedad?.

  • ¿Cuáles de las siguientes enfermedades cree que va más unida al trastorno de tipo autista?.

  • ¿Cuál cree que es la causa del autismo?.

  • ¿Dónde cree que se encuentra la deficiencia, o minusvalía, más importante del autismo?.

  • ¿Cuál de estos tratamientos cree que es el más idóneo?.

  • 7. ¿ Conoce algún caso ?.

    (*) Nota aclaratoria:

    Esta encuesta ha sido realizada a 60 personas, cuya muestra es:

    EDAD

    Nº de personas encuestadas

    15-20

    15 (14 finalizaron la encuesta)

    20-35

    15 (15 finalizaron la encuesta)

    35-50

    15 (15 finalizaron la encuesta)

    Más de 50

    15 (10 finalizaron la encuesta)

    Anexo 2

    Procesos lingüísticos en el autismo.

    Antes de meternos de lleno en este punto, que nos servirá para entender mejor la comprensión de ironía, es mejor tener una base de referencia que intentaremos aclarar ahora:

    La neurología dice que de los dos hemisferios cerebrales, uno es el que se encarga del lenguaje, de la escritura, de lo formal, lógico... el hemisferio izquierdo.

    Y el otro, el derecho, es el que se encarga de la percepción, de la música, de la danza, fantasía...

    También se sabe que el tálamo es esa especie de filtro que recibe la información de los sentidos y la transmite al cerebro, si su funcionamiento es anómalo se debe `'repetir mucho'' para que `'entre'' la sensación al cerebro. Que el núcleo caudado se encarga de consolidar la información recién adquirida en duradera. Que el núcleo de la amígdala es el que se encarga de generar emociones a partir de las percepciones...

    Por otro lado, hay que tener claro que la `'logopedia'', es la ciencia que se encarga del habla, lenguaje y voz; y que el logopeda es el encargado de su estudio y de la resolución de los problemas que puedan existir.

    Del habla y la voz no nos vamos a preocupar, ya que los problemas que puedan tener los niños autistas, en ese sentido son insignificantes, comparándolos con el gran déficit del lenguaje existente. Pero conviene saber cuales son las patologías clásicas de estos dos factores, al igual que las del lenguaje:

    • Patologías del habla: dislalia, disglosia, disartria, y disfemia.

    • Patologías de la voz: disfonía. Afonía y trastornos de resonancia nasal.

    • Patologías del lenguaje: afasia, dislexia, retraso leve-moderado(disfasia)-grave.

    Si mezclamos las patologías tradicionales con la lingüística, se podría decir no sólo que el autismo es un trastorno del desarrollo, sino que: el niño autista presenta un trastorno en los procesadores fonológico, fonético, morfológico, sintáctico, semántico y pragmático.

    Dos conceptos que se van a repetir mucho en este punto, y que deberían quedar claros, son:

    • Concepto de proceso: nos habla de una manifestación dinámica de una situación que desemboca en una transformación sucesiva de la misma.

    • Concepto de representación: es un proceso en la consciencia humana, independiente de la presencia física de lo representado, que queda almacenado en la memoria de un individuo a partir de una percepción previa.

    Clasificaremos los procesos en tres;

    Procesos periféricos: en la parte más externa, donde encontraríamos la fonología y la fonética.

    Procesos intermedios: con la morfología, sintaxis y semántica.

    Procesos deductivos: donde aparecería la pragmática.

    • Procesos del lenguaje.

    Procesos periféricos.

    Para entender un ruido como `'¡papá!'', el niño, en primer lugar hace un análisis auditivo y transforma lo acústico en nervioso, después se envía al cerebro y se analiza, para seguir con un análisis fonético, y para terminar se somete ese material al procesador fonológico que transforma cada conjunto de características en su correspondiente fonema.

    Con esto lo que se obtiene es una representación fonológica en el cerebro, compuesta no sólo del ruido `'papá'', sino de la entonación con la que viene esa palabra, la intención que conlleva esa palabra en el discurso.

    Representación o huella cerebral de la palabra ''papá'':

  • Nivel prosódico, referente al contorno de entonación de la emisión.

  • Nivel métrico, relativo a la distribución de unidades de habla (sílabas) tónicas y átonas.

  • Nivel silábico, que refleja la estructura de agrupamiento de las unidades fonéticas del enunciado.

  • Nivel de distribución secuencial, que representa las unidades temporales en que se divide la cadena hablada.

  • Nivel segmental, que expresa la secuencia de unidades fonéticas potencialmente asociadas a gestos articulatorios.

  • Si éste nivel, el segmental, se `'equivoca'', y en lugar de asociar como gesto articulatorio de el propio de `'f''', asocia el de la `'z'', el niño dirá en lugar de foca, zoca. Así pues el niño sufrirá una dislalia fonológica, pero no fonética (que sería por causa funcional, orgánica o nerviosa).

    En el proceso contrario, el de la expulsión de palabras, para que el niño exprese la palabra `'papá'', de un `'almacén interno'' extrae una representación de esa palabra, extrae la estructura rítmica y silábica de la misma, y luego transforma cada segmento en secuencias de sonidos, y así llega al plan motor, y articula `'papá''.

    Procesos intermedios.

    La comprensión de oraciones tiene dos procesos: el análisis sintáctico y la interpretación semántica. El primero es un proceso cognitivo que consiste en asignar una estructura de constituyentes a la oración; para ello, es necesario establecer las relaciones estructurales entre las palabras y entre otros constituyentes oracionales más amplios dado que estas relaciones son imprescindibles para extraer el significado de la oración. La interpretación semántica se caracteriza como el proceso de asignación de papeles temáticos a los constituyentes oracionales con vistas a recuperar la representación proposicional del enunciado; en otras palabras, cada sintagma de la oración debe recibir un papel semántico, y todos estos papeles se deben organizar en torno a un predicado (normalmente verbo) que define la estructura semántica del mensaje.

    En la primera fase de la producción verbal, fase de planificación o de conceptualización, los sujetos seleccionan el contenido comunicativo de su mensaje, la idea, la opinión..., que quieren comunicar a sus interlocutores.

    En la segunda fase, que comienza antes de que el mensaje prelingüístico se haya definido en todos sus detalles, la información seleccionada se traduce a un formato lingüístico, con el que se van a expresar los contenidos comunicativos.

    Esta fase implica la utilización de una lengua y gramáticas concretas, es la fase de codificación lingüística del mensaje o de formulación y requiere de la especificación progresiva de las distintas unidades lingüísticas mínimas que componen la oración.

    En la fase final, o fase de articulación, que es necesaria cuando producimos lenguaje externo dirigido a otros, pero no cuando el lenguaje va dirigido a nosotros mismos; las representaciones lingüísticas que configuran el plan fonético son traducidas a su vez a un código o plan motor que especifica y pone en marcha la secuencia de movimientos que han de realizar las distintas estructuras musculares implicadas en la realización del acto efectivo de producción del lenguaje.

    Vemos que la producción del lenguaje exige la participación de componentes de información y de procesamiento muy distintos entre sí: comunicativos, conceptuales, gramaticales y motores.

    Procesos de deducción.

    A los últimos productos del proceso lingüístico de la mente los denominamos textos o discursos. En las situaciones comunicativas normales, el discurso no hace explícitas todas las ideas necesarias para su comprensión, sino que da por supuesto un número enorme de ellas, y deja otras a libre o necesaria deducción del receptor.

    Como en la Lógica, las proposiciones son: unidades de conocimiento de carácter analítico, que tienen naturaleza abstracta, poseen valor de verdad, y se definen por reglas de formación explícitas.

    En la comprensión del discurso, se supone que los sujetos elaboran esas unidades de conocimiento a partir de las oraciones que reciben como entrada.

    En la producción de sonidos, palabras... recorren el camino inverso, que consiste en convertir las proposiciones en oraciones.

    Comprensión de actos de habla indirectos desde un punto de vista psicolingüístico.

    Por un lado, la comprensión de mensajes irónicos requiere la puesta en marcha de procesos de integración de información contradictorias: la información contextual y la información aportada por el mensaje irónico.

    Vamos a ilustrar este punto con un ejemplo:

    (SITUACIÓN CONTEXTUAL)

    “Cuando Luisa salía para su excursión a la playa y vió el cielo gris y la lluvia, exclamó.”

    (EMISIÓN IRÓNICA)

    “Qué tiempo tan espléndido.”

    Como puede verse a partir del ejemplo, para entender el sarcasmo el oyente ha de darse cuenta de la contradicción existente entre la situación y el significado literal de la emisión sarcástica.

    Por otra parte, y a diferencia de lo que ocurre con otros tipos de mensajes indirectos, en la comprensión de la ironía la dificultad se encuentra precisamente en descubrir que se trata de un uso indirecto del habla, es decir, en la detección de la intención comunicativa del hablante. Así, el problema de la comprensión de ironías se situaría en la capacidad (o dificultad) de predecir ideas de segundo orden. Por tanto, es importante estudiar este uso del habla, para una mejor comprensión de cuáles son las limitaciones de comprensión pragmática de las personas con autismo infantil, si dichas limitaciones pueden explicarse sólo por un fallo en el mecanismo de teoría de la mente, o sólo por una mayor debilidad en el sistema de coherencia central, hasta qué punto estos dos mecanismos pueden combinarse en el procesamiento de enunciados indirectos o mensajes intencionales, como ejemplo la ironía, y, lo que se considera que es un tema fundamental, y aún sin resolver, hasta qué punto estas alteraciones son no específicas del autismo infantil.

    Algunos datos evolutivos.

    Una vez expuestas las razones que nos han conducido a introducir en el trabajoación de este tipo de investigación, pasamos a comentar de forma muy breve los resultados más importantes de los estudios sobre comprensión de mensajes irónicos en niños normales.

    Los diferentes estudios varían en cuanto a la edad en la que los niños comienzan a entender mensajes irónicos, variaciones debidas en su mayor parte al uso de diferentes aproximaciones metodológicas. La mayoría de los autores están de acuerdo en que dicha comprensión no aparece antes de los 6 años de edad. Asimismo, parecen estar de acuerdo en la existencia de una secuencia relativamente estable de adquisiciones durante el desarrollo de dicha capacidad de comprensión. Así, los niños más pequeños, aunque con más dificultades en comparación con niños de 8, 13 años y adultos, son capaces de detectar la incongruencia entre lo que el hablante dice y la situación contextual; sin embargo, no son capaces de darse cuenta de cuál es la creencia del hablante respecto a esa situación tendiendo a pensar que el hablante cree lo que dice. En cuanto a la comprensión de la intención comunicativa de los mensajes irónicos los niños de 6 y 8 años tienden a pensar que el hablante está equivocado o que ésta mintiendo.

    Respecto al papel facilitador de claves paralingüísticas tales como las claves prosódicas y/o gestuales, sólo las últimas parecen jugar un papel facilitador en el proceso de adquisición de esta capacidad.

    Para terminar con esta breve revisión de los hallazgos más importantes en cuanto al desarrollo normal de la comprensión de mensajes irónicos, resaltaremos dos datos que resultan bastante sorprendentes; por un lado, la aparición tan tardía de esta competencia en el desarrollo lingüístico en comparación con la comprensión de otros usos figurados del lenguaje como por ejemplo las metáforas, donde encontramos que niños de tres, cuatro y cinco años pueden manifestar comprensión de ciertos usos metafóricos. Y, por otra parte, el hallazgo de que los niños puedan llegar a entender el significado intencional de un mensaje irónico sin que hayan entendido su intención comunicativa, es decir, sin darse cuenta de que es un uso indirecto del lenguaje. Este último dato, que ha sido tratado con cierta indiferencia en la literatura, resulta de sumo interés ya que, la distinción entre comprensión del significado intencional versus comprensión de la intención, representa, uno de los puntos claves para evaluar los dos modelos de comprensión actualmente más potentes en psicolingüística. El primero es el llamado modelo clásico de Grice (1975) según el cual, para la comprensión de este tipo de mensajes el oyente ha de procesar primero su significado literal, darse cuenta de que éste no es congruente con la información aportada por el contexto y, a partir de ahí, inferir su significado intencional. El segundo modelo es el modelo de relevancia propuesto por Sperber y Wilson (1986), según el cual la clave de un mensaje irónico está en la mención de un pensamiento atribuido al hablante, por lo que para la comprensión de una ironía no sería necesario procesar su significado literal y contrastarlo con el contexto, sino darse cuenta de la actitud (o intención) del hablante ante esa situación.

    Anexo 3

    Descripción del autismo desde su interior.

    • Jim Sinclair

    Sabrás acerca de mi autismo:

    • Lo que mi autismo me causa

    • Lo que significa para mí

    • Mis relaciones con otras personas

    • Cómo tengo que aprender

    Te voy a contar cómo es la vida cuando eres autista.... Bueno, es difícil! La mejor forma de expresarlo es diciéndote lo que mi autismo me produce a mí, pero debo usar la terminología correcta (no te preocupes, bien usaré paréntesis para darte explicaciones, o bien crearé un nuevo enlace una página de glosario, si es que puedo averiguar cómo se hace esto!!!). También podría contarte esto en la forma que mi amigo Martin y yo hablamos al respecto, cuando yo visito su casa y nos dedicamos a hablar sobre ideas complicadas que se convierten fáciles de entender! Martin es un buen compañero, y él cree que existe un lado autista en todas las personas, si simplemente se lo admitiesen a si mismos.... El es un verdadero individuo, y esto es lo que me gusta de él, junto con su capacidad para divagar!

    ¿Cómo me afecta mi autismo? Qué me hace? Bien, en primer lugar me hace ser una persona más solitaria de lo que la mayoría de las personas serían. No es que yo sea antisocial, pero la triste realidad es que no puedo encarar fácilmente demasiadas interacciones humanas a la vez. Esto se debe a que encuentro difícil procesar toda esa información verbal y no verbal a la vez. Sabes, es un poco como un PC.... tú manejas tu PC con Windows y entonces seleccionas cerca de cuatro aplicaciones para utilizar. Lo que pasa entonces es que gastas mucho tiempo esperando mientras el computador está tratando frenéticamente de discernir cuál de estas aplicaciones va a poner en marcha y durante cuánto tiempo. Entonces, comparte el tiempo de proceso sin poder priorizar, y esto también constituye un problema para mí. La conclusión de todo esto es que yo sólo interactuar en base a relaciones uno-a-uno o en un grupo pequeño, y no sé cómo evaluar

    y priorizar cosas.

    Otra cosa que está afectada es mi habilidad para manejarme con emociones. En el cerebro humano "normal", se sabe que las células que unen el "cerebrum" (esto es, el pedacito "pensante" del cerebro) con el sistema límbico (el pedacito de los sentimientos) tienden a desarrollarse de un modo bastante organizado. En mi cerebro, probablemente no lo hacen!!! En vez de esto, es probable que estén totalmente desorganizadas, como las de la esquizofrenia "tipo II" (que en realidad es básicamente autismo), como si hubieran desarrollado sus uniones mientras estaban orinando! Esto significa que no puedo controlar fácilmente mis emociones, y es la razón por la cual todavía tengo rabietas a la edad de 35 años.

    También tengo dificultades para entender lo que la gente me dice. Esto no quiere decir que sea estúpido, sino que más bien tengo un problema de lenguaje segmántico-pragmático (esto se produce cuando la persona afectada tiene dificultades para extraer el significado de lo que a él o a ella se le dice). He aprendido un poco a respetar los turnos en las conversaciones, pero todavía siento que nunca puedo decir lo que realmente tengo en mente. Junto con esto, tengo un síndrome disléxico-dispráxico, que forma parte del Síndrome de Asperger (el nombre "de moda" para mi tipo de autismo)... Tengo serias dificultades para leer y escribir, que no se despejan con la práctica. Esto significa que cuando me estreso, difícilmente puedo coordinar movimientos planificados para hacer cualquier cosa. Este es un problema angustioso, hacia el cual poca gente muestra comprensión. Quizás sería útil explicar un poco mis dificultades del lenguaje (no entender totalmente lo que se me dice y no ser capaz de responder instantáneamente, por no tener una mente capacitada que pueda hacerlo......)

    En efecto, el pedacito pensante del cerebro consiste en dos estructuras muy separadas que solamente se "hablan" entre sí por medio de esa "cosa" que se llama el "corpus callosum" (literalmente, el pedacito duro!). En resumen, la estructura del lado derecho es la que piensa en imágenes como fotografías, y la del lado izquierdo trata de describir estas fotos. En mi caso, el lado derecho es bastante activo, mientras que el pedazo del lado izquierdo tiene una importante obstrucción, y por lo tanto el describir las imágenes

    del lado derecho resulta difícil.

    Lo que mi autismo me hace a mí es hacerme vulnerable frente al abuso, y esto me ha ocurrido toda mi vida. La gran mayoría de personas autistas son emocionalmente capaces de amar, pero la expresión de las emociones es muy difícil para nosotros. Y también en este punto la persona autista corre el riesgo de que abusen de ella. Me ha tomado mucho tiempo el aceptar que un par de personas con las que estuve involucrado han abusado sexual y psicológicamente de mí. Una de ellas era una enfermera de alto nivel. Yo no capto la esencia ni el doble sentido de un montón de cosas que se me dice, incluyendo cosas dichas en broma Es una situación desagradable para mí, porque es fácil terminar volviéndose uno paranoico acerca de la gente en general. Yo detesto sentir paranoia acerca de la gente, porque me aleja del escaso contacto afectivo real que puedo establecer con las personas.

    ¿Qué significa mi autismo para mí? Hmmm... esta es una buena pregunta. Supongo que, puesto que he tenido esta condición toda mi vida, realmente no conozco la diferencia! Pero lo que el autismo actualmente significa para mí es difícil de decir, ya que estoy justamente en este momento aceptando el hecho de que todas mis dificultades son debidas a mi autismo, en vez de ser yo un bruto. Las diferencias que tengo en cuanto a mi estilo de pensamiento tienden a darme problemas en relación a cosas de "sentido común", pero - si lo que sigue es cierto - el ser autista comporta aspectos positivos. Es sabido que Albert Einstein (uno de los más deslumbrantes físicos del siglo actual) tenía una condición a la que un biógrafo se refirió como esquizofrenia. Sin embargo, si se hubiera tratado de esquizofrenia, no hay duda de que no dispondríamos hoy en día de todo el conocimiento que tenemos de cosas como la relatividad, la electrodinámica, e incluso la mecánica cuántica. Su habilidad para focalizarse tan intensamente en sus intereses estaba totalmente en contra de la esencia de la esquizofrenia. Descubrí que él fue casi mudo hasta la edad de 4 años, y que fue siempre muy dado a pataletas (razón por la cual posiblemente su matrimonio con Mileva fracasó). El tampoco fue un buen comunicador, a menos que el tema de conversación tuviese relación con sus esferas de interés. En otras palabras, Einstein era autista. De hecho, descendientes suyos frecuentan un montón las actividades de las sociedades autistas de sus localidades. Otra persona autista fue Isaac Newton. El fue un patán como individuo, y no del agrado de mucha gente, pero fue un pensador sistemático, con una preocupación con su "espacio-tiempo interno" (como R. D. Laing lo describiría), hasta el punto de que - como una fuente dice - él ofreció una fiesta, y cuando el vino se acabó (todos estaban pasando un buen rato, aún cuando Newton era un viejo patán gruñón... ¿o fue el vino el que le permitió aflojarse un poco?), Isaac va a su bodega de vinos para buscar más... y desapareció durante más de dos horas! Un grupo fue a buscarle, y lo descubrió en la bodega, totalmente inmerso en su propio mundo... haciendo lo que ahora llamamos ecuaciones diferenciales sobre el polvo!!! ¿Quién era este hombre? Yo supongo que debe, por lo tanto, haber más ventajas en ser autista de lo que la mayoría de gente piensa. Desafortunadamente, estas ventajas no sobrepasan las desventajas que el autismo te produce (¡si tú eres autista!) en las sociedades modernas de hoy en día. Yo tengo algunos diseños para camisetas más bien directos que quiero lograr imprimir.

    ¿Qué mas significa para mí mi autismo? Esta es una buena pregunta, porque yo acabo de acostumbrarme a tener un nombre para esto. Significa algo así como... "Hola, mundo... yo te puedo ver, escuchar, sentirte, olerte y saborearte... ¡pero no pienso que te pueda conocer muy bien!" Hay un desligamiento emocional de las cosas a mi alrededor, así que me es muy difícil relacionarme a las cosas de la forma en que una persona sin autismo lo hace... Por ejemplo, hay cosas como las relaciones que yo no entiendo muy bien. Una persona que pasó por ser mi novia y estar enamorada de mí abusó de mi con crueldad, ya que resultó ser (por propio reconocimiento) una psicópata! Las personas como yo somos vulnerables frente a bastardos como éstos! El 6 de noviembre del 97, yo estaba en una taberna y una mujer en una mesa cercana no comprendía cómo podía estar sentado estudiando bastante ruidosa. Le comenté de mi autismo, y ella terminó recibiendo una charla tutorial sobre psicología... esto en un bar!... Pero ella resaltó que, por lo que ella había visto en mí - y en Einstein y Newton - debía haber algunos aspectos positivos en el hecho de ser autista. Había un sitio en la red que visité recientemente y que lista las ventajas y desventajas de ser autista. Pero mantengo mi comentario anterior, porque la sociedad espera todavía que los autistas caigan dentro de la muchedumbre y sean lo mismo que todos los demás - algo que nosotros claramente no podemos hacer. En consecuencia, la sociedad es (en su conjunto) ignorante, y totalmente falsa en la forma en que provee sus "cuidados" para los autistas (y esquizofrénicos, cuyas dificultades son casi siempre inducidas por el estrés). Tiende a culparnos por nuestra individualidad e inhabilidad para amoldarnos a lo que ella quiere... pero lo mejor es esto: ni siquiera la sociedad sabe qué es lo que quiere. Cambia de opinión más a menudo que lo que el Palacio cambia de Guardia! No sorprende que los esquizofrénicos enloquezcan, y que los autistas se limiten a esconderse dentro de sus propias cabezas... la sociedad moderna es un dolor en el trasero para las personas que están FELICES con su propia individualidad, y sólo quieren ser dejadas en paz para disfrutar de esa individualidad. Otros miembros de la sociedad bien pueden disfrutar al pretender ser todos los demás, pero esto es un escape de la vida real y de su individualidad real. En pocas palabras, los normales y los psicópatas no pueden enfrentarse con su individualidad.

    LAS RELACIONES.... AAAAAAAGGGGG! Me aterrorizan! Es muy difícil para mí

    juzgar cómo se va a portar alguien conmigo, así que no sé hasta qué punto puedo abrirme con ellos (especialmente en el plano emocional). Me abrí a una mujer, cuyo comportamiento hacia mí me hizo regresar veinte años en mi muy debilitado desarrollo

    psicosocial. Ella era mayor que yo y debería haber sabido más, porque era una enfermera. No obstante, tuve una relación con una chica más joven que yo y ella es la única persona a la que yo me abrí y que realmente lo sentía cuando me dijo "te amo!"

    Sin embargo, algunas veces ocurre que una persona autista pueda entrar en contacto con alguien vía Internet, y encontrar que se puede establecer un montón de contacto emocional y afectivo... en un principio probablemente más de lo que se podría establecer en las etapas iniciales de una relación convencional con alguien... solamente hay una canal de comunicación del que preocuparse! Esto es un descubrimiento reciente...alguien muy bueno ha entrado en mi vida mediante la lista de correo en la que

    estamos ambos inscritos. Ella es cautelosa, y yo lo soy también... a los dos nos han ocurrido cosas desagradables en nuestras vidas, pero parecemos llevarnos bastante bien... lo suficientemente bien como para habernos enamorado.... e-mail, correo regular y llamadas telefónicas ocasionales... ella es realmente maravillosa!!. De hecho, me visitó recientemente y nuestras intuiciones acerca del otro mostraron ser ciertas.... y sería verdad decir que estamos enamorados (de hecho, son las personas neurológicamente normales las que tienen histeria sensorial! La mayoría de los psiquiatras no entienden esto, pero entienden poco de todos modos....mira cómo tratan a los esquizofrénicos y a los maníaco-depresivos!) El amor se da entre personas autistas. Se de dos personas que se conocieron vía internet y está ahora comprometidas... Hmm... interesante! Heta y yo todavía no nos planteamos el asunto de la "boda", pero deseamos una relación seria, de larga duración y permanente. Y hemos hablado de boda. Tiene su propia página en mi sitio en la red, que en su día enlazará con su propio sitio, si es que puede organizarlo...es algo que toma tiempo. Ella trabaja en la investigación.

    Aprender es muy difícil para una persona autista. Yo tengo que aprender encadenando algo a algo que me guste, o que ya sepa o entienda - mi entendimiento del mundo a mi alrededor es substancialmente diferente al de otras personas De hecho, este es el motivo por el cual no tiendo a socializar como yo pensaba que tenía que hacerlo. Al final, la única mente que yo conozco con cierto grado de certidumbre es la mía, pero todavía tengo problemas al tratar de expresarme. Lo que va por dentro es idiosincrásico, y lo que sale fuera es también idiosincrásico. La conclusión de todo esto es que mis comunicaciones tienden a ser restringidas en contenido, alcance y estilo de entrega - no diré la discusión, porque es todavía una habilidad relativamente nueva que he estado aprendiendo. Aprender nuevas habilidades es incómodo, debido a mi dispraxia... yo no soy la persona a la que tú pedirías que le ponga una inyección al paciente. Tengo una base muy limitada de habilidades motoras, pero mis habilidades intelectuales (aún cuando limitadas) se han desarrollado a través de los años. Mi padre hizo mucho por ayudarme en los años en que él vivió cerca de mí...él había encontrado una forma de meterse en la mente de su hijo, ver a lo que su mente se encadenaba en el mundo exterior, y entonces mostrar a su hijo cuáles eran los eslabones. Solamente en los últimos diez años (si acaso) he sido capaz de hacer algunos saltos lógicos. Mi pensamiento es asociativo - esto es, se encadena como eslabones http en lenguaje marcado (ésta es la analogía de Temple Grandin, pero yo no pude pensar en otra, así que usaré la suya... ella es una de las personas autistas más capaces, ya que es profesora en una universidad americana). En vez de pensar " si... entonces..." o "si... y/o... , entonces... ", esto va: imagen/palabra... Aha! links con imagen/palabra... donde el link es a menudo una asociación más bien estrecha (para usar la terminología de la Teoría Personal de la Construcción?), la cual es también muy idiosincrásica! Aprender como la persona normal aprende es imposible. En algunas casos, yo tengo que aprender al revés, y esto significa que tengo literalmente que volver hacia atrás a través de, por ejemplo, un problema de matemáticas, para comprenderlo, y esto es un handicap definitivo a la hora de aprender. Además, tengo que entender lo que me están diciendo a medida que ME LO ESTAN DICIENDO, para que esto funcione. El proceso es muy frustrante, y de esto nace la depresión, que es lo más que puede esperar una persona autista como yo en la vida. ¿Te gustaría ser autista? Para ser honesto, creo que, dado cómo nuestra sociedad y cultura trata a aquéllos que son diferentes, te daría una semana como autista antes que trataras de matarte, y unas cuatro semanas más antes de que finalmente lo hicieras!

    • Paul.

    ¡Hola! Mi nombre es Paul, soy ciego y autista. Tengo 12 años. Mi ceguera es causada por Displasia Septo-Optica (vea el enlace al final de la página). Mi problema principal es el autismo. Si no sabe lo que es autismo yo puedo describirlo para usted. Autismo es un desorden neurológico de por vida. Se caracteriza por problemas de la comunicación, aislamiento social y reacciones extremas a cambios en el ambiente. Tengo dificultad con la comunicación de mis necesidades y problemas de socialización. Doy un golpecito mis dedos, tapo mis orejas y giro (normalmente llamado "stimming"). A veces muerdo mis manos y golpeo mi cabeza (esto se llamaba "SIB"). Tengo un amigo llamado Brad. Le dijo a mi madre que hiere su cabeza mirar a alguien directamente en los ojos. No tengo este problema porque soy ciego.

    Muchos niños autistas tratan de comunicarse y sus esfuerzos de comunicación no son reconocidos. Si usted me dice "quieres una bebidaí" y me da una bebida, me siento feliz, entonces aprendo que con esa pregunta consigo una bebida. De manera que le diré "quiere una bebidaí" y espero la bebida. Si no me consigue una bebida puedo sentirme frustrado. Si usted no responde a mis afirmaciones dándome lo que necesito, yo recuerdo que mis esfuerzos de comunicar mis necesidades no me lleva a ninguna parte y entonces dejo de probar. Éste es un problema común entre niños autistas y otro niños con problemas de comunicación. Tenga presente que puedo tratar de decirle algo a usted que tiene un significado completamente diferente para mí que para usted. Si dice que algo como "Aquí vamos" cuando me empuja en un tobogán yo recuerdaré que "aquí vamos" se une a ser empujado en un tobogán. Así si usted quiere que hable como lo hace usted, me hablará un poco diferente, así recordaré cual es la forma adecuada de decirlo.

    Quiero que recuerde que no soy diferente de lo que usted es. A mí me encanta un baño, el olor del jabón y el tacto del agua caliente. Se cuando soy amado y se cuando no lo soy. Me encanta el sonido de la música suave y la sensación de los brazos de mi madre alrededor mío. Me encanta bailar en los brazos de mi madre, balancearme de un lado a otro al ritmo de una canción. Me encanta el olor a comida y alimentarme. Me gusta salir a pasear al aire fresco pero tengo miedo donde voy. A mí me gusta estar de pie y moverme para adelante y atrás. A veces doy golpecitos con mis dedos para calmarme. A veces yo tengo pánico cuando no sé lo que otros quieren de mí. Miedo y ansiedad se construyen en segundos. Tengo que salir fuera de mi situación y no hay ninguna parte adonde ir. En esos momentos puedo tener un ataque, perder el control de todo pensamiento. Tengo pánico y me muerdo o golpeo mi cabeza. Puedo morder o golpear a otros si están allí. Puedo parar un ataque con una palabra suave (está bien). Puedo calmarme con su ayuda. Estoy en un estado de pánico en ese momento y requiere su paciencia. Si recuerda que soy como usted y tiene paciencia, tiempo y amor para mí usted puede ayudarme a aliviar la ansiedad dentro de mí.

    Tengo mucho miedo y ansiedades debido a lo desconocido. En estos tiempos voy a dentro de mí para esconderme y todo el mundo hace esto. La cara que muestra al mundo y la cara interior son diferentes. La persona autista se esconde durante más tiempo que la persona común. Donde usted se escondería por un tiempo breve, yo me escondería por un día entero o más. No tengo ninguna parte para ir fuera de mí. Debo depender de usted para guiarme suavemente, entrenarme, enseñarme y cuidar de mí. Recuerde que si no tengo el hábito de hacer algo es porque no he sido entrenado o enseñado en esa área. Mis necesidades son las mismas que las suyas. Necesito ser amado. Necesito ser amado a mi manera. Necesito reírme. También necesito vivir mi vida. Recuerde que cuando usted se deprime yo también lo estoy porque usted está cerca de mi. Puedo sentir sus emociones. Siento cosas que usted no siente. Mis percepciones son perspicaces. Quiero estar con usted y escucharlo hablar. No quiero que se enoje conmigo o se sienta frustrado conmigo. Nuestras vidas pueden estar llenas de amor.

    Me considero afortunado porque vivo en una casa que está llena de amor. Es fuera de mi hogar que estoy lleno de la mayor ansiedad porque hay poco amor. Los demás no tienen que tener miedo de mí. A veces ponía mis dedos en mis orejas y aguardaba que me hablaran, y puedo esperar horas. A veces oigo a la gente hablar de un lado a otro del cuarto y me eché a reir de manera que forma parte de ellos. Quizás actúo diferente y tienen miedo de acercarse porque me consideran anormal. Es este el porqué no se toma tiempo para estar conmigo. Requiero amor igual que usted. Necesito ser aceptado igual que usted. El amor es más importante que un diploma de la universidad. Qué tiene de bueno tener éxito, dinero, carros, casas grandes y no tener amor. No sería mejor tener amor y todas las cosas que van con el amor. Cuando tiene amor entonces las casas grandes, carros elegantes, dinero y éxito significan algo.

    Hay una fuente terrífica por información fuera de allí llamado el envío masivo por correo de la lista autista. Esta lista consta de padres, maestros, terapeutas, personas autistas y profesinales. Allí hay 1000 personas en la lista. Si a usted le gustaría estar en esta lista envíe su e-mail a listserv@sjuvm.stjohns.edu. El cuerpo del mensaje debe estar subscrito por su nombre autista. Después de que se subscribe puede poner el compendio si usted quiere hacerlo en forma de compendio. Para hacer esto tiene que enviar otro mensaje a la dirección del sobre y el cuerpo del mensaje debe estar fijo en el compendio. Después de que se subscribe puede dirigirse entonces a las personas por e-mail autism@sjuvm.stjohns.edu.

    La Sociedad Autista de América (ASA) es un grupo nacional con capítulos locales que se encuentran en su área. ¡Ellos igual tienen a un representante ciego! Por información sobre ASA escríba a la Sociedad del Autismo de América en 8601 Georgia Ave. Suite 503 Silver Springs, MD. 20910.

    El Canal de Charla del Autismo es un grupo de apoyo terrífico. Mi madre comenzó en este canal para recibir información y poder ayudarme. Se interesaba por este formato vivo debido a la regeneración inmediata. Pensamos que éste era el grupo de apoyo definitivo porque se encuentra diariamente. Este es un grupo de padres, profesionales, maestros y personas autistas que se reunen por computadora e IRC. Es un formato vivo y una gran herramienta para información y apoyo.

    • Temple Grandin.

    Soy una mujer de 44 años, autista, que tiene una exitosa carrera internacional diseñando equipo para el ganado. Yo completé mi Ph.D en Ciencias Animales en la Universidad de Illinois en Urbana y soy ahora profesora auxiliar de Ciencias Animales en la Colorado State University. La intervención temprana a la edad de 2 años y medio me ayudó a superar mi impedimento.

    Dos de los temas tratados en este escrito son la frustración de no poder hablar y los problemas sensoriales. Mis sentidos eran supersensibles al ruido fuerte y al tacto. Los ruidos fuertes herían mis oídos y trataba de evitar el tacto para no tener sensaciones intensas.

    Construí una máquina de apretar que me ayudó a calmar mis nervios y a tolerar el tacto. En la pubertad comencé a tener horribles ataques de ansiedad, "nervios", que empeoraron con la edad. La medicación antidepresiva alivió la ansiedad. En la última sección del capítulo se discutirá como dirigí mis fijaciones a actividades constructivas y a una carrera, junto con la importancia de un mentor. Mi habilidad y áreas deficitarias son tratadas en detalle. Todo mi pensamiento es visual, como videos exhibidos en mi imaginación. Aún conceptos abstractos tales como estar con otra persona se visualizan por el uso de la imagen de la puerta.

    FALTA DE LENGUAJE

    No poder hablar era una frustración total. Si los adultos me hablaban directamente yo podía entender todo lo que ellos decían, pero no podía hacer que mis palabras salieran. Era como un gran tartamudeo. Si yo era sometida a una situación de ligera tensión, a veces las palabras superaban la barrera y salían. Mi terapeuta de lenguaje supo introducirse en mi mundo. Ella me sostenía por el mentón y me hacía mirar sus ojos y decía "pelota". A los 3 años, "pelota" (ball) salió como "bah," dicho con gran tensión. Si la terapeuta me empujaba demasiado duro yo tenía una rabieta, y si ella no presionaba lo bastante no se lograba ningún progreso. Mi madre y maestros querían saber porqué gritaba. Chillar era la única manera en que podía comunicarme. A menudo yo pensaría lógicamente, "voy a gritar ahora porque quiero decirle a alguien que no quiero hacer algo."

    Es interesante que mi lenguaje se parecía al lenguaje tensionado (dificultoso) de niños pequeños operados de tumores de cerebelo. Rekate, Grubb, Aram, Hahn, y Ratcheson (1985) encontraron que la cirugía por cáncer que lesionaba el vermis, los núcleos profundos y ambos hemisferios del cerebelo producía pérdida temporaria del lenguaje en niños normales. Los sonidos de las vocales eran los primeros en volver, y el lenguaje receptivo era normal. Courchesne, Yeung-Courchesne, Press, Hesselink, y Jernigan (1988) informaron que 14 de 18 autistas de nivel elevado a moderado tenían los lóbulos VI y VII del vermis cerebeloso de menor tamaño. Bauman y Kemper (1985) y Ritvoe y cols. (1986) también descubrieron que los cerebros de autistas tenían un número de células de Purkinje en el cerebelo más bajo que lo normal. En mi propio caso una Resonancia Magnética reveló anormalidades del cerebelo. Yo soy incapaz de caminar en tandem (la prueba standard de "caminar en línea" que hace la policía a chóferes ebrios). Termino cayendo de costado, pero mis reacciones son normales con otras pruebas simples de disfunción del cerebelo.

    El estímulo vestibular a veces puede estimular el lenguaje en niños autistas. El balanceo lento de un niño en un columpio, puede a veces, ayudar a iniciar el lenguaje (Ray, Kind, y Grandin, 1988). Ciertos tipos de movimientos suaves, coordinados, son difíciles para mí, aunque parezco normal al observador casual. Por ejemplo, cuando opero el equipo hidráulico, que tiene una serie de palancas, puedo operar una palanca por vez perfectamente. Coordinar el movimiento de dos o tres palancas a la vez es imposible. Ésto explicaría porqué no aprendí a tocar un instrumento musical, aunque tengo talento musical innato para el tono y la melodía. El único instrumento musical que dominé es silbar con mi boca.

    RITMO Y MUSICA

    En toda la escuela elemental mi lenguaje no era todavía completamente normal. A menudo me tomaba más tiempo que a otros niños hacer que mis palabras salieran. Cantar, sin embargo era fácil. Yo tengo un timbre perfecto y puedo repetir fácilmente la melodía de una canción que he oído sólo una o dos veces.

    Todavía tengo muchos problemas con el ritmo. Puedo dar palmas para seguir un ritmo sola, pero soy incapaz de sincronizar mi ritmo con el ritmo de otra persona. En un concierto soy incapaz de dar palmas en tiempo con la música con el resto de las personas. Una falta de ritmo durante las ejecuciones al piano de autistas fue observada por Park y Youderian (1974). Se ha relacionado problemas del ritmo con algunos problemas del lenguaje autista. Los bebés normales se mueven en sincronismo con el lenguaje del adulto (Condon y Sander, 1974). Los autistas dejan de hacer esto. Condon (1985) también encontró que los autistas y, en menor grado, disléxicos y tartamudos tengan una deficiente respuesta de orientación. Un oído oye un sonido antes que el otro. La asincronía entre los oídos es a veces mayor de un segundo. Esto ayudaría a explicar ciertos problemas del lenguaje. Hay personas que todavía me acusan de interrumpir. Debido a una falta de ritmo defectuoso, es difícil determinar cuando debo interrumpir en una conversación. Es difícil seguir el ritmo ascendente y descendente de una conversación.

    PROBLEMAS DE AUDICIÓN

    Mi oído es como un audífono con el control de volumen fijado en "extra fuerte". Es como un micrófono abierto que recoge todo. Tengo dos opciones: prendo el micrófono y me inundan los sonidos o lo desconecto. Mi madre decía que a veces actuaba como si estuviera sorda. Pruebas del oído indicaron que mi oído era normal. No puedo modular el estímulo auditivo entrante. Muchos autistas tienen problemas con la modulación de las aferencias (entradas) sensoriales (Ornitz, 1985). Ellos reaccionan ya sea en exceso o en forma escasa. Ornitz (1985) sugiere que algunos déficits cognoscitivos puedan ser causados por deformaciones de las aferencias sensoriales. Los autistas también tienen anormalidades profundas en los mecanismos neurológicos que controlan la capacidad de cambiar la atención entre estímulos diferentes (Courchesne, 1989).

    Soy incapaz de hablar por teléfono en una oficina ruidosa o aeropuerto. Todos pueden usar los teléfonos en un ambiente ruidoso, pero yo no puedo. Si trato de dejar fuera el ruido del fondo, también dejo fuera el teléfono. Un amigo mío, un autista de alto nivel, era incapaz de oír una conversación en el vestíbulo de un hotel relativamente tranquilo. Tiene el mismo problema que yo tengo, pero peor.

    Se debe proteger a los autistas de ruidos que los molesta. Ruidos súbitos fuertes hieren mis oídos como el taladro de un dentista cuando toca un nervio. Un hombre dotado, autista de Portugal escribió, "salté fuera de mi piel cuando los animales hicieron ruidos" (White y White, 1987).

    Un niño autista cubrirá sus orejas porque ciertos sonidos hieren sus oídos.

    Es como una reacción de sobresalto excesivo. Un ruido súbito (igual que uno relativamente débil) a menudo hará que mi corazón galope o corra. Anormalidades del cerebelo jugarían un papel en el aumento de la sensibilidad al sonido. Investigaciones en ratas indican que el vermis del cerebelo modula las aferencias sensoriales (Crispino y Bullock, 1984). La estímulación del cerebelo con un electrodo hará a un gato hipersensible al sonido y al tacto (Chambers, 1947).

    Todavía detesto lugares con ruidos confusos, tales como los centros comerciales. Los ruidos áridos confusos tales como los baños dan salida entusiastas o molestan los secadores del pelo. Puedo cerrar mi oído y retirar los demás ruidos, pero ciertas frecuencias no pueden ser excluyentes. Es imposible para un niño autista concentrarse en un aula si se le bombardea con ruidos que sacuden a través de su cerebro como un avión a motor. Ruidos altos, chillones eran los peores. Un bajo retumbo no tiene efecto, pero la explosión de un petardo hiere mis orejas. Como un niño, mi institutriz me castigaba por hacer estallar una cartera de papel. El ruido súbito, fuerte, era una tortura.

    Aún ahora, todavía tengo problemas con la afinación fuera. Cuando escucho una canción favorita por la radio me doy cuenta de que me perdí la mitad. Mi oído se cierra. En la universidad tenía constantemente que tomar apuntes para evitar el desconectarme. El joven de Portugal también escribió que mantener una conversación era muy difícil. La voz de la otra persona se desvanecía y aumentaba como una distante estación de radio (White y White, 1987).

    PROBLEMAS TÁCTILES

    A menudo me portaba mal en la iglesia porque las faldas me producían comezón. La ropa del domingo se sentía diferente de la ropa de todos los días. La mayoría de las personas se acostumbran a sentir tipos diferentes de ropa en unos minutos. Aún ahora, evito de llevar tipos nuevos de ropa interior. Me toma tres o cuatro días adaptarme a la ropa nueva.

    Cuando era niña, en la iglesia, las faldas y las medias me enloquecían. Mis piernas me dolían durante el invierno frío cuando usaba una pollera. El problema era el cambio de pantalones que usaba toda la semana a una pollera el domingo. Si yo hubiera llevado pollera todo el tiempo, no habría podido tolerar los pantalones. Hoy en día compro ropas que se sienten parecidas. Mis padres no tenían ni idea porqué me comporté tan mal. Unos cambios simples en la ropa habrían mejorado mi conducta.

    Se pueden desensibilizar algunas sensibilidades táctiles. Alentar a un niño a frotar la piel con telas de textura diferente, a menudo ayuda. Las terminaciones nerviosas de mi piel son demasiado sensibles. Estímulos que eran insignificantes para la mayoría de las personas, eran para mí como la tortura del agua china. Ayres (1979) lista muchas sugerencias buenas de métodos de desensibilizar el sistema táctil.

    APROXIMACIÓN - DISTANCIAMIENTO (AVOID)

    En mi libro "Emergencia: Etiquetado Autista" (Grandin y Scariano, 1986), describo el anhelo del estímulo de presión. Era una situación de aproximación-distanciamiento. Quería sentir el placer de ser abrazado, pero cuando las personas me abrazaban, los estímulos pasaban por encima mío como una ola. Cuando tenía 5 años, soñaba con un aparato mecánico en el que podría entrar, que aplicaría una presión confortante. Poder controlar el aparato era muy importante. Tenía que poder detener el estímulo cuando se volvía demasiado intenso. Cuando me abrazaban, me ponía rígida y me alejaba para evitar. El ponerse rígido y escogerse era como un animal salvaje que huye. Como a un niño, a mí me gustaba poner bajo el sofá cojines y que mi hermana se sentara en ellos. En varias conferencias de autismo, he tenido 30 o 40 padres que me dicen que su niño autista busca estímulos de presión intensa. Una investigación hecha por Schopler (1965) indicó que niños autistas prefieren estimulación sensorial proximal tal como tocar, saborear, u olfatear a estimulaciones sensoriales distales, tales como el oído o la vista.

    MÁQUINA DEL APRETÓN

    A la edad de 18 construí una máquina de apretar. Se reviste este aparato completamente con espuma de goma o de latex, y el usuario tiene control completo sobre la duración de la presión aplicada. Una descripción completa de la máquina está en Grandin (1983, 1984), y Grandin y Scariano (1986). La máquina proporciona presión a grandes áreas del cuerpo.

    Me tomó un tiempo largo aprender a aceptar el sentimiento y no tratar de tirarlo lejos. Informes en la literatura indican falta de empatía en los autistas (Bemporad, 1979; Volkmar y Cohen, 1985). Siento que la falta de empatía se debería en parte a una falta de aferencias táctiles conformantes.

    Un día hace aproximadamente 12 años, la relación con un gato siamés cambió después de haber usado la máquina de apretar. Este gato corría de mí, pero después de usar la máquina, aprendí a acariciar a el gato más suavemente y decidió quedarse conmigo. Tenía que conformarme antes de poder darle consuelo al gato (Grandin, 1984).

    He encontrado de mis propias experiencias con la máquina de apretar que yo casi nunca fui agresiva después de usarla. Para aprender a relatar mejor, yo primero tenía que aprender cómo recibir consuelo de la presión consoladora de la máquina de apretar. Hace 2 años escribí "me doy cuenta que a menos que acepte la máquina de apretar no podré nunca dar amor a otro ser humano" (Grandin, 1984). Durante mi trabajo con ganado, encontré que el tocar a los animales aumenta mi empatía por ellos. Tocar y acariciar el ganado me hace sentir tierna hacia ellos. La máquina de apretar también tenía un efecto calmante sobre mi sistema nervioso.

    Máquinas de apretar han estado en uso en las clínicas que trabajan con autistas y niños hiperactivos (Figuras 6-1 y 6-2). Lorna King, una terapeuta ocupasional en Phoenix, Arizona, informa que tiene un efecto calmante sobre el comportamiento hiperactivo. Terapeutas han encontrado que el estímulo por presión profunda tiene un efecto calmante (Ayres, 1979). Estudios en animales y humanos han demostrado que la estimulación por presión reduce la activación del sistema nervioso (Kumazawa, 1963; Melzack, Konrad, y Dubrobsky, 1969; Takagi y Kobagasi, 1956).

    Presión en los lados del cuerpo induce relajación en cerdos (Grandin, Dodman, y Shuster, 1989).

    ANSIEDAD DURANTE LA PUBERTAD

    Como niño era hiperactivo, pero no me sentí "nervioso" hasta que llegué a la pubertad. En la pubertad mi conducta empeoró. Gillberg y Schaumann (1981) describen deterioro de la conducta en la pubertad en muchos autistas. Poco después de mi primer período menstrual, comenzaron los ataques de ansiedad. El sentimiento era como un sentimiento constante de miedo. Cuando personas me preguntan a que se parece, yo les digo: "sólo imaginé como se sentía cuando hacen algo verdaderamente provocador, de ansiedad tal como su primer compromiso de hablar en público.

    Ahora solo imaginé si se sintiera de esa forma la mayor parte del tiempo sin ninguna razón". Tenía palpitaciones, palmas sudadas y movimientos inquietos.

    Los "nervios" eran casi como hipersensibilidad más que ansiedad. Era como si mi cerebro corriese a 200 millas por hora, en lugar de 60 millas por hora. El Librium y Valium no me proporcionaron alivio. Los "nervios" siguieron un ciclo diario y estaban peor en el final de la tarde y principios de la noche. Menguaban tarde por la noche y temprano en la mañana. La nerviosidad constante tenía ciclos, con una tendencia a empeorar en primavera y otoño. Los "nervios" también menguaron durante la menstruación.

    A veces los "nervios" se manifestaban en otras formas, durante semanas tuve brotes horribles de colitis. Cuando los ataques de colitis estaban en actividad, el sentimiento de fiebre de candilejas desaparecía.

    Estaba desesperada buscando alivio. En un carnaval descubrí que dando un paseo a caballo en el Rotor Ride (caballo mecánico) proporcionaba alivio temporario. La intensa presión y estímulo vestibular calmaron mis nervios. Bhatara, Clark, Arnold, Gunsett, y Smeltzer (1981) han encontrado que girar en la silla dos veces por semana reduce la hiperactividad en niños pequeños.

    Mientras visitaba el rancho de mi tía, observé que en el ganado manejado en un vertedero apretado a veces se tranquilizaba después de aplicarsele presión. Unos pocos días después ensayé el vertedero de apretar y proporcionó alivio por varias horas. La máquina de apretar fue moldeada según el vertedero de apretar usado en el ganado. Tenía dos funciones: (1) ayudará a relajar mis "nervios" y (2) proporcionará un reconfortante sentimiento de ser sostenido. Antes de construir la máquina de apretar el único modo de obtener alivio era el ejercicio o la labor manual extenuante. Investigación con autistas y pacientes mentalmente retardados han mostrado que el ejercicio vigoroso puede disminuir las estereotipias y el comportamiento alterado (McGimsey y Favell, 1988; Walters y Walters, 1980). Hay otras dos maneras de combatir los nervios: ocuparse en una intensa actividad, o retirarse y tratar de minimizar estímulos externos. La fijación sobre un objeto tiene un efecto de calmante. Cuando yo era editor de "Arizona Farmer Ranchman", acostumbraba a escribir tres artículos por noche. Mientras tecleaba furiosamente, me sentía más calmo. Estaba más nerviosa cuando no tenía nada que hacer.

    Con la edad, los nervios se pusieron peor. Hace ocho años, tuve una operación del ojo que desencadenó el peor brote de "nervios" de mi vida. Comencé despertándome en el medio de la noche con mi corazón golpeando y pensamientos obsesivos sobre quedarme ciega.

    MEDICACIÓN

    En la próxima sección, voy a describir mis experiencias con la medicación. Hay muchos subtipos de autismos, y una medicación que funciona para mí, sería inútil para otro caso. Padres de niños autistas deben obtener consejo médico de profesionales que conocen de lo último en investigación médica.

    Leí en la biblioteca médica que drogas antidepresivas tales como Tofranil (imipramine) eran eficaces por tratar pacientes con ansiedad de endógeno y pánico (Sheehan, Beh, Ballenger, y Jacobsen, 1980). Los síntomas descriptos en este papel sonaron como síntomas, hasta que decidí probar con el Tofranil. 50 mg de Tofranil a la hora de acostarme tuvieron un efecto casi mágico. A la semana, los sentimientos de nerviosidad comenzaron a irse. Después de estar tratada con Tofranil por 4 años, cambié a Norpramin de 50 mg (desipramine), que tiene menos efectos laterales. Estas píldoras han cambiado mi vida. Colitis y otros problemas de la salud relacionados con la tensión, fueron curados.

    El Dr. Paul Hardy en Boston ha encontrado que el Tofranill y el Prozac (fluoxetine) son ambos eficaces para tratar ciertos adolescentes y adultos autistas de alto nivel. Tanto el Dr. Hardy y el Dr. John Ratey (comunicación personal, 1989) han aprendido que deben usarse dosis muy pequeñas de estas drogas. Estas dosis son generalmente mucho menores que las prescriptas para la depresión. Dosis demasiado elevadas pueden causar agitación o exitación y dosis demasiado bajas no producirán efecto. Mis ataques de "nervios" eran cíclicos y he tenido recaídas con la droga. Requería fuerza de voluntad para mantenerme con la dosis de 50 mg y permitir que la recaída mejorara por sí misma. Tomar la medicina es como ajustar el tornillo del carburador del auto. Antes de tomar la droga, el motor funcionaba continuamente. Ahora funciona a velocidad normal. Yo ya no tengo fijaciones y ya no soy más "impulsada". El Prozac y el Anafranil (clomipramine) han sido muy efectivos en autistas que tienen síntomas de obsesivo-compulsivos o pensamientos obsesivos que pasa por sus cabezas. Las dosis eficaces de Prozac han ido de dos cápsulas de 20 mg por semana a 40 mg por día. Dosis demasiado alta causará agitación y exitación. Si una persona autista se vuelve agitado se debe bajar la dosis. Otras drogas prometedoras para autistas agresivos adolescentes y adultos son el Beta Blockers. El Beta Blockers reduce mucho el comportamiento agresivo (Ratey y cols., 1987).

    MEJORA LENTA

    Durante los ocho años que he tomado antidepresivos, ha habido una mejora firme en mi lenguaje, sociabilidad, y postura. El cambio era tan gradual que no me di cuenta de él. Aún cuando sentí alivio de los "nervios", me tomó tiempo desaprender viejos modelos de conducta.

    Dentro del último año, tuve la oportunidad de visitar a un viejo amigo que me había visto antes de estar depresiva. Mi amigo, Billie Hart, me dijo que era una persona completamente diferente. Dijo que caminaba y me sentaba en posición encorvada y que ahora mi postura es recta. El contacto visual había mejorado y dejé de revolverme en la silla. También me di cuenta de que no me faltara la respiración todo el tiempo, y dejé de tragar saliva constantemente.

    Varias personas que he encontrado en reuniones de autistas han visto firmes mejoras en mi lenguaje y amaneramientos en todo el período de ocho años que he tomado las medicinas. Mi vieja amiga, Lorna King, también se dio cuenta de muchos cambios. "Su lenguaje parecía presionado saliendo en estallidos casi explosivos. Su vieja tendencia a perseverar, desapareció" (Grandin y Scariano, 1986).

    Yo tenía una falta extraña de conciencia de mis rarezas de lenguaje y actitudes hasta que miré videos. Pienso que se pueden usar videos para ayudar a muchos autistas de alto nivel que tienen habilidades lingüísticas y sociales.

    HISTORIA FAMILIAR

    Hay mucho que se puede aprender desde la historia familiar. Durante mis viajes a conferencias de autismo, he encontrado a muchas familias con desorden afectivo en la historia familiar. Se ha informado sobre la relación entre autismo y desorden afectivo también en la literatura (Gillberg y Schaumann, 1981). Historias familiares de autistas de alto nivel a menudo contienen ansiedad o pánico al desorden, depresión, alergia a las comidas, y desorden en el aprendizaje. En muchas de las familias que me he entrevistado, los desórdenes nunca eran formalmente diagnosticados, pero un interrogatorio cuidadoso los reveló.

    Mi propia historia familiar contiene nerviosos y ansiosos en ambos lados. Mi abuela tiene depresión apacible, y el Tofranil le ha resultado también de maravillas para ella. También ella está muy sensible a los ruidos fuertes. Me dijo que cuando era una niña pequeña, el sonido del carbón bajando por el vertero era una tortura. Se molesta mi hermana por confundir los ruidos de varias fuentes. Por el lado de mi padre hay carácter explosivo, perseverancia es un tema, nerviosidad extrema, y alergia a las comidas. Ambos lados de mi familia contiene artistas. Hay también señales de anormalidad del sistema inmunológico en mí y mis hermanos. Tenía herpes a los 3 años y mi hermano los tuvo a los 4. Mi hermana tenía serias infecciones en los oídos, similares a las infecciones de los oídos en muchos autistas jóvenes. Mi papá, mi hermano, y yo, todos tenemos eczema.

    SÍNTOMAS DE PRIVACIÓN SENSORIAL

    Animales colocados en un ambiente que restringe severamente las aferencias sensoriales desarrollan muchos síntomas autistas tales como comportamiento estereotipado, hiperactividad, y auto-mutilación (Grandin, 1984). ¿Porqué un autista y un león en una árida jaula de hormigón tienen algunos síntomas en común? De mi experiencia me gustaría sugerir una respuesta posible. Como la estimulación auditiva y táctil a menudo me agobiaba, yo puedo haber creado una restricción sensorial evitando aferencias que eran demasiado intensas. Mi madre me dijo que cuando era un bebé, yo me ponía rígida y me tiraba hacia atrás. Por tirarme hacia atrás, no se recibía la estimulación táctil que es necesaria para el desarrollo normal. El estudio en animales mostraron que restricción sensorial en cachorros y ratas bebé, tienen un efecto muy perjudicial sobre el desarrollo del cerebro. Los cachorros criados en una perrera árida se vuelven hiperexitables, y su EEGS (ondas cerebrales) todavía contienen signos de hipervigilia seis meses después de haber salido de la perrera (Melzack y Burns, 1965). Niños autistas también tienen un EEG desincronizado, lo que indica un nivel alto de vigilia (Hutt, Hutt, Lee, y Ounstead, 1965). Cuando se cortan los bigotes de ratas bebé, hace que las partes del cerebro que reciben las aferencias de los bigotes se vuelvan demasiado sensibles (Simons y Land, 1987). La anormalidad es relativamente permanente; las áreas del cerebro todavía son anormales después que crecieron de nuevo los bigotes. Algunos autistas también tienen un metabolismo del cerebro demasiado activo (Rumsey y cols., 1985).

    ¿A menudo quisiera saber, si yo hubiera recibido más estímulo táctil cuando niño, hubiera sido menos "hipers" como un adulto? El manipular las ratas bebé producen adultos menos emocionales, más deseos de explorar un laberinto (Denenbert, Morton, Kline y Grota, 1962; Ehrlich, 1959). La estimulación táctil es sumamente importante para los bebés y ayuda a su desarrollo (Casler, 1965). Los terapeutas han encontrado que niños que evitan la estimulación táctil confortante puede aprender a disfrutarlo si su piel es cuidadosamente desensibilizada. Frotar fuerte la piel con telas de texturas diferentes a menudo ayuda. El estímulo con presión fuerte también reduce el impulso a retirarse.

    Nací con problemas sensoriales secundarios (debido a normalidades del cerebelo), pero quizás el daño neurológico secundario es causado por falta de tacto. Las autopsias de cinco cerebelos de autistas indicaron que anormalidades del cerebelo ocurren durante el desarrollo fetal, y muchas áreas del sistema límbico eran inmaduras y anormales (Bauman, 1989). El sistema límbico no madura totalmente hasta dos años después del nacimiento. Quizás la falta de tacto empeoró algunos de los problemas de la conducta. En mi libro, yo describo estúpidas fijaciones del "cuarto de baño" que me produjeron en muchos trastornos. Un trabajo interesante de McCray (1978) muestra una relación entre la falta del estímulo táctil y la masturbación excesiva. La masturbación se detuvo cuando los niños recibieron más afectos y caricias. Quizás las fijaciones del "cuarto de baño" nunca habrían ocurrido si yo hubiera disfrutado del afecto y las caricias.

    Últimamente ha habido una publicidad de un tratamiento en el que un niño autista es sostenido a la fuerza y abrazado hasta que deja de resistirse. Si me hubieran hecho esto a mí, yo lo hubiera encontrado altamente aversivo y estresante. Varios padres de niños autistas me han dicho que una forma más suave de terapia de la tenencia es eficaz y mejoró el contacto visual, idioma, y sociabilidad. Powers y Thorworth (1985) informaron resultados similares. Quizás sería beneficioso si los bebés autistas fueran suavemente palmoteados cuando ellos se echaban atrás. Mi reacción era como la de un animal salvaje. Al principio el tacto era aversivo y luego se volvió agradable. El rechazo del tacto debe ser roto lentamente como la domesticación de un animal. Si se puede desensibilizar un bebé y enseñarle a disfrutar la estimulación táctil, se pueden reducir los problemas de futuro de conducta.

    FIJACIONES DIRECTAS

    Hoy tengo una carrera exitosa diseñando equipo de ganado porque mi maestro de ciencia de la escuela secundaria, el Sr. Carlock, usó mi fijación en la ganadería para motivarme a estudiar psicología y ciencia. También me enseñó cómo usar los índices científicos.

    Estos conocimientos me ayudaron a saber más sobre el Tofranil. Mientras el psicólogo escolar quería sacarme la máquina de apretar, el Sr. Carlock me alentó a leer periódicos científicos para poder aprender porqué la máquina tiene un efecto de relajación. Cuando dejé Arizona para irme a graduar a la escuela, salí al campo a estudiar las reacciones del ganado. Este era el principio de mi carrera.

    Hoy viajo por todo el mundo designando ganado para los mataderos de grandes empresas. Soy una reconocida jefa de campo y he escrito encima de 100 papeles técnicos y científicos sobre manipulación del ganado (Grandin, 1987). Si los psicólogos habían estado satisfechos de sacar mi máquina de apretar, quizá me sentaría en alguna parte delante de un Televisor, pudriéndome en lugar de escribir este capítulo.

    Algunos de los más exitosos autistas de alto nivel han dirigido fijaciones en la niñez en carreras (Bemporad, 1979; Grandin y Scarino, 1968; Kanner, 1971). Cuando Kanner (1971) respondió a sus originales 11 casos, habían dos éxitos mayores. La persona más afortunada volvió a una fijación de niños en números en el trabajo de un cajero del banco. El granjero que lo crió, le encontró metas para su fijación en los números; el le dijo que podía contar las hileras de maíz si araba el campo.

    Muchas de mis fijaciones inicialmente tenían una base sensorial. En el cuarto grado, estuve atraído a elegir un poster porque me gustó el sentimiento de uso del poster como a un hombre el sandwich. Terapeutas profesionales han encontrado que un chaleco de peso a menudo reducirá la hiperactividad.

    Aunque la fijación del cartel comenzó fuera con una base sensitiva, me volví interesado en la elección. Mis maestros deberían haber aprovechado de mi fijación en los carteles para estimularme e interesarme en los estudios sociales. Un colegio electoral apunta que me habría motivado a estudiar matemática. Estudiando podía haberme motivado teniendo que leer artículos del periódico sobre las personas en los carteles. Si un niño se interesa por una aspiradora, entonces usa un libro de instrucción de la aspiradora como un texto.

    Otra de mis fijaciones eran las puertas corredizas automáticas de vidrio. Inicialmente me atraían las puertas, porque me gustó la sensación de vigilar los movimientos de un lado a otro. Entonces gradualmente las puertas asumieron otro significado, que hablaré en la próxima sección. En un adolescente de alto nivel, el interés en puertas corredizas se puede usar para estimularlo en el interés sobre las ciencias. Si mi maestro me hubiera desafiado a aprender como trabajar la caja electrónica que abrió la puerta me habría interesado primero en la electrónica. Las fijaciones pueden ser tremendos motivadores. Los maestros necesitan usar las fijaciones para motivarlos en lugar de tratar de estamparlos fuera. Un pequeño interés se necesita para fijar actividades constructivas. Se pueden usar al principio también con niños de alto nivel, Simons y Sabine (1987) nombran muchos ejemplos buenos.

    Las fijaciones se necesitan diferenciar de estereotipias tales como aleteo de mano o movimientos de giros. Una fijación es un interés en algo externo, tales como aviones, radios, o puertas corredizas. Ocuparse de la conducta de estereotipos por períodos largos de tiempo daña al sistema nervioso. En un experimento, cerdos en una jaula árida que se ocupaban en gran cantidad de "rooting on heach other" tenían un crecimiento dendritico anormal en la corteza somatosensorial (Grandin, 1989).

    VISUALIZACIÓN

    Todo mi pensamiento es visual. Cuando pienso sobre conceptos abstractos tales como salir con personas, yo uso imágenes visuales tales como la de la puerta de vidrio corrediza. Las amistades deben ser encaradas cuidadosamente porque de otra forma la puerta corrediza puede quebrarse. La visualización para describir conceptos abstractos también es descripta por Park y Youderian (1974). Cuando era un niño tenía visualizaciones para ayudarme a entender la plegaria del Señor. El "poder y la gloria" eran torres eléctricas de alta tensión y un llameante sol con arco iris. La palabra "trespass" (pecados) entrada ilegal era visualizada con un cartel de prohibido pasar sobre el árbol del vecino. Algunas partes de la plegaria eran incomprensibles. Los únicos pensamientos no visuales que tengo eran de música. Actualmente no uso más la imagen de puertas corredizas para entender las relaciones personales, pero todavía tengo que relacionar una relación particular con algo que yo leí, por ejemplo, la pelea entre Jane y Joe era como la disputa entre Estados Unidos y Canadá sobre el acuerdo de comercio. Casi todos mis recuerdos se relacionan con imágenes visuales de eventos específicos. Si alguien dice la palabra "gato", mis imágenes son de gatos individuales sobre los que leí o conocí yo. No pienso en un gato generalizado.

    Mi carrera como diseñadora de equipamiento para ganado maximiza mis talentos y minimiza mis déficits. Todavía tengo problemas de manejar grandes cantidades de información verbal. La dirección de una gasolinera tiene más de tres etapas, tengo que escribirlos. Las estadísticas son sumamente difíciles porque soy incapaz de mantener una parte de la información en mi mente mientras realizo la siguiente etapa. El álgebra es casi imposible, porque no puedo tener una imagen visual y mezclo mis pasos en la secuencia. Para aprender estadística yo tengo que tener un tutor y anotar las instrucciones para hacer cada prueba. Cada vez que hago una prueba "T" o un chi-cuadrado, tengo que usar las notas. No tengo problemas de comprender la estadística, porque puedo ver la distribución normal o sesgada en mi cabeza. El problema es que yo no puedo recordar la secuencia para hacer los cálculos. Yo puedo tener una línea de regresión en una gráfica llena de puntos visualmente. La primera vez que traté de hacerlo, sólo me equivoqué en pocos grados. También tengo muchos rasgos dislexicos, tales como invertir números y mezclar palabras con sonidos similares tales como "over" y "other". También derecha e izquierda están mezcladas.

    El pensamiento visual es un recurso para un diseñador de equipo. Yo soy capaz de "ver" como todas las partes del proyecto encajan de ver los problemas potenciales. Nunca deja de asombrarme como los arquitectos e ingenieros pueden hacer así muchas equivocaciones tontas en edificios. El accidente desastroso en el que pasarelas del Hotel Hyatt Regency cayeron y mataron 100 personas, fue causado por errores de visualización. Todos los cálculos eran correctos pero el diseño original del arquitecto era imposible de construir. Posteriores errores de visualización hechos durante la construcción duplicaron la carga sobre soportes. Los requisitos académicos probablemente tienen a muchos pensadores visuales fuera de estas profesiones. Diseñar una pieza de equipo con una mente secuencial sería tan difícil para un ingeniero como las ecuaciones de estadística lo son para mi. El pensador secuencial no puede ver el conjunto. He observado en muchas ocasiones en la industria donde un técnico de mantenimiento inteligente, con educación secundaria diseña una pieza de equipo después que todos los ingenieros han fallado. Puede ser un pensador visual no reconocido. Pueden haber dos tipos básicos de pensamientos, visual y secuencial. Farah (1989) concluyó que "pensar en imágenes es distinto de pensar en lenguaje", yo he tenido la oportunidad de entrevistar a personas inteligentes que tienen muy poco pensamiento visual. Un profesor me dijo que los hechos le salen de su mente instantáneamente para recordar hechos, tengo que leerlos de una página de un libro o "pasar un video" de algún evento previo.

    Hay sin embargo, un área de visualización en la que no soy bueno. A menudo no reconozco caras hasta que he conocido a una persona por mucho tiempo. Esto a veces causa problemas sociales, porque yo a veces no respondo a un conocido porque no lo reconozco. Einstein era un pensador visual que fracasó en sus requerimientos de lenguaje en la secundaria y se apoyó sobre métodos visuales de estudio (Holton, 1971-1972). La teoría de la relatividad estaba basada en imágenes visuales de vagones en movimiento y de cabalgar en haces de luz. En una reunión sobre autismo tuve la oportunidad de visitar algunos de los parientes de Einstein. Su historia familiar tenía una alta incidencia de autismo, dislexia, alergias alimentarias, inteligencia, y talento musical. Einstein tenía muchos rasgos autistas. Un lector astuto puede encontrarlos en Einstein y Einstein (1987) y Lepscky (1982).

    En mi propia historia familiar, mi abuelo materno era coinventor del piloto automático para aviones, y por el lado de mi padre, mi bisabuelo era un "maverick" que comenzó la mayor granja de corporativa de trigo del mundo. Mis dos hermanas y un hermano son pensadores visuales. Una hermana es dislexica y es brillante en el arte de decorar casas. Mi hermano puede construir cualquier cosa pero tiene problemas con el cálculo cuando trató de especializarse en ingeniería. Es ahora un banquero muy exitoso que se destacó en todos los otros temas en el liceo. Mi hermana menor es escultora y le iba bien en la escuela. Mi madre y abuelos maternos eran todos buenos en matemática superior y muchas personas por el lado de mi madre eran conocidos por su intelecto.

    Hacer elaborados dibujos de corrales para ganado de acero y concreto es fácil (Figura 6-3). Puedo visualizar una película de la instalación terminada en mi imaginación. Sin embargo, dibujar caras humanas realistas es muy difícil. La Figura 6-4 ilustra una instalación para manejo de búfalos que yo diseñé. Como era un contrato de gobierno por licitación, cada pieza de acero tenía que ser visualizada y dibujada en 26 hojas de dibujo detallado. Yo me siento más orgullosa de este trabajo porque fui capaz de visualizar todo exactamente antes de la construcción, excepto por una escalera pequeña. Cuando era niña, mis padres y maestros alentaron mi talento artístico. Es importante alentar los talentos.

    Las discusiones con otros autistas de alto nivel han revelado métodos visuales de pensamiento en tareas que a menudo son consideradas no visuales. Un brillante programador autista me dijo que él visualizaba el árbol del programa en su mente y después sólo rellenaba la codificación en cada rama. Un compositor autista me dijo que él hacia "cuadros musicales".

    Yo era hábil en construir cosas, pero cuando recién comencé a trabajar con dibujos, me tomó tiempo aprender cómo las líneas de un dibujo se relacionaban a la figura en mi imaginación. Cuando construí una casa para mis tíos, tuve dificultades de aprender las relaciones entre marcas simbólicas en los dibujos y la construcción actual. Se construyó la casa antes de aprender a bosquejar. Ahora puedo traducir al instante un dibujo en una imagen mental de una estructura terminada. Mientras sufría sobre los planos de la casa, pude rescatar cuadros de mi memoria de un agregado de la casa que se construyó cuando tenía ocho años. Imágenes mentales de mi memoria de la niñez me ayudaron a instalar ventanas, interruptores de luz, y plomería. Repetí los "videos" en mi imaginación.

    HABILIDADES SABIAS ("SAVANTS")

    Los estudios han mostrado que cuando autistas sabios se vuelven menos fijados y más sociales, pierden sus habilidades tales como contar cartas, cálculos de fechas, o habilidades térmicas (Rimland y Fein, 1988). Desde que comencé a tomar la medicación he perdido mi fijación, pero no he perdido mi habilidad de visualización. Algunos de mis trabajos mejores han sido hechos mientras estaba medicada.

    Mi opinión es que los "savants" pierden su habilidad porque pierden la atención fijada. El contar cartas (como se ve en la película "Rain man") no es misterio para mí. Pienso que los "savants" visualizan sus cartas sobre una mesa en un modelo, como una serie de relojes o el dibujo de una alfombra Persa. Para decir que cartas están todavía en la baraja, simplemente tienen que mirar en su modelo. La única cosa que me impide contar cartas o hacer cálculos de fecha, es que ya no tengo la concentración para mantener una imagen visual completamente estable durante un largo período de tiempo. Yo especulo que los "savants" socializados todavía tienen sus habilidades de visualización. Todavía tengo la habilidad del tono perfecto aún cuando no lo uso. Si yo tuviera más concentración, podría repetir canciones mucho más largas después de repetirlas una vez.

    En mi caso, las imágenes visuales más fuertes son de cosas que evocó emociones fuertes, tales como trabajos importantes. Estas memorias nunca se marchitan y se mantienen exactas. Sin embargo, yo era incapaz de recordar imágenes visuales de las casas un camino frecuentemente recorrido hasta que hiciese el esfuerzo de concentrarme en ellas. Una imagen visual fuerte contiene todos los detalles, y puede ser rotada y hacer moverse como una película. Imágenes más débiles son como figuras ligeramente desenfocadas o pueden tener detalles perdidos. Por ejemplo, en una planta embazadora de carne, yo puedo visualizar con precisión la parte de equipo que yo diseñé pero soy incapaz de recordar cosas de las que no me ocupo, tales como el techo encima del equipo, baños, escaleras, oficinas, y otras áreas de poco o ningún interés. Las memorias de asuntos de interés moderado se hacen más borrosas con el tiempo.

    Yo hice un pequeño experimento de memoria en uno de mis trabajos. Después de estar alejada de la planta por 30 días, traté de recordar una parte de la planta que me había ocupado poco y de otra parte de la que me había ocupado intensionadamente. No había diseñado de estos lugares. El primer lugar era la sala de conferencias de la planta, y la otra era la entrada al cuarto que albergaba mi equipo. Pude dibujar un mapa bastante exacto de la oficina, pero hice equivocaciones grandes en el amoblamiento de la sala de conferencias y el revestimiento del techo. El cuarto que yo visualicé estaba vacío y le faltaban detalles. En cambio, visualicé la puerta de la entrada del cuarto del equipo con mucha precisión, pero tuve una equivocación del estilo del plomo de la puerta. La puerta visualizada tenía mucho mayor detalle que la visualización de la sala de conferencias. No presté atención a la sala de conferencias aún cuando no negocié con los gerentes de la planta en ese cuarto.

    Los talentos necesitan nutrirse y ensancharse en algo útil. Nadia, una autista bien conocida, dibujó maravillosos cuadros de la perspectiva de un niño (Seifel, 1977). Cuando aumentó las habilidades rudimentarias sociales, ella dejó de dibujar. Posiblemente se podía haber reavivado el talento con estímulos de los maestros. Seifel (1977) describe como Nadia dibujó cuadros en servilletas y papeles sobrantes. Requería equipo de dibujo propio. Treffert (1989) informó en varios "savants" que no perdió sus habilidades de "savant" cuando se volvió más social. El uso de habilidades de "savant" le animó.

    A la edad de 28 años, mis bosquejos mejoraron drásticamente después que observé a un dibujante talentoso llamado David. La construcción de una casa me enseñó cómo entender los proyectos, pero ahora tenía que aprender a dibujarlos. Cuando comencé a dibujar instalaciones para el ganado, yo usé los dibujos de David como modelos. Tenía que "pretender" que era David. Después de comprar un lápiz para los bosquejos igual al de David, yo coloqué algunos de sus dibujos y entonces procedí a dibujar una rampa de carga para el ganado. Yo sólo copié su estilo, como un "savant" tocando música, excepto que mi rampa era un proyecto diferente. Cuando terminé, yo no podía creer que lo había hecho.

    DÉFICITS Y HABILIDADES

    Hace cinco años, tomé una serie de pruebas para determinar mis habilidades e impedimentos. En la prueba de Razonamiento Espacial en Hiskey Nebraska, mi puntuación fue la máxima. En la prueba de Relaciones Espaciales de Woodcock-Johnson, yo sólo tuve un puntaje promedio porque era una prueba de velocidad contra reloj. No soy una pensadora rápida: me lleva tiempo formar una imagen visual. Cuando inspecciono un lugar para equipamiento en una planta embasadora de carne, me lleva 20 a 30 minutos de mirar el edificio para registrar totalmente el sitio en mi memoria. Una vez hecho esto yo tengo un "video" que puedo ver de nuevo cuando estoy trabajando en el dibujo. Cuando dibujo, la imagen de una nueva pieza de equipo, gradualmente emerge. A medida que aumenta mi experiencia, requería menos medidas para inspeccionar adecuadamente un trabajo. En muchos trabajos de remodelación, el ingeniero de planta a menudo mide un conjunto de objetos que van a ser destruidos. El ingeniero no puede visualizar cómo quedará el edificio cuando se destruyan partes de él y se agrega una parte nueva.

    Cuando niña, yo tenía puntajes de 120 y 137 en el Wechsler. Yo tenía puntajes superiores en Memoria, para oraciones Vocabulario de Figuras y Antónimos-Sinónimos en el Woodcock-Johnson. En la Memoria de Números yo gané la prueba repitiendo los números fuerte. Yo tenía una memoria de largo plazo extremadamente mala tales como números de 65 es edad jubilatoria, y yo imagino a alguien en Sun City, Arizona. Si no puedo tomar notas, no puedo recordar lo que las personas me dicen a menos que pueda traducir la información verbal a cuadros visuales. Recientemente estuve escuchando una conferencia médica grabada mientras manejaba. Para recordar información tal como las dosis de medicamentos discutidas en la grabación, tuve que crear una figura para representar la dosis. Por ejemplo, 300 mg es un campo de fútbol con zapatos en él. Los zapatos me recuerdan que el número es 300 pies, no yardas.

    Yo tuve un puntaje de segundo grado en el sub-test de mezcla en el Woodcock-Johnson donde tenía que identificar palabras pronunciadas lentamente. El sub-test de aprendizaje audiovisual era otro desastre. Yo tenía que memorizar el significado de los símbolos arbitrarios, tales como que un triángulo significa "caballo", y leer una frase compuesta de símbolos. Sólo pude entender aquellas que podía hacerme una figura para cada símbolo. Por ejemplo, imaginé el triángulo como una bandera llevada por un caballo y jinete. Idiomas extranjeros eran casi imposibles. La formación de conceptos eran otra prueba de resultados muy malos. El nombre de esta prueba verdaderamente me fastidiaba, porque soy hábil en formar conceptos en el mundo real. Mi habilidad para visualizar amplios conceptos unificadores de cientos de artículos de revistas me han habilitado para adelantarme a los "expertos" en muchos asuntos de ganado. La prueba involucra seleccionar conceptos tales como "grande, amarillo" y entonces buscarlo en otro conjunto de cartas. El problema era que no podía mantener el concepto en mi mente mientras miraba otras cartas. Si se me hubiera permitido escribir el concepto, podría haberlo hecho mejor.

    APRENDIENDO A LEER

    Mi madre era la salvación para la lectura. Nunca habría aprendido a leer por el método que requiere memorización de cientos de palabras. Las palabras son demasiado abstractas para recordarlas. Ella me enseñó con el viejo sistema fonético. Después que aprendí laboriosamente todos los sonidos, pude pronunciar palabras. Para motivarme, leyó una página y entonces se detuvo en una parte exitante. Yo tenía que leer la próxima frase. Gradualmente leyó menos y menos. La señora de David W. Eastham en Canadá le enseñó a su hijo autista a leer de una manera similar, usando algunos métodos de Montessori. Muchos maestros pensaron que el muchacho era retardado. Él aprendió a comunicarse por mecanografía, y escribió bellas poesías. Douglas Biklen en la Universidad Syracuse enseñó a algunas personas autistas no verbales a escribir fluidamente en la máquina de escribir. Para prevenir la perseveración en una tecla y equivocaciones de tecla, la muñeca de la persona es apoyada por otra persona.

    El método de lectura desarrollado por Miller y Miller (1971) también habría sido útil. Para aprender verbos, cada palabra tiene tres letras dibujadas para parecerse a la acción. Por ejemplo, "caer" tendría letras que caen y "correr" tendría letras que parecieran corredoras. Este método necesita ser desarrollado más allá para aprender los sonidos del lenguaje. Aprender los sonidos habría sido mucho más fácil si yo tuviera un dibujo de tren choo-choo para la ch y un gato (cat) para el sonido de la "c". Para vocales largas y cortas la "a" larga se puede representar con una figura de alguien rezando. Esta carta podría usarse para la "pr" y una "a" larga con un círculo alrededor en una tarjeta y la "a" en otra.

    Al principio, leer en voz alta era la única manera que podía leer. Hoy, cuando leo silenciosamente, uso una combinación de visualización instantánea y palabras sonoras. Por ejemplo, una frase de una revista -"detiene varios peatones en una calle de la ciudad"- fue vistas instantáneamente como cuadros en movimiento. Frases que contienen palabras más abstractas como "manifestó" o "obligación" son pronunciadas fonéticamente.

    Cuando niña a menudo hablaba en voz alta porque hacía mis pensamientos más "concretos" y "reales". Hoy, cuando estoy sola diseñando, hablo en voz alta sobre el diseño. El hablar activa más regiones del cerebro que sobre el pensamiento.

    MENTOR

    "Un maestro experimentado e imaginativo preparado para disfrutar y ser desafiado por el niño parece rápidamente haber sido un factor decisivo en el éxito y ubicación educativa de niños autistas de alto nivel" (Newson, Dawson, y Everard, 1982). Bemporod (1979) adelanta el concepto de mentor. Mi mentor en la escuela secundaria era el Sr. Carlock, mi maestro de ciencia. Métodos estructurados de modificación de la conducta que funcionan con niños pequeños a menudo son inútiles con niños mayores de alto nivel con inteligencia normal.

    Tuve suerte de haber sido encaminado por el camino correcto después de la secundaria. Otros tres autistas de alto nivel no fueron tan afortunados. Un hombre tiene un Ph.D. en matemáticas y está sentado en casa. Requería a alguien para dirigirlo en un trabajo apropiado. Enseñar matemática no funcionó; él debía haber obtenido un cargo de investigación que requiriera menos interacción con personas. La otra dama tiene un grado en historia y ahora trabaja haciendo un aburridor trabajo de ventas telefónicas. Ella necesita un trabajo donde pueda utilizar totalmente sus talentos. Ella también necesita un mentor para ayudarla a encontrar un trabajo apropiado y a abrirle las puertas. Ambas personas requerían apoyo después de la universidad, y no lo recibieron. El tercer hombre marchaba bien en la escuela secundaria y también está en casa. Él tiene una verdadera habilidad para la investigación bibliográfica. Si alguna persona interesada trabajara con él, podría trabajar para un periódico investigando información de base para los reportajes. Tres de estas personas necesitan trabajo donde pueden usar al máximo sus talentos y minimizar sus déficits.

    Otra autista que conozco tuvo suerte. Aterrizó en un trabajo de artes gráficas donde poner sus talentos de visualización en buen uso. Su moral se elevó cuando sus pinturas recibieron reconocimiento y se compraron por un banco local. Su éxito con las pinturas también abrió muchas puertas. En mi propio caso muchas puertas se abrieron después de que hice el paisaje para muestra de talentos de la universidad. Yo todavía era considerada una "nerd", pero ahora era una "aseada" "nerd". La gente respeta en talento aún cuando piensan que una es "rara".

    La gente se interesó en mí después que vieron mis croquis y fotos de mis trabajos. Me hice una experta en el área especializada. Autistas de alto nivel probablemente nunca se ajusten realmente con el torbellino social. Mi vida es mi trabajo. Si un autista de alto nivel obtiene un trabajo interesante, él tendrá una vida plena. Paso la mayoría de las noches de viernes y sábados escribiendo trabajos y dibujo. Casi todos mis contactos sociales son con ganaderos o personas interesadas en autismo. Como los sujetos de Newson y cols. (1982), yo prefiero materiales de lectura verdaderos no de ficción. Tengo poco interés en novelas como relaciones interpersonales complicadas. Como leo novelas, prefiero historias lineales que suceden en lugares interesantes con mucha descripción.

    El mentor debe ser alguien que puede proporcionar apoyo en varios frentes diferentes. El empleo es sólo un área. Muchos autistas de alto nivel tienen que aprender sobre manejar su presupuesto de dinero, como hacer demandas sobre el seguro de salud, y concejo nutricional. Cuando la persona se vuelve más y más independiente del mentor puede ser menos necesitado, pero puede volver a necesitarse si pierde su trabajo o tiene alguna otra crisis.

    QUIEN AYUDÓ A RECUPERARME

    Mucha gente me pregunta, "¿Cómo hizo para recuperarse?" Yo tuve mucha suerte de tener las personas correctas trabajando conmigo en el momento correcto. A la edad de 2 años, yo tenía todos los síntomas típicos autistas. En 1949 la mayoría de los doctores no sabían lo que era el autismo, pero afortunadamente un neurólogo sabio recomendó "terapia normal" en lugar de una institución. Me enviaron a una terapeuta de lenguaje que dirigía una escuela guardería especial en su hogar. Fue el profesional más importante en mi vida. A la edad de 3 años, mi madre contrató una institutriz que mantuvo a mí y mi hermana constantemente ocupados. Mi día consistía en actividades estructurales tales como patinar, hamacarse, y pintar. Las actividades eran estructuradas pero tenía pocas oportunidades para elegir. Por ejemplo, en un día determinado podía elegir entre hacer un muñeco de nieve o andar en trineo.

    Realmente participo en todas las actividades. También condujo actividades musicales, y marchamos alrededor del piano con tambores de juguete. Mis problemas del sensorio no se manejaron bien. Me hubiera beneficiado verdaderamente si hubiera tenido un terapeuta ocupacional entrenado en integración sensorial.

    Fui a una escuela elemental normal con maestros mayores experimentados y con clases pequeñas. Mi madre era otra persona importante que ayudó a mi recuperación. Trabajó muy estrechamente con la escuela. Usó técnicas que se usan hoy en día en los programas más exitosos para integrarme a la clase. El día antes que fuera a la escuela, ella y el maestro explicaron a los otros niños que necesitaban ayudarme.

    Como se discutió antes, la pubertad fue un verdadero problema. Me echaron de la escuela por pelear. Entonces me trasladaron a una pequeña escuela rural para niños dotados con problemas emocionales. El director era un hombre innovador y considerado un "lobo solitario" por sus colegas psicólogos. Ahí fue donde encontré al Sr. Carlock. Otra persona sumamente útil fue mi tía Ana. Visité su rancho durante el verano.

    En la escuela secundaria y universidad, las personas que me ayudaron más fueron los pensadores creativos convensionales. Los profesionales más tradicionales tales como el psicólogo escolar realmente era dañino. Estaban demasiado ocupados tratando de psicoanalizarme y sacarme mi "máquina de apretar". Más tarde cuando me interesé en las plantas de embolsado de carne, Tom Rohrer, el gerente de la planta local se interesó en mí. Durante tres años visité su planta una vez por semana y aprendí la industria. Mi primer trabajo de diseño fue en su fábrica. Quiero dar énfasis a la importancia de una transición gradual del mundo de escuela al mundo de trabajo. Las visitas a la planta de embalaje fueron hechas mientras todavía estaba en la universidad. Personas con autismo necesitan introducirse gradualmente en un trabajo antes de graduarse. Los autistas con los que discutí antes podrían tener carreras excelentes si hubieran tenido un comerciante local que se interesara en ellos.

    PROGRAMAS PARA AUTISMO

    Durante mis viajes he observado muchos programas diferentes. Es mi opinión que programas tan efectivos para niños pequeños tienen ciertos denominadores comunes que son similares a pesar de las bases teóricas. La intervención precoz e intensa mejora el pronóstico. Las actitudes pasivas no funcionan. Mi institutriz era a veces mediocre, pero su intervención intensa y excepto estructurada evitó que me replegara en mí. A ella y a mi madre sólo usaban sus buenos instintos. Programas buenos hacen una variedad de actividades y usan más de un acercamiento. Un buen programa para niños pequeños debe incluir modificación flexible de la conducta, terapia de lenguaje, ejercicio, tratamiento sensitivo (actividades que estimulan el sistema vestibular y la desensibilización táctil), actividades musicales, contacto con niños normales, y mucho amor. La efectividad de tipos diferentes de programas van a variar de caso a caso. Un programa que es eficaz para un caso, puede ser menos eficaz para otro.

    • Anne Carpenter.

     

    El objetivo de este ensayo es el hablar de los problemas que me he encontrado al ser una persona adulta, autista de alto funcionamiento, que trata de encontrar su camino en el mundo laboral, las salidas con chicos, el matrimonio, la familia y la participación en la sociedad en su conjunto. A causa de las numerosas necesidades asociadas con el autismo, estos temas han sido doblemente difíciles de acometer, y todavía estoy intentando romper las barreras que existen frente a mí. He omitido el término "de alto funcionamiento" en el título porque una vez que una persona ha sido diagnosticada como autista, él o ella sigue siendo autista durante un periodo de tiempo indefinido. A pesar de poseer un nivel de funcionamiento más alto, una persona como yo tiene dificultades para participar totalmente como miembro de la sociedad. Antes de explorar el presente, es necesario volver al tiempo en que éste se origina: la infancia y la adolescencia.

    Nací a principios de 1957 con rubéola congénita, ya que mi madre padeció esta enfermedad durante los tres primeros meses de su embarazo. Los problemas subsiguientes fueron cataratas en ambos ojos, sordera del nervio en mi oído derecho y una válvula abierta en el corazón. Me quitaron ambas cataratas a los 2 y 3 meses de edad y la válvula de mi corazón fue reparada a los 7 meses.

    Desgraciadamente, quedaba un problema mucho más serio. Mi sistema nervioso central había sido dañado por este trauma y tuve un retraso severo del desarrollo. Tenía un reflejo de succión débil, no anduve hasta los 2 años, dije una palabra al año y medio y luego no volví a hablar hasta los 5 años. Me pusieron en un programa de día en el Hospital Infantil Psiquiátrico, donde fui diagnosticada con autismo por vez primera. Mientras estuve en el programa, realicé muchos progresos; empecé finalmente a hablar y aprendí a beber de una taza.

    A los 4 años, entré en un programa especial para niños ciegos y con dificultades en la vista, ya que legalmente se me consideraba como ciega. No era capaz de hablar durante las revisiones médicas de mis ojos, por lo que los oftalmólogos no podían saber si veía o no correctamente. Me pusieron unas gafas basadas en la mejor estimación que pudieron hacer de mi capacidad visual. Durante los cuatro años que estuve en el programa, me integraron en clases regulares de primer y segundo grado. Cuando tenía 8 años, me dieron unas gafas distintas y ya no pude seguir en el programa en que estaba. Al mismo tiempo, empecé a tener serios problemas de comportamiento en el segundo grado, ya que me sentía amenazada por mi profesor. Me asignaron a Pattenhill School, con una nota negativa en mi cuaderno escolar.

    Nadie entendía por qué me portaba del modo en que lo hacía: saltaba sobre mi asiento, interrumpía a la gente, hacía ruidos extraños, tenía fuertes rabietas. Me pusieron en la clase del Sr. T., que era una clase para niños con trastornos emocionales, con los cuales no me llevaba bien. "¿Qué quieres hacer durante tu tiempo libre?" me había preguntado el profesor. "Leer" había sido mi respuesta. "Está más enferma que yo" dijo uno de los niños. No encajé en aquella clase y el Sr. T era demasiado estricto. Odiaba esa clase! Al cabo de una semana, el Sr. T, se dio cuenta de que yo no estaba en el lugar adecuado. "Sacadla de aquí", dijo. Por lo tanto, con un gran sentimiento de alivio por mi parte, me pusieron en el segundo y tercer grado ordinarios durante dos años. Pero tuve problemas con dos niñas que procedían de familias muy humildes y que se aprovecharon de mi vulnerabilidad. Me pinchaban, me escupían y me pegaron bastantes veces.

    En 1967, mi madre leyó un libro sobre disfunciones cerebrales mínimas, editado por William Cruikshank, y descubrió que yo tenía todos los síntomas: era muy hiperactiva, tenía dificultades coordinadoras y motoras, no podía concentrarme en una tarea más de unos pocos minutos y tenía un serio retraso del desarrollo. El Dr. Cruikshank estaba asociado con el Dr. Sheldon Rapaport, que dirigía el Pathway School en Pennsylvania, colegio al que fui durante dos años y medio. Allí aprendí a nadar, a montar en bicicleta, a escribir en letra cursiva y a apartar estímulos extraños de modo más efectivo, sentándome en un gabinete de estudio mientras trabajaba.

    No obstante, el personal del centro quería que me quedara un año más para "consolidar mis avances": mis habilidades sociales no estaban bien desarrolladas y no sabía cómo relacionarme de modo confortable con otras personas. No sabía cuándo decir algo o cuándo no decirlo, y a menudo decía y hacía cosas embarazosas, tales como eructar, o lo que mi abuelo llamaba "toser en mis pantalones" o hacer preguntas que estaban fuera del contexto.

    A pesar de esto, fui durante cuatro años a una escuela dirigida por cuáqueros en Detroit, hasta el final de mi primer año de bachiller superior, cuando me fui a un internado cuáquero durante un año. Pasé el último año de mi bachiller superior en Ann Arbor, que era un colegio alternativo, y luego fui a la Escuela Universitaria de Thomas Jefferson, en Michigan, durante cuatro años. Me gradué en 1980 y luego fui a una escuela de graduados en ciencias bibliotecarias en la Universidad de Western Michigan, en Kalamazoo. Obtuve mi Master en Ciencias Bibliotecarias en 1982 y pensé que el mundo era mío!

    Pero tenía un sentimiento leve, aunque molesto, de que me iba a encontrar con mares agitados. A causa de mi falta de habilidades sociales, el personal de la biblioteca había manifestado sus reservas sobre la elección de mi carrera, aunque obtuve mi título. Después de la graduación, me colocaron, a través de los servicios de rehabilitación vocacional, un trabajo como voluntaria en la biblioteca de Washtenau County. Un mes más tarde, a principios de Junio de 1982, me dijeron que me fuera por mis comportamientos inapropiados. En una charla con mi consejero, me dijo que había interrumpido al supervisor varias veces por no saber lo que tenía que hacer a continuación, que había hablado con el resto del personal en momentos en los que no debería haberlo hecho y que necesitaba ayuda constante con la máquina de escribir IBM Selectric. Me contrariaba con facilidad y nunca estaba totalmente segura sobre el modo de resolver determinadas situaciones. Es muy difícil, incluso para un autista adulto de alto funcionamiento, el saber exactamente cuándo decir algo, cuándo pedir ayuda o cuando quedarse callado. Para una persona de este tipo, la vida es como un juego en el que las reglas están constantemente cambiando sin ton ni son.

    Se pensó que el Innisfree Village, que era una comunidad para adultos con dispacidad psíquica cerca de Charlottesville, Virginia, podría beneficiarme de mucha maneras: Podría obtener un trabajo de bibliotecaria en Charlottesville, vivir en una comunidad con un sistema de apoyo incorporado y aprender a cambiar mi comportamiento. Al principio, viví en la propia comunidad, un enclave rural preciosos entre las montañas de Blue Ridge, donde tejí cinturones de colores y horneé pan con un grupo de adultos con discapacidades del desarrollo. Más adelante, viví en una de las casas "de la ciudad" en Charlottesville. Allí, viví con una pareja a la que no le gustaba el hecho de que me comportara de una manera tan rara, habiendo obtenido un título de licenciada en ciencias bibliotecarias. Era como si yo fuera un ser completamente distinto.

    A pesar de los logros que había obtenido, sentí que estaba perdiendo terreno. Debido a que esta pareja tenía sus problemas particulares y a que no sabían como manejar mi sorprendente comportamiento, me gritaban, me engatusaban y me trataban de una manera degradante. No había modo de ver cómo podía integrarme en el programa de Inisfree, por lo que me asignaron distintos trabajos, tan pronto como se hicieron una idea aproximada de mis habilidades. Entre ellos, se incluía el cuidado voluntario de niños discapacitados en un programa para después del horario escolar, un periodo de trabajo en un nuevo taller de cerámica en el sótano de mi residencia y varios meses en un taller de trabajo protegido en Charlottesville, en el cual fui colocada a través de los servicios de rehabilitación vocacional.

    En el taller de trabajo protegido, introduje datos en un terminal de computador, pero no resultó bien. De nuevo, interrumpía al supervisor, me sentía mal cuando no sabía usar el computador y cometía muchos errores en mi trabajo. Después de esto, llevé a cabo otras tareas, tales como montar micrófonos de teléfono y limpiar tarjetas de circuitos. Durante todo este tiempo, sentía que estaba trabajando por debajo de mi potencial, sin relación con mi formación y mis habilidades. Sin embargo, como en todas las personas con autismo, mis habilidades eran desiguales. A pesar de que mis habilidades verbales e intelectuales eran excelentes, mis habilidades sociales estaban mucho más atrás. Todavía hablaba demasiado sobre mi persona, sin tener en cuenta ni la otra persona ni su ocupación en aquel momento, hablaba sobre el mismo tema una y otra vez y no podía

    establecer contacto ocular. No hubiera sido capaz de llevar a cabo determinadas tareas de bibliotecaria, tales como consultas o servicio a los niños, ya que mis escasas habilidades sociales hubieran constituido un serio impedimento a la hora de hacer un buen trabajo.

    Dado que los síntomas del autismo son tan variables y poco entendidos, es muy probable que una persona de alto funcionamiento como yo sea colocada en un trabajo o en una situación social no apropiados. Hacia el final de 1983, mi madre y yo nos dimos cuenta de que no había ninguna posibilidad de que me colocara como bibliotecaria en Charlottesville y que, después de todo, esta comunidad en concreto no era el sitio apropiado para mí.

    En Enero de 1984, me volví a Ann Arbor y viví con mi madre en un apartamento cerca de la ciudad. Renové mi contacto con los Servicios de Rehabilitación Vocacional con la esperanza de encontrar un trabajo, pero durante muchos meses esto no fue posible, debido a la falta de aceptación de las personas con autismo. Le era muy difícil a mi consejero el encontrar un trabajo adecuado para una persona con aptitudes tan desiguales.

    En Agosto de ese mismo año, empecé a indexar el Chicago Tribune como trabajo a tiempo parcial para una empresa local. Sin embargo, no era capaz de entender las sutilezas del trabajo: ¿qué título debía poner? ¿Debía indexar una determinada editorial? No podía responderme a estas preguntas. Este era un problema que había tenido también en otros trabajos. No me era posible generalizar de una situación a otra y no podía hacer frente a las numerosas complejidades implicadas en una tarea determinada - un problema típico de las personas autistas.

    Me echaron de este trabajo fundamentalmente por este motivo, aunque mi supervisor admiraba mucho mi trabajo y quería que continuara. Además, el trabajo era temporal y la empresa estaba eliminando algunos puestos de trabajo. Después de esto, estuve buscando trabajo durante meses y no obtuve más que desilusiones. Mi consejero favorito, de los Servicios de Rehabilitación de Michigan fue trasladado y fue reemplazado por otros, muy amables y más que deseosos de ayudar. Sin embargo, debido a la naturaleza amorfa del autismo y la resistencia de la sociedad para emplear a personas discapacitadas, mis consejeros y yo estábamos, en esencia, dándonos de cabeza contra un muro.

    Con la esperanza de aumentar mis cualificaciones para buscar un trabajo, tomé bastantes cursos relacionados con la informática en la escuela universitaria local. Durante este tiempo, trabajé como ayudante en el laboratorio de microcomputadoras, ayudando a los estudiantes a manejar los PCs de IBM. Trabajé allí durante varios meses, y el supervisor tenía la intención de que me quedara durante todo el otoño. Sin embargo, se presentó otro problema imprevisto. El laboratorio fue reorganizado y existía una cierta preocupación sobre mi habilidad para leer las pantallas de los ordenadores a cierta distancia. Aunque mi vista era de un 20/40 (20/30 con lentes de contacto) desde hacía bastante tiempo, la gente suponía a menudo que era peor de lo que realmente es.

    Debido a que el autismo implica un procesamiento sensorial deficiente y que el comportamiento autista es con frecuencia muy sorprendente, se considera a menudo que la gente con autismo tienen deficiencias en la vista o el oído, cuando de hecho su vista o su oído pueden estar intactos o por lo menos poco afectados. Este ha sido un problema con el que me he topado muchas veces, debido a que miro los objetos de cerca y escudriño lo que veo. Mis ojos son muy sensibles a la luz y por ello bizqueo. Este ha sido uno de los mayores muros con los que he tropezado.

    Mi trabajo en los cursos de computadores fue solamente una solución de momento; todavía no tenía una respuesta al hecho de que perdía un trabajo tras otro, por qué me comportaba de forma tan poco apropiada en situaciones sociales y por qué me comportaba de la manera en que lo hacía. ¿Se trataba de algún problema neurológico todavía sin nombre, que había estado escondido en la sombra durante años? Nadie sabía a ciencia cierta qué hacer con todo esto. Me había puesto muchas etiquetas: retrasada mental, con trastorno emocional, desorden límite de la personalidad, desorden agresivo de la personalidad. Pero estas etiquetas eran simplemente disparos en la oscuridad.

    La respuesta vino al final de 1987, cuando mi madre y yo estábamos intentando conseguir una reconsideración por parte de la Seguridad Social (me habían rechazado dos veces para recibir pensión por discapacidad). El funcionario de finanzas de la representación local de la Asociación para Ciudadanos con Retraso le dio a mi madre un folleto sobre autismo, pensado que era una posibilidad que todavía no había sido explorada.

    Mi madre leyó el folleto y me recomendó el libro de Temple Grandin: Emergencia: etiqueta de autismo. Leí el libro y todas las fijaciones, las conversaciones repetitivas sobre el mismo tema y los extraños manierismos me vinieron otra vez a la mente. ¿Las páginas de este libro contenían mi auténtica personalidad! Trastornada, pero también aliviada, sabía que esto era lo mío - definitivamente, yo era autista. En Octubre de ese mismo año, el Dr. Andrew Maltz me diagnosticó oficialmente como autista en el "Grosse Pointe Center for Individual and Family Therapy", en Grosse Pointe Park, Michigan.

    Este diagnóstico iba a ser la fuerza que cambiaría mi vida. Ahora que tenía un nombre para el monstruoso problema que había acarreado durante años, podría a lo mejor encontrar maneras de eliminar por lo menos algunos de mis comportamientos más extraños y socialmente poco atractivos. En Mayo de 1988, empecé a trabajar como bibliotecaria en la Sociedad de Michigan para Ciudadanos Autistas (MSAC) en Lansing. Mientras catalogaba los libros de esta pequeña colección, estaba desarrollando hábitos de trabajo mejores.

    Me siento muy cercana a la pequeña plantilla central del MSAC, que mediante una dirección amable y recordatorios han atenuado mis constantes preguntas, las extrañas costumbres y la falta de concentración. Actualmente, me doy cuenta de cuándo no estoy actuando de modo apropiado y puedo por lo tanto pararme a mí misma. Me he demostrado a mí misma que puedo trabajar bajo presión; cuando hay que hacer algo rápidamente, puedo hacerlo sin perder los estribos.

    Ahora me siento mucho mejor conmigo misma. Me gusta la persona en la que me he transformado, y los cambios que he estado haciendo durante los últimos dos años han contribuido a mejorar esta actitud. Ha emergido una nueva confianza en mí misma, y la antigua ansiedad ha ido perdiendo fuerza. Ahora vivo independiente en mi propio apartamento.

    A causa de los cambios que he hecho y que sigo haciendo, los aspectos de la vida adulta que me hubiera gustado que ocurrieran (un trabajo a jornada completa, casarme, tener una familia y viajar a países extranjeros) son más probables en la nueva década que entra. Aunque es muy difícil para un autista de alto funcionamiento el navegar en una sociedad que no entiende sus trastornos, creo que es posible. Pero esta persona tiene que desear realmente cambiar sus respuestas anormales a determinados estímulos y eliminar el comportamiento que molesta a la gente del mundo exterior. La motivación es la llave.

    La película de Rain Man y la reciente investigación llevada a cabo por Eric Courchesne en San Diego, que ha mostrado una anormalidad cerebelar en algunas personas con autismo, han generado un nuevo interés en esta enfermedad y pueden hacer que la sociedad esté más dispuesta a asumir las necesidades de esta peculiar población de adultos con trastornos del desarrollo.

    En conclusión, me recuerdan un dicho que he visto en muchos artículos de una librería religiosa: "Por favor, sea paciente, Dios aún no ha terminado conmigo".

    9. BIBLIOGRAFÍA, VIDEOGRAFÍA, INTERNET.

    BIBLIOGRAFÍA

    BATTEGAY, Raymond: Diccionario de psiquiatría.

    616.89 (03) DIC. pág,60-63

    BETTELHEIM, Bruno: La fortaleza vacía. El autismo infantil y el nacimiento del sí mismo.

    Ed. Laia, Barcelona, 1981.

    FRITH, Uta: Autismo

    Ed. Alianza (Psicología minor), Madrid, 1998.

    BLAKESLEE (NYT), Sandra: “Nuevas teorías sobre el autismo; varios equipos científicos

    formulan explicaciones sobre el desarrollo de esta misteriosa

    enfermedad”

    EL PAÍS, martes 25 de enero de 2000, 32.

    BLECUA AGUILAR, Xavier: L'autisme que ens cal saber”

    Escola catalana, nº357, febrero de 1999, pág. 24,29-31.

    VIDEOGRAFÍA

    BECKER, Harold: Mercury Rising (Al Rojo Vivo), 1998.

    Bruce Willis, Alec Baldwin.

    TRUFFAUT, François: El Pequeño Salvaje, 1970.

    Jean-Pierre Leaud.

    FOSTER, Judy: Nell, 1993.

    Judy Foster, Lyan Nelson.

    HALLSTRÖM, Lasse: ¿ Quién Ama a Gilbert Grape ?, 1993

    Johny Deep, Juliette Lewis, Leonardo di Caprio.

    FOSTER, Penelope L. Testigo en silencio, 1994

    Richard Drefus, Linda Hamilton.

    INFORMACIÓN VÍA INTERNET

    http://aut.tsai.es La información extraída de esta página web pertenece al 5º Congreso de

    Autismo-Europeo. Y de diferentes ponencias que se están preparando para el próximo que será mundial y se celebrará en el 2002.

    Anexo 1.

    Edición española en versión de Federico Muelas, Las florecillas de San Francisco, Madrid:SALVAT, 1970.

    Personaje de ficción creado por Conan Doyle, protagonista de infinidad de novelas de misterio.

    Personaje de ficción creado por Aghata Christie.

    Personaje de ficción creado por Rex Stout.

    Como consecuencia del grado de retraso, que es mayor.

    Borges, Jorge Luís: Funes el memorioso, de Artificios (1944).

    Como la mayoría de las enfermedades, no podemos asegurar cual fue su principio, pero sí podemos afirmar la existencia de niños con los síntomas de autismo desde hace mucho tiempo, aunque su enfermedad no fuera designada con este mismo nombre.

    Cuando se refiere al término idiota, lo hace refiriéndose a que el muchacho no había aprendido casi nada después de tantos intentos de enseñanza.

    Está extraído de un documento de 1800 escrito por Pierre-Joseph Bonnatere.

    La soledad autista, según Kanner, es una de las características que identifican a los niños autistas. Hablaremos de ella en otros apartados: 3.1.2 y 3.1.3.

    Kaspar no era capaz de distinguir los objetos grandes de los pequeños y tenía ciertos problemas con la distancia a la que se encontraban los objetos.

    Estos daban la idea de que si una persona sobrepasa una cierta edad tiene muchos problemas para aprender a hablar.

    L.Kanner(1943), “Autiscdisturbances of affective contact” Nervous Child, 2, pp 217-250.

    Enfermedad caracterizada por crisis convulsivas con pérdida de conocimiento, perturbaciones síquicas, alucinaciones, por excitación de un grupo de células nerviosas del cerebro.

    Extraído del libro Autismo, Uta Frith. Capitulo 2, pp 71.

    Se refiere a las malas relaciones que podían existir entre los niños y los padres o tutores.

    Creían que eran fruto de la alteración en las facultades de conocimiento.

    Esta teoría se explicara en un futuro apartado; El 3.2.3 Comportamiento, c) mente autista.

    Esta cita esta extraída del libro “La fortaleza vacía”

    Es una de las dimensiones en las que se incluyen las definiciones diagnosticas más utilizadas; estas son : DSM-IV y la ICD-10(OMS).

    L. Kanner (1943) “Autistc disturbances of afective contact” Nervous Child,2.

    H. Asperger (1944) “ Die autistischen Psychopathen im Kindesalter”, archiv für Psychiatrie und Nervenkrankheiten; 117 (1944).

    Este fragmento está extraído del libro publicado por Asperger el año 1944, ya mencionado anteriormente.

    American Psychiatric Asociation (1987) Diagnostic and Statiscal Manual of Mental Disorders 3ª ed. rev.(DSM-III-R), Wasintong, DC: American Psychiatric Association. Trad. Castellana: DSM-III-R Manual del trastorno y estadístico de los trastornos mentales, Barcelona: Masson, 1988.

    Woorld Health Organization (1987) , Mental Disorders: A Glossary and Guide to their Classification in Accordance with the 10th Revision of the internacional.

    Cordinadora de la investigación sobre el autismo que se está llevando a cabo en el Instituto Nacional de la Salud Infantil y Desarrollo humano de EE.UU.

    Un gen es cada una de las partículas elementales de los cromosomas, son la que contienen el material hereditario. Están formadas por un fragmento de ácido nucleico (ADN o ARN), que lleva la información para un carácter.

    Director de psiquiatría infantil de la Universidad de Chicago.

    Embrióloga de la Universidad de Rochester.

    Son genes encargados de establecer estructuras corporales y cerebrales básicas.

    Neuróloga en la Facultad de Medicina de Harvard.

    Neurocientífico de la Universidad de California en San Diego.

    Es la fundadora de Cure Autism Now, una asociación de padres con sede en los Angeles.

    Psiquiatra de la Universidad de Pittsburgh.

    Extraído de un artículo de EL PAÍS, martes 25 de enero de 2000, sección de sociedad, pág. 32.

    Pérdida o trastorno del lenguaje hablado por la alteración de los nervios que controlan la fonación

    hipótesis hecha por Rivière y Belinchón en 1981

    estudio hecho por Rutter (1978) y sus colaboradores

    síndrome de Landau-Kleffner/afasia epiléptica adquirida en la infancia

    electro encefalograma

    Trastorno Desintegrador Infantil

    Trastorno obsesivo compulsivo

    pensamientos o imágenes involuntarias, intrusas y que provocan ansiedad

    impulsos que llevan a realizar comportamientos estereotipados y rituales

    Trastorno generalizado del desarrollo no incluido en otra categoría

    de acuerdo con los resultados de dos estudios realizados en el Centro Médico de la Universidad Duke de Durham, NC. Este descubrimiento se puede encontrar en las revistas de Agosto de 1994 del “Developmental Medicine and Child Neurology”

    Protocolo diseñado y utilizado desde el año 1994.

    Idiosincrasia: carácter, rasgos propios de una persona o colectividad

    Extraído del artículo “El déficit de la Teoría de la Mente en autismo: algunas cuestiones para la enseñanza y el diagnóstico” de Baron-Cohen y Patricia Howlin, Revista Siglo Cero, Nov.-Dic. 1993 y del artículo “An epidemilogical study of autism at 18 months of age” de Swettenham, 5º Congreso de Autismo Europa, 1996.

    Este artículo aparece en versión original en la página de Victor J. Bishop

    E-Mail: bishop (arroba)ezl.com

    Videografía en página

    Caso ficticio en el que se intenta, a partir de la información recopilada, describir la evolución del comportamiento autista.

    Se refiere a un intento de agradar a otras personas, con risas o gracias, para llamar su atención.

    Desinterés social.

    Falta de conciencia de los pensamientos de las personas acerca de las cosas y los acontecimientos constituye una señal importante, de la soledad autista.

    Es extremadamente raro que una persona autista se case y forme una familia.

    Por ejemplo, un balanceo lateral.

    Antes de dormir, en su casa...en momentos en los que el niño no este desarrollando una actividad importante para su desarrollo.

    Conducta autolesiva que viene determinada por la presencia de fallos orgánicos,que pueden ir acompañados de una cierta predisposición hacia este tipo de conductas.

    Si se producen más conductas problematicas en presencia de adultos que cuando esta solo.

    Teoría de Edward Carr, extraído de la ponencia de Javier Tamarit Cuadrado:http://aut.tsai.es

    En presencia de otras personas.

    Con falta de relaciones sociales, pobre en objetos motivantes...

    Habla, signos y otros medios de comunicación.

    Por ejemplo, signos de "ayuda", o de "no".

    Mc Lean y col.(1994)

    Adaptado de Dunn, 1988.

    Adaptado de Reddy, 1991.

    Por ejemplo: morderse cuando aparece un adulto para provocarle; hacer estereotipias con un palito a la vez que mira al adulto en actitud desafiante...

    Javier Tamarit Cuadrado, 1995.

    Sobre esto nos centraremos en otro apartado de trabajo.

    Escenas cotidianas...

    la actividad de mentalizar es, por así decirlo, compulsiva: hacemos inferencias sobre las causas y los efectos de la conducta como si no pudiéramos evitar hacerlas.

    Esta capacidad meta-representacional está definida desde Premack y Woodruff, en 1978, como "teoría de la mente".

    De hecho, en la ontogénesis, es una habilidad especialmente precoz y espontánea.

    Manifestaciones de este desarrollo son, por ejemplo, el juego de roles, el juego simbólico, el empleo de verbos psicológicos referidos a estados mentales y el desarrollo de la capacidad de engañar.

    Desarrollado por Pylishyn (1978) y Wimmer y Perner (1983).

    Ver figura 1.

    Incluso de individuos bastante inteligentes.

    Castellanos y Rivière, 1988.

    Según las hipotesis de algunos expertos (entre ellos se puede destacar el nombre de Uta Frith)

    No presuponen que las personas pueden ser, por ejemplo, consideradas o, por el contrario, crueles.

    La comprensión de la ironía se ha tratado especialmente, en el puntode los rasgos diferenciales del lenguaje.

    De una sola intenciön, que no presente doble sentido.

    Por ejemplo, serán incapaces de empatizar con los sentimientos de otras personas.

    A los autistas con facultades especiales se les denomina como idiot savant.

    Punto 3.1.1. Antecedentes.

    Escalas de Inteligencia de Weschler (WISC). Constan de muchos subtests distintos. Son pruebas que tiene a su favor una larga experiencia cumulada. Gracias a ellas se posee una información abundante sobre un patrón de resolución característico de los niños autistas en las pruebas de inteligencia. Vale la pena hacer incapié en estos resultados, aunque sólo sea porque a casi todos los niños autistas se les acaba aplicando el WISC, o algún instrumento similar, en el proceso de evaluación.

    Ejemplo de un de las preguntas de la prueba: Evaluador - ¿Qué harías si te cortases?

    Niño autista- Sangrar.

    Leer primero anexo2.

    Jorgensen et al., 1984; Happé, 1993.

    Explicaciones éstas que tampoco son necesariamente incompatibles -Belinchón, 1996-

    Que en muchos casos serían considerados irrelevantes por un "procesador normal de información".

    . Según Frith (1989) y Frith y Happé (1994) este déficit podría explicar no sólo las alteraciones que presentan estos sujetos, incluyendo sus alteraciones en la competencia pragmática que requiere la integración de informaciones de muy diversa índole sino, también, ciertas habilidades especiales que presentan estos sujetos.

    Frith y Happé, 1994.

    Así, tal y como plantea Happé (1991, 1993, 1994), se puede considerar que el tipo de representación proposicional que en el modelo de relevancia se denomina como "interpretación" podría equipararse con el concepto de metarrepresentación de Leslie (1987) (cit. en Happé, 1991).

    Por un déficit en la teoría de la mente.

    Peticiones indirectas, ironías, chistes, metáforas, etc...

    Teoría aportada por Baron-Cohen, 1993.

    Teoría propuesta por Uta Frith, 1989.

    En cuanto a los aspectos formales o estructurales del lenguaje.

    Belinchón et al.,1992; Frith, 1989; Tager Flusberg, 1981.

    Tager Flesberg, 1981.

    Respetar turnos de habla, comunicación referencias, mantenimiento y cambio de tópico conversacional, etc.

    Proyecto de investigación llevado acabo por Valle Flores y Mercedes Belinchón, miembros del departamento de Psicología Básica de la Universidad Autonoma de Madrid.

    Características que definen a la cara humana.

    Protoimitación.

    Condon y Sanders, 1975.

    Meltzoff y Moore, 1977.

    Conclusión aportada por Condon (1975).

    Conductas del niño y respuestas del medio, diferenciadas según sea medio físico o social.

    Relación de contingencias.

    Esto es, los padres responden con una gama de respuestas diferentes en su topografía, pero de igual valencia y por esto se llaman variadas o imperfectas.

    Este supuesto no está todavía validado experimentalmente.

    Segunda etapa piagetiana.

    De la misma gama.

    La anticipación del niño a los estímulos exteriores. Por ejemplo: el niño prevé que su lloro va seguido siempre de la proximidad física del adulto, comienza a relacionar en cadena ciertos movimientos de los adultos, y esto le permite anticipar cuál será su respuesta; como levantar los brazos para que le cojan cuando se acerca el adulto.

    Este momento de la vida del bebé se llama “tercera etapa piagetiano”.

    El apego, definido por Bowlby (1958), es la tendencia a procurar la proximidad de otros miembros determinados de la especie. Esta tendencia esta formada por una serie de sistemas de conductas como llanto, risa, prensión, succión, seguimiento y contacto ocular.

    Generalmente figuras de crianza.

    Aunque con grandes diferencias individuales.

    Falta de refuerzo para la madre.

    Toca al adulto, dirige la mano al objeto... con el fin de utilizar al adulto como medio.

    Ver figura 2.

    Según Trevarthen y Hubley (1976), el niño manifiesta una intersubjetividad secundaria, es decir, una motivación deliberada por compartir los intereses y las experiencias con otras personas.

    Según Trevarthen y Hubley

    Placer, alegría, interés, curiosidad...

    Stern, 1981.

    Esta capacidad del niño autista para relacionarse con las personas y situaciones ya fue señalada por Kanner en su definición del síndrome en 1943.

    Risk y Wing (1975) sugieren que, los niños autistas tienden a mostrar los extremos de la emoción, muchas veces de forma inapropiada para su edad y situación.

    Niño-padre; niño-madre.

    Necesitan una gran dedicación.

    El adulto organiza y controla la interacción.

    El niño no es considerado aún como alguién que puede obedecer.

    Mayor control y precisión manipulativa.

    Simbolismo.

    Adquisición del lenguaje.

    Celos fraternales.

    Se trata del proceso de inferir y comprender los estados mentales de los demás y ponerse en su punto de vista.

    Además, su madre/terapeuta es un tipo especial de referente en sí mismo y la fuente de modos alternativos de referenciar un ambiente comparado.

    Posiblemente de esa relación, es de donde surgen el desarrollo de cuentos, peliculas, teatro,etc., como representaciones del mundo simbólico.

    Ungerer y Sigman (1981), han demostrado la alta correlación entre las dificultades de comprensión del lenguaje en autistas y las carencias de juego simbólico y empleo funcional de objetos. Riguet (1981), encontró un nivel mucho más bajo del juego simbólico e imitación en niños autistas, comparandolos con niños normales y con Síndrome de Down.

    Para Piaget, las diversas formas que va cobrando el juego, son consecuencia directa de las estructuras mentales del niño. Al mismo tiempo el juego contribuye a nuevas estructuras mentales, que determinan a su vez, otros cambios en las formas del juego.

    En la figura1 se exponen los distintod tipos de juegos en edad preescolar.

    De estimulación física.

    Rutter, 1970.

    Kaner, 1972; Rutter y Bartack, 1973.

    Aunque esto todavía no se ha podido conseguir en los niños más gravemente afectados.

    Esto es debido a que si bien, pueden hacer el trabajo, les falta la flexibilidad e iniciativa requeridas para trabajos de alto nivel.

    Por ejemplo, es conocido el caso de un autista que llegó a dar clases de Matemáticas en la Universidad, y que tuvo que dejarlas al poco tiempo por la dificultad de establecer relaciones sociales con los alumnos.

    El caso de este individuo fue es uno de los 11 que describió Kanner.

    En el bloque donde se describen varios casos de individuos autistas, diferentes personas afectadas, por este trastorno, explican sus propias experiencias.

    De Myer et al 1973 y Rutter, 1970.

    . Factores como edad, inteligencia no verbal, nivel lingüístico, etc. mediatizan los resultados en conducta social.

    A modo de ejemplo, se puede plantear la preguntar de cómo trabajar cuando no hay contacto ocular, cuando no vale el refuerzo social, cuando no hay motivación por la interacción ni por aprender...

    De manera que al niño se le debe implicar con otras personas para que haga sus actividades preferidas.

    Ttambién está a favor de esta hipótesis la "necesidad obsesiva" que muestra el sujeto autista por conservar el medio inalterable.

    Una descripción más detallada sobre este tipo de conductas puede encontrarse en el apartado de alteraciones de conducta.

    El valor de los refuerzos sociales depende del valor interpersonal de la persona que los dispensa.

    Escuelas que no tratan únicamente niños autistas

    la primera (Hagichi School) que lo utilizó se inauguró en Tokio en 1964, y en EEUU. Se inauguró otra en 1987.

    sus pioneros fueron Andrew Bondy y Lori Frost.

    dispositivo diseñado, inicialmente, para personas que no podían hablar pero con capacidad de teclear y luego fue adoptado por la técnica FC para autistas

    CHESTE (Valencia). Apartado Correos, 14. Teléfono y Fax 251 08 60

    Información de “5th Congress Autism-Europe Barcelona96”

    Logopeda de los Equipos de Orientación Educativa en el Valle de Lecrín, Granada. Lleva trabajando desde el año 1987 en la enseñanza, y como logopeda desde el año1990. Es maestro licenciado en Filosofía y letras (Sección Filosofía y Ciencias de la Educación), y master por el Instituto de Ciencias del Hombre en Logopedia (http://aut.tsai.es).

    Necesidades educativas especiales.

    Signo o dibujo de una escritura ideográfica

    medicamento relacionados con la “psique” ( mente)

    Modelo del congreso “Congress Autism-Europe96.Procedings”. Información extraída a través de Internet.

    Composición de un determinado medicamento que combate la hiperactividad.

    Entrevista, de Harvey Blume, a Temple Gardin.

    Traducción: Cristóbal Santiago (http://aut.tsai.es)

    A aquellas personas que respondieron no en la primera pregunta, no se les continuó realizando la encuesta, así que la muestra real fue de 54 personas.

    Personas con síndrome de Down.

    Realización que cada hablante hace de la lengua.

    Sistema compuesto de signos, cuya adquisición y uso posibilita formas de relación y de acción sobre el medio, y que se materializa en formas concretas de conducta.

    El `'ente'' físico.

    Incluyendo el síndrome de Asperger.

    Fonología: estudia los elementos fónicos atendiendo a su funcionalidad dentro del sistema própio de cada lengua.

    Fonética: estudia los sonidos en su fisiología y acústica o su evolución histórica.

    Morfología: estudia las formas de las palabras.

    Sintaxis: estudia como se coordinan y unen las palabras para formar oraciones y expresar conceptos.

    Semántica: estudia el significado de los signos y de sus combinaciones.

    Pragmática: estudia el lenguaje en su relación con los usuarios y las circunstancias de la comunicación.

    Se extraen del ruido características como sonoridad, nasalidad...

    Tan sólo es un ejemplo, este esquema sirve para cualquier palabra.

    Éstos constituyentes oracionales son: sintagmasy cláusulas.

    Este papel ha de ser el de agente, paciente, tema, instrumento...

    Estudio del lenguaje desde el punto de vista de la psicologia, es decir, desde los procesos mentales que existen al producirseel acto del habla.

    Ackerman (1982, 1983) ha sugerido que las dificultades con los procesos de integracion de informacion pueden estar en la base de las dificultades de comprension que manifiestan los nios normales con este tipo de enunciados, es decir en los nios autistas estas dificultades parten del mismo origen, que en los normales.

    Como la metáfora, donde la dificultad fundamental no esta en darse cuenta que es un uso figurado del lenguaje, sino en extraer su significado.

    Winner, 1988 y Gardner, 1993.

    Cosa que Winner y Gardner definen como la capacidad de inferir “intenciones de segundo orden” haciendo un símil con la nomenclatura usada por los teóricos del modelo de Teoría de la mente.

    Frith, 1989.

    Por ejemplo si se emplea un formato de pregunta con respuesta abierta, de elección de alternativas de respuesta, si se reduce la carga de memoria en función del formato de presentación de la tarea, etc.

    Ackerman, 1983, 1986; Winner, 1988.

    Ackerman, 1983, 1986.

    Demorest et al, 1983, 1984.

    Winner y Gardner (1993) apuntan que este hecho es un apoyo a la hipótesis de que la comprensión de ironías depende de la capacidad de inferir creencias de segundo orden, habilidad que no aparece hasta los seis años, por lo que, según estos especialistas, la capacidad para comprender ironías no aparece hasta pasados los seis años.

    Kaplan et al, 1987 (cit. en Winner, 1988.

    Que en el caso de las ironías es el opuesto al literal.

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    http://www.angelfire.com/in/AspergerArtforms/autism.html

    Jim Sinclair es una persona con autismo/ Síndrome de Asperger, contribuyente asiduo de la lista de autismo de St. John's. Traducción: Carlos Poveda

    Autismo y Ceguera. Cathy Nance
    canance@telepath.com

    http://www.telepath.com/canance/autism.html

    Derechos de propiedad literaria (c) 1996 Cathy Nance

    Estas Páginas Hogareñas se crearon el sábado 6 de enero de 1996.

    La revisión más reciente fue el 17 de noviembre de 1996.

    Una visión del autismo desde el punto de vista de Temple Garding, autista, con una exitosa carrera profesional.

    Traducido del libro: High Functioning Individuals with Autism

    Editado por Eric Schopler y Gary Mesibov

    Plenum Press, 1992

    Traducción: Cristina Fanlo

    Autismo

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    Adulto

    Objeto

    Niño

    Objeto

    Niño

    Adulto

    Autismo

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    Autismo

    Autismo

    Autismo

    Autismo

    Alberto Daniel Martínez Padre

    País: Argentina

    Relación: Familia

    Estoy casado con Viviana y tenemos dos hijos Alberto José, al cual llamamos "Tico" y a Viviana Ruth, Tico esta diagnosticado de autismo a partir de los dos años y medio aproximadamente.- En principio "Tico" no hablaba y no tenía control de esfinteres y tenía las conductas tipicas del autista.- En la actualidad, con nueve años, gracias a Dios, "Tico" habla, controla esfinteres y se maneja solo, expresando lo que desea e inclusive si desea alguna golosina, va al kiosco y la compra solo.- Envío foto de mi hijo Alberto José "TICO" a los 9 años, junto a su hermana en la plaza de la localidad donde vivo, con su madre, al piano, y trasteando. Daniel Martínez

    Fabrizia volpe

    País: Italia

    Relación: Familia

    Este es mi hijo...tiene 4 anos y ha sido disgnosticado autista. Quiero saludar a todos los que he conocidos en la charla y tambien a todos los que nunca he conocido.. Ciao

    Maria del Pilar Silva

    País: Ecuador

    Relación: Familia

    Hola a todos, les envio las fotos de mi familia. La primera es de Miguel Leonardo "payaseando" con las gafas de papa, en la otra esta Nicole (mi hija de 10 años) y en la ultima estamos los tres. Besos. Maria del Pilar.

    Helio y Trini Ayala Diaz/Romero Lujan

    País: España

    Relación: Familia

    Hola, Somos una familia de Las Palmas de Gran Canaria. Pertenecemos a la Asociación de Padres de Niños Autistas de Las Palmas (APNALP). Nuestros Hijos se llaman Jorge (5 años) Alejandro (4 años) y Javier (19 meses). Alejandro es el que esta sobre Trini en la foto. Al cumplir los dos años le diagnosticaron un Trastorno Generalizado del Desarrollo. Lleva dos años en terapia y ha avanzado mucho. Hace poco que hemos encontrado esta página y estamos encantados, porque estamos conociendo a mucha gente e intercambiando información y experiencias valiosísimas. Un saludo a todos/as y estamos a su entera disposición.

    Irmina

    País: USA / EEUU

    Relación: Familia

    Antonio Leon, edad 29 años, vivimos en North Bergen New Jersey, Antonio nació en este país, y sus padres, nosotros somos Cubanos-Americanos, vivimos aqui hace 40 años, pero estamos muy pegados a nuestra raíces, Españolas, como Uds saben el 90% de la poblacion cubana hace 40 anos atras era Espanola, en su gran mayoria de Galicia, Barcelona, Murcia y Santander, los mios, y por parte de mi madre de las Islas Canarias, mi esposo si es cubano de tercera generacion.Razones por las cuales siento gran interes por esta organizacion, aquí tienen una amiga. Antonio fue diagnosticado Autista a los 10 años.

    Enrique Vázquez

    País: España

    Relación: Family / Familia

    Este precioso angelito es mi hijo Enrique, a punto de cumplir 5 años de edad, y vivimos junto con mi mujer, Pilar, y con nuestra otra hija Ana María en Madrid. En Junio de 1997 se le diagnosticó un "autismo secundario" y, posteriormente, recibió el diagnóstico de Síndrome de Asperger. Es un niño muy alegre y lleno de energía, con un enorme afán de superación y mejora, lo que hace que sea el motor de nuestra familia. Le encantan los trenes, los mapas y los números. Actualmente asiste a una escuela pre-escolar regular, y a sesiones de terapia por la tarde. Espero poder contactar com muchos de vosotros, especialmente en lo que se refiere al tema de terapias en general, y educación/escuelas en el área de Madrid.

    MARIO VEGA

    País: Mexico

    Relación: Familia

    Mi esposa Laura y yo tenemos una niña llamada Lucia que cuenta con cinco años de edad y fue diagnosticada como autista hace dos años y medio, actualmente asiste a un kinder y a la escuela de Estimulación temprana. Me gustaría que me enviaran información sobre el programa de Loovas.