Autismo

Psicología. Psicopatología. Clasificación. Características. Causas. Síntomas. Tratamiento. Pronóstico

  • Enviado por: Laura
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 10 páginas
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Presentación

Instituto Tecnológico de Santo Domingo

'Autismo'

Psicopatología I

Sección 01

El Autismo

Santo Domingo, República Dominicana,

Jueves 22 de junio de 2006

Índice

El Autismo

Definición

Autismo, trastorno grave de comunicación y conducta que se desarrolla antes de los tres años de edad. Aquí, los niños no consiguen establecer relaciones con los demás.

Clasificación

La palabra autismo fue utilizada por primera vez por el psiquiatra suizo Eugene Bleuler en un tomo del American Journal of Insanity en 1912.

La clasificación médica del autismo no ocurrió hasta 1943 cuando el Dr. Leo Kanner del Hospital John Hopkins estudió a un grupo de 11 niños e introdujo la caracterización autismo infantil temprano.

Kanner reportó que 3 de los 11 niños no hablaban y los demás no utilizaban las capacidades lingüísticas que poseían. También notó el comportamiento auto-estimulatorio y "extraños" movimientos de aquellos niños.

Al mismo tiempo, un científico Austriaco, el Dr. Hans Asperger, utilizó coincidentemente el término psicopatía autista en niños que exhibían características similares al autismo pero que no se manifestaban de manera tan profunda; a esto le llamo el Síndrome de Asperger. Sin embargo, el trabajo de éste científico no fue reconocido hasta varios años después.

Ya para el año 1980, el DSM-III reconoció por primera vez este trastorno como autismo infantil, dentro de la categoría general de los trastornos generalizados del desarrollo, lo cual indicaba que los problemas se producían a lo largo de toda la vida. Esta categoría luego se revisó y en la publicación del DSM-IV se hicieron sutiles cambios al respecto.

Incidencia

Hoy en día, por cada 166 niños nacidos, uno es autista. Los niños autistas superan a las niñas en una proporción de cuatro a una. Además, el Autismo no reconoce clases sociales ni grupos étnicos.

Características

  • El autismo varía grandemente en severidad. Los casos más severos son caracterizados por una completa ausencia del habla de por vida, comportamiento extremadamente repetitivo, no usual, auto dañino y agresivo.

  • Las formas más leves de autismo (típicamente Síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento) pueden ser casi imperceptibles y suelen confundirse con timidez, falta de atención y excentricidad.

  • Una persona autista puede ser de alto funcionamiento en ciertas áreas y de bajo funcionamiento en otras. Por ejemplo, existen personas autistas que carecen de habla pero pueden comunicarse por escrito muy elocuentemente.

  • Los autistas suelen presentar déficits sensoriales o hipersensitividad sensorial.

  • Por lo general, el niño autista es incapaz de utilizar el lenguaje con sentido o de procesar la información que recibe del medio.

  • Cerca de la mitad de los niños autistas son mudos, y aquellos que hablan, por lo general sólo repiten de forma mecánica lo que escuchan.

  • Poseen un patrón desigual de desarrollo.

  • Tienen fascinación por objetos mecánicos.

  • Poseen una respuesta ritualizada a los estímulos del medio.

  • Presentan resistencia a cualquier variación del medio.

  • Algunos niños autistas presentan capacidades precoces, como destreza matemática.

Causas del Trastorno

Las causas del autismo todavía están en estudio. Las investigaciones parecen indicar que se debe a una enfermedad degenerativa de las células nerviosas cerebrales. Esto se dedujo ya que aproximadamente la cuarta parte de los niños autistas presentan signos de trastornos neurológicos y, casi un tercio de los mismos sufren convulsiones epilépticas en la adolescencia.

Además, la evidencia científica sugiere que el autismo es un trastorno heredable. Los estudios de gemelos idénticos han arrojado que si uno de los gemelos es autista, la probabilidad de que el otro también lo sea es de un 60%.

También se ha encontrado que el cerebro de un autista es más grande y pesado que el cerebro promedio. Estas diferencias sugieren que el autismo resulta de un desarrollo atípico del cerebro durante el desarrollo fetal. Sin embargo, cabe notar que muchos de estos estudios no se han duplicado y no explican una generalidad de los casos.

Por otra parte, algunos profesionales en el área coinciden en la idea de que éste no es un trastorno con el que se nace. Hoy en día, se dice que los infantes van progresando normalmente a los pocos meses de edad y que llega un punto en el que empiezan a estancarse, a perder la capacidad de expresarse, de relacionarse con los demás y descartan, por así decirlo, un sinnúmero de habilidades motoras.

Igualmente, se ha tratado de explicar la aparición del autismo en los infantes, partiendo de las influencias ambientales. A pesar de que no está científicamente comprobado, muchos concuerdan con que la intoxicación por metales pesados, como el mercurio, causa síntomas similares a los del autismo.

Debemos destacar que, actualmente ha quedado descartada la teoría de que este trastorno se debía a una falta de cariño por parte de los padres.

Síntomas

El DSM-IV indica que para un diagnóstico de autismo es necesario encontrar las características A, B, y C que se mencionan a continuación:

A. Un total de seis o más manifestaciones de (1), (2) y (3), con al menos dos de (1), al menos una de (2), y al menos una de (3).

(1). Trastorno cualitativo de la relación, expresado como mínimo en dos de las siguientes manifestaciones:

a. Trastorno importante en muchas conductas de relación no verbal, como la mirada a los ojos, la expresión facial, las posturas corporales y los gestos para regular la interacción social.

b. Incapacidad para desarrollar relaciones con iguales adecuadas al nivel de desarrollo.

c. Ausencia de conductas espontáneas encaminadas a compartir placeres, intereses o logros con otras personas (por ejemplo, de conductas de señalar o mostrar objetos de interés).

d. Falta de reciprocidad social o emocional.

(2). Trastornos cualitativos de la comunicación, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:

a. Retraso o ausencia completa de desarrollo del lenguaje oral (que no se intenta compensar con medios alternativos de comunicación, como los gestos o mímica).

b. En personas con habla adecuada, trastorno importante en la capacidad de iniciar o mantener conversaciones.

c. Empleo estereotipado o repetitivo del lenguaje, o uso de un lenguaje idiosincrásico.

d. Falta de juego de ficción espontáneo y variado, o de juego de imitación social adecuado al nivel de desarrollo.

(3). Patrones de conducta, interés o actividad restrictivos, repetitivos y estereotipados, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:

a. Preocupación excesiva por un foco de interés (o varios) restringido y estereotipado, anormal por su intensidad o contenido.

b. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.

c. Estereotipias motoras repetitivas (por ejemplo, sacudidas de manos, retorcer los dedos, movimientos complejos de todo el cuerpo, etc.).

d. Preocupación persistente por partes de objetos.

B. Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tres áreas: (1) Interacción social, (2) Empleo comunicativo del lenguaje o (3) Juego simbólico.

C. El trastorno no se explica mejor por un Síndrome de Rett o trastorno desintegrativo de la niñez.

Signos de Autismo

A menudo, los niños autistas son como los otros niños durante los primeros meses de vida y luego, empiezan a responder cada vez menos a sus padres u otros estímulos. El primer signo puede ser la resistencia a que les cojan en brazos; el niño grita para que lo suelten, aunque esté herido o cansado.

Aquí, el niño se mantiene distante de los padres y demás personas y no se relaciona con nadie. Evita el contacto visual, prefiere jugar solo y suele mostrarse indiferente a los sentimientos de los demás y a las convenciones sociales.

Es muy típica su gran resistencia a cualquier tipo de cambios. El niño reacciona con grandes rabietas a las alteraciones de la rutina o a la interrupción de sus actividades. Introduce rituales en su juego y, con frecuencia siente mucho apego por objetos o grupos de objetos muy extraños. Por lo general, se obsesiona con un determinado tema o idea.

Es frecuente que se retrasen en empezar a hablar. El niño autista carece de la capacidad para comprender palabras o gestos y responden inadecuadamente a los sonidos. Incluso cuando llegan a hablar, su habla es inmadura y sin imaginación. El niño suele inventar palabras y repetir lo que ha escuchado de otros.

Los autistas pueden presentar otras conductas particulares, como caminar de puntillas, chasquear o retorcerse los dedos durante horas, balancearse de un lado a otro, autolesionarse, dar gritos repentinamente y tener un comportamiento hiperactivo. También es frecuente que sientan temores poco comunes y que tengan problemas para aprender habilidades manuales

Tratamiento

El tratamiento de elección es la educación especial, un aprendizaje intenso gradual y un control estricto de la conducta del niño. En muchos casos se emplea la terapia conductista, con el fin de reducir las autolesiones y los comportamientos violentos.

En el caso de aplicar fármacos, estos sólo sirven para tratar problemas concretos, como la epilepsia o la hiperactividad que surge en algunos niños autistas.

Pronóstico

El pronóstico del autismo es aparentemente impredecible. Algunos niños se desarrollan a niveles en los cuales su autismo no es comúnmente perceptible, sin razón aparente.

Otros desarrollan habilidades funcionales luego de un tratamiento intenso con terapia, aunque esto no se aplica a todos los casos. Mientras que algunos autistas adultos parecen mejorar en su funcionamiento al pasar el tiempo, hay reportes de que otros se vuelven "más autistas".

Algunos padres reportan mejorías luego de utilizar tratamientos biológicos. Realmente, el aplicar fármacos y utilizar tratamientos biológicos cuya efectividad no ha sido comprobada científicamente, es un gran riesgo.

Las diferencias cerebrales de un individuo realmente autista son tan pronunciadas que es improbable que se puedan eliminar por medio del uso de fármacos o terapia, por más intensiva que sea. Aunque su comportamiento externo sea vuelva parecido al de las personas no autistas, internamente la persona autista seguirá siendo diferente a los demás neurológicamente.

Finalmente, muchos individuos autistas requieren ser cuidados de por vida y otros nunca desarrollan lenguaje oral. Sólo en una minoría de casos, la persona autista puede sacar ventaja de su condición y lograr éxito en su área de interés.

Bibliografía

  • Microsoft Encarta. Autismo. Encarta Reference Library. 2006.

  • Smith, Tony. Enciclopedia de la Salud Familiar, Volumen I. México: Editora Interamericana - McGraw Hill. 1992. Págs.: 171-172.

  • Israel, Allen; Wicks-Nelson, Rita. Psicopatología del Niño y del Adolescente. Tercera Edición. Madrid: Prentice Hall. 1997. Págs.: 299-322.

  • Wikipedia en Español. Autismo.

http://es.wikipedia.org/wiki/Autismo#Caracter.C3.ADsticas