Augusto Schulz

Vida y obra. Biología. Botánica. Científico. Coleccionista de plantas chaqueñas. Descubrimiento de ejemplares. Doctor Honoris Causa

  • Enviado por: José Gregoreski
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 5 páginas
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AUGUSTO SCHULZ

Aunque nació en Peguahó, Departamento Empedrado, en la Provincia de Corrientes, el 28 de septiembre de 1899, todos sus estudios y su obra los realizó en el Chaco, donde en el año 1919 se recibió de maestro en la Escuela Normal Mixta “Sarmiento” de Resistencia. En dicho establecimiento educacional fue alumno de Nicolás Rojas Acosta, de quien recibió las primeras nociones de botánica, quedando después egresado, en contacto con él, hasta que Rojas Acosta se alejó de Resistencia, definitivamente, para radicarse en San Fernando, provincia de Buenos Aires, donde murió el 17 de abril de 1947.

La labor científica de Schulz se inició con una colección de plantas chaqueñas, en el año 1926. Luego comenzó a enviar ejemplares al Ministerio de Agricultura de la Nación, recibiendo determinaciones de los profesores J. F. Molina y F. Lahitte. En 1928 Schulz obtuvo una distinción del citado ministerio, en un concurso de herbario, premio consistente en diploma y medalla de plata. A partir de entonces recibió determinaciones botánicas del doctor A. Castellanos y el doctor C. M. Hicken, del museo Darvinion, quién, además, lo oriento en el estudio de los helechos. Estas plantas, una vez coleccionadas, las envió a Watherby, botánico de los Estados Unidos, quien publicó muchos de los ejemplares remitidos por Schulz.

Las malváceas, a su vez, se las determinó del celebrado médico y botánico residente en Asunción del Paraguay, doctor E. Hassler (el mismo que embalsamó el cuerpo de Domingo Faustino Sarmiento).

Las verbenáceas las mandó a C. Osten, de Montevideo, Uruguay, hasta que una vez fallecido éste, inició Schulz correspondencia con el doctor H. Moldenke, de Nueva Cork, que dio su apellido a una especie de Aloysia hallada en la provincia de Salta por Schulz, y otras como la Opuntia (cacto) morrenia exypetalum, vernonia, etc.

Por último, las asclepiadáceas (los tásis), las estudió orientado por el doctor Malme, de Estocolmo, Suecia, que le determinó las especies enviadas desde el Chaco y le mandó las publicaciones de esa familia.

Fruto de esa investigación botánica fue la primera monografía que trató de estas plantas, aparecida en la revista Lilloa, del Instituto Miguel Lillo de Tucumán, en el año 1937.

ESPECIES NUEVAS PARA LA CIENCIA

Numeroso material botánico distribuyó Schulz entre especialistas nacionales y extranjeros, siendo muchas de las especies enviadas nuevas para la ciencia botánica, no solo en la Argentina, sino en el mundo entero, por lo que numerosos ejemplares fueron clasificados con su nombre.

Así, paso a paso, desde su modesto cargo de docente, fue cimentando sus conocimientos botánicos, vinculándose, además, con especialistas de Uruguay, Brasil, Paraguay, Estados Unidos y algunos países europeos, a donde envió semillas y bulbos de plantas chaqueñas para museos de Berlín, Río de Janeiro, Colonia, etc.

EN LOS CENTROS CIENTÍFICOS

Sus conocimientos llegaron a los especialistas nacionales e internacionales. Es así como su nombre comenzó a mencionarse en los grandes centros científicos.

Participó en la Cuarta Comisión Mixta del Caucho, en el año 1944, y en otras llevadas a cabo por encargo del Instituto Miguel Lillo de Tucumán. En la mencionada Comisión del Caucho reconoció la provincia de Salta, principalmente en la zona de Tartagal, para estudiar las especies cauchíferas indígenas, de manera especial el árbol llamado "maroma".

SU OBRA ESCRITA

Schulz publicó en 1939 un trabajo monográfico sobre las Bignoniáceas (familia del lapacho), respaldado en las determinaciones de Hassler y de Standley, de los Estados Unidos. Estudió y dibujó detalladamente las Pontederias (camalotes), con una especie nueva de Eichornia (dedicada a Teodoro Meyer, otro destacado botánico argentino y, que a su vez, sobrino de Schulz) publicada en "Darwiniana", donde también mas tarde apareció otro trabajo suyo sobre una compuesta, nueva especie, una Pricosia, dedicada a Cabrera, especialista en la familia, quien le ha determinado no menos de 300 plantas de esa clase.

Su trabajo sobre las Bignoniáceas entró en concurso de la Producción Científica Regional de la Comisión Nacional de Cultura - en el año 1941 - recibiendo diploma y mención especial. Su trabajo se tituló "Las Bignoniáceas del Territorio Nacional del Chaco". En el año 1962 la Estación Experimental Agropecuaria de Colonia Benítez (Chaco) - INTA - publicó el folleto Nº 4 con un trabajo de Schulz sobre "Plantas forrajeras indígenas del Chaco".

DISTINICIÓN

Sus conocimientos ya trascendían los límites locales, siendo así que la Asociación para el Progreso de las Ciencias, bajo la dirección del doctor Bernardo de Houssay, le facilitó una lupa-binocular y una cámara clara para dibujo en escala, lo que permitió a Schulz observar y dibujar los detalles analíticos de las estructuras florales utilizadas en su clasificación, las que completó con fotografías en serie de las plantas en su estado natural. Es así como este estudioso tiene dibujos analíticos de orquídeas, verbenáceas, portulacas, etc. que iba completando de a poco, dado que trabajaba sobre las flores frescas y no sobre plantas secas de un herbario.

En su casa particular, en la localidad de Colonia Benítez, este estudioso ha reunido en toda una vida dedicada a esta ciencia - tan ingrata en nuestro país, como todas las otras, ya que ni los propios chaqueños valoran la obra y dedicación de este verdadero valor de la investigación botánica argentina - más de 30.000 ejemplares en un herbario que sobrepasa las 10.000 especies, única colección en su género en el nordeste argentino.

Schulz no quedó solo con la botánica ya que su dedicación y su amor a esta tierra chaqueña lo llevaron a incursionar en la entomología y en la meteorología, ya que hasta fue corresponsal de la Oficina Meteorológica Nacional, llevando a cabo los registros pluviométricos, heladas, granizos, sequías y otros factores climáticos del Chaco haciendo publicaciones en el Diario EL TERRITORIO.

PREMIO DE LA COMISIÓN NACIONAL DE CULTURA

En el mes de octubre de 1964, la Comisión Nacional de Cultura otorgó a Schulz el Premio de la Región Litoral por su trabajo titulado "Plantas y frutos comestibles de la región chaqueña", correspondiente al trienio 1961/63, un verdadero reconocimiento a su labor científica.

JARDÍN BOTÁNICO DEL CHACO

En el año 1958, por decreto de la Intervención Federal en el Chaco, con firma del coronel (R) Pedro Avalía, de fecha 24 de marzo, fue creado el Jardín Botánico del Chaco, dependiente del Ministerio de Agricultura de la provincia, "que se implantará en parque 2 de febrero de la ciudad de Resistencia". Para la dirección del mismo fue designado Augusto Schulz, pero, lamentablemente, éste no pudo realizar la obra que había planeado, dada la situación de la provincia, intervenida, y la incomprensión de los funcionarios. Es así como Schulz renunció al cargo a poco de asumir el mismo, ante la imposibilidad de desarrollar toda tarea de investigación.

SCHULZ DOCENTE

Hemos visto que Augusto G. Schulz fue maestro. En efecto, en el año 1921 fue trasladado a la Escuela Nº 10 de Colonia Benítez. El ex alumno de dicho establecimiento venía procedente de la Escuela Nº 20 de General Vedia. Schulz ingresó en dicha escuela como docente el 12 de septiembre, y allí ejerció hasta el 1º de agosto de 1932, fecha en que fue traslado a la Escuela Nº 12 de Margarita Belén, para volver como director, cargo que desempeñó hasta el 6 de junio de 1958 ya que renunció para acogerse a la jubilación.

EN EL INTA

Para llevar a cabo dos programas de trabajo, el 14 de julio de 1958, Schulz fue designado para ocupar un cargo en el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), de acuerdo al siguiente plan:

Programa: forrajeras y pasturas.

Subprograma: germoplasma disponible y mejoramiento genético.

Plan de trabajo: Formación y mantenimiento de una colección de forrajeras indígenas y exóticas.

Programa: inventario general de recursos naturales.

Subprograma: recursos vegetales.

Plan de Trabajo: reconocimiento fitosociológico de las pasturas naturales de la región chaqueña.

HERBARIOS DOBLES

De todo el material distribuido por el país y el extranjero, Schulz guardó los dobles en su herbario particular, pudiéndose citar entre los especialistas que determinaron sus materiales a los siguientes:

Doctor Ángel L. Cabrera, las Compuestas; Ing. Arturo Burkart, las Leguminosas; Doctor Barros, las Ciperáceas; Ing. Lorenzo R. Parodi, las Gramíneas; Doctor Carlos O'Donnell, las Convolvuláceas; Doctor Teodoro Meyer, las Asclepiadáceas. En el extranjero: Doctor L. B. Smith, Bromeliáceas y Acantáceas; Doctor Watherby, los Helechos; Doctor H. Moldenke, las Verbenáceas; Doctor Koch, varias acuáticas; doctor P. A. Muoz, las Onagráceas; Doctor G. O. Malme, las Asclepiadáceas y Apocináceas; Doctor E. Hassler, las Malváceas y Bignoniáceas; Doctor F. W. Pesnell, las Escrofulariáceas.

NOVEDADES PARA LA CIENCIA

Entre el numeroso material repartido por Schulz desde el Chaco, han aparecido varias novedades para la ciencia botánica, pudiéndose citar:

  • Oxypetalus schulzii malme (1933)

  • Morrenia schulziana meyer (1944)

  • Aloysia schulziana moldenke y Aloysia chacoense moldenke (1938)

  • Eupatorium mikaniifolium robinson (1934)

  • Vernonia schulziana cabrera, Vernonia chaquensis cabrera (1944)

  • Merremia dissectavar chacoensis o'donnell, Convolvulus schulzii o'donnell e Ipomoea schulziana o'donnell (1948)

  • Wissadula densiflora var. Schulzii R. E. Fries (1947)

  • Pavonia hieronymi subsp. tementella R. E. Fries (1947)

PUBLICACIONES

A las ya citadas debemos agregar que Schulz publicó trabajos monográficos, en especial de plantas chaqueñas, como ser:

  • "Las Asclepiadáceas del Chaco" (1937)

  • "Las Bignoniáceas del Chaco" (1939)

  • "Las Pontederiáceas de la Argentina" (1942)

  • "Una nueva especie de Compuesta del género Pricosia" (1944)

Además, ha publicado dos especies nuevas: Eichornia meyerii, en 1942 y Pricosia cabreriana, en 1944.

IDENTIFICADO CON EL CHACO

Pese a haber nacido en la provincia de Corrientes, hijo de padres alemanes de Regehnen, Prusia Oriental, venidos al país en el año 1886, Schulz se siente identificado con el Chaco y tuvo un entrañable cariño por esta tierra y sus riquezas naturales. Es así como, pese a haberse jubilado como director de escuela, se sintió atado a ese pedazo de patria chica que se llamaba Colonia Benítez, donde vivió desde su juventud, junto a sus impresionantes herbarios y plantas.

RECONOCIMIENTO CHAQUEÑO

Toda una vida dedicada a la investigación científica, como autodidacta, maestro de dos generaciones, Augusto G. Schulz mereció, en agosto de 1968, el reconocimiento de toda nuestra provincia. El emotivo acto tuvo lugar en el local del Museo de Ciencias Naturales del Chaco y contó con la presencia de autoridades provinciales, profesores de la Universidad Nacional del Nordeste, docentes, colegas del señor Schulz, amigos y personas vinculadas con el quehacer cultural del Chaco, que estuvieron presentes para testimoniar el reconocimiento a quien hiciera que su nombre y el de la provincia transpusieran los límites provincial y nacional para ser conocidos en el mundo científico, luego de penetrar profundamente en los secretos de la flora chaqueña.

RARA COINCIDENCIA

Desde fines del siglo XIX hasta el presente, la investigación botánica tuvo en el Chaco muy pocos cultores. Tres hombres volcaron todo su entusiasmo y saber en esta ciencia. El primero, Nicolás Rojas Acosta; luego, Don Augusto. Schulz y, finalmente, el doctor Teodoro Meyer (como dijimos, sobrino de Schulz). Los tres, correntinos de nacimiento; pero su obra toda realizada en el Chaco. Por eso hablamos de botánicos chaqueños. Nicolás Rojas Acosta fue el maestro de los dos restantes, así lo reconocieron ellos mismos.

CULMINACIÓN

Con la distinción de doctor "Honoris Causa" otorgada por la Universidad Nacional del Nordeste, don Augusto Gustavo Schulz culmina su larga vida de investigador, con un merecido y bien ganado título, que no es sino el reconocimiento de todo el nordeste y el país, a un verdadero hombre de ciencia. También, como rara coincidencia, su sobrino, Teodoro Meyer, obtuvo el doctorado "Honoris Causa" en diversas universidades americanas.