Ateísmo

Creencias religiosas. Cristianismo. Búsqueda de Dios. Filosofía

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 6 páginas

publicidad
cursos destacados
Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información

Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información


¿Ateísmo Contemporáneo?

El Ateísmo Visto Desde Otro Ángulo

Tras las cimas más altas,

todas las noches,

mi corazón te sueña,

no te conoce.

¿Entre qué manos, dime,

duerme la noche,

la música en la brisa,

mi amor en dónde?

¿La infancia de mis ojos

y el leve roce

de la sangre en mis venas,

Señor, en dónde?

Lo mismo que las nubes,

y más veloces,

¿las horas de mi infancia,

Señor, en dónde?

Tras las cimas más altas,

todas las noches,

mi corazón te sueña,

no te conoce.

Me pareció propicio utilizar este fragmento de este himno para comenzar mi trabajo. Yo lo llamo “Canción del alma que busca a Dios que se da, pero se esconde”. Creo que expresa muy fielmente la búsqueda del hombre de la trascendencia, de lo eterno. Y, aunque este pequeño trabajo trata de ateísmo, pienso que este himno expresa no solo la búsqueda de los creyentes, sino la de todo ser que tiene conciencia de sí mismo. Hay una certeza, en el hombre, un presentimiento, de que hay algo más, de que todo no se queda aquí, para unos es Dios, para otros sólo la conciencia. Pero para todos es un sentimiento de vacío, de que no estamos completos, de que nos falta algo... es un sentimiento de alteridad. A continuación voy a expresar lo que pienso acerca de esta cuestión.

Tratar el tema del ateísmo en la actualidad no es cosa fácil, y menos para las personas que, como yo, nunca habían tenido un acercamiento serio con las experiencias de algunos ateos. Con este pequeño ensayo no pretendo hacer un gran estudio de cómo éste o tal ateo justifica su increencia, más bien, pretendo justificar un poco lo que entiendo que es la experiencia atea, lo que significa para mí: una búsqueda de lo trascendente (quizás Dios), pero claro una búsqueda muy sui generis.

Para lograr este objetivo, más que un gran tratado, voy a presentar unas pequeñas citas textuales de algunos autores ateos que vimos en la clase y de alguno que otro cristiano, seguidas de unos breves comentarios que aclararan la relación de los textos con el tema, o la línea temática, y más adelante presentare otro pequeño atrevimiento: el pensamiento de la gente ordinaria representado en una breve pero interesante encuesta, también, en relación con algunas frases de los textos tratados en la clase de ateísmo contemporáneo.

Decía San Agustín de Hipona en un párrafo de sus Confesiones: “nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón permanece inquieto hasta que descansa en ti”. Nuestro corazón, nuestro cuerpo y espíritu, nuestra mente, nuestra razón, en fin nuestro mundo permanece inquieto en una búsqueda continua de ti, de la paz, de la vida, de la verdad. Todo corazón inquieto lo está porque se sabe incompleto, siente que le falta algo, y emprende la búsqueda de ese complemento. Búsqueda que en casi todos los casos es buena y válida, pero que, así mismo, a veces se da en lugares equivocados, pues, no es lo mismo buscar fuera de mí lo que me espera en mi interior, que saberse portador de las respuestas.

Cuando hablo de error de búsqueda no quiero referirme, precisamente, a los ateos, sino a otro tipo de persona que ve el error de búsqueda como algo tan natural, como algo normal, legitimando como buenas las manifestaciones de una cultura que tiene que ver en nada con el resucitado, sino, más bien, con la cultura de la muerte; ven tan normales los valores de la cultura de la muerte que, incluso, los persiguen.

¿Por qué no me refiero a los ateos? Bueno, aquí es necesario recordar algunos elementos de la experiencia de lo sagrado. Primero el escape de la realidad; nos aterra enfrentarnos, enfrentar la realidad que nos circunda, no la aceptamos, y huimos de ella. Ya en la soledad del desierto, en intimidad, nos encontramos con lo sagrado, nos encontramos con la verdad, con nosotros mismos. Y por último, la verdad nos devuelve a la realidad, a la misma realidad pro no a la misma persona, no a los mismos ojos, descubrimos que la verdad sólo tiene sentido cuando se comparte.

A esa verdad, que necesariamente te refiere a la comunidad, se le pueden dar varios nombres, yo prefiero el de “angustia por la vida”. Esta angustia, si no es ella misma, es hermana gemela de la angustia por la vida que manifiesta el Dios de los cristianos, de la vida que es Dios, capaz de llenar el “nemos”, el vacío que nos molesta, que nos mantiene permanentemente inquietos. En el siguiente fragmento del texto, de Bertrand Russell, creo que se puede ver claramente este proceso:

Tres pasiones, sencillas pero tremendamente fuertes, han regido mi vida: el deseo de amar y ser amado, la búsqueda del saber y una compasión, superior a mis fuerzas, por el sufrimiento de la humanidad...

Busqué primero el amor, porque trae consigo el éxtasis... Lo busqué, también, porque el amor alivia la soledad -esa terrible soledad en la que el tembloroso ser que tiene conciencia de sí mismo se asoma al borde del universo y ve un frío abismo sin fondo y sin vida-...

Con el mismo apasionamiento busqué el saber. He deseado entender el corazón del hombre...

El amor y el saber, en cuanto me fueron posibles, me levantaron hacia arriba, hacia los cielos. Pero la compasión me devolvió siempre a la tierra. Ecos de gritos de dolor reverberan en mi corazón. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos inválidos, que son sólo una carga odiada por sus hijos, y todo ese mundo de soledad, pobreza y sufrimiento convierte en burla lo que la vida humana debería ser. Aspiro con toda mi alma a aliviar el mal, pero no puedo y sufro.

Esta ha sido mi vida. La juzgo digna de vivirse y, si me diera la oportunidad, volvería a vivirla con gusto.

El encuentro con el amor y el saber te eleva al éxtasis, pero la compasión te devuelve a la realidad mirándola de otra manera; ya no buscas sólo tu propia satisfacción (amar y ser amado, conocerlo todo), sino que te preocupas porque otros vivan lo mismo que tú. Se te contagia la angustia por la vida (de la que hablaba más arriba) y encuentras tu complemento al compartir.

Yo estoy consciente de que mi ser cristiano condiciona mi manera de leer la vida, porque la leo en cristiano, y que este pequeño afán por ver más allá de lo que se puede ver a simple vista puede parecer muy romántico o positivista, pero contrastado con la experiencia cotidiana realmente no lo es. Es más fácil creer y dejar todo el trabajo y las culpas a Dios que “increer” y asumir con responsabilidad las riendas de nuestras acciones, de las realidades de muerte, los problemas del medio, de los hermanos y los propios nuestros, muchas veces producto de nuestra indiferencia. Ahora no pretendo decir que es mejor ser un ateo comprometido que un cristiano irresponsable, sólo digo que pongamos mucha atención a los modelos de coherencia que los ateos nos ofrecen.

Para finalizar veamos lo que piensa la gente común acerca de algunas preguntas que ya son conocidas para nosotros. Para realizar esta encuesta salí por las calles un par de veces y otras veces entrevisté a personas de otros países a través de la Internet. A continuación la corta lista de personas que colaboraron con sus respuestas con sus respectivas edades y procedencias:

  • Erika, 22 años, Venezuela

  • José Rodríguez, 24 años, República Dominicana

  • Joselito, 30 años, República Dominicana

  • Juan Ramírez, 28 años, República Dominicana

  • Luis, 25 años, México

  • Mary, 17 años, Reino Unido

  • Matías, 28 años, Argentina

  • Veamos, pues, las preguntas seguidas de sus respuestas:

    ...¿Y las religiones?

  • Bueno yo creo que son diversas formas de llegar a un mismo dios aunque él sea diferente para todas las religiones.

  • Que son muy bien, muy bonitas.

  • Yo no soy fanático de ellas, pero siempre y cuando sean para adorar a dios y no hacer daño a nadie creo que está bien.

  • Ji, ji, se han convertido en un negocio; hay quinientas mil religiones.

  • Yo pienso que todo va evolucionando con el tiempo y las religiones son de lo más antiguo que ha venido evolucionando en la actualidad. La humanidad ha creado un sin fin de ellas en busca de alguien o algo en que creer. Es indispensable para el ser humano creer y actualmente existen muchas alternativas. Gracias al libre albedrío que se nos dio podemos escoger lo que se acopla a nuestras creencias.

  • Pues, pienso que cada persona tiene el derecho de creer lo que quiera. Si quieren creer que dios o lo que sea existe, pues bueno.

  • Están como en una tienda, tu escoges la que más te convenga.

  • “Ponme una de cada, que están rebajadas en el Corte Inglés.”

    ¿Y cuál es la mejor?

  • Bueno en verdad yo creo que no existe verdad absoluta por eso respeto a todas las religiones por igual

  • La católica.

  • Quizá porque nací en la católica diría que esa.

  • La evangélica.

  • Jesús, la única vía para llegar al Padre. Cada religión tiene un lado oscuro.

  • No sé. Es la decisión de la gente.

  • Yo no creo que haya una mejor que la otra, todas son iguales.

  • “Mire usted, la mía, porque es de cajón, que algo tiene que haber. Llámalo equis, me parece bien. Llámalo energía, mejor todavía...”

    ...¿Y el tarot, y la astrología?

  • Bueno de verdad que no tengo muchos conocimientos sobre eso pero creo que es como que medio oscura la cosa.

  • No creo, eso es algo más o menos... no, no creo en la baraja, pero creo en el horóscopo, porque la baraja es de brujería.

  • Yo no creo mucho en eso, pero sí creo que es entretenedor, por ejemplo: yo soy del signo sagitario y no por eso todos los sagitarianos tienes que tener la misma personalidad que yo.

  • No creo en eso.

  • Sin antes poner la tolerancia para con nuestros semejantes para respetar sus creencias podría decirse que también hoy en día es una alternativa, es algo que también ha venido de la mano con nuestros antepasados.

  • Pues, creo que a veces puede ser verdad, y a veces creo que sólo es otra manera de ganar dinero de la gente inocente.

  • Yo pienso que eso es un gran engaño.

  • “Me los hice ayer en la peluquería.”

    ¿Y el dinero?

  • El dinero yo creo que es algo necesario para algunas cosas, pero no es lo más vital del mundo

  • El dinero es bien, pero muy bien, bastante bien, muy bien el dinero, hermoso, lo mejor que hicieron en el mundo, ¿Qué mejor de ahí?

  • Que no lo es todo en la vida, pero sí es necesario para satisfacer las necesidades diarias; si no tienes dinero y te enfermas corres el riesgo de morirte y sin dinero no comes.

  • Esta en el tercer lugar en mi vida, es el tercer recurso; Dios, Salud y Dinero.

  • Precisamente es el dinero en la mayoría de los casos en este mundo de materialismos es lo más importante para muchos.

  • El dinero no trae felicidad, sólo trae cosas materiales... va y viene.

  • Eso cura todos los males; el que tiene dinero no tiene problemas, aunque no sea lo único en la vida.

  • “El único Dios verdadero.”

    ¿Y Lutero y Buda y Mahoma?

  • Ay! Ya me estás complicando la cosa, ja, ja, ja. son símbolos importantes de para diferentes religiones

  • Me enchalecaste con Buda.

  • Oh my god!!, ¿Martín Lutero el gran libertador de los negros? -no, no es ese- es que ya deje de estudiar, -ese es Martin Luter King- ¿Te fijas? Ya me perdí.

  • No sé.

  • Son parte de la cultura en la religión no olvidemos que Lutero fue unos de los principales ateos en la historia de la humanidad (si no me equivoco) y buda es el símbolo oriental de la máxima deidad al igual que Mahoma según la religión de aquellos lugares

  • No sé.

  • Fueron gente muy sabia, de eso no cabe duda, pero luego la gente se aprovecho de su pensamiento para fundar religiones y hacer su negociazo.

  • “Con su pan se lo coman.”

    ¿Y qué opinas del Papa de Roma?

  • Bueno, el Papa es como un representante de fe para la religión católica, aunque en el Vaticano existan tantas cosas con las que no estoy de acuerdo...

  • Que es un buen hombre y punto.

  • Me pones en apuros. Es el representante de dios en la tierra, es lo que dicen, pero que vive rodeado de riquezas.

  • El diablo más grande que hay. Es la cara visible de Satanás.

  • Él es el máximo representante en la tierra de la religión católica cristiana o lo que es lo mismo sucesor de San Pedro

  • Pienso que todo eso es corrupto.

  • Bueno, el dice que es Pedro, como el otro dice que es Andrés, o como Prabhupada dice que es la reencarnación de krisna, y así sucesivamente todos los demás.

  • “Ese... un particular...”

    Estos son algunos de los signos de nuestra época... estas breves, pero significativas, respuestas expresan muy bien cómo la fragmentación y la indiferencia, hacen que las personas acomoden a Dios según sus gustos y necesidades, de tal manera que si no les sirve, lo puede cambiar por otro con facilidad. Cualquiera de estos podría ser el caso de cualquiera de nosotros que nos llamamos creyentes cristianos que queremos vivir al dios que nos da la gana y que, cuando mucho, hacemos el bien sólo por ganarnos un surquito en el cielo sin asumir con seriedad nuestra parte en la labor de la institución del Reino. Aquí repito nuevamente que, por más que queramos, no podemos ignorar el ateísmo como fenómeno intelectual que nos interpela, que nos cuestiona y que exige una respuesta: de los creyentes y de los no creyentes.

    Fragmento de un himno tomado de la Liturgia de las Horas de la hora menor de Completas del miércoles.

    La palabra “Dios” aquí es usada como sinónimo de “deidad” o “divinidad”.

    Uso la palabra ordinaria en sentido de común, de cotidiana, nunca de manera despectiva.

    Fragmento tomado de las Confesiones de San Agustín: Versión Especial para América Latina, Perú, Publicaciones CETA, 1986.

    Aquí hago referencia a la Teoría de lo Sagrado de Mircea Eliade.

    A la comunidad humana, o a toda la creación, o a toda la evolución, si se quiere.

    Cfr. “La Falla Básica” de Morris Berman.

    Cfr. el prólogo de su autobiografía, citado por Valles Carlos en “Ligero de Equipaje”, Tony de Mello, un profeta para nuestro tiempo, Sal Terrae, 1987.

    Ver la nota número 2.

    Las preguntas, y las respuestas puestas en negrillas, son fragmentos de la canción “Como te digo una co te digo la o” de Joaquín Sabina tomada de su disco 19 días y 500 noches. En la encuesta las preguntas fueron ligeramente reformuladas para mayor entendimiento de los encuestados y para condicionar lo menos posible sus respuestas.

    Las negrillas no sólo se utilizan, en este trabajo, para demarcar diferencia entre los fragmentos de la canción y las respuestas de los entrevistados, sino, también, para señalar algunas intervenciones del encuestador.