Astrología y fraude

Horóscopos. Tarot. Astrólogos. Cuestiones religiosas. Posible fundamento científico

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Introducción:

Este trabajo crítico, tiene como finalidad informar al lector sobre la irracionalidad de la astrología. Es importante destacar que, como quedará claro tras la lectura de este artículo, la astrología no tiene ningún fundamento científico. Además, esta pseudociencia está íntimamente relacionada con la superstición y la ignorancia, por lo que no debe ser tratada en serio. La astrología es parte del pasado, y no tiene cabida en una sociedad avanzada y libre como la actual.

Algunas definiciones para entrar en tema...

¿Qué es la astrología?

Es una disciplina que observa, analiza y estudia las posiciones y movimientos de los astros, en especial el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, relacionándolos con el desarrollo de los acontecimientos que se producen en la Tierra.

Los astrólogos sostienen que la posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona y sus movimientos posteriores, reflejan el carácter de esa persona y por tanto su destino. Durante siglos los científicos han rechazado los principios de la astrología; sin embargo, millones de personas continúan creyendo en ella o practicándola.

El doctor Merril F. Unger, distinguido y erudito escritor norteamericano, la define así:

“La astrología es un antiguo artificio o que (pretende predecir acontecimientos terrestres mediante la observación de las estrellas fijas, del Sol, la Luna, y los planetas). La astrología también sostiene poseer la capacidad de predecir el carácter y el destino humanos. Ello se realiza por medio de horóscopos que se basan en la configuración de los cielos en el momento del nacimiento de la persona”. (Merryl F. Unger, Los Demonios y el Mundo Moderno, Pág.. 61).

¿Qué son los horóscopos?

Los astrólogos realizan cartas astrales llamadas también horóscopos que sitúan la posición de los astros en un momento dado, como el nacimiento de una persona, por ejemplo, y a partir de ellas emiten sus conclusiones sobre el futuro de esa persona. En una carta astral se sitúa la eclíptica, trayectoria anual aparente del Sol a través del cielo, con las doce secciones que reciben el nombre de signos del zodíaco, que son Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. A cada planeta (incluyendo al Sol y la Luna) se le da un signo particular dependiendo del lugar de la eclíptica en que aparece dicho planeta y del momento en que se hace el horóscopo. Cada planeta representa tendencias básicas humanas y cada signo un conjunto de características humanas. Cuando los astrólogos designan a una persona por un signo determinado —como Leo o Piscis, por ejemplo— se están refiriendo al signo Solar de esa persona, esto es, al signo que el Sol ocupaba en el momento de su nacimiento.

El horóscopo está dividido también en doce casas, que comprenden el periodo de 24 horas durante el cual la Tierra completa un giro alrededor de su eje. Cada casa está relacionada con determinadas situaciones en la vida de una persona, tales como el matrimonio, la salud, el trabajo, los viajes y la muerte. Los astrólogos realizan sus predicciones interpretando la posición de los astros dentro de los signos y las casas del horóscopo.

Un poco de historia: ¿Cómo nació la astrología?

La astrología propiamente dicha tuvo su comienzo en Babilonia hace 5.000 años como un sistema de lectura de "señales" (la posición de los astros en el cielo en determinados momentos) que presagiaban el destino de reyes y reinos ( Kurt Koch aclara: “En el viejo mundo, la astronomía de las estrellas, la astrología y la interpretación de las constelaciones eran una sola ciencia. En el antiguo imperio babilónico se la consideraba la ciencia de los sacerdotes. Originariamente se echaban horóscopos únicamente para los reyes. Ya que vestigios de astrología pueden también encontrarse en la antigua cultura mejicana, se piensa que es dicha práctica un fenómeno común de la humanidad.

Los griegos y los romanos heredaron la astrología de los babilónicos. Durante la Edad Media, Europa se volcó hacia la astrología. El emperador Federico II el Grande vivía totalmente regido por ella. Lutero la llamo -un arte miserable-. Desde la era del racionalismo (1750), la ola astrológica decreció. La astrología y la astronomía se dividieron definitivamente...)

. Los egipcios perfeccionaron un sistema diferente, de manera que los ángulos entre los planetas establecían "presagios". Muchas otras civilizaciones antiguas, como los mayas, chinos (2000 a.C.), etc. desarrollaron de forma independiente otros sistemas similares.
En aquel momento se ignoraban la mayor parte de las leyes físicas, y entonces se buscaban explicaciones no racionales: los astros presagiaban el futuro.
Posteriormente, los griegos combinaron los sistemas babilónico y egipcio, creando una "filosofía del universo".
En el siglo II d.C., Claudio Ptolomeo, en su libro "Almagesto", describe un sistema de "casas", que dividía la zona cercana al plano de la eclíptica (la región de la bóveda celeste por donde se mueven el Sol y los planetas, en su movimiento aparente) en 12 sectores. Cuando el cristianismo prevaleció en el Imperio Romano, se comenzó a combatir tímidamente a la astrología. San Agustín, obispo de Hipona (365-430 d.C.), condenó a la astrología porque "absolvía a los pecadores y le atribuía las culpas al Creador y Gobernante del cielo y las estrellas".
A pesar de esto, la astrología volvió a resurgir alrededor del siglo XII. Entre los siglos XIV y XVII, en pleno Renacimiento, las ideas se transformaron. Nicolás Copérnico, en su obra De Revolutionibus orbium coelestium, propuso que los planetas giraban alrededor del Sol, y no en torno a la Tierra, como creían casi todos los antiguos, incluyendo los astrólogos. Éstos últimos reaccionaron diciendo que, siendo lo fundamental las posiciones de los astros con respecto a la Tierra, el nuevo concepto del universo no los afectaba lo más mínimo. No obstante, a partir de ese momento, la astrología inició un cierto declive. Incluso el Papa condenó la astrología en 1612. A pesar de ello, mucha gente de esa época era muy crédula y supersticiosa: creía en los horóscopos, practicaba la magia y utilizaba talismanes para protegerse. Además, a finales del siglo XVI todavía se impartía la astrología em algunas universidades españolas.

Hace unos 20 años, 192 científicos (entre los cuales figuraban 19 galardonados con el Premio Nobel), firmaron una declaración en la que se afirma:
"Es sencillamente un error imaginarse que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento puedan determinar de manera alguna nuestro futuro. Tampoco es cierto que la posición de los lejanos astros determine que ciertos días o períodos sean más favorables para ciertas acciones, o que el signo bajo el cual se nace decida la compatibilidad o incompatibilidad con otras personas".

Vemos que el diablo, no pierde oportunidades para imponer ideas equivocadas, a las personas. El texto está muy claro: desde pueblos paganos como Babilonia, se remonta hacia nuestros días esas “creencias” que alguna vez se llamaron “Ciencias”, y que hoy se concideran por muchas personasuna fuente de información verídica, pero por otras una farsa, sin fundamento de ningún tipo.

Entonces...

La astrología no tiene ningún fundamento científico, e incluso se ha convertido en un fraude, ya que muchos desaprensivos e incautos no tienen problemas en pagar una cantidad elevada de dinero para que un pícaro que se hace pasar por astrólogo pueda disfrutar de unas buenas vacaciones.
Miguel Ángel Sabadell, el astrofísico español, se pregunta: "¿Por qué el amoniaco de Júpiter puede influir en nuestro carácter y el que tenemos en el armario de la cocina no?"
Otro dato curioso: el médico obstetra ejerce una atracción gravitatoria sobre el recién nacido 6 veces superior que la ejerce sobre el mismo el planeta Marte. Otras preguntas a las que la astrología es incapaz de responder:
¿Por qué los gemelos nacidos con pocos minutos de diferencia no siguen casi nunca el mismo destino? La astrología es incapaz de pasar el test de los gemelos. ¿Por qué se habla de 12 signos zodiacales, omitiéndose a Ofiuco y la Ballena, constelaciones que también forman parte de la eclíptica? El planeta Urano fue descubierto en 1781, Neptuno en 1846 y Plutón en 1930. ¿Cómo es que estos planetas no ejercían influencia alguna antes de su descubrimiento, y sí son influyentes una vez descubiertos? Además, la astrología no tiene en cuenta a los asteroides, los cometas y otros cuerpos celestes del Sistema Solar, algunos de tamaño similar a los planetas más pequeños. ¿Por qué los horóscopos de los diarios, revistas, radio, televisión, Internet... sólo cuentan generalidades o consejos que son válidos para cualquier persona, sea del signo que sea? No hay más que leer un horóscopo para comprobar que sus predicciones están muy poco definidas, y que por ello pueden ser asignadas a cualquier signo. ¿Por qué las predicciones para un mismo signo y semana difieren tanto entre varios medios? Es evidente que porque las predicciones no tienen ningún fundamento. ¿Por qué tantas veces predicen catástrofes, romances, triunfos deportivos y demás cosas que luego no ocurren? Cuando pasa esto, los astrólogos, adivinadores y demás charlatanes, afirman que se ha producido un error en sus cálculos, que el error no es suyo. Hay muchos ejemplos de este tipo, para comprobarlo no se necesita más que recordar algunas predicciones: veremos como éstas no ocurren.

“Uno de los mayores conceptos erróneos que constituye la base de la astrología tiene que ver con el numero de planetas de nuestro sistema solar... En tiempos antiguos, Urano, Neptuno y Plutón no eran observables a simple vista”.

“El problema de la autoridad en la astrología se pone de manifiesto cuando uno se da cuenta de que existen muchos sistemas de astrología que se oponen diametralmente entre si... con estos diferentes sistemas empleados por los astrólogos, una persona puede ir a dos astrólogos diferentes y recibir dos horóscopos totalmente opuestos para el mismo día. Esto no es una mera posibilidad, sino una realidad”.

“Aun hay mas. La astrología esta basada en la premisa de que los planetas giran al rededor de la Tierra que es lo que se conoce como teoría egocéntrica. Copérnico demostró que los planetas giran alrededor del Sol y o de la Tierra. Esto es lo que se conoce como teoría heliocéntrica. Puesto que la astrología se basa en la refutada teoría egocéntrica, su confiabilidad esta destruida”.

“Un constante motivo de desconcierto para los astrólogos es el nacimiento de mellizos. Como nacen exactamente al mismo tiempo y en el mismo lugar, deberían compartir destinos idénticos.

Desafortunadamente este no es el caso, porque la experiencia nos demuestra que dos personas que nacen al mismo tiempo pueden vivir vidas totalmente diferentes. Uno puede ser un triunfador, mientras que el otro puede resultar un fracasado. El hecho de que los mellizos no viven las mismas vidas indica otra falla de la teoría astrológica”. (Johs Macdowel y Don Stewart. Ocultismo: ¿Fraude o realidad? Págs. 18-20).

"Asimismo, es notable el hecho de que existen diferentes sistemas astrológicos discordantes, que llevan a interpretaciones muy dispares de los mismos hechos. Esto no ocurre, por ejemplo, en la astronomía, que es practicada sobre los mismos principios científicos en todo el globo". (Los horóscopos y la astrología. Terrassa: CLIE, 1992)

"Los intentos de darle fundamento científico, demostrar su confiabilidad o combinarla con la psicología han sido por completo infructuosos".(Los horóscopos y la astrología. Terrassa: CLIE, 1992).

Analizamos con más detalles que es bastante ilógico y bastante vergonzoso, saber que mucha cantidad de personas, se dejan llevar por predicciones que ni se ponen deacuerdo, y que son generalidades que se cumplen en la mayor parte de la población.

¿Por qué tanta gente "cree" en la astrología?

La fe en la astrología y en el horóscopo es un amargo trago que debemos resistirnos a aceptar. No debemos seguir pensando como hace cientos de años, cuando no disponíamos de grandes conocimientos científicos. En el siglo XXI no debemos ser tan ingenuos como para pensar que el destino de la humanidad se decide en la bóveda celeste. Nuestro destino se decide por el esfuerzo constante, y siempre apoyándonos en la RAZÓN y la CIENCIA.
Según la Sociedad Norteamericana de Estudios Sociológicos y Sociales: "La fe en la astrología es perjudicial, pues fomenta la evasión de los problemas permanentes de la vida real".
Por su parte, Carl Sagan, un respetado científico y escritor, afirmó: "Se observa un renovado interés por las doctrinas anecdóticas, como la astrología. La amplia aceptación de la que gozan trasluce una falta de rigor intelectual y una grave carencia de escepticismo. Son filigranas de la ensoñación."
Mientras la ciencia investiga seriamente los grandes enigmas del universo, otros explotan la ingenuidad y la ignorancia de la gente. Los seres humanos debemos procurar superarnos con nuestro esfuerzo. Nosotros somos los únicos responsables de nuestro futuro, y no los astros.


Este reportaje ha sido realizado en base al trabajo de Hebert Pistón Rodríguez, miembro de la sección Coordinación Local de Enseñanza y Divulgación (La Paz, Uruguay).

Mucha gente cae presa del ocultismo fascinados por los aciertos adivinatorios entre los que la astrología tiene un papel fundamental. también por palpar la realidad espiritual que lo envuelve.

Los horóscopos suelen ser suficientemente ambiguos como para que cada individuo crea en su cumplimiento. Suelen venir bien a todos, y podría cumplirse en cualquiera. Además la sugestión juega un papel muy importante en la astrología.

La persona que busca el consejo de un astrólogo va con cierta predisposición para creer en el horóscopo. Esta predisposición conduce a una autosugestión para ordenar su vida de acuerdo al horóscopo, y así contribuir a su cumplimiento

No todos están a favor

“Es evidente que el ocultismo ha penetrado todos los aspectos de nuestra sociedad. Desde los medios masivos de comunicación hasta las tiendas de comestibles, uno no puede darse vuelta sin encontrarse con algún tipo de literatura o influencia ocultista. Se pueden encontrar horóscopos hasta para reducir de peso y horóscopos para una mejor vida sexual. Y ni siquiera la enseñanza superior esta a salvo. La universidad de California en Berkley otorgo recientemente el primer diploma de la licenciatura en magia, y es solo una de las muchas universidades mas respetables del país que ofrecen actualmente cursos sobre parapsicología”. (Josh Macdowel y Don Stewart, Ocultismo: Fraude o realidad?, Pág.. 12-13).

“Me parece de lo mas extraño que la gente que se niega a aceptar el nacimiento virginal de Cristo, es la misma gente que cree en los ovnis y pone toda su atención en la parapsicología. No puede creer que Jesucristo fuera Dios-hombre porque eso es -científicamente- imposible, pero no tienen reparos en aceptar las prácticas ocultistas ni en aceptar todo tipo de superchería. Cuando están en problemas no dudan en acudir a la gente más extrañas con las practicas mas insólitas en busca de respuestas”. (Luis Palau, Brujería y Horóscopo frente a Dios, Pág. 11).

"El sentido común sugiere que algunas nociones de la astrología son muy dudosas. Por ejemplo, es difícil creer que el horóscopo de decenas de personas de diferente signo fallecidas en un accidente aéreo indicase exactamente lo mismo para todas. Las predicciones de los astrólogos son vagas, generales, o basadas en el conocimiento de la actualidad. Sin embargo, ninguno "predijo" acontecimientos muy notables pero inesperados, como la muerte de John Lennon o Lady Di, la caída del muro de Berlín o la disolución de la Unión Soviética; ¿no estarían escritos en los astros?" (Los horóscopos y la astrología. Terrassa: CLIE, 1992)

“En septiembre de 1.975, 186 prominentes científicos norteamericanos, conjuntamente con 18 ganadores del Premio Nobel, se pronunciaron en contra de las pretenciosas afirmaciones de los charlatanes de la astrología, diciendo, entre otras cosas que no hay ninguna base científica para presumir que las estrellas predicen los acontecimientos e influyen sobre la vida de las personas”.

Vemos el caso de diferentes personas que no están a favor de la astrología, y vemos que todo indica y declara que es un fraude, que se baza en “pensamientos” o “ideas de un astrólogo”, y no en la realidad.

Lo que sucede, es que las personas le tienen “fe”, y por ese motivo, creen que, por ejemplo, si el horóscopo dice que los de determinado signo van a tener buenas relaciones con amigos, ellos así lo sienten, y actúan de tal manera que se cumple. No porque tenga la razón, sino que porque la persona se “mentaliza” que así tiene que suceder “sí” ó “sí”.

factores que favorecen el desarrollo del ocultismo

Josh Macdowel y Don Stewart señalan:

“La curiosidad: Hay cierto misterio en torno al ocultismo que apela a nuestra curiosidad. Mucho de los que se involucran en las practicas del ocultismo lo hacen empezando con las llamadas practicas -inofensivas-, tales como la lectura del horóscopo o el uso de la escritura espiritista (tabla de ouija), etc. Después pasan a una participación más profunda debido a una creciente curiosidad.

La secularización del Evangelio: En los últimos años ha habido una negación de las doctrinas fundamentales de la fe cristiana por parte de muchos de los que ocupan un puesto de liderazgo en la Iglesia. Esto deja un gran vacío espiritual en el mundo, que hace que las personas que tienen necesidades espirituales busquen en otros lugares para satisfacerlas.

El ocultismo ofrece una realidad: Hay una realidad en la experiencia ocultista que atrae a muchas personas al ocultismo. Todos deseamos algún tipo de respuesta definitivas a las preguntas básicas de la vida, y el mundo del ocultismo muy gustosamente ofrece respuestas. Como estas practicas ocultistas rebelan cosas a asombrosas, el que las practica llega a creer que ha experimentado la máxima realidad y que ya no necesita continuar la búsqueda de la verdad. El vacío espiritual se llena con una experiencia espiritual que no proviene de Dios, sino por lo general, de las profundidades mismas del infierno.

Un nuevo factor, consideran el ocultismo una señal de los tiempos: Había muchas indicaciones de que vivimos en los últimos tiempos y de que el regreso de Jesucristo esta en el horizonte. De ser así, entonces debemos esperar un aumento de la actividad demoníaca a medida que la venida de Cristo se acerca”. (Josh Macdowel y Don Stewart, Ocultismo: Fraude o realidad?).

Algo que se repite en la historia de la humanidad es el hecho de que la decadencia moral y espiritual de las gentes hacen que el ocultismo en general prolifere. Al principio lo hace de forma camuflada, juegos y seudo ciencias que van negando la verdad de Dios, para terminar su tarea al descubierto.

“La enfermedad intelectual de nuestra cultura la confirma el diluvio de literatura astrológica, que está ahogando la fe personal en un Dios ”. (Merryl F. Unger. Los demonios y el mundo moderno).

¿Qué nos enseña Dios, en Su Palabra”

Dios aborrece la astrología y advierte seriamente en su palabra que no se confíe ni en los astrólogos ni en la astrología.

“Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre; Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo; que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría”. (Isa. 44:24-25).

“Así dice Jehová, el Santo de Israel, y su formador: Preguntadme por las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos. Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos extendieron los cielos y a todo su ejército mandé. Yo lo despertaré en justicia.” (Is. 45:11-13)

“No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman”. (Jeremías 10:2).

“No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejercito del cielo, seas impulsado y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos”. (Deuteronomio 4:19).

“Te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti. He aquí que serán como tamo; fuego los quemara, no quedara brasa para calentarse ni lumbre a la cual se sienten. Así te serán aquellos con quienes te fatigaste, los que traficaron contigo desde tu juventud; cada uno ira por su camino, no habrá quien te salve”. (Isaías 47:13-15).

“No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas...” (Deuteronomio 18:10-12).

“Si os dijeren: preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿no consultara el pueblo a su Dios? ¿Consultara a los muertos por los vivos? ¡A la Ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido”. (Isaías 8:19-20).

“Murio Saúl por su rebelión con que prevarico contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardo, y porque consulto a una adivina, y no consultó a Jehová; por esa causa lo mato, y traspaso el reino a David hijo de Isaí”. (1ª Crónicas 10:13-14).

No hay mucho que decir: Dios es muy directo y claro con respecto a lo que debemos y no debemos hacer con respecto a este tema. No debemos consulta ni a adivinos ni a encaqntadores. Si Dios lo determina así, será porque no es algo bueno, no viene de él; y si no viene de él, viene del enemigo. Este asunto es muy claro, y no tiene ni “peros” ni vueltas.

¡Hay peligro encerrado!

a) Confusión:

Aunque mucha gente piense que se trata de un juego, existe un peligro real en la astrología, ya que esta hace girar la vida de las personas que creen en ella, sobre fundamentos que no son reales, sino mentirosos, corriendo el riesgo de sufrir grandes daños.

Luis Palau lo expresa así:

“Aunque se quiera minimizar el peligro real, la astrología en verdad es un intento satánico para que los hombres no sigan la verdad”. (Luis Palau. Brujería y horóscopo frente a Dios).

Las recomendaciones astrológicas son sencillamente mentiras, y seguirlas, una locura de fatales consecuencias.

“Pero si nuestro evangelio esta aun encubierto, entre los que se pierden esta encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”. (2ª Corintios 4:3-4).

b) Enfermedad:

La medicina reconoce los daños ocasionados por la astrología. Kurt Koch cita al doctor Schrank, de Wiesbaden, superintendente medico, quien en un artículo sobre psicología de la superstición, escribe:

“Que los efectos de la psicología de la superstición son peligrosos, queda demostrado por el hecho de que en personas sensibles se observan serios disturbios psíquicos, temor a la vida, desesperación y anomalías. La astrología paraliza la iniciativa y la facultad de discernimiento. Embrutece y lleva a la falta de reflexión. Uniforma la personalidad hacia una inercia de fondo”. (Kurt Koch. Entre Cristo y Satanás, Pág.. 21).

La astrología sostiene la herejía de la predestinación, lo que lleva a un enfoque fatalista de la vida como lo expresa Josh Macdowel y Don Stewart:

“El enfoque fatalista de la astrología, que dice que nuestra vida esta previamente determinada por las estrellas, es desmentido por las Sagradas Escrituras, las cuales nos hacen responsables de nuestro destino. La astrología y el cristianismo son sencillamente incompatibles”. (Johs Macdowel y Don Stewart. Ocultismo, ¿fraude o realidad?).

La Biblia afirma la libertad del hombre para decidir su propio destino: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tu y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a Él; porque El es vida para ti, y prolongación de tus días”. (Deuteronomio 30:19-20).

c) Posesión:

Aunque gran parte de la astrología esta realizada por charlatanes que se aprovechan de la ignorancia de las gentes, y con cierta sicología popular y algo de observación lógica embaucan a quienes acuden a ellos, también es cierto que existe un sector de astrólogos que realizan sus predicciones ayudados por verdaderas fuerzas sobrenaturales que le transmiten “ciertos conocimientos”. Dado que estas “fuerzas” contradicen la verdad de Dios, podemos decir que la astrología esta estrechamente entrelazada y unida al espiritismo y la demonología.

“La predicción del futuro o adivinación genuina supone la existencia e intervención de seres espirituales sobre humanos. También supone que estos seres poseen conocimientos que el hombre no tiene y que están dispuestos a transmitir esta información al hombre bajo ciertas condiciones con las que están familiarizados los adivinos”. “Como una clase de adivinación pagana, la astrología provoca la actividad de los espíritus demoníacos por haberse originado esta en la adoración de las estrellas, y por buscar un conocimiento secreto en oposición a la voluntad de Dios y a la Palabra de Dios”. “En la obsesión por la astrología podrían estar implicados un simple fraude, una sugestión irresistible y la demonológica, y es necesario comprender la relación de ellos entre si para tratar los efectos ocultos que producen”. (Merryl F. Unger. Los demonios y el mundo Moderno, Págs.. 60, 62,64-65).

La Biblia nos aconseja

“No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas”. (Hebreos 13:9).

“El Espíritu dice claramente que en los postreros días algunos apostataran de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos...” (1ª Timoteo 4:1-2).

d) Muerte

“El diablo... ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, por que no hay verdad en el. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”. (Juan 8:44).

Una solución o vida mejor...

"La Escritura enseña que las estrellas, como el resto del universo, son una creación de Dios (Génesis 1:16). Si bien, con la ayuda de una concordancia, se pueden hallar numerosas referencias literales y figuradas a los astros, la Biblia jamás enseña que tengan la más mínima influencia sobre los asuntos humanos. La Biblia condena de manera tajante toda forma de adivinación, y específicamente la astrología. (Lev 19:26,31)".

“De Jehová son los pasos del hombre; ¿como, pues, atenderá el hombre su camino?.” (Proverbios 20:24).

Dios no quiere que nadie se espante por los signos del cielo, error propio de los pueblos paganos.

"Contra Babilonia, Isaías escribió: "Que se presenten, pues, y que te salven, los que describen los cielos, los que observan las estrellas y hacen saber ...lo que sucederá. Mira, ellos...no librarán sus vidas." (Isa 47:13-14). Aún los hebreos que debieron aprender astrología, nunca confiaron en ella. Daniel, jefe de los magos en Babilonia, interpreta el sueño del rey con la sola ayuda de Dios, pues "no hay sabios, adivinos, magos ni astrólogos que lo puedan revelar"(Dan 2:1-28; 5:7-8, 17-28).

El Nuevo Testamento reitera la condena de toda forma de magia y adivinación (Hech 8:9-25; 13: 6-12; 19:19-20).

El Apóstol Pablo enseñó que el colmo del pecado era adorar a la creación en lugar de al Creador (Rom 1:25-26).

"Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad". (Jeremías 10:2-3

En la versión Popular “Dios Habla Hoy” dice así:

“Ya que el Señor dirige nuestros pasos, ¿porque tratar de comprender cuanto ocurre en el camino?.” Proverbios 20:24 V.P.)

Nadie conoce su propio destino.

“No presumas del día de mañana, pues, no sabes lo que el mañana traerá”. (Proverbios 27:1 V.P.)

“Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos”. (Jeremías 10:23).

“Asi dice Jehová, el Santo de Israel, y su fundador: Preguntadme de las cosas por venir...”. (Isaías 45:11).

Dios afirma que sólo El conoce el futuro:

“...Yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mi, que anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aun no era hecho; que digo: mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero”. (Isaías 46:9-10).

“No hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas”. (Amós 3:7).

“Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos, lo pueden revelar al rey. Pero hay un Dios en los cielos el cual revela los misterios, y El ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días, He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama...”(Daniel 2:27-28).

Jesús dijo en cierta ocasión a sus discípulos:

“Aun tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar”. (Juan 16:12).

Solo el Espíritu de Dios en la vida del cristiano puede guiarle en lo porvenir:

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, El os guiara a toda la verdad; porque no hablara por su propia cuenta, sino que hablara todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”. (Juan 16:13).

Sabemos que...

“Todas las cosas me son licitas, mas no todas me convienen; todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejare dominar de ninguna”. (1ª Corintios 6:12).

Conclusión:

Dejamos completamente en claro que no existe la menor prueba científica de qua astrología tenga valor predictivo o descriptivo. Si alguna vez creíste en los horóscopos, o fuiste a un astrólogo para que te adivine el futuro, ahora sabés que no es la mejor decisión que podías haber tomado. Nuestro presente y nuestro futuro, le pertenecen a Dios, y a nadie más. Él es el creador, y el único con el poder suficiente para guiar nuestras vidas, si se lo pedimos, y no unos simples “inventos” de alguna persona que quiera ganar unos pesos, por inventar un futuro (bueno o malo). Debemos poner nuestras vidas en las manos del Creador, que es lo correcto, y lo que nos va a guiar por el buen camino, que nos lleva a la Vida Eterna.

Bibliografía consultada:

  • www.iespana.es

  • www.terra.es/personalz/havalan/astrologia.htm

  • www.aco.es

  • Enciclopedia Microsoft Encarta 2000/ Astrología

  • “Los horóscopos y la astrología” Terrassa: CLIE, 1992)

  • “Entre Cristo y Satanás” Kurt Koch

  • “Ocultismo: ¿Fraude o realidad?” Pág. 12-20Josh Macdowel y Don Stewart

  • “Diccionario Enciclopédico Océano” Tomo I

  • “Brujería y Horóscopo frente a Dios” Pág. 11,13, La P Luis Palau (Hebert Pistón Rodríguez, miembro de la sección Coordinación Local de Enseñanza y Divulgación

  • “Satanás Vive Entre Nosotros” Hal Lindsey

  • “Signos del Ocultismo” Pág.6 Peter Beyerhaus

  • “Los demonios y el mundo moderno” Merryl F. Unger

  • “Ocultismo y Consejería Cristiana” Pág. 15 Josh Macdowel y Don Stewart

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Nota:

Opinión: letra cursiva subrayada (Comics).

Fuente: otras letras.

(Esto le pasó a el director de un importante diario alemán :“Un cierto día, viernes, el horóscopo del astrólogo no llego a tiempo. Al encontrarse ante este dilema fue al archivo y saco un viejo horóscopo. Ya que ignoraba cual era el zodiaco correspondiente, eligió al azar. A pesar de esto, ninguno de sus lectores se percato de aquel error. Al ver que se ahorraba la tarifa del astrólogo, por veintidós meses recurrió a horóscopos de años anteriores. Ninguno de los cientos de miles de lectores lo descubrió, hasta que finalmente alguien escribió señalando que no podía ser que la constelación de Escorpión rigiera en Julio. Nuevamente se vio obligado a recurrir a la ayuda de los “expertos”. Tal era el relato del editor. Luego agrego jocosamente. “Durante el tiempo de los horóscopos errados todo se ajustaba perfectamente. No depende del horóscopo sino de lo que la persona cree”. (Kurt Koch. Entre Cristo y Satanás, Pág.. 16-17).

“La astrología se ha convertido en una religión. Es interesante notar que en la antigüedad se creía que los planetas eran dioses”. (Luis Palau)

S. Agustín, padre de la Iglesia, denomino la astrología “El fraude mas loco de la humanidad”.

Los astrónomos de la actualidad consideran la astrología como el fraude máximo de todos los tiempos.

Si no es científica, y si va contra la voluntad de Dios, ¿porque tanta gente cree en la astrología?

“Hay poderes satánicos activos detrás de la astrología” (Kurt Koch).

“El problema persistente en el fraude satánico es de proporciones tan colosales que todo el movimiento relacionado con los horóscopos lleva claramente impresa la marca de Satanás, el mentiroso y engañador”. (Merryl F. Unger. Los demonios y el mundo Moderno, Pág.. 65).

“Las Sagradas Escrituras nos muestran una mejor manera de conocer el futuro, dado que Dios ya nos ha dicho el futuro que le espera a cada ser humano, y a nuestro planeta”. (Josh Mcdowel y Don Stewart. Ocultismo: ¿Fraude o realidad? Pág.. 26).