Arte románico monacal y gótico

Arquitectura, escultura y pintura románica y gótica. Características. Escuela francesa, italiana, inglesa, alemana y portuguesa. Catedrales

  • Enviado por: Rocío Sánchez Martín
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 71 páginas
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ARTE MEDIEVAL II

TEMA1 ARTE ROMANICO 1

INTRODUCCION:

El Románico supone la culminación del proceso evolutivo de las distintas manifestaciones artísticas que se habían producido durante la época anterior. También supone la unificación cultural y artística de todo el occidente cristiano al crearse el primer estilo internacional en la historia del Arte. Por primera vez, todos los países del occidente europeo siguen una misma línea artística y cultural, aunque hay matices de cada país.

Durante esta época se producen una serie de cambios políticos, económicos, demográficos y religiosos que favorecerán que en todos los países de Europa Occidental se cree un clima optimo para el nacimiento de esta nuevo arte.

Lo que va a diferenciar al Románico es una propagación de la cultura y las manifestaciones artísticas nuevas en comparación con el prerrománico, que se va a limitar aun ámbito monástico y escuela palatina. Sin embargo, ahora el Románico llegará a un mayor número de población, de estamentos sociales y un mayor número de países. De ahí que se cree el primer estilo internacional.

CONCEPTO Y TÉRMINO:

En cuanto al término, es relativamente nuevo, ya que hasta principios del siglo XIX el arte occidental de los siglos XI y XII, no se va a conocer como Románico, sino como Protogótico, Alemán Antiguo, Arte Bizantino, Arte Neogriego o incluso Arte Normando.

Será a principios del XIX, en 1818 cuando se utiliza el término Románico aplicado ya al arte, y dentro de él, concretamente a la arquitectura.

Esta acuñación se debe a un arqueólogo francés, Gerville, quien escribe una carta a un amigo suyo, Le Prèvot, en la cual le describe una serie de iglesias normandas que Gerville compara con el arte Romano. Utiliza el término de Románico por la similitud de estas iglesias con el arte Romano. De hecho, una de las características del Románico es la influencia romana, tanto en técnicas como estructuras. Las iglesias que estudia van desde el siglo IX hasta el XII, pero hoy día el término de Románico comprende las manifestaciones artísticas tanto arquitectónicas como escultóricas y pictóricas de la Europa occidental de finales del siglo X hasta principios del siglo XIII.

Geográficamente se extiende por un gran número de territorios de toda Europa Occidental: Portugal, España, Irlanda, Inglaterra, Francia, Italia, Alemania y Países Bajos.

SITUACIÓN SOCIOPOLÍTICA Y RELIGIOSA:

Para entender su nacimiento hay que decir que la obra de arte debe ser analizada dentro de su contexto histórico.

El Románico va a ser fruto de un resurgimiento del occidente europeo que abarcará todos los campos del panorama social, político, económico y religioso.

Tras los largos siglos de oscuridad y estancamiento de la Alta Edad Media, a partir del año 1000 se van a multiplicar los signos que marcan un intenso renacimiento del occidente de Europa, signos como el debilitamiento de las invasiones bárbaras, las mejoras de las técnicas de explotación de la actividad artesanal y comercial, la fundación de numerosas ciudades, el impulso de la cultura y el aumento de la población.

" Factores políticos: debilitamiento de las invasiones bárbaras, que se venían produciendo desde el siglo V y asolaban la gran mayoría de los territorios. En los primeros años del Románico se hacen sedentarios y la mayoría se convierte al cristianismo.

Como consecuencia, las naciones cobran seguridad, produciéndose una estabilidad política que recuerda a la que tuvo lugar en época romana.

" Factores económicos: Se van a introducir importantes mejoras técnicas de explotación y roturación de las tierras, lo cual va a traer consigo un crecimiento de la población. Estas mejoras dentro del campo van a ser determinantes a la hora de activar la economía, ya que se van a producir una serie de excedentes que una vez que se han satisfecho las necesidades de la población, lo sobrante pasará a comercializarse, por tanto, surge un mayor intercambio de productos entre los países y al mismo tiempo, estas mejoras permiten ahorrar mano de obra a los trabajos agrícolas quienes a partir de ahora se dedicarán al comercio y a la artesanía.

La mejora de las rutas de comunicación y la acuñación de monedas serán otros factores económicos. Esto hará posible que la actividad comercial cobre un importante impulso y que se facilite el trabajo de los mercaderes.

" Factor social: Se va a producir un importante incremento de la población, fruto de las mejoras agracias, y también será fruto de que no se producen pestes importantes hasta el siglo XIV.

" Factor urbano: Renacimiento del urbanismo como consecuencia del crecimiento de la población y de la importancia de la actividad artesanal y mercantil. Se formarán gran número de ciudades por toda Europa, que necesitan de una iglesia, una fortaleza, etc. De ahí que el Arte Románico cobre un gran desarrollo.

" Factor religioso: La religión tendrá una gran importancia. Por toda Europa habrá un importante fervor religioso, fruto del sentimiento de terror que caracteriza a los hombres de la etapa prerománica del 900, ante la llegada del año 1000 (fin del mundo?).

Este sentimiento de terror va a estar impulsado por circunstancias políticas, debido a las invasiones bárbaras anteriores al año 1000, y a una serie de fenómenos físicos como eclipses, epidemias, hambruna, inundaciones y terremotos que se multiplicaron en los siglos anteriores al románico. La suma de estas circunstancias traerá consigo un clima de desasosiego ante lo que se creía que iba a ser la llegada del fin del mundo.

Los hombres del 900 dotarán a estos acontecimientos de una formulación religiosa: castigo divino. Por toda Europa se van a propagar las profecías del Apocalipsis en el año 1000 o 1033, por la conmemoración de la muerte de Cristo.

Raúl Glaber era un monje francés que vivió en el fin del siglo X y primera mitad del XI, y narra estos acontecimientos y sentimientos de terror y pánico de la época en su obra titulada Historias, de 5 volúmenes, en los que cuenta los acontecimientos europeos desde el 900 hasta el 1033. En cuanto a fenómenos físicos alude a cometas y eclipses, símbolos de grandes cambios y males. Analiza también fenómenos extraños que influyen en los animales, alude a la aparición de monstruos que presagian nuevas catástrofes. También están presente como catástrofes las guerras, la aparición de espíritus malignos, figuras tenebrosas y diabólicas que según la creencia medieval eran consentidas por Dios con el fin de advertir y castigar los pecados humanos. El propio Glaber tuvo una aparición de este estilo. Habla también de frecuentes epidemias, carencias y hambruna que se producen desde el 900 hasta el 1033, en las cuales se destaca la del 1005, que duró 5 años. Hay diferentes alusiones a males contra la moral producidos por el hombre en la Alta Edad Media, tanto en el hombre laico como el religioso. Alude a la codicia, el incesto, adulterio, robos... que llevaban a cabo tanto la clase social alta, como la baja. Habla en su obra también de los males que afectan al espíritu, dentro de ellos establece la simonia o corrupción de la iglesia, que afectaba incluso a las capas más altas y a las desviaciones de la fe o herejías, práctica habitual entre las clases más bajas.

Una vez que pasa el año 100 y el 1033, y la sociedad se da cuenta de que no ha llegado el fin del mundo, se produce una exaltación del espíritu religioso, que será común a toda la sociedad de la Baja Edad Media. Esta exaltación trae consigo un gran desarrollo e impulso de las construcciones religiosas que se multiplican por toda Europa, a pesar de ser innecesarias, ya que no había tanta población. Estas construcciones se debían a la acción de dar gracias y alabar a Dios. De ahí a que este fervor religioso nos haga establecer una característica, fundamentalmente se trata el Arte Románico de un arte religioso, patrocinado por órdenes religiosas como la de Cluny y más tarde la orden de Cister, que afecta al gótico. También hay construcciones gracias al auge de las peregrinaciones, que tenían como fin dar gracias a Dios por no haber hecho caer ante la sociedad ese fin del mundo.

El resultado de este impulso arquitectónico va a ser que se produce una unión de los distintos planes arquitectónicos y de los programas decorativos debido a ese impulso de las órdenes de Cluny y Cister, que sientan las bases del nuevo arte Románico según las necesidades litúrgicas que tienen cada una de estas órdenes.

Además se repiten también los mismos tipos arquitectónicos y decorativos en torno a las iglesias de peregrinación, conocido como Arte del Camino o del peregrino, con unas características determinadas en torno a las demás construcciones.

Sin embargo, el arte Románico también es aristocrático, impulsado por la nobleza, que cuenta con una economía suficiente para patrocinar sus propias construcciones: castillos o palacios urbanos.

Durante esta época habrá un importante resurgimiento de la vida monacal. El monacato occidental surge por un monje, S. Benito de Nursia, en el siglo V, que establece una serie de normas que debe seguir la vida en comunidad de los monjes. En el siglo XI se produce un auge, convirtiéndose los monasterios en importantes centros de poder económico, porque están a la cabeza de las grandes explotaciones de tierra. Se realizan en ellos también la caridad, dando hospitalidad y ayuda a los indigentes y sobre todo los monasterios del siglo XI son centros de cultura, en los cuales se enseña a leer y escribir.

Estos monasterios están regidos por una regla establecida por S. Benito de Nursia, conocida como “ora et labora”, que debía regir la vida de cualquier monje, oración y trabajo, aunque también estará preocupado por el estudio, reconocimiento de las distintas ramas del saber, que desde la época clásica se venían estructurando en torno al Trivium (gramática, retórica y lógica) y al Quatrivium (aritmética, geometría, música y astronomía)

Además de esto, en los monasterios se sientan las bases de lo que será el arte Románico, que fueron establecidas desde principios del siglo XI por la orden de Cluny la cual dictará una serie de normas arquitectónicas y escultóricas destinadas a satisfacer sus necesidades litúrgicas. Estas normas se difunden a lo largo de todas las casas filiales de la orden y van a influir en el resto de manifestaciones artísticas del Románico.

LA ESTÉTICA ROMÁNICA:

La iglesia lleva a cabo gran número de construcciones por toda Europa. Estas construcciones van a ser el vehículo que tiene la iglesia para conectar con el fiel. Era la manera con la que la iglesia contaba para llegar a la sociedad medieval, con el fin de evangelizarla y adoctrinarla. La sociedad es analfabeta, la iglesia se sirve de una serie de símbolos para enseñar al cristiano, de ahí a que las manifestaciones artísticas románicas estén dotadas de un valor simbólico. Ejemplo de ello es la arquitectura religiosa románica, que tiene ese contenido simbólico ya que se relaciona cada parte del templo con el cuerpo de Cristo, de este modo, vemos como el ábside o cabecera es símbolo de la cabeza de Cristo, el altar simboliza el corazón, el crucero los brazos, las naves de la iglesia simbolizan el torso y las piernas del cuerpo espiritual de Cristo, y las puertas permitían el paso del mundo terrenal al espiritual.

Incluso la orientación del templo va a tener un sentido simbólico para el cristiano, ya que el edificio religioso se orienta hacia oriente (este), porque es allí donde nace el sol, de donde nace la luz y donde se encuentra ubicado el Santo Sepulcro de Cristo, que es símbolo de la resurrección y de la salvación.

Todo esto se hacía llegar al fiel a través del sermón del sacerdote. También esta simbología se encuentra en las representaciones escultóricas y pictóricas, aunque en estos campos tienen significado ornamental, responden única y exclusivamente al simple goce estético para la decoración del edificio. Algunas representaciones iconográficas están dotadas de un carácter simbólico. También estas representaciones van a ser explicadas al pueblo por medio de los sermones y de ahí que el significado fuese conocido por toda la población, incluidas las capas más bajas.

ORIGEN Y PROPAGACIÓN:

Es la primera manifestación que une, dentro de una misma línea artística, a la mayor parte de la población, y mayor parte de los países de Europa occidental, se crea el primer estilo internacional dentro de la historia del Arte.

Durante la época se realizan muchas construcciones, que responden al clima favorable de Europa (político, social, económico y religioso) que propician el desarrollo del Románico. Dentro de estos factores, hemos de destacar al factor religioso, ya que fue el que en mayor medida contribuyó al nacimiento y propagación del nuevo arte.

Dentro de este panorama religioso, fueron la orden de Cluny y las peregrinaciones las que impulsaron y difundieron el Románico por toda Europa. La orden benedictina de Cluny se fundó a principios del siglo X en Francia, pero pronto se va a extender por toda Europa occidental. Durante le época del Románico, la orden benedictina de Cluny, va a sufrir importantes reformas y va a fortalecerse dentro del panorama cultural, económico y religioso. Es una orden monástica que va ha hacer posible unidad artística que caracteriza al arte Románico. La orden funda por toda Europa gran número de construcciones o casas filiales que siguen el mismo principio arquitectónico y decorativo dictado por la casa madre o casa matriz. Estas casas filiales se caracterizan por repetir los mismos esquemas arquitectónicos y decorativos que responden a las necesidades litúrgicas de la orden cluniaciense y que influyen no solo en los monasterios de la orden, sino también en las demás iglesias y monasterios de Europa.

Las vías de peregrinación se convirtieron en una zona de difusión cultural de extraordinaria importancia, en torno a las cuales se van a levantar numerosas iglesias, abadías, monasterios, hospitales, hospederías y toda una serie de servicios para satisfacer las necesidades de los peregrinos. Además van a ser importantes centros económicos en los cuales tiene lugar una intensa actividad artesanal y comercial destinadas también a satisfacer estas necesidades de los peregrinos.

A través de las vías se introducen corrientes artísticas que influyen en la creación del arte románico. Ya desde principios del siglo XI existen tres vías principales de peregrinación: la ruta a Tierra Santa, la ruta a Mont-Saint-Michel y la ruta a Santiago de Compostela. La ruta que iba a Tierra Santa parte de Roma y aquí se podían visitar las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo. Una vez hecha esta parada, cruza Italia de Norte a Sur y embarcaban hacia los Santos Lugares y visitan las construcciones del Volgota y del Santo Sepulcro. Esta ruta introducirá en Europa el arte Oriental y el arte Clásico. El Mont-Saint-Michel está situado en la costa de la Bretaña Francesa, y era un santuario dedicado al Arcángel S. Miguel, considerado antecesor de difuntos en el s. XIV.

La característica fundamental de la orden de Cluny y construcciones filiales, va a ser la gran altura y longitud de sus naves y el gusto por el lujo en cuanto a la ornamentación y materiales. La orden va a dictar en gran medida las ideas estéticas que debe seguir toda construcción religiosa y van a propagar e impulsar el nuevo estilo, estilo Románico, a lo largo del territorio europeo.

Los cluniacienses impulsan la primera Cruzada y las peregrinaciones a Roma y a los Santos Lugares, pero sobre todo impulsan la peregrinación a Santiago de Compostela, y a través de las distintas vías de peregrinación van a construir iglesias y monasterios en los cuales se repiten los mismos modelos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos.

Las peregrinaciones y el auge que adquiere ahora el culto a las reliquias, van a atraer a gran número de población que quería venerar los restos de Cristo y de los santos. Numerosos documentos la época, aluden a estas peregrinaciones y culto a las reliquias. El propio monje Raúl Glaber en sus textos habla de estos desplazamientos de grandes masas por toda Europa hasta los Santos Lugares. De ahí la explicación de la influencia clásica, carolingia y otoniana.

Por último, Santiago de Compostela, es la ruta impulsada por la orden de Cluny, considerada la gran ruta de peregrinación del Románico y atraviesa toda Europa de forma horizontal. En cuanto a las influencias del arte Románico, nace a partir de la fusión de formas o estilos orientales, romanos y prerrománicos.

El esplendor Románico coincide con la época de las cruzadas y peregrinaciones que permitieron entrar en contacto con formas procedentes del mundo Bizantino y comunidades orientales como Siria y Palestina, que influirán en el desarrollo y evolución del nuevo arte. De ellos se tomarán elementos decorativos y constructivos. Se toma la temática d animales afrontados o aves con cuellos enlazados, que pasan a formar parte de la iconografía románica. En cuanto a elementos constructivos, se van a tomar sistemas de plantas, como la central, que pasa a formar parte de las construcciones románicas. Se toman también abovedamientos, cúpulas en los cruceros o bóvedas de ojiva o crucería, columnas empotradas, arcos lobulados, que hasta entonces eran desconocidas en Europa, y que pasan a formar parte de la arquitectura románica.

Toman también influencia clásica, fundamentalmente miran hacia Roma. Esto es debido a las peregrinaciones que tenían lugar hacia esta ciudad. También la influencia clásica de la antigua Roma viene dada por las construcciones prerrománicas, que toman como modelo este mundo clásico. Ejemplo de ello es el arte Carolingio, que se caracteriza por intentar asimilar en su arquitectura el arte romano, tanto en el empleo de sistemas de construcción, en los cuales tiene una gran importancia el estudio de la transmisión de cargas y fuerzas, de ahí a que este arte se caracterice por tener en sus fachadas un frente flanqueado por torres que contrarrestan los empujes de la bóveda, y que pasará a formar parte de las fachadas de las iglesias románicas. El empleo de bóvedas de medio cañón y bóvedas de arista para cerrar algunos tramos de los edificios pasa a formar parte también de la arquitectura románica. Sin embargo, a diferencia del arte Carolingio, el Románico logra abovedar todo el edificio.

La influencia prerrománica también procede del arte Visigodo y del arte Asturiano. De estos dos tipos de arte, el Románico toma fundamentalmente el sistema iconográfico, y que pasan al arte Románico para decorar capiteles, fachadas, claustros o el interior del templo.

FIGURA DEL ARTISTA ROMÁNICO:

El artista es considerado un mero artesano en esta época, carece de consideración social, aunque en contadas ocasiones y sobre todo a partir del siglo XII, este artista empezará a dejar su nombre en epitafios, retratos o en documentos de la época. De este modo, podemos ver como determinadas figuras tendrán una especial relevancia dentro de la sociedad, siendo tratados en textos de la época con adjetivos como “docto” en piedra, maestro, rector o jefe.

Alguno de ellos llega a aparecer en la propia obra, incluso se le dieron concesiones de tierras, dinero o títulos. El artista podría ser en ocasiones un monje, el encargado de una obra, pintar o esculpir en la figura, por ello no suele darse detalle de su nombre, debido al principio de humildad de la vida del monje, aunque alguno de ellos fue nombrado en testimonios de la época o incluso representado en las obras que llevaron a cabo.

El artista pertenece a un gremio que estará formado por cuadrillas itinerantes de canteros, albañiles, carpinteros, herreros... o también llamadas cuadrillas volantes, que van a ir de obra en obra, y de esta forma van a ir propagando los mismos modelos arquitectónicos, pictóricos y escultóricos por diferentes países, contribuyendo a la unidad artística del románico.

Existen también artesanos que permanecen de forma estable en las grandes ciudades, esto se generaliza en el gótico, creando los gremios.

Dentro de estas cuadrillas volantes o itinerantes, hay que destacar los maestros lombardos, que desde finales del siglo X se van desplazando por los distintos puntos de Europa, desde Italia a la Península Ibérica, propiciando la unidad técnica y decorativa de sus construcciones y llevando a cabo lo que se conoce como el Primer Arte Románico.

DISTINTAS ETAPAS DEL ROMÁNICO:

Se proponen tres etapas dentro del Arte Románico

  • Primer Románico o Etapa Prerrománica: Abarca una cronología desde finales del siglo X hasta la segunda mitad del siglo XI, y es considerada como una etapa de transición entre formas prerrománicas y formas románicas. También esta etapa es conocida como Meridional o Románico Lombardo. Meridional porque surge en Italia y de ahí se extenderá al sur de Francia, Alemania y norte de la Península Ibérica. En el resto de los lugares de Europa aun se siguen dando formas Prerrománicas.

  • Etapa de Madurez o Etapa Clásica: Abarca la mayor extensión cronológica. Comienza a darse en la segunda mitad del s. XI (1070) hasta la primera mitad del s. XII.

  • Etapa Tardorrománica o Protogótica: Se da entre la segunda mitad del s. XII y los primeros años del s. XIII. En esta etapa, mientras en la mayoría de los países europeos tienen formas románicas, en Francia aparecen las primeras construcciones góticas y cistercienses (paralelamente en regiones distintas). De ahí a que en algunas regiones francesas aparezcan construcciones góticas, como Catedral de Sens o la Abadía de Saint Denis. El nacimiento de formas góticas es diferente en unas regiones y otras.

  • TEMA 2: ARTE ROMÁNICO 2

    CARACTERÍSTICAS DE LA ARQUITECTURA ROMÁNICA:

    En cuanto a los materiales, podemos decir que la piedra va a ser el elemento fundamental de las construcciones románicas, ya que es el más idóneo para perdurar en el tiempo. Este echo es el fin último de todas las construcciones, tanto religiosas como civiles o militares. Es una piedra que está labrada en sillares que serán más o menos regulares dependiendo de la habilidad del maestro. Se emplean para el revestimiento interno y externo del edificio. Estos sillares, normalmente ya se llevan labrados a la obra. Suele proceder de las canteras cercanas, aunque excepcionalmente también se traían de zonas lejanas materiales de mayor calidad. La calidad y el tipo de piedra dependen del tipo de piedra que se encuentra en la zona. En Normandía, por ejemplo, la piedra que se haya es de corte y labrado fácil, que con el contacto del aire endurece, lo que la hacía de gran calidad, y abastecía a las zonas de alrededor, Francia y otros países europeos.

    Cada cuadrilla de canteros se caracteriza por marcar los sillares de piedra. Aparecen símbolos que indican cuanto había que pagar a esa cuadrilla. Se forman cuadrillas de canteros, volantes, que se mueven por las distintas zonas para realizar distintos encargos y van a ir sembrando las características de su estilo.

    Cuando en la zona donde se pretende construir no abunda la piedra, se utiliza la mampostería(piedra irregular sin tallar, unida por argamasa o mortero). También se utilizan materiales como el ladrillo, que se emplea en construcciones de Francia y España, por influencia de las culturas anteriores (carolingia e islámica respectivamente). Se da también la combinación del ladrillo y la piedra, de esta forma, los muros adquieren un sentido más decorativo ya que aparecen combinados diferentes materiales y colores.

    Hay preferencia por la utilización del mármol, ya que es un material muy lujoso. Si la zona posee mármol, se prefiere este a la piedra. Es el caso de Italia, donde la mayoría de las construcciones son de mármol (Pisa).

    En las construcciones más pobres se combinan los tres materiales: piedra, para las zonas donde hay que reforzar la construcción; mampostería, y madera para cerrar las naves del edificio. Sin embargo, el gran logro va a ser prescindir de las construcciones adinteladas y prescindir de la madera a favor de la bóveda de piedra.

    El tipo de cubierta más empleado va a ser la bóveda de medio cañón reforzado con arcos fajones o perpiaños, fundamentalmente para cubrir la nave central. También en esta zona la cubierta podía ser de cañón liso o cañón simple, en ocasiones se ven ejemplos de bóvedas de cañón apuntado y excepcionalmente ejemplos de bóveda de arista. Más excepcionalmente van a ser las cúpulas, de las cuales solo se encuentran ejemplos en Francia y en Italia.

    Las naves laterales se cierran con bóveda de arista, y también con bóveda de cuarto de esfera para ábsides, absidiolos y tribunas de las construcciones.

    Se emplea también el sistema de cúpulas para cerrar el crucero. La cúpula se puede apoyar bien sobre trompas o sobre pechinas. El empleo de trompas y pechinas tiene influencias orientales, y en ocasiones la cúpula podría estar sobreelevada en un cimborrio (elemento en forma de torre poligonal o cuadrada en el cual se abren vanos y que sirve de base para la cúpula).

    En cuanto a los arcos que se emplean en las construcciones románicas responden a distintos modelos. Podemos encontrar arcos de medio punto procedentes del mundo romano, se emplea también arcos apuntados o de ojival, arcos de herradura (de influencia visigoda), arcos lobulados (de procedencia oriental y que se emplean sobre todo en Francia y España) y el arco peraltado o realzado. Todos estos modelos se van a enriquecer por el añadido de boceles o toros, que son molduras semicirculares de forma convexa que se sitúan por encima del arco, creando así un arco mucho más decorado, más dinámico ya que se van a mezclar multitud de líneas curvas y rectas. El empleo de estos boceles o toros se va a generalizar en la etapa clásica del románico y se extiende en el periodo gótico.

    Por último, podemos hablar como elementos sustentantes del pilar o columna.

    La columna sigue los modelos de la antigüedad clásica, pero con un cambio sustancial en las proporciones, ya que no se van a seguir los cánones clásicos y de esta manera, el fuste es cilíndrico y liso, macizo y bastante grueso, y se apoya en una basa ática sobre plinto, con capitel corintio de herencia clásica y también capitel historiado (de influencia visigoda y asturiana con temas de animales, humanos y temas bíblicos. El uso de estos capiteles se generaliza en los claustros de los monasterios románicos).

    El pilar es compuesto, y responde a dos modelos: cruciforme y cuadrangular. El pilar compuesto tiene adosadas en los extremos semicolumnas o columnas.

    TIPOLOGÍAS DE LOS EDIFICIOS RELIGIOSOS: IGLESIAS Y MONASTERIOS:

    IGLESIAS:

    Plantas: En cuanto a la planta de las iglesias, podemos ver como pueden ser longitudinales o plantas centrales.

    Dentro de las plantas longitudinales predominan las iglesias de cruz latina, que varían según el número de naves. De esta manera, encontramos iglesias de cruz latina con tres naves longitudinales y una nave transversal que forma el crucero. En construcciones más modestas encontramos una nave transversal y solo una longitudinal. Para las construcciones más importantes aparecen hasta cinco naves longitudinales y tres naves transversales, es el caso de las grandes catedrales románicas como la de Santiago.

    La planta central puede tener varias formas. Puede ser una cruz griega, tener forma circular o poligonal. Estas dos últimas fueron las que utilizaron las iglesias de la orden de los templarios y las que se utilizaron para la construcción de los baptisterios.

    En los pies del templo, lo primero que nos encontramos es el nártex o vestíbulo de entrada, que era una pequeña nave transversal colocada en los pies del templo. A través del nártex accedemos al cuerpo central de la iglesia, que es el cuerpo central de las naves, que están separadas por pilares compuestos, columnas o la alternancia de ambos. Estos pilares sostienen arcos que van a señalar los distintos tramos del edificio.

    El siguiente elemento que nos encontramos es el crucero o transepto, que se cubre con bóveda de medio cañón simple o reforzada con arcos fajones. En el espacio central del crucero, situado sobre el altar mayor, se cubre con un cimborrio o con una cúpula que se apoya sobre trompas o pechinas. Generalmente este espacio del crucero, cuenta con una sola nave transversal.

    El siguiente elemento es la cabecera o ábside, que va a tener una forma semicircular, aunque hay excepciones en las que se ven iglesias con ábsides de forma cuadrada. El número de ábsides va a variar según el edificio. Generalmente encontraremos una iglesia con triple ábside o cabecera, la central, de mayor tamaño que las otras dos, colocadas a uno y otro lado del ábside central. Hay otros ábsides más pequeños que se apoyan en los brazos del crucero, y se les denominan también absidiolos. Esta triple cabecera se generaliza en las iglesias románicas, pero vamos a encontrar otro tipo de cabecera, como es el caso de las llamadas iglesias de peregrinación, que son más desarrolladas, de mayor tamaño. Cuentan con un ábside central, de mayor tamaño y absidiolos en los brazos del crucero. Aparece un elemento nuevo que es el deambulatorio, que es una rotonda que rodea al ábside central, por el cual deambulan los peregrinos para venerar las reliquias del santo, que estaban situadas en las capillas radiales y en la cripta. De esta manera, el peregrino podía acceder a las reliquias sin necesidad de molestar a los fieles que asisten a la misa. Las capillas radiales en estas iglesias de peregrinación, resuelven el problema de la gran afluencia de peregrinos que deseaban visitar estas reliquias, ya que permitían crear un mayor espacio dentro de la iglesia, y poder celebrar varias misas a la vez, independientes a la que se celebre en el altar mayor.

    Por último, la cripta es un espacio subterráneo situado bajo el altar mayor y que albergaba las reliquias más importantes de la iglesia. Estas criptas subterráneas podían ser de pequeño tamaño porque tienen el mismo tamaño de la cabecera central. En iglesias importantes, pueden tener el mismo tamaño que la iglesia.

    Alzado: En las iglesias románicas se pueden ver hasta una sucesión de cuatro cuerpos en altura. El primer cuerpo, es el cuerpo de arquería que separan las naves. El segundo, es el cuerpo de tribunas, que es una galería situada sobre las naves laterales y normalmente tiene el mismo tamaño que estas, se abre a la nave central por medio de pequeñas arquerías que descansan en pequeñas columnas. Tenía una doble función, por un lado una función social, ya que servía para albergar a la gran masa de peregrinos que acudían a la iglesia, que se situaban en estas tribunas para asistir a los oficios religiosos del altar mayor. Además se les permite descansar allí. A parte de esta función social, la tribuna tiene una función técnica, ya que la tribuna se cubre con una bóveda de cañón o con una bóveda de cuarto de esfera, que sirve de arbotante y traspasa los empujes de la bóveda de la nave central a los contrafuertes situados en el exterior del edificio. A las tribunas le sigue el triforio, que es el tercer cuerpo en altura de la iglesia. Se trata de un pasillo estrecho, en el cual solo cabe una persona, situado también sobre las naves laterales y se abre a la nave central también por medio de arcos pequeños apoyados sobre columnas. La función del triforio es también doble: por un lado tiene una función técnica idéntica a la función de la tribuna. A parte, tiene una función decorativa, ya que al tiempo que se refuerza la pared, aligera y decora el muro de la iglesia por medio de las arqureías. Normalmente el triforio se suele abrir al exterior por medio de ventanas, permitiendo una mayor iluminación del templo y va a tener gran importancia en el estilo gótico, ya que los ventanales que se unen a él (cuarto nivel), dan lugar a un importante lienzo que tiene una función de foco de iluminación. En el exterior, en la altura donde se sitúan las ventanas podemos encontrar un elemento, que se denomina andito, que es un pequeño anden que rodea todo el edificio y que permite el mantenimiento del tejado de la iglesia y el exterior de las ventanas. El cuarto cuerpo o nivel, es el cuerpo de ventana, limitando ya con la bóveda de la nave central.

    Se ven pocos casos en los que aparezcan los cuatro cuerpos. Normalmente sol se dan dos, arquerías y tribunas o arquerías y ventanales.

    Decoración: El templo románico ofrece interiores sobrios, formados por una decoración prácticamente arquitectónica. Se decoran casi exclusivamente los capiteles, arquivoltas, tímpanos,... Otra de las características es que está realizada por medio de gruesos muros y escasos ventanales. Hay un claro predominio del muro sobre el vano, lo cual hace que los interiores, además de sobrios, sean bastante oscuros, permitiendo el recogimiento y oración de los fieles.

    En cuanto al exterior del templo románico, hay que decir que la iglesia románica es una obra rítmica, en la que se tiende al juego de volúmenes que nos dan a entender los espacios que hay en el interior del templo. La parte del templo en la que hay mayor dinamismo es la cabecera, gracias sobre todo a los ábsides, que con la forma semicircular permiten la entrada de luces y sombras y líneas curvas y rectas, creando dinamismo en todo el edificio.

    La fachada de un templo se caracteriza porque va a ser, normalmente, flanqueada por torres y la variante aparece en el muro según la decoración que nos encontremos. Podemos encontrar fachadas muy sobrias en la cual aparecen única y exclusivamente contrafuertes y ventanas creando un cambio de ritmo (Paray-Le-Monial, Francia). También podemos encontrar fachadas muy decoradas (Catedral de Angulema, Francia), donde el muro aparece articulado mediante arcos y columnas que cubren totalmente la fachada. Otro tipo que vamos a encontrar son las construcciones en las que la decoración se limita a la portada de la iglesia, mientas que el resto de la fachada se articula por medio de ventanas que se suceden en altura (S. Trófimo de Arles, Francia).

    MONASTERIOS:

    El monasterio románico va a ser común a la mayoría de los edificios. Nos encontramos con una serie de estancias que serán comunes a todos ellos. Es un lugar que acoge a un gran número de monjes y de ahí a que cuente con estancias destinadas a la vida en comunidad de estos, como dormitorios, comedores, cocina o despensa.

    La parte más destacada del monasterio es la iglesia. Junto a la iglesia se sitúa el claustro, formado por arquerías de arcos de medio punto que descansan en columnas pareadas y que se sitúan sobre un podio. Generalmente, tiene forma cuadrada en cuanto a la planta, y en cuanto al alzado, presenta dos pisos, el claustro superior y el claustro inferior.

    A través del claustro se accede al resto de las dependencias del monasterio. Una de las dependencias, la más importante después del templo va a ser la sala capitular, situada en el lateral este del claustro, y es el lugar donde se reunía la comunidad monástica para gobernar el monasterio. En este lugar se toman los acuerdos de todos los monjes, donde se nombra o elige al abad y es también donde se realizan los capítulos de faltas en los cuales unos monjes decían a otros las molestias que les causaban.

    La siguiente zona es el refectorio o comedor, sala grande que cuenta con un púlpito, mientas los monjes comían, uno de ellos lee en el púlpito capítulos de la orden o textos bíblicos (mientas alimentan el cuerpo alimentan la mente). Junto al refectorio está la cocina y junto a esta, se encuentra la despensa o almacén para guardar los víveres.

    Otra de las dependencias que podemos encontrar son los dormitorios de los monjes, que dormían en comunidad en una gran sala. Uno de ellos se quedaba toda la noche despierto para evitar actos pecaminosos. El abad del templo es el único que tiene dormitorio propio. Había también letrinas y numerosas dependencias para realizar en ellas trabajos manuales, guardar los aperos de labranza, sastrería, zapatería, habitaciones dedicadas a oficios artísticos (esmaltes, vidrieras, orfebrería...), etc.

    Otra de las salas es el escritorio, scriptorium, lugar en el cual se reunían determinados monjes para copiar libros. Está colocado en un lugar apartado, preferentemente en el lado oriental del claustro y a ser posible en una torre o zona elevada, ya que no todos los monjes acceden a esta labor. Algunos monasterios cuentan con importantes bibliotecas en las cuales se almacenan los libros que han sido copiados por los monjes en el escritorio y los que han sido legados al monasterio. En los monasterios se enseñaba a leer y a escribir a los nobles, de ahí que tuviesen biblioteca con importante número de libros (destacan Cluny y Silos).

    CIUDADES DEL ROMÁNICO Y ARQUITECTURA CIVIL:

    A parte de la arquitectura religiosa, existió también un importante desarrollo de la arquitectura urbana, que va a ser fruto del gran desarrollo que adquiere la ciudad románica en los primeros años y sobre todo en el s. XII (Románico Clásico o de Madurez).

    Se fundan ahora nuevas ciudades, que se ubican en torna a importantes centros políticos, económicos y religiosos. De ahí que nos encontremos ciudades en torno a importantes vías de comunicación, tanto marítima como terrestre. También encontramos ciudades situadas en territorios de reconquista y ciudades ubicadas en torno a monasterios o castillos feudales.

    En el Románico podemos encontrar tres tipos de ciudades:

  • Ciudad o plan ortogonal. Se trata de una ciudad en la que las vías principales dibujan cuadrículas regulares. Este tipo de ciudad se basa en el trazado hipodámico romano.

  • Ciudades trazadas a partir de un sistema radial. Las calles convergen un punto, el más importante de la ciudad, que es donde normalmente se sitúa la iglesia o la plaza.

  • Ciudad longitudinal o plan longitudinal. La ciudad se ha ido situando en torno a un camino o vía principal de comunicación, bien comercial o de peregrinación, o bien en torno a un río.

  • La muralla va a ser un elemento que va a aparecen en la mayor parte de la arquitectura

    civil europea. Se va a convertir en le emblema de la ciudad medieval (tanto románicas como góticas). La muralla urbana de época románica va a tener varias funciones. En primer lugar, la función defensiva, ya que protege a la población que vive en el interior de la ciudad de los posibles ataques. Otra función es la de delimitar el territorio, es decir, separa lo urbano de lo rural. Por último la muralla románica tiene una función económica, ya que era el elemento a través del cual se controlan los productos que entrar y salen de la ciudad, el movimiento de mercancías que debían pagar el portazgo, que es el impuesto que deben pagar todas las mercancías que pasan las puertas de la muralla, impuestos que enriquecen a la ciudad y a los señores feudales.

    Otro elemento que aparece siempre en la ciudad es el templo. Siempre va a haber una iglesia mayor en cada ciudad. También podemos encontrarnos el castillo, que era la residencia del rey o del señor feudal.

    También en ciertos lugares, como en Italia, hay palacios urbanos que era donde residían los grandes comerciantes y la nobleza.

    La vivienda: su tipología varía según la zona y los países. Normalmente está realizada en madera, de ahí a que se hallan conservada pocas. Son viviendas de varios pisos en altura. La parte baja suele tener una galería porticada, a lo largo de la cual se colocan los almacenes para la comida o guardar animales o incluso los aperos de labranza. En algunos casos, la galería podía servir para que se abriese una zona de comercio. El segundo piso y sucesivos, es donde se sitúan el resto de dependencias de la casa.

    CASTILLOS Y CONSTRUCCIONES MILITARES:

    El castillo sirvió de defensa y vivienda del rey y del señor feudal. En esta época se lleva a cabo una gran construcción de castillos por toda Europa. Representan el dominio del rey o del señor sobre la tierra en la que está. En torno a los castillos se sitúan importantes grupos de población, casas y construcciones de los siervos y con el paso del tiempo, al aumentar el numero de la población, se crean alrededor de ellos núcleos poblacionales.

    Durante los primeros años del Románico, los castillos eran de madera, por ser un material abundante y fácil de trabajar, de ahí a que se siga utilizando hasta bien entrado el siglo XII en algunos países europeos. En otras zonas, se sustituye la madera por la piedra, aunque es un material más costoso y difícil de trabajar, resulta más beneficioso para la defensa.

    La tipología varía según los países. Vanos a establecer unas características principales para todos ellos: se encuentran en una zona elevada, ya que así se permite una mayor visualización, y se dificulta el acceso al atacante y como consecuencia de esto, se facilita la defensa. En caso de no contar con una zona elevada, en un llano se hacía un falso monte mediante la acumulación de tierra.

    El primer elemento que encontramos es el foso, que es una zanja, ancha y profunda, situada en frente de la primera línea de muralla. Permitía asegurar la defensa del castillo, ya que en caso de ataque, se elevaban los puentes levadizos y la fortaleza queda aislada del exterior. En algunas ocasiones, el foso se lleva a cabo aprovechando los declives del terreno, pero la mayor parte de las veces, son fosos artificiales, creados por el hombre. El foso puede ser o bien seco, o bien con agua (si esta está cercana).

    Pasado el foso, nos encontramos con la muralla, que va a ser doble, por influencia islámica. En esta primera línea de murallas, aparecen combinados el lienzo de los muros con las torres. El número de las torres va a depender de las zonas que se quieran proteger. Se suelen situar en zonas d mayor defensa, tales como esquinas, puerta de entrada, zonas por las cuales era posible una invasión.

    En el castillo Románico hay una única puerta de entrada, que está protegida por las torres y por medio del rastrillo (reja realizada en madera o hierro que se desliza verticalmente entre las hendiduras laterales de la puerta y su función era bloquear rápidamente la zona de acceso de las fortificaciones). También podemos encontrar en la puerta el matacán, que es un balcón voladizo situado encima le la puerta, sustentado por ménsulas. Entre las ménsulas quedan huecos a través de los cuales se arrojan artefactos contra el enemigo (piedras, aceite o agua hirviendo, bolas de fuego...).

    El segundo recinto amurallado, es considerado el castillo propiamente dicho. Cuenta con un patio de armas en el centro, y a su alrededor se sitúan las dependencias necesarias par la vida del señor y de sus tropas (cocinas, almacenes, dormitorios para las tropas, pozos o aljibes...) en uno de los lados de este patio se levanta la torre del homenaje. Esta torre es la más elevada, y es donde vive el señor feudal o el rey. Tiene un primer piso destinado a almacenes, granero y bodegas, que limita con el suelo, pero no comunica con la parte alta, ya que es allí donde están los salones, dormitorios, capilla... se sitúa en la parte alta una puerta que comunica con el exterior, con una rampa construida en madera y que en caso de ataque se destruye para quedar incomunicado al señor.

    La torre del Homenaje suele ser de planta cuadrada en un primer momento, pero a medida que pasa el tiempo, se prefieren plantas poligonales o circulares, ya que facilitan la defensa al no dejar flancos en ninguno de los lados y además, en caso de ataque en la parte baja, impide que se derrumbe. Este tipo de fortalezas resultan impenetrables, y en la mayor parte de las ocasiones, la toma de las fortalezas se lleva a cabo por asedios, es decir, se sitia la zona y la rendición viene debido al cansancio de los habitantes del castillo.

    LA APARICIÓN Y DIFUSIÓN DEL LLAMADO “PRIMER ROMÁNICO”:

    A este Primer Románico también se le denomina Románico Meridional o Lombardo. Con este nombre se conoce al arte llevado a cabo por los maestros lombardos que desde finales del siglo X hasta mediados del XI formaron cuadrillas volantes o itinerantes que se desplazan desde Lombardia (Italia) hasta el sur de Francia, norte de España, llegando incluso a la cuenca del Rin (Alemania) y a la Borgoña francesa. En algunos casos, en estos lugares, las características de los maestros lombardos persisten a la largo del siglo XI.

    La característica principal del Románico Lombardo va a ser la unidad constructiva y decorativa en todos los edificios, que son reconocibles por sus elementos constructivos. Utilizan sillares de pequeño tamaño, normalmente de piedra labrada poco regular, de forma alargada que imita al ladrillo. Otra característica va a ser la decoración de los edificios, que se conoce con el nombre de bandas lombardas (galerías de pequeños arcos colocados en la parte alta de los muros, debajo de la cornisa y que aparecen enmarcados por pequeñas pilastras planas). Estas bandas lombardas aparecen fundamentalmente en la cabecera del templo, en la fachada principal y en el campanario. Son además el único elemento decorativo de las primeras construcciones románicas, ya que apenas encontramos esculturas decorando portadas o capiteles. El interior del templo se reserva para la decoración mural.

    Se utiliza la planta de tipo basilical, la que se utiliza en las basílicas paleocristianas lo bizantinas. Planta basilical que tienen una, tres, o incluso cinco naves longitudinales, en ocasiones con las necesidades litúrgicas se añade el crucero, que apenas sobresale del conjunto de las naves.

    Las naves de estas primeras construcciones van a estar separadas por la alternancia de pilar compuesto y columna. Normalmente tienen triple cabecera, de forma semicilíndrica y más desarrollada la central que las dos laterales.

    En el Primer Románico, aun hay problemas para abovedar por completo todo el edificio. Las primeras construcciones se cierran con cubiertas adinteladas de madera. Solo se logra abovedar el crucero, que se cubre con una bóveda de medio cañón, reforzado por arcos fajones, y sobre el altar mayor se sitúa el cimborrio. Además de abovedar el crucero también se cubre con bóvedas los ábsides, con bóvedas de cuarto de esfera, y la cripta. La cripta aparece en estos edificios sobreelevada, es decir, escasamente enterrada en la tierra, lo que hace que el altar esté también sobreelevado y se accede a él por medio de escaleras. Las criptas de las construcciones lombardas, están cubiertas con bóvedas de arista, son pequeñas salas que tienen la misma dimensión que la cabecera central y el espacio está articulado por medio de columnas de pequeño tamaño.

    Otra característica de estas construcciones lombardas es que no son edificios muy altos, tienen aspecto achaparrado y son oscuros. Las ventanas que se abren en las naves y en los ábsides son poco numerosas y muy pequeñas, resultando un espacio interior bastante oscuro.

    La presencia de una torre campanario es otra característica. Estas torres están unidas al cuerpo de la iglesia. Son bastante altas en relación con el cuerpo de la iglesia. Están formadas por la sucesión de varios cuerpos en los que se abren ventanas o vanos, rematados en la parte superior por bandas lombardas.

    " San Filiberto de Tournus, (Borgoña, Francia).

    Es una iglesia que sufre un incendio en el año 1007, y a partir de ahí se inicia la reconstrucción del templo por iniciativa del Abad Bernier. En el año 1019, se consagra la cabecera y continúan los trabajos de reconstrucción. Las obras se dilatan mucho en el tiempo y lo únicos elementos que encontramos de la arquitectura lombarda van a ser el nártex o vestíbulo de entrada (bastante profundo, alargado y que consta de tres tramos abovedados y sustentados por gruesos pilares cilíndricos).

    A parte de la sobriedad, lo que nos hace referirnos al Románico Lombardo son los pequeños sillares. En el exterior, nos lo indican los sillares y la presencia de las bandas lombardas a lo largo de toda la fachada principal. Las bandas lombardas además, indican los cuerpos en altura del edificio, y rompen con la monotonía de la sobria decoración.

    " San Abundio de Como (Italia)

    " Iglesia del Monasterio de Pomposa (Italia)

    Esta iglesia es conocida por el campanario, formado por la sucesión de nueve pisos en altura. Fue construido en 1063 por iniciativa del Abad Guido de Rávena. Todo el campanario está decorado con bandas lombardas que señalan cada uno de los cuerpos o niveles.

    " San Clemente de Tahull. (España)

    " Sta. María de Tahull. (España)

    " Iglesia del monasterio de Ripoll. (España)

    " San Pantaleón de Colonia. (Alemania).

    TEMA 3 ESCULTURA ROMÁNICA

    PRECEDENTES:

    En la época románica se produce un cambio importante en la plástica, ya que los siglos XI y XII se caracterizan por el renacimiento de la escultura, debido a que había estado en decadencia desde los últimos tiempos del Imperio Romano. En este tiempo, en le románico triunfa la escultura monumental, triunfa ya que se produce una armonía entre el edificio y la ornamentación escultórica, que resurge ahora y que ya se había producido en el arte romano.

    Hay que tener en cuenta que el arquitecto románico, podía ser también escultor, con lo cual, el ejercicio por parte de una misma persona de estos dos oficios va a ser lo que proporcione esta armonía entre la estructura arquitectónica y el programa esculpido.

    En cuanto a los precedentes, vamos a ver varias influencias que van desde la tradición grecorromana pasando por la influencia paleocristiana. También encontramos influencias del mundo oriental y de las tradiciones prerrománicas.

    FINALIDAD:

    La finalidad de la escultura románica va a ser fundamentalmente la de enseñar al fiel, adoctrinarle en la religión cristiana, tanto en el desarrollo de la iconografía como en la creación artística. El papel que juega la iglesia va a ser primordial, sobre todo va a tener una gran importancia y desarrollo la orden de Cluny. Esta orden monástica utiliza la escultura como medio de enseñar a la población y adoctrinar dentro de la religión a las masas de población inculta. De ahí a que la escultura monumental invada todo el edificio, por dentro y por fuera, sobre todo en el exterior, donde se acumulan las representaciones escultóricas en torno a las portadas esculpidas características de los templos románicos.

    El sentido que tienen todas estas obras va a ser una finalidad didáctica, de ahí que se localicen fundamentalmente en la entrada, puesto que es lo primero que vemos. Estas obras eran narradas por el abad o el párroco y eran enseñadas al pueblo. Sin embargo, a pesar de que la finalidad doctrinal va a ser la principal, hay programas escultóricos bastante complejos en cuanto a la iconografía, difíciles de entender por la población y dirigidos a una minoría fundamentalmente a las capas altas de la iglesia, a personas que tenían mayor instrucción y preparación. Son sobre todo programas religiosos. Debido a esta complicación, algunos de los relieves están rodeados por inscripciones que ayudan a interpretar las escenas que representan.

    LOCALIZACIÓN:

    En cuanto a la localización, esta se concentra principalmente en los capiteles del interior del templo, portadas y capiteles de los claustros. Estas dos últimas zonas tuvieron un gran auge y desarrollo en la época del Románico Pleno. Destacan los relieves de las portadas, que gozan de mayor importancia dentro del campo escultórico. Se decoran los tímpanos, arquivoltas, parteluz y jambas en los cuales se multiplican los relieves escultóricos e incluso en ocasiones la escultura llega a cubrir casi la totalidad de la fachada principal del templo. Es el caso de San Cenon de Verona, S. Pedro de Angulema y Notre Dame de Poitiers, donde la escultura inunda toda la fachada principal del templo. Además de estas zonas, encontramos esculturas monumentales en los canecillos o modillones que soportan el alero del tejado del templo. La escultura de estas zonas tiene un carácter más popular, teniendo el escultor cierta libertad temática, que se aleja de la religión, temas obscenos, crítica a la iglesia y crítica a las costumbres de la época. Las pilas bautismales se decoran con temas alusivos al renacer.

    No solo la decoración se centra en las portadas, también vamos a ver decoración en la propia puerta, principalmente se decoran las puertas de las iglesias italianas y alemanas. Se llevan a cabo en madera o bronce, que aparecen enmarcados por un ribete o cenefa vegetal que divide la puerta en recuadros en cuyo interior se representan temas bíblicos del antiguo y del nuevo testamento.

    En cuanto al nacimiento y desarrollo de la escultura monumental, vemos como en los capiteles se producen los primeros tanteos de incluir temas religiosos para su decoración. Según la mayoría de los historiadores del arte, en la primera mitad del s. XI es cuando se producen estos primeros tanteos en los capiteles. Se sigue manteniendo la hoja de acanto, que aparece junto a temas religiosos y va a ser a partir de la segunda mitad del s. XI cuando se llevan a cabo las obras escultóricas más importantes y más logradas, con capiteles historiados, en los cuales ya no está presente la hoja de acanto. Desaparecen las formas vegetales, y a partir de la última época del románico, la figura se adapta a la forma cúbica del capitel.

    Se desconoce en que lugar se llevaron a cabo los primeros ejemplos de capiteles románicos, si bien fue en Francia o en España y podemos centrarnos en una zona concreta que es el N y S de los Pirineos.

    Estas primeras obras gozaron de una gran difusión, se expandieron por toda Europa gracias a la orden de Cluny y a las peregrinaciones a Santiago de Compostela. Se extienden por toda Europa sistemas de tallado, técnicas artísticas y programas iconográficos, permitiendo por toda Europa el desarrollo de la escultura monumental.

    A partir de estas primeras manifestaciones escultóricas, la decoración pasaba a entrarse en las grandes portadas de los templos. La escultura de estas zonas se caracteriza por seguir la estética de lo feo, de lo monstruoso, con el fin de impresionar al fiel y adoctrinarlo. En estas portadas se verá como se multiplican los temas que aluden al mal y al pecado, como la lujuria, la avaricia, que eran pecados mortales muy castigados y criticados en la época y que se representan en estas portadas con el fin de representar la repulsa ante el pecado de la carne (lujuria) y el rechazo por el afán del dinero (avaricia).

    Además de estas representaciones monstruosas, también encontraremos obras muy elegantes de gran belleza y sensibilidad, sobre todo en las representaciones de las escenas marianas, de los ángeles y el nacimiento de Jesús.

    FUENTES ICONOGRÁFICASDE LA ESCULTURA MONUMENTAL:

    Los temas que se representan no son temas nuevos, ya que muchos fueron utilizados en el mundo romano, en el mundo paleocristiano, en el mundo prerrománico (capiteles visigodos y asturianos) pasaron a influir en la iconografía románica. También influirán representaciones del mundo bizantino. Se toman fundamentalmente escenas que aluden a la vida de los santos, y estas van a ser las diferencias fundamentales de la iconografía.

    Se decoran sarcófagos en el mundo paleocristiano que toman como modelos en el románico. Del Antiguo Testamento toman pasajes del Génesis (creación de Adán y Eva), también se toman personajes como José, Salomón, David, Sansón y Jonás, que tienen paralelismo con la vida de Cristo. Del Nuevo Testamento se toman representaciones de parábolas, fundamentalmente la historia del buen samaritano, las vírgenes prudentes y necias, la historia del hijo pródigo o también la parábola del rico epulón y del pobre Lázaro. Se toman también pasajes de la infancia y la pasión de Cristo y sobre todo el pasaje perteneciente al Apocalipsis de S. Juan, que será el tema fundamental de representación de las portadas del templo.

    Además también sirvieron como fuentes para la escultura románica obras de épocas anteriores, como el Beato de Liévana, obra del s. VIII, en la cual aparecen representado el episodio del Apocalipsis de S. Juan. Va a ser la principal fuente de inspiración románica. Aparecen distintas miniaturas que se utilizaron para decorar la arquitectura del templo. Se toma por ejemplo de esta Beato temas que ilustran las distintas partes del templo como Cristo sentado en un arco iris y rodeado por la mandorla y los tetramorfos (manera simbólica de representar a los evangelistas: águila: S. Juan; león: S. Marcos; toro: S. Lucas; ángel: S. Mateos). También se toma el tema de los 24 ancianos del Apocalipsis, S. Miguel luchando con el león o el tema de Jerusalén Celeste.

    Otra de las fuentes documentales de épocas anteriores va a ser la Psicomaquia de Prudencio, obra del 405 que alude a los vicios y las virtudes y a las guerras y enfrentamientos entre vicios y virtudes.

    Los Evangelios Apócrifos fueron otra fuente de inspiración para la iconografía románica. Fueron textos muy conocidos de la Edad Media, relataban hechos de la vida de Cristo. Cuentan capítulos muy preciados de su vida y que les sirven al hombre medieval para conocer mejor la vida y el entorno que rodea a Jesús, y sirven de inspiración no solo al escultor románico, sino también para la iconografía del Gótico y Renacimiento.

    Otra fuente de inspiración va a ser los Bestiarios. Son textos de procedencia oriental, en los que aparecen representaciones de bestias y animales que pasan a formar parte de la iconografía románica.

    A parte de estas fuentes documentales hay también obras artísticas en las que se inspira la escultura monumental como los sarcófagos paleocristianos y marfiles y tejidos orientales. De estos marfiles y tejidos se toman motivos de aves afrontadas o con cuellos entrelazados. También los leones afrontados simétricamente o águilas bicéfalas.

    A parte, encontramos también que la orfebrería y miniaturas mozárabes sirvieron como fuente de inspiración para la escultura románica tanto en la temática como en la técnica. Cristos rodeados con la mandorla y decorados con cabujones y piezas de orfebrería también tienen influencia mozárabe.

    Todo esto va a constatar lo numerosas que fueron las fuentes que inspiraron la iconografía románica.

    CARACTERÍSTICAS DE LA ESCULTURA MONUMENTAL:

    Uno de los elementos que la caracterizan va a ser el empleo de la ley de jerarquía. Según esta ley, se representa a un mayor tamaño los personajes principales (el personaje más importante es Cristo, seguido de la Virgen y los Santos). Esta ley de jerarquía proviene de las influencias paleocristiana y bizantina, que la aplicaron en su momento y que ahora sigue perviviendo en las representaciones escultóricas de época románica. Cuando aparece la figura de Cristo, este ocupa el lugar principal y en torno a él, se disponen de menor tamaño el resto de los personajes. El empleo de esta ley tiene la función de alejar a la divinidad de los hombres, evitando la familiaridad con estos personajes y fomentando el respeto.

    Otra de las características va a ser la ley de adaptación al marco arquitectónico. Esta ley trae consigo que los personajes, los animales y objetos representados se acomoden al lugar arquitectónico que ocupan, ya sea un fuste, capitel, jamba, arquivolta... Si el marco arquitectónico tiene forma cuadrada, las figuras aparecen achaparradas y si por el contrario, el marco resulta excesivamente largo, la figura se alarga también con respecto al canon que debía tener.

    A esta característica hay que sumar otra, que va a ser el horror vacui, horror al vacío. De este modo, la escultura inunda todo el marco arquitectónico en el cual se localiza, se trata de dejar la menor superficie vacía posible.

    A demás de todo lo anterior, hay otra característica y es que la mayoría de las representaciones siguen la estética de lo feo. Se prefieren los temas que aluden al pecado, al mal, los cuales se representan por medio de formas monstruosas, terroríficas con el fin de impresionar al espectador que contempla esas imágenes, de impactarle y removerle la conciencia al fiel a través de las imágenes.

    A pesar que son bastante abundantes las representaciones del mal, también hay representaciones que siguen estética distinta, más delicada y bella, para representaciones fundamentalmente de la figura de Cristo, María y de la jerarquía eclesiástica, ángeles...

    Otra característica va a ser la tendencia de las figuras al esquematismo, tanto en las representaciones animales como en las humanas, e incluso en las representaciones vegetales. Se caracterizan por la tendencia al esquematismo ya que la escultura de esta época se caracteriza por volver la espalda a la naturaleza. Es anti-naturalista, lo que interesa, el fin último es captar la idea y para ello no es necesario la representación del volumen real de las cosas o figuras. Es una escultura en la cual se niega la tridimensionalidad, el sentido de peso y masa de las figuras, e incluso el color se aleja totalmente de la realidad (escultura policromada tiene en el color un valor simbólico). La pintura no se utiliza para reforzar el efecto de realidad sino para subrayar la expresividad y carácter simbólico de las escenas representadas. De hecho, el simbolismo a va a ser otra de las características de la escultura monumental.

    El simbolismo está presente en los temas representados, por ejemplo, en la discordia, representación por medio de dos personajes tirándose de las barbas o para representar la concordia se utilizan la representación de dos esposos abrazados. También hay representaciones de animales que simbolizan el mal, el pecado ya que desde época antigua el demonio se había representado con forma de animal y esto va a seguir teniendo vigor en la escultura monumental románica. Muchos de los símbolos tienen carácter universal, pero hay algunos ejemplos que resultaban de difícil comprensión para la mayor parte de la población y eran tan solo entendidos por unos pocos, fundamentalmente por los religiosos que tenían una mayor cultura.

    Sin embargo, aunque se da esta simbología, la mayor parte de las representaciones escultóricas carecen de este valor simbólico y tienen simplemente un valor ornamental y doctrinal.

    Estas van a ser las principales características de la escultura monumental y marcarán el estilo, de tal manera, que a los ojos del espectador resulten claramente reconocibles.

    ESCULTURA EXENTA EN EL ROMÁNICO:

    La escultura exenta se caracteriza por un renacer. Las obras se multiplican a lo largo de todo el románico e incluso a lo largo de toda la época gótica. En esta escultura no existe una gran variedad en cuanto a los temas de la escultura exenta pero si podemos decir que todos los templos contarán con variedad de imágenes exentas de piedra o madera y que serán fruto de la adoración de los fieles.

    Eran obras policromadas y se sitúan en los puntos importantes del templo: ábside y capillas.

    Dominan los temas de Cristo crucificado y la Virgen con el Niño. Características:

    • Cristos crucificados: se caracterizan por la unidad tipológica con características comunes a todos ellos. Son representaciones que derivan del antiguo arte bizantino y que ahora retoma el arte románico.

    Carácter majestuoso con el que se representa a Jesús. Aparece como Cristo Rey. Se aleja de lo terrenal, de lo humano. Es un Cristo que no padece martirio ni sufrimiento, sino que domina lo divino y majestuoso.

    Frecuentemente, Cristo aparece coronado, con una corona real y no de espinas. Esta corona nos habla de ese carácter majestuoso, como Rey de Reyes. Tiene un rostro impasible, hierático, lleva los ojos abiertos y representa el poder omnipoderoso, es un dios alejado del hombre, al que no le afecta la muerte.

    Cristo aparece crucificado con cuatro clavos, uno por cada una de las extremidades y es que el Cristo Románico se representa con los pies separados. Será en el gótico cuando aparezca con solo tres clavos.

    Las vestimentas serán de dos tipos: el primero está formado por una larga túnica hasta los pies, que se sujeta a la cintura por medio de un cíngulo. El vestido es rígido, es original de Siria y tuvo gran difusión en España, Francia e Italia. El segundo tipo es la figura semidesnuda, cubriendo su desnudez con un paño de pureza, faldellín que se ata a ala cintura y que llega a las rodillas. Aquí también domina la rigidez de los pliegues, muy simétricos y verticales y que dejan entrever el cuerpo de Cristo con transparencia, buscando representar la anatomía del cuerpo.

    El peinado: Cristo aparece con una melena larga con mechones simétricos que caen a ambos lados de los hombros, similar a las esculturas griegas, o aparece con el pelo recogido.

    En la cruz puede haber variantes pues puede ser de madera simple o en forma de nudos, que intenta imitar las rugosidades de los troncos.

    • Virgen con el Niño: esta representación deriva también de la escultura bizantina.

    Son imágenes en las cuales la Virgen es trono ya que es el sillón en el cual descansa Jesús. No se representa como madre, habrá que esperar al gótico para verla con dulzura y carácter maternal. El niño descansa entre las dos piernas de María, sentado o bien en la pierna izquierda de la Virgen.

    El niño Jesús no se representa como niño sino como dios, de ahí que tenga una corona real que parezca que este bendiciendo con una de sus manos y en la otra tiene atributos que aluden al carácter divino: una cruz, la bola del mundo o un libro en el que se anuncia la llegada del Apocalipsis. Frecuentemente la Virgen lleva atributos en las manos: una fruta (manzana, símbolo de la redención) o una flor o una paloma (símbolos de la virginidad y la pureza).

    Ambas figuras están rígidas, no hay movimiento ni comunicación entre ambos, domina la impasividad, el hieratismo, la inexpresividad de los rostros, y la geometría de las formas y de las vestimentas. En ocasiones existe cierto movimiento en las representaciones: el niño con un pie adelantado...

    Solo en los últimos años del Románico, s. XII y XIII vamos a encontrar un cambio importante, pues María es representada como madre, aparece jugando con el niño o bien aparece amamantándolo. Pero se generaliza más en época gótica.

    Estas obras se realizan también en madera, policromada, pero también hay ejemplos en piedra o en madera chapeada relucida con placas de oro o de plata y con engastes, cabujones en los que se introducen piedras preciosas o semipreciosas.

    • Esculturas de santos y profetas:

    San Valerio: madera policromada.

    Profetas Ezequiel y David.

    En estas obras la iconografía va a ser mucho más variada, las imágenes dependen de la abocación de la iglesia y capillas. Repiten las mismas características estilística para los dos tipos anteriores: hieratismo en los rostros, rigidez en las vestimentas...

    Gozan de gran profusión en la época románica pues eran imágenes relicario dentro de las cuales se guardaba una reliquia sagrada, de ahí que muchas de ellas se realizasen con materiales preciosos. Son tallas de madera recubiertas con plata o plata sobredorada y con incrustaciones de piedras preciosas o semipreciosas.

    - Escenas de grupo: son las representaciones del descendimiento de Cristo de la Cruz. Estos temas se incorporan en época avanzada (s. XII). Aparecen representados varios personajes, pero los que siempre aparecen son Cristo en la Cruz, la Virgen María y San Juan. Estas escenas no van a ser muy frecuentes dentro de la escultura exenta románica, sin embargo, vamos a encontrar zonas en que vemos varias representaciones de este tipo en Lérida y Gerona. Ocupaban capillas enteras de las iglesias y repiten las mismas características estilísticas que los otros tipos de representaciones. Estas se caracterizan por un mayor movimiento en las figuras y una mayor expresión en los rostros.

    Todas estas obras cuentan con las mismas características iconográficas. Se van a repetir en todas las esculturas. Son obras prácticamente idénticas ya que en todo el territorio europeo se establecen fórmulas iconográficas similares. El escultor que realiza estas obras es un mero artesano que realiza todas estas esculturas de manera seriada, repetitiva, con pocas o ninguna variación en cuanto a los temas representados como el estilo.

    ESCULTURA MONUMENTAL EN FRANCIA:

    Junto con España, Francia va a ser la pionera en cuanto al nacimiento y desarrollo de la escultura románica en Europa. Además también Francia va a ser el país europeo en el que se llevan a cabo un mayor número de realizaciones escultóricas.

    Las obras que se llevan a cabo en Francia se localizan en las portadas monumentales y capiteles del interior y el exterior del claustro.

    En ocasiones, las representaciones escultóricas van a estar acompañadas de textos que narran y cuentan la escena que se está representando y otros ejemplos en los que aparece la fecha de realización de las esculturas.

    Dintel de la Iglesia de San Genis de Fontaines: Es una de las obras más tempranas que se conservan dentro de la escultura monumental Francesa. Forma parte le la portada del Templo y contiene en su interior una inscripción en la que se data la obra (1020). Esta obra guarda un gran paralelismo con la miniatura de época mozárabe, lo cual es evidente con la presencia de arcos de herradura que enmarcan a los personajes y también presente en la técnica empleada en los paños pegados al cuerpo y en los pliegues concéntricos con los que se llevan a cabo las vestimentas de los Santos, Ángeles y Cristo.

    En un primer momento esta obra fue concebida para colocarse en el frontal de la mesa de altar pero posteriormente se decidió colocarla en la portada principal de la iglesia.

    Tema central: Cristo Majestad rodeado por la mandorla mística que es sostenida a ambos lados por ángeles. En torno al tema central se sitúan 6 santos, 3 a cada lado, que están enmarcados con arcos de herradura. Solo se identifica a S. Pedro, por llevar la llave en la mano.

    Todo el dintel aparece enmarcado por un friso vegetal tallado con gran perfección comparado con el resto. Los rostros y ropajes están a penas insinuados. Esta torpe elaboración contrasta con la riqueza y calidad del friso. Los ropajes y rostros repiten modelos de la caligrafía mozárabe.

    La técnica empleada es bastante sencilla, no hay proporción en los cuerpos (cabezas más grandes que el cuerpo). El modelado es mucho más simple ya que con unos cuantos trazos se resuelve la composición.

    Habrá que esperar a finales del s. XI para encontrar en Francia obras más complejas en cuanto a la técnica y a la iconografía, que es cuando se llevan a cabo las grandes portadas del románico francés.

    S. Saturnino de Toulouse. Se encuentra dentro de esta época. Es una iglesia de peregrinación, iniciada a finales del s. XII y que se encuentra situada en la cuarta vía francesa que llevaba a Santiago, la de Arles, y fue concebida para guardar las reliquias de un santo.

    La portada tiene uno de los relieves más antiguos con los que cuenta esta iglesia, pero actualmente se encuentran en el deambulatorio. Esta obra ha despertado cierta polémica entre los historiadores del arte, ya que guarda conexiones con obras españolas, concretamente con los relieves de Jaca, de ahí que algunos historiadores del arte defiendan que fueron maestros españoles los que la llevaron a cabo, mientras que otros defienden que fueron maestros franceses los que elaboraron esta obra. Estos relieves son los más antiguos, en ellos se representa a Jesús en majestad, rodeado por la mandorla mística y por el tetramorfos, que aparece en cada una de las esquinas. Parece ser que el origen de esta obra pudo ser una pieza de orfebrería y se piensa por la manera de realizar la mandorla, decorada en su interior por motivos geométricos, parecidas a piezas de orfebrería (piedras preciosas). Cristo aparece bendiciendo con una mano, y con la otra sostiene un libro. Es una realización muy tosca en cuanto a la técnica. Los rostros (tanto de Cristo como de S. Mateos) carecen de expresión, en general la obra también carece de movimiento.

    Una línea con mucho más movimiento se ve en una de las puertas que decoran uno de los brazos del crucero de esta iglesia. Se conoce como la puerta de Miegeville, y es que esta obra es posterior, pertenece al primer cuarto del s. XII. En el tímpano de esta puerta se representa la ascensión de Cristo. Se cree que debió trabajar el maestro de Platerías de la Catedral de Santiago o bien un maestro de la misma escuela, ya que en esta obra se aprecian características similares a la puerta que este maestro lleva a cabo en Compostela, como los ojos prominentes de las figuras y la misma manera de representar los ropajes, que se llevan a cabo con líneas concéntricas que recuerdan a la puerta de Platerías. Cristo aparece en el centro ascendiendo al cielo y acompañado por ángeles, portando en una de sus manos el libro de la doctrina sagrada. El movimiento de ascensión se logra a través de los brazos y las cabezas que están levantadas.

    En la parte inferior, en el dintel, se representan a los Apóstoles que asisten a la escena y son testigos de la ascensión de Cristo. Están representados de manera ordenada, están alineados y también tienen la cabeza y las manos levantadas, mirando al tímpano donde se representa la escena principal.

    El tímpano está flanqueado, a ambos lados encontramos dos figuras, las de S. Pedro y la de Santiago. S. Pedro está apoyado en dos dragones y Santiago apoya sus pies sobre dos leones. Estos animales simbolizan el pecado, lo que se pretende con ello es representar el triunfo de estos santos frente al pecado, el mal y la muerte.

    Además de esto, junto a los santos también se representan escenas de parábolas. En los capiteles sobre los que descansan las arquivoltas se representan escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento.

    Iglesia y Abadía de Moissac. S. Pedro de Moissac se sitúa en torno a la tercera vía de peregrinación que lleva a Santiago (la que sale de Puy).

    La iglesia abadía de Moissac es uno de los conjuntos monásticos más importantes de Francia. Esta iglesia tiene anejo un claustro, uno de los más antiguos que se conservan en el territorio francés, y a pesar de ser modificado en el s. XIII conserva aun los capiteles y las columnas originales de época románica. Es un claustro que se lleva a cabo en torno al año 1100. Esta fecha aparece en uno de los pilares del claustro. Presenta decoración escultórica tanto en los capiteles como en los machones (pilar que actúa de contrafuerte, situado en zonas de mayor refuerzo o esquinas).

    Los temas predominantes en los capiteles son fundamentalmente temas bíblicos y también monstruos, demonios, y decoración formada por bandas geométricas y roleos vegetales (tallos con hojas). En los machones se representan a los Apóstoles y al Abad del templo en esta época (machón de S. Pedro y S. Pablo). La escultura con la cual se decoran los machones guarda gran paralelismo con los relieves que decoraban las placas de marfil de época peleocristiana. El modelado es suave y el cuerpo está realizado de manera torpe. Las figuras ocupan todo el frente, son de gran tamaño, y están enmarcadas con arcos de medio punto sobre columnas, arcos en cuyo interior se escriba una leyenda que está en relación con el personaje representado.

    La portada de esta iglesia de S. Pedro de Moissac es de época más tardía que la escultura del claustro, se lleva a cabo aproximadamente sobre 1130 y concluye en 1135. El tema principal se localiza en el tímpano, y en él se llevan a cabo escenas del Apocalipsis, de tal manera que estas obras son una réplica de un libro miniado, conocido como Apocalipsis de S. Sever

    Los relieves no solo se llevan a cabo en la portada, sino también en los muros laterales de la fachada, en el parteluz y en las jambas. Destaca el dintel, distinto al resto de la escultura en cuanto al tema y el material. El material es más claro que el resto de la portada y no se representan temas figurados sino motivos naturales (rosetas cuyas formas recuerdan al mundo clásico, de ahí que probablemente este dintel no sea románico sino que sea reaprovechado de algún edificio romano de los alrededores de la ciudad). El resto de los relieves si son románicos. Es el tímpano se representa a Cristo en Majestad rodeado por los tetramorfos y alrededor los 24 ancianos del Apocalipsis, que se colocan en tres bandas superpuestas con formas onduladas. Estos 24 ancianos dirigen su mirada a Cristo, y están representados con distintas posturas, dando la sensación de movimiento, dinamismo en contraposición de la inmovilidad de Cristo, representado inmóvil y con rasgos de hieratismo en el rostro. Este hieratismo es evidente, es un Cristo todopoderoso, alejado de los hombres.

    Está presente también la ley de jerarquía, Cristo es de mayor tamaño que el resto de la composición. Es un modelado grueso. Algunos llevan una cítara, cada uno con un atributo distinto que les diferencian. La escultura también decora el parteluz. Aquí se suceden monstruos y animales diabólicos que simbolizan el mal y el pecado. En las jambas se representa a S. Pedro y S. Pablo. En las bandas laterales de los muros se suceden distintas escenas dispuestas de dos formas distintas, o bien frisos corridos o enmarcados en galerías de medio punto. Se representan varias escenas, hay escenas que representan la visitación a María, también hay escenas de la infancia de Cristo, localizadas en el muro derecho. En la parte de la izquierda se representan parábolas, la del rico Epulón y el pobre Lázaro, que simboliza la salvación del pobre y la condenación del rico. También en este lado de la izquierda se representa la lucha contra los distintos pecados, lujuria y avaricia.

    REGIÓN DE BORGOÑA:

    Cuenta con magníficas realizaciones dentro de la escultura monumental. Las obras se llevan a cabo en la abadía de Cluny. Cluny cuenta con un taller en el cual trabajan numerosos maestros que se desplazan por esta región, pero además también por el resto del territorio francés y europeo. El taller de Cluny se caracteriza fundamentalmente por su afán de conseguir la estética de lo feo y lo monstruoso. Los maestros de Cluny prefieren las esculturas que aluden al mal, al pecado, a lo demoníaco, de hecho, toda Borgoña destaca especialmente por las esculturas de carácter monstruoso. Lo que se pretendía con estas esculturas era comunicar lo grotesco, lo espantoso del pecado dando lugar a obras agitadas con gran dinamismo y movimiento.

    El hecho de que los monjes cluniacienses prefieran esta escultura es para remover la conciencia del fiel y acercarlo a Dios.

    Abadía de Cluny: De esta abadía solo nos ha llegado la torre y algunos capiteles, que nos dejan ver la decoración que tenía la abadía. Hay una influencia clásica pues los monjes cluniacienses copiaron los relieves de las villas romanas próximas al monasterio. Estas características clásicas son el modelado, muy elevado, las figuras que se representan se caracterizan por el equilibrio de sus proporciones y además por el rico movimiento de los pliegues de las túnicas de estas figuras. Encontramos gran calidad en la técnica, no solo para las figuras, sino también para los elementos vegetales que se incluyen.

    S. Lázaro de Autun: En esta iglesia encontramos grandes realizaciones escultóricas. Fue consagrada en el año 1130, y las esculturas de la portada se realizaron en el año 1140, dato que aparece en la portada junto al nombre del maestro escultor que la llevó a cabo, Gislebertus.

    En el tímpano se representa el juicio final y el peso de las almas. Aparece en el centro y a mayor tamaño Cristo en majestad, cumpliendo así la ley de jerarquía, el hieratismo en el rostro y el carácter majestuoso con que se representa a Jesús.

    A al izquierda de Cristo se representa a los condenados en el infierno, y a la derecha los benditos, los justos. Como sucede frecuentemente en este tipo de composiciones, el artista se recrea en los pecadores, es aquí donde el artista pone una mayor imaginación. Si se comparan los personajes de la derecha y de la izquierda, llama la atención el movimiento de las figuras de la izquierda frente a la calma de los que entran en el paraíso, derecha. El artista representa a los personajes que están en el infierno con una mayor expresividad en los rostros, se retuercen de dolor, incluso el autor incluye temas anecdóticos como el demonio equilibrando las almas y otro demonio desequilibrando la balanza.

    En esta misma iglesia, tenemos otro relieve fundamental, de gran riqueza decorativa. Es un dintel que se localiza en otra de las puertas del templo y en el cual se representa a Eva, cogiendo la manzana y acompañada por la serpiente. El dintel está fragmentado, se cree que en la parte que falta estaría representado Adán. Llama la atención la postura de Eva, está casi tumbada, reptando, a modo de serpiente, lo que ha sido fruto de distintas interpretaciones. Algunos autores defienden que el hecho de que Eva aparezca reptando trataría de simbolizar la caída del pecado. En época medieval, fundamentalmente en cuaresma, los penitentes debían meditar frente a las puertas del templo para pedir perdón por sus pecados. Perdón que conseguían al confesarse, entrando a la iglesia arrodillados. Se supone que Eva aparece aquí representada como una penitente más, como esos hombres que se arrastran, y sin embargo, otros autores creen que es una simple adaptación al marco arquitectónico. Lo que se pretende con esta representación era una vez más remover la conciencia del fiel, alejarle del pecado original que cometió Eva al coger la manzana.

    Iglesia de Sta. Mª Magdalena de Vezelay: Escultóricamente también tiene diferencias con las propuestas de Cluny, pues no se representan temas grotescos y monstruosos sin el pasaje de Pentecostés en el tímpano de la portada. El momento en que los Apóstoles reciben el Espíritu Santo y son enviados a predicar la palabra de Dios. En el centro aparece Cristo en majestad, a mayor tamaño. Además en contraposición de la figura de Cristo que aparece impasible y hierático, los Apóstoles destacan por su actitud de sorpresa en los rostros al ser bendecidos por Dios. Esta actitud también aparece en la sensación de movimiento de los paños.

    En torno al tema central se representan escenas de los discípulos predicando el Evangelio por las distintas partes del mundo. Estas escenas de los compartimentos que rodean al tímpano y en el dintel. Se representan a los Apóstoles llegando a los pueblos de la antigüedad: helamitas, pigmeos, medos, partos a donde se extiende la misión evangélica de los Apóstoles. Se quería indicar con ello el universalismo de la iglesia, al tiempo que nos muestra el saber, el conocimiento del hombre medieval con respecto a estos pueblos antiguos.

    Las figuras tienen un canon esbelto, tallados casi en bulto redondo sobresaliendo notablemente del marco arquitectónico, los pliegues de los ropajes forman líneas concéntricas y paralelas que nos habla de la influencia de miniaturas.

    En todas las escenas hay intención de dar movimiento, excepto en la figura de Cristo, siendo una composición dinámica.

    REGIÓN DE AUVERNIA:

    Portada de la Iglesia de Sta. Fe de Conques: Esta iglesia se encuentra en la vía de peregrinación que sale de Puy. Es una iglesia del s. XII. El tímpano se cree que se hizo en 1130. Constituye una de las representaciones más importantes del Juicio Final con respecto a los relieves franceses. En el centro, en mayor tamaño, Cristo apocalíptico, pantocrátor, en majestad, rodeado de la mandorla mística. Detrás una gran cruz sostenida en l aparte alta por dos ángeles y otros dos a sus lados con trompetas que anuncian la llegada del fin del mundo.

    En tono a la escena principal y en bandas horizontales se representan escenas explicadas por medio de inscripciones. A la derecha de Cristo se representa a los benditos para estar en el cielo y a la izquierda, al grupo de los condenados al infierno, en el que domina el horror, el mal...

    En la banda inferior, hay dos formas arquitectónicas separadas por un muro, en la parte derecha, está san Pedro recibiendo a los elegidos abriéndolas puerta del cielo. Los elegidos están cubiertos con galerías. En el centro está Abraham, que acoge a los elegidos. En el frontón aparece la imagen de Santa Fe de Conques, ocupando un lugar muy estrecho adaptándose al marco con una forma triangular. Así se quería inculcar la idea de que si se sufre se cree en dios y se logrará alcanzar la salvación y felicidad eterna. En la parte de la izquierda se representa a los condenados introducidos en el infierno a través de la boca de un gran monstruo que los engulle. En los atributos terrenales aparece:; un caballero que ce de su montura (condena por mal caballero), un usurero que tiene una bolsa con dinero colgado del cuello que le ahoga, escenas de lujuria, mentira, falsificación de monedas... en el infierno domina el caos, las figuras monstruosas y grotescas en contraposición de las escenas del cielo, cuyas figuras tienen mayor belleza formal, reforzado con el orden y serenidad que proporcionan los arcos sobre los personajes, dando sensación de quietud.

    REGIÓN DE POITOU:

    Se caracteriza por la utilización de una piedra calcárea que permite una mayor facilidad para esculpir el material. La escultura monumental no solo está en la fachada, de manera ordenada pues se divide en arquerías, frisos, pilastras y molduras.

    Iglesia de Nuestra Señora la Grande de Poitou.

    Iglesia de S. Pedro de Angulema: La decoración aparece ordenada en torno a esos arcos. La escultura domina toda la fachada. Se representan en le tímpano a Cristo en majestad rodeado por el Tetramorfos. En el resto, escenas del antiguo y nuevos Testamento, a los Apóstoles u obispos de la época.

    REGIÓN DE PROVENZA.

    Cuenta también con magníficas realizaciones escultóricas de época más reciente, de la segunda mitad del s. XIII. La escuela se caracteriza por el clasicismo de las figuras debido a la proximidad con respecto a Italia y por la influencia de restos romanos. El clasicismo de las figuras está presente en las actitudes y proporciones con expresiones muy naturales, lo cual para algunos autores les ha hecho incluirlas en la escultura gótica. Existen paralelos técnicamente con el mundo clásico, en cuanto a la escultura que decora las portadas y la manera de disponer la fachada. El muro está separado por pilastras como en el mundo clásico y entre ellas se disponen las esculturas. También se utilizan estatuas - columnas.

    Iglesia de S. Guilles de Gard: (segunda mitad s. XII). Cuenta con una triple portada configurada a modo de arco de triunfo. Se ven diferencias estilísticas y técnicas en los personajes por lo que hubo varios maestros de los cuales uno nos es conocido (Bruno).

    Sobre el zócalo elevado se disponen esculturas enmarcadas por las pilastras entre las tres portadas. Sobre estas grandes figuras un friso con escenas evangélicas del antiguo y nuevo testamento. En el tímpano de la portada central está Cristo en majestad rodeado por los tetramorfos. En el tímpano de la portada derecha, la escena de crucifixión y en el tímpano de la izquierda la adoración de los Reyes Magos y el sueño de José que le dice que huya.

    Iglesia de S. Trófimo de Arles: En el tímpano se representa al Pantocrátor rodeado por los tetramorfos. En el dintel, los 12 Apóstoles y a los lados se extiende un gran friso decorado con figuras de los elegidos y los condenados. La disposición del friso recuerda a los arcos de triunfo de la época bajo - imperial (Arco de Constantino). Aparecen los Apóstoles en figuras enmarcadas por columnas y pilastras.

    ESCULTURA ROMÁNICA EN ITALIA

    ZONA NORTE:

    Catedral de Módena.

    Catedral de S. Zenón de Verona.

    Catedral de Parma.

    Encontramos al maestro Guillermo, uno de los más representativos que firma la decoración de la Catedral de Módena. Este maestro lleva a cabo los cuatro frisos decorativos a lo largo de la fachada y la puerta de la iglesia.

    Una característica de la escultura es la disposición de la escultura en torno a frisos decorativos, una de sus principales diferencias. Esta disposición se debe a una influencia del mundo clásico, principalmente de los sarcófagos romanos y los arcos de triunfo romano. A parte de esta decoración, rara vez veremos esculpidos los tímpanos de las portadas, pues el artista se centra en las puertas del templo, como es el caso de la catedral de Módena.

    Guillermo representa en los frisos de esta catedral escenas del antiguo testamento, que van desde la creación del mundo hasta el diluvio universal. Las figuras se disponen debajo de unas arquerías. Esta manera de disponer las figuras proviene de la influencia de los sarcófagos. Las escenas están narradas de manera muy primaria. Son figuras muy torpes y faltas de elegancia y con una gran fuerza expresiva.

    En la puerta se representan los profetas de forma individualizada, debido al deseo de realismo que caracterizará la obra de Guillermo.

    Los trabajos realizados en esta catedral traen consigo el nacimiento de una escuela que gozó de gran desarrollo en esta zona, se caracteriza por el dominio de la tradición clásica. A esta escuela pertenecen otros artistas discípulos de Guillermo y que llevan a cabo gran número de obras por toda la zona norte de Italia, como Nicolás, que junto con su maestro lleva a cabo las obras de S. Zenón de Verona. Ambos realizaron los relieves de la fachada, los muros y la puerta. Estos relieves son de finales del s. XII y están inspirados en los relieves de Módena.

    En esta obra se generaliza la portada esculpida a ambos lados con frisos decorativos. La escultura también aparece en el tímpano. Las esculturas en técnica y estilo, deben su influencia al mundo clásico, de ahí que veamos un deseo de realismo al representar los cuerpos y por tener un modelado muy suave. Iconográficamente hay una diferencia con Módena, pues Nicolás también utiliza temas civiles además de religiosos: Rey Teodorico acompañado por sus huestes.

    Otro de los maestros discípulos de Guillermo es Benedetto Andelani, el último de sus discípulos. Trabaja a finales del s. XII. Se conservan varias obras que se caracterizan por la fuerte tradición del mundo clásico, pero ahora introduce imágenes descriptivas que tienden a un mayor detallismo y naturalismo, a una mayor expresión de los rostros de los personajes.

    La obra más importante de Andelani es el descendimiento de la Catedral de Parma. Es un friso decorativo del púlpito de la Catedral. La obra está firmada en 1178. Narra el momento de la crucifixión de Cristo. En el centro está la imagen y una inscripción relata lo que se está representando. Hay un mayor dinamismo de las figuras representadas acentuando en el juego de líneas entre l escalera y los brazos de Cristo. El deseo de mayor movimiento alude a un avance en la estética que nos anuncia una característica gótica. Otra característica es la representación de una mayor tensión en el cuerpo y rostros, mayor expresión de las figuras que anuncian también la proximidad a relieves góticos. El modelado es muy preciso. Se cuidan los detalles representados, como los vestidos labrados con trépano. Incluye temas anecdóticos como en la derecha los soldados romanos se reparten la túnica de Cristo o el hecho de incluir el sol y la luna como testigos de su muerte.

    ZONA CENTRO:

    En esta zona, la escultura va a perder importancia. Cuando aparece, se localiza en el mobiliario litúrgico: candelabros, angones, atriles... Renuncia a la ornamentación escultórica de la fachada de los templos y en su lugar decoran por medio de mármoles policromos que se disponen formando bandas horizontales o dibujan composiciones geométricas a modo de taraceas que decoran Pisa, Roma, Florencia. También decoran el muro de los templos, los pavimentos, los claustros y las columnas. Los interiores son muy fríos, pues es raro encontrar motivos escultóricos.

    ZONA SUR:

    La escultura se localiza en el mobiliario litúrgico: altares, púlpitos, tronos episcopales, candelabros o atriles. Se realizan en piedra y en ocasiones se recubren con mosaicos o esmaltes. Lo más destacables va a ser la formación en la mitad del s. XI de una importante escuela de broncistas que llevan a cabo magníficas realizaciones esculpidas en las puertas de las iglesias.

    Esta escuela se caracteriza por una influencia bizantina, se caracteriza por el gratismo, rigidez o frontalidad de los personajes. Los trabajos van a ser copias exactas o reproducciones de lo que se hacía en Bizancio.

    Con el tiempo esta escuela se va a ir desligando de la influencia bizantina, y de la rigidez se pasa a un mayor naturalismo, un gusto por representar escenas cotidianas, populares. Los personajes aparecen de manera individualizada, y llegan a formas parecidas a las de la zona norte. El éxito de esta escuela va a ser tan grande que se crean gran número de talleres en el sur, la zona centro e incluso en el norte.

    ESCULTURA ROMÁNICA ALEMANA

    La escultura monumental alemana no va a tener la pujanza ni la variedad de la escultura francesa en la ornamentación de la fechada. Excepcionalmente encontraremos algunas fachadas con tímpanos con programas esculpidos. Lo más normal es que las fachadas se caractericen por la sobriedad decorativa. Los únicos elementos que rompen con la monotonía del muro van a ser las alternancias de distintos colores en las dovelas de los arcos y la utilización de bandas lombardas bajo las cornisas de las fachadas y se disponen también en los distintos cuerpo o niveles de las torres.

    Hay que esperar a principios del s. XIII para encontrar esculturas decorando las portadas alemanas pero ya son góticas y con influencia francesa. En el interior de estas iglesias encontramos realizaciones escultóricas, pues las iglesias se van a enriquecer con monumentos sepulcrales y lápidas seguradas que decoran que se decoran con esculturas e incluso en los propios pilares que separan las naves, suelen aparecer esculturas decorativas adosadas a estos pilares.

    Estas obras se llevan a cabo en piedra o mármol y a ellas hay que añadirles otro tipo de realización escultórica producida dentro del campo artístico de la orfebrería y del trabajo en metal. Dentro de este grupo encontramos diversos tipos como pilas bautismales, relicarios, arquetas y candelabros. Estas piezas son de pequeño tamaño y se les suman otras mayores como las tapas de los sepulcros y las puertas de los templos que también forman parte de las piezas de metal. Están hechas en bronce, decoradas con relieves. A este grupo pertenecen:

    Sepulcro de Rodolfo de Suabia (catedral de Herseburgo).

    Puertas de la catedral de Heidesheim: Están realizadas en bronce. Aparece datada en el año 1015. Si bien la calidad de la obra podría hacernos pensar que es de época posterior por la habilidad técnica. Son 16 placas soldadas para formar las 2 hojas de la puerta. Se representan escenas del Evangelio, capítulo del Génesis, y la vida de Caín y Abel.

    En cuanto al estilo de los personajes está en la misma línea que el estilo de las miniaturas y de los marfiles prerrománicos carolingios y otonianos. En estas miniaturas, se desarrolla el arte de la fundición del metal alemán y se llevan a cabo piezas de cada vez mayor calidad técnica y estilística. Los artistas del bronce alemanes no solo se especializan en puertas sino en piezas pequeñas del mobiliario litúrgico. Dentro de este movimiento litúrgico se llevan a cabo obras maestras como en ésta última iglesia en las pilas bautismales. También lámparas, candelabros, incensarios y cálices que se llenan de figuras de todo tipo combinadas con elementos vegetales. Son de bronce pero hay otras que utilizan materiales de mayor calidad como plata y oro en los relicarios donde se guardan las reliquias de los santos/as.

    ESCULTURA MONUMENTAL INGLESA

    La conquista de los normandos en 1066 va a suponer un duro golpe para la ornamentación de los templos. Los normandos prestaron más atención a la arquitectura y relegan la escultura a simples formas geométricas que adquieren diversos tipos: cañas, baquetones, meandros, perlas, puntas de diamantes, formas estrelladas, rombos, zigzag... que decoraban los fustes, capiteles, arquivoltas los nervios de las bóvedas. Todas estas formas decoran el interior de los templos de la 1ª y 2ª etapa.

    Catedral de Durham (2ª etapa). Nos muestra ese gusto por lo geométrico que había en estas iglesias. La decoración esta en fustes, arquivoltas y arcos.

    Hay que esperar a la 3ª etapa para encontrar cambios importantes en la decoración. La decoración geométrica sigue siendo importante pero comienzan a llevarse a cabo las primeras composiciones figurativas.

    Al no haber precedentes inmediatos, los escultores tuvieron que recurrir a la miniatura para copiar los distintos temas que se representan. Se produce un resurgimiento en el año 1100 del arte de la plástica en torno a la Catedral de Canterbury.

    Catedral de Canterbury: Es un centro importante de la producción miniaturista y los escultores se inspiran en ella para llevar a cabo la decoración de alguna de sus piezas:

    • Capitel de la cripta (cripta de S. Anselmo). Se representa un grifo alado que en su pico lleva una serpiente. En este capitel se va la influencia de la miniatura en la manera que se llevan a cabo los cuerpos con sucesión de líneas que imitan el rasgueado de una flauta.

    • Las representaciones geométricas decoran los fustes, capiteles. Se extiende por toda la cripta. Se combina con los elementos figurativos.

    La influencia francesa va a penetrar a mediados del s. XII en las esculturas inglesas:

    Puerta del Prior de la Catedral de Ely: Vemos la influencia en la decoración del tímpano: se representa a Cristo pantocrátor rodeado de la mandorla mística sostenida por dos ángeles y que recuerda a las portadas de las catedrales francesas. La rodean elementos vegetales que cubren todo el resto de la portada: dintel, capitel, fuste... La utilización vegetal proviene del arte vikingo, un arte autóctono de Inglaterra, de gran éxito en decoración.

    Portada del Kilpeck. La decoración vegetal también se extiende por el tímpano.

    TEMA 4: LA PINTURA ROMÁNICA

    Tiene una especial importancia el arte figurativo. Ya se manifestó en la escultura y también en la pintura mural.

    Durante el románico, las imágenes inundan los muros de los templos. Se continúa con las tradiciones de épocas anteriores: paleocristiana, bizantina y prerrománica.

    Gran parte de las características de la escultura nos sirven para hablar de las características de la pintura mural.

    • Se decoran los muros internos del edificio. Se localiza fundamentalmente en la cabecera, en los muros laterales de las naves, en la bóveda que cubre la nave central, en los pies del templo e incluso en la cripta.

    • Debido a los interiores oscuros se utilizan tonos muy vivos a la hora de pintar, para dar luminosidad al interior de la iglesia y para permitir la visualización.

    • La pintura además de decorar tiene función pedagógica como en la escultura. Pretenden enseñar al fiel y adoctrinarle con imágenes religiosas.

    Lamentablemente muchas de las imágenes no nos han llegado ya que se ha ido pintando sobre ellas o se han perdido por el paso del tiempo.

    • Se repiten una serie de tipos iconográficos ocupando las distintas partes del edificio:

    En la cabecera: Se representa al Pantocrátor, Cristo en majestad rodeado por la mandorla mística sujeta por ángeles y que además se le suman las representaciones de los 4 Evangelistas (tetramorfos). Junto al pantocrátor se encuentran Apóstoles, santos y profetas en la banda inferior a menor tamaño, y que suelen estar enmarcados por columnas u otros motivos arquitectónicos. También encontramos temas marianos sobre todo en Iglesias dedicadas a la Virgen. El tema de la virgen repite los mismos modelos que hemos visto para la escultura exenta (trono en el cual se sienta el niño, sin comunicación entre ambos, habrá que esperar hasta encontrar más ternura).

    En los muros de las naves laterales: Son representaciones narrativas o del antiguo o del nuevo testamento o de la vida de los Santos. Se utiliza esta zona pues se dispone de un gran espacio para representar distintas escenas seguidas.

    En los pies hay representaciones que aluden a escenas del Juicio Final, el Apocalipsis. El hecho de estas pinturas en esta zona es de recordar al fiel la fe cristiana antes de salir del templo (o al entrar si están en la portada).

    • La técnica que predomina es la pintura al fresco, una técnica que requiere una gran rapidez de ejecución y gran habilidad técnica, pues en 7 horas la pintura se secaba. Primero lucía el muro con una capa de cal y arena y sobre esta aún fresca se pinta. Primero se hace un modelo a tamaño natural en cartón. Este modelo se puntúa, luego se echa el cartón soplando para quedar señalado el contorno. Debido a la utilización de esta técnica, hay un predominio de la línea. La pintura utiliza líneas gruesas de color negro que bordean los contornos de las figuras y envuelven las manchas de color de las representaciones. El fondo sobre el que se representa es un fondo liso y homogéneo. El artista prescinde del paisaje con el fin de separar lo divino de lo terrenal y obtener una mayor simplicidad técnica. A veces, en España, el fondo liso es sustituido por bandas de colores. Se debe a una influencia de la miniatura mozárabe. No interesa dibujar el fondo ni crear perspectiva, sino que las figuras se colocan una junto a otra en un mismo plano. Es una pintura plana, bidimensional, con escasos efectos de modelado. El modelado imita al de la escultura y mosaicos bizantinos. Se lleva a cabo con la utilización de líneas paralelas y de color, manchas en las que se alternan colores claros y oscuros. Manera que tiene el pintor para dar la sensación de volumen. Se utiliza en las características del cuerpo (rostro y manos).

    • Colores intensos para ser visibles al espectador, pues los interiores son bastante oscuros. En muchos casos el color tiene valor simbólico, como el azul, el amarillo o el dorado.

    • Las características estilísticas son las mismas que en la escultura: hieratismo, rigidez, frontalidad, inexpresión en los rostros... Todo se debe a la finalidad que se pretende dar: separar lo religioso de lo terrenal. A pesar de esto hay escenas de carácter más popular y cercano al fiel, como las representaciones de vidas de santos, en los que el pintor se permite una mayor expresión en el rostro, mayor movimiento en esas escenas narrativas. Al igual que en la escultura, las imágenes aparecen rodeadas de inscripciones que aclaran quién era la figura representada o cual era el programa representado.

    • La influencia bizantina va a ser fundamental no solo en el estilo y tema, sino que también a la hora de representar el atuendo de los personajes. Hay personajes con túnica de piedras preciosas. También en los atributos de los personajes hay piezas de orfebrería: cálices, coronas, tronos... Además hay clara influencia también del mundo paleocristiano y de las miniaturas mozárabes.

    PINTURA MURAL EN FRANCIA:

    A pesar de que se cubren con pintura todos los muros de las iglesias francesas, no nos ha llegado nada, solo escasos ejemplos del s. XII

    Distinguimos dos escuelas: de Tradición Francesa y la escuela Italo - Bizantina.

    La escuela de Tradición Francesa se caracteriza por la utilización de un fondo de color ocre o con bandas verticales de distintos colores para el fondo. Otra característica es el predominio de escenas narrativas con detalles anecdóticos muy cuidados. En cuanto al color, predominan los tonos ocres y la expresividad de las figuras y movimiento de estas. Las pinturas más importantes de esta escuela son:

    Iglesia de San Sabino de la Gartempe (s. XI): las pinturas son de la primera mitad del siglo XII. Se considera la Capilla Sixtina del Románico por la calidad y cantidad de sus pinturas.

    Se localizan en la portada del templo (Apocalipsis), en la bóveda de medio cañón que cierra la nave central, que se divide en bandas horizontales en las que se representan distintas escenas bíblicas del antiguo testamento.

    Predominan los colores claros: tonos verdes, blanco, grises y ocres. Los personajes representados se caracterizan por la gran expresión de sus rostros. Todas las escenas son bastante movidas y dinámicas.

    Las pinturas que cubren la cripta son del s. XII y de otro artista que roza con la escuela Italo - bizantina, por la presencia del fondo azul. Son figuras más rígidas e hieráticas en cuanto a la expresión de los rostros y movimientos de las figuras. Aparecen el martirio de S. Sabino y S. Cipriano.

    La segunda escuela es la Italo - bizantina. Se introduce en Francia a través de Italia. Se caracteriza por un mayor colorida de las obras, con cobres intensos. Los fondos son oscuros, generalmente azules o incluso negros. El estilo de las pinturas recuerda a las pinturas y mosaicos bizantinos. Hay rigidez y hieratismo en los rostros. En los ropajes se utilizan abundantes pliegues finos y paralelos.

    A esta escuela pertenecen:

    Pinturas de la Catedral de Puy.

    Pinturas de la Iglesia de Brinay. Se cubre casi toda la iglesia. Se representan escenas de la vida de Cristo, de su infancia (bodas de Canán). Tienen un fondo azul, son imágenes frontales que resaltan del fondo. Cristo levanta tres dedos, símbolo de la Trinidad. Las vestiduras están ornamentadas y decoradas con pedrerías.

    TEMA 5: PRINCIPALES REPRESENTACIONES ARTÍSTICAS EUROPEAS.

    ARQUITECTURA FRANCESA

    Comienza a sustituirse la arquitectura lombarda en la segunda mitad del s. XI por la diversidad de grupos o escuelas regionales francesas, que llevan a cabo construcciones que serán características en esta zona.

    Las escuelas de Francia son las de: Borgoña, Aquitania, Normandía, Provenza, Poitou y Auvernia. Los edificios tienen características propias constructivas y decorativas de estas zonas.

    A parte de estas escuelas regionales, encontramos una gran familia de las iglesias de peregrinación francesas. Estas iglesias se llaman así porque están situadas en las vías o rutas de peregrinación que llevan a Santiago de Compostela. En Francia hay cuatro vías que llevan a Santiago. La primera vía es la que sale de París y tiene como iglesia representativa la iglesia de S. Martín de Tours. La 2ª ruta, es la que sale de Vezelay y tiene como iglesia a S. Marcial de Limoges. La 3ª vía sale de Puy y su iglesia de peregrinación es la de Sta. Fe de Conques. La cuarta vía es la que sale de la ciudad de Arles y como iglesia de peregrinación tiene S. Saturnino de Toulouse.

    Las iglesias de S. Martín de Tours y la de S. Marcial de Limoges fueron destruidas durante la Revolución Francesa.

    Estos centros de peregrinación se iniciaron en el s. XI y se concluyen en el s. XII, y a pesar de que tienen proporciones distintas, presentan una serie de elementos comunes.

    En cuanto a la planta, estas iglesias tienen planta basilical, de cruz latina. Son plantas de tres naves longitudinales (excepto la de S. Saturnino, que tiene 5). Tienen un transepto o crucero muy desarrollado en planta, bastante ancho, formado por tres naves transversales. Tienen pequeños ábsides, de forma semicircular, situados en los brazos del crucero.

    También se caracterizan estas iglesias por tener una cabecera central muy desarrollada, que tiene deambulatorio y capillas radiales situadas en torno al deambulatorio. Presencia de una cripta subterránea, situada debajo de la cabecera central.

    En alzado podemos ver que son edificios totalmente abovedados. La cripta se cubre con bóveda de arista, la nave central con bóveda de medio cañón simple o reforzada con arcos fajones. Las naves laterales se cubren con bóvedas de arista y las capillas y tribunas con bóveda de cuarto de esfera o de cascarón.

    Podemos encontrar la sucesión de dos cuerpos en altura. El primer cuerpo es el de arquerías, que se apoyan sobre pilares compuestos. El 2º cuerpo es el cuerpo de tribunas.

    La iluminación de estas iglesias de peregrinación proviene de las naves laterales. Nunca tendrán ventanas en la nave central.

    Son generalmente construcciones elevadas. El exterior parece articulado por medio de columnas y arcos que aparecen fundamentalmente en la cabecera del templo, y a la vez que articulan el muro lo decoran. En el resto del edificio, naves y crucero, van a aparecer contrafuertes externos que articulan el muro y sirven para contrarrestar el empuje de las bóvedas.

    La escultura se localiza fundamentalmente en los capiteles internos y en las grandes portadas, y que no solo se abren en los pies, sino también en los extremos de los brazos del crucero, y además tienen grandes programas iconográficos.

    La parte frontal del edificio, pies del templo, está flanqueado por torres, de gran altura, y visibles a varios kilómetros de distancia. En el espacio situado en frente de la cabecera, se va a elevar el cimborrio, en el cual se abren multitud de ventanas que contribuyen a la iluminación interna del templo.

    Sta. Fe de Conques: Construida a mediados del s. XI, tiene una planta de cruz latina, compuesta por tres naves longitudinales y tres naves transversales que forman el crucero. La nave central se cubre con bóveda de medio cañón reforzada por arcos fajones, y las dos naves laterales se cierran con bóveda de arista.

    La cabecera está muy desarrollada en planta, con deambulatorio y tres capillas radiales y dos ábsides o absidiolos situados en los brazos del crucero.

    Tiene también dos torres en la fachada y un cimborrio octogonal en el cual se abren ventanas.

    En su construcción se emplean sillares de piedra cortados de manera regular.

    En cuanto al alzado, presenta dos cuerpos en altura: el 1º es el cuerpo de arquerías, que descansan en pilares compuesto; y el 2º es el cuerpo de tribunas.

    La escultura se localiza en los capiteles de las columnas internas y en la portada.

    S. Saturnino de Toulouse: Se inició en 1080. Sigue el modelo de Santiago de Compostela, de ahí que tenga 5 naves longitudinales y 3 transversales formando el crucero. Tiene grandes proporciones y está destinada a acoger un gran número de peregrinos.

    La nave central se cubre con bóveda de cañón reforzada con arcos fajones y las cuatro naves laterales se cubren con bóveda de arista.

    Cuenta también con un cimborrio octogonal situado en frente de la cabecera central, de gran altura, se abren vanos en él, son vanos germinados apoyados en pequeñas columnas y se abren a lo largo de todo el cimborrio, generando una gran luz interior, sobre todo en la cabecera. El remate, chapitel, y la balaustrada son de época gótica.

    Tiene una cabecera central muy desarrollada, deambulatorio, cinco capillas radiales y dos absidiolos a cada lado de los brazos del crucero.

    En la cabecera se abren numerosos vanos, tanto en las capillas radiales como en el deambulatorio. Las ventanas estaban formadas por arcos de medio punto que descansan en pequeñas columnas, y junto a las ventanas del cimborrio contribuyen a la iluminación de la zona más importante del templo.

    En el interior se suceden dos cuerpos en altura: el primero es el cuerpo de arquerías, arcos de medio punto sobre pilares compuestos; y el segundo es el cuerpo de tribunas.

    El transepto o crucero es bastante ancho, formado por tres naves transversales y se utiliza la combinación de pilares de piedra y ladrillo (muy utilizado en esta zona).

    ESCUELAS REGIONALES DEL TERRITORIO FRANCÉS

    Estas escuelas regionales se van a diferenciar unas de otras en tres puntos fundamentales:

    • Material empleado en la construcción.

    • Aspectos decorativos.

    • Influencia que tienen cada una de las escuelas con la tradición artística de época anterior.

    Hay seis escuelas regionales en Francia: Borgoña, Aquitania, Poitou, Provenza, Auvernia y Normandía.

    ESCUELA DE BORGOÑA:

    Va a ser una de las principales escuelas francesas, incluso una de las grandes escuelas de toda Europa occidental. El centro principal de la escuela borgoñona va a ser la Abadía de Cluny, que marcará las pautas artísticas que deban seguir todas las iglesias de su congregación, y además va a influir en las construcciones posteriores de la región de Borgoña, que repiten modelos decorativos y constructivos empleados en la Abadía.

    Abadía de Cluny: Esta abadía es una construcción que se lleva a cabo en época anterior al románico, es prerrománica. Se inicia la construcción en el 927, pero va a sufrir numerosas ampliaciones, ya en época románica, que se deben al crecimiento de la comunidad (ampliación del número de mojes, número de dependencias e iglesia), de ahí a que haya lo que se llama Cluny 3 (Cluny 1: sería la construcción prerrománica; Cluny 2: la ampliación fundamentalmente de la iglesia, las obras de esta fase comienzan en el 950 y culminan en el 963; Cluny 3 se lleva a cabo desde 1088 a 1130).

    La iglesia de Cluny 3 ha desaparecido casi en su totalidad. Fue vendida a un especulador que la fue desmontando. Solo queda un brazo del crucero (brazo S), en el cual se eleva la llamada Torre del Agua Bendita.

    Gracias a los documentos escritos y dibujos de épocas posteriores, podemos conocer como fue esta iglesia y también gracias a que otras iglesias borgoñonas repiten el modelo de Cluny, como la iglesia de Paray - le - Monial y S. Lázaro de Autun.

    En la reconstrucción de la Iglesia de Cluny se observa que era una iglesia de grandes dimensiones. Tiene planta de cruz latina, formada por cinco naves longitudinales. La nave central, de mayor tamaño, y las laterales más pequeñas. La nave central se cubre con bóveda de medio cañón apuntado, reforzado con arcos fajones, y las naves laterales se cierran con bóveda de arista. Hay doble crucero, en el cual están situados numerosos ábsides donde se abren gran número de ventanas que contribuyen a la iluminación del templo.

    La cabecera está muy desarrollada. Tiene deambulatorio y cinco capillas radiales. Tanto en un crucero como en otro, se elevan numerosas torres, una de las cuales, la del brazo sur del crucero, es la que ha llegado a nuestros días. En esta torre, llamada del Agua Bendita, se emplearon sillares de piedra cortados y colocados de manera muy regular. Se abren ventanas de medio punto que descansan en pequeñas columnas que contribuían a esta iluminación del crucero y del altar.

    Otra de las características de la iglesia de Cluny era la decoración, que remite al mundo clásico y que a través de los textos, gravados y capiteles que se conservan, vemos esta clara influencia romana en la talla de capiteles y esculturas localizadas en la portada de la fachada. La influencia clásica, se debe a que en los alrededores de la abadía había numerosos restos de villas romanas, y los escultores se fiaron en los capiteles de estas villas para tallar los de la iglesia.

    En cuanto al alzado, la iglesia tenía tres niveles que se sucedían en altura. El primer piso era el de arquerías, formados por arcos apuntados que descansaban en pilares compuestos. El 2º nivel era el triforio, y el 3º era el cuerpo de ventanas.

    En torno a la iglesia de Cluny se situaban todas las dependencias monacales necesarias para la vida de los monjes. Era una de las mayores abadías del mundo occidental y responde a la importancia económica, política y religiosa que tuvo esta orden benedictina. Los monjes de Cluny gozaron del apoyo de los monarcas franceses, ingleses y españoles, que donaron fondos para llevar a cabo esta construcción.

    Iglesia de Paray - le - Monial: Fue iniciada en 1109, bajo la dirección de S. Hugo, que era Abad de Cluny. De hecho, esta iglesia fue una de las casas filiales de la orden cluniaciense. Está situada cerca de la abadía de Cluny y aunque tiene proporciones diferentes, es más pequeña, sigue la misma tipología.

    Tiene tres naves longitudinales y un único crucero. El alzado tiene tres cuerpos, igual que Cluny. El interior de esta iglesia tiene tres cuerpos: arquerías, triforio y ventanales.

    Cuenta también con un nártex o vestíbulo de entrada muy profundo, y flanqueado por torres. Cuenta con una cabecera muy desarrollada, con deambulatorio, a través de este deambulatorio se accede a las tres capillas radiales. El crucero de esta iglesia tiene pequeños absidiolos, situados en los brazos.

    La nave central de la iglesia se cierra con una bóveda de cañón apuntado, reforzada por arcos fajones, y las laterales se cierran con bóveda de arista.

    El ábside central de la cabecera presenta pinturas en la parte superior, la bóveda de un cuarto de esfera.

    Tiene un exterior bastante sobrio en cuanto a decoración. En la fachada principal se abren tres puertas de acceso que corresponden a cada una de las naves. En estas puertas no se lleva a cabo ningún programa iconográfico, son simples vanos, formados por arcos de medio punto. Lo único que va a romper la sobriedad del templo van a ser los contrafuertes y ventanas que rodean todo el edificio.

    S. Lázaro de Autun: Fue consagrada en 1130, aunque se desconoce la fecha exacta de su inicio. Esta iglesia repite un esquema similar al de Cluny, aunque es más simple en la decoración y en la tipología de la cabecera.

    Tiene planta de cruz latina, con tres naves longitudinales y una única nave transversal que forma el crucero de la iglesia.

    La cabecera es distinta a la de Cluny, cuenta con triple cabecera. La central es de mayor tamaño que las laterales.

    Como sistema de cierre se emplea la bóveda de cañón apuntado, reforzada con arcos fajones en la nave central, y bóveda de arista para cerrar las naves laterales.

    Encontramos tres niveles o pisos en altura: el primero es el cuerpo de arquerías; el segundo, el triforio; y el tercer piso los ventanales. Disposición idéntica a la de Cluny.

    La portada desarrolla un importante programa iconográfico. Esta fachada se debe a un añadido gótico (1178), que se sitúa frente a la fachada románica.

    La Iglesia de la Magdalena de Vezelay: Es el polo opuesto a Cluny dentro de la misma región. Se diferencia de estas iglesias porque solo hay dos cuerpos o niveles en altura (arquerías, de medio punto que descansan sobre pilares compuestos; y el cuerpo de ventanas).

    Además las tres naves de la iglesia se cubren con bóveda de arista, reforzada con arcos fajones, y formados con dovelas combinadas alternando sillares de piedras y ladrillos.

    Cuenta con un nártex o vestíbulo de entrada bastante profundo, formado por tres tramos longitudinales, a través del nártex se accede a las naves laterales.

    La cabecera es de gran tamaño, de época gótica, finales del s. XIII, en ella se abren numerosos vanos. Tiene algunos arcos de herradura de influencia islámica.

    REGIÓN DE AQUITANIA:

    Este territorio comprende un grupo de iglesias que se agrupan según el tipo de plantas, y podemos ver dos modelos:

  • Iglesias de una sola nave, planta longitudinal.

  • Iglesias de planta central, cruz griega.

  • Tanto un modelo como otro se van a caracterizar porque el interior de estos templos aparece dividido en tramos cuadrados que se cubren con cúpulas apoyadas sobre pechinas. Esta manera de cubrir se deba a influencias bizantina y veneciana, porque van a llegar a esta región artistas procedentes de Venecia, y en Venecia, en 1063 se está llevando a cabo la iglesia de S. Marcos, de estilo bizantino, teniendo esta la misma tipología que las francesas.

    Las construcciones de esta región se llevarán a cabo a partir del año 1100, y las obras se prolongan hasta aproximadamente mediados del s. XIII. Entre los ejemplos más representativos de esta región se encuentran:

    S. Esteban de Cahors: Esta iglesia es la más famosa de esta región. Responde al modelo de iglesia de planta longitudinal de una sola nave. La nave longitudinal está precedida por un nártex, que está flanqueado por dos torres. Tiene un único ábside semicircular, bastante desarrollado. A este ábside se le unen tres capillas u absidiolos que sobresalen al exterior del edificio. La nave longitudinal está dividida en dos tramos y estos se cierran por medio de cúpulas sobre pechinas.

    Dentro del segundo modelo de iglesia de la escuela de Aquitania tenemos:

    Iglesia de Saint Front de Perigueux: Tiene planta central, en forma de cruz griega, y se cubre cada uno de los brazos con cuatro cúpulas sobre pechinas. Tiene también una cúpula central en el espacio que convergen los cuatro brazos. Esta iglesia constituye una imitación de la iglesia de S. Marcos de Venecia, no solo por el tipo de cubierta, sino también por el tipo de planta, ya que al igual que esta iglesia, tiene planta de cruz griega.

    REGIÓN DE POITOU:

    Es una región próxima a Aquitania, lo que va a traer consigo la influencia de esta región en algunas de las construcciones.

    Catedral de S. Pedro de Angulema: Esta catedral se inició en el año 1130 y se trata de una construcción con planta de cruz latina, formada por una única nave longitudinal y otra nave transversal formando el crucero, que se cubre con una cúpula apoyada sobre pechinas.

    Tiene también un único ábside, al que se la adosan cuatro capillas radiales. Este ábside no tiene deambulatorio. Tiene también esta iglesia dos absidiolos colocados en los brazos del crucero (uno en cada brazo).

    La fachada está muy decorada, tiene una única puerta de entrada y el frente aparece dividido por medio de arcos de medio punto en cuyo interior (tímpano) se desarrollan distintos programas iconográficos. Está rematado con un frontón triangular. La fachada está flanqueada por dos torres, rematadas por una cubierta cónica y que aparecen decoradas por medio de festones o escamas. Esto se va a repetir en otras iglesias del románico español como las catedrales de Plasencia, Salamanca, Zamora...

    Dentro de la región de Poitou encontramos otro grupo de iglesias, son las llamadas construcciones de planta de salón (se iguala la altura de las naves). Este tipo de plantas se caracteriza por crear grandes espacios y espacios abiertos en el interior del templo, como resultado de igualar la altura de las naves del edificio. Entre los ejemplos más representativos están:

    S. Sabino de Gartempe: tiene tres naves longitudinales de igual altura. La nave central está cubierta por bóveda de medio cañón corrido o simple y carece de arcos fajones. Las naves laterales se cierran por medio de bóvedas de arista. Las bóvedas están cubiertas por pinturas.

    Las tres naves están separadas por columnas que sostienen arcos de medio punto que apoyan directamente la bóveda, que sería el cuerpo de arquerías. La iluminación proviene de las ventanas abiertas en las naves laterales y en la cabecera.

    Notre Dame de Poitou: Esta iglesia comienza a construirse en 1143. Tiene tres naves longitudinales que se igualan en altura. La nave central está cubierta por bóveda de medio cañón reforzada con arcos fajones y las laterales están cubiertas con bóvedas de arista. No tiene crucero desarrollado en planta, pero si destaca el espacio central formado por un cimborrio en el que se abren ventanas que ayudan a iluminar el interior del templo. Tiene además un único ábside central muy desarrollado, deambulatorio y tres capillas radiales. En el interior del templo vemos como se suceden pilares compuestos que sostienen arcos de medio punto y sobre estos arcos descansa la bóveda.

    La fachada recuerda a la de S. Pedro de Angulema. Es una fachada que aparece también articulada por arcos de medio punto, arcos ciegos en cuyo interior se desarrolla el programa iconográfico. Tiene también un frontón en cuyo centro aparece un rosetón que tiene un valor decorativo y el frente aparece flanqueado por medio de dos torres con un remate cónico y decoración por medio de escamas.

    ESCUELA DE PROVENZA:

    Provenza está situada en la zona sur de Francia. De todas las escuelas francesas, esta es la que mejor pone de manifiesto las influencias romanas en la construcción, fundamentalmente en la zona de la fachada y en el canon de las esculturas.

    Podemos decir que la iglesia tiene forma de cruz latina, formada por tres naves longitudinales y una única nave transversal, que forma el crucero y que repite los modelos de la región de Borgoña.

    Las iglesias de Provenza, son iglesias en las cuales se utiliza la bóveda de cañón apuntado con arcos fajones para cerrar la nave central, y bóveda de arista para cerrar las naves laterales. El crucero se cierra con una cúpula, apoyada sobre trompas.

    Se suceden en altura dos cuerpos o niveles, el primero está formado por arcos apuntados que descansan en pilares compuestos, es el cuerpo de arquerías; el segundo de los cuerpos está formado por ventanas estrechas que se abren en la nave central.

    Lo que más destaca va a ser la composición de la fachada principal, fachada que rescata modelos clásicos, concretamente toma el modelo de los arcos del triunfo romanos. El esquema romano también se repite en la decoración, teniendo similar canon. Esta influencia romana es normal, por la situación geográfica de la región.

    ESCUELA DE AUVERNIA:

    Se repiten modelos de las iglesias de peregrinación, de este modo, el tipo de iglesias predominante son las que tiene planta de cruz latina, con tres naves longitudinales, y una nave transversal formando el crucero. Las naves laterales están cerradas con bóvedas de arista y la central se cierra con bóveda de cañón corrido o medio cañón con arcos fajones.

    Tiene deambulatorio rodeando al ábside central y absidiolos en los brazos del crucero y capillas radiales. En el crucero, el espacio se cubre con cúpula apoyada sobre trompas. El frente de la fachada está flanqueado por torres, y en alzado, se suceden dos niveles o cuerpos: 1º arquerías, formado por pilares compuestos en los que se apoyan los arcos de medio punto; 2º, nivel de tribunas.

    Si bien el tipo constructivo remite a los modelos de iglesia de peregrinación, la originalidad proviene de los tipos de decoración, que proviene de la tradición autóctona francesa (galos, romanos, imperio Carolingio). Van a influir también modelos traídos de oriente, que ahora se trasladan a la decoración de los templos de esta región, de esta manera, encontramos que los muros están cubiertos con taracea (incrustaciones de piedras de distintos trazos que forman dibujos geométricos), muy utilizado en época romana y carolingia. Por influencia oriental se utilizan modillones de lóbulos y arcos lobulados.

    La obra más representativa de la región de Auvernia es S. Nectaire, s. XIII. También destacan la Catedral de Puy y Cleremont Ferrand.

    ESCUELA DE NORMANDÍA:

    Esta escuela lleva a cabo obras de época tardía, de finales del s. XI y principios del XII. Llega a ser una escuela muy importante ya que dará origen al románico inglés, ya que en 1066 Guillermo el Conquistador, conquista Inglaterra y de esta manera pasa a este país modelos constructivos y decorativos propios del románico normando.

    Las iglesias se van a caracterizar por ser construcciones altas, con armonía en las proporciones y además, son construcciones que resultan bastante luminosas. El clima en la región de Normandía era de nubosidad constante, por lo que las naves se elevaban en altura y se abrían más ventanas a lo largo de todo el edificio. Al tener que elevar la altura de las naves, se emplearon cubiertas de madera para cerrar la nave central, y poco a poco pasarán a cubrirse con bóvedas de piedra, que se van a reforzar por medio de aristas, de esta forma va a ir apareciendo las primeras bóvedas ojivales o de crucería.

    La decoración es sobria. La escultura es prácticamente inexistente, y cuando aparece, se limita a formas geométricas o que proceden del gusto nórdico.

    Las fachadas tienen tres puertas. Cada una se corresponde con una nave del interior. El frente está flanqueado por torres, que actúan como contrafuertes. Alrededor de toda la fachada del edificio se colocan contrafuertes. Esta disposición de los contrafuertes va a ser copiada por el Abad Suger en 1137 en la construcción de Saint Denis. En esta construcción también se emplea la bóveda de crucería para cubrir las naves del edificio.

    Abadía de S. Esteban de Caen (Abadía de los Hombres): Esta obra fue llevada a cabo por iniciativa de Guillermo el Conquistador en torno a 1060. Al principio, se cubrió con madera, pero en el año 1110, se sustituyó esta cubierta por bóvedas de piedra sixpartitas.

    Se suceden tres cuerpos en altura del edificio: primero el cuerpo de arquerías, segundo la tribuna y tercero el cuerpo de ventanas.

    Está decorado con escultura geométrica, pero básicamente se decoran los capiteles de las columnas.

    En la fachada de abren 3 puertas y el exterior del templo está articulado por medio de los contrafuertes.

    Abadía de la Trinidad de Caen (Abadía de las Mujeres): Se inicia en la 2ª mitad del s. XI y se termina a mediados del s. XII. Es llevada a cabo por Guillermo el Conquistador.

    Tiene tres naves: la central está cubierta pro bóvedas sixpartitas, y las laterales se cierran con bóvedas de arista. Aparecen también tres cuerpos o niveles en altura: el primero es el cuerpo de arquerías, el segundo la tribuna y el tercero es el cuerpo de ventanas.

    En la fachada se abren tres puertas, una por cada nave, que dan acceso al templo. Está flanqueado el edificio por dos torres y al igual que el edificio anterior, el exterior está articulado por medio de contrafuertes.

    ARQUITECTURA ROMÁNICA ITALIANA:

    Hay que destacar el gran arraigo que tiene el mundo clásico en las construcciones románicas. Debido a esta influencia, se pone especial interés a las superficies de las construcciones románicas, de ahí a que las fachadas aparezcan decoradas por medio del juego de colores que se obtiene al utilizar distintos materiales.

    Los maestros italianos van a recubrir los muros de las construcciones con placas polícromas de mármol. A parte de esta policromía, podemos ver la influencia clasicista presente en la planta basilical, sencilla, sin transepto, aunque este puede aparecer en alguna construcción.

    Otra de las peculiaridades va a ser, que es raro encontrar presencia de deambulatorio y capillas radiales. Además, el frente de las fachadas no estará flanqueado por torres, ya que las torres campanario se van a situar separadas del templo formando una unidad independiente con respecto a la planta de la iglesia. También de forma independiente al templo nos encontramos el baptisterio. El hecho de la separación de estos elementos se debe a la influencia del mundo paleocristiano ravenaico.

    Predomina la horizontalidad frente a la verticalidad. No son construcciones tan altas como en Francia. Esto se debe a la influencia del mundo clásico.

    Se diferencian tres zonas en el románico italiano:

    • Zona Norte: Comprende la escuela de Milán, la escuela de Módena, Verona y Venecia.

    • Zona Centro: Encontramos las escuelas de Pisa, Florencia y Roma.

    • Zona Sur: Escuelas de Campania, Molise, Abuglia, Basilicata, Calabria y Sicilia.

    Esta variedad de escuelas presenta una influencia de culturas anteriores. Dependiendo de una zona u otra, encontramos influencia clásica, paleocristiana, bizantina o musulmana. Además de estas influencias encontramos influencias de procedencia francesa y alemana.

    ZONA NORTE:

    En ella se origina el primer románico, o románico lombardo, a finales del s. X y abarca hasta la primera mitad s. XI. Tras estas primeras obras románicas, en esta región se produce un paro en las construcciones. Será a partir de finales del s. XI o principios del XII cuando se reanuden estas construcciones, que se caracterizan por mezclar las formas constructivas y decorativas del primer románico con las formas procedentes de Alemania. De ahí que encontremos construcciones en las cuales va a estar muy presente la influencia Alemana, como en la Catedral de Módena, la Catedral de Parma o la Catedral de Ferrara, que introducen en la fachada la presencia de diversos pisos de galerías, y también por la presencia de pórticos que se apoyan sobre leones o figuras agachadas.

    En el interior de estas catedrales, la influencia del primitivo arte románico lombardo va a ser notable, ya que encontramos interiores caracterizados por la simplicidad arquitectónica y decorativa.

    S. Ambrosio de Milán: Consta de una planta basilical de tres naves, que se cubren con bóvedas que son de crucería para la nave central y bóvedas de arista para las naves laterales.

    Tiene triple cabecera, semicilíndricas, la central más desarrollada que las laterales. El uso de la bóveda va a obligar a alternar pilar compuesto y columnas como elementos sustentantes para impedir que se derrumben las bóvedas. Además, para contrarrestar el empuje de las bóvedas se sirven de la tribuna, que aparece como segundo nivel en el interior del templo (el primer nivel sería el cuerpo de arquerías).

    En cuanto a la fachada, podemos ver a los pies de la fachada principal (occidental) se le añade un atrio porticado, fruto de la influencia de construcciones paleocristianas, carolingias y otonianas. La fachada se caracteriza pro una gran sobriedad decorativa. La decoración se reduce a las bandas lombardas, características del primer románico, y que separan los distintos cuerpos o niveles que componen la fachada.

    Esta iglesia era donde se coronaban los reyes lombardos y emperadores germánicos. Tenía gran importancia política. La fecha de su construcción no está clara. Pudo haberse realizado en época anterior a la románica, s. IV d. c. y a partir de esta construcción primitiva se realizan ampliaciones. La cabecera se llevó a cabo en el s. IX y la actual estructura se debe a una ampliación del año 1080, mientras que las bóvedas se cerraron sobre el año 1196.

    Catedral de Módena: Se llevó a cabo a finales s. XI y principios del XII. La planta es basilical, de tres naves, separadas por la alternancia de pilar compuesto y columnas. Tiene triple cabecera semicilíndrica, una por cada una de las naves. La cabecera central, es de mayor tamaño y está sobre elevada (debajo se encuentra una cripta, que está ensalzada).

    Aparecen tres cuerpos o niveles en altura: el 1º es el cuerpo de arquerías, formada por arcos de medio punto que descansan en pilares compuestos y columnas; el 2º, es el cuerpo de tribunas (falsa tribuna, carece de suelo, su función es decorativa y aligera el muro); el 3º es el cuerpo de ventanas.

    En un principio, la nave central se cerró con cubiertas de madera y bóvedas de arista para las naves laterales, pero en le s. XV, ya en época gótica, se sustituye por una bóveda de arista.

    En cuanto a la fachada, podemos ver que el exterior está articulado por medio de una pequeña galería situada en la parte superior, decorada con arcos de medio punto que descansan en columnitas. En los pies del templo y en uno de los laterales se abren pórticos formados por arcos de medio punto apoyados en columnas y apoyadas estas a su vez sobre leones (este tipo de pórtico se debe a influencia alemana).

    En la cabecera de la catedral, en el exterior, aparece también esa pequeña galería que recorre toda la parte alta. El campanario está situado en uno de los laterales de la cabecera y constituye un edificio independiente, no introducido en la misma planta. Este campanario está formado por la sucesión de varios pisos en altura, señalados por bandas lombardas (única decoración). La fachada es muy similar a la de S. Zenón de Verona.

    S. Zenón de Verona: Fue realizada a finales s. XII. Es uno de los templos románicos más ricos en cuanto a la decoración externa. Alrededor del tímpano y en este se representan relieves escultóricos, realizados en mármol, que decoran el pórtico. Se llevan a cabo estos relieves en torno a 1140.

    La fachada cuenta con pequeñas galerías que articulan y decoran la parte alta de la iglesia. También consta de un pórtico adelantado de influencia alemana, formado por arcos de medio punto, coronado por un frontón triangular que se apoye en columnas y estas a su vez se apoyan sobre leones. Esto se debe a influencia alemana.

    La torre campanario aparece también adelantada con respecto a la planta de la iglesia y los pisos están separados por bandas lombardas. El rosetón de la fachada es del s. XIII.

    ZONA CENTRO.

    Destacan las escuelas de Pisa, Florencia y Roma. La característica principal va a ser el fuerte arraigo a las tradiciones clásicas, debido al fuerte peso que tuvo la tradición antigua en esta zona.

    Escuela de Pisa:

    Es una escuela de origen temprano, aproximadamente de principios del s. XI, y va a tener gran influencia no solo en la ciudad de Pisa, sino también en regiones cercanas.

    Las fachadas de estas iglesias pisanas se caracterizan por estar articuladas por medio de arquerías, arcos ciegos y galerías, que forman una especie de celosía en el muro de las construcciones, dando lugar a frentes muy dinámicos debido al contraste de luces y sombras que se producen en estas galerías.

    Otra característica de esta escuela es el empleo de mármoles de distintos tonos, normalmente blanco y verdes que crean composiciones a base de líneas horizontales que a la vez que decoran el muro, acentúan la horizontalidad de la iglesia.

    Las construcciones pisanas se caracterizan porque en su mayoría son de planta basilical, de tres naves, a excepción de la Catedral de Pisa, que tiene cinco naves. En Pisa, tanto el baptisterio como el campanile son edificios exentos.

    Dentro de esta escuela nos centramos en el conjunto de la catedral de Pisa, que está formado pro la iglesia, el baptisterio, el campanile y el cementerio (finales del s. XIII, rodeado por un gran claustro).

    Catedral de Pisa: Se inicia en el año 1063 para conmemorar una victoria de los pisanos frente al Islam. El arquitecto es conocido como Boschetto, que hizo el proyecto de la catedral de Pisa, y las obras se concluyen por otro arquitecto, Rainaldo, quien hizo la fachada del templo.

    Es una obra de grandes dimensiones. El edificio origina en planta la convergencia de tres basílicas si cortamos cada brazo del crucero. Tiene planta de cruz latina, formada por cinco naves longitudinales y tres naves transversales en los brazos del crucero.

    La nave central se cubre con cubiertas adinteladas de madera, y bóvedas de arista para cerrar las naves laterales. El espacio central, situado frente al ábside, se cubre con una cúpula elíptica, realizada en piedra y ladrillo, que se lleva a cabo en torno al año 1090. En el exterior de esta cúpula, aparecen ya añadidos góticos (1384), de ahí a que la arquería exterior de la cúpula tenga características gótica.

    El material que se emplea es el mármol, blanco y verdea, dispuesto en hiladas que acentúan la horizontalidad del templo.

    En el interior se suceden tres cuerpos o niveles, el primero es el cuerpo de arquerías, con arcos de medio punto que apoyan en columnas clásicas. Muchos de los capiteles son corintios, reaprovechados de edificios romanos. El 2º cuerpo es el de tribunas y el 3º es el de ventanas, que se abren casi a la altura de la cubierta adintelada de madera.

    A pesar de tener los tres cuerpos, es una construcción muy horizontal, debido a las hiladas de mármol blanco y verde que acentúan la horizontalidad del edificio. La fachada continúa con esta alternancia de hiladas de mármol, que además crean un juego de color.

    Cuenta con triple portada, que está articulada por medio de arcos ciegos sobre columnas. En la parte alta, aparecen esas galerías pequeñas que se adaptan a la forma de cubierta en vertiente, que forman esa celosía en el muro y que ayuda a aligerar el peso del muro de los pies de la iglesia a la vez que lo decora.

    Tanto la fachada principal como el resto de la catedral se decoran con la combinación de arcos ciegos sobre columnas, que hemos visto en el primer nivel, que acogen en su interior mosaicos polícromos, de forma geométrica, y también en las enjutas, siendo el único elemento decorativo del exterior, ya que carece de esculturas.

    Campanario de Pisa: La torre campanario de Pisa está alejada de la planta del templo, como era costumbre en la arquitectura bizantina paleocristiana. Fue construida por Bonano de Pisa en colaboración con un arquitecto germano, Guillermo.

    Es del último cuarto del s. XII, si bien las obras se dilataron mucho en el tiempo y se concluye en 1271, fue debido a que en los inicios de su construcción se advierte una inclinación de la torre debido a la mala cimentación y al consecuente hundimiento del terreno. Es un terreno arcilloso y el edificio se mueve lentamente y los dos últimos pisos de la torre no se hacen paralelos, sino con forma de cuña para intentar compensar la inclinación de la torre. Además se incrustan bases y cimientos más fuertes y robustos para evitar que la torre ceda.

    Es una torre cilíndrica, formada por la sucesión de 7 pisos, con un último cuerpo o remate también cilíndrico de menor tamaño destinado a albergar las campanas. El primer piso está decorado con una sucesión de arcos ciegos sobre columnas que repiten la misma disposición de al fachada de la iglesia. También es idéntica la decoración del resto de los pisos formados por arquerías de galerías enanas.

    Baptisterio de Pisa: El conjunto se completa con el baptisterio, iniciado en 1153 por Deotisalvil (Iglesia Sto. Sepulcro de Pisa, Iglesia de S. Cristóbal de Lucca).

    Tiene planta circular, con una nave en el interior y otra que circula todo el edificio y una galería abierta en la parte alta. En el espacio central se encuentra la pila bautismal y el edificio se cubre con una cúpula cónica, esta se cubre con otra cúpula semiesférica de la que sobresale la punta del cono de la cúpula original.

    En el exterior, el muro aparece ornamentado con arquerías ciegas sobre columnas y en la época gótica se añaden a las arquerías unos pináculos.

    Iglesia de S. Cristóbal de Lucca: Repite la misma estructura de arquerías ciegas y galerías enanas.

    Escuela de Florencia.

    Iglesia de S. Miniato Almonte: Es del s. X y se reconstruye en el s. XII. Se levanta en una colina próxima a Florencia.

    Es una obra importante por la construcción de la fachada, por el equilibrio, simetría y geometría en cuanto a proporciones y es donde más se ve la influencia del mundo clásico. La fachada presenta una parte inferior y una parte superior que se corresponde con la nave central de la iglesia más elevada de las laterales. Los niveles se unen por medio de triángulos y remates en un frontón a dos aguas. Esta disposición la encontramos en iglesias renacentistas italiana, como Sta. María Novella de Florencia, perteneciente al quatrocento.

    El interior se caracteriza por su techumbre adintelada en madera. Es de planta basilical, de tres naves, separadas por arcos de medio punto que descansan en columnas con capiteles corintios y pilares compuestos (dos columnas, 1 pilar). La cabecera aparece sobre elevada y se acceda a ella por escaleras. Debajo está la cripta, escasamente excavada en la tierra.

    En el alzado hay dos cuerpos en sucesión de altura: el 1º es el cuerpo de arquerías y el 2º es el cuerpo de ventanas. Todo el interior está decorado por medio de mármoles polícromos que forman distintas composiciones geométricas que se repiten en la fachada de la iglesia (blancos y verdes con dibujos geométricos), que denota gran influencia del mundo clásico.

    Escuela de Roma.

    Los edificios repiten modelos de la antigüedad y se inspiran en las antiguas basílicas paleocristianas formadas por tres naves longitudinales que rematan en una triple cabecera.

    En estas iglesias se utiliza como elemento de sostén la alternancia de pilar compuesto y columna. Otra característica es la presencia de dos cuerpos o niveles en altura: arquerías de arcos de medio punto y el cuerpo de ventanas. Las ventanas se sitúan casi a la altura de las cubiertas, dejando un espacio entre los niveles, el cual se decora con pinturas.

    Domina le muro frente al vano. Se cierran con cubiertas adinteladas de madera. La decoración interna se basa en la alternancia de mármoles polícromos formando mosaicos de dibujos geométrico que invaden las paredes, el pavimento y las columnas.

    Sta. María de Trastébere: Roma. Fue construida en el s. XII. Es famosa por los mosaicos que decoran su interior.

    ZONA SUR:

    Se caracteriza por las distintas influencias artísticas islámicas, normandas y bizantinas. Destacan dos edificios:

    Capilla Palatina del Castillo de Palermo (Sicilia).

    Catedral de Monreale: llevada a cabo en 1174 y dirigida por los monjes de Cluny. Tiene arcos apuntados en el interior. Tiene planta basilical de tres naves. Se suceden dos cuerpos en altura: arquerías formadas por arcos de medio punto apoyados sobre columnas y el cuerpo de ventanas. El interior está decorado con mosaicos que aluden a la influencia bizantina. Destaca la cabecera, de proporciones gigantescas y la decoración formada por arcos de medio punto entrelazados que remiten a modelos islámicos y además vemos otras composiciones geométricas que decoran todo el ábside de la catedral.

    ARQUITECTURA ROMÁNICA EN INGLATERRA.

    La conquista de Inglaterra por Guillermo el Conquistador de Normandía en 1066, es un hecho que contribuye en la arquitectura románica inglesa, pero es complicado ver hasta que punto influye el arte normando en el territorio inglés, ya que las construcciones anteriores a la invasión fueron completamente destruidas. De esta manera, a penas hay datos de cómo sería el románico anterior al 1066, aunque parece ser que antes de las invasiones, Inglaterra contaba ya con características propias del románico en construcciones eclesiásticas.

    La producción más importante se localiza en el sur, aunque hay ejemplos esporádicos en la zona norte. Los edificios románicos van a sufrir muchas transformaciones en el gótico y épocas posteriores, pero a pesar de esto, establecemos características comunes a las construcciones:

  • La mayor parte de las construcciones son al mismo tiempo abadías y catedrales, es decir, son grandes conjuntos arquitectónicos formados por una iglesia de grandes dimensiones y dependencias anejas a esta iglesia y dedicadas a la vida en comunidad monástica.

  • El hecho de que normalmente la nave central de los templos se cubra con cubiertas adinteladas de madera debido a la gran altura que alcanza esta nave, al igual que ocurría con las iglesias de Normandía. En cuanto al alzado, encontramos la presencia de tres niveles: arquerías, tribunas y triforio, en el que se abren ventanas que dan al exterior. La cabecera de los templos tiene forma rectilínea, de ahí que no encontremos deambulatorio. Estas iglesias se caracterizan por un crucero o transepto bastante amplio y desarrollado. Además la fachada principal adquiere una gran dimensión (fachada - telón), son fachadas en las cuales el muro tapa totalmente la estructura del edificio.

  • La decoración, al igual que las iglesias francesas de Normandía, es bastante sobria y se reduce casi exclusivamente a motivos geométricos, tales como las líneas en zigzag, rombos o espirales. La presencia de escultura (motivos figurados) va a ser muy escasa. Uno de los elementos decorativos más singulares de Inglaterra van a ser las llamadas “cabezas de pico”, que se desarrollan en las arquivoltas de los arcos de la fachada, propias de las tradiciones inglesas anteriores (origen celta). Estas cabezas de pico son aves en torno a las arquivoltas.

  • Se establecen tres etapas en el desarrollo del románico en Inglaterra:

    1ª: Comprende aproximadamente desde 1066 hasta 1080.

    2ª: Se desarrolla en los 20 últimos años del s. XI.

    3ª: Comprende la primera mitad del s. XII.

    PRIMERA ETAPA:

    Capilla de S. Juan en la Torre de Londres: También recibe el nombre de la Torre Blanca. Se lleva a cabo desde el 1080 hasta 1097. Se construyó por iniciativa de Guillermo el Conquistador y manda construirla en su castillo de Londres.

    Llama la atención su sobriedad y arcaísmo en los elementos constructivos y decorativos. Es una pequeña capilla, de uso privado, formada por tres naves longitudinales que se cierran con bóvedas de cañón. La separación de las naves a través de gruesos pilares cilíndricos bastante robustos y rematados por capiteles con decoración sobria y esquemática, constituye el primer nivel. El 2º cuerpo sería el de las ventanas.

    Hay un claro predominio de muro sobre vano, dando sensación de pesadez. Esta iglesia tiene una cabecera cilíndrica (excepción del románico inglés) y en torno a ella se sitúa el deambulatorio, ambos influencia de las construcciones normandas francesas.

    SEGUNDA ETAPA:

    En esta etapa se realizan las obras más importantes del románico inglés.

    Catedral de Gloucester: Está cubierta por bóvedas de crucería góticas, pero originalmente tuvo cubiertas de madera. El rasgo más peculiar va a se la presencia de esos gruesos pilares cilíndricos que separan las naves y que sostienen arcos de medio punto. Estos pilares formarán el primer cuerpo, y el segundo será la tribuna, muy reducida, y un tercer cuerpo correspondería al triforio, en el que se abren ventanas que dan al exterior y contribuyen a la iluminación interna.

    En esta construcción hay un dominio de la horizontalidad con líneas de imposta que recorren en altura todo el interior del edificio. En el triforio se abren las ventanas que dan al exterior y que contribuyen a la iluminación del interior.

    Las arquerías cuentan con numerosas arquivoltas decoradas con motivos geométricos característicos del románico inglés. No hay presencia de escultura. Esta catedral sufre importantes modificaciones en época gótica, como en la cubierta, pero fundamentalmente las modificaciones se producen en el claustro anejo a la iglesia.

    Catedral de Durham: Es una de las obras románicas más importantes, ya que desde el inicio de su construcción, las naves se cerraron con bóvedas de crucería, características del gótico. Se construyó en el 1093 y las bóvedas en el 1130, precursoras de las bóvedas góticas. A pesar de esto, este tipo de cierre no se vuelve a utilizar en otra construcción.

    Como se puede ver, hay un claro predominio de la verticalidad sobre la horizontalidad y un predominio del vano sobre el muro. Aparecen tres cuerpos en altura: arquerías, tribuna y triforio (con ventanas que dan al exterior).

    Domina la decoración geométrica en espirales y líneas en zigzag en las arquivoltas, los nervios de las bóvedas de crucería e incluso en los fustes de los pilares cilíndricos. No hay presencia de escultura.

    Cuenta con una triple cabecera, rectas, tres naves longitudinales y en cuyo espacio central se eleva un cimborrio de gran altura con vanos que contribuyen a la iluminación del interior.

    En la fachada occidental tiene una fachada - telón que impide ver las naves que están detrás. Tiene también un claustro anejo y las distintas dependencias monacales.

    TERCERA ETAPA.

    Estas construcciones se llevan a cabo en la primera mitad del s. XII. Destacan:

    Catedral de Peterborough.

    Catedral de Ely.

    Catedral de Norwich.

    Continúan el mismo tipo de características constructivas. Los únicos cambios se producen en la decoración, formada por elementos geométricos y se va a multiplicar por todo el edificio, tanto en el interior como en el exterior.

    Aparecen las cabezas de pico y rara vez nos encontramos con motivos escultóricos, pero están presentes en portadas como en la catedral de Ely.

    ARQUITECTURA ROMÁNICA EN ALEMANIA.

    Durante el periodo románico, el Imperio Alemán continúa siendo heredero de la antigua tradición sacro - romana - germánica. De ahí que las construcciones religiosas sean de gran tamaño ya que era una manera de ensalzar y dignificar la figura del emperador.

    En cuanto a la arquitectura, vemos varias influencias que caracterizan al románico alemán, procedentes de tradiciones carolingias y otonianas de épocas prerrománicas. Además de estas, estarán presentes las influencias del norte de Italia (Lombardía) y de la región francesa de Borgoña.

    El cambio de lo otoniano (prerrománico) a lo románico se produce en el año 1030, cuando se inicia la Catedral de Spira. El románico alemán se extiende hasta el s. XIII.

    El templo románico alemán se caracteriza fundamentalmente por ser un edificio de gran monumentalidad, pues las naves alcanzan gran altura que traen consecuencia de que las laterales se abovedan y la central se cierre con cubierta adintelada de madera. Será en época avanzada cuando las tres naves se cierren con bóvedas.

    La planta de las iglesias es de tipo basilical, tres naves separadas por pilares compuestos y columnas. En altura se suceden dos pisos: arquerías y ventanas. Además la decoración es bastante sobria, pues se basa en bandas lombardas cuya utilización está presente hasta las últimas producciones.

    Lo que será característico es la presencia de un doble ábside: ábside y contraábside, uno en la cabecera y otro en los pies del templo. Esto se debe a la arquitectura carolingia y otoniana que utilizan en las iglesias. El contraábside que está en los pies tiene connotaciones funerarias. La presencia de estos dos ábsides afrontados obligará a disponer de dos transeptos o cruceros con el fin de dar simetría y equilibrio al edificio. En torno a los dos ábsides se sitúan las torres que los flanquean.

    En la zona de Colonia, encontraremos un tipo de cabecera específica y distinta. Es una cabecera tripartita, son tres ábsides dispuestos a modo de trébol (cabecera trebolada). Además, otra característica es la presencia en el exterior de los templos de galerías enanas de pequeños arcos y pequeñas columnas que recorre la parte alta y que es influencia de la zona norte de Italia: Catedral de Módena y S. Zenón de Verona.

    Catedral de Spira: Es una iglesia que fue proyectada para cubrirse con techos de madera, pero en torno al 1060 y 1061, se reforma la cubierta y se sustituye por bóvedas de arista para cubrir las 3 naves.

    Es una iglesia de tres naves, tiene dos cruceros (bipolar, típico del románico alemán), doble cimborrio en el crucero, y se multiplica el número de torres a lo largo de este crucero. Son torres cuadradas que se localizan en los extremos del crucero o transepto.

    Las tres naves están separadas por pilares compuestos que forman el primer cuerpo o nivel en el interior, y el 2º cuerpo es el formado por los ventanales.

    El exterior se caracteriza por la presencia de galerías enanas que adornan la parte superior del edificio. Son formadas pro arcos de medio punto y pequeñas columnas, y que van a ser características de los edificios del románico alemán y las construcciones italianas. Para decorar, también se utilizan las bandas lombardas, que se sitúan bajo las cornisas y que señalan también los distintos cuerpos o niveles de las torres.

    Abadía de María Laach: Construida a mediados del s. XII, presenta esa bipolaridad que caracteriza las construcciones alemanas (ábside y contraábside), también hay doble crucero frente a cada una de las cabeceras. En el caso de la cabecera del lado occidental, aparece precedida por un atrio, que da paso a este ábside occidental.

    En cuanto al exterior, en cada uno de estos dos transeptos, se sitúan torres, que son de planta cuadrada en el transepto oriental y de planta cilíndrica en el transepto occidental.

    La decoración externa se caracteriza por la existencia de las bandas lombardas, que se colocan bajo las cornisas y marcando los cuerpos en altura de las torres. También se utilizan para la decoración piedras de diferentes colores, situadas en toda la fachada del edificio.

    El interior de la iglesia está formado por tres naves cubiertas por bóvedas de arista. Las naves están separadas por pilares compuestos, que forman parte del primer nivel. El segundo de los niveles es el cuerpo de ventanas.

    Los Santos Apóstoles, Colonia: Se llevó a cabo en el s. XIII. La cabecera principal forma parte de las iglesias de planta trebolada, que se repite en Sta. María del Capitolio, también en Colonia.

    Esta iglesia no presenta la bipolaridad de las iglesias románicas alemanas. En torno a los tres ábsides se colocan las torres. Está presente también la galería enana que recorre la parte alta de la construcción que nos remita a los modelos del norte de Italia.

    Catedral de Worms: Tiene doble ábside, doble transepto y en los extremos de los dos cruceros se levantan las torres, que en este caso son octogonales. En el espacio central de los transeptos se elevan dos cimborrios.

    Las naves están separadas por medio de arcos de medio punto que descansan en pilares compuestos, que cuentan con columnas que se elevan hasta alcanzar el 2º nivel, que es el cuerpo de ventanas, con el fin de dar verticalidad al edificio.

    En el exterior del edificio se repite la presencia de las galerías enanas en la parte alta, y también bandas lombardas bajo las cornisas y en los distintos niveles de las torres.

    ARQUITECTURA ROMÁNICA PORTUGUESA.

    El románico en Portugal se va a caracterizar por la gran influencia del románico español, concretamente por las iglesias de peregrinación gallegas y por la catedral de Santiago de Compostela.

    A pesar de esta influencia, va a tener características locales procedentes de culturas de épocas anteriores, fundamentalmente de época mozárabe. Esta influencia se traslada sobre todo a las capillas o cabeceras, que toman forma rectangular.

    Catedral de Coimbra: Es la obra más importante del románico en Portugal. Esta construcción fue llevada a cabo en le s. XII (1162), por los maestros Roberto y Bernardo.

    Coimbra en esta época se convierte en el centro del románico portugués. La catedral se asemeja a una fortaleza, porque predomina el muro frente al vano, cuando se abren ventanas son de pequeño tamaño.

    En el exterior llama la atención la austeridad en cuanto a la decoración, que se centra en la portada, y la presencia de almenas como remate final. Cuenta también con terraza en la parte alta del templo, y que se parece mucho a los caminos de ronda de los castillos románicos, en los cuales se podían situar los vecinos en caso de ataque a la catedral. La portada aparece incrustada en una torre de la cual sobresale.

    La iglesia repite las características de las iglesias de peregrinación españolas, salvo que no está presente el deambulatorio. Tiene tres ábsides semicirculares en la cabecera del templo, planta de cruz latina formada por transepto y tres naves longitudinales que se cierran con bóvedas de medio cañón, reforzadas con arcos fajones para la nave central, y bóvedas de arista para las naves laterales. Se suceden tres cuerpos en altura: arquerías, tribuna (influencia de Santiago) y cuerpo de ventanas.

    TEMA 6: ARTE MONACAL

    SAN BERNARDO Y LA REFORMA CISTERCIENSE.

    A finales del s. XI, se van abriendo paso dentro de la iglesia católica nuevas ideas y planteamientos relacionados con el tipo de vida monástica que se oponen a la opulencia a la que había llegado la orden de Cluny. Estas órdenes se caracterizan por la reforma del tipo de vida monacal que se centra en una vida apostólica.

    El monasterio de Cister ataca a la orden monástica benedictina de Cluny, caracterizada por un lujo ornamental de los templos que según la orden de Cister distraían a los monjes de sus oraciones. Se pretendía una simplicidad de arquitectura, pintura y escultura casi inexistente. De este modo se vuelve a la antigua regla de S. Benito basada en el “ora et labora”, que debían ser las ocupaciones principales de los monjes.

    La orden monacal de Cister, se funda a finales del s. XI pro Roberto de Molesnes y la que expansión tuvo esta orden se debe a la figura de S. Bernardo, una de las personalidades más interesantes del s. XII. Bernardo nace en el seno de una familia noble en la región de Borgoña, y había adquirido una importante formación cultural. Es uno de los personajes más ilustrados de la Baja Edad Media y conocía a la perfección la Biblia y a muchos de los autores de época clásica como Cicerón. En el año 1112, con solo 22 años, entra a formar parte de la comunidad monástica de Citeaux, fundada por Roberto en 1098. Tres años más tarde, S. Bernardo funda su propio monasterio Cisterciense, el monasterio de Clairjaux, del que fue Abad hasta su muerte en 1153.

    La orden de Cister se debe a S. Bernardo que se encargó de fundar monasterios por toda Francia. En el s. XII, había 200 abadías cistercienses y años más tarde, había aproximadamente 700. El apogeo de esta orden viene a sus normas de austeridad y sobriedad. Los monjes cistercienses no percibían ni diezmos ni censos de ningún tipo como ocurrió con Cluny, que había contribuido a la relajación de las costumbres espirituales. Los monjes cistercienses solo poseerán las tierras que ellos mismos pudiesen cultivar, sin embargo a pesar de esta rigurosidad espiritual, a partir del s. XIII van a ir abandonando estas costumbres y alejándose del sentido inicial. Irán interviniendo más en la política y en el alto clero secular (obispos y cardenales).

    El arte cisterciense se caracteriza por romper con la arquitectura, escultura y pintura. Son edificios sobrios con elementos sobrios.

    A través de textos sabemos las características de esos monasterios. Uno de ellos es el que escribe Bernardo y critica la opulencia arquitectónica de Cluny, año 1124 en la apología a Guillermo. Otro texto es de 1134 que forma parte de los capítulos de la orden de Cister. En esos capítulos se dictan las normas arquitectónicas y artísticas que deben seguir todos los monasterios de la orden de Cister: que se ubiquen en lugares alejados, sin esculturas o pinturas, solo cruces pintadas o de madera, vidrios blancos... Es la austeridad frente a la riqueza de Cluny. Tiene simplicidad arquitectónica y decorativa y busca la armonía necesaria para poder encontrar a Dios. La distribución arquitectónica se traduce a una disminución de las dimensiones de la altura de los templos. Según Cister constituye un insulto a Dios y una prueba del orgullo del hombre la altura desmesurada de las iglesias de Cluny. La iglesia de este monasterio reduce su altura, lo cual implica la desaparición de los pisos intermedios que hay entre arquerías y ventanas.

    También hay sencillez en la ornamentación de los templos, en los cuales vemos como desaparece la escultura monumental basada en temas historiados (temas vegetales de manera esquemática). Tampoco hay pintura mural en el interior. La finalidad era despojar al edificio de todo lo que no promueve el encuentro con Dios. Si las esculturas y pinturas distracciones, había que prescindir de ellas.

    Al igual que Cluny, la arquitectura cisterciense tuvo su origen en la región de Borgoña, donde hay gran número de monasterios y a partir de esta región los monasterios se difunden por todo el territorio europeo.

    La mayor parte se construyen en la segunda mitad del s. XII. En algunos países las construcciones se prolongan durante todo el s. XIII.

    El primer monasterio fue llevado a cabo por Roberto en 1075, en Molessnes. El 2º en Citeaus, en 1098, también por Roberto. Este origina entre 1113 y 1115 cuatro monasterios dependientes de él: Fertè, Morimond y Clairvaux. En el último es donde se instala S. Bernardo llegando a ser Abad entre 1115 y 1153.

    A partir de estas construcciones los monasterios se extienden por los países de Europa Occidental. Las características van a ser la gran unidad constructiva y decorativa:

    La dependencia principal es el templo o iglesia. La diferencia entre iglesias la encontramos en las cabeceras. El más característico es el de cabecera rectilínea con ábsides de planta cuadrada. La cabecera central es de mayor tamaño y a los lados tiene ábsides más pequeños y de forma rectilínea. Esto permitía llevar a cabo numerosas misas a la vez. (Fontenany y Citeaux). Un segundo tipo de cabeceras está más en la línea de cabeceras románicas. Formada por un ábside semicircular en torno al cual se dispone el deambulatorio y accedemos a las capillas radiales, que pueden tener planta cuadrada o semicircular. (Abbasa).

    Existe una separación entre los profesos o sacerdotes o padres, llevaban la oración y el estudio; los laicos, conversos o hermanos que se dedican a los trabajos manuales: cultivan la tierra... Estaba prohibido que se relacionasen entre ellos. En el templo se sitúan en diferentes sitios, separados pro un cancel: los padres en la cabecera y en la inferior los hermanos. Esto ocurre en el resto de las dependencias monacales. Los hermanos no podían acceder al claustro y pasaban por una pequeña puerta.

    En torna al claustro están las otras dependencias: dormitorios, grandes salas abovedadas con bóveda de cañón apuntado; sala capitular, en el lado este donde leían los capítulos de la orden y donde se reunía la comunidad a la hora de elegir al abad y al hacer mención de los capítulos de faltas sobre los otros monjes; encontramos también las letrinas para los padres y hermanos; el comedor, también separado; los refectorios, que se disponen a los lados del claustro, el más importante era el de los padres, pues tenía una fuente para lavarse las manos al entrar y al salir del comedor; también había un púlpito donde n monje leía mientras los otros comían, una ventana permitía entrar la comida al refectorio, la biblioteca o armarium, guardaba los libros que los monjes leían en un banco corrido que había en uno de los laterales del claustro paralelo al templo. Hay también almacenes donde se guarda el grano. También encontramos dependencias donde los hermanos practican los oficios manuales y también una dependencia en la que había una gran chimenea central sobresaliente al exterior donde los monjes conversan y se afeitan (calefactorium).

    FRANCIA:

    Francia fue la cuna del arte cisterciense. Al igual que en Cluny, la orden de Cister nace en la Borgoña francesa, donde encontramos gran número de construcciones. Desde las primeras realizaciones a finales del s. XI hasta un periodo más tardío, s. XII - XIII, la característica fundamental de estos conjuntos monásticos va a ser la unidad constructiva y la unidad decorativa. La única variedad se da en la cabecera de los templos.

    La cabecera rectilínea y planta cuadrangular (Fontenay y Citeaux), no fue inventada por los monjes cistercienses pues fue utilizada con anterioridad por monasterios cluniacienses y antes por la arquitectura prerrománica española. El Cister retomó esta planta que goza ahora de gran difusión fundamentalmente en países como Italia, porque es una planta en la que prima la sencillez, la austeridad y la economía de aquellos ya que es más fácil de cubrir y de trazar. En un primer momento tienen tres cabeceras, la central más desarrollada y mayor tamaño y dos ábside en cada lado. Van aumentando el número de capillas que se abren en la cabecera, a los lados laterales, como en Fontenay, que hay dos y en Citeaux, que rodean todo el ábside central y el crucero.

    Las iglesias de Clairvaux y Pontignuy tienen ábside semicircular rodeado por un deambulatorio en torno al que se disponen las capillas radiales, que pueden ser de plantas trapezoidales, como en Clairvaux o de planta semicircular, como en Pontignuy. Este segundo tipo tampoco tuvo su origen en Cister, sino en la arquitectura de Cluny, sin embargo, vemos una diferencia fundamental en la disposición de las capillas radiales, pues en Pontignuy las capillas no sobresalen al exterior del muro como en Cluny 3.

    Estos dos tipos de cabeceras proceden de la influencia de al arquitectura de Cluny, es decir, la orden de Cister se aprovechó de los procedimientos constructivos de Cluny, pero sin caer en los excesos decorativos que caracterizaban a los templos cluniacienses.

    Iglesia del Monasterio de Fontenay: Tiene la planta de la cabecera del primer grupo. El monasterio se lleva a cabo entre 1139 y 1147. La iglesia está precedida por un nártex o vestíbulo de entrada (suele estar en todas las iglesias de Cister y se utiliza como zona de enterramiento).

    La planta es de cruz latina, con tres naves longitudinales y solo una nave transversal, que forma el crucero. La cabecera central está más desarrollada que las otras dos, las cuales se disponen una a cada lado. En cuanto al alzado, tiene un único cuerpo en altura, el de arquerías. La iluminación proviene de las ventanas de las naves laterales. Son arcos apuntados, ojivales, que se apoyan sobre pilares compuestos. La nave central se cierra con bóveda de medio cañón apuntado reforzada con arcos fajones apuntados, y las naves laterales se cierran con bóveda de medio cañón simple reforzada con arcos fajones o perpiaños de medio punto. Estas cubiertas se encuentran también en varias regiones francesas y construcciones suizas, inglesas o escandinavas.

    Lo más habitual en las cubiertas cistercienses es que se utiliza en la nave central la bóveda de crucería u ojival, y la bóveda de arista en las naves laterales. Este tipo de cubierta unido a la utilización del arco apuntado, a la aparición de los primeros rosetones y al hecho de que los nervios de las bóvedas que cubren la nave central no desciendan hasta el suelo sino que apoyan sobre ménsulas con molduras de forma cónica y los arcos. Todo esto ha hecho que est arte se clasifique como protogótico porque anuncia lo que será la arquitectura gótica. Sin embargo, a pesar de estos elementos vemos diferencias importantes con el arte gótico. Las diferencias fundamentales son la altura, pues los edificios cistercienses son bajos, y en segundo lugar, la decoración, que en estos templos estará muy alejada de la arquitectura gótica, pues es un templo desnudo, no hay escultura exenta ni adosada, simplemente se decoran los capiteles con motivos vegetales muy sencillos y esquemáticos. Tampoco existe la pintura mural al fresco, incluso la luz es diferente a la del románico y gótico, pues es una luz blanca, ya que todos los ventanales no son de vidrieras y con imágenes, son cristales incoloros y lo único que se imita en el plomo son motivos florales de gran sencillez.

    Iglesia del Monasterio de Alcobasa, Portugal: 1178 - 1223. Es el más grandioso de todas las abadías cistercienses. La iglesia está inspirada en la francesa de Clairvaux: ábside semicircular, deambulatorio, capillas radiales cuadrangulares que no sobresalen del muro. El largo está formado por la sucesión de 12 tramos. Albergaba un gran número de monjes. Las tres naves longitudinales tienen la misma altura. Solo encontramos un cuerpo, el de arquerías de arcos apuntados. La iluminación proviene de las naves laterales, donde se abren vanos. La nave central se cierra con bóveda de crucería reforzada con arcos fajones y las laterales con bóvedas de arista. Los nervios y arcos fajones descansan en columnas que descansan a su vez en ménsulas cónicas adosadas al muro.

    Hay muchas dependencias monásticas: una sala capitulara de planta cuadrada y dividida en 9 tramos cerrados con bóveda de arista, y que tiene cuatro pilares en el centro, los cuales sostienen el peso de las bóvedas. Cocina: se caracteriza por las grandes dimensiones en altura y anchura, con una gran chimenea en el espacio central, fue remodelada en el s. XVIII, 1755. Lavabo o fuente en que los monjes se lavan antes y después de entrar al refectorio. Refectorio, de planta rectangular dividida en 15 tramos de bóveda de arista y que cuenta con ese púlpito abierto en la pared para el lector.

    TEMA 7: INTRODUCCIÓN AL ARTE GÓTICO

    INTRODUCCIÓN. CONCEPTO Y TÉRMINO.

    Actualmente se conoce como Gótico al arte producido en Europa durante cuatro siglos: desde 1150 hasta 1550. Sin embargo, esta cronología no es aplicable a todos los países: A finales del siglo XV y primera mitad del s. XVI el Gótico convivirá con el Renacimiento. En algunos países europeos se siguen produciendo obras góticas mientras que en países como Italia ya se había implantado el Renacimiento (s. XV). Esta convivencia de estilos también se da desde sus inicios, ya que a mediados del s. XII en Francia empiezan a producirse cambios notables en los edificios, las primeras obras góticas, mientras que en el resto de los países europeos continúan con formas artísticas propiamente románicas.

    Etimológicamente, el término Gótico deriva de godo, con un significado peyorativo que equivale al arte bárbaro y carente de buen gusto. Fueron los humanistas florentinos, en particular Giorgio Vasari, en 1550, quienes divulgaron por vez primera el término de “gótico”. Según Vasari el verdadero arte, es el de la Antigüedad clásica (Grecia y Roma), desapareció durante la Edad Media por causa de la barbarie “gótica” para volver a renacer de nuevo en Italia desde Giotto hasta Miguel Ángel (el Renacimiento). El arte gótico es para Vasari, y para todos los artistas italianos del Renacimiento, sinónimo de bárbaro. De echo, consideraba el arte gótico de origen germánico, e intentó hacer responsables a los godos de todas las formas artísticas de representación de la Edad Media, para él bárbaras e intolerables. Al principio el término sólo se utiliza para la arquitectura, y con él se engloba a la de toda la Edad Media. Así pies, el término gótico es una invención del humanismo renacentista para valorar el arte de su época al compararlo y contraponerlo con el de la oscura Edad Media.

    Esta concepción peyorativa se mantendrá durante los siglos posteriores, incluido el Neoclasicismo, hasta, aproximadamente, los comienzos del s. XIX, durante la época Romántica. Es entonces cuando el gótico será valorado en su justa medida y considerado como tendencia artística independiente del Románico, con personalidad y el espíritu de una época determinada. Se produce entonces un renacimiento del arte medieval y así, paulatinamente, el concepto de “Gótico”, hasta entonces cargado de connotaciones negativas, se va llenando de un nuevo contenido. Esta visión más positiva impulsó el estudio y la recuperación del arte de esta época, diferenciándose entonces dos grandes estilos: el Románico, correspondiente a la Plena Edad Media y el Gótico, correspondiente a la Alta Edad Media.

    Hoy en día el Gótico es considerado como pleno estilo artístico, que nace y se desarrolla en Francia y de ahí se extenderá al resto de países europeos. De hecho, el estilo nace a partir del año 1130 en el dominio real de la monarquía de los Capetos de L´Ile de France, que comprendía un radio de 160 kilómetros en torno a la ciudad de París.

    El largo desarrollo temporal del estilo gótico, desde mediados del s. XII hasta mediados del s. XVI, trajo consigo profundos cambios formales, debiendo reconocerse dentro del mismo subperiodos cuya denominación, además, no es uniforme para toda Europa. Así, para el arte gótico francés se reconocen cuatro subperiodos (Preclásico, Clásico, Radiante y Flamígero), mientras que para el inglés se señalan tres (Early English, Decorated Style y Perpendicular Style).

    Por otro lado, tampoco encontramos una unidad estilística, ya que si bien la difusión europea del estilo se realiza a partir de las catedrales francesas - sobre todo en los países del Sacro Imperio Romano Germánico o en los reinos de España -, hay otros, como Inglaterra que, debido al fenómeno de la insularidad desarrollan desde un primer momento un fuerte carácter nacional, mientras que los territorios de Italia admiten difícilmente el estilo gótico y pronto lo sustituyen por el Renacimiento. La diversidad geográfica es la nota dominante, acentuándose cada vez más, a medida que avanza el periodo gótico. Las características nacionales e incluso las regionales, debido a la gran fragmentación política europea, hace imposible hablar de unidad estilística.

    LOS CAMBIOS SOCIALES Y LA FORMACIÓN DE LAS CIUDADES:

    Desde mediados del s. XII y fundamentalmente durante el s. XIII se producen en Europa importantes cambios manifestados desde distintos aspectos:

    CAMBIOS EN EL PANORAMA SOCIAL Y ECONÓMICO:

    Es una época en la que se desarrolla un importante aumento demográfico que va acompañado de una revolución industrial (ya iniciada en el s. XI y que en esta época alcanzará su gran momento). A mediados del s. XII se registra en los países mediterráneos un enorme crecimiento económico, que se apoya en el auge del comercio. Se intensifica la actividad comercial, en buena parte gracias a las Cruzadas, ya que estas no fueron sólo actividades religiosas, sino que también se establecieron colonias y factorías que permitieron reemprender el tráfico comercial, suspendido en el s. X. La actividad comercial transformó radicalmente la estructura económica europea, especialmente la del mundo mediterráneo, ya que hasta el momento se había apoyado en el campo (agricultura y ganadería) y ahora se empieza a dar preponderancia a la actividad mercantil, lo que propició el desarrollo de una nueva clase social: la burguesía. La sociedad feudal existirá por y para la burguesía. Esta clase social tendrá una organización jurídica y económica. De la organización económica surge el gremio o agrupación de profesionales que tiene un origen en las cofradías que desde el s. XI agrupaban a los trabajadores. Estos gremios se ponen bajo la protección de un Santo al que cuidan especialmente, llegando a pagar numerosas sumas de dinero para que tenga una capilla en la catedral o aparezca en una de sus vidrieras. La burguesía tendrá un papel cada vez más importante dentro de la sociedad y del arte medieval.

    Esta revolución industrial potencia el crecimiento de la ciudad, que se convierte en sede del comercio y en el centro de las vías o rutas mercantiles. Es el lugar donde se dan cita banqueros y prestamistas, el único sitio donde siervos y artesanos pueden encontrar trabajo. La ciudad fue, antes que ninguna otra cosa, una entidad económica.

    Este constante desarrollo de la ciudad es el que va a definir el marco social en el cual el gótico se desarrolla. La ciudad posee riqueza suficiente para elevar sólidas murallas, grandes catedrales y ayuntamientos, verdaderos espejos de su potencia.

    La iglesia mantiene su preeminencia dentro de la sociedad, incluso acentúa su papel en el poder político y pedagógico. También hay que mencionar la creación de nuevas órdenes religiosas, gracias fundamentalmente al desarrollo de la ciudad: Carmelitas (1222), Dominicos (1215), Franciscanos, etc. Se ubican en las ciudades para ayudar y evangelizar a los pobres. Cada una de ellas tendrán unas peculiaridades que se reflejan en sus construcciones.

    ASPECTO POLÍTICO - JURÍDICO:

    La ciudad es protagonista y escenario de la vida política. Desde el punto de vista jurídico hay que destacar la diferencia con respecto a la condición jurídica de los ciudadanos. La ciudad reúne a un grupo diverso de población pero todos gozan de igual condición jurídica.

    También cambia la estructura europea: comienzan a formarse los nacionalismos y a configurarse los distintos estados modernos.

    Un grupo de poder importante es el rey, que gana terreno a los señores feudales que hasta ahora habían sido los principales dueños del poder.

    ASPECTO INTELECTUAL Y RELIGIOSO:

    La ciudad es el centro de la vida religiosa, intelectual y artística. Es frecuente que órdenes religiosas se instalen ahora en las ciudades, surgen nuevas órdenes (dominicos, franciscanos...) que se hacen con el poder religioso y llevan a cabo una importante labor social, evangélica y constructiva.

    Surgen las Universidades, que frecuentemente estarán bajo el cobijo de una catedral o sede episcopal. Tendrán gran desarrollo en el s. XIII y se fundan e las ciudades más importantes de Europa - París, Amiens, Toulouse, Cambridge, Oxford, Bolonia, Salermo y Salamanca -. Las Universidades estarán organizadas como una corporación similar a los gremios y gozarán de derechos: derecho a la huelga, autonomía jurisdiccional, monopolio en la concesión de títulos o grados universitarios... La enseñanza ya no llega única y exclusivamente a los religiosos, también se imparte a los laicos.

    Otro grupo social importante son los obispos: mecenas e impulsores del arte. Eran gente muy preparada intelectualmente, que se habían desplazado a estas Universidades y que debido a los numerosos concilios se mueven por toda Europa propagando los ideales estéticos característicos del nuevo estilo.

    Dentro del ambiente cultural universitario hay que destacar dos elementos intelectuales básicos:

  • Renacimiento escolástico: Resurge el pensamiento filosófico. Se traducen los trabajos de Platón, Aristóteles y otros sabios griegos, se interpretan y clarifican estos escritos en un intento por conciliar la filosofía con la fe cristiana.

  • Difusión del pensamiento aristotélico: Para Aristóteles la razón es el medio por el cual debemos investigar la realidad. Su filosofía se difunde por toda Europa a través de los filósofos árabes y de Sto. Tomás, el teólogo que más influyó en el ambiente universitario de la Baja Edad Media. Para él, al igual que para Aristóteles, la búsqueda de la verdad implica el conocimiento de las causas. Se trata de dar un sentido científico, realista y naturalista a las cosas. Sto. Tomás defiende que las verdades de la fe y las verdades de la razón no podían estar en conflicto.

  • Debido a este afán por encontrar y conocer el porqué de las cosas naturales, aparecen las Summas o enciclopedias.

    ASPECTO ESTÉTICO:

    Se produce una importante renovación estética, impulsada fundam. por el Abad Suger de Saint Denis, personalidad importante dentro del ambiente religioso, político y artístico de la Francia de mediados del s. XII. Fue nombrado Abad de Saint Denis en 1122 y regente de Francia en la segunda Cruzada. Consejero y amigo de reyes (Luis VI y Luis VII), dedica sus esfuerzos al asentamiento del poder de la corona francesa y al florecimiento artístico de la abadía de Saint Denis. Fue uno de los principales promotores artísticos de la época gótica. No solo promovió la construcción de la nueva iglesia de su abadía y de los numerosos objetos preciosos de culto y devoción destinados a decorarla; sino que llevó a cabo numerosos escritos en los cuales estableció nuevas ideas estéticas, totalmente opuestos a los de su contemporáneo S. Bernardo, y que fueron los causantes del nacimiento del nuevo estilo. Nos han llegado muchos de estos textos, en los que se pone de manifiesto el gusto por el oro, por la policromía, las vidrieras, la decoración esculpida, etc. Las nuevas construcciones tratan de representar esa “Jerusalén Celeste” descrita en la Biblia como una ciudad “transparente, translúcida, con gemas, muros de jade y edificios de oro”. Todo esto es lo que pretende reflejar la nueva arquitectura gótica iniciada en la abadía de Saint Denis.

    CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ARQUITECTURA GÓTICA: MATERIALES, ESTRUCTURAS Y DECORACIÓN:

    El Gótico se constituyó en Francia, exactamente en L´Ile de France (la Isla de Francia). En esta zona se encuentra la abadía de Saint Denis, el principal centro religioso y panteón real de la monarquía Capeta. Fue el Abad Suger el que decidió reformar la iglesia de la abadía. Para ello toma elementos propios del románico normando, el arco apuntado y la bóveda de ojiva, los cuales combinará con una serie de elementos novedosos que caracterizarán al estilo gótico.

    La arquitectura es lo que mejor define a este estilo, en rigor, de ella parte el movimiento artístico. Los dos elementos fundamentales que definen la arquitectura gótica son: el arco apuntado u ojival y la bóveda de ojiva o crucería. Con ellos se quebranta el estatismo del estilo románico ya que mientras el arco de medio punto indica o expresa serenidad y equilibrio, el apuntado indica esfuerzo y dinamismo.

    El gótico va constituyéndose sobre el románico, toma de él soluciones constructivas, pero acabará oponiéndose a él y será una arquitectura infinitamente más complicada que la románica. El desarrollo de la bóveda de ojiva siguió un perfeccionamiento técnico. Las primeras bóvedas de ojiva nacen como refuerzo de la bóveda de arista, al reforzarse esta con nerviaciones, pero sin penetrar en la estructura interna de las bóvedas. Los arcos o nervios de éstas primeras bóvedas son semicirculares. Posteriormente los nervios se irán incrustando en la bóveda, se apunta la bóveda y se coloca una clave en la intersección de los nervios como refuerzo. Esto hará necesario transmitir las fuerzas a los apoyos, a los pilares. Pilares compuestos cuyas columnas están preparadas para recoger el peso de las bóvedas. También se hará necesario crear contrarrestos, más eficaces cuanto más se distancia de la masa que emite el empuje. Aparece entonces el arbotante o arco de transmisión exterior que descarga el peso de la bóveda sobre un contrafuerte exterior al edificio. Los contrafuertes, que ya habían sido usados por los arquitectos románicos, se multiplican ahora por todo el exterior del edificio. Sin embargo, estos contrafuertes alcanzan en la arquitectura gótica un importante desarrollo en altura ya que los muros de los edificios góticos son mucho más elevados. Los arbotantes, además de aliviar el empuje de las bóvedas cumplen otra función: son los canales por los cuales discurren las aguas del tejado, proyectándolas lejos del edificio. Al término de las bocas de desagüe se colocan figuras monstruosas, gárgolas, por medio de las cuales se arrojan las aguas lejos de las paredes del edificio. Los contrafuertes se coronan con terminaciones puntiagudas, llamadas pináculos, los cuales no sirven sólo de adorno, sino que cumple también una función técnica: garantizar la unión entre el contrafuerte y el arbotante, desempeñando la misma función que un clavo.

    La utilización de estos elementos de transmisión de fuerzas y contrarrestos permitió aligerar el muro del edificio, que tenderá a desaparecer. La pared, en realidad, se esfuma, prevalece el vano, el hueco, surge de este modo la vidriera. En el románico el muro es el soporte de la techumbre, mientras que en el gótico no es soporte sino cerramiento hacia el exterior, y de ahí que la piedra sea sustituida por el cristal. La vidriera cumple una doble función: por un lado cierra el espacio interior del edificio, protegiéndolo de las inclemencias del tiempo, por otro, cumple una función simbólica. Permite pasar la luz, pero la luz gótica no es un medio físico que nos permita ver, ya que la luz solar, al atravesar los vidrios de colores, se convierte en luz no natural, en luz coloreada y de carácter trascendental y místico. Es una luz que según los escritos de la época simboliza la luz de Dios que ilumina a los fieles, trasladándolos a un ambiente sobrenatural. Tampoco podemos olvidar la función pedagógica de las vidrieras ya que en estas se desarrollan importantísimos programas iconográficos que al igual que la escultura y la pintura, tendrán como misión la evangelización de los fieles.

    Las fachadas adquieren un gran desarrollo, no sólo la principal, sino las dos del crucero. Forman paños o lienzos rectangulares donde la decoración se extiende ampliamente, rebasando el estrecho marco de las portadas. La fachada principal, generalmente está apoyada en torres laterales, formadas por la sucesión de diversos pisos en altura y rematadas con terraza, lo que es poco frecuente, o con un cuerpo apiramidado llamado chapitel. La fachada se divide en cuatro alturas: la primera, es donde se encuentran las portadas, las cuales son abocinadas, como las románicas, pero en éstas se multiplican aun más el número de arquivoltas y de estatuas en las jambas; en segundo lugar se encuentra un cuerpo cuyo elemento más representativo es el enorme rosetón que se sitúa en el centro y que marca la altura máxima de la nave central y donde empieza la bóveda; en tercer lugar se dispone la tribuna o pequeña galería que se abre al exterior mediante una arquería continua y en el último tramo, es donde se elevan las dos torres laterales.

    En el crucero sobresalen elementos verticales como linternas o cimborrios.

    Ya hemos señalado que los elementos fundamentales que definen la arquitectura religiosa de época gótica son el arco de ojival y la bóveda de crucería, pero no debemos olvidar un tercero: la verticalidad, el impulso ascensional de los edificios góticos, que es el resultado del ansia por buscar a Dios que sentía el hombre medieval.

    LA CATEDRAL.

    La catedral es sin duda la máxima aportación del estilo gótico. En su construcción intervienen todos los estamentos sociales. Los ciudadanos aportan mano de obre y dinero para poder llevar a cabo la obra. En su interior, se multiplican el número de capillas, financiadas por la burguesía para albergar al santo patrón de su gremio.

    Desde la segunda mitad del s. XII, en la zona de la Isla de Francia, empiezan a sucederse la construcción de las grandes catedrales góticas. Medio siglo después de la realización de la abadía de Saint Denis, se traslada un arquitecto francés a Canterbury (Inglaterra); es el primero de una gran lista cuyos nombres se expandirían por toda Europa, llevando consigo los nuevos ideales estéticos de la arquitectura gótica.

    La catedral gótica carece de verdaderos elementos originales ya que la bóveda de crucería y el arco apuntado, los dos pilares del gótico, fueron ya utilizados en edificios románicos (abadías de S. Esteban y La Trinidad en Caen, Francia y la catedral de Durham en Inglaterra) y cistercienses. Será la perfecta combinación y adaptación de estos elementos lo que trajo consigo la construcción de un nuevo edificio, apoyado también en la nueva concepción estética.

    ELEMENTOS QUE CARACTERIZAN LA PLANTA DE UNA CATEDRAL GÓTICA:

    • Planta de cruz latina

    • Desarrollo monumental de la cabecera.

    • Deambulatorio, que en el gótico se denominará girola.

    • Capillas radiales.

    • Tres o cinco naves longitudinales.

    • Empleo sistemático en todas las naves de la bóveda de crucería. También se generaliza en todo el edificio el uso del arco apuntado.

    • Atrio con dos torres flanqueando el edificio.

    • Dominan los pilares como elementos sustentantes, tanto cuadrados como en forma de cruz, con columnas adosadas. Pero también se emplean columnas como elemento sustentante, generalmente, alternando con esos pilares compuestos. Ambos apoyan en un plinto, generalmente de forma octogonal, con el fin de facilitar la circulación de los fieles.

    ELEMENTOS QUE CARACTERIZAN EL ALZADO DE UNA CATEDRAL GÓTICA.

    - Tres cuerpos o niveles:

  • Arquerías.

  • Triforio. Da a la nave central por medio de pequeñas arquerías y al exterior del edificio por medio de grandes ventanales. Es un elemento translúcido.

  • Cuerpo de ventanas. Serán cada vez más amplias, con el tiempo llegarán a absorber todo el muro.

  • En las primeras construcciones góticas suele aparecer la tribuna, pero este elemento desaparecerá totalmente en el s. XIII

    • Nave central más elevada (excepto en Alemania, donde las naves tienden a igualar su altura), para permitir un mayor tamaño de los vanos laterales (tercer cuerpo) y una mayor luminosidad del interior del templo.

    • En el exterior, contrafuertes, arbotantes y pináculos se multiplican a lo largo de todo el edificio (cabecera, crucero y cuerpo de las naves).

    La catedral gótica es, en definitiva, imagen de la Divinidad. La iglesia se sirvió del lujo y de la suntuosidad (ricas vidrieras, esculturas y piezas pertenecientes al mobiliario litúrgico se multiplican por todo el edificio) como medio visible del poder divino. Es el símbolo de la “Jerusalén Celeste”, descrita en el Apocalipsis. Numerosos textos de la época nos hablan de esta simbología.

    LA ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR.

    El renacimiento urbano producido durante el gótico trajo consigo una importantísima labor constructiva dentro de la ciudad: ayuntamientos, plazas, casas consistoriales, palacios, hospitales urbanos...

    En cuanto al aspecto de la ciudad gótica, por lo general no suele poseer calles alineadas ni plazas regulares. Domina lo tortuoso, el caos. Las casas suelen disponer sus pisos volados, con el fin de ganar espacio. Era tal la escasez de espacio, de solares, que hasta la misma catedral está rodeada de casas, que se adhieren a sus muros. El perfil de la ciudad gótica ofrece un efecto escalonado, determinado por las numerosas torres y agujas de los templos. El punto más elevado es, como es natural, la catedral.

    La inseguridad de los tiempos impulsa también el desarrollo de la arquitectura militar. Tanto la ciudad como la casa en el campo de la nobleza han de protegerse con murallas. Cerca urbana y castillo señorial siguen prácticamente las mismas características de la arquitectura militar románica: doble muralla, torres, foso, matacanes, almenas y merlones.

    EL ARTISTA EN LA SOCIEDAD GÓTICA.

    El artista gótico comienza a ser valorado dentro de la sociedad medieval, a pesar de que tanto social como económicamente continuó perteneciendo a las capas más bajas de la sociedad. En esta valoración o consideración existe una clara diferencia según el tipo de oficio artístico desempeñado, ya que la valoración social del arquitecto será mucho más positiva que la del escultor, pintor u orfebre.

    El papel del arquitecto estaba sumamente dignificado en la época. Algunos incluso alcanzaron la distinción de ser enterrados dentro de las iglesias que habían construido. Esto se deberá en parte a su alta formación intelectual, fundamentalmente en el campo de las matemáticas. Un buen arquitecto debía conocer la esencia constructiva de una torre y de un pináculo, de tal suerte que pueda trazar cuidadosamente su planta y alzado. De hecho, el arquitecto gótico era un experto dibujante. el progreso del dibujo en la edad gótica se manifiesta en la manera de llevar a cabo los planos del edificio. Durante el románico, para elevar un edificio se acudía a dibujar la planta mediante testigos colocados en el mismo suelo. En el gótico, en cambio, se restaura el procedimiento romano de efectuar los planos a la escala de la realidad, lo cual se hacía dibujando sobre las mismas paredes de los edificios, que servían de soporte para el diseño. Existen grafitos que muestran este procedimiento, por ejemplo los hallados en la catedral de Clermont-Ferrand.

    Al mismo tiempo, el arquitecto tenía profundos conocimientos de carpintería. El gótico nos ofrece en sus cubiertas un nuevo problema: las techumbres son muy inclinadas y se armaban por medio de una complicada trama de madera que el arquitecto debía llevar a cabo sin problemas.

    TEMA 8: ARQUITECTURA GÓTICA EUROPEA

    EL ABAD SUGER Y EL NACIMIENTO DEL GÓTICO EN FRANCIA

    El nacimiento del gótico en Francia fue fruto de la renovación arquitectónica de la Abadía de Saint Denis, llevada a cabo por iniciativa del Abad Suger, en la primera mitad del s. XII.

    En esta renovación se van a llevar a cabo cambios importantes en el campo del arte, ya que se van a producir nuevas ideas estéticas. Lamentablemente no contamos con las primeras obras que se llevan a cabo, ya que el templo fue reconstruido en el s. XIII. Sin embargo, a través de los textos de la época conocemos esa remodelación del s. XII. Según estos textos la iglesia de la abadía de Saint Denis sufrió una remodelación en su parte occidental (pies del templo), en toda la fachada y en el nártex. Tras estas primeras obras de esta abadía carolingia, se va a renovar a continuación la cabecera del templo, también en la primera mitad del s. XII. Esta parte occidental se va a concebir con tres grandes portadas, flanqueadas por torres. Cuenta con un nártex dividido en 6 tramos, los 6 cubiertos por medio de una bóveda de crucería, soportada por grandes pilares y encima del nártex se coloca una tribuna al estilo de las antiguas abadías carolingias y románicas. No hay novedad con respecto a los modelos románicos. La novedad se introduce en la cabecera, donde aparecen elementos típicos del gótico. Esta cabecera, es muy desarrollada, está elevada sobre una cripta y la novedad proviene de la girola, que es doble, una rodeando la cabecera central y otra dando acceso a las capillas radiales. Otra novedad va a ser el hecho de que las capillas radiales se disponen de forma novedosa, no están separadas por lienzos de muro como en las construcciones románicas. La doble girola está formada por columnas de mármol, sobre las que se apoyan los arcos apuntados y se cubren con bóvedas de crucería. En todo este espacio de la cabecera priman los espacios abiertos, diáfanos, predominio del vano sobre el muro, lo cual supone una novedad con respecto a la arquitectura románica.

    Estas novedades que se introducen por Suger en Saint Denis son recogidas en otras catedrales inmediatamente, de la zona, o de regiones mas alejadas como la zona norte de Francia: Laon, París, Nantes, Senlis, que constituyen junto con la iglesia de Saint Denis las primeras realizaciones arquitectónicas del gótico francés. Todas ellas pertenecen a la fase preclásica o protogótica, primer periodo del arte gótico.

    GÓTICO PRECLÁSICO O PROTOGÓTICO:

    La Catedral de Notre Dame de Laon: Sigue la estela comenzada en Saint Denis. Se inicia en el año 1160, y a finales de este s. XII ya estaba rematada la fachada oeste, pero las obras prosiguen durante todo el s. XIII.

    Tiene una cabecera plana. Este tipo de cabecera no va a ser frecuente en el gótico francés, se debe a la influencia del arte cisterciense. Es una cabecera muy desarrollada en planta y carece de girola. Cuenta con tres naves longitudinales y un crucero bastante profundo formado por tres naves transversales en las cuales se abren tres grandes portadas, en los brazos del crucero. El edificio se cubre con bóvedas de crucería sixpartita (para la nave central) y crucería simple para cerrar las naves laterales. El elemento sustentante es una columna que lleva adosadas columnitas (conforme no acercamos a la cabecera). Según nos acercamos a los pies, solo se utilizan columnas como elemento sustentante. Se suceden cuatro cuerpos o niveles en altura. Hay un claro predominio del muro frente al vano. El primer nivel es el de arquerías, el segundo el de tribunas, el tercero se corresponde con el triforio y el nivel superior es el cuerpo de ventanas.

    El material utilizado es el sillar de piedra dispuesto de manera regular, y bastante bien labrado. En la fachada de esta catedral también encontramos novedades importantes con respecto a las románicas. Tiene una triple portada, bastante abocinada (profunda). Se rematan con gabletes (formas triangulares que se sitúan encima de las portadas) y que dan verticalidad al edificio. El hecho de que las portadas estén abocinadas hace que se multiplique el número de esculturas de arquivoltas y jambas. Estas portadas forman el primer cuerpo o nivel en la altura de la fachada. Le sigue el segundo cuerpo, en el cual destaca el rosetón, que señala la altura máxima de la nave central en el cual se sitúa la bóveda. A los lados del rosetón aparecen ventanas de arcos apuntados (también abocinados). El tercer cuerpo es el de tribunas, formado por una arquería calada. Por último está el cuerpo de las torres, torres mochas que rematan en una terraza.

    Notre Dame de París: Comenzada en 1163 bajo el patrocinio del obispo de París Mauricio de Sully. En esta obra también se sigue el modelo introducido en S. Denis. Las obras de la fachada principal se concluyeron en 1200. Esta catedral sufrió importantes daños con el paso del tiempo, sobre todo durante la Revolución Francesa, y lo que nos ha llegado es la reconstrucción del s. XIX por Viollet le Duc con modelos góticos.

    Aparecen por primera vez los arbotantes, situados en el exterior y apoyados en los contrafuertes. La presencia del arbotante permite eliminar la presencia del número de cuerpos del edificio, aligerar el muro y aunque se aligera el muro sigue habiendo predominio de este sobre el vano. Tiene tres cuerpos en altura: arquerías (arcos ojivales sobre columnas), tribuna y cuerpo de ventanas. Tiene una cabecera semicircular, muy desarrollada, con doble girola, la interior rodea la cabecera central y la exterior comunica con las capillas radiales. Estas capillas radiales se multiplican a lo largo de toda la cabecera e incluso a lo largo de todas las naves, entre los contrafuertes externos y las naves laterales. Tiene un crucero de una única nave, y en los lados se abre una única puerta. Cuenta además con cinco naves longitudinales, la central se cierra con bóveda de crucería sexpartira y las laterales con bóveda de crucería simple.

    En el exterior aparece un nuevo cuerpo, que es el que se sitúa entre las portadas y el rosetón y recibe el nombre de “Galería de los Reyes”. Esta galería es una banda de arquerías ciegas que enmarcan 28 personajes que simbolizan los 28 Reyes de Judá (antepasados de Jesús, pertenecientes al Testamento de S. Matías). A ello le sigue el tercer cuerpo con el rosetón y dos ventanas, la tribuna y las torres mochas.

    GÓTICO CLÁSICO:

    Esta segunda etapa comprende desde finales del s. XII hasta la primera mitad del s. XIII. En esta etapa se llevan a cabo las grandes catedrales francesas de época gótica. Entre las construcciones realizadas destacan: Chartres, Reims, Amiens y Bourges.

    Notre Dame de Chartres: Esta catedral se había construido en una época anterior, siglo XI, en época románica, pero ahora sufre dos incendios, uno en 1134 y otro en 1194, con lo cual debe ser reconstruida casi por completo. El primer incendio afectó principalmente a los pies del templo, a la fachada y las obras de reconstrucción de esta zona se llevan a cabo de acuerdo con las tendencias del gótico preclásico aparecidas en Saint Denis. Habrá que esperar a las obras de restauración tras el segundo incendio para que veamos novedades que pertenecen ya a esta segunda etapa gótica, el gótico clásico. Las novedades que introduce Chartres son copiadas por otras catedrales de la época.

    La planta es de cruz latina, tiene un transepto muy desarrollado formado por tres naves transversales. La cabecera también está muy desarrollada. Tiene doble girola y capillas radiales. La iglesia cuenta también con tres naves longitudinales.

    La primera novedad la encontramos en la forma de cubrir esas naves. La nave central se cubre con bóveda de crucería sencilla y además oblonga (más larga que ancha). Esto se consigue al hacer coincidir cada tramo de la nave central con un tramo de las naves laterales. Otra novedad de Chartres es que desaparece la columna como sostén, y es sustituida por pilares compuestos. Por último, como novedad encontramos que elimina el cuerpo de tribunas y el muro aparece articulado por medio de tres niveles: arquerías, triforio y ventanas (claristorio).

    Catedral de Bourges: Se inició en 1195. Es de grandísimas proporciones, e imita a la catedral de París.

    En planta podemos ver que tiene una cabecera muy desarrollada, doble girola y también capillas radiales. Al igual que París, tiene cinco naves longitudinales y sin embargo, carece de crucero, no hay transepto. Se suceden tres cuerpos en altura: arquerías (arcos apuntados sobre pilares compuestos), triforio y claristorio. En la girola destaca sobre todo los enormes pilares compuestos, que son de una gran altura, y que dan verticalidad al interior del edificio.

    En el exterior también hay sensación de verticalidad, creada mediante los gabletes.

    Notre Dame de Reims: Es una obra que se lleva a cabo en torno a 1211. La planta cuenta con una cabecera muy desarrollada, una única girola, a la cual se abren las capillas radiales, adosadas unas a otras.

    Cuenta con un transepto que no está muy desarrollado. El crucero está formado por tres naves transversales. También son tres las naves longitudinales. La nave central se cubre con bóveda de crucería oblonga y las laterales se cierran con crucería sencilla. En el interior vemos que se suceden tres niveles en altura: arquerías, triforio y claristorio.

    Comienza a dominar el vano frente al muro, sobre todo en los pies del templo, donde se abren numerosas ventanas y grandes rosetones, lo que hace que el muro desaparezca prácticamente.

    Catedral de Amiens: Se inicia en 1220. Es muy parecida a la Catedral de Reims. Tiene una amplia cabecera, una única girola y capillas radiales adosadas unas a otras. La cabecera pertenece a una época posterior, al gótico radiante.

    El crucero sobresale en planta, y está formado por tres naves transversales. El espacio central del crucero se cubre con una bóveda de terceletes (forma estrellada). Cuenta con tres naves longitudinales que forman el cuerpo central del templo. La nave central se cierra con bóveda de crucería oblonga y el resto de las naves se cubren con bóvedas de crucería simple. Entre los contrafuertes externos se sitúan las capillas. En alzado vemos tres niveles: arquerías, triforio y claristorio. El triforio cada vez va siendo más reducido a favor de las ventanas.

    La fachada tiende a aumentar cada vez más su altura con la presencia de los gabletes. Se introduce un nuevo cuerpo entre la galería de reyes y la portada: arquería calada que se corresponde con el triforio del interior. La escultura se multiplica por toda la fachada, no solo en la portada. El rosetón está cada vez más decorado con dibujos, que se consiguen con curvas y contracurvas. Vemos en la portada una barroquización que nos anuncia el estilo siguiente: gótico radiante.

    GÓTICO RADIANTE:

    Se desarrolla este periodo en la segunda mitad del s. XIII. Entre las novedades encontramos que se centran en conseguir llevar a cabo edificios más altos, más iluminados y más decorados.

    La tracería que decora el interior de las ventanas y los rosetones se hace más fina y menuda, y además es mucho más rica. Se multiplican las líneas curvas y contracurvas que decoran el interior de estos elementos.

    Saint Capelle (París): Es una capilla de pequeñas dimensiones, solo una nave. Fue construida entre 1241 - 1246. Estaba destinada a guardar la corona de espinas de Cristo, que trajeron los cruzados de Constantinopla.

    Es una capilla en la que el muro prácticamente ha desaparecido a favor de los grandes ventanales. Es sin duda una de las obras más preciosas del gótico francés. Además de complicarse los dibujos de las piedras de las ventanas, a los pilares se adosan pequeñas columnas, que se unen con las bóvedas, recogiendo sus empujes y dando sensación de verticalidad.

    Reformas en el crucero de Notre Dame de París: A él se abren a ambos lados grandes rosetones. Estos rosetones están decorados con una labor de tracería muy fina que dibujan motivos florales en su interior.

    Catedral de Beauvais: Construida entre 1225 y 1272. Representa el límite de la búsqueda de altura. La bóveda central se vino abajo al ser consagrado el templo debido a su enorme peso.

    El muro prácticamente no existe, da paso a enormes ventanales que ilumina todo el interior del templo. La labor de tracería se multiplica en rosetones y ventanas. Es uno de los mejores exponentes del gótico radiante.

    En el s. XIV en Francia se reducen considerablemente la labor constructiva, ya que en esta época el país se ve afectado por la Peste Negra y por la Guerra de los Cien Años (Francia - Inglaterra).

    Las catedrales iniciadas anteriormente se concluyen, incluso se hacen pequeñas capillas privadas patrocinadas por la burguesía. Este s. XIV tiene especial interés por el culto a la muerte, se construyen capillas que tienen función de sepulcro de burgueses.

    GÓTICO FLAMÍGERO:

    Esta etapa sucede al parón constructivo del s. XIV. Comprende todo el s. XV. Se continúa con la construcción de las pequeñas capillas privadas, palacios, edificios civiles, puentes, hospitales... pero no se llevan a cabo grandes construcciones religiosas.

    Es una etapa en la cual se llevan al extremo las características vistas en el Gótico Radiante. Se multiplican los nervios de las bóvedas, formando dibujos cada vez más complejos, dando lugar a bóvedas estrelladas. Esto se hace simplemente por interés decorativo y no para reforzar las bóvedas. Se multiplica también la tracería que decora las ventanas y los rosetones.

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