Arráncame la vida; Ángeles Mastreta

Literatura española contemporánea siglo XX. Narrativa y novela. Mujer. Infidelidad. Amor

  • Enviado por: Burbu
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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En este libro podremos apreciar como lo netamente el mundo masculino y el femenino se enfrentan y confunden para obtener como resultado diferencias e igualdades.

Principalmente este análisis pretende sacar a la luz una barrera social que enjaula a lo femenino en un mundo aparte, llegando incluso, a consecuencias extremas como la autodestrucción. La oficialidad que el hombre tiene en el mundo entero posibilita la creación de un mundo paralelo donde domina a la mujer, .provocando una seria perdida de identidad y autenticidad en lo femenino respecto de lo masculino.

En “Arráncame la vida” el hombre y la mujer son fácilmente reconocibles. El hombre se va reflejado en la actividad de Andrés Ascencio, respetado político que prepara sus candidaturas para ascender social y políticamente. La mujer se aprecia con la presencia de Catalina, esposa de Andrés, ante la sociedad “de gente bien” y amante radical de algunos otros hombres. Lo sexual pasa entonces a ser una herramienta de vigencia dentro del mundo femenino.

Ahora bien, si vamos de lleno al tema erótico podemos descubrir que en la obra ésta manera de conocer el mundo, y auto-conocerse, presenta una connotación positiva en ambos mundos, pero en la esfera donde se unen los dos géneros adquiere una connotación negativa. Por ejemplo para Catalina la sexualidad no es sólo una forma de relación, sino que también es el medio para “aprender a sentir” como se puede apreciar en su primera relación sexual, pues su principal motivación era el hecho de conocer el mar y no el placer.

La infidelidad es recurrente en el libro y está presente para demostrarnos que tanto lo masculino como lo femenino encuentran más placer en la infidelidad que dentro de la vida conyugal. La moral sólo se preocupa de recalcar valores obsoletos y que son aceptados solo como cínica pantalla de la realidad.

La novela está relatada desde el punto de vista femenino y lo el mundo masculino se presenta como algo frío, sin sentimientos. Esto se aprecia cada vez que la autora inserta comentarios masculinos o acciones realizadas por hombres en donde la mujer piensa, analiza, mejora y calla. Al ser lo femenino limitado, las opiniones frente a ciertas situaciones pierden validez y la protagonista se nos presentan en una interminable lucha contra un sistema y una sociedad que no le deja espacio para desarrollarse y expresarse libremente.

Lo masculino rechaza a la mujer que tiene un grado de independencia claro, más alto que otras, le desagrada y repele aquellas que tienen algo que decir y que son capaces de opinar, no acepta a la mujer que es capaz de tener un proyecto de vida distinto al de las labores hogareñas y crianza de los hijos y de surgir tanto o más que el hombre. Debido a esta alta limitación la sociedad puede tener como consecuencia lo que muchas veces se menciona en el libro, la llamada “infidelidad femenina”. Es posible que este acto sea necesario para que la mujer se valide como tal, deje de ser una maquina útil para el hombre, siendo este el usado. Pero a pesar de que esta acción permita a la mujer sentirse como tal, la sociedad la condena como pecado. Es aquí donde surge la crisis femenina : los sueños, ideas y ganas de opinar o simplemente decir algo, ven cada vez más lejos las posibilidades de concretarse gracias al grado de opresión que la sociedad toda propicia a la mujer y, por lo tanto, lo femenino se reúne en torno a un mundo propio donde tiene herramientas para concretar y validar sus sueños e ideas. La mujer comienza así a reconocer su propia libertad. Buscando en otros hombres lo que en su esposo no encuentra.

Lo femenino descubre su esencia tras la visión oficial que el hombre impone culturalmente en la sociedad, la mujer tiene un mínimo de espacio para desarrollarse, por lo tanto crea sus propios espacios. Es por esto que la mujer es un ser adaptado al establecer las reglas masculinas dentro de su propio mundo rompiendo así las reglas establecidas por lo masculino para ellas.

Esto se demuestra en el hecho de que ambos protagonistas tenían amantes y estaban concientes de la infidelidad de su cónyuge, sin embargo eran considerados un ejemplo de vida

Un ejemplo de limitación erótica se encuentra al principio de la historia donde se muestra a Catalina usada como objeto sexual por parte de Andrés, gracias a su inocencia e inexperiencia, limitándola a tener sexo sin “sentir”. Pero a la vez precipitándola a buscar ese nuevo sentimiento y acrecentando su curiosidad y anhelo de experiencia que implica el placer sexual. Esto la mueva a visitar a la adivina del pueblo, buscando una respuesta a su insensibilidad.

A modo de conclusión se pude decir que en “Arráncame la vida” el hombre no se deja reprimir, buscando la manera de institucionalizar sus deseos, proyectos y opiniones quedándose al margen de la civilización masculina. Usan su aparente debilidad para buscar en otros hombres lo que sus maridos se han negado a darles.. Cabe rescatar que las mujeres muchas veces sean más unidas entre sí creando relaciones más autenticas y mejor consolidadas de lo común. Es admirable la manera en que perciben los hechos, la capacidad de control ante situaciones límite y su tenaz espíritu para llevar a cabo sus objetivos.

En general la obra nos presenta, en un principio a la mujer como un ser inocente, que con el tiempo descubre su faz carnal y su ser deseante buscando y anhelando con los mismos sentimientos y deseos que los hombres.

Por último el hombre y la mujer son seres que se necesitan, pero que constantemente huyen del contacto mutuo por culpa de una ley social vacía que encuentra su explicación en simples prejuicios y origina la, tan nombrada, guerra de los sexos.

Arráncame la vida; Ángeles Mastreta