Arquitectura modernista

Arte contemporáneo del siglo XX. Modernismo español. Arte catalán. Cataluña. Gaudí. La Sagrada Familia. La Pedrera

  • Enviado por: Lorena Jaime Mesa
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
publicidad
cursos destacados
Postgrado en Arquitectura Medioambiental y Urbanismo Sostenible
La Salle
Postgrado presencial en Barcelona de Arquitectura Medioambiental y Urbanismo Sostenible. Aprenderás a lo largo de un...
Solicita InformaciÓn

Expresión Gráfica. CAD 2D
SEAS, Estudios Superiores Abiertos
CAD es un programa de diseño por ordenador que permite aumentar la calidad de los diseños, interpretar a la...
Solicita InformaciÓn

publicidad

Modernismo, es el apelativo utilizado para denominar un fenómeno artístico ocurrido a finales del s. XIX y principios del XX, no fue un fenómeno homogéneo sino que se vio marcado por las características nacionales y socioeconómicas de cada país. Por este hecho recibió diferentes denominaciones tales como: Art Nouveau en Francia, Moderm Style en Inglaterra y E.E.U.U., Jürgenstill en Alemania y Modernismo en el panorama español e hispanoamericano.

Es definido como una reacción esteticista contra la civilización industrial, nutriéndose a la vez del Simbolismo y de la morfología de la naturaleza, enfrentándose a los academicismos e historicismos eclécticos. El Modernismo desea romper con las amarras del pasado y alumbrar formas artísticas que emplearían técnicas y materiales nuevos, desarrollándose un estilo original que afecta a la arquitectura, las artes plásticas, gráficas, decorativas etc. además de a las ideas de la época, la espiritualidad, la poesía, etc.

En España, Cataluña está considerada región modernista por excelencia, y dentro de ésta la ciudad de Barcelona. Dentro del marco arquitectónico, el Modernismo se centra en la búsqueda de una arquitectura autóctona, de marcado carácter burgués y nacionalista. La burguesía catalana concentra su voluntad y esfuerzo en definir el “nuevo arte” no como una imitación del pasado, sino como una evolución fundamentada en la tradición, un concepto de progreso que va ligado a la idea de creatividad y que debe también vincularse al progreso tecnológico. El momento de máxima tecnificación de la arquitectura catalana se corresponde con el último momento de arquitectura historicista además del desarrollo económico de esta época.

La arquitectura modernista catalana se ve encuadrada dentro de un marco especial, el “Eixample” (ensanche) de la ciudad de Barcelona, aprobado en el año 1860. Los arquitectos modernistas catalanes, si no trabajaron en él lo tendrían como un punto de referencia del que no se podría prescindir. Los arquitectos se prestarán a la idea de crear edificios con connotaciones monumentales, en una planificación que quería voluntariamente ser monocroma. De todas formas el Eixample de Barcelona va a influir en los ensanches de ciudades secundarias catalanas, como Sabadell, Figueras, etc. donde se localiza gran parte de la arquitectura modernista.

GAUDÍ

Durante esta época Gaudí era un arquitecto marginado, pero comienza su andadura con la primera generación de autores modernistas, llegando su fama a tal extremo que tras su muerte se da por concluido el modernismo. Una de las bases de su estilo será el instinto mecanicista que poseía, su inclinación por la arquitectura no era sólo racional, se sentía artista. Dentro de esta primera etapa modernista su producción se centra en sus investigaciones del gótico desarrollando algunas de sus características posteriores, los arcos apuntados que se convierten en parabólicos. Las influencias mudéjares se ven sustituidas por soluciones góticas, a la vez que el arquitecto adquiere más libertad. El simbolismo, la imaginería, y la ornamentación se aúnan genialmente.

La Sagrada Familia:

Cuando Gaudí inicia las obras de La Sagrada Familia cuenta con 24 años y posee un espíritu renovador, le dedicaría su vida y continuamente haría cambios en el plano de la obra. El proyecto es colosal, posee cinco naves y una planta de cruz latina, tres inmensas fachadas en los extremos del crucero y una aún más alta a los pies de la iglesia con cuatro torres, las fachadas construidas, las del Nacimiento y la de la Pasión y Muerte, son colosales. El conjunto hubiera resultado un impresionante bosque de torres-símbolo difícil de comprender en su época. La fachada está concebida dentro de un vago neogoticismo. Planteada como un gran retablo con figuras realistas-simbolistas en la parte baja llegando a formas abstractas en la parte superior.

La Pedrera:

En la Pedrera, Gaudí añade planteamientos técnicos inauditos. El edificio es soportado por pilotes, no correspondiéndose los soportes de un piso con los de otro, creándose la planta libre. Estos serán postulados básicos en el racionalismo de Le Corbusier. Paralelamente al primer modernismo, se hallan las primeras actitudes “gaudinistas”, arquitectos que se forman junto al artista y que se convertirán en portavoces de su arquitectura. La riqueza de los materiales de construcción va acorde con las nuevas técnicas como se ve en la industria del hierro, muy importante en esta época, además de generalizarse el uso de la cerámica y el vidrio policromos, sin olvidar la piedra y también el uso del ladrillo sobretodo en la creación de las fachadas.

Fuera de Cataluña el Modernismo tendrá importancia en lugares como Madrid. País Vasco o Canarias. Madrid como sede de la escuela de arquitectura con más tradición, será el polo de atracción de todos los estudiantes de la Península.

El Modernismo posee dos sedes, una es Bilbao y la otra en San Sebastián. Bilbao, pionera en España en la utilización del cemento armado y el hierro fundido, se debate por los distintos historicismos para acabar haciendo suya una reinterpreteción de estilo montañés y el monumentalismo, mientras que el modernismo queda como un estilo frívolo y exótico. San Sebastián, con espíritu más cosmopolita incorpora un modernismo del más puro sentido internacional.

A finales del XIX las Islas se hallan enfrentadas por la capitalidad, hecho que marcará también diferencias en el ámbito arquitectónico, diferenciándose dos tipologías de viviendas: la unifamiliar, villa u hotel con un máximo de dos pisos e Santa Cruz y las plurifamiliares de tres u cuatro plantas en Las Palmas. Gracias a los contactos comerciales que Canarias mantiene con Inglaterra, se implanta el refinamiento inglés y determinando el desarrollo de elementos florales. el Eclécticismo dominará la arquitectura desde aproximadamente 1860 hasta la Guerra Civil. Este estilo irá asumiendo todas las novedades arquitectónicas muchas veces bajo esquemas tradicionales. Así tenemos que el Modernismo hará especial hincapié en la decoración, raras veces lo hará sobre todo el conjunto del edificio.

El Modernismo, debido a su heterogeneidad, no puede ser considerado como un lenguaje unitario. Ni siquiera es una actitud unitaria, pues si bien es un arte que carga contra el mundo industrializado y burgués, también por otra parte, es un arte que refleja los valores burgueses. Por esta última razón tendrá su epicentro, en cuanto a España, en la zona catalana, región donde se había desarrollado una pudiente burguesía. Esto enlaza, además, con el deseo catalán de hacer un arte diferente, que recogiera su particularidad nacional frente al resto del estado. Las realizaciones modernistas por su parte, van a tener cierto sentido unitario. Prima la arquitectura, en general muy decorativa, y el resto de las artes se ponen en relación con el hecho arquitectónico. Pero esta relación no supone una mera subordinación sino un colaboración. De ahí el desarrollo de las artes decorativas e industriales. Por último, el Modernismo es el primer fenómeno artístico puramente contemporáneo, influido por los nuevos condicionantes históricos. El Modernismo también recibirá la influencia de la gran tradición artística española. Así, Velázquez, Goya o el Greco serán los referentes en pintura, y la tradición medieval, tanto cristiana como musulmana, en arquitectura.

Arquitectura modernista
ARQUITECTURA

MODERNISTA