Arquitectura Contemporánea

Arte. Historia. Fundamentos, Estéticas y Teorías. Ilustración. Neoclasicismo. Historicismo. Eclecticismo. Modernismo. Funcionalismo. Organicismo. Postmodernidad

  • Enviado por: MARIAN
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 86 páginas
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ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA

TEMARIO

  • Introducción a la Historia de la Arquitectura Contemporánea. Fundamentos, estéticas y teorías.

  • Ilustración y Neoclasicismos.

  • Historicismo y eclecticismo. La arquitectura historicista y el revival. La arquitectura ecléctica.

  • Modernismos en arquitectura.

  • Hacia el movimiento Moderno. La obra de los ingenieros, la escuela de Chicago y el protorracionalismo.

  • El funcionalismo I: el purismo y Le Corbusier. La fundación de los CIAM y la carta de Atenas.

  • El organicismo en arquitectura: Frank Lloyd Wright. Alvar Aalto.

  • El funcionalismo II. Otras visiones del movimiento moderno. El expresionismo. La Bauhaus y Walter Gropius. Las propuestas neoplasticistas, futuristas constructivistas. Mies van der Rohe. El estilo Internacional (1920-1945).

  • La arquitectura en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial (1945-1970). Las críticas al Movimiento Moderno.

  • La postmodernidad. El Deconstructivismo. Nueva simplicidad. (1970-2000).

  • Tema 1: Introducción a la Historia de la Arquitectura Contemporánea. Fundamentos, estéticas y teorías.

    En primer lugar es preciso señalar que los periodos históricos no coinciden con los movimientos o estilos artísticos o viceversa.

    En la Ilustración aparecen tres nuevas disciplinas: la Historia del Arte de Winckelmann, la estética y la crítica de arte. Sin embargo, debemos saber que anteriormente ya existían pero es ahora cuando cobran mayor auge y se sistematizan.

    Como una consideración previa hay que comentar la desconsideración que se ha reflejado por parte de algunos teóricos de arte hacia lo decimonónico, tanto en cuanto se refieren a él de manera peyorativa, incluso lo asimilan a lo ecléctico por su relación con lo académico, término éste también muy denostado, por ello los artistas más revolucionarios luchaban contra esto fabricando obras distintas, tanto es así que muchos no pudieron presentar sus trabajos en las exposiciones o salones oficiales y estaban obligados a hacerlo en salas privadas.

    Tanto en la pintura como en la arquitectura, los análisis artísticos se realizan sobre las últimas obras vistas en los salones las cuales eran consideradas como las últimas propuestas o las más novedosas; esto ocurre sobre todo en arquitectura donde los modernismos y los eclecticismos han sido los estilos menos valorados. A esta visión negativa ha contribuido la concepción de la arquitectura de manera linealista; por ejemplo cuando Kaufmann reivindica la arquitectura autónoma o Summerson nos habla del estudio de lo clásico. Lo que se salvaba eran las obras protorracionalistas por que conectaban con los movimientos del siglo XX. Igualmente, se mantiene cierta consideración sobre los arquitectos modernistas por diversas razones, entre ellas: porque enlazan con el racionalismo del siglo XX, porque hacen especial hincapié en las estructuras, porque intentan conseguir un diseño total y por la utilización de nuevos materiales.

    Otra razón por la cual el siglo XIX es menos valorado es por la concepción cerrada del término neoclasicismo, no obstante iremos estudiando como este movimiento se diversifica de manera bastante amplia; en la dialéctica tradicional entre neoclasicismo y el romanticismo veremos cómo los límites se van borrando, así como también observaremos que existen flujos de influencias y relaciones entre ambos movimientos.

    1.1: Neoclasicismo.

    Cuando hablamos de este movimiento estamos haciendo referencia al lenguaje empleado para expresar las ideas ilustradas. Sin embargo, aunque hay que reconocer que es un concepto cultural muy amplio, no fue el único sistema de expresión de los ideales de la Ilustración.

    Para refrescar la memoria podemos enumerar algunas características generales del movimiento ilustrado:

    • La Razón.

    • Didactismo: a través de la clasificación, el análisis enciclopédico, etc.

    • Progreso: se dota a la Historia de un sentido evolutivo.

    • Antropocentrismo.

    • Nuevas relaciones del Hombre con la Naturaleza: panteísmo, conocerla, valorarla, exaltarla (lo cual crea en el individuo una sensación de inferioridad, de sublime), transformarla,....

    • Pretensión de universalidad: se quiere una especie de “globalización” pero de la época lo cual hace surgir movimientos regionalistas con el fin de reafirmarse en sus propios valores

    • Exaltación de los valores nacionales: Igualdad, Fraternidad y Libertad.

    • Inquietud por el conocimiento de otras culturas (exotismo)

    Por todo esto, asimilamos la Ilustración con lo contemporáneo, con todas sus contradicciones las cuales también han llegado hasta nuestros días.

    El pensamiento ilustrado se plasma en el arte principalmente a través del Neoclasicismo pero también lo podemos ver reflejado a través del Barroco clasicista y el Rococó, al igual que el Romanticismo y sus diversas opciones. Por lo tanto existen autores que quieren considerar al Neoclasicismo como una poética y no un estilo, este es el caso del teórico Giulio Carlo Argan: debemos verlo como una actitud que utiliza el lenguaje clásico como referencia, es decir, debemos hablar de una actitud neoclásica, romántica, etc. La única diferencia es que los artistas neoclásicos tamizan el sentimiento a través de la Razón mientras que los románticos lo hacen desde un punto de vista más subjetivo.

    El primer historicismo será el neoclasicismo porque es el primero que mira hacia el Pasado y el romanticismo es tomado como una actitud dentro también del movimiento historicista.

    En el último tercio o primera mitad del siglo XVIII se considera al Neoclasicismo como una reacción nacional contra los excesos del Barroco y del Rococó. Esta nueva estética neoclásica posee una gran voluntad de regeneración, la pretensión de asimilar lo bueno (moralmente hablando) con lo bello lo cual se considera útil para el ciudadano; por ello lo neoclásico se considera lo moderno en el sentido de renovación, de ser avanzado y de la adecuación en los tiempos en los que se vivía; y como los ideales son universales intentan infundir en sus imágenes un carácter atemporal, enmascarando el sentimiento de fugacidad que exalta el romanticismo.

    Es en este momento, cuando, por primera vez, se distingue Grecia de Roma, sobre todo, en la arquitectura. Ahora Winckelmann establece la diferencia entre copia e imitación: la copia es una actitud mecánica y la imitación conlleva un análisis de los valores éticos y estéticos del pasado para realizar algo nuevo.

    (Leer como apoyo: ROSENBLUM, R.: Transformaciones en el arte de finales del siglo XVIII. “Prólogos y Nota de agradecimiento”. Madrid. Taurus. 1986).

    Entre los factores que manejan las opciones neoclásicas se enmarca la aptitud hacia lo primitivo y lo arcaico, es decir, una mirada hacia el pasado. Aunque después siempre te encontrarás las características mezcladas.

    El Hombre mira hacia el pasado con la intención de buscarse a sí mismo, buscando para ello: la esencia, lo puro, lo incorrupto, lo auténtico... y todo ello hará que el pasado se revalorice.

    También el culto hacia lo diferente de otras culturas porque de ellas podemos extraer enseñanzas que sean buenas o beneficiosas para nosotros.

    El estudio de la Naturaleza donde se halla la pureza y la verdad será un gran atractivo en estos momentos. Por ejemplo, en arquitectura se dará un profundo estudio de lo órdenes clásicos, así se considera que el orden dórico arcaico es el más puro porque es el más sobrio, el más elegante y es considerado como masculino, por el contrario el orden jónico se consideró femenino porque es más esbelto mientras que el orden corintio era considerado como el más romano.

    En cierto modo, estos presupuestos clásicos estaban dando lugar a una autocastidad estética con la intención de sacar todo el partido posible a otra característica: la funcionalidad que será el punto común que se establece como hilo conductor de todos los movimientos arquitectónicos. Así se debe eliminar todo lo que suena a afectación por ello se oponen al rococó que estaba tachado como un estilo superficial y queda sustituida por la sobriedad y la simplicidad como elementos más destacados.

    Ahora vamos a retomar la idea de dualidad o comunión entre el neoclasicismo y el romanticismo; y lo haremos a partir del estudio entre lo pintoresco y lo sublime. En principio, siempre se ha entendido que entre ambos movimientos existe una contraposición ya que el Neoclasicismo presenta una serie de características como son:

    • Arte intelectual, porque estaba marcado por la Razón.

    • Renacimiento de lo Clásico en si mismo.

    • Equilibrio.

    • Objetividad.

    • Sobriedad.

    Mientras que por el contrario el Romanticismo exalta otros valores, a saber:

    • Arte emotivo que apela a los sentimientos y a las emociones.

    • Anticlásico.

    • Desequilibrado.

    • Subjetivo.

    • Exuberante.

    Contra el exceso de racionalidad y contra las categorías universales expuestas por el Neoclasicismo se entendía que el movimiento romántico apostaba por una nota de subjetividad y por la participación de particular, así surgen los regionalismos. Además, dentro de estas categorías tan cerradas existían obras de arte que no encajaban en ninguno de los movimientos o en los dos a la vez,... por lo tanto la historiografía actual intenta desdibujar los límites tan incisivamente marcados en esta teoría tradicional y afirman que ambos estilos se interconectan.

    Así, en primer lugar, se entiende que el sentimiento se encuentra en ambas corrientes: la mirada hacia el pasado del neoclásico es una actitud totalmente pasional pero este sentimiento en sus manifestaciones se representa y se tamiza a través de la Razón. Esta mirada hacia el Pasado se puede realizar con nostalgia o de una manera arqueológica; tanto es así que en estos momentos se descubren las ruinas de Pompeya y Herculano.

    Kant concilia la Razón con los sentidos; aunque esto ya lo habían hecho antes los empiristas ingleses y posteriormente fue reinterpretado por los empiristas alemanes con cuyas teorías se pueden reconciliar ambas corrientes. Estos teóricos ya escriben sobre los conceptos: pintoresco y sublime; sin embargo, lo que en realidad estaban haciendo era una nueva valoración de la Naturaleza teniendo en cuenta al sujeto.

    En definitiva, afirmaban que los objetos no poseían cualidades estéticas objetivamente hablando, sino que éstas residen en el sujeto que las contempla y es él quien se las aporta.

    (Para entender esto mejor, leer la introducción de Conceptos fundamentales de la Historia del Arte de Wölfflin).

    Podemos señalar algunas características de lo pintoresco como:

    • Algo que es digno de ser pintado.

    • Singular/peculiar.

    • Exótico.

    • Chocante/estrafalario.

    • Produce sensaciones agradables por lo general/sorpresivo.

    • Asimetría.

    • Integración con la Naturaleza/valoración de los sentidos.

    Dentro de sus características formales: irregular, asimétrico, desordenado, rugoso, cambiante,... todo escapa a los convencionalismos, sobre todo, contra lo establecidamente bello. Se empezará a habla ahora de la estética de lo feo o lo grotesco, es decir, la ausencia de la belleza clásica.

    También se distrae al espectador con múltiples puntos de vista. Lo bello producía tranquilidad de espíritu frente a lo pintoresco que da rienda suelta a la imaginación y ésta es considerada una facultad del conocimiento.

    La Naturaleza se observa como un ámbito curioso, acogedor y que despierta en el Hombre sensaciones agradables por ello en un ambiente rural se encuentra en su forma más pura; sobre todo si lo comparamos con las partes negativas de una ciudad.

    Los máximos exponentes del pintoresquismo son:

    • El jardín paisajista inglés: en él encontramos todas estas características, incluso nos topamos con ruinas. La arquitectura se integra en la naturaleza y nos aporta numerosas perspectivas, es decir, no existe un enfoque arquitectónico ya que es muy importante que la Naturaleza aparezca en “libertad”. En el fondo cuando el Hombre interviene en la Naturaleza intenta crear una escenografía para la cual las ruinas, los templetes clásicos, incluso las mezclas de estilos arquitectónicos que se darán con frecuencia. También se va a dar la correspondencia de idea o sinestesia, es decir, la actuación conjunta de varios sentidos lo cual potencia la imaginación. Una prueba de ello puede ser cuando paseamos por jardín, en ese momento interactúan varios sentidos: el olfato por el olor de las flores, el oído por el sonido de los pájaros, el tacto cuando tocamos algún arbusto y por supuesto la vista al ver todo una explosión de color. Así se potencia la sensación de espectacularidad. También podemos denominar como sinestesia cuando asociamos una forma o un color con un sentimiento; todo ello se exalta aún más cundo lo tamizamos mediante el filtro de la Razón, es decir, es doblemente satisfactoria sentir lo que ves y saber lo que ves.

    • Las ruinas: se comienza a valorar porque resulta fragmentaria, permiten la sinestesia, despiertan la nostalgia. Gusta la ruina original y también fabrican ruinas que se disponen en lugares estratégicos para que resulten sorpresivas.

    • Las villas o Casas de campo: son grandes componentes de lo pintoresco y se dan sobre todo en Gran Bretaña. Debemos recordar que lo pintoresco no es un estilo sino una cualidad que se puede hallar en varios estilos. Las plantas de estas construcciones son libres, irregulares, asimétricas,... además poseen muchas cualidades plásticas como los juegos lumínicos proporcionados por los numerosos entrantes y salientes.

    • Valoración de otros estilos: a parte del grecorromano, que sigue siendo el más fuerte, aunque la visión de estos estilos pasados no es arqueológica, sino ecléctica en su mayoría porque lo que se pretende es provocar sentimientos evocadores. Un estilo que propicia estos sentimientos, quizás por sus formas, es el gótico; mientras que lo exótico se buscaba a través de culturas pasadas en lugares orientales: China, la India o lo islámico. Este punto recuerda a los conceptos de arcaísmo y primitivismo.

    • La extravagancia: esta característica la encontraremos principalmente en los arquitectos revolucionarios y continuará presente en las arquitecturas del siglo XIX.

    Algunas características de lo sublime son:

    • Misterioso/místico.

    • Grandilocuente.

    • Desproporcionado.

    • Colosal.

    • Envolvente.

    • Terror (sentido de inferioridad del ser humano).

    • Abismal.

    • Intimidatorio.

    • Contenidismo.

    • Deleite morboso/horror placentero/la atracción del abismo.

    La sensación de sublimación provoca sentimientos hacia la divinidad, lo eterno, lo trascendente,... por eso se encuentra más allá de la Razón.

    Entre los temas en los que nos podemos encontrara el sentido de lo sublime son:

    • El paisaje que se integra en los dibujos arquitectónicos. Algunos jardines paisajísticos van a poseer sublimidad con la construcción de cuevas, grutas, puentes rotos, precipicios, etc. de manera artificial.

    • En arquitectura, los arquitectos que más exaltan la sublimidad son los arquitectos revolucionarios porque se trata de una arquitectura muy radical y por supuesto el proyecto para las cárceles de Piranesi que potencian los valores de lo tenebroso o lo terrorífico.

    • Las ruinas de nuevo nos llevan a la nostalgia que se considera un sentimiento sublime, las ruinas de ciudades pasadas dan pie a la reflexión de la transitoriedad de la vida.

    • Lo gótico.

    • Lo heroico que normalmente exalta el sentimiento moral nacional.

    • La muerte, por supuesto, es el gran tema porque es sublime en si misma.

    • Otras iconografías: las que no parten de mitos grecorromanos, como la celta; la noche: porque lo irracional emerge más fuertemente durante el sueño; el terror, lo alucinatorio, lo onírico.

    En conclusión, lo pintoresco y lo sublime han sido utilizados bajo una actitud neoclásica y romántica, la belleza deja de ser una categoría única lo que propicia la apertura de posibilidades artísticas diferentes. Todo esto da pie a que teórico como Rosenblum, Antal, Argan,... prefieran considerar ambos movimientos como uno sólo, de hecho el último afirma que el neoclasicismo tiene un espíritu eminentemente romántico.

    1.2.: Clasicismo.

    Es la principal corriente de la Historia del Arte en Occidente e instaura un principio de autoridad que en le siglo XVIII tiene un resurgir renovado.

    El eje central del clasicismo es el idealismo. Las características del clasicismo pueden ser: canon, belleza, proporción, armonía, simetría, objetividad, unidad, intemporalidad, universalidad, autoridad de la Historia como modelo a imitar, la tradición, es decir, la prevalencia de las normas establecidas: contenidismo y claridad compositiva.

    El concepto clásico será entendido en la Edad Contemporánea de manera similar a como se entendía en la Edad Moderna con Alberti, Leonardo, etc. es decir la búsqueda de una belleza ideal, a su vez fragmentaria ya que selecciona lo mejor y lo une para que esta belleza sea universal.

    En este momento, siglo XVIII, se emplea el lenguaje clásico de distintas formas: la neoclásica es la manera principal, también el barroco clasicista que se entiende como una depuración de los excesos decorativos y mayor rigor en la aplicación de los órdenes arquitectónicos; el clasicismo académico que surge en el siglo XIX es una opción académica atemperada, superficial, retórico, edulcorado...

    En Francia en el ámbito pictórico lo podríamos asimilar al estilo pompier, mientras que denominamos el estilo arquitectónico del clasicismo académico como: beaux arts.

    1.3.: Romanticismo.

    Se trata de uno de los componentes más característicos de la estética decimonónica, que más que un estilo lo deberíamos considerar como una poética, por lo tanto el acceso a su estudio es difícil porque no manifestará una sola cara, es decir, no existe una homogeneidad formal.

    Cuando surge el término “romanticismo” implica en su esencia una voluntad de renovación, es decir, el ser romántico se consideraba lo “moderno”, además se entendían como genios porque de ellos se decía que tenían una sensibilidad especial, ellos atendían a lo original, lo diferente, en definitiva lo transgresor. Este término comienza a utilizarse en la segunda mitad del siglo XVII con un carácter literario y como sinónimo de novelesco, extravagante o absurdo pero atrayente; ya en el siglo XVIII tomará el carácter de estado anímico relacionada con actitudes y sentimientos melancólicos por ello comienza a emplearse para describir imágenes o escena que representan emociones como sugerencia, evocación, melancolía, distancia, sugestión, etc.

    Con respecto a la arquitectura romántica existe esa misma actitud evocadora con la proyección de los historicismos aunque la libertad creativa a veces queda truncada por la funcionalidad del edificio; sin embargo también consideran arquitectura los proyectos que se quedan sobre papel, las denominadas arquitecturas utópicas porque son valoradas desde el punto de vista de la creatividad artística, como investigación para el futuro.

    Sobre todo, se van a exaltar aquellas vertientes historicistas que no se habían valorado hasta entonces, como el estilo medieval reflejado en el neogótico que era el estilo que daba respuesta a la espiritualidad cristiana; también el neoárabe que se asocia a lo exótico que se asocia a lo pintoresco, lo llamativo, la sensualidad, el lujo...

    También surge un término asociado al romanticismo: “clasicismo romántico” que conlleva una actitud depurada, dulcificada...

    (Leer: COLLINS, P.: Los ideales de la Arquitectura Moderna; su evolución (1750-1950). La Introducción, Barcelona, Gustavo Gili, 2001.).

    1.4.: Historicismo y Revivalismo.

    El historicismo es un concepto historiográfico, no estético, que se refiere al interés por el estudio científico hacia el pasado lo que permite que el presente se introduzca dentro de una línea histórica con lo cual damos sentido a la sucesión de acontecimientos a lo largo del Tiempo; es una filosofía de la Historia lo cual nos transporta al pensamiento de Hegel. Así la Historia se toma como un modelo a seguir, de la que aprender y a partir de esta mirada se va a comprender y explicar mejor el presente.

    Durante la Ilustración se valoran otros periodos, otras culturas porque pueden aportarnos información para el presente, es decir, se observa con una mirada historicista. Se abandonan los prejuicios hacia las culturas que menos se conocían. La arquitectura comienza a tomar un valor socio-político y se justifica en su peso histórico; con los nacionalismos lo que se pretende es exaltar a una nación en concreto.

    Por lo tanto, dentro de las maneras de sentir románticas, el historicismo conlleva un gran peso porque exalta la sensibilidad hacia el pasado, el deseo de recuperarlo nos lleva a la idealización porque nunca se podrá recuperar puramente, y además porque se valora más la imitación por defecto de la copia.

    Debemos recordar igualmente que la Historia también se utiliza como una vía de evasión, que permita el ensueño las cuales son características plenamente románticas.

    En estos momentos se establece la dialéctica entre progreso-historicismo: el deseo de perfeccionamiento del ser humano y la mirada hacia el pasado que resulta ser más pasiva que la primera. Por eso en el siglo XIX habrá quienes defiendan la exaltación del progreso como avance técnico y social; y por el contrario, gente que reniega del presente, porque les resulta insatisfactorio, para refugiarse en el pasado.

    No obstante, estas dos opciones no son tan antitéticas como lo puedan parecer ya que la vuelta hacia el pasado nos permite redescubrir las habilidades técnicas que han permitido un desarrollo, es decir, la Historia como hilo conductor hacia el progreso.

    En el siglo XIX, también comienzan a mirarse los principios de autoridad del pasado y mediante él se justifican las formas creativas, es decir, repetir o recrear las formas del pasado ya era un motivo suficiente de autoridad. El contraste era cuando se miraba hacia el pasado pero se pretendía ser moderno.

    También en este mismo va a surgir la Historia del Arte como auténtica disciplina científica, gracias a Winckelmann que entiende el arte basándose en el ideal de belleza griego, y algo que será fundamental es el concepto que él mismo plantea, el de belleza histórica: todas las categorías estéticas son correctas si se posicionan en un determinado contexto histórico y cultural.

    El Historicismo será un valor acogido por lo académico porque se relaciona con lo tradicional y se perpetúa por esta vía; por tanto, la Academia es la que valora a esta opción estilística, y lo hacen por la repetición del pasado, pero finalmente acaba edulcorando la mirada hacia el pasado, justificando la repetición hueca de los estilemas históricos, sobre todo, a partir de la decoración.

    Por todo esto, actualmente se las considera desde un punto de vista bastante peyorativo.

    Ya a finales del siglo XIX la mirada que se efectúa hacia el pasado se realiza de una manera renovada a consecuencia de nuevas actitudes; así es como surgen las poéticas finiseculares, que al fin y al cabo es una mirada el pasado pero que se trae al presente y se reinterpreta.

    En el siglo XIX las miradas historicistas continúan a lo largo del siglo así como los regionalismos, estos últimos especialmente duraderos en Sevilla, aunque de manera muy ecléctica lo cual ha permitido la valoración adecuada del historicismo del XIX.

    El “revival” se entiende como la materialización de esa mirada hacia el pasado, y con ello surgen los movimientos “neos”. Algunos teóricos opinan que el Neoclasicismo debe considerarse como uno de estos neoestilos, aunque otros autores, como Argan, no lo consideran de este modo. En la arquitectura se puede reflejar de muchísimas maneras distintas, a partir de las cuales los arquitectos reconstruían la Historia de la Arquitectura; podemos nombrar algunas tipologías: neoetrusco, neoegipcio, neogriego, neoromano, neorománico, neobizantino, neoislámico, neogótico (el principal estilo del siglo XIX), neorenacimiento, neobarroco y neorococó.

    Un punto fundamental a tener en cuenta en el asunto del “revival” es el arqueologismo lo cual pone de manifiesto la preocupación por reconstruir fielmente las formas estilísticas del pasado. Esta fidelidad se pondrá en tela de juicio porque entra en juego la interpretación tamizada por la imaginación; por ello nos vamos a encontrar muchas opciones eclécticas, así pues el “revival” casi nunca será puro, como por ejemplo la utilización del hierro en una construcción neogótica se considera algo ecléctico.

    (Giulio Carlo Argan: El revival en las artes plásticas, la arquitectura, el cine y el teatro. Los dos primeros capítulos nos hablan sobre el “revival” y son de Patteta.).

    El principal rasgo del revivalismo es la mirada hacia el pasado con la intención de realizar una interpretación idealizada, por lo tanto selectiva. Ese pasado idealizado se entiende como el paraíso perdido que se debe rescatar para un presente que no satisface.

    Esa continúa búsqueda en el pasado lleva implícita una concepción cíclica de la Historia concebida ésta como un eterno retorno.

    No obstante, la traducción más correcta de “revival” no como historicismo, tal y como hizo Solá-Morales cuando tradujo el Collins, sino se entiende como: revivir, recuperación,.... Entre ambos términos, historicismo y “revival”, existe un pequeño matiz diferenciador: la Historia se entiende como algo cíclico en el “revival” pero, por el contrario, en el historicismo la Historia es entendida como un progreso de manera lineal. No obstante, el matiz es conceptual.

    Una característica que debemos exaltar es el que el movimiento revivalista permitió a los artistas poseer una amplia y completa formación.

    1.5.: Eclecticismo.

    Además de historicista, el siglo XIX también fue un siglo eminentemente ecléctico tanto en el sentido estético como histórico.

    La idea de combinar varios estilos es muy antigua pero tenemos que esperar al siglo XIX para que este fenómeno se reconozca como un asunto de la época de manera abiertamente reconocida y que se sustentaba en un fondo filosófico.

    Este término fue ideado en la primera mitad del siglo XIX por Víctor Cousin que postula una adaptación de lo más sobresaliente de cada escuela filosófica, sobre todo, el empirismo y el idealismo en un nuevo sistema que las integre conjuntamente. El teórico-arquitecto que lleva a cabo la filosofía de Cousin es Hope. La clase burguesa fue la que mejor acogió este nuevo movimiento ya que la burguesía siempre se ha caracterizado por una actitud abierta y conciliadora que tiende hacia el punto medio.

    A causa de la aceptación del eclecticismo por este grupo social en concreto, se ha considerado como una línea moderada y tradicionalista lo cual se engrandece cuando este estilo es acogido por la Academia; aunque en principio, el eclecticismo surgió como algo renovador, era símbolo de progreso y permitía una gran libertad creativa, así como soluciones tolerantes.

    Este término se puede entender mediante dos vías:

    • Desde el punto de vista estético, entenderemos que el eclecticismo tiene mucho que valor de bricolaje, de ensamblaje,... en un mismo edificio.

    • También debemos entenderlo como un movimiento que se desarrolla dentro de un marco temporal. Collins opina que es una tendencia que comienza en la segunda mitad del siglo XIX y que permanece hasta principios del XX. Sin embargo, Patteta amplía los límites cronológicos y terminológicos porque considera ecléctica toda la arquitectura desde la mitad del siglo XVIII hasta principios del siglo XX.

    A continuación, merece la pena mencionar algunos términos que han surgido desde la creación del concepto de lo ecléctico:

    • Pastiche: procede del término italiano pasticcio que significa “masa”, es decir, nos da a entender la mezcla de diversos elementos de estilos distintos, pero entendido esto con un matiz peyorativo. El pastiche es llevar el eclecticismo al último extremo y sobre todo una gran densidad decorativa. Es la mezcla abigarrada de elementos de la más variada procedencia.

    • Eclecticismo clasicista: Javier Hernando opina que en este tipo de eclecticismo, la base de las manifestaciones estéticas y la disposición de los distintos elementos decorativos se hace d una manera clásica, aunque el motivo ornamental puede ser de diversa procedencia.

    • Eclecticismo tipológico: este término tiene que ver con el decoro, con la adecuación del edificio a su función; es decir elegir el estilo adecuado para la función que desempeñará el edificio. Por ejemplo: el neomudéjar para una plaza de toros, o un neoromano o neoárabe para un balneario, el neoclásico para un banco, etc.

    De este modo, desaparece el concepto de “estilo único” lo cual nos habla de modernidad y en muchas ocasiones este eclecticismo se va a reducir al repertorio decorativo que se aplica según la ocasión.

    (Leer de Collins el capítulo correspondiente al eclecticismo que se puede encontrar dentro del historicismo.).

    1.6. Modernismo.

    El modernismo también es conocido como Art Nouveau, aunque algunos historiadores opinan que ambos términos no son equiparables; la historiografía en general sí lo considera de este modo. Cada país utiliza el término: art nouveau con un ligero matiz.

    Además debemos conocer la diferente terminología que emplean otros países, aparte del ya mencionado: en Inglaterra se utiliza modern style y en Alemania, Jugendstil o Sezessionstil en el ámbito austriaco.

    De William Morris deriva la denominación: arts & crafts que pretendía reflejar en los objetos de la vida diaria al belleza renovada de aquel momento. Además comparten varios presupuestos con todas las poéticas finiseculares: rechazan la separación del concepto de arte y artesanía y reivindican unos objetos útiles y morales, “rechazo de los métodos industriales de trabajo”, es decir, en contra del producto seriado en el cual no existía ninguna intencionalidad artística lo cual no quiere decir que ellos no se sirviesen de máquinas; propugnan el regreso del medievalismo, la arquitectura se toma como el centro de todas las actividades del diseño, el lugar propicio para la reunión de todas las artes; se propone, de nuevo, la agrupación de artistas en talleres, trabajando como un colectivo de manera pluridisciplinar; el compromiso de realizar un trabajo bien acabado que sea satisfactorio tanto para el artista como para el contratante, es decir, la integración arte-vida o viceversa que llega a derivar en una verdadera obsesión y la colocación no fortuita de los distintos elementos,.... todo ello se había perdido con los historicismos.

    En Italia se emplea el término Liberty. Curiosamente, muchos de estos nombres son cogidos de nombres de tiendas, como en este caso que era el nombre de una cadena de comercios en Inglaterra en las cuales se vendían objetos raros y exóticos.

    Este periodo debemos considerarlo como una cultura finisecular más que como un estilo por la existencia de ciertos matices; con este periodo se da paso a la modernidad: las vanguardias del siglo XIX donde la renovación temática será tan importante como la renovación formal.

    Con respecto a la arquitectura modernista debemos distinguir dos concepciones: una carga renovadora y una carga ecléctica.

    La actitud que muestra de mirada hacia el pasado se hace para adaptarlo a la contemporaneidad de ahí el deseo de renovación. A veces, intenta romper con el pasado para situarse en una actitud más renovadora, y los términos que la definen: juventud, modernidad, libertad,... insisten en ello. En definitiva, se quiere hacer una nueva arquitectura que se adecue a la época.

    Es un momento de mucha convulsión, mucho debate de los contrarios a las opciones eclécticas que defienden un punto medio entre ambas prácticas. La mirada hacia el pasado queda justificada por la intención de buscar formas que se adecuen al presente en el que se vive, tomando de esa forma sólo su esencia y expresarla en la contemporaneidad mediante un lenguaje renovador.

    Una de las vías más modernistas, la de la secesión, se caracteriza por utilizar formas muy geometrizadas porque de esta manera se capta mejor la esencia y deriva en el protorracionalismo lo cual da lugar a un hilo histórico conductor.

    Por consiguiente, vamos a diferenciar dentro de la arquitectura modernista dos opciones:

    • Modernismo curvilíneo: se da sobre todo en Francia, Bélgica y España (con Gaudí) que se interesa, sobre todo, por las formas arabescas, gran estilización de formas, hibridación con la Naturaleza, toman como inspiración la Naturaleza orgánica. El trabajo con el hierro se adecua mucho a este estilo.

    • Modernismo geométrico: se basan en formas puramente geométricas, volúmenes, líneas rectas,... y de éste derivará el protorracionalismo, como indicamos anteriormente. Es muy aceptado en Alemania, Austria y Escocia y uno de los arquitectos más señeros será Adolf Loos que escribe un trabajo que lleva por título: Ornamento y Delito en el cual defiende el tomar sólo la estructura para caminar hacia una pureza arquitectónica, eliminando cualquier elemento decorativo.

    1.7. Movimiento moderno: funcionalismo, racionalismo, estilo internacional y arquitectura orgánica.

    El movimiento moderno llega a su máximo esplendor en los años ´20-´30 del siglo XX y es denominado entonces, estilo internacional. Sus Manifestaciones en las artes plásticas son las vanguardias y para la arquitectura utilizamos el término de movimiento moderno.

    El movimiento moderno no es un estilo sino que es un concepto que se relaciona con las opciones más renovadoras: tendrá una voluntad crítica, social y anticipadora; se moverá en la dialéctica de responder a la cultura de vanguardia, a cuestiones vitales e intentar casar todo eso con la técnica de los procesos industriales.

    El término movimiento moderno engloba una serie de nombres como son funcionalismo y racionalismo que a veces se utilizan como sinónimos de movimiento moderno pero es incorrecto.

    El funcionalismo hace referencia a las posturas estéticas y artísticas, en general, que basándose en principio de oren racional y utilitarista conceden respuesta a necesidades funcionales y relacionan ésta a la propia naturaleza del arte, es decir, que el arte siempre debe tener una función. Por su propia esencia, en la arquitectura es más fácil concebir esto que se defiende, pero tenemos que pensar que en las artes plásticas de estos momentos se estaba hablando ya del arte por el arte. No obstante, el funcionalismo entraña una oposición a lo meramente decorativo. Debemos relacionar funcionalismo con utilitarismo.

    Por otro lado, el racionalismo va a derivar de un concepto filosófico: la filosofía racionalista cuyo máximo representante es Kant y que se opone al pensamiento positivista. Son consideradas racionalistas aquellas corrientes arquitectónicas que usan la Razón para dar solución a las necesidades de la sociedad industrializada.

    Ambas opciones van a tomar el carácter de movimiento moderno o estilo internacional, una vez que alcancen su máximo esplendor después de la primera guerra mundial.

    Según Argan existen diferentes opciones racionalistas:

    • Formal: su máximo representante es Le Corbusier que se desarrolla prioritariamente en Francia.

    • Pedagógico: adoptado por Alemania, la Bauhaus.

    • Ideológico: en la Unión Soviética con el constructivismo.

    • Empírico: en los países escandinavos con Alvar Aalto.

    • Orgánico: con Wright.

    La arquitectura orgánica va a atender a formas libres, parecidas a la Naturaleza por ello se suprimen los ángulos rectos y los agudos, es así que nos encontraremos unas plantas sin ángulos donde se valorará mucho la variedad y riqueza de los materiales empleados.

    1.8. Postmodernidad.

    Jencks se encargó de estudiar la arquitectura postmoderna cuyos rasgos definidores entran en contraposición con el movimiento moderno: en el movimiento moderno la arquitectura tiende a sublimar los aspectos abstractos mientras que en la postmoderna será el símbolo el elemento más importante; también utiliza la decoración tanto en su aspecto interno como externo contraponiéndose a la austeridad del modernismo; la arquitectura postmoderna se llena de pluralismos y particularismo en oposición a los conceptos universales que la otra propugnaba; el lenguaje puro de la arquitectura moderna se ve ahora trastocado por un lenguaje híbrido de dobles lecturas, de combinación de diversos materiales, en fin mezcla en todos sus aspectos, aunque también se plantea una recuperación de lo clásico.

    Tema 2: Ilustración y Neoclasicismos.

    En principio y a modo de recomendación nos vendría bien leernos el primer capítulo del Benévolo porque plantea cuestiones sobre la cronología y señala dos momentos importantes anteriores a la modernidad; además de utilizar también el libro de Delfín Rodríguez. Por otro lado, antes de comenzar con este segundo tema debemos tener claro algunos aspectos que ya han sido desarrollados:

    • Repasar concepto de Ilustración: espíritu ilustrado, la hegemonía de la Razón como base para el pensamiento en el siglo XVIII. La secularización de la sociedad la cual se apoya en la ciencia y en la filosofía. Verdad y Libertad como pilares básicos del pensamiento ilustrado.

    • La nueva mentalidad científica que aparece desde finales del XVII con base en Newton. Filosofía empírica: Kant. Principal objeto de investigación: la Naturaleza.

    • Antropocentrismo.

    • Espíritu crítico sobre cualquier reflexión.

    • Utilitarismo. Se busca el Bien de la sociedad, no el individual.

    • Deseos de hallar la Verdad, de ahí la búsqueda de la esencia de las cosas.

    • Progreso: continúo perfeccionamiento y superación del ser humano, a través del intelecto, en todos los ámbitos de la vida: tecnológico, científico, espiritual, cultural,... a la idea de progreso se unen el desarrollo económico y el bienestar social.

    • Mirada hacia la Antigüedad para justificar nuestro presente a través de éste, funciona como un modelo en cierto modo idealizado. Se exaltan los filósofos, los teólogos, los teóricos, ... también estudian el Renacimiento porque en ese periodo se retoma lo clásico; de ahí nace la vía neopalladiana

    • La Historia se valora como ciencia, por este motivo el siglo XVIII estará a rebosar de teóricos donde todas las culturas y periodos tendrán cabida. Leer fotocopias número 2 sobre los teóricos de la Ilustración y el Neoclasicismo.

    • Exaltación de conceptos universales; de hecho la universalidad es el concepto básico de la Ilustración. Monarca ilustrado.

    • Es muy importante a tener en cuenta, los valores de la burguesía, clase social que en el siglo XVIII se corrompe: austeridad, virtud, familia, trabajo, ahorro,... estos valores se encarnan en la Antigüedad clásica y en la época republicana de Roma.

    • El principal motor de los cambios sociales será el dinero, sobre todo a partir el siglo XIX.

    2.1. Arqueología.

    Cabe preguntarse qué elementos destacarían de Grecia y cuales de Roma. Del primero gustaba el orden dórico por su esencialidad, robustez, sencillez, porque observaban la arquitectura como una escultura visión que coincide en este momento también, su primitivismo... De Roma prefieren tomar la utilidad de sus edificios públicos: circos, teatros, termas..., por supuesto de carácter propagandístico, monumentales y estudian también sus progresos técnicos.

    (Leer capítulo III y IV de las Transformaciones [...] del siglo XVIII. Rosenblum.).

    Esta sociedad de acerca al mundo clásico desde diversos puntos de vista: por moda, por una nostalgia romántica, a través del purismo utópico (es la opción más radical, en pintura podemos observarlo en David), por propaganda política, de una manera enciclopédica y por las delicias y terrores de lo primitivo.

    Todos estos factores que hemos nombrado pueden aparecer por separado o en conjunto dentro de una misma obra.

    El primer templo construido en Inglaterra utilizando el orden dórico data de 1758 y su autor es James Stuart se denomina: Templo de Hagley Park que se sitúa en un parque. Stuart y otro autor publican el trabajo titulado Antigüedades de Atenas que supone el culmen de su investigación. De este edificio podemos destacar algunas características:

    • Se integra perfectamente con la Naturaleza que lo rodea.

    • En su afán de arqueologismo ha omitido algunas formas, por ello construye un templo con la intencionalidad de que parezca desgastado por el Tiempo.

    • No obstante, el edificio ya no funciona como un templo sino que hay una transposición de siglos pero empleando las mismas estructuras. Se fija en la esencia del significado de “templo”: construcción de carácter divino por albergar la estatua de la divinidad, pero en este caso el objeto de adoración es la propia Naturaleza o cualquier idea o concepto: sabiduría, forma en sí...

    • Otro punto a tener en cuenta es la elevación de la construcción: se sitúa en una zona del terreno elevada de manera artificial, a modo de templo griego; además de realzarse mediante la utilización de una escalinata.

    El Altar de la Buena Fortuna de Goethe, el escritor, de 1777 para la ornamentación de un parque. Se compone de un cubo que sostiene una esfera donde la forma queda exaltada en si misma, independientemente de su contenido, aunque evidentemente esas formas siempre han ido acompañadas de una simbología. Quizás el cubo haga referencia a los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos, el mundo terrenal,... mientras que la esfera nos puede hablar de: divinidad, perfección de la Naturaleza; con respecto a la emblemática, la bola o la rueda en la que se representa la Fortuna,... en término generales esta obra nos puede simbolizar el equilibrio entre un mundo y otro. También nos habla de los orígenes de todo por ello la figura más estable se coloca abajo.

    Esta arquitectura, que parece más una escultura, entre dentro de lo que denominamos: arquitectura parlante. Podemos hablar de arquitectura menor o simplemente de escultura, aunque no debemos olvidar que en la Antigüedad los edificios eran planteados más como esculturas que como arquitecturas; pero sobre todo es un símbolo.

    No obstante, puede tener multitud de significados porque nos encontramos ante una obra de gran abstracción.

    Tener “buena fortuna” en el momento ilustrado en el que nos situamos tendría que ver con el equilibrio, la Razón, las buenas relaciones con la Naturaleza,... pero ante todo un espíritu ilustrado opina que la suerte no es algo arbitrario sino que la puede conseguir uno mismo mediante el esfuerzo, la Razón y el trabajo.

    El Jardín de Ermenonville donde podemos apreciar el templo de la filosofía moderna y la tumba de Rousseau. Ambos son proyectados por el Marqués de Giraldine en el jardín de su casa. Las dos construcciones se colocan en un claro del bosque, concretamente la tumba se ubica en una pequeña isla artificial denominada la isla de los álamos que nos puede recordar a Caronte y la laguna Estigía.

    Representan las dos caras de una misma moneda: la primera obra habla del pensamiento ilustrado que se basa, como hemos reiterado multitud de veces, en la Razón y estructuralmente se inspira en el templo de Vesta; mientras que la segunda obra se basa en el pensamiento ilustrado pero se centra en se raíz más romántica.

    Con respecto a la estructura del templo debemos señalar, su planta centralizada de la cual se levantan seis pilares que aluden a los seis filósofos más importantes de la Modernidad: Newton, Rousseau, Montesquieu, Voltaire, Descartes y Penn. Esparcidas por el suelo, a posta, se hallan tres columnas más que simbolizan a los filósofos del futuro lo cual nos muestra el deseo de trascendencia de esta sociedad.

    Se centran en la filosofía porque es la disciplina que te permite encontrar respuestas a las preguntas más trascendentales. La unión entre la filosofía moderna y la antigua se lleva a cabo mediante la utilización de un lenguaje clásico; además de la demostración de que estos filósofos son herederos de los anteriores.

    A continuación, presentaremos una serie de obras que se encuentran a caballo entre el barroco clasicista y la mirada neoclásica y lo haremos por países:

    INGLATERRA

    Una de las opciones que nos encontramos en este territorio es la neogriega y la neoetrusca, sobre todo en la decoración de interiores. Destacaremos una familia de arquitectos: la Familia Adam, sobre todo, Robert Adam que se convierte en uno de los principales arquitectos de remodelación.

    Otra vía con la que trataremos es el neopalladianismo que nos supone una actitud contrapuesta.

    Neogriego

    Robert Adam viaja a Italia en los años 50 del siglo XVIII, a Roma concretamente, donde estudia sus ruinas; se centra especialmente en el palacio de Dioclesiano, de hecho publica un libro titulado: Ruinas del Palacio de Dioclesiano. Este arquitecto tendrá una dilatada actividad, incluso trabajo para la Casa Real inglesa en los años 60 del mismo siglo.

    Uno de sus proyectos más ambiciosos fue remodelar una de las orillas del río Támesis creando fachadas de viviendas, muelles, almacenes, paseos,.... con un estilo muy homogéneo pero fue demolido.

    Sin embargo, Robert Adam fue, sobre todo, decorador de interiores ya que pensaba que el edifico era un todo y que éste era el verdadero objetivo de la arquitectura: proyectos integrales, acorde con ello también diseñó las telas, los muebles, las rejas,....

    Su versión neoclásica es sencilla y se basa en la precisión, la delicadeza, la integralidad y las proporciones armoniosas, cuidó que las estancias fuesen luminosas con la intención de crear espacios diáfanos, mientras que su decoración resulta bastante clásica.

    Una de sus obras: Osterley Park es una obra de estilo Tudor, una mansión que data del siglo XVI que se ubica en un lugar rodeado de bosques, lagos, etc. un sitio idílico que se integra con la Naturaleza.

    Robert Adam coloca un pórtico de entrada de estructura palladiana por ello conserva un orden colosal que se advierte en la proporción de las columnas que sustentan el frontón el cual se muestra como una interrupción de la horizontalidad del edificio. Las columnas unifican ambas plantas y el frontón supera la cornisa más alta del edificio.

    Traslada la estructura de un templo a una arquitectura civil: el propietario pensaba dar una nueva imagen a su casa que fuese acorde con la época; con ello dota a la “casa” con la significación de “templo de la Familia”. Un amigo del propietario se percata de que esa fachada es similar a los propileos cuya función era preparar a la persona que quería acceder a su interior de una manera tanto mental como espiritual; a continuación se ingresaba en el temenos, la zona sagrada, y esto es lo que debemos trasladar al edificio que nos ocupa.

    Esta es la manera que tiene la casa como estructura de transmitirnos el espíritu de los que la habitan.

    Dentro de esta mansión hay una sala que nos va a interesar más que las demás: la habitación etrusca donde aplica un color azul pálido en las paredes y el techo, además la decora con volutas, tallos estilizados,... organizado en frisos que son más anchos si ascendemos. Esta decoración ocupa también la puerta.

    No obstante, esta ornamentación por plana no se aleja del estilo rococó, también por su sinuosidad y delicadeza; pero, al mismo tiempo, bebe de la decoración etrusca ya que los motivos han sido extraídos de los motivos que adornan los jarrones etruscos: figuras muy estilizadas y abstractas que no tienen una significación concreta sino que sólo pretenden adornar.

    Por otro lado, lo rococó y lo etrusco tampoco funcionan aquí sin tener un significado: la sociedad etrusca admira el retrato; poseían ciudades sin foros, ni espacios públicos,... fue una sociedad, más bien principesca y son bastante conscientes de lo que han conseguido por medio de su trabajo y esfuerzo, de ahí la aparición de numerosos ingenieros; sus tumbas son una transposición de la casa y se mantiene una gran conciencia de la Vida y la Muerte. Con respecto al mudo rococó siempre se ha considerado superficial, ostentoso,... compuesto por una sociedad eminentemente aristócrata.

    Ambas concepciones, tan distintas, se unen en el propietario de la mansión: que lo es porque se lo ha ganado y con ello demuestra que es un Hombre de su tiempo pero que conoce y admira la Historia.

    Neopalladianismo

    Esta opción tiene un especial desarrollo en Inglaterra, sobre todo a partir del siglo XVII cuyo máximo representante será Iñigo Johns.

    En este punto vamos a recordar algunas características de la arquitectura de Palladio para poder encontrar las diferencias y similitudes entre unas y otras:

    • Palladio fue un teórico y un arquitecto del siglo XVI que viaja a Roma donde estudia las ruinas clásicas y estudia a fondo los tratados de Vitrubio, hasta el punto de que publica un tratado con sus investigaciones.

    • Cultiva una interpretación de los motivos romanos.

    • Combina libremente muchos elementos clásicos de acuerdo con las exigencias de su emplazamiento y la funcionalidad del edificio.

    • Búsqueda renacentista del concepto de armonía y proporción. Sus fachadas se caracterizan por una gran sencillez y austeridad que la dotan de elegancia.

    • Organiza de una manera funcional la distribución en planta de las habitaciones.

    • También será el primero en colocar pórticos en edificios residenciales los cuales poseían incluso frontones, que como ya sabemos porque hemos repetido hasta la saciedad, era típico de los templos griegos.

    • Tiene en cuenta, también necesidades prácticas: luminosidad en las habitaciones y comodidad de pasar de una estancia a otra por mezcla elementos diversos.

    • Además, en las villas de Palladio existen espacios de explotación agraria: huertas, viñas, bodegas, cuadras,....

    • También son concebidas como una obra de arte global porque responde a fenómenos: estéticos, ideológicos, políticos, económicos,.... Cualquier cosa esta totalmente calculada, medida, reflexionada,... no hay nada de una manera azarosa y todo está tamizado por la Razón por ello sigue unas proporciones matemáticas de concepción pitagórica y una geometría ideal.

    • Todo esto afecta, de igual manera, a la decoración interior del edificio. Normalmente, emplean temas mitológicos o religiosos que exaltan las virtudes del propietario. Todo lo cual hace alusión al dominio del orden sobre el desorden, este último identificado con el campo que rodeaba a la villa y éste era el orden. El orden dentro del desorden, la razón dentro de lo irracional.

    • La villa será el centro cosmológico de la nación. La imagen del orden universal divino.

    La villa se va a concebir como un sucedáneo del poder urbano. Estructuralmente el neopalladianismo empleará un zócalo de aparejo rústico con cuyo uso se exalta el propio material y te traslada al primitivismo, además de proporcionar al edificio solidez y prestancia; y consigue distinguir los diferentes niveles de la arquitectura por la diferencia de materiales.

    La fachada siempre poseerá una rampa o una escalera que nos encamina a recorrer un espacio ordenado dejando atrás un espacio desordenado.

    El pórtico con columnas de orden jónico que sujetan un entablamento y un frontón con lo cual se demuestra que se mantiene un el lenguaje clásico cuidadosamente. La ornamentación siempre existe aunque es escasa, que siempre irá acompañada de un significado. Todo ello también afecta a la decoración mural del interior.

    En resumen, aprecian la historicidad de la arquitectura de Palladio, el carácter cívico, la capacidad que tiene Palladio para trasladar el lenguaje clásico a valores funcionales y acomodar las tipologías pasadas a las necesidades contemporáneas.

    Palladio logró una síntesis de la Historia y de su propia aportación, también se valoran sus escritos y tratado que se emplean como fuentes de inspiración.

    Coleen Campbell entre 1715-17 escribe Vitrubius Britannicus un estudio que reúne la antología de los mejores edificios ingleses y sus propios proyectos. Este tratado fue muy bien acogido por un mecenas: Lord Burlington quien realiza el Gran Tour y compró muchos dibujos originales del propio Palladio por ello también tiene mucha importancia el trabajo de recopilación. Cuando regresa conoce a un arquitecto: William Kent y se alían para trabajar juntos: Burlington pone la parte teórica y Kent la práctica. De ellos debemos destacar una de sus tipologías: assembly rooms que se trata de arquitecturas muy importantes para el neopalladianismo, sobre todo, en sus interiores en los cuales destacamos las salas egipcias.

    Un edificio que se sitúa entre la rotonda de Palladio y la arquitectura de Scamocci y que además es heredero del arquitecto Iñigo Johns.

    Hablamos de la Chiswick House la cual se diferencia de la Rotonda de Palladio en diversos aspectos, como la escalera en este edificio se observa una disposición que se desdobla hacia las alas laterales; en ésta tampoco existe cuatro pórticos, sino que sólo se emplea uno con la intención de monumentalizar la puerta de acceso principal. Valora sobremanera la simetría y proporcionalidad. La bóveda que cubre el espacio central es más elevada que en la de Palladio porque se ha querido colocar una ventana más grande para iluminar esa estancia que será el salón principal, con ello se consiguen espacios más diáfanos. Utiliza un orden corintio para el pórtico y las escaleras aparecen decoradas con jarrones y esculturas: una de ellas de Iñigo Johns y la otra de Palladio.

    Esta villa es más un ejercicio de erudición lo cual se deduce si sabemos que no se vivía dentro de ella; una de las lecturas que se hacen sobre la misma es que era un templo masónico porque se han encontrado numerosos símbolos que lo atestiguan.

    El zócalo es de paramento rústico y a ambos lados del pórtico se colocan ventanas que a su vez también está decoradas con un frontón. Un elemento de gran importancia es la balaustrada que se extienden por toda la fachada proporcionando homogeneidad y una continuidad que mediante la repetición produce ritmo.

    En el jardín hallamos objetos dispersos y eclécticos con un sentido de lo pictórico donde se observa una hibridación de elementos, como un obelisco o un pequeño panteón.

    Otro edificio a destacar de Burlington y Kent es el Kholkham (interior) que posee una planta cuadrada con un ábside que recuerda a las basílicas y donde se exalta la riqueza de sus materiales: mármoles veteados, alabastros,... en su interior se observan numerosos entrantes y salientes que nos sumergen en la atmósfera romana; que al fin y al cabo era lo que pretendían esta serie de neos, la recuperación de atmósfera sin tener que seguir la arquitectura pasada de una forma arqueológica. Ya Vitrubio nos habla de ello mediante la utilización de los materiales y su colocación en el espacio.

    FRANCIA

    Su máximo representante será A.J. Gabriel que continúa con la tradición clásica francesa en la línea de Mansar. Trabaja para Luís XV siendo el primer arquitecto real y también fue director de la Academia en los años 40 del siglo XVIII y también trabajó para Madame Pompadour; para ella realiza el Petite-Trianon (fachada) que se basa en la opción teórica de Blondel quien propone la síntesis de la tradición clasicista italiana del siglo XVI y el barroco clasicista francés del siglo XVIII cuya materialización la lleva a cabo Gabriel.

    Estructuralmente, nos encontramos con un edificio de planta cuadrada, en alzado de un cubo, es como una especie de pabellón que se forma por adición de distintas habitaciones con cuya disposición se exalta la geometrización y su austeridad se eleva la sencillez. La decoración nos viene dada por la apertura de vanos que contrastan con la solidez de los muros que además proporcionan ritmo. En la fachada se aplica un orden colosal en las columnas con la intención de remarcar la parte central del edificio; y aunque recuerde a Palladio no se trata de neopalladianismo.

    Otra construcción relevante es la proyectada por Soufflot: Iglesia de Santa Genoveva (planta). Este edificio se construye como iglesia pero en la Revolución Francesa se convierte en Panteón de hombres ilustres. Su construcción se comienza en 1755 y se extiende hasta 1792; durante este prolongado espacio de tiempo recibe numerosas intervenciones como es el pórtico de entrada el cual fue añadido por otro arquitecto en 1770 que rompe un poco la centralidad en planta.

    En este edificio se experimenta con las ideas más radicales aunque el resultado es el de síntesis, aunque también se aprecia una mirada historicista; en resumen, lo que intenta es aunar elementos de diferentes culturas pero bajo el concepto de la funcionalidad.

    Este arquitecto se basa fundamentalmente en los teóricos: Laughier y Cordemoir, este último defendía la columna y el entablamento como elementos independientes que por lo tanto debían estar separados del muro.

    Su planta en cruz griega recuerda a la Basílica de San Pedro del Vaticano y a la Iglesia de San Pablo en Londres, aunque al autor lo que le interesa realmente era qué pide una iglesia para ser funcional y que además se adapte a los nuevos tiempos. De esta manera, llega a la conclusión que lo ideal es el planteamiento de una cruz griega en una planta centralizada; (interior) en el interior se capta esa sensación de centralidad pretendida por Soufflot. En él se observan como tanto las columnas como los entablamentos se han dispuestos separados del paramento, así como defendía Cordemoir y como se muestra en las basílicas paleocristianas con ello se potencia las unidades estructurales de un edificio de forma independiente mediante la función que desempeña dentro del mismo edificio. El autor persigue la creación de un espacio diáfano para conseguir una sensación de comunidad, de hermandad, que se asimile al que ofrecían las catedrales góticas (pero esto no se trata de una construcción neogótica). De hecho Soufflot escribió una memoria que versa sobre arquitectura gótica.

    El pórtico, aunque hemos dicho que descentraliza un poco, al exterior (fachada) potencia el valor del templo y le aporta una significación que se exalta también a través de su decoración escultórica. En el techo de la pronaos se utiliza el hierro en varillas que se insertan en él para dotar de solidez a la estructura lo cual nos muestra el valor experimental de la obra.

    ITALIA

    En esta zona destacaremos a un arquitecto y buen grabador: Piranesi cuyo proyecto de cárceles son tremendamente admirados.

    Este arquitecto desconfía de las ruinas griegas de Paestum y desecha el orden dórico, su punto de mira se centra en Roma y en su orden toscano que le consideraba el más adecuado. Se sitúa en la línea arquitectónica de Palladio y se fundamenta en el teórico funcionalista y racionalista: Carlo Lodoli.

    Piranesi va a dedicar todo su esfuerzo a los proyectos porque apenas construye nada de lo que planificó; también realiza pinturas de veduttas venecianas que era con lo que se ganaba la vida. Sus proyecto arquitectónicos son reflexiones sobre el hecho arquitectónico en si mismo y no se concibieron para ser llevados a la práctica, aunque se podría haber hecho; cuando esto ocurre el poder de la fantasía y la imaginación desbordan la línea de la razón porque el proyecto no está regido por su viabilidad constructiva, ni por su carácter funcional.

    Durante y antes de Piranesi las ruinas de la Roma antigua son miradas con ojos vitrubianos, es decir, de una manera arqueológica y eran reconstruidas de forma filológica y con carácter erudito lo cual se llevaba a cabo mediante los fragmentos de esa ruina o con el estudio de documentos. La propia ruina tenía mucho que ofrecer por si misma, se captaba de ella la esencia, lo que exalta Piranesi de ella es lo que la misma oculta.

    Para Piranesi, Roma no sólo era la imagen del Poder, la ostentación, la magnificencia,... sino que para llegar a todo ello existía un lado oscuro, que es el que a este autor interesa; por ello nos presenta tanto la grandeza de Roma como su desmoronamiento.

    El trabajo que más nos interesa de este arquitecto son sus cárceles (buscar los grabados de éstas) que no se llegaron a construir pero que quedan en grabados de gran calidad que datan de los años 40-60 del siglo XVIII; por este motivo, cuando se nos presenta este tipo de arquitecturas, debemos hablar tanto del edificio que se plantea en la imagen como de las cualidades plásticas del grabado, ya que a través de ellas el autor intenta transmitirnos la sensación con la que pretende dotar a su obra, mediante la utilización de la luz, el abigarramiento de figuras, el cielo,... ; por ejemplo aunque las características arquitectónicas de la obra sean: austeridad, sencillez, volúmenes puros,... también nos transmite angustia por los grandes contrastes de claroscuro del grabado y por el abigarramiento de figuras,... .

    Las cárceles de Piranesi son abiertas hacia el interior, no existen las celdas por ello en sus grabados se observan multitud de figuras que corren de un lado a otro; con ello nos viene a representar una jauría humana distribuida en unas estructuras inmensas que también cuentan con espacios de tortura. Todo ello, unido a la utilización de la desproporcionalidad que añade angustia, produce un terror hacia lo sublime. Por tanto, podemos afirmar que Piranesi estudia los fundamentos clásicos para transgredirlos y romper de esta manera con la base del neoclasicismo partiendo de ella.

    En sus construcciones busca el drama, la teatralidad,... de alguna manera también aparece una atmósfera de lo egipcio en cuanto al empleo de la desproporción que antes citábamos. En definitiva, se puede afirmar de él que muestra interés por la Antigüedad heterodoxa, que se impregna de la esencia de la ruina y que rechaza la cabaña primigenia defendida por Laughier.

    Piranesi entiende la arquitectura de una nueva forma, ya que sólo lo interesa el proyecto, es lo que pasaremos a denominar: arquitectura inventiva, cuando ésta se convierte casi en pintura lo cual abre un camino de debate: arquitecto ¿técnico o artista?; pero lo cierto es que las nuevas arquitecturas serán más dibujadas que construidas.

    2.2. El neoclasicismo.

    En principio, debemos consultar el libro de Collins: Los ideales de la arquitectura moderna..., en concreto de la primera parte, el capítulo uno: Arquitectura revolucionaria y de la cuarta parte el capítulo XIX, excepto la parte que dedica dentro de éste al racionalismo gótico, y el capítulo XX.

    Ahora podemos empezar enumerando algunas de las características principales de esta vertiente del neoclasicismo:

    En primer lugar se realiza una mirada hacia la Antigüedad para tomarla como punto de inspiración, para asimilarla y llegar a su esencia, adaptando posteriormente, estos principios a la contemporaneidad; sobre todo debemos destacar el carácter proyección hacia el futuro.

    El descubridor de los arquitectos neoclasicistas más radicales: Boullé, Ledoux y Leque, fue Kaufmann que era teórico del arte. Éstos realizan una arquitectura que se va a la esencia.

    Otro de los puntos fundamentales es el empleo de formas geométricas puras lo cual se basa en el deseo de claridad y racionalidad, que a su vez implica también simplicidad, elementalidad y nitidez. Esto se debe al gran peso pedagógico que este tipo de arquitecturas contenía. A partir de los teóricos formalistas del siglo XIX estas arquitecturas se valoran mucho más: Wölfflin, Fiedler, Hildebrand, Focillón,....

    Es un momento en el que se exaltan los volúmenes los cuales aparecen yuxtapuesto pero relacionándose entre sí a través de unos ejes direccionales que implican tensión o mediante conceptos simbólicos, todo ello con la intención de lograr una globalidad.

    Así la unidad se sustituye por la multiplicidad, esto es otra característica a señalar, en el sentido de agregación de elementos geométricos contrastados; lo dicho también se observa en los proyectos que poseen una enorme claridad lineal.

    También se tiende a eliminar jerarquías tanto en la composición como en la distribución de los elementos; no hay ninguno que prevalezca sobre otro, sino que cada elemento tiene su propia independencia sin subordinarse a un eje principal lo cual invita a recorrer todo el edificio, tal y como hacían los griegos con sus templos.

    De todas formas, aunque independientes se relacionan entre sí creando una tensión la cual se consigue de diversas formas: por repetición de una misma forma o motivo, por escalonamiento, por antítesis entre formas geométricas opuestas, por interpenetración: cuando un elemento parece meterse dentro de otro y por contraste de textura en función de los materiales utilizados lo cual también potencia al material en si mismo.

    Asimismo, podemos hablar de las arquitecturas parlantes que son las que contienen un significado, cuando la propia forma es un símbolo; sin embargo, la relación entre forma y símbolo es indirecta y de su unión se podría extraer varias lecturas, esto se debe al carácter didáctico que pretendían transmitir estas obras. No obstante, debe existir una adecuación entre forma y contenido porque evidentemente, cierto elementos no se pueden separar de su significado; por ejemplo, una pirámide siempre será símbolo de la muerte y seguirá siendo así en estos momentos, lo mismo ocurrirá con otras figuras: las líneas horizontales o el cubo hablan de estable, éste último de lo material, lo terrestre,... el círculo en su tridimensionalidad la esfera simbolizan la eternidad, la divinidad, la sublimidad,... pero existe el matiz que dependiendo de diversos factores adquieren un significado de conceptos trascendentes.

    Otro de los puntos que caracterizará a este movimiento es la austeridad, entendida ésta en todos sus aspectos tanto formal como decorativa e ideológica. Ningún elemento dispuesto en este tipo de arquitecturas ha sido colocado azarosamente, sino que cada uno es susceptible de ser interpretado e interpretable; las formas son valoradas en si mismas, así desaparecen los elementos que unían dos cuerpos, es decir, no se emplean elementos de transición por este motivo la tensión arquitectónica aumenta.

    Los muros se disponen lisos y las ventanas que se horadan en él aparecen sin marcos, de esta manera se exalta más el contraste muro-vano. Se prefieren las arquitecturas macizas las cuales interpretan libremente el lenguaje clásico por el que se rigen, hasta el punto de ir contra él, produciéndose un anti-clasicismo.

    Con respecto a la naturaleza o el entorno donde se ubica se establece un contraste pero a su vez una integración. Siguiendo esta pauta se es fiel a la naturaleza de los materiales utilizados; así la Ilustración denominará a esta característica: naturalidad y el siglo XX lo entenderá como sinceridad. Los materiales utilizados son utilizados para potenciar texturas diferentes y son valorados en si mismos. De hecho, el concepto de estilo, distintivo de cada autor vendrá determinado por las formas y el tipo de materiales que éste emplee. Todo ello está relacionado con la Naturaleza o el entorno, incluso se estudia el clima y el lugar.

    El primitivismo ocupa un lugar destacado, éste se resume en él interés que muestra la sociedad por los orígenes de la arquitectura; en un primer momento este concepto se valora desde un punto de vista exótico, aunque más adelante se interesa por una valoración más científica indagando en las características de éste que se puedan aplicar a la contemporaneidad. Laughier exalta esta característica, recordemos su obra de la cabaña primitiva, pero nos ofrece un punto de vista bastante radical, proponiendo una vuelta a la arquitectura arquitrabada y defendiendo también la austeridad formal.

    Al respecto del surgimiento de nuevas tipologías debemos nombrar a Jeremy Bentham jurista que a finales del siglo XVIII descubre la estructura de panóptico. Éstas suponían el control visual de multitud de puntos desde un lugar en concreto, normalmente tenían forma circular y el lugar privilegiado se encuentra en el centro del edificio. Como podemos observar no se puede omitir el carácter parlante de este tipo de estructura que nos remite al ojo que todo lo ve, al ojo del Poder. Normalmente, eran utilizadas en hospitales y cárceles. Por supuesto, se exalta lo sublime.

    FRANCIA

    En este país nos encontramos con los arquitectos revolucionarios: Boullée, Ledoux y Lequeu. Éstos construyen poco debido a su afán megalómano, la complejidad y la radicalidad de sus proyectos que sirven más como experimentaciones teóricas y conceptuales que para su posterior construcción. Además debemos contar también con la crisis económica que asoló Francia en esta época.

    Boullée es el más visionario de todos ellos, vive y muere en el siglo XVIII por la tanto se enfrentó a muchos momentos convulsos. Destaca por su megalomanía, así sólo edificó tres palacios. También debemos admirar su radicalismo y sublimidad.

    Escribe un tratado a finales del dicho siglo titulado: La arquitectura: ensayo sobre el Arte.

    Una de sus obras más importantes y a la vez más conocida se trata del Cenotafio de Newton que como sabemos no es un lugar de enterramiento, sino un monumento conmemorativo. En este monumento podemos destacar la exaltación de las formas geométricas puras, la integración de las mismas, debemos hablar del significado que encierra la utilización de la forma esférica (aunque Boullée se inclina más por las formas cúbicas), el contraste de texturas, el sentimiento de lo sublime que se expresa en su tamaño que conlleva a la exaltación del científico a la categoría de héroe o dios laico, la forma, la luz, los claroscuros aportan solemnidad al conjunto,... la sensación que produce no es de terror sino de un deslumbramiento.

    A continuación citar algunas obras de Boullée: Royal Library (interior), tumba de los Espartanos, Tumba de Hércules, Entrada para un cementerio, Proyecto para una pirámide, Proyecto para la puerta de una ciudad, Dos proyectos para un museo.

    Ledoux es un hombre de su tiempo y trabajó sobre todo el concepto de arquitectura monumental al servicio del Estado y de los ciudadanos y por supuesto su nombre se relacionará con la Enciclopedia. Dentro de la filosofía moral y pedagógica del siglo de Oro se nutre de los científicos, los economistas, los filósofos, etc.

    A causa de su mentalidad ilustrada, le interesan las reformas de las instituciones y las prácticas sociales con miras a la modernidad.

    A todo ello debemos añadir su trabajo como artista realizando una versión particular de la vuelta a la Antigüedad aunque prescinde de los juegos eclécticos de Boullée y a su vez tampoco será tan visionario, prescinde la mirada arqueológica, tomando motivos del neopalladianismo inglés y por supuesto los modelos franceses del siglo XVII.

    Su formación fue de grabador por ello sus escritos y proyectos tendrán mucha importancia; así buena parte de sus trabajos son proyectos ya que éstos más bien pretenden ilustrar sus teorías. Sus obras son didácticas, un producto social idealizado; sus arquitecturas combinan el estudio de la geometría en el espacio, es decir, la capacidad transformadora de ésta, con un efecto combinado entre lo narrativo y lo funcional, lo mismo que hará más tarde Le Corbuisier.

    Realiza un tratado en 1804: La arquitectura considerada desde el punto de vista de las artes, de las costumbres y de la legislación que plantea una mirada estética, social y legislativa, en el cual además se incluye todos sus proyectos tanto antiguos como nuevos.

    Con respecto a sus características formales, debemos referirnos en principio a su relación con la Naturaleza que tendrá un punto de sublimidad y se inspira directamente en Burke quien habla de lo sublime como lo más importante en una obra, incluso por encima de la belleza. Esto se puede realizar mediante la sucesión de elementos, la uniformidad de las diferentes partes de un edificio a través del empleo de rotondas o espacios semicirculares donde ningún límite se impone a la mirada, los contrastes profundos de luces y sombras,....

    Ledoux fue nombrado inspector de las Salinas reales de Lorena y Franco-Condado que a pesar de ser zonas muy ricas en recursos naturales y hacía poco que se unieron a la Corona francesa, el terreno no estaba adecuadamente explotado. Por este motivo se le encarga al arquitecto que realice una salina y se construye la Salina de Chaux que realmente constituía una especie de aldea productiva (planta, proyecto 1º). En un primer proyecto se plantea un espacio cuadrado cuya novedad se localiza en los pasillos diagonales que comunicaban las galerías y que en planta se conforma como un rombo.

    No obstante este planteamiento es rechazado (planta del 2º proyecto) el cual será el que se construya, aunque actualmente no existe. En este caso, la planta es semicircular en cuya curvatura se localizan una serie de pabellones distribuidos con absoluta simetría y orden geométrico, el semicírculo se cierra con una galería donde se encuentran los hornos. La diferencia con el proyecto anterior, la encontramos en las habitaciones: cada una guarda su propia independencia con las demás, cada fragmento conserva una autonomía por si mismo; aunque no pierden la comunicación entre ellos lo cual no lo vemos en el primer proyecto; al igual que carece por su forma de mecanismos para la expulsión del aire viciado. En definitiva, su segundo plano resulta más sano y se relaciona mejor con la Naturaleza; y por supuesto, resulta más eficaz.

    A si mismo incluye una serie de elementos simbólicos, como la colocación de la casa del director en el centro de la planta rememorando al ojo que todo lo ve.

    Por partes, podemos observar un pabellón de entrada que se coloca en eje con la casa del director; este pabellón posee un cuerpo de guardia (exterior y planta) que recuerda a un propileo. En planta tiene forma de ábside cuya forma viene dada por la gruta que excava tras el pórtico. En esta fachada se destacan mucho los materiales: los paramentos almohadillados, los tambores que forman las columnas se dejan vistos,... todo lo cual se relaciona con el carácter productivo del edificio y su relación con la Naturaleza, no olvidemos que estamos hablando de una salina (corte longitudinal).

    Este pabellón de guardia es flanqueado por dos módulos más que funcionan como lugar de trabajo para aquellos empleados cuyo oficio no se relaciona directamente con la extracción de sal.

    En esta construcción existen dos plantas: la baja para el trabajo y la alta para las viviendas concebidas como un hogar comunal compartían pues, cocina y baño aunque no las habitaciones lo cual se centra en transmitir la sensación de familia y comunidad en lo cual se observa mucha influencia masónica.

    El semicírculo se cierra con habitáculos para las salinas y las viviendas de los obreros que trabajasen directamente en la salina, cada una con su correspondiente huerto.

    La línea de diámetro en el centro: en su centro se localiza la casa del director la cual a su vez está en línea directa con la casa de los guardias y la entrada lo cual nos recuerda al eje del poder. Además, en la parte superior de la casa del director se ubica una capilla (sección transversal de la misma) por ello también podíamos hablar del eje espiritual. A los lados de esta línea se encuentran los hornos, así pues la línea del poder se compensa con la del trabajo. Flanqueando a éstos existen dos pabellones, justo en las esquinas, que son unas estancias utilizadas para el tema administrativo de empleados e inspectores.

    Detrás de la casa del director (dibujo de la misma e imagen del aparejo) se localizan las caballerizas y las cocheras ya que estas eran utilizadas mayormente por el director; su casa posee al exterior un aparejo rústico que transmite sensación de solemnidad y respeto, ventanas serlianas, pórticos que pueden tener o no frontón pero marcan los ejes y por supuesto se observa la superposición de volúmenes.

    Debemos señalar que cada pabellón contiene unas instalaciones propias y que los muros y los huertos tras ellos rodean todo el complejo; también se dispone de un pozo seco y un bulevar con vegetación para pasear por él.

    En definitiva, se trata de una arquitectura deliberadamente teatral. (Entrada a los angares de los hornos con pequeñas ventanillas para las salidas de los humos).

    Otra obra de este artista que no se llegó a realizar fue el proyecto de un teatro pero lo más importante es que la construcción queda enmarcada en un ojo lo cual nos hace ver la importancia que tenían estos proyectos a nivel ilustrativo-teórico.

    Esta obra encuentra un paralelismo con las salina de Chaux en la cual se potencia el poder del director mediante la ubicación de su residencia que le permite la buena organización y visualización de sus obreros con lo cual se puede de moralidad y urbanidad.

    Por un lado, también podíamos hablar de que se trata de una alegoría de lo natural, de lo industrial, en definitiva de una alegoría humana: la del ejercicio de poder, del trabajo y de la familia. Éstas conforman la esencia de la vida comunitaria en el semicírculo y que encuentra paralelismo con las nuevas teorías del teatro donde se intenta potenciar la visualidad para que todos se sientan actores.

    Ledoux proyectó una segunda fase que no se construyó (proyecto en planta de la segunda fase), se trataba de una ampliación del semicírculo que completaba una elipsis. Este proyectó se denominó como la ciudad ideal de Chaux la cual duplica los espacios y añade una serie de edificios independientes en la periferia.

    De nuevo, podemos referirnos a una arquitectura parlante lo cual se muestra en algunos edificios que se integraban en esta ciudad ideal: la casa del guarda rural cuya estructura supone una esfera, esta singularidad deriva de que para el arquitecto no existía una arquitectura menor, es decir, implicaba la misma importancia un gallinero que un palacio por ello podemos señalar como una característica del artista y del movimiento al que pertenece, lo pintoresco. La casa de los guardas del río en la cual podemos ver cómo es atravesada por una cascada; la casa de los fabricantes de toneles con la forma de un círculo; la casa del placer u oikema que tiene en planta forma fálica destinada a la educación sexual; el pacífero edificio destinado a la representación de la justicia y por ello tiene forma de cubo; el cementerio y la iglesia de la ciudad de Chaux.

    Otro de los encargos que se le hacen al artista es la fabricación de las llamadas barreras de París, es decir, lo que actualmente denominamos aduanas que se colocarían en determinados puntos de la muralla.

    Cuando llega la Revolución Francesa, estos proyectos hacen caer a Ledoux en la desgracia, aunque ciertamente estos trabajos le permitieron hacer multitud de experimentaciones teóricas: Barrera de la Villete y Barrera de Courcelles.

    Lequeu es el más caprichoso, ecléctico, irracional y fantástico en sus formas y prácticas. Por sus resultados, el sincretismo es bastante exótico. Utiliza un lenguaje clásico pero con una composición anticlásica; por ello su obra también contendrá un gran pintoresquismo que derivan en formas extravagantes.

    Realiza una arquitectura parlante pero la relación entre forma y contenido es más intelectualizada. Gallinero y vaquería o establo.

    También realiza monumentos conmemorativos o entradas de puertas: entrada a la casa egipcia y arco triunfal que a pesar de que sus elementos remitan a lo clásico, la reunión de éstos resulta fantástica, una disposición totalmente libre. Además de combinar elementos procedentes de otras culturas: el mundo egipcio, árabe, etc. Templo de la Igualdad (sección y exterior) que por su forma esférica ya nos habla de su intención. La Casa China (exterior) y terraza sobre la orilla de un río (exterior) ambas recuerdan a las arquitecturas orientales: asiria, sumeria, egipcia, mesopotámica,... aunque no lo hace con una mirada arqueológica.

    Nada de esto ha sido construido sino que se quedaron en proyectos que propugnan la fantasía y la creatividad.

    Con respecto a los teóricos, debemos quedarnos con el nombre de Durand quien propugna el racionalismo funcional: utilizar lo mismo para conseguir el máximo.

    INGLATERRA

    El neoclasicismo inglés tiene su máximo representante de radicalización arquitectónica: Johns Soane. El punto que lo define es su gran personalidad la cual combina simplicidad y sofisticación de manera muy personal pero muy eficaz, elegante.

    Se integra mucho en la tradición inglesa por ello utiliza constantemente el ladrillo rojo como material de construcción, pudiendo decir que realiza una interpretación libre de lo clásico.

    Pabellón de entrada en Tyringhan de 1794. En esta construcción se bucea en la esencia para despojarlo de lo superfluo, por lo tanto no encontramos con formas muy geométricas, muy puras, las medidas se estructuran mediante un canon a través de un módulo con el cual se crea la armonía. En general recuerda a un arco de triunfo, en su forma esencial sin ornamento, sin la carga narrativa romana lo cual no quita que no tenga una carga significativa. Esta forma aporta solemnidad, importancia, sobriedad y funcionalidad lo cual remite al dueño de la casa; aunque se crea ritmo colocando a ambos lados del arco central nos muros más bajos horadados con hornacinas los cuales no tienen esculturas, ni pretensión de que las hubiera. Estas hornacinas están flanqueadas por dos ventanas que a su vez se enmarcan entre dos columnas.

    Caballerizas del Hospital de Chelsea que data de 1814-17 (fachada) rememora el estilo románico por la utilización del arco de medio punto que se suceden o se repiten para crear ritmo. Por supuesto, emplea el ladrillo rojo potenciando de esta forma su textura y su color. Las chimeneas que coronan el edificio tienen que ver con el interés estético y arquitectónico que también lo caracterizan.

    Galería de Dulwich (fachada, exterior y planta) de 1811-4 a la cual se pueden aplicar todas las características de la arquitectura radical neoclásica.

    Banco de Inglaterra (interior) supone su obra clave. Con respecto a su concepción forma debemos decir que utiliza un lenguaje clásico, aunque interpretándolo libremente como ocurre con el estriado de las pechinas o el empleo de las esculturas en el tambor de la cúpula a modo de guardianas que vigilan todos los movimientos que puedan suceder en el interior del edificio, la disposición de las mismas es lo que resulta realmente novedoso. A su vez, la luz llevará a cabo dos funciones como elemento significativo y como conformador del espacio.

    De cualquier manera hay que señalar que Soane no es quien proyecta la construcción sino que es llamado para realizar algunas reformas en las habitaciones que estamos viendo con ello Soane aporta soluciones a problemas técnicos y a las necesidades de los empleados.

    La habitación de que la que hemos estado hablando hasta ahora es una que tiene una cúpula sustentada por esculturas, como a modo de cariátides. En ella podemos observar como un espacio cívico se sacraliza a través de una planta centralizada a la vez de aportar claridad y diafanidad, buenas características para tratarse un banco. Es esta sala donde realiza sus primeras intervenciones.

    Otra de las oficinas a destacar dentro del mismo banco es el departamento de Colonias que data de las primeras décadas del siglo XIX donde se observa más radicalidad que en la anterior; podemos distinguirla porque la cúpula está sustentada por gruesos pilares.

    La galería de la sala (exterior) de espera es también reseñable por su parecido con los corredores renacentistas, una especie de logia. Data de 1804. Con ella se monumentaliza la fachada y al exterior refleja un carácter representativo. Podemos entender ahora, que a Soane no le interesa la mirada arqueológica sino una interpretación del pasado adecuada a la contemporaneidad, a la vez que aporta sobriedad, sobre todo por la colocación de esos gruesos pilares que han sustituido a los arcos y columnas convencionales.

    Esta parte del edificio incide en lo plano, especialmente si lo comparamos con otra parte de la construcción denominada: Tívoli Corner que es prácticamente barroca.

    Casa de Soane (actual museo), portada. En principio lo que más nos llama la atención es el contraste de materiales: los enfoscados se localizan en la parte central, en la portada propiamente dicha, seguramente porque se quiere destacar mientras que el resto se mantiene en ladrillo rojo. Se parece a una fachada retablo donde primen las formas geométricas y planas.

    Las esculturas que se hallan en la parte superior de la fachada vienen a simbolizar el concepto del hogar familiar como templo o el “templo del artista”, la portada se corona con una balaustrada a modo de ático aunque no por ello resulta menos anticlásico.

    El autor ha marcado fuertemente los ejes fundamentales, la parte inferior es señalada con mayor solidez y peso así a medida que ascendemos en altura la fachada se aligera lo cual remite a la disposición de los órdenes clásicos.

    ALEMANIA

    En este territorio prima el movimiento neogriego y sus arquitectos más representativos son: Leo von Klenze y Karl Friedrich Schinkel. Este estilo es el adoptado por una cultura idealista y unos estados militares, análogamente a la cultura griega.

    Puerta de Brandemburgo (1789-93) es una de las primeras obras neogriegas que encontramos en Berlín y nos viene proyectada por Langhans que por su estructura nos puede recordar tanto a un templo griego, como a una arco de triunfo romano y a los propileos, con toda la significación que estos tres modelos de edificios puedan aportar.

    Proyecto de monumento a Federico “el Grande”, (exterior) es ésta una obre que nos resulta muy romana, también se ubica en la ciudad de Berlín. Se proyecta un escalonamiento a modo de Acrópolis y una mezcla de culturas como denotan los obeliscos que se disponen. La obra es de Gilly del año 1797. En el interior se da un aire al Panteón de Roma (dibujo del interior).

    Comenzando por las obras que proyectó Leo von Klenze, debemos empezar por citar la Gliptoteca de Munich (fachada) en este edificio pone en prácticas las teorías de Durand por ello se comienzan a tener en cuenta las observaciones museográficas. En todos los edificios también en este debemos aplicar las mismas categorías que se le adjuntan al neoclasicismo radical.

    La disposición exterior enlaza con la interior. Se conserva al exterior la pureza del material donde horadan hornacinas para colocar esculturas.

    El interior resulta muy romano parecido a las termas y fue culminado en 1803. Las esculturas que se exponen son traídas desde el templo de Egina las cuales fueron rehabilitadas.

    Este edificio supuso una gran conmoción en su época y abrió el camino para otras galerías de arte; así su interior: las galerías se distribuyen a través de un espacio central las cuales están abovedadas, las galerías a su vez se dividen en módulos que se independizan y se relacionan con el resto lo cual se debe a la reiteración formal.

    La decoración es suntuosa como ocurría en los interiores romanos lo cual contrasta con el desornamentado exterior; además las esculturas se exaltan por el punto exacto en su ubicación dentro del edificio que a su vez crea un juego rítmico: la linealidad central y los espacios laterales compartimentados.

    Los Propileos se sitúan en la Plaza Real de Munich a esta obra habría que aplicarle todos los conceptos e ideas de las que ya hemos hecho mención.

    La Alta Pinacoteca de Munich (planta) en este edificio se puede observa como el autor ha seguido las disposiciones de Durand. Se coloca una entrada principal monumentalizada que da a un cuerpo central de escaleras que se comunica con un ala central que, a su vez, da paso a diversas galerías en planta alta y baja.

    Klenze también va a realizar un tipo de arquitectura que encaja en dos categorías a la vez, la de lo sublime y la de lo pintoresco, como por ejemplo: el Walhalla que se fecha entre 1831-42 y se sitúa en Ratisbona (planta). Se trata de un monumento conmemorativo de la derrota de Napoleón. Es como un panteón a la belleza pangermánica (exterior). En este edificio se observan dos partes: un templo griego dórico, reconstruido con un sentido bastante arqueológico, que se apoya y realza en una construcción en terrazas comunicadas por escaleras que lo dotan de gran monumentalidad, además estas escalinatas refuerza el concepto de la acrópolis y también nos recuerda al zigurat mesopotámico. Todo ello sólo pretende monumentalizar el edificio y lo que éste significa. Existe una transposición de formas porque éstas están cuajadas de contenido.

    El pintoresquismo se observa en la integración del monumento con la naturaleza, al igual que se observa en Atenas; en definitiva, se trata de una conexión entre artificio y naturaleza. La desproporción o el empequeñecimiento del ser humano ante tal construcción tienen que ver con el concepto de lo sublime, al igual que el discurso ético moral que conlleva.

    Ahora nos centraremos en las obras realizadas por el arquitecto Schinkel:

    Altes Museum de Berlín. 1820-30. Su fachada nos recuerda a las stoas griegas. El arquitecto hace uso de una tipología formal clásica trasladadas a un museo, también nos remite a las disposiciones de Durand. La columnata es de orden jónico, con friso corrido y decorado con un bajorrelieve de una inscripción, sobre él se dispone un ático dispuesto sólo en la zona central (las seis columnas del centro) con la intención de destacar la portada. Una serie de águilas coronan el edificio, cada cual coincide con una columna; mientras que en las esquinas inferiores de la fachada se observan dos esculturas, respectivamente, de los Dioscuros.

    Se juega con las luces y las sombras, de hecho se proyectan una pirámide de luz que enmarca la puerta de entrada a la pirámide.

    En líneas generales, se potencia la horizontalidad. (Fachada).

    Teatro Nacional de Berlín. 1819-21. Los volúmenes que se disponen son nítidos, yuxtapuestos y retranqueados jugando así con el concepto de simetría y con el barroquismo de los zócalos rústicos. La repetición de ventanas crea ritmo y sobriedad. El pórtico de seis columnas jónicas monumentales que salvan los dos pisos, sostienen un friso corrido y decorado con unas inscripciones; terminando todo en conjunto con un portón. El edificio se dispone sobre una monumental escalera que lo ensalza. En planta se dispone un espacio centralizado coronado por una cúpula, delante de la mis se dispone igualmente un frontón que sobresale por encima del anterior. (Fachada). Un dato curioso es la utilización que se hace del hierro en esta construcción.

    Monumento de 1819 que parece una aguja gótica está en Berlín y se construye con hierro fundido en su totalidad. La visión arqueológica que se hace de la arquitectura gótica y de la platería de este mismo estilo nos da pie ha hablar de un estilo neogótico.

    Proyecto de la Capilla funeraria de la reina Luisa, data de 1810, interior, por supuesto se observa en el grabado un interior gótico o más bien neogótico que además de recuperar las formas de una manera bastante arqueológica también se centra en recuperar el ambiente religioso. Su fecha de construcción coincide con la ida de los nazarenos a Roma.

    Proyecto de templo en Hamburgo en él debemos destacar el pintoresquismo de la imagen (exterior).

    Proyecto para una catedral gótica que se enmarca en un tondo. 1811.

    EE. UU.

    En este territorio se da un clasicismo más académico, más atemperado. Se desarrolla a lo largo del siglo XIX y tendrá una enorme difusión partiendo del neopalladianismo inglés. Es una nueva nación democrática, heredera de Europa por ello Gracia y sobre todo la República romana se van a convertir en modelos culturales y las formas del clasicismo se toman como modelos de virtud. A medida que este siglo avance se le unirá también la tradición neogótica.

    A este clasicismo importado se mezclará con elementos procedentes de la tradición local, es decir, elementos vernáculos de cada uno de los emigrantes que se dirigían hacia allí. Esto se advertirá, sobre todo, en la elección de los materiales: madera y ladrillo en su mayoría, las construcciones se llevaban a cabo con gran rapidez.

    Un personaje que es político, arquitecto,... representante en este país del hombre ilustrado: Thomas Jefferson que pondrá el arte en beneficio del Poder y éste será tomado como una forma de vida, de esta manera se implantan los valores del mundo clásico.

    Casa de Monticello es la casa de Thomas Jefferson que se encuentra en Charlottesville, en el Estado de Virginia. (Vista exterior). Data de 1760 aunque su dueño realizó modificaciones cuando viaja a Europa y viene influenciado de lo que ha visto.

    Se dispone en una colina elevada, se integra en la naturaleza recreada ésta con un jardín al estilo inglés que parece salvaje, con lagos artificiales, etc. En planta recuerda a la rotonda de Palladio con estructura cupulada central y cuatro alas dispuestas a su alrededor.

    Universidad de Virginia también de Jefferson (grabado del exterior) y se encuentra en la misma localidad. Está concebida como una ciudad universitaria. En planta (vista de la misma) es rectangular y está abierta por uno de sus lados que simboliza que está abierta al Mundo, aunque en el momento de su construcción fue cerrada. En oposición a la entrada nos encontramos con un espacio centralizado y cupulado: la biblioteca cuyos lados recuerda las logias romanas y así se realiza una traslación del concepto de panteón romano como templo del Saber. El espacio rectangular que se halla en el centro de la planta podría parecernos una especie de foro.

    La relación con la naturaleza se observa por los numerosos jardines que rodean a la construcción. (Entrada a la biblioteca y fachada).

    En estos momentos surge una nueva tipología, la del capitolio ya que la administración necesita un lugar físico para controlar el Poder para ello el mundo clásico ofrece las formas necesarias.

    Capitolio de Washington, exterior, en él podemos ver una estructura de palacio renacentista, el pórtico se monumentaliza al modo romano y una estructura cupulada que magnifica ese espacio, reinventada a partir de las cúpulas realizadas en el mundo europeo, con un juego de tambores superpuestos adornados con columnas que la dotan de ritmo y solemnidad por los juegos de luces y sombras que provocan.

    GRAN BRETAÑA

    British Museum. 1823-47. Construido por Robert Smirke. (Fachada y varias vistas). Conserva una tipología de museo con cuerpo longitudinal de la que salen dos alas transversales, como dos pabellones. Se puede aludir a las stoas en forma de “u”. La repetición de las columnas unifica la fachada mientras que la portada se destaca mediante la disposición de un frontón.

    ESCOCIA

    La ciudad de Edimburgo fue denominada en esta época la “Atenas del norte” donde se realizaban arquitecturas de lenguaje clásico con su nota ecléctica correspondiente.

    Existe aquí una colina llamada Carlton Hill donde se disponían edificios de esta índole:

    Royal Institution su arquitecto es Plefair y fue construido entre los años 20-30 del siglo XIX. Exterior: la piedra parece muy negra pero no está así por el tiempo sino porque la piedra que se utiliza es así de oscura.

    El mismo arquitecto construye también la National Gallery de Escocia de estilo jónico y se inspira en la anterior pero es de 1850-4.

    Monumento nacional de Escocia: una ruina artificial dispuesta en la colina que mencionamos anteriormente, se supone que es lo que quedaría de un peristilo de un templo griego, así se escoge un fragmento porque la mirada romántica, nostálgica. Sus arquitectos: Plefair y Cocker.

    FRANCIA: Clasicismo académico

    Este movimiento se conoce como estilo imperio y se inspira en la época del Imperio Romano y, por supuesto, estará al uso del Poder. Sobre todo, es una arquitectura representativa.

    Las características más importantes son:

    • El uso del clasicismo académico, se mira hacia el pasado de manera arqueológica.

    • La decoración nos dará la clave para acertar el estilo.

    • La arquitectura se sitúa al servicio del Poder. Cuando los mandatarios se interesan por un estilo que represente su status se fijan en los foros republicanos construidos por los emperadores romanos y sus edificios los más ideales para sus pretensiones. Así el ansia política napoleónica toma el modelo político, ideológico y arquitectónico de la cultura romana.

    Una vez que hemos apuntado unas cuantas claves nos disponemos a ofrecer algunos ejemplos de este movimiento:

    El templo de la Madelaine: (exterior) trazado por Pierre Vignon y es construido a primeros cuarenta años del siglo XIX. Se observa un templo sobre podio, períptero y de orden corintio, ofrece una escalinata central de acceso que marca el eje principal, es decir, el longitudinal que hace referencia el mismo eje longitudinal que recorría la estructura del foro y que culminaba en el templo.

    El templo tiene relación con el urbanismo, de hecho es la culminación visual de la plaza de la Concordia. Napoleón, y posteriormente Luís Felipe, se comienza a transformar el espacio urbano en el cual los edificios, plazas, jardines,... se integran de manera natural.

    La Bolsa de París: (exterior) proyectado por el arquitecto Brongniart. Llevado a cabo durante la primera quincena del siglo XIX y se mantuvo en su proyecto original: en orden corintio, se encuentra sobreelevado y posee un zócalo inferior que recorre todo el edificio y cuerpo cúbico central del que se despliegan dos alas, mientras que la entrada queda monumentalizada con una escalinata central.

    En Francia también se llevó a cabo un tipo de arquitectura conmemorativa que exaltaba el la figura de Napoleón:

    Arco de carrusel: en su concepción original era una puerta de entrada a las Tullerías pero con el paso del tiempo, los edificios que le rodeaban desaparecen y éste queda como un icono. Esencialmente, recuerda al arco de Septimio Severo pero en este caso presenta mayor decoración, aunque igualmente su función es contarnos la gloria del emperador. Sus arquitectos son: Charles Percier y Fontaine.

    Arco del Triunfo: data de 1836-37, fue trazado por Chalgrin. Es un arco que sólo presenta un vano central. En ambos monumentos debemos destacar su carácter decimonónico y su megalomanía. Una diferencia esencial entre estos arcos del XIX y los romanos es que los segundos no se posicionaban como puntos focales y éste concretamente enmarca la línea de los bulevares. También podemos adivinar que se trata de una construcción decimonónica por el peso volumétrico que presenta y los fuertes juegos de luces y sombras. Los relieves conmemorativos que lo adornan pertenecen a un sentimiento romántico y se realizan paralelos a la construcción del arco, en 1833.

    Rue Rivoli de París: en ella trabajaron Percier y Fontaine. Se realiza de acuerdo a al nuevo plan urbanístico y se disponen los edificios por módulos, es decir, un edificio se coge como modelo y éste se repite lo cual otorga a la calle ritmo, homogeneidad, igualdad,... con ello se potencian los ejes de perspectiva como ya se hizo en el Renacimiento italiano y de hecho se toma como modelo. Al colocar soportales se potencia el paseo bajo cubierta. La monotonía se rompe mediante el uso de distintos materiales o motivos en los repujados de las rejerías; además esta fue una de las críticas que más se le achacaron a esta nueva estructuración urbana, pero la verdad es que este plan urbanístico era bastante funcional.

    La estética de la calle es un concepto ilustrado, que aunque no es nuevo, ahora se comienza a poner en práctica desde otra mentalidad, cuidando así, el mobiliario y los jardines que se deben mostrar al público guardando un decoro.

    ESPAÑA

    En nuestro país Juan de Villanueva es el representante de la arquitectura más radical de la arquitectura neoclásica.

    La Ilustración española logra cambios de mentalidad, en ciertos casos contradictorios por ello nos encontramos ante un Goya.

    El poder de las instituciones oficiales al servicio de la Corona es crucial para este cambio de mentalidad.

    La Academia de San Fernando impone un férreo control. Será la difusora del nuevo gusto pero edulcora las posturas más radicales, poniendo freno a las actitudes más progresistas. Esto sucede sobre todo desde el punto de vista teórico.

    Juan de Villanueva representa en si mismo la arquitectura neoclásica en España pudiéndolo comparar con Soane u otros arquitectos franceses.

    Su punto clave es conciliar la tradición española con las nuevas propuestas, ésta es su propia idiosincrasia. Además, es un verdadero estudio de la arquitectura española. En definitiva, quiere contemporaneizar esa tradición. Su historicismo se basa en el concepto de mímesis de Winckelmann, es decir, le interesa ir a la esencia, no pretende realizar una copia literal.

    El resultado, a veces nos puede parecer ecléctico, de hecho haremos referencia a la arquitectura árabe, la herencia herreriana, palladiana, clásica,....

    Juan de Villanueva se forma en la Academia dentro de los propósitos ilustrados por ello conservará una gran carga teórica. Además viajará a Roma y visita las villas, casitas de recreo y aunque no fue a Paestum conoció la ruina in situ en Pompeya y Herculano.

    El segundo punto dentro de su formación es la educación recibida en una expedición a Granada y Córdoba con Hermosilla a quien se le encargó levantar los planos de los edificio más emblemáticos lo cual fue importantísimo para nuestro artista porque esas arquitecturas ya no se estudiaban desde el punto de vista exótico o pintoresco sino que en ellos se buscaba la pureza de los volúmenes. A Villanueva le llamó la atención la luz, el agua, los módulos puros y la rotundidad de los mismos, así como la yuxtaposición de las distintas partes que conservaban su autonomía pero se comunicaban entre ellas, también se centra en la austeridad exterior que contrasta con la suntuosidad interna. Todo ello fue observa do en la Alhambra, aunque los mismos intereses encontrará en el monasterio de El Escorial.

    El tercer punto a destacar fue su trabajo en el Monasterio de El Escorial donde ya se considera un arquitecto maduro, de hecho es nombrado arquitecto director de las obras de El Escorial, al servicio de la comunidad jerónima y realiza arquitecturas para el príncipe y las infantas lo cual le otorgaba una cierta libertad porque no se exigía tanta corrección real.

    La tradición iba más allá del propio Herrera, ya que también la encuentra en la tradición medieval renacentista en el punto de racionalidad que ésta posee en los arquitectos más emblemáticos como son: Covarrubias, Juan Gómez de Mora, Pedro Machuca, etc. Así sigue la tradición de la racionalidad hispánica con la arquitectura neoclásica ya que ambos movimientos comparten unos mismos ideales.

    Obra suya son:

    La Casita del Príncipe del monasterio de El Escorial: (exterior) que data de 1771. En ella lo primero que nos llama la atención es su cubicidad, la arquitectura formada a través de pabellones. Pabellón del que se destaca su cuerpo central adelantándose al resto de la fachada, con un pórtico in antis con columnas delanteras que se corona con un balcón, encima se localiza un cuerpo retranqueado de cornisa lisa que se la platabanda. También advertimos la ausencia de decoración superflua, mientras que el cuerpo central y las alas laterales que de él se despliegan conservan su pureza e independencia arquitectónica.

    La monotonía se rompe con el empleo de diferentes materiales de construcción: granito para la portada central y los muros laterales de otro tipo de piedra y las esquinas se protegen con un llagueado de sillares de otro tipo de material, además de los zócalos de las ventanas con otro material distinto al nuevo. También se percibe la tradición italiana y francesa de pabellones.

    Proyecto de rehabilitación del paseo de El Prado: se encuentra cerca del Palacio de Congresos actual de Madrid. El proyecto del Jardín Botánico, que es lo que nos interesa, se encuentra dentro de este proyecto, con todo ello se pretendía realizar un bulevar del Saber. En este proyecto, además del jardín, encontramos el Museo de Ciencia (actual Museo de El Prado) y el observatorio hasta llegar a la actual Atocha.

    El proyecto del Jardín fue encargado a Sabatini quien lo tazó a modo de Jardín Real pero no gustó porque se pedía un jardín para la investigación y no para el recreo por ello el proyecto es encargado a Juan de Villanueva quien se adapta al progreso de la clasificación por especies más avanzado de las ciencia.

    No obstante, arquitectónicamente hablando nos interesa el invernadero (en la planta el pabellón que se encuentra en la parte superior) que se compone de dos galerías unidas por una crujía central como se hizo en Francia en las arquitecturas funcionales.

    Puerta de entrada norte (la que da a la puerta de Murillo del Museo de El Prado). Ésta nos interesa por su radicalidad. Se puede hablar de pabellón porque tiene un desarrollo en planta y ocupa un lugar en el espacio considerable; aunque se asemeja a un arco de triunfo se diferencia de él porque no posee tanta grandilocuencia ya que potencia más la horizontalidad que la verticalidad, esto lo consigue suprimiendo los frontones (característica típica de este arquitecto), además de la utilización de la platabanda, también propia de éste autor, con la cual se rompe también la monotonía. Este monumento posee un desarrollo lateral simétrico y la decoración existente viene dada por los propios elementos arquitectónicos jugando así con el ritmo y la repetición. Se destaca el límite del cuerpo central del arco, en vez de su clave como era tradicional.

    Puerta de Velázquez del Museo de El Prado: remite a un modelo de templo de orden dórico, aunque no es tan sobrio porque las columnas se apoyan en basa, el fuste se mantiene liso y se corona con un friso con relieve (proyecto de Juan de Villanueva). Juega con los entrantes y salientes de la yuxtaposición de cuerpo cúbico dentro de otro.

    Cuando Fernando VII convierte el edificio en Museo de Arte se colocan esculturas de diosas enmarcadas en nichos, en la parte inferior, y sobre éstas se observan tondos con relieves de escultores y pintores prestigiosos. Aunque todo esto ya lo pensó Juan de Villanueva.

    Planta del Museo de El Prado: éste era un museo de ciencias naturales pero Fernando VII lo convirtió en Museo de Arte. En principio, presenta dos plantas en altura pero ambas de forma alargada con dos cuerpos o pabellones en los extremos que se comunican entre sí aunque guardan su independencia. La galería se rompe con una zona central que se desarrolla de forma basilical.

    Los puntos 1,2 y 3 (mirar las fotocopias) corresponden al pabellón sur que se organiza alrededor de una rotonda. Por encima del 4 nos encontramos con la estructura basilical, mientras que los números 5,3 y 6 se reúnen alrededor de un patio.

    Todo ello nos recuerda a la estructura de una domus aurea por lo tanto, existen referencias eruditas y no arqueológicas de la Antigüedad.

    Al exterior observamos tres fachadas:

    • Puerta de Velázquez: fachada principal.

    • Puerta de Murillo: fachada lateral.

    • Puerta de Goya: fachada lateral.

    Observatorio astronómico de Madrid: también es un proyecto de Juan de Villanueva (exterior) y se fecha en 1790. Su planta presenta una forma en cruz con pórtico hexástilo que desemboca en una rotonda que une las cuatro crujías, recreando un espacio central en forma de tholos; por tanto, podríamos hablar de una arquitectura parlante porque por su forma hacer referencia a la sabiduría, el Cosmos, etc.

    Tema 3: Historicismo y Eclecticismo: la arquitectura historicista y el revival. La arquitectura ecléctica.

    INGLATERRA

    PUGIN

    Obras de segunda fase: años 30-40 del XIX:

    Estilo neogótico victoriano alto que se apoya en la “Cambridge Canden Society” y la revista “Eclessiologist”.

    Iglesia de Saint Wilfred: (exterior y planta en dibujo), se encuentra en Manchester. Destaca en ella el presbiterio por su marcado eje longitudinal, pero no se resalta en planta. Por la importancia que adopta el presbiterio sabemos que se trata de un edificio cristiano, ya que los protestantes no serán así. En su interior se presenta airosa y compartimentada en tres naves y la central posee mayor elevación para una mejor iluminación; en un lateral se levanta una torre.

    Iglesia de Saint Chad: se localiza en Birmingham (fachada e interior). En la fachada principal se observan dos altas torres coronadas por unas puntiagudas agujas en las cuales se aprecian grandes tracerías y calados góticos. Estas formas rememoran al gótico perpendicular. La portada se culmina con un gablete simple y el punto más ornamentado se haya en la ventana ciega que se decora con una labor de tracería. Como material de construcción se emplea el ladrillo porque además de que era más barato, es un material tradicional, eficaz contra los efectos de la polución y con los ideales de Viollet-le-Duc.

    Iglesia de Saint Oswald en Liverpool (exterior) se destruyó. Ésta se inspira en iglesias parroquiales y no en grandes catedrales. La fachada se flanquea por una torre en un lateral.

    Parlamento de Londres: (planta y vistas exteriores). Se compone de unas estructuras medievales y Pugin y Barry lo rehabilitan después de que éste sufra un incendio y son elegidos mediante un concurso. Respetaron las partes que no fueron atacadas por el suceso como el hall, la cripta y el claustro. Así desde 1836 hasta 1860, con la muerte de Barry, trabajan ambos en la obra.

    En el edificio se observan elementos góticos y clásicos; con respecto al primero, su presencia se destaca en lo decorativo.

    En el Parlamento se diferencia tres partes principalmente: la torre del reloj, la torre central y la torre de la Reina que rompen la monótona horizontalidad del monumento, al igual que las torrecillas y pináculos que ornamentan toda parte superior del edificio. Uno de sus lados da al río cuyo reflejo en las aguas exalta la horizontalidad y el pintoresquismo de la obra.

    Con respecto al plano se puede decir que potencia la regularidad clásica y la disposición de las habitaciones siguen los dictámenes de las teorías de Durand.

    Referente a las fachadas el ritmo es creado mediante las repeticiones de los ornamentos con carácter gótico.

    En este edificio se utilizaron las últimas tecnologías. Hitckoch alude a él como algo pintoresco, por su propia ubicación junto al río y la conjunción que muestra entre naturaleza y arquitectura.

    Tanto el concepto de romanticismo, racionalismo como el de nacionalismo se encuentra imbuidos en este edificio, incluso se puede mencionar el concepto de la religiosidad ya que en su interior se encontraba una capilla.

    Con respecto a la planta presenta una crujía principal en el centro que se exalta mediante una rotonda la cual se encuentra rodeada de dependencias que se comunican a través de galerías aunque conserven su independencia. Cámara de los Comunes y Torre del reloj.

    Obras de tercera fase: años 60-70 del siglo XIX.

    En principio, no vamos a estudiar a los arquitectos de la primera generación porque no se centran en lo que a nosotros nos interesa.

    Si los arquitectos más representativos de la segunda fase fueron Pugin y Barry, en esta tercera conoceremos a su máximo representante: Gilbert Scott. Estos arquitectos no son católicos sino anglicanos los cuales se percatan de que el catolicismo mediante su reforma están ganado cada vez más fieles y por este motivo, ellos deciden imitar esta idea para incentivar el influjo de afiliados a sus ideales religiosos.

    Scott será el arquitecto, restaurador y teórico inglés que encuentra su correspondencia francesa en Viollet-la-Duc por este hecho se considera un gran conocedor de la arquitectura gótica. A continuación haremos mención a algunas de sus obras más representativas:

    Iglesia de Saint Giles: (fachada y dibujo del interior) data de los años 40 y aunque mantiene relación con las de Pugin, éstas son más luminosas por la disposición de triforio en la nave central que favorece la colocación de ventanas y la elevación en altura.

    Albert Memorial: es un monumento encargado por la reina Victoria para la perpetuación del recuerdo hacia el príncipe Alberto, su marido. Es una obra de Scott de los años 60-70. Las esculturas que flanquean el monumento aluden a los cuatro puntos cardinales o a los cuatro continentes, por lo tanto se considera un símbolo de nacionalidad cuya construcción llevó diez años. En el debemos destacar el concepto de la policromía que está comentado en los resúmenes anteriores.

    Como material de construcción se emplea el granito pulido, mármoles y serpentinas,... toda clase de piedras nobles, además de bronce natural o dorado.

    La figura sedente del príncipe en el centro es del año 1876 y está confeccionada en bronce, mientras que los gabletes se decoran con mosaicos de cerámica esmaltada.

    En general, podemos hablar de la simbología del baldaquino porque es uno de ello, el baldacco está en el interior y no se ve.

    Iglesia de todos los Santos: se encuentra en Londres en la calle: Margaret Street. Su arquitecto es William Butterfild quien tuvo que realizar unas torres muy altas que sirvieran de referente a su ubicación ya que el edificio se localiza en una calle muy estrecha, por ello también se desarrolla más perpendicular a la calle que paralelo a la misma. (Planta e interior).

    El capítulo de la policromía también debe ser destacado en esta obra la cual se consigue a través de la colocación del ladrillo que rememora algunos edificios civiles del Renacimiento, además de que es un material tradicional con lo cual queda exaltado el nacionalismo. También debemos hacer mención a la labor artesanal que supone la fabricación de estos ladrillos coloreados donde sólo se emplea la piedra en la torre.

    Esta construcción es auspiciada por la Eclessiologist Society que además la utilizará como modelo. La planta sigue unas pautas muy racionales por lo que podemos decir que se inspira en los modelo de Pugin.

    RUSKIN

    No es un arquitecto sino un pensador, un filósofo del Arte, aunque realizó algunos diseños.

    Cuando nos referimos al Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford (exterior) podemos mencionarlo como inspirador de la idea, aunque sus arquitectos son: Thomas Deane y Benjamin Woodward que realizan el proyecto hacia 1855, aunque Woodward conoce a Ruskin y sus escritos. Una singularidad que podemos destacar de este edificio era que aunque Ruskin odiase el progreso, en él se empleo el hierro. Como se puede observar en el patio donde existe una cubierta de hierro y cristal; así podemos afirmar que lo más importante en su estructuración es el empleo de nuevos materiales. También hablaremos de la existencia de elementos decorativos parlantes con significación directa, es decir, no serán símbolos eruditos sino que en sus capiteles se representan plantas y animales aludiendo a la propia funcionalidad del edificio.

    FRANCIA

    La figura más exaltada del racionalismo en Francia es Viollet-le-Duc quien es teórico, arquitecto y restaurador. Nosotros destacaremos de cada una de sus facetas las obras más representativas.

    En principio, nos centraremos en su labor de teórico:

    Proyecto de sala de conferencias (dibujo del interior). Utiliza la planta de auditorio semicircular la cual favorece el sentido congregacional. Los alzados son típicamente medievales como lo podemos deducir por la utilización de vidrieras que aportan luz lo cual se un requisito imprescindible para la finalidad de la sala. También se usan aquí los nuevos materiales que se disponen, como el hierro que constituye los nervios de la cubierta.

    Como restaurador se exalta su faceta más productiva:

    Reformas en la Catedral de Notre-Dame de París. Cuando muera Lassus se encarga él mismo de la continuación de la restauración ya que esta catedral había sufrido mucho durante la Revolución Francesa. Así se comienza la labor en torno a los años 40 por Lassus y en los 50 sigue el proyecto Viollet-le-Duc.

    Toda la estatuaria se hizo nueva, la portada central del Juicio Final se restituye a su estado primitivo, las agujas fueron construidas de manera más sólida, a los rosetones se les cambian las piedras, los bestiarios fueron reconstruidos, los alzados del XIII se desmontaron para que tuvieran el mismo aspecto que en el XII, se diseña el altar y el ajuar litúrgico de nuevo, se encargan ventanas nuevas, las galerías, etc. de alguna manera se convierte en un taller artesanal donde experimentar para poder devolverle el esplendor perdido.

    Chateau Pierrefonds: fue construido en el siglo XIV por Luís de Orleáns y fue desmantelado en el siglo XVII. Así Napoleón III le encarga a Viollet-le-Duc la labor de su reconstrucción. Con ello se pretende recuperar la gloria francesa, así pues se percibe un sentido marcadamente nacionalista, podemos decir que se trata de una intervención ideológica.

    Ville de Carcassone: se trata de una villa y no de un monumento o edificio en concreto. En realidad, había sido una bastida, es decir, una ciudad que se encontraba en la frontera de la ciudad con el objetivo de fortalecer los límites. La intervención del restaurador consistirá en cubrir todos los tejados con un material de color negro el cual era típico del norte de Francia, en vez de rojo como era tradicional de esta zona, es decir, realiza un falso historicismo.

    Catedral de Saint-Denis: su fachada oeste se restaura en torno a los años 30-40. Así como también interviene en la Magdalena de Vezelay.

    Sólo vamos a señalar una de sus obras en función de su perfil como arquitecto:

    Casa antigua de la Rue Berlín, actualmente la Rue Lige en París. Se puede fechar en los años centrales de la década de los 40. En este edificio se observa una fachada bastante sobria de aire clasicista donde el ornamento se localiza en el relieve marcado de los mismos elementos estructurales de la obra.

    ALEMANIA

    Lo más destacado será la restauración de la Catedral de Colonia (interior) en torno a la cual se forma un grupo de profesionales específicos para su intervención, considerado como el primer grupo goticista: grupo de la Catedral de Colonia.

    También se realizan otras renovaciones pero se sitúan en una segunda generación:

    Iglesia de María Auxiliadora de Munich (fachada) su interventor fue Daniel Ohlmüllerr en la cual se observa la importancia del arqueologismo en Alemania.

    Iglesia Votiva, Votifkirche: Heinrich von Fersten es su restaurador en ella se presenta una mayor escala y una mayor decoración porque sigue las pautas del gótico del siglo XIV.

    ESPAÑA

    El auge del medievalismo en este país se localiza a mediados del siglo XIX por intenciones ideológicas, políticas, religiosas y nacionalistas. En España se opta por una línea no clasicista, es decir, que no sigua las pautas academicistas, se exaltan los valores exóticos de la libertad compositiva, se revitaliza lo pintoresco porque lo que se desea es la recuperación de ambientes por las opciones no se siguen de una manera erudita o arqueológica. Otra cuestión importante era que quien trabajaba este estilo se situaba dentro del concepto de modernidad, es decir, dentro de la voluntad de ser moderno.

    Javier Hernando distingue cuatro medievalismos en España:

    • Neogótico.

    • Neorrománico.

    • Neomudéjar.

    • Neohispano-musulmán.

    Se acercan a los estilo, en un principio, con un interés por lo pintoresco de las mismas pero progresivamente se centran en la esencia en sí misma, aunque Juan de Villanueva ya lo había hecho éste supone un caso puntual en su época; así que desde mediados del siglo XIX nos encontramos con una sistematización estilística.

    En general, los resultados serán eclécticos y existirá un gran desconocimiento con respecto a los estilos y para darle un cariz científico a sus investigaciones se apoyan en las publicaciones.

    1. Neogótico

    El concepto más importante que se exalta a través de la adopción de este neomedievalismo es, especialmente, el religioso ya que debemos de tener en cuenta la animosidad de la burguesía hacia la Iglesia; aunque el sentimiento nacionalista también se observa pero sobre todo en el ámbito catalán. También favorece este concepto el movimiento neocatólico alfonsino promovido por Alfonso XII.

    Proyecto de la Catedral de la Almudena en Madrid: su arquitecto fue Francisco de Cubas quien será además, el máximo representante del movimiento neocatólico alfonsino. En su proyecto original no se concibe como una catedral porque la comunidad de Madrid no tenía la categoría de obispado, sino que sería una gran parroquia cuyos terrenos son cedidos por el rey.

    El componente romántico se localiza en la ubicación de la misma: éste era un terreno colindante con la muralla árabe en donde, se decía, que había aparecido un lienzo de la Virgen de la Almudena del siglo XI, además se añade con ello un concepto nacionalista: la lucha entre musulmanes y cristianos. Otra historia que contribuye al ideal romántico es la muerte temprana y sin descendencia de María de las Mercedes, esposa de Alfonso XII, por cuyo motivo no pudo ser enterrada en el Panteón Real del monasterio de El Escorial y su esposo decide construir este edificio para enterrar su cuerpo, así la catedral de la Almudena se puede considerar como monumento funerario. Por supuesto, no debemos olvidar el componente religioso; y aunque el proyecto mostraba un edificio auténticamente gótico, no tendrá esa forma en la realidad.

    En 1885 Madrid consigue el obispado y puede hacer de ella una auténtica catedral.

    Francisco de Cubas realiza un estudio de las principales catedrales góticas españolas, la de Burgos, la de León y la de Toledo por lo tanto no podemos olvidar el sentimiento nacionalista; aunque también investigó las catedrales francesas por lo tanto podemos afirmar que se inspira en el gótico más puro.

    La fachada será realizada por Chueca Goitia a modo clasicista, la cripta es neorrománica y el ábside neogótico por lo tanto podemos decir que posee un resultado bastante ecléctico.

    Castillo de Butrón en Vizcaya toma las referencias de la arquitectura civil medieval.

    2. Neorrománico

    Colegiata de Covadonga en Asturias: domina aquí el sentido de la Historia relacionándose con el nacionalismo y el sentimiento patriótico español que se señala en le ubicación del edificio donde los cristianos vencieron a los árabes, sin embargo el sentido religioso no queda anulado ya que durante la batalla entre estos dos bandos un derrumbamiento ayudó a los cristianos a salir vencedores.

    Conserva en sus torres un corte francés las cuales se disponen flanqueando la fachada. El sentido ecléctico lo encontramos es que para basarse en el románico sus proporciones son demasiado estilizadas lo cual se consigue a través de la utilización de pináculos.

    3. Neoárabe

    El auge se este movimiento se determina en los años 70 del siglo XIX. El empleo de este estilo alude al sentimiento romántico literario, es decir, la exaltación del gusto por lo exótico y lo pintoresco. Es una arquitectura evocadora que te ayuda a evadirte.

    Salón árabe del Palacio de Vista Alegre del Marqués de Salamanca: actualmente no existe ya que fue destruido. Se situaba a las afueras de Madrid para contactar mejor con la naturaleza. Su artífice fue, el arquitecto, Narciso Pascual y Colomer. En esta habitación se recrea el salón de la Barca de la Alhambra pero no es una copia arqueológica sino que se recupera el ambiente mediante el empleo de algunos elementos evocadores: columnas pareadas, solería de cerámica, arcos angrelados, etc.

    Circo Price de Madrid: (fachada) también fue destruido. Hablamos de él a partir de los años 80 del siglo XIX sólo utiliza los estilemas propios del estilo árabe que se combinan con otros elementos de otros movimientos.

    Mercado central de Málaga o las Atarazanas de Alfonso XII: en él trabajan Rucoba y Francisco Salinas. En el año 68 las leyes de desamortización lo ponen en peligro y se derriba pero la Academia de San Telmo estuvo al tanto para que no derribasen la portada nazarí del siglo XIV que se conservaba en ella la cual se constituye en un arco de herradura encajado en un doble alfiz sin unión en la clave, como ornamentación se disponen unos escudos y una inscripción donde se lee: “Sólo Dios es vencedor”.

    Rucoba aplica el hierro al exterior del edificio mediante un juego de arcadas que aporta ritmo y recuerda a la tradición granadina de disposición de los arcos en número impar y la decoración se completa con labores de ataurique de época califal, además de almenillas, etc.

    5. Neomudéjar o de ladrillo

    El mudéjar es un estilo totalmente autóctono español por ello lo que más debemos resaltar en él es su carácter nacionalista.

    Bien sabido es que el trabajo con el ladrillo es el menos costoso, económicamente hablando, aunque es muy artesanal. Normalmente la disposición del aparejo se coloca a tizón lo cual favorece el trabajo de los paños de sebka, además de jugar con los colores de los ladrillos que se dejan vistos para exaltar el material por sí mismo.

    Antigua Plaza de las Ventas de Madrid: su autor fue Emilio Rodríguez Ayuso en la cual se aplica las mismas características anteriores pero en ella se combina el ladrillo con la piedra. Exaltar el juego de color de la portada y el exterior.

    Escuelas Aguirres de Madrid del mismo arquitecto.

    3.1 Eclecticismo

  • El estilo Internacional o 2º Imperio.

  • El eclecticismo en las arquitecturas de nuevos materiales: estaciones ferrocarril, mercados y bibliotecas.

  • Pabellones de las Exposiciones Universales.

  • El estilo Imperio o 2º Imperio. Francia.

    Es el movimiento más característico de Francia, sólo se da aquí, y es un estilo palacial porque debe responder a unas necesidades ideológicas imperiales. Es un estilo grandilocuente y contiene un gran componente nacionalista: mirara hacia los momentos de grandeza del Estado francés y recuperarlo.

    Otras vías que responden a este estilo es la reforma urbanística, sobre, la del centro de Parías y sanearlo mediante bulevares y la disposición en él de puntos focales ya que esta zona aún conservaba un entramado medieval y fachadas monumentales. Esta reforma es apoyada y auspiciada por el barón Haussmann y Napoleón III, todo ello para convertir a París en el centro representativo a escala mundial y a todos los niveles.

    Se desea lanzar una imagen de París al Mundo que a finales del siglo XIX se difunde muy rápidamente y por ello algunos monumentos se convierten en auténticos iconos.

    A continuación se van a mencionar una serie de obras que entran dentro de este plan de reformas arquitectónicas y urbanísticas:

    La ampliación o el nuevo Louvre: en ella trabajan Visconti y Lefuel. Justo en 1850, Napoleón III es coronado emperador y ya antes había manifestado su intención de ambientar y revivir las glorias pasadas, no sólo las del primer imperio sino la de los grandes monarcas imperiales de finales del Renacimiento y el Barroco francés.

    La reforma o ampliación de este edificio es un proyecto urbanístico y desea unir El Louvre con las Tullerías. El plan es encargado en primer lugar a Visconti y Lefuel es su colaborador pero al poco tiempo Visconti muere aunque deja acabado el proyecto, entonces Lefuel lo lleva a cabo.

    A continuación vamos a exponer una serie de características que se aplican a este edificio pero que son paradigmáticas dentro de este mismo estilo, por lo tanto aplicables a otros edificios e incluso cuando este estilo sea imitado en otros países se puede observa en ellos algunas de las singularidades de las que ahora vamos a hablar: se realizarán construcciones de grandes pabellones lo cual es típico de la tradición arquitectónica francesa y remite a las arquitecturas que habían sido realizadas en la época barroca, así como también sus grandes fachadas; normalmente en los laterales se disponen pabellones de menor tamaño pero más salientes que enmarcan o resaltan las esquinas, en el Louvre se disponen sobre ellas mansardas cóncavas.

    Tanto en esta obra como en otras se detecta gran plasticidad, riqueza en la utilización de los órdenes y una decoración suntuosa que redunda en los efectos plásticos: líneas de cornisa saliente y moldurada, frontones triangulares sobre las ventanas... decoración escultórica muy plástica.

    El efecto final es de un neobarroco pero no arqueológico sino ecléctico.

    Esta arquitectura de El Louvre tuvo mucha influencia en otros países y se convierte en el símbolo del 2º Imperio y de la modernidad.

    Haussmann y Napoleón III también reformaron los Campos Elíseos y el Arco de Triunfo, además de las fachadas que se muestran hacia esos espacios lo cuales quedan monumentalizados. Dos de los arquitectos principales de la reurbanización de Haussmann y Napoleón III son: Hittorf y Baltard

    La estación del norte de París (fachada): es de los años 60, en su fachada se utilizan pilastras jónicas y unos grandes vanos. Es una construcción de hierro que se deja visto por la utilización de este material ya es símbolo de eclecticismo y a su vez de modernidad. Conserva una estructura funcional por ello se utilizan estilemas clásicos como el arco de medio punto y le orden jónico que proporciona una mayor esbeltez que cualquier otro orden.

    Ópera de París: (fachada) cuando se realiza este edificio se reorganiza además todo el espacio que lo rodea, e incluso la avenida que nos lleva a ella se convierte en uno de los ejes principales de París. El arquitecto asignado para el proyecto fue Charles Garnier que lo realiza entre los años 60-70.

    Es la Academia Nacional de Música y se trata de unos de los planteamientos más exaltados, junto con el de El Louvre, de la reforma urbanística del barón Haussmann. No obstante, este edificio no gustó mucho en su época ya que la mujer del emperador hubiese preferido que se le encargase el proyecto a Viollet-le-Duc.

    Su fachada es sencilla consta de dos cuerpos y un ático: en el primero unos vanos de medio punto se alternan con tondos y a través de un grueso entablamento se pasa al segundo cuerpo donde se disponen una serie de vanos, esta vez rectangulares pero alternando con columnas corintias pareadas y por fin el ático que no tiene mucho desarrollo. Es una fachada sencilla, esencialmente se compone un pabellón central alargado con una fachada telón y las esquinas más marcadas ya que se adelantan a la fachada y se coronan con frontones curvos ornamentados con decoración en relieve.

    En general se detecta un sabor clásico que se puede traducir o bien como un neorrenacimiento o como un neobarroco francés; por lo tanto la simetría, la euritmia mediante la repetición de elementos, la armonía, etc. son obvios en este edificio.

    Sin embargo, la construcción tiene más alturas si observamos un corte longitudinal se ven cómo sobresale la cúpula que cubre los palcos y la cubierta de la caja del escenario (corte longitudinal).

    Con respecto a la planta (planta) es una especie de óvalo donde se destaca la caja de escaleras monumentales tras el vestíbulo.

    En su interior (vistas distintas del interior) todo se ejecuta con materiales nobles de colores con gran detallismo que produce una exaltación del espacio.

    Biblioteca de Santa Genoveva en París: (fachada y dibujo de su interior). Su arquitecto fue Labrouste que se considera la máxima figura del racionalismo neoclásico. Su utiliza en su construcción el hierro y el cristal como materiales lo cual se hace común al resto de las bibliotecas, así como las cubiertas abovedadas. Normalmente por el carácter funcional del edificio se respira un olor a clásico. La luz se concentra en los laterales y de manera cenital.

    Iglesia du Sacre Cour: (fachada) se construye en los años 70 y cierra el estilo de segundo imperio. Aunque tuvo varios arquitectos, Abadie fue su principal. Huele a todo: oriental, románico lombardo, renacentistas, etc. desde luego es un edifico muy ecléctico. Es más pintoresco que sublime.

    Ahora pasamos a Italia que aunque el estilo segundo imperio como tal, no se da aquí, durante ese tiempo su arquitectura, por influencia, capta muchas de las propuestas anteriores.

    En este país también observamos actuaciones arquitectónicas y reformas urbanísticas, sobre todo en la ciudad de Turín y como el modelo de todo ello es el estilo imperial, las fachadas monumentales se utilizarán con profusión.

    La Mole Antonelliana: se trata de un monumento conmemorativo de la megalomanía del propio autor. Su denominación deriva del nombre de su arquitecto: Alessandro Antonelli que lo realizó en los años 60 aunque nunca se llegó a terminar y sin embargo ya adquiere una altura considerable. Está constituido por una superposición de cuerpos cúbicos y grandes columnatas que disminuyen en altura, se remata con tres templetes columnados y una aguja de gran altura. No obstante, Antonelli no consigue una expresión coherente por la abundancia y complejidad retórica.

    Monumento a Vittorio Manuel en Milán: (fachada) se despoja de edificios adicionales y se reorganiza el espacio que le rodea de manera que consiga un efecto de monumentalización. Este edificio celebra la independencia de Italia con su capital en Roma y la exaltación de su rey Vittorio Manuel II. Por tanto debemos referirnos a un concepto nacionalista y un sentimiento de sublimidad.

    El trazado se pone en concurso y en los años 80 es ganado por Giuseppe Sacconi aunque lo continúan hasta tres arquitectos y es terminado en 1922.

    En él nos encontramos un gusto romano que se refleja en la decoración escultórica, en las columnas, bajorrelieves, grupos escultóricos,... distribuidos por todo el edificio; sobre todo en los bajos en los cuales se disponen relieves alegóricos de las ciudades que han sido dominadas. Se puede decir que recuerda a una especie de ara o altar de la Patria pero que saca a la calle. La lectura que debemos hacer de este edificio es la siguiente: Roma desea recordar al Mundo occidental que éste surge de Roma y que el resto del Mundo debe dirigirse mediante él.

    Justo debajo de la estatua ecuestre del rey, se dispone la alegoría de Roma dentro de un nicho que se remata con frontón triangular lo cual también se presta a una lectura bastante interesante.

    Galería de Vittorio Manuel en Milán: (fachada) de nuevo debemos hablar de reorganización urbana y arquitectónica. Se trata de una galería comercial que se le dedica al rey y que supone un lugar de encuentros sociales, además de compras. En realidad, se trata de una calle cubierta la cual se disponía desde la plaza del Duomo hasta la Ópera, a esta calle se le añade una crujía por ello en planta adquiere una forma de cruz.

    Ambas fachadas se disponen a modo de arcos de triunfo con un gran desarrollo de los entablamentos, con tres calles y dos pisos, columnas corintias flanqueando los vanos de medio punto abajo, arriban geminados.

    En el interior (interior) las fachadas de los edificios se tratan como palacios.

    Eclecticismo en Viena.

    El Estado de Viena había quedado inactivo hasta que el emperador Francisco José sube al trono en el año 48. La reorganización estética de Viena fue uno de los objetivos del nuevo gobierno queriendo con ello asimilarse a Francia con su estilo imperio.

    En la segunda mitad del año 50 del siglo XIX se derriban las murallas que rodeaban el centro histórico medieval de la ciudad y un año más tarde se comienza la construcción de la Ringstrasse, al hacerlo se encuentran con la visión de que alrededor y detrás de las murallas existía una explanada libre de construcciones; lo cual nos lleva a suponer la acometida de una gran intervención urbanística, con grandes espacios abiertos y edificios independientes unos de otros. De esta manera la gran avenida de la Ringstrasse continuaría el perfil de la muralla.

    Los edificios que ocuparán ese nuevo espacio serán palacetes (ya que desde este momento podemos comenzar a hablar de la especulación de terrenos) aunque los habrá de muy distintos tipos y estilos, de opciones neogóticas, clasicistas, etc.

    Uno de ellos es el Arsenal de Viena (fachada) de estilo de arco de medio punto cuya fachada se resuelva de una manera bastante ecléctica y aunque se fecha en los años 40, es anterior a la construcción de la ringstrasse.

    Otro de los edificios que podemos localizar en esta avenida es la Universidad de Viena (fachada) de los años 70-80 que se compone de varios pabellones, así destacamos con un pabellón central la horizontalidad de la fachada. Su arquitecto von Fersten toma como referencia el Louvre y dispone un recargamiento ornamental de lenguaje clásico pero tratado de manera anticlásica y observamos, de nuevo, la mansarda como medio de cubrición.

    El Teatro de la Ópera es otro de los edificios que podemos visitar en esta avenida (exterior). Se construye haya por los años 60 de estructura muy simple, más cúbica que de pabellones; cada galería es trata de de manera distinta, mientras que la cubierta sobresale en forma de cubo; debajo de ella se dispone un alero ancho horadado con ventanas para dar más luz, pero no se horada la propia cubierta. Posee una decoración renacentista pero con el abigarramiento barroco. En esta construcción nos encontramos con un gran componente ideológico que exalta sobremanera la figura de Francisco José.

    También podemos encontrarnos en la Ringstrasse con el Ayuntamiento de Viena (fachada) que se rige por un estilo neomedieval evidente, ya que fue durante esa época cuando Viena vivió su máximo esplendor.

    El Teatro Imperial o Burgtheater (vista exterior) de Gottfried Semper entre los años 70-90. Es el edificio más importante de la Ringstrasse. En la fachada se dispone un cuerpo central flanqueado por dos alas laterales, con una particularidad: la fachada presenta un abombamiento. De nuevo, se toman las referencias de la leyes de Durand por lo tanto es bastante funcional y sigue los ejemplos racionalistas. Podemos hablara aquí de clasicismo, tradición que se había trasladado a Centroeuropa gracias al arquitecto Fisher von Herla en el siglo XVIII por ello se ve una cierta contención ornamental.

    Museo de Historia Natural (fachada) del mismo arquitecto anterior, entre los 70-80. Nos encontramos con una disposición funcional y racional del carácter clásico del siglo XVIII; en él se destacan dos pabellones en las esquinas aunque no sobresalen mucho. Prima en este edificio la horizontalidad que se neutraliza en parte por la verticalidad que marca en cuerpo central de la fachada. La cúpula de solución ecléctica se rodea de cuatro pequeños templetes.

    El Parlamento de Viena (fachada): supone una opción clasicista y más arqueológica que el resto de soluciones que hemos visto hasta ahora. La portada se soluciona como un templo que se expande en dos alas laterales. Se inspira en el Parlamento de Londres. Las esquinas se destacan con dos templetes.

    Eclecticismo en Alemania: Dresde y Baviera.

    Teatro de la Ópera de Dresde (fachada) es anterior al de Viena y también fue construido por Semper; de hecho fue la obra que le facilita el encargo para las otras dos construcciones anteriores, ésta se fecha en los años 30-40. Se distingue un neobarroco bastante exaltado y emplea más retórica que en el de Viena. Se observa una superposición de espacios retranqueados que se contrasta con la austeridad y decoración alternadas.

    En Baviera reina Luís II de Baviera, conocido como el “rey loco”. Las obras que acomete más conocidas son una serie de castillo que parecen de ensueño por ello han sido la fuente de inspiración para los castillos de las princesas creados por Disney. En ellas se valora, ante todo la teatralidad y fantasía de las arquitecturas acorde al carácter de su promotor. El Castillo de Neuschwanstein puede ser un ejemplo de ello donde el eclecticismo es total. Otro ejemplo es el Castillo de Schlosslinderhof se inspira en Versalles en la disposición de los jardines que lo rodean, en el empleo del agua,... se construye en los años 70-80; ornamentalmente recargado porque el Barroco del siglo XVIII es muy cargado.

    Eclecticismo en España.

    El eclecticismo en español es fundamentalmente clasicista, es la última fase clasicista antes de desaparecer a favor del movimiento moderno. El clasicismo es adoptado por la Academia que lo toma como el estilo oficial por ello se edulcora y se somete a unas normas; por tanto los movimientos renovadores se oponen a él.

    El Congreso de los Diputados, el Parlamento o las Cortes Españolas (fachada) lo realiza Narciso Pascual y Colomer que a su vez es el introductor del neorrenacimiento en España. En la portada se observa un pórtico a modo de templo hexástilo corintio cuyo frontón se decora con relieves de alegorías de la Justicia.

    La Biblioteca Nacional (fachada y planta) su arquitecto fue Francisco Jarreño y Alarcón. Se basa en la influencia de autores españoles como en la arquitectura herreriana. La planta racional recuerda a la de los hospitales españoles del renacimiento: cruz griega inscrita en un cuadrado. Se observa gran sobriedad, las esquinas se refuerzan levemente con cierto retranqueo; sin embargo, la portada marca el punto ecléctico, en cuanto se soluciona a modo de templo griego elevado, lo cual se puede tomar como la asimilación con la simbología del templo de la Cultura.

    El Ayuntamiento de Bilbao (fachada) este edificio es de Rucoba. En planta se dispone un rectángulo con gran simetría en su distribución interior y en la fachada se refleja su interior donde se da la traslación de las funciones internas. Recuerda a un barroco contenido, un manierismo, etc.

    Los últimos tres temas nos lo dejó por apuntes en reprografía.

    Más que un movimiento artístico se considera una aptitud la cual se puede reflejar o exteriorizas de diversas formas.

    El pasado más ancestral pero de los países orientales, es decir, exóticos como lo chino, lo hindú....

    El pasado más ancestral pero dentro de nuestro pasado occidental.

    Es decir quedarse con lo elemental, lo esencial por se considerado de mayor pureza que lo accesorio, anecdótico o superficial lo cual se rechaza.

    Debemos tener en cuenta que esta libertad es relativa, sólo es aparente ya que al fin y al cabo es un jardín y necesariamente aparece domesticada.

    Sensación secundaria o asociada que se produce en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado a otra parte del cuerpo.

    Forma de vida, actitud vital,....

    Artes y oficios.

    Con ello pretenden la eliminación de las denominadas “artes menores”

    Lo cual tiene mucho que ver con los pintores prerrafaelitas.

    Por ejemplo, existe un grabado en el que se observa una mujer con el pelo suelto al viento y uno de sus cabellos se alarga desmesuradamente hasta convertirse en una planta

    De esta última característica derivará posteriormente una rama dentro de la arquitectura racionalista, la organicista cuyo máximo representante español es Gaudí.

    Capítulo IX de La Casa: Historia de una idea de Rybczynski.

    http://www.nationaltrust.org.uk/places/osterley/index.html.

    Se basa en un estudio completo y racional de las medidas y proporciones en la distribución espacial y en los alzados.

    Leer el neopalladianismo en Delfín Rodríguez.

    Viaje de formación para los jóvenes de clase alta.

    Símbolo masónico.

    Como ocurre con el altar de la buena fortuna.

    La que tiene forma de pirámide con una entrada triangular.

    Pirámide truncada con un templo en su interior el cual se observa en el interior de una entra semicircular.

    Es como una muralla en cuyo centro hay un círculo.

    Para las imágenes de Ledoux: el libro de Anthony Vidler y el de Kaufmann tres arquitectos revolucionaros...

    Museo de esculturas.

    Aunque de todas formas a la Gliptoteca debemos prestarle más atención que a este edificio.

    En el sentido de colina elevada y sagrada.

    Logias griegas que normalmente contaban con un pórtico columnado y que presentan planta rectangular, a veces, en forma de “u” invertida.

    Hijos de Zeus.

    Ver fotocopias nº 12.

    Su restaurador.

    Elementos característicos de un estilo.

    Recordamos: el ladrillo se coloca perpendicularmente, es decir, se va la cara más corta de la pieza.

    Son un tipo de cubiertas con forma de pirámide truncada convexa que en este caso aparecen muy decoradas.

    Por si lo habías pensado, no es el teórico del arte positivista.