Aristóteles

Filosofía griega. Aristóteles. Política. Ética

  • Enviado por: Esperanza
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ARISTÓTELES

-ANTROPOLOGÍA:

Aristóteles divide al hombre en dos partes, al igual que su maestro, Platón: cuerpo y alma. El cuerpo sería la materia, y el alma, la forma. La unión de ambos es una unión sustancial, fruto de la cual nace una nueva sustancia: el Hombre. Todo se explica desde esa unión, aunque el cuerpo y alma no son separables. Sin embargo, Aristóteles es contrario a la propiedad de inmortalidad otorgada por Platón al alma, por lo que podemos predecir que las teorías del conocimiento de estos dos filósofos serán distintas, al igual que existe una discrepancia entre ambos en cuanto a la unidad del alma: Platón la separa en tres; y para Aristóteles es indivisible, a la vez que principio de vida: todos los seres vivos tienen alma. Pero el mundo natural está organizado jerárquicamente en cuatro reinos, dependiendo de su grado de vitalidad: el conjunto de seres inorgánicos, el reino vegetal, el reino animal y el género humano. A su vez, podemos distinguir en cada uno de ellos diferentes tipos de almas:

-Vegetativa. Comprende las funciones más básicas, como la alimentación, el crecimiento y la reproducción. Está en las plantas.

-Sensitiva. Engloba los apetitos corporales, la voluntad y la potencia locomotora. Es propia de los animales y de algunos hombres.

-Intelectiva. La más elevada, contiene la inteligencia, pensamiento y entendimiento, y es exclusiva del hombre.

El conocimiento humano es una mezcla de conocimiento sensible y conocimiento inteligible.

-ÉTICA:

En filosofía, la ética es una disciplina que trata de la valoración moral de los actos humanos, aunque también se puede entender como un conjunto de principios y de normas morales que regulan las actividades humanas. Pero, ¿Qué era la ética para Aristóteles, en qué consistía y para qué sirve?

Aristóteles se pregunta qué es lo bueno para el hombre, cuál es el fin de sus actos. En la academia platónica todos parecen estar de acuerdo en que el fin de las acciones es la consecución de la felicidad, aunque la definición de ésta no está tan clara y varía de unas personas a otras. En respuesta a esta nueva pregunta, el filósofo elabora su teoría de la naturaleza: el bien de cada cosa consiste en la realización de su función, incluido el hombre. De todas las acciones realizadas por el hombre. ¿Cuáles son aquellas cuyo fin es el bien supremo? ¿En qué consiste éste?:

  • El bien supremo debe ser perfecto, definitivo y suficiente por sí mismo para hacer feliz al hombre.

  • Debe buscarse por sí mismo y no en orden a conseguir otro bien cualquiera.

  • Debe consistir en la actividad propia y más elevada del hombre.

  • Debe hace al hombre bueno.

Para saber cuál es la actividad que más felicidad puede proporcionarle al hombre, Aristóteles analiza sus funciones esenciales y concluye que lo que distingue al hombre del resto de seres vivos es el alma, por lo tanto, la felicidad humana tiene que ver con una acción de ésta. Por lo tanto, la vida del hombre debe consistir en vivir acorde con la razón, aunque ella es sólo una parte de lo mejor de nuestro ser: el pensamiento. La vida de los hombres será, en consecuencia, tanto más feliz cuanto más intensa y elevada sea la contemplación. Esta contemplación necesita un objeto que sea el contemplado; y éste es la ciencia más elevada: la teología. Aunque el bien supremo es el más elevado, también existen otros, como el placer o la virtud. El placer puede ser del cuerpo o del alma, y debido a que en el del alma no caben excesos, el del cuerpo debe ser regulado por la templanza. La virtud es el ejercicio que nos permite alcanzar la felicidad, si bien no es una pasión humana, sino que se genera con la repetición (hábito). Los hábitos pueden ser buenos o malos, y así, se denominan respectivamente virtudes o vicios.

Puesto que las virtudes residen en el alma, hay distintos tipos de ellas, que se corresponden con las distintas funciones del alma:

  • Virtudes intelectuales: El bien se identifica con lo verdadero y el mal con lo falso. A esta parte de la inteligencia le corresponden tres funciones y tres tipos de virtudes: las virtudes contemplativas, las prácticas y las productivas. Desde el punto de vista ético, las más importantes son las prácticas, y de ellas, la prudencia; y las más elevadas son las contemplativas, puesto que tienen como objetivo alcanzar la verdad a través de la ciencia y la sabiduría. Así, la vida contemplativa es la que más felicidad puede proporcionar al hombre.

  • Virtudes morales. Consisten en el justo medio entre dos extremos igualmente viciosos, entre el exceso y el defecto. Por ejemplo: el valor es el término medio entre la cobardía y la temeridad.

EL CONOCIMIENTO:

El conocimiento de lo que las cosas realmente son es la ciencia. La ciencia, para Aristóteles es un saber que se ocupa de lo universal y lo necesario, y las divide en tres grupos:

  • Teóricas. Son aquellas que describen cómo es la esencia de las cosas. Consisten en una actividad intelectual que tiene como fin ella misma, y desarrollan una actividad llamada teoría, autosuficiente.

  • Prácticas. son ciencias que dicen cómo deberían ser las acciones humanas. Son actividades que tienen su fin en sí mismas, pero su objeto está fuera de ellas, como la ética o la política.

  • Poéticas. Son aquellas que prescriben cómo se debe actuar para producir algo. Su fin está fuera de ellas, y las diferentes artes o técnicas son saberes de este tipo.

Además de las anteriores hay otra ciencia que tiene un valor instrumental y metódico: la lógica. En Aristóteles, sustituye a la dialéctica, y está recogida en una obra llamada Órganon, en la que el tipo de razonamiento que se sigue es deductivo (el silogismo). Para que este método de trabajo proporcione un conocimiento científico debe estar fundamentado en axiomas comprobados empíricamente.

Sin embargo, la deducción no es el único método que usa el filósofo para el conocimiento, sino que utiliza también el contrario: la inducción, en el que a través de los sentidos podemos llegar de situaciones particulares a generales, pero siempre existirán por encima de éstas últimas situaciones universales, por lo que hay que plantear distintos grados de conocimiento:

  • Sensación. Es el primer tipo de saber, y el ser humano lo comparte con los animales. Aquí se encuentran las formas sensibles de las cosas particulares a través de los sentidos, que van quedando impresas en el alma, ya que Aristóteles no presupone el innatismo de ésta; y el conocimiento que obtenemos de las cosas es el verdadero y real conocimiento.

  • Experiencia. En este grado se reconocen las cosas por familiaridad, sin llegar a saber las causas que producen el conocimiento. Procede de la ordenación de las sensaciones en la memoria. Algunos animales también poseen este tipo de conocimiento.

Más allá de este conocimiento humano universal está el intelectual, que a su vez tiene cuatro rangos:

  • Arte o técnica. Consiste en saber cómo hacer las cosas, es la capacidad para fabricar algo. Está por encima de la experiencia porque mientras que la experiencia sólo sirve para algo concreto, la técnica cuenta con todos los objetos de una clase. Aunque, de todos modos la técnica no alcanza a saber la casuística de las cosas. Este grado es propio de las ciencias poéticas, ya que su finalidad es una producción.

  • Prudencia. Es también un saber sobre lo universal, aunque no necesario. Su objeto es la conducta humana. Contrariamente a Platón, la prudencia no es sinónimo de sabiduría, sino un saber referido a la actuación moral, si bien es universal. Su fin es dar lugar a las virtudes.

  • Ciencia. Consiste en un saber entre lo universal y lo necesario. Constituye el auténtico saber de las cosas, porque es capaz de definir la esencia y el porqué de las cosas. El método que utiliza para conocer es la demostración, y ésta se demuestra mediante silogismo. El problema es que las premisas utilizadas en el silogismo deben ser probadas, y así sucesivamente. Para resolver este problema, es necesario basar la demostración en cosas evidentes.

  • Inteligencia. Sólo conocemos la esencia de algo cuando conocemos los primeros principios y las últimas causas de ello. El nous es lo que nos permite conocer las primeras causas de esa realidad. Estos principios pueden ser particulares para una sola tesis; a su vez, las tesis pueden ser postulados o definiciones. En segundo lugar, generales o axiomas, entre los que encontramos el principio de no contradicción y el principio del tercero excluido.

LA POLÍTICA:

Aristóteles asume de los griegos la idea de que el hombre sólo puede conseguir el bien individual y particular dentro de la familia y de la sociedad civil, por ser un ser social, y conserva el concepto organicista de Platón de la ciudad. Ambos fundamentos tienen como objetivo la felicidad, aunque para Aristóteles ésta sólo pueda ser plausible para los ciudadanos libres; excluyendo de aquí a las mujeres, a los esclavos, a los extranjeros y a los periecos, y recayendo sobre las tres clases superiores, que son a su vez aquellos que por poseer suficiente dinero se ven libres del trabajo cotidiano y pueden dedicarse a la filosofía, viviendo de acuerdo a la virtud. Estos hombres libres deben dedicarse al estudio y a la investigación de las ciencias teóricas, especialmente de las más elevadas. De esta forma, parece que el bien común de la ciudad se convierte en el bien de una clase particular, por lo que se podría llamar un ideal político aristocrático, semejante al que aparece en la República de Platón. Sin embargo, Aristóteles es más coherente de lo que parece con su ética, y se inclina por una política basada en las clases medias y gobernadas por los mejores, de acuerdo de su concepto de virtud como término medio, que aplicado a las formas de gobierno buenas y virtuosas son aquellas en las que el estado es gobernado con la intención de alcanzar el bien común, mientras que los gobiernos que se preocupan por cosas particulares son malos o viciosos. Estos gobiernos pueden ser dirigidos por una persona (monarquía), por unos pocos (aristocracia) o por muchos (democracia).

La monarquía, cuando deja de ser virtuosa, degenera en la tiranía, que es el peor r; el poder aristocrático degenera en la oligarquía; y el régimen democrático degenera en la demagogia.

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