Apología de Sócrates; Platón

Filosofía griega. Pensamiento platónico. Defensa socrática. Argumento

  • Enviado por: Nubbe
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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APOLOGÍA DE SÓCRATES

Titulo: Apología de Sócrates

Autor: Platón

Editorial: Espasa Calpe; Colección Austral.

La Apología de Sócrates, escrita por Platón entorno al año 400 a.C., narra como Sócrates de defiende ante 1 tribunal de las acusaciones de distintos hombres. Es acusado de corromper a los jóvenes y de no creer en los dioses d la ciudad, sino en otras divinidades nuevas. Sus acusadores son Meleto; poeta, Anito; político y Licón; orador.

Platón nació en Atenas en el año 427 a.C. perteneciente a una familia noble, fue seguidor de Sócrates del que recibió lecciones durante ocho años. Al ser Sócrates acusado de corromper a la juventud y de no creer en los dioses de la ciudad y condenado a muerte, Platón se refugio en Mégara, allí una escuela lo acogió, donde coincidió con Euclides el Megálico. Platón estuvo en África, periodo en el que es probable que escribiese la Apología de Sócrates. Murió en Atenas alrededor del 347 a.C.

En esta Apología, Sócrates comienza relatando cómo comenzó todo y cómo se ganó la enemistad de tantos grupos de la sociedad ateniense. Comenzó cuando Querofonte, amigo suyo, preguntó al Oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, a lo que la pitonisa respondió que no. Esa fue la causa de que Sócrates buscase la razón en la que se basaba el dios para decir tal cosa, ya q él no se consideraba más sabio que ningún otro hombre. Sin embargo según iba conociendo e interrogando a políticos, oradores, poetas y artesanos que se decían sabios deducía que no sabían tanto como se creía y se lo hacía ver, con lo que empezó a enemistarse con todos ellos. Así llego a la conclusión de que él no sabía nada ni creía saber algo, y al no creer que sabía lo que no sabía, es un poco mas sabio. Esto fue lo que le dio a entender el Oráculo, “La sabiduría humana es escasa o, más bien, nula”, es decir, “el más sabio de los hombres es el que reconoce, como hace Sócrates, que su sabiduría no tiene valor alguno”.

Después de introducir al Tribunal lo sucedido y el motivo de las acusaciones, pasa a defenderse primero de los acusadores que le tachan de hereje. Para la religión griega tenía mucha importancia el culto de cada ciudad a un dios, aunque no se conoce ninguna condena de herejía en toda su historia. Por entonces comenzaban a surgir filósofos que estudiaban los elementos celestes y subterráneos desde una visión alejada de lo divino, como es el caso de Anaxágoras. Pero Sócrates, ante la acusación de herejía de Meleto pregunta: “¿hay alguien que crea en seres espirituales y divinos, pero no en las divinidades?”.

Otra acusación es sobre la corrupción de la juventud. A Sócrates le seguían jóvenes procedentes de buenas familias para escucharle hablar. Estos jóvenes le seguían por propia voluntad, y él no les podía impedir que le escuchasen y no recibía ningún tipo de beneficio económico. Se le acusaba de haber pervertido a los jóvenes enseñándoles a creer en espíritus nuevos. Los jóvenes que le seguían, después de haber estado escuchando a Sócrates, se atrevían a imitarle. Por esto, se le acusó de inducir a los jóvenes en el arte de la critica social y política, Sócrates se defiende diciendo que él lo único que les enseñó fue a filosofar.

Fue acusado además de introducir divinidades nuevas, cuando en realidad él lo único que defiende es que el verdadero dios es el que cada uno interpreta, defiende que lo divino es lo interior, ya que aporta bienestar personal y social, es ético.

Para conocer el veredicto, se realizó una votación, una mayoría votó a favor de la condena de muerte. Sócrates aceptó la pena de muerte, rechazó la cárcel y la multa. Rechazó la cárcel, porque encerrado no podría continuar su tarea de enseñar a filosofar, rechazó la multa porque tendría que estar preso hasta que abonase el importe total de esta, ya que no tenía con qué pagarlo. Rechazó también el exilio, ya que si su propia gente no lo quería, menos lo iba a hacer otro pueblo.

Sócrates señala a sus acusadores que de haber esperado un poco más de tiempo, su muerte se habría dado de un modo natural, y así habrían alcanzado su objetivo y a la vez habrían tenido la conciencia tranquila, ya que después de su muerte se le consideraría un sabio, aunque no lo fuese. Después de despedirse de sus acusadores, advierte que cada día aumentarán el numero de los que les van a exigir explicaciones de sus actos, tendrán que dar cuenta de su muerte y sobre ellos caerá una grave condena. A continuación se despide de sus amigos, los que votaron su absolución. Una vez aceptado que va a morir, dice que va a reunirse con Orfeo, Museo, Hesíodo y Homero, ya que también ellos fueron juzgados injustamente, y que muchos hombres pagarían para ir a donde va a ir él. Su última petición fue que corrigiesen a sus hijos si se creían ser alguien que no eran.

Comentario sobre Sócrates.

Lo que más me ha llamado la atención es su manera de pensar. Sócrates prefirió morir a resignarse a escapar y vivir sin poder continuar mostrando a la gente cómo la mejor manera de aprender es reconocer la ignorancia, la ausencia de saber, la insignificancia del saber humano en comparación con la sabiduría divina, la de los dioses.

Gracias a su forma de vivir, y después morir y al impacto que esto causó sobre sus seguidores, conocemos cómo fue la actuación de Sócrates, que aunque no escribió ninguna obra, se sabe de él por los Diálogos de Platón.

Para poder aprender hay que reconocer no saber “yo solo sé que no sé nada”. Si vas por delante creyendo que eres más inteligente que los demás, te crees que ya lo sabes todo y no te abres al saber que te pueden proporcionar los demás. En el fondo, como defendía Sócrates, los realmente sabios son aquellos que reconocen no saber lo que no saben, quienes no van por ahí diciendo ser sabios, que no se enojan cuando otro puede demostrar la escasez de su sabiduría. La sabiduría se encuentra en reconocer la ignorancia de uno mismo y estar dispuesto a aprender de otro.

Cada vez que aprendemos algo nuevo, más cuenta nos damos de que no sabemos nada, que el saber es infinito.

Otra frase destacable de Sócrates es: "Hombre, conócete a ti mismo", es decir, tenemos que conocernos a nosotros mismos para poder legar a conocer a los demás, el mundo y todo lo que nos rodea.