Aparición de la empresa

Sociedades. Organigrama empresarial. Cooperativismo. Régimen económico de las cooperativas

  • Enviado por: Marcos Javier
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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La aparición de la empresa

Al principio de la historia, los bienes para satisfacer las necesidades humanas se producían en el seno de cada familia en régimen de autoconsumo. Todos sus miembros colaboraban en la fabricación de todo lo necesario para subsistir. La familia era una unidad de producción y de consumo autosuficiente. Dentro de cada grupo familiar, los individuos más capacitados para realizar una determinada tarea o actividad se fueron especializando paulatinamente en la obtención de un producto útil para los demás. Así apareció una primera división del trabajo. Poco a poco, el nivel de producción fue aumentando y se producía más de lo que se necesitaba para vivir en el seno familiar. En esta segunda fase, los excedentes obtenidos dentro de una familia se dedicaban al intercambio, en el contexto de una economía de trueque, para cubrir otras demandas no satisfechas. Los excedentes de bienes producidos se intercambiaban por los de otras unidades familiares. Las familias continuaron siendo simultáneamente unidades de producción y consumo, pero, poco a poco, fueron perdiendo este carácter. Esta situación forzó la aparición de la figura del comerciante, que compraba los bienes que sobraban a unas familias y los intercambiaba con los de otras familias. Esta triple relación hizo posible la aparición del mercado, que se desarrolló con la utilización generalizada de la moneda en las transacciones. El capitalismo comercial de los siglos XVI y XVII hizo posible un auge de la producción de mercancías y de la circulación entre América y los principales puertos del Mediterráneo y del norte de Europa. Así se formó un comercio mundial, aparecieron unas industrias urbanas artesanas y se aceleró la circulación monetaria con el crecimiento de los intercambios. En el siglo XVII se consolidan en Holanda, Inglaterra, Italia y Francia las primeras entidades bancarias modernas y se forman las primeras compañías por acciones dedicadas al comercio marítimo. En el plano de la producción, paulatinamente se pasó del sistema doméstico, del comerciante que iba en busca de la mano de obra que suministraban las economías domésticas, al comerciante-fabricante que acumulaba capitales y empleaba a artesanos que trabajaban en sus propios domicilios («sistema de encargados», putting-out o Veriagsystem), a los que proporcionaba las materias primas. Entre fines del siglo XVIII y la primera mitad del XIX, fue pasándose del taller doméstico a la gran factoría, del trabajo a escala reducida al trabajo a gran escala, del uso de las Máquinas manuales a las mecánicas movidas por el vapor, de la utilización de pequeños capitales a su empleo masivo, una vez producida la necesaria acumulación previa. Con la Revolución industrial nació la nueva empresa capitalista, en el centro neurálgico del nuevo modo de producción.

Funcionamiento de la empresa

Una empresa es una unidad organizativa de carácter económico que, mediante la combinación de los factores de producción (capital, trabajo y materias primas), tiene por objeto la obtención de un beneficio. Para poder funcionar, toda empresa precisa de unos medios humanos (directivos y empleados), recursos financieros, y medios técnicos y económicos.

Las empresas pueden clasificarse según distintos criterios que dan lugar a varios tipos: individuales o sociales, públicas o privadas, industriales, comerciales o de servicios, etcétera.

Concepto de empresa

Partiendo del hecho de que la empresa es una comunidad de trabajo, se deducen las siguientes características de la empresa:

- asociación de personas;

- unidad de propósitos;

- lealtad entre los integrantes de la empresa;

- subordinación de los valores económicos a los de orden moral y humano.

A partir de estos elementos, la empresa se puede definir como una comunidad de trabajo que cumple con la finalidad de proveer de riqueza al país y de hacer que los hombres vivan en las mejores condiciones posibles.

Sintéticamente, estas características se pueden simplificar así:

Empresa = Capital + Dirección + Trabajo

En definitiva, de entre las muchas posibles definiciones de empresa, de diferentes autores, Samuelson, Schneider y McNamara, coinciden en los siguientes términos:

«La empresa es una manifestación de trabajo colectivo, un conjunto de esfuerzos armonizados para la realización de un fin común. »

Los elementos de la empresa

Los principales elementos integrantes de la empresa son: financieros, económicos, técnicos y humanos.

-Los elementos financieros. La financiación tiene por objeto dotar a la empresa de los capitales necesarios para su creación y funcionamiento. De acuerdo a las características fundamentales de la empresa, existen diferentes formas de financiación:

- las empresas privadas o públicas pueden apelar a la autofinanciación, al aumento de capital o a créditos a medio y largo plazo;

- Los organismos semipúblicos son financiados por subvenciones (recursos otorgados a estas instituciones con el fin de compensar o fomentar una actividad determinada);

- Los organismos públicos pueden recurrir a los impuestos o a la inflación de tasas para financiar determinados servicios públicos así como a la emisión de empréstitos (créditos);

- Las pequeñas empresas, al ser los propietarios los que aportan el dinero, pueden financiarse con el propio capital o también en parte con crédito bancario.

Así pues, se deduce que las fuentes de financiación de la empresa pueden ser ajenas o propias.

El objetivo de la financiación es el siguiente:

1) adquisición de los fondos necesarios para obtener los bienes de equipo, elementos básicos y servicios que necesita la empresa para poder funcionar;

2) con todos los bienes adquiridos, llegar a obtener una rentabilidad;

3) ejercer un control de la gestión financiera para poder llegar a tener una independencia financiera y autonomía frente a terceros (acreedores, bancos, etc.).

- Los elementos económicos. El elemento económico debe analizar toda la gama de bienes, derechos y obligaciones que aparecen en la empresa, tanto de los bienes que se adquieren y de los medios para su transformación y distribución como de los recursos financieros que lo hacen posible.

Los elementos económicos tienen también otra función, que es la de implantar una estructura que además de dar resultados positivos, ayude a detectar situaciones externas que puedan influir en la empresa (nuevas políticas, tecnologías, y evolución del mercado, etc.) y detectar las amenazas del entorno para que no influyan negativamente en las llamadas debilidades del potencial de la empresa. En definitiva, la empresa debe poder elaborar unas estrategias ofensivas (aprovechar oportunidades del entorno) y defensivas (contrarrestar las amenazas).

Para obtener un beneficio y sacar el mejor provecho de la actividad empresarial, el funcionamiento de todos los elementos tiene que ser igualmente eficaz, porque el fallo de alguno de éstos afectaría al resultado final, que es el beneficio.

Esto significa que debe existir una investigación constante, tanto de la parte interna de la empresa como de su entorno externo, que puede incidir directamente en sus resultados.

- Los elementos técnicos. Los elementos técnicos de la empresa siempre se asimilan con la productividad, porque constituyen el instrumento principal de cara a conseguir el objetivo de la empresa, que es el beneficio.

La tecnología cada día requiere una mayor especialización y por este motivo las empresas deben estar más informadas y adoptar constantemente los mejores medios técnicos, los que generan una mayor productividad.

La división del trabajo permite dividir las operaciones que se realizan en una empresa por secciones, en las que participan las máquinas, los operarios y los materiales necesarios para convertir una materia prima en un producto final.

Al hablar de productividad se debe hacer mención de otros condicionantes del producto final entre los que merecen destacarse calidad, precio y coste.

Deben existir unos controles para poder obtener un buen resultado: control de materiales, control de calidad, mantenimiento, reparación de instalaciones, desarrollo del producto, estudio del producto, planificación de la producción, etc.

Las personas que tienen la responsabilidad de hacer cumplir las anteriores actividades dentro de un área de producción en donde participan los medios técnicos son el director de fábrica, el director de ingeniería y el director de investigación, cuyas funciones son plantear y dirigir las actividades, fijar las directrices y caminos a seguir, y formular los programas de investigación y desarrollo.

- Los elementos humanos. Al hablar de elementos humanos en una empresa, se habla en realidad de una estructura organizativa de la empresa. Ésta nunca se considera como estática, sino de tipo dinámico, porque exige continuos cambios humanos para asegurar la estabilidad de la empresa.

Las características básicas que están presentes en una estructura humana pueden ser:

- facilitar el desarrollo de las actividades de la empresa; -adaptarse al continuo cambio que sufre la empresa;

- dar a conocer y hacer partícipes de los objetivos y políticas en su conjunto a todos los miembros de la empresa;

- respeto a las autoridades jerárquicas y cumplimiento del reglamento de trabajo.

Toda estructura empresarial implica unas personas que la integran. Éstas forman un grupo de trabajo guiado por unas reglas y normas que regulan su funcionamiento, su actitud y su responsabilidad, y cuya actuación reflejará la situación social de la empresa.

La vida laboral de una persona en la empresa atraviesa por tres etapas. La primera, comprendida entre los 16 años (edad mínima en España para poder trabajar) y los 21, es de aprendizaje. La segunda etapa comprende desde los 22 años hasta los 45, en donde se adquieren plenamente los conocimientos de la profesión u oficio. Y la tercera etapa, comprendida entre los 46 y los 65 años, es considerada como la fase en la que se realiza la plena aplicación de los conocimientos adquiridos.

Clasificación de las empresas

Las empresas pueden clasificarse en función de distintas características:

-por su aspecto jurídico pueden ser individuales o sociales; éstas a su vez pueden ser colectivas, comanditarias, de responsabilidad limitada, anónimas o cooperativas.

- por su carácter económico, es decir, por la propiedad del capital, pueden ser públicas o privadas.

- por su actividad económica se clasifican en productivas, comerciales y de servicios.

- por su finalidad pueden ser lucrativas o no lucrativas,

Las empresas según su aspecto jurídico

Por su naturaleza jurídica las empresas pueden ser individuales y sociales.

-Empresas individuales. Pertenecen a un solo empresario y éste asume toda la responsabilidad de su gestión con todo su patrimonio. Mantiene un capital limitado, está sujeto a las leyes del comercio y del Estado y debe llevar una identificación de responsabilidad propia bien definida.

-Empresas sociales. La sociedad permite reunir un grupo de personas con una finalidad común: «la explotación de una empresa». De esta forma es posible repartir el capital, el riesgo y la actividad entre varias personas o socios. Estas sociedades se clasifican en:

-personalistas, en las cuales los socios llevan personalmente la gestión social y responden de forma personal de las deudas (sociedades colectivas y comanditarias);

- capitalistas, que limitan la responsabilidad de los socios a lo efectivamente aportado o comprometido (sociedades anónimas, sociedades de responsabilidad limitada);

- cooperativas, que se constituyen por la mutua ayuda entre sus socios.

A continuación se describe más detenidamente cada una de estas sociedades.

- Sociedad colectiva. Actúa en nombre colectivo y bajo el principio de responsabilidad personal e limitada. La participación en las ganancias es de acuerdo a las aportaciones de cada socio. La persona a quien se confiere la administración de la sociedad será quien debe llevar a cabo todo tipo de gestiones y contratos con terceros. La razón social puede ser el nombre y apellidos seguidos de «y Compañía» S.C.

- Sociedad comanditaria. En ella existen dos tipos de socios: los colectivos, que responden en forma limitada, y los comanditarios, que lo hacen en forma limitada. La sociedad actúa, bajo nombre colectivo. Es una sociedad de carácter personalista. Los socios comanditarios no tienen derecho a participar en la gestión de la sociedad, ésta la realizan los socios colectivos.

- Sociedad anónima. Es una sociedad capitalista que, teniendo un capital propio dividido en acciones, funciona democráticamente y bajo el principio de no responsabilidad limitada de los socios. Los socios tienen derecho a participar en las ganancias (dividendos) fijadas por la junta de accionistas y tienen la obligación de realizar la aportación de capital (dividido en acciones). Los socios tampoco participan directamente en la gestión de la sociedad. En la razón social el nombre de la compañía va seguido de las siglas S.A.

-Sociedad limitada. En ella, el capital no puede ser superior a una cantidad determinada (50 millones, en España), está dividido en participaciones y sus socios no pueden ser más de un número determinado (50 en España). Tampoco responden de forma limitada por las deudas. Es una sociedad típica de pequeñas y medianas empresas. Los socios tienen derecho a un dividendo proporcional a su participación. En el momento de constituirse la sociedad, se debe hacer la aportación total del capital. La razón social es el nombre de la compañía seguido de «Soc. Lim. ».

-Sociedad cooperativa. Se constituye por la mutua asociación de sus socios para satisfacer sus necesidades económicas.

Las empresas según su carácter económico

Según este apartado las empresas pueden ser públicas y privadas. La empresa puede estar formada por personas particulares o privadas o estar constituida por un grupo de personas o entidades de carácter público.

-Empresas públicas. En líneas generales las empresas públicas son aquellas que pertenecen al Estado, Comunidad Autónoma, Ayuntamientos, Diputaciones o a algún otro tipo de organismo público. En la mayoría de los países esta figura de empresa pertenece a numerosos sectores productivos: actividades agrarias e industriales (siderurgia, minería), servicios, comunicaciones, finanzas (cajas y bancos), servicios públicos (gas y electricidad). La existencia de la empresa pública es una necesidad de la economía de un país para garantizar el crecimiento económico, mediante la actuación en sectores estratégicos, la consecución de un estable nivel de empleo y precios y una equitativa distribución de renta. La experiencia ha demostrado que las empresas públicas suelen ser menos competitivas que las privadas, ya que presentan debilidades organizativas derivadas de su situación monopolista en el mercado.

- Empresas privadas. Están integradas por personas particulares o privadas, y poseen la característica fundamental de la existencia de un estímulo, que es el interés privado o beneficio.

Las empresas según su actividad y su finalidad económicas

Según la actividad las empresas se pueden clasificar en productivas, comerciales y de servicios. Estas actividades se describen al tratar de los sectores productivos.

Por su finalidad, pueden ser lucrativas y no lucrativas. Las primeras persiguen la obtención de un beneficio para sus socios. Las segundas no persiguen el lucro, como, por ejemplo, las fundaciones, las cajas de ahorro, cuyos excedentes o ganancias están destinados a obras de carácter social.

Organigrama empresarial

El organigrama empresarial es la representación grá­fica de la estructura organizativa de una empresa. Los organigramas pueden confeccionarse de forma vertical, representando los puestos de trabajo de la orga­nización de arriba abajo en función del nivel de mando; de forma horizontal, en que aquéllos están represen­tados de izquierda a derecha; y, circularmente, cuando el mando se coloca en el centro. Las principales ven­tajas de los organigramas son que definen las funciones y relaciones de los distintos órganos de la empre­sa. Sin embargo, también presentan algún inconveniente, como puede ser la excesiva simplificación de la información que contienen. Dado que las empresas suelen estar siempre en un continuo proceso de cam­bio a fin de adaptarse a las modificaciones del entorno, los organigramas han de ser revisados de forma periódica.

Definición, objetivo y funciones

Los organigramas se pueden definir como una representación gráfica de la estructura de una organización; muestran de una forma clara y resumida la manera en que se comunica la estructura de la misma. Los organigramas son la simple representación gráfica de la realidad; no son ni la organización en sí ni su estructura. Los organigramas empresariales serán aquellos que se refieren a la organización de las empresas.

Los organigramas empresariales se pueden comparar a un mapa ilustrativo o a un plano geográfico, en donde es posible detectar las comunicaciones entre las distintas poblaciones, sus capitales principales y las comunidades autónomas que dependen de un gobierno central.

El objetivo principal de los organigramas empresariales radica en mostrar la articulación de las distintas funciones dentro de la estructura de la empresa. O sea, que por medio de líneas, se pueden detectar las diferentes comunicaciones entre las áreas de la empresa.

Además de esta finalidad el organigrama plasma los puestos de trabajo y su posición en la empresa, o sea los diferentes niveles y categorías.

Finalmente, muestra también las relaciones formales, o sea los niveles de autoridad, las diferentes relaciones de consulta que puede tener un departamento o dirección con otro.

Las funciones que cumplen los organigramas pueden ser de dos tipos:

- estática: cuando se utiliza el organigrama como instrumento para saber cómo fue la empresa en cierta época y también para mirar los cambios que ha dado la empresa en los años de vida de ésta;

- dinámica: cuando se quiere hacer cambios, ya que la empresa está en constantes variaciones, se parte de una base sólida, o sea de la realidad que está viviendo la empresa.

Al ser los organigramas el reflejo de una estructura organizativa, ésta tiende a asumir la forma de una pirámide desde el punto de vista jerárquico y de ella se desprende la base para desarrollar los organigramas.

Sin embargo no todas las estructuras tienen la forma de pirámide, ya que su forma depende de la necesidad de adaptación a situaciones concretas de la organización. Por ejemplo, una persona que tiene una empresa familiar y desarrolla todas las funciones directivas, de gestión y ejecutivas tendrá una estructura organizativa, de embrión.

Los componentes más comunes de un organigrama son representados generalmente mediante casillas (rectángulos o cuadrados) y líneas; las casillas pueden incluir el puesto de trabajo, las funciones desarrolladas o bien el cargo atribuido a la persona que desarrolla la función u ocupa el puesto; las relaciones entre las distintas áreas se representan por líneas; cuando son continuas, se refieren al orden jerárquico; y cuando son discontinuas se refieren a las relaciones funcionales.

Clases de organigramas

Los organigramas empresariales a tenor de su forma pueden ser verticales, horizontales y circulares.

El organigrama vertical es el más común de todos y se le denomina también organigrama de árbol por su semejanza con un árbol genealógico; está representado en orden decreciente de autoridad, de arriba hacia abajo; a veces los puestos colocados a la misma altura pueden tener diferente nivel, pero lo que importa son las funciones que desarrollan y las diferentes unidades que dependen de ella. Entre los organigramas verticales se puede hacer gráfico a diferentes alturas; este tipo específico de organigramas se denomina de niveles, que puede significar el nivel de los puestos como también la calificación profesional de las personas.

Los organigramas horizontales están representados de izquierda a derecha, o sea, que a la izquierda hay el puesto de mayor autoridad; tienen la ventaja con respecto al vertical de que son más claros, más fáciles de consultar y requieren menor espacio. Presentamos dos formas de representación, una que indica las líneas de autoridad y los niveles y otra que no tiene en cuenta dichas clasificaciones y que utiliza una decimal que distingue entre las diferentes articulaciones que puede tener la organización empresarial.

En los organigramas circulares la autoridad más alta está ubicada en el centro y a partir de éste se desarrollan círculos cada vez mayores que van representando los diferentes niveles de autoridad en forma de círculo. Se muestra así que el último nivel estará en la periferia de los círculos y cuanto más cerca se está al centro, más autoridad se tiene dentro de la estructura. En esta clase de organigrama, los puestos colocados en la misma distancia al centro, representan el mismo nivel de autoridad.

Ventajas e Inconvenientes de los organigramas

Los organigramas tienen ventajas e inconvenientes; entre las primeras cabe mencionar las siguientes: definen con claridad las funciones y las tareas, las personas que ocupan los diferentes puestos, las líneas de autoridad y las partes de la estructura organizativa; muestran las relaciones entre los distintos órganos de la empresa; ayudan a detectar fallos en cualquier aspecto relacionado con la estructura de la empresa; prestan la facilidad de conocer a las personas por los nuevos empleados; sirven como herramienta para medir a la empresa en lo relacionado a progreso, cambios y nuevas orientaciones de la estructura organizativa y por último dan una visión general a las personas ajenas de la empresa. En cuanto a los inconvenientes o desventajas cabe referirse a las que se indican a continuación: muestran un cuadro muy simplificado y limitado que no alcanza a detectar las relaciones entre los distintos puestos de trabajo; tienen que ser continuamente revisados y actualizados, por los continuos cambios de la organización; muestran simplemente las relaciones formales de la empresa, sin indicar las relaciones informales, que también son importantes.

A pesar de todo, la utilización de los organigramas en las empresas es cada día mayor ya que éstas se han dado cuenta de los beneficios que les puede traer a pesar de sus ciertos inconvenientes. Las razones que más fuerza tienen para aceptar los organigramas como herramienta de la estructura organizativa son: informar al personal, a los empleados nuevos y a las personas ajenas a la empresa sobre la naturaleza y tipo de estructura; detectar y corregir fallos; ayudar a definir la autoridad y responsabilidad y a establecer las líneas de mandó; mejorar los canales de comunicación y las relaciones entre las distintas líneas de la estructura organizacional; aclarar las relaciones entre las distintas áreas de trabajo; eliminar competencias y conflictos entre los departamentos.

La empresa capitalista

En general, la actividad económica consiste en satisfacer las necesidades humanas con los recursos escasos que el hombre obtiene de la naturaleza a través DEL proceso de trabajo. Esta limitación influye en la decisión de las prioridades que deben cubrirse. La elección que se tome en cada momento está condicionada por factores de tipo social y por las relaciones entre los individuos. La satisfacción de necesidades nunca se realiza de forma aislada porque la capacidad individual es muy limitada.

Cada persona no puede producir todo lo que necesita para sobrevivir si no está insertada en un sistema en el cual sólo desarrolla una tarea concreta dentro de una unidad productiva. La empresa capitalista es una unidad de producción y distribución (es decir, comercialización) de bienes y servicios que combina una serie de factores para satisfacer unas necesidades de la demanda y alcanzar unos objetivos concretos. Los factores que constituyen la empresa son: el capital, los medios de producción (factorías, maquinaria, utillaje, materias primas, productos semielaborados), el trabajo (conjunto de empleados), la tecnología utilizada, y el empresario (colectivo reducido que dirige la empresa) que organiza la producción, elabora y controla el plan de empresa, asume junto a los capitalistas el riesgo de no obtener los beneficios o resultados esperados y ejerce, por delegación de los propietarios del capital, el poder de decisión. Los principales objetivos de la empresa capitalista consisten en colocar los bienes o los servicios producidos dentro del mercado, maximizar los beneficios -no necesariamente a corto plazo, pero sí a medio o a largo plazo- y, sobre todo, incrementar el valor de la empresa, o su activo financiero, dentro de una gestión continuada.

Los factores productivos

En un primer estadio rudimentario la empresa exigió que las familias aportaran los factores de producción que poseían: la tierra, el trabajo y el capital. Posteriormente, la empresa se va convirtiendo en una unidad económica con personalidad propia, que se especializa en la producción de bienes y servicios. Para ello, utiliza una serie de factores productivos y se organiza mediante la división del trabajo. Los factores productivos que intervienen en la definición de empresa pueden clasificarse en elementales y dispositivos. Los factores elementales son el trabajo (mano de obra directamente vinculada al proceso productivo), la maquinaria y bienes de equipo y los materiales auxiliares y materias primas; en cuanto a los factores dispositivos, se dividen en originarios (la dirección) e instrumentales (planificación y organización). La maquinaria y los bienes de equipo son los instrumentos que realizan las tareas de extracción, transformación o elaboración de los productos terminados que se destinarán a la venta, los cuales serán más o menos importantes según la actividad que realice la empresa. Está claro que una siderurgia necesita una gran cantidad de maquinaria, mientras que la enseñanza requiere menos elementos materiales. Las materias primas y los materiales auxiliares son aquellos que, mediante un proceso de elaboración o transformación, se destinan a formar parte de los productos fabricados.

En cuanto a los factores dispositivos, hay que señalar que la combinación de los factores elementales o de producción es una tarea específica del factor dispositivo de la dirección, que decide los productos a fabricar, cuándo realizarlos, cómo obtenerlos y en qué condiciones. Esta actividad se basa en dos componentes derivativos o instrumentos de la dirección: la planificación para conocer cuáles son las estrategias a seguir por la empresa a largo plazo y el análisis de los objetivos a corto plazo para llevar a buen fin su estrategia. La planificación se utiliza en la empresa capitalista para obtener mejores resultados. Pero éste no es el único elemento empresarial. La organización es el método que define la participación y la relación de cada una de las personas o grupos de personas en el esquema empresarial. Tanto la planificación como la organización deberán someterse a unos niveles de control para detectar las posibles desviaciones de los objetivos establecidos a largo plazo. En caso de detectarse defectos y desviaciones, se estudiarán los motivos y se tomarán las medidas oportunas para poder corregirlos. De igual manera, este sistema incluye la adopción de medidas de coordinación e el tiempo para obtener los objetivos deseados.

Figura del empresario

El encargado de realizar las tareas de dirección en la empresa capitalista es el empresario. Existen varias teorías para delimitar en qué consiste su función, ya desde los inicios de la industrialización. En los albores de la empresa capitalista, el empresario sumía una doble función: el riesgo implicado por la actividad y la cesión del capital a la empresa. Se consideraba al empresario persona que compraba los factores de producción para bienes cuyo precio era incierto. En la sociedad capitalista el empresario actúa como portador de riesgo, ya que al fabricar productos tiene que afrontar un nivel de incertidumbre sobre el éxito de su decisión. Esta interpretación ha quedado diluida al separarse las funciones de propietario de las de gestión real de la empresa. Al producirse esta separación, se dan unas circunstancias nuevas que es preciso matizar: a) el empresario es el que cede el capital y el que, si no dirige la empresa directamente, nombra a una persona de su confianza; b) el empresario y la empresa se identifican con la persona y la institución; c) el empresario es quien vende productos por su cuenta y riesgo; y d) el empresario es todo aquel que participa en el proceso productivo y que arriesga algo.

Aquellas teorías que priman la cesión, por parte del empresario, de su capital la empresa dejan en segundo plano las funciones de dirección y control, inherentes al empresario-riesgo. No obstante, a partir del desarrollo de las sociedades anónimas y de la transformación institucional de la figura del empresario, aparece más claramente la diferenciación entre persona capitalista y empresario: el primero es el que cede el capital y el segundo es el que combina los factores productivos en el proceso de producción.

En la segunda década del s. XX aparece el concepto más actual de management (o conjunto de actividades relacionadas con la gestión empresarial moderna); el manager es el nuevo directivo, el que lleva la empresa, el que toma decisiones y el que define los objetivos. Los cambios que ha experimentado la sociedad capitalista actual han dado impulso a una nueva teoría de la función directiva del empresario, según la cual éste constituye un factor dispositivo original, que abarca no sólo las funciones de dirección, sino también las de planificación y de organización (factores dispositivos derivativos). El empresario puede entenderse como aquella o aquellas personas que, en la empresa, fijan objetivos concretos, definen los medios para alcanzarlos, determinan las acciones económicas para llevarlos a cabo, definen la combinación de factores de producción disponibles y establecen la relación existente entre los medios y los objetivos a alcanzar. La planificación constituye una habilidad de la dirección para hacer y para llevar a buen término sus planes. Una planificación correcta de la función directiva ha de tener cuenta cinco elementos: a) una sola estrategia u objetivo a la, plazo, que defina el resultado final; b) definición de las políticas a corto plazo, necesaria para la obtención del objetivo principal debiendo quedar claras las etapas a seguir en la estrategia; c) fijación de las prioridades con el fin de alcanzar el propósito principal mediante una estrategia; d) el detalle de las políticas forma de planes; y e) una revisión permanente de los objetivos, porque las decisiones se toman con la incertidumbre del mercado y el paso del tiempo desvela algunas incógnitas no conocidas con anterioridad. Los cambios se pueden introducir p que el sistema es flexible, aunque nunca se debe desvincular definitivamente de los objetivos iniciales. En definitiva, una Y determinadas las estrategias y las políticas de la empresa, establece una planificación adecuada. A partir de este momento conviene determinar la organización que permita llevar a cabo los fines que se han concretado en una estrategia.

La organización es un conjunto debidamente articulado de personas que han de realizar determinadas actividades. El control es una función directiva sin la cual la empresa se iría separando lentamente de sus objetivos. Su utilidad consiste en detectar las desviaciones y los errores lógicos en todo funcionamiento y los cambios en las condiciones de partida. Los mecanismos de control deben cumplir los siguientes requisitos: a) detectar las desviaciones entre los objetivos marcados y los resultados conseguidos b) investigar y determinar las causas de las desviaciones c) buscar las soluciones adecuadas, d) implantar nuevas vías de actuación. En el esquema desarrollado, hay que tener cuenta la coordinación que debe existir entre todas las funciones descritas. -Todas estas tareas y decisiones son las que definen el ciclo vital de la empresa.

El objetivo de la empresa capitalista

El objetivo económico de la empresa, en una economía de mercado viene definido por la maximización de los beneficios. Este concepto ha ido evolucionando con el tiempo, hasta convertirse en un medio -no en un fin- para lograr la supervivencia de la empresa y para poder seguir cumpliendo con el objetivo de satisfacer las necesidades sociales. Además, la empresa ha de colmar también las aspiraciones personales de los individuos que participan directa o indirectamente en el proceso productivo. Esta adaptación de la empresa a las nuevas exigencias de la sociedad en la que está inmersa tiene una dimensión humana. Se ha de tener en cuenta que el entorno empresarial exige de los empresarios una serie de responsabilidades ante los consumidores y sus propios empleados. Obtener el máximo beneficio no significa pasar por encima de cualquier responsabilidad de carácter fiscal, laboral o relativa a la calidad del producto. Los límites de la función empresarial están fijados por las leyes.

Formas jurídicas de la empresa capitalista

Toda actividad empresarial necesita concretar una forma de relación con las personas que la integran. Esta relación adopta una forma jurídica. Las limitaciones legales son una problemática que afecta al derecho mercantil. La elección de una actividad empresarial obliga a definir y a delimitar una serie de posibilidades que afectan a las decisiones constitutivas de la empresa, tales como la organización, las formas de financiación o la publicidad. Al fundar una empresa, siempre se plantea la elección de la forma jurídica que puede considerarse óptima con respecto a los objetivos a alcanzar y a los medios disponibles. Cualquier tipo de actividad empresarial puede concretarse en diferentes fórmulas jurídicas. En términos generales, se pueden diferenciar las siguientes fórmulas jurídicas: el empresario individual, la sociedad colectiva, la sociedad en comandita, la asociación de cuentas en participación, la sociedad de responsabilidad limitada y la sociedad anónima.

-El empresario individual. Es aquella persona que adquiere los derechos y las obligaciones que se producen en la actividad mercantil que realiza. El único requisito que se exige para poder emprender una actividad es tener capacidad legal y actuar en nombre propio o por medio de un representante. Esta figura

ju­rídica está regulada por el Título Primero del Código de Comercio, aunque sus derechos y obligaciones quedan diseminadas por todo el articulado del mismo.

-La sociedad colectiva. Es una sociedad de carácter personalista dedicada a la explotación de una actividad mercantil en nombre colectivo y bajo el concepto de responsabilidad personal solidaria de todos los socios. Es decir, responden con sus patrimonios privados frente a terceros de forma subsidiaria y solidaria y en proporción a sus participaciones en el capital social. El Código de Comercio regula las aportaciones de los socios, en bienes o en trabajo personal, la distribución de los beneficios y las pérdidas, la forma de contabilización, el derecho de información y la gestión de la sociedad, que corresponde a todos los socios. En algunos supuestos, se puede delegar la gestión en uno o varios socios, que serán los que tomen las decisiones empresariales.

- La sociedad en comandita. Es una sociedad en la que, bajo un nombre o razón social, unos socios colectivos responden con todos sus bienes del resultado de la gestión social de la empresa, mientras que otros, los comandatarios, responden solamente con los fondos aportados a la sociedad. En este tipo de sociedad, los socios comandatarios diluyen el carácter personalista de la empresa. No obstante, la responsabilidad limitada que asumen éstos, les excluye de la gestión de la empresa. Así, los centros de gestión y de decisión, al igual que en la sociedad colectiva, se encuentran concentrados en los socios colectivos. En la escritura de constitución, debe constar el número de socios, sus nombres y sus aportaciones. Los socios colectivos tienen los mismos derechos y obligaciones que los que corresponden a una sociedad colectiva. Sin embargo, los socios comandatarios reducen su responsabilidad a los beneficios o pérdidas que se obtengan, de acuerdo con su participación. No intervienen la gestión de la sociedad y tienen limita, derecho de información.

- La asociación de cuentas en participación. Es una forma jurídica asociativa de empresarios, que procura el concurso actividad mercantil de un socio y el capital de otro u otros la realización de un negocio determinado. Este tipo de empresas se parece más bien a un contrato. La gestión, control, distribución de las pérdidas o ganancias y la disolución de la asociación regulan en el momento de la fundación.

- La sociedad de responsabilidad limitada. Es una sociedad de corte capitalista en la que los socios no responden personalmente de las deudas sociales, siendo el único responde la misma la propia sociedad. La sociedad se constituye capital determinado, no superior a cincuenta millones de pesetas. El capital está dividido en participaciones iguales y no en acciones. El número de socios se encuentra limitado con un mínimo de dos y un máximo de cincuenta. La gestión y representación se encomiendan a un órgano social, que puede esta formado por los propios socios o por personas ajenas a la sociedad. El capital deberá estar desembolsado en su totalidad. Los si tienen derecho a la adquisición y transmisión de las particiones, a percibir dividendos y a las liquidaciones corres dientes. También tienen derecho a voto y libre acceso a toda la información de la sociedad.

- La sociedad anónima. Es una sociedad que dispone de capital propio, representado por acciones de igual valor, si la responsabilidad de los socios limitada. Se regula por la de Sociedades Anónimas de 17 de julio de 1951, sobre Régimen Jurídico de las Sociedades Anónimas. El órgano de gestión corresponde a los socios, sino a una Junta General de Accionistas que es un órgano deliberatorio. La Junta designa a los miembros del Consejo de Administración, que es el responde la gestión ante la sociedad y ante terceros. Desde el punto de vista financiero, el capital social determinado por las acciones debe estar desembolsado en un 25 %, pudiendo proceder su ampliación cuando el capital escriturado se encuentre totalmente desembolsado. El derecho preferente de compra lo tienen los socios existentes.

La empresa multinacional

Una empresa multinacional es aquella cuyo marco supera el de una sola nación o Estado en su ámbito de actuación; su objetivo es el control de los procesos de producción, de los canales de comercialización y de las innovaciones tecnológicas.

Desde la segunda guerra mundial, las empresas multinacionales de los países industrial izados han desempeñado un papel muy destacado en la rápida expansión de los negocios a las empresas originarias o madres, primero de Estados Unidos y, posteriormente, de Europa y Japón, han sido las que han experimentado mayor crecimiento en el ámbito del comercio internacional. Este hecho se explica, fundamentalmente, por las mejoras en las técnicas directivas, por la aplicación de nuevas tecnologías y por la realización de inversiones directas en el extranjero.

Tipos de empresas multinacionales

Entre los tipos de empresas multinacionales más frecuentes, se pueden establecer matices de carácter nacional: por un lado, están las empresas multinacionales estadounidenses y, por otro, las europeas y japonesas; de otra parte, por la forma de organizarse pueden ser centralizadas o descentralizadas; las primeras serían aquellas en las que existe un solo punto de toma de decisiones (la empresa madre) y las segundas las que tienen varios.

La organización centralizada o descentralizada de las filiales respecto a la empresa madre es de vital importancia para la gestión y la dirección de las empresas multinacionales. En algunos casos, se practica una política de descentralización, dando capacidad de decisión a las direcciones de las empresas filiales en extranjero. La dirección de la sede central conserva la responsabilidad de fijar la estrategia y las políticas mientras que los directores de las filiales tienen autonomía en las líneas que afectan al nivel operativo. Esto sucede porque pueden existir una condicionantes geográficos, sociales, económicos, político, culturales, religiosos y legales que aconsejen este sistema de funcionamiento. Los directores de las filiales extranjeras deben conocer el sector en el que está ubicada la empresa y también han de prestar atención a los cambios que se producen en el entorno nacional que les rodea.

Las empresas multinacionales estadounidenses

Las empresas multinacionales estadounidenses fueron la vanguardia de este tipo de relación empresarial, ya que desarrollaron esta estrategia a partir de la segunda guerra mundial. Hasta aquel momento habían centrado su actividad en inversión directa, sobre todo en los sectores de extracción, petróleo y minería de los países subdesarrollados.

El periodo de mayor esplendor lo tuvieron en las décadas de los cincuenta y los sesenta, tras la penetración en las industrias dedicadas a la maquinaria industrial, automóviles, ordenadores, componentes electrónicos, química y alimentación. En esta época, establecieron sus filiales en los países desarrollados de Europa occidental y Canadá. El momento de gran expansión coincidió con la creación de la Comunidad Económica Europea (CEE).

El modelo organizativo que adoptan normalmente estas multinacionales es de tipo descentralizado y su estrategia difiere según el área geográfica en la que se implantan.

Las empresas multinacionales europeas y japonesas

Tras la recuperación económica que siguió a la segunda guerra mundial, los países europeos empezaron un proceso expansionista de sus mercados. Las inversiones directas se orientaron, sobre todo, hacia sus antiguas colonias y los países vecinos. A partir de la década de los setenta, las empresas multinacionales europeas se han introducido también en Estados Unidos para aprovechar las ventajas económicas que ofrece el mercado de este país. Los sectores en los que han realizado inversiones directas más importantes son la metalurgia, la electrónica, la química, los productos farmacéuticos y la alimentación.

Las empresas japonesas, conscientes de su dependencia en lo que se refiere a las materias primas y el petróleo, realizaron un gran esfuerzo exportador, canalizando sus inversiones directas hacia los países en vías de desarrollo. Los sectores en los que han intervenido más intensamente los japoneses han sido los bienes de equipo, la metalurgia, el textil, la confección y, sobre todo, la alta tecnología. Actualmente, estas empresas multina­cionales han realizado grandes inversiones en Estados Unidos, fundamentalmente en los sectores de cojinetes, motocicletas, automóviles y microelectrónica. Tanto los japoneses como los europeos tratan de romper el proteccionismo impuesto por la Administración estadounidense.

Al contrario que las estadounidenses, estas multinacionales tienen una organización centralizada y su estrategia se ajusta a las directrices y a las exigencias de las líneas de productos que ofertan.

La vinculación entre empresas

Las posibles vinculaciones o relaciones que pueden establecerse entre las distintas empresas plantean problemas muy complejos en el campo jurídico, fiscal, económico y, en particular, en todo lo referente al mercado. Los países industrializados han intentado regular las relaciones entre las empresas para limitar su poder y para evitar el control monopolista del mercado.

Se entiende por vinculación empresarial aquella relación que puede tener influencia directa en alguna o en todas las funciones de la empresa. Los tipos de vinculación pueden ser muy variados. Entre ellos, cabe destacar los siguientes:

- El holding. Es un concierto entre dos o más empresas mediante el cual deciden realizar una colaboración jurídica y económica contractual. Esta vinculación puede abarcar al conjunto de la empresa o sólo a algunas de sus funciones, como las compras, el almacenamiento, la producción, la distribución o el transporte. En ninguno de los casos se incluye la fusión de los órganos de dirección, que mantienen su independencia. El holding puede ser vertical, cuando las empresas complementan distintas fases de producción y venta. Así, una procura asegurarse el aprovisionamiento de factores productivos y la otra sus ventas. También puede ser horizontal, cuando las empresas realizan las mismas fases de actividad.

- El consorcio. Es un tipo de asociación de empresas, jurídica y económicamente independientes, que deciden de común acuerdo la realización de una determinada función, claramente delimitada en el tiempo. Se suele constituir para colaborar en grandes proyectos. En el consorcio pueden existir empresas do­minantes o con igual poder.

- El cártel. Es una vinculación de empresa independientes, jurídica y económicamente, que acuerdan mediante contrato actuar de forma conjunta en las funciones de compras y ventas. El acuerdo se firma entre empresas que realizan las mismas fases de actividad. Una característica de este tipo de asociación es que pretenden normalmente eliminar la competencia para disponer de un dominio monopolista del mercado. Básicamente, los cártels pueden ser de orden inferior (rebajas, precios, especialización....) o de orden superior (distribución de mercados, distribución de beneficios o pool, distribución de ventas y distribución de productos). Pero existen también otros dedicados a la importación y la exportación.

- El sindicato de empresas. Es una variante del cártel en la que se crea una organización común de ventas, que se hace cargo de las funciones de distribución de los productos de la empresa.

- La asociación de empresas. Es un acuerdo que realizan las empresas, manteniendo su independencia. En el contrato, deciden orientar la política empresarial de cara a la fijación de unos determinados objetivos. La distribución de los beneficios se hace de acuerdo a las cláusulas establecidas.

-El konzern. Es una vinculación de sociedades, jurídica y económicamente independientes, que pactan someterse a una dirección común. Las empresas así asociadas lo hacen según el grado de poder que puedan ejercer unas sobre las otras. El caso más frecuente es que todas las integrantes del konzerm tengan los mismos poderes.

-El trust. Es una asociación de empresas que elimina la independencia jurídica y económica de cada uno de los componentes, hasta llegar a la fusión en una sola sociedad.

La evolución hacia la empresa internacional

Las necesidades de un país no se cubren con la producción interna sino que necesita importar una serie de productos para atender las demandas de la población. Este intercambio origina la existencia de empresas importadoras - exportadoras. Una empresa de un país determinado realiza la distribución de sus productos en el país donde opera o exporta los mismos hacia otros países. Esta actividad exportadora no tiene dificultades. Pero puede encontrar restricciones aduaneras a las importaciones e, incluso, presiones del gobierno. Para mantener sus cuotas de mercado, pueden conceder licencias de exportación a alguna empresa originaria del país, canalizando así transferencias de tecnología, patentes o procesos de fabricación a cambio de royalties. Estas concesiones hacen posible que las empresas extranjeras receptoras puedan producir y comercializar determinados productos en sus zonas de actuación.

Las empresas exportadoras, además de intervenir económica­mente en la forma expuesta, pueden decidir actuar más direc­tamente, creando filiales dedicadas a la fabricación de sus ar­tículos en países extranjeros. De esta manera, mantienen el control desde la empresa madre, la cual se inicia, por ejemplo, por la instalación de una planta para fabricar y comercializar un determinado producto. Una vez conseguido este objetivo, puede empezar un plan de expansión vertical, ampliando sus líneas de producción y estableciendo redes comerciales filiales de distri­bución. Al igual que las plantas de producción, estas instalacio­nes quedan bajo su control. Estas estrategias permiten a las em­presas multinacionales mejorar sus oportunidades de negocio y optimizar los beneficios.

Existe una tercera forma de actuación en el extranjero, que consiste en la posibilidad que tienen muchas empresas de invertir para integrarse como copartícipes de negocios conjuntos con socios del país. Las empresas multinacionales pueden tener la mayoría de las acciones, el cincuenta por ciento o una parte minoritaria.

La empresa madre

Mediante las inversiones directas, la empresa matriz, originaria o madre mantiene la propiedad y el control de sus inversiones, transfiriendo tecnologías y nuevas técnicas de dirección a los países donde se ubican las filiales.

Las características más importantes que definen a una empresa madre son:

a) Opera desde una sede central y se dedica a la producción en países extranjeros por medio de sociedades filiales que controla. La empresa matriz, junto con sus filiales, constituyen la empresa multinacional.

b) Dedica un considerable volumen de su actividad a los mercados internacionales. Destina una parte sustancial de su presupuesto a la inversión y una gran cantidad de directivos y trabajadores a los negocios internacionales.

c) Dispone de una visión global de los negocios en los que tiene intereses, pudiendo aprovechar con mayor rapidez las oportunidades que se le brindan;

d) establece una estrategia integral de actuación, que se plasma en la fijación de unos objetivos internacionales a largo plazo. Este procedimiento permite diversificar sus políticas y objetivos parciales.

El cooperativismo

El cooperativismo es un movimiento de carácter colectivista. Los componentes de una cooperativa se asocian para realizar actividades económicas en común relacionadas con la producción, el consumo o los servicios (educación, crédito, etc.). Inspirado en el socialismo utópico del siglo XIX de Fourier, Saint-Simon y Owen, el cooperativismo pretendía, en sus inicios, transformar las estructuras económicas capitalistas en un sistema solidario y humanizado, en el que los intereses de las personas prevalecieran sobre los del capital.

La sociedad cooperativa puede ser de varios tipos: de producción, consumo (vivienda, productos de consumo, etc.) y servicios (crédito, etc.). Tiene por objeto la realización de la actividad a fin de que la sociedad proporcione la satisfacción de las necesidades de sus socios (trabajadores, consumidores, etc.) en función de las aportaciones de trabajo que realizan, independientemente de la cuantía de sus aportaciones de capital. Actualmente, además de las de consumo, se han desarrollado las cooperativas agrarias y de crédito, y se han organizado federaciones de cooperativas estatales e internacionales.

La regulación de las cooperativas en España

En España, el cooperativismo se rige actualmente por la Ley General de Cooperativas 3/1987 de 2 de abril de 1987.

La sociedad cooperativa, como fórmula jurídica, facilita la pluralidad de aportadores de capital y define a la empresa como una comunidad de trabajo. Esta organización facilita la promoción de todas y de cada una de las personas que la integran y favorece la vocación de servicio a la comunidad nacional.

En momentos de crisis económica o de cierres de empresas, los trabajadores pueden hacerse cargo de la continuidad del negocio mediante la creación de una cooperativa, para salvar así los puestos de trabajo y para garantizar la gestión empresarial con mejoras tales como la dirección colegiada.

La empresa cooperativa puede definirse como aquella sociedad que, con capital variable y estructura de gestión democrática, asocia en régimen de libre adhesión y baja voluntaria a personas que tienen intereses o necesidades socioeconómicas comunes.

Un elemento importante y diferencial de esta actividad productiva es la de satisfacer demandas de carácter social. Los resultados económicos se distribuyen entre los socios en relación a la actividad cooperativizada que realizan. Previamente, se han deducido los gastos destinados a los fondos comunitarios.

Los órganos de representación

La gestión cooperativa tiene dos problemas importantes: el absentismo de los socios en las Asambleas generales y la inexistencia de una dirección tecnificada y profesional izada.

En el texto legal que regula su funcionamiento se hace obligatoria la asistencia a las convocatorias de asamblea. También se determina la existencia de Juntas preparatorias, que facilitan la adopción de acuerdos sociales.

El segundo problema se afronta mediante la constitución de órganos gestores, como el Consejo rector, el Presidente y el Director.

El Consejo rector es un órgano de carácter representativo. A veces, lleva la gestión ordinaria de la cooperativa y, siempre, debe autorizar preceptivamente las decisiones más comprometidas.

También ejerce el control de la dirección, que tiene carácter obligatorio para aquellas cooperativas que, por su volumen social, su entidad económica y peculiaridad estructural, están obligadas a tener un gerente.

El director es un cargo de carácter técnico, responsable y de funcionamiento continuado, que se ocupa de las tareas ordinarias de la empresa.

La línea de garantía y de control la determinan los interventores de cuentas, que habrán de ser socios y cuya actuación deberá regirse bien por decisión de los órganos de gestión, bien por la petición de un número determinado de socios.

El derecho a voto se rige por el principio de «un socio, un voto», pudiendo establecerse que el sufragio sea proporcional a la participación económica en las operaciones de la empresa cooperativa o a la antigüedad en la misma.

En ningún caso podrá reconocerse a los socios el voto fraccionado ni proporcional a su participación en el capital social.

Régimen económico de las cooperativas

Las fuentes de financiación de las cooperativas son las aportaciones de los socios y las cuotas periódicas de ingreso. También se prevé la eventual emisión de obligaciones, la constitución de un Fondo de reserva obligatorio y de un Fondo de educación, promoción y reservas voluntarias con los fondos destinados a los repartos de beneficios.

En todo momento, los socios podrán exigir la información necesaria para poder ejercer sus derechos y para cumplir con sus obligaciones.

Para evitar el desmembramiento de las cooperativas, se han establecidos mecanismos de control, que obligan a presentar un preaviso al Consejo rector, pudiendo los estatutos exigir su permanencia por un tiempo determinado no superior a cinco años. El plazo de preaviso no puede ser inferior a tres meses.

La Ley de Cooperativas fija un término para la devolución del capital aportado por los socios, que no puede ser superior a cinco años a partir de la fecha de la baja.

La autonomía cooperativa

La autonomía cooperativa se consigue mediante la elección de los titulares de los diferentes órganos sin injerencias extrañas. Sólo se tienen en cuenta las competencias de los órganos de gestión.

Entre las garantías que se establecen para conseguir este objetivo está la inscripción en el Registro general de cooperativas. Por otra parte, este principio se refuerza por la obligatoriedad de inscribir en el Registro mercantil tanto las empresas mercantiles como las no mercantiles.

La cooperativa se considera una nueva forma de convivencia dentro de las unidades de producción, aunque no pueden desvincularse de las exigencias comunes al propio hecho empresarial. De esta forma se fortalecen las relaciones sociales y económicas del conjunto de la sociedad.

Con la finalidad de potenciar la función social, la protección y el estímulo de este movimiento, se han creado las Uniones de cooperativas.

Marcos Javier Gallardo Vicente 1ºBto.Tecnológico

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ESTRUCTURA ORGANIZATIVA PIRAMIDAL

DIRECTOR

GENERAL

ALTA DIRECCIÓN

DIRECTOR DE DIVISION

DIRECCIÓN

INTERMEDIA

DIRECTOR DE FABRICA

DIRECCIÓN

EJECUTIVA

JEFE DE SECCION

JEFE DE EQUIPO

EJECUTANTES

GERENTE GENERAL

ORGANIGRAMA VERTICAL

ADMINISTRADOR

AGRONOMO

SECRETARIA

SECCIONSEGURIDAD

SECCION DE RIEGOS

EXPORTACION Y VENTAS

SECCION DE FERTILIZANTES

CONTABILIDAD

PERSONAL

CAJA

ORGANIZACION

VENTAS

DIRECCION GENERAL

CONTROL

ADMINISTRACION

SECRETARIA:ASESORIA DE MARKETING

ADJUNTO

ADJUNTO

SECRETARIA:DIRECCION Y EXTRANJERO

ADJUNTO

JEFE DE ZONA A

DIRECTOR DE VENTAS

MARKETING

JEFE DE ZONA B

ADJUNTO

ADJUNTO

JEFE DE PROMOCION DE VENTAS

TESORERIA

JEFE DE TESORERIA

ADJUNTO

CENTRO CONT.

-BANCOS

-IMPUESTOS

-BALANCES

ADJUNTO

JEFE DE PERSONAL

JEFE DE RELACIONES CON CLIENTES

ADJUNTO

DIRECCION GENERAL

ADJUNTO

JEFE DE CONTABILIDAD

ADMINISTRACION

DIRECTOR ADM.

ADJUNTO

JEFE DE EXPEDICION Y TRANSPORTES

JEFE DE EMBALAJE

ADJUNTO

ADJUNTO

JEFE DE FABRICACION

JEFE DE MANTENIMIENTO

DIRECTOR DE PRODUCCION

ADJUNTO

PRODUCCION

ADJUNTO

JEFE DE SERVICIOS AUXILIARES

JEFE DE COMPRAS Y ALMACENES

ADJUNTO