Aparato óseo

Esqueleto. Columna vertebral. Huesos protectores. Articulaciones

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ÍNDICE

Tema

Página

El esqueleto

2

Huesos

3

Estructura del hueso

3

Columna vertebral

5

Huesos protectores

6

El cráneo

7

Articulaciones

8

Articulación tipo bisagra

8

Articulación tipo esfera

8

El esqueleto

Aparato óseo
El esqueleto es la estructura que soporta el cuerpo. Sus huesos son muy fuertes y, no obstante, livianos y perfectamente diseñados para sus funciones. Esto incluye dar resistencia y rigidez a aquellas partes blandas que lo rodean; ser punto de anclaje para los músculos; y actuar como niveladores fijos para que los músculos se estiren y muevan el cuerpo

·Huesos:

Los huesos son las piezas duras que sostienen nuestro cuerpo y que protegen los órganos más delicados. En su conjunto conforman el esqueleto. Al nacer, un bebé tiene unos 350 huesos blandos, los que se van fundiendo y endureciendo a medida que el niño crece. Un adulto normal tiene un esqueleto formado por 206 huesos.

·Estructura del hueso:

Un hueso no es completamente tieso y rígido, como hecho de acero. Ni es totalmente sólido como un bloque de concreto. Los huesos vivos son levemente suaves y flexibles, parcialmente huecos, pulidos y elásticos, y tan activos en procesos químicos de vida como cualquier otra parte del cuerpo. Un hueso típico está, en realidad, hecho de dos tipos de tejido óseo diferente, más parecida a una esponja o panal de miel. Tiene resquisios y espacios, y es denominado tejido óseo esponjoso o alveolar. Es mucho más liviano que el hueso compacto exterior, y los espacios están ocupados por vasos sanguíneos, médula ósea gelatinosa para hacer nuevas células sanguíneas y grasa. El diseño interno del hueso, de dos partes, le confiere gran fuerza y, sin embargo, aliviana su peso. Un esqueleto hecho de acero pesaría cinco veces más.

Si miras éstos tejidos óseos bajo un microscopio, verás que están hechos de diminutas varillas trabadas unas a otras. Cada varilla es conocida como un sistema haversiano. Es parecido a un pequeño tronco de árbol, hecho de muchas capas aún más delgadas, que muestran como anillos cuando de corta a través. En el hueco central de la varilla se encuentra un increíblemente pequeño juego de vasos sanguí-neos y nervios. Ellos alimentan las partes más recónditas del hueso con nutrientes, y detectan el dolor y otros problemas.

Si realizas un estudio químico del hueso, podrías sorprenderte al encontrar que esta sustancia resistente y dura está formada por una cuarta parte de agua. Aproximadamen-te un tercio consiste en fibras de la proteína colágeno, que también se encuentra en la piel. Otra tercera parte del hueso son cristales hechos de calcio, fósforo y otros minerales. El colágeno le otorga al hueso su leve capacidad elástica, mientras los cristales de minerales lo hacen resistente y rígido.

Los huesos no se encuentran aislados en el cuerpo, separados de todas las otras partes. Los vasos sanguíneos y los nervios pasan a través de orificios de su superficie para alcanzar las partes que se encuentran muy profundas. Los huesos sanos contienen muchos minerales. En tiempo de escasez, algunos de estos minerales pueden disolverse y ser arrastrados fuera del hueso por una corriente sanguínea a cualquier otra parte donde se les necesite con mayor urgen-cia. Esta es una de las razones porque algunas enfermedades hacen que los huesos se debiliten y se tornen quebradizos. Lo mismo puede suceder con la edad, de tal manera que los huesos de una persona mayor tienen menos probabilidades de doblarse bajo un esfuerzo y mayor tendencia a romperse, astillándose.

La columna vertebral

La columna vertebral es la estructura principal de soporte del esqueleto que protege la médula espinal y permite al ser humano desplazarse en posición "de pie", sin perder el equili-brio. La columna vertebral está formada por siete vértebras cervicales, doce vértebras torácicas o pectorales, cinco vérte-bras lumbares centrales, cinco vértebras dorsales inferiores soldadas al sacro, y tres a cinco vértebras soldadas a la “cola” o coxis. Entre las vértebras también se encuentran unos tejidos llamados discos que le dan mayor flexibilidad.

Huesos protectores

Son huesos que protegen órganos delicados formando cajas, cuencos y jaulas. Los huesos redondeados de la parte superior del esqueleto, conocido como el cráneo, forman un cofre hueco para el delicado cerebro. Los huesos curvos de la cuenca del ojo albergan los ojos. Las costillas forman una jaula en torno a los pulmones y el corazón. Y el hueco de la cadera o pelvis es un cuenco en el que se mecen órganos suaves tales como la vejiga, los intestinos y -en las mujeres- la matriz.

·El cráneo:

Si golpearas ligeramente tu cabeza con los nudillos ¿escucharías un sonido hueco? Afortunadamente no, ya que tu cabeza está ocupada totalmente por tu cerebro. Este órgano vital se encuentra protegido dentro de un cofrecito curvado, la caja ósea del cerebro, que forma la parte superior de tu calavera.

La calavera tiene una estructura y diseño en extremo intrincados. La abovedada parte superior, la caja cerebral, se conoce como cráneo. Consta de ocho secciones grandes, curvadas, que forman la frente, las sienes, la mollera o testa de la cabeza, y la sobresaliente parte posterior. Hay también varios huesos en su base, que forman la bóveda palatina o paladar y los de la parte superior del cuello. Todos estos huesos tienen orificios para permitir que los nervios y los vasos sanguíneos los atraviesen para alcanzar la piel de la frente y el cuero cabelludo.

Articulaciones

Tus huesos están unidos por articulaciones flexibles que les permiten moverse con relación a los demás, pero también impiden que los huesos se separen.

El codo, rodilla y mandíbulas son, todos ellos, articulacio-nes bisagras. Trabajan igual que una puerta, y la articulación sólo puede moverse hacia atrás y adelante, no de lado a lado. Esta falta de flexibilidad la compensa siendo muy resistente. Esto es válido para la mayoría de las articulaciones. Mientras más flexibles y movibles sean, mayores serán las posibilida-des que sean menos resistentes y estables.

·Articulación tipo bisagra:

La articulación de la rodilla permite que la parte inferior de la pierna se balancee hacia atrás y adelante. El diseño de bisagras permite movimientos limitados, pero es muy resis-tente. La rodilla es algo inusual porque posee correas de liga-mentos llamados ligamentos cruciformes (diseño cruzado) dentro de la articulación. También posee dos piezas de cartíla-gos en forma de medias lunas, llamados meniscos, que “flotan” entre los extremos de los huesos. Contribuyen a darle estabilidad añadida y ayuda a fijar recta la rodilla de tal manera que puedas estar de pie durante largos períodos.

·Articulación tipo esfera:

Tu articulación permite que puedas mover tu brazo en casi cualquier dirección. El hombro presenta el diseño de una esfera dentro de un cuenco muy poco profundo en el omópla-to, lo que permite al hueso superior del brazo girar y virar casi en cualquier dirección. La cadera es similar, pero tiene una cavidad más profunda en el hueso de la cadera. Por tanto es menos flexible, pero más resistente, para soportar el peso de la parte superior del cuerpo o tronco.

El Aparato Óseo

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Aparato óseo