Antropología

Semiótica. Psicoanálisis. Biología humana. Inconsciente. Freud

  • Enviado por: Bianca Fernández
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 8 páginas

publicidad

La Antropología es el estudio de los seres humanos desde una perspectiva biológica, social y humanista. Esta ciencia se divide generalmente en dos grandes campos: la antropología física, que trata de la evolución biológica y la adaptación fisiológica de los seres humanos, y la antropología social o cultural, que se ocupa de las formas en que las personas viven en sociedad, es decir, las formas de evolución de su lengua, cultura y costumbres.

La antropología es fundamentalmente multicultural. Los primeros estudios antropológicos analizaban pueblos y culturas no occidentales, pero su labor actual se centra, en gran medida, en las modernas culturas occidentales (las aglomeraciones urbanas y la sociedad industrial). Los antropólogos consideran primordial realizar trabajos de campo y dan especial importancia a las experiencias de primera mano, por lo que participan en las actividades, costumbres y tradiciones de la sociedad.

Historia

Desde tiempos remotos, viajeros, historiadores y eruditos han estudiado y escrito sobre culturas diferentes de pueblos lejanos. El historiador griego Heródoto describió las culturas de distintos pueblos del espacio geográfico conocido en su tiempo; interrogó a los informantes clave, observó y analizó sus formas de vida al igual que los antropólogos modernos, y dio buena cuenta de las diferencias existentes entre las culturas en aspectos tan importantes como la organización familiar y las prácticas religiosas. Mucho más tarde, el historiador romano Tácito, en su libro Germania (98 a.C.), reseñó el carácter, las costumbres y la distribución geográfica de los pueblos germánicos.

En el siglo XIII, el aventurero italiano Marco Polo viajó (1271-1295) a través de China y otras zonas de Asia, aportando con sus escritos una información muy amplia sobre los pueblos y costumbres del Lejano Oriente.

Durante el siglo XV se exploraron nuevos campos de conocimiento debido al descubrimiento por los exploradores europeos de los diferentes pueblos y culturas del Nuevo Mundo, África, el sur de Asia y los Mares del Sur, que dio como resultado la introducción de ideas revolucionarias acerca de la historia cultural y biológica de la humanidad. A lo largo del siglo XVIII, los estudiosos de la Ilustración francesa, tales como Anne Robert Jacques Turgot y Jean Antoine Condorcet, comenzaron a elaborar teorías sobre la evolución y el desarrollo de la civilización humana desde sus albores. Estos planteamientos antropológicos y filosóficos chocaban con el relato bíblico de la creación y con los dogmas teológicos que afirmaban que determinadas culturas y pueblos no occidentales habían caído en desgracia divina y por ello degenerado hacia una situación denominada peyorativamente `primitiva'.

Antropología física

La antropología física se ocupa principalmente de la hominización, la biología humana y el estudio de otros primates, aplicando métodos de trabajo utilizados en las ciencias naturales.

Biología humana

Otra de las ramas importantes de la antropología física la constituye el estudio de los pueblos contemporáneos y de sus diferentes rasgos biológicos. Gran parte de los estudios y discusiones de antaño se centraron en la identificación, el número y las características de las razas principales. A medida que se fueron desarrollando técnicas más perfectas para medir el color de la piel y los ojos, la textura del cabello, el tipo sanguíneo, la forma craneal y demás variables, la clasificación de las razas se hizo más compleja. Los teóricos modernos mantienen que cualquier idea sobre las denominadas razas puras o arquetipos ancestrales son engañosas y erróneas. Todos los seres humanos actuales son Homo sapiens sapiens y descienden de los mismos orígenes universales y complejos. Los rasgos genéticos siempre han variado con la geografía según la respuesta biológica de su adaptación al entorno, pero en cada región la herencia genética produce una gama de variedades tipo y combinaciones intermedias. Por tanto, la asimilación de las personas a categorías según posibles razas es más un planteamiento social y político que biológico. Los calificativos asiático, negro, hispánico o blanco obedecen a definiciones sociales que conllevan una gran mezcla de cualidades genéticas con características culturales.

Estudio de los primates

Puesto que los seres humanos son primates emparentados genéticamente con otros simios y monos, el estudio del comportamiento, la dinámica de la población, los hábitos alimenticios y otras cualidades de los mandriles, chimpancés, gorilas y primates análogos constituye una dimensión comparativa esencial de la antropología. La antropóloga británica Jane Goodall y sus colegas dedicaron años a la observación de los chimpancés en un parque nacional de Tanzania y descubrieron que estos animales son capaces de usar útiles simples —sobre todo, pequeños palos para conseguir termitas y hormigas— y lanzar de forma eficaz piedras; en uno de los experimentos se observó a los chimpancés usando palos gruesos para apalear a un leopardo disecado. Además se comunican entre sí tanto vocal como físicamente. Estudios realizados acerca de los esquemas de comunicación y de la vida en grupo de los simios y los monos facilitan la comprensión del pasado remoto de la hominización.

Antropología social y cultural

Gran parte de la investigación antropológica se basa en trabajos de campo llevados a cabo en las diferentes culturas. Entre 1900 y 1950, aproximadamente, estos estudios estaban orientados a registrar cada uno de los diferentes estilos de vida antes de que determinadas culturas no occidentales experimentaran la influencia de los procesos de modernización y europeización. Los trabajos de campo que describen la producción de alimentos, las organizaciones sociales, la religión, la vestimenta, la cultura material, el lenguaje y demás aspectos de las diversas culturas, engloban lo que hoy se conoce por etnografía. El análisis comparativo de estas descripciones etnográficas, que persigue generalizaciones más amplias de los esquemas culturales, las dinámicas y los principios universales, es el objeto de estudio de la etnología.

Parentesco y organización social

Uno de los descubrimientos importantes de la antropología del siglo XIX ha sido que las relaciones de parentesco constituyen el núcleo principal de la organización social en todas las sociedades. En muchas de ellas, los grupos sociales más importantes comprenden clanes y linajes. Cuando la pertenencia a dichas corporaciones de parentesco se asigna a las personas sólo por la línea masculina, el sistema se denomina de descendencia patrilineal. Antes del desarrollo del comercio y de la urbanización a gran escala, muchos pueblos europeos estaban organizados, desde el punto de vista económico y político, como grupos de filiación patrilineal.

La evolución de los sistemas político-sociales

Las sociedades humanas que, en principio, se consideraron más simples son los grupos de cazadores-recolectores como los inuit, los san de Kalahari, los pigmeos del Congo y los aborígenes australianos. En estos pueblos se agrupa un pequeño número de familias para formar bandas o grupos nómadas de 30 a 100 individuos, relacionados por parentesco y asociados a un territorio concreto.

Los grupos supervivientes de cazadores-recolectores (en zonas de África, India y Filipinas) nos permiten el privilegio extraordinario de poder conocer el estado de la organización social y cultural del 99% de toda la experiencia histórica de la humanidad. Sus relaciones de parentesco, las ideas religiosas, los métodos sanitarios y las características culturales no sólo ilustran las raíces culturales de la humanidad moderna, sino que se nos presentan a escala reducida y resultan más fáciles de analizar. Las culturas de cazadores-recolectores que aún perduran ponen de manifiesto las adaptaciones que son necesarias para sobrevivir en entornos hostiles e inhóspitos.

La Semiótica, también conocida como semiología o ciencia de los signos. Sus principales fundadores fueron el filósofo estadounidense C. S. Peirce y el lingüista suizo Ferdinand de Saussure. Ambos basan sus teorías en la distinción fundamental dentro del signo entre significante y significado, es decir, entre la forma escrita del signo y lo que representa. Pierce empleaba los términos signans y signatum, mientras que Sausurre prefirió signifiant (significante) y signifié (significado). Peirce consideraba que la semiología era la base de la propia lógica, y describe la lógica como “la ciencia de las leyes necesarias generales de los signos”. Gran parte de su obra supone un intento por clasificar los signos en función de la naturaleza que existe entre significante, significado y objeto. La obra de Saussurre estudia principalmente el signo lingüístico y establece una clasificación que permite distinguir entre diversos aspectos del lenguaje. Saussure está considerado el fundador de la lingüística estructural y del estructuralismo. Sus análisis semióticos tienden a desarrollarse en términos de pares opuestos: en primer lugar, los estudios lingüísticos pueden ser diacrónicos (históricos) o sincrónicos (sobre un momento concreto). En segundo lugar, el lenguaje puede considerarse como lengua o como habla, es decir, como el conjunto global de reglas sintácticas y semánticas de una lengua determinada o atendiendo a sus manifestaciones individuales. En tercer lugar, el signo consta de un significante y un significado; la relación que existe entre ambos es arbitraria y los dos dependen de una amplia red de diferencias. Estas teorías del significado influyeron no sólo en la lingüística, sino también en la teoría literaria (Roland Barthes), en la antropología (Claude Lévi-Strauss) y en el psicoanálisis (Jacques Lacan).

Psicoanálisis, nombre que se da a un método específico para investigar los procesos mentales inconscientes y a un enfoque de la psicoterapia. El término se refiere también a la estructuración sistemática de la teoría psicoanalítica, basada en la relación entre los procesos mentales conscientes e inconscientes.

Teoría psicoanalítica

Las técnicas del psicoanálisis y gran parte de la teoría psicoanalítica basada en su aplicación fueron desarrolladas por Sigmund Freud. Sus trabajos sobre la estructura y el funcionamiento de la mente humana tuvieron un gran alcance, tanto en el ámbito científico como en el de la práctica clínica.

El inconsciente

La primera de las aportaciones de Freud fue el descubrimiento de la existencia de procesos psíquicos inconscientes ordenados según leyes propias, distintas a las que gobiernan la experiencia consciente. En el ámbito inconsciente, pensamientos y sentimientos que se daban unidos se dividen o desplazan fuera de su contexto original; dos imágenes o ideas dispares pueden ser reunidas (condensadas) en una sola; los pensamientos pueden ser dramatizados formando imágenes, en vez de expresarse como conceptos abstractos, y ciertos objetos pueden ser sustituidos y representados simbólicamente por imágenes de otros, aun cuando el parecido entre el símbolo y lo simbolizado sea vago o explicarse sólo por su coexistencia en momentos alejados del presente. Las leyes de la lógica, básicas en el pensamiento consciente, dejan de ejercer su dominio en el inconsciente.

CONSLUSION

Después de saber lo que trabajan cada una de estas ramas, estableceremos los aportes de éstas al arte.

La antropología estudia al hombre desde sus inicios, por ende ha influido en el arte porque nos ha dado a conocer el arte de nuestros antepasados (arte rupestre). Desde siempre el arte nos a acompañado, y así lo vemos en las distintas figuras pintadas en cavernas que representaban el modo de vida de los primitivos habitantes de la tierra. La semiótica estudia los signos empleados por las figuras que pintan los artistas, que talvez sin saberlo, mediante su pintura han expresado el yo interior y lo que le está pasando; el psicoanálisis juega papel importante. Si nos ponemos a sacar conclusiones, muchos de los grandes pintores han sido grandes sufridores de la vida. La vida a afectado su medio, su mente, le ha quitado alguna pieza importante o simplemente le ha “pateado” varias veces, sin embargo, con un lienzo blanco, esos pintores se podían desahogar, sin tener que rendir cuenta a nadie y sin tener que seguir reglas ni patrones, era sólo una atmósfera entre el pincel y la persona y no cabe duda que con sólo tomar una pintura, podríamos saber mucho de los sentimientos de las personas en esos momentos, todo se nota con el empleo de los colores, si las figuras son sangrientas o sádicas, si no tienen “nada” pintado en específico, sólo un lote de pintura regada o simplemente si es un bello campo que de seguro refleja añoranza o deseo del pintor por ese medio.

Creo que esos son los aportes de estas tres ramas al arte.

INTRODUCCION

En el siguiente trabajo, se ha pedido que se explique los aportes de la antropología, la semiótica y el psicoanálisis al arte.

A simple deducción, se diría que esas tres ramas no han aportado nada al arte, pero es un error. Los vínculos se perciben, pero es necesario hacer un minucioso estudio de cada una para saberlo.

Antes de establecer los aportes de estas tres ramas al arte, debemos conocer las definiciones de cada una, lo que trabajan, en lo que afectan al hombre y como se manifiestan en la sociedad.

A continuación todo acerca de la antropología, la semiótica y el psicoanálisis, y luego sus aportes al arte.