Antropología Social: Representaciones identitarias y Proyectos políticos y económicos

Análisis antropológico. Interrelaciones. Ciencias sociales. Cultura. Historia. Etnias. Indio

  • Enviado por: Anabel Blasco Alcaide
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
publicidad
publicidad

Antropología Social

 

ANALISIS DE LA COMPLEJA INTERRELACIÓN ENTRE REPRESENTACIONES IDENTITARIAS Y PROYECTOS POLÍTICOS Y ECONÓMICOS.

Ciertamente, no podemos engañarnos pensando que las imágenes que nos creamos o que tomamos ya creadas acerca de los que se distinguen como "los otros" son consecuencia únicamente de la imaginación, no. El proceso que lleva a cabo la construcción de una imagen del "otro" es el resultado de complicadas interrelaciones entre procesos políticos y económicos, procesos en los que cuentan mucho los beneficios, la explotación y subordinación del otro y la justificación política ante la propia sociedad.

Lo que se pretende conseguir en este ensayo es hacer emerger los procesos esenciales que se dan para crear la imagen del "indio americano" para constituir su representación identitaria. Pero ¿qué se considera por identidad? Es importante conocer bien de qué trata el concepto para saber de lo que se va a tratar. Bien, el padre de este concepto el Sigmund Freud. Es un concepto que basa la identidad en procesos personales y subjetivo (lo subjetivo es todo aquello que es característico del sujeto). El concepto de identidad, por tanto, viene de la psicología pero, más tarde se plantea de manera más amplia en las ciencias sociales.

En las ciencias sociales se encuentra un binomio entre identidad y etnia, mientras que en antropología se concibe la identidad étnica como la cultural. Pero, esta concepción supone el problema de que se puede dar lugar a grupos cerrados (grupos con culturas homogéneas). Así pues, lo que hoy se plantea como identidades es a nivel conceptual, las relaciones socio-políticas y económicas, y más o menos esto es en lo que nos vamos a centrar.

Antes de comenzar a plantear este análisis, también cabe aclarar, que lo que se intentará llevar a cabo es, en resumen, el análisis de la relación entre la supraestructura y la infraestructura porque, como dijo K. Marx: "la existencia hace la conciencia".

Comenzando por el comienzo, valga la redundancia, cuando C. Colón cruza los mares trata de demostrar una teoría que plantea que se puede encontrar Oriente navegando por el Océano Atlántico. Parece pues, una idea muy emprendedora y revolucionario para la época en la que se inserta, 1492. Sin embargo, a pesar de esto, Colón comete un fallo que me parece que es importante destacar porque incide bastante en la creación de la imagen del indio americano. Lo que pasa es que, como diría Paul Watzlawic (Watzlawic:7), una vez Colón llega a América, "distorsiona los hechos para que no contradigan a -su- concepto de la realidad, en vez de hacer lo contrario, es decir, en vez de acomodar -su- concepción del mundo a los hechos incontrovertibles". Así, para Colón, está muy claro que va a llegar a la India, no se le pudo pasar por la cabeza que era un nuevo continente el que estaba pisando, e incluso cuando los hechos eran objetivamente contradictorios, cuando "la realidad -presionó- tanto que se - hizo - necesario modificar su representación, Colón hará un último intento para no modificar su idea, obligándola de manera jurídico-burocrática a no conformarse con su imagen" (Amodio:46 ). Y realmente esto influye , si no, ¿por qué se les sigue llamando indios o, como mucho, "indios americanos"? y sin embargo, a los descendientes de emigrantes, colonizadores... europeos que fueron a América sí se les llama americanos. Todo esto tiene que ver con esa construcción social del "indio", porque, la forma de entender el mundo, tanto por parte de Colón como por parte de los que le acompañaron, determina la manera en que interpretan aquello que van encontrando en sus viajes. Entonces, es preciso comprender y conocer las prenociones de las que parte Colón y saber los tipos de referencia que utiliza, porque él y sus acompañantes serán los primeros que nos importen esa primera imagen del indio americano.

Sabemos que Colón ve las cosas a través de las concepciones y estructuras ideológicas y culturales propias de la sociedad europea de finales de la Edad Media. Pero, es que además, influye mucho en él y en su manera de identificar y clasificar las cosas con que se encuentra, el pensamiento de varios autores clásicos, relatos de viaje (sobre todo el de Marco Polo) y la Biblia. A partir de estas fuentes Colón se creará más ideas preconstruidas de lo que va a ver, y así, adaptará la realidad a esas ideas preconcebidas.. Así, cuando Colón espera encontrar a los súbditos del Gran Kan, a seres disformes, a los "monstruos" de las leyendas... encuentra, simplemente, a unos habitantes diferentes de los previstos, ya que son humanos al igual que ellos, ni tienen la piel tan oscura como los indios que pretendía encontrar (según los relatos leídos). Pero entonces ya comienza a surgir la diferencia de estos seres respecto a ellos, la diferencia se da por la carencia de Estado, propiedad particular y religión. Claro, aquí existía un dilema entre si se les consideraba humanos o no porque, entonces la noción de humanidad estaba estrechamente ligada a la religión cristiana, y, estos parecían no tener ninguna religión (aunque luego se optaría por evangelizarlos). Además, si se definía a estas poblaciones como no humanas, se daba pie a un trato brutal y sin escrúpulos ni justificaciones precisas. Pero la cosa sigue cuando observan que hay curanderos, adivinos y templos donde se adora al Sol. ¿Qué pasa entonces? bueno, podrían tener aquí el indicio necesario para pensar que estos "otros" tienen también una religión, diferente al cristianismo, pero igualmente religión. Pero no nos engañemos, esto era impensable en esa época. Así, cuando hacen estas observaciones llegan a la conclusión de que adoran al diablo.La explicación de esto es simple: como no adoran a Dios, adoran al diablo; por tanto, aquí ya aparece un claro elemento de la superioridad con que llegaron los españoles pretendiendo que su cultura era la genuina, y a la que se debía parecer la de los "otros" . Por tanto, parece que se comienza buscando las semejanzas o paralelismos entre la cultura de los europeos (que constituye el "nosotros") y la de los originarios habitantes de América (constituyendo a los "otros"), para, en un segundo momento, racionalizar las diferencias (esto se comenzará a dar ya en el siglo XVIII).

Pero, antes de proseguir analizando los elementos que influyeron en la creación del "indio" hay que hacer emerger el principal propósito por el cual se lleva a cabo este viaje tan revolucionario; y bien, ¿qué mejor propósito que el comercial? Sí, los intereses económicos y comerciales son sumamente importantes, además, una vez llegan allí, Colón que da fascinado por el oro y las perlas, se llega a obsesionar; hace numerosas referencias a las riquezas de los/las indios/as mezclándolas con los mitos que él mismo había estudiado. Así, Amodio (Amodio:74 ) expone que "el oro obsesionó a Colón y la asociación entre los salvajes y el oro está muy arraigada en él". De esta manera, como Colón conoce bastantes mitos que asocian el oro con unos guardianes que no serian humanos, asocia una imagen moralizadora utilizada por la Iglesia (la de que el hombre come al hombre) con un grupo de indígenas: los llamados caníbales o caribes. Estos/as indios/as se distinguirían de los otros, porque son guerreros sin miedo que castran y comen la carne de sus enemigos, se pintan de rojo... Sería una especie de búsqueda desesperada del oro a través de la localización de unos monstruos humanos y una vez ya tienen localizados a los monstruos, el oro vendrá solo. Esta es la imagen que divulgan de este grupo indígena, sin embargo,¿cómo podemos estar seguros de que realmente llevaban a cabo esas prácticas con el escaso conocimiento del idioma indígena por parte de los colonizadores?. Bueno, sí que se visitaron las casas de algunos y algunas personas y "vieron muchas cabezas de hombres colgadas y cestas con huesos de muertos" (Amodio:64 ) pero, tal y como apunta Las Casas, eso se podría corresponder con ritos funerarios, aunque ya sabemos que Colón se resigna a barajar esta posibilidad. Ahora cabe preguntarse si no es realmente curioso que los Reyes españoles hubieran autorizado la esclavitud sólo a los "caribes". Parece que ahora todo nos lleva a pensar que no es meramente una casualidad, pero sin embargo, esto se refuerza con la mezcla de ese mito que diría que "el oro es guardado por un espíritu o un hombre monstruoso" (Amodio:78 ). Con esto, sí que quedaría todo "atado y bien atado", como una vez dijo F. Franco. La construcción del monstruo, más bien social, justifica la esclavitud de éstos y deja vía libre a la apropiación de las riquezas de éstos.

Pero, esta atribución de monstruosidad y posesión de oro a la figura del caníbal puede considerarse sólo como uno de los primeros indicios que nos muestran los intereses económicos barajados en la "conquista " de América. Después de Colón vinieron otros muchos y, en solo "media centuria el dominio colonial estructuró un sector de producción sumamente avanzado en su base técnica y en el uso intensivo de capital" (Sempat:73 ), pero para ello tuvieron que sacrificar a un importantísimo número de población indígena. Así, en 1552, Cristóbal de Molina denuncia el enorme coste demográfico que ocasionó la invasión española, Cieza de León dice textualmente que: " en el valle Santa [...]ver es la sepultura de los muertos" (Sempat: 75) y otros muchos más testimonios refuerzan la idea de la gran reducción de la población que fue consecuencia de la conquista (nos valemos de estos testimonios porque la investigación demográfica es poco precisa). Pero, ¿por qué todas esas muertes? ¿Fueron todas a causa de la codicia de los españoles? Ante este porqué hay diferentes tesis, pero por lo que más nos podemos decantar es por un modelo multicausal, es decir que las causas de despoblamiento en la América del siglo XVI se debieron a tres causas fundamentales: las epidemias importadas por los europeos, las guerras desatadas por los españoles (1530 - 1550) causadas por su ambición económica, las guerras también entre indígenas de diferentes etnias y la tercera causa seria la desestructuración de las organizaciones de producción indígenas. De esta manera se dio el proceso de conquista, es muy importante tener en cuenta el factor de violencia que los colonos emplearon para dominar a los indígenas, ya que llegaron al nuevo continente presuponiendo que lo que habían descubierto les pertenecía (por eso pusieron los nombres de las islas y territorios a su antojo), se vieron con el derecho de considerarles diferentes en comparación a ellos y así poder justificar muchos de sus propósitos. Y efectivamente, la violencia se erigí como un elemento imprescindible para adquirir el control, la coacción les era un arma fundamental. Pero al mismo tiempo se da una incompatibilidad entre dos planteamientos: un tratamiento brutal de la población indígena y el hecho de que son seres humanos (ya que podían ser evangelizados, educados en la fe cristiana). Así, el Papa los definirá vasallos de la Corona (al igual que lo hicieron con moros y judíos). Y ¿qué implicaba "tener el honor" de ser vasallos de la Corona? la respuesta es sencilla, al ser vasallos han de comportarse según los principios morales y organizativos que establecían los Reyes Católicos, por tanto, se exportará la doctrina cristiana y se dará paso a la intensiva evangelización de los indígenas, esto por un lado. Por otro, han de someterse a la reorganización política y económica que implantarán los mensajeros de la Corona.

Todo esto, ¿no es acaso, en vez de un privilegio como parece que pretenden demostrar, una muestra de fuerza? Ciertamente, la llegada de los europeos al nuevo continente planteó problemas políticos y culturales y por ello, en un principio sobre todo, mantuvieron el carácter de "maravilloso". Pero en el fondo, lo que ésto implicaba era la construcción de una alteridad pero más compleja de lo que se esperaba, ya que se aguardaba un mundo y se encontró otro. Incluso se creyó encontrar en América el Paraíso Terrenal (Colón llegará a esta conclusión). Esta supuesta identificación del Paraíso Terrenal se debió, de nuevo, a las prenociones bíblicas... con las que Colón contaba, para él "conocer era reconocer" (Amodio: 101), es decir, establecer similitudes a partir de la Biblia y otros textos: pájaros de muchos colores, seres semidesnudos, infinidad de árboles... Sin embargo, a pesar de creer en un momento de que se trataba del Paraíso Terrenal, se convirtió más bien en un infierno terrenal de luchas lucrativas, de muestras de poder, violencia y codicia. Entonces se llevó a cabo, ya durante el siglo XVI, la "transición dada entre un modo de producción que procuraba la reproducción ampliada de los hombres" a "otro modo mercantil y colonial cuyo principio rector era la producción de oro y plata" (Sempat:69 ). Entonces, ¿qué pasó de aquel Paraíso Terrenal?, si era una especie de paraíso, si era tan sumamente magnífico ¿por qué lo tuvieron que intoxicar?. Otra vez vemos aquí como los intereses políticos y económicos vuelven a emerger a la superficie, incluso a costa de ahogar a la utópica existencia de un paraíso terrenal, con toda la hermosura que debían poseer sus tierras y con ese estado natural de sus gentes. Sí, llegaron los colonos y poco a poco fueron explotando a esos seres a quienes debieron convertir en salvajes; les fueron organizando sus vidas o, mejor dicho, des desorganizaron sus estructuras para volverlas a organizar tal y como ellos quería, es decir, tal y como ellos calculaban que podían beneficiarse más. Y es precisamente esta desestructuración de las formas de producción indígenas uno de los factores que hemos mentado como determinante en el proceso de despoblación de la América del siglo XVI (muchos indígenas morían de enfermedades respiratorias en las minas donde trabajarían como mitayos). Aunque, bueno, según Polo de Ondegardo: "siempre se tenía consideración y respeto a la conservación de los indios" (Sempat:77 ), es decir, se tendía a reducir al mínimo el fondo de trabajo necesario. Pero ¿se hacía esto por el bien de la población autóctona? ¿o era más bien por el interés de que éstos pudieran trabajar eficazmente para los colonos?. Yo, personalmente me decanto más por la segunda teoría. Pero hay que reconocer que esto se dio y así se decía que la reducción de tributos que se empezó a imponer a los indígenas en 1549 fue "para que los indígenas tuvieran con qué poder sustentarse y alimentar" (Sempat: 79). Lo que se nos quiere decir es que a pesar de que el Estado colonial entrara en el continente americano irrumpiendo en sus modos de vida y de producción, se preocupa mucho del bienestar de sus habitantes y por ello pretende "restaurar el antiguo equilibrio del modo indígena entre la magnitud del tiempo excedente y la del tiempo de trabajo necesario" (Sempat:79). Sin embargo, según el virrey que estaba entonces, los resultados de estas medidas provocaron la ociosidad de los indios, el "desperdicio" del tiempo, bajadas en las rentas y tributos a la mitad... En resumidas cuentas, el bien para los indios no les era rentable, por eso se le encomendó después a Toledo (que fue nombrado virrey) lograr la recuperación de la producción para, por supuesto, "apoyar a la monarquía en su crítica situación financiera elevando al grado máximo posible los envíos de plata a la metrópoli" (Sempat:84). ¿Qué significa ésto para el pueblo originario de América? Bueno, parece ser que todo indica que ha de aumentarse el trabajo y, por tanto, la mano de obra. Pero, ¿qué justificaciones empleará Toledo para llevar a cabo su propósito? ¿qué alegará para poder aumentar el coeficiente de explotación a los indígenas?. Toledo lo que hace es descalificar la sociedad indígena "tildándola de ociosa, indolente" (Sempat:84), por tanto, la imagen del indio también podrá estar asociada con la ociosidad; cosa que implica una vida sin ningún tipo de responsabilidad e incluso puede llegar a provocar esas imágenes de los indios que estarían siempre bailando, cantando... Todas estas absurdas ideas pueden devenir perfectamente de la ociosidad que se les atribuye como característica principal (e intolerable). Pero Toledo va más lejos porque pretende confinar al pueblo indio en cuerpo y alma, y para llevar a cabo este propósito tendrá que extirpar todo aquello que les caracteriza: su cultura o, como dice Sempat (Sempat:84): "lo que distingue a Toledo - es - su voluntad ejecutiva para mudarles a los pueblos indígenas el modo de vivir y todo lo demás que hacían " así acelera la transición hacia estructuras coloniales.

De esta manera, ahora los/las indios/as podrían vivir "como personas de razón y como los demás vasallos de su Majestad" (Sempat:85). Pero, ¿qué está implícito en este mensaje? ¿Hay algo aquí que contribuye también a perfilar la identidad del indio?. Es evidente, si lo que se pretende es que vivan como personas de razón , significa que al mismo tiempo esa gente no actuaban de manera racional. ¿Eran irracionales? Porque si lo que se quería era que vivieran como personas de razón es que de por sí no la poseían, entonces ¿qué les quedaba de su humanidad?, poco a poco nos parece que les van quitando características propias a la humanidad para tener una excusa, para poderlos enseñar a vivir como se debe -que dirían para justificarse-. Son planteamientos, contradictorios en su base y llenos de prejuicios, que les sirve para poder someter al pueblo autóctono americano. La cosa sigue cuando después se dice que "podrían vivir como los demás vasallos", lo que significa también que son diferentes, son "los otros" pero si se someten pueden homogeneizarse con el "nosotros" o grupo hegemónico y llegar a ser iguales que éstos. Y yo me pregunto ¿realmente pueden llegar a considerarse "como los demás vasallos", y más, cuando se parte de una identificación discriminatoria de éstos?. Es muy dudoso. Además, toda la divulgación iconográfica que se empezó a exportar de éstos a Europa tan mal interpretada, litografias sobre sus supuestas costumbres, llenas de fantasías descabelladas, abundante en seres casi totalmente desnudos (cosa que impactó profundamente a la sociedad europea de fines del siglo XVI), todo eso sumado a las imágenes que había exportado Colón de las Américas... ¿Realmente con todo esto se podía concebir a esas personas como iguales a ellos? Y es que la divulgación iconográfica siempre influye mucho a la hora de concebir a una persona, claro, en algunos dibujos se les pintaba como a monstruos culturales y en otros como a "prototipos físicos de una humanidad no contaminada, habitantes de una tierra rica y no contaminada" (Amodio:142); es decir que la divulgación iconográfica es muy influyente pero la política económica será la que, en cierta manera, configure el camino a través del cual se tiene que concebir al "indio".Si esto no es así ¿porque se incide tanto en la igualdad-diferencia de este pueblo? ¿Por qué no triunfará la visión de los "indios" como seres puros, sin contaminar... "el buen salvaje" de Rousseau? He aquí porqué pienso que los intereses políticos y económicos pesan más que cualquier otro elemento. Y lo que también concluyo es que dudo mucho que se les pretenda, realmente, tratar igual que a cualquier otro vasallo de la Corona. Al contrario, estoy de acuerdo con Amodio cuando dice que la imagen que se divulgó del indio justificó "la conquista y el saqueo de las riquezas americanas, - supuso - un código para la percepción y construcción del Otro"; en lo que no estoy tanto de acuerdo con él es en que esta imagen fuera utilizada conscientemente en todo momento. Yo, por el contrario, no estaría tan segura de afirmar esto porque meterse en campos de la conciencia humana es difícil y, a veces, las cosas o al menos parte de ellas, se hacen inconscientemente. Incluso muchas de las imágenes extendidas, pienso que se presentaron así por no conocer bien a esa gente, por cuestión de no ceder el paso a la realidad y olvidar los prejuicios... y sí, en cierta medida para presentarlos como a seres inferiores pero, no creo que pensaran eso conscientemente, al menos, conscientemente no (igual soy yo la que me niego a creerlo porque no me cabe en la cabeza, no sé).

Bueno, sigamos con la reforma de Toledo para observar más a fondo esa interrelación entre las representaciones identitarias y el proyecto-económico que éste plantea. La reorganización de Toledo,pues, llevó a cabo la subordinación político-económica del los pueblos indígenas a todo un conjunto más amplio de relaciones, todo esto sin eliminar su diversidad étnica. Es entonces cuando ya podemos hablar de la aparición de la "república de los indios" (Stern:133) como una nueva categoría colonial. Pero la cosa no era tan simple; "el proyecto económico de Toledo suponía grandes obligaciones a las comunidades autóctonas" (Stern:133) y para ello era imprescindible coaccionarlos. De esta necesidad surge la ingeniosa invención de Toledo: el "brazo político" de la colonización. ¿Qué implicaba exactamente este brazo político? Para los colonos era un sistema de subordinación y control del pueblo autóctono americano a través de éste brazo se organizan unas "instituciones y relaciones coercitivas y violentas en unas estructuras de poder que podían llevar a la práctica un gran proyecto de desarrollo económico" (Stern:134). Por tanto, la política estaba vinculada a los intereses económicos de los colonos, les daba poder sobre los indios, a los que mediante ésta podía subordinar y explotar. Al mismo tiempo, la élite colonial también quedó sometida a una especie de control (aunque con el tiempo, éstos acumularán recursos y podrán independizarse del Estado). Así, ya empezamos a ver la complicada interrelación entre la economía, la política y la imagen conseguida a través de los ojos europeos, litografías... porque, a través de la política se regula la explotación económica y al mismo tiempo se somete al indio, por lo tanto, en cierto modo, se le humilla (el vencido está rebajado).

Toledo establece un sistema de leva de mano de obra basado en las cifras tributarias; lo que pretendía era "atribuir a las cargas de los campesinos el carácter de costumbres" (Stern:136) y para ello "transformó la tradición de la mita en una institución colonial de trabajo forzoso regulado y asignado por el Estado" (Stern:136). Por tanto, fuerzas las costumbres de un pueblo a unos intereses de explotación de recursos a través de unas instituciones políticas y justificado por un discurso, también político. Aquí cabe detenerse para preguntarse acerca de si este trabajo forzado o forzoso para el Estado es típico de un vasallo de la Corona o si más bien lo es de un esclavo. La esclavitud según el Diccionario Enciclopédico Básico, es la "sujeción excesiva por la cual se ve sometida una persona. El sometimiento del hombre al hombre". Parece que según esta definición, los indios americanos cumplen algunos de los requisitos que se necesitan para entrar en la categoría de esclavos/as y sin embargo, se les pretendía tratar como a vasallos de la Corona. Por lo tanto, ese trabajo forzado en la mita, era un trabajo bastante cercano al del esclavo y, al mismo tiempo, ese trabajo puso en peligro la reproducción del ayllu. Es decir, los tributos en especie, las exigencias del tiempo de trabajo excedentario (mano de obra), las precarias condiciones de trabajo en la mina, los abusos... llevaron a graves dificultades de subsistencia de las propias comunidades. Este proceso acabó por socavar la independencia económica de las sociedades autóctonas y acabaron sometidas a los colonos, sin embargo fue un proceso largo y según Stern, contradictorio en si mismo. Y es que toda esa estructura política se olvidó de un detalle necesario para que el sometimiento de los indígenas fuera total: se permitió a las comunidades acumular unos excedentes monetarios importantes. Con esto, los ayllus "no tenían motivos económicos para someterse al trabajo en la mita" (Stern: 151), así, su sometimiento era más bien obligado por ese "brazo político", no hubieran tenido motivos algunos incluso aceptando "los tributos en dinero de la paz social" (Stern: 151). Aquí es donde está la "ironía del régimen extractivo de Toledo" (Stern: 151). Se atacaba a la independencia de los ayllus pero no a su subsistencia, y es que les interesaba que estuvieran bien vivos para tener mano de obra de muy fácil acceso. Lo importante era tener el poder político y también tener relaciones influyentes, porque partiendo de ahí, conseguir los beneficios económicos era coser y cantar; por tanto, la figura del corregidor era la que más rápidamente podía prosperar porque tenía un puesto político desde el cual tenía el poder de "extraer mano de obra y tributos, saquear las economías locales y concertar acuerdos comerciales lucrativos". Así, por motivos políticos llegaron a celebrarse matrimonios entre colonizadores e hijas de kurakas , ya que una vez se tenía poder político y relaciones influyentes, el éxito económico estaba garantizado. Y como antes hemos mencionado, la violencia y la coacción era imprescindible para mantener todo ese sistema y evitar las revueltas de los indígenas. Por ello se tenía que recurrir muchas veces "a los castigos físicos y las humillaciones" (Stern: 170) y por otra parte, para mostrar el poder inviolable se tenía que llevar "un estilo de vida pretencioso, abusivo [...] simbolizaba su autoridad, su superioridad política y sus expectativas de deferencia".

La conclusión de todo esto que hemos mencionado está bastante clara: la representación identitaria del indio debía contar con la humillación y subordinación, no solo politico-económica, sino también social, como características necesarias para que el colono, corregidor u otra figura de este estilo, pudiera ejercer su poderío político. Si la imagen del indio no hubiera llevado toda esa índole de rasgos de inferioridad y diferencia, si no se le hubiera rebajado de categoría, muy difícilmente se hubiera podido obtener tal éxito político y económico.

Un último dato importante al que hay que hacer referencia es el papel de la justicia española en la América de la Conquista. Sabemos que aunque los "indios/as americanos/as" fueron unos/as grandes luchadores/as por la justicia, consiguiendo incluso una importante reducción del tributo y de la mita, las consecuencias para ellos no fueron buenas. ¿Por qué?. Sencillamente porque esto les hacía depender de las autoridades coloniales, del sistema jurídico que, al fin y al cabo, está al servicio de la clase dominante. Además, muchas de las batallas jurídicas llegaron a ser entre etnias y entre miembros de un mismo ayllu, lo que dio lugar a "fomentar una dinámica de clase que vinculaba a los indios privilegiados a la estructura colonial del poder, un sistema operacional de justicia colonial debilitó la capacidad de las sociedades autóctonas para unirse y lanzar un ataque más ambicioso y radical contra la estructura de explotación como un todo" (Stern:211). Es decir que los/las indios /as quedaron atrapados en todo un entramado de redes políticas, económicas y jurídicas destinadas a beneficiarse de estos, aún a costa de destrozar el modo de vida, de producción y de reproducción de éstos. Y como bien dice Stern: "la inferioridad social, jurídica, política y económica en que se encontraban los indios planteaba grandes obstáculos a su éxito en los tribunales y reducía a la insignificancia la muchas de sus <victorias>" (Stern:218).

Por todas estas interrelaciones la imagen del indio es tan compleja y está tan llenas de contradicciones. Esa imagen comenzó a construirse entre la mitología y los intereses lucrativos, envuelta de concepciones paradisíacas y al mismo tiempo de monstruos, llena de dragones y caníbales. Alabada por unos y humillada por otros, la imagen que se fue conformando del indio americano ayudó, en gran medida, a los crecientes intereses políticos y económicos de los colonos, e incitó a muchos otros países a seguir el ejemplo.

 

BIBLIOGRAFIA:

 

E. AMODIO, Formas de la alteridad. Construcción y difusión de la imagen del indio americano en Europa durante el primer siglo de la conquista de América, Ed. Abya-yala, Ecuador, 1993.

 

C. SEMPAT ASSADOURIAN,, "La crisis demográfica del siglo XVI y la transición del Tawantinsuyu al sistema mercantil colonial"

 

S. J. STERN, Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española,

caps. 4 y 5.

 

P. WATZLAWICK, ¿Es real la realidad?, Ed. Herder, Barcelona, 1994.