Antiguo Régimen a finales del Siglo XVIII

Historia de España. Revolución Francesa. Constituciones. Absolutismo y Liberalismo. Fernando VII. Sexenio absolutista. Trienio Liberal. Década Ominosa y Moderada. Era Isabelina. Regencia de María Cristina y Espartero. Desamortización. Restauración

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1. CARACTERÍSTICAS GENERALES

DEL ANTIGUO RÉGIMEN A FINES

DEL SIGLO XVIII

TENSIÓN DOBLE REVOLUCIÓN LIBERAL/REVOLUCIÓN BURGUESA

Liberalismo (capitalismo)

1 Tensión

Absolutismo (feudalismo)

Moderados (liberales doctrinarios)

2 Tensión EN el Liberalismo Gran Burguesía

Progresistas

Carlismo (Sociedad estamental en crisis)

3 Tensión entre fuerzas excéntricas

Republicanismo (Pequeña burguesía y el pueblo)

El liberalismo español, que se va a desarrollar durante todo el siglo XIX, es totalmente dialéctico. El siglo XIX español va a comenzar en 1808, cuando se produzca la invasión napoleónica. En el estudio de la historia contemporánea de España vamos a comenzar con el análisis del final del reinado de Carlos IV (1808) hasta el reinado de Alfonso XII. En este largo periodo está claro que va a desaparecer el feudalismo en España, que va a resultar un modo de producción que va a remitir a una forma de sociedad, por ello se va a producir una transformación social desde una sociedad estamental, a una sociedad de clases donde lo que prima es el capital y la capacidad individual de ascender. En estos 3/4 de siglo XIX se pasa del hundimiento de la monarquía absolutista a la creación de una monarquía constitucional. En este proceso se construye un nuevo estado, el estado liberal que muy poco tiene que ver con la concepción de estado de la monarquía absolutista borbónica. Se crea una administración central configurando un estado centralizado, que se va a dotar de medios coercitivos. Debemos debatir si existió un proyecto nacionalista español, y en el caso de que existiese debemos analizar si fue débil, o por el contrario un proyecto con fuerza.

1 La Guerra de la Independencia va a marcar una primera tensión entre los liberales y los absolutistas. Este aspecto no refrenda ninguna dialéctica política sino la oposición de dos proyectos sociales y económicos totalmente diferentes como son el capitalismo y el feudalismo.

2 El final del reinado de Fernando VII y el comienzo del reinado de Isabel II marcarán el inicio del liberalismo. La tensión dialéctica durante el reinado de Isabel II ya no es entre el liberalismo y el Absolutismo, lo que no quiere decir que este conflicto no tenga tensión. La tensión se produce ahora dentro del liberalismo en el que nos encontramos dos modelos totalmente diferentes: el liberalismo moderado, que será la traducción española del liberalismo doctrinario; y el liberalismo progresista, que resultará ser más radical y que se acercará a la tradición de la Revolución Francesa. Tanto moderados como progresistas representarán a la gran burguesía que será la principal protagonista de la Revolución Liberal. Cabe preguntarse si ¿a la gran burguesía se le sumó la nobleza? En Francia está claro que no ya que conocemos la presión que se ejerce en contra de la aristocracia, pero en España existe una pequeña integración de la nobleza en el nuevo modelo social, económico y político. Parte de esa nobleza se incorporará a la cultura liberal. El poder que si se perdió en este proceso hasta 1875, será el eclesiástico, que va a desaparecer como un estamento privilegiado del Antiguo Régimen desposeyéndole de la base de su riqueza económica. La iglesia va a perder parte de la capacidad de influencia cultural. A partir de 1875 se produce un proceso de expansión de órdenes religiosas que repercutirá en una mayor presencia cultural e ideológica.

3 Esta dialéctica deja al margen a dos fuerzas políticas excéntricas que serán dos actores más y que tendrán su correspondencia social: el Carlismo y el Republicanismo. Sin el Carlismo es difícil entender la historia contemporánea de España, ya que su identidad no se trata como una mera pugna por el trono, sino que representa la frustración de determinados sectores sociales en crisis amenazados por la revolución social. El Republicanismo será el gran marginado en la historia de España ya que los actuales Republicanos solamente hacen referencia a los de la II República. En España existe una tradición Republicana temprana que solo madurará durante el reinado de Isabel II, y que crece como oposición a la monarquía. El Republicanismo es un movimiento ideológico, político, económico, pero socialmente será excéntrico en la medida en que se encuentra alejado de los circuitos del poder. Se trata de un movimiento identificado con los líderes de la pequeña burguesía, pero el Republicanismo aspira a ser un movimiento social que englobe al pueblo (labradores, campesinos, artesanos, comerciantes...).

En España se van a suceder una serie de periodos que delimitan la Historia Contemporánea del siglo XIX y que se pueden resumir en los siguientes.

Periodo (1808-1814). En este periodo se produce una situación atípica en España debido a la invasión y por la existencia de una realidad dual política: José I, y las Cortes de Cádiz que se articularán como las verdaderas depositarias del poder. La Constitución de Cádiz de 1812 se articula como un icono o como un emblema del liberalismo. Tanto el gobierno de José I como la España de las Cortes de Cádiz, van a ser el primer intento frustrado de desmantelar el Antiguo Régimen, y el intento de montar una Revolución Liberal. Se trata de un intento frustrado porque el regreso de Fernando VII representó la vuelta al Absolutismo.

Periodo (1814-1833). El reinado de Fernando VII se subdivide en tres periodos: el Sexenio Absolutista (1814-1820) en el que se consigue la derogación de la Constitución de Cádiz. El liberalismo va a empezar a gozar de una cierta representatividad, incluso va a verse sometido a la represión de los afrancesados. El ejército va a convertirse en un actor político fundamental y desde el siglo XIX hasta la Restauración va a jugar en favor del liberalismo y del progresismo. Fue el levantamiento militar de Riego el que obligó a Fernando VII a llevar a cabo una dura campaña contra el liberalismo; el Trienio Liberal (1820-1823) vino de la mano de ese levantamiento y en él se van a llevar a cabo desamortizaciones y el segundo asalto al Antiguo Régimen Absolutista; este tercer periodo se denomina la Década Ominosa o Absolutista, y en ella se produce un levantamiento de los agraviados catalanes y la configuración de una fuerza denominada "los realistas", que constituirán el germen del Carlismo y que defenderán a ultranza el Absolutismo.

Periodo (1833-1868). A la muerte de Fernando VII, Isabel II es todavía muy joven para gobernar, así que en sustitución suya comenzará la Regencia de María Cristina en la que se produce un nacimiento débil del constitucionalismo, junto con la paulatina quiebra de los valores absolutistas. La Regencia de María Cristina acabará con un levantamiento militar en 1840 que expulsará a la reina ya que, la revolución que se está produciendo parece agotarse, por ello serán ahora los progresistas los que tomen el relevo; como segunda etapa destacar la Regencia del General Espartero que supondrá la llegada del liberalismo español. Espartero va a dar un nuevo impulso a la desamortización junto con Mendizábal. En la regencia de Espartero se empiezan a observar nuevos actores sociales como serán el Republicanismo, y la configuración de un tímido movimiento obrero en Cataluña. A estas premisas le seguirá la caída de Espartero del poder; a la regencia de Espartero le sigue una época denominada Década Moderada en la que predominará un impulso del liberalismo doctrinario y de la que destacan una concordato con la Santa Sede, debido a las sucesivas desamortizaciones vividas, la II guerra Carlista, la Constitución Conservadora de 1845, o la implantación del primer ferrocarril de la península; el siguiente sub-periodo se denomina Bienio Progresista que estará marcado por el nuevo impulso progresista, por la nueva desamortización de Madoz, o por la ley de ferrocarriles de 1855. Después del bienio progresista que representó la configuración del capitalismo, se produce un movimiento pendular hacia el moderantismo; el Gobierno Moderado de Narváez supone una rectificación, pero no en materia económica, sino política; entre 1858 y 1863 se abre un sub-periodo en el que se produce el Gobierno de la Unión Liberal, pero por lo general, va a marcar una etapa intermedia entre liberalismo progresista y el liberalismo moderado. O'donell será su máximo representante. Este periodo se caracteriza por llevar a cabo una política de exterior de prestigio por medio de acciones internacionales; el final del reinado representa una progresiva tendencia autoritaria representada por los dos Gobiernos de los ultramoderados Narváez y de González Bravo, es decir, la ficción de la práctica parlamentaria. Su gobierno va a estar al margen del parlamento. A finales del reinado de Isabel II los parlamentarios se unirán derrocando a la reina.

Periodo (1868-1874). Esta etapa recibe el nombre de Sexenio Democrático, que se subdivide en cuatro fases: el Gobierno Provisional con regencia del General Serrano; el Reinado de Amadeo I; el tercero se corresponderá con la I República de 1873; y el cuarto periodo en 1874 dará paso a la República Autoritaria que significará el inicio de la Restauración. Este Sexenio es la representación del primer gobierno parlamentario, es decir, no solo es un esfuerzo realmente grande de llevar más allá la revolución burguesa, sino que también será el primer ensayo Republicano. En ella se plantearán cuestiones como la creación del estado federal. El reinado de Alfonso XII acaba con este sueño ya que se va a producir un pacto entre la burguesía y la aristocracia en la que se construya un estado oligárquico del cual solamente un grupo reducido será la élite política, social y económica.

TEMA 2. REVOLUCIÓN, GUERRA Y CRISIS (1789-1814)

Nos centramos en el año 1789, año en el que estalla la Revolución Francesa. En este periodo nos vamos a dedicar a estudiar la crisis económica, política, e institucional del Antiguo Régimen, y a intentar abordar el primer intento español de llevar a cabo una Revolución Liberal, que por otra parte debía desmantelar por completo el feudalismo. En este momento, España está compuesta por una clara dualidad: la España ocupada y la zona de Cádiz.

El reinado de Carlos IV representará la crisis del Antiguo Régimen. Esta crisis va a estar fundamentada en tres aspectos fundamentales:

1.- La política bélica.

2.- La influencia revolucionaria francesa.

3.- El mismo peso de Godoy.

4.- Agotamiento del sistema económico o un estancamiento del sistema.

Estas causas nos presentan el dibujo de una crisis general.

Carlos IV llega al trono en 1788. Su reinado puede explicarse en torno a una serie de coordenadas:

1.- El progresivo debilitamiento del Imperio debido a que la burguesía criolla (burguesía americana) reclama un nuevo tipo de relaciones con la metrópoli, fundamentalmente por cuestiones económicas. En principio pedían una mayor liberación de su comercio, ya que éste se encontraba sometido al pago de estancos, a diferentes monopolios comerciales.

2.- El atraso económico, del que sobresale el problema de la tierra, que según las bases feudales, constituía la principal riqueza. Los problemas fundamentales con la tierra serán dos:

a) El reparto desigual de la propiedad.

b) La infrautilización de la tierra.

3.- El enorme déficit financiero acumulado en el reinado, que supondrá una creciente bola de nieve del siglo XIX, y que supondrá un lastre permanente para la Hacienda pública. Este déficit se debe a la política bélica de Carlos IV.

El Movimiento Ilustrado español está lleno de claroscuros, y fue incapaz de socavar los cimientos del Antiguo Régimen desde el punto de vista cultural, como sí había conseguido la Revolución Francesa. Si el movimiento ilustrado no fue capaz de minar este periodo, ¿qué va a ser lo que precipite y evidencie la crisis del Antiguo Régimen?

Cabe observar que fueron circunstancias ajenas a España, como la Revolución Francesa, las verdaderas causantes del proceso de crisis del Antiguo Régimen. El estallido de los acontecimientos en Francia se va a transmitir a España. Ante este hecho el monarca español y su valido, Floridablanca, van a tomar la decisión de impermeabilizar España frente a Francia, es decir, intentar evitar el contagio revolucionario. El programa de Floridablanca se tradujo en una serie de medidas:

1.- Se prohibía hablar de Francia en los periódicos.

2.- Se produjo un mayor control de aduanas en cuanto al tema del trasvase de manuscritos, arengas, o periódicos.

3.- También se produjo la reactivación de una institución muy debilitada, como fue la Inquisición, y que se puso al servicio del poder político.

Es evidente que las ideas siguieron llegando, por lo que las medidas no resultaron muy efectivas. Estas ideas llegarán a las élites y a la sociedad por medio de los clérigos franceses exiliados, que sufrieron una brutal represión anticlerical. Este contexto causó una situación contradictoria debido a que no se les podía negar el refugio clerical, pero a la vez se estaba permitiendo la entrada de un vehículo de transmisión de datos acerca de la revolución.

La eficacia de las medidas fue relativa y a finales de ese año se dictaron nuevas medidas. Finalmente, en el año 1791 Floridablanca impone el “cordón sanitario”, que consistió en el desplazamiento de tropas a la frontera para su impermeabilización. Aún tomando estas medidas, el contagio revolucionario se hizo inevitable.

TEXTO 1. Impacto de la Revolución Francesa: El texto nos presenta básicamente dos ideas: en primer lugar, se trata el tema del contagio revolucionario; en segundo lugar, se hace alusión a la inestabilidad del entorno de la Corona. Godoy va a ser uno de los personajes más intrigantes, que estará implicado en la sucesión de los nuevos ministerios. Las intrigas de Godoy van a hacer que se sustituya a Floridablanca por Aranda, y de este modo llegará a la posición de valido.

Godoy va a estar estrechamente implicado en las guerras contra Francia debido a la política expansionista de la Convención francesa. A España le faltaban razones de peso para su implicación en la guerra contra Francia, pero entonces, se producirá la ejecución de Luis XVI, de la Dinastía Borbónica, en la cual existía la tradición de la defensa a ultranza de la misma, por lo que la Dinastía Borbónica española se va a involucrar de lleno en la guerra. Su involucración va a causar consecuencias desastrosas:

1.- Evidenció la preparación del ejército español.

2.- El gasto financiero fue enorme.

La financiación de la guerra se hizo a través de canales extraordinarios, como la subvención exterior, y los impuestos, entre los que Godoy intentó imponer un impuesto especial de capitación general, por el cual, se intentó hacer que pagasen impuestos los privilegiados. Godoy con esta medida intentó desmantelar un pilar fundamental del feudalismo: el impago de impuestos por parte de los privilegiados. Este intento fue totalmente fallido. Godoy también procura el primer ensayo de desamortización (se entiende como apropiación de unos bienes, tanto tierras como objetos, edificios, que se ponen a la venta en pública subasta, previa tasación, y por los que se obtiene un beneficio; la palabra procede de los bienes de manos muertas, o los bienes amortizados, los cuales, en un principio, no se podían vender), aunque será muy débil y reducida. Carlos IV también intentará esta estrategia con bienes de la propia Corona.

Otra cuestión es que la guerra va a venir acompañada de un despertar “protonacionalista”, que se percibe en el País Vasco y Navarra, donde la Diputación Foral de Guipúzcoa intentó negociar la paz de forma unilateral, al margen de la Corona y de Godoy.

La participación de España en esta guerra va a resultar importante ya que anuncia algunas características de la Guerra de la Independencia:

1.- La legitimación ideológica que la Iglesia proporcionará a la guerra, debido a que, en este caso, se trataba de la lucha contra el ateo revolucionario francés, o contra el ideal anticlerical de la Revolución Francesa. Se entiende, de este modo, el concepto de guerra santa.

2.- Aparición de guerrillas y de juntas locales de gobierno que van a asumir un cierto poder.

La paz de Basilea va a suponer un giro en la política exterior española en cuanto a sus aliados. España se convierte en aliado de Francia y se va a implicar en las guerras contra Inglaterra. De este modo, España va a cambiar de aliados pero no de política exterior, ya que va a continuar con una política belicista que, a fin de cuentas, producirá el colapso definitivo de la hacienda pública. A partir de aquí España entrará en la órbita de Napoleón.

Los gobiernos siguientes probablemente sean los momentos más ilustrados de Carlos IV, ya que se crearon reformas de carácter ilustrado como por ejemplo la reafirmación de la actitud Hansenista de la monarquía, es decir, una prerrogativa del gobierno español que consistía en la posibilidad de nombrar sus obispos, con lo que se consiguió la limitación temporal del poder de la iglesia, y a su vez, la posición de la Inquisición.

El final del reinado de Carlos IV nos conduce hacia la invasión Napoleónica y hacia el principio de la Guerra de Independencia. En este término debemos tener en cuenta las condiciones externas e internas que favorecieron la llegada de las tropas francesas:

1.- Condiciones Exteriores: En 1806 Napoleón y Godoy van a mantener una serie de negociaciones secretas al margen de la Corona, en las que se va a tratar el tema del futuro de Portugal. En estas conversaciones se va a pretender quitar de en medio a Portugal para debilitar, de este modo, a Inglaterra. Napoleón ofrece a Godoy dos posibilidades para llevar a cabo el plan:

a) La anexión de Portugal.

b) La partición de Portugal y el nombramiento como monarca de este territorio a Godoy.

Estas negociaciones no van a conducir a nada y, por lo tanto, Napoleón se va a ver obligado a decretar el bloqueo continental. Dicho bloqueo no proporcionará los frutos deseados, por lo que Napoleón reactiva las negociaciones con España y con Godoy. En el año 1807 se firma el Tratado de Fontainebleau por el que se decretaba la partición de Portugal y la inminente entrada de las tropas francesas en España para la invasión de Portugal. En la estrategia que había diseñado Napoleón, España jugaba un doble papel:

a) Debía alinear sus fuerzas navales junto a Francia y Holanda en contra de Inglaterra.

b) También debía abastecer a Francia de metales preciosos procedentes de América. Napoleón en realidad pretendía que los franceses se hicieran cargo del mercado de metales de la colonia española, entrando de este modo en pugna con Inglaterra, que seguía el mismo camino.

2.- Condiciones Interiores: No se encuentran muy alejadas de las primeras. Para la asimilación de los detonantes de la Guerra de la Independencia, debemos estudiar las técnicas de intrigación que Napoleón llevó a cabo.

Napoleón fue un verdadero intrigador en el reinado de Carlos IV, contactando con Fernando VII (hijo de Carlos IV), y de este modo también se relacionó con el Partido Fernandino. Napoleón va a negociar a tres bandas con Godoy, con Carlos IV, y con los partidarios de Fernando VII.

Detrás de la personalidad de Fernando VII se generó todo un movimiento de oposición al rey Carlos IV, formándose una construcción simbólica y mítica de la visión del príncipe de Asturias como heredero al trono. Esta oposición en un momento dado va a traspasar la Corte y calará de forma extensa en las clases populares de la Guerra de la Independencia.

Esta tensión generada va a estar presente en el Motín de Aranjuez, q se produce entre los días 17 y 19 de Marzo de 1808. Dentro de este motín podemos destacar dos motines diferentes:

- En primer lugar, una multitud será incitada por el Partido Fernandino, alzándose en revuelta y asaltando la casa de Godoy, por haber negociado éste con Napoleón. El resultado será la destitución de Godoy como valido por parte de Carlos IV.

- En segundo lugar, el 19 de Marzo se produce el segundo motín, en el que Godoy va a incitar a la población, y será ahora cuando Carlos IV, asustado, envíe a su hijo como negociador. Fernando será aclamado por las masas populares como el verdadero Rey de España. Carlos IV abdicará provisionalmente.

Estos motines se van a extender a diversas ciudades produciéndose asaltos a las casas de otros gobernantes.

Nos encontramos en estos momentos ante una situación que va a desbordar el control del poder. Según Fontana en todos estos motines van a confluir diferentes circunstancias:

a) Los ilustrados, que van a reprochar a Godoy el no haber profundizado en medidas ilustradas.

b) La iglesia, que incitará a la gente para la actuación en los motines. La Iglesia va a estar ante una posición contraria a Godoy debido a sus reformas desamortizadoras.

c) Las clases populares, movilizadas ante el mito de Fernando VII.

El Motín de Aranjuez y el de otras ciudades resultó ser un indicador de que la sociedad estamental se encontraba en crisis, la cual realmente va a favorecer a Napoleón.

Las tensiones entre Carlos IV y Fernando VII van a continuar. Carlos IV se detractará de su abdicación llegándose a una situación bastante espinosa, en la que nos encontramos con la presencia de dos reyes. Napoleón llama a Bayona a ambos para intentar hacer de mediador entre ellos. El verdadero propósito de Napoleón consistió en obtener un mayor enfrentamiento entre Fernando y Carlos. Con ello consiguió que Fernando VII renunciase a la Corona y q Carlos IV abdicase en favor suyo. Ésto supuso todo un proceso legal que no fue percibido así por las clases populares.

El 2 de Mayo de 1808 se producirá una algarada en favor de los últimos miembros de la Casa Real, miembros que serán conducidos por Napoleón a Bayona. La algarada será reprimida por las tropas napoleónicas, desembocando en los fusilamientos del 2 de Mayo, que representará el inicio formal del mito del nacionalismo del pueblo, por la defensa de la patria contra Francia.

En estos momentos nos encontramos ante una situación de crisis general, tanto institucional en el marco de las Cortes, como económica.

En este aspecto debemos destacar que la crisis económica resultó ser uno de los aspectos más preocupantes de esta época. Se comienza a evidenciar el agotamiento del modelo económico de Antiguo Régimen, lo que se reflejará en la actividad comercial, en los sectores productivos, y en el escaso crecimiento demográfico.

No nos debemos olvidar de factores coyunturales en la explicación de la crisis económica, condiciones que precipitaron el cambio, como la política bélica de Carlos IV, en la Guerra de la Convención.

La economía en la España del siglo XIX es fundamentalmente agraria. La primera mitad del siglo XVIII es de expansión agrícola, pero a partir de 1780 hay signos de una clara paralización y agotamiento, no sólo por causas circunstanciales como malas cosechas, sino también por diversos agentes como la rigidez del marco productivo, por dos razones:

1.- La Tecnología. La agricultura española se explotaba con técnicas muy arcaicas, por lo que no existe una verdadera innovación tecnológica. Se siembra en barbecho de año y vez. Se aprovecha la tierra al tercio y se sembrará a puñados, o a "boleo", desperdiciando semilla y por lo tanto, desperdiciando recursos. Los abonos sólo se utilizan en las huertas y en los pocos regadíos existentes.

La expansión agrícola del siglo XVIII no se debió a la introducción de caracteres tecnológicos, sino que se debió a su extensión. Esta extensión consistió en el uso de más tierras en cultivo, y no en el aumento de la productividad. En principio existió un crecimiento, pero después se alcanzaron unos límites, y éstos fueron fundamentalmente los límites naturales geográficos. En este aspecto debemos tener en cuenta la ley de rendimientos decrecientes de David Ricardo. Al extenderse la agricultura de forma mayoritaria se necesitó una mayor mano de obra, lo que repercutió en la elevación de los costes. Siguiendo estas coordenadas, el modelo español se alejaba cuantitativamente del modelo inglés.

b) La Estructura de la Propiedad de la tierra. El 60% de la tierra se encontraba en manos privilegiadas, tanto laicas como eclesiásticas. Esta tierra es la tierra vinculada o amortizada, y se va a explotar mediante arrendamientos que serán renovados cada 6 años, lo que provoca una inseguridad en el arrendatario. En estas tierras persiste la triple fiscalidad (diezmo, impuestos estatales, e impuestos señoriales).

Este tipo de tierra es una tierra orientada al feudalismo desarrollado, pero ante una estructura donde la mayor parte de la producción la poseen los privilegiados: la consiguen directamente (sus propias tierras), o indirectamente (mediante el diezmo del grano).

Así, en esta sociedad no encontramos una coyuntura que favorezca la aparición de labradores propietarios que se arriesguen a invertir en innovaciones tecnológicas. Es cierto que los Ilustrados intentaron modificaciones novedosas, pero estos intentos no fructificaron.

Por otro lado, la ganadería se encuentra en clara decadencia desde 1770 debido a factores económicos y político-institucionales.

En cuanto a los factores económicos, resaltar que los pastos se van a encarecer paulatinamente debido a que la tierra cultivada va a crecer a costa de la tierra de pastos. Respecto a los factores político-institucionales, destacaremos cómo la Mesta vio recortar sus privilegios en favor de los agricultores.

La crisis definitiva de la ganadería se inicia con la Guerra de la Independencia, que resultó un golpe mortal para este sector: En primer lugar cabe destacar en este periodo de guerra la enorme pérdida de ganados debido a que se debían abastecer a tres ejércitos: las tropas francesas, el ejército regular español, y la guerrilla; en segundo lugar cabe destacar la paralización del comercio, pues al quebrar los circuitos comerciales, se quebrará la salida de la lana por la guerra y por los competidores.

La situación de las manufacturas es prácticamente anecdótica, ya que apenas posee importancia en la renta nacional. El único sector moderno fue el de las Reales Fábricas del siglo XVII, quienes no fueron la punta de lanza del sector, porque:

- A pesar de los esfuerzos por la introducción de nuevas tecnologías las técnicas siguieron siendo muy tradicionales.

- La mayoría de las Reales Fábricas se dedicaron a la creación de productos de lujo, pero no de productos de consumo.

- Además la gestión de estas Reales Fábricas fue en cierto modo desastrosa.

La restante producción de manufacturas consistió en artesanía tradicional pura y dura, representada por artesanos, que creaban productos de baja calidad, y cuyo comercio se reducía a pequeños mercados, y cuyas normas artesanales quedarán sujetas al férreo control de los gremios.

La única excepción en este panorama fue Cataluña, que se convirtió en la vanguardia manufacturera del textil o del algodón. Los antiguos artesanos catalanes reinvirtieron los excedentes en su negocio y no en caprichos suntuosos, y además intentaron la búsqueda de otros canales comerciales. De este modo, se va a crear la figura del Comisionista. Señalar también que los artesanos Catalanes se verán beneficiados con la apertura a toda España del comercio Americano. Por último, gracias a sus contactos con Gran Bretaña, estos artesanos catalanes van a ir introduciendo, tímidamente, maquinaria en sus tradicionales talleres.

En cuanto al comercio parece ser el sector más perjudicado. Destacaremos, como no, el comercio interno y el comercio externo:

1.- El comercio interior se va a encontrar paralizado ya que no existe un mercado seleccionado. No solo se debe a la inexistencia de movimiento de capital, sino también a la deficitaria red viaria española.

2.- En cuanto al comercio exterior, bien podemos referirnos al mercado colonial. América había sido explotada mediante sistemas de monopolios cerrados. La situación de España es atípica en el caso de ser una metrópoli. España va a ser incapaz de abastecer la demanda americana de productos manufacturados, por lo que va a tener que echar mano de la ayuda de terceros países, por lo que España pasa a convertirse en mero intermediario.

La estructura económica con la colonia se ve resquebrajada porque la entrada de Gran Bretaña y Norteamérica en nuestro mercado protegido rompe ese marco de hermetismo que garantizaba las relaciones metrópoli-colonia. Los compradores americanos se dan cuenta de que los productos serán mucho más baratos si se obtienen directamente de Gran Bretaña o Norteamérica, quienes sí serán capaces de abastecer este vasto mercado.

Este resquebrajamiento se ve agudizado por la coyuntura bélica que permitió la entrada de otros circuitos comerciales. Todo ello deriva en que coincidiendo con la Guerra de Independencia y con el vacío de poder, se articula en las colonias un discurso autonomista, q entre los años 1812-1813 se convierte en un discurso independentista, ya que la burguesía criolla pretendía la redefinición de las relaciones. Este proceso culminará con la independencia de América (1824, Batalla de Ayacucho), excepto Cuba.

A todo ello debemos añadir la fluidez de los circuitos comerciales ilegales, como la piratería o el contrabando.

Por tanto, nos encontramos:

  • Un mercado interno prácticamente inexistente.

  • Un mercado exterior limitado a las colonias.

  • Un mercado colonial que pretende redefinir sus relaciones con la metrópoli.

La Guerra de la Independencia se explica fundamentalmente a través de tres etapas claramente diferenciadas:

1ª Etapa. Se produce la invasión y el fracaso de la ocupación efectiva inmediata. Se produce el levantamiento.

2ª Etapa (1808-1812). Se caracteriza fundamentalmente por la hegemonía militar francesa, y por la acción de las guerrillas.

3ª Etapa (1812-1813). Marcada por el contexto internacional. Los esfuerzos de Napoleón se van a concentrar en Rusia. En el frente español empieza a decaer la invasión por las acciones de la guerrilla y de los ejércitos regulares inglés, portugués y español.

Cabría hacer un análisis exhaustivo del proceso bélico independentista español, pero en este caso, nos dedicaremos al estudio socio-político de la guerra, para lo que vamos a destacar cuatro puntos clave:

1.- EL MITO DE LA GUERRA: se trata de un mito de la historiografía tradicional, que va a exaltar el protagonismo del pueblo. La historiografía Nacionalista y Romántica construirán este mito. En este marco teórico, el hecho de que el pueblo se levante en armas supone la consideración de una guerra patriótica, de una guerra nacional.

El mito de la Guerra de la Independencia será contemporáneo, siendo un mito que ha conseguido desfigurar la realidad histórica. Este mito se configura a partir de la batalla de Bailén, perdida por el ejército francés, la cual, más que una victoria española, consistió en un error de cálculo de Napoleón.

La guerra como mito ha calado en la mentalidad colectiva española, pero la Guerra de la Independencia es mucho más compleja, no es un solo ingrediente popular. Los actores fundamentales son las Juntas y la guerrilla.

2.- LAS JUNTAS COMO PODER POLÍTICO: la desconfianza generada hacia las viejas autoridades fue el motivo de que los sublevados buscasen nuevos dirigentes, por lo que se estaba produciendo una quiebra de confianza en el Antiguo Régimen. Esto se debe a que empieza a rondar la idea de que la Corona ha vendido al pueblo español.

Ante este vacío de poder producido por el traslado de los poderes políticos a Bayona, se empiezan a crear Juntas locales de autogobierno, que se proclamarán representantes del poder en nombre de la Corona. Estas juntas se van a organizar de forma jerárquica: existieron Juntas Locales en los pueblos que depositarán su confianza en Juntas Provinciales, y éstas finalmente en una Junta Central, depositaria de la Corona, que se formó en Aranjuez. Poco después, tras diferentes presiones francesas se traslado a Sevilla.

Estas juntas articularon un doble programa:

- El vencer al invasor.

- El reponer a Fernando VII, que a partir de ahora será denominado “el Deseado” .

Las Juntas Provinciales, en los primeros meses, actuarán como estados soberanos independientes, sustituyendo a la autoridad civil, y además algunas enviarán embajadores a Inglaterra, como Galicia y Asturias.

Esta organización de las Juntas Provinciales a finales del siglo XIX hizo que el fenómeno juntero fuese un referente y un símbolo para los Republicanos, que intentaron formar un Estado Federal, por lo que se convertirá en uno de sus principales iconos. Este aspecto de las juntas fue muy mitificado por los Republicanos, ya que fueron muy pocas las juntas que consiguieron un verdadero poder independentista o soberano. La más significativa fue la Junta de Valencia.

Se hablaba de que las juntas deberían tener poder para poder llevar a cabo una legislación. De este modo articulan un discurso federalista y soberanista, aunque la gran mayoría de las juntas no articuló un programa como la de Valencia.

En cuanto a su composición, destacar que su dirección fue acaparada por élites sociales. Las juntas se convirtieron en instrumentos de control social para evitar que se desbordara el alzamiento de la Guerra de la Independencia, y se convirtiera en un movimiento revolucionario. La prueba de su carácter elitista es que la Junta Central estuvo dirigida por Floridablanca, y después por Gaspar Melchor de Jovellanos, ambos antirrevolucionarios.

La Junta Central pretendió impedir la construcción de juntas en América, ya que en un momento dado podrían desbordar el movimiento de Independencia. Las juntas en América se constituyeron en las zonas y ciudades más importantes de los virreinatos, declarando su fidelidad a Fernando VII. Entre 1811-1812 se convirtieron en el germen de la Independencia Americana.

3.- LA GUERRILLA COMO PODER MILITAR: se formará tras el desmoronamiento de ejército regular español.

El concepto de guerrilla como guerra pequeña es anterior a este periodo; como táctica militar ya se había utilizado por los ejércitos más profesionalizados del Antiguo Régimen.

En su dimensión civil también se había utilizado con anterioridad, como en el levantamiento campesino de La Vandeè (Francia) en 1793, y en la guerra de la convención en el sudoeste francés.

Entonces, ¿por qué destaca la guerrilla española? Por dos motivos:

- En primer lugar por su extensión, ya que no representó un movimiento localizado en un foco, sino que fue una forma generalizada de resistencia social en el espacio y en el tiempo.

- En segundo lugar por su devastador efecto de corrosión del ejército francés, q estuvo desconcertado ante sus acciones.

Para que la guerrilla adoptase esa importancia debieron darse unas condiciones previas, como fueron:

a) El continuo aliento de la Iglesia, que trató la Guerra de la Independencia como una guerra santa, ya que para ellos esta guerra representó la lucha contra el ateo, contra el no creyente. Este componente ideológico resultará ser nada desdeñable.

b) La existencia del concepto de autodefensa como un elemento legítimo. Se va a introducir por lo tanto la idea de que la lucha contra las tropas francesas será la defensa del propio modo de vida. Se van a crear una serie de cuerpos paramilitares, cuerpos constituidos por civiles que en un momento dado se van a armar para la defensa de su modo de vida: los Escopeteros de Castilla y los Miñones de Álava. En algunas regiones de España la Guerra de Independencia tendrá mucho de autodefensa local.

c) La crisis de identidad del ejército regular va a ser la consecuencia de una serie de factores como: la humillación en la guerra de la Convención; la contradicción suscitada entre la admiración por el ejército napoleónico y el hecho de que ese mismo ejército fuese el invasor; y la falta de un claro liderazgo, ya que los altos mandos no se adaptaban a las nuevas estrategias. La Junta Central de Sevilla observó la importancia de no entrar en enfrentamientos directos contra el ejército de Napoleón. Por estos motivos, las deserciones estaban a la orden del día.

d) La defensa de la propiedad de la tierra. En las regiones donde el dominio útil de la tierra era la forma de explotación generalizada (fundamentalmente en las regiones de Cataluña, Aragón y Navarra), la invasión napoleónica en un momento determinado pudo destruir esa forma de explotación, por lo que existirá una guerra por la defensa de la tierra. Esta dimensión resultó ser limitada.

Estos cuatro condicionantes generarán un movimiento guerrillero extenso cuyo objetivo no era liberar territorio, sino generar una situación de desgaste y ostigación del enemigo. Este fin se llevaba a cabo con una serie de acciones por sorpresa como la interceptación de convoyes de abastecimiento y correos, con ataques a destacamentos aislados, con el control de caminos, consiguiendo alternativas en las vías de comunicación entre la guerrilla y las juntas, y acciones de aprovisionamiento de víveres y de armas. La guerrilla generó un clima de terror en las tropas napoleónicas, que en un determinado momento no sabían cómo ni cuándo iban a ser atacadas, ni como hacer frente a tal amenaza. El terror generado fue contrarrestado duramente por Napoleón, pues las tropas francesas detenían a las gentes de la población donde se había producido el asalto guerrillero y las fusilaban.

Para llevar a cabo estas acciones era fundamental contar con tres condiciones:

- La colaboración civil, que proporcionaba información, víveres, apoyo sanitario y postal.

- Tener un conocimiento preciso del paisaje.

- Llevar a cabo diferentes ataques q tuvieran movilidad, rapidez y sorpresa.

El hispanista Donald Fraser ha destacado tres tipos de guerrilleros en el movimiento guerrillero español:

a) Partisanos: fue una guerrilla constituida sin una autorización del poder. Van a representar la mitad del número total de guerrillas registradas. Las juntas no tuvieron la eficacia suficiente para detener la situación, por lo q la fuerza que obtuvo esta guerrilla, obligó a la Junta Central a legitimar y legalizar sus acciones.

b) Corsarios: se les llamaba de este modo debido a que vestían un corso. Esta guerrilla contó desde el inicio con autorización civil y militar. Muchas de estas guerrillas estuvieron integradas por bandoleros, que obtendrían a la larga su perdón al haber participado en el movimiento guerrillero.

c) Cruzados religiosos: son guerrillas constituidas, formadas e impulsadas por clérigos. Esto no quiere decir que los clérigos no participasen en otro tipo de guerrillas.

Desde el punto de vista sociológico es difícil conocer la guerrilla, pero se pueden aportar algunas ideas:

- La participación de las clases populares en la guerrilla fue importante, aunque no fue su único componente. Profesionalmente, la mayoría de los guerrilleros eran labradores, pequeños propietarios, arrendatarios, artesanos, pastores y forajidos, sin embargo, existe una presencia escasísima de jornaleros, lo que se explica desde un punto de vista material: los jornaleros fueron los que menos tuvieron que perder ante la invasión napoleónica, ya que no perdían su forma de vida.

- En cuanto al liderazgo: religiosos, militares y labradores.

Para los religiosos la guerra fue una cruzada, q se justificó cuando José I abolió las órdenes religiosas.La mitad de los líderes eclesiásticos fueron guerrilleros partisanos.

La guerrilla también estará liderada por militares, como capitanes, mariscales, tenientes y coroneles, que procedían de las deserciones del ejército regular. La guerrilla les proporcionó una continuidad en su trabajo.

El mayor y más importante grupo de los líderes guerrilleros lo constituyeron los labradores, por motivos puramente materiales, ya que la guerra para los labradores fue una forma de defensa de su estatus económico-social. Los labradores superaban generalmente los 24 años de edad, y el grupo en torno a esta edad será el más numeroso. Por lo general, los guerrilleros más jóvenes constituirán el menor número, y básicamente pertenecen a las clases populares; y también son menos los guerrilleros más mayores, que serán los privilegiados.

- La mujer también aparece en la guerrilla, ya que se han contado en los documentos un número que llega a la cifra de nueve nombres y apellidos de guerrilleras. A primera vista, es significativo que este número sea tan pequeño, pero después de realizar un análisis llegamos a la conclusión de que, realmente el número de guerrilleras que aparecen en los documentos es verdaderamente escaso. Existió una sección de guerrilleras que llegó a operar por los alrededores de Valladolid al que se denominó las "Ubonas". Tras la guerra algunas de ellas fueron condenadas y otras, por el contrario, recibieron recompensas.

En definitiva, la guerrilla se convierte en la época contemporánea en una estrategia militar, que los sucesivos ejércitos regulares profesionalizaron, y en una forma de resistencia civil como respuesta a una invasión militar.

La guerrilla tuvo una importante lectura para las clases populares, ya que les confirió un protagonismo en la vida socio-política del país que no habían tenido en ningún momento.

4.- LAS CONSECUENCIAS: las consecuencias de la Guerra de Independencia para la economía española fueron desastrosas.

España se encontraba arruinada:

- La agricultura fue devastada, debido tanto a que parte de los cultivos tuvieron que ser abandonados, como a que se convirtió en la fuente de aprovisionamiento de tres ejércitos (el francés, el ejército regular español, y la guerrilla).

- El comerció quedó completamente colapsado, tanto el exterior como el interior, al quebrarse los circuitos comerciales con América.

De este modo, la economía española quedó totalmente destrozada por la guerra, a lo que había que sumar el déficit del sistema económico español desde las guerras de la Convención.

En la España de principio de siglo XIX va a existir una clara dualidad político institucional en la que nos vamos a encontrar: por un lado, una España ocupada por tropas francesas, bajo la órbita napoleónica que va a desarrollar un entramado institucional, y que tuvo un proyecto político; por otro lado, nos encontramos con la España de Cádiz que también tuvo su proyecto. Estas dos zonas, que van estar enfrentadas militarmente, van a confluir desde el punto de vista de las ideas políticas. El proyecto político de las dos zonas es derrotar al Antiguo Régimen, constituyendo de este modo un estado liberal a través de la Revolución Liberal. Ambos proyectos se van a apoyar sobre sendos pilares constitucionales: el Estatuto de Bayona, por la parte francesa; y la Constitución de Cádiz por la parte española.

Las Constituciones:

  • Constituciones y períodos constituyentes en España, Solé Tura y Eliseo Aja, Editorial Siglo XXI.

  • Breve historia del Constitucionalismo español, Villarroya, Centro de Estudios Institucionales.

  • www.cepc.es: Documentos Constitucionales. No están ni el Estatuto de Bayona, ni la Constitución de la República de 1873, ¿por qué? Sólo el PP lo sabe.

  • Leyes políticas españolas fundamentales, Tierno Galbán, Editorial Teknos, 1979.

  • Diccionario Akal de historiadores españoles contemporáneos, Gonzalo Pasamar e Ignacio Peiró, Akal, 2002

Entre 1808-1814 nos encontramos con una dualidad político institucional:

- Por un lado nos encontramos con una España ocupada, bajo la órbita napoleónica, pero que desarrolla todo un entramado institucional.

- Por el otro, la España de Cádiz.

Hay un nexo entre ambas, enfrentadas militarmente, pero q desde el punto de vista político confluyen, pues el proyecto político de ambas es destruir el Antiguo Régimen.

A su vez, ambos proyectos políticos se apoyan sobre sendos pilares constitucionales:

- Caso francés: Estatuto de Bayona.

- Caso de Cádiz: Constitución de 1812.

Napoleón tenía claro que debía dotar de una Constitución a España, ya que éste, era uno de los mecanismos de legitimación del poder que desempeñará José I. Napoleón convoca las Cortes en Bayona, que llevarán la etiqueta del sistema tradicional del Antiguo Régimen, es decir, unas cortes basadas en la participación de los estamentos y ciertas ciudades.

Las Cortes de Bayona van a tener una participación muy baja. El hecho de acudir a Bayona suponía la legitimación del régimen opresor. La mayor tasa de absentismo no se produjo entre la nobleza, sino entre el clero. Napoleón va a imponer un texto constitucional, aunque el Estatuto de Bayona va a ser una Carta Otorgada.

El primer efecto de este estatuto será la reacción, en gran medida, de la creación de unas cortes que motivaron la redacción de la Constitución de Cádiz. El Estatuto de Bayona contiene principios clave para la demolición del Antiguo Régimen, es decir, principios clave del Liberalismo. El objetivo era conseguir la satisfacción de la burguesía en detrimento de los privilegiados como el clero. El Estatuto de Bayona contiene los siguientes principios:

1.- Libertad de industria y comercio, algo que rompe con las relaciones de producción feudal.

2.- Suprime los privilegios de carácter comercial.

3.- Declara la igualdad entre las colonias y la metrópoli.

4.- Suprime aduanas interiores.

5.- Aunque no se suprimirán del todo los mayorazgos, si habrá una disminución de los mismos.

6.- Igualdad en el sistema de contribuciones.

7.- Desaparición del exclusivismo nobiliario.

Se trata de medidas de profunda reforma económica, política y social, que apuntan a la demolición jurídica del Antiguo Régimen, es decir, la destrucción de las relaciones sociales de producción del feudalismo.

En cuanto a la organización estatal, el Estatuto de Bayona propugna una monarquía hereditaria pero realmente limitada, de este modo desaparecerá la imagen del monarca absoluto, q se encontrará limitado por las Cortes, que van a ostentar el poder legislativo, aunque su sistema de elección mantuvo vestigios de privilegio del Antiguo Régimen.

Para algunos historiadores, el Estatuto de Bayona es el resultado de una estrategia napoleónica de atraer a las élites ilustradas españolas para colaborar con Francia. Para otros nos encontramos ante un texto de signo liberal y ante una revolución en el mundo de las ideas, necesaria para la destrucción del Antiguo Régimen.

Para Napoleón, España formará parte de un engranaje conjunto del Imperio que se organiza de forma familiar. Napoleón va a nombrar a diferentes reyes de entre sus familiares, así el 6 de Junio de 1808 nombra a José I como Rey de España, quien estuvo rodeado de una leyenda negra en torno a su afición al vino, pero se trata de un personaje interesante que llegó a tener ciertas tensiones con Napoleón y que llegó a creerse el papel de Rey. La proclamación de José I como Rey generó una situación controvertida entre la élite cultural española, en la que van a caber diferentes aptitudes:

1.- Aquellos que juran fidelidad al Rey por razones vitales, ya que son empleados de la Administración. Este sector fue tachado de mero colaboracionista y encasillado como traidor a la patria, pero en realidad, dichas fidelidades no fueron una cuestión de ideología, sino una cuestión básica de "geografía", es decir el lugar donde le pilló a cada individuo.

2.- Quienes veían la posibilidad de reformar algunas instituciones del Antiguo Régimen. Este sector lo constituyen los denominados afrancesados, q también fueron objeto de descalificaciones.

Desde los años 60, Miguel Artola reivindicó el papel y el protagonismo de estos individuos: los afrancesados colaboraron con Francia porque creyeron que Francia sería un mal menor, porque ellos eran Ilustrados y creían en un proyecto de reforma social, política y económica para España. Veían a Francia como una salida honrosa para la propia España, para que ésta no fuese desmembrada e introducida en el Imperio Napoleónico, gozando de este modo, de cierta autonomía.

Realmente, ¿qué posibilidades tenían de llevar a cabo su proyecto? Las posibilidades eran mínimas por la propia situación bélica, así la labor de José I y de sus colaboradores fue una labor legislativa que llevó a cabo la aprobación de una serie de leyes y medidas:

a) Revisión territorial del Estado español. España continuaba con la división territorial del Antiguo Régimen, así se va a olvidar a los reinos jurídicos con diferentes privilegios en diversas ciudades. José I divide a España en 83 nuevas provincias que desmembrarían los antiguos regímenes y que pasarán a denominarse Prefecturas. Se trata del primer intento de racionalizar el territorio. Al frente de ellas se encontrará un jefe que tomará la denominación de Prefecto. Este modelo será el que lleve a cabo Javier de Burgos en 1833.

b) Reforma de la Hacienda. Se pretendía acabar con la deuda pública y el déficit alcanzado en el reinado de Carlos IV, pero este déficit no solo se debía a la catastrófica administración del monarca sino que también se debía al sistema contributivo, pues los estamentos privilegiados no pagaban impuestos. José I pretendió la igualdad fiscal, para acabar así con la deuda pública, y para ello recurre a un proceso desamortizador, q no llegaría a realizarse, y que resultará el segundo antecedente de las desamortizaciones de Mendizábal y de Madoz.

c) Reforma del sistema Educativo. Va a destacar la creación de Liceos, así como Centros Educativos de Segunda Enseñanza, y la creación de Escuelas Públicas y Enseñanzas Técnicas (agricultura y edificios).

d) Reforma Judicial. Existía una diversidad judicial y legislativa de España debido a la cantidad de reinos. Se va optar por la creación de un código civil copia del Código Napoleónico.

Así, José I va a intentar de este modo desmontar las estructuras del Antiguo Régimen. José I en 1813 va a abandonar España de forma definitiva. Junto a él se marcharán unas 12.000 personas, los afrancesados, que temieron las represiones del Fernando VII.

Desde los primeros meses en los que tuvieron lugar los levantamientos contra las tropas francesas, aparecerán escritos y documentos en territorio español que expresan la necesidad de una convocatoria de Cortes, donde los diputados generasen una estrategia contra Francia.

La convocatoria de las Cortes de Cádiz es llevada a cabo por la Junta Central, que seguirá las mismas directrices en este aspecto, al convocar a Cortes mediante el sistema estamental, pero introduciendo el sistema representativo, un método que se llevaría a cabo mediante el sufragio indirecto, es decir, los miembros de un pueblo elegirían a sus representantes. Entonces, por primera vez asistimos a la introducción del principio de representatividad.

Las Cortes se van a reunir en la isla de León (Cádiz), y su primer objetivo consistirá en la elaboración de una Constitución. Desde un primer momento se van a articular ideológicamente en dos grupos que evidenciarán la profunda crisis del Antiguo Régimen, y la tensión existente entre absolutistas (q pretenden convertir las Cortes en la reafirmación de los principios absolutistas) y liberales (reformadores).

Los liberales, que constituyeron el número mayor, fueron los que redactaron y elaboraron una Constitución que representará todo un hito, por ser la primera Constitución Española y porque asienta los pilares económicos, políticos y sociales del Estado; y un mito ya que Cádiz llegó a representar un referente y un icono para los liberales más progresistas españoles.

Esta Constitución evidencia que la élite política no está aislada y que conoce los rasgos fundamentales de las constituciones más avanzadas como son la Constitución de EE.UU. (1787) y la de Francia (1791). En los debates parlamentarios españoles se van a mencionar varios de los nombres más importantes, y principales personajes de la época como Montesquieu, Rousseau, o incluso Locke.

La constitución de Cádiz tiene dos características fundamentales como son:

1.- Se trata de una Constitución muy extensa con mas de 400 artículos.

2.- Es una constitución muy rígida ya que es muy difícil el proceso de reforma de la misma, el cual exigirá una serie de trámites lentos y laboriosos, por lo que nace con una concepción de futuro. Por ello, no se va a creer en la Constitución como una solución de compromiso que aglutinase a España contra Francia, sino que se pensó que debía ser el pilar fundamental del Estado en el q creen.

La Constitución de Cádiz recogió los principios fundamentales del liberalismo, de los que debería constar una constitución:

1.- Principio de Soberanía Nacional. El poder va a pasar del monarca al pueblo. Se trata de la concepción de Nación como la suma de los individuos.

2.- División de poderes. Aunque no sea de forma estricta se van a articular una serie de poderes como serán: el legislativo, que tendrá como cabeza a las Cortes y al Rey, cuyo poder quedará sometido a las primeras; el ejecutivo, defendido por el Rey y por su gobierno; y el judicial, llevado a cabo por los tribunales.

3.- Principio de Representatividad. Las Cortes no van a ser la reunión de los estamentos y de las ciudades, sino la representación de la Nación.

Finalmente la Constitución prevé la existencia de una serie de órganos fundamentales:

1.- Las Cortes. Serán unicamerales debido al miedo de los liberales a que el Absolutismo se enquistase en una cámara alta. De este modo los representantes de las cortes serían elegidos por medio del sufragio universal masculino en su base, es decir, de manera indirecta.

2.- El Rey. Como órgano constitucional deja de ser absolutista. Va a ejercer un poder muy importante en el sector legislativo y ejecutivo por medio de sus ministros. De este modo se va a conseguir volar por los aires el sentido de la Teocracia que decía que la legitimación del poder del Rey provenía de Dios.

En definitiva, la Constitución de Cádiz no ocultó los principios liberales como la libertad de imprenta, los derechos del hombre, la soberanía nacional, la división de poderes, por lo que representó un texto claramente revolucionario.

Ideológicamente confluirá con el Estatuto de Bayona aunque a ambos les diferenciará su naturaleza. El texto de 1812 representará un icono para el liberalismo español y para sus manifestaciones más progresistas.

También tendrá una trascendencia económica fundamental, con principios básicos como la libertad de comercio, la igualdad fiscal, etc.

Las Cortes de Cádiz, aunque se concrete en la Constitución, tuvieron tiempo de mejorar dicha Constitución con una serie de medidas legales:

1.- Relativo a la supresión de los señoríos:

- Las Cortes van a abolir la condición y el nombre de vasallo.

- Se van a reducir las cargas señoriales, pero no se suprimen del todo.

- Se eliminan los señoríos jurisdiccionales, que como tales no existieron ya que representaban solamente la capacidad que tenía el señor de ejercer la justicia en su señorío a cambio de rentas. Las Cortes los mencionaron para referirse a la potestad jurídica de los señores, que en un momento dado va a desaparecer.

- En cuanto a la dimensión territorial de los señoríos, se asume la transformación de éstos en propiedad privada, la cual introducirá un elemento capitalista. La conversión no pretendió ser automática, sino que primero se debía demostrar la existencia del señorío, lo que produjo diversos litigios entre los señores y los campesinos. Se produce entonces una tensión social fundamental que nos lleva del feudalismo al capitalismo, de la cual saldrán vencedores los señores, q vieron cómo sus señoríos territoriales se convertían en propiedad privada. Los nobles y la iglesia van a convertir sus señoríos en propiedad privada trabajada a base de salarios.

Pero, por todo esto, ¿dónde está la revolución liberal? En el mundo feudal los campesinos percibían una renta por su trabajo, por lo que no va a existir el trabajo asalariado, pero en el siglo XIX español si, por lo que se ha producido un paso del feudalismo al capitalismo aparentemente sin revolución liberal. Lo que va a ocurrir es que se van a generalizar las nuevas relaciones sociales de producción.

2.- Libertad para ejercer diversas profesiones produciéndose la desaparición de gremios.

3.- Abolición de la Inquisición.

4.- Tercer proyecto desamortizador de las Cortes de Cádiz que consiguen la adquisición de tres tipos de tierras:

- Propiedades que el ejército español incautará a los afrancesados.

- Porciones de propiedades municipales.

- Algunas propiedades eclesiásticas: bienes de la Inquisición y propiedades anejas a las órdenes militares.

5.- Reforma de la Hacienda. Las Cortes pretenderán simplificar el modelo contributivo del Antiguo Régimen diversificando los reinos españoles. Pretenderán, a su vez, construir una Hacienda que no estuviese desequilibrada, acabando de este modo con el privilegio fiscal.

6.- Libertad en los arrendamientos.

7.- Supresión de las aduanas de los reinos.

8.- Reducción del número de conventos de las órdenes religiosas.

Así, estamos ante un claro intento de Revolución Burguesa o Liberal.

TEXTO 2. La proclama de la Junta de Sevilla: Por una parte, al principio del texto se va a apelar a argumentos meramente materiales. La Guerra de la Independencia no tuvo sentido solamente en una movilización espiritual etérea, sino que también existirá un elemento como es la defensa de la explotación de las tierras en los contratos territoriales, es decir, la defensa del dominio útil de la tierra.

Por otra parte se van a hacer referencias a los pactos unilaterales de Godoy con Napoleón. Más adelante se va a empezar a utilizar el concepto de Nación, ya que se habla de que en la guerra no sólo se defendía la Corona. Observamos la introducción de conceptos del absolutismo, pero también la introducción de conceptos como el levantamiento del pueblo en armas.

Por otro lado encontramos reseñas a precedentes de la historiografía romántica. El Romanticismo dice que no van a existir conflictos de clase sino una exaltación histórico-heróica del pueblo. Este concepto calará en la política del momento.

En el segundo párrafo se hace referencia a la junta de gobierno de Fernando VII antes de su salida de España. La regencia de Fernando VII desde el punto de vista de ejercicio del poder será prácticamente inoperante. También va a hablar de traiciones a la patria ya que, parte de los componentes de esta Junta se convertirán en afrancesados. Esta Junta será controlada militarmente por Murat.

Después, pasará a hablar de Europa, y es que en el continente también se estaba produciendo la invasión del Imperio Napoleónico.

TEXTO 3. La proclama de la Junta de Asturias: En la España juntera existirá una extensa jerarquización y prueba de ello será la junta asturiana. En el texto se nos muestra como Asturias declarará la guerra a Francia. En las Juntas existirá una atomización del poder, aspecto que mucho después mitificarán los Republicanos en su concepción federalista de España. El aspecto histórico de la mitificación federalista de las juntas será un aspecto de tergiversación y manipulación histórica. Algunas Juntas sí que funcionaron con auténtica autonomía y ejercieron su capacidad soberanista, como la junta de Valencia.

También observamos cómo se argumenta que la Corona ha sido engañada por Francia, produciéndose de este modo la legitimación del levantamiento antifrancés, por lo que aparece una argumentación ideológica bastante poderosa de la guerra. Más adelante nos encontraremos con una auténtica apelación a la historia con la argumentación de la Reconquista a los musulmanes.

TEXTO 4. La Constitución española de Cádiz: Al inicio el texto habla de Nación como un concepto usado para designar al territorio español. Este concepto será totalmente contemporáneo. En el artículo primero se dinamita la estructura estamental. En el segundo artículo se nos argumenta la inexistencia del concepto de Estado como patrimonio de la Corona. En el artículo tercero se va a demoler el pilar de la teocracia.

TEMA 3. ABSOLUTISMO FRENTE A LIBERALISMO: REINADO DE FERNANDO VII

(1814-1833)

  • ¿Qué es la Historia?, E.H. Carr.

Este reinado supone un retroceso, esto es, la recuperación del Absolutismo. A nivel interno también se manifiesta esa tensión latente entre Liberalismo y Absolutismo. Además, el reinado en sí consta de tres subperíodos: Sexenio Absolutista, Trienio Liberal o Constitucional, y Década Ominosa o Absolutista.

1.- SEXENIO ABSOLUTISTA: este reinado entronca con el contexto internacional y con la Europa de la Restauración, q pretende borrar el impacto de la Revolución Francesa. Pero ese proyecto restaurador será quebrado en un primer momento por el Trienio Liberal.

La Restauración española es más agresiva q la europea, pues se volvió completamente al Antiguo Régimen.

El inicio del reinado se produce tras la firma del Tratado de Valençay: Napoleón lo firma al margen de las Cortes de Cádiz, q intentarán influir en Fernando VII para q acepte y jure las mismas. Inicialmente la actitud del rey fue titubeante, pero al llegar a España recibe un documento denominado el Manifiesto de los Persas, firmado por 69 diputados absolutistas de las Cortes de Cádiz, y en el cual se le pide al rey q derogue las Cortes, deslegitime su formación y q vuelva al Absolutismo. Es decir, la élite política española está dividida (Liberales / Absolutistas), y el manifiesto es expresivo de esta tensión.

Así, el 4 de mayo de 1814 se aprueba un decreto por el cual queda sin vigor toda la obra legislativa de Cádiz, es decir, se vuelve al Absolutismo: se disuelven las Cortes y las Diputaciones Provinciales, se restablece el sistema de Consejos... es decir, todo el entramado institucional del Antiguo Régimen.

En definitiva, la labor legislativa de Fernando VII va encaminada a borrar todo rastro de liberalismo, pretendiendo evitar la evidencia: crisis del Antiguo Régimen.

Socialmente se restituyen los patrimonios conventuales, se restablece la Compañía de Jesús, se suprime la contribución de las Cortes y se regula el sistema de señoríos, aunque muchos pueblos se niegan a volver a la situación anterior, originándose contenciosos en torno a la propiedad de la tierra. Lo que sí es cierto es q Fernando VII abolió definitivamente la capacidad jurídica de los señoríos.

Los primeros momentos del reinado de Fernando VII estarán marcados por una importante represión política, tanto hacia los afrancesados como hacia los liberales.

Este reinado se enfrentará, en esta primera etapa del Sexenio Absolutista, a diferentes problemas:

a) Problemas Económicos, derivados de tres cuestiones:

1.- El comercio del grano: el fin de la Guerra de Independencia coincidió con una buena coyuntura económica, pero esto, q podría haber ayudado a mejorar la situación, no fue adecuadamente aprovechado porque la política económica de Fernando VII seguía anclada en los parámetros económicos del Antiguo Régimen: Mercantilismo. Es decir, q a pesar del superhábit de grano, no se produjeron exportaciones, por el temor latente a las crisis económicas, lo q hubiese aportado beneficios a los agricultores; además se continuó importando grano de Marruecos y Grecia para aumentar las propias reservas.

Además, en el mundo agrícola Fernando VII también se vio afectado por las tensiones sociales entre los señores, que pretendían recuperar sus señoríos, y los pueblos, cuya intención era recuperar el dominio útil.

2.- Deuda Pública: la situación de la Hacienda al principio del reinado era desastrosa debido a los gastos y pérdidas originadas por la Guerra de Independencia, la deuda acumulada debido a la política bélica de Carlos IV, y debido también a q estamos ante una Hacienda desequilibrada porque los privilegiados no pagan impuestos.

¿Cómo se intentó resolver? Pues aumentando la presión fiscal sobre los campesinos, pero no dio ningún fruto, y en 1817, el Ministro de Hacienda, Martín de Garay, intenta un proyecto reformador q consiste en recuperar el proyecto reformista de las Cortes de Cádiz, es decir:

- Crear una contribución directa q afectaría también a los estamentos privilegiados, cuya oposición evitó la reforma. Así la situación económico-fiscal del Estado continuó en bancarrota.

- Eliminar las rentas indirectas.

3.- Independencia Americana: la insurrección será un hecho desde 1810-12, y se acaba consumando en 1824, a raíz de la derrota sufrida por las tropas españolas en la batalla de Ayacucho.

Tradicionalmente se sostiene q la emancipación de las colonias americanas fue económicamente un desastre para España, ya que:

- Paralizó las relaciones comerciales entre la metrópoli y sus colonias, ya que España dejó de tener el monopolio del comercio con América.

- Supuso el corte de los suministros fiscales americanos, es decir, de los impuestos que España recibía de América.

Así, según Fontana, la pérdida de estos mercados supuso una crisis para la burguesía catalana y amplios sectores de los productores agrícolas q enviaban sus productos a las colonias (vino, aguardiente, aceite, harina...). De esta manera la pérdida de las colonias fue un factor decisivo, según Fontana, para la crisis general del Antiguo Régimen.

Estos son los planteamientos tradicionales, pero en el marco de la Nueva Historia Económica, Leandro Prados de la Escosura, revisa estos aspectos y sostiene en su libro De Imperio a Nación, q las tesis tradicionales carecen de comprobación empírica. Él cree q es necesario llevar a cabo estudios más detallados para ver la incidencia real de esa independencia, pues supone que ésta representó en la renta nacional entre el 2% y 5% de pérdida.

b) Problemas Políticos: evidentemente se derivan de la oposición liberal. Los liberales exiliados y los del propio territorio español realizaron una doble estrategia:

1.- Los q pudieron, intentaron influir en el monarca pidiendo el fin de la política represiva, la libertad de imprenta y la reunión de las Cortes. Todas estas peticiones tienen un valor simbólico, pues sabían q no sería suficiente para cambiar la situación, pues saben q han de contar con el rey como pieza clave.

2.- Promovieron levantamientos armados, q en todos los casos quedaron en meros intentos. Estos levantamientos fueron protagonizados por militares y, en realidad, tuvieron mayor efecto en el régimen absolutista q en la realidad sociológica del país.

¿Cuál fue la influencia de los levantamientos? Fue doble:

  • Aspecto positivo: generaron inseguridad entre los absolutistas.

  • Aspecto negativo: se multiplicó la represión del aparato absolutista contra los liberales.

Uno de los levantamientos q triunfaron, el de Rafael de Riego en 1820, dio paso al siguiente período: Trienio Liberal.

2.- TRIENIO LIBERAL O CONSTITUCIONAL: es un largo proceso q se inicia el 1 de enero de 1820, pero q no concluye hasta marzo. Tiene lugar en Cabezas de San Juan (Sevilla), y se extiende rápidamente por toda Andalucía. La clave de este levantamiento se debe al apoyo urbano q por primera vez se integra en un proyecto militar. De esta forma, se extiende después desde Galicia, por toda la cornisa cantábrica, hasta levante.

En el apoyo popular con q contó tuvo mucha importancia la promesa de acabar con los reclutamientos, q iban destinados a sofocar las rebeliones en América. Así, el Trienio Liberal supondrá un relajamiento militar español en cuanto a las sublevaciones americanas.

Se produce el fenómeno juntero: se crearon Juntas Locales q acapararon el poder allá donde triunfó el levantamiento, proclamando la Constitución de 1812 y la restitución de las libertades.

También se creó una Junta Central provisional q coexistió con el gobierno provisional. Su existencia fue apoyada por Fernando VII, pues creía q era una garantía de q la revolución no iría más allá de unos límites, porque desde el primer momento el rey se vio obligado a aceptar unas determinadas condiciones, contrarias a su ideología absolutista.

El 7 de marzo de 1820, Fernando VII asume el éxito del levantamiento y decide jurar la Constitución de 1812.

¿El Trienio Liberal es una mera reposición de la labor legislativa de las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812? En realidad no, pues hay una serie de diferencias entre el Trienio y Cádiz:

- En cuanto al origen, la experiencia gaditana fue inducida por causas externas, como la invasión francesa. El inicio del Trienio responde a un proyecto buscado q marca una línea de continuidad con respecto a Cádiz.

- Respecto a las reformas, el Trienio fue más allá de lo q fueron las Cortes de Cádiz. Por ejemplo, en materia de religión y de los problemas de la tierra.

Este avance liberal evidencia la crisis profunda del Antiguo Régimen.

En lo q refiere a su periodización, el Trienio de subdivide en cinco etapas diferentes:

a) Marzo'1820 - Julio'1820: su principal rasgo es el restablecimiento constitucional. Se identifica con la aparición y auge de las Sociedades Patrióticas, q eran clubes de debate político e ideológico, sin un programa concreto, y q fueron muy dispares en cuanto a su organización (algunas tenían estatutos y editaban periódicos). Otras fueron reuniones de amigos liberales para hablar de política en los cafés de moda en la época.

Algunas de estas Sociedades Patrióticas fueron radicalizando sus discursos, mostrando su insatisfacción y convirtiéndose, junto al rey, en otro elemento de desestabilización del Trienio.

Su época de mayor esplendor coincide con los inicios del Trienio y su fase más radical. En total se computaron unas 164 Sociedades Patrióticas.

b) Julio'1820 - Marzo'1821: caracterizada por la actividad parlamentaria. Las Cortes aprobaron y regularon todo un cuerpo legislativo q desarrollara el proyecto revolucionario. Se ve una fractura del movimiento liberal desde su base, es decir, no es una forma de pensamiento homogéneo, pues conviven dos familias q discrepan, los moderados (interesados en una reforma prudente q salve la economía y asegure el mantenimiento del rey en el plano constitucional), y los exaltados (decididos a acelerar las reformas, reprimir a los absolutistas y obviar las presiones de la Europa reaccionaria).

También destaca la intervención de Fernando VII para frenar las reformas, por ejemplo destituyendo gobiernos por el poder q le concedía la Constitución, y también intrigando con otros reyes europeos.

c) Marzo'1821 - Julio'1822: los gobiernos serán más moderados y retendrán la marcha de las reformas liberales. También se debe de tener en cuenta q se empieza a percibir más la presión absolutista, tanto del monarca como de los partidas de “guerrillas” en Cataluña, País Vasco o Castilla y León, q tenían entre sus objetivos intentar un golpe de Estado.

d) Desde Julio'1822: se da un giro radical debido a una insurrección en Madrid de las Sociedades Patrióticas. Esta radicalización coincide con la generalización en Francia de la idea de intervención militar en España, la cual ya se producía de manera indirecta mediante la financiación de las partidas.

e) Febrero'1823 - Noviembre'1823: agonía del régimen e invasión de España por Francia, gracias al ejército denominado Los Cien Mil Hijos de San Luis, pero apoyados también por tropas españolas integradas por las partidas absolutistas. Se calcula q el cómputo total de efectivos con los q contaba el bando absolutista era de unos 130.000 soldados.

La invasión fue todo un éxito. Los liberales esperaban un levantamiento popular semejante al de 1808 contra las tropas napoleónicas, pero nunca se produjo. Así, desde este momento concluye ese Trienio Liberal.

En la obra del Trienio Liberal habría que detenerse en tres líneas de actuación importante, q evidencian el avance de la Revolución Burguesa en España:

1.- Reformas de la Tierra: desde un primer momento se pretende liberalizar la tierra. Las medidas a emplear para realizar esta labor son un elemento clave de la Revolución Burguesa. Se pretendía permitir el acceso a la propiedad a quienes no podían hacerlo por las vigencias feudales q pervivían. Así:

a) Se suprimen los mayorazgos, lo q representa una novedad con respecto a Cádiz. No obstante se reguló de manera progresiva en dos fases:

  • Hasta la muerte del q disfrutaba el vínculo.

  • Desde esa muerte.

b) Desamortización eclesiástica, resultado de la reforma de la Iglesia. La reforma de las comunidades religiosas hacía q existiera una cantidad de tierra de la q se podía disponer. Se provocó la circulación de la tierra, y para la compra se admitirá el pago en papel de deuda pública, de forma q se ensaya algo q será masivo en la desamortización de Mendizábal.

Los resultados reales de esta desamortización no se conocen bien, entre otras cosas porque se llega casi hasta el s. XX.

c) Las Cortes del Trienio decretaron la suspensión de los señoríos, reavivándose el conflicto con la nobleza señorial, e iniciándose nuevos procesos judiciales entre los pueblos y los señores.

Tuvo esta medida un impacto mínimo por su escaso tiempo de ejecución y los complejos procesos judiciales q se iniciaron. Pero doctrinalmente es una medida importante porque se elimina una institución del Antiguo Régimen.

d) Se modificó el régimen de los contratos de arrendamiento, por influencia del liberalismo económico. Desaparece la protección estatal sobre el arrendatario, q ya no está obligado a mantener sus arrendamientos, los cuales convertían el dominio útil en casi perpetuo. Esta medida desató conflictividades, como las reclamaciones de los labradores, etc.

e) Para compensar el agravio contra los arrendatarios, las Cortes tomaron medidas como proceder a la enajenación de tierras de valdío y realengo, divididas en dos mitades:

  • Una se vendía con preferencia a los vecinos y comuneros del lugar.

- La otra se distribuía en lotes suficientemente grandes como para mantener a una familia, y se repartiría entre los jornaleros sin tierra y soldados.

Es una medida de inspiración ilustrada, pero sin embargo es una medida cuyo impacto no se conoce bien. Lo q sí se sabe es q generó el enfrentamiento entre los campesinos sin tierras y los labradores, los cuales sí tenían tierras y capitales y por tanto una mayor capacidad de explotar con mejores condiciones esa tierra.

2.- Reforma Eclesiástica: se acometen políticas reformadoras, lo q evidencia al Trienio como más radical q las Cortes de Cádiz. Las reformas consisten en:

a) Abolición de la Inquisición.

b) Reforma de las Órdenes Religiosas: se suprimen las Órdenes Monacales, los conventos, las Órdenes Militares y la concentración de regulares. Como consecuencia se lleva a cabo la desamortización anteriormente citada.

c) Redistribución de las Parroquias para responder a una situación social y demográfica más real, es decir, se realiza una redistribución económica.

d) Reducción del Diezmo a la mitad de su valor, para disminuir la presión fiscal sobre los labradores. Se mantiene porque es una fuente de ingresos indirecta para el Estado.

El resultado fue:

- Financieramente poco rentable para el Estado, pues asumió los costes de la reforma y porque se redujeron los ingresos debidos al diezmo.

- Ideológicamente el clero regular fue el más perjudicado, por lo que se alineó con las posturas absolutistas, siendo este el origen del Carlismo.

3.- Intento de Reforma de la Hacienda: fue un elemento clave para la propia viabilidad del Trienio. El proyecto necesitaba una solvencia económica de la cual la Hacienda no disponía. Las reformas emprendidas fueron:

a) Racionalización administrativa: creación de Direcciones Provinciales de Hacienda y de una Tesorería General. Pero el déficit seguía existiendo y hubo que recurrir a nuevos préstamos con la Banca.

b) Desaparición de la deuda del Estado.

c) Devaluación monetaria en 1821, para asegurar la circulación monetaria en el interior y evitar el trasvase monetario al exterior de España.

Pero los resultados de estas reformas de la Hacienda se mostraron insatisfactorios.

Artola ha insistido en la dimensión internacional del Trienio Liberal, pues supone la primera quiebra del sistema de la Restauración. Desde este sentido tiene el Trienio gran importancia, pero entiende q constitucional y legislativamente no va más allá de las Cortes de Cádiz.

Fontana habla de revolución frustrada, y protagonizada por una élite q pretende hacer la revolución desde arriba. Para los campesinos la política del Trienio supuso el aumento de la presión fiscal real. Sin embargo, hablar de fracaso no es necesario, porque para Fontana el Trienio tiene gran importancia, pues:

  • Se ponen en marcha las reformas gaditanas.

  • Se evidencian las limitaciones del liberalismo español.

También Fontana señala la continuidad entre Cádiz y el Trienio Liberal, cuyos protagonistas manifestaron el mismo deseo de reformista, el mismo deseo de conciliación con las clases dominantes, e igual miedo a la tensión social. Fontana entiende q en España se realizó una Revolución Burguesa incompleta q responde al modelo prusiano, es decir, a la alianza entre la aristocracia y la burguesía para llevar a cabo su revolución.

Raimond Carr pone el acento en la repercusión q tiene el Trienio para América y su proceso de independencia, concluso en 1824. Los políticos liberales renunciaron a enviar más tropas. También subraya el anacronismo cultural en el q se mueve el rey, pues mantiene la visión del Antiguo Régimen respecto a América; frente a esto, se impone un nuevo modelo cultural, el de Nación, al cual aspiraban las colonias.

Por último, J.P. Fusi y J. Palafox contemplan el Trienio Liberal como el segundo fracaso liberal, q muestra la debilidad de la base político-social del liberalismo español.

Fusi destaca aspectos positivos del Trienio, pues entiende q ayuda a la socialización de la política, evidencia de q las clases dirigentes se identificaron con los modelos representativos: Cortes, procesos electorales, clubes políticos, publicaciones de periódicos... Así, puede decirse que desde el Trienio Liberal la élite del país asume hábitos políticos representativos, entre los q destaca la presencia de una Constitución.

3.- DÉCADA OMINOSA O ABSOLUTISTA: es el último período del reinado de Fernando VII, y supone un movimiento pendular entre el Liberalismo y el Absolutismo. El adjetivo ominoso significa abominable, despreciable. Este período se caracteriza por su sistema represivo, realmente complejo, y q irá creciendo con el tiempo. En 1830 se generará una crisis político-económica que cierra el reinado.

La represión absolutista se realiza en tres fases:

a) Abril, 1823: se forma la Junta Provisional de Gobierno de España e Indias, q empieza por publicar un manifiesto en q defiende los principios absolutistas, es decir:

  • El restablecimiento institucional del Antiguo Régimen.

  • Eliminar a los liberales.

  • Disolver las instituciones del Trienio Liberal (ayuntamientos).

  • Creación de los Voluntarios Realistas: fuerza paramilitar semejante a las partidas absolutistas. Será el germen del Carlismo.

b) Junio: Regencia. Continuidad respecto de la Junta:

  • Se recuperan instituciones como los Consejos.

  • Se restituye el diezmo en su antigua cuota.

  • Se repusieron los institutos religiosos.

  • Se refinó el sistema represor, hasta el punto de q incluso las tropas francesas se asustaron por la represión.

  • Se devuelven a los Señoríos los privilegios.

c) Octubre: Fernando VII recupera totalmente el dominio del país y firma un decreto en q anticipa el programa de acción del reinado, encaminándolo a impedir cualquier retorno a experiencias liberales. No solo se trata de impedir el liberalismo, sino también de borrar el recuerdo de dicha experiencia, y para ello, por ejemplo, se quemaron actas de los ayuntamientos del Trienio.

Fernando VII y su restauración absolutista contarán con un aliado clave, el Clero, sensibilizado contra el liberalismo por su obra desamortizadora y sus reformas eclesiásticas durante el Trienio Liberal.

El Ejército, sin embargo, se convierte en sospechoso, pues fue la vanguardia del liberalismo hasta la Restauración. De ahí q Fernando VII intente disminuir su capacidad organizativa, potenciando para ello a los Voluntarios Realistas, lo q a la larga fue un peligro para la monarquía de su hija, Isabel II.

La represión ejercida por el Absolutismo fue tan dura q provocó los temores de Francia e incluso Rusia, quienes pidieron clemencia. Dicha represión se realizó a través de dos vías:

  • Tribunales Civiles.

  • Tribunales Eclesiásticos: a partir de la Inquisición. Se organizaron las Juntas de Fe con competencias y organización inquisitoriales.

Pero los Voluntarios Realistas fueron los más represivos, pues trataban de evitar cualquier rebrote liberal. Así, en 1824 envían al rey un documento en el q exponen sus prioridades:

  • Castigar a todos los enemigos del trono.

  • Restablecer la Inquisición.

  • Eliminar a los funcionarios liberales de la Administración.

  • Exigen más poder para los Voluntarios Realistas.

  • Castigar a la Masonería.

El resultado de todo ello fue q se creó un clima de terror en toda España, haciéndose comunes las denuncias: medio país estaba en el punto de mira y, para salvarse, denunciaba a la otra mitad.

El reinado concluye con graves problemas económicos, de igual manera q empezó:

a) Primero sufren la grave situación de la Hacienda: era todo un caos financiero, con absoluta falta de solvencia del Estado.

b) Además, las bases económicas de la Década Ominosa también tienen problemas estructurales muy agudos, entre los cuales la pérdida de las Colonias Americanas supone todo un problema económico por la falta de su contribución fiscal, al igual q la negativa de los privilegiados de cualquier reforma tributaria.

c) Otro problema es la anulación de la Desamortización del Trienio Liberal.

d) el sector económico más importante es aún la agricultura, pero también está en crisis por el descenso de las exportaciones (aceite, vino y aguardiente), q tenían como destino las colonias.

e) La ganadería también está en crisis, al igual q la industria textil de la lana, desde la Guerra de la Independencia. La solución para la crisis de la ganadería será recuperar los derechos de la Mesta y evitar las roturaciones de tierras, pues así se disponía de más espacios para pastos.

f) Respecto de la minería, la Corona se reserva para el Estado la explotación de los grandes yacimientos mineros, a través de técnicas muy rudimentarias. El problema es q en general este panorama se caracteriza por la existencia de un minifundismo minero, es decir, q existen múltiples yacimientos mineros, con escasísima rentabilidad. Así, la minería es un sector infrautilizado.

g) El panorama manufacturero es mejor porque la industria textil catalana vive una mejora económica debido a la repatriación de los capitales americanos, lo q unido a los contactos comerciales y culturales con Inglaterra supone un avance tecnológico. Así, ahora se apunta una organización industrial más moderna.

En 1830 confluyen dos elementos q desencadenarán la crisis final del reinado:

1.- Situación económica insostenible, q es visible en la pérdida del crédito exterior, en la suspensión del sistema presupuestario y en la suspensión de las reformas tribuitarias.

2.- Factor político vinculado a los hechos de Europa y el segundo asalto al Sistema de Metternich, lo q anima a los liberales españoles, generando un atisbo de esperanza.

Como reacción a este aliento del liberalismo español, se fortalece sin embargo el bloqueo absolutista, configurándose alrededor de la figura del Infante don Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII. Así, se configuran dos familias ideológicas:

  • Liberalista, partidaria de reformas: alrededor de Fernando VII.

  • Absolutista: alrededor de don Carlos.

La Cuestión Dinástica: la falta de un sucesor varón de Fernando VII es la causa final de la crisis. Así, en 1830 Fernando VII dicta la Pragmática Sanción, es decir, la anulación de la Ley Sálica, q prohibía gobernar a las mujeres. A los pocos meses nace la Infanta Isabel, convirtiéndose en la heredera al Trono, de forma q Carlos pierde sus derechos de sucesión.

Esta secuencia de acontecimientos acentúa el enfrentamiento ideológico entre liberales y absolutistas, intentando ambos estrategias q lleven la situación a sus intereses.

En los años siguientes hay tensiones políticas y se fortalecen ambos bandos. Así, aprovechando en septiembre de 1832 la enfermedad del monarca, los absolutistas lo convencen para derogar la Pragmática Sanción, lo cual conllevaba q fuera el Infante Don Carlos el heredero legítimo del Trono.

Pero la recuperación de Fernando VII hace q se vuelva a proclamar la Pragmática Sanción, iniciándose así una aproximación a los liberales de Fernando VII y su inclusión en los sistemas de poder.

Finalmente, el 29 de septiembre de 1833 muere Fernando VII. En su testamento nombra reina gobernadora a su esposa, María Cristina, mientras q Isabel II sea menor de edad. Sin embargo, la proclamación de Isabel II como reina, y de María Cristina como regente, no es aceptada por don Carlos y sus partidarios absolutistas, de manera q en Talavera de la Reina se proclama como rey legítimo a Don Carlos, iniciándose así la I Guerra Carlista.

Detrás de esto no hay sólo una cuestión dinástica, ni personal, sino la tensión entre un Antiguo Régimen en crisis, q se descompone, y ese liberalismo heredero del espíritu de la Restauración. Así, la I Guerra Carlista es un enfrentamiento entre dos modelos políticos, sociales y económicos: Absolutismo y Liberalismo. Evidentemente, el argumento será la cuestión dinástica.

TEMA 4. LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL: LA ERA ISABELINA

(1833-1868)

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- http:\\www.cepc.es

El periodo de Isabel II abarca desde 1833 (muerte de Fernando VII), hasta 1868 (fecha en la que la reina será destronada). Metodológicamente, el periodo se puede dividir en dos partes:

1.- PERIODO DE LAS REGENCIAS

En este periodo Isabel II es todavía una niña, y por ello, gobernará el país una institución, la REGENCIA, que recae en diferentes manos, y en concreto en dos: María Cristina y Baldomero Espartero.

Al hilo del desarrollo político vamos a tratar tres temas fundamentales como son:

- Las DESAMORTIZACIONES, tanto eclesiástica (Mendizábal y Espartero), como la civil o general (Madoz).

- El CARLISMO, que será un fenómeno prolongado en el tiempo prácticamente hasta el siglo XX.

- El DESARROLLO CONSTITUCIONAL, del que destacan tres procesos constitucionales que pretenden ser proyectos que traduzcan el armazón jurídico de un proyecto político: el Estatuto Real de 1834, que será una Carta Otorgada; la Constitución de 1837, de signo liberal con tendencias progresistas; y la Constitución de 1845, de tendencias moderadas.

En conjunto, en el reinado de Isabel II será cuando se consume la Revolución Liberal o Revolución Burguesa, y en consecuencia, dentro de este reinado será cuando se construya el auténtico Estado Liberal español, que enlazará con el Estado de las Autonomías.

A) REGENCIA DE MARÍA CRISTINA.

La Regencia de María Cristina ocupa desde 1833, fecha en la que muere su marido, Fernando VII, hasta 1840, fecha en la que abdica. Durante la regencia de María Cristina van a operar los cambios fundamentales que afectarán a la sociedad y a la política. La verdadera revolución, entendida como revolución antifeudal, es decir, el desmonte del aparato feudal, se produce en estos momentos. La regencia de María Cristina pasa a través de tres momentos diferenciados en los que el liberalismo sufre avances y reflujos: 1833-1835; 1835-1837; 1837-1840.

a.1) 1833-1835: se trata de una etapa de transición donde no se operan los cambios fundamentales, pero donde se ponen las bases para los mismos. El emblema del proceso de transición será el Estatuto Real de 1834, que institucionalizará las reformas o la transición. La transición supone el paso de una monarquía absolutista a una monarquía constitucional. Esta fase se encuentra ampliamente marcada por el acontecimiento bélico que se produce en España, el Carlismo. El Carlismo obligará al entorno de la regencia a buscar estrategias para la consolidación de Isabel II en el trono, y precisamente, una de esas estrategias será la de crear una serie de reformas que hiciese ganar adeptos a la causa isabelina. Las reformas del primer momento de la regencia serán reformas motivadas, por lo tanto, por el contexto belicista:

  • Desmantelamiento del Antiguo Régimen, de sus contornos feudales, y supondrá reformas de carácter administrativo.

  • Ninguna de estas reformas va a suponer lesionar los intereses de las clases propietarias.

Posiblemente, el personaje que mejor liderará la reforma desde arriba para ganar aliados contra los carlistas será Javier de Burgos, pues es un hombre que procede de la tradición ilustrada, que colaboró con José I, y que por lo tanto será un afrancesado. Javier de Burgos será partidario de impulsar reformas controladas desde arriba. Reformas que se resumen:

1.- Se sientan las bases para la creación de una Administración Pública moderna en España. Estas bases descansan sobre la división provincial, que se realiza en el año 1833, pero ¿qué utilidad tenía esta reforma? Las utilidades fueron fundamentalmente dos:

  • Permitieron posteriores reformas, es decir, se racionalizó el espacio, lo que permitió abarcar de una manera mucho más efectiva el territorio nacional.

  • Permitiría acabar con las disparidades jurídicas (reinos interiores, aduanas...)

La división provincial sigue el modelo del estado francés. Se trata de una división casi aleatoria que tuvo sus reformas. La división provincial apunta al modelo de estado que se persigue, y se persigue un modelo de estado centralizado, heredero del modelo revolucionario francés.

2.- Javier de Burgos también va a llevar a cabo reformas en la Economía: se va a anticipar un programa para la liberalización económica española, que pasaba por:

  • Decretar la libertad de comercio.

  • Por la eliminación de gremios, que no llegarán a desempeñar totalmente su actuación jurídica y a los que se limita notablemente su campo de acción.

Esta reforma económica supone el primer golpe al feudalismo y se constatará en la liberalización de diferentes campos como:

  • La libertad de trabajo e industria;

  • La libertad profesional;

  • La creación de un decreto de fin de monopolios de gremios en actividades de comer y beber.

Estas medidas iniciales son insuficientes para la satisfacción de los sectores burgueses, que demandaban una reforma más clara. Obligada por la guerra carlista, María Cristina cederá a las presiones liberales estableciendo un régimen constitucional que parte del Estatuto Real de 1834, q será una carta otorgada, es decir, no va a nacer de un proceso constituyente. Será muy parecida a la de Luis XVIII. Se trataba de una constitución muy breve e incompleta, ya que, el Estatuto Real no contiene algo que el liberalismo siempre demandó: una tabla de derechos fundamentales del ciudadano. Se trata de una constitución flexible, aunque el Estatuto Real contempla una serie de órganos que nos permiten hablar de los orígenes de la monarquía constitucional. Esta serie de órganos serán:

- Regulación del poder Real. El Rey intervendrá en el funcionamiento de las Cortes, y en la legislación, pero el Rey ejerce el poder ejecutivo a través del gobierno, que se fija como un órgano colegiado, un órgano responsable que responderá de sus actos políticos.

- Existencia de Cortes, q a diferencia de las Cortes de la Constitución gaditana, serán bicamerales. Las dos cámaras serán:

  • Cámara de los Estamentos de los Próceres del Reino, que equivaldría al Senado. Esta cámara será una cámara de representación semi-estamental, en la que aparece la representación de la nobleza, el clero, la administración y los propietarios. No será una cámara electiva, sino que los Próceres serán elegidos por designación real.

  • Cámara de los Procuradores del Reino. Esta segunda cámara, si será electiva.

El Estatuto Real regula el funcionamiento de un modelo político representativo, pero no será un modelo democrático porque los Procuradores serán elegidos por aquellos individuos que tuvieran una renta mayor a 12.000 Reales, en definitiva el 0,15% de la población. De esto se beneficiará la gran burguesía.

El Estatuto Real significa en España el final del Antiguo Régimen, porque a diferencia del Estatuto de Bayona, y a diferencia de la Constitución de Cádiz, el Estatuto Real entró en vigor.

El Estatuto Real va a tener deudas con el modelo más moderado de revolución:

- Debido a que no contempla los derechos de los ciudadanos.

- Porque hace una renuncia expresa del principio de soberanía nacional.

- Porque existe la presencia de los Próceres del Reino.

El Estatuto Real en su regulación quedará totalmente desbordado por los acontecimientos, es decir, queda desbordado por las reformas por las que abogaba la burguesía. También fue un marco legislativo insuficiente para las reformas que la burguesía pretendía.

En el verano de 1835 se perpetrará un levantamiento urbano que provoca la caída del ministerio de Toreno llevándose a cabo una revolución o un movimiento que obliga a María Cristina a optar por el nombramiento de un presidente progresista: Mendizábal, cuyo gobierno marcará un punto de inflexión con los intentos de ruptura con el liberalismo.

TEXTO. "Exposición de la milicia urbana de Madrid a S.M.": el texto hace alusión a que la burguesía se ha mantenido en el poder gracias a las Cortes de Cádiz y al Trienio Liberal. También se comenta que el Carlismo se hace fuerte en el Norte, incluida Cataluña, creándose estrategias de poder. Para la burguesía las reformas que se han acometido deberán ser mucho más acusadas para que éstas conduzcan al estado liberal. Después se pasa a analizar el peligro de la presión de los Carlistas. El documento evidencia una insatisfacción de la burguesía. También se hace referencia a la Milicia Nacional que fue un organismo militar que durante el proceso liberal pugnó con el ejército por el protagonismo. Estará constituido por cuerpos autónomos cuyos jefes serán elegidos democráticamente. Resulta significativo la cantidad de veces que aparece la palabra nación o la idea de nación, de ello se puede destacar que ese concepto ya se ha incorporado al vocabulario político, es decir, el panorama político está dotado ya de un concepto que remite a la era contemporánea y a la era del liberalismo revolucionario.

La Primera guerra carlista se desarrolla entre 1833-1839/40, pero el problema carlista va a subsistir hasta el siglo XX. Va a existir un segundo foco de levantamiento que algunos considerarán como la segunda guerra carlista alrededor de 1844, para pasar después al tercer y último conflicto armado en 1872.

El Carlismo como opción política y cultural se va a concretar en la Restauración. Si la primera guerra carlista arranca del año 1833, como hecho sociológico y como corriente ideológica es anterior a la muerte de Fernando VII y, por lo tanto, anterior al planteamiento dinástico. La causa dinástica fue un precipitante, pero no la causa directa del conflicto.

Los términos carlista o carlismo aparecen en el discurso político en la última década del reinado de Fernando VII. En su aparición designó también a los Realistas. Estos términos servirán para designar a un grupo que defendía la monarquía absoluta de estado, más allá de las decisiones del monarca, y por lo tanto, designará a un periodo de larga duración.

El carlismo no puede apartarse de la revolución burguesa. Para analizar el carlismo podemos arrancar de los participantes directos e indirectos de la guerra:

- La Nobleza: no toda la nobleza se va a adherir a los postulados del carlismo, o se identifica con el pretendiente a la corona, Don Carlos. Estaban:

  • Llos pequeños titulados, los hidalgos, que veían la transformación hacia el liberalismo como una amenaza a su forma de vida. Esta pequeña nobleza pretenderá que continúe en vigor el privilegio fiscal, o el mayorazgo.

  • La gran nobleza terrateniente no se va a comprometer con el carlismo. Este sector de la nobleza mantuvo una actitud expectante, debido a que no tenían clara su afinidad isabelina, pero tenían la expectativa de que sus señoríos se convirtieran en propiedad privada para que su status, a fin de cuentas, no variase.

- El Artesanado: el carlismo no fue solo un fenómeno rural, aunque es cierto que su apoyo urbano fue más episódico. El gran escenario de batalla fue el medio rural, pero en las ciudades también existió un respaldo al movimiento ejemplificado en el artesanado, q verá peligrar su modo de vida con la desaparición de la cobertura de los gremios, e introducirá en su visión ideológica la relación del liberalismo con la desaparición de los mismos. Hubo sectores del artesanado que se unieron al carlismo y otros que no lo hicieron, lo que evidenció una crisis, es decir, el cambio de una sociedad estamental a una sociedad de clases.

- La Iglesia: su participación va a suponer un papel esencial. La Santa Sede va a romper relaciones con el estado liberal español condenándolo en el año 1836, a resultas de la desamortización eclesiástica. Entre el estado español y la Santa Sede existió un enfrentamiento, pero en el año 1851 esta situación se relajará. Este panorama proporcionó resortes ideológicos y culturales al carlismo. El carlismo se convierte en el defensor de la fe verdadera en contra de los liberales, que ejemplificaban el ateísmo y la extrema laicidad.

  • El clero secular y el clero regular rural tuvieron implicaciones militares y,por ello, serán curas facciosos o facinerosos. No solo colaboraron sino que utilizaron el púlpito como medio de agitación contra la causa isabelina.

  • Otro agente social y eclesiástico que evidenciará una sociedad en proceso de transformación será la alta jerarquía. La alta jerarquía tomará una actitud diferente. La mayor parte de ella llevó una fidelidad crítica con Isabel y no se alineó con el carlismo, aunque si se hizo en contadas excepciones como el obispo de Mondoñedo, el obispo de León y el de Lérida.

- El Ejército: procurará la legitimidad de Isabel y en este sentido resultó clave, aunque también existieron excepciones como la del General Eguía, que protagonizó la Restauración absolutista de Fernando VII, o la del Coronel Zumalacárregui, que será el principal estratega del carlismo. Este aspecto fue clave por las consecuencias políticas que tuvo. El peso específico que la victoria militar del ejército tuvo sobre los carlistas se tradujo en un peso similar de los altos mandos tanto en la vida política como en la castrense, pero en el siglo XIX esto no debe traducirse como una injerencia militar. Así, la figura política y militar, durante el XIX, se confunde por lo que asistimos a una falta de profesionalización del ejercicio militar, y de esta manera nos vamos a encontrar con la presencia de Espartero (militar liberal progresista) o a Narváez (militar liberal moderado).

- La Cuestión Foral: un actor no personificado en la guerra carlista fue la cuestión foral. Las provincias vasco-navarras tenían un régimen desde la Edad Media conocido como los Fueros, que se traducían en instituciones propias basadas en la exención militar o la exención fiscal. El estado liberal suponía la creación de un estado centralista que pretendía la desaparición de los fueros, una desaparición que no fue idea genuina de los liberales ya que, ya se había pretendido llevar a cabo anteriormente. En el liberalismo no tienen cabida la diferenciación ni la particularidad. Es lógico pensar que la causa carlista tuvo un mayor respaldo en estas posiciones por la defensa de los fueros.

- El Campesinado: ¿Cómo explicar el apoyo del campesinado al carlismo? En determinadas ciudades se argumentó el apoyo por la participación del artesanado, pero entonces, ¿por qué existieron grupos carlistas en La Mancha y en los Montes de Toledo?

Jaume Torrás explica que la cosmovisión del campesinado de defensa de los valores míticos de la monarquía, y los del clero, confluyen. El campesinado tenía la utopía enquistada en su cosmovisión y fue esa idea de igualitarismo, esa idea de protección del monarca y la desaparición de intermediarios entre el monarca y su grupo. Esta visión será totalmente opuesta al liberalismo que lo que propugnaba era que la burguesía ocupase esa posición intermedia que el campesinado quería eliminar.

Fontana cree que existe una coincidencia circunstancial. Piensa que el movimiento campesino denotado, es un movimiento autónomo que coincide en el tiempo con el carlismo y que la movilización campesina por el carlismo debe explicarse estrechamente. Está claro que, según Fontana, el campesinado se levanta por los cambios que la burguesía suscita. El carlismo va a defender la tradición, mientras que la burguesía optará por la privatización de los recursos.

Las tesis de Fontana tendrán una serie de críticas. Se piensa que existe un desfase cronológico, ya que, el carlismo explota en el año 1833, pero cuando el campesinado se enfrenta a los efectos más duros del liberalismo será en el año 1855. Estudios recientes de la comunidad foral de Navarra demuestran que el modelo liberal de explotación de los recursos está presente en Navarra desde finales del siglo XVIII. Desde esta época la oligarquía tendería a la apropiación de recursos comunales. Esa oligarquía será la que se identifique con el liberalismo. El campesinado empezará a elaborar una imagen asociada de oligarquía al liberalismo. Estas tesis no serán las únicas que se critiquen a Fontana.

Jesús Millán propuso una alternativa crítica basada en el estudio del trabajo sobre el telón de fondo del Capitalismo: dice que el carlismo representará un modelo de sociedad que haría compatible la economía tradicional con el desarrollo del capitalismo, y que por lo tanto el capitalismo irá por esta vía. Esta crítica de Jesús Millán no se sostiene porque difícilmente se puede conceptualizar el carlismo como una vía del capitalismo por sus propios programas, como el refortalecimiento de los gremios...

A partir del caso valenciano encontramos otra hipótesis, la de Ardit que se denominará la "Teoría de la frustración": observa que la movilización campesina en favor del carlismo sería una reacción por la frustración del curso de la revolución burguesa, es decir, el campesinado acogió con expectativas las Cortes de Cádiz, en la que se proponía la abolición de los señoríos, aspecto de gran interés, pero sin embargo, la revolución no marchó por esos derroteros, lo que generó una frustración en este sector. El campesinado por lo tanto, se habría movilizado a favor del carlismo. Esta hipótesis contiene problemas.

Jesús Millán y Ramón del Río plantean que la revolución no fue tan moderada. Según ellos la burguesía no procedió a un reparto de tierras por lo que no se llevó a cabo ni la supresión del diezmo, ni la supresión de rentas. Durante el Trienio Liberal, los liberales se pusieron del lado de los campesinos y en contra de los señores. En esa concepción existe un desfase cronológico entre la explosión carlista en 1833, y el momento en el que la revolución burguesa toma un sendero más moderado, en el año 1843. Ramón del Río y Jesús Millán defienden que los campesinos carlistas no fueron la mayoría. Ambos sostienen que hay un desfase en la geografía, ya que las zonas de máxima extensión del carlismo no coinciden con las zonas en las que se ha constatado una vía antiseñorial.

Otra explicación será una visión apologética de Alfonso Bullón de Mendoza: el carlismo representa la guerra entre un estado opresor y el pueblo. El carlismo será la lucha de todo el pueblo contra el opresor.

Pere Anguera incorpora las motivaciones individuales a la hora de explicar el carlismo. Si el campesinado se adhirió al carlismo fue por disparidades particulares, que fueron motivaciones individualizadas, ya que: en primer lugar el carlismo proponía un medio de vida alternativo, como el salario en el ejército carlista por las partidas; en segundo lugar el carlismo representará una vía de reconversión desde el bandidaje; y en tercer lugar el carlismo representará una vía de escape de la disciplina paterna que impera en el modelo familiar.

Todas estas razones pudieron existir y recuperan al individuo. Evidentemente estas motivaciones existieron, como lo fue el reclutamiento forzoso del carlismo, sin embargo no explican ni la duración de la fidelidad al carlismo, ni la cantidad de individuos enrolados. Estos campesinos debían compartir más ideas con la causa carlista.

Todos estos temas son una cuestión abierta a interpretaciones. Debemos incidir más en factores culturales y mentales:

- En este sentido es cierto que el carlismo fue capaz de transmitir oralmente su mitificación en la monarquía y sociedad tradicional.

- El factor religioso no puede olvidarse, ya que existe una identificación entre el carlismo y el catolicismo militante.

- También hay que incidir en la cuestión dinástica, porque el carlismo no se puede considerar como un escenario total, pero si un escenario apropiado que generó una tensión social y que facilitó el surgimiento de un movimiento.

- Metodológicamente, surgen cuestiones pendientes como la significación del carlismo en la Mancha. Este aspecto supuso un movimiento importante vertebrado en partidas que no pusieron en peligro la urbanidad, pero que realizó asaltos a ciudades como Cuenca, y amenazas a Toledo. En esta zona no existieron presiones forales, ni cuestiones antiseñoriales, entonces ¿cómo explicar el movimiento?...

La Primera Guerra Carlista se desarrolla en torno a tres fases:

a) Sublevación: 3 Octubre 1833. Se hacen las primeras declaraciones en Talavera de la Reina a favor del pretendiente Carlos María de Isidro. En este periodo se va a proceder a la organización y justificación de las fuerzas carlistas en PARTIDAS, como ya se había hecho anteriormente en la guerra de la Independencia. Después de unos primeros momentos de desconcierto se pasa a partir de 1834 a la organización de un ejército regular que opera desde el norte.

b) Avance Carlista: El carlismo se empieza a extender por todo el norte y fuera de las provincias vasco-navarras. En esta etapa el carlismo llega a un momento de máxima expansión cuando se acerque a Madrid. Previamente se había destruido la frontera. Esta etapa culmina con la Expedición Real dirigida por Carlos María de Isidro en la primavera de 1837, que acabará con el fracaso de la misma.

c) Crisis Carlista: Se produce en Octubre de 1837. Esta crisis estará motivada por el fracaso de la Expedición Real. En el seno del carlismo existirá una serie de tensiones internas motivadas por sus dos facciones:

- Transaccionistas: Intentan limitar el poder real mediante la presencia de las Cortes estamentales.

- Intransigentes: También se les denominó apostólicos, y representan el Absolutismo.

La primera facción se hará fuerte y el bloqueo surgido desembocará en el Convenio de Vergara (31 de Mayo de 1839): será un final pactado que impedirá la victoria total de Espartero. El Convenio debía incorporar una serie de reconocimientos a los carlistas, aunque realmente supondrá un debilitamiento del movimiento, y Carlos María de Isidro se verá abocado a exiliarse a Francia.

Algunas cuestiones del Convenio no se llevaron a cabo, como es la cuestión foral. La cuestión de los fueros con las provincias vascas quedó pendiente de renegociación, no así con la provincia navarra que en 1841 firmará un pacto con el estado en el que se reconocía su autonomía foral.

En el caso vasco, los diputados forales mantienen una actitud de estrategia dilatoria, es decir, de chantaje, ya que los vascos se negaron a negociar. Los fueros se suprimirán definitivamente con la Restauración de Cánovas, pero el País Vasco tuvo un sistema de autonomía fiscal parecido al navarro consistente en un cupo de pago a la Hacienda fiscal con la salvedad de que ellos recaudaban sus impuestos. Exceptuando ésta, las demás instituciones se eliminarán.

La guerra no terminará en este momento ya que, en Cataluña continuarán existiendo brotes que serán barridos por Espartero en el año 1840. Francia financió en ocasiones a las tropas carlistas de forma indirecta, y expresó su apoyo a Carlos María de Isidro, aunque en su momento también reconoció a Isabel II.

TEXTO. "Agradecimiento a la población en la lucha anticarlista (1838)": en La Mancha existieron una serie de tropas facciosas que se corresponderán con nuevas tropas carlistas

TEXTO. "Lucha militar contra los carlistas (1839)": el Estado Liberal va a mantener una actitud de represión e indultos. Para el Liberalismo hay una identificación del carlismo con el bandolerismo, y no como un verdadero problema político. A los liberales les interesaba tener esta concepción, ya que de este modo, podían deslegitimar políticamente al sector carlista, lo que realmente es un proyecto social y político. Aparece el nombre de Paliellos, o en ocasiones el de Palillos, que hacía referencia a un jefe carlista famoso.

TEXTO. "Convenio de Vergara": en los artículos 2, 3, 4, 5, y 6 aparece la posibilidad de que los soldados regulares del ejército carlista se adhiriesen al ejército regular español. En el artículo 9 se comprometen a la adhesión militar del carlismo, y a la negociación de la cuestión foral

TEXTO. “Valoración del primer carlismo": observamos cómo se comenta que el pretendiente quedará en minoría y, por lo tanto, tendrá que marchar al exilio. El texto incide en la vertiente religiosa y cultural del carlismo. El movimiento del carlismo supone un problema cultural para el siglo XIX español, ya que se convertirá en un generador de problemas políticos, y económicos. Se trata de un movimiento que representará la pervivencia cultural de un modelo de sociedad que está en crisis.

a.2) 1835 - 1837: este periodo va a representar la ruptura del liberalismo. Se trata de una etapa clave ya que es cuando se produce el grueso de las medidas fundamentales que nos permiten hablar de verdadero liberalismo. Este periodo culmina con la aprobación de la Constitución de 1837, que irá más allá del Estatuto Real. En esta fase se producirán tres gobiernos diferentes: el gobierno de Mendizábal, el gobierno de Istúriz, y el gobierno de Calatrava. La ruptura liberal, como hemos comentado anteriormente, queda marcada por la Constitución del 37.

El Gobierno de Mendizábal: es una figura emblemática de una nueva generación de políticos que marcará una época hasta la caída del reinado de Isabel II. Se trata de un hombre de negocios cuya figura en estos momentos está en plena fase de consolidación. Antes de ser presidente del gobierno, Mendizábal fue Ministro de Hacienda. Este personaje tendrá grandes influencias y contactos financieros. Vivirá un tiempo en Inglaterra donde amasó una vasta fortuna. La preparación de Mendizábal podría definirse como una preparación técnica alta teniendo en cuenta las limitaciones de la época. La figura de Mendizábal responde a un perfil diferente del Antiguo Régimen, ya que pertenece al grupo de la gran burguesía. Este personaje va a asumir uno de los mayores problemas, el de las Juntas, que acabarían disolviéndose.

Para acatar los diferentes problemas surgidos, Mendizábal va a llevar a cabo una serie de reformas consistentes en:

- Reforma Militar: Mendizábal fortaleció la Milicia Nacional, y reorganizó el Ejército. Ambas fuerzas se vincularán al liberalismo, pero más en concreto al liberalismo progresista. La Milicia Nacional será el brazo armado de las fuerzas progresistas del liberalismo.

- Reforma Religiosa: introducirá reformas definitivas para la transformación de la sociedad de principios teocráticos. Recupera la enclaustración de los regulares. Impulsa la supresión de la Inquisición. Es el responsable de impulsar la DESAMORTIZACIÓN.

- Reforma Política: se basa en la política parlamentaria que se sustenta bajo dos principios fundamentales:

  • Se dota ante las Cortes de plenos poderes para poder legislar y para romper con el Absolutismo, convirtiéndose su gobierno prácticamente en una dictadura.

  • Propuso una nueva forma electoral que evidenció las diferencias entre las diversas familias del liberalismo español (progresistas y moderados). Mendizábal pensó crear distritos electorales provinciales, mientras que los moderados propusieron la creación de distritos más pequeños. Si optaba por la solución moderada la posibilidad de falsear las votaciones era mayor que si optaba por la vía progresista. Aún así los procesos electorales fueron manipulados.

  • Respecto al censo también existirán disparidades: ambos hablaban de sufragio censitario, pero mientras los progresistas pidieron un aumento del censo, los moderados rebajaron la cuota mínima para poder ser elector. Moderados 0,15%, progresistas 2-3%.

Las fricciones generadas en las Cortes a raíz del debate electoral provocó la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones, que ganaría la familia progresista. La regente María Cristina hizo caso omiso a los resultados, y en Marzo de 1836 llama a Istúriz para nombrarle presidente. Este hecho evidenció la fragilidad del sistema constitucional español. La facultad de la Corona para nombrar un gobierno en contra de las Cortes, representó una injerencia del sistema representativo. El sistema representativo existirá formalmente, pero fue distorsionado, lo que será una de las causas de la caída de Isabel II en el año 1868.

El Gobierno de Istúriz fue muy breve y desde el primer momento requerirá la disolución de las cortes para la búsqueda de una mayoría en la que apoyarse. Esas elecciones otorgarán la mayoría a los moderados, pero en el verano de 1836 se produce un nuevo levantamiento urbano de la Milicia Nacional que obliga a la Regente a destituir a Istúriz y a llamar a Calatrava, un presidente de gobierno progresista.

Durante el Gobierno de Calatrava se consuma la ruptura liberal tanto en materia política como en materia económica.

Económicamente, la ruptura liberal descansa sobre la recuperación de la legislación gaditana que implicaba todo un programa de revolución liberal en materia económica. De este modo:

  • Se recuperan las disposiciones antigremiales.

  • Se restablece el desmantelamiento de la vinculación del régimen señorial.

  • Estas dos cuestiones se completarán después con el proceso desamortizador.

En materia política, el gobierno de Calatrava aporta aspectos importantes:

- Refortalecimiento de la Milicia Nacional. Va a cobrar una mayor importancia en cuanto a la lucha armada en la ciudad contra los carlistas.

- Aprobación de un Decreto. Va a abrir las puertas a la libertad de imprenta. Esta libertad de imprenta resultó un tanto polémica, ya que solamente existió una verdadera libertad de imprenta cuando los progresistas adquirieron el poder.

- Restablecimiento de leyes de Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales, las cuáles constituyeron una verdadera institución política en el estado liberal.

El proyecto político del avance progresista culminará con la Constitución del 1837, que se va a convertir en el emblema del modelo progresista dentro del liberalismo, frente al modelo moderado que se reflejará en la Constitución del '45.

Conviene anticipar que la Constitución del '37 provocó la insatisfacción de los más radicales de la revolución. Nace de la reunión de las cortes en Octubre de 1836, cuyo objetivo no fue la elaboración de una nueva constitución sino la readaptación de los principios de Cádiz, sin embargo, se elaborará una constitución totalmente novedosa y diferente a la gaditana.

La Constitución del '37 es completa, pero no demasiado extensa y técnicamente flexible. Los principios básicos retomaron los principios de 1812:

  • Soberanía Nacional.

  • Separación de poderes.

A pesar de esta orientación progresista, en algunos aspectos, la Constitución del '37 también da un giro hacia el moderantismo, sobre todo en la importancia del papel monárquico. Por ejemplo, la Corona tiene derecho de veto en la legislación, y la capacidad de disolución de las cortes. Frecuentemente, la Constitución del '37, no desarrolla aspectos sino que se remite a leyes anteriores para regular determinadas materias:

  • No regula el régimen electoral.

  • No regula la libertad de imprenta.

  • No regula las instituciones como los Ayuntamientos, o las Diputaciones.

Esta especie de vaguedad será totalmente pragmática, ya que se pretenderá dotar a la Constitución de una continuidad.

Esta constitución define principios generales, pero no va a regular pequeños detalles, de este modo, pretendía servir de marco legislativo tanto a progresistas como a moderados.

La Constitución no satisfizo a los elementos más radicales de la revolución liberal, ni tampoco a los más moderados. En el año 1845 se aprueba una constitución más moderada, y a partir de entonces el marco constitucional será consustancial a la vida española.

Uno de los elementos centrales del desmantelamiento de Antiguo Régimen será el proceso de la DESAMORTIZACIÓN: ha sido un tema de gran interés historiográfico desde los años 70, y por ello se ha estudiado localmente. Entre los pioneros que abordan el tema debemos destacar a Francisco Tomás y Valiente, que estudió el marco legal sobre el que se asienta el proceso desamortizador. Desde un campo de estudio más historiográfico debemos señalar a Santiago Simón Segura.

La desamortización es un proceso legal a instancias del estado por el que éste incauta una serie de bienes raíces que pueden ser tanto rústicos como urbanos (también bienes muebles), y bienes que son de propiedad colectiva -iglesias- o de propiedad civil -ayuntamientos-, bienes que tras su incautación se racionalizan y se ponen a la venta mediante subasta pública. Fundamentalmente se trata de un proceso de transformación de este tipo de propiedad.

La desamortización se enmarca en un proceso de destrucción del feudalismo, en un proceso que culmina con el hundimiento del Antiguo Régimen, y significará el proceso de transformación de una sociedad estamental en una sociedad de clases. Esto implica una transformación burguesa, debido a que la disolución de los señoríos no supuso la aparición de una nueva propiedad burguesa, sino que existirá un cambio de propietarios, que ahora serán fundamentalmente burgueses. Esta propiedad no solo se refiere a la propiedad en tierras, sino también a propiedades urbanas que modificaron notablemente el paisaje de muchas ciudades.

En España se dieron dos procesos desamortizadores: el proceso desamortizador de Mendizábal, iniciado en el año 1835, se concretará en el año 1836, y será apoyado, reforzado e impulsado por Baldomero Espartero en 1840, pasando a denominarse desamortización de Mendizábal y Espartero, o desamortización eclesiástica; el segundo proceso desamortizador será la desamortización de Madoz o desamortización civil o general, porque afectó a instituciones civiles, q se produce en 1855 y llega hasta s. XX.

Desde el punto de vista de la legislación, la desamortización como tal se va a fundamentar en tres decretos:

- Decreto de 11 de Noviembre de 1835: restituye el decreto aprobado en el Trienio Liberal. Suprimía algunas instituciones religiosas y, como consecuencia directa, sus patrimonios pasaban a las arcas públicas.

- Decreto de 19 de Febrero de 1836: establece los mecanismos generales sobre los que se va a basar la desamortización.

- Decreto de 29 de Julio de 1836: ampliaba el catálogo de bienes desamortizables, o bienes que se podían desamortizar.

La desamortización se lleva a cabo entre los años 1835 y 1850: el grueso de las ventas se realiza entre 1837 y 1840, por lo que respecta al clero regular u órdenes religiosas; al respecto del clero secular, la mayor parte de esas ventas se hace entre el 1842 y 1843.

¿Por qué los primeros bienes afectados por la desamortización serán los eclesiásticos? La desamortización pudo verse como una medida anticlerical, pero no lo fue en sus motivaciones, aunque vemos que existen razones que dañan notablemente la posición de la iglesia. La desamortización, por ello, no se comienza a realizar por la pretensión de desmontar el poder eclesiástico, sino más por razones prácticas, debido a que la iglesia tenía un registro de sus propiedades que facilitaba enormemente el proceso desamortizador.

De entre las razones fundamentales por las que se realiza la desamortización pueden diferenciarse dos: razones de peso y razones coyunturales.

- Razones de peso: podríamos destacar:

  • Razones doctrinales: nos remiten a una de las concepciones del liberalismo, el liberalismo doctrinario. El hecho de que existiese una gran parte de tierra amortizada suponía que hubiese una gran cantidad de tierra que no se ponía a la venta, es decir, una cantidad de capital que no se encontraba en circulación. Esto suponía que no hubiese una mercancía bastante interesante a la venta.

  • Razones político-sociales: Mendizábal pretendía crear una masa de propietarios adeptos y agradecidos al régimen liberal en construcción, amenazado en su momento por el carlismo. Una de las vías de apoyo social es dar a la burguesía lo que la burguesía reclamaba, es decir, el ascenso hacia la propiedad de la tierra. Mendizábal nunca ocultó sus intenciones reales.

- Razones Coyunturales: beneficiaron la aparición de la desamortización:

  • Hacienda: la desamortización formará parte de un programa de reorganización de la Hacienda, que arrastraba una situación endémica desde el reinado de Carlos IV. De este modo, se pretendió aliviar de modo concreto la deuda.

  • Guerras Carlistas: resulta evidente que este aspecto supuso un coste para el Estado, haciéndose necesaria la obtención de recursos líquidos, es decir, dinero. La guerra carlista no fue un motor esencial, ya que Mendizábal no pensó que la guerra carlista fuese a prolongarse tanto en el tiempo.

La mayor parte de los historiadores creen que las razones de peso serán las dos primeras razones explicadas.

¿Cómo funcionará el proceso de desamortización? De un modo característico y siguiendo una serie de pasos, que se concretan en:

1.- Se realiza un catálogo de los bienes sujetos al proceso desamortizador.

2.- Se hace una tasación de la finca a desamortizar, en cuyo proceso participarán peritos de la Hacienda Pública, un representante de la Administración Local, y un perito designado por el posible comprador. Este paso del proceso atenderá a diferentes criterios: tamaño, lindes, y rentas que la finca haya proporcionado en los últimos cinco años.

3.- El tercer paso es el anuncio de la subasta en un periódico editado para la ocasión que se publicará en el boletín de ventas. Si se trataba de una finca que superaba una valor inicial determinado que se fijaba en 20.000 Reales, también se debía publicar en Madrid.

4.- Después se pasaba a la subasta, que se celebraba transcurrido un mes desde que se hacía pública su venta. La subasta se realizaba en la casa consistorial a la que pertenecía la finca, en presencia de funcionarios públicos. El precio final se denomina remate, y la mayoría de ellos superaron el doble del valor de tasación, es decir, llegaron a tener un valor del 200%. En determinados lugares, como en Cataluña y Andalucía, el precio alcanzado en la subasta superó el 300%. Este hecho supondrá la existencia de un ansia, o un gran interés, por la posesión de la tierra. El rematante podía actuar en nombre propio o como testaferro, es decir, en nombre de grandes personas. Tras los meros compradores se ocultaron grandes capitalistas o políticos como el mismo Mendizábal.

5.- Una vez realizada la subasta se procedía al pago al Estado del valor. En principio se abonaba 1/5 del valor del remate, entonces el rematante tomará propiedad, y desde ese momento, tiene un plazo de ocho o dieciséis meses para hacer efectivo el abono del resto del remate, completando de este modo el pago. El valor de la finca se pudo abonar en papel de deuda pública, para el que se otorgaba el plazo más corto, el de ocho meses, mientras que si el pago se realizaba en metálico el plazo cumplía a los dieciséis meses.

Esta enorme maquinaria burocrática (administración local, provincial, central, notarías) hizo que la documentación de la desamortización fuese ingente y que solo desde la profundidad de los estudios locales se consiga obtener una visión general de todo el proceso.

Las consecuencias de la desamortización: son bien claras:

- El volumen total de las ventas es difícil de cuantificar, pero existen diferentes estimaciones. Las primeras estimaciones correspondientes al siglo XIX hablan de 3.500 millones de Reales. Poco después esta cantidad aumentaría a 4.000 millones de Reales, para acabar ascendiendo finalmente a la cantidad de 5.000 millones.

- En cuanto al primer efecto está claro que se produce la desarticulación feudal de la iglesia del Antiguo Régimen. La iglesia quedará, de este modo, privada de su poder económico por lo que se le desposeerá de su poder social. La desamortización no solo implicó que se desposeyera a la iglesia de sus propiedades sino que también se extinguió el diezmo. Tras el proceso desamortizador, por lo tanto, la iglesia va a perder una serie de privilegios. Sin embargo, la iglesia no perderá su poder cultural, ya que, siguió siendo un elemento de poder, pero en este caso, un elemento de poder bastante diferente.

La iglesia se configura como un poder que tuvo que dialogar desde ese momento, con el poder civil. El proceso desamortizador crea una fractura entre Iglesia y Estado, debido a las guerras carlistas y al problema con la Santa Sede. Esto no significa que España se secularizase, sino que se produce una tensión entre el poder civil y entre la iglesia, que va a distorsionar de manera clara el lenguaje del liberalismo.- El segundo efecto de la desamortización será el impacto hacendístico. El objetivo de Mendizábal no fue acabar con la deuda, aunque se pudo solventar en un 30%. En este sentido cabe señalar al Estado como uno de los primeros beneficiarios de la desamortización, y no solo por el dinero que atrae a las arcas, sino por la cantidad de inmuebles urbanos que se quedó y que procedían de la desamortización en la ciudad.

- Para el estudio de los beneficiarios de la desamortización hay que diferenciar a los compradores rurales de los compradores urbanos.

Los compradores rurales, frente a lo que se pensaba, fue el grupo mayoritario de los compradores. Dentro de este grupo hay que definir dos perfiles diferentes: el aspecto económico y el aspecto geográfico.

  • En cuanto a las diferentes actividades económicas:

    • Vinculados al mundo agrícola. Abarca un grupo con diferentes condiciones económicas, ya que su espectro se amplía desde los pequeños labradores a los grandes arrendatarios. Van a poseer un interés específico en esas tierras por su relevancia y relación con la agricultura, es decir, van a saber muy bien lo que compran y para qué lo compran.

    • Profesionales liberales. Comprende un número menos grande, pero de mayor importancia por el volumen y la extensión de las fincas adquiridas. Van a residir en pequeñas ciudades o grandes pueblos, y abarcarán una amplia gama de oficios como comerciantes, abogados, médicos, funcionarios locales...

  • En cuanto al aspecto geográfico:

    • El Norte: se van a poner en venta una gran cantidad de fincas, existiendo por ello, una gran cantidad de compradores que a su vez compran fincas de un gran volumen y tamaño.

    • Centro-Sur: en este espacio geográfico los compradores serán, al igual que en el norte, un gran número, pero en este caso, el volumen de compras será mucho menor.

    La desamortización va a conferir al sector rural una serie de rasgos o efectos claramente definitorios:

    1.- La desamortización permitió consolidar una burguesía rural preexistente.

    2.- La desamortización les permitió el ascenso social.

    3.- También permitió el incremento territorial, para de este modo entrar a formar parte de los circuitos comerciales, y en este caso del mercado de granos.

    4.- El ascenso les sirvió de trampolín para la participación en la vida política, tanto en ayuntamientos como en diputaciones.

    Los compradores urbanos fundamentalmente serán los que van a residir en Madrid, y en las capitales de provincia. Podemos distinguir cuatro tipos de compradores urbanos:

    a) Burguesía de los negocios. Son aquellos que no tienen interés en la propia desamortización, sino que la ven como un negocio basado en la especulación. Esta burguesía va a comprar tierras para después venderlas rápidamente y obtener una plusvalía con ello. Rara vez se convertirán en terratenientes porque no conservarán la tierra para su explotación. Este grupo se va a configurar como un grupo que basa sus negocios en la desamortización.

    b) Abogados. Adquieren tierras por razones de prestigio social que la tierra otorgaría.

  • Funcionarios. Los funcionarios van a ser tanto civiles, como militares.

  • d) Grandes terratenientes, básicamente hacendistas. Son aquellos que manejarán grandes capitales. En este grupo es obvio que habrá que incluir a la nobleza.

    En conclusión, hay que desechar la idea de que los grandes beneficiarios solo fueron los grandes terratenientes, por lo que asistimos a la aparición de un panorama sociológico más extenso. Quienes quedaron al margen serán los campesinos, ya que solamente los labradores más acomodados llegan al acceso de estas tierras.

    ¿Qué impacto tuvo la desamortización en la agricultura? Es evidente que después de la desamortización hubo un incremento de la producción agrícola, ya que nuevas tierras que estaban sin cultivar se empiezan a aprovechar. Esa mayor producción no es porque se introduzcan nuevas técnicas de cultivo, ni mejores aspectos en este campo, sino por lo mencionado antes, es decir, por el hecho de que el número de tierras en cultivo es mayor. Por lo tanto, no habrá una introducción de las formas capitalistas de producción agrícola, sino que se intenta llegar a una mayor productividad con los menores costes posibles, por lo que, no se generalizará la inversión en la agricultura para la obtención de una mayor productividad.

    Lo que resulta evidente es que la desamortización supuso un cambio profundo en la propiedad de la tierra: abatirá la propiedad vinculada y potenciará la propiedad burguesa. Para llegar a esta situación, es obvio que a la desamortización también ayudaron tanto la abolición del señorío como la privatización de la tierra. Con frecuencia se ha dicho que la desamortización fue la causante del latifundio en España, pero no supuso este hecho, sino que ayudó a consolidar los modelos tradicionales de explotación, tanto el minifundio en el norte como el latifundio en el sur.

    Teniendo en cuenta estos aspectos, ¿van a cambiar las relaciones de producción? Substancialmente no van a cambiar, pero ahora se empezó a regular, no ya a partir de vínculos feudales, sino mediante arrendamientos.

    La incidencia de la desamortización en las ciudades: es caso diferente. La desamortización transformó el paisaje urbano e incidió en la compartimentación social de este espacio. Va a existir una diferenciación de las clases según el lugar en el que habitan en la ciudad. Los grandes nobles van a obtener edificios en la zona urbana. La desamortización permitió a las instituciones públicas asentarse en los grandes edificios religiosos: fundamentalmente delegaciones, institutos...

    a.3) 1837 - 1840: desde 1837 los moderados empiezan a reforzar su posición en el Estado, de manera que su reacción acabó con la caída de la Regente en 1840. Para conocer con detalle esta crisis hemos de definir una cuestión, la "Ley de Ayuntamientos": se va a poner en marcha una legislación de Ayuntamientos en la que destacaba la pretensión de un mayor paquete de competencias por parte de éstos, intentando crear medidas más descentralizadoras para su administración. Se va a llevar a cabo un proceso de descentralización relativa de la administración. Frente a esto lo moderados intentaron limitar la autonomía por medio del gobierno, intentando que el alcalde fuese elegido por el gobernador provincial, y no por los ciudadanos.

    Lo que se está dirimiendo son dos proyectos de la Administración Local:

    - El proyecto moderado: buscan que esa administración local sea un cable de transmisión que conduzca a la Administración Central. Para los moderados, los ayuntamientos deberían dedicarse a la recaudación de impuestos, al proceso de quintas...

    - El proyecto progresista: tenderán a llevar a cabo un modelo más descentralizado de Administración Local y, de este modo, los vecinos sí participarían en la elección de los ediles.

    Esta diferenciación en la concepción del Ayuntamiento será el motivo del final de la Regencia de María Cristina en 1840. El gobierno moderado intentó llevar a cabo una ley restrictiva en la administración de los ayuntamientos, lo que llevará a la revolución progresista, a cuya cabeza vislumbramos ya a Espartero. En ambos modelos se está hablando de un Estado centralista: los progresistas propondrán un modelo más descentralizado, pero este modelo de descentralización, nada tendrá que ver con el modelo federalista que propusieron los republicanos.

    El movimiento revolucionario comienza en Septiembre de 1840, y adopta la forma del Movimiento Juntero, un movimiento que se organiza de forma piramidal. Espartero se va a poner al frente de esa organización.

    El 12 de Octubre de 1840, María Cristina de Borbón renuncia a la regencia y marchará al exilio. A partir de este momento se produce un periodo transitorio que nos llevará a la Regencia de Espartero. Hasta 1840, en la regencia de María Cristina se da un paso en el que se han substanciado los engranajes de una revolución antifeudal, es decir, todavía no existe una división de clases, pero ya se han consumado los procesos fundamentales de la revolución antifeudal.

    B) REGENCIA DE ESPARTERO.

    La Regencia de Espartero no es una ruptura con el periodo anterior, sino que es el epílogo de la revolución antifeudal, es decir, se trata de un apéndice de esa revolución.

    TEXTO. "Espartero visto por sus contemporáneos": En el segundo párrafo se resumen los ámbitos en los que se dirime el poder en esta época. El periodo de la Regencia de Espartero se verá amenazado por una serie de razones que explica el texto perfectamente. Espartero aparece reflejado en el texto como un verdadero icono para el liberalismo progresista del momento.

    En el Manifiesto de la Junta de Madrid se puede observar a la perfección el programa del movimiento progresista del liberalismo, movimiento que va a liderar la revolución, que provocará la caída de María Cristina, y que tendrá como punta de lanza a Baldomero Espartero.

    El texto de la Junta de Madrid recoge:

    1.- Una línea de oposición progresista al moderantismo existente.

    2.- Destaca la preocupación de los progresistas por la educación, que será una de las reivindicaciones republicanas en España. Los progresistas vieron la necesidad de acabar con el sistema educativo del Antiguo Régimen controlado por la iglesia. El modelo educativo se presentaba como fundamental para la configuración de la nación.

    La educación era la mejor herramienta de comunicación con los ciudadanos, y el liberalismo será consciente de ello, por lo que ambas familias del movimiento pretenderán su modificación.

    En estos momentos estamos observando una cierta preocupación por la educación, pero esta preocupación también va a afectar a Isabel II. La Reina no tuvo un programa educativo personal y, por ello, los progresistas se preocupan por ello, lo que quedará reflejado en el Manifiesto de la Junta de Madrid.

    3.- Existe una preocupación por la defensa de los intereses económicos de la burguesía comercial vinculada al progresismo, frente a la burguesía terrateniente y los nobles que formarán el sustrato fundamental del moderantismo. Esta diferencia se dio porque la burguesía terrateniente y la nobleza se vieron beneficiadas con la desamortización y la privatización de la tierra, respectivamente, mientras que la burguesía comercial no se verá satisfecha, debido a que el liberalismo económico todavía no había introducido en España los símbolos más significativos del capitalismo.

    4.- Llaman la atención las reivindicaciones progresistas de:

    • Ampliación del proceso desamortizador, no de su detención como pretendían hacer los moderados.

    • La reforma profunda del sistema tributario y de la Administración, lo que será llevado a cabo por los moderados.

    5.- La cuestión municipal de la Administración Local de Madrid. Los progresistas pretendían una descentralización de la administración en el marco de una reforma administrativa, pero sin cuestionar el aspecto centralista que si harán los Republicanos.

    TEXTO. "MANIFIESTO DE LA JUNTA DE MADRID": todavía no se está hablando de democracia debido a que los progresistas no quieren el sufragio universal, aunque si ampliaron algo los límites electorales. También se acusará al entorno de María Cristina de haber influido o favorecido en el fortalecimiento de los moderados. Más adelante también se hará referencia a la guerra carlista entendiéndola como una de las causas constitucionales. Poco después se tratará el tema de la deuda, que intentará ocultarse ya que existió una fuerte devaluación de la moneda, por lo que los poseedores de papel moneda perdieron bastante valor nominal.

    Espartero va a ampliar los bienes del catálogo de la desamortización del clero secular. En realidad Mendizábal nunca pensó en la desamortización como un proceso de reforma agraria, es decir, no se planteó como un reparto de la tierra. En los entornos Republicanos se habla de una oportunidad perdida en cuanto a la desamortización ya que, en definitiva, fue un trasvase de la propiedad, pero no consiguió ser una redistribución de la misma, por lo que no se consiguió un nuevo tipo de propietarios. No se va a conseguir una sociedad de pequeños propietarios laboriosos. Flórez Estrada plantea una alternativa a la desamortización en estos términos, en los que se debería haber dado una redistribución de la tierra.

    En el texto también encontraremos el debate entre los signos feudalistas y los signos del capitalismo.

    Observamos como aparece mencionado el impuesto de culto y clero para mantener las actividades en la Iglesia Católica. El Estado va a asumir la manutención de la Iglesia, después de la firma con la Santa Sede. Este aspecto recuerda mucho al proceso llevado a cabo en Francia por parte del gobierno de la Convención en el que este gobierno se hizo cargo de la sustentación de la Iglesia Nacional Francesa.

    En el texto nos encontramos ante un proceso de reestructuración del Estado, ya que todavía existe un proceso en el marco normativo económico para la racionalización económica capitalista del Estado. Se nos presenta cómo el Estado pretendió racionalizar las posesiones reales y nacionales en Cádiz, pero Fernando VII se hizo con ellas, para después Isabel II donarlas a la nación.

    También se nos muestra cómo los Ministros no tenían el deber de responder ante las Cortes de todas sus acciones.

    La revolución de 1840 sancionará la participación activa y directa del ejército en la vida política de la España del XIX. El ejército se va a alinear junto a la revolución burguesa, mecánica q supuso un poso negativo a partir de la Restauración.

    El ejército del s. XIX no debe compararse a los movimientos americanos de dictadura militar. Se convertirá en un agente social debido a debilidad de los partidos políticos, que todavía son inmaduros y se encuentran bastante desvertebrados.

    La Corona también intervino directamente en la vida política, pues Isabel II y María Cristina no quisieron que se produjesen gobiernos progresistas, por lo que la Corona les marginó del poder. Ante esta situación, los progresistas recurrieron al ejército para poder acceder al poder político. La intervención política del ejército, por lo tanto, se debe a que el Parlamento y las Cortes no se correspondieron con el gobierno que ejercía sus funciones en esos momentos.

    Finalmente el 10 de Mayo de 1841, las Cortes eligen a Baldomero Espartero como Regente.

    Dos de los ejes centrales de la Regencia de Espartero serán cuestiones económicas:

    1.- Ampliar la desamortización, y para ello incluye los bienes del clero secular. El nombre correcto de esta desamortización será Mendizábal-Espartero.

    2.- Aprueba un nuevo arancel que, en gran medida, será mucho más proteccionista y permitirá el inicio del proceso de modernización de la industria catalana. Se configura, así, un primitivo movimiento obrero y un tensión laboral que será uno de las razones de la caída de Espartero.

    La Regencia de Espartero no será un periodo tranquilo, pues políticamente, Espartero hará frente a la oposición frontal de los moderados y de progresistas.

    Los moderados presionarán situándose en el entorno de María Cristina. Tras las presiones se van a producir una serie de levantamientos para derrocar a Espartero.

    La contrapartida de la presión moderantista es el aglutinamiento de los precedentes del republicanismo. El movimiento republicano, que todavía es débil, se convierte en un frente de tensión. Estos núcleos republicanos o demócratas empiezan a demandar los programas básicos del republicanismo como: el cambio de la monarquía por la República, y la reivindicación del sufragio universal (masculino). En las elecciones municipales de 1841 existirá una implantación del republicanismo en ciudades como Madrid, Valencia, Barcelona.

    En definitiva, hacia 1843 la conspiración por el lado moderado se convierte en las normas de la vida política. Una prueba evidente de ello es que el escenario político está cambiando, ya que en las Cortes se da un rebrote de moderantismo, que se supone diferente en el seno de los progresistas, y porque por primera vez aparecen diputados republicanos.

    El final de la Regencia viene por un movimiento insurreccional en el que confluyen: moderados, republicanos y progresistas, que se alejaban de Espartero. En Junio de 1843 se produce este movimiento que se va a articular en torno al movimiento juntero, que daría paso a la progresiva ascensión de Narváez. A partir de entonces, empieza la Década Moderada y el Reinado de Isabel II.

    ¿Por qué se produce la caída de Espartero? La caída también se da por otras insurrecciones, pero cabe considerar razones en la política de Espartero:

    1. Espartero no se rodea de los políticos más prestigiosos sino que se rodeó de los más fieles, de los más Esparteristas.

    2. Su política anticlerical fue muy criticada por el partido progresista, quien creyó que se estaba llegando demasiado lejos en cuanto al tema de la desamortización.

    3. Su política arancelaria le enfrentará con la burguesía catalana. A final de la Regencia se aprueba el comercio con Inglaterra, lo que supuso la caída de la industria textil catalana debido al hiperdesarrollo y a la competitividad inglesa. Espartero va a perder entonces el apoyo popular, lo que condujo a un levantamiento debido a la dureza represiva del mandatario. En este movimiento confluyeron reivindicaciones obreras con la movilización republicana que tendrá un programa más demócrata que el de Espartero. Para finalizar con la insurrección, Espartero bombardea la ciudad de Barcelona.

    Una vez depuesto Baldomero Espartero, comenzará la Época Moderada y el Reinado de Isabel II.

    2.- PERIODO DE ISABEL II

    A) LA DÉCADA MODERADA (1843-1853)

    El ejercicio del reinado de Isabel II está marcado por una dialéctica entre moderados y progresistas. Existe una sustitución del juego de tensiones. El Carlismo se encuentra neutralizado, y por ello, la tensión no se producirá entre Absolutismo y Liberalismo, sino dentro del mismo Liberalismo, entre moderados -dirigidos por Narváez- y progresistas -dirigidos por Espartero-. Desde el punto de vista social, el Reinado de Isabel II ratifica la condición de la burguesía, y representa un avance significativo en la articulación de las reglas capitalistas de mercado. En el plano ideológico, representa el triunfo del liberalismo doctrinario, y del Estado Liberal Centralista.

    El liberalismo moderado no será más que la versión española del liberalismo doctrinario, la versión del planteamiento que cree que la revolución ya está hecha, debido a que se ha alcanzado un gobierno representativo, y lo que hay que hacer desde ahora es consolidar el nuevo orden burgués. Orden vinculado al sentido de propiedad nueva, resultado del proceso de desamortización y que tendría como características la disolución de señoríos.

    El liberalismo moderado, es la columna cultural de la burguesía y de ciertos sectores aristocráticos. Este liberalismo moderado se encuentra caracterizado por:

    - El centralismo: Estado central y centralista.

    - Estado confesional: Estado caracterizado por la superación del desencuentro de la iglesia con los moderados. La iglesia y el liberalismo llegarán a un pacto por el que se asumen principios fundamentales del liberalismo como la defensa de la propiedad.

    - Estado militarista: El orden quedará garantizado por autoridades militares, y por ello, se crea la Guardia Civil, que será afín al concepto de orden.

    La llegada de Narváez al poder representa la estirpe de militares-políticos. Narváez es un representante del liberalismo moderado. La década moderada no representa una vuelta al Absolutismo, ya que la sociedad española es sustancialmente diferente:

    • Porque es una sociedad burguesa en la que ya no existen los señores feudales, sino grandes propietarios;

    • Porque es una sociedad donde la iglesia posee un enorme poder cultural pero no un poder económico;

    • Porque es una sociedad donde el Estado se rige por principios constitucionales.

    La revolución antifeudal, por lo tanto, ha concluido. Esto no quiere decir que no existan algunos rasgos feudales como el patrimonio de la Corona...Se trataba, entonces, de consolidar la Revolución, de eliminar los cuestionamientos sociales, y de garantizar el progreso económico, dotando a España de los resortes para el enriquecimiento de la burguesía.

    El liberalismo moderado no lo forma un grupo que se podría denominar de homogéneo:

    - Tendencia autoritaria: el mayor representante será Juan Bravo Murillo. Esta tendencia autoritaria fue partidaria de recortar el liberalismo, y de restringir el modelo de Estado representativo. Los autoritarios defenderán un poder ejecutivo fuerte, constituido por un Parlamento restringido por el Senado, y propondrán un acuerdo al Carlismo.

    - Tendencia moderada: su representante más significativo será Narváez. Se trata de la tendencia más identificada con el liberalismo doctrinario.

    - Tendencia puritana. Es la más relacionada con la izquierda. Pretenden un régimen liberal. Serán los más cercanos al progresismo. Van a ser muy críticos con Narváez, con su política de orden público, con el militarismo, y con la falta de decisión de Narváez. Esta tendencia se convertirá en un sector de la Unión Liberal. Algunos representantes serán Diego Mollano, o Ríos Rosas.

    Las tres tendencias permanecieron unidas cuando se encontraban en la oposición, pero se harán visibles en cuanto el poder recae en Narváez. El Partido Moderado se asienta en la gran burguesía, es decir, en las fuerzas sociales que se incorporan al sistema liberal, y se apoyará en un sector del Ejército.

    En definitiva, el liberalismo moderado español se apoya en una oligarquía, en un grupo social pequeño, pero poderoso, que detentará la posesión de los medios de producción.

    El programa del partido moderado se traducirá en la nueva legislación, marco legislativo que será la Constitución de 1845: será una de las que más dure de la Historia de España. Afirmará el principio de soberanía conjunta, y no de soberanía nacional, como sí lo hacían la Constitución de Cádiz y la del 1937. Por su parte la Constitución del ´45 habla de una soberanía conjunta entre el Rey y las Cortes, y por lo tanto remite más al Estatuto Real. El Rey, o en este caso, la Reina va a tener importantes poderes, pudiendo nombrar a sus propios ministros. Esta prerrogativa constitucional implicó la corrupción del sistema parlamentario, ya que los gobiernos fueron nombrados por la Reina, lo que suponía la corrupción del sistema representativo. El Senado va a tener un papel muy importante que todavía no ha sido totalmente analizado y va a estar compuesto por la aristocracia.

    La ley censitaria se aprueba en el año 1846. Se trataba de crear un sistema censitario que tuvo la propiedad de ser bastante restringido. Los individuos que tenían derecho a participar del censo debían tener una serie de condiciones:

    • Determinada renta en función de sus propiedades.

    • Tener estudios superiores al bachillerato.

    Los moderados van a convertir el país en un país dividido entre dos clases de ciudadanos: activos, la minoría de propietarios que detentan la ciudadanía que reclama la burguesía del XVIII; y subciudadanos, o aquellos que no ejercían la mayoría de sus derechos.

    Se intentó garantizar el control de las elecciones, pero éstas fueron totalmente amañadas, aunque este hecho no llegó al grado de sofisticación que tuvo en la Restauración. Con todo, la Constitución del '45 y la ley electoral de 1846, los moderados se garantizarán el poder.

    Un segundo plano es la reorganización de la Administración periférica partiendo del centralismo. Los moderados conciben que los Ayuntamientos y las Diputaciones eran meras delegaciones del poder central, pero que no constituían cuerpos de representación política ni cuerpos del debate ideológico. A estas delegaciones se les limitan las competencias e irán encaminadas a ampliar las instituciones del poder central:

    - Ayuntamientos. El alcalde concentra el poder ejecutivo. El ayuntamiento y los concejales serán elegidos por los vecinos, mientras que el alcalde será elegido por el gobernador civil en poblaciones que no superasen los 500 habitantes o por el Rey en ciudades que sobrepasasen los 2.000 habitantes.

    - Diputaciones. Se encuentran presididas por el gobernador civil. Las competencias de las diputaciones provinciales quedan limitadas a apuntes de gestión tributaria y de reclutamiento.

    Frente al escaso papel de Ayuntamientos y Diputaciones, los Gobernadores Civiles adquirirán un papel muy importante. El gobernador civil va a contar con un órgano asesor, del que va a ser presidente, y que tendrá competencias muy amplias. Será el encargado de que se cumplan las leyes. Va a realizar la supervisión de la gestión por parte de los funcionarios de la administración, manejarán directa o indirectamente los procesos electorales, y será una personalidad indispensable en el Orden Público.

    El tercer plano de esta serie de reformas es la creación de un órgano de control militar: La Guardia Civil, q se encuentra ligada al sentido del orden moderado, y constituirá uno de los instrumentos para conseguir el Orden Social.

    La Guardia Civil vendrá a sustituir una institución militar, la Milicia Nacional. La Guardia Civil se opone a la Milicia Nacional en su relación con el progresismo y a la insubordinación de la Milicia al alcalde. La Guardia Civil se presenta como una fuerza al servicio del ejército, una fuerza centralizada y profesionalizada frente al voluntarismo de la Milicia Nacional. La Milicia Nacional será el instrumento de los progresistas para hacer avanzar la revolución, mientras que la Guardia Civil es el instrumento para garantizar el orden. La Guardia Civil es el tentáculo armado del poder. Es un ejército de ocupación interna de un país. La Guardia Civil asumirá desde su reglamento fundacional la competencia de vigilar a los individuos y a las propiedades en el medio urbano y rural.

    El primer despliegue de la Guardia Civil no resultó casual. Los primeros tercios tendrán sede en Madrid y su objetivo será garantizar el respeto a las nuevas propiedades en La Mancha a resultas de la desamortización. Va a existir una vinculación entre intereses económicos y el predominio social. El segundo tercio se va a desplegar en torno a la ciudad de Barcelona porque ha sido aquí donde ha tenido lugar el primer movimiento obrero español.

    El Estado Moderado creará un estado concreto a partir de:

    • Los resortes de la Constitución de 1845.

    • La ley electoral del '46.

    • De estructura administrativa centralista.

    • La creación de la Guardia Civil.

    No tendremos que esperar a la Restauración para hablar de un modelo social oligárquico en el que predominase el caciquismo en el medio rural.

    En España se producen varias actuaciones políticas en la etapa del moderantismo que se resumen en dos:

    1.- La reforma hacendística: la Hacienda venía siendo un problema estructural, y por ello, se reformó.

    Las reformas tienen sus precedentes en el Trienio Liberal.

    En 1845 se produce una reforma que se conoce con el nombre de Reforma Hacendística de Mon y Santillana. Los responsables serán Alejandro Mon y Ramón Santillana. El objetivo de la reforma fue crear una Hacienda Pública, suficiente, y racional, que acabase con el caos tributario. Evidentemente, había que compatibilizar este objetivo con la igualdad hacendística, por lo que se debía acabar con los privilegios de ciudades e individuos. Por todo, tenía que tratarse de una Hacienda práctica que acabara con la deuda.

    El resultado de todo esto es que no se generaron recursos suficientes. En la práctica no supuso la explicación de la igualdad, y no acabó con el problema de la deuda. El sistema propondrá acabar con el caos contributivo y por ello se van a organizar los impuestos:

    - Impuestos Directos. Eran aquellos que pagaban los contribuyentes directamente. Se gravan actividades económicas, y no el trabajo que supone un concepto posterior. Son:

    • La contribución territorial. Se trataba de un impuesto de cultivo, sobre bienes inmuebles y ganadería. Suponía el ingreso más importante para los presupuestos, ya que alcanzará el 25%. Va a gravar la actividad agrícola, la actividad ganadera, y el arrendamiento de inmuebles. El problema era que, para que esta carga repercutiese en la Hacienda Pública y para que se igualasen los impuestos, había que conocer la actividad que se estaba gravando. El problema es que en España no se creará un sistema de averiguación, es decir, no hay una elaboración de un catastro en el que se recogiesen el valor y la producción de los bienes. La elaboración de ese censo fue boicoteada de forma sistemática por los propietarios, por lo que no se llegó a conocer la riqueza real del país, y por ello que no se consiguiese un reparto equitativo de los impuestos. Aunque se renunció a crear un catastro, se creó un sistema que se denominó SISTEMA DE DERRAMA, por el que se establecía un cupo provincial, en el que a cada una de las provincias se les asignaba una cantidad de ingresos fija, por una determinada actividad. La diputación va a repartir el cupo, que será distribuido a cada uno de los ayuntamientos. Estos ayuntamientos no van a recoger directamente los impuestos, sino que van a arrendar la recogida de los mismos, sacando a subasta su recaudación. Esa recaudación generaba unos beneficios al que la arrendaba. Se intentó evaluar la riqueza del país a través de los AMIRALLAMIENTOS, que consistían en que cada propietario entregaba una cartilla en la que declaraban sus lindes, y lo que recaudaban de ellas. A través de esas cartillas se hacían las distribuciones. Lo que va a ocurrir es que no se van a declarar todas las tierras, y por ello, existió ese boicot de los grandes propietarios, a los que no convenía que se supiese su verdadero poder económico. El resultado será que la mayor parte de la riqueza va a provenir de la tierra, pero no será ésta la que contribuya al sostenimiento de la Hacienda.

    • La contribución industrial. Va a gravar las prácticas de una profesión, de la explotación de algún establecimiento fabril, y de la actividad comercial, tanto ambulante como estable. Se va a crear el establecimiento de tarifas según el comercio. Al igual que con el anterior impuesto, va a existir un desconocimiento de la riqueza, ya que nos encontramos ante la falta de un censo. La aplicación de las tarifas responderá a estimaciones que no se corresponderán con la actividad real.

    • Impuesto de inquilinato. Se trataba de una actividad de arrendamientos. La carga impositiva va a recaer sobre los inquilinos.

    - Impuestos indirectos. Son aquellos que se abonaban a través de actividades económicas.

    • Hipotecas. Impuesto que grava sobre operaciones mercantiles notariales, sobre las compras y ventas. Fue un impuesto que proporcionó un volumen escaso en los presupuestos finales. Pretende tener un valor instrumental. Mon y Santillana confiaban que el derecho de hipotecas serviría para averiguar indirectamente la riqueza.

    • Puertas. Es un impuesto muy antiguo que gravaba el paso de mercancías e individuos por determinadas puertas. Se conservó solamente en algunos lugares como en las capitales de provincia.

    • Consumos. Era un impuesto que pretendía sustituir las viejas rentas provinciales. De inspiración francesa, porque aparece en la revolución, y gravaba el consumo de licores. Este impuesto en Francia tenía, primordialmente, una carga moral. En España este impuesto se amplió a los artículos de consumo cotidiano, y pasó a denominarse "impuesto sobre artículos de comer y beber". También gravó sobre la harina, el producto esencial en la alimentación española, y el que mayor aporte de calorías hacía en la dieta nacional. Teóricamente lo debían recaudar los comerciantes, pero se hizo a través del cupo. Va a constituir la segunda partida presupuestaria. Es una muestra de que la carga fiscal se deriva hacia las clases populares. Esto va a repercutir en el precio final, por lo que se va a convertir en un elemento de conflicto social, y se transformarán en frecuentes motines contra los comerciantes. La promesa de la abolición de este impuesto será uno de los puntos fundamentales del programa de los Republicanos.

    La reforma completa será una reorganización del sistema tributario que estará al servicio de los intereses de la gran burguesía, que chocó con el problema estructural de la estimación de la riqueza, por lo que tuvo que llevar a cabo la realización del cupo, que finalmente sería gestionado por el estado. Esta reorganización supuso una elevación de la presión fiscal, y mediante el método de recaudación facilitó el control sobre la sociedad de las oligarquías.

    2.- El concordato con la Santa Sede: el programa moderado contemplaba la reordenación de las relaciones entre el Estado y la Iglesia, punto pendiente desde 1836. El proceso de acercamiento fue lento y culminó en el Concordato, firmado en 1851. El Concordato con la Santa Sede vino a redefinir las relaciones entre el Estado y la Iglesia.

    La posición de la Iglesia parte de una animadversión al liberalismo español, debido a aspectos ideológicos, q en realidad fueron un enmascaramiento, ya que la verdadera razón era la desamortización. El proceso de acercamiento fue laborioso:

    • En 1844 se da un primer paso cuando se suspende la venta de los bienes del clero secular.

    • En 1845 las Cortes van a aprobar la ley de culto y clero, en la que se trataba de llegar a la obtención de recursos económicos para continuar con la actividad religiosa. Entre 1848 y 1849 se aprueban las leyes que crearán una contribución de culto y clero.

    La firma del acuerdo se realizará en Marzo de 1851. No solo se trataba de regular asuntos económicos sino que también se tratarán las relaciones Estado-Iglesia, con lo que retomará posiciones la Iglesia Católica en el Estado Liberal. Por su lado la Iglesia se comprometía a:

    • No impugnar ante la Justicia las ventas consumadas en la desamortización.

    • A no cuestionar las nuevas propiedades resultantes de la desamortización, ni cuestionar los derechos sucesorios de las mismas.

    La iglesia va a recibir una dotación económica, financiada a partir de la disolución de los bienes cuya venta aún no había concluido, y a partir de un impuesto específico que consistía en un recargo sobre la contribución territorial.

    Finalmente la Iglesia Católica reconocerá a Isabel II como la legítima heredera al trono, por lo que los moderados van a conseguir desarticular definitivamente al carlismo. El Estado se comprometerá a que la religión de España sea la católica.

    El Concordato con la Santa Sede contempla aspectos en la organización de la Iglesia, que pretendían:

    • Adecuar la administración eclesiástica a la realidad del nuevo Estado.

    • Por otro lado, se racionalizan las Diócesis que todavía conservan las estructuras del Antiguo Régimen.

    • Por su parte, el Estado se reserva una participación en la designación de las altas jerarquías.

    • A la iglesia también se le reconocerá su participación en el sistema educativo. Los moderados van a llevar a cabo una filosofía confesional.

    Con estos presupuestos finalizará el contencioso Iglesia-Estado, en el que se empiezan a vislumbrar nuevas características que nada tienen que ver con la posición en el Antiguo Régimen.

    La Década Moderada, que entre otras cosas buscaba el orden social, se verá amenazada en cuanto a ese orden por el proceso revolucionario de 1848. Los ecos del 48 se dejan sentir en España de una manera más bien desvanecida. Con motivo de lo que está sucediendo por media Europa y por lo que sucede en París, verdadero epicentro de la revolución, los moderados van a cerrar filas en torno a Narváez, quien por su parte va intentar impedir el contagio revolucionario. Esta revolución ataca los principios básicos de Metternich, y los principios de liberalismo doctrinario basados en el orden que requería la gran burguesía. En este sentido se van a adoptar medidas como la suspensión de Cortes y de las garantías constitucionales.

    Esta insurrección se deja notar en España y se concreta en dos fases específicas:

    a) La primera fase se da en Marzo, en Madrid, y se basa en el levantamiento de la baja burguesía junto a las clases populares. Este levantamiento no tendrá la fuerza de París, pero se extiende hacia Levante y Cataluña. Este movimiento revolucionario plantea propuestas y medidas que configurasen el discurso Republicano, aunque no será identificado como tal, ya que se oculta bajo el término de democrático. Los representantes de este movimiento serán radicales. A la par que se produce este discurso empieza a surgir una nueva generación de políticos que maduran en los años 60 y que sustituyen a la generación de Espartero y Narváez. Se trata de individuos como Orense, Pi i Margall, o Fernando Garrido. Este levantamiento será reprimido y sofocado.

    b) La segunda fase revolucionaria se produce en mayo del mismo año, en el que el movimiento se extiende hacia Andalucía y Cataluña con una implicación más popular. A pesar de la represión durante meses se mantienen focos revolucionarios en Cataluña, en torno a un grupo revolucionario denominado Maitiners.

    Paralelamente a estos dos levantamiento radicales urbanos, el Carlismo aprovecha la coyuntura de debilidad moderada y se reorganiza en Partidas, básicamente en el Pirineo catalán. Este hecho es lo que ha supuesto para algunos de los historiadores la Segunda Guerra Carlista.

    Las consecuencias directas para Europa serán el hundimiento total del Absolutismo, y el aborto de la democracia. En España se consolidan los moderados, y se afianzará Narváez, quedando la oposición progresista relegada a un segundo plano, aunque será en este momento cuando surja la semilla que permite la fundación del partido democrático, que a la larga supondrá el origen del Republicanismo en España.

    TEXTO. ¿Qué fue la Década Moderada?: el poder de Espartero, de base radical, acaba derivando en un poder demasiado personalista. Se nos presenta una sociedad donde el sufragio censitario se iguala a la propiedad, a la par que se estrangula esa base censitaria. El poder donde descanse, por lo tanto, será en la propiedad. Además se comenta que ya desde época temprana se manipulaban los procesos electorales, para que el poder legislativo respaldase al moderantismo en el poder. Se crearán las casillas o los encasillados, que serán cargos legislativos que ocupen los mandatarios. En la década moderada no se produce un salto cualitativo en la política sino que se despliega una sociedad de orden, debido a que la cúspide social se encuentra formada por la Nobleza y la Burguesía, ambas beneficiarias del proceso desamortizador. Estos dos grupos se asegurarán el poder político mediante la manipulación de los procesos electorales.

    TEXTO. "Manifiesto del Partido Democrático": la libertad de conciencia se restringirá a la Asociación de Socorros mutuos. Con la llegada de Isabel II habrá una mayor liberalización de la Asociación. Después, con la Restauración habrá un mayor control de estas libertades.

    La enseñanza en el discurso Republicano se concibe como un vehículo para formar ciudadanos, no se entiende una nación sin ciudadanos educados. La abolición de quintas y el reparto final equitativo serán dos de las reivindicaciones características de los republicanos.

    El exclusivismo nobiliario va a desaparecer, pero la elite social estará en el aparato administrativo. Toda la red intermedia de la Administración estará formada por la clase media de la burguesía, tanto abogados como periodistas.

    Se reivindica la presencia de un jurado que permitiría la incorporación de la sociedad al poder judicial.

    Hay una reivindicación fuerte del concepto de soberanía nacional, basada en la representatividad, pero en el partido democrático esa soberanía nacional tendrá mucho que ver con el sufragio censitario. Muchas mujeres se opusieron al sufragio femenino debido a que supondría un aumento del voto a la derecha.

    Los estudiosos del republicanismo dicen que es cierto que en los orígenes del partido democrático había partidarios de la monarquía, tales como Rivera, q se van a escindir en dos grupos: los que apoyaban este poder monárquico, y los que conformarán el futuro republicanismo. Los textos de los republicanos atacan ferozmente la monarquía, que creían incompatible con la soberanía nacional y con la democracia.

    El Senado aparece como la cámara alta y como una cámara dominada totalmente por la aristocracia. Surgen reivindicaciones como el fuero de los diputados, por el que no podían ser detenidos ante una posible expresión polémica en las cortes. Los cargos públicos empiezan a ser pagados ya que el abandono de sus labores en el campo suponía una pérdida sustancial de dinero.

    B) EL BIENIO PROGRESISTA (1854-1856)

    La Década Moderada acaba por un proceso revolucionario, un nuevo proceso que va a agitar la vida política del país y que se desencadena en 1854, dando paso al Bienio Progresista. En cuanto a las causas de esta revolución debemos atender a tres factores:

    - Políticos: debemos centrarnos en la situación del Partido Progresista, en el Senado, y en el Ejército.

    El Partido Progresista sufrió la represión, la censura y el fraude electoral en la etapa moderada, lo que hacía impensable que el progresismo llegase al poder por medio de la elección. Se encuentra además en una profunda crisis que lo hace más débil aún. Pero un suceso inesperado, como será la muerte de Mendizábal (1853), servirá de revulsivo, y de punta de lanza para la generación de una reactivación del Partido Progresista y, así, se buscan nuevas vías de acceso al poder por medio del Ejército.

    El Senado, por su parte, fue el bastión de la cúspide social, sin embargo la continua sucesión de legislaturas impidió que el Senado participara en el sistema, y por ello perderá su capacidad de influencia.

    En el Ejército se generó un descontento que cunde entre algunos militares moderados y entre aquellos que se identifican con el progresismo. Junto a esta situación la tendencia puritana moderada ganará terreno en el ejército y junto a ello la presencia de militares progresistas.

    - Económicos: debemos acudir a condicionantes recurrentes. La mala gestión del presupuesto por parte de los moderados, la evidencia de que el tesoro supone un sistema de ganancias irregulares, el hecho de que los gobiernos moderados no consolidasen la reducción de la deuda, y su debilidad presupuestaria, fueron condicionante claros. Éste último les obligó a recurrir a los anticipos, que supusieron unas contribuciones extraordinarias para dar liquidez a los presupuestos que enervaron a la burguesía.

    - Sociales: existen una serie de problemas sociales regionales.

    Para empezar, Valencia fue objeto de una recalificación fiscal. La contribución valenciana se vio beneficiada por ciertos aspectos fiscales, lo que generó en malestar.

    En Barcelona, se organiza el movimiento obrero, un movimiento que eclosiona en 1854, con una serie de conflictos concretos significados en huelgas de carácter antimaquinista.

    En Madrid el artesanado se encontrará afectado por una grave crisis derivada del surgimiento de una incipiente y pequeña industria que ponía a este grupo en un apuro.

    Debemos añadir una situación coyuntural, y es que en 1853 se produce una crisis de subsistencia, un proceso derivado del Antiguo Régimen que consiste en la brusquedad en la elevación de los precios de los artículos de subsistencia, y en especial del precio del pan, debido a que se da una mala cosecha y a la exitencia de una menor reserva de grano. La crisis de subsistencia se extiende a varios hechos como a la crecida del paro, y a la caída de la demanda de los productos elaborados por parte del campesinado.

    En 1854 se pasa a hablar de una situación prerrevolucionaria en la que confluyen condicionantes político-institucionales, económico-coyunturales, y una determinada beligerancia entre las clases populares.

    La revolución de 1854 es una revolución peculiar porque se produce una acumulación de dos niveles:

    1.- Levantamiento militar: dirigido por el sector puritano próximo al moderantismo, por el partido progresista que había sido reactivado, y por un levantamiento popular en forma de barricadas q se identifica con el republicanismo. Estos aspectos recuerdan enormemente a lo que sucedió en 1843 con la caída de Espartero.

    El movimiento popular devolvió el poder a Espartero, en este caso no como regente, pero sí como jefe de gobierno.

    El alzamiento comenzará en base a un documento que a finales de Junio se firmará con O'donnell. Este levantamiento presenta síntomas moderados. Solamente se denunció la corrupción a la Reina, reclamando un cambio en el proceso. La Reina les desoirá, y los que en el futuro se levantarán contra ella se retiran a Vicálvaro donde van a redactar su manifiesto. O'donnell se reunirá con Serrano en el Manzanares a principios de julio, y será de esta reunión de donde salga el Manifiesto de Manzanares, q será un documento más progresista.

    A partir de la difusión del Manifiesto de Manzanares, redactado por Antonio Cánovas, se desencadenará el levantamiento en ciudades como Cuenca. Se hace mediante el movimiento de Juntas que tomarán el poder en los Ayuntamientos y en las Diputaciones. A mediados de julio, la revuelta toma ribetes violentos en Madrid, núcleo del conflicto social. La situación es muy grave, y la Reina llamará a Espartero para que instaure su gobierno el 19 de julio.

    Urquijo va a analizar el proceso de levantamiento llegando a la conclusión que para él no existió la revolución, porque las clases populares no consiguieron hacer realidad sus demandas, ya que el programa que triunfó no fue el de Madrid, sino el de los progresistas.

    Las condiciones que generaron la crisis fueron fundamentalmente de dos tipos:

    - Políticas: derivadas de la represión del Partido Moderado

    - Sociales: conflictividad entre el campesinado y las clases populares, y el enfrentamiento con la clase dirigente no por motivos ideológicos sino por el reparto de los beneficios que generaba el ingente capitalismo.

    2.- El Estado: se produce una alianza entre los progresistas y los puritanos moderados, que en realidad, tendrá un trasfondo social: evitar una situación revolucionaria más grave, es decir, el avance de las clases populares.

    En definitiva, nos encontramos ante una situación revolucionaria de la que se deberían destacar dos planos:

    - El plano de la elite política que consigue hacer valer sus motivos y que va a controlar la Revolución.

    - La participación de las clases populares como acelerador del cambio, significado en las tres ciudades más importantes en este aspecto: Madrid, Barcelona y Valencia. En esa participación se observa ya una implicación del republicanismo.

    El programa que triunfa es el programa progresista, y socialmente saldrá ampliamente beneficiado un sector de la burguesía que no podría haber consolidado la revolución si no hubiese sido por la estrategia de las clases populares. Lo que está ocurriendo en España en 1854 podría ser perfectamente una lectura tardía de los que sucedió en Europa en el 48.

    Podemos destacar tres aspectos fundamentales del Bienio Progresista:

    1.- La Constitución de 1856: la non nata. Va a consagrar el principio de Soberanía Nacional que se hurtó de la Constitución del 45. La constitución es completa y regula los derechos individuales que serán de faceta política. La Constitución del 56 contemplaba la libertad de imprenta, el juicio realizado mediante jurados, la supresión de la pena de muerte por delito político, o el destierro de España.

    La cuestión religiosa se presenta en la constitución de forma conciliadora con el progresismo. Se va a proclamar el mantenimiento económico de la religión por parte del Estado, pero introduciendo una novedad: declaraba la libertad de conciencia. La reforma religiosa fue objeto de debates parlamentarios. Estos debates anticiparon debates mucho más intensos como los de 1869 y 1931.

    Los órganos constitucionales, en torno a la Carta Magna, consideran que el rey representará el poder ejecutivo, de forma limitada por las leyes. Va a existir un perfil semejante al del texto constitucional del 37. Tras largas discusiones se aprueban las Cortes bicamerales, pero las dos cámaras serán elegidas con absoluta totalidad. El Senado por su parte va a perder la representatividad aristocrática.

    En suma, el texto continúa la Constitución del 37, amplía la declaración de derechos, limitando el poder real, y democratizando la composición de las Cortes. Se va a considerar de manera doctrinal, que estas características serán lo que más se acerque al progresismo.

    2.- La obra más importante de las Cortes será la aprobación de una serie de leyes económicas que condujeron el marco normativo del capitalismo, y por ello, a consolidar el mercado nacional garantizado los resortes que este mercado necesitaba.

    La economía de la década siguiente va a crecer debido a las medidas legislativas de este periodo. La legislación en materia económica se encontrará respaldada por las elites. Esta legislación va a estar constituida por tres pilares:

    - Materia Financiera: el sistema financiero es un aspecto del capitalismo que necesitará una adecuación de las normas. Sin un buen aparato financiero será imposible el desarrollo de determinadas empresas que van a requerir de financiación exterior, de capital fijo y variable.

    En primer lugar, la ley de enero de 1856 acerca de las sociedades anónimas de crédito, va a permitir la entrada en España de las más importantes sociedades financieras europeas:

    • Pereire (relacionada con la Sociedad General de Crédito Mobiliario)

    • Rotschild (relacionada con la Sociedad Española Mercantil de Industria)

    • Proust-Guilhou (relacionada con la Compañía General de Crédito en España).

    Este aspecto permitirá la creación de una estructura financiera sin la que sería imposible impulsar la creación de empresas de gran volumen. Este aspecto será significativo del grado de desarrollo de nuestro capitalismo.

    En segundo término, a parte de la ley, será en este momento cuando se cree el Banco de España, que no va a nacer de la nada ya que tendrá sus precedentes, como el Banco de Isabel II. Lo más importante es que se va a consolidar una estructura banquera estatal, que tendrá su importancia en la acuñación de dinero y en la fluctuación monetaria. El Banco de España va a desplegar sucursales por las capitales de provincias. Estas sucursales se van a instalar en edificios de nueva planta, edificios que por otra parte resultarán bellísimos y que configuran un espacio urbano novedoso; y en edificios procedentes de la desamortización eclesiástica. Por último, se va a permitir la creación de bancos que podían invertir convirtiéndose en accionistas. Es gracias a la entrada de esta ley cuando van a nacer los bancos provinciales como el Banco de Bilbao, o el Banco de Santander.

    En tercer lugar, hay q destacar la cuestión del ferrocarril: en 1855 se aprobará la Ley General de Ferrocarril. Anteriormente ya existían líneas ferroviarias: la primera línea se creó en Cuba (Matanzas-Algavana), para después crearse en la Península la línea Barcelona-Mataró.

    En España no existía un plan de ferrocarriles, por lo que se pretendía con la ley del 55 crear un plan racional para la construcción de una red ferroviaria. El plan general concebía una red radial a partir de Madrid. El plan señala las líneas ferroviarias básicas y también crea las condiciones legislativas para las inversiones.

    El Estado creará un sistema de subvenciones a las compañías que se dedicasen a construir el tendido ferroviario. Se permitía la franquicia arancelaria para la importación de materiales, forjándose de este modo un sistema de concesiones para la construcción y la explotación del ferrocarril español. Este aspecto permitía que acudiesen empresas extranjeras a la construcción del ferrocarril. La creación de las tres grandes líneas ferroviarias españolas se va a deber al impulso del capital francés.

    Las tres líneas son:

    • La Compañía de los Caminos de Hierro del norte de España;

    • La Compañía de la Línea Madrid-Zaragoza-Alicante;

    • La Compañía de Ferrocarriles Andaluces.

    Está claro que esta ley y las facilidades proporcionadas a la inversión extranjera tuvieron un resultado altamente positivo. Diez años después se construyeron 5.000 kilómetros.

    ¿La red radial fue la adecuada para el desarrollo económico de España? ¿La facilidad hacia las inversiones extranjeras no acabaron con la posibilidad de que nacieran industrias nacionales del sector? ¿La política de subvenciones desvió bolsas de capital al ferrocarril pudiendo haberse invertido en otros sectores? ¿Cuál fue la contribución real del ferrocarril al desarrollo capitalista? ¿O por el contrario resultó un freno al capitalismo español? Todas estas cuestiones serán explicadas en el tema dedicado al Desarrollo Económico en la España del XIX.

    3.- La Desamortización de Madoz: Civil o General: llega a recibir tres nombres:

    • La desamortización de Madoz, por su fundador, Pascual Madoz;

    • La desamortización civil, ya que afectará a las instituciones civiles;

    • La desamortización general, debido a la amplitud de bienes a los que afecta.

    Esta desamortización tendrá una importancia mayor que la de Mendizábal y Espartero y, sobre todo más importancia que las demás, debido al volumen de tierras que se ponen a la venta, pero también debemos decir que ha merecido menos interés entre los historiadores, quizás por la dificultad metodológica derivada del volumen de expedientes existentes.

    a) La importancia: se trata de la desamortización que más se prolonga en el tiempo, ya que arranca en 1855, y concluye en 1924, cuando el Decreto de Primo de Rivera derogue la ley.

    Será una desamortización muy importante por el volumen de bienes desamortizados. Debido a esa cantidad ingente de tierras desamortizadas se van a poner en venta también:

    • Tierras del clero, con lo que se violaba el Concordato con la Santa Sede.

    • Tierras de las Órdenes Militares.

    • Tierras del Estado.

    • Bienes de propiedad de instituciones de beneficencia y de la enseñanza.

    • Bienes municipales.

    El valor del remate total de esta desamortización fue el doble que el de la desamortización de Mendizábal. Será también muy importante porque tuvo una repercusión grande en el ámbito municipal. Se estimaba que la desamortización fue la causa de la crisis de las haciendas locales.

    Madoz se propuso poner en circulación la totalidad de las tierras de manos muertas de España, salvo un conjunto de tierras patrimoniales, de la Corona, que serán definitivamente desamortizadas en 1865. Junto a estas tierras también se van a desamortizar los contratos de arrendamiento como los censos y los foros.

    La desamortización de Madoz hay que identificarla con una desamortización de los bienes municipales ya que su cifra alcanzó el 50% del total. Estos bienes municipales son de dos tipos:

    - Propios: tierras que pertenecían al municipio en tanto que institución. Eran arrendados por el municipio y constituirán una de las fuentes fundamentales de financiación del mismo.

    - Comunales: se trataba de bienes de la comunidad aprovechadas gratuitamente, por ello serán bienes de alta importancia ya que proporcionaban a la comunidad pastos, roturaciones de los mismos, y otros recursos de la economía rural como podían ser maderas o leñas.

    Para evitar que la importancia social desapareciese, los creadores de la desamortización crearon una fórmula compensatoria basada en:

    - La entrega a los municipios de láminas intransferibles del Estado al 3%, a cambio de la desamortización.

    - La exceptuación de desamortización a ciertas tierras que tuvieran una marcada función social. El Ayuntamiento debía proponer a la Diputación que se excluyera como desamortizable un determinado terreno de la comunidad. La Diputación, en ese momento, debía aprobar en proyecto la exención de desamortización de esa tierra y proponerlo al Ministerio de Fomento, donde debía ser aprobado definitivamente. En realidad, este recurso legal se empleó en contadas ocasiones, por lo que muchos trámites no llegaron al Ministerio debido a que la mayor parte de los Ayuntamientos y de las Diputaciones estarán controlados por los grandes propietarios que no consintieron llevar a cabo la iniciativa de exclusión. En este aspecto existirá un choque entre legalidad y realidad.

    b) Las ventas: destacar que se incorporará una destacada novedad, y es que en contadas ocasiones no se admitirá el pago en metálico. El Ministerio de Hacienda pretendía recaudar dinero líquido con el que se pretendía avalar la deuda. El resultado fue que la burguesía tuvo un menor interés debido a esa falta de admisión del papel moneda de deuda pública y a que el ansia por la posesión de tierras había disminuido ostensiblemente.

    ¿Este hecho significó que el campesinado participó? Es evidente que la competencia en cuanto a los pujantes fue mucho menor, y por ello la diferencia del precio de remate y salida fue menor.

    Otro factor para que el campesinado se introdujese en el proceso desamortizador fue el hecho de que el pago se hiciese de manera escalonada, ya que se proporcionaron 14 años para liquidar el precio de remate. La entrada ascendió al 10%.

    En el norte se facilitó este hecho notablemente, pues existirán amplias regiones donde predomine la pequeña propiedad. Los casos de Asturias y Santander estudiados por José María Moro y Miguel Ángel Sánchez, respectivamente, demuestran que existió una incorporación del campesinado al proceso de venta. Quien comprará serán los labradores ricos, es decir, un grupo que tiene una posición muy cercana a la burguesía.

    En las regiones del centro y del sur dominó el latifundio. El valor de las fincas en estas zonas fue enorme, ya que se trataba de terrenos que provenían de los vastos solares de las órdenes militares y de la repoblación de los municipios. Este será el caso de Cáceres, estudiado por Juan García Pérez. A la par existirán casos intermedios de labradores acomodados que compraban una porción de tierra. Estos casos se dan básicamente en Burgos, Cuenca, o Soria.

    c) Las etapas: si tenemos en cuenta el punto de vista de la duración de esta desamortización, deberíamos dividir el proceso en dos etapas claramente diferenciadas:

    - Mayo, 1855 - Septiembre/Octubre, 1856. A partir de septiembre y octubre de 1856, sendos decretos suspenden la ejecución del proceso desamortizador cuando todavía la mayoría de las fincas estaban sin vender. Esta paralización del proceso se debe a la llegada al poder de los moderados.

    - 1868-1924. En este marco fue necesario un nuevo acuerdo con la Iglesia, y en 1859 se acuerda un reconocimiento de adquisición de bienes: el Estado se comprometería a no realizar más ventas unilateralmente. También se pactará que los bienes desamortizados no computarían a efecto de la dotación de culto y clero. Otro aspecto es que se iba a entregar a la iglesia como compensación de la desamortización láminas del tesoro. A esas alturas, en realidad, el grueso del patrimonio rústico, y de bienes inmuebles ya había sido desamortizado.

    d) Las repercusiones: en cuanto a las consecuencias debemos estudiar aspectos que siguen una línea continuadora con la anterior desamortización, y también aspectos novedosos:

    - Mientras que en la desamortización de Mendizábal y Espartero lo que se hace es consolidar la estructura de la propiedad preexistente (latifundios y minifundios), en la desamortización de Madoz hay un reforzamiento del latifundismo en el centro y el sur, que se debía al origen de esas propiedades, fundamentalmente bienes municipales. Este reforzamiento de la estructura de la propiedad se detalla en Ciudad Real, donde más de la mitad de los bienes eran de propios y comunes. En estas zonas se van a subastar fincas de una superficie mayor a las 100 hectáreas. La mayoría de los compradores no se limitan a comprar una finca, sino que comprarán varias, aspecto que favorecía altamente la concentración y extensión de las tierras.

    Este proceso de concentración en superficie se suma al proceso de concentración de la desamortización de Mendizábal y a la conversión de los señoríos en propiedad privada.

    - La mayoría del campesinado obtendrá una serie de repercusiones negativas, porque, sobre todo, la desamortización privó a las economías rurales de recursos tradicionales de la comunidad, como el aprovechamiento de pastos, o de zonas boscosas. Los historiadores que se han ocupado de la cuestión, van a establecer un vínculo entre los efectos negativos que la desamortización provoca sobre las comunidades agrarias y los procesos migratorios de la segunda mitad de siglo XIX. En el norte el aprovechamiento de pastizales no despertó el mismo interés comprador, y por ello, quedaron muchos bienes que siguen siendo explotados en régimen comunal. En este caso del norte existirá una supervivencia del minifundio.

    - En cuanto a la repercusión de la Hacienda, los estudiosos dicen que la desamortización provocó la quiebra técnica de las haciendas municipales porque obtenían sus recursos del aprovechamiento de tierras de propios. Esta cuestión todavía sigue sin constatarse documentalmente.

    En aquellos municipios donde incide claramente la desamortización se produce una desatención de los servicios públicos como la construcción de caminos, la enseñanza, o el pequeño hospital.

    - Por tratar el tema de los cambios que se producen en la economía agraria, vale comentar, que es cierto que muchas tierras dedicadas a pastizales se pondrán en cultivo. Evidentemente esa puesta de pastos en cultivo generará un incremento de la producción que no es necesariamente proporcional a la cantidad de tierras que se ponían en cultivo.

    Existe un incremento de la producción, lo que generará un crecimiento, pero a largo plazo ese crecimiento económico se detendrá debido a que no se creó un modelo intensivo de explotación. En esa producción no incidieron la incorporación de técnicas intensivas que trataba de introducir una gestión más científica y más empresarial de la tierra.

    En la economía agraria la desamortización de Madoz refuerza la crisis de la ganadería española, ya que esos pastizales que se convirtieron en tierras de cultivo fueron los que se perdieron para la alimentación del ganado español.

    - La desamortización de Madoz y la desamortización de Mendizabal tuvieron su efecto en el plano inversor: ambas consiguieron el desvío de capital, ya que amplias bolsas de capital fueron a parar a la compra de las tierras. Esas bolsas de capital podían haber sido invertidas en otros sectores que se encontraban en despegue, como el desarrollo industrial.

    En este factor pesaron condiciones culturales: las tierras se identificaban, no solo con un valor económico sino que también se identificarán con un valor simbólico. De esta manera, hacerse propietario era el sueño de todos los burgueses. La posesión de tierras era sinónimo de estabilidad frente a los negocios y a las actividades industriales, que pudieron ser más vulnerables en la vida política del XIX.

    De manera que se pudo establecer un nexo, o una relación entre los procesos desamortizadores y la frustración en el proceso industrial. Esta tesis será la de Jordi Nadal.

    Finalmente parece claro que la desamortización vino a representar un elemento nuevo de inestabilidad y de conflicto social. En las regiones latifundistas, al fortalecerse la estructura de la tierra, se hacen evidentes los abusos burgueses sobre el campesinado en materia económica. Este podría ser el principal origen económico del caciquismo en España. Esta tensión social a lo largo de los siglos XIX y XX cristalizará en dos actitudes:

    1.- La resistencia activa, que supondrá una vía clara de conflicto social, y que encontrará su vehículo en el anarquismo.

    2.- El desarrollo más lento y larvado. En este caso se producen delitos, robos de las fincas que habían sido comunales, uso fraudulento de los bosques. Esta vía de conflicto social evidencia que existe una subsistencia cultural por parte del campesinado a admitir el nuevo orden social de la revolución, que se ha encargado de consolidar el proceso desamortizador. Expresiones claras de esta tensión serán los motines del pan que coincidirán, de forma cíclica, con épocas de malas cosechas.

    El final del Bienio Progresista representa lo que Artola va a denominar la revuelta del espíritu del 45. Espartero canalizó el sentimiento progresista, pero los moderados se van a hacer con el poder. Con ello se redefine un periodo en el que Narváez y O'ddonell se convierten en los instauradores de un modelo político que ellos mismos contribuyeron a destruir en el 45.

    C) LOS AÑOS DE LA “UNIÓN LIBERAL” (1856-1868)

    c.1) El Bienio Moderado del General Narváez (Oct. 1856 - Jun. 1858): tras una fase de reacomodos institucionales, se caracteriza por la supresión progresista y por la recuperación del espíritu doctrinario.

    Se va a llevar a cabo una política en la que las actuaciones más importantes serán:

    • El restablecimiento del Concordato con la Santa Sede.

    • La supresión de la desamortización.

    • La creación de una ley de imprenta que cercena la libertad de expresión en los años precedentes.

    De entre esas actuaciones políticas, debemos destacar:

    - El impulso del origen de las Estadísticas Modernas en España. En 1857 se manda hacer el primer censo español que inaugura una era donde las estadísticas están a la orden del día, teniendo cabida en los aspectos más variopintos, como la riqueza, los periódicos, los suicidios... Esta era estadística demuestra que se está construyendo el Estado, que tiene que desplegar sus tentáculos de control sobre la vida social. La primera estadística que se lleva a cabo es un censo de población.

    - Política financiera con la creación de más bancos.

    - Otra actuación y principal novedad será la Ley Mollano de Enseñanza (1857), de instrucción pública. Es el resultado de medio siglo de tanteo en el que se debatieron las líneas fundamentales de la política educativa.

    El aparato escolar formó parte de la revolución liberal. La burguesía es consciente de que la enseñanza es un mecanismo que no podía quedar en manos de la iglesia. La enseñanza será un instrumento del poder, y las escuelas responderán como espacio idóneo para la constatación de los avances científicos como la agronomía.

    El XIX es un siglo positivista en el que se confía en el progreso de la ciencia. La escuela va a ser el escenario donde se debaten los antiguos valores, donde se transmite la idea de la mujer, y donde se imprime el sello de la idea de nación. Por todo esto la escuela será el escenario perfecto para asentar los valores de la burguesía (orden y respeto).

    Respecto a la ley Mollano, ¿cómo se reformó el modelo educativo español? Se va a articular en tres niveles:

    • Enseñanza primaria. Basada en la extensión de las escuelas por los municipios, y estarían al cuidado económico de las mismas.

    • Enseñanza secundaria. Se impulsa la creación de institutos en todas las capitales de provincias. Se encontrarán sostenidos por las diputaciones, que también se harán cargo de las escuelas de magisterio, que no poseerán status universitario. Se dividen en dos ciclos: el ciclo humanístico, y el ciclo de ciencias y letras. Desde los institutos se posibilitaba el acceso a los estudios universitarios de manera que la enseñanza secundaria se concebía como el paso previo para la formación universitaria.

    • Enseñanza universitaria. Se encontraba en manos exclusivas del Estado, así como las Escuelas Superiores Especiales (Ingenierias). El título universitario será una vía de ascenso social para los hijos de la burguesía. Las facultades que más alumnos tuvieron fueron las Facultades de Abogacía y de Medicina. El título de Doctor solo lo podía expender la Universidad de Madrid.

    La realidad del sistema educativo español será otra bien distinta. El sistema falló en la base, desde el momento en el que se dejó la enseñanza en manos de las diputaciones y de los ayuntamientos. De este modo, los índices de analfabetismo apenas se corrigieron.

    c.2) El gobierno de la Unión Liberal (1858-1863): en el año 1857 se produce una crisis de subsistencia de carácter agrícola que desemboca en la llegada al poder de O'ddonell, en junio de 1858. Se inaugura entonces un gobierno que dura hasta 1864 y que tiene de significativo que O'ddonell va a liderar un gobierno con una nueva formación política, como es la Unión Liberal. Este periodo también se ha conocido como Gobierno Largo de la Unión Liberal. Este gobierno se va a caracterizar por dos líneas políticas:

    - En política interior se busca un sentido pragmatista. Con frecuencia se objetó que la Unión Liberal fue un partido coyuntural sin ideología, y se moverá a impulsos de pragmatismo, pero eso no quería decir que no tuviese una ideología. Buscará una opción centrista que consiguiese atraer a los moderados del progresismo y a los más progresistas del moderantismo.

    A partir de ahí, la Unión Liberal buscará conciliar las reformas con el progreso material. Frente al inmovilismo de Narváez, la Unión Liberal se muestra mucho más tolerante en cuanto a la libertad de imprenta. Esto no implica ahondar en la revolución.

    La Unión Liberal va a relanzar la desamortización de Pascual Madoz, debido a que se llega a un acuerdo previo con la Iglesia.

    También va a tener muy claro que es necesario fomentar el progreso material como un elemento de la Nación.

    La llegada al poder de la Unión se legitima a través de un proceso electoral que le proporcionará la mayoría aplastante. De esas elecciones debemos destacar la fuerza de la prensa de partido, que hizo que la Unión ganase muchos adeptos. Van a existir dos periódicos fundamentales que se encargarán de estas tareas, El Clamor y La Época.

    También es cierto que la Unión renovó sus listas electorales incorporando una nueva generación de políticos que rompía con la tradición moderada.

    Todos estos aspectos se van a mover en un marcado sector centrista.

    - Lo más característico de la política exterior de la Unión es que va a llevar dos lineas bien definidas: por un lado va a tener un marcado carácter de prestigio; por otro, la expresión de una burguesía que interiormente se afirma. En este sentido es necesario tener en cuenta dos cuestiones:

    • España se va a desintegrar como potencia colonial, ya que solamente conservará Cuba, Puerto Rico y las islas filipinas. El retroceso colonial es significativo y por ello se dice que se va a pasar de Imperio a Nación.

    • La desintegración de España como Imperio le hace pasar a un segundo plano en el contexto internacional.

    Esa falta de actitud con la que España está encarando el siglo XIX se justifica teniendo en cuenta las limitaciones del país, como la falta de una industrialización, o un crecimiento limitado.

    Sin embargo, desde finales de los años 50, España se hizo a la participación en aventuras internacionales en escenarios alejados geográfica y culturalmente. Este aspecto es el que debería salvaguardar España en su política de prestigio. España con todas estas acciones va a intentar aparecer como una potencia de primer orden. Estos acontecimientos bélicos han hecho percibir el periodo en la Historiografía Nacionalista como un periodo de brillantez.

    Más allá de esta interpretación "épica", debemos estudiar los motivos de la Unión Liberal de implicarse en esa política bélica. La respuesta hay que situarla en el plano de la cultura de la elite política: se trata de una cuestión de prestigio, de una especie de afirmación exterior del crecimiento y madurez de la burguesía en el interior. Desde esta perspectiva, la implicación española reafirma algo interno, como será el progreso material y el desarrollo económico de España en esa década.

    Por todo esto, la política exterior tendrá que ser explicada en clave interna.

    Algunos de estas aventuras de la política exterior serán:

    1.- La Cochinchina (1857-1863): se trató de una intervención vinculada a la política colonial francesa en el SE asiático. España será un aliado más de Francia. El argumento oficial que se proporcionó de esta ayuda a Francia, fue que se trataba de una expedición de castigo por la muerte de un obispo y varios eclesiásticos.

    2.- La Guerra con Marruecos (1859-1860): en el norte de África nos encontramos con un caso totalmente diferente. En esta zona España sí tuvo interés. La guerra en el norte de África consistió en el enfrentamiento con las tropas marroquíes. Estos enfrentamientos obligaron a Marruecos a la firma de un tratado que mejoraba la presencia española en su territorio. La presencia española en el Sahara y en Marruecos será lo que permita a España entrar de una manera sigilosa en el reparto colonial de la Conferencia de Berlín. Internamente la guerra con Marruecos despertará una reacción de triunfalismo nacionalista que reforzó las posiciones del gobierno de O'ddonell.

    3.- La intervención en México (1861-1862):la intervención se realizó debido a la firma de un tratado con Francia y con Gran Bretaña. Ambos pretendieron desbancar del poder a Juárez bajo el pretexto del cobro de la deuda externa. España participará en esta intervención, pero llegará un momento en el que deje sola a Francia en su apuesta.

    4.- La anexión de Santo Domingo a España (1861-1865): no fue una intervención española. Santo Domingo proclamó su anexión a España en Marzo de 1861. España se limitará a sancionar esa declaración dominicana. ¿Por qué hizo esto Santo Domingo? Esta situación se produjo debido a que cundía el temor que el territorio dominicano corriera peligro por las pretensiones expansionistas y anexionistas de Haití. El gobierno dominicano no tuvo en cuenta la opinión de su pueblo, que se rebeló con fines independentistas. En 1865 España deroga la anexión.

    5.- La guerra del Pacífico, contra Perú, Chile y Ecuador (1860-1863): se enmarca en un contexto de difíciles relaciones entre España y sus antiguas colonias, una tensión que existe desde el fracaso de independencia de estas zonas, y desde que se produjese el agravio a la bandera española. Perú contó con el apoyo de Chile y de Ecuador. Fue de este modo como se extendió el proceso. La guerra se resolvió con la firma en 1871 de un tratado de paz.

    La política exterior demostró varias cuestiones:

    - Una acusada discontinuidad.

    - La carencia de objetivos fijados previamente.

    - La limitación de las acciones.

    - El desinterés de la población por las intervenciones, salvo en la guerra contra Marruecos.

    No puede decirse que esas campañas fueron estrategias de distracción, pero esa política respondía a unas necesidades internas, y por ello, esta política tuvo unos efectos internos. En este caso se va a lograr un consenso en torno a los gobiernos de la Unión Liberal, que consiguió proporcionarle una mayor estabilidad, y que permitió fortalecer la construcción del débil nacionalismo español.

    Si la Unión Liberal consiguió asentar el progreso material, consiguió proyectar una imagen brillante de España fuera de nuestras fronteras, y fruto de ello creó un consenso social, ¿por qué cayó entonces la Unión? Evidentemente existen varias razones para explicar la caída del centro:

    - El propio desgaste del poder.

    - El hecho de que la Unión Liberal fuera un partido frágil, que descansaba en un eclecticismo basado en el intento de encontrar una vía intermedia entre los progresistas y los moderados, será finalmente contraproducente.

    - La Unión Liberal fue un partido creado artificialmente, ya que, las otras dos tendencias respondían a determinadas bases sociales, mientras que la Unión Liberal no tuvo ese siento.

    - La Unión Liberal también se vio penetrada por lo problemas comunes, y por la división interna que se concretó en el abandono hacia O'ddonell de determinados individuos cercanos a él.

    En 1864 la Unión Liberal cae, y será esto lo que devuelva la dinámica política al gobierno isabelino. La Reina, que no quería ni oír hablar de los progresistas, se apoyará en Narváez.

    A partir de aquí se inicia un proceso que demuestra una acentuación del autoritarismo moderado. Esta tendencia vivió en los márgenes de un gobierno dictatorial y, a la vez que lo moderados se hacen más autoritarios, los progresistas optarán por el retraimiento, es decir, por no participar en la vida política, sumándose de este modo a la vía conspiratoria que llevarán a cabo otras fuerzas.

    Desde 1864 a 1868 se produce la desnaturalización del sistema político.

    TEMA 5. EL SEXENIO DEMOCRÁTICO (1868 - 1874).

    Bibliografía:

    • María Victoria López-Cordón, La Revolución de 1868 y la I República, Madrid, Edi. s. XXI, 1980.

    • Rafael Serrano García (coord.):

    • El Sexenio Democrático, Madrid, Marcial Pons, 2001, nº 44, Revista Ayer.

    • España: 1868-74: nuevos enfoques sobre el Sexenio Democrático, Valladolid, 2002.

    ¿Qué es el Sexenio Democrático?

    Tradicionalmente, la Historiografía lo presenta como una frustración más de la Historia de España en el s. XIX. Es decir, como el fracaso de un proyecto democratizador, de romper los márgenes del moderantismo (sistema liberal representativo) y construir una Nación democrática.

    Entronca así con los progresistas, y socialmente se vincula a la pequeña burguesía. Pero al restaurarse la monarquía y la dinastía borbónica (1875), y la construcción de un sistema oligárquico y nada democrático, se habla de fracaso.

    Así, podemos concebir el Sexenio no como el cúlmen de la Revolución Burguesa, ni como un paréntesis en la Historia Contemporánea, sino como el inicio de una larga trayectoria de lucha por la Democracia. De esta manera, la tradición democrática española no arranco en 1931, sino en el Sexenio Democrático.

    En todo caso, el Sexenio representa una explosión democrática, y no sólo porque por primera vez se pudiera votar democráticamente (sufragio universal masculino), sino porque tiene una dimensión más profunda: la eclosión de toda una serie de derechos hasta entonces inéditos:

    • Derecho a la Libertad de Cultos.

    • Derecho a la Libertad de Imprenta.

    • Derecho de Asociación, que no existía y ahora se garantizará constitucionalmente, permitiendo configurarse el primer movimiento obrero organizado.

    Esa explosión democrática representa también la socialización de los hábitos políticos, es decir, q los ciudadanos de una Nación se acostumbran a votar, discutir, expresar sus opiniones... Y por si esto no fuera suficiente, para poder percibir su importancia, podemos detenernos en:

    • El Sexenio, con este grado de libertades, permitió el afloramiento de toda una serie de tensiones sociales larvadas.

    • Se plantea un modelo alternativo de Estado: Modelo Federal.

    En definitiva, el Sexenio fue todo un laboratorio social en s. XIX.

    Políticamente, el período es tremendamente convulso. Así, se suceden gobiernos anualmente.

    Se inicia el período con un alzamiento militar, destronando a una reina. Pero seis años después se restituye al hijo de la misma. Termina con otro alzamiento. Dichos alzamientos no son unos más, pues suponen todo una revolución porque contaron:

    • Con un apoyo civil.

    • Con un apoyo popular contundente, q se vertebró a partir de las Juntas Revolucionarias, q se establecieron prácticamente en todos los pueblos de España. Este apoyo fue clave.

    Una de las causas de la configuración de esta crisis revolucionaria es, a su vez, la coincidencia de otras dos crisis:

    • Crisis político-institucional: centrada en la descomposición del parlamentarismo isabelino.

    • Doble crisis económica: una crisis financiera en 1866, y otra crisis de subsistencias en 1867.

    Ambas situaciones confluyen en la generación de un clima revolucionario q implica:

    • A gran parte del Ejército.

    • A la mayor parte de la élite política, salvo a los sectores moderados más ultras.

    • A las clases populares.

    Respecto a la crisis político-institucional, para Artola está claro q el sistema político construido desde 1845, q descansaba en una constitución y estaba dirigido por los moderados, estaba llegando a su fin, por una crisis q estará en el trasfondo de la Revolución de septiembre de 1868.

    Dicha crisis, gracias a los trabajos de Juan Ignacio Marcuello, conduce a indicar q el sistema parlamentario representativo q habían organizado los moderados quedó desnaturalizado en la práctica, porque tanto la Corona como el sector más duro de los moderados olvidarán la función central q debía jugar el Parlamento. Esto es claro desde 1864 y más contundente a partir de 1866.

    ¿Por qué la Corona y los Moderados se olvidan del Parlamento? Porque querían frenar el impulso q empezaban a cobrar progresistas y republicanos, de forma que cercenando su posibilidad de llegar al poder, se consolidaría la propia monarquía.

    Sin embargo se dio el efecto contrario, pues este aislamiento de la Corona se tradujo en q se aglutinaran diferentes fuerzas políticas en su contra.

    ¿Cómo se expresa todo esto? La Corona no llamará a los progresistas al poder, por lo que éstos optarán por no presentarse a las elecciones. Así el poder está en manos de gobiernos cada vez más moderados, y los progresistas optan de nuevo por el belicismo.

    El Gobierno gobernará al margen del Parlamento, y a golpe de Real Decreto. Todo ello acompañado de un control estricto de la censura, y de un control exhaustivo de los progresistas y de los republicanos.

    Así pues, desde 1864 se configura un bloque político q se opone tanto a la Monarquía como a los moderados, y q ensaya algunos levantamientos de carácter militar pero q en este momento fracasan (alzamiento de Prim, 1866: “Sublevación de la Granja”).

    El proceso de aislamiento de la Corona, rodeada de ultramoderados y asesores ultracatólicos (Padre Claret...), es progresivo y se constata con el Pacto de Ostende, firmado en el exilio y en el q confluyen progresistas y demócratas, es decir, liberales y republicanos. Tienen un programa mínimo, pretendiendo acabar con los gobiernos autoritarios.

    Este pacto será simbólicamente controlado por el General Juan Prim, y garantizará el apoyo del Ejército a una posible sublevación. A este núcleo inicial de progresistas, demócratas y militares, en el verano de 1868 se unirá también la Unión Liberal, de forma q la Corona sólo es apoyada por el núcleo duro de los moderados.

    En cuanto a las crisis económicas:

    a) Crisis económica de 1866: tiene un aspecto bursátil, pues quiebra la bolsa, comenzando por el hundimiento de las sociedades ferroviarias, pues sus beneficios ni fueron tantos, ni llegaron rápidamente. Al hundirse arrastraron al resto del sistema bursátil.

    De esta caída se contaminan otros sectores económicos. Así, la crisis afecta también al sector financiero porque las sociedades de crédito estaban, bien cotizando en bolsa, o bien respaldando a otras empresas. También se contagió el sector industrial.

    ¿Por qué se produjo? ¿Qué efecto tuvo? Es cierto que coincide con una crisis financiera general en Europa. Pero en España, 1866, la crisis tiene factores endógenos q explican la quiebra.

    Fundamentalmente, el crecimiento económico en España, en la década anterior, había sido excesivamente especulativo, es decir, que los sectores q más crecieron no fueron los sectores productivos (industria y agricultura). Pero la élite económica de España estima q el marco legal con el q cuenta está caduco, y responsabiliza de ello a la Corona, de la q reclama una política económica diferente, q:

    • Fuera librecambista: circulación de mercancías.

    • Fuera intervencionista o proteccionista.

    En definitiva, la élite responsabiliza a la Corona ya los Moderados de su quiebra económica. Así:

    • Élite política vs Corona y Moderados.

    • Élite económico-financiera vs Corona y Moderados.

    b) Desde 1867 se sucede otra crisis, q no se relaciona con la anterior: crisis de subsistencias, q se debe a las malas cosechas y al incremento brutal del precio de los productos básicos, lo q conlleva consecuencias sociales muy importantes.

    En principio esta crisis no es algo nuevo, pues se repetían periódicamente durante s. XIX. El problema era q incorporaba:

    • Agentes nuevos: la elevación brutal del precio del pan no fue solo por la escasez, sino también por la presencia de acaparadores del trigo q no sacaron a circulación sus reservas, pues esperaban la subida de los precios y tener así grandes beneficios. Además, las autoridades reaccionaron lentamente ante la crisis, y tardaron en desprohibir la importación de grano q había en España.

    • Efectos sociales: paro de muchos jornaleros, lo q se contagió al ámbito urbano por la caída de la demanda agrícola. Pero la escasez también tuvo una lectura demográfica, no por la muerte de la gente, sino por el retraso en las tasas de nupcialidad. Y sí hubo a medio plazo un incremento de la mortalidad, quizás por la infra-alimentación de aquellos meses.

    Las autoridades políticas eran conscientes de que ésto podría causar un clima de tensión social, y por ello actuaron: los ayuntamientos dedican recursos extraordinarios para la construcción de obras públicas, y absorver las bolsas de paro.

    Pero la crisis ya había calada entre las clases populares, y las medidas fueron tardías e insuficientes. Así, las clases populares también identificaron a la Corona y a los moderados como los causantes de sus problemas. Este clima se vio agravado por la peor cosecha de 1868.

    Por todo ello, no se puede establecer una relación de causa - efecto, pero sí se concibe q la crisis de subsistencia genera el clima idóneo para q un levantamiento militar se convierta en una eclosión revolucionaria.

    Esto se produce en septiembre de 1868, cuando la Marina se alza en Cádiz, contando con una infraestructura política (Pacto de Ostende), y en un clima de tensión social latente. Se viven así unas semanas en q se forman Juntas Provinciales y Locales, y una Junta q desde Madrid aglutina a todo el movimiento.

    La Reina se encuentra en el País Vasco y manda a sus tropas para luchar (Batalla del Puente de Alcolea), pero son derrotadas, y la Reina se ve obligada a abandonar España. Triunfa la Revolución. Se vive un período de fragor revolucionario q duraría poco, hasta el 21 de octubre de 1868, cuando se disuelven las Juntas Revolucionarias de Madrid, y las de toda España.

    La actuación de las Juntas en este primer período se caracteriza en varias líneas:

    1.- En ellas domina fundamentalmente el elemento progresista, aunque también están presentes los republicanos.

    2.- Dictar una serie de medidas:

    - De carácter político: manifiestan su adhesión al movimiento de Cádiz, y se proclaman los principios de Democracia, Igualdad, Libertad... Pero también, en la mayoría de sus manifiestos, se deja claro q las Juntas no tolerarán desórdenes, sobre todo agresiones a la propiedad, pues se sabe q la revolución puede desbordarse, y esto no será tolerado.

    Las Juntas Locales disuelven los Ayuntamientos y recogen el poder, las Juntas Provinciales disuelven las Diputaciones... es decir, las Juntas se hacen con el poder.

    - De carácter administrativo: de gran importancia. Los días sucesivos se producen ceses de empleados públicos (jefes de correos, juzgados...), es decir, de aquellos q no eran adeptos al levantamiento.

    - De carácter económico: las Juntas abolen el impuesto de consumos y, también, continuarán con las medidas paliativas contra el paro, el hambre... y para ello reparten limosna, obras públicas para absorver el paro...

    - De carácter social: no tan generalizadas. Se percibe la mayor radicalidad de unas Juntas contra otras. Estas medidas serán la liberación de presos, liberando a los de naturaleza política, y a aquellos q cometieron delitos famélicos, es decir, a la gente encarcelada por robar trigo, caza, frutos... La mayoría de estos presos eran jornaleros sin trabajo ni alimento, pues consideran q son delitos responsabilidad de los moderados y de la Corona.

    - De carácter simbólico: declaran q la Junta ha adquirido fuegos artificiales; q repiquen las campanas; se inauguran calles, sustituyendo los nombres relacionados con la Corona y con los Moderados por los de aquellos adeptos al levantamiento. También se celebran actos públicos y solemnes.

    Algunas Juntas plantearon cuestiones más radicales, como la necesidad de insistir en la educación, o como introducir en España un sistema federal, etc.

    El 21 de octubre de 1868, la Junta Revolucionaria de Madrid se autodisuelve, e insta a las demás a hacer lo mismo. El poder pasará a una Regencia del General Serrano, progresista y amante de Isabel II.

    TEXTO. “¡Viva España con honra!”: sublevación de Cádiz. Deslegitimación moral de Isabel II.

    TEXTO. Programa del Ayuntamiento Revolucionario de Toledo: resume algunas de las ideas respecto de la actuación de las Juntas, y en este caso las Juntas Provinciales. Así, la Junta en Toledo destituye a la Diputación y al Ayuntamiento, y elabora este manifiesto de adhesión al movimiento. También hay una referencia al mantenimiento del orden, fruto del ideario burgués.

    Desde ahora se abre otro período: Regencia del General Serrano. La revolución se institucionaliza, porque se pretende construir un nuevo Estado con un programa diferente.

    En la actuación política de la regencia hay tres objetivos:

    1.- Aprobar una serie de leyes nuevas: existe un desarrollo importante de la labor legislativa, pues la Regencia aprueba decretos q van a aproximarse políticamente a el progresismo y a los democráticos:

    • Decreto de Sufragio Universal: en diciembre de 1868 se celebran las primeras elecciones democráticas de la Historia de España. Fueron de carácter municipal, para constituir legalmente los ayuntamientos formados por las Juntas.

    • Decreto de Libertad de Prensa: no conocida hasta entonces. Permite la existencia de una eclosión de la cultura periodística. Se editan periódicos en gran parte de España, y son de todo tipo: conservadores, monárquicos (defienden la continuidad de los Borbones), carlistas, republicanos... y aparece la primera prensa obrera en España (bakuninistas y marxistas, al hilo de la I Internacional).

    La libertad de prensa permite la aparición de otro tipo de prensa: la Prensa Satírica, q cobra gran importancia.

    • Decreto de Libertad de Asociación: no existía hasta ahora, pues solo se consentía la existencia de determinadas sociedades de socorros mutuos. Esto permite q se constituyan las primeras asociaciones obreras, adscritas a la AIT.

    2.- Elaboración de una nueva Constitución: como pieza clave de este nuevo marco legal. La Constitución de 1869 es elaborada en unas cortes elegidas mediante sufragio universal masculino. Se coloca de manera clara entre las constituciones más vanguardistas de su contexto internacional, pues está influenciada por las constituciones de EEUU, Bélgica y también por el Derecho Consuetudinario Británico

    La Constitución de 1869, q nace de un Parlamento elegido democráticamente, con diputados republicanos y carlistas, fija en debates q la figura del Estado será una monarquía democrática, es decir, con un rey q reine pero q no gobierne, y q fuera una figura suprapartidista (árbitro, moderador...).

    La Constitución también sanciona el decreto aprobado por la Regencia relativo al sufragio universal, y recoge el sufragio universal masculino.

    Entre sus aspectos más progresivos, y polémicos, está la libertad de cultos, garantizando por primera vez no sólo la libertad de conciencias, sino también el ejercicio público de cualquier religión, aunque no fuera la Católica. Pero algunos personajes, como Antolín Monescillo, que era un religioso, rechazaron este punto. Además, esta actuación suponía una gran polémica, pues representaba la quiebra del monopolio de la Iglesia Católica. Pero la Constitución se compromete a mantener el culto católico. Por tanto, estos artículos de libertad de cultos agredían a la Iglesia Católica ya los sectores libre-pensadores, ya existentes, y q sostenían un acercamiento del Estado a la Iglesia.

    TEXTO. Oposición Católica a la Libertad de Cultos: el Sexenio se convirtió en civiles a los cementerios, pues anteriormente se diferenciaba entre cementerios para cristianos y cementerios para los no bautizados y para los herejes, y no podían ser enterrados juntos. El texto muestra la polémica desatada en la prensa por este decreto. No se limitaron a rezar y esperar.

    La Constitución regulaba los derechos fundamentales, tanto individuales como colectivos:

    • Libertad de Cultos.

    • Sufragio universal masculino.

    • Libertad de residencia.

    • Inviolabilidad de la correspondencia.

    • Libertad de asociación

    • Libertad educativa.

    Algunos de estos derechos son inéditos, y puede decirse q esta Constitución es la esencia de cualquier régimen democrático de la época. Pero no satisfizo a casi nadie, y lejos de ser un instrumento de gobierno, resultó ser un arma arrojadiza de unos grupos contra otros:

    - Carlistas: emplearon la libertad de cultos para deslegitimar a la Revolución y alzarse en armas contra el Sexenio (1872-1876).

    - Sectores de la élite cultural más vanguardistas: librepensadores. Aglutinados en torno al movimiento krausista, de raíces filosóficas, y germen de la Institución Libre de Enseñanza.

    - Republicanos: pues la Constitución consagraba la monarquía.

    En definitiva, la Constitución de 1869 era muy avanzada para unos, y demasiado poco para otros.

    3.- Búsqueda de un Rey una vez aprobada la Constitución, y por tanto España sería una Monarquía Democrática.

    Desde un primer momento se desestimo q Isabel II y su hijo, Alfonso XII, pudieran volver a España. Sólo Cánovas y los alfonsinos defendían la Restauración Borbónica, pero no los dirigentes de la Regencia. Se inicia así un proceso dirigido por Juan Prim, quien recorrió las cortes europeas a la búsqueda de un candidato q debería responder a equilibrios de juego en la escena internacional: rivalidad entre Prusia, q lidera la unificación alemana, y Francia. Se barajaron diferentes candidatos:

    - Baldomero Espartero, antiguo regente. En este momento se halla retirado de la escena política activa. Vive en La Rioja, siendo un hacendado. Su principal apoyo fue popular, lo q hizo q Prim le ofreciera el trono, pero lo rechazó.

    - Fernando de Coburgo, rey de Portugal. El q el trono fuera ocupado por un portugués se relaciona con el Movimiento Iberista, q aspiraba a la reunificación de España con Portugal e Inglaterra. Los recelos en Portugal desestimaron esta posibilidad.

    - Antonio de Orleans, duque de Montpensier. Contó con un periódico como medio de propaganda. Pero era cuñado de Isabel II, lo que suponía todo un inconveniente. Se le desestimó porque se batió en duelo.

    - Leopoldo de Honenzollern - Sigmaringen, prusiano. Fue la candidatura más polémica. Apoyado por Prusia, pero Francia consideró q esto era un ataque contra sus intereses, lo q sirvió para desatar la Guerra Franco - Prusiana.

    Tras muchos problemas, finalmente las Cortes aprobaron al candidato, q se supone, era el idóneo: Amadeo de Saboya. Las Cortes aprobaron por minoría esta candidatura. Desde ahora, entramos en otro período del Sexenio: Reinado de Amadeo I.

    Se dirigieron al Congreso exposiciones pidiendo q la forma de gobierno fuera la República. Estos escritos llegan a las Cortes y, una vez aprobadas la Constitución y la Monarquía, también llegarán exposiciones relativas a quién sería el candidato adecuado.

    El Sexenio contribuye a la generación de hábitos de socialización política, es decir, un grupo de ciudadanos, bien organizados, se dirigen a los representantes de las Cortes para expresar su oposición sobre algo.

    El reinado de Amadeo comienza con un mal augurio, pues a su llegada a España muere en un atentado el General Prim. Desde luego parece dejar ver una serie de problemas q tuvo la Monarquía.

    Si la Regencia de Serrano desplegó una gran actividad legislativa, el rasgo diferenciador del reinado será la inestabilidad política: se suceden seis Ministerios distintos, tres convocatorias de elecciones generales, y el fomento de una vasta oposición q impedirá la estabilización de la Monarquía Democrática.

    Dicha oposición era muy heterogénea:

    - Oposición Alfonsina: dirigida por Cánovas, aglutina a la vieja nobleza q desde un primer momento mostró su hostilidad a Amadeo. Fue un elemento desestabilizador del sistema monárquico.

    - Burguesía mercantil catalana: opuesta a las políticas librecambistas aprobadas por Figuerola.

    - Iglesia: entiende la libertad de cultos como una herejía.

    - Carlismo: desde 1872 optará por la vía armada.

    - Presencia de dos grupos muy activos y opuestos a la monarquía, pidiendo una reforma del sistema democrático:

    • Republicanismo Federal.

    • I Internacional.

    En 1872 se producen diversos conflictos, como: las dos elecciones generales; varios gobiernos con una frecuencia de días; levantamiento armado carlista; intentona de sublevación de signo federal. Se suma a todo ello un nuevo factor desestabilizador: Primera Guerra de Independencia Cubana (1868), q obliga a q las promesas de abolir las quintas fueran olvidadas. Incluso Amadeo recibió desplantes de la vieja nobleza, políticos y militares.

    Así, a finales de 1872, la República parecía algo inevitable, y en febrero de 1873 Amadeo decide abdicar. Tras ello, el Congreso y el Senado proclamarán la I República, q llegaba como una salida lógica al proceso iniciado en 1868. Sin embargo, la recepción de la República no se puede comparar con lo sucedido en septiembre de 1868 (movilización popular, consenso nacional...), y abril de 1931 (entusiasmo), pues en 1873 el entusiasmo popular fue mínimo: muchas instituciones representantes de la Soberanía (Ayuntamientos y Diputaciones), se limitaron a consignar en sus actas a la nueva situación.

    No obstante, a pesar de esta frialdad, conviene matizar algunas excepciones, pues en algunas localidades fue activo el movimiento republicano, con la organización de Juntas Revolucionarias q intentaron asumir el poder local o provincial donde tuvieron más fuerza (Cataluña, Levante, Andalucía).

    La I República conlleva un cambio jurídico importante en España: se convocan elecciones generales para elaborar una nueva constitución, siendo ganadas por el Partido Republicano en condiciones particulares, pues el resto de los partidos políticos no se presentaron a las elecciones.

    Así, el movimiento republicano no gozaba de un consenso social. Con todo, y debido a q la Constitución de 1869 proclamaba la Monarquía, las nuevas Cortes Republicanas elaboran la Constitución de 1873, q contempla otros aspectos:

    • Declaración de los derechos individuales, algo similar a lo q se da en 1869, pero ahora se ve más claramente la división entre la Iglesia y el Estado.

    • Poder legislativo bicameral.

    • Soberanía popular.

    • Se abolen los títulos nobiliarios en España.

    Pero esta nueva constitución representa el primer intento de configurar España territorialmente, y de forma diferente. Es decir, para los republicanos, el Federalismo era la expresión máxima de la Democracia, pues los pueblos mostrarían su interés en un proyecto unitario.

    Los Estados de ese proyecto federal coinciden con los antiguos reinos históricos: Castilla La Nueva, Castilla la Vieja, Cataluña, Navarra. Pero también se incluían a Cuba y Puerto Rico, con lo q se pretendía solucionar el problema de su independencia. Así, diferentes territorios tendrían un estatuto jurídico algo inferior, Filipinas, pero con el tiempo podrían elevarse a la categoría de Estados.

    Cada Estado tendría su propia Constitución y poderes, tanto legislativo como ejecutivo, pero por encima de ellos habría un poder central con reservadas competencias en ejército, sistema monetario, medios de comunicación, sistema sanitario y política exterior.

    El presidente de la República detentaba una especie de cuarto poder poco perfilado: Poder de Relación o Arbitraje entre los diferentes poderes y Estados. Era quien nombraría al presidente del Ejecutivo, pero esto no se llevó a la práctica.

    La Constitución Republicana es importante por todo esto. Pero también fue objeto de controversia: rechazada por todos los monárquicos, pero también por los republicanos más radicales que no querían esperar a q fuera declarada para efectuar sus programas (Movimientos Cantonales).

    Los Movimientos Cantonales fueron un factor de inestabilidad para la I República, pues representan un movimiento con doble vertiente:

    • Expresión de los sectores republicanos mas radicales, q juzgaban a sus dirigentes por la falta de decisión para implantar el Federalismo. Se produce un estallido desde Cataluña, Levante, Murcia, Andalucía y Salamanca.

    • Vertiente social determinada por la participación de líderes obreros y afiliados a la I Internacional, y q pretenden también realizar reformas sociales q troquen el orden burgués: abolición de las quintas, abolición de los derechos de puertas, jornada laboral...

    Ambas vertientes confluyen en el movimiento cantonal. (Gloria Espigado, La Historiografía del Cantonalismo).

    Un problema añadido fue la aprobación de la Constitución sin un debate previo, por lo que, entre otras cosas, no llegó nunca a entrar en vigor.

    TEXTO. La Constitución Federal de 1873.

    Además de aprobar tal Constitución, las Cortes Republicanas realizaron reformas sociales:

    - Legislación Agraria: dura crítica de las Cortes Republicanas al proceso desamortizador de Madoz y sus posteriores efectos, pero no contra la desamortización en sí misma, sino contra la forma en q se llevó a cabo

    La crítica da una alternativa q tendía a la construcción ideal de una Nación de pequeños propietarios, base del progreso y desarrollo nacional para los republicanos. Así se plantea la cesión de tierras a los cultivadores en régimen de censo, y se devuelven a los pueblos los bienes de aprovechamiento común.

    • Legislación Industrial: el modo de vida de los obreros se regularía, pues se manifiesta una preocupación por el trabajo infantil, se fija el horario de la jornada laboral, se crean los jurados mixtos de arbitraje para resolver los conflictos laborales...

    En resumen, leyes, proposiciones y proyectos q perseguían establecer una legislación socialmente progresiva, consecuente con la doctrina republicana, y q permitiría ampliar la base social del republicanismo.

    A pesar de estos avances legislativos, la realidad fue diferente, y en 1873 la inestabilidad política y social fueron evidentes, bien como reacción al curso radicalmente democrático de la República, o bien porque la República frustraba sus espectativas. Aparecen tres focos de conflicto:

    - Carlistas vs Estado Republicano Federal. Los carlistas se afianzan en I República con el apoyo de Francia, por ejemplo. En 1873-74 controlaron parte de Navarra y del País Vasco, creando su propio modelo de Estado.

    - Recrudecimiento de la lucha en Cuba, debido a las influencias de los EEUU.

    - Insurrección Cantonal: Levante, Andalucía, Cataluña y Castilla. No sólo reivindica la identidad regional, sino q también confluyen ingredientes de revolución social, a los q no son ajenos la participación de algunos líderes obreros en el movimiento cantonalista.

    En enero de 1874 se produce el Golpe Militar del General Pavía, q acaba con la I República por su carácter radical, y se entrega el poder de nuevo a Serrano, q ejercerá un gobierno autoritario (República Autoritaria).

    En diciembre de 1874 se produce un nuevo golpe militar, el Alzamiento de Sagunto del General Martínez Campos, q proclama como Rey de España a Alfonso XII. Termina así el Sexenio Revolucionario.

    Uno de los elementos fundamentales del Sexenio Revolucionario fue el Movimiento Obrero: durante el reinado de Isabel II los conflictos laborales se regían por el Reglamento de 1839, q incluía la posibilidad de constituir un tipo asociativo peculiar: las Sociedades de Socorros Mutuos, constituidas por los trabajadores para tener la atención suficiente cuando fuera preciso. Pero este asociacionismo no tenía un carácter reivindicativo o, mejor dicho, no lo tenía en teoría.

    Bajo la apariencia del mutualismo se albergaron asociaciones de carácter obrero: por ejemplo en Barcelona, en 1840, la Sociedad de Tejedores, q se convirtió en reivindicativa, y sus miembros participaron en la insurrección de Barcelona en la época de Espartero.

    Durante el Bienio Progresista se reactivó el movimiento: huelgas q anticipan una conflictividad obrera q ya existía. Esta conflictividad se manifiesta mediante los Movimientos Antimaquinistas. Pero también destaca la aparición de algún periódico, lo q demuestra un claro carácter reivindicativo y afinidad con la clase obrera: Madrid, “El eco de la clase obrera”.

    Tras el Bienio Progresista, la década de 1860 se caracteriza por una política represiva, y así el movimiento obrero tiene q volver a la fórmula del enmascaramiento: asociaciones culturales... con carácter reivindicativo:

    - Madrid: fundación del Fomento de las Artes: de inspiración republicana y proximida a la denuncia de las condiciones de vida de los obreros. Se organizan conferencias, bibliotecas...

    - Barcelona: Ateneo Catalán de la Clase Obrera. Además junto a ésta se fundaron periódicos de signo obrero, cuya duración, en algunos casos, fue de meses: “El Obrero” (1864), “La Asociación” (1866). Se celebra también el Primer Congreso de Asociaciones, q se pueden llamar obreras, y entre cuyos acuerdos estuvo reivindicarla la libertad de asociación, lo q era imprescindible para movilizar a la clase obrera.

    Así, en los años de Isabel II hubo cierta asociación obrera camuflada en asociaciones culturales, y con una cierta influencia entre republicanos y el movimiento obrero, pues algunos republicanos, como Fernando Garrido, tienen una clara sensibilidad obrera.

    En 1868 se da un giro sustancial en el marco jurídico permitiendo q aflore el movimiento obrero. La Libertad de Asociación será un derecho consagrado en la Constitución de 1869. Esto, junto con la libertad de expresión e imprenta, genera el marco jurídico adecuado.

    En realidad, en 1868 España es observada por los líderes obreros internacionales, pues es la primera vez en Europa q sucede todo esto. El primer líder en tomar conciencia será Bakunin, consciente, desde el primer momento, del potencial del caso español para la extensión del movimiento obrero internacional (sólo hacía cuatro años de la fundación en Londres de la AIT).

    La difusión del pensamiento obrero y del programa de la I Internacional llega a España en 1868, de la mano de un propagandista italiano: Giusseppe Fanelli, amigo de Bakunin y héroe de la reunificación italiana. Fanelli llega en noviembre de 1868, pero con anterioridad ya se habían fijado contactos entre los líderes obreros y el partido republicano, en los q Fernando Garrido sirvió de puente.

    La gira de Fanelli tuvo éxito porque inmediatamente, en España, se crearon Secciones Locales de la I Internacional, es decir, asociaciones de obreros adheridos a la I Internacional.

    Al mismo tiempo se organiza en España la Alianza Secreta:

    • Cuyo fin era promover la revolución.

    • Se extendió rápidamente, difundiendo por España el movimiento obrero en clave bakuninista, no marxista, y por ello es q en España ahonda más el anarquismo.

    En 1870 se celebra en Barcelona el I Congreso de la Federación Regional Española, cuyos debates giran en torno a:

    - Estrategia de resistencia: se acuerda q las secciones crearan cajas de resistencia, es decir, fondos económicos comunes q servirían para q se pudiera plantear una huelga y q los obreros no perdieran dinero.

    - Importancia q tenían las prácticas cooperativistas, de carácter económico. Pero siempre tendrían carácter subsidiario, pues el fin último sería la emancipación de la clase obrera.

    - Relación del movimiento obrero con la política. El pensamiento de bakunin es antipartidista, y por tanto se renuncia a toda actividad cuyo objetivo sea reformar políticamente el sistema social, es decir, se renuncia a la lucha política, aunque el internacionalismo se sirvió de una estructura política.

    ¿Es cierto un total alejamiento del movimiento obrero español de la vida política? No, pues muchos llevaron una doble vida, con acercamientos entre el republicanismo y líderes obreros, afiliados a la I Internacional, durante los movimientos cantonales.

    - Finalmente se acordó q se debía hacer propaganda en España para crear secciones de oficio y locales, q acabarán federándose en la Federación Regional Española.

    La prensa tuvo un gran papel en la difusión del movimiento obrero, y no sólo como difusora del pensamiento, sino también de las noticias. Debido al analfabetismo se hacían lecturas públicas en las secciones locales y en las tabernas.

    Pero a pesar de esta difusión y vertebración de un movimiento obrero integrado en la I Internacional, en España no se estuvo al margen de los problemas internos de dicha I Internacional: un grupo de la Federación Local Madrileña acusa al resto del movimiento de q no se ha disuelto la Alianza Secreta. El resultado fue la primera escisión, anterior a la escisión de La Haya. Ese grupo fundará una nueva sección q se adhiere al pensamiento marxista.

    Cuando en La Haya se consuma el conflicto entre Bakunin y Marx, la división ya se había vivido en España, pero se traspasa el conflicto a la Federación Regional Española, y la mayoría de las secciones se unen a Bakunin, salvo la Nueva Sección de Madrid, Toledo y Cádiz.

    En 1873 las federaciones marxistas celebran en Toledo un congreso para fundar una nueva Internacional, pero son minoría y el congreso fracasa.

    Con la I República hubo escepticismo en el seno del movimiento obrero, y se rechazó cualquier tipo de política burguesa. Aún así, algunos líderes obreros fueron afines.

    De esta manera, tiene lugar la máxima expansión del movimiento obrero español.

    Tras la I República hubo una fuerte represión. En 1874 el Congreso Obrero se celebró clandestinamente, y se empezó a articular entonces una nueva estrategia, la clandestinidad, lo q mantuvo vivo el espíritu obrero hasta q rebrotara años después. Pero la mayoría de las federaciones fueron disueltas, los periódicos clausurados, y los líderes obreros encarcelados en la etapa autoritaria de la I República.

    Para una comprensión cultural del movimiento obrero, es decir, la configuración de un lenguaje propio y una adecuación de la conciencia de clase:

    • Manuel Pérez Ledesma, La formación de la clase obrera: una creación cultural, capítulo 7, en la obra Cultura y Movilización en la España Contemporánea.

    Para el discurso clandestino:

    • Clara Lida, Los discursos de la clandestinidad en el anarquismo del s. XIX, Revista Historia Social, nº 17, 1993.

    7. EL REPUBLICANISMO

    EIRAS ROEL “El Partido Democrático Español” Estudio General de Navarra, Pamplona 1961

    PIQUERAS, J.A. “Republicanos y republicanas en España” Madrid 1986, Siglo XXI

    PÉREZ GARZÓN “Los factores del desarrollo del republicanismo federal” Introducción inédita a EJIDO, Mª ÁNGELES “Izquierda Republicana

    PEYROU FLORENCIA “El republicanismo popular en España: 1840-1843” Universidad de Cádiz, 2002

    TOWNSON, W. “El republicanismo en España: 1870-1877” Madrid Alianza 1994

    El republicanismo se ha considerado como la historia de un fracaso, un fracaso más en esa acumulación de fracasos del siglo XIX en la historia de España como la revolución burguesa, o la revolución industrial. En el mejor de los casos se considera como el resultado de una tarea de agitadores que solo contribuyeron a desestabilizar el estado. Esta valoración es el resultado de la memoria selectiva, es decir, de la memoria de los vencedores, en este caso los liberales. La historiografía liberal desde el siglo XIX construye una tradición que proyectó tópicos del republicanismo, tópicos como identificar el federalismo como sinónimo de caos y como una amenaza de la seguridad nacional. Por su parte, el discurso republicano del siglo XIX proyectó una concepción de federalismo que no cuestionaba la idea de unidad nacional, ni que cuestionaba el sentido de España. Esa memoria selectiva nos conduce a presentar la II República como la antesala de la Guerra Civil, y como un periodo de agitación, desencantos e infortunios olvidando, que desde la II República se forja la idea y el proyecto de una España que estaría situada en la vanguardia política y social de Europa. Esa idea peyorativa del republicanismo ha negado la importancia histórica del republicanismo, que por otro lado es enorme.

    El republicanismo contribuye a la historia de España fundamentalmente en tres dimensiones:

    1 El republicanismo representa un proyecto alternativo de sociedad. Se presenta como algo más que un modelo de estado y como un modelo de sociedad diferente al del liberalismo doctrinario.

    2 El republicanismo contribuye decisivamente a la configuración de la cultura política. Los republicanos fueron los que primero lucharon por la democracia en España.

    3 Los republicanos cuestionan el monopolio cultural del catolicismo. De este modo pretendían un modelo laico heredero de la Ilustración.

    El republicanismo aparece como una ofensiva cultural de modernización que lo colocará en la vanguardia de la cultura política del siglo XIX y que dejó una importante huella en ámbitos intelectuales, como por ejemplo a través de instituciones como la institución libre de enseñanza, en ámbitos políticos y en ámbitos sociales, como por ejemplo la competencia que mantendrá con el movimiento obrero por acaparar un mismo mercado social.

    Desde el punto de vista del historiador deberá existir un compromiso cívico con este movimiento. Debemos dejar claro que una de las características más importantes del republicanismo fue un movimiento heterogéneo y sin coherencia entre sus líderes, entre los que existirán contradicciones y ambigüedad de diferente naturaleza, tanto doctrinal como personal.

    7.1 Principios fundamentales del republicanismo

    • El republicanismo rechaza de plano la monarquía, ahora bien este rechazo no resulta gratuito. En España la negación de la monarquía por parte del republicanismo descansa en un aspecto histórico. Los republicanos observan la historia para pertrecharse de argumentos contra la monarquía. Para los republicanos la historia ha demostrado que los reyes se identifican con el absolutismo, y que por antonomasia, son la negación del pueblo, por lo tanto constituyen su opresión. Esta idea de pueblo aquí si tendrá sentido utilizar. Los republicanos entienden por pueblo algo tan ambiguo que solo queda claro a lo que no es igual. El pueblo se opone a las clases privilegiadas. El pueblo es el reverso de la cúspide social que engloba desde los campesinos hasta los primeros obreros. Un pueblo que engloba desde el pequeño tendero de cualquier capital de provincia hasta cualquier militar como podría ser Orense. Ese pueblo que es el mito del republicanismo, ha sido objeto de una opresión durante el reinado. Para los republicanos el absolutismo se hace presente de forma clara en Fernando VII, pero también resalta en María Cristina y en Isabel II, que introducirán en sus reinado reformas liberales con el fin de ir manteniéndose en el poder. Los republicanos dicen que María Cristina e Isabel II siempre que pudieron cercenaron la soberanía popular. Además no solo los monarcas han ejercido la presión hacia el pueblo de forma abstracta sino también de forma directa:

    1 Mediante el sistema de reclutamiento del pueblo para crear un ejército que será necesario para salvaguardar el trono de Isabel II. Este reclutamiento se llevará a cabo mediante el proceso de quintas. Una de las primeras reivindicaciones del republicanismo será la abolición del reclutamiento del ejército que defendía a la corona.

    2 Mediante la fiscalidad o el sistema contributivo. Existía un desigual sistema fiscal al servicio de la corona en su alianza con la burguesía. Estos impuestos grababan los consumos lo que hizo que se ganase el descontento de la base social. Otra de las primeras reivindicaciones del republicanismo será la abolición del sistema fiscal.

    Esta crítica a la monarquía que sirve para pertrecharse de argumentos contra ella no es exclusiva en el ámbito republicano español. Los republicanos creen que en Europa también pasan estas cuestiones, es decir, la opresión de los reyes a sus pueblos. Este aspecto está claro en la represión de las monarquías europeas sobre los pueblos y su reacción en Hungría en el 48, en Austria, o en el movimiento nacionalista italiano. En este aspecto existe un acercamiento entre el discurso republicano y el nacionalismo. La monarquía por su tradición histórica, pero también por su tradición europea, es sinónimo de despotismo, es sinónimo de opresión al pueblo y de negación de la soberanía nacional.

    • El sentido de ciudadanía es otro de los pilares de la concepción republicana. El concepto de ciudadano y el principio de ciudadano son conceptos que aparecen en occidente de mano de las revoluciones de Inglaterra del XVIII, de finales del mismo en Norteamérica, y del XVIII francés. Los principios de igualdad y de ciudadanía llegan a España y desde fechas muy tempranas, un grupo de individuos hacen de la defensa de la libertad y del sentido de ciudadanía un objetivo irrenunciable. Aquellos que se decantan por una concepción radical de lo que es un ciudadano serían los antecesores del republicanismo. Existe una conexión entre republicanos y ciudadanos en un sentido radical. Ciudadano en un sentido radical quiere decir que frente existe otra concepción frente al sentido de ciudadano de la burguesía y del liberalismo doctrinario. Frente a la nación de propietarios, los republicanos persiguen una nación de individuos cuyo primer derecho será el derecho al sufragio. El republicanismo reivindica el derecho al sufragio universal masculino y serán los primeros en reivindicar el derecho del sufragio femenino. Inicialmente será difícil diferenciar republicanos y liberales radicales. 1837 marcó un divorcio entre liberales y republicanos porque la Constitución consagró el sufragio censitario y, por ello, a partir de aquí el liberalismo se identifica con un modelo de nación y sociedad. El republicanismo empezará a crecer de forma clara constatándose su aparición en la política. La formación política del republicanismo será una formación que busque una base social en la pequeña burguesía y las clases populares, tanto urbanas -comerciantes- como campesinas -campesinos-. Para desarrollar su programa político los republicanos se van a servir de:

    1 Discurso textual (mediante textos) textos que aparecen en pequeñas obras o a través de la prensa. Ambos aspectos tienen dificultades con la censura. Solamente aparecerán intermitentemente.

    2 Militancias en la administración local. En ciertas regiones de España hay una representatividad en ayuntamientos y diputaciones. Así por ejemplo las elecciones municipales de 1841 representan un mito en la historia del republicanismo porque consiguieron importantes apoyos en València y Zaragoza.

    3 Participación en el movimiento juntero

    4 Militancia en sociedades secretas incluyendo entre ellas la masonería. No necesariamente todas las logias masónicas fueron republicanas.

    5 Formalización de un partido político en 1849, fecha en la que se funda el Partido Democrático. A partir de este momento el republicanismo contó con una plataforma relativamente consistente para su expansión.

    • El federalismo es otro de los pilares del republicanismo. El federalismo se va a configurar como una alternativa territorial diferente del liberalismo doctrinario que propugnaba un estado centralista. Pero también va a diferir del modelo propuesto por el liberalismo progresista que solamente apuntaba a una cierta descentralización. Este proyecto federal se construiría sobre la base del municipio, y por ello, el federalismo va a plantear un estado de base municipal. Esta concepción consiste en que el estado no delega competencias, sino que el poder, donde reside es en el municipio, y es una parte de ese poder el que el municipio delega en el estado. Este aspecto tiene un sentido, la cercanía del ciudadano, porque es en el municipio donde se gestionan las cosas que más afectan a los ciudadanos: el reparto de las contribuciones y el reclutamiento. Para los republicanos la autonomía municipal no es sino una consecuencia lógica de su sentido de la democracia y de la soberanía popular. En la construcción de este modelo de estado la personalidad más destacada será Pi y Margall que será quien dote al republicanismo de un modelo de estado federal. Para Pi y Margall el federalismo es el único medio posible que puede garantizar el respeto absoluto de las libertades individuales. Pi propondrá una construcción ascendente de estado. El individuo es el depositario del poder, de la soberanía, y ese individuo cede parte de su soberanía en el municipio, el municipio lo hará a su vez en la provincia, que por último lo hace en la federación. Para el liberalismo doctrinario la existencia de las diputaciones es solamente un aspecto para el despliegue del poder central. Este modelo federal de estado no es una idea única de España, existen formulaciones similares por toda Europa, formulaciones que tienen sentido como respuesta a estados poderosos, burocratizados, caros en su gestión, y con capacidad represora ante el movimiento obrero.

    La puesta en marcha del modelo federal será relativamente sencilla. Comienza a rodar a partir de 1873, pero anteriormente se puso en marcha en 1869 que fue cuando se produjo la política de pactos. En Cataluña Valentí Almirall puso en marcha el Pacto de Tortosa, que fue la firma por escrito del propósito federal para Cataluña con la idea, de crear un partido a partir de esa idea. A la vez que el Pacto de Tortosa fue una estrategia se convirtió en un ensayo. A partir de ahí se empezaron a celebrar pactos en diferentes partes de España. Estos pactos se traducen en la Constitución republicana de 1873. Estos pactos se produjeron en Castilla, Navarra, la zona Galaico-Asturiana, y Vascongadas. El modelo federal no se identifica con el nacionalismo, sino con una idea temprana de que España era plurinacional.

    • El proyecto social del republicanismo va a descansar en cuatro pilares fundamentales:

    1 El republicanismo tendrá gran empeño por la formación educativa y su desarrollo. Este interés da a entender que la educación favorece la creación de una ciudadanía plena. A finales del siglo XIX las tasas de analfabetismo serán del 60 - 70%. La instrucción permitiría convertir a las clases más desfavorecidas en ciudadanos. Los republicanos defenderán la escuela obligatoria al menos los primeros años. La escuela se convierte en el vehículo de transmisión de ideas, proponiendo un centro laico cultural y una alternativa cultural a la iglesia. También va a suponer una estrategia y alternativa al liberalismo doctrinario. Desde mitad de siglo los republicanos impulsaron instituciones culturales propias, por ejemplo las escuelas de obreros adultos que Ignacio Cervera puso en marcha en Madrid.

    2 La segunda cuestión en la que pone empeño el republicanismo es la cuestión agraria. Los republicanos defienden el derecho de los usufructuarios en sus conflictos con los señores. Estos pleitos los van a perder los campesinos a favor de los señores, al hilo de la reconversión de los señoríos en propiedad privada. Los republicanos criticaron la desamortización porque esta no se convirtió en una reforma agraria, por ello, lo único que se habría hecho sería arrebatar a la iglesia sus propiedades para convertirlas en propiedad privada. Lo que criticaron los republicanos fue el proceso y cómo se llevó a cabo. Frente a la idea de una nación vinculada a la propiedad que pone en marcha el liberalismo, los republicanos proyectan un modelo de nación basado en la existencia pequeños propietarios que generarían la riqueza. Los republicanos dicen que la desamortización debería haber distribuido mejor la propiedad potenciando los arrendamientos. Igualmente critican el modo en que se ejecutó la desamortización urbana de las fincas proponiendo que los edificios de menor valor sirvieran de viviendas dignas a los más desfavorecidos. Con esta crítica, que se acentuará con la desamortización civil, se producirá un vínculo y un nexo entre el discurso republicano y el medio rural. Los republicanos tuvieron la perspectiva de trascender a este medio. En ninguna de sus críticas el republicanismo cuestionará la propiedad privada ni siquiera una de las personalidades más activas en este aspecto, Fernando Garrido.

    3 Otra cuestión es el sentido republicano de una fiscalidad más justa que hiciera real el principio de igualdad. De igual modo rechazaron el sistema de reclutamiento porque el sistema vigente era un sistema desigual, injusto por sus estrategias legales de evasión.

    La escuela y el ejército serán dos ideas que ha pesado siempre en los partidos de izquierda, y que por tanto, han pretendido modificar.

    4 Finalmente el proyecto republicano aboga por la defensa del jurado, porque entienden que su existencia garantiza el ejercicio de la justicia a través de la soberanía popular activa.

    Hasta aquí, el proyecto social del republicanismo es interpretado como un modelo para ejercer la revolución social, ya que, permite presentar una idea más compleja del republicanismo. Este proyecto social se refuerza con el paso del tiempo, y es claro que existen por lo menos tres fechas que marcan el refuerzo social: 1840, 1854 y 1868, serán tres momento en los que el liberalismo moderado consolide su modelo, y a la vez acentuará el republicanismo el suyo.

    Estos son los pilares del republicanismo histórico, los pilares de un pensamiento que dejará su poso en el movimiento obrero, en la izquierda, y que constituyó una alternativa desde el punto de vista social, político, estatal y que trasciende la mera pretensión legítima de los republicanos de cambiar la monarquía.

    7.2 La Historia del republicanismo

    Entre los años 1795 y 1868 se producen dos periodos diferentes que se pueden dividir en:

    • 1795-1849 Orígenes hasta la fundación del Partido Democrático.

    Se trata de un periodo de larga formación de las ideas de republicanas que cobra un impulso importante durante la Regencia de Espartero. A finales del siglo XVIII aparecen las primeras muestras de lo que podríamos denominar una pequeña sensibilidad republicana vinculada al eco en España de las grandes revoluciones (independencia de EE.UU. y la revolución francesa o la conversión de Francia en una república). La independencia de EE.UU. supuso una cierta simpatía con lo que ocurrió en este territorio. Al hilo de la guerra de España contra Francia -la guerra de la Convención- aparecerán los dos primeros españoles que difundieron la idea de república que fue tomada directamente de Francia: J. Echave Romero, y J. Barroeta Aldamar.

    Estos dos españoles fueron afrancesados y hablaron por primera vez de construir una república en España. La guerra de Independencia relegó al republicanismo ante el patriotismo que se identificó con la vuelta del monarca. El regreso del ideal patriótico del monarca arrasó al republicanismo.

    Durante el Trienio Liberal aparecerán defensores de las ideas republicanas. Los absolutistas acusaron a los liberales de pretender proclamar una república. Presentado este falso republicanismo, existe otro más claro que se aglutina en el Trienio Liberal en las Sociedades Secretas, que por otro lado no pasaron de ser redes diminutas, cuyos lazos de unión en muchas ocasiones resultó ser familiar. Estas Sociedades Secretas republicanas se crearán en Valencia, Barcelona y Zaragoza. Durante el absolutismo el republicanismo tuvo voces fuera de España en el exilio. En Londres se va a publicar un periódico “El español constitucional”, en el que existían diversos artículos republicanos. También en el exilio se publica un libro que exaltó las Repúblicas Iberoamericanas y que lo que buscaba fue la defensa de la república mediante la defensa de estas. El libro lo escribió Canga Argüelles. Probablemente el republicano más importante durante el reinado de Fernando VII fue Bahamón Xauradó. A principios de los años 30 publicará un libro y participará en el movimiento republicano en Barcelona. Sus escritos fueron de pequeña repercusión pero que ya apuntaron a unos precedentes.

    Durante los años 30 se produce un incremento del republicanismo que se va a enquistar en los sectores más radicales del progresismo. El vehículo fundamental para la expansión del republicanismo fueron las Sociedades Secretas, pero desde la Regencia de Espartero se produce un salto. Entonces el republicanismo va a optar por una serie de vías de expansión:

    1 La agitación permanente. Se trata de un republicanismo subversivo que bordea en todo momento los límites de la legalidad.

    2 Republicanismo político. Aprovechará la libertad de expresión en los periódicos. En este aspecto debemos destacar a los primeros diputados republicanos y a los primeros republicanos en los ayuntamientos.

    Madrid y Barcelona se presentan como dos de los centros fundamentales donde se va a desarrollar el movimiento republicano. También debemos destacar dos puntos como València y Zaragoza. El auge de la prensa republicana va a demostrar el crecimiento de este movimiento. Aparecerán periódicos como “El huracán” o “La revolución”.

    Por otra parte se da una presencia del republicanismo más institucional en la que podemos destacar la presencia de republicanos como diputados y en los ayuntamientos. En las cortes de 1841 existe ya un grupo de diputados a cortes que se consideran como los primeros republicanos. Los diputados, que en sus intervenciones hace hincapié en la defensa del sufragio universal, serán por ponerles caras, José Espronceda y Luis Pizarro. En las legislaturas posteriores la presencia republicana será menor, ya que esta escasa presencia se manifiesta de forma encubierta entre las filas del progresismo. Debemos destacar la presencia de José María Orense, personaje aristocrático (marqués), miliciano en el 23 que sufrirá la represión absolutista. Orense se convirtió en uno de los altavoces más importantes del sistema democrático. Defenderá el sufragio universal y el derecho de asociación. Además de la penetración republicana en las cortes debemos resaltar y valorar el peso de los republicanos en su victoria en algunos municipios en 1841, ya que conseguirán la alcaldía de San Sebastián, Valencia, o buenos resultados en Madrid, Barcelona y Cádiz. La victoria republicana se hizo más fácil en la urbe, y ésta se convertirá en una de las estrategias del republicanismo, porque en el medio urbano fue más fácil escapar a la manipulación, al caciquismo. Esto será lo que ocurra en la II República. La base electoral del los medios urbanos son los sectores de las clases medias que tenían derecho al voto, comerciantes artesanos dueños de sus talleres.. Pero el republicanismo no es exclusivamente urbano. En su discurso republicano también se pone atención e interés de enganchar al campesinado al movimiento.

    A fines de los 40 debemos destacar varios puntos.

    1 En el seno del progresismo se identifica un grupo que tiende a separarse del progresismo y a identificarse con una suerte independiente (germen del republicanismo) De este grupo puede destacarse a Nicolás Rivero u Orense.

    2 La influencia del pensamiento socialista utópico francés. Se produce a través de autores que reinterpretan el discurso socialista y lo incluyen en el discurso republicano fundamentalmente a partir de Fernando Garrido. El republicanismo español va a estar influido por el Fourrierismo, un pensamiento socialista francés que no cuestionará la propiedad privada, ni cuestionará el capitalismo, sino que tenderá a proponer fórmulas cooperativas. Fernando Garrido expresará el sufrimiento del pueblo y su especial sensibilidad con los obreros. Fernando Garrido aglutina elementos del discurso republicano con propuestas fourrieristas. Será uno de los más críticos de Isabel II y fue el editor de algunos periódicos, de vida efímera como “La organización del trabajo”, “La atracción del trabajo”. Estos periódicos fueron algunos de los primeros que se preocuparon por la clase obrera.

    Estos dos primeros puntos no sortearon los límites de la legalidad, y se mantuvieron en el margen de la misma. Sin embargo el siguiente la traspasó en todo momento.

    3 La actividad insurreccional. En 1848 en el gobierno de Narváez llega el eco de la revolución europea del 48. En aquellas ciudades donde hubo una eclosión de los movimientos revolucionarios hay participación en la república, lo que no quiere decir que esa revolución fuese solamente de signo republicano. Es cierto que este movimiento republicano fracasó.

    En cualquier caso estos tres elementos darán origen al Partido Democrático. Esta denominación (Partido Democrático) fue una estrategia para sortear los límites de la censura . Detrás de ese nombre se encuentra el ideal republicano. Con el propio nombre se reforzó la defensa del sufragio universal.

    • Dos últimas décadas del reinado de Isabel II (50-60)

    La fundación del Partido Democrático en 1849 se ha entendido como la cristalización de la trayectoria republicana. El nacimiento del Partido Democrático es el resultado del descontento de los progresistas. Se trató de un partido que emitió un programa, un manifiesto con el que se da a conocer y del que debemos destacar dos puntos:

    1 Núcleo de derechos fundamentales. Derechos identificados con el pensamiento republicano y que se ponen por escrito instantáneamente. Derechos que según los republicanos deberían ser la base del estado. Estos derechos son fundamentalmente las libertades civiles no garantizadas: seguridad personal, inviolabilidad del domicilio, libre asociación, libertad de conciencia, libertad de expresión, libertad de reunión, y el derecho a la propiedad. También aparecen reflejadas las igualdades plenas en el sufragio sin distinción de clases y riqueza, en el reparto fiscal y en la posibilidad de acceder a cualquier puesto de la administración. Interesantes son la libertades que se refieren al jurado y que según el republicanismo el jurado es el cauce de participación ciudadana en el tercer poder. Esta reivindicación del jurado viene a reactivar esa ciudadanía activa. Junto a la reivindicación del jurado aparece el derecho a la educación primaria gratuita para sacar del atraso y pobreza a las clases populares urbanas y rurales.

    2 Estos derechos se concretarán en un programa político que gire en torno a la retribución del cargo de los diputados, al sufragio universal, que afirma la petición de la libertad comercial absoluta que impulsará el proceso desamortizador, que desviará parte del gasto burocrático y que impulsará la reducción del ejército. El texto asumirá la monarquía de Isabel II, por tanto, ¿existe una renuncia del principio republicano? No, es una estrategia, ya que en primer lugar el texto no puede expresar una defensa del sistema republicano para no traspasar las fronteras de la legalidad; y en segundo lugar se trata de una estrategia para atraer a sectores del liberalismo progresista.

    El núcleo inicial del partido lo dirigirán José Ordax, Lorenzo Calvo, Sixto de la Cámara. Aunque en 1849 existe una formalización de las ideas republicanas en un partido las Sociedades Secretas continuarán activas. Posiblemente la existencia de las Sociedades Secretas permitió la participación de los republicanos en los movimientos insurreccionales de los años 50 y 60. En cierto modo en estas décadas hay una dualidad de estructuras:

    1 Legal. Problemas con la autoridad.

    2 Ilegal. Clandestinas asociadas a las Sociedades Secretas que también fueron herederas del republicanismo.

    La experiencia del progresismo del Bienio proporcionó un balón de oxígeno al republicanismo. Ese republicanismo participarán en las juntas de 1854 que llevarán a Espartero al poder. Del Bienio Progresista destaca que en las elecciones a cortes de 1854 hubo ya 16 diputados del Partido Democrático. Esta representación fue pequeña pero significativa. Entre esos 16 diputados estuvo un histórico del republicanismo, José María Orense. En este contexto se plantea un debate en el que por primera vez Orense defiende las ventajas de la República. Este tuvo una significación histórica convirtiéndose esa defensa en un hito. Los monárquicos van a proponer que puesto que se va a elaborar una constitución esta debe contener que España tendría una base fundamental en la monarquía de Isabel II. El defensor de la opción monárquica será Patricio de la Escosura y expondrá una serie de puntos a favor de la monarquía:

    1 La monarquía isabelina contiene una legitimidad hereditaria

    2 La nación española es esencialmente monárquica

    3 La monarquía isabelina mantiene una sintonía entre corona y liberalismo

    Por todo esto la constitución debía consagrar que España era una monarquía y ella la constituía Isabel II.

    Frente a esta postura Orense por primera vez expone en las cortes diversos puntos a favor del republicanismo:

    1 El trono de Isabel II se encontraba en una situación de provisionalidad

    2 La historia reciente demuestra que los monarcas no respetan el constitucionalismo

    3 La monarquía ha acabado convirtiéndose en despótica negando las libertades y prueba de ello es que se ha olvidado de la Constitución de Cádiz. Orense opina que por encima de cualquier coyuntura el poder supremo descansa en el pueblo y que este solo puede ser respetado por la República.

    La propuesta republicana será rechazada, pero el debate en torno a la cuestión quedó como un referente en el republicanismo.

    En el Bienio Progresista hay que destacar la aparición de nuevos pensadores y escritores que consiguen la maduración del discurso republicano. Alguno de ellos será Pi y Margall que publicará “La reacción y la revolución”. Pi se convierte en el máximo dirigente del Partido Democrático y será uno de los presidentes de la I República.

    Los años de la Unión Liberal provocarán el semiostracismo por lo que se fomentó la oposición abierta del republicanismo a la monarquía que cuando pudo, se expresó a partir de periódicos que salieron irregularmente por la censura. Periódicos como “La Democracia”, “La discusión”.

    A principios de los 60 hay una polémica interna entre el republicanismo que evidenció que este movimiento no fue único ya que existieron varios republicanismos. El republicanismo no tiene un discurso homogéneo. Esa polémica existente se conocerá como la discusión entre individualistas y socialistas. Los llamados socialistas decían que la revolución democrática no era posible si no se llevaba a la par una revolución social a partir de la participación del estado en la economía. Entre los individualistas primaba la revolución política, y para ellos debía ser lo primero en llevar a cabo. Los individualistas no renunciaron al proyecto social pero sus prioridades fueron otras. De esta discusión saldrán beneficiados y fortalecidos los individualistas. En los años 60 esta discusión la protagonizan Emilio Castelar (individualista), y Fernando Garrido (socialista). En el año 64 se reproduce con la discusión entre Emilio Castelar y Pi y Margall. A fines de los 60 los republicanos se van a acercar a los progresistas, un acercamiento que les llevará a participar en los levantamientos del 65 y 66, y también participarán en la firma del Pacto de Ostende en 1866.

    El Sexenio representa en el republicanismo grandes aspiraciones ya que por primera vez se presentó una coyuntura que permitió alcanzar la posibilidad de llevar a cabo el proyecto republicano. El Sexenio también marcará la ruptura del movimiento. El final de la I República representó y proyectó una imagen de fracaso, pero a la vez ese fracaso tuvo una parte dulce y es que se extendió el mito de la República y la Federal en las clases populares que defenderían el progreso y la justicia. Ese mito continuará en la Restauración.

    La presencia de los republicanos es clara desde el levantamiento de las juntas que propondrán el destronamiento de Isabel II. La primera ruptura se produce cuando un grupo del partido cree que sería preferible proclamar la monarquía e intentar instaurar en ella un régimen democrático para después instaurar la república. Esto sería una especie de sacrificio pragmático. Los escindidos serán los Cimbrios, lo que prefirieron la lealtad a la monarquía para poder llegar a la República. El partido por su parte pasa a denominarse Partido Republicano. Estará en manos de Orense, Castelar, Figueras, Pi y Margall. El republicanismo mayoritariamente también defiende la república federal.

    Electoralmente los republicanos consiguen buenos resultados pero también se constata que serán una minoría. A partir de la consumación de la ruptura la historia del republicanismo fue la historia de una permanente división interna de carácter estratégico y programático:

    • Carácter estratégico

      • Benévolos. Representaron la dirección central del partido. Se trató de un núcleo duro. Participaron en diversas instituciones monárquicas, pero a partir de aquí conseguir la república.

      • Intransigentes. Estuvo integrado por la dirección regional del partido. Pretendían proclamar la república cuanto antes. Además intentaban la movilización ciudadana.

        • Carácter programático (prolongación del debate entre individualistas y socialistas)

      • Demoliberales. Pretendían la consolidación de la democracia intentando la mejora de las condiciones de vida de las clases populares. Su objetivo era consolidar la democracia construyendo un estado fuerte para mejorar las condiciones de vida.

      • Demosocialistas. Para estos el partido republicano debía defender la necesidad de las conquistas políticas y socialistas. Para ello el partido debe fomentar el cooperativismo o que el partido debe facilitar el ascenso a la propiedad de la tierra. Los demosocialistas no cuestionaron ni el capitalismo ni la propiedad privada

    La I República no se consolidó porque se movió entre las peores circunstancias:

    1 Nace en un clima de hostilidad internacional. Pocas naciones reconocieron la legitimidad del régimen por lo que tenía de revolución social.

    2 Por su falta de legitimidad, ya que no es el resultado de una movilización masiva ni de un debate parlamentario. La república nace como una situación transitoria.

    3 Debe hacer frente a un conflicto bélico, y por la prioridad de la victoria en esos conflictos no podrá llegar a la reformas sociales. Estas guerras fueron los movimientos cantonalistas, la I guerra de independencia cubana, y el carlismo.

    4 Movimiento cantonalista. Es el ejemplo de la impaciencia del republicanismo español.

    TEMA 7. LA RESTAURACIÓN

    • www.filosofía.org/his/1960hp24.htm-21k

    El 1 de diciembre de 1874 el Príncipe Alfonso desde la ciudad británica de Sandhurst escribe un manifiesto a la nación (textos: Manifiesto de Sandhurst). El día 29, el general Martínez Campos proclama como rey de España a Alfonso XII, hijo de Isabel II. Así, un nuevo golpe militar da un cambio de rumbo en el desarrollo histórico de España.

    Con esto se pone fin a la I República, q existía aún, y en 1874 era autoritaria bajo mandato de Serrano. Desde la entrada de Pavía en el Congreso se acabó con ella.

    Desde Sagunto se inicia un período conocido como Restauración Borbónica. En sentido abstracto, la I Restauración Borbónica es el período más largo de nuestra contemporaneidad, y abarca dos reinados, los de Alfonso XII y Alfonso XIII, con una regencia entre ambos, pues Alfonso XII muere en 1885 siendo Regente su esposa María Cristina de Habsburgo.

    Así, este período va desde 1885 a 1931, cuando Alfonso XII abdica y se exilia. Son 56 años de período, lo q dificulta su homogeneidad por su larga duración.

    Internamente, este período se divide en dos partes:

    1.- 1885-1902; reinado de Alfonso XII y la Regencia de María Cristina. Período profundamente decimonónico, y no solo cronológicamente, sino también por sus concepciones, ideas, pautas sociales, política... es decir, es un período anclado en el s.XIX.

    En los años de 1870 se configura, y en los años de 1880 comienza su rodaje con dos hitos singularmente significativos:

  • 1881: accede al poder por primera vez desde 1875 el Partido Fusionista (precedente del Partido Liberal).

  • 1885: fallece el rey, pero el Pacto del Pardo garantiza la estabilidad del sistema, por el cual los dos partidos dinásticos pactan.

  • En la Restauración se habla de Partido Liberal y Partido Conservador. No debemos confundir al Partido Liberal con los liberales de la era isabelina, pues ahora representan el ala más progresista del sistema.

    El sistema de la Restauración funciona bien hasta 1890, cuando hay una primera crisis q será evidente con el desastre colonial, aunque éste no es la causa de la crisis. La crisis es política, colonial y regional, y coincide con la aparición de los nacionalismos periféricos.

    2.- Reinado de Alfonso XIII; encaminado hacia la crisis general del sistema, que desemboca en la dictadura de Primo de Rivera como salida a la crisis. Algunos años que marcan momentos importantes en este segundo período son:

  • 1909: Semana Trágica de Barcelona. Conflictos violentos por la resistencia burguesa catalana a su reclutamiento, mezclada con movimientos anticlericales y reivindicaciones obreras.

  • 1917: huelga general. Destacan UGT y la CNT. La cuestión militar y la organización de las Juntas de Defensa.

  • 1921: Desastre de Annual (Marruecos). Fracasa la política colonial norteafricana y el replanteamiento de la misma. Es uno de los desencadenantes del golpe de estado de Miguel Primo de Ribera.

  • 1923: golpe de estado de Miguel Primo de Ribera, con el consentimiento de Alfonso XIII. Esta dictadura sirve de modelo para la de Portugal (1925)

  • Esta sería la división cronológica.

    El término Restauración tiene también un significado polifacético:

    a) Institucional: se recupera la Monarquía Borbónica.

    b) Social: es también una restauración social, es decir, es la recuperación del poder por parte de un bloque social que en el período anterior, el Sexenio Democrático, se había visto desplazado transitoriamente del poder: está integrado por la aristocracia terrateniente y por diferentes grupos burgueses (burguesía agraria; mercantil; burguesía antillana: con negocios en Cuba, siendo un grupo minoritario pero con mucha importancia cualitativa).

    Con estos grupos de poder, no nos podemos olvidar de la Iglesia, que será el más eficaz aliado de la Restauración y de la Monarquía. No tiene el poder económico de antaño, pero tiene y ejerce un poder cultural muy intenso a través de las prácticas religiosas y la educación. Por lo tanto no se debe olvidar que durante la Restauración se da un intenso proceso de recuperación del poder cultural por parte de la Iglesia.

    ¿Se trata de una Restauración total, de una vuelta al orden político isabelino?

    No. De hecho, el propósito del inventor del sistema, Antonio Cánovas, es corregir los errores que tenía el sistema isabelino, fundamentalmente relativos a su instabilidad política.

    Sí que es verdad que hay líneas de continuidad entre el período isabelino y el primer período de la Restauración, como:

    - Permanencia de una misma élite económica en el poder, que dominó la época isabelina e introdujo el capitalismo en España, etc.

    - Pervivencia del doctrinarismo político: liberalismo doctrinario encarnado en Cánovas, profundamente conservador y autoritario. Este doctrinarismo se ve en un planteamiento de las libertades públicas muy restrictivo (libertad de asociación, expresión...), en un profundo terror a las masas y desorden social, etc.

    - El modelo de partido es muy parecido: son partidos de notables, al menos en la primera etapa con Alfonso XII, sin estructura fija, y controlados por un grupo de personas desde Madrid y, singularmente, por un líder. Los comités provinciales de estos partidos solo existen en las etapas electorales. No son partidos de participación ciudadana, sino todo lo contrario.

    Estos partidos en torno a un fuerte liderazgo, serán la causa de la crisis de la Restauración con Alfonso XIII, pues no habrá líderes destacados en ningún partido.

    - En el fondo, nos moveremos ideológicamente en términos dialécticos: en el período isabelino se alternaban progresistas y moderados en diferencia de oportunidades, pero tenían una dialéctica que se reproduce en la Restauración, y q se da entre el Partido Liberal y el Partido Conservador, siendo más equilibrada y sobre todo pactada, es decir, preestablecida.

    La Restauración pretendía presentarse (como vemos en los textos) como un sistema armónico, dominado por el pacto entre los liberales y los conservadores, quienes se turnan en el acceso al poder.

    Pero esto es solo una teoría en la cabeza de Cánovas, y solo es aplicable a la alta política, en cierta medida. En la realidad, era lo menos parecido a un sistema armónico; eran el dominio y la política de la exclusión quienes garantizaban el orden, y no el pacto.

    ¿Por qué decimos exclusión?

    1.- El sistema de Cánovas se convirtió en un ritual, alejado de la realidad social, porque:

    2.- El sistema parlamentario no evolucionó, como en Europa, hacia una renovación y profundización democrática, sino todo lo contrario, pues fue casi inexistente.

    3.- El régimen estuvo muy lejos de armonizar la sociedad, sino todo lo contrario:

    • Sociedad con profundos conflictos entre campo y ciudad;

    • Dialéctica entre liberalismo y anticlericalismo;

    • Tensión geográfica por la aparición de nacionalismos periféricos frente a un nacionalismo español;

    • Dialéctica entre la metrópolis y sus colonias;

    • Dialéctica de política de élites frente a la aparición del movimiento obrero y sus asociaciones (UGT, socialista; y CNT, anarquista).

    4.- El Ejército está presente en la vida política, social y cultural. Es decir, estamos en un sistema civilista en el que el Ejército tiene un importante papel:

    • Como garantía del orden social (en manos de la Guardia Civil o del Ejército, q arremeten por ejemplo contra los movimientos obreros, como en la Semana Trágica de Barcelona).

    • Como regulador de la política colonial (Cuba y Annual).

    • Como desestabilizador de la Monarquía de Alfonso III organizando Juntas Militares, con reivindicaciones provisionales y políticas q ponen en peligro el sistema.

    • El Ejército será quien solucione la crisis de la Restauración con una sublevación militar liderada por Miguel Primo de Ribera. Así, lejos de ser un sistema civilista, y aunque Cánovas limitó los pronunciamientos, el Ejército fue un agente histórico fundamental de la Restauración.

    5.- En ese sistema armónico, se aspira a una monarquía parlamentaria, pero lejos de construir una Monarquía que reinara menos pero gobernara más, Alfonso XIII demostró una tendencia por las políticas autocráticas, siendo uno de las causas del final de la Monarquía.

    6.- También está lejos de la idea de armonía el centralismo excluyente, tanto en España (donde provocó el nacionalismo gallego, catalán y vasco), como en las colonias (donde no era nada armonizador).

    7.- La Restauración se presenta también como un sistema q es capaz de incorporar a la disidencia, es decir, asumir a la izquierda y extrema derecha. Pero esto es una farsa, pues el sistema pasa por la aceptación de la Monarquía Borbónica, y quien no lo haga no podrá acceder al poder.

    En definitiva, la Restauración no es un período de pacto, consenso o armonía. Si se presenta como un período de orden y estabilidad política se debe de saber que:

    • El orden social fue temporal, y descansaba en elementos coercitivos.

    • La estabilidad política se basaba en un sistema que falseaba la democracia.

    En relación con esto, destacar algunas interpretaciones historiográficas que han seguido un curso oscilante.

    Durante la Restauración, los historiadores próximos a Cánovas ofrecen una visión en la q perfilan a la Restauración como un período de orden y paz social, al contrario de lo sucedido durante el Sexenio, q fue anárquico, caótico... Este primer discurso, en realidad, es un apoyo historiográfico al discurso de Cánovas.

    Es cierto q ya en la Restauración también se fraguan las primeras visiones críticas, pues empieza a configurarse el pensamiento regeneracionista, q criticará al sistema político tildándolo de caciquil, aislado y anacrónico. Por tanto, frente a la visión armónica planteada por discípulos de Menéndez Pelayo, los regeneracionistas plantean una visión crítica y una solución, como una salida autoritaria q arranque de raíz los problemas de la Restauración.

    De igual manera q la visión armónica forma parte de la Restauración porque es su apoyo historiográfico, los regeneracionistas con sus críticas también evidencian la crisis del sistema.

    Durante la dictadura de Primo de Rivera, se da una visión con sombras y luces:

    • Por un lado, el obvio antiparlamentarismo de la dictadura, q quería un partido único, criticará los efectos perniciosos del sistema de partidos durante la Restauración...

    • Por el otro, también salvaba algunos aspectos de la Restauración, los relacionados con la tradición, autoridad...

    Tras la dictadura, la II República acentúa sus críticas contra la Restauración, pues retoma algunos argumentos del regeneracionismo y, así, parte del espíritu regeneracionista queda impreso en el proyecto de Reforma Agraria. Es decir, critica profundamente al caciquismo. También la II República tiene un proyecto educativo, y responsabiliza a la Restauración del alto índice de analfabetización.

    El franquismo demonizó y culpabilizó al s. XIX en términos generales: por ser el germen del liberalismo, por las conspiraciones... Para la historiografía franquista lo único salvable de este s. XIX será la Restauración. Aunque es evidente q no le perdona ser un sistema q descansaba sobre los partidos políticos y sobre la práctica parlamentaria.

    En los años de 1960 y 1970, al hilo de la renovación historiográfica española, tiene su máximo auge la escuela marxista, donde destaca Tuñón de Lara, q incorpora esas deudas marxistas a su visión sobre la Restauración, a medio camino entre la crítica regeneracionista y el marxismo: la Restauración como período de supervivencia del feudalismo, etc.

    A finales de la década de 1970, con la Transición Democrática, se incorporan los planteamientos funcionalistas, en historiadores como Javier Tusel, Romero Maura, Varela Ortega. Dan una clave más positiva de la Restauración, centrada en una visión política, y comenzando a denominarla como un sistema necesario, donde el caciquismo tiene unas funciones determinadas y q intentan encajar la perspectiva de la Restauración en un cierto contexto histórico europeo.

    Los planteamientos funcionalistas tienen muy en cuenta el contexto histórico de la Restauración: cultura del pacto, q lleva a buscar modelos sociales e institucionales donde se haya reflejado dicho pacto.

    Sin embargo, los funcionalistas aportan cuestiones importantes. El marxismo se quedó muy encerrado en estructuras rígidas, incapaces de comprender los cambios históricos, pero los funcionalistas dan una visión más rica, donde dan más importancia a las redes del poder.

    Las últimas visiones de la Restauración tienen cierto carácter revisionista, q se aproxima ideológica y culturalmente a los postulados neoliberales, y q tiende a desarrollar la visión funcionalista. Es decir, presenta a la Restauración como:

    • El único sistema viable en la época.

    • Un sistema q dotó de estabilidad.

    • Un período en el q se desarrolló la cultura del pacto.

    Al hilo de este revisionismo histórico, hay una recuperación historiográfica de la figura de Cánovas, a quien no se presenta como un autoritario, sino como un gran estadista.

    Es decir, ahora asistimos a una nueva visión de la Restauración, frente a otras visiones críticas.

    ¿ Cómo funciona la Restauración y cómo se dota a este período de estabilidad, de pactos?

    La primera tarea de Cánovas en el Gobierno, y la del Rey, era pacificar el país. Los orígenes de la Restauración heredan dos guerras del período anterior:

    - Carlismo: derrotado definitivamente en 1876, teniendo una decadencia desde entonces, aunque se readaptará a los nuevos tiempos. Su derrota permite perfilar la idea del Rey como un pacificador.

    - Cuba: en 1878 termina la I Guerra de Independencia Cubana, o Guerra de los 10 años. Se firma la Paz del Zanjón con los insurgentes cubanos, aunque permanecerá activo un pequeño núcleo insurrecto localizado. Se introducen reformas en Cuba, sobre todo políticas, como la presencia de partidos políticos en la isla, equivalentes a los españoles. Aún así, esta paz no representa una modificación del Estatuto.

    Estas guerras se habían convertido en dos factores de inestabilidad social en España, la cual era los cimientos de la Restauración.

    Se empieza a hablar de la Restauración como un período de paz y orden, contra el caos del período anterior. Pero esta idea es una falacea, porque las colonias se convertirán en uno de los elementos fundamentales de desestabilización del sistema:

    • La independencia cubana evidencia la Primera Crisis de la Restauración, en s. XIX.

    • Las colonias africanas serán también otro factor desestabilizador en España: Semana Trágica de Barcelona, 1909; división entre el propio Ejército, es decir, abandonistas vs africanistas; el Desastre de Annual propicia la Dictadura de Primo de Rivera.

    Así, la paz en las colonias q sirve para dar una imagen al Rey, no es sino una falsa apariencia.

    En cualquier caso, una vez pacificado el país había q diseñar el nuevo sistema político, q será perfilado por Cánovas durante los primeros años de la Restauración.

    Cánovas tenía en su mente un objetivo: garantizar la estabilidad político-social, garantizando a su vez la continuidad monárquica; es decir, no hay estabilidad sin Monarquía, y ésta garantizará la estabilidad.

    La estabilidad estaba ausente de España en s. XIX, según Cánovas, debido sobre todo al intervencionismo monárquico en política, por lo que había que reposicionar los papeles de la Monarquía: la Corona propició el moderantismo, por lo q los progresistas tuvieron q recurrir al pronunciamiento; este es el origen de la inestabilidad. Así, se consigue reorientar la situación:

    • Evitar q ningún partido tenga el monopolio del poder.

    • Evitar q la Corona facilite el monopolio: debe ser el árbitro político para garantizar la estabilidad.

    ¿Solución? Si el mal está diagnosticado, habrá q conseguir un sistema en el q progresistas y moderados, o sus equivalentes, se alternen en el poder. Esta alternancia será posible gracias a un pacto entre ambos partidos políticos.

    En esta cultura del acto hay un agente clave, el Rey, porque garantiza q eso se cumpla. Pero otra pieza fundamental será q el pacto debe decidirse entre las élites políticas, no entre los electores, es decir, con la ausencia de un verdadero cuerpo cultural.

    Así, la Restauración descansa sobre tres pilares fundamentales:

    • El turno de partidos.

    • La Corona como árbitro.

    • Ausencia de un electorado libre.

    Con Alfonso XII esta situación podemos decir q funcionó; pero con Alfonso XIII se estropea por inmiscuirse de verdad en la política, perdiendo su condición de mero árbitro.

    Esos tres pilares anteriores tienen q dotarse de un cuerpo legal, y para ello se elabora la Constitución de 1876: fue la que más estuvo en vigor de forma oficial, hasta 1931. Se convierte en el armazón legal del sistema. Teóricamente pretenderá ser flexible, es decir, no ser excesivamente minuciosa, sino todo lo amplia posible para q sin necesidad de modificarla pudieran gobernar tanto los progresistas como los conservadores. Pretende ser un marco teórico, y no la plasmación de un programa.

    Su precedente era la Constitución de 1869, por lo que conserva algunos de sus rasgos, aunque apenas las referencias a los derechos de libertad de pensamiento, de profesión, residencia... pero de forma imprecisa, pues algunos de estos derechas serán impracticables. Es decir, por ejemplo: la C'76 retoma de la C'69 el derecho de asociación como una libertad fundamental, pero fue impracticable en los primeros años de la Restauración, pues no existía y se prohibieron las asociaciones obreras; sólo fue posible desde 1887.

    Por el contrario la Constitución de 1876 recoge más ideas de la Constitución moderada de 1845. Por ejemplo recupera el espíritu de ambigüedad respecto a algunas cuestiones:

    • Libertad de cultos, aunque sólo será viable en el ámbito privado.

    • Presencia del Senado como una cámara q pretendía evitar los desmanes legislativos del Congreso, es decir, q se aprobaran leyes contra la continuidad del sistema. Además, el Senado tenía cierto carácter aristocrático, pero no sería una cámara de adorno en la Restauración, pues será una pieza clave en la distribución del sistema caciquil.

    La Constitución de 1876 tenía muy limitadas garantías constitucionales: los derechos fundamentales del individuo podrían ser suspendidos por el gobierno.

    En resumen, la Constitución de 1876 es:

    • Liberal.

    • Doctrinaria, al entroncar con el liberalismo doctrinario.

    • Presentable ante Europa por sus derechos y libertades, aunque estén poco protegidos, por lo q es expresamente ambigua.

    En definitiva, pretendía:

    • Servir de marco para garantizar la estabilidad social.

    • Reforzar el papel de la Corona.

    • No ponía por encima de su objetivo, el orden social, los derechos individuales.

    Texto: manifiesto de Sandhurst.

    Texto: opinión de Cánovas.

    Texto: Constitución'76.

    El sistema de la Restauración fue un sistema bipartidista, es decir, q solo dos partidos tuvieron responsabilidades de gobierno: Partido Conservador y Partido Liberal (anterior Partido Fusionista):

    • En lo esencial, su modelo social y económico, ambos coincidían.

    • Defendían la misma idea de nación y discurso nacionalista.

    • Ambos aceptaban los principios monárquicos, q excluían del gobierno a los carlistas (por no aceptar el artículo 59 de la Constitución) y a los republicanos.

    Así, liberales y conservadores se turnaron en el gobierno. El turno representa la garantía de la estabilidad, y también un encorsetamiento de la vida política; pero también supone una desmoralización ciudadana, q en realidad era lo deseado, y q alimentó esta farsa de gobierno q es el turno.

    Por otro lado, la propia dinámica política y el bipartidismo harían q los partidos fueran muy dependientes de sus líderes. De hecho, una de las razones de la crisis de la Restauración con Alfonso XIII vendrá de la carencia de líderes fuertes, al desaparecer Cánovas y Sagasta. La crisis también se debe a las luchas intestinas en los propios partidos.

    Durante el reinado de Alfonso XII y la Regencia de María Cristina, Cánovas y Sagasta sí garantizaron el funcionamiento del sistema y fueron auténticos líderes de sus partidos. La idea del turno se consagra definitivamente en 1885, con el Pacto del Pardo entre liberales y conservadores: los liberales aceptan la Constitución, renuncian al republicanismo y acceden al poder.

    El Partido Conservador tiene la figura de su líder en Cánovas (1828-1897), q se forma culturalmente en el liberalismo doctrinario. Se inicia en política en la Era Isabelina, con O'Donnel en la Unión Liberal, siendo Ministro de Ultramar. Durante el Sexenio Democrático, Cánovas preparó la vuelta de la monarquía, e irá ideando el sistema q pondrá en marcha en 1885. Políticamente fue muy pragmático, buscando garantizar el orden y la estabilidad política, y evitar los errores del período isabelino.

    Como historiador su obra está cargada de una defensa contundente de la Monarquía como garante del orden y de la estabilidad. En los últimos años, se le presenta como el gran estadista del s. XIX, pero olvidando sus tendencias autoritarias.

    Cánovas es líder de los conservadores a partir de la formación del Partido Alfonsino, q pretendía q reinara Alfonso XII. Junto a éstos, el Partido Conservador se nutre también de la Unión Liberal y del Partido Moderado.

    Las diferencias fundamentales entre los conservadores y los moderados isabelinos es q los primeros no se aferrarán al poder, respetando el turno, al contrario q los segundos.

    En 1898, tras la muerte de Cánovas, Francisco Silvela refunda el partido, e incorpora aspectos programáticos de otras formaciones tanto de izquierdas como de derechas. Así integra a los católicos para debilitar al carlismo y a las formaciones más radicales: Fernández Villaverde se incorpora al Partido Conservador.

    Así, Silvela impone limitaciones:

    • En materia educativa a la libertad de cátedra.

    • Económicamente reordena el sistema fiscal.

    • Socialmente, los conservadores cambian completamente su concepción política, y entienden q la estrategia autoritaria no podrá enfrentarse al movimiento obrero, y q el Estado debe de implicarse en política social: los conservadores, durante el ministerio de Fernando Dato, preparan la I Legislación Laboral (1900), q regulaba la jornada laboral, el trabajo femenino e infantil. Esta apertura social no implicaba una renuncia a los postulados conservadores y a la lucha contra el terrorismo.

    Los liberales tienen su líder en Mateo Práxedes Sagasta (1825-1903). Se forma culturalmente en el liberalismo más radical de la escuela de los progresistas y en la escuela esparterista. Participa en la Junta Revolucionaria de 1854, por lo q tuvo q exiliarse por participar en intentonas de pronunciamientos.

    Durante el Sexenio, Sagasta fue ministro varias veces, ocupando por ejemplo el Ministerio de la Gobernación, lo q no le impide, a pesar de su ideología, en 1872, desempeñar una dura represión de la I Internacional.

    Desde estos orígenes progresistas y radicales, y su afinidad a Espartero, evolucionó a posiciones más modernas, lo q le permitió incorporarse al sistema, siendo el líder del liberalismo español e incorporando el progresismo a la Restauración.

    Así, podremos decir q Sagasta representa en su evolución personal e ideológica una síntesis entre el espíritu de la progresista isabelino y el propio espíritu de la Restauración. Esta evolución le permitió atraerse algunos sectores republicanos, q se integraron en el Partido Liberal y renunciaron a la República por ver prioritario el apoyo al liberalismo. Se denominó a estos republicanos posibilistas, y estaban liderados por Castelar.

    Texto. El pensamiento canovista.

    El proceso de formación del Partido Liberal fue más lento y complejo q el del Partido Conservador. Su núcleo inicial estaba ya formado en el Sexenio, y concretamente del Partido Constitucional, liderado por Sagasta.

    En 1880 al Partido Conservador se unen diferentes personalidades para formar el Partido Fusionista, q en 1881 llega al poder, consagrándose ya el turnismo político.

    El proceso de formación acaba en 1885 con la Ley de Garantías, en la q se comprometían con la Restauración.

    El papel del Partido Liberal en la Restauración fue el de aportar al régimen lo q tenía éste de liberal y parlamentario. Pero también, en la medida en q participó, contribuía a legitimar el caciquismo, los pucherazos y la farsa democrática durante la Restauración.

    En todo caso, la existencia del Partido Liberal era clave en el pensamiento de Cánovas, q tenía claro q la estabilidad pasaba por la alternancia en el poder.

    Conservadores y liberales ostentaron el poder entre 1895-1923, pero no fueron los únicos partidos q existieron en España:

    • A la izquierda del Partido Liberal, había un partido llamado Izquierda Dinástica, liderado por el General Serrano, y q se fundiría con el Partido Fusionista de Sagasta.

    • En 1896 se funda el Partido Reformista, liderado por Romero Robledo. Pretendía ser una tercera vía, y tenía su precedente estratégico en la Unión Liberal.

    Estos dos partidos son dinásticos, es decir, q aceptan la Monarquía Borbónica. Son minoritarios. Otros partidos monárquicos, pero q no son borbónicos, son:

    - Carlistas. Tras su derrota militar, entran en decadencia, pero también tuvieron una especial habilidad para transformarse y permanecer bien anclados (asociaciones, casinos, fiestas...) en algunas partes de España (Cataluña, País Vasco, Navarra). A pesar de su supervivencia, estuvo durante la Restauración marcado por divisiones internas:

    • Legalistas vs partidarios del retraimiento.

    • Integristas: más identificación del carlismo con el catolicismo más radical.

    Jordi Canal es un autor q ha escrito sobre el Carlismo.

    - Republicanos: estaban divididos, no existían, pues se consideran al menos cuatro grupos republicanos:

    • Progresistas, de Ruiz Zorrilla. Confiaban en el Ejército para acceder al poder.

    • Federalistas, de Pi y Margall.

    • Conservadores, de Castelar, q se agrupan en:

    • Partido Posibilista, disuelto por Castelar en 1890. Sin renunciar a la República, aceptaban la Monarquía.

    • Partido Centralista: minoritario, pero con mucha presencia de intelectuales vinculados a la Institución Libre de Enseñanza.

    A principios del s. XX aparecen partidos nuevos, q permanecen al margen de las responsabilidades de gobierno, son antisistema y son responsables de la crisis de la Restauración. Son:

    • Partidos nacionalistas catalanes: Unión Catalanista (1891) y Lliga Nacionalista (1901).

    • Partidos Nacionalista Vasco (PNV,1895).

    • Partido Socialista Obrero Español, 1879.

    La clave de la Restauración está en la Corona, pues prácticamente desde q Isabel II se exilia, se prepara la vuelta borbónica. Durante el Sexenio los borbónicos se agrupan alrededor de Cánovas y el Partido Alfonsino, tras quienes se refugian los esclavistas.

    Cánovas le reserva al monarca un papel fundamental en su sistema, q está pensado alrededor de la Corona: el Rey compartiría la Soberanía con las Cortes y sería el verdadero árbitro político de España, siendo quien nombraría al Presidente del Gobierno concediéndole el decreto de la convocatoria de elecciones. Y sería también quien garantizaría el turnismo político.

    Sin embargo, el problema de la monarquía sería el desbordar el papel institucional, y el convertirse en el espíritu antidemocrático, en el espíritu del caciquismo, y el caer en un proceso de deslegitimación.

    Junto a los partidos y a la Corona, el sistema también se intenta sobre la ausencia de un electorado libre.

    Primero se decidía cuál sería el gobierno, y después se celebrarían las elecciones, pero éstas debían responder a un resultado predeterminado:

    - Hasta 1890, cuando el sufragio era censitario, hacer coincidir los resultados electorales con lo q se esperaba era fácil, pues solo votaban las élites.

    - Pero desde 1890, se aprueba el sufragio universal masculino, lo q complicaría el panorama. Así, se recurre al falseamiento de los procesos electorales, haciendo coincidir los resultados con el turno.

    ¿Cómo se organiza el falseamiento electoral? La maquinaria electoral se ponía en marcha desde Madrid: el Rey encarga formar gobierno a uno de los dos partidos, respetando unas escrupulosas reglas:

    1. No podía desesperar al partido opositor, pero tampoco frustrar el programa de gobierno del partido en el poder. Así:

    2. Tenía q conceder un Decreto de Disolución de Cortes y realizar la convocatoria de elecciones. Y el partido al q le tocaba gobernar tenía q garantizarse una mayoría cómoda en el Congreso, q pasaba por:

    3. Encasillamiento: si el partido al q le tocaba se tenía q garantizar una mayoría, entonces el Ministro de Gobernación rellenaba las casillas q representaban los escaños, poniendo el nombre de un diputado. Cuando el partido a gobernar tenía las casillas q necesitaba, negociaba las demás con el otro partido, dejando algunas a los republicanos para q estuvieran contentos.

    El encasillado sería el resultado de una imposición, y de complejas negociaciones dentro del propio partido.

    Esto era efectivo donde no había caciques locales fuertes, es decir, en los distritos dóciles o mostrencos.

    Los CUNEROS son los diputados q salen por los distritos dóciles. Son unas de las figuras políticas q más claramente pueden definir y perfilar el carácter político de la Restauración. El Cunero no tiene vinculaciones con el distrito por el q concurre a las elecciones. Así, es asignado a ese distrito. No todos los Cuneros tienen igual importancia, pues podían ser candidatos de cierta relevancia en el partido, y había q garantizarles su elección como diputado: estos serían los Cuneros Respetables, a quienes la prensa local dejaba cierto margen de beneficio y duda, mostrándoles cierto apoyo. Algunos periódicos pensaban q eran un mal menor, y q si eran personajes de peso en su partido, entonces podrían beneficiar al distrito electoral por el q se presentaban.

    Un Cunero, por ejemplo, fue Segismundo Moret, q era gaditano y diputado por Ciudad Real y por el distrito de Orgaz, zonas con las q no tenía ninguna relación. Durante el Sexenio fue ministro y no ocupó ministerios secundarios: Ministro de Hacienda, Ministro de Interior. En la Restauración también fue ministro con Sagasta, y entre 1905-1906 fue presidente. También fue profesor de la Institución Libre de Enseñanza, presidente del Ateneo de Madrid, etc.

    En muchas ocasiones, el Cunero no sólo estaba desvinculado del distrito al q representaba, sino q también era un principiante en política a quien por algún favor se le hacía diputado. Procedían de las profesiones liberales, vinculadas a la Administración Local o Provincial.

    Así como los Cuneros relevantes disfrutaban de respeto en la prensa local, en s. XIX también se encuentran críticas en dicha prensa.

    En los distritos dóciles, donde no había problemas y podían encajarse los Cuneros, el problema para el partido q gobernaría venía por la asignación de diputados allí donde había un personaje local de relieve o CACIQUE, q era un propietario muy influyente. En este caso, el Ministro de la Gobernación tenía q negociar directamente con este Cacique, pues de su influencia dependía q en ese distrito coincidiesen los resultados electorales con lo q se esperaba en Madrid.

    Así, el Cacique entra en una red de poder: pide un favor político o personal, como construcciones, concesiones para el nombramiento de jueces... En cualquier caso, lo importante es q el Cacique obtenga sus influencias y ofrezca algo a cargo, como q las elecciones se ajustarían a los planes previstos en Madrid. Y efectivamente no sólo lo garantiza, sino q también lo cumple.

    Al comprometerse el Cacique a esto, también aumenta su propio poder, por lo q en las próximas elecciones su capacidad de negociación será mayor. Será influyente por su gran patrimonio (son terratenientes, propietarios de fábricas, realizan importantes actividades profesionales...), de forma q tiene capacidad para dar trabajo a la gente, o para dar agilidad a los juicios o paralizarlos.

    Lo importante era elegir al designado, respetando los turnos y la asignación desde Madrid, y respetando el Cacique local los feudos incuestionables, en los q siempre tiene q seguir ganando un individuo o sus descendientes: por ejemplo en Guadalajara, donde el Conde Romanones saló elegido durante toda la Restauración.

    En ocasiones, el Cacique local tiene tanto poder q planta cara al Gobierno y a Madrid. Estos serían los Distritos Indóciles.

    En todo el sistema el papel de los GOBERNADORES CIVILES era fundamental: figura intermediaria entre el Cacique y el Gobierno. Su función era pulsar a los alcaldes para q negociaran, y para ello empleaban una amplia red de funcionarios, desde Madrid hasta los pueblos. Durante los procesos electorales mantienen numerosos contactos con el Gobierno, y si era necesario, para obtener los resultados oportunos, el Gobernador Civil reunía a la Guardia Civil.

    Todo este sistema es relativamente sencillo al hablar de sufragio censitario, donde como mucho vota el 1% de la población masculina, y así fue desde 1875 hasta 1890.

    El problema es q en 1890 se aprueba el sufragio universal masculino, siguiendo una reforma del Partido Liberal. Así, ¿desde ahora pueden quedar los resultados en manos de la decisión del electorado? No, por lo tanto hay q corregir la modernidad del sufragio universal, y para ello se complicaría la maquinaria electoral y los resortes del poder se amplificarían: si las negociaciones entre los Caciques y los Gobernadores Civiles no eran suficientes para garantizar los resultados, se manipulaban las elecciones, y para ello se recurría al empleo de papeletas marcadas, se rompían las urnas, e incluso se falseaban las actas electorales.

    Así, un término como pucherazo se identifica con esta manipulación. Incluso en las localidades más pequeñas o regiones de marcado ámbito rural, era muy habitual el unos de la violencia física, a través de la presencia del Ejército o Guardia Civil en las puertas del Colegio Electoral. A veces el número de votos necesario se obtenía por la compra de los mismos, pues se compraban directamente, o se “convencía” con grandes fiestas...

    Las diferentes modalidades de manipulación y compra de los votos nos llegan por la prensa o a través de las quejas de los partidos republicanos.

    En definitiva, si se utiliza la violencia física, simbólica, o se compran los votos, el sistema funcionará, fundamentalmente en la España rural; y se comienza a quebrar cuando se produce la transición de una España rural a otra urbana, donde es más difícil la existencia de Caciques. Y será en los medios urbanos donde el sistema comience a quebrarse, porque será cuando empiezan a obtener victorias en las elecciones municipales los partidos republicanos, o cuando Pablo Iglesias es elegido diputado.

    Por ello, en 1931 se proclama la II República, y no porque gane los republicanos en los pueblos, pero sí en las ciudades. En el medio rural el caciquismo funciona hasta 1931.

    En definitiva, el Caciquismo es la garantía de la estabilidad para garantizar el turnismo; pero es lo más opuesto a una democracia real.

    El Caciquismo Local. Comprender la Restauración sin comprender el caciquismo es imposible. El cacique no aparece en la Restauración, sino q ya existe en la época isabelina. Sin ser un fenómeno completamente nuevo, y admitiendo q sus raíces están en el período isabelino, está claro q es un fenómeno q identifica claramente al período de la Restauración.

    Los historiadores lo ven desde una doble perspectiva:

    1. Por un lado, refleja las relaciones sociales q dominaban en una España rural, donde la estructura agraria estaba polarizada entre grandes latifundios y pequeñas propiedades. El sistema caciquil refleja esa estructura, y refleja el dominio de una élite q controla los principales medios de producción: el cacique, o bien es el gran terrateniente de su región, o bien es alguien q lo representa.

    En cualquier caso, del caciquismo dependía la vida económica rural (trabajo de los jornaleros, comercio), y también dependían otros aspectos fundamentales como la capacidad para conseguir un expediente de exección de quintas, para paralizar un pleito entre vecinos, o incluso podía tener capacidad para conceder préstamos, etc.

    Es decir, el caciquismo se convertía en la cúspide de la vida cotidiana, donde una ayuda fundamental para él era el gran analfabetismo existente. Además, las sucesivas desamortizaciones aumentaron su poder por la concentración de la propiedad y la proletarización del campesinado.

    2. El poder q ejercía el caciquismo tenía también mucho q ver con la maquinaria política: socialmente es un agente muy poderoso, pero ese poder se reevalua en la medida en q ese poder se cambia por influencia política. Así, los caciques se convierten en una correa de transmisión del poder entre la España oficial (Madrid, Cortes), y la España real (campo).

    Esa negociación es posible por:

    • Su propio poder económico y social.

    • Gracias a q por cada distrito electoral solo se elegía a un candidato.

    • Por la desmovilización política de la mayoría de la sociedad, q también es consecuencia de q se sabe cómo funciona el sistema.

    Así, social o políticamente el caciquismo es el gran ostentador del poder real en la Restauración, y en la España rural hasta 1931.

    Pero no debemos pensar q los caciques sólo estaban en el Partido Conservador, sino q podían también estar en el Partido Liberal: sus intereses de clase coincidían, independientemente de su ideología, es decir, respeto al orden, propiedad privada, etc. A veces, la decantación de un cacique u otro por una rama política u otra, obedecía a necesidades más personales q políticas.

    El caciquismo ha sido objeto, desde 1950, de diferentes interpretaciones historiográficas muy relacionadas con la historiografía q estudia el período en su conjunto. En general, estas visiones se sintetizan en tres corrientes:

    1. Visión Crítica y Analítica, q pone el énfasis en el aspecto económico. Es deudora del Materialismo Histórico y configurada desde 1950 aunque, sobre todo, se desarrolla entre 1960-80. Entre sus autores destacan hispanistas como G. Brenan, y otros como Ramos Olivera, Vicens Vives, Jutglar, Tuñon de Lara, Antonio Bernal.

    La idea central es q el caciquismo representa la explotación de clase q lleva a cabo una oligarquía sobre las clases trabajadores, y q es posible porque esa oligarquía posee los medios de producción. Dicha oligarquía usaría el falseamiento electoral para garantizar su dominio económico, y estaría formada por la gran burguesía agraria e industrial y por la vieja aristocracia terrateniente.

    Esta interpretación responsabiliza a los caciques del atraso económico de España, pues si ellos garantizan los medios de producción, para qué los iban a mejorar.

    Las deudas intelectuales de esta visión no están sólo en el Marxismo, sino también en la vieja Crítica Regeneracionista, de manera q se emplean términos como nuevo feudalismo para identificar al caciquismo.

    2. Frente a esta visión más dura, se confirmó desde 1970 otra visión más amable q coincide con el Funcionalismo, y q representarían historiadores como Javier Tusel, Varela Ortega... Pondrán el énfasis en aspectos políticos, y no en los económicos, y desde esta perspectiva, sostendrán q el cacique era un mecanismo político-administrativo para intercambiar favores y poder, cumpliendo una función necesaria en la España de la época: el conectar la España “real” con la “oficial”.

    El caciquismo, según los funcionalistas, se alimentaría de la desmovilización y desinterés del pueblo respecto de la política. En definitiva, el caciquismo formaría parte de un proceso lógico en la evolución política española, sería común en Europa, y sería un mal menor.

    Esta interpretación aportó valiosas reflexiones y análisis sobre el funcionamiento político del caciquismo; aunque se les puede reprochar q, al centrarse solamente en el análisis político, se olvidaran de la trascendencia social del caciquismo.

    Esta contraposición ha hecho crecer una tercera vía interpretativa q pretende integrar a las dos anteriores:

    3. Se incorpora la perspectiva política y cultural. Por ejemplo Álvarez Junco y François Guerra destacan en esta vía. Para ellos el caciquismo es resultado de una red compleja de relaciones sociales q deriva de dos procesos históricos diferentes:

    - Es resultado del diferente reparto de la riqueza, de la educación y del prestigio social.

    - También es resultado de la diferente relación entre una sociedad tradicional por un lado, y una sociedad moderna por el otro. La sociedad tradicional, culturalmente hablando, está habituada a los vínculos de dependencia heredados, o a los q se ha sometido durante generaciones y generaciones, está habituada al patronazgo, etc.

    La sociedad moderna habla un “lenguaje” nuevo: legalismo, instituciones políticas, elecciones, diputados... Todos son conceptos novedosos.

    Por tanto, se produce un desfase: la sociedad tradicional no comprende el nuevo lenguaje de la sociedad moderna, y viceversa. Y aquí es donde aparece el cacique, quien será el intermediario, y no sólo político, porque se encarga de traducir el lenguaje moderno de la sociedad liberal al lenguaje de la tradicional, y viceversa.

    Así, al convertirse en el intermediario cultural o “traductor”, esta función no es una labor simbólica, sino q esta actividad de intermediario se profesionaliza porque se obtienen beneficios económicos.

    Lo cierto es q la España de la Restauración sería difícil de comprender sin el caciquismo. También es cierto q el caciquismo no sólo tiene una función política, sino también social, porque de lo contrario, no habrían sido las primeras víctimas al comenzar la Guerra Civil.