Anorexia y Bulimia

Trastornos alimenticios. Factores. Manifestaciones. Imagen corporal. Mitos y realidades

  • Enviado por: Lau
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 5 páginas
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¿Qué sabemos de Bulimia y Anorexia?

Bulimia y Anorexia

Las pautas culturales han determinado que ser delgada es sinónimo de éxito social. Adolescentes y mujeres jóvenes están sometidas a intensas y profundas presiones para cambiar su figura corporal o motivados por modelos y artistas o por la publicidad comercial. Se puede considerar como un síndrome por falla en la adaptación al medio social, que intenta ser compensada mediante una serie de comportamientos patológicos vinculados a la alimentación y una preocupación excesiva por el cuerpo que se ligan a esos factores de presión sociocultural. Se puede padecer en ambos sexos entre los 12 y los 30 años pero predomina un 95% en el sexo femenino.

Bulimia: Se caracteriza por la ingesta exagerada de alimentos (atracones, comilonas) en breves tiempos, seguido de conductas para evitar la hiper ingesta, como vómitos autoinducidos, ejercicios físicos enérgicos, ayuno, abuso de laxantes y diuréticos.

Anorexia: Se caracteriza por la negación a ingerir alimentos, presentando una notoria pérdida de peso asociada con "MIEDO" a la gordura, por percibir su imagen corporal distorsionada.

Factores

Sus causas son variadas pues se asocian factores biológicos, genéticos, interpersonales, familiares y socioculturales.

Biológicos y genéticos: al superar la pubertad existe un aumento de tejido adiposo y una mayor preocupación por la obesidad (aumento de peso) entre los pares que predispone a comenzar una dieta.

Interpersonales/ psicológicos: generalmente son jóvenes con baja autoestima (no se valoran) y altos niveles de ansiedad. Suelen ser introvertidos, obsesivos y perfeccionistas, con tendencias dominantes.

Familiares: en la adolescencia los jóvenes desarrollan independencia y autonomía como modo de preparación para la separación de la familia. Las alteraciones familiares que impiden este proceso evolutivo son un factor importante en estas enfermedades. Suele haber sobreprotección, PEGOTEO, rigidez. Se describe a la madre como una figura a menudo dominante y a un padre distante.

Socioculturales: generalmente las adolescentes y mujeres jóvenes están sometidas a intensas y profundas presiones para cambiar su figura corporal. Los medios de comunicación enfatizan la relación entre la delgadez y éxito. Los talles de la ropa para jóvenes son cada vez más reducidos. Las presiones socioculturales en adolescentes vulnerables pueden contribuir a la aparición de un trastorno como defensa contra las realidades atemorizantes de esta etapa.

Manifestaciones

  • COMILONA: consumo de gran cantidad de alimentos en un breve período de tiempo.

  • VOMITOS AUTOINDUCIDOS: para que no se asimile lo ingerido por miedo a engordar.

  • LAXANTES Y DIURETICOS: lo usan como medios para revertir la sobrealimentación.

  • INGESTAS COMPULSIVAS: sentimientos de ira, cansancio, ansiedad, soledad o aburrimiento provocan la necesidad de ingerir alimentos en cualquier momento sin poder controlarse.

  • TRATAMIENTO

    Todo tratamiento exitoso debe ser capaz de manejar los aspectos médicos, nutricionales, psicológico individual y dinámica familiar. Al comienzo se prohíbe el ejercicio físico, a medida que mejora el ejercicio controlado es bueno.

    Características familiares más frecuentes:

    • En la familia de estos enfermos existe una tendencia a la depresión.

    • Falta de armonía entre los padres (uno permite el otro prohíbe)

    ¿Cómo participa la familia?

    • La familia debe lograr el desarrollo individual del paciente, el incremento de su armonía, de su autoestima para mejorar las relaciones interpersonales.

    • Los familiares deben estar motivados para el cambio.

    • Es importante su papel para la recuperación

    • La familia junto con el enfermo y el terapeuta se pondrán de acuerdo para implementar técnicas que remitan los síntomas.

    ¿Cómo detectar la anorexia?

  • Pérdida de peso

  • Amenorrea Secundaria (No tiene menstruación durante tres períodos seguidos).

  • No se ve tal cual es, se ve "GORDA"

  • Come lentamente "JUGANDO" con los alimentos en el plato.

  • Se niega a comer.

  • Realiza ejercicios con exageración.

  • Se aisla demasiado. No tiene amigos.

  • Niega la enfermedad.

  • Son generalmente buenos alumnos.

  • Mal carácter, se vuelve irritable y hostil. Luego sobreviene depresión.

  • Conducta bulímica

    • "ATRACONES" de comidas asociadas a stress o ansiedad.

    • Sensación de culpa asociada al acto de comer.

    • Comidas en secreto o a escondidas.

    • Esconden alimentos.

    • Roban alimentos.

    • Uso del baño después de comer.

    • Abuso de laxantes y diuréticos.

    Imagen corporal

    • Miden el mérito propio en términos de peso y silueta.

    • Se ven "GORDAS". Gran preocupación por el peso.

    • Control exagerado de peso corporal.

    • Cambios rápidos del peso.

    Síntomas asociados

    • Alteraciones en la concentración.

    • Depresión.

    • Hurto (Pueden hurtar alimentos en comercios)

    ¿Cómo puede ayudarlo?

  • Amarlo y demostrárselo, lo hará sentirse importante.

  • Buscar valores e ideales juntos con él.

  • Fomentar su iniciativa, independencia y autoestima.

  • Saber que son perfeccionistas, no fomentárselo.

  • Comprender que la vida de su hijo es tan importante como la suya.

  • No lo obligue a comer, no discuta acerca de las comidas o su peso.

  • No se sienta culpable, Ud. ha hecho lo que pudo. No existen padres perfectos.

  • No deje de lado a su pareja o sus otros hijos.

  • No tema darle libertad.

  • No compare a sus hijos con compañeros o amigos de éxito.

  • Lo que los jóvenes con Anorexia y Bulimia deben saber:

    • Son enfermedades alimentarias graves.

    • Reconocer que están enfermos y pedir ayuda.

    Bulimia y anorexia: mitos y realidades
    'Anorexia y Bulimia'

    La anorexia y la bulimia son -junto con la obesidad- los más renombrados trastornos de la alimentación. Sin embargo, y pese a que las tres están ubicadas al tope de la triste lista de las afecciones más comunes de la adolescencia, sigue rodeándolas un círculo de silencios, mitos y desconocimientos. Por eso, no es extraño el alto poder de convocatoria pública que tuvieron las II Jornadas Internacionales de Anorexia y Bulimia Nerviosa realizadas en la ciudad de Córdoba, Argentina, entre el 29 y el 31 de marzo pasado: más de 180 profesionales de la salud asistieron a charlas académicas y experiencias de campo, expuestas por expertos ingleses, norteamericanos y argentinos. Y llamativa también fue la presencia de más de 500 adolescentes que -acompañados de profesores y muchos padres- participaron activamente de la sesión dedicada a la divulgación de estos problemas.

    La anorexia y la bulimia son dos afecciones de nombre relativamente nuevo pero de larga trayectoria. Los textos médicos definen la anorexia nerviosa como un desorden alimentario en el cual la persona afectada se niega a comer y su peso disminuye hasta comprometer seriamente la salud. En casi el 90% de los casos, las pacientes son mujeres de entre 10 y 29 años y, aunque hay pocos estudios epidemiológicos realizados, los expertos calculan que afecta a cerca del 1% de la población.

    Un detalle particular de esta enfermedad es que las anoréxicas se -perciben- gordas aunque su peso esté muy por debajo de lo indicado para su contextura. Además, se han descubierto casos de anorexia en todas las culturas del mundo, y no solamente en países del hemisferio occidental.

    Por su parte, la bulimia es un trastorno en el que el afectado se da atracones de comida y luego se provoca vómitos, se administra laxantes o diuréticos y realiza ejercicios físicos extenuantes para -purgar- su comilona. Según datos de los National Institutes Of Health (NIH) de los Estados Unidos, entre un 2 y un 3% de las adolescentes mujeres tienen bulimia y las consecuencias físicas pueden ser graves.

    Aunque no hay estadísticas que marquen un aumento en la incidencia de la anorexia, sí se registra un aumento de casos de bulimia. Por otra parte, estas cifras son más que variables. Es que los expertos tienen indicios para afirmar que la cantidad de casos de estos trastornos suelen estar subregistrados. Por ejemplo, un trabajo realizado en el Hospital de Clínicas de la ciudad de Córdoba reveló que aproximadamente el 23% de las estudiantes universitarias sufrían algún tipo de trastorno de la alimentación.

    Trastornos difundidos

    A pesar de que se han vuelto trastornos -populares- y cada vez más diagnosticados en los últimos quince años, lo cierto es que - buceando en descripciones y anécdotas que datan del medioevo- es posible encontrar relatos sobre enfermedades misteriosas que se caracterizaban por una gran pérdida de peso, y eran causadas por una feroz -y autoimpuesta- dieta de hambre.

    Hasta hace poco tiempo, la mayor parte de la comunidad médica las consideraba típicas patologías de origen psiquiátrico, generadas básicamente por factores culturales y sociales. Sin embargo esta idea tiene -según los especialistas que disertaron en las Jornadas de Córdoba- mucho de mito. -Hay muy poca evidencia médica que permita afirmar que la anorexia y la bulimia son trastornos exclusivamente causados por presiones culturales-, explica la doctora Frances Connan, jefa de residentes de la Unidad de Psiquiatría en los hospitales Maudsley y Bethlem de Londres. Algo similar asegura el doctor Oscar Meehan, director de la clínica psiquiátrica Mira y Lopez y miembro del Royal College of Psychiatrists, cuando dice: -actualmente se piensa que la anorexia y la bulimia nerviosa tienen un origen concurrente: por un lado poseen un componente genético hereditario y están indudablemente ligadas al proceso de desarrollo neuronal que tiene lugar durante los primeros meses de vida del recién nacido, moldeado por los estímulos que recibe de su madre. Así se explica que si en una pareja de gemelos una de las hermanas tiene un trastorno alimentario, el riesgo de que la otra sufra una afección similar se incrementa en un 60%.

    Por otra parte, algunas investigaciones realizadas sobre los sistemas neuroendocrinos de pacientes con bulimia y anorexia revelaron bajos niveles del neurotransmisor conocido como serotonina y altas concentraciones de una hormona -el cortisol- ligada a la respuesta corporal al stress.

    En otras palabras, se trata de trastornos que muestran la profunda interactividad entre los factores genéticos, el medio ambiente donde nace un individuo y el entorno social en el que se desarrolla la personalidad.