Anorexia nerviosa

Sociología. Alimentación. Enfermedades mentales. Trastornos alimenticios. Adelgazar. Peso. Comer. Adolescentes. Riesgos. Causas. Medidas de prevención. Tratamiento. Actuación

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Trastornos Alimenticios: Anorexia

Riesgo en las Adolescentes

La anorexia nerviosa es una enfermedad mental, que consiste en una pérdida voluntaria de peso por un deseo patológico de adelgazar, un intenso temor a la obesidad y por una imagen distorsionada del propio cuerpo. Estos factores conducen a un grave adelgazamiento debido a una dieta exagerada y a un exceso de ejercicio, produciéndose una desnutrición progresiva y trastornos físicos y mentales muy graves y que repercuten muy seriamente al organismo, e incluso conducir hasta la muerte.

Este trastorno se observa principalmente en mujeres caucásicas, de alto rendimiento académico o cuya familia o personalidad está orientada hacia el alcance de sus metas. Algunos expertos han sugerido que los conflictos dentro de la familia pueden contribuir a la anorexia. Se cree que ésta es una forma que se utiliza para alejar la atención de los problemas maritales, por ejemplo, y unir a la familia. Otros psicólogos han sugerido que la anorexia es un intento de las mujeres jóvenes para ganar control y separarse de sus madres. Sin embargo, las causas aún no se han comprendido bien.

El desafío mayor del tratamiento es hacer que el paciente reconozca que el trastorno es en sí un problema y no una solución a otros problemas. El propósito es restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios e intentar resolver cualquier problema psicológico.

Los cuidados de apoyo suministrados pro los médicos, una terapia de comportamiento estructurado, la psicoterapia y la terapia con drogas antidepresivas son algunos de los métodos que se utilizan como tratamiento.

En algunos casos, no es posible prevenir este trastorno, pero lo que si se puede hacer, es, alentar actitudes saludables y realistas hacia el peso. La dieta puede ser de mucha ayuda, o la asistencia profesional puede ser útil.

Introduccón

Ciertos especialistas definen el peso ideal como aquel con el cual un individuo se encuentra a gusto, permitiendo que se desarrollen normalmente todas las funciones biológicas.

También debemos pensar que el hombre tiene mayor desarrollo de masa ósea y muscular, y el músculo es más pesado que el tejido graso, es por ello que se han diseñado tablas de pesos teóricos para hombres y para mujeres.

La anorexia es un trastorno alimentario caracterizado renuencia a mantener el peso corporal mínimamente aceptable, miedo intenso a aumentar de peso y a una imagen corporal distorsionada. El consumo inadecuado de calorías o el gasto excesivo de energía provoca una severa pérdida de peso.

Este trastorno se observa principalmente en mujeres caucásicas, de alto rendimiento académico, o cuya familia o personalidad esta orientada hacia el alcance de metas. Algunos expertos han sugerido que los conflictos dentro de la familia pueden contribuir a la anorexia.

Capítulo I

“La anorexia nerviosa”

  • ¿Qué es la anorexia nerviosa?

  • La anorexia nerviosa es una enfermedad y trastorno mental, que consiste en una pérdida voluntaria de peso por un deseo patológico de adelgazar, un intenso temor a la obesidad y una imagen corporal distorsionada. Hay una renuencia a mantener el peso corporal minimamente aceptable. El consumo inadecuado de calorías o el gasto excesivo de energía provoca una severa pérdida de peso. De esta manera, se produce una desnutrición progresiva y trastornos físicos y mentales que pueden ser muy graves e incluso conducir hasta la muerte. Las personas que lo padecen dedican la mayor parte de su tiempo a temas alimentarios y todo lo que esté relacionado con éste. La preocupación por la comida y el temor a ganar peso forman lo esencial de este trastorno, junto con la inseguridad personal para enfrentarse con este problema. Niegan la enfermedad y se perciben gordos en alguna parte de su cuerpo a pesar de presentar un aspecto esquelético. La pérdida de peso es conseguida por la persona enferma mediante uno o más de los siguientes procedimientos:

    • Reducción de la alimentación, especialmente de los alimentos que contienen más calorías.

    • Ejercicio físico excesivo.

    • Utilización de medicamentos reductores del apetito, laxantes o diuréticos.

    • Vómitos provocados.

  • ¿Quiénes la padecen?

  • Preferentemente, chicas jóvenes de edades comprendidas entre 14 y 18 años; este colectivo agrupa el 90% de los casos. En el 10% restante, se encuentran chicos adolescentes, niños, niñas y mujeres maduras. Generalmente se presenta en la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta y afecta con mayor frecuencia a las mujeres, afecta del 1 al 2% de la población femenina y sólo del 0.1 al 0.2% de los hombres.

  • ¿Qué tipo de enfermedad es?

  • La anorexia nerviosa no es una manía ni un mal comportamiento, es una enfermedad psiquiátrica. Su descripción se recoge en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, como “Trastornos Mentales y del Comportamiento”, y en la Clasificación de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos.

  • ¿Cuáles son sus causas?

  • No se conoce las causas exactas de este trastorno, pero se cree que las actitudes sociales sobre la apariencia corporal y los factores familiares juegan un papel importante en su desarrollo. El rasgo común de este desorden alimenticio, el intentar a como de lugar, mantener el control sobre la cantidad de comida que se ingiere. Periodos de ayuno, conteo obsesivo del contenido calórico de los alimentos, el ejercicio compulsivo, y/o la purgación de una comida regular, son algunas de las causas. En muchos casos, estas personas aparentan tener hábitos normales con algunos periodos de restricción. Los anoréxicos son conocidos por comer galguerías, particularmente dulces, toman grandes cantidades de café y/o fuman. Como se menciono con anterioridad, la enfermedad no tiene una causa única, sino que existen elementos biológicos, psicológicos y sociales que predisponen a padecerlas o la desencadenan directamente.

    Los factores predisponentes que configurarían un grupo de riesgo serían uno o varios de los siguientes:

    • Ser muy joven

    • Tener antecedentes familiares de anorexia, bulimia, trastornos depresivos, obsesivos o alcoholismo.

    • Sufrir previamente un problema de obesidad (o simplemente sobrepeso).

    • Poseer determinados rasgos de carácter: ser perfeccionista, excesivamente responsable para la edad o situación, sufrir de inseguridad, timidez o introversión, o tener una baja autoestima.

    Los factores desencadenantes de la enfermedad suelen ser uno o varios de los siguientes:

    • Haber ganado peso recientemente y estar a régimen.

    • Padecer alguna enfermedad que dificulte o impida comer durante unos días (amigdalitis, gastroenteritis, etc.).

    • Haber incrementado el ejercicio físico.

    • Recibir críticas sobre el tipo o el peso, en cualquier ambiente.

    • Tener que enfrentarse a situaciones nuevas o difíciles, perder a seres queridos, encontrarse en situaciones de aislamiento o soledad.

    Los factores sociales que predisponen a la enfermedad, e incluso la desencadenan, son muchos y muy complejos. La presión mediática que existe en torno a la línea y el adelgazamiento tiene un papel decisivo en la aparición y desarrollo de la enfermedad, la moda, la publicidad incitan más frecuentemente a adelgazar que a mantener una buena salud.

    Los factores predisponentes y sociales interactúan entre sí determinando una serie de cambios en la personalidad y conducta que, en la pubertad y bajo el influjo de los factores precipitantes, conducen al deseo de adelgazar. Esto se consigue mediante la realización de dietas y/o ejercicio físico exagerado, lo que en efecto produce una pérdida de peso progresiva. La desnutrición resultante provoca trastornos mentales que refuerzan el deseo de seguir adelgazando, instaurándose de esta manera un terrible círculo vicioso psíquico del que es muy difícil salir.

  • ¿Es muy frecuente esta enfermedad?

  • En los países desarrollados, la anorexia nerviosa afecta aproximadamente a 1 de cada 200 o 300 chicas de edades comprendidas entre los 12 y 24 años. “Desde muy jóvenes -expresa el Dr. Olkies- las representantes del sexo femenino están sometidas a una gran presión para satisfacer cierto ideal de belleza que la moda impone con rigor y sin consideraciones. Para los varones esto ocurre en menor medida”. Víctima de todos estos mensajes, la joven queda muchas veces atrapada en esta trampa que le tiende la cultura reinante. Desde luego que esto solo no basta porque todo el mundo se ve afectado por estas presiones pero no todo el mundo desarrolla un trastorno alimentario. El entorno familiar, la presión de grupo de pares, el rol de la mujer en la sociedad y determinados rasgos de personalidad contribuyen a que algunas personas estén en riesgo.

  • ¿Cuáles son las primeras manifestaciones observables?

  • Alteraciones del comportamiento

    • Deseo claro de perder peso (incluso estando dentro del peso normal para la edad, o incluso inferior).

    • Vitan determinados alimentos: suprimen dulces, pan, patatas, arroz, frituras, etc. Más adelante van eliminado de su dieta cada vez mayor número de alimentos, hasta llegar en ocasiones tomar únicamente verduras frutas (y cada vez en menor cantidad), si es posible consumiendo alimentos Light. Pueden llegar a evitar incluso líquidos.

    • Se preocupan exageradamente por el contenido en calorías de los alimentos y por las dietas de adelgazamiento; vigilan la preparación de las comidas familiares o amistosas, y pueden tener un marcado interés por la nutrición de los restantes miembros de la familia, cocinándoles platos suculentos que ellos nunca tomarán.

    • Aumentan la actividad física para favorecer la pérdida de peso: van andando a todas partes, suben escaleras, estudian paseando, hacen abdominales, corren, van al gimnasio,…

    • Se quejan con frecuencia de estar gordos o de tener celulitis.

    • Prefieren comer a solas.

    • Sufren sentimientos de culpabilidad tras haber comido.

    • Se oponen en comer en cantidades normales a pesar de los ruegos, recomendaciones, órdenes o amenazas familiares e incluso médicas.

    • Utilizan laxantes o hierbas adelgazantes.

    • Vomitan a escondidas tras las comidas.

    • Se pasean frecuentemente, incluso varias veces al día.

  • Signos y síntomas de desnutrición

    • Pérdida de peso.

    • Detención del crecimiento.

    • Menstruación escasa o irregular, o desaparición de la misma.

    • Frialdad de las manos y pies.

    • Sequedad de la piel.

    • Estreñimiento.

    • Palidez.

    • Mareos.

    • Caída del cabello.

    • Sensación de plenitud y pesadez después de las comidas.

    • Síntomas psíquicos

      • Cambios rápidos de carácter y humor.

      • Irritabilidad.

      • Ansiedad.

      • Tristeza.

      • Decaimiento.

      • Tendencia al aislamiento de la familia y de las amistades.

      • Desinterés por todo lo que no sea el estudio o trabajo.

      • Excesiva dedicación al estudio o trabajo.

      Capítulo II

      “¿Cómo prevenirlas o detectarlas precozmente?”

      2.1 ¿Qué hacer ante un caso de anorexia?

      Cuando se sospeche o sepa que una persona tiene anorexia nerviosa, debe hacer que consulte lo antes posible con su médico de cabecera, para que este le remita a un médico psiquiátrica experto o especializado en esta enfermedad, o acudir directamente a un psiquiatra de estas características.

    • Medidas de prevención

    • La anorexia puede prevenirse o detectarse precozmente. Para ello, se debe aplicar varias de las siguientes medidas:

      • Se debe enseñar a los niños y jóvenes, en la familia y en los centros escolares, a llevar una vida saludable, inculcándoles conocimientos y hábitos de alimentación sana y de actividad física adecuada a sus facultades.

      • Se les debe ayudar con nuestra comprensión y confianza a conocer su propia realidad biológica y psíquica, sus capacidades y sus limitaciones, infundiéndoles seguridad en sus propios valores de forma que puedan sentirse a gusto consigo mismos y se acepten como realmente son.

      • Se debe proponerles metas académicas, deportivas o estéticas inalcanzables son arreglo a su capacidad mental, sensibilidad o constitución física, ya que ello podría producir una disminución de su autoestima y llevarles a experimentar sentimientos profundos de frustración, que podrían intentar compensar por cauces patológicos como es perder peso para estar físicamente más atractivo, o comer en exceso para consolarse.

      • Se debe proporcionar a la gente joven un grado adecuado pero no ilimitado de libertad, autonomía y capacidad de decisión. Necesitan crear sus propias vidas y valores, pero también necesitan orientación y supervisión en su salud y actividades.

      • Se debe hacer lo posible por detectar las épocas de crisis en sus vidas, en las que frecuentemente se inician estos trastornos, para proporcionarles apoyo y ayuda.

      • Se debe tratar de contrarrestar la presión de los medios de comunicación social, en torno a las dietas, el adelgazamiento y los cuerpos perfectos, inculcando a la gente joven que sus valores fundamentales y los de las personas con que se relacionan radican en sus cualidades, valores y comportamientos, más que en su aspecto físico.

      • Es muy conveniente realizar las comidas en familia, y a ser posible nunca en solitario, aprovechándolas de paso para una verdadera comunicación y contacto entre las personas que la forman.

      • Si una persona precisa perder peso por razones de salud, debe hacerlo siempre por un estricto control médico.

      • Recuerda siempre que el diagnóstico y el tratamiento precoces mejoran el pronóstico.

      Capítulo III

      “Guía para familia y amigos”

      3.1 Prevención para padres

      Existen muchas cosas que la familia puede hacer para prevenir los trastornos alimentarios. Estas son algunas de ellas:

      • Construye la autoestima de tus hijos. Incítales a descubrir sus posibilidades pero no te pases la vida diciéndoles lo mucho mejores que podrían ser.

      • Acepta a tus hijos sin tener en cuenta para nada su peso. Hazles saber que el cuerpo de cada persona es único y valioso.

      • Enseña a tus hijos a comunicarse con firmeza y aliéntales a defender sus ideas y opiniones.

      • Anímales a la actividad y a disfrutar de la vida.

      • No castigues o premies a tus hijos con comida, ni siquiera cuando son pequeños.

      • No les limites la comida a menos que el médico indique otra cosa.

      • No limites tus actividades por tu aspecto. Si tú te acomplejas tienes todos los números para que ellos se acomplejen también.

      • Enséñales en casa a comer una dieta variada y equilibrada.

      3.2 ¿Cómo entrar a una persona que parece sufrir un trastorno?

      Estas son algunas de las líneas principales que deben de seguir a la hora de tratar con una persona de la que sospecha que padece trastornos alimentarios:

      • No niegues a tus hijos la guía paterna, pero recuerda siempre que deben desarrollar sus habilidades como futuros adultos.

      • Háblale con confianza y preocupación. No tengas miedo de ser tan claro como sea posible.

      • Evita concentrarte en tu aspecto, no hacen otra cosa m{as que aumentar sus obsesiones con su aspecto corporal.

      • Explícale honestamente por qué sospechas que sufre un trastorno alimentario.

      • Cuando comience el tratamiento. Sé natural y cariñoso, pero no discutas sobre la comida, el aspecto o el aspecto. No insistas en que como o cambie sus actitudes; conforme el tratamiento comience, lo hará en forma natural.

      3.3 ¿Cómo ayudar a una persona con un trastorno?

      Recuerda siempre sus intensos sentimientos de miedo e inadaptación. Los castigos, los enfados y la impaciencia no harán otra cosa que agravar los síntomas. Se natural y cariñoso, pero no premies el comportamiento enfermizo, ignóralo. Tienes un problema, quizás estas ideas te ayuden:

      • Reúne información, consigue datos sobre el tratamiento en algún centro de salud o preguntando al personal educativo.

      • De manera cariñosa y sin hacer juicios de valor, dile a la persona lo que has observado y sugiérele que debe buscar consejo médico o psicológico.

      • Si es un menor, habla con sus padres.

      • Si la persona afectad o sus padres, no quieren reconocer que hay un problema, consulta con especialistas.

    • ¿Cómo hacer que tu familia sobreviva a la experiencia?

    • La familia no cura los trastornos alimentarios; pero si no llevas cuidado, la familia puede ser otra víctima de la enfermedad. A continuación algunos consejos que pueden resultar útiles:

      Lo que hay que hacer

      Lo que no hay que hacer

      • Mantén un registro escrito del comportamiento problemático.

      • Edúcate y educa a tu familia sobre los trastornos alimentarios.

      • Acude a un grupo de apoyo.

      • Cuéntale a la víctima, lo serio de tu preocupación, tu convicción de que necesita tratamiento y tu voluntad de proporcionarle apoyo emocional, financiero o de otro tipo.

      • Demuestra responsabilidad, autoridad y sabiduría a la hora de obtener tratamiento para menores.

      • Darte cuenta de la importancia extrema paciencia.

      • Darte cuenta que le tratamiento debe afectar a todas las dimensiones de la vida de paciente.

      • Recuerda que la familia por si sola no cura los trastornos alimentarios.

      • No rechaces la ayuda de otras personas. Comparte tus preocupaciones.

      • No hables de tus preocupaciones con la víctima antes de ser capaz de recomendar una salida o tratamiento.

      • No esperes que la víctima acepte que tiene un problema a la primera.

      • N o permitas que la víctima altere toda tu vida a través de la manipulación.

      • No te opongas a la terapia familiar.

      • No dejes que las influencias negativas te programen.

      • No permitas que la culpabilidad o la depresión te coman el tiempo.

      Capítulo IV

      “Guía para educadores”

    • Prevención en la escuela

    • Dado que la prevención siempre es la mejor cura, los centros escolares deberían hacer de ésta uno de sus objetivos principales. He aquí una lista de las cosas que las escuelas pueden hacer para empezar.

      • Consultar con especialistas para programar la alimentación de los alumnos, y dejar tiempo suficiente para realizar todas las comidas.

      • Enseñar a los estudiantes que existen distintos tipos de cuerpos y pesos.

      • Enseñar a los estudiantes el papel de la grasa en sus cuerpos. La grasa forma parte del complejo sistema que nos mantiene vivos.

      • Explicar a los estudiantes el peligro de las dietas incontroladas.

      • Mostrarles, mediante actividades, cómo la cultura socialmente aceptada promueve los modelos anoréxicos: la pérdida de salud a cambio de belleza.

      • Hacer hincapié en la comunicación, la autoestima y la confianza en si mismos.

      • Desarrollar un programa que permita a los educadores ayudar a los alumnos cuando presenten inquietudes o problemas con respecto a la comida.

    • Mensaje para consejeros y psicólogos

    • Los medios de comunicación social han desarrollado un aspecto físico ideal, que explotan bombardeando al consumidor con mensajes que asocian esta imagen al autocontrol, el atractivo, la inteligencia, la riqueza y el éxito. Como resultado, no es extraño que los adolescentes, que están desarrollando profundos cambios físicos, emocionales y sexuales, los tomen como modelo y apliquen técnicas de adelgazamiento incontroladas para parecerse a esta imagen ideal. Esperar así incrementar su auto confianza y la aceptación por parte de los demás.

      La detección precoz y la intervención son factores clave para que se recupere. Los consejeros, psicólogos escolares pueden ayudar a implementar la intervención temprana estando atentos a ciertas características y comportamientos propios de los trastornos alimentarios. Puede ser cualquiera, unas pocas o todas las siguientes:

      • Pérdida de peso llamativa o delgadez extrema.

      • Encontrar excusas para saltarse las comidas.

      • Comportamientos alimenticios inusuales; aplicación del ritualismo al proceso del comer.

      • Preocupación inhabitual para su edad en los resultados escolares; cree que los resultados nunca son lo bastante buenos.

      • Extrema sensibilidad a las críticas.

      • Preocupación inhabitual por los cambios en la rutina; poca flexibilidad y adaptabilidad.

      • Tendencia a ser perfeccionista.

      • Comunicación cerrada; tendencia a la excesiva corrección y educación para su edad. Puede estar tenso o muy animado.

      • Preocupación inhabitual por su aspecto físico, excesivo aseo.

      • Abandono de amigos y actividades.

      • Amenorrea. Puede confundirse fácilmente con irregularidades del ciclo normales a esa edad.

      • Comportamientos inusuales o compulsivos, especialmente los relacionados con la comida.

      • Cambios de temperamentos.

      • Comportamiento muy controlado, capaz de ocultar sus sentimientos.

      • Conversa demasiado sobre el peso o el aspecto físico, suyo o de otros.

    • Mensaje a profesores y entrenadores deportivos

    • Los esfuerzos para satisfacer las expectativas de otros y el intento de optimizar resultados pueden poner a los deportistas en riesgo de contraer trastornos alimenticios. Los profesores de educación física y entrenadores deportivos deberían ser muy concientes de su papel como educadores en este caso, promocionando una auto imagen positiva y construyendo la autoestima de sus alumnos. Para ellos se deberían seguir los siguientes consejos:

      • Sé consciente de los signos y síntomas de postrastornos alimentarios, y comprende tu papel en la prevención de los trastornos alimentarios.

      • Da a tus alumnos información precisa sobre el peso.

      • Hacer hincapié en los riesgos del peso demasiado bajo, especialmente a los deportistas con amenorrea o irregularidades en el ciclo menstrual.

      • Reduce la importancia del peso. No peses continuamente a tus deportistas y elimina los comentarios sobre el peso, especialmente los divertidos o ridiculizantes.

      • No asumas que reducir la grasa corporal mejorará el rendimiento.

      • Hacer el esfuerzo para entender por qué el peso y el aspecto físico es un asunto tan sensible y personal para muchas mujeres.

      • No apartes automáticamente a un deportista con problemas alimentarios, a menos que lo diga el médico.

      • Estudia tus propios sentimientos con respecto al peso, la dieta y el aspecto físico, y valora cómo pueden afectar esos sentimientos a los deportistas que lo rodean.

      • Nunca ridiculices a nadie, por su aspecto o por no ser capaz de realizar lo mismo que sus compañeros.

      Capítulo V

      “Guía de tratamiento”

    • ¿En qué consiste el tratamiento?

    • El éxito de la terapia para los trastornos de la ingesta depende de muchos factores, entre ellos la propia personalidad de la paciente y el deseo de cambio, la duración de su trastorno, la edad a la que comenzó la enfermedad, su historial familiar, su nivel de habilidades sociales y vocacionales y la concurrencia de estos trastornos con la depresión.

      El médico psiquiatra hará un diagnóstico del estado físico y mental de la persona enferma y según el resultado aconsejara un tratamiento ambulatorio o su ingreso a un hospital o clínica. El tratamiento en ambos casos tienen como objetivo corregir la anomalías metabólicas que ya se han causado, normalizar cuidadosamente y progresivamente la alimentación y el peso de la persona enferma y tratar los trastornos físicos y mentales que existan; todo esto se deberá acompañar de tratamiento psicoterapéutico. La familia y personas íntimas de la enferma también deben recibir orientación y ayuda.

    • Preguntas frecuentes que hacer al especialista

    • Dado que el diagnóstico precoz y el tratamiento efectivo son tan importantes para la recuperación de la víctima, la elección del profesional y el tratamiento es importante. Aquí se ofrece algunas de las preguntas que por lo general se deberían hacer al especialista.

      • Si es una clínica pídeles, que te envíen folletos informativos, planes de tratamiento, precios, etc. Contra más información pueda mandar la clínica por escrito, mejor informado estará el paciente.

      • Pide credenciales del terapeuta y de quienes vayan a tener que ver algo con el tratamiento.

      • Se ha observado que en algunas ocasiones las llamadas medicinas alternativas pueden ser eficaces.

      • Pregunta si tiene estudios de afectividad. Estos estudios indican la tasa de éxito de la clínica o el terapeuta con respecto a los trastornos alimentarios.

      • Recuerda que la satisfacción de otras personas con la clínica o el terapeuta inspiran confianza, pero no deben ser el único criterio de decisión.

    • Pistas sobre los mejores tratamientos

    • Existen muchas aproximaciones posibles al tratamiento de los trastornos alimentarios. No se puede afirmar que unos sean superiores a otros. No obstante, las siguientes características son deseables:

      • Formación y experiencia en el tratamiento de los trastornos alimentarios.

      • Disposición a hablar de la capacitación profesional del terapeuta contigo.

      • Evaluación de las condiciones físicas de la víctima, sus hábitos nutricionales, problemas y fortalezas psicológicas y situación social.

      • Consejo nutricional para recuperar y tener un peso normal.

      • Algún tipo de psicoterapia o terapia del comportamiento, que, como mínimo, trate sobre los miedos a engordar, la obsesión con el aspecto físico, baja autoestima y/o relaciones problemáticas con la familia.

      • Algún tipo de terapia individual o de grupo que permita a la víctima adquirir nuevos medios de enfrentarse a sus problemas y nuevos intereses sobre a salud.

      • Las oportunidades de participar en un grupo de apoyo.

      • Uso juicioso de los medicamentos, tras una cuidadosa evaluación psiquiátrica.

      • Algo de educación, apoyo, terapia, que permita a la familia y amigos ayudar y comprender el proceso de recuperación y proceso futuro.

      • Voluntad de los terapeutas de colaborar con educadores, familia, amigos y la víctima a la hora de elaborar el programa.

    • Signos y exámenes

    • El diagnóstico está basado en el descarte de otras causas de anomalías endocrinas, metabólicas, digestivas, y del sistema nervioso central para explicar la pérdida de peso. Este puede incluir enfermedad celíaca, enfermedad intestinal inflamatoria, enfermedad de Addison y muchas otras condiciones.

      Entre las pruebas que se pueden utilizar para evaluar la causa de o el daño por la pérdida de peso incluyen:

      • Estudio ampliado de química sanguínea (chem-20)

      • Análisis de orina

      • Pruebas de la función tiroidea

      • Otras pruebas de sangre y de orina

      • EGG

      Esta enfermedad también puede alterar los resultados de la prueba de respuesta de la LH a la Ngr.

      Capítulo VI

      “Imágenes impactantes”

    • Imágenes de una enfermedad

    • Capítulo VII

      “¿Se puede contrarrestar esta enfermedad?”

    • Expectativas

    • Es importante recordar que no hay una cura milagrosa para los trastornos de la ingesta. Usted no puede darle a alguien una píldora o pronunciar una palabra mágica y esperar que el trastorno desaparezca. Estas enfermedades implican problemas contra los que los pacientes han luchado y seguirán luchando durante la mayor parte de sus vidas. Pero un buen programa de tratamiento ayudara a reforzar la autoestima y enseñar a las o los participantes como enfrentarse a sus problemas sin incurrir a conductas autodestructivas.

    • Pronóstico

    • Es variable según diversas estadísticas, pero en líneas generales un 40% de las personas anoréxicas se curan totalmente, del 1 al 3% fallecen por desnutrición, fallo cardiaco o suicidio, y las restantes no consiguen una curación total, evolucionado en mayor o en menor grado hacia una cronificación.

      La duración del tratamiento es variable, pudiendo oscilar entre 2 a 4 años, o más cuando a la anorexia se asocian otras perturbaciones psiquiátricas tales como trastornos de personalidad, depresiones, obsesiones, fobias, etc.

      Las mujeres que desarrollan esta enfermedad a temprana edad tienen una posibilidad de recuperación completa. Sin embargo, la mayoría de las personas con esta condición seguirán prefiriendo estar en un peso corporal bajo y estar preocupados hasta cierto punto por los alimentos y las calorías. El manejo del peso puede ser difícil y es posible que se requiera tratamiento a largo plazo para ayudar a mantener un peso corporal saludable.

      Conclusiones

      Siempre se relaciono la anorexia con el miedo a la obesidad lo cual en muchos casos resulto ser un peligro pues el hecho de tratar de encajar en la estética de las tendencias, nos lleva a poner en peligro nuestra vida, perdiendo conciencia de nuestro bienestar.

      Los desordenes alimentarios, el miedo a la obesidad y las conductas extravagantes en relación con la comida son algunos de los principales síntomas.

      Los anoréxicos tienen una marcada tendencia a la inanición, acompañada por un temor e irracional hacia los alimentos. Se niegan a comer, tienen terror a aumentar de peso, se vuelven incapaces de reconocer los riesgos que eso provoca y oscilan permanentemente entre la hiperactividad y la depresión.

      La adicción a las drogas es una característica bastante frecuente entre estas pacientes, así como su tendencia a la depresión y a la ansiedad, además suelen fracasar en sus relaciones sentimentales.

      Bibliografía

      www.webs.ono.com/usr021/anorexia/

      www.adolescentesxlavida.com.ar/anorexia

      JANE R. HIRSCHMANN y CAROL H. HUNTER.- La obsesión del comer.- Editorial Paidós.- Madrid

      ROSINA CRISPO y OTROS.- Trastornos del comer.-Editorial Herder.-Madrid

      NATHANIEL BRANDEU.- Como mejorar su autoestima.- Editorial Paidòs.- Madrid

      DR. JOSE TORO.- Anorexia Nerviosa.- Madrid

      Anexo 1

      Encuestas

      MUJERES

      HOMBRES

      PSICOLOGOS

      ESPECIALISTAS

      Índice

      PORTADA…………………………………………………………………………………………………………………………… 1

      RESUMEN……………………………………………………………………………………………………………………………2

      DEDICATORIA………………………………………………………………………………………………………………… 3

      PRÓLOGO…………………………………………………………………………………………………………………………… 4

      INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………………………………………… 5

      CAPÍTULO 1…………………………………………………………………………………………………………………………6

      LA ANOREXIA NERVIOSA

    • ¿Qué es la anorexia nerviosa? ……………………………………………………………… 6

    • ¿Quiénes la padecen?................................................................................. 6

    • ¿Qué tipo de enfermedad es?.................................................................. 7

    • ¿Cuáles son sus causas?.............................................................................. 7

    • ¿Es muy frecuente esta enfermedad?.................................................... 9

    • ¿Cuáles son las primeras manifestaciones observables?..................... 9

    • Alteraciones del comportamiento……………………………………………… 9

    • Signos y síntomas de desnutrición……………………………………………. 9

    • Síntomas psíquicos………………………………………………………………………..10

    • CAPÍTULO II…………………………………………………………………………………………………………………….. 12

      ¿CÓMO PREVENIRLA Y DETECTARLA PRECOZMENTE?

    • ¿Qué hacer ante un caso de anorexia?.................................................. 12

    • Medidas de prevención………………………………………………………………………….. 12

    • CAPÍTULO III…………………………………………………………………………………………………………………… 14

      GUÍA PARA FAMILIA Y AMIGOS

    • Prevención para padres…………………………………………………………………………… 14

    • ¿Cómo entrar a una persona que parece sufrir un trastorno?......... 14

    • ¿Cómo ayudar a una persona con un trastorno?................................... 15

    • ¿Cómo hacer que tu familia sobreviva a la experiencia?.................... 15

    • CAPÍTULO IV…………………………………………………………………………………………………………………….. 17

      GUÍA PARA EDUCADORES

    • Prevención en la escuela………………………………………………………………………… 17

    • Mensaje para consejeros y psicólogos……………………………………………….. 17

    • Mensaje a profesores y entrenadores deportivos…………………………… 19

    • CAPÍTULOV………………………………………………………………………………………………………………………. 20

      GUÍA DE TRATAMIENTO

    • ¿En qué consiste el tratamiento?........................................................... 20

    • Preguntas frecuentes que hacer al especialista………………………………. 20

    • Pistas sobre los mejores tratamientos……………………………………………… 21

    • Signos y exámenes………………………………………………………………………………….. 22

    • CAPÍTULO VI……………………………………………………………………………………………………………………. 23

      IMÁGENES IMPACTANTES

    • Imágenes de una enfermedad…………………………………………………………………. 23

    • CAPÍTULO VII…………………………………………………………………………………………………………………. 24

      ¿SE PUEDE CONTRARRESTAR ESTA ENFERMEDAD?

    • Expectativas…………………………………………………………………………………………….. 24

    • Pronóstico………………………………………………………………………………………………….. 24

    • CONCLUSIONES……………………………………………………………………………………………………………… 26

      BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………………………………………………………. 27

      ANEXOS……………………………………………………………………………………………………………………………… 28