Anorexia nerviosa

Desordenes alimenticios. Enfermedades y trastornos psicológicos. Causas. Alteraciones del comportamiento. Síntomas. Consecuencias

  • Enviado por: Alba
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
publicidad
publicidad

¿Qué es la anorexia nerviosa?

La anorexia nerviosa es una enfermedad mental, que consiste en una pérdida voluntaria de peso por un deseo patológico de adelgazar y un intenso temor a la obesidad.

La pérdida de peso es conseguida por la persona enferma mediante uno o más de los siguientes procedimientos:

  • Reducción de la alimentación, especialmente de los alimentos que contienen más calorías.

  • Ejercicio físico excesivo.

  • Utilización de medicamentos reductores del apetito, laxantes o diuréticos.

  • Vómitos provocados.

De esta manera, se produce una desnutrición progresiva y trastornos físicos y mentales que pueden ser muy graves e incluso conducir a la muerte.

¿Quiénes la padecen?

Preferentemente, chicas jóvenes de edades comprendidas entre 14 y 18 años; este colectivo agrupa el 90% de los casos. En el 10% restante, se encuentran chicos adolescentes, niños, niñas y mujeres maduras.

¿Qué tipo de enfermedad es?

La anorexia nerviosa no es una manía ni un mal comportamiento: es una enfermedad psiquiátrica.

Su descripción se recoge en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, como "Transtornos Mentales y del Comportamiento", y en la Clasificación de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos.

¿Cuáles son sus causas?

La enfermedad no tiene una causa única, sino que existen elementos biológicos, psicológicos y sociales que predisponen a padecerla o la desencadenan directamente.

Los factores predisponentes que configurarían un grupo de riesgo serían uno o varios de los siguientes:

  • Ser mujer joven.

  • Tener antecedentes familiares de anorexia, bulimia, trastornos depresivos, obsesivos o alcoholismo.

  • Sufrir previamente un problema de obesidad (o simplemente algo de sobrepeso).

  • Poseer determinados rasgos de carácter: ser perfeccionista, excesivamente responsable para la edad o situación, sufrir de inseguridad, timidez o introversión, o tener una baja autoestima.

Los factores desencadenantes de la enfermedad suelen ser uno o varios de los siguientes:

  • Haber ganado peso recientemente y estar a régimen.

  • Padecer alguna enfermedad que dificulte o impida comer durante unos días (amigdalitis, gastroenteritis, etc.).

  • Haber incrementado el ejercicio físico.

  • Recibir críticas sobre el tipo o el peso, en cualquier ambiente.

  • Tener que enfrentarse a situaciones nuevas o difíciles, perder a seres queridos, encontrarse en situaciones de aislamiento o soledad.

Los factores sociales que predisponen a la enfermedad, e incluso la desencadenan, son muchos y muy complejos. La presión social y mediática que existe en torno a la línea y el adelgazamiento tiene un papel decisivo en la aparición y desarrollo de la enfermedad; la moda y la publicidad incitan más frecuentemente a adelgazar que a mantener una buena salud.

Los factores predisponentes y sociales interactúan entre si determinando una serie de cambios en la personalidad y conducta que, en la pubertad y bajo el influjo de los factores precipitantes, conducen al deseo de adelgazar mediante la realización de dietas y/o ejercicio físico exagerado, lo que en efecto produce una pérdida de peso progresiva. La desnutrición resultante provoca trastornos mentales que refuerzan el deseo de seguir adelgazando, instaurándose de esta manera un terrible círculo vicioso psíquico del que es muy difícil escapar.

¿Es muy frecuente la enfermedad?

En los países desarrollados, la anorexia nerviosa afecta aproximadamente a 1 de cada 200 ó 300 chicas de edades comprendidas entre los 12 y los 24 años.

¿Cuáles son las primeras manifestaciones observables?

En una persona anoréxica, pueden observarse varios de los siguientes síntomas (o todos):

  • Alteraciones del comportamiento:

    • Deseo claro de perder peso (incluso estando dentro del peso normal para la edad, o incluso inferior).

    • Evitan determinados alimentos: suprimen dulces, pan, patatas, arroz, fritos, etc. Más adelante van eliminando de su dieta cada vez mayor número de alimentos, hasta llegar en ocasiones a tomar únicamente verduras o frutas (y cada vez en menor cantidad), si es posible consumiendo solamente alimentos light. Pueden llegar a evitar incluso los líquidos.

    • Se preocupan exageradamente por el contenido en calorías de los alimentos y por las dietas de adelgazamiento; vigilan la preparación de las comidas familiares o amistosas, y pueden tener un marcado interés por la nutrición de los restantes miembros de la familia, cocinándoles platos suculentos que ellos nunca tomarán.

    • Aumentan la actividad física para favorecer la pérdida de peso: van andando a todas partes, suben escaleras, estudian paseando, hacen abdominales, corren, van al gimnasio...

    • Se quejan con frecuencia de "estar gordos" o de "tener celulitis".

    • Prefieren comer a solas.

    • Sufren sentimientos de culpabilidad tras haber comido.

    • Se oponen a comer en cantidades normales a pesar de los ruegos, recomendaciones, órdenes o amenazas familiares e incluso médicas.

    • Utilizan laxantes o "hierbas adelgazantes".

    • Vomitan a escondidas tras las comidas.

    • Se pasean frecuentemente, incluso varias veces al día.

  • Signos y síntomas de desnutrición:

    • Pérdida de peso.

    • Detención del crecimiento si la persona enferma está en edad de crecer.

    • Menstruación escasa o irregular, o desaparición de la misma.

    • Frialdad de manos y pies.

    • Sequedad de la piel.

    • Estreñimiento.

    • Palidez.

    • Mareos.

    • Caída del cabello.

    • Sensación de plenitud y pesadez después de las comidas.

  • Síntomas psíquicos:

    • Cambios rápidos de carácter y humor.

    • Irritabilidad.

    • Ansiedad.

    • Tristeza.

    • Decaimiento.

    • Tendencia al aislamiento de la familia y de las amistades.

    • Desinterés por todo lo que no sea el estudio o trabajo.

    • Excesiva dedicación al estudio o trabajo.

¿Qué consecuencias puede tener una anorexia?

De no tratarse la enfermedad, además de las manifestaciones de desnutrición y alteraciones psíquicas arriba indicadas, de forma progresiva se producirán trastornos de todo el organismo: digestivos, hematológicos, circulatorios, cardíacos, metabólicos, hepáticos, óseos, renales, genitales y cerebrales, que pueden llegar a ser muy graves e irreversibles.

Adicionalmente, las personas que padecen anorexia nerviosa son especialmente proclives a tener problemas con el alcohol o las drogas y a sufrir tendencias suicidas.

¿Qué hacer ante un caso de anorexia?

Cuando se sospeche o sepa que una persona tiene una anorexia nerviosa, debe hacer que consulte lo antes posible con su médico de cabecera (o pediatra, en su caso) para que éste le remita a un médico psiquiatra experto o especializado en esta enfermedad. O acudir directamente a un psiquiatra de estas características.

¿En qué consiste el tratamiento?

El médico psiquiatra hará un diagnóstico del estado físico y mental de la persona enferma, y según el resultado aconsejará un tratamiento ambulatorio o su ingreso en un hospital o clínica. El tratamiento en ambos casos tiene como objetivo corregir las anomalías metabólicas que ya se hayan causado, normalizar cuidadosa y progresivamente la alimentación y peso de la persona enferma, y tratar los trastornos físicos y mentales que existan; todo esto se deberá acompañar de tratamiento psicoterapéutico.

La familia y personas íntimas de la enferma también deben recibir orientación y ayuda.

¿Cuál es el pronóstico?

Es variable según diversas estadísticas, pero en líneas generales un 40% de las personas anoréxicas se curan totalmente, del 1% al 3% fallecen por desnutrición, fallo cardíaco o suicidio, y las restantes no consiguen una curación total, evolucionando en mayor o menor grado hacia una cronificación.

La duración del tratamiento es variable, pudiendo oscilar entre 2 y 4 años, o más cuando a la anorexia se asocian otras perturbaciones psiquiátricas tales como trastornos de personalidad, depresiones, obsesiones, fobias, etc.