Anfitrión; Plauto

Literatura antigua clásica. Teatro romano. Comedia latina en Roma. Argumento. Personajes. Trama

  • Enviado por: Michel
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas

publicidad
cursos destacados
Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información

Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información


RESUMEN DEL ARGUMENTO

PERSONAJES:

Mercurio: Dios

Sosia: esclavo (de Anfitrión).

Júpiter: Dios.

Anfitrión: general Tebano.

Alcmena: esposa (de Anfitrión).

Blefarón: piloto.

Bromia: esclavo (de Anfitrión).

Júpiter, enamorado de Alcmena, aprovechando la ausencia de su marido, Anfitrión, que está al frente de las tropas tebanas en su campaña contra los teléboas, toma el aspecto físico de éste para engañar a su esposa, con la que disfruta en el momento del comienzo de la comedia de una larga noche de amor. Le acompaña y asiste, bajo la apariencia de Sosia, esclavo de Anfitrión, su propio hijo, el dios Mercurio, que, en el papel de fiel y astuto esclavo de comedia, está dispuesto a todo con tal de favorecer los amores de su padre y señor. Y es precisamente en esta situación, cuando se produce, tras el remate feliz de la guerra, el regreso de los verdaderos Sosia u Anfitrión, que va a brindar a los personajes divinos la posibilidad de burlarse de ellos y provocar las más divertidas situaciones.

El primero en ser burlado será el esclavo Sosia, que, enviado por delante por Anfitrión para anunciar a su esposa su regreso victorioso, va a encontrarse con un doble (el dios Mercurio), que no está dispuesto a dejarle pasar y que acaba haciéndole dudar de su propia identidad y obligándole a regresar al puerto. A continuación, tras despedirse afectuosamente Júpiter de Alcmena, alegando la necesidad de su presencia al lado de sus tropas, se produce el regreso del verdadero Anfitrión, que escucha con asombro las increíbles afirmaciones de su esclavo sobre la existencia de otro Sosia, mucho más fuerte que él, que le cerró por la fuerza el camino de la casa y le impidió cumplir con su misión. Pero su asombro será aún mayor ante el frío recibimiento de su esposa, que, no menos sorprendida por el rápido regreso de su marido, se cree víctima de una burla por parte de él. Y este asombro se va a tornar en furia, al enterarse de que él mismo acaba de dejarla tras pasar una noche juntos, para acabar convirtiéndose en desconcierto cuando su esposa, encajando con la admirable dignidad de una matrona inocente los cargos de infidelidad que su marido profiere contra ella, aporta pruebas fehacientes en favor de sus palabras. Tras el altercado, Anfitrión sale en busca de sus propios testigos. Entra entonces en escena de nuevo Júpiter que, siempre bajo el aspecto de Anfitrión, para complicar más las cosas y, de paso, satisfacer un poco más su pasión, viene a solicitar en perdón de su esposa, calificando de simple broma todas las acusaciones pronunciadas. A continuación, mientras Júpiter disfruta nuevamente de los favores de Alcmena, regresa Anfitrión, pero Mercurio, apostado en el tejado de la casa y fingiendo una borrachera, le impide la entrada y aprovecha la ocasión para someterlo a una nueva sesión de burlar.

En este punto se abre en la comedia una amplia laguna en la que, juntándose en escena Júpiter y Anfitrión, debían de acusarse mutuamente de adulterio y ni siquiera Blefarón, piloto, era capaz de distinguirlos. Al final, tras el relato por boca de la despavorida Bromia del milagroso parto de Alcmena, que de una vez da a luz a dos gemelos, Hércules e Ifigios que lo acompañan, el propio Júpiter, revelando como su verdadera personalidad, aclara todo lo sucedido al final de la comedia.

ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES PRINCIPALES

MERCURIO: Se nos presenta al principio, en el prologo, es el dios mensajero y del comercio que desempeña en la obra esta función, es el hijo de Júpiter el que le manda es un dios y su trabajo será hacerse pasar por el esclavo Sisia, para dar confusión a esta tragicomedia.

SOSIA: Es el esclavo de Anfitrión y será el primer objeto de confusión en la obra ya que cuando vuelve a su casa donde sirve como esclavo se encontrará con que hay un doble suyo mucho más fuerte que le pegará y le echara de su propia casa.

JÚPITER: Dios padre de Mercurio y el principal personaje y más relevante de la obra ya que toda esta confusión se desarrollará por su culpa, se hará pasar por Anfitrión e irá junto a su esposa, para provocar una confusión y conseguir el amor de Alcmena, tras consolarla.

ANFITRIÓN: Anfitrión, en la mitología griega, príncipe de Tirinto. Se casó con Alcmena, hija del rey Electrión de Micenas. Durante su ausencia a causa de una expedición militar, el dios Zeus visitó a Alcmena disfrazado de Anfitrión. Alcmena dio a luz dos hijos gemelos: Hércules, el hijo de Zeus, e Ificles, el hijo de Anfitrión.

ALCMENA: Esposa de Anfitrión, objeto de la confusión propiciada por Júpiter, ella reacciona normal tras la confusión ya que ella no puede sospechar que esta sometida a un engaño. Dará a luz a dos gemelos uno de Júpiter y otro de Anfitrión.

ELEMENTOS COMUNES EN SUS OBRAS (PERSONAJES).

Plauto no se preocupa por el análisis psicológico de los personajes, no profundiza en ellos, en cambio sus personajes son prototipos en cada una de sus comedias:

EL JOVEN: Tenemos, en primer lugar, al joven enamorado, cuyo amor por una doncella de buena familia, más frecuentemente, por una cortesana es el motivo desencadenante de la acción. Aunque en teoría le correspondería el papel de protagonista, en la práctica se halla relegado a un muy discreto segundo o tercer término y su función se limita a servir de base a las peripecias dela acción y, especialmente, a la intriga del esclavo, que es el verdadero protagonista. Y esto es cierto hasta tal punto que en algunas comedias su papel es mínimo o la historia de amor es olvidada en la segunda parte de la comedia o, en caso extremo, el joven incluso ni aparece. Pero, además, dado que no es caricaturizado grotescamente, al contrario de lo que sucede con otros personajes, y que el amor no es asunto de interés para Plauto, en conjunto aparece pintado con tintes desvaídos y de los personajes tomados de la familia resulta con creces el menos vivo e interesante.

EL ESCLAVO: El esclavo es, el rey de la comedia plautina y, desde luego, su verdadero protagonista. Su tipo más característico es el del esclavo astuto, hábil, mentiroso, irrespetuoso, sin escrúpulos, dispuesto a cualquier fechoría con tal de ayudar a su joven amo, por quien afronto todo tipo de riegos y peligros. Él es el arquitecto y comandante supremo de la intriga, el encargado de tramar y llevar adelante, a través de múltiples y variadas dificultades, que sirven para probar su valía, la burla hasta conseguir un final feliz y un triunfo glorioso. Engaña a todo el mundo (padres, rivales de su amo, lenones, mercaderes, etc.), se ríe de todo el mundo, hasta de su joven amo y de si mismo.

LA JOVEN: La joven amada puede ser hija de una familia acomodada o, más frecuentemente, una cortesana. En el primer caso rara vez aparece en escena. Lo impedían las convenciones sociales, pero también la rigidez de la escena, que imposibilitaba representar el interior de la casa, donde solían estar recluidas tanto las jóvenes griegas como las romanas. Cuando las heroínas son hijas de padres respetables, por lo general permanecen entre bastidores, de donde a lo sumo nos llega el eco de su presencia.

ORIGEN DE LAS COMEDIAS DE PLAUTO

Plauto (c. 254-184 a.C.), según la leyenda se trasladó a Roma cuando era joven, y allí hizo fortuna trabajando entre bastidores, aunque la perdió en diversos negocios, y comenzó a escribir comedias mientras se ganaba la vida como molinero. Se le atribuyen más de cien comedias, de las cuales sólo se conservan veinte completas y una muy fragmentaria, Vidularia. Escribió la mayor parte de su obra en los últimos veinte años de su vida. Las comedias que hoy conocemos son obras con vestuario, personajes, tramas y escenarios inspirados en las comedias originales de Menandro, Filemón, Dífilo y otros autores de la nueva comedia griega. Plauto introdujo en ellas numerosas alusiones locales, además de elementos nuevos, como la canción y la danza (los diálogos ocupaban aproximadamente una tercera parte de la obra), y con su enorme sentido del humor y su dominio del latín vulgar, produjo farsas menos pulidas pero más divertidas que las obras de la nueva comedia griega. De tema generalmente amoroso, la trama se complicaba con engaños o confusiones de identidad, y los personajes respondían a arquetipos heredados de las comedias griegas, como parásitos y soldados fanfarrones. Sin embargo, las comedias de Plauto denotan variedad y originalidad en el tratamiento de los temas y los personajes, y abarcan desde la parodia mitológica (Anfitrión) hasta el romance (La cuerda), y desde la burla (Casina) y la farsa (Los menecmos) a la comedia refinada (Los prisioneros y Trinummus), o las famosas Miles Gloriosus (El soldado fanfarrón) y Asinaria (La venta de los asnos).

LA CRONOLOGÍA DE LAS COMEDIAS

Los intentos de establecer una cronología de las comedias plautinas han sido muy numerosos. Sin embargo, lamentablemente, quizás en razón de la propia naturaleza y complejidad del problema, las conclusiones a que han llegado los diferentes investigadores distan mucho de ser coincidentes, presentando numerosas y a veces profundas discrepancias, que nos impiden poder considerarlas definitivas.

En cuanto a la datación de la obra, resulta difícil dar una fecha precisa y, de hecho, las propuestas de los diferentes investigadores presentan profundas discrepancias, incluyéndola alternativamente en las tres etapas que hemos distinguido de la actividad dramática del poeta: 206 Schutter, 201 Schwering, 188 Sedgwich, 188-6 Della Corte 186 Buch, etc.

La más importante referencia histórica que se ha querido encontrar en la comedia es el largo monólogo de Sosia (vv. 203-261) sobre la expedición militar de Anfitrión contra los teléboas, en la que se ha pretendido ver una parodia de la campaña de Marco Fulvio Nobilior (protector y amigo personal del poeta Ennnio, que lo acompañó a la campaña y que compuso en su honor una pretexta, la Ambracia, que sería el contrapunto del Anfitrión plautino) contra los etolios del 189, por lo que el Anfitrión se habría compuesto en el 188 o poco después, cuando aún estaba fresco en la memoria el recuerdo de los hechos.

CONCLUSIÓN (VISIÓN PERSONAL)

La obra esta bastante bien, al principio no te enteras de nada pero al final, y con ayuda de las anotaciones de los personajes y de la introducción te aclaras perfectamente. Plauto introduce muchos personajes, los cuales su intervención es irrelevante.

Lo que más me a llamado la atención son las últimas frases de la comedia, donde pone “La compañía”, no me esperaba que pondría eso, si solo la lee el lector a quién va a aplaudir, de todas formas me parece bien que este puesto, porque como dice es una costumbre de nuestro antepasados y hay que seguir haciéndola.

Según he leído en la introducción, esta es una de las comedias menos

humorísticas de Plauto, por lo cual estoy un poco disgustado, por haber elegido

justo esta y pienso que las demás tienen que estar bien.

BIBLIOGRAFÍA

1)- Plauto, COMEDIAS I, Cátedra, 1998, Madrid.

2)- VVAA, DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO IlustradO Durvan, Durvan, 1987, Bilbao.

ÍNDICE

Páginas Contenido

1.......................................................................................R. del argumento.

2.....................................................................................A.. pers. princi.

Ele. Comu. pers.

3................................................................................... O. Comedi Plau.

4......................................................................................Cronología.

Conclusión.

5......................................................................................Bibliografía.