Amputaciones

Cirugía. Medicina quirúrgica. Técnica amputación. Partes amputables. Infecciones. Enfermedad vascular periférica

  • Enviado por: Melvin Ilitch Morán Quintanilla
  • Idioma: castellano
  • País: El Salvador El Salvador
  • 38 páginas

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UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

FACULTAD MULTIDISCIPLINARIA DE OCCIDENT0

DEPARTAMENTO DE MEDICINA

HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS DE SANTA ANA

Amputaciones

“AMPUTACIONES”

CATEDRA:

CIRUGIA I

FECHA DE ENTREGA:

MARTES 22 DE MAYO DE MAYO DE 2002

INDICE

Página

INTRODUCCIÓN 1

OBJETIVOS 2

CONSIDERACIONES 3

PRINCIPIOS GENERALES DE LAS AMPUTACIONES 4

INDICACIONES PARA LA AMPUTACIÓN 4

ENFERMEDAD VASCULAR PERIFERICA 5

LESION 5

INFECCIÓN 6

TUMORES 6

LESINES NERVIOSAS 6

CLASIFICACION

Amputaciones cerradas 7

Amputaciones abiertas 8

  • Con colgajos invertidos 9

  • Circular abierta 10

TRATAMIENTO POST-OPERATORIO 11

Vendaje rígido 11

Ajuste de prótesis temporal 11

Vendaje blando 12

COMPLICACIONES 13

AMPUTACONES DE LA EXTREMIDAD INFERIOR 14

AMPUTACIONES EN LA REGION DEL PIE 15

AMPUTACIÓN PARCIAL DE UN DEDO 16

AMPUTACIÓN DE LA BASE DE LA FALANGE PROXIMAL 17

DESARTICULACIÓN METATARSOFALÁNGICA 17

AMPUTACIÓN TRANSMETATARSAL 18

AMPUTACIONES DEL MEDIOPIE 19

AMPUTACIONES DEL RETROPIE Y TOBILLO

Amputación de Syme 20

Amputación de Syme modificada 20

Amputación de Syme en dos tiempos 21

Amputación de Boyd 21

AMPUTACIONES DE LA PIERNA

En miembros no isquemicos 21

En miembros isquemicos 22

DESARTICULACIÓN DE LA RODILLA 23

AMPUTACIONES DEL MUSLO 23

AMPUTACIONES DE LA EXTREMIDAD SUPERIOR 24

AMPUTACION DE LA MUÑECA 24

AMPUTACION TRANSMETACARPIANA 24

DESARTICULACIÓN TRANSCARPIANA 25

AMPUTACIONES DEL ANTEBRAZO 26

AMPUTACION DEL ANTEBRAZO DISTAL 27

AMPUTACION DEL TERCIO PROXIMAL DEL ANTEBRAZO 27

DESARTICULACIÓN DEL CODO 28

AMPUTACIONES DEL BRAZO 30

AMPUTACIONES DEL AREA SUPRACONDILEA 30

AMPUTACIONES PROXIMALES AL AREA SUPRACONDILEA 31

CONCLUSIONES 33

RECOMENDACIONES 34

INTRODUCCION

El siguiente trabajo es presentado a la cátedra de Cirugía I que se imparte por el Departamento de Cirugía del Hospital San Juan de Dios de Santa Ana, para la Facultad Multidisciplinaria de Occidente de la Universidad de El Salvador y cuyo título se denomina “Amputaciones”.

El objetivo de éste es dar a conocer el concepto, la incidencia, las indicaciones, así como también los distintos tipos de técnicas que se realizan en las amputaciones; haciendo una explicación puntual de cada uno de los niveles de amputación con sus respectivos procedimientos.

El trabajo se ha elaborado sobre la base de un estudio retrospectivo basado en la consulta bibliográfica de temas afines; consulta en Internet de sitios que aportan información del tema respectivo e información que se ha obtenido de la consulta con pacientes amputados del Hospital San Juan de Dios de Santa Ana.

Para la presentación del trabajo se ha recurrido a la ayuda de técnicas audiovisuales computarizadas que constituirán un apoyo para los expositores brindándole un mayor realce a las ponencias magistrales.

OBJETIVOS

General:

Conocer el concepto, importancia, clasificación, indicaciones principales y técnicas especificas para realizar el procedimiento de la amputación.

Específicos:

  • Establecer el concepto de amputación y sus diferencias con la desarticulación

  • Enumerar las indicaciones para la amputación

  • Clasificar las amputaciones en abiertas y cerradas y explicar sus técnicas.

  • Determinar la técnica de amputación en miembros inferiores.

  • Determinar la técnica de amputación en miembros superiores.

  • Conocer el tratamiento post-operatorio

  • Enumerar las principales complicaciones

  • CONSIDERACIONES

    La amputación es una entidad médica de naturaleza especial porque la incapacidad es resultado; no de una forma de patología; sino de una forma de tratamiento que ha eliminado la patología.

    Por lo regular la pérdida de un miembro; causa gran trauma psicológico al enfermo; éste puede temer que la amputación disminuya la aceptación por parte de otras personas; la pérdida de una parte del cuerpo altera la imagen que el paciente tiene de su cuerpo y puede disminuir su autoestima.

    El paciente se enfrentará a la posibilidad de pérdida de la locomoción; invalidez permanente; cambios en sus costumbres hogareñas y quizás pérdida del trabajo.

    Toda respuesta a la amputación es altamente individual, pero, es afectada por factores como la edad; el pronóstico relativo al estado subyacente; el estado emocional y nivel de desarrollo del paciente.

    La incidencia de amputaciones en nuestro medio es bastante elevada; siendo una de las causas más frecuentes de consulta la muerte de tejido a consecuencia de patología diabética o vascular, así como traumática.

    Este tipo de paciente amerita una adecuada valoración desde su inicio para hacer un diagnóstico temprano que facilite un tratamiento oportuno y le evite posteriores complicaciones.

    PRINCIPIOS GENERALES DE LAS AMPUTACIONES

    A principios del siglo XVI, Ambroise Paré, un cirujano francés, mejoró mucho la cirugía de la amputación y las prótesis.

    Paré creó muñones más funcionales y fue el primero en utilizar ligaduras para controlar la hemorragia tras la amputación, también diseñó prótesis relativamente sofisticadas.

    La amputación es un procedimiento que extirpa una parte del cuerpo a través de uno o más huesos y debe distinguirse de la desarticulación, que separa una parte a través de una articulación.

    Por orden cronológico, la mayor incidencia de pérdida de extremidades ocurre en el grupo de 50-75 años de edad y relaciona sobre todo con la enfermedad vascular periférica con o sin diabetes. En los adultos jóvenes, la amputación suele deberse a una lesión traumática o a sus secuelas. En los niños el defecto de una extremidad suele ser congénito en el 60% de los casos. Las amputaciones por enfermedad y por accidentes profesionales son más frecuentes en varones y el 85% son de los miembros inferiores.

    INDICACIONES PARA LA AMPUTACION

    La pérdida irreparable del aporte sanguíneo de un miembro enfermo o lesionado es la única indicación para la amputación. Una parte no puede sobrevivir cuando se destruye su medio de nutrición; no sólo se vuelve inútil sino una amenaza para la vida porque se diseminan por todo el cuerpo productos tóxicos procedentes de la destrucción tisular.

    ENFERMEDAD VASCULAR PERIFERICA

    La mayoría de las amputaciones se realizan por una enfermedad vascular periférica ya sea arteriosclerótica, arteriosclerótica con Diabetes Mellitus o de otro tipo. La gangrena de un miembro producida por arteriosclerosis suele ser más difícil de tratar en presencia de Diabetes Mellitus porque los tejidos cicatrizan mal y son más susceptibles a la infección. Se ha demostrado de forma repetida que tras la amputación a través de la extremidad inferior por una enfermedad periférica, con o sin Diabetes Mellitus, el muñón suele cicatrizar incluso cuando el nivel de amputación es inferior a la rodilla; pero se debe controlar la infección con cuidado antes de la cirugía, el estado nutritivo debe ser óptimo, la técnica quirúrgica meticulosa y el tratamiento post-operatorio adecuado.

    LESION

    La segunda indicación más frecuente de la amputación es la presencia de una lesión de diferentes tipos. Una lesión aguda es una indicación cuando el aporte de sangre está destruido de forma irreparable.

    En los casos donde la extensión del daño no puede determinarse hasta pasados algunos días, suele ser aconsejable debridar primero y retrasar la amputación hasta que la lesión pueda evaluarse de forma precisa.

    Se indican amputaciones abiertas tras quemaduras térmicas, o por congelación. La amputación por quemadura eléctrica requiere resecar los músculos o grupos musculares necróticos y conservar la piel y músculo que parezcan viables con el objetivo de construir un muñón de amputación de mayor longitud.

    INFECCION

    La infección aguda o crónica que no responde al tratamiento médico o quirúrgico puede ser indicación para la amputación. La gangrena gaseosa fulminante es la más peligrosa y suele exigir una amputación inmediata a nivel proximal, la herida se deja abierta. La amputación en infecciones crónicas suele estar indicada porque la osteomielitis crónica o la fractura infectada han deteriorado ya la función.

    TUMORES

    Suele estar indicada en tumores malignos sin signos de diseminación metastásica. El objetivo de la amputación es resecar la neoplasia maligna antes de que metastatice. Puede estar justificada para aliviar el dolor cuando una neoplasia ha empezado a ulcerarse e infectarse o ha provocado una fractura patológica. El nivel de amputación debe ser lo suficiente proximal para la recidiva local del tumor.

    LESIONES NERVIOSAS

    La indicación tras una lesión nerviosa es la aparición de úlceras tróficas en un miembro sin sensibilidad. En los parapléjicos y tetrapléjicos, la amputación raramente está indicada incluso aunque los miembros inferiores no sirvan para permanecer de pie o caminar. Los miembros ayudan al paciente a mantener el equilibrio cuando están sentados en sillas de ruedas y sirven para distribuir las fuerzas de apoyo en carga, evitando las úlceras por presión.

    CLASIFICACION

    Amputaciones cerradas.

    La cirugía de las amputaciones tiene ciertos principios básicos, los más importantes son:

  • Manguito neumático: Facilita la amputación. Habitualmente la extremidad se vacía de sangre envolviéndola con una venda antes de inflar el manguito. En las amputaciones por infecciones o neoplasias malignas no es aconsejable sacar la sangre de esta forma; la elevación de miembro durante 5 minutos debe preceder al inflado del manguito.

  • Nivel de amputación: Lo determinan las consideraciones quirúrgicas. Debe hacerse a través de los tejidos que cicatricen bien y a un nivel que elimine la parte enferma o anormal.

  • Colgajos cutáneos: Es importante cubrir el muñón con piel buena. La piel del extremo del muñón debe ser móvil y tener una sensibilidad normal. Con los modernos encajes y prótesis de contacto total la localización de la cicatriz no suele ser importante. Pero la cicatriz no debe estar pegada al hueso subyacente porque dificulta el ajuste de la prótesis y porque este tipo de cicatriz se abre tras el uso de prótesis por tiempo prolongado.

  • Músculos: Se seccionan justo por debajo del nivel deseado de sección del hueso para que sus extremos se retraigan hasta ese nivel. Puede ser necesario biselar o contornear los músculos para obtener un muñón adecuado y no demasiado voluminoso.

  • Nervios: Lo mejor es aislarlos, tirando de ellos suavemente hacia la herida y cortándolos limpiamente con una hoja afilada para que el extremo cortado se retraiga hasta una posición bien proximal al nivel de sección del hueso.

  • Vasos sanguíneos: Los grandes deben aislarse y ligarse de forma individual con un hilo reabsorbible o no reabsorbible antes de cortarlos. Los más grandes deben ligarse en duplicado y los pequeños suficiente con una ligadura. Antes de cerrar el muñón debe aflojase el manguito de isquemia, coger pinzas y ligar o coagular todos los puntos sangrantes porque es importante conseguir hemostasia.

  • Hueso: se deben resecar las prominencias óseas que no estén bien almohadilladas con tejidos blandos y deberá rasparse el resto del hueso para formar un contorno liso, especialmente en la cara anterior de la tibia y en la amputación estiloides del radial en la desarticulación de la muñeca.

  • Drenajes: Los drenajes de Penrose de goma blanda o los tubos de plástico son muy satisfactorios, se retiran de 48-72 horas después de la cirugía.

  • Amputaciones abiertas.

    Son aquellas en donde la piel no se cierra sobre el extremo del muñón. El propósito es evitar o eliminar la infección de manera que finalmente pueda cerrarse el muñón sin comprometer la herida. Se indican en las infecciones y en las heridas traumáticas graves con destrucción extensa de tejido y gran contaminación por material extraño. Hasta que el muñón cicatrice finalmente, se administrarán los antibióticos apropiados.

    Las amputaciones abiertas son de 2 tipos: con colgajos cutáneos y las abiertas circulares. Las amputaciones con colgajos cutáneos invertidos son el método de elección, se permite el drenaje libre de la herida y suele estar lista para el cierre secundario en 10-14 días sin acortar el muñón. Por el contrario la cicatrización de una amputación abierta circular es muy prolongada y depende del uso de tracción cutánea constante que tiende a tirar los tejidos blandos sobre el extremo del muñón y además suele producir una cicatriz estrellada o enrollada que puede dificultar la colocación de una prótesis.

    Amputación abierta con colgajos invertidos.

    Técnica:

    Comenzando a un nivel proximal al de la resección ósea deseada, preparar los colgajos cutáneos más largos de lo habitual, es deseable que los colgajos anterior y posterior sean de igual longitud pero es mejor utilizar colgajos atípicos que amputar a un nivel más proximal. Elevar los colgajos en dirección proximal y cortar los músculos justo por encima del nivel de sección ósea deseado para que se retraigan hasta ese nivel. Identificar, ligar y cortar los vasos grandes. Identificar nervios grandes, tirar de ellos suavemente hacia la herida y cortar a un nivel alto con un bisturí para que los extremos se retraigan hasta por encima del extremo del muñón. Después seccionar el hueso y redondear suavemente su extremo con una lima ósea. Aplicar entonces presión con gasas sobre el extremo del muñón, desinflar el manguito neumático y hacer hemostasia. Después pase hilos de sutura reabsorbibles independientes a través de los bordes de los colgajos, tejidos subcutáneos y fascias en la base de los colgajos. Después anudar todos de una vez, invirtiendo los bordes cutáneos y creando colgajos enrollados. Luego coloque una maya de gasas con vaselina sobre el extremo del muñón. Colocar almohadillas de gasa algodonosa sobre el extremo del muñón y aplicar venda tubular estéril pegada a la piel mediante adhesivo liquido también estéril. Después que el paciente ha vuelto a la cama aplicar tracción longitudinal de 1.5 Kg al vendaje. Mantenga durante todo el post-operatorio. Cierre el muñón de forma secundaria a los 10-14 días si un tejido de granulación de buena calidad ha cubierto el extremo del muñón y no hay signos de infección.

    Con el paciente bajo anestesia general y con la adecuada preparación desarrolle los colgajos cutáneos con los dedos y quite las suturas. Después desbride ligeramente los bordes de la piel y cierre los colgajos con puntos de sutura no reabsorbibles. Inserte dreno de Penrose, poner apósito y venda tubular limpios y colocar tracción como se hizo en la primera operación.

    Amputación circular abierta.

    Técnica:

    Inmediatamente distal al nivel deseado de sección ósea corte la piel en forma de circulo llegando hasta la fascia profunda y dejar que se retraiga. Entonces cortar los músculos en el borde de la piel retraída. Ligar y seccionar todos los vasos grandes que encuentre. Después secciones el hueso a la altura de los extremos de los músculos contraídos. Después cerrar la amputación de forma definitiva para obtener un muñón adecuado para una prótesis.

    Se puede utilizar uno de estos procedimientos:

  • Una reamputación y cerrar a un nivel superior

  • Revisión del muñón

  • Reparación plástica del muñón

  • TRATAMIENTO POST-OPERATORIO

    El tratamiento desde el momento en que se completa la amputación hasta que se coloca la prótesis definitiva es muy importante si se quiere obtener un muñón de amputación resistente y funcional capaz de utilizar una prótesis al máximo. La practica actual emplea un programa de vendaje blando o el concepto rígido.

    VENDAJE RIGIDO

    Consiste en colocar en el quirófano una escayola en el muñón al terminar la cirugía. La deambulacion inmediata e incluso precoz no es esencial en este programa terapéutico post-operatorio. Esta técnica evita el edema en el lugar de la operación, y esto fomenta la cicatrización de la herida y la rápida maduración del muñón. Reducen el dolor post-operatorio y permiten reanudar la postura erecta y deambulacion con apoyo.

    AJUSTE DE LA PROTESIS TEMPORAL

    Tras la aplicación de un vendaje rígido, la deambulacion sobre un pilón y pie protésico unidos puede iniciarse:

  • Inmediatamente después de la cirugía

  • Pronto cuando se observa una buena cicatrización del muñón (7-10 días)

  • Temprano después de cicatrizar el muñón (2-3 semanas)

  • Tarde, cuando el muñón es maduro.

  • La elección del momento optimo de comenzar la deambulacion con la prótesis

    depende de: la edad, fuerza y agilidad del paciente.

    Se ha observado una mayor incidencia de mala cicatrización de la herida tras una deambulacion inmediata o temprana, y en consecuencia se ha aconsejado retrasar el apoyo hasta que la herida cierre. Independientemente del inicio de la deambuilacion el vendaje rígido debe quitarse a los 7-10 días y revisar la herida quirúrgica.

    VENDAJE BLANDO

    Cuando el muñón se trata de manera “convencional” tras la cirugía, se aplica un vendaje estéril cómodo teniendo cuidado de que todas las prominencias óseas estén bien almohadilladas. El muñón se eleva levantando los pies de la cama. Habitualmente los drenajes se retiran alas 48 horas y las suturas a los 10-14 días.

    En las amputaciones por debajo de la rodilla se advierte al paciente que no debe dejar colgando el muñón sobre el borde de la cama ni descansar ni sentarse durante mucho tiempo con la rodilla flexionada. En las amputaciones por encima de la rodilla no colocar almohadas entre los muslos o mantener de cualquier otra forma el muñón en abducción, ni que descanse el muñón sobre el mango de una maleta. Estas precauciones son necesarias para ayudar ha evitar contracturas de la rodilla o de la cadera. El vendaje del muñón acelera su cicatrización, compresión y maduración.

    COMPLICACIONES

    Hematomas:

    Se minimizan con hemostasia y drenos de Penrose.

    Infecciones:

    Son mucho más frecuentes en amputaciones debidas a enfermedad vascular periférica, especialmente en los pacientes diabéticos.

    Necrosis:

    Una necrosis leve puede tratarse de forma conservadora. Las más intensas exigen reseccion en cuña o reamputación a nivel proximal.

    Contracturas:

    Deben evitarse mediante la colocación adecuada del muñón y ejercicios para fortalecer los músculos y movilizar articulaciones.

    Neuromas:

    Se forman siempre sobre el final de un miembro seccionado. El dolor causado por un neuroma suele deberse a la tracción ejercida sobre un nervio cuando el tejido cicatricial tira de él. Pueden evitarse habitualmente seccionando los nervios limpiamente a un nivel proximal para que descansen en los tejidos blandos normales.

    Sensación de miembro fantasma:

    Después de casi cualquier amputación, el paciente tiene la sensación de que la parte amputada todavía existe. Los pacientes con este proceso incapacitante, deben someterse a una valoración psicológica de paciente.

    AMPUTACIONES DE LA EXTREMIDAD INFERIOR

    Estas se consideran las amputaciones más importantes debido a que su incidencia es del 85% de todas las amputaciones realizadas.

    En cuanto a su causa:

    • 85% son debidas a enfermedad vascular periférica con o sin Diabetes

    • 10-12% son de origen traumático y un

    • 3-5% son de otra índole

    Hablar de extremidad inferior al igual que en la superior, requiere tener en cuenta

    algunas consideraciones generales:

    • En primer lugar hay que saber que ésta se encuentra unida al tronco por una cintura ósea, cuyas características anatómicas permiten una gran maniobrabilidad de movimientos y desplazamientos en casi todas las direcciones.

    • La extremidad inferior desempeña múltiples funciones dentro de las cuales tres son las más importantes: brindar soporte al resto del cuerpo a lo que se le ha llamado función de apoyo en carga, proporciona un control de la fuerza de gravedad y permite la bipedestación y la deambulacion o locomoción.

    • La extremidad inferior se divide en tres partes: el muslo, la pierna y el pie.

    Además es importante tener en cuenta algunas consideraciones especiales para la

    realización de una amputación en la extremidad inferior:

    • Mientras más distal se realice la amputación habrá mayor posibilidad de conseguir una rehabilitación satisfactoria. Por lo cual siempre se preferirá amputar al nivel más distal posible.

    • Se debe crear un muñón fuerte y dinámico (muñón terminal de carga) para que pueda adaptarse fácilmente a la prótesis.

    • Es importante tratar de conservar la articulación de la rodilla, puesto que brinda mayor estabilidad al paciente y a la prótesis y permite que la extremidad inferior desempeñe mejor sus funciones.

    • El nivel de amputación determinará el tamaño y tipo de prótesis.

    • Habrá un mayor incremento energético para deambular con una prótesis, mientras más proximal se encuentre el nivel de amputación.

    AMPUTACINES EN LA REGION DEL PIE

    La amputación de un único dedo generalmente no produce alteraciones durante la marcha y la bipedestación. Salvo en el caso de amputación del dedo gordo, que en ocasiones aparece en el paciente una ligera cojera al correr o caminar rápidamente, producto de la pérdida del empuje normal que ofrece éste dedo.

    La amputación del segundo dedo frecuentemente es seguida de hallux valgus debida a que el dedo gordo tiende a desviarse hacia el tercero para rellenar el espacio dejado por la amputación.

    La amputación de todos los dedos produce una escasa alteración en el paso lento ordinario, pero es incapacitante para la marcha rápida y cuando se requiere del pie una cierta aceleración y elasticidad. Además interfiere con la posición en cuclillas y el acto de ponerse de puntillas. Habitualmente no se requiere más prótesis que un relleno para el calzado.

    La amputación transmetatarsiana será incapacitante en relación con el nivel de amputación; cuanto más proximal el nivel d amputación, mayor la incapacidad. La pérdida de la fuerza de despegue debida a la falta de fulcro (punto de apoyo de palanca) en el extremo amputado del pie es la principal responsable de incapacidad de la marcha. De nuevo solo se requerirá un relleno para el calzado.

    Las amputaciones a niveles más proximales del nivel transmetatarsiano producen una considerable torpeza al caminar, debido a la pérdida de soporte y del empuje.

    Las amputaciones del antepié y mediopié han sido descartadas a favor de otras más funcionales de retropié y del tobillo. Ocasionalmente, sin embargo, éstos procedimientos están indicados, especialmente en el paciente diabético y, con menor frecuencia, tras traumatismos severos.

    La amputación de Lisfranc (a nivel de las articulaciones tarso metatarsianas) a menudo acaba con una deformidad residual en equino, debido a la pérdida de las inserciones dorsiflexoras.

    La amputación de Chopart ( a través de las articulaciones mediotarsianas) puede producir una severa deformidad en equino varo.

    AMPUTACIÓN PARCIAL DE UN DEDO

    • Colgajos: Las incisiones en la piel se van a hacer de tal forma que se realice un colgajo cutáneo plantar largo y otro dorsal corto.

    • Músculos: Luego de disecar los colgajos cutáneos se deben seccionar los tendones flexores y extensores para que se retraigan proximalmente al nivel de sección del hueso.

    • Nervios: es necesario aislar y seccionar los nervios digitales.

    • Vasos sanguíneos: ligar los vasos digitales, se puede cauterizar los de pequeño calibre.

    • Hueso: seccionar al nivel elegido y regularizar sus extremos con una lima.

    • Cierre: afrontar los colgajos y suturar con puntos sueltos no reabsorbibles.

    • Tratamiento postoperatorio:

          • vendaje estéril durante 12-16 días

          • retirar puntos: a los 7-14 días en pacientes sanos y en 21-23 días en pacientes con vasculopatía.

          • No es necesaria la prótesis

          • Uso de zapato con puntera recortada o una zapatilla con suela de madera.

    AMPUTACIÓN DE LA BASE DE LA FALAGE PROXIMAL

    Variación en los tipos de colgajo:

    Posteromedial: Dedo gordo, Hallux o primer dedo del pie.

    Dorsal en forma de raqueta: 2º.,3º.,4º. Dedos del pie

    Lateral largo: 5º. Dedo del pie

    DESARTICULACIÓN METATARSOFALANGICA

    La desarticulación metatarsofalángica del hallux es apremiante principalmente en pacientes con pie diabético, isquemia u osteomielitis.

    Técnica:

    Esta se hace de igual forma que las amputaciones descritas anteriormente realizando únicamente los siguientes cambios:

    • Colgajos: éstos pueden ser variables, pero, se prefiere un colgajo plantar largo.

    • Hueso: se va ha seccionar a nivel de la cápsula de la articulación metatarsofalángica.

    • Tratamiento postoperatorio: evitar cargas utilizando muletas de 5-10 días, utilizar zapato con puntera abierta por el edema, utilizar calzado acomodado con soporte y suela ancha.

    En las amputaciones parciales del pie o en las de múltiples radios se debe dejar un colgajo libre vascularizado tratando de conservar la mayor cantidad de estructura ósea posible. Estas se realizan sobre todo en pacientes diabéticos cuyo pie opuesto está también comprometido.

    La amputación de 2-3 radios laterales a menudo permite un pie con un apoyo funcional. La amputación de 2-3 radios mediales en circunstancias especiales puede permitir un pie con un apoyo razonable bueno y sensible.

    AMPUTACIÓN TRANSMETATARSAL

    Técnica:

    • Colgajos: plantar largo y dorsal corto

    • Músculos: seccionar para que se retraigan distal al nivel del hueso, con excepción de la capa muscular oblicua plantar que se incluirá junto con la grasa subcutánea en el colgajo plantar.

    • Nervios y vasos: de igual forma que en otras amputaciones.

    • Hueso: seccionar transversalmente los metatarsianos en la unión del tercio medio y el distal.

    • Tratamiento postoperatorio: relleno para el calzado.

    AMPUTACIONES DEL MEDIO PIE

    Existen tres tipos de amputaciones del medio pie:

  • Amputación de Lisfranc (tarso metatarsiana)

  • Casi no se utiliza porque causa deformidad equino del pie

  • Amputación de Chopart (mediotarsianas)

  • Causa una severa deformidad equino varo

  • Amputación de Pirogoff

  • En ella se secciona el calcáneo a la mitad y se rota hacia delante para fusionarlo con la tibia. Puede producir deformidad equino del calcáneo.

    El tratamiento y profilaxis de éstas deformidades a causa de dichas amputaciones se consigue de dos formas: seccionando el tendón calcáneo e inmovilizando con un yeso el área durante 4-6 semanas.

    AMPUTACIONES DEL RETROPIE Y TOBILLO

  • Amputación de Syme:

  • Esta se realiza igual que el resto de amputaciones teniendo sus variaciones en los parámetros siguientes:

    • Colgajos: se forma un único colgajo posterior del talón.

    • Hueso: el nivel disección ósea se realiza en la tibia y peroné dístales, a unos 0.6cms proximales a la articulación del tobillo centralmente.

    • Tratamiento postoperatorio: vendaje rígido de preferencia, no ser posible se puede utilizar un vendaje blando, la deambulacion se debe demorar hasta que la herida operatoria esté bien cicatrizada.

    Las dos causas más frecuentes de fracaso del muñón en esta amputación son debido a: el desplazamiento posterior de la almohadilla del talón y la necrosis cutánea debida al excesivo recorte de las “orejas de perro”.

    Esta operación no es muy recomendable en mujeres porque el muñón que se forma es muy voluminoso y poco estético.

    La prótesis utilizada en esta amputación consiste en una calzoneta de plástico, con una ventana medial desmontable para permitir el paso del extremo distal del muñón a través de su estrecho tallo, y un pie con un tobillo sólido almohadillado en el talón.

  • Amputación de Syme modificada:

  • Esta se realiza de igual forma a la de Syme variando únicamente en que la amputación del hueso se realiza a 1.3 CMS de la articulación del tobillo.

  • Amputación de Syme en dos tiempos:

  • Esta se realiza en pacientes con infección

    grave del antepié y en diabéticos con gangrena o infección del antepié que no responde al tratamiento.

  • Amputación de Boyd:

  • En esta se realiza una astragalectomia con desplazamiento

    anterior del calcáneo y una artrodesis tibio-calcánea.

    AMPUTACIONES DE LA PIERNA

    Se dividen en dos tipos; las realizadas en miembros no isquemicos y las hechas en miembros isquemicos. Ambas varían únicamente en la construcción del colgajo cutáneo y en la técnica de estabilización de los músculos.

    AMPUTACIONES EN MIEMBOS NO ISQUEMICOS

    El nivel ideal de éstas amputaciones es en la unión músculo-tendinosa del músculo gastrocnemio. El tercio distal de la pierna no es conveniente porque los tejidos están poco vascularizados y la cubierta de tejido blando es escasa.

    La longitud ideal del nivel de sección ósea es de unos 2.5cms de hueso por cada 30cms de altura. En el adulto se recomienda una sección entre 12.5-17.5cms de longitud del hueso; niveles de sección inferiores a 8.8cms no son tan funcionales y en esos casos se recomienda extirpar todo el peroné junto con la masa muscular para que el muñón pueda ajustarse con más facilidad en la prótesis.

    Técnica:

    Se realiza como toda amputación siguiendo las siguientes variantes:

    • Colgajos: se debe formar un colgajo anterior y uno posterior de igual longitud dístales al nivel de sección ósea.

    • Músculos: se deben cortar unos 6cms dístales al nivel de sección del hueso

    • Vasos: se deben ligar doblemente

    • Hueso: seccionar al nivel deseado y redondear

    • Miodesis a tensión: proceso por el cual se suturan al hueso los músculos cortándolos transversalmente bajo una tensión fisiológica.

    • Mioplastia: los músculos se suturan al tejido blando, como a los grupos musculares opuestos o la fascia.

    • Cierre: se afrontan y cierran los colgajos con puntos sueltos no reabsorbibles.

    AMPUTACIÓN DE MIEMBROS ISQUEMICOS

    La técnica es similar a la anterior con las siguientes diferencias:

    • Colgajos cutáneos: se realiza uno posterior grande y uno anterior pequeño. Los colgajos posteriores son amplios debido a que el riego sanguíneo de la piel de esta región es mejor que en la cara anterior y anterolateral de la misma

    • Músculos: se seccionan distalmente en la cara posterior y proximales en la anterior.

    • Miodesis y mioplastia: están contraindicadas en éste tipo de amputaciones puesto que tienden ha comprometer el riego sanguíneo que en estos pacientes ya es precario.

    DESARTICULACIÓN DE LA RODILLA

    Existen tres técnicas para realizar éste procedimiento:

  • TÉCNICA DE BATCH, SPITTLER Y Mc FADDIN

  • Se hace un colgajo anterior largo y ancho y uno posterior corto

  • TÉCNICA DE MAZET Y HENNESSY

  • Se realiza un colgajo anterior muy largo y uno posterior más corto elaborando una incisión cutánea en boca de pez

  • TÉCNICA DE KJØBLE

  • Se elabora un colgajo medial y uno lateral.

    AMPUTACIONES DEL MUSLO

    Se dividen al igual que las de la pierna en amputaciones de miembros no isquemicos y en miembros isquemicos. Las técnicas se realizan en la misma forma que la s descritas en la sección de amputaciones de la pierna.

    MIEMBRO SUPERIOR

    El miembro superior se articula con el tronco a través de una cintura escapular y se divide en tres segmentos: brazo, antebrazo, y mano. El miembro superior se caracteriza por su considerable movilidad.

    AMPUTACIONES DE LA EXTREMIDAD SUPERIOR

    En las amputaciones de la extremidad superior por encima de la mano, debe conservarse la mayor parte posible de miembro que sea compatible con el buen juicio clínico y con la naturaleza del trastorno que exige la amputación.

    La mano es de manera incuestionable el segmento más importante de la extremidad superior. La función de los muñones de amputación se reduce de forma progresiva al subir el nivel de la amputación.

    AMPUTACIÓN DE LA MUÑECA

    • Amputación transcarpiana

    • Desarticulación de la mano

    Estos dos tipos de amputación son preferibles a la amputación a través del antebrazo, porque, debido a que no se modifica la articulación radiocubital, se conserva la pronación y la supinación; estos movimientos son valiosos para el paciente y debe hacerse todo lo posible por conservarlos.

    AMPUTACIÓN TRANSMETACARPIANA

  • Formar un colgajo cutáneo palmar largo y dorsal corto en proporción 2-1.

  • disecar los colgajos en dirección proximal hasta el nivel de sección ósea.

  • traccionar los tendones de flexores y extensores de los dedos en dirección distal, cortarlos y dejarlos retraerse al antebrazo.

  • identificar los tendones de flexores y extensores de la muñeca, liberar sus inserciones y separarlos en posición proximal al nivel de sección ósea.

  • identificar los nervios mediano y cubital y los finos filamentos del nervio radial, tirar de ellos y cortarlos bastante proximal.

  • proximal al nivel deseado ligar y cortar las arterias radial y cubital.

  • cortar los huesos con una sierra.

  • limar los bordes rugosos.

  • anclar los tendones de flexores y extensores a los huesos carpianos, a manera de conservar el movimiento activo de la muñeca.

  • cerrar el tejido subcutáneo y la piel del extremo del muñón con puntos sueltos de material no reabsorbible.

  • colocar un drenaje para drenaje por aspiración.

  • DESARTICULACIÓN TRANSCARPIANA

  • Formar un colgajo cutáneo palmar largo y dorsal corto, pueden formarse también colgajos atípicos.

  • Levantar los colgajos cutáneos, tejido subcutáneo y fascia en dirección proximal a la articulación radiocarpiana.

  • Identificar los nervios mediano, cubital y radial, tirar de ellos suavemente en forma distal y cortarlos.

  • A un nivel proximal cortar los tendones y permitir que se retraigan hasta el antebrazo.

  • Se hace una incisión circunferencial en la cápsula articular d la muñeca para completar la desarticulación.

  • Resecar la apófisis estiloides radial y cubital y limar los extremos cruentos de los huesos.

  • cerrar los colgajos cutáneos sobre los extremos de los huesos con puntos sueltos no reabsorbibles.

  • AMPUTACIONES DEL ANTEBRAZO

    (Por debajo del codo)

    En las amputaciones a éste nivel es deseable conservar la mayor longitud de extremidad posible.

    Cuando la articulación de la extremidad superior está muy afectada, es menos probable que curen bien las amputaciones a través del tercio distal, que las realizadas a un nivel más proximal, debido a que la piel más distal suele ser más delgada y tiene menos tejido subcutáneo; también los tejidos blandos a nivel más distal se componen básicamente de estructuras poco vascularizadas como fascia y tendones.

    Por esta razón en estas circunstancias excepcionales es preferible la amputación en la unión de los tercios medio y distal del antebrazo.

    En las amputaciones a través del tercio proximal del antebrazo es preferible dejar un muñón muy pequeño por debajo del codo de 3.8-5Cms de largo a una amputación a través del codo. Es muy importante conservar la articulación del codo.

    AMPUTACIÓN DEL ANTEBRAZO DISTAL

  • Formar dos colgajos cutáneos anterior y posterior iguales (la longitud de cada uno debe ser mas o menos igual a la mitad del diámetro del antebrazo a nivel de la amputación)

  • Retirar los colgajos cutáneos junto al tejido subcutáneo y fascia profunda proximal al nivel de sección del hueso.

  • Pinzar, ligar dos veces y cortar las arterias radial y cubital proximal al nivel de sección ósea.

  • Identificar los nervios radial, cubital y mediano, tirar de ellos suavemente y cortarlos para que se retraigan bastante proximales al extremo del muñón.

  • Cortar transversalmente los músculos distal al nivel de sección del hueso.

  • Cortar el radio y el cúbito también de forma transversal y limar todos los bordes agudos de sus extremos.

  • Cerrar la fascia profunda con suturas reabsorbibles finas.

  • Colocar por debajo de la fascia un drenaje de goma.

  • AMPUTACIÓN DEL TERCIO PROXIMAL DEL ANTEBRAZO

  • Formar colgajos cutáneos anterior y posterior de igual longitud. Rechazar proximalmente la fascia profunda y colgajos cutáneos

  • Ligar dos veces y cortar los vasos principales.

  • Identificar los nervios mediano, cubital, y radial; Tirar de ellos y cortarlos proximal al nivel de sección ósea.

  • Cortar los músculos de forma transversal y alisar los bordes cortados.

  • Seccionar el radio y el cúbito de forma transversal y alisar los bordes cortados

  • Cerrar con puntos sueltos de sutura reabsorbibles la fascia profunda y con sutura no reabsorbible los bordes de la piel.

  • Colocar por debajo de la fascia un drenaje.

  • DESARTICULACIÓN DEL CODO

    Esta articulación es un nivel excelente de amputación porque el encaje de la prótesis puede agarrarse con fuerza a los cóndilos humerales. Se realiza de la siguiente manera:

  • Formar colgajos cutáneos anterior y posterior iguales. Comenzando proximalmente a nivel de los epicóndilos humerales, extienda el colgajo posterior distal a un punto situado 2.5cms distal a la articulación del olécranon y el colgajo anterior hasta un punto justo distal a la inserción del tendón del bíceps.

  • Levantar los colgajos proximalmente hasta el nivel de los epicóndilos humerales y comenzar la disección de las estructuras profundas sobre la cara medial del codo.

    • Identificar y cortar aponeurosis bicipital

    • Liberar el origen de la musculatura flexora desde el epicóndilo humeral medial (epitróclea)

    • Separa la masa muscular distalmente para exponer el paquete neurovascular que descansa sobre la cara medial del tendón del bíceps.

  • ligar dos veces y cortar la arteria braquial

  • Tirar distalmente el nervio mediano y seccionarlo con un bisturí para que se retraiga 2.5 CMS proximal a la línea articular.

  • Identificar el nervio cubital y tratarlo de forma similar.

  • Identificar el nervio radial, aislarlo y cortarlo bien proximal.

  • Cortar de forma transversal la musculatura extensora, 6.3 CMS distal a la línea articular. Cortar la fascia posterior a lo largo del tendón del tríceps.

  • Seccionar la cápsula anterior de la articulación hasta completar la desarticulación y extirpar el brazo. (dejar intacta la superficie articular del humero)

  • Llevar el tendón del tríceps anteriormente y suturarlo a los tendones de los músculos braquial y bíceps.

  • Formar un colgajo delgado a partir de la misma masa muscular extensora unida al epicóndilo, llévelo a la parte medial y suturar los restos de los músculos flexores en el epicóndilo medial.

  • Cubrir las prominencias óseas y los tendones expuestos en el extremo del húmero pasando suturas adicionales a través del periostio y del colgajo muscular.

  • Regularizar los colgajos cutáneos para un cierre ajustado y sin tensión, y aproximar los bordes con puntos sueltos de material no reabsorbible.

  • Colocar por debajo de la fascia un drenaje de goma.

  • AMPUTACIONES DEL BRAZO

    (Por encima del codo)

    Este tipo de amputación se define como aquella realizada a cualquier nivel deseado entre la región supracondílea del húmero y el nivel del pliegue axilar.

    Como en todas las demás amputaciones debe conservarse la mayor longitud del miembro.

    AMPUTACONES DEL AREA SUPRACONDILEA

  • Proximal al nivel deseado, formar los colgajos cutáneos anterior y posterior iguales, de une longitud igual a la mitad del diámetro del brazo a este nivel.

  • Ligar por duplicado y seccionar la arteria braquial proximal al nivel de sección ósea.

  • Seccionar los nervios mediano, cubital y radial a un nivel más proximal, de forma que sus extremos se retraigan por encima del extremo del muñón.

  • Cortar los músculos del compartimiento anterior del bazo 1.3cms distal a un nivel deseado de sección ósea para que puedan retraerse a este nivel.

  • Liberar la inserción del tendón del tríceps del olécranon conservando la fascia y el músculo tríceps como un colgajo.

  • rechazar este colgajo hacia arriba y cortar el periostio del húmero de forma circular al menos a 3.8cms proximal a la articulación

  • Seccione el hueso a este nivel y redondee suavemente su extremo con una lima.

  • Recortar el tendón del tríceps para formar un colgajo largo, llevarlo cruzando el extremo del hueso y suturar a la fascia que cubre los músculos anteriores.

  • Colocar por debajo de este colgajo un drenaje de Penrose.

  • Cerrar la fascia con sutura reabsorbible fina, y los colgajos cutáneos con puntos sueltos de sutura no reabsobible.

  • AMPUTACIONES PROXIMALES AL AREA SUPRACONDILEA

  • formar los colgajos cutáneos anterior y posterior iguales, con una longitud algo superior a la mitad del diámetro del brazo a este nivel

  • Identificar, ligar por duplicado y seccionar la arteria y venas braquiales.

  • identificar y tirar con suavidad y seccionar a un nivel más proximal los nervios principales

  • Cortar los músculos del compartimiento anterior del brazo 1.3 CMS distal al nivel de sección ósea para que los extremos seccionados se retraigan a este nivel.

  • Seccione el tríceps 3.8-5 CMS distal al nivel de sección ósea y separe su extremo proximalmente.

  • Cortar el periostio en forma circular y seccionar el húmero.

  • Alisar y aplanar el extremo óseo.

  • Bisele el músculo tríceps para formar un colgajo delgado, llévelo sobre el extremo del hueso y sutúrelo a la fascia muscular anterior.

  • por debajo del colgajo, coloque un drenaje de goma o un tubo plástico

  • Cerrar fascia con puntos sueltos de sutura reabsorbible.

  • Recortar los colgajos cutáneos para permitir un cierre ajustado y aproximar sus bordes con puntos sueltos de sutura no reabsobible.

  • CONCLUSIONES

  • La única indicación para la amputación es la falta de riego sanguíneo en un miembro afectado o lesionado en el cual el daño es irreparable.

  • Hay dos tipos de técnicas para realizar amputaciones: las cerradas, que son aquellas en las cuales los colgajos cutáneos se afrontan

  • Es importante realizar las amputaciones al nivel más distal posible para obtener una mejor adaptación de la prótesis y a nivel de miembro inferior se debe hacer lo posible por conservar la articulación de la rodilla puesto que niveles más altos requieren prótesis muy pesadas y difícil de maniobrar. además se debe procurar mantener las funciones de los miembros que estos realizan, a saber:

    • apoyo o soporte en palanca para el resto del cuerpo

    • mantenimiento del equilibrio y fuerza de gravedad

    • bipedestación y deambulacion o locomoción

    RECOMENDACIONES

  • Tratar de manera correcta, oportuna y eficaz las lesiones vasculares periféricas con el fin de evitar complicaciones que lleven a tomar decisiones que afecten la vida rutinaria del paciente psicológica y físicamente.

  • Hacer conciencia en el paciente diabético de las consecuencias que trae la suspensión del medicamento y la incidencia de complicaciones como son gangrenas, ulceras, traumas que pueden llevar a la indicación de una amputación, sino que se evitan o corrigen a tiempo.

  • Es imprescindible que a todo paciente que se le ha realizado una amputación se le brinde el apoyo psicológico y fisioterapéutico oportuno, puesto que ello desempeña un papel fundamental de la adaptación del paciente.

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