Alicia en el País de las Maravillas; Lewis Carroll

Literatura universal contemporánea. Narrativa infantil y juvenil. Novela fantástica. Imaginación. Resumen

  • Enviado por: Anna
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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Resumen del argumento:

Había una vez, una niña llamada Alicia, que estaba con su hermana junto al río. Su hermana estaba leyendo un libro, mientras que Alicia empezaba a sentirse cansada sin nada que hacer. Así que se levanto y comenzó a recoger flores, cuando de pronto vio a un Conejo Blanco que llevaba un reloj de bolsillo, y Alicia muerta de curiosidad fue tras él. El conejo se metió dentro de una grande madriguera, que era como un pozo, Alicia iba cayendo mientras miraba las paredes del pozo eran armarios y estanterías.

Paso un buen rato hasta que cayera, y cuando al fin cayó, cayó encima de un montón de ramitas y hojas secas, y en frente se encontraba un pasillo donde se veía el Conejo Blanco. Alicia se puso a perseguirlo, pero de pronto perdió al conejo de vista, en donde se encontraba en un vestíbulo, rodeada de puertas, pero todas estaban cerradas. Alicia se preguntaba como iba a salir de allí, y de pronto, tropo con una mesita de cristal, que había una diminuta llave dorada. Pero esa llave no habría ninguna de esas puertas. Sin embargo, al hacer un segundo vistazo al vestíbulo, dio con una cortina, y allí se encontraba una puertecita, metió la llavecita en la cerradura, y Alicia abrió la puerta. A través de la puerta se veía un hermoso jardín. Alicia quería a atravesar la puertecita, pero ella era demasiado grande para pasar por esa diminuta puerta. Y entonces, en la mesa de cristal apareció un frasco con una etiqueta que ponía “BEBÉME”. Alicia tuvo alguna duda si ese frasco tenia alguna sustancia de veneno, pero no vio ninguna etiqueta que advirtiera, así que Alicia probó el contenido del frasco, que sabia a una mezcla de tarta de cerezas…, y le gusto tanto que se lo acabó. Y de pronto, Alicia iba encogiendo como un catalejo, al pensar que tenía la medida perfecta para atravesar la puertecita para ir al jardín. Cuando Alicia llego a la puerta, recordó que se le había olvidado la llavecita para abrir la puerta, y cuando volvió a la mesa a por ella, se dio cuenta que no podía alcanzarla. Y cuando al fin se cansó de intentar alcanzar la llave se echó a llorar.

Al poco rato encontró una cajita de cristal que había debajo la mesa, la abrió y había un diminuto pastel, sobre cual se leía la palabra “CÓMEME”. Y Alicia le dio un mordisquito, pero no pasaba nada, seguía con el mismo tamaño, así que se acabó todo el pastel.

Después de unos minutos, Comenzó a crecer, y pudo alcanzar la llave para abrir esa puertecita, pero no podía ir al otro lado de la puerta, porque era demasiado grande. Y al cabo de un rato, oyó unos pasitos a lo lejos, era el Conejo Blanco, que estaba de vuelta, iba trotando con mucha prisa. Cuando el conejo vio a Alicia se escabullo en la oscuridad.

Después de unos minutos, Alicia resbaló i se encontró hundida en agua salada, eso era por que Alicia había llorado mucho. Y cuando iba nadando para encontrar una salida, se encontró con un ratón. El ratón y Alicia empezaron a ir hacia la orilla, y allí se encontró con animales muy raros. Alicia les explicó a todos los animales que había allí en la orilla, lo buena que era su gata Dinah. Y todos se fueron y Alicia se quedo sola, en poco rato oyó unos pasitos, era el Conejo Blanco, que parecía que estaba buscando sus guantes blancos y su abanico, el conejo blanco gritó Alicia como si fuera su doncella, para que fuera a su casa a buscarle un par de guantes y un abanico, y Alicia se asustó y salió corriendo para la dirección que le había indicado el conejo. Enseguida encontró una casita, que en la placa de latón ponía “C. Blanco”. Alicia entró a la casa, y rápidamente encontró el abanico y un par de guantes. Y allí mismo había un frasquito, pero no ponía nada de “bébeme”, entonces se lo bebo, y fue creciendo. Y cuando finalmente paro de crecer, ella estaba muy incómoda porque estaba apretujada y no podía salir de esa situación. y en pocos minutos, Alicia escuchaba al conejo blanco, diciéndole que le trajera rápidamente los guantes y el abanico. El conejo blanco entro a la casa, iba subiendo por las escaleras, cuando el Conejo abrió la puerta de la habitación, no podía abrir la puerta porque Alicia tenía el codo allí apoyado, entonces el conejo dijo que entraría por al ventana, el conejo vio que estaba el brazo de Alicia, y dio un manotazo en el aire, pero se cayó dentro del invernadero, allí se encontraba con Pat, y el conejo del explicó que por al ventana se veía un brazo, y entonces pasó una lagartija con una escalera y entonces Bill, la lagartija entró por la chimenea, pero Alicia como escuchó que alguien entraría por la chimenea, y entonces Alicia bajó el pie por la chimenea y esperó a que oyera a alguien, y entonces cuando escuchó algo dio un brusco puntapié.

Entonces el Conejo y Pat, y hicieron una lluvia de pequeños guijarros y algunos le golpeaban, pero de pronto Alicia observó, que todos los guijarros se estaban convirtiendo en pastelillos según caían al suelo. Y entonces Alicia tuvo una idea, que se tenía que comer alguno de esos pastelillos para cambiar su estatura. Cuando empezó a encogerse, salió corriendo de la casa, hasta que llegó a un bosque.

Y allí lo primero que tenía que hacer, era comer algo, para recuperar su estatura original. Cuando Alicia estaba buscando algo para comer…se encontró con una enorme seta. Alicia quería mirar que había debajo la seta, pero también quería mirar lo que había en lo alto de la gran seta. Se puso de puntillas y echó un vistazo, y de pronto apareció una enorme oruga azul que estaba sentada en la seta, y fumando.

Alicia empezó hablar con la oruga, y Alicia le explicaba que quería crecer un poco más, y la oruga le dijo que comiera un trozo de seta, pero que un lado le hará crecer y el otro lado le hará encoger, y cuando dijo esas palabras la oruga desapareció.

Alicia cogió un trozo por cada lado, probó un trozo, pero le izo encoger, y después comió el otro y la hizo crecer tanto que no veía sus hombros ni sus manos. Entonces Alicia cogió los dos trozos de las setas, e iba mordiendo uno y luego el otro, y así hasta que consiguiera su estatura normal. Pero entonces llegó a una pequeña casita, y comenzó a comer un poco de la seta para ser algo más pequeña.

Alicia fue hasta la casa, y allí en la entrada había dos “lacayos”. Cuando Alicia se atrevió a hablar con ellos, uno ya se había ido por el otro seguía allí sentado en el suelo. Alicia hablo con ellos pero no sirvió de nada, así que abrió a puerta de la casa, y daba directamente a la cocina, que allí había un gato con una enorme sonrisa. Y la Duquesa se hallaba en el centro, sentada con un niño en brazos.

Alicia comenzó a hablar con la Duquesa. De pronto la Duquesa se levanto y dejo al niño a los brazos de Alicia, ella tenía que irse a jugar al cróquet con la Reina. Y entonces Alicia vio que el niño no era un bebe, sino un cerdo (por eso gruñía tanto). Alicia se canso de tener el cerdo en las manos y lo dejo allí. Cuando de pronto Alicia vio al Gato de Cheshire sentado en la rama de un árbol. Entonces Alicia comenzó ha hablar con él. Alicia le pregunto que dirección tenia que tomar para ir a algún lado, el Gato le dijo que por la derecha vive un Sombrero, y por la izquierda vive una Liebre de Marzo. Y entonces el gato desapareció. Y entonces Alicia fue a visitar a la Liebre de Marzo. No había caminado mucho más cuando vio la casa de la Liebre de Marzo, había una mesa bajo un árbol frente a la casa, y la Liebre de Marzo y el Sombrerero y un Lirón estaban tomando té allí. La Liebre de Marzo y el Sombrerero vieron a Alicia, y la pusieron en un sillón. Entonces empezaron hablar de adivinanzas, pero entonces el Lirón comenzó a contar un cuento. Alicia no aguanto más de estar allí, con tanta grosería que le deba el Sombrerero, así que se fue disgustada. Alicia retomaba su camina por el bosque, y de pronto, observó uno de los árboles tenía una puerta para entrar en él, y Alicia entró. Una vez dentro, se hallo en el largo vestíbulo, cerca de la mesita de cristal, cogió la llavecita dorada que había allí, y abrir la puerta que daba al jardín. Luego mordisqueo la seta que había guardado para encoger unos centímetros. Entonces por fin se encontró en el hermoso jardín.

En el jardín habían grandes rosas blancas, pero tres jardineros las estaban pintando de rojo, porque la Reina las quería rojas. Cuando Alicia estaba hablando con los jardineros, apareció la Reina y el Rey de corazones. La Reina se puso a hablar con Alicia, y mientras estaba hablando con ella, observó las rosas que estaban pintadas de rojo, y los tres jardineros que estaban al lado de los arbustos, la Reina los decapito. Después de unos minutos, la Reina le preguntó a Alicia si sabia jugar al cróquet, y Alicia dijo que si. Entonces Alicia se unió al cortejo, y observó que estaba el Conejo Blanco. En el campo de cróquet, las pelotas eran erizos vivos, y los mazos flamencos.

Cuando Alicia ya estaba un poco incómoda, la sonrisa del Gato de Cheshire apareció, y cuando apareció toda la cabeza del gato, Alicia empezó hablar con él, y entonces apareció el Rey. Al rey no le cayó viene ese gato y entonces llamo a la Reina para que lo echara o decapitara. El Rey, la Reina y el verdugo, tenían una pelea sobre decapitar el gato. El verdugo comentaba que no se podía cortar una cabeza a menos que hubiera un cuerpo del que cortarla. El Rey comentaba que cualquier cosa que tuviera una cabeza podía decapitarse, y la Reina decía que si no se resolvía la cuestión en menos de un minuto, haría ejecutar a todo el mundo. Y entonces los tres acudieron a Alicia, y Alicia les dijo que el gato pertenecía a la Duquesa, y lo mejor sería preguntarle a ella. Pero la Duquesa estaba en prisión, y la Reina dijo que la traerla aquí, y cuando llego la Duquesa el Gato ya había desaparecido.

Cuando la Duquesa vio a Alicia, se cogieron cariñosamente, y se alejaron un poco para hablar. Cuando estaban hablando de moralejas, apareció al Reina. La Reina le dijo a la Duquesa que desapareciera ella, o su cabeza, así que la Duquesa desapareció como un periquete. Y entonces la Reina y Alicia volvieron al juego.

Durante todo el tiempo que estuvieron jugando la Reina nuca dejaba de discutir con los otros jugadores, y entonces la Reina abandonó el partido, casi sin aliento, y le dijo a Alicia que si había visto la Falsa Tortuga. Alicia nunca había escuchado hablar de ella, y entonces la reina y Alicia se fueron a que la Tortuga le contará su historia. Muy pronto toparon con un Grifo y entonces la Reina le dijo al Grifo que la llevara a ver a la Falsa Tortuga. Cuando llegaron la Falsa Tortuga estaba sentada en una roca, triste y solitaria…entonces el Grifo le dijo a la Tortuga que Alicia quería saber su historia, y entonces la Falsa Tortuga se la contó a los dos.

Mientras la Falsa Tortuga estaba cantando una canción, el Grifo escuchó desde lejos que decían que había empezado el juicio, de ¿quién robó las tartas? y entonces cogió Alicia y se marcharon. Cuando llegaron, el Rey y la Reina, estaban senados en su trono. En el centro había una mesa, con una enorme fuente de tartas encima.

El Rey era el juez, porque llevaba una peluca, y encima la corona. El juicio comenzó, y trajeron el primer testigo, que era el Sombrerero. El sombrerero estaba confuso y dio un mordisco a la taza en lugar del trozo de pan con mantequilla, y justo entonces Alicia comenzó a crecer de nuevo. Al final el sombrerero se pudo ir, porque nombró a los conejillos de indias, y entonces apareció el segundo testigo, que era la cocinera de la Duquesa. Cuando la cocinera contestó de que eran las tartas, dijo que eran de pimienta, y entonces al lirón se le escapó decir que era de Melaza, y entonces cogieron al lirón, y la cocinera había desaparecido. Pero después llamaron el otro testigo, que era Alicia.

Mientras que Alicia estaba declarándose, entonces llego un papel, que ponía unos versos. Pero no se sabía si tenía algún significado o algo.

Después de unos minutos Alicia y la Reina se pusieron a discutir, y entonces como Alicia dijo que era solo una baraja, le lanzó al aire una baraja entera, Alicia soltó un gritito, y entonces se halló echada a las orillas del río, con la cabeza en el regazo de su hermana, que apartaba unas hojas secas que habían caído de los árboles. Entonces su Hermana le dijo que se levantara, y Alicia le explicó que tuvo un sueño muy curioso, y le intento contar todas las aventuras de las que pudo recordar. Entonces su hermana le dijo que fuera a tomarse el té, y entonces Alicia se fue corriendo y su hermana se puso a soñar a su manera.

Finalmente trató de imaginar cómo sería Alicia cuando se convirtiera en una mujer adulta, y cómo se sentiría con sus simples penas y cómo gozaría recordando su propia infancia, y los felices días de verano.

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