Alicante

Turismo. Economía. Gastronomía. Comercio. Patrimonio histórico. Castillo de Santa Bárbara. Colección Capa. Palacio Municipal. Casco Antiguo. Fiestas. Folklore

  • Enviado por: Sergio Crespo Peinado y Alejandro Sánchez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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PATRIMONIO HISTÓRICO

EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA

Se encuentra ubicado sobre el monte Benacantil, mole rocosa de 166 metros de altitud, lindante con el mar y de enorme valor estratégico. Llamada esta roca Bena i qantil por el geógrafo musulmán Al-Idrisi en el S.XII. En sus laderas se han encontrado restos arqueológicos de la edad de bronce, ibéricos y de la época romana.

Este castillo adquiere el nombre de Santa Bárbara porque el día de su festividad el 4 de diciembre del año 1248, la conquistó el infante Alfonso de Castilla, futuro rey Alfonso X el sabio.

Hasta en 1963, en que fue abierto al público estuvo en una situación de abandono. Fue en ese año cuando se inauguraron los dos ascensores que hacen un recorrido por dentro de la montaña de 142,70 metros y a los que se acede por un túnel de 204,83 metros de longitud que nace en la avenida de Jovellanos, frente a la playa del postiget.

Este castillo se divide en tres recintos diferenciados. El primero de ellos es él más alto, se le conoce como “la torreta” por encontrarse en la vieja torre del homenaje, en este recinto se contempla el llamado Baluarte de los ingleses, así como otras dependencias: Parque de ingenieros, sala noble, casa del gobernador, etc. La explanada más elevada es conocida por “el macho del castillo”. El recinto intermedio corresponde a las dependencias más importantes: salón de Felipe II, antiguo cuerpo de la tropa frente al amplio patio de armas, a cuyas espaldas se hallan las ruinas de la ermita de Santa Bárbara, cuerpo de guardia, baluarte de la reina. Del siglo XVIII data el recinto inferior donde encontramos el Revellín del Bon Repós que hace las funciones de aparcamiento y en el que se ubica el monumento al ilustre militar alicantino Félix Berenguer de Morquina.

LA COLECCIÓN CAPA

El 29 de junio de 1998 se inauguraba esta magnifica muestra artística, la más completa existente en el mundo de la cultura contemporánea española. Se pueden ver alrededor de 250 esculturas de las 700 que consta la colección, cedidas por Eduardo Capa.

Por todo el recinto están repartidas las esculturas, en el marco incomparable del castillo que al mismo tiempo es un museo al aire libre, en cualquier rincón nos podemos encontrar con las obras, también ocupan varias salas: el almacén de pólvora acoge a los retratos, la sala noble, la sala larga y algunas más que se están acondicionando actualmente.

EL PALACIO MUNICIPAL

Empezó a edificarse en 1701, y se concluyó en 1780. El investigador Sáez Vidal divide la construcción en tres fases: la primera desde sus inicios hasta 1730, la segunda de este año al 1770 y la tercera que correspondería la siguiente década. De la primera época se sabe: La Guerra de Sucesión al Trono (1701-1714) vació las arcas municipales de Alicante. El maestro cantero Vicente Soler trazó en 1699 los primeros diseños de la casa de la ciudad que, sin duda, debieron extraviarse. En la segunda fase de 40 años de gestión se pusieron en pie las fachadas y se trabajó en la decoración de los interiores bajo Vicente Mingot. En el Frontispicio se aprecia uno inferior compuesto por cinco portadas, siendo la principal en la que se convierte en el punto focal del monumento y centro de las restantes, en la que resaltan las columnas salomónicas (Bernini e influencias italianas).

En el segundo piso hay una serie de doce balcones franqueados por estípites de forma piramidal y con el frontón quebrado característico Barroco. De la fachada posterior destaca una portada de gran perfección estética. En la primera planta un amplio vestíbulo que permite el acceso a la alcaldía, a la derecha, el ante salón donde se encuentra la galería de retratos de los alcaldes, en el llamado salón azul y que lo fue real con la visita de Isabel II en 1858. La segunda puerta permite la entrada al actual salón de plenos. Por último bajo la torre del reloj se contempla una inscripción en la que se puede leer que la obra se acabó en 1668.

CASCO ANTIGUO DE ALICANTE

POZOS DE GARRIGÓS

Todos los datos apuntan a que su constructor fue Don Antonio Garrigós, quien en 1860, solicitara permiso para realizar obras en la ladera de la montaña del castillo. El incremento de la demanda de agua potable, por motivos de higiene de la población, sugirió la creación de estos aljibes. Estos fueron adquiridos en 1968 por el ayuntamiento y se dedicó posteriormente a un museo, tienen una capacidad de almacenamiento de más de 800.000 litros.

En su interior se puede contemplar “El agua y la cerámica”, una exposición donde por una parte se ofrece, una serie de piezas de la cerámica popular alicantina donadas en gran parte por el ceramista del alfarero pueblo de Agost, Emili Boix, por otra parte, paneles que explican la captación y almacenamiento del agua, tipos de cerámica y su función, su transporte y distribución.

CONCATEDRAL DE SAN NICOLÁS

La austeridad de su fachada herreriana contrasta con su rico interior, donde conserva una magnifica nave del siglo XVII y un bello claustro del siglo XV. En el se hallan dos hermosas puertas barrocas, con tallas de escenas bíblicas. En el interior de la nave hay que destacar la Capilla de la Comunión y una imagen del Cristo de la buena muerte, obra del siglo XVIII, cuyo autor es Nicolás de Busi, Dispone de dos entradas, conocidas popularmente como la puerta de Alegra y la de Santa Faz. La construcción actual se inició en el año 1616 y se finalizó en 1662. Su cúpula azul, característica de las construcciones mediterráneas, se alza sobre los tejados del casco antiguo a 45 metros de altura.

IGLESIA DE SANTA MARÍA

Alicante tenía dos mezquitas, la mayor y la menor. Alfonso X el sabio en 1264 ordenó purificar la primera, hoy llamada Iglesia de Santa María. A principios del siglo XIV se derribó la mezquita y se construyó la iglesia, pero tubo un incendio quedando solo en condiciones el retablo “Descendimiento” y las tres formas que guardaba el coponcillo. Inmediatamente se reconstruyó. La triple portada, presidida por la Asunción fue realizada mucho más tarde en 1721-24 por Manuel Violat. Los laterales son del cantero Francisco Mingot y el escultor Juan Bautista Borja. La cornisa hace los oficios de bateaguas y algunas gárgolas decoran la fachada y torres.

El altar mayor está presidido por una Virgen con el niño en brazos, flaqueada por cuatro marcos rococó y lienzos del siglo XVIII. Sobre la portada de la estancia contigua hay otra virgen gótica, con el niño, pero del siglo XV. Las bóvedas son góticas. El tabernáculo colocado sobre el altar mayor es de Pascual Valentí, realizado en 1754. El órgano data de 1760. La pila bautismal tiene escenas de la vida del Bautista y desnudos mitológicos en el medallón. En el retablo del presbiterio se representan diversos pasajes de la vida de nuestra señora.

FIESTAS

Son muchas las propuestas, pero entre todas destaca una, del 20 al 29 de junio la ciudad de Alicante estalla en una explosión de color, música y alegría: son Les Fogueres de Sant Joan, fiestas declaradas de interés turístico internacional. Cada distrito de la ciudad instala unos monumentos de cartón-piedra y madera de gran altura, los protagonistas son los ninotscon alegorías desenfadadas. La noche de San Juan el 24 de junio, en que se celebra la Nit del Foc o la mágica noche de la cremá, cuando los monumentos son pasto de las llamas. Son características: los desfiles, exposiciones, les barraques, recintos con actuaciones musicales al aire libre y les mascletaes, ensordecedores “conciertos” de toda clase de petardos coordinados en sonido y tiempo. Estas fiestas tienen su continuación en las de San Pedro, del 25 Al 29 de junio, en ellas destacan los concursos internacionales de mascletás y fuegos artificiales.

Entre las fiestas más tradicionales destaca la de Moros y Cristianos, en conmemoración de la reconquista cristiana de la ciudad, con la emulación de batallas y coloridos desfiles. Se celebran en marzo en Villafranqueza, en junio en el barrio de San Blas y en agosto en el de Altozano y barrio de José Antonio.

La noche alicantina ofrece un sinfín de ofertas para salir de copas. El núcleo antiguo, entre San Nicolás y Santa Cruz, es una de las áreas más populares. En las calles perpendiculares a doctor Gadea y Alfonso El Sabio existe también gan cantidad de locales donde acude la gente joven, estos forman la conocida ruta de la madera. El puerto es la oferta más atractiva durante todo el año, sus locales permanecen abiertos hasta el amanecer.

FIESTAS DE ALICANTE

ENERO: Día 5, Cabalgata de Reyes. Día 17, Porrate de San Antón.

FEBRERO: Carnavales, bailes de disfraces y entierro de la sardina.

MARZO: Días 15/19 Moros y Cristianos Barrio Villafranqueza.

MARZO/ABRIL: Semana Santa, procesiones, exposiciones, concierto sacro.

MAYO: Días 1/3 Cruces de Mayo Barrio Santa Cruz.

JUNIO: 2ª Semana Moros y Cristianos Barrio San Blas. Días 20/29 Hogueras de San Juan, desfiles, barracas, fuegos artificiales, ofrenda de flores, actos religiosos.

JULIO: Día 16 Procesión Virgen del Carmen, se realiza en barcos.

JULIO/AGOSTO: Fiesta patronal festividad Virgen del Remedio, procesión, conciertos, fuegos artificiales.

AGOSTO: Días 12/16 Moros y Cristianos barrio Altozano. Días 20/23 Moros y Cristianos barrio José Antonio.

SEPTIEMBRE: Días 5/8 Fiesta popular barrio Raval Roig, en honor a la Virgen del Socorro.

DICIEMBRE/ENERO: Fogueres en nadal, concursos de villancicos, actividades lúdico - culturales.

ECONOMÍA Y MERCADO TURÍSTICO DE ALICANTE.

El turismo de Alicante ciudad no ha correspondido tradicionalmente al modelo de una ciudad turística, sino al de una ciudad de servicios y de negocios. Desde septiembre del año 97 toma importancia registrando una ocupación que anteriormente se veía mermada por las vacaciones comerciales. Actualmente Alicante recibe turistas sobretodo en los meses de julio, agosto y septiembre. El nuevo enfoque publicitario, la zona comercial, el castillo y su nuevo atractivo el puerto como lugar de ocio, consiguen que Alicante reciba una gran cantidad de visitantes.

El sol y playa son los atractivos de las zonas de San Juan y Muchavista, en ellas están destinadas a los apartamentos, que son la mayoría segunda residencia o primeras viviendas que atraen a los propios alicantinos y al turismo nacional, sobretodo de Madrid y Castilla-La Mancha. También disponen de hoteles donde últimamente es notable la presencia de franceses.

LA GASTRONOMÍA

Las cualidades y bonanza de la dieta mediterránea son mundialmente reconocidas. La gastronomía tradicional alicantina encaja de lleno en esa cultura del buen comer, basada en platos elaborados con productos frescos. Los salazones (pescado curado con sal), principalmente la mojama y la hueva, tienen en esta tierra una gran tradición que se remonta al tiempo de colonización romana. Servidos en ensaladas y aperitivos resultan muy sabrosos. El arroz es el condimento principal en la gastronomía alicantina, arroces como: la paella alicantina, el caldero, el arroz a banda, el arroz al horno, el arroz negro, el arroz con costra, etc.. Pero Alicante es un lugar idóneo para degustar excelentes pescados: sardinas, doradas y boquerones, bien a la plancha, a la sal o en vinagre. El mejor acampañamiento para el almuerzo es “Coca amb tonyina”, empanada de atún salado, tomate, cebolla y anís. Otras cocas alicantinas son la Coca boba, una especie de bizcocho, la de almemdras, la de “mollitas” y la de tomate y sardina. La comarca de Alicante ha dado un postre conocido internacionalmente, El Turrón, fabricado en la vecina Jijona. Otros postres tradicionales son: el pan de higo, el arrop i tallaetes. El vino típico de la huerta de Alicante es el Fondillón, que era el preferido por la aristocracia europea afrancesada.

ZONA COMERCIAL

La avenida Maisonnave vertebra en la actualidad la más amplia zona comercial de Alicante, que incluye tiendas especializadas, grandes almacenes, zapaterías, tiendas de artículos deportivos... etc. El comercio tradicional se encuentra en torna a la Rambla, a la calle Mayor y Gerona. Un novedoso centro comercial aglutina al comercio franquiciado, restaurantes y multicines. La capital alicantina es un nutrido escaparate de los productos que se elaboran en su provincia, como sus juguetes, zapatos, artículos de piel o el turrón.