Algún amor que no mate; Dulce Chacón

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa actual. Novela. Biografía. Mujeres maltratadas. Amor. Soledad. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Jlb
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 16 páginas
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ALGÚN AMOR

QUE

NO MATE

Dulce Chacón

ÍNDICE

  • Autora.

  • Introducción.

  • Argumento.

  • Narrador.

  • Tiempo.

  • Ambiente.

  • Temas de la novela.

  • Estructura externa.

  • Personajes.

  • AUTORA

    Dulce Chacón nació en Zafra, Badajoz, en 1954. Poeta y novelista, ha publicado los libros de poemas Querrán ponerle nombre (1992), qué fue su primer libro, al que le siguió Las palabras de la piedra (1993). Dos años después escribió Contra el desprestigio de la altura, con el cual ganó el Premio de Poesía Ciudad de Irún 1995.Otros libros como Matar al ángel (1999), y las novelas Algún amor que no mate (1996), Blanca vuela mañana (1997), Háblame, musa, de aquel varón (1998) y Cielos de barro (Premio Azorín 2000). También es autora de la obra de teatro Segunda mano (1998). Parte de su novela ha sido recogida en Tarde Tranquila. O maggio alla poesia, una antología poética publicada en Italia.

    INTRODUCCIÓN

    Algún amor que no mate es la singular, y a la vez tan corriente, historia de una mujer que basó todo en el amor; una historia que nos narra esa misma mujer des de la cama de un hospital, a través de sus recuerdos.

    Una historia que no aparenta ser más que una de esas frecuentes habladurías entre amigas marujonas, pero que en realidad llega a ser mucho más. Para empezar, la protagonista, a la que podríamos calificar como la mujer entera, se divide en dos para narrarnos esa historia, la historia de su vida, el transcurso de ésta des de su matrimonio, los cambios que se producen en este, etc. Una protagonista que ha encerrado durante toda su vida a dos mujeres, a ella misma, la mujer entera que hace frente a sus problemas, la consciente y la prudente, como ya sabemos: Prudencia, la que guarda y reprime sus sentimientos, la que no se rebela ante lo injusto.

    Así pues, se podría decir que Algún amor que no mate es el desdoblamiento de una mujer para contarnos una historia, todo un mundo de relaciones entre las cuales habría que destacar su fracasado matrimonio, aunque como ya veremos, llega a ser fracasado como fruto de otros sucesos. Una situación desdoblamiento que durará hasta el final de la novela, cuando primero morirá Prudencia y luego la mujer entera, cansada ya de aguantarla.

    ARGUMENTO

    Tanto Prudencia como la mujer entera, que en definitiva son la misma persona, se casaron enamoradas e inocentes, como podemos comprobar con la llamada telefónica a la madre en la noche de bodas y con las lágrimas que duraron tres días. Pero con el matrimonio todo cambió, su marido, muy atento y embobalicado con ella al principio se volvió arisco, frío y distante, pero ¿ por qué? Des de mi perspectiva existen dos razones; la más importante, y la que en definitiva hace que los hechos sucedan como suceden, es la actitud de la madre del marido, la relación entre ambos, y por otra, la propia actitud de Prudencia, tan sumisa, que había basado todo en su marido, en su relación, y cuando ésta comienza a desmoronarse lo único que consigue hacer es quejarse- hasta el punto de aburrir a sus amigas permitiendo la situación y no actuando. Y es que la historia, o la vida de Prudencia, es triste porqué esa relación de sumisión hijo/madre queda proyectada en ella, mujer/marido. Sí como también en el resto de personajes, pues también influye en el trato que recibirá la amante, y si continuáramos, también en el hijo de ésta.

    Y es que el amor maternal tiene mucho que decir en esta historia, demasiado tal vez. Ya des de novios, la madre del marido no veía con buenos ojos a Prudencia, pues le robaba a su único hijo, el que era el lucero de sus ojos, su querubín. Ante esto, tampoco tenía Prudencia mucho aprecio por su suegra, y para colmo el suegro se va de casa, por los celos que también él siente por la relación entre madre e hijo, posponiéndose así la ansiada boda. Cuando parece la cosa estabilizarse un poco llega el representante con su clavel de cada día, y la suegra y éste, enamorados como unos quinceañeros deciden casarse también, y como no, la suegra tiene la brillante idea de hacer una boda doble, a lo que, afortunadamente, se oponen tanto Prudencia como su marido. Finalmente se produce una boda tras otra, primero la pareja de jóvenes y luego los más maduritos, a la boda de los cuales el testarudo marido se niega a asistir, pues es él quien ahora siente celos del representante, otro sumiso.

    Lo lógico sería pensar que con las bodas, la relación madre/hijo decaería, y se enriquecerían por otra parte las relaciones entre cónyuges, pero no es así, por lo tanto de aquí parten todos los problemas. Unos problemas que principalmente afectarán a Prudencia, pero también al suegro y al representante. Problemas de incomprensión, de malos tratos, de machismo, de engaños... produciendo así soledad y tristeza en nuestra protagonista, teniendo que recurrir a las amigas, a sí misma, e incluso a la invención de recuerdos irreales para combatirlas, aunque verdaderamente su actuación es mínima ante los hechos que le acontecen. Incluso cuando su suegro, aún enamorado de su mujer, y en una situación semejante a la de Prudencia, acude desesperado a ella con esas preguntas, ésta no responde ante la vergüenza y la verdad, simplemente lo hecha de su casa. Igual de indiferente quedaría en el entierro de éste, cuando el representante se le acerca y él susurra al oído: “¡Uno de nosotros dos será el siguiente!” .Y efectivamente, Prudencia, después de soportar durante quince años el engaño y el trato ruin y machista de su marido, decide conseguir la libertad suicidándose. Ahora ya sólo queda el representante, también ignorado, cosa que se ve claramente en la boda de Prudencia, así como también en el entierro del suegro, pues no sabe que lugar ocupa en la vida de los demás. También queda la amante, creo yo que un poco envidiada por Prudencia, pues a parte de que ella si que puede tener hijos, y de hecho los tiene, a pesar de ser maltratada también y de haber llegado a vivir en las mismas condiciones que Prudencia, saca valor para dejar a ese hombre y emprender un nuevo rumbo.

    NARRADOR

    Dulce Chacón, en Algún amor que no mate no respeta el orden cronológico a la hora de contar los hechos que acontecen, sino que da saltos en el tiempo, hacia delante y hacia atrás, acercándonos escenas distantes en el tiempo. Así pues, en el primer capítulo ya queda constancia de la muerte del suegro de Prudencia, aunque antes de ésta han de suceder muchas más cosas, como el que éste se vaya de casa, la boda de Prudencia, la boda de su mujer con el representante... entre otros.

    Unos saltos en el tiempo que junto con la narración en primera y en tercera persona- narrador protagonista y narrador-testigo nos hacen adentrarnos de una manera profunda en los recuerdos de esa mujer, rota por el amor. Unos recuerdos que nos son narrados con estilo indirecto libre, pues se pasa de hechos a pensamientos, combinándose tanto la narración hecha por “la mujer entera” sobre la vida de Prudencia, con los sentimientos de ésta y los sentimientos de la propia narradora, incluso se dirigen la una a la otra.

    “Prudencia, hija, deberías haber aprovechado y hablar con el representante, ya ves cómo los hombres no son todos iguales, como dices tú. Contarle tus penas. Porque de mí estás un poco cansada, y yo de ti, Prudencia. Por eso esta mañana, cuando me dijiste que tú también ibas a morirte me entró alivio por dentro y no te pregunté de qué. Todo el día mirándome sin decir nada. Y yo mirándote todo el día. ¿Es tu forma de despedirte? No sé si esperas que te pida que te quedes, para no dormir. Yo no sé si quiero que te quedes. Sólo quiero dormir, Prudencia, dormir”. (Pág.97)

    TIEMPO

    Hay que decir que aparecen pocas referencias temporales concretas, aunque abundan las expresiones como “hace muchos años que...”. Concretamente sólo aparece “quince años para mayo que murió mi suegro, el pobre” (Pág. 12), que de alguna manera nos da a entender, que toda la historia que se nos cuneta ha transcurrido durante más de quince años, pues sabemos que empieza antes de la muerte del suegro, des de que Prudencia y su marido son novios. Otra referencia concreta que también aparece es la de las cinco horas que pasó Prudencia tirada en el suelo del cuarto de baño al resbalar cuando salía de la ducha.

    “Cuando Prudencia se cayó al salir de la bañera estuvo tirada cinco horas”...” Calculó el tiempo por los rosarios” (Pág. 43). Una referencia que posiblemente nos da constancia de la soledad de esta mujer, y de l amanera en que la trata el marido, pues Prudencia no se hubiera pasado allí cinco horas si su éste no se hubiera ido a jugar al mus, y para colmo, cuando llega a casa y la encuentra en el suelo la riñe.

    AMBIENTE

    Sabemos que toda la historia es contada des de la cama de un hospital, y sería “ la mujer entera” la que nos la cuenta, como si se tratara de la vida de una amiga, su amiga Prudencia, pero que en realidad es ella misma, pues poco a poco vemos como los hechos que componen la vida de ambas coinciden. Pero las acciones de la historia transcurren en una ciudad, el nombre de la cual no queda especificado, aunque hay constancia de ello porqué a parecen espacios típicamente urbanos, las calles, el bar de la esquina, el hospital, el parque, las calles..., pero en mi opinión debe ser una ciudad no muy grande, por los comentarios que se hacen y porqué todos parecen saber de los asuntos de los demás, como se puede ver en una de las cartas de la amante, o en los conocimientos de la prima de Prudencia:

    “ ... sabe que yo no voy nunca a esas reuniones, esas damas me ponen verde a la mínima ocasión, me lo ha dicho tu madre...”(Pág. 83)

    “ Fue mi prima la que me dijo que mi suegro se había ido de casa. Siempre hemos sido muy buenas amigas, y en cuanto se enteró vino a contármelo”(Pág. 20)

    “ Mi prima me contó que su marido lo vio un día llorando en el bar, como un niño”(Pág. 27)

    TEMAS DE LA NOVELA

    Los temas que se tratan en esta novela son diversos, pero hay tres que son el motor de todo, la influencia de las relaciones, los celos y el amor. Como ya he comentado antes la relación entre la madre y el hijo es lo que lo mueve todo, para bien y para mal, es decir, la historia gira alrededor de esa relación, que las consecuencias sean negativas, es el resultado. Por esa relación surgen los celos, esos recelos que uno siente, cuando lo que o a quien pretendemos sea alcanzado por otro, los celos, objeto de tristeza, discordia y desesperación. Unos celos que se dan el Prudencia, en su suegro y en el representante.

    Otro tema fundamental es la soledad que siente Prudencia, y la que posiblemente también sientan su suegro y el representante, pues quedan al margen de las personas a quienes aman, ya que madre e hijo forman un circulo en el que no es posible penetrar. Una soledad que lleva a Prudencia a inventar a alguien con quien dialogar, esa mujer que con el cuerpo lleno de pastillas va soltando sus recuerdos a duras penas des de la cama de un hospital, unos recuerdos que llegan hasta nosotros, y como no está sola. Bueno, con Prudencia.

    El amor es un concepto que mueve a todos los personajes de la novela. Es el que les mantiene vivos y es el que más tarde acabará con sus vidas, ya sea física como psíquicamente. Prudencia espera que algún día su marido la vuelva a querer como la quiso hace ya años, pero llega a un punto en que el cansancio de vivir llega a su punto culminante y destruye su cuerpo y su alma. E incluso se menosprecia a sí misma, recordándose que no es extraño que su marido la maltrate y la explote.

    “No es tan grave que te obliguen a lavar y a planchar una

    camisa, Prudencia, no hubieras debido ponerte así. Tu marido

    estaba nervioso y por eso te pegó cuando le dijiste que la camisa

    estaba sucia. (...) Debiste hacer todo lo que él te dijera, que

    para eso te casaste, para ser una esposa sumisa. Cuando lloras

    de esa manera deberías acordarte de la gente que es más

    desgraciada que tú, de la gente que pasa hambre, o padece

    enfermedad, o de quien se le muere un hijo de los de verdad.”

    Es también por amor que la amante se resiste a abandonarlo. Aguanta casi lo mismo que Prudencia: que la insulte, que le pegue, que la maltrate psíquicamente.

    “Aún no puedo creer lo que pasó ayer. Nunca

    imaginé que llegaras a ponerme la mano encima, y

    menos aún que lo hicieras delante del niño. Es verdad

    que te he visto agresivo en varias ocasiones. (...) Sólo tuya.”

    ESTRUCTURA

    Algún amor que no mate es una novela que queda dividida en 74 capítulos, todos ellos de extensión variable; las cartas de la amante no suelen ocupar más de una página; por otra parte, los capítulos en que se nos cuentan loa hechos que forman la vida de Prudencia contienen de una a tres páginas, no suelen ser más extensos.

    En realidad, cabría dividir la novela en tres partes. La primera comprendería los capítulos del 1 al 39, donde la protagonista principal es Prudencia, donde se va contando su tristeza, sufrimiento y soledad. La segunda correspondería a los capítulos del 40 al 70, donde entran en escena las cartas de la amante junto con las vivencias de Prudencia. Finalmente la tercera parte la formarían las seis últimas páginas, del capítulo 71 hasta el final, donde tanto Prudencia como la “mujer entera” empiezan a morir. La muerte con la que ambas quedan liberadas del viciado ambiente en que vivían, y lo más importante, quedan liberadas la una de la otra.

    PERSONAJES

    No se nos hace una descripción detallada de cada uno de los personajes. Mientras van transcurriendo los acontecimientos el lector se va enterando de cómo son cada uno de los personajes, es decir, Prudencia, su marido y la amante. Digamos serían los personajes que dan forma a Algún amor que no mate.

    Prudencia:

    Claramente es esta mujer la protagonista, pues es su historia la que se nos transmite, una historia con la que podemos averiguar algunos de los rasgos más característicos, no físicos, sino más bien psicológicos. Ante todo creo que su forma de actuar viene en gran medida condicionada por la relación entre madre/hijo, pues su vida hubiera podido ser como la de cualquier otra mujer, pero todas esas cosas que en una relación normal no resultan ser más que cambios, en el caso de la relación de Prudencia con su marido- prisionero de la actitud de su madre-, son hechos, podríamos decir catastróficos, pongamos como ejemplo el asunto del trabajo, la adversidad con la que reacciona el marido ante la mera idea que Prudencia trabaje, pues tiene miedo a que ella se libere y se marche de casa, dejándolo humillado. Queda claro que Prudencia es una mujer frágil y romántica, y también con poco carácter, pues no se rebela ante la manera degradante en que la trata su marido, aunque eso también lo lleva su condición de soñadora.

    Yo no creo que porqué dialogue con otra persona que ha creado ella misma, está loca, sino que es un mecanismo para razonar y afrontar sus problemas, la que les plantaría cara. Una persona que todos llevamos dentro, y que hay que aprender a sacar, pero Prudencia no la saca adecuadamente, y por tanto se estaban haciendo daño mutuamente. Prudencia saca a “ la mujer entera” cuando deja el papelito con el número de teléfono de “ la tipa” sobre la mesilla del teléfono, pero ante la actitud de su marido se acobarda y vuelve a ser ella misma, por lo que sale perdiendo.

    Otros personajes:

    La madre del marido de Prudencia es uno de los personajes más importantes, pues es ella la que marca la vida de todos con el amor por “su niño”. Pienso que debe ser una mujer orgullosa y caprichosa, ya que cuando su marido decide volver a casa ella no acepta, pues tiene el orgullo y el ego heridos, aunque le deja ir a comer todos los días, incluso cuando se ha vuelto a casar. Una mujer patética, pues está permitiendo que se arruinen las vidas de quienes la rodean, y así finalmente se arruinará la de “su niño”, pues si la amante lo deja y Prudencia se muere, se queda más solo que la una.

    Y es que “su niño”- como lo llama ella- es uno de los típicos hombres seductores que ponen todos sus esfuerzos en camelar a la mujer que desean, pero cuando ésta ya es suya, se cansan pronto de ella, algo que sucede con Prudencia, pues cuando esta pierde el arte de insinuar y empieza a pedir el marido sabe que tiene el control, el poder.

    Tanto el personaje del suegro como el del representante son semejantes al personaje de Prudencia, pues por amor y por el qué dirán los demás aguantan a su mujer, muertos de celos hacía el hijo. Dos hombre en mi opinión ya mayores pero encantadores y románticos, eso sí, con falta de sentido común, pues viendo la situación en que estaban tenían que haber abandonado a esa mujer, pues amaba a su hijo más que a nadie.

    Otro de los personajes que habría que destacar sería la amante, una mujer que también aguanta por amor, pero con más lucidez que los otros, ya que cuando se amigo llega a cierto límite hace las maletas y de despide, aunque ya había renunciado a su trabajo, tenía que ser sumisa y esperarle con su hijo en la puerta de su casa y verle pasar todos los domingos cuando iba a misa con Prudencia. Una mujer de ideas claras, aunque posiblemente si no hubiera tenido un hijo por quien velar, hubiera seguido sumisa a los deseos de su querido, el marido de Prudencia.

    Personalmente creo que es la persona que Prudencia hubiera deseado ser, pues el amor que tenía hacia el marido de Prudencia era correspondido, tenía un hijo, y tuvo el coraje de dejarlo plantado ante los constantes malos tratos.

    Los restantes personajes serían las amigas de Prudencia; los padres de ésta, que están es desacuerdo con la situación que le toca vivir a su hija, pero que no hacen nada para ayudarla, simplemente dejar de ir a su casa para no ver a su marido; la prima y el marido de ésta, que mete mucha cizaña y el veterinario, que aparece vagamente.