Alberto Martén Chavarría

Costa Rica. Solidarismo. Nacionalización bancaria costarricense. Guerra Civil (1948-1949). Pensamiento socialdemócrata

  • Enviado por: Tui
  • Idioma: castellano
  • País: Costa Rica Costa Rica
  • 8 páginas
publicidad
publicidad

Universidad de Costa Rica

Escuela de Ciencias Sociales

Facultad de Ciencias Políticas

Costa Rica Política y Sociedad II

Ensayo

Alberto Martén Chavarría

7 de octubre del 2005

En nuestra historia política han existido personajes de gran relevancia por sus logros y aportes que, sin embargo, han sido muchas veces relegados.

Este parece ser el caso de Alberto Martén que, aún con su importante participación en algunos hechos políticos y el impulso que le ha dado al pensamiento solidarista en nuestro país, por nombrar ejemplos, no es una figura muy conocida, al menos por la mayoría de las personas.

Alberto Martén nace el 26 de marzo de 1909 en San José, Costa Rica.

Su padre, abogado y político, es nombrado diplomático en Europa durante el gobierno de Alfredo González Flores, por lo que en 1914 viaja junto a su familia a este continente. Es allí donde cursa la primaria y parte de la secundaria.

Es en 1922 cuando regresa a Costa Rica. Prosigue sus estudios secundarios en el Colegio Seminario. Viaja a los Estados Unidos donde trabaja e inicia sus estudios en Derecho Mercantil y Contabilidad en el Pace Institute of New York. Regresa a Costa Rica y termina su Bachillerato de secundaria en el Liceo de Costa Rica. Luego ingresa a la Universidad de Costa Rica donde, en 1933, obtiene la licenciatura en Derecho.

Fue fundador y presidente del Partido Acción Demócrata en 1943.

El 15 de septiembre de 1947 desarrolla las primeras ideas del Plan de Ahorro y Capitalización, conocido posteriormente como Plan Martén y funda la Oficina de Coordinación Económica, de la cual fue su Director General (1949 a 1961), dando origen al movimiento social (obrero-patronal), más grande de Costa Rica: el "solidarismo".

En 1948 forma toma parte e la guerra civil como Segundo Comandante en Jefe del Ejército de Liberación Nacional.

Su trayectoria como funcionario público es amplia; Director del Registro Judicial Magistrado Suplente de la Corte Suprema de Justicia entre otros, destacándose si embargo como Ministro de Economía y Hacienda en 1948 durante el período de la Junta de Gobierno.

Contexto histórico

En la década de 1940 Costa Rica vivió una época agitada, de luchas tanto sociales como políticas, fue un periodo decisivo para la conformación del Estado actual. Fue esta una época de alianzas, demandas, acusaciones y criticas entre los partidos y sectores sociales.

Nuestro país estaba atravesando momentos difíciles. Económicamente la Segunda Guerra Mundial había hecho que las exportaciones, las cuales era nuestra principal fuente de ingresos, decayeran, así como el hecho de que este campo estaba, en su mayoría, en manos privadas y extranjeras debido a la poca participación que el Estado tenía en este. Socialmente el pueblo estaba descontento y había perdido la fe en los políticos.

Bajo la etapa liberal y con la expansión de la producción bananera los conflictos sociales aumentaron y el Partido Comunista fue adquiriendo una fuerza importante. Dicho partido amenazaba con hacerse con el poder en las elecciones de 1940 poniendo fin con ello al Estado liberal en perjuicio de la burguesía del país; para evitar esto la élite política costarricense buscó entre sus miembros a una figura capaz de hacer frente a esto y ganar las elecciones; esta figura fue Rafael Ángel Calderón Guardia. Es con la llegada de este hombre a la Presidencia de la República que se pone fin al Estado liberal, que ya había comenzado a transformarse en la década anterior. Calderón inició una serie de reformas sociales inspiradas en el pensamiento socialcristiano. La política intervencionista de este periodo consistió en el aumento del poder del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), la creación de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), la expropiación de las propiedades de la burguesía alemana e italiana y la aceptación de la entrada de capitales norteamericanos entre otros.

Estas medidas de intervencionismo generaron un gran malestar en algunos sectores de la burguesía, hasta el punto de existir riesgos de golpe de Estado; Debido a esto Calderón estableció una alianza política con dos sectores: la poderosa Iglesia Católica y el Partido Comunista.

Sin embargo esto solo fortaleció a la oposición que “se oponía al comunismo y en especial rechazaba el acercamiento que los comunistas tuvieron con el gobierno calderonista, a quien consideraban corrupto e ineficiente.” (http://www.elespiritudel48.org/docu/h035.htm)

A pesar de los éxitos en materia social, estos no fueron acompañados de unos buenos resultados en materia económica; se disparó el déficit público, aumentó el coste de la vida, escasearon los productos básicos, hubo importantes desórdenes en la administración y numerosas acusaciones de corrupción. Todo ello obligó a que el sucesor de Calderón, Teodoro Picado, tuviese que aplicar una política de estabilización más que de reforma.

El Gobierno de Picado fue un Gobierno de continuidad, con la figura de Calderón detrás de cada decisión; pero el desarrollo del Estado socioliberal no terminaba de convencer a la élite política del país que se organizó en lo que oy se conoce como la oposición.

Se considera como la Oposición al bloque de fuerzas sociales que tenía su representación en el escenario político, por medio de los partidos Demócrata (cortesismo), Unión Nacional (ulatismo) y Social Demócrata (CEPN y Acción Demócrata).

Para efectos de este ensayo es el último el más relevante por lo que voy a profundizar en él un poco más.

El Partido Social Demócrata surge en 1945 de la fusión del Partido Acción Demócrata y el CEPN (Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales). Este partido expresaba los intereses políticos de una pequeña y mediana burguesía empresarial desarrollista y de intelectuales reformistas, procedentes de este sector social.

El CEPN y el PAD mantenían muchas similitudes. Ambos eran grupos de intelectuales que, preocupados por la difícil situación del país, buscaban mediante el análisis de estos una solución. Sus metas eran principalmente lograr la participación del Estado con el desarrollo del país, oponerse al proletariado, fortalecer la clase media, fin de la corrupción estatal, defender principios como el nacionalismo y garantías sociales.

“Socialistas democráticos somos. Socialistas, porque comprendemos la hora de rectificaciones que vive el mundo y buscamos la justicia social como medio de asegurar la felicidad de todos. Democráticos porque todavía creemos en las libertades políticas como reguladoras de la vida colectiva. Y de esta manera, nos oponemos a la demagogia oficial que todo lo ofrece a los trabajadores y nada les entrega. Y también a los círculos de los capitalistas atrasados   que son incapaces de sacrificar sus privilegios en aras de la paz social.”

(www. www.elespiritudel48.org/docu/h047.htm)

El PSD conservo las características anticomunistas y antirrepublicanas, por un lado y reformistas y liberales por el otro, de sus progenitores. En general se afirma que su ideología y planteamientos políticos eran eclécticos: liberales, reformistas desarrollistas, distributistas, etc.

Principales aportes y hechos de su carrera política

Dentro del Partido Demócrata, de León Cortés, se fundó una agrupación de gente joven llamada “Acción Demócrata”, que difería bastante en cuanto al pensamiento del primero. Este grupo llegaría a ser luego el Partido Acción Demócrata.

Este grupo buscaba luchar según su declaración de principios, “contra el “personalismo político” y creían que el gobierno no debe estar bajo la responsabilidad de un solo hombre, sino de un partido político bien organizado.” (www.elespiritudel48.org/docu/h116.htm) pues sentían que el gobierno estaba en manos de “políticos irresponsables y mediocres”.

Entre los fundadores del grupo y dirigentes del partido se encontraban José Mª Figueres, Francisco J. Orlich B. y Alberto Martén.

Así mismo fueron parte del Comité Ejecutivo del PAD.

Las reformas sociales de 1940 y 1943 formaron las bases para el solidarismo costarricense.

Sin embargo es hasta el 15 de septiembre de 1947 que Alberto Martén empieza a plantear la capitalización laboral, conocida más comúnmente como el Plan Martén.

Este es, en principio, no más que un sistema de ahorros para ayudar a los trabajadores y se inició en el plano económico como una posible solución a los problemas obrero-patronales producidos por la promulgación del Código de Trabajo, la propone como un instrumento regulador entre las relaciones de estos dos sectores. Es además, según su creador, “la respuesta técnica en el campo de la economía, y real en el campo de la vida, al cargo comunista formulado por Carlos Marx y Federico Engels hace más de un siglo, de que en la sociedad capitalista los que trabajan no adquieren y los que adquieren no trabajan.” (Martén, 1ed. 1961)

Las bases filosóficas el solidarismo son la paz, la equidad, la cooperación, la armonía social y la libertad. Es sobre estas bases que se sustenta el solidarismo costarricense.

El Solidarismo se deriva de la palabra solidaridad, que se entiende como una de unidad, de integración, es decir, la unión de personas que se organizan con el propósito de conseguir el desarrollo integral para ellas, para su empresa y sus familias. Este desarrollo integral comprende desarrollo económico, físico, moral, etc. Además, la solidaridad se puede analizar como un hecho social y como un deber, ya que el fundamento de este, es el amor, la fraternidad, y por ende es nuestra obligación siempre actuar bajo estos principios con el único objetivo de contribuir al desarrollo social del ser humano. Esto significaría que en beneficio de ambos, obrero y patrón, los dos se esforzarían, uno por producir y el otro por mantener su palabra.

A pesar de esto y según don Alberto:”el patrón está siempre viendo cómo evitar pagar prestaciones: despedir al que no le gusta sin pagarle. El trabajador, por su parte, está viendo cómo cobra prestaciones y a veces se porta mal para que lo despidan y le paguen. Por otra parte, el buen trabajador ve pasar los años y no recibe beneficio alguno.”

Es así como surge la formula del sistema solidarista. “El Plan consiste en un convenio realizado entre el patrón y sus trabajadores, ya sean muchos pocos o uno solo, para ahorrar metódicamente. El trabajador ahorra un 5% de su sueldo y el patrón le agrega otro tanto.” (Martén, 1ed. 1961) Así, el solidarismo no produce solo ideología, sino que trata de responder a necesidades materiales de los trabajadores que el sindicalismo no aborda o ha descuidado de forma notoria.

Pero no se debe confundir, el aporte de la empresa no es una donación sino un adelanto sobre la cesantía del trabajador, que se le entregará unto al ahorro y las utilidades respectivas cuando se deja la empresa.

Es a fines e los 40 y principios de los 50 que aparece las primeras asociaciones solidaristas, entre ellas podemos citar como ejemplos a El Gallito Comercial y Tienda La Gloria.

No obstante es hasta 1949 que se establecen las bases filosóficas del movimiento y con ello se permite el desarrollo pleno sobre principios firmes y estables.

Pese a esto y luego de este inicio, el movimiento se mantuvo relativamente inactivo hasta 1962, cuando se intento llevar la idea al campo político mediante el partido Acción Solidarista, que presentó papeletas para diputados.

En 1972 este movimiento demostró un nuevo auge en el valle central que se expandió a la zonas: atlántica, pacífico sur y norte del país.

Adicionalmente en el año 1947 el Lic. Martén fundó la Oficina de Coordinación Económica de Costa Rica cuyo objetivo era “trabajar por la armonía y cooperación de patronos y trabajadores dentro de un espíritu de solidaridad, para lograr el aumento de producción y su equitativo reparo dentro de las normas de eficiencia económica y justicia social.”, según una publicación de la Unión Solidarista. Él fue el Director General de esta oficina desde 1949 hasta 1961, dando con ello origen al movimiento social obrero-patronal más grande de Costa Rica, el ya mencionado “solidarismo”.

Hoy en día existen en Costa Rica alrededor de 2 mil asociaciones con unos 200 mil miembros esto quiere decir que la idea del señor Martén a rendido frutos y que muchas personas creen en ella, esto se comprueba por el hecho de que cada día se unen nuevos miembros. Según algunos datos de 1995 los sindicatos estaban en disminución mientras las asociaciones solidaristas iban en aumento.

A pesar de esto hoy en día esta tendencia es mal vista, en su mayoría por los sindicatos, que la consideran un arma en contra de ellos. "El solidarismo busca mediatizar, neutralizar y dominar a la clase trabajadora, pero de una forma persuasiva y consensual y no a través de la coerción abierta. Y esta forma de encubrir sus intenciones y tratar de ganar a los trabajadores es potencialmente mucho mas efectiva y peligrosa que el uso de la coerción abierta, en la que las intenciones y el antagonismo de los patronos quedan claras". (www.envio.org.) Más claramente piensan que el movimiento busca erradicar el sindicalismo y al mismo tiempo que los trabajadores se dobleguen ante quien tiene mayor poder económico.

En 1948 participó en la guerra civil como Segundo Comandante en Jefe de las fuerzas del Ejército de Liberación Nacional y como Oficial del Estado Mayor.

Fue Ministro de Economía y Hacienda en la Junta de Gobierno de 1948 por lo que dirigió todo lo referente a la nacionalización bancaria. Según el articulo 4 del decreto #71 de la Junta Fundadora: "El Ministerio de Economía propondrá a la Junta Fundadora de la Segunda República un proyecto de decreto-ley introduciendo en la legislación bancaria, todas las reformas indispensables para hacer efectiva la nacionalización de la banca e imprimir a ésta la orientación crediticia requerida por las circunstancias económicas actuales de la Nación."

La nacionalización bancaria “tuvo como fin primordial nacionalizar, en beneficio del colectivo, el aprovechamiento financiero de los depósitos y, como consecuencia, orientar el crédito bancario hacia el fomento dl desarrollo económico de la nación” (Coronas, 1ed. 1958). A pesar de ello esto no excluye la existencia de bancos privados, sino el que los accionistas d estos puedan aprovecharse de los depósitos de las personas.

Antes de que este sistema se impusiera el régimen bancario nacional estaba en manos privadas y la acción del Estado no tenía casi la más mínima manifestación. Los bancos particulares estaban asociados principalmente a la agricultura y comercio, trabajando basados en el lucro, especulando y escogiendo a sus clientes en base a su posición económica.

El nuevo sistema fue decretado por la Junta Fundadora en junio del 48. Esto no implico cambios en las operaciones aunque sí en las leyes vigentes y personal directivo.

Con esto el Estado buscaba principalmente el fomento de la producción nacional y democratización del crédito, logrando implantar una política crediticia. De esta manera se promovería el despegue empresarial de la burguesía embrionaria.

Es basándose en esto fue que en 1950 nace el Banco Central de Costa Rica debido a “la necesidad imprescindible de dar al nuevo sistema una legislación adecuada para coordinar la acción financiera de los Bancos Estatales. Estos eran Banco de Costa Rica (BCR), Banco Anglo Costarricense, Banco Crédito Agrícola de Cartago y Banco Nacional.

En 1977 participó como Asesor de “la Comisión Especial Mixta encargada de redactar un proyecto de legislación que dé garantías económicas al pueblo de Costa Rica”. (Martén, 1ed. 1977) Su tarea consistía en redactar un Código Económico.

Con el proyecto de Garantías Económicas se pretendía asegurar la estabilidad de la economía, a partir, básicamente, del control del gasto del Estado, considerado por muchos como el principal obstáculo para alcanzar ese anhelado resultado.

Análisis

Alberto Martén es un pensamiento socialdemócrata y capitalista, que pensaba que las buenas elecciones obrero-patronal pueden ser posibles, idea que defendió a lo largo de su vida y carrera política en diferentes ámbitos y diferentes formas. Profundamente anticomunista, que consideraba una amenaza a la sociedad costarricense.

Su mayor aporte a la historia y al país es el movimiento solidarista, considerado puramente costarricense, que promovía el ahorro, las buenas relaciones y la igualdad mediante el progreso sobre la base del trabajo realizado.

Esta es una ideología que sigue vigente aun hoy y que tiene muchos adeptos, aunque también ha encontrado muchos opositores.

Así mismo como dirigente de la nacionalización bancaria formó parte de lo que fue una revolución en el ámbito económico, que de igual manera tuvo gran trascendencia, al punto que aun hoy vemos los frutos de esta política, que benefició y beneficia por igual a todas las personas.