Al-Ándalus

Historia antigua siglos VIII, XV. Edad media. Islam. Conquista musulmana. Califato de Córdoba. Reinos de taifas. Invasiones bereberes

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LA ESPAÑA DE AL-ÁNDALUS.

En el año 622 tiene lugar el comienzo de la era musulmana, la Hégira. Mahoma es el profeta del Islam que recoge sus bases en el Corán; es una religión monoteísta, cuyo único dios es Alá. Los musulmanes deben rezar cinco veces al día, dar limosna, peregrinación obligatoria a la Meca (al menos una vez en la vida); creen en la Guerra Santa, deben ayunar en el mes del Ramadán, etc. Los árabes son una civilización urbana, caracterizados por tener un gran sentimiento religioso, para ellos, religión y política forman una misma cosa. Dan un valor muy importante a la higiene, y nunca dibujan a su dios porque lo consideran una blasfemia.

De los ss. VIII al X, la península estuvo dominada por los musulmanes, que denominaron al-Ándalus a esta región del occidente europeo. Los núcleos políticos cristianos quedaron reducidos al norte peninsular. En al-Ándalus: intensa actividad económica, espectacular despliegue de la vida urbana, variadas manifestaciones del mundo de la cultura y la ciencia y en el terreno de la creación artística. Los musulmanes, se habían expandido con gran facilidad por todo el norte de África. En el año 711 aprovecharon la crisis existente en la España visigoda, para cruzar el estrecho de Gibraltar y presentarse en el solar ibérico.

  • La conquista de la Península

  • Dirigidos por Tarik, los musulmanes derrotaron en la batalla de Guadalete (711) al último rey godo, Don Rodrigo. Animados por aquel éxito, los invasores decidieron proseguir el avance por tierras hispanas. Los musulmanes realizaron algunas incursiones por el norte de Hispania, pero fueron derrotados por los astures en la batalla de Covadonga (722). También penetraron en suelo franco, donde ocuparon ciudades como Narbona, pero sufrieron un duro golpe en las proximidades de Poitiers (732). Fue entonces cuando decretaron los Pirineos como frontera natural. En otros territorios, firmaron acuerdos de sometimiento: las capitulaciones, firmadas por ambas partes; varios magnates nobiliarios visigodos decidieron pactar con los invasores. Se deduce que la conquista se realizó principalmente mediante capitulaciones y rendiciones acordadas entre los godos y los conquistadores musulmanes. Los musulmanes lograron conquistar la mayor parte de las tierras hispanas, solo las regiones montañosas de las zonas cantábrica y pirenaica escaparon a su control.

  • El Valiato (711-756) dependiente del califa de Damasco

  • Al frente de Al-Ándalus se colocó a un emir que actuaba como delegado del califa musulmán, cuya sede se hallaba en Damasco. Es el Emirato dependiente (711-756), pues dependía de las órdenes que llegaban de Damasco. El Valiato dependía política y espiritualmente del Califa de Damasco, máximo general político y religioso, designado por el mismo Alá. Establecieron como capital del emirato dependiente (igual que valiato) la ciudad de Córdoba y dividieron el territorio en coras y marcas. Las marcas son las zonas fronterizas en estado de alerta; en la península había tres (Zaragoza, Toledo y Mérida). Realizaron un reparto de tierras entre árabes y bereberes; los árabes se asentaron en el valle del Guadalquivir y en el valle del Ebro; los bereberes, por el contrario, tuvieron que conformarse con las zonas más conflictivas y menos productivas, lo que condujo en el 741 a enfrentamientos étnicos entre árabes y bereberes. Como consecuencia, los bereberes fueron expulsados al norte de África, sus tierras en la península quedaron libres, desprotegidas y sin control político.

    La población cristiana tiene que pagar tributos (parias) y además un tributo en especias. Mucha población hispano-visigoda se convirtió al Islam (muladíes). Los cristianos en al-Ándalus se denominan mozárabes. Los invasores introducen el sistema de la aparcería (se reparte la producción de la tierra entre el productor y el dueño de la tierra).

  • La constitución del Emirato (756-929)

  • A mediados del S.VIII, los Omeya fueron víctimas de la revolución Abasida; todos los miembros de la familia Omeya murieron excepto uno, que logró escapar (Abderramán I). Los Abasida trasladaron la capital a Bagdag. Abderramán I llegó a al-Ándalus y se proclamó emir al encontrar apoyos. Entonces declaró el emirato independiente política, que no religiosamente del califa de Bagdag. Hubo tensiones sociales y revueltas en el interior (muladíes y mozárabes), las más importantes fueron la “jornada del foso” y la “revuelta del arrabal”.

    • Jornada del foso (797), Toledo: carácter político. Los notables de Toledo son muladíes que protestan por los impuestos que tienen que pagar; estos notables fueron asesinados por el ejército del emir.

    • Revuelta del arrabal (818), Córdoba: carácter social. Protagonizado por los mozárabes. Fue una sublevación de los barrios periféricos por el descontento social existente, pero también fueron aniquilados por el ejército del emir.

    Abderramán II: máximo esplendor y apogeo de al-Ándalus, se produjo un proceso de islamización y arabización (copiar el modelo de Corte de Bagdag; se imita al califa de Oriente, lujo, ostentación, perfumes, etc.). Rígida etiqueta que aísla al emir de los súbditos. Se crean nuevas ciudades (Mérida), nuevos funcionarios (hachib, visir), se produce una burocratización de la Corte, se crea una armada para repeler los ataques de los vikingos y aumentan las relaciones con otras zonas árabes e islámicas.

    A finales del S.IX, la zona de al-Ándalus entra en crisis debido al descontento social de árabes, mozárabes y muladíes:

    • Los árabes no aceptan el despotismo oriental del emir.

    • Los mozárabes producen revueltas sociales, surgen entonces los llamados “mártires voluntarios” (cristianos que buscan ser castigados por el ejército del emir para convertirse en mártires y provocar el levantamiento del resto de mozárabes).

    • Los muladíes están disconformes por la hegemonía social de árabes y bereberes, ni ocupan altos cargos ni tienen buenas tierras, provocando revueltas, la más importante fue la protagonizada por Omar-Ibn-Hafsun que se sublevó contra el emir y declaró su zona independiente del emir, y en cuarenta años controló esa zona y se volvió a convertir al cristianismo. Ante esta crisis se nombró califa Abderramán III.

  • El Califato de Córdoba (929-1031)

  • En el 929, el emir Abderramán III se proclamó califa, se hizo llamar “Príncipe de los Creyentes”, intermediario entre Alá y los hombres. Logrando la independencia política y religiosa basada en:

    • La riqueza del Estado: a través de tributos (de todos los habitantes de al-Ándalus), parias (tributos que pagan los reinos cristianos del norte), aceifas (incursiones de tipo militar), razzias (incursiones para obtener botines), caravanas que traen productos de lujo desde Oriente (cerámicas, tejidos, etc.) y caravanas de oro procedentes de Sudán (permitiendo la acuñación de monedas)

    • La fuerza del ejército: formado por mercenarios que trabajan a cambio de un salario, profesionales de la guerra, ejército adiestrado (bereberes y eslavos).

    El Califato de Abderramán III fue la época de mayor apogeo y supremacía de al-Ándalus. El objetivo de Abderramán III era reconstruir el poder Omeya en la península; para ello:

    • En el interior: logró acabar con las luchas internas, consiguió controlar a los jefes muladíes (derrotó a Omar-Ibn-Hafsun), controló todo el territorio andalusí y frenó el avance de los cristianos del norte.

    • En el exterior: hizo frente en el norte de África a una secta que surgió dentro del Islam: chiítas o fatimíes (seguidores de Fátima, hija de Mahoma), que no aceptan el poder del califa, solo el de los jefes espirituales. Impedían el tráfico de caravanas desde Sudán y Abderramán III hizo incursiones militares en el norte de África contra ellos, para garantizar su supremacía política y militar.

    Abderramán III fue sucedido por su hijo al-Hakam II, defensor del arte y de las letras. Con él Córdoba será la ciudad europea con mayor esplendor cultural; al-Hakam II recopiló miles de libros y logró la mayor biblioteca nunca vista en Europa hasta entonces. Al-Hakam II, protagonizó una época de paz, alejándose del poder militar, dejando el control en manos de su hachib, centrándose en la cultura. A su muerte, su hijo (menor de edad) Hisham II se quedará en la sombra mientras el hachib Almanzor controlará todo el poder en al-Ándalus.

    Desde el 976, Almanzor realizó incursiones de castigo, impuso una dictadura militar, basada en la búsqueda de botines de guerra. Almanzor basaba su poder en el ejército, organizó terroríficas campañas contra los cristianos del norte y numerosas ciudades sufrieron sus terribles acometidas. A su muerte, sus hijos (Amiríes), trataron de seguir imponiendo una dictadura, pero encontraron una enorme resistencia en Córdoba; Medina Azahara será arrasada y destruida por el pueblo cordobés, lo que se tradujo en una guerra civil (1009-1031). En el 1031 una asamblea de notables en Córdoba puso fin a la guerra y al califato. Al-Ándalus quedó fragmentada en los llamados reinos de taifas.

  • Los reinos de taifas y las invasiones bereberes

  • Con la caída del califato de Córdoba en el 1031, al-Ándalus quedó fragmentada en pequeños reinos, controlados por las familias más influyentes y poderosas de al-Ándalus; los llamados reinos de taifas. Los andalusíes locales controlaban las marcas, los bereberes la zona del Estrecho de Gibraltar y los eslavos Valencia y Murcia (zona del levante). Estos reinos tenían un desarrollo cultural y artístico muy elevado; económicamente prósperos, pero con una gran debilidad militar, ya que no podían contener a los cristianos del norte y además, estaban plagados de luchas internas. Etapas:

    • 1º reinos de taifas: con mucha riqueza económica, un gran desarrollo cultural y una gran debilidad militar. En 1085, Alfonso VI de León y Castilla tomó Toledo, una marca muy importante; los reinos cristianos avanzaron hasta una frontera natural, el río Tajo, más al sur, aumentando el control cristiano en la península.

    • Los reinos de taifas pidieron ayuda a los almorávides, que entraron en la península y sometieron y unificaron al-Ándalus. Se presentaron como restauradores del Islam, una versión muy fiel y rígida del Corán, apoyándose en los jefes religiosos, pero con la oposición de notables, filósofos y sabios, de mentalidad religiosa más abierta, no tan ceñida al Corán. Los almorávides serán atacados en el norte de África por los almohades, perdiendo fuerza militar. No fueron capaces de recuperar Toledo, mostrando su debilidad militar. En 1118 perdieron Zaragoza ante Alfonso I, el Batallador, rey de Aragón.

    • 2º reinos de taifas: a mediados del S.XII, debido al desmoronamiento del imperio almorávide frente a los almohades, al-Ándalus volvió a disgregarse en pequeños reinos de taifas.

    • Siglo XIII: los almohades (movimiento ortodoxo bereber) controlan al norte de África y pasaron a la península después de derrotar a los almorávides. Reunificaron de nuevo al-Ándalus y trasladaron la capital a Sevilla. Pero tenían enormes problemas para controlar el avance cristiano por su debilidad militar. Los andalusíes cultos, que no se veían identificados con los almohades, exiliaban. En 1212 la batalla de las Navas de Tolosa enfrenta a varios reinos cristianos aliados frente al ejército almohade, que serán derrotados (fin del imperio almohade).

    • 3º reinos de taifas: con la caída de los almohades, al-Ándalus volvió a disgregarse, pero en este caso, los reinos de taifas estarán sometidos por los reinos cristianos, e irán cayendo todos, sólo sobrevivirá el de Granada hasta 1492.

    • Reino Nazarí de Granada: último reino taifa, bajo la dinastía Nazarí, que perduró hasta 1492, cuando fue definitivamente tomado por los cristianos de Castilla bajo el reinado de los Reyes Católicos. Reino rico, próspero, con un enorme desarrollo cultural y artístico (Alhambra).

  • La economía y la sociedad andalusíes

  • En al-Ándalus la economía era urbana y mercantil: agricultura de secano (trilogía mediterránea) y de regadío con norias y acequias y cultivos de arroz, frutales (cítricos), dátiles, hortalizas, algodón, caña de azúcar, azafrán, morera, etc.; ganadería ovina, caballos; latifundios y aparcería. Debido al aumento de la producción, la población experimentó una importante crecida. En las ciudades el zoco era el lugar del mercado y el cadí era el regidor de la ciudad. En el zoco: actividad artesanal, textil (cuero, seda, algodón...); comercio muy dinámico. Uso de la moneda, el dinar (oro) y el darhem (plata). Las ciudades eran el centro económico, de producción, consumo y exportación.

    La sociedad era muy diversa, compuesta por: bereberes, judíos, eslavos (que forman parte del ejército), muladíes (cristianos convertidos al Islam), mozárabes (árabes en zona cristiana) y árabes; alrededor de 5 ó 6 millones de personas en al-Ándalus.

    Gran desarrollo cultural y científico (filosofía, teología, medicina, matemáticas y letras), muchas obras de origen griego fueron traducidas por judíos, árabes y cristianos. Hay que destacar el arte islámico, los árabes dejaron en España grandes obras (Giralda, Medina Azahara, Alhambra...). Es común la mezcla de arquitectura con fuentes y jardines.