Adviento

Navidad cristiana. Cristianismo. Catolicismo. Oración. Nacimiento de Jesús. Esperanza

  • Enviado por: Jose
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas

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EL ADVIENTO

ÍNDICE

  • Estructura

  • 1.1 Mediaciones

    1.2 Actitud religiosa

    1.3 Misterio

    2 - Desde la Psicología y la Sociología

    1.ESTRUCTURA:

    1.1.MEDIACIONES.

    1-La austeridad litúrgica:

    En el adviento se mantiene un clima de paz, en la espera del Señor: no dejamos de cantar el “aleluya”. El adviento si es un tiempo litúrgico austero, porque es un tiempo de preparación, que conducirá a la gran alegría de la Navidad. Por ello es conveniente que la Iglesia este adornada con discreción, más bien con plantas que con flores y que guardemos la mejor iluminación y otras ornamentaciones para cuando llegue la Navidad.

    Adornamos la Iglesia con un buen cartel que diga “!VEN SEÑOR JESÚS¡”

    o una frase semejante para recordar el camino que estamos recorriendo.

    2-Los cantos propios:

    Es muy importante tener en el repertorio de la comunidad cantos propios de Adviento, y cantarlos solo en este tiempo de Adviento. Así, cuando los cantemos, experimentamos casi sin darnos cuenta el tiempo en el que nos encontramos.

    3- La corona de Adviento:

    Consiste en una corona de ramas verdes entrelazadas(que simbolizan la Iglesia), colocada en un lugar visible y digno, y que sostiene 4 velas vistosas de distintos colores. Verde(esperanza de la venida del Mesías),

    roja(pasión de rey), violeta o azulado(Jesús en los cielos), y finalmente el blanco o amarillo(2ª venida en gloria y potestad).Simbolizando los 4 domingos de Adviento. Y lo que se hace es encender el 1er domingo una vela, el 2º la anterior mas otra, el 3º tres y el 4º todas, mientras se dice una oración, se puede tener la corona en la Iglesia, y entonces las velas se encienden al principio de la misa, esto es un signo para toda la comunidad parroquial.

    4-La colecta para los pobres:

    Es una buena tradición pre-navideña, no es solo un signo externo, dar dinero es una clara y precisa realidad que afecta a la vida...Es importante, sin duda, en estos días de preparación de la venida del Señor, recordar que el nació pobre. Y por tanto, hacer una colecta en lo que se haga visible nuestra voluntad de compartir con los pobres nuestros bienes. Al mismo tiempo, es también una magnífica forma de recordar también que esta llamada a compartir los bienes debe ser una característica constante y básico de nuestra vida cristiana, y no solo el resultado de un arranque momentáneo de buenos sentimientos.

    1.2.ACTITUD RELIGIOSA

    1-La esperanza:

    Quizá sea esta la palabra que más resuena en este tiempo. Esperanza la venida del Señor y esperanza que su salvación se realice en nosotros en nuestro mundo. Jesús nos enseñó que cada gesto de amor, cada momento de felicidad, cada dolor superado, cada injusticia vencida,, cada experiencia de confianza en Dios Padre, es ya la realización de su reino, y por eso al mismo tiempo que esperamos la venida nueva que sólo Dios puede dar, nos alegramos también de las pequeñas o grandes realidades de vida nueva que se abren caminos entre nosotros.

    2-Preparar el camino del Señor:

    El Señor viene, y la salvación es obra suya, no nuestra. Pero sería mentira decir que lo esperamos si, al mismo tiempo no trabajásemos para que empezara a hacerse realidad aquello que esperamos.

    3-La alegría:

    La gran alegría estallará en Navidad, pero ya ahora de muchas maneras, se nos invita a vivir el gozo de saber que el Señor viene a salvarnos. A veces lo experimentamos: Cuando sentimos la felicidad del amor, de una esperanza cumplida, de haber sido capaces de superar una dificultad o de haber sabido perdonar.

    A veces, en cambio, la vida se hace dolorosa y cuesta mas encontrar esa alegría. Pero siempre, y en este tiempo especial, merece la pena mirar hacia nuestro interior y vivir la alegría de tener a Dios con nosotros, acompañándonos siempre.

    4-La oración:

    Este tiempo es como una especial invitación a levantar el corazón a Dios: para acercarnos mas a él, para desear su venida, para poner ante él la debilidad de nuestra condición humana, para reconocer que sin él no podríamos hacer nada, para compartir con él la vida que hemos vivido y descubrir su presencia amorosa, para compartir también con él las alegrías y las ilusiones a través de las cuales, él se manifiesta y no se estimula, para mirar a nuestro amado y presentarles nuestros deseos y nuestro trabajo por una vida más digna para todos... y sobretodo para que nos entre muy adentro la alegría de su presencia salvadora. En estos días en los que todos vamos alga atolondrados es conveniente que busquemos seriamente ratos para rezar, para que entre en nuestro interior lo que en estos días celebraremos en las próximas fiestas.

    5-La paciencia:

    Nosotros querríamos que hubiera más justicia y bienestar para todos, y nos damos cuenta el que hay demasiados intereses que lo impiden. Desearíamos que Jesús fuera más conocido y querido, y no sabemos que hacer para que así sea. El Adviento es una invitación a trabajar sin desfallecer, aunque las cosas no salgan como quisiéramos.

    1.3.MISTERIO

    En este periodo mas que fijarnos en la serie de hechos históricos que sucedieron antes del nacimiento de Cristo, se debe meditar en el misterio de la Salvación que en ellos se contiene. De alguna manera este tiempo nos hace repasar el camino de la salvación, preparándonos para seguirlo. El recuerdo de los hechos históricos que narra como Cristo que es Dios se hizo hombre para salvarnos, reafirman nuestra fe. La alegría de saber que ese Dios viene de nuevo a nosotros nos llena de Esperanza. El deseo de prepararnos para recibirle bien por la penitencia, el sacrificio o el ejercicio de la generosidad y amabilidad con los que nos rodean reaviva nuestra caridad. El misterio del Adviento es el misterio de salvación en el que Dios hace una alianza de salvación para redimir a la humanidad. Desde antiguo los profetas ya anunciaban a un Mesías Salvador que era esperado con ansias y a su vez Isais nos hablaba de una segunda venida Mesiánica. Así pues hace unos 2000 años se cumplió la promesa de la 1ª venida. Cuando Jesús ascendió a los cielos permaneció la promesa de 2ª avenida en gloria y majestad, pero hasta llegado éste momento Dios dejó su espíritu santo para una venida intermedia que se produce día a día. Y en el adviento lo que nos hace es revivir todos esos acontecimientos que sucedieron ayer y suceden hoy.

    2. DESDE LA PSICOLOGIA Y LA SOCIOLOGIA.

    El Adviento es un tiempo amable, agradable de vivir y compartir, es agradable el ambiente festivo que en estos días comienza a haber por todas partes, y la ilusión de preparar las fiestas. Es importante valorar la alegría festiva y es bueno arreglar la casa y preparar el Belén. Y mandar felicitaciones, y pensar regalos para las personas queridas, y sobretodo pensarlas en concreto, buscando aquello que hará más feliz a cada persona, y procurando que en el regalo se note sobretodo mi cariño y no el dinero... Más allá de nuestra fe cristiana podamos compartir el ambiente festivo con mucha otra gente y deseamos honestamente felicidad, e intentar llevarle también a los que más falta de ello están. No tenemos que olvidar el consumismo. No es malo hacer fiesta ni comer mas de lo habitual, ni comprar regalos: más bien es bueno, porque estimula y alegra. El problema está en que todo eso tiende a convertirse en una carretera de excesos de gastos sin pensar de exhibir riqueza y posibilidades ante los demás, de regalar hipócrita, y no como signo de cariño, de olvidar a los pobres.

    Aunque el ambiente intente lo contrario, habrá que intentar controlar la situación y mantenerse dentro de unos límites pensados, intentando no dejarse llevar sin más por el ambiente y habrá también que enseñar a los niños que los regalos no deben ser motivo para intentar dar envidia a los demás niños, sino que sin embargo lo bueno es preciso compartirlo.

    Parece que estos días sea obligatorio no tener problemas y mostrar una felicidad exuberante. Como si todo fuese perfecto. Cuando en realidad, a menudo en la propia familia no van como deberían, o hay motivo de sufrimiento personal o colectivo que hacen daño, y aveces mucho.

    Preparar la Navidad no es hacer como si no hubiera ningún problema, es afrontarlos, sean cuales sean, con ganas de vivir con el mismo amor que Jesús vivió en toda circunstancia, incluso en la cruz.

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