Adolescentes y Drogas

Sustancia psicotrópica. Tipos de droga. Alteraciones. Alucinógenos. Toxicidad. Sistema nervioso. Prevención

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DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DROGAS

DIFÍCULTADES PARA UNA DEFINICIÓN

Cuando se aborda cualquier materia suele comenzarse con una definición básica de cual es el objeto de estudio. Con las drogas no es fácil hacer esto: no existe una definición de droga.

La dificultad de una definición aceptable para todos radica en que se trata de un conjunto de sustancias muy diversas, con pluralidad de efectos sobre el sistema nervioso humano,de las que se hace uso por razones muy diferentes. Sustancias que se pretenden limitar, regular, controlar o perseguir por motivos que van desde el dominio comercial hasta la salud.

Dificultades históricas para una definición

Desde principios de siglo numerosos comités de expertos de los organismos internacionales han propuesto definiciones que chocaban con la realidad farmacológica o dejaban al descubierto los interese y las contradicciones existentes en el control internacional. En realidad se trataba, se trata, de descubrir que características tenían en común una lista de sustancias ya prohibidas, reguladas o controladas por otras razones.

Ni siquiera cuando se firma en Viena, en 1971, el Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas aparece una definición. Serán drogas aquellas sustancias que estén “incluidas en la lista”. Era y es imposible una definición seria, en la que quepan los criterios y las razones-con frecuencia demasiado alteradas­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­- por los que se controlaban por aquel entonces 223sustancias y no se controlaban otras muchas. Es más, las Naciones Unidas en la última Convención Contra el Tráfico de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas y Actividades Conexas (Viena 1988), sigue definiéndolas como: “Sustancias, preparados y especialidades farmacéuticas incluidos en las listas” de las convenciones y convenios anteriores. Además, ante los nuevos productos que pueden aparecer, se incluirán como drogas a todos aquellos “cuyo consumo pueda producir efectos análogos a los de una de las sustancias antes indicadas” (en las listas).

Con esos criterios, la definición es casi imposible. La cuestión de las drogas, incluidas sus definiciones, se ha construido y se sigue construyendo apoyándose en parámetros que poco o nada tienen que ver con la ciencia, ni si quiera con la farmacológica. Las hojas de coca y la cocaína se siguen clasificando como estupefacientes ( según el diccionario: “Dícese de las drogas o narcóticos que suspenden o debilitan la actividad cerebral”) cuando es de dominio público que producen los efectos contrarios.

No se puede aceptar cualquier definición mas o menos objetiva de drogodependencia o toxicomanía porque el alcohol quedaría incluido. No es fiable una definición que incluya fármacos con una actividad psíquica pero son fabricados a millones por una industria muy potente. Los textos de los comités de expertos de los organismos internacionales están llenos de todas estas discusiones semánticas, que parecen objetivas. Manuales considerados básicos en el tema eluden la definición.

La televisión, el juego y otras sustancias.

La multiplicidad de palabras que se usan (droga, medicina, fármaco, narcótico, tóxico, estupefacientes, psicotrópico, etc.) evidencia no sólo una pluriformidad de abordajes culturales sino la diversidad de habilidades semánticas que se ponen en marcha para evitar el núcleo objetivo de la cuestión. Una visión simplemente moral, o ética, de las drogas llevaría a identificarlas con todo aquello que tiene capacidad para alienar, para hacer que las personas se evadan de su realidad.

Pero una definición de ese estilo haría que algunos considerasen, no sin razón, a la televisión o la publicidad como drogas.

Las definiciones estructuradas en torno a la idea de actividad que no se puede controlar, de hábito irrefrenable, harían necesario incluir actividades humanas compulsivas (que tienden a repetirse sin control) como el uso de las máquinas tragaperras y el juego de azar. Algunos autores hablan entonces de la “mente drogada” y en círculos sociales mas generales se refieren ya a esa dificultad como enfermedad del juego o ludopatía.

APROXIMACIONES A LA DEFINICIÓN DE DROGA

Estas son algunas de las aproximaciones al problema de la droga, en donde se exponen las definiciones que se han propuesto a través de la historia, así como la explicación de las modificaciones que las drogas producen en distintos lugares del cerebro.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de drogas?

Rechazando tales universalizaciones -sin negar que puedan ser objetos de mayor o menor precaución social- aquí nos referimos siempre a drogas como “sustancias con capacidad de acción sobre el organismo humano cuando son incorporadas a él”. Se hace referencia, por lo tanto a otras múltiples maneras de actuar o influir sobre el ser humano.

Podría decirse que un fármaco es cualquier agente químico que afecta una función biológica. De acuerdo con esta lógica, el Manual Sobre Dependencia de las Drogas de la Organización Mundial de la Salud, que fue compilado por Kramer y Cameron (1975) dice: “Se entiende por fármaco o droga toda sustancia que, introducida en el organismo vivo, puede modificar una o varias funciones de éste. “ ( esta definición, sin embargo no ha sido incorporada nunca por las convenciones de las Naciones Unidas, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud es uno de sus organismos. Aceptar tal definición supondría dejar a un lado los juicios críticos y peyorativos que tienen sus listas de control).

Con esta definición se ha identificado fármaco con droga, pero hay que señalar que unos actúan sobre el cerebro y otros en otros órganos o en ambos a la vez-

Algo más restrictivamente, una droga sería un fármaco que actúa sobre el cerebro modificando su funcionamiento, aunque algunos podrían conseguirlo también indirectamente.

Dejando de momento a un lado las múltiples maneras de actuar sobre el sistema nerviosos que tienen las drogas, podemos acotar la definición al hacer referencia fundamentalmente a “ aquellas sustancias con capacidad de modificar las condiciones psíquicas de la persona: estimularlo, tranquilizarlo, comprenderse mejor, relajarlo, alucinarlo, disminuir su sensación de dolor y facilitar o dificultar su comunicación”. En resumen: actúan sobre el cerebro alterando el humor, los procesos de pensamiento o la conducta.

Hacia una definición válida

Drogas es cualquiera de las múltiples sustancias que el ser humano ha usado, usa o inventará y usará a lo largo de los siglos, “ con capacidad de modificar las funciones del organismo vivo que tienen que ver con su conducta, su juicio, su comportamiento, su percepción o su estado de ánimo”. Todo ello sin ninguna connotación. Sin afirmar previamente si son buenas o malas, legales o ilegales, asumidas por la cultura o no, usadas adecuadamente u objeto de abuso.

Droga es aquello que consideramos droga

En cualquier caso, ésta no deja de ser una aproximación predominantemente neurológica ( del funcionamiento del sistema nervioso) y psicológica ( de la persona y su manera de ser y actuar ) y debe definirse también desde una perspectiva social y antropológica ( desde la realidad colectiva, las costumbres, las normas y las culturas ).

Así, “ droga es aquella sustancia que en un contexto dado es conocida mayoritariamente como tal”.

Otras sustancias admitidas que también son drogas

Cuando se habla de droga se manejan unos símbolos dentro de un marco explicativo, vital, condicionado por un determinado contexto económico, social, político -ideológico y cultural. A veces se denomina droga y a veces no, a productos muy semejantes y de características afines. Incluso los mismos productos son drogas o no según las circunstancias en las que se utilicen. En general, en nuestra sociedad no se considera droga al alcohol y si a otros productos con efectos muy similares ( algunas pastillas para relajarse o dormir tomadas sin prescripción médica ). Las mismas anfetaminas sirven para no engordar, para estar despierto ( para estudiar o trabajar ) o para ir de “marcha” el fin de semana. Si los adolescentes van acompañados por adultos a tomar el vermut, no se consideraría que se drogan, por el contrario si se piensa que lo hacen cuando se toman la “litrona” en cualquier parte.

La química del placer y de la conducta

Cuando alguien se plantea la cuestión de las drogas es porque detrás de ellas está la capacidad de modificar el psiquismo, el mundo interior, la manera de ser y la conducta. Con ellas se puede cambiar el estado de ánimo, alterar las relaciones sociales o reducir los padecimiento. Con ella se puede obtener más placer, otras experiencias, otras percepciones o sensaciones. Son sustancias que directa o indirectamente actúan sobre los órganos o sistemas responsables del pensamiento, las emociones o el comportamiento.

Modificaciones en el cerebro

En la especie humana pensar, sentir, ver, comprender, tener hambre o enamorarse- por citar algunos ejemplos de actividad psíquica - son acciones que se producen gracias al sistema nervioso, fundamentalmente por la acción de su parte central: el cerebro. Las emociones y los sentimientos no pueden existir sin las células nerviosas del cerebro, sin el conjunto de reacciones químicas y de movimientos celulares que en ellas se generan. Los fenómenos mentales son el resultado de un conjunto de actividades moleculares altamente organizadas llevadas a cabo por las células nerviosas.

Un cambio en la conducta o en estado de ánimo comporta un cambio en la química cerebral. A la inversa una alteración interna, o inducida externamente, de la química cerebral supone una modificación conductual o anímica. No se trata de hacer un reduccionismo de actividades humanas tan complejas como tener ilusiones, planificar el futuro, autoreflexionar, etc, a la bioquímica de las células del cerebro. Tan sólo se afirma que todo eso no es posible sin el cerebro y que la alteración de su funcionamiento tiene un impacto fundamental sobre esas conductas y vivencias de la persona.

Pero el ser humano, como ser social, como ser que se relaciona con un entorno, también modifica el funcionamiento de su cerebro a partir de la información que le viene del exterior. Se puede caer en una depresión porque falla algunos de los procesos que generan el estado de ánimo; pero igualmente el suceso desgraciado que pueda ocurrir tiene capacidad para impactar y alterar la química de las emociones. La amistad, el estudio, la experiencia, son fenómenos con capacidad de acción sobre el cerebro.

Una persona puede padecer una grave enfermedad mental porque se ve afectada alguna parte de sus células nerviosas, pero igualmente puede enfermar porque su existencia es un continuo fracaso y una fuente de padecimiento.

Cuando el psicólogo o el psiquiatra le atienden optan en unos casos por los medicamentos (psicofármacos) y en otros por el diálogo, el consejo, la orientación ( psicoterapia ) para reconstruir el funcionamiento cerebral alterado. Ambos procedimientos desencadenan reacciones químicas opuestas a las que produce la enfermedad.

La administración de drogas altera la química cerebral.

La administración de drogas es una forma importante de la alteración de la química cerebral.

Cuando las drogas llegan al cerebro alteran - de maneras muy diversas- el curso de las reacciones químicas cerebrales. La heroína puede generar sensación de templanza, el alcohol facilita la comunicación o los tranquilizantes a inducir el sueño, en la medida que son sustancias capaces- por su entidad química- de provocar el funcionamiento del cerebro los consiguientes cambios. No es que se quiera o se pueda reducir todo el ser humano a la biología, pero nada es explicable sin ella. Todo no es biología, pero nada se produce sin biología. Un sentimiento no es reductible a un grupo de neuronas ( las células del cerebro ) pero no hay sentimiento si alguna de ellas no funciona.

También es cierto que muchas sustancias actúan en gran medida condicionadas por las expectativas, es decir, que más allá de sus efectos farmacológicos teóricos está lo que el sujeto o el grupo espera obtener y acaba obteniendo. A la inversa, se obtienen escasos efectos de sustancias que son drogas pero que no son ingeridas como tales.

Muchas de las drogas que se toman se parecen extraordinariamente a sustancias que el propio cerebro usa en su funcionamiento. Su efecto se debe a que pueden actuar igual que ellas, que las “drogas” que ya genera el organismo.

Simplicidad solo aparente

Con frecuencia una misma sustancia tiene efectos contradictorios o afecta a receptores y áreas del cerebro con acciones opuestas.

Las anfetaminas, cuya acción estimuladora es conocida, son utilizables en determinadas circunstancias para reducir la hiperexcitación ( por ejemplo en el caso de los niños conocidos como hipercinéticos y cuya movilidad continua les impide una mínima concentración y atención para el aprendizaje) debido a que afectan a dos transmisores diferentes y opuestos. Se produce así también una afectación de zonas del cerebro relacionadas con la coordinación de los movimientos o la relajación muscular.

A la búsqueda de las zonas afectadas

La investigación de los efectos de las drogas, persigue desde hace tiempo la búsqueda en el cerebro de receptores específicos para cada una de las drogas. Pero ni para la más común de las drogas occidentales, el alcohol, ha sido posible localizarlo. La razón es bien simple: en general afectan a varios y sus efectos son una mezcla diversa de alteraciones en el proceso de alteración. Es una preocupación similar a la de intentar reducir y adjudicar a un área concreta del cerebro cada una de las actividades psíquicas. Pero se trata de una máquina compleja que actúa relacionadamente con áreas de coordinación y de suplencia.

Complejidad de zonas y funciones afectadas.

Los componentes activos de las drogas emulan o están relacionados con unas u otras sustancias del cerebro implicadas en su actividad química, pero, al igual que ellas, ni su efecto es único, ni inciden solo en un área. Pueden y deben hacerse esfuerzos para definir la acción de las drogas en relación con funciones y sistemas cerebrales específicos, pero una fuerte limitación a este propósito consiste en que la mayoría de las drogas afectan a muchas funciones cerebrales. No existe una droga “limpia” , una que imponga una cuestión única, neta. Atribuir todos los efectos químicos de una droga determinada a una única acción farmacológica conocida es, con frecuencia, erróneo.

Todos los otros añadidos personales y sociales que tienen las drogas pueden hacer que ni siquiera produzcan los efectos esperados. Así, por ejemplo, ocurre cuando un medicamento psicotrópico pasa a ser usado fuera de contexto terapéutico.

CUANDO LOS ADOLESCENTES SE DROGAN

QUÉ HACEN LOS ADOLESCENTES CUANDO TOMAN UNA DROGA.

La mayoría de las personas consumen diversas sustancias al día que son capaces de alterar su estado psíquico, como el café, el alcohol o los cigarrillos.

Cuando cualquier persona, en cualquier ocasión del día, toma una sustancia capaz de alterar el estado psíquico que tiene en ese momento, hace algo más que poner en relación su organismo con una droga. Existen cuatro elementos que definen el acto de usar una droga, cualquier droga, incluido el alcohol: las expectativas, la institucionalización, la relación social y el contexto vital en el que se usan. Cada uno de esos elementos, además, desde la perspectiva adolescente, tiene unos aspectos concretos y específicos a destacar.

Las expectativas.

En cualquier relación con las drogas lo más importante son los usos no las sustancias.

Cuando se utiliza una droga se tienen expectativas de obtener unos efectos determinados, se busca conseguir un placer, alcanzar un estado personal diferente.

En el caso de los adolescentes, las expectativas de efectos tendrá más importancia que los propios efectos. Entusiasmo, imaginación, modas, publicidad, culturas, reacciones adultas, etcétera, se mezclan para crear un complejo mundo de expectativas. En los adolescentes, dichas expectativas tienen mayor importancia que los propios efectos. Las expectativas son a menudo más problemáticas que la sustancia en sí.

Entre los adolescentes, los usos de drogas también responden a modas que ellos crean, reciben o alteran y que se difunden por su boca a boca particular.

Para poder prevenir el problema de las drogas hay que empezar sabiendo que se espera de ellas. Nada atrae más que aquello de lo que se espera mucho. Una buena expectativa y un buen ambiente son los componentes básicos de un buen “coloque”.

La Institucionalización

El uso de una droga suele enmarcarse en una ritualización determinada, en un ambiente ya institucionalizado definidor de una trasgresión social.

A veces, el consumo de drogas se origina por motivos culturales , pero en el caso de lo jóvenes, normalmente se debe al simple hecho de transgredir las normas establecidas.

En los adolescentes habrá que pensar más en la trasgresión que en la institucionalización

Aunque consuman drogas institucionalizadas los adolescentes lo harán de la manera menos institucionalizada posible.

Si toda la droga tiene su rito, su institucionalización, los grupos adolescentes constituyen, además, la que les es propia.

Convendrá calibrar las intervenciones para no quedar atrapados por las formas.

La Relación Social

El uso de drogas supone un posicionamiento de la persona con respecto a los demás.

Los adolescentes buscan continuamente su identidad. Muchos de los usos de las drogas se deben a que un adolescente quiere pertenecer a un grupo determinado.

En el caso de los adolescentes se debe recordar que no hay adolescente sin grupo o que ser adolescente es estar en busca continua de la propia identidad. Los usos de drogas no son banales y gratuitos , ya que suelen ser potentes generadores de identidad, provisional, en el seno de un grupo. Muchos comienzan asociados a conductas que sirven para definir un grupo al cual quiere incorporarse un adolescente.

El Contexto Vital En El Que Se Usan.

El uso de drogas tiene sentido de función de contextos vitales concretos. Nada tiene que ver usar drogas para obtener un mejor rendimiento, con hacerlo para pasar un buen rato de ocio. Usarlas en relación con un determinado malestar o enfermedad poco tiene que ver con su uso en los tiempos destinados a la búsqueda del placer. Tienen que ver con el conjunto de contextos y necesidades en los que se desarrolla la vida de cada día de una persona.

En los adultos el uso tiene que ver con el rendimiento, el éxito laboral, las relaciones, etcétera. Con los adolescentes pasa igual. Gran parte de las relaciones de los adolescentes con las drogas tiene que ver con sus tiempos y espacios de diversión.

La principal dificultad suele ser, saber cómo incidir positivamente en cada contexto concreto. Es difícil encontrar fórmulas de actuación destinadas a la construcción de un ocio que no necesite, contar con determinados usos de alcohol.

POR QUÉ PUEDEN CONVERTIRSE EN UN PROBLEMA.

Hablar de drogas suele ser equivalente a hablar de dependencia. La palabra droga está unida a ideas como toxicomanía (manía por los tóxicos), dependencia, habituación y similares.

De La Tolerancia a La Dependencia.

Si una persona toma, durante un cierto tiempo, determinadas drogas de determinada manera, es posible que le ocurran dos fenómenos: que poco a poco tenga que ir tomando mayores cantidades para obtener los mismos efectos; o que si se deja de tomarla se le presenten un conjunto de trastornos de mayor o menor gravedad. Son lo que se suelen llamar efectos de tolerancia.

Efectos de la tolerancia.

El cuerpo humano tolera su presencia desarrollando mecanismos cada vez mayores para destruirla. De esta manera, la cantidad inicialmente efectiva lo va siendo cada vez menos. La s neuronas también se adaptan y resultan cada vez menos sensibles a la presencia de esa sustancia que está alterando los procesos de transmisión cerebral.

Efectos de dependencia.

Se crea una situación que suele llamarse dependencia física. El cerebro ha instaurado ya mecanismos de compensación que provocan problemas si la droga no está presente.

Algunas Drogas Producen Mono.

La adaptación del organismo a la presencia de una determinada droga provoca la aparición de intensos trastornos físicos cuando se interrumpe la administración(síndrome de abstinencia). Se trata de lo que las personas con problemas de drogas llaman “mono”.

Si algunas sustancias se dejan de tomar de golpe se pueden producir problemas físicos y psíquicos.

La interrupción brusca del consumo produciría una situación problemática física y psíquicamente.

Ese “mono” depende del tipo de sustancia que se consuma y será muy diferente, más o menos grave, según sea una u otra.

Depender de una o varias drogas, parece ser algo más complejo; los problemas de las personas que las consumen son algo más que los derivados de su ausencia: fármaco dependencia. Los conceptos de tolerancia y dependencia ayudan a entender el funcionamiento de las drogas.

Usos Y Hábitos.

No es lo mismo consumir poco y en diferentes situaciones que abusar masivamente de él en el fin de semana: no es lo mismo beber cerveza en un concierto de rock que llenarse de combinados en la discoteca; no es lo mismo para un europeo con el alcohol formando parte de su civilización que para un árabe cuya cultura se lo prohíbe. Algunas drogas son altamente adictivas para la mayoría de formas de uso, mientras que otras sólo en contados casos y situaciones crearán auténticos adictos.

Los individuos, como seres adaptativos, adquieren hábitos y formas de conducta que suponen la tendencia automática a actuar de una determinada manera.

Se tiende a un determinado consumo por la instauración de un hábito: una respuesta condicionada por el aprendizaje y que se ejecuta casi automáticamente. Pedir una copa de coñac tras una comida opulenta, encender un cigarrillo en una situación de espera, son consumos instaurados a partir de hábitos y muchas personas son dependientes de esos hábitos.

Drogas Blandas, Drogas Duras.

Lo importante son los usos. Se tiende a clasificar a las drogas en duras y blandas, magnificando los efectos de unas y disminuyendo los de otras. En realidad hay usos duros y usos blandos de casi todas las drogas y las condiciones personales o ambientales pueden hacer problemático el uso de una droga que en principio, no lo es.

Preguntas Y Respuestas Sobre La Gravedad.

Se plantean tres preguntas a las que habrá que buscar respuestas.

  • La persona dependiente.

  • Se puede aceptar que hay una situación de dependencia cuando la persona lleva a cabo:

      • Una situación excesiva.

      • Una utilización perjudicial. La utilización le produce perjuicios físicos, psíquicos o sociales.

      • Una utilización compulsiva. El consumidor se resiste a dejar la sustancia.

      • La lista de los riesgos.

      • El riesgo de tener problemas, de llegar a ser adicto a una determinada sustancia depende de múltiples factores. Se resumen en:

          • El conjunto de efectos que produce. Las sustancias que producen euforia o placer tienen más riesgo de producir adición.

          • La rapidez con la que aparezcan los efectos. Cuando las drogas son consumidas por vía intravenosa es más factible que se produzca la adición que cuando se fuman o son ingeridas.

          • La disponibilidad y la incitación comercial a su consumo. Si a la persona le parecen igual los efectos de diversas drogas, es más fácil que abuse de drogas sin trabas para su obtención. En los adolescentes puede ser a la inversa.

          • La valoración social que tenga en determinados ambientes. La tendencia a abusar es mayor si una droga es considerada clave para el éxito profesional o social.

          • El valor funcional que se le otorga, aquello para lo que se cree que sirve

          • El estilo de vida y las circunstancias personales y sociales. El riesgo de depender del alcohol, cocaína y anfetaminas es mayor en las personas que viven inmersas en fiestas, relaciones sociales y de representación profesional que las personas con vida sencilla y ritmos sociales tranquilos.

        Si un joven es ansioso o padece de insomnio preferirá el uso de drogas tranquilizadoras, mientras que el que sólo sufre una dificultad transitoria, preferirá el uso de drogas que le proporcionen lucidez.

          • El grado y la rapidez con la que generan dependencia física. La gravedad del síndrome de abstinencia que la interrupción del consumo provoca.

          • El grado y la rapidez con la que su utilización continuada desarrolla tolerancia. La necesidad de aumentar la dosis para tener los efectos deseados incrementa las cantidades a consumir.

        Los problemas dependen de la velocidad con la que aparezca tolerancia o dependencia física, pero también del estilo de vida de la persona.

        El cuerpo se acostumbra a la presencia de un tipo de droga y se genera lo que se conoce como tolerancia.

        Uso Problemático Y Adolescencia

        La preocupación por los usos que los adolescentes hacen de las drogas suele comenzar por el tipo de sustancias que consumen. En un mundo de cambios continuos en las sustancias, la simple clasificación de las drogas no puede ser otra cosa que una referencia.

        Los peligros de las escalas

        No puede hacerse una escala de gravedad basada solamente en las sustancias puesto que hace que se reste importancia a otras maneras de consumir sustancias más banalizadas.

        Análisis de las circunstancias que rodean el consumo

        Hay que analizar las maneras, cómo las toman, el sentido y las circunstancias en las que se producen los consumos.

        Ideas básicas como la dependencia deben tener otra lectura en la adolescencia. Teniendo en cuenta la condición adolescente, así como su mundo interior y exterior en evolución. La necesidad de la sustancia , o la necesidad de un determinado estilo de consumo son elementos añadidos a su vivir dependiente.

        La meta que se quiere alcanzar

        Conseguir que como adolescentes y como adultos sean capaces de vivir en un mundo de drogas sin ser destruidos. Aunque un joven todavía no dependa de la droga, su vida puede estar llena de dependencias.

        Vivimos en un mundo con drogas

        Un grupo adolescente definido en torno a la dificultad y el conflicto social, empapará su vida difícil con casi todas las drogas disponibles en su medio. Mejorar en ese grupo la convivencia con las drogas pasa por enriquecer su vida cotidiana con experiencias positivas. Un adolescente estable, sin conflictos importantes no consumirá drogas habitualmente, y, cuando ocasionalmente pruebe alguna, es posible que no le cause problemas posteriores.

        Algunos Relativismos Más

        La rapidez con la que una droga genera sus efectos, influye en su potencial adictivo. La acción de las drogas no es algo que se produzca mecánicamente de una manera universal para todos. El problema puede nacer de la falta que tienen los adolescentes de otras experiencias o de la ausencia de interlocutores para analizarlas.

        Fumar, esnifar, inyectarse, beber.

        Los efectos de las drogas dependen de cómo se administren.

          • Si una droga se inyecta en vena la sangre la difunde con rapidez a todas las partes del cuerpo incluido el cerebro.

          • Cuando una droga es ingerida oralmente ha de ser absorbida por la sangre que pas a través del estómago o del intestino, pasará después por la acción del hígado y llegará posteriormente al corazón, los pulmones y el cerebro.

          • Si la droga es fumada pasa directamente a la sangre en los pulmones y alcanza en pocos segundos el cerebro.

          • Esnifar, inhalar, son vías rápidas mediando una filtración por los capilares en las vías respiratorias, la acción neurológica es esencialmente rápida.

        La manera de usar las drogas depende también, en gran parte, de su regulación legal.

        Si la sustancia es adulterada o es cara, normalmente el consumidor busca la vía de entrada más directa y agresiva. Es muy común encontrarse con que se pagan cantidades desorbitadas por una droga cuya proporción de producto activo es mínima. Entonces el joven se la inyecta para poder conseguir el máximo efecto con la poca cantidad que ha podido consegui

        Acabar con su acción

        Una vez que las drogas entran en el sistema circulatorio se distribuyen por todo el organismo. Algunas son alteradas o destruidas en la propia sangre, otras se almacenan durante largo tiempo en las grasas.

        El cerebro está bañado por el líquido cefalorraquídeo que restringe el paso de las sustancias químicas. Barrera gracias a la cual no todas las moléculas de las drogas afectan al cerebro.

        Al final, la droga será eliminada del sistema circulatorio por metabolización y eliminación al exterior.

        La mayoría de las drogas son metabolizadas por el hígado que está altamente especializado en transformar y hacer inactivas las sustancias químicas ajenas al organismo.

        Los problemas de dependencia física de una droga tienen que ver con la velocidad con la que se anulan los efectos o se expulsa una droga del organismo.

        Dosis y efectos

        No se puede afirmar que cada droga produzca siempre un mismo efecto, ya que depende de múltiples factores y circunstancias.

        Se puede afirmar que exista una relación entre dosis y respuesta del organismo: a mayor cantidad de droga administrada mayor manifestación de sus efectos.

        Cada organismo una dosis

        Existen dosis mínimas para que se produzca algún efecto y dosis máximas o mortales, pero ambas dependen del individuo y las circunstancias. Las dosis mínimas son muy dispares. Se miden en gramos, miligramos y microgramos.

        La intensidad de los efectos de una droga es proporcional a la cantidad absorbida, con algunas drogas puede producirse una especie de reacción en dos fases: dosis diferentes parecen tener efectos absolutamente contrarios.

        Situación física y efectos

        Casi todas las drogas producen acciones fisiológicas. La situación psíquica de partida en que se encuentra el sujeto puede condicionar los efectos, produciendo incluso los contrarios a aquellos que esperaban.

        Distintas drogas, distintos objetivos

        La mayoría de las drogas producen varios efectos sobre el cuerpo humano.

        Casi todas las drogas producen más de un efecto y no todas las personas los interpretan igual. Es erróneo pensar que los usuarios de drogas buscan un solo efecto o que buscan el que los farmacólogos le han asignado. El efecto más buscado por los adolescentes a la hora de consumir drogas es la sensación de sentirse integrados con sus iguales, compartir cierta intimidad.

        CLASIFICACIONES PARA TODOS LOS GUSTOS

        Clasificar las drogas es una tarea muy difícil, la aparición de nuevas drogas hace que las clasificaciones establecidas envejezcan con rapidez.

        ¿Cómo clasificar?

        Ninguna clasificación de las drogas resulta satisfactoria. Se puede tomar como primer criterio de clasificación la composición química de las drogas, pero, sustancias de estructura muy similar producen efectos radicalmente diferentes. La multiplicidad de efectos que produce cada droga dependiendo de las particularidades de cada individuo, dificulta aún más su clasificación.

        Existen también propuestas de clasificación según los usos clínicos y terapéuticos pero que da fuera su uso no médico. Las clasificaciones hechas a partir de la legalidad o ilegalidad son las más plagadas de falta de objetividad.

        No existen drogas buenas o malas en sí mismas. Existen sustancias más o menos potentes, con efectos más o menos específicos, que pueden ser usadas de manera que tengan buenos o malos resultados. Son las personas las que las usan de una u otra manera, para vivir o morir. No hay droga de un sólo uso y de un sólo efecto.

        Una propuesta orientativa

        Se puede trabajar con un esquema simple y relativo que ayude al menos a colocar las sustancias por una cierta proximidad entre ellas. Para los organismos internacionales de fiscalización, las drogas están clasificadas por listas de mayor o menor control.

        El esquema de clasificación de las drogas es el instrumento que utiliza la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, dependiente de la ONU y con sede en Viena. Existe desde la Convención de febrero de 1925.

        El Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas aprobado en 1971 sirvió para añadir cuatro listas más de control.

        Lewin, creador de la farmacología moderna, hizo una clasificación de drogas en 1924 distinguiendo cinco tipos: Euphorica, Phantastica, Inebrantia, Hipnótica y Excitantia.

        Euphorica: Disminuyen y eventualmente suspenden las funciones de emotividad y de percepción... poniendo al sujeto en un estado agradable de bienestar. Son- el opio, la morfina, la codeína, la heroína, la coca, la cocaína...

        Phantastica: Agentes de ilusiones... dan lugar a una excitación cerebral, que se manifiesta bajo la forma de deformaciones de las sensaciones, de alucinaciones, ilusiones y visiones. Son; el peyote, la mescalina, la cannabis, la amanita venenosa, la datura,...

        Inebrantia: Embriagantes que después de una primera fase de excitación cerebral, dan lugar a una depresión de la excitabilidad que puede conducir a un estado de supresión temporal. Son: el alcohol, el cloroformo, el éter, la bencina...

        Hipnótica: agentes del sueño, somníferos como el cloral, el parldehido, el veronal, el bromuro de potasio,...

        : estimulantes psíquicos, procuran un estado de estimulación cerebral percibido subjetivamente. Son, el café, el té, la nuez de cola, el mate, el cacao, el alcanfor, el tabaco, el kat, el arsénico...

        CLASIFICACIÓN DE LAS DROGAS

        LAS DROGAS PREFERIDAS POR LOS ADOLESCENTES

        PÍLDORAS PARA LA MARCHA

        El impacto numérico, el efecto sobre sus culturas y sus estilos de vida, el riesgo real de que los adolescentes tengan finalmente problemas con ellas entre otros factotes, hace que ocupen el primer lugar de un entramado sustancias compuesto por diversas “pastillas”, el alcohol y la cocaína, dejando para después otras drogas que tiene un carácter más clásico.

        En las preocupaciones razonables de muchos padres y madres, o de los educadores que se relacionan con los adolescentes, ocupa un lugar destacado saber que toman sus hijos (sus alumnos) cuando desaparecen los fines de semana y se van “de marcha” con sus amigos.

        Se comparte una cierta nebulosa de ideas y sensaciones, sobre las drogas presentes en los tiempos y espacios de diversión, alimentada periódicamente por sucesos que difunden los medios de comunicación general.

        PRINCIPALES CAMBIOS SUCEDIDOS EN LOS ADOLESCENTES.

        • La consolidación de la adolescencia como etapa universal y forzosa.

        • La generalización y masificación de determinadas pautas de ocio juvenil.

        • La creación de diversas culturas juveniles, o los cambios en ellos relacionadas con la diversión.

        • La presión comercial hacia el consumo y la generación de grandes negocios con el ocio juvenil.

        • El rechazo de determinadas drogas y determinadas formas de drogarse.

        • La atracción de otras, sometidas a modas o campañas de marketing.

        • La mayor facilidad para sintetizar en el laboratorio viejas y nuevas sustancias.

        En esta nueva realidad, los adolescentes y jóvenes de finales de los 90 constituyen nuevas maneras de relacionarse con el alcohol, acceden ala cocaína, se divierten con diversas pastillas de la familia de las anfetaminas y formalizan un cierto uso de la cannabis (los porros).

        “Drogas de diseño”

        La expresión “drogas de diseño” sugiere que alguien está diseñando una sustancia a la carta para obtener determinados efectos. La realidad ciertamente no es así, aunque algunos jóvenes consumidores lo creen.

        Las drogas de diseño son aquellas que han sido creadas en los laboratorios farmacéuticos mediante cambios en otras drogas conocidas.

        Se trata de una activa carrera, en multiplicidad de laboratorios clandestinos, para poner en circulación nuevos productos o nuevas variaciones de viejos productos, nuevas versiones a partir de la misma sustancia inicial.

        Junto a ella existen otros usos en el espacio de la diversión y el placer, redescubriéndolas, y redescubriéndolas, y convirtiéndolas rápidamente, si su uso crea cultura y moda, en un producto mercantil.

        En los lugares de diversión en los que se mueven los adolescentes europeos están presentes un conjunto de variopinto de “pastillas”, de colores y formas diferentes, que se toman en un contexto que tiene que ver justamente con la diversión y la relación.

        “Ir de pastillas”

        En el esquema para clasificar las drogas se ha hablado de las estimuladoras de actividad cerebral y entre los grandes estimulantes se ha colocado a las anfetaminas. De esa familia y sus parientes son las “pastillas” que ellos toman.

        Las “pastillas” que consumen los adolescentes no son todas anfetaminas, aunque todas tienen un componente estimulante.

        Hay un conjunto de sustancias más o menos asociadas ( según el territorio y la época aparecen unas u otras) designadas en términos especializados.

        “PASTILLAS” MÁS UTILIZADAS

        _ Entre las comercializadas en algún momento como fármacos:

        • Anfetamina (Simpatina, Centramina,…)

        • Dexafentamina (Dexedrina)

        • Metanfetamina (Methedrina)

        _ Entre las no comercializadas:

        • Metilendioxianfetamina (MDA)

        • Dimetoxi-4-metafetamina (DOM)

        • 3,4-metilendioximetanfetamina (MDMA)

        Y una larga lista más como, DOB, MBDB, MDEA, STP, etcétera.

        La lista anterior, y otros muchos centenares de sustancias análogas existentes, se pueden colocar en una línea continua en la que en un polo se situarían las anfetaminas en el sentido más estricto , y en el otro las sustancias cuyos efectos están más bien cerca de los alucinógenos.

        Qué es el “éxtasis” y algunas cosas que se le parecen.

        El “éxtasis” tiene ya detrás de sí una cierta historia.

        El “éxtasis” comenzó a popularizarse en las universidades estadounidenses, en la década de los años 70. A finales de los 80 se convirtió en una droga de uso masivo.

        En España, el consumismo de “éxtasis” esta directamente relacionado con la denominada ruta del bakalao .

        El “éxtasis” es un producto creado en 1914 y popularizado por la contracultura, pero especialmente por su prohibición en los años 80.

        El “éxtasis” es una droga de la diversión que nada tiene que ver con la marginación que conlleva la heroína.

        ¿Speed o “éxtasis”?

        En las discotecas españolas, el speed fue la primera sustancia en hacerse popular. Esta sustancia es una variante de las anfetaminas, presentada para ingerir o esnifar. Se introdujo principalmente con la pretensión de facilitar largas horas de “marchas”, de diversión, sin cansancio y con una buena estimulación general.

        Esta sustancia abonaria el terreno para que el “extasis” y similares encontraran un mercado y una necesidad a cubrir.

        Speed o extasis, parecen ser las sustancias que tienen a su disposición y toman en los lugares de encuentro, aunque se decante más hacias el “éxtasis”, sin excluir la primera.

        Junto a ellas, además estarán los ácidos ( los tripis)

        Para las largas noches de música y felicidad

        La diversidad de píldoras teiene una función principal que es la de mantener despiertos a los jóvenes, para bailar y participar en la fiesta durante largos periodos de tiempo, fundamentalmente de los fines de semana.

        El “éxtasis” parece que favorece la amistad, facilita la comunicación de sentimientos y otro tipo de convivencia de la sexualidad. Se trata de una droga de la sociabillidad, tomada cuando se está en grupo, cuando uno quiere divertirse, casi siempre entre amigos. Es la droga de la compañía.

        También es considerada una droga afrodisíaca, pero no en el sentido en que incremente el apetito sexual.

        Con las pastillas se está ante una droga que cubre perfectamente un conjunto de necesidades ampliamente sentidas por las población.

        Las drogas tienen que ver fundamentelmente con las culturas de la diversión y con estilos de vida en los que ésta tiene un gran peso. Algunos entornos como las macrodiscotecas tiene una especial incidencia en el inicio y el mantenimiento de los usos.

        Convertirse o no en “pastillero”

        Dos de cada tres jóvenes que han probado el “extasis” sólo lo han hecho de manera ocasional. Un 15% de los que seguirán tomando, lo harán de forma continua y en ocasiones descontrolada.

        Las “pastillas” no suelen ser muy potentes puesto que cuanto menor efecto tengan, más “pastillas” se venderán.

        Modos y formas adolescentes de usarlas.

        Entre los adolescentes (entre 13 y 17 años), las “pastillas” tienen un peso significado. Con cierta frecuencia suelen protagonizar incidentes de descontrol. La necesidad de los adolescentes de contravenir las norma, de saltar los límites o de probar los riesgos tiene un correlato perfecto en los efectos del speed o del “éxtasis”.

        Especialmente ante los adolescentes las “pastillas” aparecen hoy como una droga que pueden controlar, limpia, fácil y cómoda de usar, y es más barata que otras drogas con efectos similares como la cocaína.

        Es la única droga ilegal que se vende fiada en el último escalón de la distribución. Chicos y chicas adolescentes, con una vida absolutamente normalizada, se pagan su diversión del fin de semana ganando 500 pesetas en cada una de las “pastillas” que se pasan.

        Cuáles son los principales problemas.

        El riesgo principal comienza por no saber nunca qué es lo que están tomando y cual es su poder real. De esta manera los principales problemas suelen surgir por un abuso no previsto en las cantidades o en las combinaciones de pastillas que resulten nefastas. En condiciones normales un uso esporádico no tendría que producir problemas.

        Problema fisiológico.

        Todas esas sustancias también tienen otros efectos sobre el cuerpo.

        El otro grupo de problemas principales tiene que ver con su impacto sobre el cerebro y con algunas características individuales. Sean unas pastillas u otras, tienen efectos tóxicos bastante duraderos sobre el sistema nervioso. Si su abuso se mantiene aparecerán trastornos psiquiátricos de importancia, que llegaran incluso a la psicosis, a las despersonalización y a la pérdida de contacto con la realidad.

        Pequeña nota sobre loas alucinógenos. El LSD.

        Una droga fuera de contexto.

        Existe un conjunto de sustancias cuya capacidad principal es crear experiencias que podrían considerarse visionarias.

        Hacen que se genere un mundo psíquico diverso, que se detecten percepciones y vivencias diferentes de aquellas a las que se llega sin estar bajo sus efectos, “amplían” la mente hacia mundos desconocidos.

        Categorización de los alucinógenos.

        Diversas sustancias han sido incluidas en la categoría de alucinatorias. Algunas como la cannabis.

        Pero, hablar de alucinógenos o de drogas psicodélicas en la Europa y América del Norte de las últimas décadas es hablar del LSD. Ha sido la droga psicodélica por excelencia. Una sustancia que hoy ha caído en gran medida en desuso.

        Alucinógenos hoy día.

        Como otra drogas, su uso tiene que ver con la necesidad de descontrolarse, de calmar la ansiedad, de olvidarse de los problemas, de seguir ritmo o de gozar inmediatamente.

        En el contexto contracultural el LSD se llegó a convertir en el billete predilecto para un viaje emocionante a nuevos mundos de la experiencia anímica.

        Activo en pequeñísimas dosis.

        El LSD produce efectos psíquicos en dosis ínfimas. El ácido tiene una enorme potencia de acción psíquica. Su capacidad de transportar a otros mundos hizo que se le pusiera el nombre de trip ( en inglés viaje).

        El riesgo a quedarse “colgado”.

        El peligro del LSD no es la toxicidad, es la posibilidad de quedarse “colgado” de que desencadene un transtorno psíquico grave. Un peligro que está latente en cada ensayo.

        Su gran potencial de acción así como su enorme condicionamiento por el ambiente y la realidad psíquica más profunda del individuo, han dado lugar a múltiples accidentes psicodélicos.

        Aquellos ácidos son hoy simples “tripis”

        Hablas de “pastis” es hablar también de “tripis” y su oferta no está muy separada. Aunque lo jóvenes distinguen perfectamente un tripi del speed o del éxtasis pueden no rechazarlo en determinadas situaciones y circunstancias. La tentación de su uso entre los adolescentes está incrementada por un coste inferior al de las pastillas, y además les asegura colocones intensos y de larga duración.

        “PORROS”,HACHÍS Y MARIHUANA.

        El poder de la sustancia y el medio ambiente.

        La cannabis constituye el prototipo de drogas en el que la respuesta psicológica es más variable según los usos y las personas. Los efectos pueden ser modificados por la influencia de las características y estado fisiológico del individuo. Por su constitución o por su estado psíquico, por la motivación que le impulsa a consumir la droga, por sus fantasías acerca del efecto de la experiencia que va a vivir y por factores físicos y sociales peculiares del ambiente.

        La mayor parte de la literatura de los años 60 y 70 en torno al consumismo de cannabis, era literatura militante.

        Efectos de la cannabis.

        Los efectos pueden ser de carácter fisiológico: aceleración del pulso y enrojecimiento de las pupilas. Se acepta que puede producir también los siguientes efectos psicológicos:

        • Una sensación de euforia inicial y bienestar acompañada de un cierto grado de trastornos de la coordinación.

        • Tras estos efectos, produce una depresión generalizada del sistema nervioso central sedación y somnolencia.

        • En dosis más altas puede afectar a la percepción visual y auditiva.

        • A dosis mas bajas incrementa la velocidad de reacción intelectual y mejora el desarrollo de determinadas tareas cognoscitivas.

        El mito de una droga.

        La cannabis debe su fama y sus problemas a un contexto muy diverso del que preside la sociedad occidental de la década de los 90.

        Parte de su fama en el mundo occidental no es entendible sin los movimientos contraculturales, de exaltación de otras formas de vida más humanizadas, que surcaron primero Estados Unidos y después Europa. Los movimientos contraculturales de los años 60 y 70 reivindicaban un orden social mas justo, rechazaban las guerras y sentían profunda atracción por el orientalismo.

        Su uso estaba vinculado al retorno a la vida rural, la insistencia en problemas de medio ambiente, etc.

        El rechazo de la sociedad.

        En 1977, en Estados Unidos el número de consumidores habituales de marihuana superaba los tres millones.

        A pesar de que los derivados de la cannabis han sido objeto de especial persecución legal, representan el prototipo de las llamadas “drogas blandas”.

        La convivencia actual con la cannabis.

        El hachís o la marihuana han ido perdiendo su importancia, hasta llegar en la actualidad a un consumo relativamente estancado.

        Los “canutos” han llegado a una cierta institucionalización dentro del rollo del ocio, perdiendo parte de su aureola de droga. La presión comercial de los usos del alcohol y la difusión de ideas más atractivas en torno a otra drogas como la cocaína, hacen que su consumo vaya siendo sustituido en algunos grupos.

        Uso adolescente: entre el “coloque” y la rebeldía.

        Globalmente son bastantes los adolescentes que fuman, con regularidad diversa, porros. Muchos de los que toman éxtasis o speed toman también cannabis. Por el contrario muchos de los que la fuman no tienen nada que ver con el ritmo frenético de los fines de semana.

        Una parte de los grupos con estilos de vida radicales mantiene su uso como signo de oposición y rebeldía. Entre la cultura adolescente se considera a los porros como una manera positiva de colocarse y sus efectos pueden ser vividos como complementarios a los del alcohol.

        Su estatus de ilegalidad es en parte simbólico para los adolescentes. Muchos de ellos harán la prueba con esa intención pero no se convertirán en usuarios. En situaciones de especial conflicto con los padres se puede convertir en una fuente de provocación.

        Toxicidad relativa.

        La supresión hoy en día del consumo de cannabis después de largos periodos de uso intenso, no parece provocar síndrome de abstinencia.

        A pesar de la variedad de estudios realizados, no se ha podido concluir que el consumo crónico de cannabis sea la causa de alteraciones psíquicas o físicas largo plazo.

        EL ALCOHOL

        Cuesta considerar al alcohol como droga, pero lo es, y además la de más uso en nuestra cultura. El alcohol es una droga legal, pero dicha legalidad no dice nada sobre la importancia de sus efectos y los problemas que ocasiona.

        En la última década se han realizado estudios sobre el consumo de alcohol entre jóvenes y en todos se ha comprobado que tiene un gran peso en su vida.

        Graduación Alcohólica. Absorberlo Y Eliminarlo

        Se consideran alcohólicas aquellas bebidas que contienen alcohol etílico en diversa proporción. La graduación alcohólica es la proporción de alcohol que tiene una bebida, y la valoración de su acción tendrá que hacerse considerando en primer lugar sus grados.

        No todas las bebidas alcohólicas se fabrican de la misma manera. En algunas, el alcohol se produce por simple o doble fermentación. En otras, el alcohol se obtiene por procesos de destilación.

        Es necesario saber que el peligro del alcohol no se reduce tan sólo a su graduación, sino que también depende de la capacidad de absorción y eliminación de cada individuo.

        El alcohol necesita llegar al torrente sanguíneo para empezar a producir sus efectos. Tras ingerirlo, la absorción es más fácil y rápida. Los alcoholes más concentrados se absorben con más rapidez que los de menor concentración.

        Entre La Jovialidad Y El Sueño

        El cerebro es el órgano más afectado por la presencia del alcohol, y debe ser considerado como un depresor de su actividad. El alcohol afecta al cerebro produciendo una reducción de su actividad normal y una alteración de sus funciones. Es decir, que al que está deprimido puede cogerle una llorera, y al que está animado le da por pasarse la gran juerga.

        A dosis altas, el alcohol produce una depresión de las funciones de la corteza cerebral y, por lo tanto, altera sus funciones.

        Una Droga Que Crea Dependencia

        La ingestión de alcohol plantea dos situaciones problemáticas diferentes: por un lado está el abuso alcohólico en un momento determinado (la borrachera), por otro lado el alcoholismo o situación de dependencia vital del alcohol.

        La intoxicación alcohólica se produce cuando se consume más alcohol del que el organismo es capaz de metabolizar y eliminar.

        Nadie discute la existencia de un verdadero síndrome de abstinencia del alcohol. El problema está en las formas en las que se puede instaurar esa dependencia, así como en si sólo debe considerarse alcohólico al que depende físicamente del mismo.

        Síndrome De Abstinencia

        El síndrome de abstinencia se manifiesta mediante síntomas tales como temblores, nauseas, vómitos, nerviosismo y cansancio.

        Alcohol Y Jóvenes Hoy

        La principal diferencia entre los adultos y los adolescentes a la hora de consumir alcohol no es la cantidad consumida sino las formas de consumirlo.

        Los jóvenes actuales tienen una forma de beber directamente relacionada con sus estilos de vida y sus inquietudes.

        La Iniciación Precoz

        Algunos jóvenes comienzan a beber pronto, lo hacen en lugares que viven como suyos, y generalmente durante los fines de semana.

        Desde hace años, el inicio en el consumo de alcohol se va realizando en edades cada vez más tempranas. En la actualidad, la edad de inicio es entre los 12 y los 13 años. Esto coincide con la edad de salir por la noche, etc.

        Tanto las chicas como los chicos beben lo mismo, y en condiciones similares.

        El Alcohol En Las Salidas De Fin De Semana

        Es muy común que los jóvenes consuman grandes dosis de alcohol los fines de semana, Salir y beber adquieren una estrecha identificación. Se bebe cuando se sale.

        Además, parece que lo que actualmente buscan los jóvenes en el alcohol no es disfrutar de la bebida, sino los efectos que produce: euforia, etc.

        Los jóvenes suelen consumir alcohol en territorios como discotecas, plazas públicas, zonas de bares...

        Existe una predilección por la cerveza y los combinados. En la generación actual, se prefiere la cerveza, los combinados o las mezclas de licores al vino y el brandy.

        ¿Por Qué Beben Los Adolescentes?

        Para los jóvenes, beber tiene que ver con la emancipación y la afirmación de su identidad. Beber, salir de noche o acceder y estar en determinados lugares tiene que ver con sus prácticas de transición, con la creación y la afirmación de la identidad en construcción.

        COCAÍNA: LA DROGA DE LA GENTE GUAPA

        La cocaína se obtiene de las hojas de la coca, que es una planta cultivada desde hace siglos. Esta planta, a los cinco años, cuando ha madurado, se recolectan tres veces al año las hojas, que constituyen la parte que contiene las sustancias farmacológicamente activas.

        Las hojas de coca contienen seis grupos de alcaloides, entre los que destaca la cocaína pura o cocaína base que no es disoluble en el agua y sí en éter y en ácidos, con los que se forma sales que ya son hidrosolubles. Una de estas sales, el clorhidrato de cocaína, es la que comúnmente se usa, conocida como cocaína.

        También es posible obtenerla con procedimientos semisintéticos.

        Formas de ingerir la cocaína

        Además del procedimiento tradicional de mascar hojas de coca empleado por los indígenas, la cocaína suele ser ingerida de diversas maneras. La inyección endovenosa supone la obtención máxima de efectos pero estos duran escasos minutos. Puede ser fumada, mezclada con el tabaco, pero tiene unos efectos de escasa intensidad.

        La manera más difundida de administrársela suele ser esnifando, inhalándola por la nariz. Su paso a la sangre se produce mediante la absorción por la mucosa nasal y permite el máximo de efecto y de duración.

        Muchos Y Muy Diferentes Consumidores De Cocaína

        Se han identificado numerosos tipos de usuarios de cocaína, por ejemplo, el que sólo la consume en contextos de fiesta y siempre en relación con ella, el que la usa en contextos de fiesta pero especialmente para contrastar sus efectos negativos (cansancio, etc.), el que su principal consumo se produce en un ámbito laboral en el que está presente la cocaína, y el que la consume porque pertenece a ciertos ambientes en los que la droga está muy disponible y es signo de distinción.

        Junto a estos tipos existen otros cuyo uso tiene que ver con la heroína. Algunos heroinómanos han sustituido el consumo de la heroína por el de la cocaína, que son sustancias con efectos opuestos.

        Consumidores De Cierto Nivel Económico

        La cocaína, debido a su precio, ha estado siempre asociada a consumidores de un alto poder adquisitivo, y todavía sigue asociada.

        Acompañante De Otras Drogas Para Divertirse O Para Ser Alguien

        En algunos grupos, su consumo se alterna y se complementa con cannabis, siempre en cualquier caso con el alcohol y en algún grupo con las diversas “pastillas” anfetamínicas. El objetivo es poder seguir bebiendo, por lo que hay que contrarrestar la bajada del alcohol con una nueva subida a base de cocaína que volverá a permitir seguir bebiendo. La cocaína cubre simultáneamente las funciones de contrarrestar los efectos del alcohol y dar un aparente brillo social y profesional.

        Pero también hay que decir que la cocaína es una droga que tomada en dosis moderadas, puede no alterar la realización de las tareas habituales.

        Los Inconvenientes. Necesidad De Aumentar El Consumo

        La primera dificultad para establecer los límites y las contradicciones de la cocaína viene determinada por su gran compatibilidad social. Su uso, en la mayoría de los casos, es compatible con casi todas las actividades y situaciones de la vida cotidiana. Permite un alto grado de relación social, y es tomada para mantener el ritmo o incrementar la cualidad de una diversión colectiva.

        La dosis letal de cocaína se sitúa en torno a 1'2 gramos que lleguen a la sangre de una sola vez.

        La cocaína presenta un gran problema: es una droga con un alto riesgo de sobredosis debido a que no presenta síntomas de tolerancia en el organismo. No parece producirla, ni tampoco dependencia, pero los usuarios de cocaína tienden a pasar periodos en que buscan la sustancia desesperadamente.

        La dependencia de la cocaína se caracteriza por un deseo incontrolable de consumirla cuando se tiene a mano, pero desaparece cuando se carece de ella.

        Toxicidad

        Al igual que en las “pastillas”, el principal problema de la cocaína tiene que ver con su toxicidad. Mucha cantidad o mucho tiempo de uso pueden provocar alteraciones psíquicas importantes.

        La cocaína puede llegar a convertirse en un problema social similar al creado por la heroína en décadas anteriores.

        El Crack Y Los Usos Marginales

        En los países en los que se transforma la hoja de coca la cocaína para exportar tiene un alto precio. Por el contrario es fácil y barato tener pasta de coca, que es un producto intermedio, todavía no depurado. Ésta se consume en muchos países por resultar más barata que la cocaína. Pero, al fumar pasta de coca, se introduce también en el organismo los ácidos y disolventes empleados en su elaboración.

        Además de esto, existe otra forma de abaratar el producto y ganar mercado: invertir la última fase de la producción de la cocaína, consiguiendo lo que se denomina “crack”. Mediante este procedimiento, se obtiene una mayor cantidad de droga.

        El crack tiene un grave riesgo: dado que sus efectos son muy poco duraderos, se tiende a repetir el consumo con frecuencia para volver a experimentarlos.

        Hoy por hoy, en España no está difundido el consumo de crack, pero puede producirse un cambio de esta situación.

        LlLA

        LAHERO

        LA HEROÍNA: UN CLÁSICO EN DSUSO

        Desde mediados de los años 70 hasta la década de los 90, la heroína fue la droga por excelencia, pero en la actualidad su consumo se ha reducido de manera significativa, aunque el drama social generado por su consumo todavía es patente en las calles.

        La heroína es conocida comúnmente por “caballo”.

        Del Opio A La Heroína

        El opio es la sustancia resinosa que se obtiene de la cápsula de la flor de una adormidera. Algunos de sus derivados son la morfina, la narcotina, etc.

        Fue en la transformación de la morfina donde apareció la heroína, ya que ésta fue el primer derivado semisintético de la morfina.

        La Droga Del Dolor

        La heroína y demás opiáceos alteran la transmisión neuronal. Actúan en la medida en que poseen una estructura química similar a las sustancias propias del cerebro y en la media en que llegan a los receptores específicos para ellas.

        Engancharse Al “Caballo”

        La tolerancia es amplia e importante, dependiendo de la cantidad y frecuencia del consumo, y se instaura después de pocas semanas de uso continuado. En cuanto a la dependencia física, se trata de fármacos que producen importantes síntomas de abstinencia.

        ¿Estupor O Placer?

        Parece tener poco sentido que numerosas personas tengan interés por mantener el uso de la heroína si se sabe que todos los efectos que produce sólo tienen que ver con el atontamiento y la reducción de las sensaciones dolorosas. Su acción sobre el mundo interior puede ser potente y estar cercana a la de los tranquilizantes más fuertes.

        La heroína es un analgésico. Por la diferencia que hay en su análisis científico y la experiencia de sus usuarios, se ha llegado a discutir sobre si se trata de tranquilizante o un euforizante.

        La Heroína En La Última Década

        Ha habido una disminución importante del número de heroinómanos, pero esa disminución no es del todo perceptible. Todavía persiste en las calles una parte de la generación destruida por esta droga.

        La cocaína puede ser la nueva heroína de la adolescencia

        Las drogas juveniles de hoy en día están alejadas de la imagen de decadencia que se asocia a los “enganchados al caballo”. La heroína es hoy una sustancia escasamente presente entre los chicos y chicas adolescentes, y tiende a ser la última en consumirse.

        Diversidad, Mercado Y Moda

        Entre los adolescentes de barrios con graves carencias, la heroína está presente tempranamente y los chicos y chicas se inician pronto en ella. En estos lugares, las prevenciones que la heroína ha ido creando en otros adolescentes por su impacto sobre la salud no tienen la misma influencia.

        El mercado de la heroína es marginal. En él se adentran algunos adolescentes para adquirir sustancias o para venderlas, y suelen acabar probándolas.

        La heroína sigue siendo una droga que puede encajar bien con las angustias de la adolescencia.

        LA PREVENCIÓN

        La prevención es indispensable para evitar que el consumo de drogas se convierta en un problema social de gran magnitud

        Para poder llevar a cabo técnicas de prevención fectivas, hay que asumir que los adolescentes viven en un mundo en el que pueden encontrar facilmente el acceso al consumo de drogas.

        Pretender que los adolescentes lleguen a ser ciudadanos adultos, supone facilitarles que aprendan maneras positivas de relacionarse con las drogas.

        Prevenir es ayudar a saber decidir.

        INFORMACIÓN Y CAMPAÑAS DE PUBLICIDAD

        La reflexión y el trabajo en torno a la prevención ha tenido que resolver multiplicidad de cuestiones, sin que algunas se haya encontrado la fórmula adecuada.

        La primera tiene que ver con el papel de la información. Ésta es necesaria, pero no suficiente, por eso la prevención tiene que ver con generar actitudes y posicionamientos personales con respecto a determinadas conductas.

        Las campañas tan sólo pueden ser medianamente útiles si se dirigen a colectivos concretos y con objetivos concretos,. Las mejores acciones no abordan directa y principalmente el tema de las drogas.

        Es fundamental enseñar a los adolescentes enseñándoles a resistir las posibles presiones que puedan recibir por parte de algunos amigos para comportarse de una forma determinada.

        En la escuela se educa sobre las drogas, pero de forma normalizada y dentro de otros programas. La educación sobre las drogas forma parte de lo que se denomina áreas transversales.

        Los adolescentes están en una edad en que suelen tender a hacer ver que lo saben todo; no quieren tener más conocimientos sólo quieren saber cómo actuar y cómo salir de dudasy por eso las respuetas que esperan de los adultos tienen que ver con sus angustias, con su necesidad de ser de una u otra manera.

        La Cirrosis Está Muy Lejos

        Los adolescentes sienten la vida y no piensan en el futuro. Sienten que tienen toda la vida por delante y se preocupan simplemente por un presente feliz. No ven la bronquitis crónica ni la cirrosis como un riesgo, por eso beben y fuman. Su idea de salud tiene que ver con los malestares del momento y no con las enfermedades hipotéticas del futuro por eso hay que hacer educación para la gestión de los riesgos más que educación para la salud, de esta manera se les conciencia más.

        Acciones En Los Contextos De Diversión

        Entre los adolescentes, hacer prevención es descubrir qué les atrae, capacitarlos para escoger y decidir, ayudarlos a aprender de sus esperiencias.

        Se sabe que gran parte del fenómeno de usos de drogas entre los jóvenes tiene que ver con su especial manera de divertirse, concentrada en las actividades de fin de semana.

        Los adolescentes aprenden a quedarse lejos o cerca de la drogas en la medida que aprenden a divertirse, a rebelarse o a sentirse libres.

        Para la mayoría de los jóvenes, divertirse es salir, encontrarse, dar vueltas y tomar algo.

        Una buena manera de prevenir el consumo de drogas entre los adolescentes es brindarles pautas para que sus modos de diversión sean diferentes y no estén concentrados exclusivamente en el fin de semana.

        Se debe transmitir pautas de comportamiento para que los jóvenes aprendan a disfrutar la nocje y a divertirse sin consumir ni drogas ni alcohol.

        Otra buena medida es valorar en los jóvenes la comunicación, las relaciones y el diálogo, que no tienen por qué estar relacionadas con deambular dechiringuito en chiringuito bebiendo alcohol.

        La mejor prevención consiste en enriquecer a los jóvenes con experiencias vitales diferentes.

        Es muy importante que ls jóvenes se sientan a gusto consigo mismos, que desarrollen su capacidad de autoaceptación, para que ellos mismos eviten aturdirse con las drogas y el alcohol.

        “DROGARSE SANAMENTE”

        Es importante que si se usan las drogas se haga sin correr riesgos añadidos.

        Hay la obligación de enseñar la manera menos destructora del consumo de drogas. Se tienen que reducir al máximo los problemas añadidos por un uso inapropiado.

        Como Informar Sobre Un Correcto Uso

        A continuación, se reproducen algunas recomendaciones para un uso menos dañino de las drogas, elaboradas por distintos organismos.

        RECOMENDACIONES PARA UN CONSUMO

        DE “PASTILLAS MENOS DAÑINO

        -Beber suficiente cantidad de líquidos.

        -Descansar a ratos para cuidar el agotamiento.

        -Moverse en autobís, taxi o que te lleve el padre de algún colega.

        -Nunca mezclar alcohol con otras drogas.

        -Abstinencia si padeces del corazón, hígado o riñón.

        -Si al día siguiente tienes “curro” pasa de ellas.

        -No repetir, pues aumentan los efectos tóxicos.

        -Acudir al médico al encontrarse mal.

        Fuente: Comisionado para la Droga. Junta de Andalucía. 1995.

        RECOMENDACIONES PARA UN CONSUMO DE

        ALCOHOL MENOS DAÑINO

        -“Beber alcohol sin pasarse puede estar bien... Eso ya lo sabes. Tú mismo, a veces, te tomas algo con tus amigos o amigas.

        -Saber beber no es saber aguantar sino evitar que el alcohol te deje hecho polvo... y nunca pasarse de ciertas cantidades... Por supuesto, cuanto menos te acerques a ese límite máximo, mejor para ti. Y cuanto más repartidas estén las tomas también: si bebes en una noche el cupo de una semana, seguramente lo pasarás muy mal”.

        Fuente: Plan nacional sobre drogodependencias. Ayuntamiento de Gijón. 1995

        CÓMO DISFRUTAR MÁS BEBIENDO MENOS

        -Empieza más tarde.

        -Bebe más despacio. Los tragos más cortos.

        -Deja el vaso en la barra entre trago y trago.

        -Bebe porque te guste, no porque te coloque.

        -No bebas con el estómago vacío. Come algo antes.

        -Alterna bebidas con alcohol y sin alcohol.

        -No mezcles nunca bebidas alcohólicas.

        Haz la prueba. Vive más, bebe menos

        Fuente: Plan Nacional sobre Drogodependencias. Ayuntamiento de Gijón. 1995

        A Modo De Conclusión

        Los adolescentes no necesitan saber de todas las drogas y de todos los usos. Simplemente porque muchas veces o no están presentes en su medio o no tienen la mínima preocupación o interés por alguna de ellas. Pero, si no es así, las prevenciones no resultan preventivas.

        Los miedos de los adultos les hacen correr más riesgos.

        Si la heroína puede estar cerca de su mundo es necesario que sepan cualquier forma de usarla mejor que la inyección, o que en cualquier caso jamás deberán compartir jeringuillas.

        Si usan un alucinógeno han de saber que es mejor hacerlo en compañía y que el ambiente ha de ser apropiado.

        Si se enrollas col el “éxtasis” y un chico o una chica, ha de quedarles espacio para pensar en el preservativo.

        Si beben no han de coger la moto, etc. Las drogas destruyen mucho más por falta de precauciones elementales.

        Dado que los chicos y las chicas adolescentes no suelen ser muy precavidos y no están para consejos, es mejor inventir esfuerzos en conseguir que reduzcan algunos riesgos dañinos.

        DEJAR LAS DROGAS Y LOS PROBLEMAS QUE CREAN.

        Algunas personas, con algunas drogas, son capaces de mantenerse en usos no problemáticos o consiguen establecer controles o abandonos periódicos que les llevan a evitar destruirse y conseguir que su vida no gire en torno a ellas.

        Otros muchos, sin embargo, entran tarde o temprano en un círculo infernal en el que los problemas son inmersamente mayores que los placres. Se plantea entonces la necesidad de possibilitar el inicio de un proceso de recuperación.

        Los Procesos De Recuperación

        Es importante evitar que identifiquemos los procesos de los procesos de recuperación por problemas derivados del uso de drogas con los procesos curativos de una enfermedad. En general, podemos decir que recuperarse no es curarse.

        Lo factores que determinan la recuperación son la edad, la etapa vital determina los usos con las drogas, lo mismo ocurre con los intentos de consumir, la personalidad y los acontecimientos, que pueden provocar una necesidad de cambio.

        Romper El Consumo Y Reconstruir La Vida

        No hay una receta para la recuperación de adictoa a las drogas pero hay una pauta común:llegar a una situación límite que le hace sentir la necesidad de cambiar de vida. Esta situación puede ser el temor de ir a la cárcel, una enfermedad,...

        Hay dos recursos terapéuticos principales para una recuperación: la atención ambulatoria y la comunidad terapéutica.

        En uno y en otro se tiene que producir una situación de ruptura con el consumo que la persona practica. Tiene que pasar por un periodo en el que al individuo se le ayude a aislarse, a romper la cotidianeidad en la que se inscriben los usos de drogas.

        La ruptura con el consumo compulsico suele requerir ayuda médica y farmacológica.

        Algunos adictos que estén en proceso de recuperación acuden a centros médicos para que les proporcionen fármacos que eviten los síntomas del síndrome de abstinenencia.

        En los procesos de recuperación se producen con frecuencia recaídas debido a que es difícil para los adictos abandonar lo que hasta ahora ha sido su única satisfacción: la droga.

        La Reducción De Daños Y Los Programas De Mantenimiento

        Programas De Mantenimiento

        No siempre es posible ni objetivo plantearse la supresión absoluta del consumo de todas las drogas. Existe entonces la posibilidad de sustituir una droga por otra menos problemática. Entre las sustancias más conocidas está la metadona.

        Usar la metadona u otros fármacos menos conocidos supone ayudarles a vivir usando las drogas de una manera menos destructora.

        Programas De Reducción De Daños Y Riesgos

        Hay que destacar que la primera ayuda a dar a una persona con problemas de drogas consiste en reducir los daños asociados.

        La primera atención tiene que ver con que mejoren su calidad de vida.

        Aparentemente son programas de poca exigencia, pero pretenden dar una primera ayuda y hacer posible que más adelante los objetivos que se plantee la persona sean más ambiciosos.

        No son propuestas del todo o nada que sólo conducen a que muchos no puedan cambiar su relación con las drogas.

        RESUMIENDO

        En este trabajo las únicas aspiraciones se centran en facilitar algunos objetivos, que al fina pudiera tener o completar la visión sobre el mundo de las drogas; que pudiera mirarse a los adolescentes sin demasiada acritud; que se planteara como ayudarlos, sin entrometerse en sus relaciones con las dogas.

        Cómo llevar a la práctica algo de lo leído tiene sus dificultades y sus atractivos (tanto como convivir con ellos como con ellas). Acabaremos con dos ejemplos prácticos de que decir y como decir algo sobre las drogas a los adolescentes que preguntan. El primero:

        “Hablar de manera breve, sin matices sobre la bondad o maldad de las drogas que toma la gente joven no resulta ni fácil ni aconsejable, pero ahí van algunas sugerencias.

        • De entrada, opinamos que es mejor vivir sin usar drogas que usándolas o usar pocas drogas que muchas.

        • No solo hay que considerar solo la droga que se toma sino también la manera de tomarla (es mucho peor inyectársela que fumarla o esnifarla).

        • Pocas veces podemos saber qué es lo que tomamos exactamente. Igual que cuando te dan Ginebra de garrafa como si fuera de marca, con frecuencia te venden productos que no tiene nada que ver con lo que te dicen ser. En algunos casos como en el de los “tripis” o las “pastillas” puedes estar tomando sustancias adulteradas verdaderamente muy peligrosas.

        • Con los porros no hay que exagerar en ninguno de los sentidos. Ni se trata de una droga peligrosa ni es agua bendita. Es posible usarlos de forma controlada pero también es cierto que hay quién se pasa y quién le parece que no esta bien sino” va fumado”.

        • Con cualquiera de las drogas, pero especialmente con las “pastillas” hay que tener en cuenta que afecta al funcionamiento de nuestro cerebro: como dicen los expertos: matan neuronas. Es decir, por su uso, por tomar demasiadas o por tomarlas a menudo, pueden dejarnos afectados, alterar nuestra manera de ser y nuestras capacidades. En algunos casos pueden despertar alguna enfermedad mental que teníamos oculta.

        • Un problema general a casi todas las drogas es que además de estar adulteradas son caras y hay que pensar si vale la pena gastar tres mil pesetas por una “pastilla” que no vale ni cien.

        • De tanto hablar de las otras drogas tendemos a olvidarnos de la droga alcohol. Igual que cualquier otra requiere aprender a saber usarla de manera controlada. Hoy por hoy es con lo que más se pasa la gente.

        Y para acabar: no es necesario tomarse nada para pasarlo bien.

        Algunas veces ayuda pero no siempre.”

        El segundo:

        “Que cada uno decida qué es lo que quiere hacer al respecto: lo único que se puede pedir es que seáis honestos con vosotros mismos y que no deleguéis vuestra responsabilidad (en lo que se refiere a su consumo como a la de no consumirlas) ni en posibles personas interesadas en que toméis drogas (dealers, traficantes, “soberanos”, etc.) ni en las que piensan lo contrario.

        A la hora de valorar no estaría de más que tuvierais en cuente lo siguiente: de ciertas drogas un único uso ya es un sí polémico por su peligrosidad y consecuencias (heroína, LSD...) Con otras (cannabis, alcohol...) hay que ir con especial cuidado en ciertas situaciones: encima de un coche o moto, cuando se trabaja, si se está embarazada...

        Un buen argumento para no tomar drogas(mejor que el” no me gustan”) será: “a pesar de que me gustan prefiero otra historia, en mi vida no me limito a lo que me gusta”.Y por último, quémate los cascos un poco cuando estés en una mala época, tiempos de situación ideal para “escaparse”con las drogas y empezar relaciones de dependencia. También cuando la fiesta no venga precedida de un “curro”/esfuerzo previo que le da sentido: las películas de “fiesta-por-la-fiesta” suelen tener finales dolorosos aunque vayan vestidos “de-puta-madre...”

        A mí no me líes: la conclusión es tuya. La honestidad y la escucha cariñosa que os dice vuestro cuerpo son buenos criterios de decisión. ¿Y mientras tanto? La prudencia es una compañera de viaje”.

        CONCLUSIÓN

        Hemos elegido el trabajo entre estas tres adiciones (alcohol-alcoholismo, tabaco-tabaquismo, drogas-drogadicción) porque pensamos que es uno de los temas que menos información tienen la mayoría de las personas.

        Nos hemos centrado en los adolescentes, porque pensamos que son los más influyentes y también porque, en cierta manera, convivimos con ello.

        Es cierto que los jóvenes son (o mejor dicho, somos) más inconscientes y más influenciables. Es posible que esto sea debido a nuestra corta edad y falta de experiencia y también, a que no tenemos la personalidad, del todo definida.

        Pero hay una cosa que no encontramos correcta; siempre que se habla de los jóvenes, se dice que son personas impulsivas, maleducadas y no se nos toma en serio, es decir, servimos para divertir, pero no para opinar. No todos los jóvenes nos dejamos llevar por el momento, algunos razonamos, deliberamos lo que es mejor.

        No podemos negar que cada vez, hay más gente de nuestra edad que cae en las drogas. Eso lo vemos, lo vivimos.

        Cuando somos más pequeños (preadolescentes) y vemos que algunos de nuestros amigos fuman, pensamos "yo no fumaré", y nos damos cuenta de que otro amigo piensa lo mismo que tú. Luego, cuando pasan los años (pocos, 2 ó 3) vemos que ese amigo que compartía nuestra opinión ha caído en el hábito del tabaco. Nos preguntamos ¿por qué? ¿qué es lo que le lleva a caer en ese absurdo vicio?. Entonces reflexionamos y nos damos cuenta de que nuestros amigos han cambiado, todo ha cambiado, e incluso nosotros. Aquellos amigos que decían que no fumarían, y fuman, lo hacen porque se sienten inseguros y creen que de esa forma encajarán mejor en el grupo de amigotes. Otros piensan que parecerán mayores y los que quedan (los que no fuman), que poco a poco se van convirtiendo en minoría, pero se sienten bien porque no han caído y siguen sus ideales.

        Vamos creciendo y empezamos a salir por la noche. Primero encontramos emocionante el hecho de ver la gente diferente, más arreglada, explorar nuevos terrenos. Luego eso se vuelve rutina y que remos más emociones. Siempre se siente curiosidad por lo prohibido y cambiamos los refrescos por bebidas alcohólicas. Al principio se toman porque nos gusta su sabor. Después algunos piensan que beber es lo que va a hacer que te diviertas, que te va a dar el "subidón" y vas a estar toda la noche en un idilio y te lo vas a pasar muy bien. Cuando llegas a la zona de "pubs" preguntas: ¿qué hacemos? y tus amigos te contestan:¿ vamos a beber!. La noche va avanzando, cada vez la noche está más borracha y en lugar de darte un "subidón" te da un "bajón" y los que están más sobrios se pasan la noche consolando a los borrachos.

        Beber, empieza a convertirse en la diversión del fin de semana. Algunos lo hacen por evitar sus problemas, otros porque creen que no van a aguantar toda la noche, y otros por no sentirse desplazados del grupo.

        El alcohol ya no es suficiente emoción y se busca algo más excitante, probar algo que está prohibido, como las drogas.

        Muchas de las causas de los adolescentes, para tomar pastillas, son que realmente no saben el porqué las toman, algunos dicen que es por aguantar la noche y pasarlo bien, otros dicen que es porque quieren desconectarse de sus problemas. (Generalmente lo toman por probar, para tener una experiencia más en la vida, y muchos de ellos acaban viciados).

        Mucha gente opina que la vida de los adolescentes es fácil, tenemos la necesidad de decir, que eso es totalmente falso, la mayoría de la gente que dice esto, es porque no está en estrecha relación con los jóvenes. Los adultos nos bombardean constantemente con su prepotencia, creen que han sufrido más en su infancia, que nosotros en la nuestra- ¡será porque no nos pregunta como nos siente todo!- Siempre nos comparan con lo que ellos han pasado, sin tener en cuenta de que las cosas han cambiado, pero no por eso los problemas desaparecen. Simplemente quieren hacernos creer que tienen razón y nosotros, no.

        A veces la necesidad de emanciparse contra esta situación, lleva a algunos jóvenes a caer en el "vicio", por así decirlo, de la droga.

        Pasan los años y esos jóvenes que empezaron tomando drogas esporádicamente están completamente "enganchados" y, cuando se dan cuenta y quieren "desengancharse" ven que es muy difícil.

        Después de todo esto podríamos llegar a la conclusión de que las drogas son malas, que perjudican a la salud y que no hay que tomarlas. También se puede caer en la cuenta de que, en cierta manera, no son malas, porque te ayudan a evadirte de algunos problemas, aunque si lo piensas bien, luego, cuando se pasa el efecto de pasarlo bien, viene el momento en el que se pasa mal, ya que empiezas a deprimirte por todo.

        No podemos controlar lo que toman otras personas, pero sí lo que tomamos nosotras. Tenemos que aprender a ser fuertes y no caer en lo que ya han caído muchas otras personas.

        En definitiva; ser nosotros mismo, esforzarnos para saber que podemos hacer llegar a lo que nosotros queramos sin ayudas externas, de este tipo.


        BIBLIOGRAFÍA

        Drogas y adolescentes

        Editorial Aguilar

        Antidepresivos

        Sustancias de acción muy diversa que resultan útiles en la recuperación de los estados de ánimo depresivos

        Estimuladoras de la actividad cerebral. Drogas para el ritmo o frenesí

        Pequeños

        estimulantes

        Grandes

        estimulantes

        El café y el tabaco nuestro de cada día,

        Cocaína

        Anfetaminas

        Éxtasis

        DROGAS

        Distorsionadoras o creadoras de nuevas realidades psíquicas

        Alucinógenos

        Desde los cactus y setas sagradas hasta las sustancias que alucinan por intoxicación

        Derivados del

        cáñamo

        Porros

        Canutos marihuana.......

        En determinadas fases y situaciones pueden ser vividos como estimulantes

        Los más conocidos son los derivados del diacepan. Algunos tienen que ver con la inducción al sueño

        Usados en combinaciones diversas en salud mental

        Derivados del opio, naturales o sintéticos(morfina, heroína, codeína)

        Su poder principal es analgésico (calmar el dolor). Pero no ésa la percepción de los consumidores.

        Depresoras de la actividad del sistema nervioso. Drogas de la paz.

        Alcohol y similares.

        Analsiolíticos o calmantes de la angustia.

        Grande tranquilizadores.

        Opiáceos.