Adolescencia

Psicología. Sociología. Emociones. Comportamientos. Desarrollo físico, mental. Madurez

  • Enviado por: Joyce Jankelevich
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 14 páginas

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Sentimientos Encontrados de los Adolescentes

Introducción

Según muchos, la adolescencia es un período crítico en el desarrollo de una persona. Tanto los poetas como los autores dramáticos consideran esta etapa de nuestras vidas como los “años tormentosos”, en los cuales sufrimos grandes cambios físicos y psicológicos. Es un período que va entre los 12 o 13 años hasta aproximadamente los 20 años de edad. Esta etapa trae como experiencias nuevas, la menarquia (menstruación) en las mujeres y las emisiones nocturnas en los hombres al igual como una serie de dificultades en lo que a relaciones familiares y con adultos se refiere.

Como todo en la vida, la adolescencia también es una etapa que contiene una serie de sentimientos. ¿Sabemos nosotros realmente lo que esta palabra significa o la utilizamos solamente para expresarnos y tratar de decir algo? La palabra sentimientos se define como una impresión que causan en el ánimo las cosas emocionales y psicológicas. A través de los sentimientos nosotros podemos expresar a la gente que nos rodea lo que sentimos por ellas o lo que nosotros sentimos en nuestro interior.

Yo creo que durante la adolescencia el sentimiento encontrado que más se desarrolla es el miedo a enfrentar nuevas experiencias y a probar cosas nuevas. Dentro de estas nuevas experiencias y de esta serie de cosas esta el temor al fracaso, el no saber qué hacer en ciertas situaciones y la frustración de cómo resolver un problema de una forma adecuada y sin pedirle ayuda a un adulto o a otra persona. Es decir, mi objetivo es poder afirmar que el miedo frente a las distintas ocasiones, es el sentimiento que más se desarrolla durante la adolescencia, y si no lo es, descubrir cuál es el sentimiento que más se desarrolla y por qué, para así poder entender de mejor manera, esta etapa de mi vida.

Es así como de a poco, comencé a hacerme preguntas sobre esta etapa y sobre lo que ella trae como consecuencias, ya que es el período que yo estoy viviendo en este momento y me intriga mucho el saber más sobre él. A causa de esto quise dedicar un poco de mi tiempo para conocer más mi mundo y para comprender las distintas reacciones que tiene el hombre en sus distintas edades. Para poder lograr mi objetivo y darme cuenta si realmente es el miedo, lo que más se desarrolla durante esta etapa en la vida del ser humano, voy a tener que investigar sobre la adolescencia, las relaciones de los adolescentes con las distintas personas y al mismo tiempo describir lo que yo he sentido como adolescente. Más allá, de buscar la información en libros y enciclopedias, tendré que trabajar junto a una psicóloga para así poder recibir ayuda de gente especializada, como también realizar una encuesta para saber qué sienten los adolescentes en distintas ocasiones. Mi objetivo, lo lograré obteniendo información a través de las fuentes ya mencionadas y también con todo el compromiso, organización y responsabilidad que este trabajo requiere.

Aunque se defina como los “años tormentosos”, puedo asegurar que es una de las etapas más lindas en la vida de una persona por el sólo hecho de empezar a conocer un mundo que antes de los 12 años nos era completamente desconocido...

Características de la Adolescencia

La adolescencia, se divide en tres grandes etapas:

  • Pre-Pubertad

  • Pubertad

  • Adolescencia

  • En las siguientes líneas voy a describir cada etapa de este período para así poder conocer lo que hay dentro de nosotros.

    Pre-Pubertad:

    Se caracteriza por un crecimiento y desarrollo de los órganos sexuales, existiendo una desproporción corporal; brazos más largos, caderas, bustos, etc. Hay pérdida de coordinación ya que el adopre-puber todavía no se acostumbra a sus nuevas características. También hay problemas en la piel (acné), cambios de voz en los hombres, etc. Todos estos cambios físicos influyen en la imagen personal del pre-puber, puesto que deben adaptarse a este nuevo cuerpo. El desarrollo mental, no está completamente desarrollado, es decir el pre-puber no es maduro.

    Pubertad:

    En esta etapa el joven está sexualmente maduro, y el puber se caracteriza por sus cambios a nivel psicológico, los cuales son:

    • Aumento de impulsividad

    • Generalmente su estado de ánimo oscila entre dos polos, el aburrimiento y la euforia.

    • Tiende a ser pocicionista y negativo, sin un fundamento.

    • Tiende a la apatía ( también conocida como la “edad del pavo”, nada les importa, son indiferentes). Esto se intercala con el deseo de hacer muchas cosas.

    • En cuanto a la relación con los padres se hace más conflictiva, pues en algunas ocasiones se sienten niños y en otras quieren comportarse como adultos. Son irrespetuosos e ignoran a sus padres.

    • En los grupos de amigos, también hay cambios ya que no se juntan en grandes grupos de pandillas, sino que se forman pequeños grupos y el mismo sexo.

    • Desarrollan su propia identidad. Esto es de gran importancia ya que define al puber como una persona con sus propios valores y con su propias características.

    Adolescencia:

    Es un período que comienza a los 18 años demarcado social y culturalmente. Su fin es determinado por la sociedad y su comienzo se da en las mujeres con la menstruación y en los hombre con las emisiones nocturnas como dije antes.

    El tipo de pensamiento del adolescente es más abstracto, comienza a utilizar el pensamiento deductivo e inductivo, es capaz de probar hipótesis. A esto también se le denomina Operaciones Formales. El adolescente puede razonar sobres su propios pensamientos (¿Qué sucedería sí, ¿qué hago si?, etc.), puede desligarse de lo concreto, de lo meramente posible.

    La relación con sus compañeros se hace más íntima, comienzan a juntarse con ambos sexos; comienzan las relaciones amorosas, y las amistades hombre-mujer. Comparten intereses, conflictos y dudas. Generalmente en esta etapa surge la curiosidad por las sensaciones nuevas tales como probar el cigarrillo, el alcohol y la drogadicción.

    Los adolescentes, son bastante egocéntricos; creen que los demás están centrados en ellos. A medida que eligen su elección vocacional, esta característica va desapareciendo ya que se dan cuenta de que nos son los únicos seres en el mundo.

    En este período el adolescente se preocupa más por los problemas sociales (pobreza, injusticia, discriminación, etc.). Comienza también a integrar los símbolos sociales como el dinero, éxito, prestigio y todo lo que tenga que ver con la popularidad. No se preocupa por lo oral sino que adquiere un estilo de conductas.

    Las relaciones familiares son muy conflictivas pues exigen menos control; cuando salen con sus amigos no les gustan que les pongan horario de llegada o que los controlen dónde están y con quién. Escuchan más a los amigos y confían más en ellos que en sus padres aunque en ciertas ocasiones aún son más importantes las opiniones de los padres. Los padres no son capaces de comprender que sus hijos están en una etapa de cambios y de dificultades, es por esto y todas las razones ya nombradas, que durante la adolescencia la relación con los padres y también con los adultos es difícil.

    Experiencia Personal como Adolescente

    Para poder describir mi adolescencia, es importante mencionar cómo soy yo, y como mi personalidad se relaciona con las vivencias que he ido teniendo a lo largo de los años. Yo me podría definir como una persona responsable, ordenada, sociable y muy orgullosa. Desde que empecé a ir al colegio, se produjo en mí, un sentido de responsabilidad enorme, es decir fui cumpliendo día a día con lo que se me pedía y nunca dejé de cumplir con las distintas obligaciones, esto me pasa hasta el día de hoy, soy de esas personas que si se les asigna algo, es por algo y hay que responder bien a la persona que tuvo la capacidad como para darse cuenta de yo soy suficientemente responsable como para hacer bien las cosas y entregarlas a tiempo. Algo que me desagrada mucho, es la impuntualidad y el hecho de que la gente se comprometa a algo que sabe que no va a poder realizar, esto me ha traído muchos problemas ya que siempre cuando pido algo y me prometen que lo voy a tener, me obsesiono y lucho por ello, hasta obtenerlo. Esa responsabilidad, que ya mencioné me ha traído como consecuencia hoy en día, un síndrome de obsesión compulsivo, el cual estoy tratando. Me sugestiono mucho con las cosas, y no puedo estar sin hacer algo. Como ejemplo, puedo dar, un libro que tengo que leer para el colegio, me lo dan un día cualquiera y me dicen que es para un mes más, ese mismo día me consigo el libro y me lo empiezo a leer, calculo cuántas páginas tengo que leer para estar a tiempo y si no me lo leo, me frustro. A medida que ha pasado el tiempo y he ido solucionando este problema, me he relajado mucho más y he aprendido, lo que se llama “Carpe Diem”; disfrutar el momento y no vivir la vida apurada y preocupada siempre.

    Si yo tuviera que describir lo que ha sido y lo que es la adolescencia para mí, diría que es una de las etapas que más me han hecho pensar durante mis 16 años de vida. Ha sido un período muy completo en lo que a cambios y dificultades se refiere. He tenido que aprender a independizarme y a aceptar que ya no soy una niña a la cual le dan instrucciones o a la cual tienen que elegirle la ropa y solucionar los problemas con las amigas, he tenido que asumir con el tiempo que tengo que encontrar mi propio YO para que la gente se de cuenta que soy auténtica e independiente, tengo que asumir las consecuencias de mis actos y tengo que tener una cierta responsabilidad en los deberes que se me asignan.

    En lo que a cambios físicos se refiere, me ha pasado lo que a toda niña de mi edad le ocurre durante la adolescencia, pero en lo psicológico, yo creo que a cada persona le pasa algo diferente. Los primeros años de mi adolescencia, lo único que me preocupaba era que mis compañeros no supieran que ya había menstruado por primera vez, que no se dieran cuenta que sentía una atracción por alguien y lo más importante quedarme sola, sin amigas, durante los doce años me importaba mucho mantener mis amistades, con mis padres siempre tuve y he tenido una muy buena relación a pesar de que en este último tiempo me he alejado por algo típico de la edad: paso más tiempo con mis amigos. Durante los trece y catorce años, no tuve grandes cambios pero algo que si sobresalió mucho durante esos años, fue el tener que aceptar que mis amigos/as habían empezado a fumar, que les importaba el qué dirán si hago esto o si no lo hago. En fin una serie de cosas que tenían relación con la popularidad. En ese sentido a mí siempre se me ha respetado por eso, y me gusta mucho porque me pude dar cuenta que en el momento que tuve que decir que no a algunas cosas que me perjudicaban supe hacerlo y me siguieron respetando tal cual como yo era. En este último tiempo, lo que más me ha pasado es que he tenido muchas preguntas sobre la vida, me encerrado en mi mundo y me he alejado mucho de mis padres. Por ejemplo, al llegar a mi casa lo que más me gusta es estar sola en mi pieza sin que nadie me moleste, a medidas que he ido investigando sobre este tema me he dado cuenta que a todo adolescente le pasa, no es que ya no confíe en mis padres ni mucho menos pero si me dan a elegir entre quedarme en mi casa con ellos o salir con mis amigos sin pensarlo dos veces, acepto la segunda opción. Lo que me duele es que a mis papás les cuesta aceptar o entender que estoy en una etapa de muchos cambios y que por causa de esto puede que esté reaccionando así de distante. Lo que me pasa a mí y a todos los adolescentes es que queremos empezar a ser independientes, sabiendo que no podemos serlo ya que nuestros padres son los que nos proporcionan, educación, comida, dinero, etc., nos somos capaces de llevar una vida independientes ya que no tenemos como hacerlo. Es aquí cuando me puedo dar cuento que todo llega a su debido tiempo y que no hay que apurar las cosas.

    Mis quince años han sido los mejores años de mi adolescencia hasta hoy en día. Tengo recuerdos que nunca van a desaparecer de mi memoria. El hecho de haber conocido a lo que son mis mejores amigas y amigos hoy en día, de haber empezado a vivir nuevas experiencias, me refiero a empezar a salir los sábados en la noche junto a todos mis amigos y amigas, haber empezado a movilizarme sola, en fin todos estos elementos más el hecho de saber que cada día estoy más grande y más madura me permiten decir como una vez mi madre me dijo en el día de mi cumpleaños, “los quince años, son uno de los mejores años en al vida de una mujer.”

    Hoy a mis diez y seis años, me siento un poco confundida, y a causa de esto estoy muy irritable. El “problema”, es que estoy mal genio con mis padres y mis hermanos, cuando llego a mi casa, después de haber salido o cuando estamos en la mesa comiendo, por cualquier pregunta que se me hace, me molesto y respondo de mala manera. Me he preguntado todo este tiempo que me está pasando y no logro entenderlo, hablo esto con mis amigas y me doy cuenta que no soy la única persona que lo siente, pero que sí soy yo, la que más afectada está. Todo esto, no sé exactamente como definirlo, no sé si son sentimientos, no sé si son etapas de esta edad, no sé lo que es, pero sí sé que es algo que en este preciso momento no puedo controlarlo y no sé como hacer para derrotarlo. Cada vez que respondo mal a mis papás o cuando me doy cuentas de que no comparto mucho con ellos, me da rabia y pena porque siento que no les estoy respondiendo como debiera hacerlo, estoy siendo injusta con ellos en cierta forma y eso es lo que me tiene decepcionada de mí misma. Pero siempre he tenido la esperanza que todo se acabar tarde o temprano y todo va a volver a la normalidad.

    Durante estos años, el sentimiento que más se ha apoderado de mí es el miedo a todas estas nuevas experiencias que ya nombré, y también un poco de inseguridad en el momento de tener que tomar decisiones que son relevante en mi vida o en mis relaciones con mis seres queridos, profesores, en fin la gente que me rodea.

    Fue a mis doce años cuando un mundo completamente nuevo llegó a mi vida, un mundo lleno de sentimientos hacia los demás, un mundo que yo sola tuve que empezar a explorar, ese mundo aun lo estoy viviendo y puedo sacar como conclusión que es un mundo infinito, el cual todos los días me hace aprender cosas nuevas, ese mundo que se apodera de cada uno de nosotros a cierta edad, y de un modo diferente, se llama adolescencia y hoy, yo soy una más de todos/as los/as que tratan de descubrir cada puerta que este mundo nos ofrece para así poder terminar, lo que algún día empezó...

    Relaciones de los Adolescentes hacia otras personas

    Como todos los seres humanos, los adolescentes también llevan relaciones a cabo con la gente que los rodea. En esta parte de mi trabajo quiero describir los distintos tipos de relaciones que tenemos nosotros, los adolescentes y también agregar mi opinión personal en algunos casos.

    1-Relación con Padres y Adultos:

    El hecho de que los adolescentes busquen la independencia hace que la relación con los padres no sea tan sencilla como en los años anteriores a esta etapa en la vida de toda persona. “Las motivaciones opuestas y las presiones externas en pro de la independencia y de la conservación de la dependencia son fuertes, por lo cual producen conflictos y conductas vacilantes.” ( Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p. 693).

    Los padres, los profesores, el resto de la familia y otras figuras que tienen autoridad para el adolescente, por lo general, impulsan una determinada cantidad de conducta independiente durante los años preadolescentes. Muestran una gran desaprobación, cuando el adolescente, permanentemente, acude a los adultos para recibir consejos y/o apoyo. Todo esto, hace que el adolescente trate de tener una cierta empatía con el adulto pero no en el sentido de tener una cierta dependencia sino solamente para tener una buena relación. Es decir, el adolescente se acerca al adulto para poder llevar una buena relación sin necesariamente tener que depender de él. Lo que a la mayoría de los adolescentes les molesta y a veces los pone en situaciones incómodas, es la dependencia constante que tienen hacia sus padres. Es muy poco común, que se contraiga matrimonio en la adolescencia por lo que el individuo sigue viviendo con sus padres. Esto es lo que complica al adolescente, ya que es la familia la que proporciona la comida, el abrigo y la educación (estudios). El adolescente trata de ser adulto con toda seriedad, puesto que tiene la estatura suficiente, el peso y muchas de las destrezas que un adulto posee. Se puede resumir que el adolescente tiene la motivación para conducirse independientemente de dos fuentes principalmente hoy en nuestra sociedad:

    - las presiones sociales

    - la identificación con la independencia que obtienen siguiendo el modelo de los adultos.

    En una encuesta de 7400 adolescentes hecha en Estados Unidos, se definieron siete tipos de padres según las distintas conductas que ellos tenían para criar a sus hijos. Los tipos de padres varían desde que el padre domina completamente al hijo hasta que el hijo adquiere una autodirección. Los siete tipos son:

    - Autocráticos: El padre no le permite al joven expresar sus opiniones personales ni tomar decisiones que pueden significar mucho en la vida del hijo.

    - Autoritarios: Aunque el adolescente hace algún aporte a la solución de problemas, el padre siempre decide lo que es correcto.

    - Democráticos: El adolescente puede tomar sus propias decisiones a pesar de que los padres finalmente formulan la decisión final o reciben la aprobación de ellos.

    - Igualitarios: Este tipo de estructura representa una mínima diferenciación entre el padre y el adolescente. En la toma de decisiones convenientes para el hijo, el padre y él participan en un mismo grado.

    - Permisivos: El adolescente tiene más autoridad sobre él mismo que sus padres.

    - Laissez Faire: En este clase de relación, el adolescente tiene la posibilidad de obedecer o no a los deseos de los padres al tomar sus decisiones.

    - Indiferentes: Cuesta mucho considerar esta clase dentro de los tipos de padres. En todo caso si hay que describirla, esta es una relación en la cual, el padre tiene una cierta indiferencia hacia la conducta del adolescente.

    Porcentaje de niños que sientes rechazo por parte de la madre o el padres, en relación con los distintos tipos de padres ya definidos.

    Padres

    Autocráticos

    Autoritarios

    Democráticos

    Igualitarios

    Permisivos

    Laissez Faire-Indiferentes

    Madre

    41.7%

    25.7%

    10.9%

    11.0%

    11.1%

    56.8%

    Padres

    40.1%

    17.6%

    8.4%

    11.1%

    11.0%

    58.0%

    Fuente: Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p.700.

    *La encuesta fue hecha por American Sociological Association.

    Podemos observar, que los niños criados por padres clasificados dentro de “Laissez Faire”, son los que más rechazados por sus padres se sienten, ya sea por el padre o por la madre, ya que hay un 56.8% que siente rechazo por parte de la madre y un 58% que siente rechazo por parte del padre. Es muy acertada la respuesta, ya que como vimos anteriormente, este tipo de padres son los que no se entrometen en la vida de sus hijos y los dejan llevar una adolescencia independiente. Todo lo contrario demuestran los padres “Democráticos”, ya que es la minoría de adolescentes que siente rechazo por parte de este tipo de padres, que son los que junto con el hijo toman las decisiones y le aconsejan lo que es mejor para él. Los otros porcentajes, están ubicados dentro de lo normal, y no demuestran mucha diferencia pero sí de podría decir que también los padres autoritarios producen un cierto rechazo en sus hijos permitiéndoles tomar sus propias decisiones y dejándolos hacer algunas cosas que quizás debieran ser discutidas antes de llevarlas a cabo sin preguntar a alguien con más experiencia. Se puede concluir que mientras mejor comunicación haya con los padres, menos sentimiento se rechazo habrá ya que a pesar de que el adolescente quiera ser independiente, siempre va a necesitar el constante apoyo y consejos de un adulto, en este caso, los padres.

    Basándome en esta encuesta, yo diría que mis padres son democráticos. Yo tengo la posibilidad de tomar mis decisiones y también consultarle a mis padres si está bien o no, lo que decidí, qué me aconsejarían ellos y hasta decidir ellos por mí, ya que es tanta la confianza que les tengo que sé que harían lo correcto para que todo sea para mi bien. En ningún caso me he sentido rechazada por mis padres, es más a veces me siento desesperada porque están siempre preguntándome dónde voy a estar, qué voy a hacer, etc.

    2-Relaciones adolescente y el sexo opuesto:

    “A medida que van madurando, los hombres y las mujeres van prestando mayor atención a los individuos del sexo opuesto; los intereses heterosexuales aumentan.” (Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p.724) Aproximadamente entre los 14 y los 15 años, los adolescentes comienzan a tener citas. “Entre las funciones positivas que probablemente cumplen las citas figuran: - el desarrollo de destrezas sociales y interpersonales en relaciones con miembros del sexo opuesto.

    - proporcionar la oportunidad de conocer semejantes del sexo opuesto y estudiar la compatibilidad mutua dentro de un marco social que permite poner fin a relaciones que ya no se desea mantener con un mínimo de pérdida de prestigio.

    - Ayudar a encontrar y poner a prueba la propia identidad; proporcionar la oportunidad de tener experiencias y descubrimientos sexuales dentro de límites mutuamente aceptables.

    - Permitir el desarrollo de relaciones recíprocas de auténtica confianza, amor e interés entre iguales del sexo opuesto.” (Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p.725) Esta última se refiere al futuro de los adolescentes, en lo que a matrimonio se refiere. Se refiere, al poder llevar una relación amistosa o amorosa con sentimientos profundos que preparan al adolescente para un futuro mejor sentimentalmente hablando.

    Durante los primeros años de la adolescencia, a las mujeres adolescentes les preocupa mucho el hecho de que alguien del sexo opuesto las invite a salir, es decir les importa mucho el tener una cita con alguien. Esta preocupación, hace que las mujeres tomen una postura defensiva y muestren una ansiedad frente al sexo opuesto. Después, de algunos años, las chicas comienzan a tener verdaderas relaciones; adquieren comprensión, sensibilidad y sentimiento en esas relaciones. A medida que la mujer se va convenciendo de que es capaz de tener una conducta propiamente femenina, comienza a buscar y encontrar satisfacción emocional en las amistades con los hombres.

    El hombre, durante esta edad se preocupa más de su elección vocacional, no demuestra mucho interés en relaciones afectivas mientras que la mujer relaciona lo vocacional con las relaciones heterosexuales (casarse y tener una familia).

    3-El adolescente y la gente de su misma edad:

    “Durante la adolescencia, las relaciones con los compañeros cumplen muchas de las mismas funciones que desempeñan durante la niñez, pues le proporcionan al individuo la oportunidad de aprender a relacionarse con sus compañeros de edad, a controlar la conducta social, a adquirir destrezas e intereses propios de la edad y a compartir problemas y sentimientos comunes. Las relaciones con iguales del mismo sexo y del sexo opuesto, en este período, sirven mejor de prototipos en las relaciones adultas. El hombre que todavía no ha aprendido a entenderse bien con otras personas de su propio sexo, en el trabajo y en el juego, cuando llegue a la edad adulta se enfrentará a graves obstáculos. La mujer que llegue a la edad adulta sin haber aprendido a entenderse con otras mujeres de su misma edad y a estableces relaciones heterosexuales satisfactorias (desde la amistad hasta el amor) se encuentra malograda de manera semejante.” (Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p.729)

    Los adolescentes dependen más también de las relaciones con sus compañeros simplemente porque los lazos con los padres se han ido deteriorando ya que a medida que pasa el tiempo, el adolescente va alcanzando una independencia cada vez mayor. Además, las relaciones con los miembros de la familia están cargadas frecuentemente de emociones encontradas (hay deseos de dependencia junto con las aspiraciones a la independencia, enemistad mezclada de amor, y conflictos por causa de valores culturales y conductas sociales.), que muchos de los aspectos de la vida interior y de la conducta exterior del adolescente mal pueden compartirse con los padres. A los padres les resulta difícil comprender y compartir los problemas de los adolescentes, aun cuando hacen un esfuerzo por lograr entenderlos.

    “Sin embargo, el adolescente necesita tal vez más que cualquier momento de su vida, poder compartir sus emociones, fuertes y a menudo confusas, sus dudas y sus sueños. La adolescencia, por lo general, es una época de intensa sociabilidad, pero es también, a menudo un tiempo de intensa soledad. Simplemente andar con otros no resuelve el problema de la soledad; el adolescente se siente más sólo que nunca dentro de una multitud o en una fiesta. En tales circunstancias, ser aceptado por sus compañeros en general y el hecho de tener un amigo íntimo o más de uno, suele poseer una importancia enorme.

    Por último, el papel que desempeña el grupo de compañeros para ayudar al adolescente a definir su propia identidad cobra una importancia particular a esta edad porque en ningún otro momento es tan “vago” el sentido de la propia identidad: ya no es un niño , no se le acepta plenamente como adulto.

    Al mismo tiempo, el adolescente se encuentra en el proceso de romper los vínculos con su familia y necesita desesperadamente el apoyo, la aprobación y la seguridad, así como las normas, de un grupo de compañeros. Está descubriendo y tratando de interpretar y controlar, un cuerpo cambiado, y con ello, impulsos nuevos y aterradores, por todo lo cual necesita tanto del ejemplo como de la comunión de sus compañeros. Está a punto de concretar su identidad, y por esto necesita que otros de su generación actúen como modelos, espejos, auxiliares, probadores y contrastes.” (Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p.730).

    4-Amistades:

    “En las relaciones entre iguales de los adolescentes, las amistades ocupan un lugar especial y cumplen, al menos hasta cierto punto, una función especial.” (Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p.737).

    En comparación con los grupos de gente de la misma edad, las amistades son más íntimas y llevan sentimientos más profundos, son más sinceras y francas y están menos preocupadas de las aceptación social. En pocas palabras, los amigos íntimos pueden contribuir al desarrollo del adolescente de manera que no experimentará en sus relaciones con el grupo más amplio de compañeros.

    Ya sabemos, que durante esta etapa de la vida de una persona, el ser humano o el adolescente se está tratando de adecuar a los cambios físicos y psicológicos que se presentan durante esta edad. Las dificultades que sufre el adolescente con estos cambios normalmente, son escondidas y el hecho de no poder confiar en alguien para reconocer las dificultades hace que el adolescente se exponga a malos entendimientos, a rechazos o lo que es peor a que se burlen de él.

    “En circunstancias favorables, los adolescentes pueden revelar que poseen un talento para las amistades que no tienen los niños más jóvenes o los adultos (la mayoría). Una de las diferencias principales entre los niños y los adultos, por una parte, y los adolescentes, por la otra, es la de que los adolescentes, a menudo inician amistades con un grado considerable de flexibilidad y de buena disposición a cambiar. En el mejor de los casos, las amistades pueden ayudarle al adolescente a entenderse con sus propios sentimientos complejos y a entender los de los demás. Pueden servir de una especie de “terapia”, tanto por permitir la expresión más libre se sentimientos reprimidos de ira o de ansiedad como por proporcionar esperanzas, temores y sentimientos peligrosamente fuertes. En la libertad con la manera de aprender a modificar su conducta, sus gustos o sus ideas, sin la necesidad de aprenderlo solamente a través de la dolorosa experiencia del rechazo por parte de los demás.

    Las amistades suelen formarse entre adolescentes que comparten por lo menos cierto número de las características más evidentes, como las de edad, inteligencia, posición socioeconómica, intereses comunes y carreras semejantes. Aunque las amistades, a veces, parecen probar “la atracción de los opuestos” (una muchacha tímida, inhibida y otra extrovertida “loca”), las semejanzas por lo general, son más evidentes que las diferencias.

    Las amistades de las muchachas tienden a ser más frecuentes, más profundas y más dependientes que la de los muchachos, y en sus amistades las muchachas revelan mayores necesidades de cuidados, un deseo y una capacidad de mantener relaciones íntimas profundas y una gran preocupación por el abandono. Los muchachos en cambio, tienden a hacer más insistencia en los resultados de la amistad, por ejemplo, en tener un compañero con el cual se simpatice y se comparta un interés común en actividades a la realidad.” (Henry, J.J., “Desarrollo de la Personalidad en el Niño”, p.738).

    Finalmente podemos concluir que en lo que a motivación sexual se refiere, el hombre adolescente percibe el sexo como un motivo específico, biológicamente dominante, pero relativamente independiente. En cambio la mujer adolescente, los aspectos interpersonales y eróticos del amor suelen estar más estrechamente enlazados.