Actitud filosófica

Filosofía. Pensamiento filosófico. Filósofos

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FILOSOFIA Y ACTITUD FILOSOFICA

1.- Necesidad de la filosofía. La etimología de la palabra filosofía se llego a la conclusión de que se trata de un amor a la sabiduría mediante la admiración. Y el hombre se admira de ser y delas cosas: se asombra porque ignora porque existe y porque ignora que son las cosas, se asombra del hecho mismo de existir y del hecho de que haya cosas.

Todas las preguntas filosóficas aluden, de una manera o de otra a la existencia humana en toda su compleja y a veces contradictoria, las respuestas podrían ser y de hecho son múltiples. La filosofía entonces, se mueve entorno a la existencia humana, y su finalidad, su aventurado intento será proyectar un Haza de luz sobre el fondo problemático de nuestra existencia.

El hombre tiene que hacer filosofía no solo porque en su vida encontrara dificultades, sino, y esencialmente porque su existencia es un problema. De aquí que la filosofía no sea un mero pasatiempo ni una tarea para desocupados ni un puro malabarismo intelectual. Es una necesidad.

La verdadera necesidad es la que el ser siente de ser lo que es, el ave de volar, el pez de bogar y el intelecto de filosofar. La razón fundamental de que la filosofía sea una actitud necesaria al hombre es la necesidad de que algunos espíritus tienen de totalidad de explicación radical.

2.- Progreso y regreso.- La filosofía surge cuando una conciencia se enfrenta a un problema radical e intenta darle solución. De ahí que la filosofía sea un problema.

A veces se dice y por cierto con mala intención que la filosofía no hace mas que plantearse problemas insolubles. Así se admite sin pretenderlo la verdadera significación de la filosofía: el hecho irrecusable de que el hombre tenga problemas insolubles, de que el mismo sea un problema. Se ve, entonces que la filosofía no solo inicialmente plantea problemas si no que es, y seguirá siendo, un permanente problema. Y que sus soluciones serán, a su vez, problemáticas. La perpetua problematizacion es la ida de la filosofía.

Esta desconcertante verdad esta expresada en la celebre frase: “philosophia duce, regredimur; siguiendo la filosofía retrocedemos” porque ella es un consante proceso problemático.

En efecto, la filosofía progresa de modo inverso a como progresan las ciencias. Estas progresan linealmente, acumulando verdades. La filosofía,, ahondando críticamente sus propios problemas. Sin embargo, estos dos movimientos se complementan: el retroceso de la filosofía contribuye al progreso de la ciencia beneficia la marcha de la filosofía.

Frecuentemente se dicen que la filosofía no ha producido nada importante para la humanidad. Sobre todo, el científico sin cultura filosófica suele despreciar la filosofía porque ve que ella no tiene resultados universalmente válidos, como los tiene la ciencia.

El conocimiento científico aparece al menos en ciertos dominios como definitivo en tanto que el filosófico es siempre problemático y que esta la filosofía en su problemática radical, estimulo la creatividad del espíritu humano e hizo posible el progreso de la cultura, de la ciencia y de la técnica.

3. - Teoria y Practica- la filosofía nos parece como un imperativo teorico, como un imperativo de conocimiento. Conocimiento de las cosas, conocimiento del yo. La filosofía es una tarea intelectual, teórica. Así la presenta la historia. Los filósofos todos los tiempos han tratado de explicar que el ser, que es el mundo, que es el hombre que es el movimiento, que es el tiempo, que es la materia, etc...

la inteligencia contempla y explica lo contemplado.

El hombre común no suele interesarse y menos profundizar en el problema del sentido de su acción y de su vida. Simplemente hace los que los otros hacen. Es la existencia inauténtica de lo que habla Heidegger. Es el reino de la dependencia. El yo esta sometido a la necesidad de subordinarse a los demás en las obligaciones cotidianas y hasta en las ideas: el neutro impersonal.

El se suprime la propia responsabilidad en aras de una responsabilidad común responsabilidad de nadia cada uno es el otro y nadie es yo. La existencia inauténtica es un ser real inmenso totalmente en el ser en común carente de personalidad.

A pesar de las condiciones el hombre se dispensa de la capacidad de pensar y de actuar en cuenta propia. Ya no decide él otros deciden por él. Tiene que aceptar criterios y valores impuestos por los medios masivos de comunicación.

En esta situación, rara vez se plantea el problema del sentido último de su acción y de su existencia. Si alguna vez lo hace, le una respuesta cualquiera la primera que se le ocurre o la primera que escucha en sus conversaciones banales. Es la existencia trivial en la que el hombre vive al día y no se preocupa ni se asombra de nada. Es una manera inclusive feliz de vivir, pero quiza no sea una forma digna de vida humana.

Ahora se entiende mejor porque la filosofía problematizacion radical es una actividad indispensable y necesaria.

Aquí se manifiesta la posibilidad, mas aun la realidad, de una vida valiosa, porque todo saber tiene que estar orientado de una manera o de otra.

La verdadera naturaleza de la filosofía es mas que teórica, practica contemplar para actuar. El filosofo no es el que se desentiende de los problemas prácticos de la vida es el único que se los plantea en profundidad, es el único que pregunta radicalmente que sentido tienen las cosas.

La filosofía compromete al hombre en su totalidad. Y le da la posibilidad de dignificarse. Porque la filosofía es trascendencia. Trascendencia de lo problemático hacia o meta problemático.

La filosofía es un interés de contemplación, pero también una exigencia eminentemente practico, de orden ético.

El hombre busca seguridad para su existencia. El puro conocimiento no basta para tal seguridad. Porque el hombre actúa y vive primordialmente de sus convicciones. Pero no puede vivir solamente de ellas. Necesita de principios. El hombre actúa después de pensar, cuando llega la noche de la crisis. La filosofía adquiere el carácter de un saber de salvación. Porque filosofar es salir de la noche de la duda, es encontrar los motivos para salir de la angustia. Si se llega a una nueva fé, la meditación filosófica lograra traducirla en un orden nuevo de ideas.

4. La Actitud Filosófica.- No se refiere a ciertas actitudes externas si no a la actitud disposición, a la actitud espiritual, a la vivencia.

Si al filosofo se le concede e espléndido aislamiento que pide y necesita, esta ya satisfecho. Asiste al festin de la vida de sus hermanos, pero desde afuera, mejor dicho, desde muy alto. La filosofía, en abstracto, no existe. Como no existe el hombre, como no existe el animal. Existe lo singular lo concreto. No defiendo el nominalismo, ni me inclino al conceptualismo.

Existe mi filosofar que, es original, existe esta persona que filosofa y que hara una filosofía.

Históricamente la filosofía si comenzó con Tales, pero en sentido personal la filosofía comienza en cada filosofo el filosofar es tarea inalienable de cada persona, tiene su origen en cada filosofo nace desde mi dice: Weltanschauung.

Toda filosofía autentica es original. El verdadero filosofo no adopta una filosofía, no se adhiera a un sistema, sino que se asombra de los entes en el ser. Esto no quiere decir por supuesto, que sea inútil tener en cuenta lo que han escrito los filósofos, solamente son una ayuda.

No solo filosofar es decisión y compromiso, es también y ante todo búsqueda amorosa y difícil del fundamento ultimo de los entes.

Filosofar nunca ha sido fácil. Todo loo contrario filosofar es casa grave. Ya Platón decía que hay que volverse con toda el alma, a partir de lo que deviene, hacia la contemplación de lo que es, hasta lo que se pueda fijar de mirada en lo que hay de mas luminoso en el ser. Significa que filosofar requiere de una preparación, una ascesis de los entes al ser, una actitud moral.

Esta actitud moral para el autentico filosofar ya fue puesta de relieve en la antigüedad por Platón. En nuestro siglo adquirió capital importancia en pensadores de orientación personalista entre ellos destaca M. Scheler. Para Scheler el objeto de la filosofía solamente se da y adecuadamente por cierto cuando se le ve desde una determinada disposición moral. Señala tres actos, el amor, la humillación y el autodominio como actos morales básicos que hacen posible el conocimiento filosófico.

Nos lleva, por lo tanto, allende y por encima de los objetos que existen relativamente respecto de nuestro ser.

(la humildad nos conduce del existir contingente de algo... hacia la asencia)

El autodominio nos conduce de lo inadecuado... desde la magnitud cero, hacia la plena educación del conocimiento intuitivo.

Estos actos morales básicos eliminan los tres obstáculos que se oponen al recto filosofar.

M. Buber critica la opinión de Scheler porque se basa en el dualismo y en la oposición entre espíritu y vida.

Sin embargo, la intención profunda de Scheler es correcta. Puede haber un desorden existencial en lo moral que el filosofo debe corregir, mediante una actitud moral. Entonces el ascetismo no consiste eliminar los impulsos sino en orientarlos siempre al ser. Vivir según el espíritu eso es la filosofía implica lograr la integración de cuerpo y espíritu.

Filosofar no es negar la puganza de la vida, sino poner la vida al servicio del espíritu. En todo caso no filosofa el entendimiento sino el hombre entero desde el espíritu. Por eso la filosofía es ascesis... no se dirige contra la naturaleza... sino contra sus miserias, a fin de que el filosofo sea ese hombre que Platón describe magníficamente en el Teetero liberado de las pasiones y de los engaños sensibles.

El filosofo es el que liberándose de las cadenas vuelve la mirada a la luz el ser es la luz y se asombra de que haya sombras y comienza a saber que las sombras son sombras de algo, que los entes son ontofanias. El filosofo es el que al romper las cadenas entra en desequilibrio y se afana por abandonar la caverna. Para ellos es un desequilibrio y no saben que el filosofo se aparta de los humanos afanes y se ocupa de lo divino. El filosofo es tenido por el vulgo como un perturbado, pero el vulgo no sabe que esta poseído por la divinidad. Así pensaba Platón.

Nada raro, entonces, que quien ha encontrado el ser formule esta decisión indeclinable, como Sócrates: “pasar mis días en el estudio de la filosofía estudiándome a mi mismo y estudiando a los demás”. Porque sabe que filosofar es faena vital.

Porque sabe, en todo caso, que filosofar es someter lo finito al paso al limite infinito en virtud de una potencia transfinita que descubre y pone de manifiesto (verdad, aletheia), precisa y únicamente por virtud de esta transfinitud.