Acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial

Historia Universal contemporánea siglo XX. Cronología. Países aliados. Invasiones nazis. Ofensivas aliadas. Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial

  • Enviado por: Sergio
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas

publicidad

Acontecimientos de la II Guerra Mundial.

- 1939: invasión alemana de Polonia tras la invasión de la parte oriental por el Ejército Rojo, el territorio polaco se reparte entre el III Reich y la Unión Soviética en virtud del Pacto GermanoSoviético. Como consecuencia de la invasión de Polonia, Francia y Gran Bretaña declaran la guerra a Alemania. Ataque de la URSS contra Finlandia.

- 1940: los alemanes invaden Dinamarca. Se inicia la invasión de Noruega. Hay una campaña alemana invadiendo Holanda, Bélgica y el norte de Francia. Gran parte de las tropas británicas y francesas consiguen reembarcar en Dunquerque y trasladarse a Inglaterra. Los alemanes continúan la ofensiva hacia el Sur de Francia, hasta la rendición de ésta. Comienza la batalla de Inglaterra: Alemania lanza continuos ataques aéreos contra el Sur de Inglaterra, para preparar la invasión de la isla; pero los cazas británicos y las instalaciones de radar inclinan el control del espacio aéreo de parte de Inglaterra, haciendo a Alemania desistir de la invasión. Italia entra en la guerra junto a Alemania. Ataque italiano desde Libia contra el Egipto británico, abriendo así un nuevo escenario de guerra en el norte de África.

Desde Albania, los italianos atacan Grecia, pero son rechazados por fuerzas británicas.

- 1941: Alemania envía tropas a Libia bajo el mando de Romel ("Afrikakorps"), que consiguen penetrar en Egipto. Comienza la campaña alemana en los Balcanes, lanzada desde Hungría, Rumania y Bulgaria (aliadas de Reich); en menos de un mes se produce la ocupación de Yugoslavia y Grecia, con lo que Inglaterra pierde sus últimas bases en el continente. Alemania ataca a la URSS sin declaración de guerra. Stalin firma una alianza militar con Gran Bretaña y organiza el traslado de la industria soviética al este de los Urales, para evitar que caiga en manos de los alemanes. Estados Unidos empieza a suministrar material bélico a la URSS. Carta del Atlántico, declaración conjunta, de Churchill y Roosevelt, que marca el final de la neutralidad de Estados Unidos. Las tropas soviéticas detienen el avance alemán a las puertas de Moscú y de Leningrado.

Ataque aéreo japonés contra la base americana de Pearl Harbour (Hawai), que provoca la declaración de guerra de Estados Unidos y Gran Bretaña contra Japón; los Estados Unidos entran también en la guerra contra Alemania e Italia. Japón realiza una rápida expansión en Asia y el Pacífico.

- 1942: con el ataque aéreo angloamericano sobre Colonia comienza el bombardeo masivo de las ciudades alemanas.

Nueva ofensiva alemana en Stalingrado.

La victoria americana en la batalla aeronaval de Midway y el posterior desembarco en Guadalcanal hacen pasar la iniciativa a manos de los aliados en el Pacífico.

Desembarco de tropas anglo-norteamericanas en Marruecos y Argelia, bajo el mando de Eisenhower.

El ejército británico en Egipto, bajo el mando de Montgomery, detiene a los alemanes en El Alamein.

El ejército soviético cerca a los alemanes en Stalingrado y les hace capitular; comienza el avance de la URSS hacia el oeste: los alemanes se retiran de la zona del Cáucaso.

- 1943: capitulación de las tropas del Eje en el norte de África. Los aliados desembarcan en Sicilia, desde donde inician la conquista. Mussolini cae del poder y es sustituido por Badoglio, quien disuelve el Partido fascista y firma un armisticio con los aliados. En respuesta, los alemanes ocupan el norte y centro de Italia, y organizan la resistencia al avance angloamericano. Conferencia de Teherán; los aliados acuerdan un desembarco en Normandía para abrir un frente occidental en Europa.

- 1944: capitulación de las fuerzas alemanas en Italia. Tropas británicas, norteamericanas y chinas lanzan una ofensiva en Birmania, que hará retroceder a los japoneses hasta la frontera Tailandesa. El ejército soviético lanza una nueva ofensiva, hasta las afueras de Varsovia y rompe el frente alemán en los Balcanes. Rumania, Bulgaria, Hungría y Finlandia firman armisticios con la URSS. Yugoslavia y Albania son liberadas. Desembarco de Normandía: tras dos meses de lucha en Normandía, los aliados consolidan sus posiciones y avanzan hacia el interior, reconquistando París, el norte de Francia, Bélgica y Holanda.

Fracasa un último intento alemán de tomar la iniciativa en el frente occidental lanzando un ataque en las Ardenas.

- 1945: La ofensiva lanzada por los soviéticos provoca el hundimiento del frente oriental alemán y deja Polonia en manos de la URSS. Primer desembarco americano en suelo japonés (Iwo Jima). Conferencia de Yalta: los aliados elaboran el diseño político de Europa y definen las zonas de ocupación de Alemania. Los soviéticos lanzan la ofensiva final, toman Berlín y se reúnen en Elba con las tropas angloamericanas que habían conquistado Alemania occidental. Capitulación de Wehrmacht. En el Pacífico, los americanos establecen una base aérea en Okinawa, desde donde bombardearán las ciudades e industrias japonesas.

Conferencia de Postdam: los aliados discuten la organización del mundo tras la victoria, y acuerdan la declaración de la guerra contra Japón por parte de la URSS.

Lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, que determinan la capitulación del Japón (septiembre).

Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial

El número de muertos (según las cifras más aceptadas) llegó a 50 millones. A esta pavorosa cifra hay que sumar las perturbaciones de los prisioneros, las secuels de los campos de concentración, la desorganización familiar, el hambre y le esfuerzo de adaptación de los soldados vueltos a ala vida civil.

Desaparecieron ciudades, vías férreas, carreteras, puentes y plantas industriales, así como se afectaron los campos más fértiles.

Alemania debió aceptar la rendición incondicional y los aliados dividieron su territorio en cuatro zonas de ocupación (norteamericana, inglesa, francesa y soviética). La ciudad de Berlín, situada en la zona rusa, también fue dividida en cuatro zonas de ocupación. El tratado de paz firmado entre los E.E.U.U. y algunos de sus aliados con el Japón, no fue suscripto por la U.R.S.S.

Alemania sufrió el es mantelamiento de su aparato industrial.

Austria y Checoslovaquia recuperaron su autonomía. La frontera polaca siguió la línea del Order-Neisse; en consecuencia, Alemania perdió la Prusia Oriental y los territorios ubicados al este de dicha línea. Los aliados de Alemania (Bulgaria, Hungría, Rumania y Finlandia) firmaron tratados de paz con los aliados, imponiéndose las condiciones dictadas por los soviéticos que ocupaban esos países.

Italia perdió su imperio colonial; Trieste fue entregada a una comisión internacional, en tanto que l Venecia Julia pasó a manos de yugoslavia. Japón perdió sus conquistas. China recuperó Formosa, y la U.R.S.S., Salajín. Los E.E.U.U., por su parte, ocuparon posiciones estratégicas en el Pacífico, y Corea quedó ocupada por fuerzas norteamericanas y soviéticas.

Europa perdió el poder global que conservaba de la guerra. Nació una "bipolaridad" del poder encarnado por dos superpotencias: E.E.U.U. y U.R.S.S. Algunas monarquías cedieron paso a regímenes republicanos: tales los casos de Italia, Yugoslavia, Albania, Rumania y Bulgaria. El "mundo comunista "extendió su influencia sobre Europa Oriental y los Balcanes. Se planteó un nuevo conflicto ideológico: por un lado los comunistas y, por otro, las democracias occidentales. Nació la "era nuclear" y, paulatinamente, fue imponiéndose un nuevo "equilibrio del terror".

La Naciones Unidas: un instrumento creado para servir la paz internacional

Las divergencias y los diferentes puntos de vista entre las naciones no impidieron buscar una fórmula de compromiso que analizara las relaciones entre los países.

Cuando culminaba la guerra (ya próximas a ser derrotadas las potencias del Eje), los aliados determinaron integrar un organismo internacional para afianzar la paz y la colaboración entre las naciones.

Esta nueva organización venía a reemplazar a la malograda Sociedad de las Naciones, surgida luego de la Primera Guerra Mundial. Las bases de esta entidad internacional se elaboraron en la Conferencia realizada en Dumbrton Oaks (E.E.U.U.) entre agosto y octubre de 1944 con la presencia de delegados de los E.E.U.U., la U.R.S.S., Francia, Gran Bretaña y China.

La carta de la Organización de la naciones unidas (O.N.U.) fue redactada en San Francisco, por los representantes de 50 naciones, entre abril y junio de 1945. La constitución oficial se produjo al firmarse la Carta, el 24 de octubre del mismo año.

Propósitos fundamentales de la O.N.U.:

- Mantener la paz y la seguridad internacional.

- Fomentar relaciones amistosas entra las naciones y la solidaridad internacional.

- Promover la cooperación internacional para la resolución de problemas de orden económico, social y cultural.

La Guerra Fría: tensión entre las potencias

La derrota del totalitarismo nazi-facista no garantizó las buenas relaciones entre las potencias vencedoras. Los enfrentamientos ideológicos, mantenidos latentes entre los "tres grandes "durante la guerra, afloraron apenas ésta terminó. El año 1947 se señala como el de la incoación de la "guerra fría", expresión usada para definir la tensión entre los bloques opositores (la U.R.S.S. y las llamadas "democracias populares" frente a las democracias occidentales). Ambos bloques iniciaron una carrera armamentista que llegó al borde de a "guerra caliente", mediante un espionaje internacional organizado, permanentes reclamos diplomáticos, y una eficiente propaganda.

Muerto el presidente Roosevelt, quien mantuvo una política de concesiones frente a la U.R.S.S., las relaciones ruso-norteamericanas fueron variando. Truman replanteó la política de su país: para ello, tuvo en cuenta los exitosos avances soviéticos sobre Europa Oriental y Central y en ciertas regiones de Asia, que perturbaban peligrosamente el equilibrio del poder. En consecuencia, la "doctrina Truman" buscó reforzar una política de contención de la influencia soviética.

Un episodio culminante de la "guerra fría" tuvo lugar en la ciudad de Berlín, situada dentro de la zona soviética; pero ocupada por norteamericanos, rusos, franceses y británicos. De hecho, esta ocupación se agrupó en dos sectores: el occidental (norteamericano, británico y francés) y el oriental (soviético). Las diferencias culminaron cuando los rusos retiraron su delegado ante el Estado Mayor Aliado y dispusieron el bloqueo de la ciudad hacia Berlín Occidental (23 de junio de 1948). Cerrados todos los accesos, los aliados se vieron obligados a instrumentar un "puente aéreo", que permitió el abastecimiento de la ciudad y, con el cual, se eludió el bloqueo. La situación se tornó muy tensa data el 12 de mayo de 1949, fecha en que los rusos levantaron el bloqueo.

En Cuba triunfó una revolución encabezada por Fidel Castro contra el dictador Fulgencio Batista (1956). En 1961, el líder cubano proclamó la República Socialista y se adhirió al maxismo-leninismo. La asistencia económica, técnica y militar de la U.R.S.S. fue, cada vez, más efectiva.

En 1962, ante la evidencia de la instalación de misiles atómicos (de origen soviético) en aquella nación antillana, los E.E.U.U., a través de su presidente John F. Kennedy, exigieron el retiro del armamento. Tras angustiosas tratativas, que colocaron al mundo al borde de una nueva guerra, los rusos se vieron forzados a desmantelar su aparato bélico.

El "Plan Marshall": la asistencia económica norteamericana

Finalizada la guerra, los países europeos presentaban un cuadro económico ruinoso que amenazaba provocar serios conflictos sociales. Ante la presunción de que tales perturbaciones pudieran ser aprovechadas por el comunismo, los E.E.U.U. estudiaron la posibilidad de efectividad un crédito para sus aliados.

En 1947, el Secretario de Estado norteamericano, general George Marshall, presentó un proyecto de ayuda económica al cual se le adhirieron 16 piases europeos.

Cómo funcionó el plan Marshall:

- Los E.E.U.U. fijaron la cantidad de 17 mil millones de dólares para distribuir en cuatro años. El 80% sería entregado en donativos, y el 20%, en préstamos.

- Los países más beneficiados fueron Gran Bretaña y la república Federal Alemana.

- El gobierno norteamericano compraba mercaderías y las donaba a los países beneficiarios; éstos las revendían en el mercado interno. Los recursos obtenidos debían utilizarse en promover el desarrollo interno y en la lucha contra la inflación.

Sistema de alianzas militantes

Los aliados reforzaron sus vínculos entre sí y con los E.E.U.U. al promover un sistema de alianzas militares:

- Organización del Tratado del Atlántico Norte (O.T.A.N.): Suscripto al 4 de abril de 1949 por los E.E.U.U., Gran Bretaña, Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Noruega, Dinamarca, Portugal, Canadá e Islandia. Posteriormente, se adhirieron Gracia, Turquía y la República Federal Alemana.

Mantiene un ejército común con el aporte de todos los países miembros. La comandancia queda reservada a un militar norteamericano.

- Organización del Tratado del Sudeste Asiático (S.E.A.T.O.), suscripto en Filipinas en 1954 por los E.E.U.U., Gran Bretaña, Francia, Australia, Nueva Zelanda, Filipinas, Paquistán y Thailandia. Es su finalidad contener la creciente influencia comunista de la República Popular China.

- Pacto de Bagdad (febrero de 1955). Tratado de defensa mutua suscripto, inicialmente, por Irak y Turquía. Luego se incorporaron Gran Bretaña, Paquistán, Irán y Los E.E.U.U.

La réplica comunista: El Pacto de Varsovia

Desde el punto de vista geopolítico, este sistema de alianzas procuraba cercar a la unión Soviética y a la República Popular China.

La réplica comunista se concretó en el pacto de Varsovia (mayo de 1955), integrado por Albania (separada en 1962), Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, República Democrática Alemana, Polonia, Rumania y Unión Soviética. La República Popular China, Corea del Norte y Vietnam del Norte tenían delegados observadores.

Sistemas de alianzas económicas

También en el orden económico se crearon organismos de cooperación. Los más importantes fueron:

- Organización Europea de Cooperación Económica (O.E.C.E.) vinculada al Plan Marshall.

- Benelux, suscripto por Bélgica, Holanda y Luxemburgo (enero de 1948), con la intención de crear una unión aduanera.

- Comunidad Económica Europea o Mercado Común Europeo (marzo de 1957). Creado con la intención de fortalecer las relaciones económicas de los Estados miembros y eliminar la competencia de otros países a través de la imposición de tarifas comunes y de la liberación de las aduanas.

Las grandes potencias occidentales

- E.E.U.U.: al finalizar la Segunda Guerra Mundial, este país se constituyó en el verdadero vencedor. Su territorio no fue tocado por la conflagación y su economía prosiguió un notable ritmo expansivo, ya que su industria de guerra se convirtió en una industria de paz estimulada por la demanda interna y por el pedido de mercaderías destinadas al Plan Marshall. Así, los E.E.U.U. se convirtieron en el Estado más rico del mundo: con el 7% de la población mundial, consume el 45% de sus riquezas.

- Europa occidental: Las dos superpotencias (EEUU y URSS) desplazaron a los países de Europa occidental de la conducción política del mundo, tarea que detentaban desde varios siglos atrás.

El principal esfuerzo de los Estados Occidentales se canalizó hacia la reconstrucción y al restablecimiento de la producción. Desde el punto de vista político mantuvieron el sistema de gobierno que tenían antes de la guerra (activas democracias parlamentarias). En Francia, se instauró la IV República (1947) y, ocho años después, luego de superar una grave crisis, el general Charles De Gaulle dio nacimiento a la V República. En Gran Bretaña, el Partido Conservador, conducido por Winston Churchill, fue derrotado por el Partido Laborista, de tendencia social-demócrata, que encabezaba Clement Attlee. Alemania quedó dividida en dos estados: la República Democrática Alemana (tendencia comunista) y la República Federal Alemana (adherida a las democracias occidentales). Este último país se recuperó rápidamente y comenzó a gravitar en Europa, incorporándose al sistema de alianzas. En italia, un plebiscito realizado en 1946 abolió la monarquía e instauró la República.

El Bloque Oriental: La U.R.S.S. y las "Democracias Populares"

Al terminar la guerra, la política exterior soviética impuso "Estados satélites" que bordearon sus fronteras:

- Bulgaria y Polonia fueron las primeras en sovietizarse.

- Luego de la participación de Alemania, lo hizo la República Democrática Alemana.

- Después de ofrecer una enérgica resistencia, Hungría, Checoslovaquia y Rumania, integraron en la órbita marxista.

- Yugoslavia y Albania ingresaron al bloque oriental: pero luego se separaron para iniciar una política comunista desvinculada de las directivas de Moscú.

1956. En Hungría estalló un movimiento popular anti-soviético que fue reprimido sangrientamente, mediante la intervención de las fuerzas rusas.

1968. En Checoslovaquia, el gobierno intentó liberalizar su política comunista. Las fuerzas coaligadas en el Pacto de Varsovia penetraron en territorio checo e impusieron un gobierno pro-soviético. El Bloqueo de los "No Alineados" Entre la bipolaridad occidental y oriental, algunos Estados de África, Asia y América latina, constituyeron el bloque de países "no alineados". Estos países tienen, en general, algunos rasgos comunes:

- son subdesarrollados o en vías de desarrollo.

- muchos de ellos son naciones coloniales, independizadas después de la guerra.

- tienen un conjunto de problemas sociales y económicos más o menos semejantes.

- sin embargo, no constituyen un grupo homogéneo, como prueba la presencia de naciones tan diferentes como India, Arabia Saudita, Congo, Túnez, Ghana o Yugoslavia.

En la actualidad, el grupo de los "no alineados" contaba con un buen número de votos en la ONU, y por lo tanto, desempeñaba un papel cada vez más importante en la política internacional.

La descolonización: El "Mundo Colonial" se conmociona

El fin de la guerra trajo como consecuencia la decadencia de los imperios coloniales, creándose las condiciones que favorecieron al proceso de descolonización.

Las potencias colonialistas comprendieron los riesgos que significaba enfrentar las tendencias emancipadoras y debieron ceder a las pretensiones de sus colonias.

La prédica de la O.N.U., fue favorable a la descolonización. En sus asambleas generales se expresaron, a favor de este movimiento, E.E.U.U., U.R.S.S., los países latinoamericanos y los Estados árabes, asiáticos y africanos que habían ido incorporándose.

Hubo dos períodos de descolonización: gran oleada en Asia (llegó hasta la década del 50') y segunda oleada (a partir de 1955, que tuvo por centro la región africana).

Entre amabas etapas se ubica la Conferencia de Bandung (Indonesia), celebrada en 1955, con la participación de casi una treintena de Estados asiáticos y africanos. Tuvo el histórico significado de permitir expresarse a pueblos hasta hacía poco dependientes, deseosos de "afirmar su dignidad y su existencia ante las grandes potencias de ayer y de hoy".

Independencia de la India, Ceilán, Birmania y Malasia: duro golpe al colonialismo inglés

- En la India, el movimiento nacionalista fue conducido por Gandi (1869-1948), partidario de la técnica de "no cooperación" con los ingleses dentro del principio de la no violencia. Finalmente, el 3 de junio de 1947, el enviado británico Lord Mountbatten propuso un plan de partición de la India en dos Estados siguiendo un criterio de separación religiosa. Surgieron así, la Unión India (cuyo gobierno fue asumido por el Partido del Congreso, dirigido por Ghandi) y Paquistán (integrado por musulmanes).

- La isla de Ceilán también obtuvo su independencia de Gran Bretaña en diciembre de 1947.

- Birmania, ocupada durante la guerra por los japoneses, volvió a ser ocupada por los británicos. Surgió, entonces, una Liga Antifascista por la Independencia del Pueblo, integrada por partidos de diversas tendencias. Esta Liga condujo las negociaciones que culminaron con la independencia (4 de enero de 1948).

- En Malasia la descolonización fue más lenta debido a los intereses económicos ingleses (plantaciones de caucho y minas de estaño). Por otra parte, no existía una población homogénea (40% de chinos, 40% de malayos y 20% de indios), hecho que acentuaba los conflictos raciales.

Loa británicos comenzaron por reconocer a la Federación Malaya (1948); pero esto no significó la independencia, pues los resortes del poder permanecieron en manos inglesas. Ante el continuo estado de insurrección, Gran Bretaña decidió reconocer a la Federación Malaya como un Estado independiente (agosto de 1957).

Indonesia: fin del colonialismo holandés

Indonesia (ex Indias Orientales Holandesas), archipiélago integrado por ;as islas de Java, Sumatra, parte de Borneo, Célebes y un conjunto de islas menores, presentaba una gran variedad étnica, lingüística y cultural.

En 1941 se produjo la invasión japonesa y, producida la capitulación nipona, asumió un papel preponderante el Partido Nacional Indonesio (conducido por Ahmed Sukarno) que declaró la independencia. Holanda, sin embargo, no aceptó esta decisión e inició operaciones militares. Finalmente, la situación indonesia fue tratada en la O.N.U. hasta que se llegó a un acuerdo, por el cual Holanda reconoció la soberanía de la República Indonesia (1949), aunque ligada económicamente a su antigua metrópoli. En 1954, indonesia se desvinculó totalmente de Holanda.

El Cercano y Medio oriente: estratégica zona de conflictos

Factores diversos que contribuyeron a crear focos de fricción en el cercano Oriente:

- El enfrentamiento franco-británico en el Levante.

- Las grandes reservas petrolíferas.

- La estratégica importancia del canal de Suez.

- La independencia en Palestina de Jordania (ex Transjordania), en 1946.

El surgimiento de un Estado judío en Palestina (1948).

- El creciente interés de los E.E.U.U. y la U.R.S.S. por hacer prevalecer sus influencias.

En 1945 se formó la Liga Árabe, integrada por Egipto, Irak, Siria, El Líbano, Arabia Saudita,

Transjordania y Yemen. Tiempo después, se incorporaron Libia, Sudán, Marruecos, Kuwait y Argelia. Fue el primer intento de unificación de los pueblos árabes.

Creación del Estado de Israel: aumentan las fricciones áraba-israelíes

Según una decisión de la Sociedad de las Naciones, los británicos tenían un mandato sobre Palestina

África del Norte: se disipa el Imperio colonial francés

- Marruecos. Este protectorado entró en conflicto con su metrópoli cuando los elementos nacionalistas, dirigidos por el sultán Mohamed Ben Yusseff, plantearon sus ambiciones de independencia. El problema fue llevado ante las Naciones Unidas, aun cuando los franceses no estaban dispuestos a transigir.

En 1953, Ben Yusseff fue separado del trono y reemplazado por un sultán pro-francés.

Los movimientos insurreccionales aumentaron, el líder marroquí debió ser repuesto en su cargo (1955) con la promesa de reconocer la independencia del país, hecho que se efectuó un año después.

- Túnez. En este país, el movimiento nacionalista fue conducido por Habib Burguida. Las Naciones Unidas recomendaron negociaciones directas entre los franceses y los tunecinos (1952); dos años después, Francia aceptó la autonomía de Túnez. En marzo de 1956 fue proclamada su independencia y, poco después abolida la monarquía. Burguiba fue elegido presidente de la nueva república.

- Argelia. En esta región, la lucha por la independencia fue mucho más violenta, ya que los franceses argelinos defendieron con armas sus pretendidos derechos en el país.

Los nacionalistas se agruparon en el Frente de Liberación Nacional y protagonizaron una guerra no exenta de atentados terroristas. El ejército francés inició una fuerte represión cuyos resultados influyeron en la política interna de Francia. Al proclamare la V República, el general De Gaulle ordenó el cese de la lucha. A través de un plebiscito, celebrado el 1 de julio de 1962, el 99% del pueblo argelino se pronunció por la independencia, se proclamó la República, y el líder nacionalista, Ben Bella, fue designado presidente.

El despertar de África negra

Situación colonial de África negra después de la guerra:

- Población:

Alrededor de 150 millones de habitantes.

Gran variedad étnica, lingüística y cultural.

Predominio de cuadros sociales tradicionales (tribus).

Carencias en el ámbito educativo y sanitario.

- Situación política:

El control político estaba en manos europeas, en especial de Gran Bretaña y de Francia.

- Economía:

Los territorios conquistados por los europeos constituían una valiosa fuente de materias primas, y un mercado de productos manufacturados.

- Vida espiritual:

Las religiones indígenas, de carácter animista, fueron reemplazadas, en gran parte, por e; islamismo y, en menor parte, por el cristianismo.

Las aspiraciones independentistas comenzaron a manifestarse en los centros urbanos: se exigió igualdad de razas y se reivindicaron los valores del África tradicional. Surgieron partidos políticos y sociedades secretas. La descolonización se consiguió, en forma pacífica.

El Lejano Oriente

- China al terminar la guerra. Al producirse la capitulación japonesa, el litoral del Mar Amarillo, así como las ciudades de Pekín y nankín, estaban todavía en manos niponas.

La región Sudoeste se encontraba controlada por las fuerzas nacionalistas de Chiang Kai-Shek, reconocido internacionalmente como jefe del gobierno chino. Extensos territorios del oeste se hallaban bajo el control del movimiento comunista, dirigido por Mao-Tse-Tung.

-La lucha por el poder. Se planteó una verdadera "carrera" entre nacionalistas y comunistas por el dominio del territorio. Mientras las fuerzas de Chiang Kai-Shek obtuvieron el apoyo norteamericano, las comunistas consiguieron ayuda de los soviéticos establecidos en Manchuria. Las entrevistas celebradas entre Mao-Tse-Tung y Chiang Kai-Shek, con el objeto de formar un gobierno de coalición, terminaron en más violentos.

La ofensiva llevada a cabo por los comunistas obtuvo buen éxito e importantes ciudades fueron cayendo bajo su control. Chiang Kai-Shek, con su ejército derrotado, ocupó la isla de Formosa (con la protección norteamericana) y declaró a Taipet capital de China.

Mao, por su parte, proclamó en Pekín la República Popular China (1 de agosto de 1949). Así, 600 millones de chinos quedaron incorporados a la órbita comunista.

Con la toma del poder por los comunistas, se abrió una nueva etapa en China Popular. Ésta estuvo caracteriza por el cumplimiento de drásticos programas de socialización de la tierra y de la economía, así como de planes de industrialización. La burguesía y los pequeños propietarios fueron eliminados, registrándose un elevado número de ejecuciones. En 1954 se aprobó una Constitución que reorganizó los poderes del Estado.

Uno de los últimos fenómenos de la política china fue la llamada "revolución cultural", que enfrentó a distintas líneas de la conducción del partido e impuso nuevas concepciones doctrinarias.

El concilio chino-soviético

En 1959, comenzaron a adherirse diferencias entre ambas naciones, las cuales culminarían en un serio deterioro de la relación chino-soviética. Este conflicto tuvo un punto de partida en los diferentes modos de enfocar la acción política tendiente a lograr la hegemonía en el movimiento comunista internacional.

El Japón moderno: la democratización

Derrotado en la guerra, Japón debió aceptar los efectos de la ocupación norteamericana.

Con tal fin, se desmantelaron las instalaciones militares, se castigó a los responsables por los delitos de guerra, se reprimió el militarismo y las organizaciones ultranacionalistas, se dictó una nueva Constitución (1947), se implantó una legislación laboral diferente, y se llevó a cabo una profunda reforma educacional.

En el orden político, si bien se mantuvo el imperio, se institucionalizó una fuerte democracia parlamentaria, en tanto que en el aspecto económico, se experimentó un crecimiento cada vez mayor. El incremento industrial, notable, colocó a Japón entre las primeras potencias del mundo.

Dos trágicos conflictos en Oriente

- Guerra de Corea. Luego de la capitulación japonesa, la península de Corea quedó ocupada por fuerzas norteamericanas (al Sur) y soviéticas (al norte), delimitadas por el paralelo 38º. Después de infructuosas conversaciones acerca de la unidad territorial, se produjo la evacuación de ambas potencias (1949) y quedaron constituidos dos Estados independientes: Corea del Norte (comunista) y Corea del Sur (pro-occidental).

Muy pronto se produjeron incidentes a lo largo del paralelo 38º que delimitaba a ambos Estados. En junio de 1950, contingentes del norte invadieron Corea del Sur y se inició una cruenta contienda. Las Naciones Unidas calificaron de agresor a Corea del Norte, y el Consejo de Seguridad (al que no asistía el delegado soviético) confió al general norteamericano Mac Arthur, la dirección de las fuerzas que actuarían bajo la bandera de la O.N.U. En rápida contraofensiva estas fuerzas hicieron retroceder a los comunistas. Se produjo, entonces, la intervención de la República Popular China, bajo la forma de "cuerpos voluntarios" y se reinició una lucha enconada que obligó a las tropas de la O.N.U. a retroceder hasta más al Sur del paralelo 38º.

Se llegó a plantear la posibilidad de emplear armamento atómico, con lo cual podría provocarse el estallido de una tercera guerra mundial. El presidente Truman dispuso el relevo del general Mac Arthur (1951) y lo reemplazó por el general Ridway.

A patir de entonces, las operaciones se estabilizaron, entablándose, después, negociaciones en Panmunjon, que condujeron al armisticio (1943). Por el pacto, se mantuvo la delimitación del paralelo 38º para ambas naciones.

-Guerra de Vietman. La Indochina francesa estaba integrada por los territorios de Tonkín (norte); Annam (centro); Conchinchina (sur) (que su conjunto constituyen el Vietnam) y las regiones de Laos y Camboya.

Durante la guerra, los vietnamitas condujeron la resistencia contra la ocupación japonesa a través del movimiento Viet-Minh, dirigido por el comunista Ho-Chi-Minh . Producida la capitulación japonesa, este grupo ocupó Hanoi y proclamó la independencia de la República Democrática de Vietnam (1945).

Con el objeto de controlar la rendición nipona, los aliados establecieron dos zonas: una al Norte del paralelo 16º (donde la misión sería llevada a cabo por los chinos), y la otra, al Sur (donde los ingleses desempeñarían la misma tarea).

Los franceses, por su parte, no reconocieron la independencia e intentaron retomar el control de la situación, razón por la cual se agudizaron los incidentes militares.

Finalmente , los vietnamitas obtuvieron una resonanate victoria en Dien Bien Phu (1954) sobre las fuerzas francesas, y se iniciaron negociaciones en Ginebra (con la intervención de las grandes potencias, China continental incluída). Las tratativas condujeron a aceptar la división de la ex Indochina francesa en tres Estados independientes: Camboya, Laos y Vietnam.

En este último país subsistían dos gobiernos: Vietnam del Norte (comunista) con capital en Hanoi, y Vietnam del Sur (bajo influencia norteamericana) con capital en Saigón.

Estaba previsto realizar elecciones para la unificación de ambos territorios; pero el Sur no accedió. La negativa fue el comienzo de una guerra civil con la participación de guerrilleros comunistas. Los E.E.U.U. se comprometieron en el conflicto mediante el envío de tropas. Se generalizó una trágica contienda, con terribles bombardeos, en la que murieron miles de vietnamitas y norteamericanos.

En los E.E.U.U. la guerra fue impopular. Al no hallarse una solución bélica a la lucha, se iniaron conferencias en parís que condujeron a la paz (1973). Después del retiro de los efectivos norteamericanos, los comunistas extendieron su dominio sobre todo el Vietnam.

El Concilio del Vaticano II: La renovación de la Iglesia

A partir de la Segunda Guerra Mundial se aceleraron los cambios sufridos por la sociedad internacional. La Iglesia Católica reconoció la necesidad de adaptarse a esos cambios y amoldarse de esa manera a la realidad del momento. La Iglesia inició así un proceso de "puesta al día".

Esta obra la llevaron a la práctica dos pontífices renovadores: Juan XXIII y Pablo VI. El primero expresó sus afanes reformistas y los manifestó con claridad a través de dos encíclicas: Madre y Maestra (Mater et Magistra) -en la que trata la doctrina social de la Iglesia- y Paz en la Tierra (Pacem in Terris) -en la que aboga por la convivencia entre pueblos y Estados. En 1959, Juan XXIII convocó al Concilio Vaticano II (reunión de las altas jerarquías de la Iglesia para tratar asuntos eclesiásticos) para discutir sobre temas de orden teológico y social con el fin de rejuvenecer y actualizar la postura de la Iglesia. Al mismo tiempo se inició un movimiento de apertura hacia los cristianos no católicos , las demás religiones del mundo y aun los no creyentes. Tras largos años de cuidadosa preparación, el Concilio (que constó de cuatro etapas) comenzó en Roma en 1962. A las sesiones concurrieron 2.300 obispos del mundo, delegados de las Iglesias protestantes, anglicana y ortodoxa; laicos, mujeres y periodistas.

Al morir Juan XXIII, el nuevo pontífice, Pablo VI, continuó su labor en relación al Concilio, que conluyó en 1965. En él se determinó la adaptación de la Iglesia y su liturgia a los nuevos tiempos, a través del uso de las lenguas vernáculas así como de un lenguaje más simple: la propuesta de una mayor participación del laico en la iglesia; el acercamiento a las demás religiones mediante la práctica del ecumenismo, y la salvación del mundo por medio de la proyección de la Iglesia en él. Así se inició una nueva etapa en su historia.

CONCLUSIONES.

De la mano del caos se ha arrojado muchas veces la sombra sobre la humanidad, y puede hacerlo de nuevo en cualquier momento. Es posible que sea cierta aquella frase que dice: "El que no conoce su pasado, está condenado a repetirlo". La Segunda Guerra Mundial supuso un efecto traumático para la humanidad. Cincuenta millones de personas (tanto civiles como militares) perdieron la vida en cinco años. Y todo eso sucedió hace poco más de cincuenta años. Es conveniente preguntarse y conocer el porqué tantos seres fueron inmolados absurdamente. Desde una interpretación que podemos llamar con propiedad "optimista" o "iluminista", la conclusión victoriosa de la guerra para las armas aliadas abrió la "era de la luz". El hecho capital con el que se cerró el conflicto fue la creación de la ONU, que debía asegurar el mantenimiento de la paz y la fraternidad mundiales y constituir el embrión de un gobierno mundial. En el fondo los ideales de "libertad, igualdad y fraternidad" fueron los que vencieron en la contienda, los mismos que la masonería había elevado a la categoría de dogmas a partir de la revolución americana y que por primera vez triunfaron en Europa en 1789 con la Revolución Francesa. Pues bien, esos mismos ideales irradiaron a nivel universal en 1945. La era de la luz debía suponer una nueva edad de oro para la humanidad que, en ocasiones, pero a poco más de 50 años del final de la guerra hace falta preguntarse si, buenas intenciones aparte, podemos seguir sosteniendo que hoy vivimos en un periodo de paz, hermandad e iluminación. La otra actitud posible es la de quienes piensan que en 1945 no se inicia nada nuevo, sino que más bien se acelera un proceso de decadencia generalizada y desintegración que, 50 años después, prosigue de manera vertiginosa. Para esta tesis, la victoria de 1945, si inició algo fue sólo la fase terminal y crepuscular de la civilización. Lo que hasta 1939 se presentía como proceso de decadencia, se acelera de manera espectacular y especialmente a partir de 1945, hasta alcanzar un tinte pre-apocaliptico en 1999 (fecha establecida por Nostradamus como final del presente ciclo). En la primera tesis se alinean los Estados democráticos, instituciones como la franc - masonería en sus distintas obediencias, movimientos ocultistas contemporáneos y partidarios de la New Age. En la segunda aparecen representantes de religiones tradicionales (fundamentalmente del hinduismo, budismo, Islam y de algunos sectores católicos). La Era de la Luz esperada tras el fin de la guerra nunca llegaría. Las religiones y doctrinas tradicionales tiene todas en común la concepción cíclica de la historia: a un período áureo suceden distintos ciclos de decadencia, hasta que finalmente, se produce un reverdecer del Cosmos; es así como de las peores situaciones de putrefacción, surgen luego nuevos periodos de expansión; a la muerte sigue la resurrección. En 1945 se tenía derecho a pensar que, con la paz -esto es, en el límite de las desintegraciones traídas por la guerra- se hacía la luz: ya nada sería tan duro como antes, se acabaron los genocidios, los bombardeos, las masacres, el terror sobre las poblaciones civiles, las dictaduras y los totalitarismos. Daba la sensación de que, bajo el azul celeste de la ONU, un nuevo amanecer dorado iba a enseñorearse del planeta. Hoy todo esto parece tan lejano que sólo podemos considerarlo un mito ingenuo, sugerido para tranquilizar los espíritus de quienes atravesaron entre 1936 y 1945 la terrible experiencia de la guerra. Desde 1945 un rosario de guerras limitadas y conflictos locales han causado más de 30 millones de muertos. La tradición hindú sitúa en nuestro tiempo lo que llama el "Kali - Yuga", el periodo de la diosa Kali, diosa de la destrucción y de la muerte; contrapartida terrible de Brahma, el dios creador. La mitología nórdica, por su parte, alude a este mismo tiempo como aquella en la que sobreviene el "ocaso de los dioses"; los latinos decían que con la muerte de Roma, el mundo entraba en la Edad de Hierro, edad de guerras y conflictos, edad de muerte y desolación. Hay algo en todas estas descripciones que nos evoca necesariamente los tiempos modernos: anomia (ausencia de normas éticas y morales), choques de padres con hijos (ruptura generacional), de Estados contra Estados (nacionalismos), de hombres contra hombres (individualismo), contradicción entre el hombre y las estructuras (dimensión inhumana del sistema), entre el hombre y la Tierra (desastres ecológicos), entre el hombre y su realidad interior (materialismo), entre el hombre y la mujer (lucha de sexos), etc. Es la crisis la que se enseñorea de todo y cada vez a mayor velocidad. Así pues no estamos al principio de un ciclo, sino al final de otro. Y esta fase terminal se inauguró con la Segunda Guerra Mundial, acelerándose hasta nuestros días. En la Segunda Guerra Mundial y en la guerra Civil Española, no chocaron sólo países e ideologías y se desangraron bandos opuestos en lo político; sobre todo se enfrentaron mitos. Entendemos por mitos los valores dominantes en cada momento capaces de crear sensaciones, sugestiones y estímulos en la sociedad y que nacen, no tanto de análisis ideológicos, como de arquetipos universales. En el bando aliado ya hemos aludido a los mitos dominantes, los derivados de la igualdad que han dado nacimiento a las ideologías liberales de un lado, y socialismo marxista de otro, ambos reconocibles con las etiquetas de "libertad, igualdad y fraternidad". Estos valores pueden reconocerse en el bando republicano español, en la ideología republicana de Roosevelt y Churchill, y en el comunismo de Stalin. El otro bando se guiaba por un sistema de arquetipos completamente distintos que se pueden sintetizas en el tríptico que dio origen a los Estados totalitarios y a los movimientos fascistas: "orden, autoridad y jerarquía". Fue a partir de estos valores como allí donde triunfó este lema arquetípico se militarizó la sociedad, se hizo de la jerarquización una norma (y, por consiguiente, de la autoridad, pues jerarquía equivale a distintos niveles de autoridad) y vieron la luz los Estados Totalitarios. Pocas guerras como la Segunda Guerra Mundial vieron un enfrentamiento tan decisivo, susceptible de ser resumido en unos poco símbolos: la hoz y el martillo contra la esvástica, la "V" de la victoria inglesa contra el fascio litorio, el dólar contra el Sol Naciente. A un lado se alinearon los que hicieron de las esvástica su distintivo. Este símbolo, como se sabe, es uno de los más antiguos del mundo indoeuropeo, e indicar deveniry rotación en torno a un centro inmóvil. La esvástica tradicional marca un sentido de giro dextrógiro (de derecha a izquierda); la empleada por los nazis era sinistrógira (de izquierda a derecha). Para algunos esoteristas la inversión de la esvástica; mas que cualquiera actuación concreta de los dirigentes nazis, sería el síntoma inequívoco que indicaría un carácter satánico y maléfico en el nazismo. Hitler estaba convencido de que iba a morir en torno a los 50 años; de ahí la prisa que evidenció tanto en llegar al poder como en desencadenar algunas de sus más precipitadas aventuras que durante cierto tiempo se saldaron con resultados positivos (pacto de Munich, ocupación de Bohemia - Moravia, anexión de Austria), y luego generaron el conflicto (reivindicación de corredor de Danzig, y luego ataque a la URSS). A este respecto es significativo que el principio del fin del hitlerismo no se inicia con la derrota de su ejercito por otro ejército aliado, sino al momento en que tanques alemanes fueron detenidos en los arrabales de Moscú a un paso de la victoria, por el hielo y el frío más duro del presente siglo. Millones de personas perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy para las nuevas generaciones resulta aterrado y absurdo pensar que tantos seres fueran inmoladas por la sugestión de símbolos, el mesianismo de unos cuantos y las influencias planetarias. La defensa de la democracia en los aliados, el orden de los nuevos nazis, no eran sino superestructuras que respondían a la influencia de causas más profundas (simbólicas y cósmicas, fundamentalmente), a través de las que se manifestaban.

PAISES ALIADOS

'Acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial'

1- América del Norte

2- Brasil

3- México

4- URSS

5- China

6- Australia

7- Inglaterra

8- Francia

'Acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial'

Vídeos relacionados