A sangre fría; Truman Capote

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa y novela norteamericana de los años 50 y 60. Técnica literaria. Argumento

  • Enviado por: Kristi
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Cómo se escribió “A sangre fría”

Todo empezó en noviembre de 1.959, cuando Truman Capote leyó en el New york Time” la noticia del asesinato de la familia Clutter en un pueblecito de Kansas. Lo que despertó su curiosidad no fue el asesinato en sí de aquellas cuatro personas (el padre, la madre y dos de sus hijos), sino el efecto que hubiesen provocado esos terribles acontecimientos aparentemente inmotivados, en una comunidad tan pequeña y aislada como Holcomb. Desde un principio pensó en escribir una obra acerca de la ciudad y de la familia, sobre como habían vivido, una obra de envergadura y extraordinaria que se traduciría en un relato breve. En ningún momento sabía que se iba a descubrir el misterio y según se fueron desarrollando los acontecimientos, la obra comenzó a tomar otros tintes.

Con la aprobación absoluta de su editor, decidió trasladarse a Kansas para comenzar sus investigaciones, no sin llevarse con él a Nelle Harper Lee que tantísima ayuda le supuso para poder llevar a cabo su proyecto. Cuando llegó a Kansas se encontró con un ambiente ensombrecido por el miedo y la desconfianza. Con la primera persona con la que habló fue con Alvin Dewey que supervisaba la investigación del caso y al que no le causó muy buena impresión al principio (como al resto de los habitantes de Holcomb). Pero no tardó en ganarse la confianza de todo el mundo, su personalidad arrolladora, le convirtió en la atracción de todo el pueblo, “Al principio fue duro. Pero ahora soy casi el alcalde” dijo Truman Capote en una entrevista. Capote no dejó de recibir invitaciones de todos para que los visitara. Nelle y él realizaban entrevistas y averiguaciones durante el día, pero no tomaban notas porque eso ponía nerviosa a la gente, y durante la cena o tomando una copa comparaban sus notas y conseguían rehacerlo.

Pero un acontecimiento muy importante cambió el rumbo de su obra: la detención de los asesinos, Perry y Dick. La obra se encontraba a la mitad cuando ocurrió esto, pero sería inservible, si no pudiera reconstruir la vida de los asesinos tan exacta como la de las víctimas. Las continuas entrevistas con los asesinos, el seguimiento de todo el proceso judicial y la ayuda de, ya su gran amigo, Al Dewin le ayudaron a continuar con ese proyecto tan ambicioso en el que se había convertido “A sangre fría”. Cuando fueron condenados los asesinos (fue determinante la confesión de ambos, que en muy poco diferían y otras pruebas, como las huellas de las botas y el arma del crimen que fue encontrada también), Truman decidió irse a Europa a escribir su libro, ya que la apretada agenda social que tenía que soportar, como escritor de prestigio y dinero, era muy apretada. “La vida social es enemiga del arte” Truman Capote. Durante su estancia en el extranjero, Capote mantenía correspondencia con los asesinos, con Cullivan (un amigo de Perry) y con Al Dewin. Así logró conocer muy a fondo a estos dos condenados a muerte, que se confiaron a él, contándole sus preocupaciones, sus pensamientos, sus sentimientos. Realmente se llegaron a hacer amigos, y sobre todo con Perry con el que Capote se sentía muy identificado. Ambos compartían muchas semejantes: su escasa estatura, los dos habían tenido una madre alcohólica, la ausencia del padre y hogares extraños. Ambos eran ridiculizados de pequeños, Truman por su afeminamiento, y Perry por sus rasgos indios y porque se hacia pipí en la cama. En fin, habían sido criados sin orientación y sin amor. Todo esto había provocado distintos efectos en cada uno, aunque en ningún caso positivos. También el autor se documentó hablando con un psiquiatra, que le ayudaría a desentrañar la psicología de los asesinos. Realmente en su obra consigue caracterizarlos de forma casi exacta, los conocía tan a fondo que se pudo permitir el reproducir situaciones y conversaciones en las que no estuvo.

La obra tardó seis años en ver la luz (1.966) desde que comenzó con las investigaciones, y es que el final de ésta requería que terminara con la ejecución de los autores de los crímenes o con la concesión de una pena menor, y las continuas apelaciones de los condenados alargaron el proceso hasta 1.965, año en el que fueron ejecutados. Las apelaciones le causaron depresión y ansiedad, se le planteaba un dilema moral: quería desesperadamente publicar su libro, pero ello conllevaría la desdichada muerte de dos hombres que le consideraban su amigo y benefactor. En palabras del escritor “los conocía tan bien como me conozco a mí mismo”.

De primera mano tenía Capote la información de las últimas palabras, sentimientos y pensamientos de Dick y Perry, que le pidieron que fuera a verlos antes de la ejecución. Tanto suponía para el autor aquellos dos personajes que no pudo contener las lágrimas tras la ejecución y no sólo eso sino que tras escribir “A sangre fría” toda su vida terminó de derrumbarse. Sus problemas personales se agravaron, y su salud física y mental sufrieron un empeoramiento, del que ya nunca podría recuperarse y que culminó en una fatídica muerte en 1.984.

Su vida había girado durante los últimos años alrededor de esa obra y según él “Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él”.

Estilo

Truman consiguió hacer todo lo que se había propuesto. Considerándolo superficialmente, “A sangre fría” es el relato de unos crímenes con suspense y escrito con desbordante vitalidad. Considerándolo más a fondo es lo que siempre quiso que fuera, una Gran Obra (una obra maestra a la que infundió la sombría energía de la tragedia griega).

Utilizando las técnicas que había aprendido como guionista cinematográfico, el autor presenta a los principales protagonistas con breves y dinámicas escenas: los Clutter, insospechadamente abocados a su sino a la sombra de esos dignificados elevadores de grano; y sus asesinos cruzando Kansas, a por ellos. Allí en Holcomb, se halla una América: próspera, segura y un poco pagada de sí misma. Y, tratando de remontar posiciones llanura adelante, encontramos la otra América: pobre, desarraigada y estrafalaria, cuyo único legado es la envidia y la autocompasión, y su único instrumento de trabajo la violencia. Juntos, víctimas y asesinos son como el microcosmos de América: luz y oscuridad; el bien y el mal.

Por lo general los buenos narradores habían desdeñado el reportaje y la mayoría de los reporteros no habían aprendido a escribir buena narrativa, nunca se había llegado, hasta “A sangre fría”, a tal síntesis. Con sus conocimientos literarios y periodísticos, fue el primero en mostrar lo que se podía realizar con un material tan desestimado, insistía en que esta obra fue un nuevo género literario: la nonfiction novel. Con esta expresión quiso decir que la había escrito como si fuese una novela pero, en lugar de sacar los personajes y las situaciones de su imaginación, los había tomado de la vida real. La alambrada de los hechos le imponía no salir de su cerco. Y, sin embargo, dentro de esos límites creía que había mucho más espacio de lo que otros escritores creyeron advertir: libertad para yuxtaponer acontecimientos en busca de efectos escenográficos, para recrear largas conversaciones, incluso para penetrar en la mente de sus personajes y referir lo que piensan.

“A sangre fría” podrá estar escrita como una novela pero refleja la realidad de los hechos hasta el más mínimo detalle. Aunque no lleve notas a pie de página podía remitir a fuentes incuestionables en cada una de sus observaciones y en cada uno de los pensamientos expresados. Incluso hubieron varios reporteros que viajaron a Garden City en busca de errores, aunque si que Truman se había permitido unas cuantas invenciones de muy poco calibre nadie del pueblo nunca se las confirmaron. Ni siquiera la más grande e importante: el final del propio libro. Ese encuentro de Al Dewin con Susan Kindwell (mejor amiga de la chica asesinada) en el cementerio nunca se produjo, pero su amigo Dewin siempre se cuidó de no contradecirle.

En definitiva esta obra maestra de Capote, fue pionera en un nuevo campo: una novela a caballo entre la literatura y el periodismo.

El narrador que podemos encontrar es omnisciente, es un Dios que está en todas partes pero que no se hace visible en ninguna, ni siquiera en las escenas que se suceden en las que el propio autor se encuentra presente, que son varias (cuando a Dewin le telefonean dándole la noticia de que los asesinos habían sido detenidos, en la ejecución, ...). Para darle aún más realidad a la novela, se pueden encontrar cientos de citas en las que cada personaje da su punto de vista o relatan en primera persona ciertos momentos o acontecimientos.

En el libro también se pueden encontrar algunos simbolismos, comparaciones que el autor realiza con rasgos físicos o psíquicos de los personajes.

La obra se va desarrollando, se podría decir en dos líneas (historias), rápidamente se va cambiando de una historia a otra, encontrándose el escenario de lo que va sucediendo en el pueblo y las vivencias y viajes de los asesinos.

ARGUMENTO

La obra comienza con la descripción del pueblo en el que se va a cometer un crimen. El autor reconstruye desde el día anterior al trágico suceso, las vidas de las cuatro personas que fueron asesinadas. Ellos eran una familia de granjeros muy respetable en el pueblo: trabajadores, amables, siempre dispuestos a ayudar a todo el mundo, muy religiosos,... Todo el pueblo quedó conmocionado tras la noticia, no existía móvil aparente para este terrible crimen que acabó con la vida de cuatro personas (Hurbert, Bonnie, Nancy y Kenyon Clutter). Todo el país conoció lo sucedido, cientos de reporteros, periodistas,... invadieron el pueblo rompiendo esa tranquilidad que siempre les había rodeado. La policía de Kansas y también de otros estados se dedicaron a la investigación de este caso que por sus características parecía todo un misterio, no tanto por la falta de pruebas como por lo inesperado y absurdo de la masacre. Paralelamente Capote va relatando la vida de los asesinos, como van realizando esos preparativos para ir a Holcomb en busca de una caja fuerte, que ni siquiera habían comprobado que existía. El crimen hubiera sido casi perfecto sino fuera por un preso, que había sido compañero de la penitenciaría de Dick (el cerebro de todo). Este preso es el que le había contado que existía una familia de granjeros muy ricos en Kansas para los que había estado trabajando. A partir de ahí, Dick comenzó a interesarse por como era la casa en detalle, la distribución de las habitaciones, si tenían caja fuerte, cometiendo el error de relatar al otro preso que cuando saliera iba ir a dar un golpe a la granja de los Clutter, llevándose con él a otro preso que había conocido, Perry, por si se daba el caso de que hubieran testigos, eliminarlos. Este preso fue la clave para que la policía pudiera seguirla pista de estos dos personajes, que ya casi con toda seguridad habían sido los autores del crimen. La policía siguió investigando y realizando averiguaciones con la información que ya tenían del preso, de la familia de Dick, de la hermana de Perry, y en colaboración con la policía de otros estados (ya que los asesinos habían estado viajando de un sitio a otro tras el crimen) consiguieron arrestarlos en Las Vegas. Los dos asesinos habían confesado su delito, contando paso a paso como lo habían planeado todo, donde habían escondido algunas pruebas, y como lo habían llevado a cabo: cuando llegaron a la casa, como no habían encontrado la caja fuerte y como después habían ido atando a cada víctima en una habitación y les habían dado un tiro en la cabeza.

Los presos son condenados a la pena capital (entonces en Kansas era la horca) y transcurridos varios años con las consiguientes apelaciones por parte de los presos, alegando que no tuvieron un juicio justo, que los testigos que eran del pueblo e incluso el juez habían sido amigos o habían conocido a la familia, fueron ejecutados.

OPINION

Es inevitable cuando lees esta obra el no quedarte asombrado ante la combinación del uso de las técnicas periodísticas con las literarias.

El autor consigue que el lector conozca y sienta aprecio por los Clutter antes de ser asesinados. Al igual que hace con los asesinos, consigue caracterizarlos tan bien que realmente llegas a conocer como son, te los imaginas físicamente e incluso puedes conocer su reacción ante distintas situaciones. Esta combinación hace que cuando lees el momento del asesinato, realmente llegues a visualizar todo lo que sucedió en esa casa en 1.959. Capote a lo largo de sus investigaciones consigue encontrar detalles, tanto de la familia, como de los asesinos e incluso de la gente del pueblo (muy afectada por lo acontecido), que le hace todo más real al lector.

También es increíble como Truman Capote consigue que sientas incluso pena por los asesinos al final del libro. Los llegas a conocer también (sobre todo a Perry), una infancia dura, complejos, su falta de sentido de los valores,..., llegas a familiarizarte tanto con ellos, que realmente puedes llegar a sentir lástima de esos dos infelices, víctimas de una sociedad injusta, en la que su única forma de vengarse de todos aquellos que les hicieron daño es delinquiendo y asesinando a otros que ni siquiera conocen.

El libro te hace mucho reflexionar sobre el tema de la pena de muerte y las situaciones en las penitenciarías de América, si realmente personajes como Perry y Dick deben ir a la cárcel y ser asesinados o si quizás podría existir otra alternativa para estar personas con “personalidad desordenada”, con problemas sociales tan profundos en los que nunca nadie suele reparar hasta que algo terrible e irremediable sucede.

En definitiva, como dijo Capote “no murieron cuatro personas en aquel crimen; fueron seis”

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