1984; George Orwell

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Novela de ficción. Temas: libertad, verdad, dependencia, control social. Argumento. Gran hermano

  • Enviado por: Ernesto Morillas
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas
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Introducción a 1984

1984 es una novela de George Orwell escrita 1949 y que sitúa su acción en un macroestado totalitario donde el poder recae en un partido cuyo máximo representante es el Gran Hermano, una supuesta persona que ni siquiera se sabe si existe y que es la encarnación del partido. Los habitantes de este estado están continuamente vigilados por el partido para evitar la más mínima rebelión o contraposición al partido. Su protagonista, Winston Smith, aparece como un contrario al sistema y al Gran Hermano, esto le hará preguntarse muchas cosas sobre porque son así las cosas y si se pueden cambiar.

George Orwell, autor de este libro, es el seudónimo de Eric Arthur Blair, su verdadero nombre, nació en Montihari (india), en 1903. Tras terminar sus estudios en Eton ingresó en la Policía Imperial de Birmania, donde permaneció hasta 1928. Después de esto se traslado a Europa donde tuvo diversos trabajos malpagados en París y en Inglaterra, de donde saco la idea para escribir “Sin blanca en París y Londres”, su primer libro, a este le siguieron “La marca”, “Mantened la pidistra izada”, “El camino de Wigan Pier” y “Subir por el aire”. De su paso por España y su participación en la guerra civil española como militante de la POUM, nos dejó “Homenaje a Cataluña”, en ella se advierte un pesimismo ante el papel de la izquierda socialista que se reflejaría en sus posteriores novelas que son “Rebelión en la granja”, escrita en 1945 y que es una sátira del régimen comunista soviético y “1984”, que es la novela que nos ocupa, que resultaría ser su novela más famosa y su último gran trabajo, ya que moriría un año después de escribirla en la ciudad de Londres.

1984; George Orwell

El libro

Winston Smith es un funcionario del partido que gobierna Oceanía, un superestado totalitario que tiene su máximo representante en el Gran Hermano, una persona que nadie conoce y que ni siquiera se sabe si existe, el partido vigila constantemente a la población mediante unos instrumentos llamados telepantallas, que son capaces de transmitir imágenes y a la vez captarlas mediante una cámara, de modo que no solo tienen vigilada a la población sino que también emiten publicidad del partido.

El trabajo de Winston en el ministerio de la verdad era falsear documentos para que se ajustaran a lo que el partido había predicho, así por ejemplo, si el partido había dicho que se producirían 20 toneladas de algo, y se habían producido solo 10, Winston y otros compañeros que se dedicaban a lo mismo que él, tenían que cambiar el 20 por el 10 y quemar el documento antiguo.

Un día Winston asiste a una sesión de “Los dos minutos de odio”, un instrumento del partido para asegurar que los funcionarios conservaran su amor hacia el Gran Hermano, en ella se emiten durante dos minutos imágenes del peor enemigo del partido, Emmanuel Goldstein, para que los asistentes le abucheasen y le gritasen y, en general, para que le odiasen, así salían de cada sesión odiando cada vez más a Goldstein y amando más al Gran Hermano. En la sesión a la que asiste Winston viene por casualidad un miembro del partido interior, es decir uno de los mandatarios del partido, llamado O'Brien, tras la sesión le parece a Winston que O'Brien le lanza una mirada con la que le quiere decir que esta descontento con el partido y con el Gran Hermano, como el propio Winston, que nunca a estado de acuerdo con el régimen que hay. Esto le hace pensar a Winston y se compra un diario, esto es algo prohibido por el partido pero que se podía adquirir en las tiendas antiguas de los barrios proletarios, así escribe una serie de incongruencias sin mucho sentido que finalmente desembocan por despiste en la frase repetida varias veces con letras mayúsculas: ABAJO EL GRAN HERMANO.

Escribir una cosa como esta está suponía el mayor crimen que podía realizarse, el “crimental” o crimen mental y el castigo equivalía a la pena de muerte. Ya que solo era cuestión de tiempo el que descubriesen el diario mediante la telepantalla decidió resignarse y hacerse a la idea de que ya era un muerto.

Así, tomó como determinación que si lo iban a matar, o mejor dicho, si lo iban a vaporizar, que era matar a alguien y eliminar toda la información de modo que no se supiera nada de él hasta el punto de que se considerase que no ha existido (es lo que llamaban convertirse en una no-persona), debía conseguir vivir lo más posible para poder dejar todos sus pensamientos en el diario.

A partir de entonces Winston empieza a pensar más sobre todo lo que le rodeaba y sobre que había habido antes del partido, él apenas recordaba nada excepto que su madre y su hermana murieron para que él sobreviviera y que desde entonces todo había sido continua guerra entre las tres grandes potencias del mundo, Oceanía, donde vivía Winston, Eurasia, con la que se encontraba en guerra, y Asia Oriental, con la que se encontraba aliada.

Pensaba mucho sobre lo ético de su trabajo y sobre la capacidad que tenía de cambiar datos que se referían a una gran nación y el poder crear vida de la nada y hacer de una persona una no-persona mediante la eliminación de unos cuantos escritos. También pensaba en O'Brien, fue precisamente pensando en él cuando se acordó de un sueño que tuvo en el que el propio O'Brien le decía “Nos encontraremos en el lugar donde no hay oscuridad”

Así siguió Winston durante un tiempo, solo se hacía preguntas sobre porque las cosas eran así y si se podían cambiar, pensaba que era el único cuerdo entre todos los habitantes de Oceanía y que era el único que no creía en las mentiras del Gran Hermano, seguía escribiendo mucho en su diario, llegaba a conclusiones como que la esperanza de cambiar el sistema, estaba en los proles, solo necesitaban tener conciencia de su fuerza, pero eso el partido lo tenía también controlado ya que el partido les enseñaba desde un principio que eran inferiores y que no tenían importancia para la sociedad. Al final también pensó que si el loco no sería él, ya que todo el mundo pensaba distinto a él y no tenía pruebas físicas para demostrar que estaban equivocados ya que todas se destruían y se cambiaban para que se ajustase a una verdad inventada.

Un día, en el ministerio de la verdad donde trabajaba Winston se cruzó con una compañera de trabajo a la que había visto mucho últimamente y que no le daba muy buena espina, ya que la creía una espía que la iba a delatar. Al cruzarse con ella se cayó y Winston le ayudó a levantarse, esta le pasó disimuladamente una nota Winston, al principio a Winston especuló sobre si podía ser una orden de suicidio o algo peor, pero cuando tuvo oportunidad de abrir la nota vio que en ella estaba escrito: Te quiero.

Estuvo Winston entonces más de una semana intentando hablar con ella pero debido a las telepantallas y a las pocas ocasiones que se presentaba al día le fue difícil tomar contacto con ella, finalmente consiguió hablar con ella y quedaron en verse esa tarde, y esa tarde, entre la multitud, quedaron en verse ese Domingo.

Al final consiguieron verse, en el campo, sin telepantallas y sin posibilidad de que les estuviesen espiando, allí se conocieron realmente, descubrieron mucho uno del otro, los dos odiaban al Gran Hermano y al partido. Esto le dio nuevas fuerzas a Winston, pensó que si no era el único tendría que haber muchos más como él, así que la resistencia era posible. Winston y Julia, que es como se llama la chica, se enamoran y esto lo consideran ambos no solo como amor entre ellos sino también como un acto político y una victoria contra el partido.

La relación de Winston y Julia era muy buena, se vieron unas cuantas veces más y al poco tiempo decidieron alquilarle una habitación al señor Charrington, el propietario de la tienda donde Winston había adquirido su diario, esto suponían un gran atrevimiento, ya que era muy difícil de ocultar al partido cosas como estas y, por supuesto, estaban prohibidas. Pero esto no era más que otro símbolo de Winston y Julia contra el partido, así se encontraron en aquel refugio unas cuantas veces más mientras les fue posible, allí discutían sobre todo lo que Winston se había estado preguntando todo aquel tiempo en el que se creía loco y le aliviaba mucho saber que había más gente que pensaba como él.

Otro día, en el Ministerio de la Verdad, Winston coincidió con O'Brien por el pasillo y este le paró y le dijo que había leído unos artículos que Winston había escrito, que le parecían muy buenos pero que notaba que usaba algunos términos anticuados con respecto a la neolengua (el idioma que se estaba creando en Oceanía y que resultaba del inglés simplificado), así que le propuso a Winston que se pasase por su casa para recoger una versión actualizada del diccionario. Del modo en que O'Brien le había dicho a Winston que fuese a su casa fue suficiente para Winston para darse cuenta de que era una excusa. Que lo que realmente quería decirle era que viniese a su casa para formar alguna alianza contra el partido.

Si era verdad la intuición de Winston y O'Brien estaba en contra del partido, la famosa alianza secreta de Goldstein debía existir. Después de contarle todo a Julia, ambos fueron a la casa de O'Brien, estaban dispuestos a correr el riesgo de ir juntos si con ello conseguían conocer algo más de la alianza contra el partido. Una vez llegados al piso de O'Brien les hizo pasar y tras apagar la telepantalla (privilegio solo concedido a los miembros del partido interior) les explicó que, efectivamente, existía una alianza secreta, llamada la Hermandad, cuyo jefe era Goldstein y que, a pesar de no tener una estructura organizada, debido a la dificultad que había para comunicarse entre los miembros de la hermandad, estaba operativa. También le informó de la existencia de un libro que contenía las verdades sobre la sociedad y que le podría proporcionar al cabo de unos días. Pero lo que más le llamo la atención de aquella visita fue lo que le dijo a final, “Nos veremos en el sitio donde no hay oscuridad”, justo lo que decía en su sueño.

Al cabo de unos días Winston recibió el libro, tal y como habían acordado O'Brien y él, se lo daría un señor en una cartera similar a la suya, que tendría en su interior el libro. A pesar de ello no pudo empezar a leerlo hasta una semana después de recibirlo, debido al incesante trabajo que había tenido en el ministerio, ya que Oceanía había declarado la guerra a Asia Oriental y había echo la paz con Eurasia, por ello era necesario corregir un montón de datos que había para hacer que los documentos quedasen de tal modo que Oceanía nunca hubiera estado en guerra con Eurasia y siempre hubiera sido aliada de Asia Oriental.

Al final consiguió llevarse el libro a su refugio y empezar a leerlo tranquilamente, los títulos de los tres primeros capítulos correspondían con los tres lemas del partido “La ignorancia es la fuerza”, “La libertad es la esclavitud” y “La guerra es la paz”, así va explicando el significado de cada uno de ellos. A Winston en verdad no le sirvió de gran cosa ya que la mayoría de las cosas que allí venían las conocía o se las imaginaba, pero le había servido para sistematizar sus conocimientos y para darse cada vez más cuenta de que no estaba loco.

Después de haber leído estos tres capítulos con Julia la esperanza en ellos había crecido, sabían que tarde o temprano los proles se rebelarían y también sabían que tarde o temprano a ellos los iban a matar, y efectivamente, justo en el momento en que estaban haciendo esas divagaciones una voz ajena a la habitación retumbó en ella, se trataba de una telepantalla que estaba escondida justo detrás de un cuadro, al momento los llamados policías del pensamiento entraron en la habitación y los detuvieron, junto con ellos estaba el señor Charrington, el supuesto dueño de la tienda y que resulto ser un policía del pensamiento. Todo aquello había sido una encerrona con el único pretexto de encerrar a Winston.

Winston fue llevado a una celda que el creía del Ministerio del Amor, el ministerio encargado de aplicar la ley y castigar a los culpables, allí se encontró con algunos colegas de trabajo y vio sorprendido como entraba allí su vecino Parsons (el siempre había sido seguidor acérrimo del partido y totalmente fiel a él) que había sido denunciado por su hija de crimental, o crimen de la mente, el peor crimen del que uno podía ser acusado. A Winston le llamo la atención que allí se mencionase tanto la habitación 101 y que la gente le tuviese tanto pavor. Después de varias horas de espera entro en la habitación O'Brien, Winston le preguntó si a él también le habían detenido a lo que este le contesto que no le habían detenido porque él mismo se ocupaba de perseguir a los delincuentes de crimental (caso de Winston), ahí se dio cuenta Winston de que O'Brien no era más que otro siervo del partido que se había aprovechado de Winston para conseguir su detención.

Llevaron a Winston a una cámara donde le propinaron una serie de palizas y le hicieron una serie de interrogatorios donde confesaba crímenes que ni siquiera había cometido con tal de que le dejaran en paz. Tras esto le llevaron a otra sala donde fue interrogado por O'Brien, este le decía que estaba trastornado mentalmente y que debía reformarlo, así le hacía preguntas, si Winston respondía de acuerdo su verdad pero en contra de la verdad del partido le aplicaban una descarga eléctrica. Así le intentan hacer ver que por ejemplo 2 y 2 son 5, y si respondía cualquier cosa que no fuera 5 le aplicaban una gran descarga, aún diciendo 5, notaban cuando lo hacía para librarse del dolor y aplicaban una descarga mayor. De este modo convencerle de que 2 y 2 son 5, pero con tal certeza que lo hubiera jurado ante cualquiera.

Las sesiones de interrogatorio siguieron, no con tata intensidad como las primeras pero siguieron, O'Brien le hacia ver a Winston que el partido nunca moriría y que la verdad la hacían ellos. Al final se reformó y creía verdaderamente en lo que le decía el partido, no para evitarse el dolor, él lo creía. Un día, cuando ya parecía totalmente reformado, despertó de un sueño gritando el nombre de Julia, esto lo hizo porque emocionalmente todavía tenía sentimientos y todavía odiaba al Gran Hermano, pensaba que si lo iban a matar, que lo hicieran pero odiando al Gran Hermano, eso sería la libertad. O'Brien al saber lo que había pasado, decidió hacerle amar totalmente al Gran Hermano así que le envió a la famosa habitación 101.

La habitación 101, explicó O'Brien, era lo peor del mundo, lo peor del mundo no era lo mismo para todos sino que cada persona tenía su propia e insoportable fobia, e el caso de Winston la peor de las fobias que podía imaginar era las ratas, esto lo sabía el partido ya que lo había estado estudiando bastante tiempo así que le prepararon una tortura en la que las ratas le comerían la cara a Winston, como era demasiado para él su propio instinto le llevo a desear realmente que ese castigo se lo aplicaran a la persona que más quería, Julia, esto le basto a O'Brien para saber que Winston al fin estaba curado.

Winston fue liberado, le fue dado un nuevo trabajo y mucho más tiempo libre, es más ahora tenía mucha más libertad sobre todo lo que hacía. Ya no se le pasaban por la cabeza aquellas ideas (ahora absurdas) de ir contra el partido y de hacer una alianza contra este, consideraba que había estado loco y que le habían reformado, se había encontrado con Julia una vez por casualidad, le contó que la había traicionado, y no solo para salir del paso de aquella tortura, había deseado realmente que Julia hubiera estado en su lugar, la relación entre ellos no era la misma, ambos estaban reformados y sin las ideas que tenían para conseguir una sociedad mejor. Y un día finalmente ocurrió, el momento que Winston estaba esperando, yendo a su trabajo le dispararon la bala en la nuca que tanto estaba esperando, pero no fueron sus últimos pensamientos aquellos que había pensado en el ministerio del amor, de rebeldía y odio hacia el Gran Hermano, no, ahora estaba totalmente reformado, no podía sentir odio hacia el partido, amaba al Gran Hermano.

Análisis

1984 es un libro muy completo, trata de temas éticos como la verdad, la libertad o la dependencia del hombre a una fuerza mayor, pero también constituye una crítica, una crítica al poder del estado y a lo que nos puede acontecer si no ponemos fin a la aplicación de los progresos tecnológicos a la vida de los seres humanos y una crítica al comunismo mal enfocado (comunismo de Stalin, por ej.), es también un análisis del poder y de la diferencia de clases en una sociedad supuestamente igualitaria.

Para empezar a analizar el libro con detenimiento primero conozcamos la sociedad y el marco desde el que parte 1984. Partimos de una sociedad utópica (o mejor dicho antiutópica) que se da en un futuro a medio plazo (para ser exactos en 1984, si tenemos en cuenta que el libro se escribió en 1949 serían unas cuantas décadas). Esta se rige por un régimen al que se podría considerar comunista pero con algunas matizaciones. La jerarquía de la sociedad era: en lo más alto estaban los miembros del partido interior, representados por la omnipresente figura del Gran Hermano, estos se suponen que tenían la misma calidad de vida que los miembros del partido exterior (la clase justo por debajo de ellos), pero esto era solo en teoría, el partido exterior estaba formado por los trabajadores del partido, funcionarios todos ellos y que muchas veces vivían en casas ruinosas y cerca de la miseria, luego estaban los proles, estos tenían sus trabajos en las fábricas, vivían en barrios a parte y su situación era de pobreza en general. La economía era la clásica comunista, el partido interior asignaba lo producido por los proles a los miembros de la sociedad mediante cartillas de racionamiento (o planes como los llama el libro), el partido exterior se limitaba a continuar en su papel de funcionario y aceptar los planes impuestos. Algo que hacía el partido para tener vigilado a los miembros de este era tener obligatoriamente un instrumento en las casas llamado telepantalla, que es capaz de vigilar mediante una cámara lo que esta haciendo la persona y a la vez transmitir imágenes, así el partido imponía una dura ley y podía asegurarse de su cumplimiento mediante este instrumento. Aparte de eso, el partido tenía una dura política de represión contra los presos y distintos métodos para falsificación de documentos para controlar los hechos acontecidos y por acontecer.

Lo primero que llama la atención al leer el libro es el problema del individuo contra el sistema, Winston Smith está totalmente en contra de él, en contra del partido y en contra del Gran Hermano, pero si ir en contra del sistema en una sociedad actual ya tiene dificultades en la sociedad de 1984, donde no hay (a primera vista) gente contra el sistema, hace que el individuo se sienta impotente y desamparado, en el caso de Winston incluso se llegaba a creer que estaba loco. Todo esto viene dado por la coacción de libertad que el partido hace a la población. Si analizamos y comparamos con la sociedad actual vemos que la sociedad de 1984 estaba falta de libertades, esto lo sabía Winston, pero, si era el único que así pensaba ¿Cómo iba a luchar contra todo un sistema si ni siquiera sabía si lo que estaba diciendo estaba dentro de la cordura o no? Winston podía recordar algo de su pasado, de una sociedad sin menos restricciones, pero si el partido tenía controlado todos los documentos sobre el pasado, los que no eliminados, modificados, tampoco tenía pruebas objetivas sobre esto.

La libertad es algo que le viene dado a uno por sí mismo, pero en 1984, la libertad venía dada por el partido, por lo menos, pensaba Winston, nunca se podría dar negar lo evidente. “La libertad es poder decir que dos y dos son cuatro. Si se concede esto lo demás vendrá dado por si solo” escribe Winston en su diario, luego el partido le demostraría que dos y dos también podían ser cinco, pero mediante la tortura y el dolor. Con lo cual nos hace preguntar ¿Se puede realmente eliminar la libertad? Winston terminó diciendo que dos y dos eran cinco, pero no porque le torturasen y quisiera librarse del dolor, él lo creía firmemente, a él se le había quitado la libertad desde su punto de vista, pero para el punto de vista del partido se la había dado, porque realmente, ¿Quién nos dice que en verdad 2 y 2 son 4? No es más que un axioma, un concepto que puede ser cambiado si todo el mundo cree firmemente que 2 y 2 son 5. Por lo tanto llegamos a la conclusión de que la libertad como tal no existe por sí sola sino que tiene que venir dada por un factor que la considere o no libertad.

Otro punto del libro que esta muy relacionado con la libertad es la verdad, del mismo modo que la libertad viene dada por el partido, también viene dada la verdad, la única verdad que existía en aquella sociedad era la del Gran Hermano, antes del Gran Hermano no había nada, es más el Gran Hermano había existido siempre, Winston recordaba un pasado diferente, otra verdad, pero todos los documentos de este pasado habían sido destruidos y en su lugar había sido puesta la verdad del Gran Hermano, así le hacían plantearse las mismas preguntas una y otra vez, ¿Tendría él la razón o estaba realmente loco? ¿Era lo que estaba viviendo la única verdad o se podía cambiar? Winston por mucho que se esforzaba investigando sobre el pasado no conseguía sacar nada en claro y seguía pensando que estaba loco. Curiosamente, la búsqueda de la verdad podría haberla encontrado en su propio trabajo, según el propio Winston una de sus mayores aficiones era el trabajo, pero su trabajo consistía en eliminar la verdad que había antes y cambiarla por la verdad del partido, esta pequeña incongruencia constata el poder mental que tenía el partido sobre todo el mundo. La diferencia que hay entre esta búsqueda de la libertad y de la verdad es que la verdad sí existe por si sola, vendrá dada por un factor que la alterará o que la convertirá en algo falso, algo que no es verdad. Esto supondría una pequeña debilidad del partido, el partido falsificaba, creaba y destruía documentos para hacer su verdad, pero esa verdad, aunque fuese válida para todo el mundo, no sería la verdad. Por lo tanto podríamos llegar a la conclusión de que la verdad existe, pero permanece en muchos casos oculta por otra pseudo-verdad, es decir, algo que todos creemos pero no constituye la verdad en el amplio sentido de la palabra.

Con esto llegamos a otro punto importante, la dependencia del individuo de un estado mayor, actualmente todas los países tienen un máximo representante, ya sea vitalicio como un dictador o temporal como un presidente de república, esto nos hace tener una cierta dependencia de este poder que se suele considerar superior, así como el poder necesita al pueblo para poder ejercer su mandato. En 1984 esta exagerada con respecto a la sociedad actual, pero no a una posible sociedad futura, esto es lo que G. Orwell nos quiere hacer ver por medio del libro.

De este modo vemos como el partido ejerce su poder sobre los individuos hasta el punto de que los individuos no pueden vivir sin el partido, aunque el partido les explotase no podían librarse de él porque lo necesitaban para todo. En esto cosiste el gran existo del partido, en conseguir una dependencia tal que el individuo no fuera capaz de revelarse contra el partido, esto lo conseguían también mediante la política de vigilancia de las telepantallas y el terror que ejercían sobre los contrarios al partido, pero en menor proporción ya que una excesiva represión hubiera provocado el descontento del pueblo, la manipulación de datos sí que influye en gran modo en este proceso, siempre haciéndoles creer que su nivel de vida estaba mejorando. Teniendo una situación como esta no hacemos la pregunta ¿Terminará habiendo una sociedad así?

La repuesta todo depende de las circunstancias, si seguimos en una política de dependencia de un poder superior no sería de extrañar que algún golpe de estado cambiara el sistema político a uno basado en la igualdad de individuos pero con régimen autoritario, de hecho, la sociedad del Gran Hermano no es más que una crítica a un comunismo evolucionado y mal enfocado y eso se puede percatar uno mediante la lectura de cualquiera de los capítulos. La creación de macroestados es algo de lo que habla el libro y que es mucho más probable que ocurra, a los hechos actuales hay que remitirse para encontrar una continua globalización y unión de estados (tómese el ejemplo de la Europa Unida), así se adelanta a su tiempo y hace también una pequeña crítica sobre lo que puede ser la sociedad en un futuro a medio plazo.

Esta idea se interconexiona muy bien con la crítica que le hace al estado, no al estado de 1984 sino al estado en general, al estado como entidad estable y permanente de carácter soberano y poseedora del poder, al estado como conjunto de poderes públicos y al estado como elemento central de la administración. Defiende así que si le damos demasiado margen al estado terminará aprovechándose de nosotros y haciendo una sociedad como la del Gran Hermano. Esto por supuesto se puede impedir, pero para la gente es más sencillo que los demás hagan por ellos las cosas, así no se preocupa por ejemplo de tener que construirse un coche sino que ya se lo construyen, pero la construcción puede no ser tan buena como la harías tú porque el coche va a ser tuyo y lo haces pensando en que te venga lo mejor posible, esto puede parecer un ejemplo un poco fuera de lugar pero hay un paralelismo con el tema que estamos tratando. Esto hace que nos surja una nueva duda: ¿Es realmente necesario un estado?

El estado es algo casi omnipresente desde hace mucho tiempo y a primera vista la pregunta resultaría un poco difícil de contestar, pero de echo existen corrientes (si se les puede llamar así) que están en contra a cualquier tipo de estado o poder político, me refiero por ejemplo a los anarquistas. Pero la autogestión es algo que se ha dado en tiempos muy antiguos, cualquier persona que trabajara su tierra o cuidara sus animales para sobrevivir se estaba autogestionando, nadie le imponía leyes y era libre de hacer lo que quisiese. Basándonos en esto podríamos decir que se puede vivir sin un estado, pero para ello se debería vivir sin una sociedad, es decir aislado.

También muy en relación con las dos ideas anteriores está la crítica a la dependencia de la tecnología, cada vez más y no digo solo en la sociedad descrita en 1984, estamos dependiendo de la técnica y de las nuevas tecnologías, así si seguimos por este camino conseguiremos no poder pasar de las nuevas técnicas y solo haría falta una mente algo privilegiada para aprovecharse de la situación, conseguir el acceso a estas nuevas técnicas y conseguir el poder, se convertiría en el estado y, como he dicho ya antes una dependencia del estado supone el triunfo de este y el triunfo de este supone una sociedad similar a la descrita en el libro. Esto se puede superar intentando no abusar de la técnica, que alguna cosa haga algo por ti es muy útil y mejora tu bienestar pero esto hace que te acostumbres a ella, por lo tanto, se debe hacer algún esfuerzo para no caer en el atontamiento del progreso, que puede dejarnos a merced de algún

Una de las razones de porqué George Orwell situó el libro e una sociedad como esta es porque en la última etapa de su vida refleja siempre un pesimismo hacia el papel de la izquierda socialista, que le vino dada en su participación en la guerra civil como militante del POUM. Como ya he dicho en repetidas ocasiones, 1984 es una crítica al comunismo mal enfocado, es decir a un comunismo que se desvía de su forma original y pasa a ser una dictadura personal o de unos pocos basada en el terror y en la desigualdad social, esto ha pasado y hay un claro ejemplo en muchos regímenes comunistas, tomemos el ejemplo más conocido, que es el de Rusia.

Rusia a principios del siglo XX estaba gobernada por un zar, tras las revoluciones de 1905 y 1919 se cambió a un sistema comunista dirigido por Lenin en el que se repartieron las tierras entre campesinos, se instauró la dictadura del proletariado y se hicieron las demás reformas para conseguir ese socialismo utópico que es el comunismo, a la muerte de Lenin le sucedió Stalin, este introdujo una serie de reformas que desviaron al comunismo y lo convirtieron en una dictadura personalista en la figura de Stalin, basada en el terror y en la represión. Aquí tenemos una sociedad muy parecida a la que nos presentan en 1984, una sociedad supuestamente igualitaria pero que esta muy lejos de conseguirlo.

Pero si nos ponemos a analizar todas las sociedades, nos damos cuenta de que van camino de convertirse en una sociedad este tipo, las repúblicas liberales y las monarquías democráticas siempre están a favor del pueblo y pugnan por la igualdad pero en ellas ya existe un poder superior con lo cual están yendo en contra de sus principios y de eso a una sociedad totalitaria solo hay un paso, asimismo un régimen dictatorial no es más que un dirigente que tiene el poder y que intenta convencer al pueblo de que el poder es suyo, pero en el fondo el dictador no es nadie sino tiene un pueblo en el que ejercer su poder. Todo se basa en el poder sobre el pueblo, quien tiene el poder sobre el pueblo tendrá el poder sobre todo, porque el pueblo es el todo, la cuestión es que si para controlar al pueblo es realmente necesario aplicar la fuerza o se puede conseguir por medio de la razón. Por las experiencias vistas parece ser que aplicar la igualdad es un método que sirve pero que resulta falible, debido a su poca durabilidad, como ya hemos dicho antes.

Aplicar el método de la fuerza también es erróneo, ya que el pueblo tarde o temprano se acaba rebelando contra el poder, por lo tanto, tenemos que reconocer que el sistema que en el libro estaba usando el partido era el método infalible, el del control mental para que la gente creyera que el partido lo hacía todo por su bien cuando este buscaba el bien propio. Y ahí es donde radica la crítica de George Orwell, en la mentira de los gobiernos, en el manejo de la sociedad por la política, en la falsificación de datos, en los “lavados de cerebro” que las clases más altas le hacen a las más bajas, a la desigualdad social, a la tortura para conseguir fines políticos y a la dependencia de la sociedad de un poder mayor.

Para terminar este análisis haremos una breve relación entre todos los conceptos discutidos aquí. Por un lado tenemos los conceptos éticos de la verdad, la libertad y la dependencia, estos están muy interrelacionados de modo que la búsqueda de la libertad lleva inexorablemente a la anulación de la dependencia de cualquier fuerza superior y la búsqueda de la verdad se hace (por lo menos e esta obra) para conseguir la libertad y anular la dependencia, esta idea se relaciona con la crítica que hace al estado y a nuestra dependencia del mismo y asimismo pone como ejemplo a la crítica del comunismo mal enfocado. Todo en conjunto formará un análisis del poder hacia los individuos y la dependencia de estos que hará de 1984 una de las novelas más completas y atractivas de mediados de siglo.

Conclusión

1984 es un libro muy pesimista, la lucha que tiene el protagonista contra el sistema durante todo el libro le da al lector un ápice de esperanza de que al final aunque lo fueran a matar, muriera rebelde y odiando al Gran Hermano, pero al final el partido vence y la sociedad iba a seguir igual, es más a cada día que pasase iba a tener más y más fuerza, iba a haber menos rebeldes y el sistema no iba a poder ser cambiado, tal y como eran los sueños de Winston. A pesar de todo es un libro que te hace abrir los ojos y ver en lo que estamos convirtiendo el mundo y a lo que lo podríamos llevar. Al mismo tiempo es un libro con un final mucho más abierto de lo que parece, un montó de preguntas que inquietan al lector durante todo el tiempo quedan inconclusas al final del libro, con lo cual le hace pensar sobre ellas y que no se olvide del libro durante mucho tiempo, estas son, por ejemplo: ¿Existe realmente el Gran Hermano o es solo otro instrumento del partido para asustar a la población? ¿Si no existe, quien es entonces el dirigente del partido? ¿Existía realmente la Hermandad o era otro invento del partido? ¿Estaría realmente la esperanza e los proles? ¿Cómo es capaz de meterse O'Brien en la mente de Winston de modo que le puede hablar e sueños? ¿No estarían realmente experimentando con Winston para saber como tratar a los otros criminales? Estas y otra gran infinidad de preguntas me he hecho y creo que se harán el resto de los lectores que lean este libro. Así lo considero un gran libro no solo en el sentido literario del término sino también en el sentido de que te hace ver muchas verdades que podrían estar pasando a tu alrededor sin darte cuenta, por lo cual recomendaría este libro a cualquier persona que le guste leer porque la considero una gran obra.

Bibliografía

Biografía de G. Orwell - Gran enciclopedia Larousse vol 17

Foto de G. Orwell - Enciclopedia planeta Agostini CDROM

1984; George Orwell